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- diciembre de 2008


REVISTA DE LA ESCUELA DE BLUES

diciembre de 2008 - Año 0 - Nº 1

NOTAS NEGRAS _________________________________________ 3 MUDDY WATERS. GOT MY MOJO WORKING _____________________ 4 POETAS DEL BLUES. EL SEXO EN LAS LETRAS DE COUNTRY BLUES por Gabriel Grätzer ___________________________________ 7 PANORAMA DEL BLUES EN BUENOS AIRES ______________________ 11 ADRIÁN JIMÉNEZ, PIONERO DE LA ARMÓNICA BLUES por Nuria Gómez Belart _______________________________ 17 PERÍODOS DEL DESARROLLO DEL BLUES GRABADO por Gabriel Grätzer __________________________________ 19 DUKE ROBILLARD EN BUENOS AIRES por Alejandra Herren _________________________________ 24 EL BLUES EN EL CINE. IMÁGENES PAGANAS por Leo Caruso ______________________________________ 26 BLUES COMENTADO por Gustavo Blues ____________________________________ 30 EDICIÓN: Gabriel Grätzer DISEÑO Y DIAGRAMACIÓN: Nuria Gómez Belart ILUSTRACIÓN DE TAPA: Edgardo Edmunds COLABORAN EN ESTE NÚMERO: Leo Caruso, Alejandra Herren, Gustavo Blues. ESCUELA DE BLUES DIRECTOR GENERAL: Gabriel Grätzer DIRECTOR ARTÍSTICO: Gabriel Cabiaglia COORDINADOR GENERAL: Mauro Diana


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Cuando en septiembre de 2000, comenzó a funcionar la ESCUELA DE BLUES basándose en el deseo de contar con un espacio para que el Blues pudiera ser compartido, se podría haber imaginado algo de lo que hoy está sucediendo, pero jamás, en esta dimensión. Desde una escuela de estas características, se pueden gestar un sinfín de actividades de producción, de conciertos, etc., pero, ante todo, se entablan profundas relaciones que, motivadas por un común denominador que es el Blues, comienzan este fascinante camino sin más coincidencias que el deseo de tocar, vivir, aprender. La magia que se genera no es ilógica, porque el Blues es una manifestación del sentir cotidiano, es una música que se construye, más que con teoría y técnica, con corazón y el transcurrir del día a día; más que con estudio y disciplina, con dedicación y conciencia. El Blues —y todo lo que él conlleva— puede ser materializado en un buen concierto, en un disco, en un portal de Internet, en un video, en un programa - diciembre de 2008

de radio y —por qué no— en una revista que refleje aspectos informativos, biográficos, históricos y otras curiosidades. Trazando una analogía, la marcación del pulso en la música está representada en figuras rítmicas por las negras, y lo mismo, cuando al negro nos referimos para definir el color tradicional de la tinta con la que se escribe esa música del alma y la historia que nos legaron, que tomamos prestada de los grandes maestros y que continuamos escribiendo. La historia con que, hace ocho años, se inició con el deseo de compartir el Blues, tiene ahora, en esta revista, otro medio de expresión y difusión para reflejar la música afroamericana en palabras, artículos, comentarios, expresiones escritas a través de notas negras. GABRIEL GRÄTZER DIRECTOR DE LA ESCUELA DE BLUES DEL COLLEGIUM MUSICUM


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Muddy Waters Muddy Waters edificó el sonido del Blues de Chicago sin dejar de sostener los lazos, las raíces y el sentimiento del Mississippi Delta Blues que supo cultivar en sus orígenes. No se trata solamente de comprender la influencia de Muddy Waters a través de muchos de sus continuadores en el Blues o en el Rock sino también, en cómo cada uno de los músicos que tocaron con él recorrieron un importante camino e hicieron grandes carreras, como los casos de Jimmy Rogers, Little Walter, Fred Bellow, Junior Wells, Walter Horton, James Cotton, Luther Tucker, John Primer, Otis Span y otros.

Muddy Waters es el Blues, y conocer los puntos básicos de su historia es, definitivamente una manera de profundizar en los secretos de esta música. Continuando con la tradición de los viejos bluesmen del Delta del Mississippi, el joven McKinley Morganfield, nacido el 4 de abril de 1915, en Rolling Fork, Mississippi, tempranamente aprendió a tocar la guitarra gracias a la gran influencia que, en él, ejerció uno de los grandes maestros del Country Blues de los años ‘20 y ‘30: Son House. Su desempeño como músico tenía las mismas características que las de muchos de sus antecesores o contemporáneos: alternaba las pequeñas fiestas o eventos sociales en los que tocaba, con su trabajo de conductor de tractores en la plantación de Stovall, cerca de donde vivía, en Clarksdale, Mississippi. En el verano de 1941, sobre la sofocante geografía estival del Delta, el antropólogo Alan Lomax, en busca de nuevos talentos del Blues, lo descubrió descalzo y sin


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guitarra. Le prestó su propio calzado y su Martin Guitar, y le hizo algunas grabaciones que serían destinadas al Archivo de la Biblioteca del Congreso de Washington. En ese momento, nadie se imaginó que ese joven que tocaba en el estilo rural de Son House, Robert Johnson oWillie Brown, con los años, se convertiría en lo que finalmente fue. Tras una segunda sesión, en 1942, y a la edad de 27 años, Muddy marchó hacia la gran ciudad, la verdadera meca del Blues Urbano: Chicago. En poco tiempo, su estilo comenzó a llamar la atención, en el área del South Side (zona sur) de la ciudad. Solía tocar en la conocida Maxwell Street, donde se hallaba el mercado local y epicentro de la vida de los afroamericanos. Lentamente, su estilo rural fue adquiriendo, influido por la vida de la ciudad, un perfil más agresivo en el cual reemplazó, incluso, la guitarra acústica por la amplificada. Esto le valió la atención de algunos músicos que pronto lo introdujeron en el circuito de clubes y bares en los cuales comenzó a compartir escenario con figuras ya consagradas como Sonny Boy Williamson, Tampa Red o Eddie Boyd. Su andar por la noche le permitió entablar una estrecha relación personal y musical con Jimmy Rogers y con el armonicista LittleWalter (Walter Jacobs) con quienes rápidamente formó su - diciembre de 2008

primera banda y a los que se sumó el pianista Sunnyland Slim. Después de sufrir el rechazo de algunas compañías de grabación que consideraban su música algo inapropiada para los estándares comerciales, consiguió hacer su debut discográfico para Aristocrat, en 1947; pero sería con su clásico I Can’t Be Satisfied de 1948 que cosecharía su primer gran éxito. Así, sus primeras grabaciones, entre 1948 y 1950, como Louisiana Blues, I’m a Rolling Stone, I Feel Like Goin’ Home, eran una fascinante mezcla de melodías y ritmos rurales con un sonido urbano, fresco y original. Realizadas todas para Aristocrat (más tarde convertido en Chess, su lugar de grabación por los siguientes 25 años), Muddy forjó su reputación grabando un sinfín de clásicos como Hoochie Coochie Man, Got My Mojo Working, I Got my Brand onYou, Manish Boy, Trouble No More, Forty Days & Forty Nights, Don’t Go No Farther Walkin’ thru’ the Park, siempre acompañado con una soberbia banda y recibiendo, a su vez, la inestimable ayuda, como músico y letrista, del contrabajista Willie Dixon, autor de muchos de los clásicos que Muddy grabó como I’m Ready o I’ Just Wanna Make Love toYou. Entre 1950 y 1958, disfrutó de 12 hits en el R&B Billboard y popularizó el Blues hasta niveles entonces desconocidos en los Estados Unidos.


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Su fama trascendió los límites de su país, y la participación en el Festival de Jazz de Newport, en 1960, con la versión del Got my Mojo Working, le abrió las puertas del mercado y las audiencias internacionales. La década transcurrió entre discos, viajes y conciertos. Muddy continuó tocando también en formaciones dentro del llamado movimiento de Folkmusic y participando de los American Folk Festivals. La Era de Oro del Blues Eléctrico de Chicago había llegado a su fin conjuntamente con la compañía que lo lanzó a la fama: Chess. Los ‘70 fueron años difíciles; con muchos conciertos, pero sin grabar, hasta que, en 1976, de la mano del guitarrista Johnny Winter, la carrera

deWaters fue relanzada, con nuevos discos para el sello Blues Sky (subsidiaria, de Columbia, que paradójicamente había rechazado a MuddyWaters en los años‘40). Al igual que en la década del‘50, formó grandes bandas con músicos como Pinetop Perkins, Willie Smith, Bob Margolin, James Cotton, Lovie Lee, John Primer, Mojo Buford y el propio Winter. Nuevos y excelentes discos, giras y un renovado reconocimiento de sus colegas fueron el último premio a una carrera brillante, que culminó en mayo de 1983. Al final de su vida, su status musical estaba asegurado y, si bien su lugar quedará vacante, aquel muchacho que edificó, desde el Mississippi, el sonido del Blues Eléctrico dejó un legado invaluable.

