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EDITADA POR LAS OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS

Nยบ 193 MARZO Aร‘O 2019

TERCER MILENIO


Nº 193. MARZO, 2019

TERCER MILENIO EDITA OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS C/ Fray Juan Gil, 5 28002 - Madrid Tfno: 91 590 27 80 Fax: 91 563 98 33 E-Mail: dir.nal@omp.es http://www.omp.es

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en este número... IGLESIA A FONDO El próximo 25 de marzo se celebrará el Día Europeo contra la Trata de Seres Humanos. Una jornada para denunciar la falta de visibilidad de la que el Papa considera la nueva esclavitud del siglo XXI.

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PRIMER PLANO Felix Tshisekedi, nuevo presidente de la República Democrática del Congo, comienza su mandato desde una posición de debilidad, ante las serias sospechas de pucherazo electoral.

MISIONEROS CLARETIANOS Clara del Rey, 6. 28002 Madrid. Tels. 91 415 23 61 y 91 415 21 99

INFORME En su histórica visita a los Emiratos Árabes Unidos, el Papa y el imán de Al-Azhar sellan las bases para un hipotético futuro de encuentro y entendimiento entre cristianos y musulmanes.

INSTITUTO ESPAÑOL DE MISIONES EXTRANJERAS Ferrer del Río, 17. 28028 Madrid. Tel. 91 726 84 27 MERCEDARIAS MISIONERAS DE BÉRRIZ Fereluz, 2. 1ª A 28039 Madrid. Tel. 91 571 63 03 MISIONERAS CRUZADAS DE LA IGLESIA Madre Nazaria, 7. 28044 Madrid. Tel. 91 462 88 40 y 91 462 46 11 MISIONERAS DE CRISTO JESÚS Peñuelas, 18. 5º A. 28005 Madrid. Tel. 91 517 41 78 MISIONERAS DOMINICAS DEL ROSARIO General Kirkpatrick, 44. 28027 Madrid. Tel. 91 367 36 71 MISIONEROS ESPIRITANOS Santa Engracia, 149. 1º B. 28003 Madrid. Tel. 91 554 21 57 Olivos, 12. 28003 Madrid. Tel. 91 553 36 16 MISIONEROS DE MARIANNHILL Arturo Soria, 249. 28033 Madrid. Tel. 91 359 07 40 MISIONEROS DEL VERBO DIVINO Corazón de María, 19. 5º B. 28002 Madrid. Tel. 91 415 43 55 MISIONEROS OBLATOS DE MARÍA INMACULADA Diego de León, 36. 28006 Madrid. Tel. 91 411 12 12 Pozuelo de Alarcón, Madrid. Tel. 91 352 34 16 PADRES BLANCOS Liebre, 25. 28043 Madrid. Tel. 91 574 04 00 SOCIEDAD DE MISIONES AFRICANAS Asura, 34. 28043 Madrid. Tel. 91 300 00 41

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30 y además... 7 TRIBUNA

Marcados por la ceniza

12 EL OBSERVADOR EE UU / MÉXICO ASIA - BURKINA FASO AMAZONÍA

22 ASÍ VA EL MUNDO EGIPTO - LÍBANO - CUBA

36 ENTREVISTA

Silas Siakor,

Premio a la Fraternidad 2018

40 ANIMACIÓN MISIONERA 43 AYUDAMOS A... Costa de Marfil

46 CULTURA 52 EN EL OBJETIVO 54 MISIÓN VIVA Dolor por la muerte de Mons. Christian Blouin

56 MISIÓN VIVA

Luis Ángel Plaza,

director general del IEME


EDITORIAL

Por la paz y la fraternidad

L

a apuesta del papa Francisco por el diálogo interreligioso, el encuentro y el entendimiento entre las distintas confesiones viene de largo. Ya como arzobispo de Buenos Aires, destacaron sus habituales y enriquecedoras conversaciones con el rabino Skorka, y su relación de amistad y cooperación. Luego, ya como Pontífice, ha seguido, más que nunca, haciendo honor a su condición de “hacedor de puentes”, para, “como un creyente sediento de paz”, continuar buscando el acercamiento con las otras religiones, muy especialmente, con el islam. La prueba más reciente ha sido su viaje a los Emiratos Árabes Unidos, su significativo abrazo con el gran imán de la universidad de Al-Azhar y la proclamación del que –si suma voluntades en su apoyo– se convertirá en el “histórico” Documento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia común, una declaración conjunta por la hermandad entre los pueblos. Para caminar por estos senderos de reconciliación, hay que comenzar por arrimar el hombro, de cara a “difundir la cultura de la tolerancia, la convivencia y la paz”. Los primeros, “nosotros mismos”, así como los “líderes mundiales” y “los autores de la política internacional y de la eco-

nomía mundial”. Los puntos en que intervenir con urgencia son “detener el derramamiento de sangre inocente y poner fin a las guerras, los conflictos, la degradación ambiental y el deterioro cultural y moral que vive el mundo actualmente”. Porque, como se recuerda en el documento, el Creador “nos ha concedido el don de la vida para cuidarlo. Un don que nadie tiene derecho de eliminar, amenazar o manipular a su gusto”.

que no tiene nada que ver con la verdad de la religión”. Y tampoco se puede olvidar, en esta “hoja de ruta” de las religiones por la paz, la necesidad de reconocer que “la libertad es un derecho de toda persona” y que, por lo tanto, se debe respetar “la libertad de creencia, pensamiento, expresión y acción”, porque a nadie se le puede privar de ella para obligarla a “adherirse a una determinada religión y cultura”.

En ninguna confesión tiene cabida la más mínima práctica que amenace la existencia del ser humano. En ninguna confesión tiene cabida, por tanto, la más mínima práctica que amenace la existencia del ser humano. La incitación a la guerra; la alimentación de los sentimientos de odio, hostilidad o extremismo; la invitación a la violencia o al derramamiento de sangre, no son propias de ningún credo. Son, más bien, “fruto de la desviación de las enseñanzas religiosas, del uso político de las religiones y también de las interpretaciones de grupos religiosos que han abusado –en algunas fases de la historia– de la influencia del sentimiento religioso en los corazones de los hombres para llevarlos a realizar algo

Sin duda este documento supone un paso importante hacia la paz y la reconciliación. Pero, para que sea efectivo, será necesario, además de nuestro empeño, superar suspicacias y desconfianzas provocadas, en muchos casos, por el desconocimiento del otro o por generalizaciones infundadas. En este sentido, conviene seguir el ejemplo de muchos de nuestros misioneros y misioneras, que trabajan en tierras donde los católicos son minoría y que, con su callado pero interpelante testimonio de vida, contribuyen a la convivencia común e invitan a la reconciliación y la fraternidad entre creyentes y no creyentes.

EDITA Obras Misionales Pontificias DIRECTOR NACIONAL OMP José María Calderón DIRECTOR Alfonso Blas DISEÑO Antonio Aunés COLABORADORES Rosa Lanoix, Rafael Santos, Francisco José Pérez Valero, Dora Rivas, José Beltrán, TERCER MILENIO José Carlos Rodríguez, José Ignacio Rivarés, Israel Íñiguez, Modeste Munimi, José Ramón Carvallada, María Jesús Sahagún, Carmina Sofía Fernández, Juana Gómez, Juan Lázaro Sánchez, Vicente Marqués Ruiz ARCHIVO FOTOGRÁFICO Antonio Aunés, Rafael Santos FOTOGRAFÍAS Efe, 123RF SUSCRIPCIONES Roberto Murga DEPÓSITO LEGAL M-48558-1999 ISSN 1695-1034 IMPRESIÓN Gráficas Dehon. PP. Reparadores. C/ La Morera, 23-25. Torrejón de Ardoz, Madrid. Tfno: 91 675 15 36


frasesyflashes

Mons. Demetrio Fernández Obispo de Córdoba, en el funeral por el misionero asesinado en Burkina Faso La muerte de Antonio César Fernández nos ha hecho pensar. Si durante su vida fue un gran apóstol, en su muerte lo ha sido aún más. Ha sido una donación final con una entrega sostenida durante toda su vida.

Magdalena Ribas Misionera comboniana, rumbo a Togo a los 70 años El Señor no mira la edad, sino que mira el corazón, la ilusión, las ganas de seguirle...; y en eso, en ilusión, en fuerza, en entusiasmo, me siento como si fuera la primera vez que me voy a la misión, la primera vez que le digo "sí" al Señor.

