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AÑO XXVII Nº133 ENERO - FEBRERO 2018

EDITA

Obras Misionales Pontificias

Director Nacional de OMP Anastasio Gil García

Dirección Rosa Lanoix

Diseño y maquetación Antonio Aunés

Colaboradores

Justo Amado, Fuencisla del Amo, Alfonso Blas, Ana María Fernández, María Teresa Fernández del Vado, Coro Marín, Alicia Muñoz, María Puncel Reparaz, Quique, Dora Rivas, Joan Sanmartí, José Ignacio Rivarés, Francisco Solé, Montserrat Vilaseca, Juan Zabala.

Los niños misioneras están de fiesta. El próximo 28 de enero celebran la Jornada de Infancia Misionera. Y nos lanzan a todos una invitación: "Atrévete a ser misionero". Ellos lo son, y de los buenos. Bajo el lema "los niños ayudan a los niños", han formado una gran red de solidaridad. Ayudan y se sacrifican por otros niños que viven con dificultades, y rezan también por ellos. Aunque nosotros no seamos ya niños, unámonos a ellos para lograr que el mundo sea un lugar mejor y más justo para todos.

Depósito Legal: M. 7103-1991

Imprime: :

ARIAS MONTANO, S.A. Para ponerte en contacto con nosotros: SUPERGESTO C/ Fray Juan Gil, 5 28002 - Madrid Si lo prefieres, llámanos al Tef: 91 590 27 80 También puedes hacernos llegar un e-mail: supergesto@omp.es y nuestra página web: www.revistasupergesto.es www.omp.es y www.domund.org

Suscripciones Roberto Murga

suscripciones@omp.es

ESTE MUNDO

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NOMBRES PROPIOS

FIRMAS INVITADAS

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CON NUESTROS MISIONEROS

ANÉCDOTA

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RELATO

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ESTÁ EN LOS LIBROS

EDITORIAL

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ESCAPARATE

Fotografía:

José Ramón Moreno Guillo, EFE, Archivo de OMP y 123RF.com

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El subidón de ser misionero

PAÍS A PAÍS Myanmar

TÚ,¿QUÉ PIENSAS?

El cáncer en África: medicamentos más baratos Paloma Niño, presentadora de "La hora feliz" de Radio María

HAGIOGRAFÍA

Federico Sopeña, jesuita misionero en la India Juan Vicente Boo, autor del libro "Píldoras para el alma" Murillo

ASÍ VA EL MUNDO PÓSTER DESDE LA MISIÓN

Jornada de Infancia Misionera: Atrévete a ser misionero

REPORTAJE

Paradojas del móvil

PUERTAS ABIERTAS

No, a los jóvenes tranquilos que no lucha contra el mal

JÓVENES MISIONEROS Grupo Misionero de Cartagena

Sergio Cánovas, de Valencia, en Perú Superpoderes

PARTICIPARON PIENSA Y JUEGA LA LLAMADA


¿Q

uieres experimentar un subidón? ¿Vivir una experiencia a tope, revolucionaria, que seguro que te va a enganchar? "Atrévete a ser misionero". Es la propuesta que nos lanza Infancia Misionera en su Jornada anual, que se celebra el 28 de enero. Quizás, en un principio, pienses que no es para tanto. Pero ¿no te parece atrevido y arriesgado dejarlo todo –las seguridades que nos ofrece una familia, unos padres que nos protegen y cubren nuestras necesidades; las comodidades de una sociedad "del bienestar", aunque sea a costa del malestar de otros; la garantía de contar con un presente y un futuro prometedor...–, para marchar a un país lejano, en el que se pueden vivir situaciones de conflicto y de violencia, de miseria y necesidad, de persecución y falta de libertades? ¿No te parece rompedor y revolucionario que, mientras nos estimulan a ser

competitivos en el tener y en el poder, como factores de felicidad, se nos proponga como ideal de la bienaventuranza estar al servicio de los más necesitados, de los descartados y humillados, de los que sufren injusticia y opresión, de los cautivos y encarcelados, de los enfermos y desatendidos, de los hambrientos y sedientos? Un misionero o misionera, en su humildad, sí que te diría que no es para tanto, que es mucho más lo que se recibe que lo que se da. Porque ellos ya han experimentado el subidón de encontrarse con Dios en los más necesitados de su buena noticia de justicia y misericordia. Han formado una nueva familia en hogares de chapa y miseria, donde la más rica posesión es tenerse los unos a los otros. Han hecho de aquellas tierras su patria de acogida, más allá de esas fronteras puestas por los que quieren poner límites a una despreciada pobreza.