Internet es el medio ideal para acceder a la amplia discografía, videoteca y bibliografía sobre MuddyWaters. Biografía recomendada Can’t Be Satisfied:The Life andTimes of MuddyWaters Robert Gordon, Keith Richards, publicado por Little Brown and Company, 2003 Muddy Waters: The Mojo Man Sandra B.Tooze, publicado por ECW, 1997 The Land Where the Blues Began Alan Lomax, publicado por Bantam Dell, 1995

Discografía La amplia discografía incluye discos oficiales y recopilaciones. www.muddywaters.com/disc.html www.music-city.org/Muddy-Waters/ discography/ www.bluesandrhythm.co.uk www.allmusic.com (ingresar «MuddyWaters»)

Videos La enorme cantidad de filmografía sobre Muddy Letras En www.blueslyrics.tripod.com se pueden Waters es posible recorrerla a través del sitio de encontrar muchas de las letras de los clásicos de videos de www.youtube.com MuddyWaters.


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Poetas del Blues

El sexo en las Letras del Country Blues GABRIEL GRÄTZER a una vida miserable, como esclavos, su vida sexual era promiscua, llena de mujeres «fáciles» y hombres que, por su falta de educación, eran literalmente considerados y tratados como salvajes. ¿Habiendo escapado de las plantaciones, cuántas oportunidades tenía un negro de llevar una vida digna lejos de la marginalidad en la que matar para sobrevivir y prostituirse para comer era casi el único recurso? En tiempos de esclavitud, además de realizar las tareas de campo habituales o trabajos forzados, los negros eran requeridos para engendrar. Entonces, por ejemplo, ciertas haciendas de Virginia estaban abocadas, únicamente, a la selección de hombres y mujeres según su virilidad y fertilidad para engendrar nuevos y futuros esclavos, para vender a las plantaciones de todo el Sur de los Estados Unidos. Se sometía a los negros al mismo régimen de fecundación que al ganado; así constaba en los censos en los que se contaba por igual la cantidad de esclavos y de vacas. Esta problemática no decreció con el fin de la esclavitud, en 1865, tras la Guerra de por

Pocas músicas folklóricas edificaron una historia tan rica e influyente como la afroamericana, considerando que es la semilla de todas las corrientes estilísticas populares dentro del Rock, el Jazz, el Pop. Pero, ¿cuánto conocemos realmente sobre su poesía? ¿Cuánta atención le prestamos realmente a las letras? «Poetas del Blues» tiene como objetivo acercarnos un poco más a esta música a través de la palabra cantada, que no es otra cosa que el reflejo de cómo vivían los afroamericanos tras los siglos de esclavitud a los que fueron sometidos. En esta nota, nos referiremos a las letras con contenido sexual, una temática interesante por la variedad y riqueza de sus expresiones. Poesía, historia y sexo, tres elementos que se han unido para echar un... poco de luz sobre estos viejos blues. En el seno de las sociedades norteamericanas de comienzos de siglo, donde el pensamiento y el obrar del hombre blanco prevalecía, existía la firme convicción de que los negros eran inmorales, carentes de todo concepto de familia y que, reducidos - diciembre de 2008


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la Secesión; por el contrario, se acentuó, incluso, a lo largo de todo el siglo XX. Si bien en ciertos ámbitos los negros fueron lentamente insertándose en la sociedad de los blancos, en general, la segregación racial alcanzaba lugares insospechados como buses, peluquerías, salas de esparcimiento y bares. Carteles del estilo de No black admited (no se admiten negros) eran frecuentes. Para un blanco, entablar una relación afectiva con un afroamericano era delictivo y, para un negro, la muerte casi segura de manos del temido Klu-Klux-Klan. Como consecuencia, a través del canto, muchos hombres y mujeres afroamericanos, encontraron la posibilidad de expresar sus insatisfacciones sociales en el Blues. Dentro del amplio espectro de tópicos, el sexo es uno de los más interesantes. El slang (jerga) era la forma más común para expresar los términos sexuales, aun cuando ciertas letras, hoy en día, nos pueden parecer obvias por su terminología, en aquella época, el uso de ese tipo de artilugios era la herramienta

para evitar la censura y mantener un código propio protegido de los blancos. Desde el punto de vista comercial, existe un antes y un después del 24 de octubre de 1928, cuando Tampa Red y Georgia Tom grabaron el Tight LikeThat (mueve esa cosa), un éxito comercial que inició formalmente la fiebre por los llamados Hokum Blues (Blues Picantes), composiciones generalmente cantadas y ejecutadas en tono humorístico e irónico con dobles sentidos y el empleo del slang. Aquí, un repaso por algunas de las expresiones más comunes. Entre las que se utilizaban para figurar el acto sexual, encontramos rider (montador). El Pony Blues que Charlie Patton grabó, en 1929, emplea esta palabra: «Tira de mi pony que yo montaré a mi yegua».1 También, se solía emplear rolling (rodar): «Dime nena, cómo quieres que rodemos (que lo hagamos)».2 Las figuras de animales eran muy comunes para connotar destrezas o dotes sexuales.Así encontramos al monkey man (hombre mono). black wolf that holler (el lobo negro que aúlla), prowlin’Tom cat (el gato en celo) o hungry calf (ternero hambriento) que se utilizaban para figurar a un hombre «caliente» y deseoso de mujeres.Esto se puede observar en ejemplos tales como: «Tu ternero está hambriento, necesitaré mamar».3 Con esta intención también encontramos expresiones como el bull cow (toro) o rattle snake daddy (la serpiente de papito).


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Muy frecuentemente, los hombres se referían a al trasero de las mujeres como carne de cerdo (pig meat), en tanto que el hombre podía ser llamado bumble bee (abejorro) y obviamente tenía un «aguijón» listo para ser usado. «Abejorro, por favor, vuelve a mí, tienes el mejor aguijón que cualquier abejorro pueda poseer. Pícame por la mañana y todo el día también».4 Las comidas presentan una faceta interesantísima. El órgano sexual femenino era señalado muchas veces como jelly roll (dulce en movimiento) y el masculino jelly bean (dulce poroto), cavash (repollo) o expresiones como digger (batata) o banana. Tales son los casos de los blues de Bo Carter: Don’t Mash my Digger Down so Deep (no entierres mi batata tan profundamente)5 y Banana in your Fruit Basket (la banana en tu canasta de frutas).6 Si el acto sexual resultaba insatisfactorio, se lo mencionaba como un cornbread (pan quemado). El órgano sexual de las adolescentes era llamado biscuit (galletita): «Voy a cocinar mi galletita y, si no te gusta, tendré que comer mi pan quemado».7 Si el hombre deseaba tocar los senos de la mujer, debía «exprimir sus limones» (Let me Roll your Lemon).8 Pero si la mujer quería un «buen ejemplar masculino», nada mejor que un buen trozo de bife de toro (beef man). «Estoy buscando a mi hombre bife, él tiene la carne más curtida de la ciudad.Tiene un gran cuerno, una buena carne de bife, exactamente del tipo que quiero».9 - diciembre de 2008

Aunque a veces, «la carnicería» no le ofrecía lo mejor a la mujer, tal como cantaba Memphis Minnie, en 1934: «Puedo cortarte la salchicha y tu cerdito también, puedo hacer el corte más lindo y prolijo. Puedo rebanarte el tocino y rebanar tu jamón porque a los bribones como tú los corto y... ¡adiós!».10 La homosexualidad era de práctica común pero, desde ya, encubierta. Para estos casos, las denominaciones iban desde el habitual marica (sissy), hasta rótulos como mellow (suave, dulce); freak (caprichoso) o drug (arrastrado). «Dios, tengo mi cerdito pulverizado, si no me puedes dar una mujer pues mándame un marica».11 El lesbianismo se hallaba aún mucho más reprimido y se manifestó en algunos blues bajo la sombra del bull dyker (toro regateador); es decir, nada de toro macho, sino medio regateado. Dos expresiones se asocian al travestismo: halfy (mitad y mitad) y la más frecuente, peach (melocotón). «No es éste mi lugar sino, bajo el árbol de melocotones. Todos Pony Blues (Charlie Patton) - 1929. Rolling Mama (BlindWillie McTell) - 1932. 3 Hungry Calf Blues (Blind Boy Fuller) - 1937. 4 Bumble Bee Blues (Memphis Minnie) - 1929. 5 Don’t Masch my Digger so Deep (Bo Carter) -1936. 6 Banana in your Fruit Basket (Bo Carter) - 1934. 7 Gonna Bake my Bisquit (Memphis Minnie) - 1930. 8 Let me Roll your Lemmon (Bo Carter) - 1931. 9 Beef Man Blues (Henry Brown) - 1934. 10 Meat cutter Blues (Memphis Minnie) - 1934. 11 Sissy Man Blues (Kokomo Arnold) - 1935. 1 2