Ana de Barba Misionera RMI en Malí Quisiera compartir la alegría que hemos sentido los siete jóvenes que hemos participado en la JMJ en Panamá,

Mons. Jesús Sanz Arzobispo de Oviedo Tenemos dos misioneros sacerdotes en Gamia, Benín. Pero no es la generosidad única de dos misioneros, o de una Delegación Diocesana de Misiones, o de un obispo, o de unas parroquias o personas especialmente sensibilizadas, sino que es la suma de todas estas voluntades. Una entera diócesis que sale al encuentro misionero de una diócesis hermana.

gracias a la Conferencia Episcopal de Malí. La alegría de ver a tantos jóvenes del mundo entero, viviendo en paz y compartiendo la fe. Todo ha sido posible porque Jesús estaba presente y es Él quien puede hacer maravillas.

Papa Francisco Frente a la cultura del descarte y de la indiferencia, el don se sitúa como el paradigma capaz de desafiar el individualismo y la contemporánea fragmentación social, para impulsar nuevos vínculos y diversas formas de cooperación humana entre pueblos y culturas.


TRIBUNA

MARCADOS POR LA CENIZA Por D. José María Calderón.

T

odos hemos visto cómo los niños y adolescentes disfrutan cuando el Miércoles de Ceniza el sacerdote del colegio les impone esta sobre sus frentes. Vuelven a sus bancos entre sonrisas, mirando a sus compañeros, como preguntando si se les ve con claridad la cruz que el sacerdote ha hecho, y con la cabeza muy recta, sin moverla mucho, como queriendo que esa ceniza no se les caiga nunca. Es bonito, porque es un signo muy elocuente de nuestra fe. Las velas, el agua, el aceite, el incienso..., la ceniza. Son esos signos sencillos que la liturgia y la piedad cristiana entienden fácilmente y están perfectamente encajados en la vida de los cristianos. De hecho, el Miércoles de Ceniza es una de esas jornadas en que incluso los no muy fervorosos acuden a la Iglesia. Algunos dicen que deben de ir porque es de los pocos días en los que la Iglesia da algo gratis...: ¡la ceniza! Esta es un signo de nuestro deseo de purificación. Ante el recuerdo de nuestra muerte y de nuestra nada, la ceniza nos llama a querer hacer algo hermoso de nuestra vida, a no conformarnos con que nuestra existencia pase sin pena ni gloria, sin dejar la impronta de nuestra alegría.

Director Nacional de OMP

Sí, con la ceniza mostramos que nos arrepentimos del mal realizado y nos comprometemos a hacer las cosas mejor, buscando el bien, la templanza, la ilusión de que nuestra vida sea digna. Ese es el compromiso de la cuaresma, de cada cuaresma. Y ¿no es acaso el mensaje de los misioneros en el mundo como la

Siempre estamos llamados a la conversión. Siempre el Señor viene a animarnos a dejarle que guíe nuestras vidas. Pero, en este tiempo de Cuaresma, que comenzamos el 6 de marzo, la llamada es más nítida, más potente, más urgente. No vale con pensar “¡ya hago bastante!”. Los que lo han dado todo no han si-

Aprovechemos esta Cuaresma para mirarnos por dentro, para contemplar el mapa de nuestra vida. ceniza del Miércoles de Ceniza? ¿No es su vida, su testimonio, su trabajo, su esfuerzo... un continuo recordatorio de que tenemos mucho que hacer y el tiempo se nos va de las manos? Los misioneros, para los que vivimos en este mundo occidental, desarrollado, paganizado y soberbio, nos recuerdan que debemos cambiar el corazón y pedirle al Señor de la historia que arranque nuestra autosuficiencia, nuestro egoísmo, nuestras superficialidades, nuestro conformismo, nuestra frivolidad..., para dejar paso a frutos de servicio, entrega, alegría, generosidad, sacrificio..., pensando en tantos hombres y mujeres que tienen tan poco y nos dan tantas lecciones de confianza y alegría.

do capaces de contabilizar lo que ofrecieron. Les pareció siempre poco dar lo que dieron. Y ¡fueron felices! Aprovechemos este tiempo de Cuaresma para mirarnos por dentro, para contemplar el mapa de nuestra vida. No se nos pide mucho, no se nos va a exigir nada que no podamos dar con la ayuda de Dios. Pero lo importante, lo más importante, es que nunca consintamos que la costumbre nos atenace y que el conformismo sea nuestra respuesta a la llamada de amor que Dios nos ha hecho. Dios necesita de nuestra respuesta generosa, el mundo necesita de nuestra reacción y los misioneros necesitan de nuestra cooperación... NÚM. 193, MARZO DE 2019

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IGLESIA A FONDO

El próximo 25 de marzo el calendario marca el Día Europeo contra la Trata de Seres Humanos. Pocos motivos para celebrar, y sí para denunciar la falta de visibilidad de esta que el Papa considera la nueva esclavitud del siglo XXI. Y no solo él, sino la amplia red creada por la Iglesia, que trabaja en los países de origen, de destino y de tránsito para devolver la dignidad a quienes son víctimas del trabajo forzoso, principalmente mujeres y niñas.

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arina aterrizó en Vigo con la promesa de cuidar de un anciano, para terminar de pagarse sus estudios de Derecho en Brasil. Pero nada más llegar, quien fue a recogerla al aeropuerto le arrebató su pasaporte y su libertad. En una semana, esta joven comenzó a ejercer la prostitución contra su voluntad en un burdel en Portugal. Pasaron varios años hasta que se topó con una grieta de esperanza. “Tú puedes hacer lo que quieras y lo que te propongas”, le aconsejó alguien. Se lo tomó tan en serio que se enfrentó al chulo de turno, echándole en cara que ya había pagado su deuda. Recibió la mayor paliza de su vida. Pero no se achantó. Unas semanas después tuvo el valor de dar otro paso adelante y el calvario terminó. Hasta hoy. El de Karina es un caso aislado. Por lo menos ella ha podido tener un “después”.

Hasta 42.000 mujeres son víctimas de la trata de personas solo en España. Un drama que se asocia de inmediato a la explotación sexual, por ser la mayoritaria, pero que esconde tras de sí otras lacras: el trabajo forzoso, el servicio doméstico, la mendicidad, el tráfico de órganos... Un abuso silenciado, que invita a pocas celebraciones y sí a un mayor compromiso, cuando el próximo 25 de marzo el calendario anuncie el Día Europeo contra la Trata de Seres Humanos. Y es que la Organización Internacional del Trabajo calcula que casi 21 millones de personas en el mundo son víctimas del trabajo forzoso, con un perfil fácil de dibujar: mujeres y niñas. Esta realidad oculta no pasa desapercibida para el papa Francisco ni para la Iglesia. “La esclavitud no es algo de otro tiempo. No podemos lavarnos las manos


si no queremos ser, de alguna manera, cómplices de estos crímenes contra la humanidad”, explica en el vídeo de las intenciones de oración del Santo Padre del pasado mes de febrero. Este gesto mediático no constituye una acción puntual, sino que es expresión de una preocupación constante de Francisco desde el inicio de su pontificado, en cuanto que en 2014 promovió la creación del Grupo Santa Marta, organismo internacional que reúne a obispos, religiosas, policías y representantes de la sociedad civil que luchan contra este delito global. Es más, acabar con la trata constituye uno de los pilares fundamentales de la Sección Migrantes y Refugiados del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, también creado y coordinado directamente por el Papa. Hace unas semanas se aprobaban las Orientaciones pastorales sobre la trata de personas, documento pionero resultado de un proceso de consulta de Conferencias Episcopales, congregaciones y diferentes realidades eclesiales para “reconocer, prevenir y erradicar”

estas prácticas, con la protección de las víctimas y su rehabilitación como objetivos principales.

