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orfeo N°

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m a g a z i n e Especial Barcelona Las guitarras modernistas de Francisco y Miguel Simplicio Los bellos clavijeros de Javier Fustero N°1 - Invierno 2013 Edición española


o Creación y dirección Alberto Martinez Diseño gráfico Hervé Ollitraut-Bernard Redacción Christian Descombes Secretaria de redacción Clémentine Jouffroy Traducción Maria Smith Parmegiani Sitio web : orfeomagazine.fr Contacto : orfeo@orfeomagazine.fr


orfeo Editorial

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m a g a z i n e « De tanto querer ir al fondo de las cosas, allí uno se queda » Jean Cocteau

Mi profesión de fotógrafo me llevó a iniciar una colección de guitarras como si se tratase de un gran reportaje. Cada guitarra que llegaba a mi colección daba lugar a una encuesta y a un reportaje fotográfico. También traté de conocer a los luthiers que habían fabricado mis guitarras y de comprender como las habían hecho. E sos artistas me iniciaron en los secretos de su oficio y me transmitieron la pasión de la fabricación de instrumentos de cuerda. Orfeo Magazine es la realización de un sueño : crear una revista lo mas bella posible para rendir homenaje a los luthiers y a sus guitarras, mostrándolas como instrumento, como objeto cultural y como objeto artístico. El sumario de este primer número trata de dos familias de Barcelona : la familia Fustero, fabricantes de clavijeros y la familia Simplicio, luthiers, y su relación con el Modernismo. Así espero crear un lugar de encuentro entre guitarristas, coleccionistas y aficionados. Alberto Martinez


Francisco y Miguel Simplicio son un ejemplo singular de

« Confío en que su belleza y sus magníficos decorados las preservarán de las negligencias y del paso insidioso del tiempo » Daniel Friederich

al igual que los arquitectos barceloneses, esculpen motivos


luthiers influenciados por un movimiento artístico :

Las guitarras modernistas de Francisco y Miguel Simplicio vegetales o histĂłricos en las cabezas de sus guitarras.


El trabajo de marqueter铆a y los anchos filetes suscitan la admiraci贸n de los profesionales.


Texto extraído del « Diccionario de guitarristas » de Domingo Prat Buenos Aires 1934 SIMPLICIO HERNANDIS, Francisco – Notable constructor de guitarras, español. Nació en Barcelona el 18 de Octubre de 1874. Joven, entró de aprendiz de ebanistería en la casa «Masriera y Vidal», más tarde «Francisco Vidal», taller de muebles artísticos. Por sus condiciones personales y los adelantos realizados en plazos relativamente cortos, Simplicio

A la izquierda, una vista por transparencia del sistema de varetaje. Arriba, las medallas de la exposición de Chicago que figuran en las etiquetas de Enrique García y mas tarde en las de los Simplicios.

escaló los primeros puestos entre los oficiales de su profesión, realizando esta labor por espacio de 18 años consecutivos. Circunstancias políticas y sociales determinaron su dedicación al arte del guitarrero: una larga serie de desbarajustes politicos que desequilibran el orden poniendo a patronos y obreros en una lucha de exterminio sin nombre, que termina con la declaración mutua del «lock out», hace que los talleres de ebanistería cierren sus puertas. Vuelan los días; pasan meses y la necesidad cunde. Una vieja amistad lo une a Simplicio con el eximio guitarrero Enrique García, quien lo toma como ayudante sacándolo de estado tan desesperante. Corren los días del año 1919 y la fama de García se agiganta, pasando el


En 1929, obtiene el Gran Premio del jurado en la Exposición Internacional de Barcelona ayudante Simplicio al puesto de oficial. La salud del maestro más grande de los guitarreros anuncia un pronto y fatal desenlace, y el oficial pasa a ser el hombre de confianza y más tarde, a la muerte de su maestro, en Noviembre de 1923, el dueño del gran taller. Nada vulgar hubo de ser la inteligencia de Simplicio cuando a los 45 años se inicia en el arte de la lutherie, llegando a descollar como el más grande de los guitarreros actuales; claro que los conocimientos de Simplicio en el arte de la ebanistería le daban cierta ventaja, que supo aprovechar en el libro constantemente abierto que fuera Enrique García. Bien pronto el guitarrero que nos ocupa atiende y ensancha la producción entregándose a un frenético trabajo que le rinde pingües resultados. Consolida su fama y