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en el barrio me llaman el hombre melocotón».12 También las comidas estaban presentes en la temática homosexual. Jim Jackson cantó sobre ello, en 1928: «Tú me hablaste sobre estofados y arvejas; pero yo sé qué es lo mejor. Tú me hablas sobre pollos, jamón y huevos o sobre pavos vestidos con pollera; pero escuché la voz de la carne de cerdo decir —ven aquí y relájate».13 En The Monkey and the Baboon,encontramos otro caso de homosexualidad explícita: «El mono y el mandril están jugando a las escondidas. El mandril saltó sobre la espalda del mono, sintió la tachuela afilada y dijo —si tú me haces la del mandril, yo te hago la del mono».14 Recorriendo diferentes títulos de Blues, encontramos expresiones variadas:My Pencil Don’t Write No More y Pin in your Cushion (Mi lápiz no escribe más y mi alfiler en tu almohadilla).15 Algunos más explícitos como Shake That Thing (sacude esa cosa), Fucking Blues o Shave’em on Dry (cortarla en seco) que se refiere al sexo sin preliminares. «Ponte contra la pared, me emborracharé y comenzaré mi tarea. Hablamos de cortarla,

de cortarla en seco y, si no sabes, te enseñaré cómo».16 Otra expresión es elevator (elevador) que aparece en: «Nena, elévame cinco o seis»17 que indicaba el grado de erección. El miembro masculino era comúnmente comparado con el calibre de las pistolas. Así, encontramos, por ejemplo, ciertos títulos alusivos como 32-20 Blues.18 Sumando otros términos, Springback Jones grabó, en 1935, Rusty Can Blues en la que utiliza la sigla: D. B. A. (Dirty Black Ace, es decir, culo negro y sucio). «¿Quieres mostrarme tu D. B. A.? Pues entonces, la próxima vez que te agarre, me introduciré en tu oxidado agujero».19 La historia del Blues y del Country Blues, en particular, está llena de historias referidas al sexo. En todos los casos, representan una faceta que no deja de sorprender por la diversidad, riqueza y colorido de sus expresiones. Bo Carter,The Hokum Boys, Memphis Minnie o Ma Rainey, entre tantos otros, se refirieron al sexo en estos términos. Nunca sabremos con exactitud qué relación directa existía entre las letras y la realidad de quienes las escribían y las cantaban, pero, sean experiencias propias o no, su poesía expresó el sentir de millones 12 Peach tree man Blues (Guilford Payne) - 1923. de personas y, a nosotros, nos permite hacer 13 I heard the voice of a Pork chop (Jim Jackson) -1928. 14 The Monkey and the Baboon (Barbecue Bob) - 1930. una exacta radiografía sobre el modo en 15 que sentían y vivían el sexo en los años ‘20 Pin in my Cushion (Bo Carter) - 1931. 16 Shave em’ on Dry (Bessie Johnson) - 1935. y ‘30. 17 Elevator Woman (Sony B.Williamson I) - 1945. 32-20 Blues (Roberto Johnson) - 1937. 19 Rusty Can Blues (Spingback Jones) - 1935. 18


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Panorama del Blues Cuando en 1935, la mítica Blackie (Paloma Efron) grabó el clásico de Primrose, St. James Infirmary Blues (Odeón 194328), ni ella, ni sus contemporáneos, imaginaron la actualidad que tendría el Blues en Buenos Aires. La ciudad, durante las décadas del ‘40 al ‘50, tuvo una fuerte tradición de músicos y orquestas de Jazz que encontraron eco en el gusto de la gente, en los grandes salones de baile barriales. En esos años, las ilustres visitas de los jazzeros Louis Armstrong, Duke Ellington, Dizzy Gillespie o Ella Fitzgerald, el suceso de Blackie y del genial Oscar Alemán dieron un fuerte espaldarazo a la creciente escena local, aunque poco y nada se sabía del Blues como género, al cual, en el mejor de los casos, asociaban a una rama del Jazz. Sin embargo, había dos personas que, en silencio, estaban comenzando a investigar sobre Blues: Guillermo Hoeffner, quien hizo traer al país los primeros discos, y Néstor Ortiz Oderigo que escribió una serie de libros, el primero de los cuales fue editado en 1944, por la Editorial Claridad. Se tituló Panorama de la Música Afroamericana, e incluía algunos pasajes dedicados al Blues como expresión folklórica anterior o formadora del Jazz. - diciembre de 2008

La llegada de los años ‘60 trajo al país la renovada corriente del Rock Blues Inglés, a través de los discos de Cream, Davis Spencer Group, John Mayall o, incluso, The Rolling Stones. Fue una influencia para los adolescentes de Buenos Aires en los tiempos en que el gobierno de Illia traía aires de libertad y de una gran expansión cultural. En este período, los grupos de la música joven dieron vida al denominado Rock Nacional, que consistía en una interesante conjunción de interpretaciones que imitaban el estilo foráneo pero con letras cantadas en castellano. Paralelamente, aparecieron los primeros vestigios de Blues de manera comercial en los discos locales de Los Gatos o Manal y, para fines de la década del‘60, la fórmula se repitió en los trabajos discográficos de otras agrupaciones como Pescado Rabioso. El 2 de julio de 1971, Osvaldo Ferrer, uno de los verdaderos pioneros del Folk Blues en la Argentina, registró, acompañándose en guitarra, nada menos que el Black Snake Moan de Blind Lemon


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Jefferson. Esta grabación forma parte del Volumen II de laAntigua Jazz Band (Tonodisc LP 1022). Los años‘70 no marcaron una evolución en el Blues como un género con vida propia, aunque se mantuvo sostenidamente dentro su forma de Rock Blues, en especial, con Pappo’s Blues o Memphis La Blusera, a finales de la década. A partir de los años ‘80, el panorama del Blues en Buenos Aires cambió y empezó a cosechar resultados que no fueron el fruto de modas pasajeras. Arribaron a la ciudad innumerables leyendas internacionales y aparecieron un sinnúmero de bandas y solistas argentinos, así como también surgieron algunas disquerías especializadas, programas de radio, espacios para escuchar esta música. Una generación despertó a los encantos del Blues y, si bien no se trataba de un movimiento masivo, esto se vio plasmado en un circuito comercial que, aunque pequeño, terminó por construir un

panorama del Blues en la ciudad de Buenos Aires con muchas historias, algunas poco conocidas que valen la pena ser contadas.

De acá, de allá y de todas partes Shows internacionales Durante los años ‘90, en Buenos Aires, se presentaron en grandes teatros o en el mítico Blues Special Club deAdrián Flores leyendas como B. B. King, Jimmy Rogers, Albert King, Honey Boy Edwards, Koko Taylor, Robert Cray, James Cotton, Hubert Sumlin’, Dave Myers, Larry McCray, Rafful Neal, Jimmy Dawkins, James Whealer, Phil Guy o Eddie King que, hasta ese entonces, sólo se podían apreciar a través de los discos. El nuevo siglo, tras algunos años de escasa actividad, ha sido testigo nuevamente de la llegada a la ciudad de leyendas del Blues de los Estados Unidos tales como Eddie C. Campbell, Magic Slim, John Primer,

BLUES DE ACÁ El llamado Blues Argentino o Blues Nacional, cantado en español, forjó un lenguaje propio muy interesante, producto de una idiosincrasia muy particular, muy nuestra, con melodías y ritmos muchas veces más cercanos al Rock que al Blues tradicional. Esta historia, que se remonta a fines de los años ‘60, con los primeros intentos de Javier Martínez, Pappo’s Blues, Claudio Gabis,Tito Larregui (radicado en España muchos años) o Pescado Rabioso, tuvo una lenta evolución hasta que, en la década del ‘80, se comenzaron a sentar las bases del Blues tradicional cantado en inglés que recreaba el auténtico sonido del Blues de los Maestros de los Estados Unidos. En el interín, comenzaron a dar sus primeros pasos míticas bandas con una orientación definitiva hacia el Blues, tales como Memphis la Blusera, La Mississippi Blues Band, Blind Lemon o King Size.