Para Fabio Baggio, subsecretario del departamento vaticano, estas orientaciones buscan ir más allá de los muros eclesiales para “involucrar a todos, también a los

del día a día, con acciones como carteles de sensibilización en los aeropuertos o campañas “para preguntarnos, por ejemplo, por la etiqueta de los productos que consumimos, si se ha hecho en condiciones de producto esclavo”. En esta batalla contra el crimen, la Iglesia va por delante. La vida religiosa femenina ha sabido

Gobiernos y a las organizaciones del tercer sector, para lograr las leyes adecuadas”. De ahí que Baggio sitúe como elemento básico la concienciación social en la rutina

tejer un entramado de redes que ha hecho más efectiva su acción, como demuestra Renate, la fundación que aglutina a las congregaciones europeas, o Talitha

Sensibilización social

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IGLESIA A FONDO

Kum, creada hace diez años con una vocación global, bajo el auspicio de la Unión Internacional de Superioras Generales, y que ha permitido formar a más de mil religiosas que trabajan en 65 países. De ello también da fe la Iglesia latinoamericana, con proyectos como Un Grito por la Vida (Brasil), Red Tamá (Guatemala), Hermanas Adoratrices (Perú) y el Centro de Migración y Derechos Humanos (Brasil). Solo en Un Grito por la Vida participan 150 consagrados en más de 20 núcleos activos, promoviendo actividades de prevención, asistencia e intervención política en la región de la Amazonía. “Estamos decididas a erradicar el tráfico de personas como un campo de actuación misionera”, detalla Eurides Alves de Oliveira, coordinadora de la entidad. Esta religiosa del Inmaculado Corazón de María está convencida de que la principal contribución de la vida consagrada en esta lucha pasa por “desarrollar procesos humanizadores, conciencia crítica y mística evangélica, trabajando las causas de la trata y generando procesos de rescate de la dignidad y reintegración social”. Un compromiso que resulta especialmente complejo en las zonas fronterizas, como bien sabe la Red de Combate Triple Frontera (Brasil, Colombia y Perú); un proyecto intercongregacional presente en 15 localidades. Este grupo se ha convertido en voz de denuncia ante violaciones y secuestros a menores, así como ante las mafias de tráfico de órganos. “No podemos cerrar los ojos; nos tenemos que unir para cuidar de la vida de los niños, adolescentes y jóvenes, y combatir las amenazas a nuestra vida, comunidades y territorio”, defiende desde Brasil la española Marta Barral, laica javeriana. 18 misioneros

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“Ahora estamos viendo la manera de crear una red de trabajo en países de origen, tránsito y destino, para acabar con las mafias y rescatar a las personas. El Papa nos recuerda que es un fenómeno ligado a las migraciones, y solo la Iglesia tiene la presencia e infraestructura para atacar desde todas estas coordenadas”, explica Marifrán Sánchez, directora del Departamento de Trata de la Conferencia Episcopal Española, satis-

fecha porque “cada vez hay más delegados diocesanos de Trata, y este año, en torno a la fiesta de santa Josefina Bakhita, el 8 de febrero, hasta 31 diócesis convocaron vigilias de oración”.

Por una ley integral Con el reconocimiento del esfuerzo realizado por los poderes públicos, especialmente por los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, los tribunales y las admi-


Ellos también son víctimas

nistraciones autonómicas y locales, el foco de presión está en el Parlamento. “Necesitamos una legislación integral de la trata para actuar de forma más directa”, asegura. Para Sánchez nos encontramos ante una realidad “invisibilizada, porque la sociedad española, por ejemplo, no acaba de asumir que es un problema con el que convivimos en nuestros barrios”. Además, las mafias se las ingenian para dar una vuelta de tuerca y evadir la acción policial. “En materia de prostitución, la tendencia de los explotadores es a abandonar la calle y pasar a pisos, lo que dificulta la detección”, expresa preocupada. “El perfil de las mujeres atendidas en nuestro país nos lleva a África, mayoritariamente a Nigeria, aunque no podemos olvidar otros escenarios de procedencia, como Colombia o Rumanía”, apunta Ana Almarza, religiosa respon-

sable del Proyecto Esperanza de las religiosas adoratrices. Ella ve en la crisis de Venezuela “un perfecto caldo de cultivo, porque buscan salir desesperadamente del país, y ello contribuye a que los tratantes hagan negocio con el dolor ajeno”. “Nunca me dejo de sorprender por las historias personales”, confiesa esta religiosa adoratriz, que ha tenido la oportunidad de convivir con muchas víctimas de la trata bajo el mismo techo: “Cuando creo que se ha superado todo, siempre hay otra mujer que me sorprende. Me preocupa que cada vez captan a más jóvenes con fines de explotación sexual, pero también para cometer actos delictivos, trabajar en invernaderos, el servicio doméstico, la mendicidad o un matrimonio servil. Tampoco tienen pudor alguno para utilizar a mujeres con una manifiesta discapacidad intelectual”. “Detrás de cada una de ellas hay una historia de vejaciones y maltratos. Por eso valoro personalmente su valentía y fortaleza para seguir adelante”, explica Xisca Plasencia, vinculada desde 2007 a las hermanas oblatas del Santísimo Redentor, presentes en 15 países para liberar a mujeres que ejercen la prostitución o son víctimas de la trata. Esta trabajadora social subraya cómo todas y cada una de las presencias de las oblatas tienen como punto de partida la calle: “Es posible salir. De lo contrario, no tendría sentido nuestro trabajo. No resulta sencillo, ya que en muchos casos su familia depende de ellas para salir adelante y eso supone un elemento de presión, en cuanto que o no saben o no les importa lo que hagan, con tal de que les mantengan económicamente”. JOSÉ BELTRÁN

A

través de 14 unidades móviles repartidas por España, las mediadoras de la Fundación Cruz Blanca se desplazan diariamente por las calles de las ciudades, polígonos y otros espacios, como la frontera con Marruecos, que diariamente atraviesan decenas de mujeres para ejercer la prostitución. Se trata de un paso previo, con el fin de rescatar a las mujeres para que se integren en uno de los pisos de acogida que tiene esta iniciativa de los hermanos franciscanos de la Cruz Blanca. "Somos la única entidad en el país que cuenta además con un piso para hombres víctimas de la trata. Aunque en su mayoría ellos han sufrido explotación laboral, también nos ha llegado algún caso de hombres prostituidos", explica Carmen Martínez Raposo, técnica referente de los programas de trata de personas de la fundación. Además, Cruz Blanca también cuenta con otra especificidad: dos pisos en Andalucía para mujeres derivadas por parte de la Administración pública de los centros de estancia temporal de inmigrantes en los que se detectan indicios de trata. "Nuestro esfuerzo se centra fundamentalmente en recuperar emocional y físicamente a estas personas, que llegan muy heridas y derrotadas", explica Martínez Raposo sobre un minucioso acompañamiento y reconstrucción vital, que se refuerza con el aprendizaje del español y la formación en algún oficio, "con el fin de que puedan retomar el control de sus vidas". NÚM. 193, MARZO DE 2019

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PRIMER PLANO

Con dos años de retraso, a finales de 2018 se celebraron elecciones presidenciales y parlamentarias en la República Democrática del Congo. Pero el nuevo presidente, Félix Tshisekedi, ha accedido al poder entre serias sospechas de un pucherazo electoral y ha comenzado su mandato en una posición de debilidad.

¿U

n fraude en unas elecciones en un país africano? Por desgracia abundan los casos en los que un mandatario se perpetúa en el poder trucando unos comicios. Pero ¿unos resultados amañados para dar la victoria a un líder de la oposición? Solo en una sociedad con una política muy complicada podría ocurrir algo así. Sucedió en la República Democrática del Congo el pasado mes de enero, cuando los resultados oficiales –muy contestados– dieron la victoria a Félix Tshisekedi, quien se convirtió en el quinto presidente del país desde su independencia en 1960. El camino hacia los comicios fue muy accidentado. Según la Constitución, las elecciones tenían que haberse celebrado a finales de 2016, tras agotar el presidente Joseph Kabila sus dos mandatos. El Gobierno alegó razones técnicas para justificar los múltiples aplazamientos, aunque tanto los congoleños como los observadores in-

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ternacionales no dudaron en ver un intento tras otro de Kabila por aferrarse a su cargo. Finalmente, con una demora de dos años, los congoleños acudieron a las urnas el 30 de diciembre (una semana después de la fecha inicialmente prevista). Las encuestas preveían una fácil victoria del candidato opositor Martin Fayulu. Pero, contra todo pronóstico, Tshisekedi “ga-

nó” con el 38,57% de los sufragios, seguido de Fayulu con el 34%. La Iglesia católica, que contaba con 40.000 observadores, declaró que los resultados oficiales no coincidían con sus datos –que otorgaban a Fayulu el 60% de los sufragios– y pidió el recuento de los votos. La Unión Africana, en una reunión celebrada el 17 de enero, expresó sus “serias dudas


sobre el resultado electoral”, solicitó la suspensión de la proclamación de este y anunció el envío de una representación de alto nivel a la capital del país, Kinshasa. Pero, el 20 de enero, el Tribunal Constitucional ratificó los datos y la Unión Africana se volvió atrás y decidió no enviar su delegación. Pocos días después, Tshisekedi juraba su cargo. Fayulu, que impugnó los resultados, no se encontró con las masivas protestas callejeras que esperaba y la misma Igle-

sia católica (por medio de su influyente Comité Laico de Coordinación) decidió apartarse de la polémica para evitar males mayores. Muchos sospecharon que detrás de estos resultados estaba un acuerdo secreto entre Tshisekedi y Kabila. Nadie del partido en el poder se hacía ilusiones de que su candidato, Emmanuel Shadary, pudiera tener serias posibilidades de ganar (de hecho, apenas consiguió el 24% de los votos). Pero el régimen saliente ha encontrado

otra manera de seguir manejando los hilos del país: la coalición de Kabila obtuvo 250 escaños en la Asamblea Nacional (muy probablemente, con métodos bastante dudosos), la mitad del total. Como la Constitución establece que el partido más votado en el Parlamento nombra el primer ministro, Tshisekedi tendrá que gobernar con un presidente de Gobierno procedente de la coalición de Kabila, quien se asegura los resortes para seguir en el poder en la sombra. NÚM. 193, MARZO DE 2019

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Joseph Kabila, presidente saliente, en el momento de emitir su voto Los antiguos ministros, por cierto, no tienen nada que temer, ya que una de las últimas decisiones del Ejecutivo saliente ha sido asegurarles un sueldo vitalicio de 2.000 dólares al mes, más una prima de otros 5.000 dólares para gastos de alojamiento. El antiguo presidente, Kabila, podrá incluso

seguir ocupando la mansión que ha tenido durante sus años como mandatario, y tiene garantizado el puesto de senador vitalicio.