Si no quieres renunciar a esta experiencia única y extraordinaria, atrévete, como propone Infancia Misionera, a ser misionero, a dar testimonio de lo que Jesús nos enseña para construir el mundo que Él quiere para todos. Y, como nos dice el papa Francisco: "Ama a las personas. Ámalos uno a uno". Eso sí: "Respeta el camino de todos, por lineal o atormentado que sea, porque cada uno tiene una historia que narrar". "Sé responsable de este mundo y de la vida de cada hombre. Porque toda injusticia contra un pobre es una herida abierta, y disminuye tu misma dignidad". "Y, sobre todo, sueña. Sueña con un mundo que todavía no se ve, pero que es cierto que llegará. La esperanza nos lleva a la existencia de una creación que se extiende hasta su cumplimiento definitivo, cuando Dios será todo en todos". Que no nos falte la valentía y el atrevimiento para esta misión. Sg

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"Supergesto" visita hoy Myanmar, la antigua Birmania. Un país fascinante, mayor que España, en el que viven 135 etnias y se hablan 117 lenguas distintas. Una de esas etnias, los rohingya, sufre desde tiempo una persecución brutal, hasta el punto de que más de medio millón de personas -la mitad, niños- se han visto obligados a huir a la vecina Bangladesh. El papa Francisco visitó hace poco ambos países.

C

omo Bangladesh, Myanmar es una antigua colonia británica situada en el sureste de Asia. Hoy su nombre oficial es República de la Unión de Myanmar, pero hasta no hace mucho era conocida como Birmania. Además de hacer referencia a sus habitantes, la palabra myanmar significa "fuerte y rápido". El Reino Unido se hizo con el control de esas tierras en el siglo XIX, concretamente en tres guerras sucesivas que tuvieron lugar en 1824, 1953 y 1885. 4 SUPERGESTO

Sus gentes no recuperarían la independencia hasta 1948. La naciente democracia que siguió a la descolonización tuvo, sin embargo, una vida muy corta: pereció con un golpe de Estado en 1962. El Ejército se hizo con el poder, socializó la economía y durante décadas cerró el país a cal y canto. Hoy es una de las naciones más pobres del mundo. De hecho, ocupa el puesto número 145 (de un total de 176) en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU correspondiente a 2016.

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Myanmar tiene 676.563 kilómetros cuadrados. Es, por tanto, mayor que España (505.990). Y también está más poblada: 51,4 millones de habitantes, según datos de 2014, frente a nuestros 46,5 millones. Pese a ello, estamos ante uno de esos países a los que costaría situar en el mapa. Apenas nos llegan noticias de él y, cuando lo hacen, apenas les prestamos atención, pues nos cae muy lejos. Myanmar se halla, como ya se ha dicho, en el sureste asiático, flan-


queada por Bangladesh, la India, China, Laos y Tailandia. Con todos ellos comparte frontera. Y no poca: con India, China y Tailandia, en concreto, unos 2.000 kilómetros con cada uno. Otros 1.930 kilómetros son de costa, porque Myanmar también tiene mar. El país cuenta con tres cadenas montañosas –Rakim Yoma, Bago Yoma y Shan Plateau– que discurren de norte a sur, desde el Himalaya. Su pico más alto, el Hkakabo, tiene 5.881 metros. Y su río más largo, el Ayeyarwady, discurre a lo largo de 2.170 kilómetros hasta su desembocadura en el golfo de Martaban. Debido a sus abundantes precipitaciones –1.000 mm. en las zonas más áridas y más de 5.000 mm. en las más lluviosas– al menos el 40% del territorio está ocupado por bosques. El problema, como en tantos otros sitios, es que la explotación intensiva a la que estos son sometidos desde hace unos años está degradando considerablemente el medio ambiente. La capital de Myanmar, desde 2005, es Nay Pyi Taw (o Naipyidó). Se trata de una ciudad de nuevo cuño, levantada por el gobierno militar, que cuenta con 1,1 millones de habitantes. Esta "Ciudad Real del Sol" –tal es el significado de su nombre– ha sido construida en el centro del país... y a lo grande. Tiene autopistas de ocho carriles y electricidad las veinticuatro horas del día, cuando en el resto de la nación los cortes en el suministro son frecuentes. En ella se hallan las sedes de los ministerios y organismos oficiales, pero muchas embajadas

mantienen aún sus delegaciones en Yangon (Rangún), cerca de la costa, en el golfo de Bengala. Rangún tiene 5,2 millones y sigue siendo la capital económica del país. Otras ciudades importantes son Mandalay (1,2 millones), Bago (491.000) y Hpa-an (421.000). Myanmar es lugar de una gran diversidad étnica y cultural. En él viven nada menos que 135 etnias distintas. Y se hablan 117 lenguas, siendo la oficial el birmano. Los birmanos son aproximadamente el 68% de la población. Tras ellos, los grupos étnicos más importantes son los shan (9%), karen (7%), rakhine (4%), chinos (3%), indios (2%) y mon (2%). La nación está estructurada en siete Estados (Chin, Kachin, Kayah, Kayin, Mon, Rakhine y Shan), siete regiones y un territorio de la Unión: Naipyidó, la nueva capital. Los Estados están poblados mayormente por minorías étnicas y gozan de relativa autonomía, mientras que en las regiones la etnia principal es la birmana. Un país de monjes Myanmar es un país budista. La inmensa mayoría de la población (80%-89%) practica el budismo theravata, sobre todo en el centro de la nación. Solo en la llanura de Bagan hay más de 3.000 templos de

Myanmar cuenta con varios calendarios. Uno de ellos es el budista, que comienza a contar a partir del año 543 a.C., fecha en la que Buda alcanzó el nirvana. Según ese cómputo, el país está hoy en el año 2561. Este calendario tiene una semana de ocho días, y es que el miércoles se divide en dos días: el Bohdahu (o día del nacimiento de Buda), que va desde las doce de la noche a las doce del mediodía, y el Yahu (dedicado a Rahu, dios hindú), que abarca las siguiente doce horas. Se trata de un calendario lunar, con 12 meses de 28 días cada uno.