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Rick Estrin, John Mayall, El Blues también se aprende Carlos de Junco, Lorenzo Desde la inauguración de la ESCUELA DE BLUES DEL COLLEGIUM Thompson, Mark Hummel, MUSICUM, la escena del Blues Argentino comenzó a nutrirse Lynwood Slim o, la más de nuevos valores y generó un cambio evidente. El Gospel, a reciente, Duke Robillard. su vez, tiene varios espacios como los talleres del Gospel en Asimismo, se ha dado un Buenos Aires - La Experiencia o los cursos de la UFLO con enriquecedor intercambio el Afroamerican Music. argentinobrasilero con la Además, se ofrecen conciertos didácticos, workshops y charlas, llegada de importantes en diferentes niveles educativos o actividades sociales dentro bluesmen como Flavio de hospitales, cárceles o villas de la ciudad de Buenos Aires y Guimaraes, Big Chico o los algunas muy buenas publicaciones de métodos de Blues, a grandes guitarristas Igor través de Ricordi, como las de Miguel Vilanova o Sergio Prado, Decio Caetano y Big Fulqueris. A esto se suma, la tarea docente de muchos de los Gilson. músicos que, de manera particular, dictan clases. Esta corriente de conciertos que, desde los años ‘90, viene desarrollán-dose le ha dado no sólo un gran La Escuela de impulso a la escena local, Blues lleva ocho sino que permite ubicar a los años formando músicos argentinos dentro de músicos de Blues un panorama internacional. y aportando nuevos conecptos. Incluso, muchos de los shows de los artistas que han venido en crecimiento propio en relación con la estos últimos años son producidos por verdadera esencia de esta música, quienes, hace 15 años, eran espectadores. aprendida, directamente de la fuente. Hoy, con una visión renovada, también llevan esos conciertos al interior con el Hacer bandera consiguiente beneficio que produce la Blues Argentino por el mundo aproximación, muchas veces primeriza, de Las primeras generaciones de músicos ese público con los Maestros del Blues de de Blues, de los años ‘60 a los ‘90, no Estados Unidos, quienes son acompañados tuvieron una proyección internacional, por músicos locales. salvo algunas excepciones como el caso Para todos, se trata de una gran de Miguel Botafogo o hechos aislados experiencia que se capitaliza en el aunque trascendentes como la invitación - diciembre de 2008


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Weblues

que B. B. King hizo a Pappo para compartir el escenario en New York. Quizás por razones y diferencias idiomáticas, estilísticas, comerciales o simple azar del destino, fue muy poca la atención que había sobre los artistas argentinos fuera de nuestras fronteras. Esta situación se revirtió a partir de los años ‘90 con las nuevas generaciones de bluesmen. Así, nombres como los de Mauro Diana, Patricio y Daniel Raffo, Miguel Vilanova, Roberto Porzio, Adrián Jiménez, Gabriel Grätzer, Nicolás Smoljan, Adrián Flores, Gabriel Cabiaglia, R. J. Gauna, Juan Codazzi o José Luis Pardo tocan acompañando a figuras del Blues internacionales o bien como solistas, con proyectos propios y como invitados a los grandes festivales, en escenarios de Estados Unidos, Francia, Japón, China, Rusia, Italia, Brasil, Colombia, Chile, Uruguay, Portugal, etc.

Esta apertura no es casual. Con un sonido que maduró y comenzó a sentar las bases musicales en las formas y estilos del Blues más tradicional, el acceso a los mercados internacionales se facilitó enormemente y esto se vio reflejado en la valoración hacia el músico argentino que es invitado regularmente a los distintos países mencionados.

El Blues se recicla Los Ciclos de Blues A diferencia de otros géneros como el Tango, la música Clásica o el Folklore, el Blues no cuenta, en la actualidad, con un circuito propio ni un lugar establecido como en los años ‘90 lo fue el Blues Special Club o el Samovar de Rasputín. Ni siquiera hay un festival anual al modo que tienen las grandes ciudades del mundo. Sin embargo, una modalidad que ha ido ganando su lugar y continuidad en los últimos tiempos es Blues en Internet la de los ciclos. El Blues no está ausente en Internet y, hoy día, es posible acceder a Con diferentes caractebiografías, discografías, videos, historia, etc. Así,canales de búsqueda a través de portales comoWikipedia, Allmusic, rísticas, todos tienen en Youtube o el mismo Google nos acercan a una ilimitada gama de común, a través de una material de un gran valor. cuidada programación, estaEn el ámbito local, recomendamos visitar: blecer el Blues dentro de las www.lacasadelblues.com.ar, www.escueladeblues.com.ar, actividades culturales de la www.myspace.com,www.bluesenbuenosaires.com, www.bluescomentado.com,www.country2.com, ciudad. Un recorrido por www.soloenvivo.com.ar/zonablues.htm estos espacios nos revela un Desde estas webs, es posible, a su vez, tener acceso a las páginas perfil interesante. personales o la información de la enorme cantidad de grupos y Contacto Bar, en Flores, solistas de todas las vertientes del Blues Argentino de todos los tiempos y la agenda de conciertos. ofrece, desde hace tres años,


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Blues 78 rpm El mercado discográfico En los últimos diez años, son muchos los discos grabados y lanzados de manera independiente al mercado. No obstante, la dificultad para comercializar las producciones discográficas es un gran inconveniente en Buenos Aires. Con una industria que está atravesando un período de profunda recesión, la falta de espacio para el Blues es casi total y encontrar en las bateas una sección dedicada a esta música Entre los discos independientes o de pequeñas compañías, se destacan algunas de las producciones realizadas en los últimos 20 años: Van a Pagar - Nasta Súper, 2004, CD Dynamo Blues - Matias Cipiliano, 2006,CD Armónica Blues - Adrián Jimenez,2006,CD HardTimes - Fernando Goin,2006, CD Asunto Mio - Cristina Dall, 2006, CD TheAcoustic Blues -TheAcoustic Blues,1995,Cassette Down Home Blues - Folk & Blues1995.Cassette I’m Goin’ Home - Gabriel Grätzer, 1998, CD Club Mondrian - Leo Caruso, 2008,CD Solo Acústico - Miguel Botafogo, 1999, CD West End Blues - Ciro Fogliatta, 2002, CD Llegaron los Blues - Blues Special Band, 1999, CD Guitar Jump - Daniel Raffo, 2008, CD Muchos otros artistas se pueden sumar a esta lista con excelentes discos como los de Black Amaya Quinteto, Mario Elena,Lucas Sedler,Tota Blues,Uvas Amargas, Jorge Senno,Córdoba Gospel Choir,The MojoWorkers, Cristina Aguayo,Lejano Sur,además de los numerosos discos de los nombres consagrados del Blues Argentino como Memphis La Blusera, La Mississippi Blues Band, Los Delta Blues,Mo’Blues,LaVieja Ruta,La Petrolera, Durazno de Gala,Claudio Gabis,Alambre Gonzalez, Las Blacanblus o Pappo’s Blues.

Discografía Recomendada

Blues en Movimiento que de forma ininterrumpida, realizó más de 200 shows y jams abiertas al público. Blues en los Barrios es un exitoso ciclo que, con entrada gratuita, se lleva a cabo mensualmente. Organizado entre la ESCUELA DE BLUES y el Gobierno de la Ciudad, por el escenario del Espacio Cultural Julián Centeya (sede del ciclo), han transitado algunas de las más importantes figuras del género y algunas nuevas bandas. La Casona del Teatro ofrece sus Bluesnights, que en la elegante casona de la avenida Corrientes, desarrolla un concepto de espectáculo más íntimo y con tendencia a presentaciones acústicas. En otros bares de SanTelmo, Palermo o La Boca, es posible encontrar, de manera regular, a conocidos nombres como Nasta Súper, Matías Cipiliano & Dynamo Blues o Javier Goffman. Hay otros ciclos con interesantes programaciones como Blues en el Centro Cultural Borges, las jams de Blues en Mr. Jones, los conciertos mensuales del Auditorio J. B. Justo, el reciente Festival de Blues de Parque Avellaneda o festivales de otros géneros que, con años y prestigio, fueron, paulatinamente, incluyendo Blues en su programación, tal como ocurre en el San Pedro Country Music Festival, los Festivales de Jazz de Metrovías o de Jazz en el Mar.