El “artículo quince” La historia reciente de la República Democrática del Congo ha tenido pocos momentos felices y

Martin Fayulu, candidato opositor 26 misioneros

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muchos de desgracias sin fin. Tras una colonización belga que dejó el país esquilmado y que nunca se preocupó por que quedaran cuadros preparados para dirigir su inmenso territorio (equivalente a casi toda Europa occidental), la larga dictadura de Mobutu Sese Seko instauró un sistema político basado en el clientelismo, la cleptocracia y el abandono de la población, que se acostumbró a vivir bajo el proverbial “artículo quince” de la Constitución: “debrouillez vous” (arréglatelas como puedas). Nada de eso preocupó a sus fieles aliados occidentales, especialmente Estados Unidos, para los que, durante la guerra fría, Mobutu constituía un contrapeso geoestratégico frente a su vecino angoleño, que se encontraba bajo un régimen comunista. El peor periodo de su historia vino a partir de 1996, cuando, como consecuencia de la crisis desencadenada durante el genocidio de Ruanda en 1994, el gigante


miríada de grupos rebeldes y milicias variopintas –algunas de ellas, apoyadas descaradamente por Ruanda– han alimentado una guerra de la que se benefician muchas compañías que explotan los valiosos recursos minerales que abundan en la zona. Desde 2016, una nueva rebelión ha provocado el desplazamiento de cientos de miles de personas en la región del Kasai. Hoy el conflicto del este ha disminuido su fuerza, aunque en algunas zonas del Kivu norte, sobre todo en los alrededores de la ciudad de Beni, la guerrilla ugan-

africano fue invadido por sus vecinos ruandeses y ugandeses, quienes crearon grupos rebeldes títeres. Cientos de miles de refugiados de Ruanda fueron masacrados por las fuerzas invasoras, que los persiguieron por todo el país. En 1997 Mobutu se vio obligado a abandonar el poder y el líder insurgente Laurent Desiré Kabila se convirtió en el nuevo presidente, con el apoyo de sus padrinos ugandeses y ruandeses. Dos años después, Kabila padre se cansó de sus apoyos extranjeros y quiso deshacerse de ellos. Este fue el principio de una nueva guerra que atrajo a no menos de seis naciones africanas (Uganda, Ruanda, Burundi, Zimbabue, Angola y Congo Brazzaville) y cuyo objetivo principal fue el saqueo masivo de las inmensas riquezas naturales del país. Se calcula que unos cinco millones de personas murieron por causas directas o indirectas del conflicto, al que unos acuerdos de paz firmados en Su-

dáfrica intentaron poner fin con la garantía de una misión internacional de mantenimiento de la paz (primero llamada MONUC y, más tarde, MONUSCO) que dura hasta hoy. Kabila padre murió asesinado en enero de 2001, desde entonces su enigmático hijo ha dominado la escena política hasta principios de este año. Durante esas casi dos décadas, el Congo ha sufrido un conflicto, calificado muchas veces como “de baja intensidad”, en amplias zonas del este del país, donde una

desa islamista del ADF (Allied Democratic Forces) sigue realizando ataques que dejan decenas de muertos y una población cada vez más traumatizada.

Un presidente débil De momento no parece que el nuevo presidente, Félix Tshisekedi, sea la persona más indicada para hacer frente a estos inmensos desafíos. Ha comenzado su mandato con una reputación de hombre oportunista y políticamente débil, dotado de poca legitimidad, NÚM. 193, MARZO DE 2019

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PRIMER PLANO

en quien la mayor parte de los congoleños tiene muy poca confianza. Hijo de Etienne Tshisekedi, líder histórico del partido de la oposición más antiguo, fallecido hace dos años, no parece que haya heredado los principios de integridad de su progenitor. Baste pensar en lo ocurrido en noviembre del año pasado, cuando Tshisekedi firmó –junto con el resto de los principales líderes opositores– un pacto para presentar un candidato único a las elecciones con el objetivo de conseguir un cambio de régimen. El elegido fue Martin Fayulu. Al día siguiente, Tshisekedi se

Félix Tshisekedi desdijo y se retiró de este acuerdo. Muchos sospecharon que detrás de esta maniobra se ocultaba un pacto secreto con Kabila para obtener una victoria a cualquier precio. Parte de la debilidad del nuevo presidente se explica por su falta de apoyos internacionales importantes. Llamó mucho la atención que durante su toma de posesión solo un presidente africano (el de Kenia) acudiera a la ceremonia. 28 misioneros

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Uno de sus vecinos más relevantes, el presidente de Angola, João Lourenço, fue una de las voces más claras en el seno de la Unión Africana a la hora de cuestionar la legitimidad de los resultados electorales. Las relaciones entre ambos países son malas, sobre todo debido al hecho de que Angola expulsa cada año a miles de refugiados que huyen del conflicto de la provincia congoleña de Kasai. Por lo que res-

pecta a su poderoso vecino, Ruanda, es muy probable que continúe con su actitud de frialdad, rayana en la hostilidad, dado que Kabila –a quien el presidente ruandés Paul Kagame detesta abiertamente– seguirá presente como sombra en el poder político de la R. D. del Congo. Y tampoco hay que olvidar que las relaciones con la Unión Europea –el primer donante del país– se deterioraron mucho durante el último año de gobierno de Kabila y es bastante dudoso que Tshisekedi –visto con desconfianza por Bruselas– sea el líder mejor dispuesto para mejorarlas. ¿Cambiará algo en el país más grande de África con el nuevo presidente? No es muy probable, mientras el sistema de Estado predador siga presente en todos los ámbitos de la vida política. La Re-


Una Iglesia influyente

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pública Democrática del Congo no se ha librado aún del espectro de la violencia en grandes zonas del país, sobre todo en el este y en Kasai. Ni tampoco de la pobreza. En su inmenso territorio hay enormes yacimientos de minerales muy valiosos, pero esto no la libra de ocupar el poco envidiable puesto número 176 (de 189 países) del último ranking del Índice de Desarrollo Humano. Para los congoleños de a pie, que tienen una renta per cápita de 400 dólares al año –lo que equivale a vivir con algo menos de un dólar al día– y que siempre han visto que la élite política se enriquece a costa de ellos, hará falta que las cosas cambien mucho para que su vida cotidiana no siga estando regida por el famoso “artículo quince”. JOSÉ CARLOS RODRÍGUEZ

l 93% de los 80 millones de habitantes del país son cristianos, de los cuales la mitad pertenecen a la Iglesia católica. Durante los últimos años, una versión congoleña del evangelismo pentecostal, conocida como Eglises du Reveil, ha crecido de forma constante, aunque sin llegar a hacer sombra a la gran influencia que el catolicismo tiene en todos los ámbitos de la vida social de la R. D. del Congo. Uno de los aspectos en los que la Iglesia ha desempeñado un papel más notable en tiempos recientes ha sido su labor mediadora durante la crisis política que sacudió el país en la segunda mitad de 2016, cuando quedó claro que las elecciones previstas no iban a celebrarse y que el presidente Kabila ya tenía decidido permanecer en el cargo. La Conferencia Episcopal colaboró en la negociación de un acuerdo de última hora entre los principales actores políticos del país, que logró