en el importante certámen de la Exposición Internacional de Barcelona, del año 1929, presenta Simplicio algunas de sus guitarras y obtiene el fallo del jurado que le otorga «Gran Premio». «La más alta recompensa con medalla de oro». Francisco Simplico merece por su inteligencia, sus desvelos y dedicación a las guitarras, la gratitud de los nuevos cultores del instrumento. Falleció en Barcelona el 14 de Enero de 1932. SIMPLICIO, Miguel – Notable guitarrero español. Hijo del gran constructor Francisco Simplicio Hernandis. Sigue la misma escuela que legara a su padre el gran Garcia, y tal vez con más méritos. De sus guitarras, no podríamos agregar nada más a lo dicho con respecto a Francisco Simplicio (ver).


Hasta hoy, solo se conocen 5 guitarras de los Simplicios con el tema de Orfeo y su lira esculpido en la cabeza.


La hoja de acanto era un motivo ornamental muy utilizado en la arquitectura griega clásica. La carpintería y la ebanistería también lo emplean a partir del estilo Renacimiento, hasta el estilo Luis XVI.


Los Simplicios utilizaban par la fabricaci贸n de sus guitarras la caoba de Cuba (foto) el limonero de Ceil谩n, el arce ondulado y el palisandro de Rio.


« A propósito del tornavoz » texto extraído del catálogo « Un musée aux rayons X » editado por la Cité de la Musique, Paris 2001

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omo era de esperar, al morir Enrique García, Francisco Simplicio se hace cargo del taller. No introduce ningún cambio en el diseño de los instrumentos pero la variedad de maderas utilizadas revela la influencia de su pasado de ebanista : caoba de Cuba, limonero de Ceilán, arce ondulado y palisandro de Rio. Sus marqueterías son variadas y los anchos filetes múltiples provocan la admiración de los profesionales. Y mas aún, las cabezas de sus guitarras, que asombran por sus formas y esculturas. Se conocen 5 diseños de cabeza diferentes, lo que es único en la producción de los luthiers del siglo XX. Simplicio continúa usando frecuentemente el tornavoz, especie de tubo cónico de latón, de 3mm de espesor y unos 50 gramos de peso, fijado en el interior, alrededor de la boca. Este dispositivo tuvo mucho éxito, principalmente en España durante unos cien años y se dejó de emplear hacia 1940. El musicólogo Emilio Pujol en su método «  Escuela razonada de la guitarra » (1933) indica que sirve para acentuar los graves. Esta afirmación será confirmada

por Charles Besnainou del Laboratorio de acústica musical de la Universidad de Paris VI: “un tubo ligero de 60 mm, del diámetro de la boca de una guitarra (85 mm aproximadamente) se fija en el interior, alrededor de la boca. El efecto resultante es una baja sensible de la primera frecuencia grave de resonancia de la tapa, que pasa de 220 Hz a 212,5 Hz y, más neta aún, una baja de la frecuencia de Helmholtz (vibración espontánea del aire contenido en la caja), que pasa de 120 Hz à 102,5 Hz, lo que modifica la percepción del ataque de las notas. Además, la banda de frecuencias entre estos dos picos de resonancia gana claramente de 6 a 10 dB, lo que refuerza e iguala los bajos del instrumento.” Él observa también que el tornavoz no puede servir como altavoz direccional por ser su longitud muy corta y su banda pasante muy ancha. Los guitarristas flamencos nunca apreciaron ni utilizaron este dispositivo. Después de la muerte de su padre en 1932, Miguel Simplicio, tan hábil como su progenitor, prosigue el trabajo del taller. Daniel Friederich


Barcelona modernista Paseo por la Barcelona modernista en busca de sus influencias en el trabajo de los Simplicios.


« La Pedrera », casa situada en la avenida Paseo de Gracia, obra del arquitecto Antoni Gaudí, símbolo del movimiento modernista.


Casa Comalat, obra de Salvador Valeri i Pupurull, construida entre 1906 y 1911.