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no es frecuente. Están casi extintas las disquerías especializadas tal como lo fueron Only Blues, La Casa del Blues o actualmente Special Records 54. Son pocos los sellos que editan Blues en la Argentina: algunos como El Muro, Aqua Records, Blues Special Records y Ricordi —que también ha publicado algunos métodos escritos sobre Blues— tienen pequeños y muy valiosos catálogos de discos. Blues with a feeling Trabajar con el corazón Pese a la cantidad y calidad de músicos, la falta de estructura es grande. Sin embargo, no impide que la pasión que ostentan los músicos locales sea la misma que, en los inicios del Blues en Argentina, tenía Guillermo Hoeffner y que fue el móvil para sostener su búsqueda por conocer más sobre esta música, tras haber introducido en el país los primeros discos. El padre del actual coleccionista internacional de discos y pintor de cuadros temáticos de Blues, Max Hoeffner, sin pensarlo, inició una maravillosa historia del Blues, dentro de la HistoriaArgentina, que hoy, tiene escritas muchas y gloriosas páginas. Toda la música contemporánea —desde el Rock, el Pop, el Jazz— proviene del Blues, el más relegado de los estilos y sobre el que más desconocimiento existe. Es mucha la tarea por hacer en materia

Max Hoeffner,uno de los máximos coleccionistas de Blues del mundo.

de concientización sobre el verdadero valor del Blues, independientemente del lenguaje y de la misma evolución o formas que pueda tomar esta música de acuerdo con los gustos, los criterios, la personalidad y las influencias de cada músico. El Blues enArgentina y en Buenos Aires, en particular, ofrece matices, estilos y expresiones muy variadas que convierten la escena local en un interesante abanico de posibilidades y en un polo de atracción para los músicos internacionales. Cuando Blackie grabó su versión del St. James Infirmary Blues, eran escasos los músicos que tocaban Blues; hoy se cuentan de a miles y forman parte de un crecimiento que da como resultado este singular panorama del Blues en Buenos Aires.


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Adrián Jiménez Pionero de la Armónica Blues POR

NURIA GÓMEZ BELART

De chico escuchaba bandas como The Rolling Stones y, a los trece, se fascinó con MuddyWaters. La participación de la armónica en la música siempre le llamó la atención, ya desde entonces sabía que se trataba de un instrumento que debía ser estudiado con dedicación y seriedad. Junto con su compañera inseparable, se abrió camino en el mundo de la música negra y hoy es uno de los referentes de la armónica Blues de Buenos Aires. Fue el primer armonicista que tocó en el teatro Colón y tuvo la gran oportunidad de tocar en Chicago con grandes maestros. Unos minutos antes de salir a tocar, lleno de humildad y de amor por la armónica, Adrián Jiménez recuerda sus orígenes y habla sobre sus experiencias. ¿Cómo empezaste? A los 19 años, después de comprarme mi primera armónica, tomé clases con Luis Robinson y, con él, aprendí a dar los primeros pasos. En cuanto a la técnica del instrumento, era todo muy nuevo. Me pasó los conocimientos que hasta el momento había del instrumento. Seguí estudiando con los discos, como autodidacta, y a los pocos años, empezaron a llegar artistas de Estados Unidos para dar clínicas. En 1995, vino Bruce Ewans, un gran armonicista de Washington. Cuando tuve mi primer encuentro con él, sentí que no sabía nada y que me faltaba mucho por explorar... Hacía cinco años que estaba tocando, incluso, había empezado a dar clases, y cuando lo conocí, me di cuenta de que todavía me faltaban explorar muchas facetas de la armónica. Aprendí - diciembre de 2008

muchísimo del desarrollo del instrumento y, gracias a ese clic, pude acceder a un mundo nuevo de técnicas de ejecución. ¿Hay algún artista al que consideres tu referente? Hay muchos, porque grabaciones de armónica hay desde el ‘20 hasta la actualidad, y cada década tuvo sus grandes maestros. Uno de los más importantes para mí fue Walter Horton, por el sonido y la expresividad. Fue uno de esos artistas clave que me marcó para seguir estudiando. Pero hay muchos más: Sonny Terry, con ese Para quien quiera iniciarse en la armónica,Adrián Jiménez recomienda: «Primero, que compren el instrumento adecuado, podría ser una armónica Hohner, un modelo indicado para comenzar es el Marine Band. Segundo, que estudien y que lo hagan, tanto con un profesor, como escuchando los discos de los grandes maestros. La armónica tiene muchas técnicas para explorar a través de las grabaciones originales.»


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sonido típicamente rural, o LittleWalter... Estudiar y profundizar en los grandes armonicistas permite entender mejor la música y ejecutarla de otra manera. También fuiste uno de los pocos músicos argentinos de Blues que tocaron en Estados Unidos, ¿qué recuerdo tenés de esa experiencia? Fue increíble, viajé en 2000. Fuimos con un grupo de músicos en un tour organizado por un gran productor,Adrián Flores para ver el Festival de Blues de Chicago. Estuvimos desde la semana previa y hasta la semana posterior al festival, en las que hay mucho movimiento de shows y de ciclos. Nos la pasamos, de bar en bar,durmiendo poco y viendo mucho. También dio para tocar, como invitado, en varios de los shows. Empezábamos al mediodía, a veces en la presentación de algún artista en la disquería de algún sello discográfico, y nosotros llegábamos medio dormidos porque el último show del día anterior había terminado a las cinco de la mañana. ¿Cómo te sentías tocando en una de las mecas del Blues? Una de mis metas era llegar a tocar en Chicago. Me sirvió como un testeo para

ver cómo estamos parados acá enArgentina en relación con el Blues de allá, y pude comprobar que muchos de nuestros músicos tienen un gran nivel en comparación con los de Estados Unidos. Toqué con grandes músicos, con John Primer, con Billy Branch, con EddieTaylor Jr., el hermano de Buddy Hodger, Scott Hodger, Dave Myers, y también toqué con otros músicos increíbles menos conocidos por una cuestión de popularidad nomás. Lo bueno fue que no sólo estuvimos en shows en el centro de la ciudad sino que anduvimos mucho por los bares de las afueras de Chicago.Te puedo asegurar que son dos mundos diferentes. Con sólo correrse un poco del centro, la vida y la gente cambian de un modo impresionante. ¿Qué sigue después de Chicago? ¿Tenés algún proyecto de viajar próximamente? Me encantaría viajar tocando por Europa, una asignatura pendiente para mí. Lleno de expectativas, con mucho camino por andar, Adrián Jiménez se despidió y se subió al escenario, donde su compañera de ruta lo esperaba ansiosa.

Armónica Blues Adrián Jiménez habla sobre su primera producción: Armónica Blues, publicada de manera independiente y lanzada al mercado en 2006 como el primer disco de armónica Blues grabado y producido en el país. «Me llevó cinco años producirlo. Fui grabando sesiones en estudio hasta tener un número importante de temas y, sobre esa base, se hizo la selección. Hay seis instrumentales de mi autoría, tocados con armónica blusera y cromática; el resto son versiones propias —muchas surgieron espontáneamente— de temas clásicos que siempre me gustaron.Toqué con cerca de quince músicos que me brindaron su apoyo, y fue muy emocionante la experiencia, de hecho ya estoy pensando en un próximo disco para empezar a grabar el año que viene.»


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Períodos del Desarrollo del Blues Grabado por

GABRIEL GRÄTZER

Edison había inventado el fonógrafo en 1877, y 13 años después, fascinado por los sonidos de los músicos negros, efectuó la primera grabación de música afroamerica en 1890. Transcurrido más de un siglo desde entonces, el Blues grabado encierra misterios para quienes lo escuchan y aún, para muchos músicos, y es una de las preguntas más recurrentes que se formulan a sí mismos de dónde proviene determinado artista o tema, cuándo y en qué época ubicar tal disco o cómo se reconoce un estilo a través de las grabaciones. Pocos géneros en la historia de la música han tenido una relación tan estrecha entre sus formas estilísticas, geográficas y comerciales con respecto a las compañías de grabación y, en tal sentido, el nacimiento del Blues coincidió de manera casi paralela con el desarrollo de la industria discográfica Blues de Preguerra los nombres de las personas o compañías (Grabaciones, fundamentalmente acústicas, pioneras en la grabación de música efectuadas antes de la Segunda Guerra Mundial) afroamericana. El cuarteto vocal, The Standard 1890-1920 Quartet, grabó la primera obra religiosa, La primera grabación fue hecha en 1890, en 1892. al cuarteto vocal Unique Quartet. Durante En un principio, se grababa de manera los siguientes años, se registraron muy rudimentaria. La música quedaba innumerables cuartetos vocales de música impresa sobre un papel de estaño o en religiosa o secular, grupos de entre- cilindros, los cuales sólo podían escucharse tenimiento, sketches, músicos de Ministrels unas pocas veces y, de los cuales, no podían y especialmente pianistas de Ragtime. efectuarse copias. En 1902, se implementó Edison, Berliner, Columbia, Francis la forma de impresión del surco de manera Densmore,Victor o Robert Gordon fueron eléctrica. El Dinwiddie Colored Quartet - diciembre de 2008


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Bessie Smith, Ma Rainey, Ida Cox, Sara Martin,Victoria Spivey, Alberta Hunter, Bessie Jackson fueron algunas de las principales figuras. En 1923, Hurd Fairfax, de la Iglesia Bautista, se convirtió en la primera mujer afroamericana que grabó música religiosa para la Paramount.

fue el primer conjunto afroamericano en grabar con dicho formato. 1920-1925 En este período, se sumaron las grabaciones a reverendos que oficiaban servicios con sermones y cantos (el Rev. Calvin P. Dixon fue el primero). Pero lo más trascendente fue el registro de las cantantes del llamado Blues Clásico o de Vaudeville. La grabación del Crazy Blues por Mammie Smith, el 14 de febrero de 1920, para el sello Okeh, marcó el inicio de lo que se dio a llamar la Era del Blues Grabado. El gran impacto comercial del disco despertó, definitivamente, el interés de las compañías por comercializar el Blues. Así, se abrió el camino para que muchas otras mujeres grabaran dentro de ese estilo en el clásico formato de cantante y piano con pequeña orquestación, generalmente, de vientos y banjo.