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los siglos XI al XIII. En Pyay, hay un Buda sedente de diez pisos de altura, mientras que en Win Sein Taw Ya la representación del Iluminado tiene 170 metros. El número de monjes en todo el territorio se cuenta por millares. De hecho, se espera, pues así está socialmente establecido, que todos los varones vivan en un monasterio budista al menos dos veces en su vida: la primera, entre los diez y veinte años, como novicio; y la segunda, a partir de esa edad, como monje ya formado. Los monjes precisamente protagonizaron en 2007 la fracasada "Revolución del Azafrán" (por el color anaranjado de sus túnicas) contra el gobierno militar. De los más de 1.600 presos políticos que había en las cárceles hace unos años, más de 250 eran monjes budistas. Los cristianos representan solo el 4% de la población, el mismo porcentaje que los musulmanes; el 2% de los habitantes practican otras religiones, y el 1% es animista. Los cristianos birmanos se concentran sobre todo en los Estados de Chin o Kachin, donde son mayoría. Hay menos católicos que protestantes. La Iglesia 6 SUPERGESTO

católica birmana es joven, muy joven, pese a que la fe llegó allí por primera vez a mediados del siglo XVI, en la época de San Francisco Javier. En 1866, el país contaba únicamente con dos sacerdotes católicos, y el primer obispo nativo no fue ordenado hasta 1954. Hoy esa joven Iglesia cuenta ya con un representante en el colegio de cardenales: el arzobispo de Yangon, Charles Maung Bo, salesiano. Estamos hablando de un territorio de misión en el que tres de sus archidiócesis y trece diócesis dependen de la vaticana Congregación para la Evangelización de los Pueblos. A comienzos de 2016, la Iglesia católica local contaba con 24 obispos, 888 sacerdotes, 128 religiosos, 1.961 religiosas, 601 misioneros laicos y 3.056 catequistas. Pese a todo este personal, la Iglesia birmana solo tenía a su cargo dos escuelas secundarias y cuatro primarias. Ello es debido a que en los años sesenta del pasado siglo, la Junta Militar se incautó de más de ochenta centros cuya devolución exigen ahora los obispos al Gobierno. El Estado de Myanmar y la Santa Sede establecieron relaciones diplomáticas plenas el pasado 12 de agosto, tras la visita al Vaticano de la hoy Consejera de Estado Aung San Suu Kyi, premio Nobel de la Paz 1991. Guerra permanente Myanmar es un país en guerra. Una guerra interna y permanente

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que enfrenta al Tatmadaw (el Ejército nacional, el duodécimo mayor del mundo con 488.000 efectivos) con numerosos grupos insurgentes de base étnica. El Gobierno alcanzó en 2015 un acuerdo de alto el fuego con ocho de esos grupos, pero varios más lo rechazaron. Los birmanos, por tanto, y mucho menos los turistas, no pueden desplazarse libremente por el país, y necesitan permisos para visitar ciertas regiones. El Tatmadaw tiene en su haber un larguísimo historial de atrocidades y violaciones de los derechos humanos de la población civil de las etnias minoritarias. Pese a que desde marzo de 2016 Myanmar está gobernado por políticos civiles, el poder de los militares sigue siendo enorme. Aung San Suu Kyi, cuyo partido arrasó en las elecciones de noviembre de 2015, es hoy la cara visible del Gobierno, pero las carteras claves –Interior, Defensa y Fronteras– siguen en manos castrenses, como castrense es también la propiedad de las grandes empresas nacionales. La Constitución aprobada en 2008 establece que el 25% de los escaños del Parlamento y una de las vicepresidencias deben corresponder a militares. Por decreto. La organización Transparencia Internacional situaba hace unos años a Myanmar como el tercer país más corrupto del mundo, solo superado por Somalia y Corea del Norte. Y Reporteros sin Fronteras lo calificó en su día de "paraíso de la censura". Pe-


Miles de niños rohingya han quedado huérfanos y sobreviven en campos de refugiados

se a que la inmensa mayoría de la población es pobre de solemnidad, el Gobierno tiene en marcha desde hace años un programa nuclear en colaboración con Corea del Norte. China ha sido su tradicional aliado en la región.

levantados en la frontera.