Casa Pérez Samanillo, 1910, obra del arquitecto Juan José Hervás Arizmendi.


Casa Sayrach, 1918,obra del arquitecto Manuel Sayrach i Carreras.

Los treinta y cinco años que cambiaron a Barcelona

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ada vez que voy a Barcelona me impresiona la estética de las casas modernistas, con esas formas inspiradas por la naturaleza y esas fachadas ornadas de motivos vegetales. Estas casas se construyeron durante un breve período de tiempo, entre 1885 y 1920. Animados por el deseo de crear un arte representativo de las tradiciones catalanas, los arquitectos, escultores, pintores, poetas y escritores buscaron y encontraron nuevas formas de expresión. Ese movimiento que se llama Modernismo tuvo en Cataluña un auge tan importante como el de otros movimientos europeos de finales del siglo XIX : Art Nouveau en Francia, Secesión en Austria, Jugendstill en Alemania Modern Style en Gran Bretaña.

La arquitectura modernista se caracteriza por el uso de elementos históricos, la predominancia de las líneas curvas, una decoración abigarrada con temas vegetales u orgánicos, un gusto por la asimetría y una estética refinada. Antoni Gaudí y Lluís Domènech i Montaner fueron los mas destacados representantes del Modernismo. Un gran número de sus creaciones figuran en la lista del Patrimonio mundial de la Unesco, como el Palau de la Música, el Parque Güell y la Sagrada Familia. Antoni Gaudí aplica nuevas técnicas en el tratamiento de los materiales, como el « trencadis  » (roto, en Catalán), que es un tipo de mosaico creado con trozos de baldosas.


Los temas vegetales abundan en la arquitectura modernista. La hoja de acanto en particular, ocupa un importante lugar en muchas fachadas.


Francisco Simplicio, luthier Paseo de San Juan 110

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esde que descubrí las guitarras de los Simplicios, una pregunta me obsesionaba : ¿  acaso trabajaban en una de esas casas modernistas ? El taller-habitación de Francisco y Miguel Simplicio, que fue antes el de Enrique García, estaba situado en el Paseo de San Juan 110 (Passeig de Sant Joan, en Catalán) como se puede ver en las etiquetas de sus guitarras. Para mi, fotógrafo-coleccionista de guitarras, era imposible resistir a la tentación de visitar ese lugar emblemático. El excelente libro « Francisco Simplicio, luthier » de Diego Milanese y Umberto Piazza me sirvió de guía. Gracias a él supe que la numeración de las calles de Barcelona había cambiado en

los años 40 y que el N° 110 correspondía hoy al N° 114 Passeig de Sant Joan. El edificio, construido por Josep Pérez i Terraza en 1905, conocido como « Casa Antoni Gibert » se encuentra en la esquina con el Carrer de Provença. El taller era uno de los locales de la planta baja. La respuesta a mi pregunta se encuentra en las fotos de estas páginas tomadas el pasado otoño en Barcelona. Francisco y Miguel vivían y trabajaban rodeados de columnas adornadas de capiteles esculpidos con motivos vegetales, se protegían de la lluvia bajo balcones decorados con flores de hierro forjado y abrían las puertas con picaportes modernistas. AM


Detalles de la Casa Antoni Gibert, construida en 1905. La puerta de la izquierda era la del taller de GarcĂ­a, primero, y los Simplicios mas tarde.


Detalles de la entrada que da acceso a los apartamentos de la casa Antoni Gibert.


Los bellos clavijeros de Javier Fustero La casa Fustero, fundada en 1945 se hizo famosa en el mundo de la guitarra clรกsica gracias a la fabricaciรณn de clavijeros. Actualmente la casa estรก cerrada oficialmente y Javier Fustero, hijo mayor del fundador, estรก jubilado. Entrevista en su taller de Barcelona.


Esta guitarra de Contreras luce clavijeros damasquinados (hoja de oro martillada sobre una placa de hierro previamente grabada), especialidad de los artesanos de Toledo.


El taller Fustero de Barcelona, en el barrio Hospitalet de Llobregat. Hoy, s贸lo las palomas acompa帽an a don Javier.


