Extract Egon Schiele Escritos 1909-1918

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Cubierta: Árbol de otoño en viento agitado (Árbol de invierno) (detalle), 1912 Óleo sobre lienzo Leopold Museum, Viena Página 2: Autorretrato con chaqueta naranja, 1913 Gouache, acuarela y lápiz Graphische Sammlung Albertina, Viena

© de la edición: La micro, 2014 Fuencarral 115, 2ºA, 28010 Madrid © de la introducción y la traducción: Carla Carmona Coordinación editorial: Noelia Romero Diseño de la colección: Pablo Nanclares Impresión: Gracel y Asociados ISBN: 978-84-941342-2-7 Depósito legal: M-15262-2014 Impreso en España - Printed in Spain La editorial desea expresar su agradecimiento a la Leopold Museum Private Foundation por facilitar el acceso a los manuscritos originales y sus transcripciones.


ÍNDICE

· 9 IntroDUCCIÓN

LA PALABRA PINCELADA DE EGON SCHIELE CARLA CARMONA

· 21 manifiesto DEL NEUKUNSTGRUPPE

· 27 poemas

· 43 cartas

·




Variante 1 del manifiesto del Neukunstgruppe, 1909 Graphische Sammlung Albertina, Viena


_ VARIANTE 1 _ [Junio de 1909]

Somos. ¿Y acaso no estamos todos (los expositores actuales en Pisko) llamados a este tiempo? Todos nosotros somos ante todo seres humanos temporales, es decir, gentes que han encontrado el camino, al menos en nuestro tiempo presente. Muchos de nosotros somos artistas. El artista no es para mí un ser humano con un título o una propiedad, sino un elegido. El arte siempre es lo mismo: arte. Por eso no hay arte nuevo. Solo hay artistas nuevos. Incluso un esbozo del nuevo artista es siempre una obra de arte, un trozo de él mismo que vive. Hay individualidades de artistas más fuertes o más débiles, de elegidos. Pero hay pocos artistas nuevos, muy pocos. El artista nuevo es y tiene que ser necesariamente él mismo, ha de ser creador y poder construir el fundamento completamente solo, sin mediaciones, sin utilizar nada de lo pasado y tradicional. Entonces es artista nuevo. Sea cada uno de nosotros él mismo. Así pues, quizá nuestro nombre podría ser Grupo de Nuevos Artistas. Quien quiera ser considerado así ha de tener plena conciencia de poder existir incluso solo y de poder confiar al menos un poco —MANIFIESTO DEL NEUKUNSTGRUPPE—

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en el futuro. Ciertamente todavía quedan algunos artistas que incluso pueden construirse a sí mismos y crear solos. Su opuesto es lo prescrito.* Propiamente todos los artistas nuevos crean nada más que para sí mismos y dan forma a todo lo que quieren. Dan forma, retratan todo. Los congéneres comparten después sus vivencias, lo que en la actualidad sucede mediante exposiciones. La exposición es hoy imprescindible. El artista muestra una época, un trozo de su vida. Y siempre por una gran vivencia en el ser de la individualidad del artista comienza una nueva época, que dura más o menos según la impresión que queda, según tenga más o menos peso.** Y una vez que el artista ha dado forma completa y acabada a su vivencia, entonces quizá es necesaria una exposición. _ EL ARTE - EL NUEVO ARTISTA _ VARIANTE 2

[16 de mayo de 1914]

No hay arte «moderno». Solo hay un arte; es eterno. El arte siempre es lo mismo: arte. Por eso no hay «arte nuevo». Pero hay artistas nuevos. Incluso un mero esbozo de un artista nuevo es siempre *

Una traducción más literal de esta oración habría sido «su opuesto es la prescripción» o más aún literal «su opuesto es la receta», pero se ha optado por expresarlo así porque muestra mejor lo que Schiele quiere decir. Se ha de observar, sin embargo, la tendencia nominal de Schiele, que probablemente tenga que ver con su capacidad para ver y organizar el mundo en imágenes, como corresponde a su faceta de pintor. (N. del T.)