Los rohingya Tres han sido las noticias por las que Myanmar ha salido en los noticiarios españoles en los últimos años: la primera, por Aung San Suu Kyi. "La Señora", como es también conocida, lleva décadas luchando por la implantación de la democracia y los derechos civiles en su país. Los 19 años que pasó en prisión han hecho que algunos la llamen "la Mandela birmana". La segunda noticia fue el ciclón Nargis, que en 2008 causó 28.458 muertos, 33.019 heridos y 33.416 desaparecidos, según datos oficiales, aunque algunas ONG elevaron la cifra a más de 100.000 víctimas y dos millones de desplazados. Y la tercera y última ha sido –sigue siendo– los rohingya. Los rohingya son hoy por hoy, y en palabras de la ONU, "la minoría más perseguida en el mundo": un pueblo de religión musulmana que vive, mayormente, en el Estado de Rakhine, al noreste del país, y cuyos miembros son considerados extranjeros por el propio Gobierno, pese a llevar décadas y hasta siglos morando allí. Los rohingya eran hace unos años

entre un millón y un millón y medio de personas. La "limpieza étnica" desatada por el ejército en agosto pasado hizo que en pocas semanas huyesen a la vecina Bangladesh, para salvar la vida, cerca de medio millón de ellos. La mitad de esa cifra eran niños. Hoy, estos niños, la mayoría ya huérfanos, sobreviven en los campos de refugiados levantados en la frontera gracias a la ayuda internacional. Aung San Suu Kyi ha sido muy criticada internacionalmente por negar lo que la ONU ha descrito como una limpieza étnica "de manual". El cardenal Bo ha salido en su defensa, aduciendo que la antigua Premio Nobel está liderando una transición política nada fácil. La hoja de ruta de dicha transición fue diseñada ya en 2011. En Myanmar no hay apenas ancianos. La esperanza de vida allí es de solo 65 años. Únicamente el 5% de la población tiene más de 60 años, mientras que un tercio de los habitantes no alcanza los 15. La población es pobre. La renta per cápita es allí de poco más de 900 dólares. Por hacernos una idea: en España, en 2016, era de 26.528. Sg JOSÉ IGNACIO RIVARÉS

Myanmar es un país fascinante. Además de sus innumerables templos, una de las cosas que más llaman la atención de los turistas son los elefantes. Estamos en el país que cuenta con más elefantes domesticados de todo el mundo, y el único en el que los paquidermos son utilizados aún en número importante para el trabajo, especialmente en la industria maderera. Repercusión internacional tienen también las "mujeres jirafa" de la tribu padaung. Se trata de mujeres originarias del Estado de Kayah, al este del país, ya en la frontera con Tailandia, que desde tiempos inmemoriales se ponen en el cuello aros de latón, lo que hace que estos lo deformen. Inicialmente, esta práctica buscaba que las jóvenes no resultasen tan atractivas para los asaltantes de las tribus vecinas, pero hoy se ha convertido en un medio de vida para atraer turistas.

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El papa Francisco no tiene móvil ni tableta, sin embargo, es uno de los líderes mundiales con más seguidores en las redes sociales. Su cuenta @Pontifex ha batido récords. Cuenta con 40 millones de followers en nueve idiomas. Los mensajes que lanza hablan de cuestiones esenciales: los jóvenes, la solidaridad, la misericordia, el servicio, la ternura, la fe... y han sido recopilados y ordenados por primera vez en un libro, Píldoras para el alma (Espasa). Su autor, el corresponsal desde hace 19 años del diario ABC en el Vaticano, Juan Vicente Boo, quien asegura que, como Jesús de Nazaret, Francisco "sale a todos los caminos" y que "las redes sociales son un camino fantástico para acercar el Evangelio a la gente". Juan Vicente Boo (A Pobra do Caramiñal, La Coruña, 1954) es autor también del libro El papa de la alegría . Ha trabajado durante 13 años como corresponsal en Bruselas y Nueva York, con un breve paréntesis en Hong Kong. Es ciudadano honorario de Little Rock, Arkansas. Su trabajo como corresponsal en el Vaticano combina la cercanía diaria al Papa con la perspectiva mundial de economista y periodista veterano, especializado previamente en defensa y política exterior. Ha sido promotor y consejero delegado de la agencia televisiva Rome Reports, donde impulsó documentales de referencia mundial como Benedicto XVI: La aventura de la verdad. Su trabajo le ha permitido volar con los tres últimos papas –Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco– en más de medio centenar de viajes internacionales. Ha trabajado en 61 países y ha sido galardonado con el Premio ¡Bravo! de comunicación de la Conferencia Episcopal Española. 16 SUPERGESTO

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n0 de los rasgos más atractivos del papa Francisco es que trata a los jóvenes como adultos. Les escucha con atención y les habla con sinceridad, sin caer en la adulación falsa como hacen las empresas publicitarias. Francisco sale a los caminos de los jóvenes incluso en las redes sociales. Su cuenta en Instagram @Franciscus, abierta hace un par de años, ha superado los 5 millones de seguidores, la mayoría entre los 25 y los 34 años, en Estados Unidos y Brasil. Pero lo más espectacular es su arrastre en Twitter, donde ha superado hace poco los 40 millones de seguidores después de ganar un millón al mes desde el pasado mes de mayo. Cuando le pregunté si sus seguidores pueden meditar y rezar esos tuits, su respuesta fue inmediata: "Sí, claro”, dijo. “Están siempre a su disposición… ¡Qué los usen para rezar!". Cuando empecé a rescatarlos y ordenarlos por los grandes temas de que habla Francisco, volví a descubrir muchos tuits entrañables como "Queridos jóvenes, Jesús quiere ser su amigo; y quiere que ustedes transmitan por doquier la alegría de esta amistad". O incisivos, como "Queridos jóvenes, vale la pena apostar por Cristo y por su Evangelio, arriesgar todo por los grandes ideales". El capítulo "Jóvenes" es uno de los 32 temas de Píldoras para el alma, mi selección de los mejores 500 tuits del papa Francisco, que acaba de publicar Espasa. Otros capítulos son "Alegría", "Esperanza", "Familia", "María", "Perdonar", "Ternura" … ¿Cuál es la fórmula secreta de Francisco para ser un gran comunicador? Sencillamente, saber escu-