« Entre 1960 y 1965 se fabricaban hasta 30.000 clavijeros por mes, todos hechos a mano »

Don Javier, cuénteme cómo comenzó este taller. J.F.  –  En 1945, al final de la guerra, toda la industria española estaba muy mal y mi padre, Manuel Fustero Bosque creó esta empresa para fabricar tornos automáticos. A mi padre le gustaban las guitarras y conocía bien ese medio. Los luthiers le pidieron que fabricase clavijeros y trastes, muy difíciles de encontrar en aquel entonces. Al principio mi padre trabajaba solo con tres empleados, pero fue tal el éxito que en los años 60 llegaron a ser unos veinte. Cada uno estaba

especializado en utilizar una máquina, habían torneros, ajustadores, matriceros… El grabado de los clavijeros nunca se hizo en el taller, las piezas se daban a grabadores independientes. ¿ Podría darme una idea del volumen de producción ? J.F.  –  Entre 1960 y 1965 fabricamos hasta 30.000 clavijeros por mes, todo a mano. Todos los guitarreros eran clientes nuestros. Pero, ay ! eso no duró mucho. En 1966 llegaron los clavijeros japoneses y se crearon otros talleres en España.


Don Javier Fustero en su taller desierto. El taller sigue intacto desde la ĂŠpoca en que unos veinte obreros trabajaban allĂ­.


Guitarra fabricada por Ignacio Fleta a pedido de Manuel Fustero en 1977. Los clavijeros, modelo Torres, fueron grabados a mano en una platina levemente mรกs gruesa. A la derecha, clavijeros a medida con una distancia de 39 mm entre los ejes.


« También fabricábamos muchos clavijeros   con dimensiones especiales » ¿ Cuando comenzó Ud. a trabajar en este taller ? J.F.  –  Mis padres tuvieron tres hijos, Manuel, Carlos y yo. Yo nací en julio de 1945 y pasé toda mi vida aquí. También Manuel trabajaba en el taller pero Carlos nunca trabajó con nosotros. Mi padre falleció en 1990, pero hacía años que ya no trabajaba. ¿ Cómo están fabricados sus clavijeros ?

J.F.  –  La base es siempre de latón y los acabados dorados o plateados. El primer diseño fue el Torres y después el de la lira, que fue el modelo más vendido. Como Ramirez fue el primero que utilizó y popularizó este modelo, también le llamamos el «Ramirez». En 1972 comenzamos a fabricar el diseño «Fleta», con o sin las aberturas tipo Hauser. También fabricamos muchos clavijeros con dimensiones especiales, de 34 a 40 mm de distancia entre los ejes.


La belleza de los clavijeros Fustero reside en el grabado hecho a mano.


« Pueden haber clavijeros mas precisos y mejor hechos,   pero no tan bonitos ! »

Ignacio Fleta nos pedía siempre clavijeros con 36 mm entre ejes. Los japoneses los estandardizaron a 35 mm. Para las palomillas lo mejor es el metacrilato. Mejor que el hueso, la madera o la madreperla. El metacrilato no es frágil y no se deforma. La madera es poco estable y con el tiempo se mueve.

¿ Qué consejo daría Ud. a los guitarristas ? J.F.  –  Cepillar los clavijeros con un cepillo de ropa, sin ningún producto.

Algunos clavijeros nuestros tienen un acabado particular, el damasquinado (hoja de oro martillada sobre una placa de hierro previamente grabada). Se mandaban a hacer Toledo, que son los especialistas de esa artesanía.

¿ Cual es la principal calidad de sus clavijeros ? J.F.  –  ¡¡¡ La belleza !!! Los habrá mas precisos o mejor hechos, pero no tan bonitos. AM

Frotar para limpiar el sinfín y los grabados hasta que brillen. Después aceitar con aceite de máquina y limpiar el exceso.


El modelo «Fleta» con aberturas tipo Hauser.

El “Ramirez” con el célebre motivo de la lira.


Paris, Febrero 2013 Sitio web: orfeomagazine.fr Contacto : orfeo@orfeomagazine.fr

Orfeo Magazine N°1 - Edición española - Invierno 2013  

Revista dedicada a la guitarra clásica

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