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La última frase se ha completado, faltaba el «menos», que no resulta legible en el original. Nótese que sí aparece en la variante 2 del manifiesto. (N. del T.) —EGON SCHIELE—

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una obra de arte; pues es un trozo de él mismo, que vive. Solo hay pocos, muy pocos artistas nuevos. Escogidos. El artista nuevo tiene que ser a toda costa él mismo; tiene que ser creador; tiene que resultar impredecible, no ha de utilizar todo lo pasado y recibido, sino tener exclusivamente en sí el fundamento sobre el que construye. Solo entonces es artista nuevo. Sea cada uno de nosotros él mismo, un sí mismo. Quien quiere ser considerado ha de tener la conciencia de poder existir solo para sí mismo. Y ha de poder confiar en su futuro al menos en espíritu. Todos los auténticos artistas nuevos crean propiamente solo para ellos mismos. Dan forma a lo que quieren. Dan forma, retratan todo. La gente que los rodea comparte sus vivencias. La contraposición al artista nuevo es la prescripción. El artista muestra una época, un trozo de su vida. Y siempre por una gran vivencia en el ser. La individualidad del artista inicia una nueva época, que dura poco o mucho según la impresión que deje, que tenga mayor o menor peso, y después de que el artista haya dado forma total y completamente a su vivencia. El artista tiene que ser: de los más nobles, el más noble; de los que devuelven, el que más lo hace. Tiene que ser persona, más que cualquier otro, y tiene que amar la muerte y la vida. El sentimiento supremo es religión y arte. La naturaleza es el fin. Pero en ella está Dios. Y el artista tiene que sentirlo, fuerte, fortísimo.

—MANIFIESTO DEL NEUKUNSTGRUPPE—

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Autorretrato con mano en la mejilla, 1910 Gouache, acuarela y carboncillo. Graphische Sammlung Albertina, Viena


_ UN AUTORRETRATO _ [Julio de 1910]

Soy para mí y para aquellos a quienes mi sed embriagadora de ser libre regala todo, y también para todos, porque a todos también amo, amo. Soy de los más nobles el más noble y de los que devuelven el que más lo hace. Soy ser humano, amo la muerte y amo la vida.

—POEMAS—

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_ Visiones _ [Julio de 1910]

Todo me resultaba amable, quise mirar amablemente a las gentes iracundas para que sus ojos tuvieran que replicarme y quise obsequiar a los envidiosos y decirles que no valgo nada. Oí suaves vientos inflados errar por líneas de aires; y la chica que con voz quejumbrosa leía, y los niños que me contemplaban asombrados y respondían a mi mirada acariciantes; y las nubes lejanas me miraban con buenos ojos entornados. Las chicas blancas pálidas me mostraban su pie negro y la roja liga y hablaban con los dedos negros. Pero yo pensaba en los mundos lejanos, en flores dedo y mañanas húmedas. Si yo mismo estoy allí apenas lo sabía. Vi el parque verde amarillo, verde azul, verde rojo, verde tembloroso, verde soleado, verde violeta y escuché las flores naranja florecientes. Luego me pegué al muro oval del parque y escuché secretamente a los niños de pies finos, salpicados de azul y rayados de gris con las mallas rosas. Los árboles columna formaban justamente líneas hasta allí, asentados sensualmente en su larga redondez. Pensé en mis coloridas visiones retrato y me parecía como si hubiera hablado una vez solo con cada una de ellas. Altos y grandes vientos enfriaron mi espina dorsal y entonces torcí la vista. Sobre un muro roñoso vi el mundo entero con todos los valles y montes y hablé con todos los animales que por allí había, las sombras de los árboles y las manchas solares me recordaban las sombras de nubes. Sobre esta tierra escribí y no sentía mis miembros, tan ligero me sentía. —EGON SCHIELE—

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Pequeño árbol en otoño tardío, 1911 Óleo sobre lienzo. Leopold Museum, Viena —POEMAS—

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_ [LAS VIEJAS CASAS]*_ [Mayo de 1911]

Las viejas casas están tan caldeadas por el aire siena, por doquier hay persianas quemadas por el sol. Blanco, rojo y además suena dulce un viejo organillo, la gran levita negra que el músico ciego lleva todo el año es de un pardo verdiviejo, está llena de agujeros y desgastada. Te llamo para mostrarte todo lo concedido, ahí dentro ríen ojos grandes y pequeños de niño y hablan de mí en voz alta. Arriba en el jardín hay todos los verdes y flores semejantes a humanos, y flores. Fuera, en un prado de colores hay fundidas formas coloridas, oscuros campesinos cejudos en el camino oscuro y chicas amarillas en el prado de flores primaverales. ¿Escuchas?, en el árbol con hojas hay un pájaro entrañable, de colores apagados, apenas se mueve y no canta, miles de verdes se reflejan en sus ojos; llora. AMPLIACIÓN

