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El Otro

Un encuentro inútil con Muñozcoloma 1


Muñozcoloma www.munozcoloma.com.ar munozcoloma@yahoo.com Artículo aparecido en la sección «La Casa de Asterión» ESCÁNER CULTURAL Revista Virtual de Arte Contemporáneo y Nuevas Vanguardias N° 100 - Diciembre de 2007

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Antes de cualquier cosa se me hace necesario imprimir ciertas aclaraciones, que en un ejercicio maniático las enumeraré (sin orden jerárquico ni taxonómico… a la larga este artículo será la propia enumeración de esas aclaraciones) como un listado clasificatorio cualquiera, como quien enumera pájaros, herramientas, sueños, libros, mentiras o cualquier cosa que se pueda disponer de una manera lógica (eso de «lógica» es un acomodo fácil para el texto). 1.

Hace algunos meses entré en un ostracismo (in)voluntario aberrante, pero necesario, el cual me impidió seguir publicando mensualmente (como lo 3


venía haciendo) en esta revista. Aunque yo tenía muy claro que el estado mencionado era temporal, no pocos pensaron que la situación de lejanía era para siempre, pero como he señalado siempre… todos mis «siempre» sólo duran un rato. Así que bajo esa perspectiva nadie estaba errado (a mi pesar).

«Las cuatro estaciones porteñas»

2.

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No he podido dejar esta casa (desde donde escribo, la casa de campo de Asterión, la prisión, la involuntaria). Una cosa es no escribir, pero otra muy distinta es no habitar esta morada que se reconfigura sin modestia,


y que alberga a sus fantasmas y a uno que otro (también otra) habitante de paso. Y el aire se encuentro preso por la nostalgia que se transforma en un vacío que lejos de estremecerme me acoge y me inmoviliza.

3.

No hay nada que me aterre, desespere y desagrade más en este mundo (y en el otro) que exponerme íntimamente a otros, por eso elijo a mis enemigos con extremo cuidado. También, por eso escribo de otros, y cuando tengo la urgencia de hacerlo sobre mi, digo cosas sin sentido, sólo por la necesidad de la sintaxis o de la rima.

Afiches Exposición Introducción al Tango, Concepción, Chile. Agenda del Estudiantes de la Universidad 2002, con la obra «hacia la vida». Afiche de ciclo de Cine Latinoamericano, Valencia España, con la obra «Los cuatro elementos» (detalle). 5


4.

Este es el número 100 de esta revista, y eso es mucho para cualquier revista, sobre todo si es cultural. Demasiado, diría yo… aun más cuando su estructura y funcionamiento están basados en la solidaridad y en la buena voluntad de muchas personas (cosa rara en estos días). Bajo esas circunstancias no podía dejar de escribir, y como debía volver a hacerlo, no encontré mejor momento (aprovechándome de la situación, por cierto).

5.

Por acuerdo del Comité Editorial y gracias a la idea de un extraviado/a (no recuerdo quién) se decidió que este sería un número especial, ya que escribiríamos sobre nosotros mismos. ¡Qué imprudencia!, si todos los números los lectores se enfrentan a discursos con nuestra entonación, ahora no sólo la entonación será la que invada (por eso la cambié… nunca escribo así), sino también el tema.

Serie de estampillas «La indiferencia». Zona de Arte. Buenos Aires.

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6.

Al saber que seré tema de mi texto me estremezco, y es probable que justamente eso es lo que busco con este ejercicio, una experiencia económica y utilitaria para volver a la vida, para sacarme el hastío y lograr eso que ni la gran cantidad de medicamentos y el alcohol han logrado.

7.

Hay un exquisito texto de Borges (como casi todo lo que escribió) titulado EL OTRO, donde relata una experiencia que lo aterra en una primera etapa, y es el encuentro consigo mismo, con Jorge Luis Borges, pero con un «yo» mucho más joven y en lugares geográficos distintos. Mientras uno está sentado en una banca en Cambridge en 1969, el otro se encuentra en Ginebra en 1918, al otro extremo del asiento. Se descreen, se piensan que ambos son el sueño del otro y mantienen una conversación correcta, pero distante… es la literatura el hilo conductor de su cordialidad, el viejo le intenta relatar partes de su futura vida, mientras el joven, en un afán inquisitorio, le consulta ¿cómo pudo olvidar algo que le sucedió hace años atrás? (el propio encuentro… ambos se descreen). Ambos acuerdan juntarse al día siguiente, pero el narrador señala que ninguno fue. No era necesario… no era más que un sueño, literatura, ficción (casi tan aterradora como la realidad).

8.