char. Escuchar sin prisa a las personas: a los ricos y a los pobres, a los adultos y a los jóvenes. Y quiere que lo haga toda la Iglesia. Por eso ha convocado en el Vaticano un encuentro mundial de jóvenes -cristianos y de otras confesiones- la próxima primavera, para preparar el Sínodo de Obispos de octubre de 2018 sobre "Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional". Lo anunció personalmente el pasado mes de octubre subrayando que, con este encuentro, "la Iglesia quiere escuchar la voz, la sensibilidad, la fe, y también las dudas y las críticas de los jóvenes. ¡Tenemos que escuchar a los jóvenes! Por eso, las conclusiones de la reunión del 19 al 24 de marzo serán transmitidas a los padres sinodales". En estos cuatro años he visto muchas veces el sufrimiento del Papa cuando habla del desempleo juvenil, mencionando de vez en cuando el altísimo porcentaje de España. Francisco quiere que los jóvenes encuentren trabajo porque solo así es posible empezar a pensar en crear una familia. Ha sido el primer Papa que ha convocado una reunión de parejas de novios en la plaza de San Pedro, precisamente en un día de San Valentín, el 14 de febrero de 2014. La mayoría de las 12.000 parejas se emocionaron al escuchar el testimonio de los gibraltareños Marie Alexia y Nicolás. Habían decidido casarse porque se querían. Y también porque, en el matrimonio, "las alegrías

se multiplican por dos, y las penas se dividen por la mitad". En el verano de 2015, el Papa aconsejaba en un tuit: "Queridos jóvenes, no tengan miedo del matrimonio: Cristo acompaña con su gracia a los esposos que permanecen unidos a Él". Durante una audiencia general de junio de 2016, Francisco tuvo a su lado a una docena de jóvenes refugiados procedentes de África y Oriente Medio. Quería que les viesen las decenas de miles de personas reunidas en la plaza de San Pedro y que les viese el mundo entero porque "son nuestros hermanos", y "el cristianismo no excluye a nadie, hay sitio para todos". El cristianismo es amar a Dios y al prójimo. Y nunca odiar. Me impresionó mucho la fuerza con que se lo dijo a un

grupo de jóvenes palestinos en un campo de refugiados cerca de Belén. Les insistió en que no odiasen ni buscasen venganza contra quienes invadieron su país, les robaron las casas, la libertad e incluso la nacionalidad. A veces el Papa hace confidencias en público a los jóvenes. En un estadio de Nairobi habló con toda claridad sobre los peligros del tribalis-


mo, la corrupción o el reclutamiento por las guerrillas a más de veinte mil muchachos y muchachas. Para animarles a no caer en el pesimismo ante las contrariedades les dijo: "Voy a contarles una confidencia. Yo en mi bolsillo llevo siempre dos cosas: un rosario para rezar y una cosa que parece extraña, que es esto…". Era un díptico de cuero marrón oscuro con 14 chapas cuadradas de metal: "Es un Vía Crucis, un pequeño Vía Crucis", la historia de angustia, tortura y muerte de Jesús cuyo punto final no es el sepulcro sino la Resurrección. En muchas ocasiones Francisco se ha referido a un problema que algunos quieren ocultar: los elevados ín18 SUPERGESTO

dices de suicidio juvenil que, en España sin ir más lejos, suponen la primera causa de muerte de jóvenes, incluso más que los accidentes de tráfico. A esto se añaden los numerosos intentos de suicidio, cuyo mensaje hay que saber captar antes de que sea demasiado tarde. En sus conversaciones con jóvenes, ya sea en encuentros reducidos o en conversaciones mundiales gracias a Google Hangout, el Papa ha escuchado sus comentarios sobre la violencia de género y el acoso escolar, el bullying, la facilidad para caer en las drogas, el consumismo y su vacío espiritual… Con frecuencia, les invita a escuchar a los abuelos, que son el enlace con una sabiduría ancestral y