Hay mil sabios, entre los que diez son clarividentes y entre mil sabios un genio, un inventor, un creador. ¿Y cuántos miles hay formados? Viven innumerables señores y señoritos, sin embargo, yo prefiero mi señorío.

*

Carta/bosquejo de poema a Anton Peschka. —EGON SCHIELE—

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Casa vieja con tejado a dos aguas en Krumau, vista desde el Schlossberg, 1917 Gouache y acuarela y tiza negra. Colección E. W. K., Berna —POEMAS—

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Escritorio-bodegón, 1915/16 Óleo sobre lienzo. Leopold Museum, Viena


_ 1910 _

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CARTA A ANTON PESCHKA

[12 de mayo de 1910]

Quiero irme de Viena, muy pronto. ¡Qué horrible es esto! Toda la gente me tiene envidia y es insidiosa conmigo; antiguos colegas me miran con ojos falsos. En Viena hay sombra; la ciudad es negra, todo está prescrito. Deseo estar solo. Quiero ir a la Selva de Bohemia. Mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre. Tengo que ver cosas nuevas e investigarlas. Quiero probar aguas oscuras, ver árboles crujientes, aires salvajes; quiero asombrarme ante vallados de jardín enmohecidos, observar cómo viven todos ellos, escuchar jóvenes arboledas de abedules y hojas temblorosas; quiero ver luz, sol, y gozar de húmedos valles vespertinos verdiazules, sentir carpas doradas relucientes, ver cómo se forman nubes blancas; a las flores, a las flores quiero hablar. Mirar entrañablemente *

Pintor vienés, compañero de estudios de Schiele y miembro del Neukunstgruppe. En 1914 se casó con Gertrude Schiele, hermana predilecta de Egon, lo que favoreció una amistad duradera entre ambos. —CARTAS—

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plantas herbáceas, hombres rosa; saber interpelar a viejas iglesias nobles, a pequeñas catedrales; quiero escaparme sin reposo a redondos montes de campos cruzando amplias llanuras; quiero besar la tierra y oler cálidas flores de musgo; después quiero dar forma a campos de tan hermoso colorido. Por la mañana temprano volver a ver salir el sol y poder contemplar tierra brillante que respira. ¡Ea, hombre activo!, ¡yo!, sé siempre eterno raudal. Me miras, verde valle, el aire húmedo te llena. Desde ojos entreabiertos lloro grandes lágrimas rojas cuando puedo verte. Tú, ojo doliente; tú sientes el viento húmedo del bosque. Tú, que hueles, cuán magníficamente debes respirar aliento divino. Amigo, río llorando; amigo, pienso en ti, estás en mí. Allí yacía... hasta que oigo. Cómprame una obra sobre tabla que envié a la exposición de caza. Te lo digo sin rodeos. ¿Por qué habría de hacerlo de otro modo? Quiero liberarme lo antes posible. Todo me agobia. Carta a Josef Strzygowski

*

[6 de noviembre de 1910]

Querido consejero áulico J. CZ.: En febrero abandoné el Neukunstgruppe. En una ocasión le escribí preguntándole si estaría dispuesto a dejarse retratar por mí. No recibí ninguna contestación. Y supe enseguida por qué. No es que quisiera retratarle porque el 1 de diciembre de 1909 usted hubiera *

Historiador del arte austriaco de origen polaco. Formó parte de la Segunda Escuela de Viena de Historia del Arte, seguidora de las teorías de Alois Riegl y Franz Wickhoff. —EGON SCHIELE—

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Carta a Josef Strzygowski (p. 1/3), 6 de noviembre de 1910 Colección privada —CARTAS—

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Carta a Josef Hoffmann

Viernes, [noviembre de 1910]