sacar a la nación del bloqueo político. Conocido como Acuerdo de San Silvestre, establecía que el presidente no ejercería un tercer mandato ni trataría de cambiar la Constitución, y que se celebrarían elecciones antes de acabar 2017. Sin embargo, la falta de compromiso con lo establecido por parte del bando de Joseph Kabila hizo que los obispos se retirasen de la negociación. Esta decisión enturbió las relaciones entre la Iglesia y las autoridades, hasta el punto de cancelarse la visita del papa Francisco a la República Democrática del Congo, prevista para marzo de 2017. Según el último informe sobre Libertad religiosa en el mundo (de Ayuda a la Iglesia Necesitada), durante 2017 la Iglesia congoleña sufrió numerosos ataques a algunas de sus instituciones, sobre todo en Kinshasa y en Kasai. A finales de 2017 y principios de 2018, algunas manifestaciones, organizadas por el Comité Laico de Coordinación, a

favor de un proceso democrático, fueron violentamente reprimidas. El 1 de enero de 2018 se registraron ataques contra 134 iglesias en Kinshasa y Kananga. Hubo también numerosas detenciones arbitrarias de sacerdotes. La figura más destacada de la Iglesia durante los últimos años ha sido el cardenal Laurent Monsengwo, arzobispo de Kinshasa, miembro del consejo formado por nueve cardenales, designados directamente por el Papa, para asesorarle en los principales asuntos de la Iglesia universal. Monsengwo presentó su dimisión hace cuatro años, al cumplir 75, pero el Papa le mantuvo como arzobispo de la capital congoleña. Hace pocos meses, a la edad de 79 años, el Santo Padre aceptó finalmente su renuncia. Le ha reemplazado monseñor Fridolin Ambongo, que era obispo coadjutor de Kinshasa desde hace un año y que se anuncia tan firme ante el poder político como su respetado predecesor.

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INFORME

El viaje que el papa Francisco ha realizado a los Emiratos Árabes Unidos del 3 al 5 de febrero –vigésimo séptimo internacional del pontificado– pasará a la historia. ¿El motivo? La firma en él, junto al gran imán de la universidad cairota de Al-Azhar, de la Declaración de la Fraternidad Humana, un documento llamado a sentar las bases de un hipotético futuro de encuentro y entendi-

miento entre cristianos y musulmanes. Hay quienes lo valoran como "profético" y "revolucionario". El tiempo dirá si merece tales calificativos, o si los extremismos de unos y otros lo dejan en un bienintencionado papel mojado.

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omienza un tiempo nuevo en la relación entre el cristianismo y el islam. O eso, al menos, es lo que trata de instaurar Francisco en su pontificado, que en este mes de marzo entra ya en su séptimo año. En este tiempo, el “Papa de las periferias” ha visitado un nutrido grupo de países islámicos: Jordania y Palestina (mayo de 2014), Albania (septiembre de 2014), Turquía (noviembre de 2014), Bosnia-Herzegovina (junio de 2015), Egipto (abril de 2017) y Bangladesh (noviembre de 2017). Pues bien, antes de ampliar la lista con Ma-

rruecos (el próximo mes de mayo), Francisco acudió a principios de febrero a los Emiratos Árabes Unidos (EAU), una confederación de siete pequeños estados petroleros, con Dubai y Abu Dabi como más destacados exponentes de la riqueza y prosperidad derivadas del llamado oro negro. Los EAU son una de esas monarquías del Golfo, bañadas en petrodólares, lujos y ostentación, que nacieron como Estado unitario en 1971. Acudía el Pontífice a tan exótico destino invitado por el príncipe heredero de Abu Dabi, el jeque Mohammed bin Zayed Al Nahyan, con un doble propósito: por un lado, participar en un encuentro interreligioso (la Conferencia Global de la Fraternidad) junto a otros


500 líderes y representantes religiosos de todo el mundo; y, por otro, alentar y animar a las comunidades cristianas locales. Porque sí, en los Emiratos Árabes hay cristianos, y no pocos: en torno a un millón. Eso sí, todos inmigrantes. Hasta el propio vicario apostólico de Arabia del Sur (territorio que además de los EAU, comprende Yemen y Omán) es extranjero. Se llama Paul Hinder y es suizo, para más señas. La mayoría de esos cristianos, como supondrá el lector, son trabajadores africanos y asiáticos. Se trata, ante todo, de ciudadanos indios y filipinos, compatriotas, por tanto, de los que en Qatar levantan los estadios de fútbol que albergarán los partidos de la próxima Copa del Mundo (en condiciones rayanas en la esclavitud, dicho sea de paso), o de los que trabajan igualmente por miles en la vecina Arabia. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurre en este último país, allí, en los Emiratos, los

inmigrantes gozan de libertad de culto y no han de recurrir a la clandestinidad para poder profesar su fe. Para ser más exactos: pueden practicarla, al igual que los fieles de otras religiones..., pero sin estridencias. “Discretamente”, por utilizar la expresión del propio Hinder, que lleva 15 de sus 76 años sobre el terreno y que no duda en señalar que “las cosas están cam-

biando” a mejor, aunque “se necesita paciencia y discreción”. No obstante, el hecho de que haya libertad de culto no quiere decir que exista libertad religiosa. “Ese es otro asunto”, reconoce el prelado capuchino.

Primer Papa en la península arábiga El avión de Alitalia que llevaba al Papa aterrizó en el aeropuerto de Abu Dabi –el mayor, más poblado y rico de los siete emiratos, a la vez que su capital– en la noche del domingo 3 de febrero, siendo recibido en el aeropuerto por el citado Zayed Al Nahyan, el jeque que ostenta el cargo de presidente del país. Nunca antes un Pontífice había puesto un pie en la península arábiga –lo que de por sí ya hacía del viaje un evento histórico–. Y menos ahora, en que la región vive tiempos convulsos. Emiratos es uno de los países que integran la coalición que, liderada por Arabia, combate a los rebeldes hutíes (chiitas, apoyados por Irán) en el vecino Yemen. Son ya casi cuatro de años de guerra, y la situación en esa nación, la más pobre de la zona, es ciertamente catastrófica, con miles de muerNÚM. 193, MARZO DE 2019

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tos y unos diez millones de personas a un paso de la hambruna, según alerta la ONU, que considera que hasta 24 millones de yemeníes (el 80% de la población) están necesitados de ayuda humanitaria. Unas horas antes de tomar el avión, Francisco llamó a las partes enfrentadas y a la comunidad internacional a cumplir “los acuerdos alcanzados, garantizar la distribución de alimentos y trabajar por el bien de la población”. En los Emiratos, el Papa se alojó en el Mushrif Palace, una de las residencias oficiales que el Estado reserva a sus huéspedes ilustres. Su primer acto oficial fue la visita, en la mañana del día 4, al palacio presidencial, donde tuvo lugar la ceremonia de bienvenida y el posterior encuentro con el príncipe. Este regaló al Pontífice la escritura notarial de 1963, mediante la cual su padre, el fundador del Estado, donó los terrenos para la construcción de la primera iglesia del país, la hoy catedral de San José. Francisco, por su parte, le correspondió con un medallón que representa la visita de san Francisco de Asís al sultán Al-Malik al Kamil en Egipto, hace justo ahora 800 años. La jornada vespertina tenía programados dos actos: un encuentro con los miembros del Consejo Musulmán de Ancianos y la participación en la citada Conferencia Global sobre la Fraternidad Humana. Dicho encuentro con los miembros del Consejo –una organización internacional independiente que promueve la paz en la comunidad islámica– tuvo carácter privado y duró alrededor de 30 minutos. El escenario: la gran mezquita Jeque Zayed, una impresionante instalación cuyo patio central tiene capacidad para 40.000 personas. El Santo Padre fue recibido a su llegada por el gran imán de 32 misioneros

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El gran imán de Al-Azhar, Ahmed Al-Tayyeb, recibe al papa Francisco Al-Azhar, Ahmed Al-Tayyeb, y por tres ministros de los Emiratos: los de Exteriores, Cultura y Tolerancia. Tras la reunión, y acompañado por el Gran Imán, visitó también la tumba del fundador de los EAU, ubicada en la misma mezquita. La conferencia se celebró en el llamado Memorial de los Fundadores, y a ella asistieron unos 500 líderes religiosos de todo el mundo, entre ellos, el secretario general del Consejo Ecuménico de Iglesias, Olav Fykse Tveit, que en su intervención dijo que las religiones deben ser el “antídoto contra el odio y, en particular, contra el racismo”. El imán Al-Tayyeb calificó al Papa –con el que se ha encontrado ya en cinco ocasiones– de “amigo” y “hermano”, y llamó a los musulmanes a “abrazar” a los cristianos. Dijo también que los cristianos de Oriente Medio debían tener los


mismos “derechos y responsabilidades” que el resto de ciudadanos. El plato fuerte del encuentro fue la firma, por el Papa y Al-Tayyeb, del Documento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia común, del que hablaremos a continuación. Vaya por delante, en cualquier caso, que se trata de un texto de solo seis páginas, pero que está llamado a hacer historia.