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ayudan a no agobiarse, a poner cada cosa en su sitio. A no desanimarse con los fracasos y no volverse engreídos con los éxitos. En su primera Semana Santa como Papa, Francisco se fue a celebrar los oficios religiosos del Jueves Santo a la cárcel juvenil de Roma, donde lavó los pies a doce chicos y chicas, incluida una musulmana. No rehúye las situaciones duras, sino todo lo contrario. Ha escuchado los relatos de muchos hombres y mujeres que sufrieron abusos sexuales a manos de sacerdotes cuando eran menores de edad. Y por eso ha creado la Pontificia Comisión de Protección de Menores, la mejor del mundo, para prevenir y erradicar esa lacra que afecta a todas las profesiones y toda la sociedad. Sabe hablar de la afectividad y del amor, y salir al paso de la fragilidad emotiva y el narcisismo, endémicos en algunos ambientes. Entre tantos buenos ratos de Francisco con jóvenes recuerdo la cita con doce youtubers de varios países, que sumaban 27 millones de seguidores. Me gustó lo que le dijo a la británica Louise Pentland, especializada en beauty blogs igual que la mexicana Dulce Candy: "Estoy muy contento de que hagas ese trabajo en el campo de la belleza. Es una gran cosa. Predicar la belleza y mostrar la belleza ayuda a neutralizar la agresividad". Es un Papa que escucha y que reza. Que arrastra porque predica con su propio ejemplo personal. Y por eso ilumina la vida de tanta gente. Sg JUAN VICENTE BOO @juanvicenteboo


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e cumplen 400 años del nacimiento de Murillo, y Sevilla, su ciudad natal, conmemora la efeméride con exposiciones –hasta ocho–, simposios, conciertos –más de treinta– y otras iniciativas culturales. El "Año Murillo" devuelve a la vida a uno de nuestros más gloriosos artistas del Barroco. Fue, como es sabido, el pintor por excelencia de Inmaculadas (solo en el Museo del Prado hay cuatro de ellas), pero también, y esto es menos sabido, de niños de la calle, especialmente en situaciones picarescas. Murillo los pintó espulgándose, comiendo frutas o dulces, con animales, jugando a los dados, vendiendo flores... Los especialistas subrayan la dulzura y ternura de sus personajes infantiles, para los que en ocasiones utilizó como modelos a sus propios hijos. La belleza y el candor del rostro de algunas de sus Inmaculadas también procedían del de su mujer, Beatriz Cabrera. Bartolomé Esteban Murillo (Sevilla 1617-Sevilla 1682) era de buena familia. Su progenitor, "un barbero, cirujano y sangrador reputado", estaba considerado un "hombre rico". Bartolomé fue el menor de catorce hermanos. Sus padres lo tuvieron siendo ya mayores, de resultas de lo cual a los nueve años, y en apenas seis meses, se quedó huérfano de ambos. Quedó entonces bajo la tutela legal de una hermana mayor y de su marido, que lo pusieron a estudiar en el taller de Juan del Castillo, un modesto pintor local pariente de la familia. Tendría, por entonces, 12 ó 14 años. Años después viajaría a la Corte de Madrid, donde presumiblemente conoció a los también sevillanos Velázquez y Zurbarán, así como al granadino Alonso Cano. Murillo, que en el siglo XIX estaba considerado el mejor pintor de la historia, fue una persona modesta, humilde, amable y nada pretenciosa. Y un buen cristiano que practicaba la caridad asistiendo a los enfermos y repartiendo pan entre los pobres de su parroquia. Pobres, en esa época, había muchos en Sevilla. La ciudad, que cuando él nació tenía 120.000 habitantes y era una de las más pobladas de España, vio reducida su población a la mitad tras la peste de 1649. El propio pintor perdió en esa pandemia a varios hijos. El genial artista se casó a los 27 años. Era joven, de buen aspecto y disponía de recursos. Todo "un partido", vamos. Sin embargo, la novia se presentó a la ceremonia llorando y diciendo que la obligaban a casarse en contra de su voluntad, y el enlace tuvo que suspenderse. Seis días después, cambió de opinión y se celebró la boda. Beatriz Cabrera fue el amor de su vida. Le dio al menos diez hijos, de los que solo sobrevivieron cuatro. Después de perder a su esposa en el último parto, Murillo no volvió a casarse. Cuentan que el pintor tuvo siempre especial predilección por un cuadro. No era suyo, sino de un artista llamado Pedro de Campaña. Se trataba de un Descendimiento, al que solía contemplar con frecuencia en la capilla de la iglesia de la Santa Cruz de Sevilla. En cierta ocasión, el sacristán del templo, viéndolo inmóvil y ensimismado ante el lienzo, se le acercó y le preguntó qué hacía tanto tiempo allí. La respuesta del artista le dejó atónito: "Esperar a que acaben de bajar de la Cruz al Señor". Murillo, que sobrevivió a la peste, murió con 65 años de resultas de la caída de un andamio sobre el que estaba pintando. En su testamento había pedido ser enterrado en esa iglesia, hoy desaparecida. Sg JOSÉ IGNACIO RIVARÉS NÚM. 133, ENERO-FEBRERO DE 2018

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e lo atrevidos y geniales que son los niños saben mucho los misioneros, por eso les hemos pedido a dos de ellos, a Alicia Giraldo, misionera en Costa de Marfil, y a Daniel María Mateos, misionero en Luanda, Angola, que nos lo cuenten.