Por favor, señor profesor, ¿cómo he de hacer el boceto? Dígame, por favor, a qué cuadro o dibujo mío quiere que se le parezca, ¿de acuerdo? No sabría decirle un precio, me resulta indiferente si se trata de 500 o 100 coronas. ¿Cuándo he de tenerlo acabado? Volveré cuando haya reunión de la Kunstschau. Le ruego que me escriba a Krumau. Agradecido y con los saludos más cordiales, Egon Schiele [P. D.]: ¿Podría ser algo así? —EGON SCHIELE—

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Carta a Josef Hoffmann, noviembre de 1910 Colección privada —CARTAS—

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Carta a Hermann Engel, septiembre de 1911 Leopold Museum, Viena —EGON SCHIELE—

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Ciudad muerta III (Ciudad ante río azul III), 1911 Óleo sobre lienzo. Leopold Museum, Viena —CARTAS—

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la Werkstätte (W. W.)* y en la Escuela de Artes y Oficios. También hay cuadros míos en el mejor museo moderno, el Folkwang de Hagen en Westfalia. Asimismo, Klimt intercambió láminas conmigo. Después Múnich, Berlín, Praga. Hasta ahora no he estado más lejos y en realidad he expuesto públicamente cuatro veces, la última vez en una exposición colectiva en Miethke en Viena, pero nunca resulta nada. Ya tengo 21 años y quizá incluso tenga que ir al ejército. Le envío un folleto de artistas plásticos donde hay algo mío, pero a la vez le hago observar que nada de lo que aparece en esa autobiografía es mío. Saludos, Egon Schiele Carta a Carl Reininghaus

[27 de febrero de 1912]

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¡Querido Carl Reininghaus! Te concedo de buen grado que momentáneamente tengas razón; al principio en el cuadro grande [p. 73] no se ve exactamente cómo están ambos, pero está bien que las flores no sean agrestes; creo innecesario que haya demasiadas flores. Pero quiero decirte algo sobre el desarrollo de las ideas en este cuadro, que justifique mucho, quizá todo, no solo para mí, sino también para el *

Wiener Werkstätte, agrupación de artistas fundada en Viena en 1903 por Josef Hoffmann y Koloman Moser. Se dedicaba a la formación en artes y oficios y a la producción de mobiliario y objetos de artes aplicadas. Englo­ baba a artistas visuales, arquitectos y diseñadores que defendieron el ideal de obra de arte total.

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Industrial austriaco, fue uno de los coleccionistas más importantes de arte de estilo modernista. Defensor de las vanguardias, promovió entre otros a Klimt y Schiele, al cual apoyó especialmente durante su proceso judicial. —EGON SCHIELE—

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Los ermitaños, 1912 Óleo sobre lienzo. Leopold Museum, Viena —CARTAS—

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Muchacha desnuda con el pelo negro (de pie), 1910 Acuarela y lápiz retocado con blanco. Graphische Sammlung Albertina, Viena —EGON SCHIELE—

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ha comprado en el Hagenbund los árboles con el sol. ¿Qué tal te va?, si ya te encuentras mejor, escríbeme algo; si ahora no te apetece servirme de modelo para que te pinte, me gustaría comenzar con Karli, ¿podría ser? Sería amable por tu parte que me giraras el resto para la obra sobre tabla, es decir, 110 coronas, porque de otra forma siempre he de estar pidiendo adelantos al Hagenbund. Y siempre se refieren a mi mecenas, la gente es asquerosa. ¿Qué has dibujado ya? ¡Siento mucha curiosidad! Escríbeme si quieres. Saludos cordiales, Egon Schiele Carta a Karl Ernst Osthaus

9 de mayo de 1912

Estimado Sr. O.: No tiene ni idea de lo que me ha sucedido últimamente. Fui acusado y estuve en prisión preventiva durante 24 días porque un guardia encontró en mi casa 125 dibujos de personas desnudas, los declaró obscenos y los requisó; fui arrestado sin más, prisión preventiva. Se explicó que en mi casa se habían observado niños, a los que dibujé vestidos, que habrían visto uno de los dibujos que había colgado allí. Vegeté y aprendí a conocer las cárceles, al final ya no creía en la libertad; mi preocupación ha sido inimaginable, interiormente estoy aniquilado. Vivía en el campo, como quizá sepa, y me sentía íntimamente unido con la naturaleza en Neulengbach. Pero se me ha vuelto todo tan asqueroso, tan muerto, tan transparente. Por eso, y no soy egoísta, es sumamente necesario que me recupere, tengo todavía bonitas esperanzas y eso resuelve una vida. Naturalmente me faltan los medios necesarios y no sé si usted está dispuesto a arriesgar unos 100 marcos por mí, de modo —CARTAS—