1924-1933 (El Country Blues) Fue la Era de Oro del Blues Grabado. Durante estos años, hasta que la depresión económica de 1929 aplacó el negocio de las compañías, se gestaron, desarrollaron y grabaron las más ricas y diversas formas folklóricas en todos los estilos regionales, instrumentales, vocales y poéticos. Baladas, Danzas, Ragtime, BoogieWoogie, Gospel, Negro Spirituals y fundamentalmente Country Blues son algunas de las muchas formas registradas en ese tiempo. Ed Andrews y Dady Stovepipe fueron, en 1924, los primeros en registrar blues folklóricos de manera comercial. A su vez los reverendos Claybourn y Joe Taggart fueron los primeros guitarristas evangelistas de Gospel en ser grabados, en 1926. Las compañías se expandieron al punto de establecer una red de subsidiarias. Columbia, Paramount, Victor, ARC, Okeh, Vocalion, Brunswik, Gennet, Decca, Bluebird, entre tantas otras


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establecieron una clara subdivisión comercial por regiones (Blues de Texas, Mississippi, Costa Este, Georgia, Alabama, Memphis, St. Louis, etc.) representadas por músicos como Charlie Patton, Memphis Minnie, Blind Lemon Jefferson, Blind Willie McTell, Tampa Red, Big Bill Broonzy, Leroy Carr, Lonnie Johnson, Tommy Johnson o Roosevelt Sykes.

También, se inició la denominada Era del Gospel Moderno, gracias a las exitosas grabaciones de Sister Rosetta Tharpe, Thomas Dorsey o el Golden Gate Quartet, entre otros.

1933-1943 Se continuó grabando Country Blues, pero en menores proporciones. Muchos músicos habían emigrado a las grandes ciudades donde estaban creando un nuevo sonido más crudo, urbano, al que se denominó downhome (hecho en casa) y que sería la base del futuro Blues Eléctrico. Además, la Biblioteca del Congreso de Washington recomenzó con sus registros no comerciales de música folklórica para su archivo histórico, a partir de 1933, a través de Alan Lomax. Se continuó, principalmente grabando a aquellos músicos que ya eran exitosos. Hubo, sin embargo, algunos registros importantes de nuevos artistas como MuddyWaters, Robert Johnson, Casey Bill Weldon, Leadbelly, Tommy McClennan, Blind Boy Fuller. La comercialización del Blues comenzó un lento proceso de urbanización, y las formas folklóricas quedaron encerradas dentro de un ámbito más regional.

1943-1960 Los músicos de Blues estaban definitivamente asentados en las grandes ciudades tales como Chicago.Esto dio como resultado el desarrollo de las más variadas formas de Blues amplificado. Durante parte de la década del ‘40, todavía se alternaban grabaciones eléctricas y acústicas promovidas por la necesidad comercial del sello Bluebird de mantener la esencia rural viva, pero también, de mostrar la nueva tendencia urbana. Este sello estaba representado en artistas como Arthur Crudup, Sonny Boy Williamson, Big Maceo o Washboard Sam. f Para entonces, el mapa del Blues ya había cambiado notablemente. Iniciada la década del ‘50, el sonido del Blues se encontraba definitivamente amplificado. Así, nacieron nuevos géneros como el Blues de Louisiana, West Coast Blues, Rhythm & Blues, Soul Blues, Swing, Jump, Boogie-Woogie,Texas Blues, New Orleans Blues, Zydeco, etc.

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BLUES DE POSTGUERRA (Grabaciones, fundamentalmente eléctricas, efectuadas con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial)


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f Los sellos que dominaban la escena eran Chess, J. O. B., Aristocrat, Decca, Imperial, Cheker, Excello, Vee Jay, Modern, Cobra, Parriot, entre otros. Representaban a muchos artistas como Little Walter, J. B. Lenoir, Muddy Waters, Howlin’ Wolf, T-Bone Walker, John Lee Hooker, Ruth Brown, B. B. King, Walter Horton, Eddy Boyd, Ray Charles, Jimmy Reed, Big Joe Turner, Louis Jordan, Slim Harpo, Clarence Brown, Etta James y Fats Domino. Habiendo finalizado la Segunda Guerra Mundial, la escasez de caucho, indispensable para la fabricación de los discos, motivó el uso de vinilo en su reemplazo, el cual, por su composición más liviana dio lugar a la aparición de discos de 45 rpm y posteriormente a los de 33 1/3 rmp. Este cambio permitía registrar una mayor cantidad de canciones por lado, a diferencia de las dos grabaciones de cuatro minutos máximo, en los antiguos 78 rpm. El nacimiento del long play modificó sustancialmente la forma de comer-cializar los músicos y en especial, el Blues. 1960-1970 f Al tiempo que los cambios sociales fueron marcando la evolución del Blues Eléctrico, se produjeron fusiones que conllevaron a nuevos estilos, como el Soul o el Funky. El impacto que el Blues produjo como principal elemento en la gestación del

Rock, consumido por la comunidad blanca, provocó en la música negra un retroceso comercial en detrimento de este último. f Apareció el denominado Revival del Blues Acústico, también conocido como Folk Music, un movimiento destinado a regrabar a los antiguos bluesmen de los años ‘20 y ‘30, además de los registros de nuevos músicos. f Los sellos discográficos oscilaban entre aquellos con lanzamientos originales o de recopilaciones de antiguas formas estilísticas. Algunas de esas compañías eran Document Records, Arhoolie, Bluesville, Denmark, Alligator, Stax, Motown, Atlantic Records, Fat Posum, entre otros, y algunos destacados artistas de la época fueron Buddy Guy, Otis Rush, Bobby Bland, KokoTaylor, JuniorWells, Ike &Tina Turner, RuphusThomas, James Cotton,Taj Mahal, Lowell Fulson, Freddie King, Albert King, Mississippi John Hurt, Albert Collins, Magic Sam, Jesse Fuller, Mance Lipscomb, Juke Boy Bonner, Sonny Terry & Brownie McGhee, James Brown, Lightin’ Hopkins, R. L. Burnside, Bo Diddley. 1970f El Blues y el Gospel ya estaban definitivamente inmersos en el sistema comercial global y tanto los músicos como los consumidores de Blues se alistaban entre quienes elegían las viejas formas y aquellos que preferían los estilos más modernos e


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innovadores. El estilo más tradicional estaba representado por músicos como Billy Branch, Louisiana Red, John Primer, Luther Allison, Hubert Sumlin’, Carey Bell o Magic Slim, mientras que las nuevas tendencias del Blues abarcaban sonidos que expresaban los tiempos y las necesidades comerciales actuales encarnadas en músicos afroamericanos y blancos: Keb’mo, Lucky Peterson, Steve Ray Vaughan, Duke Robillard, Corey Harris, John Hammond o Robin Ford. En muchos aspectos, la humanidad ha dado pasos agigantados en períodos muy breves, y la música no escapó a la regla. En poco más de un siglo, el Blues nació como tal, se desarrolló y perfeccionó. Su expansión social movió a las compañías discográficas a edificar su imperio comercial en torno a ellos dado el alto grado de consumo que esta música tenía. Las compañías fueron expandiendo el modelo de comercialización del Blues y aplicándolo a todos los campos de la música.

Los cambios sociales se vieron reflejados en igual medida en el Blues cuya evolución es innegable, pero también lo es el hecho de que el negocio de las grabadoras fue virando su atención hacia otras músicas (el Rock ‘n Roll, el Gospel Moderno, el Pop, el Soul, el Country Blanco).Así, el Blues fue dejado a un lado y provocó mucha confusión. Las mezclas estilísticas y las dudosas recopilaciones de discos pusieron al Blues en terrenos que, aún perteneciéndole, como el del Jazz o el Rock, lo relegaron a un lugar donde es difícil, para el oyente común, identificarlo como un género independiente. Por eso, establecer de manera clara los aspectos más salientes del Blues en cuanto a sus formas estilísticas, las subdivisiones regionales, los artistas principales es necesario para poder establecer, de manera ordenada, un recorrido que nos acerque a la esencia de esta música y la mantenga en un lugar independiente de otros géneros como lo que es, la semilla que dio vida a todas las demás músicas contemporáneas.