Por qué señalo lo del punto 6, simplemente porque intenté realizar el mismo ejercicio, pero yo no soy 7


Borges, ni soy ciego, no he estado en Cambridge, ni en Ginebra, sólo he estado sentado en su sillón del restaurante «El Preferido» en Palermo (gracias a mis amigotes), en su ajada silla negra, donde cada día reposaba su humanidad cuando almorzaba o cenaba. No obstante jugué conmigo, es decir, con Ramón Muñoz (porque tengo nombre) o con Muñozcoloma, así que a veces hablará uno u otro, usted verá quién es quién. A la larga decidí hacer un juego sinecdóquico, como todas las llamadas biografías… un par de puntos y usted arma el resto, generalizando.

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No hay.

Serie de «Billetes a escala humana». La Habana, Cuba.

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10. Aunque siempre digo que nací Hualqui no es así. Por un accidente mi madre fue a tenerme a Chile, particularmente a la ciudad de Concepción. No obstante, mi familia vivía en Hualqui y apenas nací me fui también para allá, donde me crié y estudié mi enseñanza básica (Hualqui es mi pueblo, el que vive en mi cabeza, el real y el imaginario, es el que armé desde niño, siento una gran afición por él, así como por Buenos Aires), luego al glorioso Liceo de hombres Enrique Molina Garmendia y a la Universidad de Concepción.

11. Tengo aficiones como el gusto por el queso, el sexo… débil, el fútbol, Picasso, Huidobro, Satie, los tangos (especialmente el Polaco Goyeneche), el arte en general (obvio), algo de literatura (en general), a veces me gusta mucho Klimt (otras, también), los dibujos animados, las películas de terror, las papas, El Padrino, la cama, escribir (cada vez menos), pintar, beber, la noche, reírme (cada vez menos también), el otoño, el viento, Tabucchi, Borges, Mozart, el mate, una que otra institución secreta, ser otro, la nostalgia y muchas cosas más que no vale la pena enumerar.

12. En este punto viene lo más personal, y como no hablo de lo personal en público les dejo unas líneas para que las completen con cuestiones específicas, las cuales me

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pueden consultar a: munozcoloma@yahoo.com (no prometo nada).

13. En lo que se refiere al arte podría enumerar algunas cosas como mi participación en un Grupo de pintores llamado CER, con el cual expusimos en ciudades como Tomé, Chiguayante, Talcahuano, Lota y San Pedro de la Paz. Luego de manera individual he expuesto en Iquique, Concepción y Talcahuano; y colectivamente en Santiago, Viña del Mar, Castro, Antofagasta, Concepción. Todo esto en Chile. Luego me vino la idea de trabajar en la Argentina, donde he desarrollado lo último, desde el 2003, exponiendo y participando en proyectos en Rafaela, Mendoza, Córdoba, Rosario, Quilmes, Santa Rosa y Buenos Aires. Ciudades de otros 10


países se pueden mencionar Porto Alegre, Santa Sussana (Barcelona), La Habana, Santo Domingo (República Dominicana). En estos momentos preparo una obra para el homenaje que se realizará en varias ciudades de Francia por el Centenario de Salvador Allende. Acompañan a este artículo unos monitos (recortables) con cosas realizadas por mí, la mayoría no muy difundidas.

«Los cuatro elementos». Centro Cultural de Castro, Chiloé, Chile. 11


14. Tuve la oportunidad de gestar y coordinar el Proyecto de Arte 19731990 – Arte y Dictadura, en el que participaron más de 100 artistas de 18 países. Se puede ver en www.munozcoloma.cl/proyecto19731990

15. En esta columna (y mi casa) han desfilado una infinidad de personajes como Isidora Aguirre, Teresa Wilms, Roberto Goyeneche, Enrique Soro, Carlos Gardel, Leni Riefenstahl, Porfirio Díaz, Rafael Ampuero, Jorge Luis Borges, Enrique Santos Discépolo, Francisco Copello, Carlos Gardel, Ramón Carnicer, Fabio di Petri, Guillermo Núñez, el «Chula» Clausi, Eusebio Lillo, María Luisa Bombal y algunos otros célebres personajes que se han tomado la molestia de visitarme. Pero hoy estoy sumido en algo llamado los Estudios Culturales, lo que me ha obligado a pensar (cuestión que me cuesta) y a escribir sobre ellos, así que no se extrañen que en las próximas entregas vengan sólo esos temas… pero no con este estilo (tan frío y utilitario) sino que el que siempre me acompañó en Escáner Cultural… si me lo permiten.

16. Espero no volver a hacer esto.

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Paraguas. Rafaela, Argentina.

Agradecimiento: A MarĂ­a Eugenia Godoy por aceptar nuevamente el calvario de revisar mis textos.

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Revista AA12  

Artículo "El Otro - Un encuentro inútil con Muñozcoloma" de Muñozcoloma