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entonces me sentiré más ligero. Desde ahora necesitaré a diario para mí cinco coronas y para modelos de dos a cuatro coronas, además, mensualmente, 40 coronas para el alquiler y material. Y a mi madre le doy 200 coronas para el alquiler trimestral. Esto es todo lo que tiene que ser. En verano trabajaré muchísimo, comenzando completamente de nuevo. Saludos cordiales, Egon Schiele IX. Höfergasse 18

ANOTACIÓN EN EL DIARIO

[Bregenz], 18 de agosto de 1912

Hay que haber visto y vivido el mundo aún con ojos ingenuos, puros, para tener una gran cosmovisión; eso es culto viviente. El buen gusto es como un libro, agradable de leer para interesados, pero totalmente inútil en el mundo. Hay quienes han de vivir por libros y quienes existen por sí mismos; ¿quiénes son los mejores?, es evidente. Pocos ven el sol y todos los demás deben de haber leído novelas y cuentos para reconocer al fin que existe una luz. Al mismo tiempo, en relación a eso, hay grandes diferencias de señorío en lo que respecta al conocimiento de la «verdad» real. Los «muchos» son aquellos que dependen unos de otros, la gente. Los «pocos» son los dirigentes inmediatos del mundo y se les rechaza porque solo producen cosas nuevas; esto se entiende por sí mismo. Ello los hace «luchadores», dirigentes. El intelecto desempeña uno de los papeles de mayor relevancia; «¿quién se fijaría en un ser que en comparación con él mismo no solo fuera más pequeño física e intelectualmente, sino que también careciera de alma?», ¿quién le saludaría, incluso, a la clara luz del sol? No solo —EGON SCHIELE—

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Anotación en el diario (p. 1/4), 18 de agosto de 1912 Leopold Museum, Viena —CARTAS—

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Autorretrato con farolillo, 1912 Óleo y gouache sobre tabla. Leopold Museum, Viena —EGON SCHIELE—

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Retrato de Wally Neuzil, 1912 Óleo sobre lienzo. Leopold Museum, Viena —CARTAS—

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eso: que sea falto de tacto responsabilizar a una persona de alma libre y hacerle reproches «morales» se infiere como suma matemática de lo dicho anteriormente. Se lucha contra el dinero y los filisteos; «el grande quiere ver también más grande al más pequeño», mientras que «el pequeño no quiere más que ver siempre ensombrecido al pequeño de al lado». Esto es falta de voluntad y de otras cosas. Ella era pequeña y a través de mí se agrandó palpablemente; aquello que quiere impedir su surgimiento está poseído por malas intenciones. Envidia a aquellos que en el mundo ven algo bello en todo. Egon Schiele Carta a Arthur Rössler

19 de septiembre de 1912

Querido R. R.: Diariamente he de habérmelas con los malos pensamientos de que no trabajo nada y no hago más que esperar. Desde marzo no he podido pintar ni, sobre todo, pensar. Puede que continúe así. No sé si habrá alguien que me lo vuelva a hacer posible. Eso significa que he de asumir hasta tal punto mis precariedades como para encontrar en ello la alegría de corazón. Mientras más tiempo espero tanto peor y más difícil se vuelve. ¿Qué hago si no tengo cuadros? Sin embargo, creo que, por todo lo que he demostrado hasta ahora, puedo exigir que alguien pague mi alquiler de dos meses y el transporte de mis muebles. No digo que desespere cuando vendo mis cosas en Neulengbach y me voy de paseo. Pero tengo el derecho a exigir que se me ayude. Por Dios, que tampoco se trata de tanto y gracias a Dios yo soy aún más valioso. No hay quien me preguntara: «¿Qué hace usted mañana?». Tampoco yo le necesitaría, —EGON SCHIELE—