Blues de Preguerra 1890-1920 Cuartetos vocales Entreteiments Sketches Piano Ragtime

1920-1925 Blues Clásico y Vaudeville Cuartetos vocales Reverendos/Sermones

Blues de Postguerra 1924-1933 Country Blues Gospel Negro Spirituals Ragtime Guitar Ballads Country Blues Blanco

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1933-1943

1943-1960

1960-1970

Country Blues Down Home Blues Boogie-Woogie Modern Blues Biblioteca del Congreso

Blues Urbano Chicago Blues Rhythm & Blues Blues Eléctrico Swing & Jump Boogie-Woogie Texas Blues New Orleans

Revival Folk Music Blues Eléctrico Soul Funk


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Duke Robillard en Buenos Aires POR

ALEJANDRA HERREN

Siempre se dice que la música derriba todo tipo de barreras y divisiones.Y, aunque puede parecer un lugar común, hay ocasiones en las que deja de ser un mero enunciado retórico para transformarse en un hecho constante y sonante, tal como sucedió el 10 de octubre sobre el escenario del teatro IFT: uno de los grandes músicos del Swing y Blues de los Estados Unidos, Duke Robillard, pasó por Buenos Aires y entregó toda su maestría musical y su destreza guitarrística. Con la producción de Ricardo Muñoz, la fiesta comenzó cuando la ex Blacanblus Cristina Dall & Excipientes (Leo Leonardi, en batería; Matías Cipiliano, en guitarra y Mauro Ceriello, en bajo) hicieron levantar temperatura a una audiencia muy bien predispuesta. Luego, el telón volvió a abrirse para que continuara King Size, con Daniel Raffo, en guitarra; Mauro Diana, en bajo; Nicolás Raffeta, en teclados y Patricio Raffo, en batería, con el agregado de dos invitados: Ricardo Tapia, en voz y el armonicista Luis Robinson, con los que interpretaron algunos clásicos del género estadounidense y local. Finalmente, todo estalló cuando Robillard pisó el escenario y el público pudo apreciar en vivo al gran ídolo a quien la mayoría sólo había podido admirar a través de sus grabaciones.

Dueño de una gama de coloraturas que no conoce fronteras y de un virtuosismo apoyado en una acentuación expresiva, en un fraseo que siempre da la impresión de estar retrasado, como en cámara lenta, y con una profundidad única, Robillard maravilló al público de Buenos Aires y con su música desdibujó las diferencias culturales para comunicarse a través de un lenguaje común a todos. A los riffs, escalas, contrapuntos, finísimos solos y un canto profundamente sentido, se sumó en un momento la experiencia del saxofonista EnriqueVarela, con el que el gran músico estadounidense dialogó improvisadamente, durante algunas canciones, con fluidez y alegría. También el trabajo de la banda local fue impecable. Apoyó y siguió con criterio y oficio, cada uno de los matices y estilos que Duke Robillard propuso.


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Con composiciones propias y algunos clásicos (Do the Memphis Grind, Gee I Whiz, Gonna GetYouTold, Stickin’WithYou, MyTears, entre otros), la visita de Duke Robillard dejó un excelente sabor de boca tanto en quienes se dieron el gusto de acompañarlo en escena como en quienes, sentados en sus butacas, gritaron, hicieron palmas y ovacionaron de pie a este hombre, poseedor de una gran sencillez. Pero la destreza de Robillard no pasa únicamente por la variedad de sus solos o la profundidad de sus interpretaciones. Durante muchos pasajes de la noche, se lo vio cómodo y a gusto llevando las bases, demostrando que la calidad de un guitarrista no radica en la cantidad y velocidad de las notas ejecutadas en un solo instrumental, sino, en la posibilidad

de alcanzar, como él lo hizo, un ensamble perfecto con los músicos haciendo, en cada momento, lo que cada Blues requería. «Para mí —dijo Robillard—, siempre ha sido divertido tocar todas las bases, todos los estilos, mezclarlos y ponerles mi propia impronta. Eso es lo que ha mantenido intacta mi fascinación con la música a lo largo de los años.Y es un camino que nunca termina.» Su llegada a la Argentina, con todo ese bagaje sobre sus espaldas, resultó una verdadera clase abierta de guitarra, de canto, de Blues, de humanidad, que a lo largo de una hora y media de show dejó movilizados a todos con la sensación de que realmente las barreras habían desaparecido y que se ha fortalecido nuestro vínculo con el Blues.

Cantante, compositor y productor, además de un estudioso casi antropológico de las posibilidades de la guitarra, Duke Robillard, bluesman de la Costa Este estadounidense, se ha hecho acreedor en los últimos años de numerosos reconocimientos: en 2006, ganó el Grammy al mejor álbum de Blues por su Guitar Groove-A-Rama; y en 2007, se le entregó el Rhode Island Pell Award a la excelencia artística. Inspirado en leyendas del Blues como T-BoneWalker, Charlie Patton o Big Joe Turner, el trabajo de Duke Robillard abarcó a la perfección el Blues, Jazz y el Swing desde que fundó, en 1967, la legendaria agrupación The Roomful of Blues. El periodismo especializado suele llamarlo de maneras tan absolutas tales como «uno de los dioses de la guitarra».Todos estos méritos han despertado en él una única pregunta, que hace honor a su modestia y bajo perfil: «¿Me lo merezco?».Verlo tocar sobre el escenario confirma que la respuesta es afirmativa. - diciembre de 2008


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El Blues en el Cine

Imágenes Paganas POR

LEO CARUSO

Varias películas atraviesan el universo del Blues de manera directa o tangencial; y en muchos casos, se trata de verdaderas obras de arte.Vale la pena revolver las bateas de un video club bien surtido en busca de estos tesoros. En junio de 1929, en el barrio neoyorquino de Astoria, comenzó la filmación del cortometraje producido por W. C. Handy para su tema St. Louis Blues, estelarizado por la cantante Bessie Smith. El futuro había llegado: la máquina del entretenimiento y el Blues tienen una relación que lleva casi un siglo. Lo primero que viene a la memoria, cuando se habla de cine y Blues, probablemente sean dos películas de la década del‘80 que revitalizaron el vínculo del género con el público masivo: The Blues Brothers (Los Hermanos Caradura) y Crossroads (Encrucijada). The Blues Brothers -banda que combinó la parodia y el revival musical- fue fundada por los actores Dan Aykroyd y John Belushi, para el mítico programa televisivo Saturday Night Live. Llegó al cine con una efectiva comedia, actuada por parte de la plana mayor del género: Cab Calloway, Ray Charles, James Brown y Aretha Franklin, entre otros. Este film es una pieza testimonial, muchos de los artistas que aparecen, hasta

ese momento permanecían en el olvido. El film Crossroads aborda la figura arquetípica del pacto con el demonio a cambio de un don; con la forma de una aventura iniciática para adolescentes, muestra a un joven guitarrista tras los pasos de un alter ego de Robert Johnson (el mítico artista que -según cuenta la leyenda- realizó ese famoso pacto en un cruce de caminos). La banda sonora pertenece a Ray Cooder. Ray Charles y el cine Ray Charles fue uno de los artistas de Blues que mayor relación tuvo con la pantalla grande. Tuvo una aparición en Swingin’Along (1961); pero, en la película británica Ballad in Blue (1964), es protagonista absoluto en una ficción que lo muestra en una gira por el Reino Unido, mientras se desarrolla una trama emotiva apta para todo público. Posteriormente, grabó el tema central de The Cincinnati Kid (1965), que contó también con la actuación de Cab Calloway.