Alicia está rodeada de muchos niños en su misión. Niños a los que le falta de casi todo y, aún así, se atreven y se agarran a la esperanza con una sonrisa. "De hecho ellos son pequeños misioneros. Porque oran en su grupo, porque aprenden a conocer el Evangelio y hablan de

Atrévete a ser misionero es la invitación que este año el Secretariado de Infancia Misionera les hace a todos los niños con motivo de su Jornada que celebrarán el próximo 28 de enero. A esta llamada se une también la del papa Francisco que les pide que sean atrevidos, valientes, para contribuir a crear, entre todos, un mundo de hermanos. "Atreveos a ir contracorriente; atreveos también a ser felices", les dice el Papa. Y añade: "Queridos niños: con vuestra oración y vuestro compromiso colaboráis en la misión de la Iglesia". 24 SUPERGESTO

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él en su lenguaje a sus padres, que muchos no son cristianos, sino musulmanes, animistas, o bien nada de eso; porque se visitan unos a otros, porque en sus actividades ayudan y dan alegría a otros niños, porque se olvidan de su realidad para pensar en la tristeza de los otros. Porque en su sencillez e inocencia dan amor en todo momento". A este respecto, Daniel, desde Luanda, la capital de Angola, añade que "sin


Actualmente la Infancia Misionera se ha extendido

ninguna duda los niños pueden ser misioneros, independientemente de su situación política, económica, cultural... pues ser misionero significa cumplir la misión que Jesucristo nos ha encomendado: ser sal, luz y fermento para el mundo. Por eso esta misión puede realizarse en cualquier lugar, pues los recursos necesarios para poder llevarla a cabo es conocer el amor infinito de Dios manifestado en su Hijo Jesucristo. No hace falta nada más". Alicia Giraldo, Misionera de Santa Teresita, tiene en su misión a un grupo de cien niños de Infancia Misionera. "Este año hemos llegado a 105, por el momento...", aclara. Cuenta que tienen la ventaja de que la gente allí las conoce mucho por su trabajo en el hospital, además tienen un comedor escolar para niños huérfanos y más pobres, un centro de alfabetización para mamás y jóvenes... esto hace que estos niños del barrio quieran implicarse. "El niño africano es muy sociable y solidario con la enfermedad, la pobreza que les agobia... Bueno, aquí puedo escribir un libro con estas cuestiones, pero, sobre todo, ellos rezan el rosario en las casas de sus compañeros y con sus papás. Si hay uno de ellos enfermo, el día de reuniones oran por él o van a visitarlo. Aquí hay mucho sida, paludismo..., muchos niños nacen ya con sida. En grupo, ellos olvidan sus tristezas y tienen razones para seguir adelante. Además, cuando rezan el Padre Nuestro, el Ave María, eso es un alivio por-

por todo el mundo.

que es un coro poderoso, un hombre blanunido al de la Iglesia univer- Son más de 130 países co, de más o mesal", explica orgullosa de sus en donde está. nos mi edad, con niños de Infancia Misionera. barba... entonces Y aunque parezca increíble, los niños todos los niños se acercaban y me tocade la parroquia de Daniel, en Luanda, ban y decían: ¡Jesús!, ja,ja". también son de Infancia Misionera. "El También Alicia, misionera en Colomgrupo nació en la parroquia hace aproxi- bia durante cinco años y ahora en Costa madamente 20 años, cuando el párroco de Marfil, quiere aportar su nota simpádecidió que los niños podían contribuir tica. Cuenta que a su grupo de Infancia con su testimonio y con todo lo que Misionera se quieren apuntar todos. Reaprendían en la Iglesia a transmitírselo a cuerda la insistencia de un pastor evanlos niños de su barrio y a sus compañe- gélico al que sus hijos no lo dejaban en ros de colegio. ¿Qué hacen? Pues dar tes- paz, y pensó: "Por qué no, rezamos totimonio de su fe y de Jesucristo, visitar dos a un mismo Dios. Además ellos me enfermos, ayudar a otros niños... y este ganan, quieren ser como los otros niños año han decidido también formar un gru- y rezarle a la Virgen". O cuando un papo coral para cantar en las misas y en las dre musulmán se empeñó, sí o sí, en llefiestas y actividades de la parroquia, y de var a sus hijas al grupo porque veía salir esta forma evangelizar a otros niños por a los niños muy felices. "Y así el grupo medio de las canciones y de la música". de Infancia Misionera se va haciendo Le preguntamos a este joven misionero más grande cada día", añade. madrileño -tiene 32 años- cómo lo consiActualmente la Infancia Misionera se gue: "Pues haciéndoles ver que Dios les ha ha extendido por todo el mundo. Son escogido para una gran misión, y que son más de 130 los países en donde esta muy afortunados de que alguien les haya Obra está activa. Y son millones los nihablado de Él y hayan podido conocerle, ños que actualmente ayudan a otros niy que hay todavía muchísimos niños que ños en dificultad. El Fondo Universal de todavía no han tenido esta suerte". Añade, Solidaridad de la Obra de Infancia Micon mucha simpatía, que, al principio, no sionera distribuyó en 2016 un total de fue tan fácil. "Cuando llegué, recién orde- 16.941.176,76 euros, para sostener 2.858 nado, a la parroquia, los niños pequeños proyectos de ayuda a la infancia de los se pensaban que yo era Jesucristo, porque territorios de misión. La aportación de como era blanco, tenía entonces unos 27 España ha sido de 2.764.424,95 euros. Sg años, tenía barba... como todas las imágenes que habían visto de Jesucristo era de MONTSERRAT VILASECA NÚM. 133, ENERO-FEBRERO DE 2018

SUPERGESTO 25


Cuando el misionero javeriano Paulino Ramírez acompañó a los jóvenes de la diócesis de Cartagena a la JMJ de Polonia, no se imaginaba que contar a los chicos su vida en Camerún iba a ser la chispa que encendiera en ellos el deseo misionero. Al regresar a Murcia, Paulino comentó esta inquietud en la diócesis, y de ahí surgió el Grupo Joven Misionero que ya ha tenido su primera experiencia en Camerún.