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La habitación del artista en Neulengbach, 1911 Óleo sobre tabla. Historisches Museum der Stadt Wien, Viena

como al principio, pero sería triste, sin embargo, que yo tuviera que trabajar ahora en una vivienda rodeado de muebles, paredes de papel pintado y bichos; prefiero, prefiero con mucho marcharme. En quien pienso primero es en el Dr. Reichel, seguro que me puede anticipar 200 coronas. ¿Podría usted conseguírmelo? Imagínese seis meses sin poder trabajar. Es cierto que gasté inútilmente mucho dinero, y no cambiaré; cuando cavilo acerca de por qué gasto mucho dinero es evidente y resultaría claro a cualquiera que sea capaz de ver: coincide plenamente con el deshacerme de mis —CARTAS—

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del impulso divino que lo aviva. ¿Puede ser usted profundo y fervoroso? Trabajar con el corazón. Entonces existe la posibilidad de «dar alma a la obra». Cuando trabaje, tiene que hacerlo conmigo en el taller y no en el salón, sé que no es consciente de por qué eso no vale. Hasta la vista. Cordialmente, Egon Schiele Carta a Gertrude Schiele

23 de noviembre de 1914

Querida Gerti: Vivimos la época más violenta que ha visto el mundo. Nos hemos acostumbrado a todas las privaciones. Cientos de miles de personas se van a pique miserablemente. Cada uno ha de soportar su destino, viviendo o muriendo; nos hemos endurecido y ya no tememos nada. Lo anterior a 1914 pertenece a otro mundo, así que miraremos siempre al futuro. El que carece de esperanza pertenece a los moribundos. Hemos de estar preparados para soportar todo lo que traiga la vida. Y del mismo modo que tras la tempestad brilla el sol, también nosotros sentiremos el sol. Esa ventura te deseo como hermano. Egon Schiele Carta a Edith y Adele Harms

10 de diciembre de 1914

Queridas señoritas Ed. & Ad. o Ad. & Ed.: Creo que su madre les permitirá ir conmigo y con Wally al cine o al Apollo, o adonde deseen. Pueden estar tranquilas, en realidad soy una persona completamente diferente, mi comportamiento de —EGON SCHIELE—

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Carta a Edith y Adele Harms, 10 de diciembre de 1914 Graphische Sammlung Albertina, Viena —CARTAS—

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de seis a nueve, y no salimos para nada a la calle; como los uniformes me asquean, no he dado aún un paseo en Neuhaus. ¿Qué tal vosotros? Cuánto tiempo durará aún esta miserable guerra; es la peor época que jamás han sufrido los seres humanos. ¿Para qué se está realmente en el mundo? Sin embargo, no hemos abandonado todavía la esperanza, que es lo único que nos mantiene. Mis camaradas reciben continuamente pasteles, tartas y correo de casa. ¡Yo no he recibido nada todavía de ninguna parte! Por el momento, saludos cordiales, Egon Schiele *

Carta a Guido Arnot

17 de agosto de 1915

Querido señor Arnot: Estoy enfermo y por eso me resulta imposible ir a visitarlo con motivo de la exposición, pero sé que sin mí usted también sabrá exponer bien los cuadros. El cuadro de la gran fachada con la ropa en el medio y las dos pequeñas ventanas en arco [p. 126] ruego se envíe inmediatamente a mi costa a la portera en casa del señor Böhler (IV. Belvederegasse 30); no va pues a la exposición. Por el contrario, la otra Casa [p. 127] puede venderse; para usted serían 600 coronas, para cualquier otro, más, dependiendo de la demanda, como ya le dije por escrito. Quizá pueda abrir la exposición el sábado o el domingo hasta nuevo aviso. Por favor, deje abierta la exposición mucho, mucho tiempo, seguro que puede prescindir de esa sala. Para las ventanas *

Marchante de arte y promotor de la carrera de Egon Schiele. En 1915 organiza en su galería de Viena la primera gran retrospectiva del artista. —EGON SCHIELE—

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Autorretrato como San Sebastián, 1915 (cartel para la exposición en la Galería Arnot) Gouache y tinta china. Historisches Museum der Stadt Wien, Viena —CARTAS—

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Carta a Anton Peschka, 30 de enero de 1918 Colección privada —EGON SCHIELE—

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Cuatro árboles, 1917 Óleo sobre lienzo. Österreichische Galerie, Viena —CARTAS—

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