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En 1967, grabó el tema principal de In the Heat of the Night (Al Calor de la Noche) junto a Quincy Jones, quien compuso todos los temas de la banda sonora. Se trata de un policial atravesado por la problemática del racismo en el Sur de los Estados Unidos. Es un momento en la historia de ese país en el cual la perspectiva de la lucha antirracial acapara el espacio público y cosecha el compromiso de los artistas; esto se encuentra muy bien retratado en el film biográfico sobre Ray Charles (Ray, 2004). los directores y el blues El Blues, sus ciudades, sus leyendas, sus climas y su bagaje cultural han sido fuente de inspiración para muchas películas, en las que aparecen no necesariamente a través del papel protagónico de un artista. Es el caso de producciones como Midnight in the Garden of Good and Evil (Medianoche en el Jardín del Bien y del Mal) de Clint Eastwood (1997). Una trama policial ambientada en Savannah,

la ciudad más antigua del estado de Georgia, sitio natal de Johnny Mercer, uno de los compositores más célebres; el nudo del film sucede en la famosa «Casa Mercer» en donde suenan algunas de sus composiciones.Todo el clima de esta obra está teñido de su influencia. De manera similar, el clima bluesie impera en Angel Heart (Corazón Satánico) de Alan Parker (1987). Es una producción que, ambientada en New Orleans, gira en torno a las leyendas y los misteriosos ritosVudú acompañados con el sonido de los más sugestivos temas, entre los que se destacan los temas del célebre pianista de esa ciudad: Mac Rebennack, más conocido como Dr. John. Algo más osado sucede en O Brother, Where Art Thou? (¿Dónde Estás, Hermano?) de Joel y Ethan Coen (2000). En esta fabulosa comedia, los Coen plantean una versión del poema épico griego La Odisea. En este caso, la escena homérica está ubicada en una de las patrias del Blues, la zona del Delta del Mississippi, durante la

Escena local El Blues también desembarcó en el cine argentino: en las intervenciones de la legendaria periodista Paloma Efron (Blackie) y el film documental Hasta que se ponga el Sol (de Aníbal E. Uset, 1973), que muestra a los grandes del Blues local, Manal y Pappo, entre otros; en los homenajes al guitarrista Oscar Alemán (Vida con Swing, Hernán Gaffet, 2001) y al armonicista Hugo Díaz (A los cuatro vientos, Alejandro Larrán, 2005) donde participaron los representantes de la Escuela de Blues, Daniel y Patricio Raffo y Adrián Jiménez, respectivamente. Además, el Blues forma parte de la banda de sonido de la película Tres Veranos (Raúl Tosso, 1999) compuesta por Daniel Gitelman. - diciembre de 2008


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Gran Depresión. Aquí, también aparece un personaje inspirado en Robert Johnson que dice haber regresado de negociar con el demonio. Este papel lo interpreta Chris Thomas King, músico que contribuyó con la banda sonora grabando sus propias intervenciones. Es muy conocida la pasión por la música del director Martin Scorsese. Fue uno de los editores del film Woodstock (1969), que documenta el mítico festival que congregó a medio millón de personas. Entre los artistas que desfilaron, estuvo el grupo canadiense The Band, quienes por años acompañaron a Bob Dylan. El éxito del

grupo fue tal que Scorsese registró su último concierto en la película The Last Waltz (El Último Vals, 1978). Es una excelente oportunidad para ver a grandes del Blues como artistas invitados: Muddy Waters junto a Pinetop Perkins en el piano, y un genial Dr. John, entre otros. En 2003, Scorsese convocó a otros seis colegas para crear una serie de siete películas (documentales y de ficción), que abarcaran distintos aspectos del género. Esta serie se conoció como The Blues, a Musical Journey, y contiene las siguientes películas: Feel Like Going Home (Martin Scorsese), The Soul of a Man (Wim


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Wenders), The Road to Memphis (Richard Pearce), Warming by the Devil’s Fire (Charles Burnett), Godfathers and Sons (Marc Levin), Red,White & Blues (Mike Figgis) y Piano Blues (Clint Eastwood).

Trailers y videos recomendados

el rey La ciudad de Memphis, que se erige a orillas del Mississippi, es la cuna de muchas leyendas del Blues; allí nacieron Aretha Franklin, CarlaThomas, James Carr,Anita Ward e Isaac Hayes. Además vivieron B. B. King y Johnny Cash y, por si fuera poco, vivió el artista bisagra entre la magia de la música negra y la intolerancia de la América blanca: Elvis Presley, protagonista de una infinidad de películas.

La leyenda de la ciudad y la iconografía del Rey del Rock and Roll es lo que toma Jim Jarmusch para construir una hermosa obra de arte, Mystery Train (1989). El tren que transportaba a Elvis desde las grandes urbes a su querido Memphis, más la música y los artistas de Blues, son la omnipresencia en las tres pequeñas historias que forman esta película. En distintos roles, mezclados entre los actores, aparecen los bluesmen Screamin’ Jay Hawkins, Rufus Thomas y hasta un abogado, prestigioso defensor de los derechos civiles de la comunidad afroamericana, D’Army Bailey. Quedaron muchas perlas excluidas de esta nota,aún hay mucho más Blues por encontrar en la pantalla grande.

Bessie Smith - St. Louis Blues (el cortometraje): www.youtube.com/watch?v=iQ7S2w6v2No The Blues Brothers (trailer): www.youtube.com/watch?v=tjGfnsjdJec Crossroads (trailer): www.youtube.com/watch?v=OJNl7If64Xg InThe Heat OfThe Night (títulos, canta Ray Charles): www.youtube.com/watch?v=TJzxHJcA8qU Midnight in the Garden of Good and Evil (trailer): www.youtube.com/watch?v=KT3f4zgmQdI Angel Herat (trailer): www.youtube.com/watch?v=rRMbG5vT2ZM O Brother,Where ArtThou? (trailer y una escena): www.youtube.com/watch?v=I1C2gCXo4Gs www.youtube.com/watch?v=krwywj_gIjk&feature=related The lastWaltz (dos momentos): www.youtube.com/watch?v=pwd1LsJyhis (MuddyWaters) www.youtube.com/watch?v=Yu4Fg5Me-z0 (Dr. John)

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Blues Comentado POR

GUSTAVO BLUES

Precious Bryant, Fool Me Good Precious Bryant (Precious Bussey) nació en el condado deTalbot, Georgia, el 4 de enero de 1942. Cuando tenía 6 años, empezó a tocar la guitarra guiada por su padre quien, además, era intérprete de banjo, flauta y violín.Al poco tiempo, ya estaba actuando, acompañada por su hermana y con el nombre de «The Bussey Sisters», en las iglesias baptistas de la región. Luego, siguieron varias apariciones musicales en fiestas locales y concursos de talentos de la zona, siempre bajo la influencia de la música rural. Descubierta por el folklorista George Mitchell, comenzó a grabar en 1969, y una década después, participó en el Festival Folk «Chattanooche» (Columbia). Fue su primera presentación ante una audiencia masiva y obtuvo un gran éxito. En la actualidad, toca ocasionalmente en Atlanta y Columbia. Fool Me Good es un álbum editado en 2002, por el sello Terminus Records, y consta de 15 temas de carácter acústico.Todos fueron grabados de una vez; es decir, sin remezclas ni ediciones posteriores. Precious interpreta de manera magistral temas tradicionales o alguna versión, como Broke and Ain´t Got A Dime (W. McTell). Su estilo claramente influido por Blind Boy Fuller o Etta Baker es el reflejo actual de toda la tradición del Blues de la Costa Este y, en especial, de la zona de Georgia. Con exquisita técnica de fingerpicking y voz melodiosa, Precious ofrece, en este trabajo, todo su buen hacer musical; un álbum agradable de escuchar, lleno de reminiscencias y de buen Blues.

Matías Cipiliano & Dynamo Blues Matías Cipiliano, uruguayo de nacimiento, pero argentino por adopción, se ha dedicado a estudiar la guitarra desde su infancia y a perfeccionarse, como pocos, en su gran pasión: el Blues. Empuñando su guitarra Fender o su Epiphone de caja, para Matias, estos años sobre los escenarios porteños le han servido para ganarse el respeto y la admiración del público y sus colegas. Fueron los pasos necesarios para elaborar y madurar un repertorio capaz de abordar los más diversos estilos del Blues.Tocados con sobriedad y gran ajuste rítmico, desarrolló sutiles fraseos y cadencias armónicas. Con la Dynamo, su banda, desde hace muchos años, logró plasmar todo aquello en su disco. Grabado en 2006, recorre desde temas propios cercanos al Swing como Che Rim, hasta Blues para Pochy pasando por el infaltable shuffle en R.J.Shuffle o covers como el T. Bone Shuffle o el Fun Runch Boogie. En igual proporción se destaca su buen gusto para resumir en pocas palabras lo que la mayoría de los guitarristas necesitan decir con un despliegue más pirotécnico de notas. Un disco que tiene una muy prolija producción y que no sólo marca un hito en la carrera de Matías Cipiliano, sino que suma una joya discográfica a la creciente y muy rica escena del Blues local

www.bluescomentado.blogspot.com


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Escuela de Blues del Collegium Musicum de Buenos Aires RepĂşblica Dominicana 3492. Buenos Aires, C1425GKD. Argentina (0054 11) 4821-2722 info@escueladeblues.com.ar www.escueladeblues.com.ar


Notas Negras 1 (Blues en su Tinta)