Eucaristía multitudinaria La segunda y última jornada del viaje la dedicó el Papa a la comunidad cristiana local. Antes de dirigirse al estadio a celebrar con ella la eucaristía, Francisco realizó una visita privada a la mencionada catedral de San José. A simple vista, nadie la identificaría como tal, pues el templo no tiene ni cruz ni campanario –tampoco en el logo de la visita había asomo de la cruz cristiana–, pero, en cualquier caso, es de sobra conocida: no solo fue la primera iglesia levantada en el país, es que hoy acoge a más de 100.000 fieles. Su cosmopolitismo es tal que en ella tienen lugar celebraciones en árabe, inglés, francés, tagalo, malayalam, cingalés, urdu y tamil. Francisco oró allí solo un momento. No se podía demorar mucho, pues en el estadio deportivo Zayed, cercano a la mezquita visitada la tarde anterior, le esperaban, según las estimaciones más conservadoras, 120.000 fieles –180.000, según la agencia de noticias nacional– de prácticamente todas las familias cristianas en Oriente: caldeos, coptos, greco-católicos, greco-melquitas, latinos, maronitas, sirio-católicos, siromalabares, siromalankares... La misa comenzó a las diez y media de la mañana, duró una hora y media, y fue retransmitida en pantallas gi-

gantes y por Internet. Pese a ser martes, el Gobierno decretó ese día festivo para quienes quisieran acudir a ella, e incluso puso transporte gratuito para facilitar los desplazamientos: unos 1.000 autobuses. La celebración fue memorable. Nunca antes había tenido lugar una eucaristía así, al aire libre y tan multitudinaria, en la península arábiga. “Estén arraigados en Jesús y dispuestos a hacer el bien a todo el que esté cerca de ustedes; que sus comunidades sean oasis de paz”, pidió el Papa a los fieles, a los que instó también a profundizar en las bienaventuranzas.

El documento Capítulo aparte, por su trascendencia, merece el documento firmado con el imán Al-Tayyeb. Un texto que, según se dice en sus conclusiones, va a ser reflexionado y estudiado a partir de ahora en escuelas, universidades e institutos de formación para que las nuevas generaciones cristianas y musulmanas sean educadas en una cultura nueva, basada en el conocimiento mutuo y la fraternidad. Se aspira también a que los principios en él recogidos se conviertan un día en políticas, decisiones, leyes y planes de estudio concretos. La declaración ha sido calificada de “soplo de aire fresco” por el secretario del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, que subraya que, con ella, se quiere fomentar la fraternidad y mejorar la humanidad, para lo cual previamente “debemos conocernos”. “Siempre digo –explica monseñor Ayuso Guixot, sevillano– que el mayor enemigo del diálogo es el miedo, porque el miedo significa que no conocemos al otro”. Pero ¿de qué habla ese documento? ¿Por qué tiene tanta importancia? ¿Qué se dice en él, NÚM. 193, MARZO DE 2019

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que ha llevado a las autoridades emiratíes a anunciar ya que, en adelante, será estudiado en todas las escuelas, institutos y universidades del país? Pues, en esencia, que las religiones no incitan nunca a la guerra, a la violencia y al derramamiento de sangre, sino que estos, por el contrario, llegan a consecuencia de la desvirtuación y de un uso político de las mismas; que no se puede obligar a la gente a adherirse a una religión o cultura determinada, al igual que tampoco se puede imponer un estilo de civilización que los otros no acep-

“minoría” y trabajar para que estas gocen efectivamente de “ciudadanía plena”; que se deben garantizar y proteger siempre los derechos de los niños; que “uno de los males más peligrosos de nuestra época” es el ataque y el desprecio que sufre la institución familiar; que estamos viviendo una “tercera guerra mundial a trozos”, a la que no son ajenos el extremismo religioso y la intolerancia; que reina “un silencio internacional inaceptable” sobre las crisis derivadas de la injusticia y la falta de una distribución equitativa de los recursos naturales...

Francisco celebró la eucaristía ante unos 180.000 fieles en el estadio Jeque Zayed, en Abu Dabi

tan; que el terrorismo debe ser condenado siempre; que hay que reconocer el derecho de la mujer a la educación, al trabajo y al ejercicio de sus derechos políticos, por lo que “deben detenerse todas las prácticas inhumanas y las costumbres vulgares que humillan su dignidad, y trabajar para cambiar las leyes que les impiden disfrutar plenamente de sus derechos”; que hay que desterrar el concepto de 34 misioneros

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Los temas abordados, como puede verse, son numerosos y variados. El punto central de la declaración lo constituye el apartado sobre el papel de las religiones. Dice así: “Declaramos –firmemente– que las religiones no incitan nunca a la guerra y no instan a sentimientos de odio, hostilidad, extremismo, ni invitan a la violencia o al derramamiento de sangre. Estas desgracias son

fruto de la desviación de las enseñanzas religiosas, del uso político de las religiones y también de las interpretaciones de grupos religiosos que han abusado –en algunas fases de la historia– de la influencia del sentimiento religioso en los corazones de los hombres para llevarlos a realizar algo que no tiene nada que ver con la verdad de la religión, para alcanzar fines políticos y económicos mundanos y miopes. Por esto, nosotros pedimos a todos que cese la instrumentalización de las religiones para incitar al odio, a la violencia, al extremismo o al fanatismo ciego y que se deje de


Reflexión y oración

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usar el hombre de Dios para justificar actos de homicidio, exilio, terrorismo y opresión”. El documento no ha sido flor de un día. Se ha estado trabajando en él casi un año. Su objetivo, tal y como se explica, es “difundir la cultura de la tolerancia, de la convivencia y de la paz” e “intervenir lo antes posible para parar el derramamiento de sangre inocente y poner fin a las guerras, a los conflictos, a la degradación ambiental y a la decadencia cultural y moral que el mundo vive actualmente”. Y hacerlo a través del “diálogo”, la “colaboración” y el “conocimiento recíproco”.

¿Su recorrido? La verdad es que nadie lo sabe. Dependerá, en primer lugar, de su aceptación. El gran imán Al-Tayyeb, que llama a Francisco “mi hermano”, ha dicho de él que es “una extensión de la constitución del islam y de las bienaventuranzas del Evangelio”. Pero, desafortunadamente, aunque Al-Azhar es el más importante centro académico de propagación de un islam tolerante y abierto, lo que digan sus responsables no es palabra definitiva. Seguro que en Arabia, Qatar o Irán no están muy de acuerdo con muchos de sus postulados. JOSÉ IGNACIO RIVARÉS

l documento ha sido preparado con mucha reflexión y también rezando, el gran imán con su equipo, y yo con el mío", dijo el papa Francisco en la rueda de prensa celebrada en el avión, a su regreso de los Emiratos Árabes. "Hemos rezado mucho [...] porque para mí hay un solo peligro grande en este momento: la destrucción, la guerra, el odio entre nosotros. Y si nosotros, los creyentes, no somos capaces de darnos la mano, abrazarnos, besarnos y también rezar, nuestra fe será traicionada. Este documento nace de la fe en Dios, que es Padre de todos y Padre de la paz, y condena toda destrucción, todo terrorismo", añadió el Papa, antes de explicar que se había estado trabajando en él "casi un año" y que se le había dejado "madurar" para "no parir al niño antes de tiempo". Francisco quiso puntualizar también que, "desde el punto de vista católico, el documento no se ha alejado ni un milímetro del Vaticano II". Los titulares periodísticos de la comparecencia, no obstante, no se los llevó el documento, sino la carta remitida por el presidente Maduro, en la que solicitaba al Papa su mediación en la crisis venezolana, y la confirmación por parte del Pontífice de la existencia en la Iglesia de sacerdotes y obispos que, en el pasado y aun ahora, cometen abusos sobre religiosas. NÚM. 193, MARZO DE 2019

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DÍA DE HISPANOAMÉRICA

conectad

@s

Un recuerdo para los misioneros españoles que están al servicio de la Iglesia y de los pueblos en América Latina, a propósito del #Díade-

ESCLAVOS 3.0

Hispanoamérica. Dicho el hashtag, el lema es "Comprometidos con la vida de los pueblos". Corre que vuela por las redes. TARRAGONA MISSIONERA Twitter @missionstgn