J

acinta tiene 20 años, estudia Trabajo Social en la Universidad de Murcia y en el verano de 2017 hizo su primera experiencia misionera en Douala (Camerún). Allí descubrió que "la misión no es un viaje sino una forma de vida". Una forma de vida que contiene la "fórmula" de la felicidad: 34 SUPERGESTO

"No hay otra cosa que tenga más sentido que aprovechar la vida que tenemos y darle sentido ofreciéndola a los demás, transmitir la alegría de sentir que cada día es una oportunidad para ser mejor y estar verdaderamente convencido de que todos tenemos algo bueno y necesario que aportar a

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este mundo". Ana, una auxiliar de enfermería de 22 años que estuvo con Jacinta en Douala, se ha dado cuenta de que "para la misión no es necesario irse a África", aunque esta fue "la mejor experiencia" de su vida y, sin duda, la volvería a repetir. Pero lo más importante para Ana es que "hacer misión también es conocer las necesidades de las personas que tenemos cerca y poder ayudarlas". ¿Qué vivieron Jacinta y Ana en la misión para sentir que sus vidas habían cambiado? La respuesta la da María, otra joven del Grupo Misionero, que ha aprendido de los pobres y enfermos mucho más de lo que ella les haya podido enseñar: "Eran pobres materialmente pero ricos espiritualmente. No tenían nada pero creían en Jesucristo. Estaban vacíos de cosas materiales pero llenos de Dios. Aquí materialmente quizás lo tenemos todo y, sin embargo. queremos más y más, y nos olvidamos de que lo único que puede llenar ese vacío que sentimos en nuestro interior es Dios". Lo que han visto los jóvenes que viajaron a Douala es que lo que da la fuerza a aquella gente "para seguir adelante, a pesar de los sufrimientos y dificultades de cada día, es la fe en Jesu-

cristo". En algunos casos, la experiencia misionera ha sido un revulsivo para la vida de fe. Ana confiesa que fue a Camerún "en un momento de crisis de fe", y allí se reconcilió con ella; en África, vio "la necesidad de las personas". Laura, otra de las chicas del Grupo Misionero, había pasado una racha alejada de Dios, "sin ir a Misa", pero "gracias a esta misión", ha aumentado su "amor a Dios". Con los jóvenes viajó a Camerún el delegado de Juventud, Antonio Jiménez; y en representación de la Delegación de Misiones, el javeriano Paulino Ramírez. Las Delegaciones de Juventud y Misiones de la Diócesis de Cartagena trabajan continuamente con los chicos del Grupo Misionero. El objetivo principal de este


trabajo conjunto, como recuerda Paulino, "es poner a nuestra pastoral juvenil en estado de misión y crear un clima permanente en nuestras comunidades para que los jóvenes se sientan discípulos misioneros". O como dice el delegado de Misiones, José Luis Bleda, "la iglesia de Cartagena tiene un único objetivo: la evangelización". Lo primero que los responsables del Grupo recuerdan a los jóvenes antes de viajar es que todos tenemos "la vocación mi-

sionera por el bautismo", y que, aunque puede haber "un tiempo de misión, es importante el tiempo donde sembramos los frutos recogidos en nuestras comunidades y compartimos lo vivido con nuestras gentes". Paulino subraya que "después de la misión viene lo bueno" y añade que "si se ha descubierto la llamada a evangelizar en el día a día de la misión personal, habrá merecido la pena la experiencia". Los jóvenes le han hecho caso y continúan la misión

aquí. Muchos de los que estuvieron en Camerún han participado activamente en la pasada campaña del Domund, ofreciendo sus testimonios en diferentes parroquias y colegios, organizando vigilias de oración o mercadillos solidarios. Para invitar a sus amigos a tener una experiencia semejante a la suya, nos quedamos con la invitación de Ana: "A que vean la vida desde otra perspectiva; no todo es fácil, las personas sufren y no porque se hayan peleado con sus parejas o porque no

tengan que ponerse el fin de semana. Hay problemas mucho más graves y aun así la gente sigue adelante y siempre con una sonrisa". "Es una experiencia que todo el mundo debería realizar al menos una vez en la vida", concluye. Sg ANA FERNÁNDEZ DORA RIVAS Grupo Misionero de Cartagena

www.delejucartagena.es deleju@delejucartagena.es

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Supergesto Nº133  

Enero- Febrero 2018

Supergesto Nº133  

Enero- Febrero 2018

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