No es pasado, sino presente. Está ahí y "los misioneros trabajan para erradicarla". En el Instagram de las Obras Misionales Pontificias sale a primera plana la esclavitud. ¿Esclavos en la era 3.0? Pues sí. Sirvan las palabras del Papa subrayadas: "La esclavitud no es algo de otros tiempos". OMP Instagram @omp_es

RÉQUIEM EN LAS REDES Las RRSS se hacen eco del asesinato del misionero salesiano Antonio César Fernández, el pasado 15 de febrero, entre Togo y Burkina Faso, y de su funeral en Pozoblanco (Córdoba). Estaba comprometido con la juventud en situación de riesgo. Abrazo viral a la #FamiliaSalesiana. MISIONES SALESIANAS Twitter @MSalesianas

CAMINAR CON LOS EXCLUIDOS En tiempos de tanto ruido y sobredosis informativa, los jesuitas recuerdan lo esencial: "Caminar al lado de los pobres, de los vulnerables, de los excluidos y de aquellos a quienes la sociedad considera inútiles, en una misión de reconciliación y justicia". Cuando las redes se hacen necesarias. COMPAÑÍA DE JESÚS Twitter @JesuitasESP

NO A LOS NIÑOS SOLDADO El Papa vuelve a salir en defensa de los más necesitados: "A miles de niños se les roba su infancia obligándoles a combatir en conflictos armados. Detengamos este crimen abominable". ¿El hashtag? #ChildrenNotSoldiers. Con un altavoz no se le habría oído mejor. PAPA FRANCISCO Twitter @Pontifex_es


AY U D A M O S A . . .

Costa de Marfil Casi 700.000 euros para hacer frente a muchas necesidades de dólares en la construcción de templo tan colosal, que –salvo contadas excepciones– nunca se ha visto lleno de fieles.

Muchos reparos

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sí es Costa de Marfil. En superficie, tan grande como Polonia o Vietnam. Y algo más que el Reino Unido. En habitantes, son 23.950.000 los que viven en esta nación africana. Y, metidos en comparaciones, obligado es reconocer, aquí y ahora, que ningún país del mundo le gana en cuestión de templos. Sí. Aunque parezca mentira, el mayor templo católico del mundo está ¡en Costa de Marfil! En efecto, contra lo que pudiera imaginarse, desde 1989, en la ciudad de Yamusukro, que es la capital del país, se levanta el edificio más grande de toda la cristiandad: la impresionante y desmesurada basílica de Nuestra Señora de La Paz.

Tan sorprendente monumento, replica aumentada de San Pedro de Roma, está casi en el centro de la nación. Y todo, por obra y gracia del ínclito Félix Houphouët-Boigny, quien fuera presidente marfileño durante un interminable mandato de 33 años: desde 1960 hasta su muerte, ocurrida en 1993, a los 88 años. La enorme y descomunal basílica, plantada en medio de la selva, capaz de acoger a 18.000 personas sentadas, es un edificio que asombra y sobrecoge al más pintado. Y también irrita y desconcierta a no pocas conciencias cuando se sabe que el megalómano presidente tuvo que gastar –al parecer, de su propio bolsillo– unos 300 millones

Como era de esperar, el proyecto que se traía entre manos el presidente Félix, padre de la patria marfileña y de su independencia, no tuvo, desde un principio, todas las bendiciones del Vaticano. Sí hubo reparos. Y no pocos, dada la desorbitada megalomanía del soñado proyecto. La curia “obligó” al presidente de Costa de Marfil a construir, además de la basílica, un hospital para la atención de los enfermos más necesitados y una universidad católica para la formación de los jóvenes marfileños en los aledaños del templo. Y, al cabo, el santo padre Juan Pablo II accedió a bendecir e inaugurar la controvertida basílica. El 10 de septiembre de 1990, el santo Papa polaco estrenó el templo en una multitudinaria ceremonia inaugural. Los reparos de la jerarquía de Roma al colosal proyecto se entienden más y mejor al saber que Costa de Marfil ocupaba y sigue ocupando un puesto muy rezagado en el Índice de Desarrollo Humano, según informe que publica la ONU. Al presente, sobre un total de 189 naciones, se encuentra en el puesto 170. Casi la mitad de su población (el 46,3%) vive NÚM. 193, MARZO DE 2019

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por debajo del umbral de la pobreza. Es decir: tiene menos de 1,25 dólares al día para vivir. Tampoco hay que olvidar que el proyecto pudo parecer una afrenta para los marfileños del norte, mayoritariamente musulmanes y más pobres que los del sur. En Costa de Marfil, el 29% de la población es católica. Y el 40%, musulmana. El resto lo forman evangélicos, animistas, de otras confesiones y no creyentes. Pero se da la bendita circunstancia de que la convivencia interreligiosa está firmemente arraigada en todo el país. Por eso se bromea con que allí los sacerdotes son musulmanes y los imanes, cristianos.

Una Iglesia constituida La Iglesia católica en Costa de Marfil cuenta 6.937.000 fieles. Está completamente estructurada. Tiene cuatro provincias eclesiásticas con sus diócesis sufragáneas. En total, 15 diócesis. Al frente de las mismas hay una veintena de arzobispos y obispos. Además, el colectivo de sacerdotes diocesanos asciende a 1.325 curas. Los religiosos y religiosas suman más de 1.600. Y la Iglesia cuenta con medio millar de parroquias que, en la mayoría de los casos, son atendidas por sacerdotes nativos. La Iglesia católica tiene, también, una abultada cantidad de medios de comunicación: canal de TV, varias emisoras de radio, prensa escrita, revistas semanales, hojas parroquiales... Todas, al servicio de la evangelización. Pero los católicos siguen estando necesitados de no pocas ayudas.

La ayuda española Por eso, dos de las Obras Misionales Pontificias en España –Propagación de la Fe e Infancia 44 misioneros

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Misionera– han sido encargadas de ayudar con 323.452,48€ y otros 370.676,93€, respectivamente. En total, cerca de 700.000€ (exactamente: 694.129,41€) para sufragar numerosos planes de ayuda. Con la generosidad de los católicos españoles han podido ser atendidos, en total, más de 36.000 niños marfileños. Lo que sigue es una pequeña muestra del destino que han tenido las ayudas enviadas por las OMP de España. En la parroquia de Mazanuan, fronteriza con Ghana, han logrado así ofrecer cursos de alfabetización que, para la mayoría de los pequeños de la zona, son la única forma que tienen de aprender a leer y escribir. En esa misma diócesis de Abenguru, el obispado también ha podido organizar cursos encaminados a educar sobre la paz, la cohesión y la fraternidad. Mil quinientos muchachos han recibido esa formación. La diócesis de Abiyán, capital económica del país, por su parte, ha podido destinar 2.992€ a la construcción de diversas salas para catequesis en la parroquia de san Kizito (en Williamsville), donde las instalaciones son insuficientes para el abultado número de fieles que hay. Por su parte, la diócesis de Agboville ha logrado –¡al fin!– resolver un problema higiénico importante: en las escuelas primarias han construido las letrinas que no existían. Se ha logrado hacer frente, así, a las necesidades más elementales de 480 alumnos. Otra diócesis: la de Katiola, en la zona central del país. Allí, el colegio San Juan María Vianney ha logrado construir un comedor escolar. Muchos son los niños que tienen que recorrer 10 kilómetros de distancia para asistir a la escuela. Y en la de Man, en el centro-este, cerca de la frontera con

Liberia, los 3.000€ recibidos han valido para comprar mobiliario y uniformes para los niños más pobres de la parroquia. Son hijos de familias rurales. Los que no llegan a ser escolarizados acaban

ta carta, mostraros nuestro inmenso agradecimiento y pediros que recibáis el informe del cumplimiento de estos proyectos. También pedimos que se transmita a todos los benefactores nues-

cayendo en la delincuencia, las drogas... O sufren abusos sexuales y embarazos precoces.

tra gratitud infinita por su solicitud eclesial por el apostolado y la misión en la diócesis de Abenguru. Con este subsidio, hemos podido ayudar a un centenar de niños de nuestra diócesis. Todos pudieron participar en el Encuentro Nacional Infantil celebrado en junio del año pasado. También hemos podido financiar algunos gastos de sus vacaciones. Los pequeños han sido muy felices al conocer la basílica de Nuestra Señora de la Paz. Y se han comprometido a vivirlo y a transmitírselo a sus padres, amigos y conocidos”.

Infinito agradecimiento Así las cosas, monseñor Bonifacio Ziri, obispo de Abenguru, en carta a las OMP españolas, agradece el apoyo recibido: “Os reitero nuestra gratitud por la ayuda para poder financiar los proyectos de nuestra diócesis, presentados a los Secretariados de Propagación de la Fe y de la Infancia Misionera. Por esta carta quiero mostraros nuestra infinita gratitud”. Y añade: “Queremos, a través de es-

TOMÁS TAMARREDO

Si estás interesado en realizar un donativo, puedes hacerlo en el número de cuenta ES25 0075 0204 9506 0006 0866. También, accediendo a la página web www.omp.es y pinchando en la opción "Haz un donativo".

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MISIÓN VIVA Luis Ángel Plaza Lázaro, director general del IEME

“Hay que buscar una religión global y de comunidad”

L

uis Ángel, sacerdote diocesano burgalés, ha vivido dos décadas en Brasil y nos cuenta la evolución de un país enormemente rico, pero muy tocado por las desigualdades sociales. Viajamos imaginariamente hasta Brasil, concretamente al nordeste de aquel país, al estado de Bahía y a la ciudad de Feira de Santana. Es allí donde el padre Luis Ángel Plaza Lázaro permaneció durante 22 años ayudando 56 misioneros

a la gente más necesitada de aquella zona, probablemente una de las más pobres del país sudamericano. Nuestro protagonista nació hace 52 años en Adrada de Haza, provincia de Burgos. En el seno de una familia religiosa, la experiencia misionera de una tía monja fue lo que despertó en él ese sentimiento de ayuda a los demás más allá de nuestras fronteras. “Mi tía estuvo en América, en Filipinas... Y ahora,

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con 72 años, ha regresado, pero solo porque la han «obligado»”, nos comenta entre risas. “La inquietud religiosa me viene de familia –ese espíritu ya lo tenía en casa–, pero la misionera me viene de esa labor tan grande que ha llevado a cabo mi tía durante tantos años”, añade. La sierra de la Demanda, en pleno sistema Ibérico, fue el lugar donde desarrolló sus primeras tareas con las parroquias de la zona. Allí envió el arzobispo

de Burgos a aquel joven sacerdote, que pronto supo ganarse el cariño de los fieles. “Fue un tiempo muy satisfactorio, pero a los 8 años de estar allí me planteé el hecho de cambiar de aires, de ir más allá en mi labor, y le propuse al obispo de entonces y al Instituto Español de Misiones Extranjeras (IEME) el hecho de enrolarme en la misión”. Antes de concedérsele destino, Luis Ángel llevó a cabo el habitual año de preparación y reflexión. “Todas las partes estuvieron de acuerdo en mi propuesta. El obispo aceptó y se hizo un compromiso para cinco años. Entre Asia, África y América, me comentaron la posibilidad de ir a este último continente. A mí, en un principio, me daba igual el destino. Repartieron las plazas y me dijeron que hiciera las maletas para Brasil. Para mí fue fantástico, porque precisamente había hecho una tesis sobre teología en Brasil, por lo que sintonizaba mucho conmigo”, nos


relata de esos momentos previos a la gran experiencia.

Una nueva vida Corría el año 1995. El estado de Bahía y Feira de Santana esperaban a nuestro hermano. “Se trataba de una zona con una parte rural y otra de la periferia de la ciudad”. Como suele suceder en estos casos, “al llegar hubo un proceso de adaptación, de humildad”. Y es que Luis Ángel, como muy bien nos cuenta, debía asumir la nueva realidad de la que se estaba imbuyendo: “Te vas de aquí, donde tienes de todo (coche, teléfono, familia, amigos...), y llegas allí, donde apenas tienes de nada. Pasas de una vida plagada de seguridades, a una nueva donde las cosas no son tan fáciles. El contraste es importante, pero te vas adaptando poco a poco”. Una vez que empezó a manejar el idioma (tu-

vo una preparación de tres meses para aprender tanto la cultura como la lengua brasileñas), las cosas fueron mejorando. “Estás acostumbrado a una rutina muy hecha, y tienes que volver a empezar casi de cero. Encuentras dificultades, y por eso es muy importante mostrar una actitud de humildad, de escuchar y de aceptar esta nueva realidad”, recalca. Su trabajo se centró durante las más de dos décadas que permaneció allí en las comunidades y en algunos movimientos sociales. En la zona se encontró con problemas muy serios respecto al suministro de agua. “Por aquel entonces querían privatizar los servicios de agua, y ahí tuvimos importantes luchas para defender los derechos de los más necesitados, para que pudieran disponer de un bien tan preciado como este”.

Se trata de una región donde apenas llueve, donde necesitaban cisternas, pero no había dinero para ello, o donde había agua sin tratar que la gente consumía, con los perjuicios que eso suponía a la larga para la salud. “Nosotros veíamos este tema muy relacionado con la fe: el agua es vida y Dios quiere vida. Por ello, informábamos y trabajábamos en ese sentido desde las parroquias”.

Reivindicaciones sociales Otra cuestión importante, también relacionada con los aspectos sociales, fue la del armamento. Luis Ángel y sus hermanos del IEME lucharon arduamente en contra de la tenencia de armas y los problemas derivados de ello. “Infelizmente, perdimos esta batalla, y mucho me temo que, dos décadas después, el problema sigue e, incluso, se ve au-

mentado”, dice con rostro serio y contrariado. Volviendo al agua, la batalla que mantuvieron para que no se privatizara y que la gente más necesitada tuviera acceso a ella “nos causó algunas dificultades importantes con los ayuntamientos; no fueron nada sencillos esos trámites”, recuerda nuestro misionero. Y es que los actos que llevaban a cabo desde la misión tenían una repercusión social, e incluso política, muy notable. “A veces nos acusaban de intereses, pero nosotros hacíamos política a lo grande, es decir, preocupándonos de la gente, nunca siendo partidarios de nada ni nadie”. A pesar de que sus luchas les trajeron algunos problemas, Luis Ángel reconoce que “tuvimos suerte, porque teníamos un apoyo muy grande por parte de los obispos. En alguna etapa hubo dificulta-

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des, pero la Iglesia, en general, tenía respaldo, y eso nos ayudaba a poder realizar nuestra labor en favor de los menos favorecidos”. Echando la vista atrás, este sacerdote burgalés, ahora de vuelta en Madrid, recuerda con nostalgia como “la población brasileña allí, en Bahía, valoraba nuestra entrega y trabajo. Es más, a veces casi incluso nos querían más a nosotros que a la gente que estaba allí”. Pero Luis Ángel hace un llamamiento para que estos trabajos de compromiso con el pró58 misioneros

jimo “no se reduzcan”. “Ahora –añade–, con las situaciones personales, individuales y de familia (conflictos, drogas, violencia...), la crisis económica y demás, es más difícil hacer una religión global y de comunidad. Ahora parece que todo se reduce a lo personal e intimista. La gente espera soluciones inmediatas, pero nosotros tenemos que ayudar a las personas a que sigan un proceso de fe, que es lo que nos dice Jesús. Hay que buscar una fe adulta y madura. Y estas cosas es verdad que no son fáciles con los cam-

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bios sociales y, sobre todo, económicos que se han producido en los últimos tiempos”.

El Brasil de 2019 Echamos la vista atrás con Luis Ángel y nos reconoce la enorme desigualdad social que existía en el Brasil de mediados de los 90, cuando llegó. “Y Brasil no es un país pobre, es una gran potencia, pero su problema reside en esa desigualdad. En aquel entonces, mientras un diputado en Europa cobraba 10 salarios mínimos, en Brasil cobraba 107. Yo he visto a

la gente más rica, con las casas más impresionantes, y a la gente más pobre, pasando hambre y sin dinero para coger el autobús, adquirir medicamentos o simplemente comprar agua”. Le preguntamos por la trayectoria que ha seguido el país hasta 2017, momento en el que nuestro misionero se marchó de allí, o incluso hasta hoy. “La evolución ha sido la de un país que mejoró en la época del Partido de los Trabajadores, con Lula. Se vieron importantes avances, sociales y económicos, pero todo se estrelló con la crisis y la corrupción”, parte de la que habría que hablar largo y tendido en otra entrevista, nos dice. “Ahora mi sensación es que se ha vuelto a abrir la brecha social y que la situación en nuestros días sigue siendo delicada y complicada. Me da la impresión de que el país va hacia atrás, y eso me da mucha pena”, apunta con tristeza. Por todo esto, la idea que nos queda es que hay que seguir ayudando, no solo en Brasil, sino en muchos lugares del mundo donde hay que construir una sociedad más justa. Con el esfuerzo de todos, no hay duda de que es posible. Solo hay que ponerse manos a la obra. ISRAEL ÍÑIGUEZ


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Misioneros Nº193  

Revista Misioneros - Marzo 2019

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