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Equipo Alperoa (Performer – Artista Visual) Daniel Campos (Tatuador – Artista Visual) Mario Moreno Krauss (Fotógrafo – Arquitecto) Muñozcoloma (Teórico – Artista Visual)


oDISEA EN PINACoTEKA Performance Duracional (Traslaci贸n)

Universidad de Concepci贸n 10 y 11 de agosto de 2011 / Concepci贸n, Chile


«Ten siempre en tu mente a Itaca. Tu meta es llegar allí. Pero no apresures de ninguna manera el viaje…» (Ítaca – Konstantinos Kavafis)


Introducción Aunque sea evidente, parece necesario aclarar al principio de este escrito que las páginas siguientes no contienen más que un texto escritural y otro visual-fotográfico de un trabajo realizado en una fecha y en un horario determinado, y se encuentra muy lejos de ser la performance en sí. Simplemente porque el arte (de) acción, primero que todo, es efímero y, obviamente, único, irrepetible e irreproducible, no obstante cuando los trabajos del cuerpo son pensados y producidos bajo otros criterios, como parte de otro soporte, el registro cobra otro sentido (video-performance, fotoperformance, etc.), pero este no es el caso. Acá lo que se puede encontrar es una fracción de tiempo capturada por el lente, es decir un relato absolutamente sinedócquico de un proceso, el cual además es parte del deseo, criterio y de la interpretación simbólica y técnica del fotógrafo. A eso hay que sumarle que el texto escrito conforma una nueva forma de relato constituyéndose en otro sistema que raya en lo metafórico. Entonces en está páginas uno se enfrenta a un texto conformado por dos relatos que juntos, incluso, pueden generar un tercero, que es configurado por interpretaciones de un trabajo performático (trabajado en equipo), pero en ningún caso estas narraciones intentan agotar hermenéuticamente el trabajo del cuerpo (cuestión muy peligrosa a mi entender cuando es desplegada por los mismos performers). Muy por el contrario, se intenta aumentar más el radio de acción de la propuesta, tensionando los límites y ofreciendo el puntapié inicial para buscar nuevas interpretaciones y significaciones a través de esta suma de relatos.


Generalidades «oDISEA EN PINACoTEKA» forma parte de un trabajo mayor que lleva por título genérico «oDISEA». Esta serie de performances (que también puede ser mirada como una sola) busca, en su articulación, generar intertextualidades y producir ciertas tensiones entre cuerpo, territorio, desplazamiento, escisión, resistencia y el arte de acción. El espacio de trabajo elegido fue el Hall de la Pinacoteca de la Casa del Arte de la Universidad de Concepción, seguramente el lugar más institucionalizado del arte chileno en el sur del país. Este territorio, para que funcionara como dispositivo, fue intervenido con una serie de «x» (6), constituyéndose estaciones (12) para generar una pequeña cartografía que estructura el flujo de esta odisea, en un desplazamiento traslatorio por el espacio. En ese contexto se realizó el trabajo en sí, que consistió en marcar la piel del performer a través de un tatuaje, cuyo diseño fue tomado de la propia geografía, del mural «Presencia de América Latina» del pintor mexicano Jorge González Camarena, que además se ha conformado como un símbolo de la ciudad de Concepción. El tatuaje se realizó en dos sesiones de tres horas cada una, las cuales fueron divididas en seis estaciones de treinta minutos, para lo cual se utilizó un reloj con una alarma que sonaba cada media hora, momento en el que el tatuador detenía su trabajo y se desplazaba, junto al performer y sus materiales. Los elementos de trabajo fueron muy pocos, un par de sillas, un plinto, un foco y los materiales de tatuar.


La imagen elegida fue la del nopal, parte simbólica del escudo nacional de México, herido por puñales. Un brazo o «palmeta» de él es el que se marcó en el pie del Performer. Esta inscripción viene a simbolizar (en parte) la problemática de la migración y el desplazamiento, particularmente con las marcas-significaciones que deja el nuevo territorio en el migrante que comienzan a mezclarse con todas las cargas simbólicas traídas desde el origen las cuales en algún momento chocan con las antiguas, obligándolo a aprender a moverse entre dos mundos, hibridizándose, para convertirse, como señala Cornejo Polar (en «Una heterogeneidad no dialéctica: Sujeto y discurso migrantes en el Perú moderno»), en un sujeto que sufrirá una heterogeneidad no dialéctica. No es casualidad haber elegido el inicio de esta odisea bajo el mural, ya que éste emerge de una relación entre México y Chile luego de un desastre (hoy nuevamente nos encontramos post desastre), y este mural se ha transformado en el clímax del deseo del viaje, de un posible intento fallido, pero luego del trabajo nos inclinamos por vindicar el proceso más que el punto de llegada. En lo escrito más adelante, en lo que se refiere particularmente a las estaciones, se intenta una mínima relación (literaria por cierto… es decir forzada) con el viaje de Ulises, no obstante cada instancia no se encuentra en el orden «correcto» del relato clásico, sino que están acomodadas a la necesidad de la obra. Además, a pesar de esa consigna del postmodernismo que señala que los grandes relatos han muerto, lo seguimos intentando.


Sesión 1 Agosto 10 El punto de partida se constituye bajo la figura del nopal y los cuchillos, ese enredado por los copihues, que se encuentra al final del mural. Cabe señalar que esta obra se lee de derecha a izquierda y en el mismo sentido se ha pensado el primer desplazamiento, el de la ida, se podría decir. La elección de la imagen configura la primera parte de la acción, la cual se concreta en una especie de planificación, pensando en la aventura, donde se pueden suponer ciertas cuestiones, pero como la misma performance siempre lleva en su propio ethos la incertidumbre, dejando abierta la posibilidad de que suceda cualquier cosa, es así que se está más cerca de la oportunidad que ofrece el paseo que el del trayecto.

Recorrido Sesión 1


PaĂ­s de los Cicones EstaciĂłn 1 (15.00 a 15.30 horas) En el pie derecho del performer comienza a aparecer el diseĂąo que se ha elegido. El espacio de trabajo se revela en su totalidad, es tremendo, comprime los cuerpos


haciéndolos verse más pequeños y vulnerables de lo que son. En este espacio, definitivamente, cabe todo menos el horror vacui. La carga del viaje y la cartografía, comienza a tomar forma en la piel con cada ataque que realiza el lápiz del tatuador como planificando la estrategia para una futura batalla o masacre. Él sujeto-objeto se deja llevar, confía en la mano de Campos, tanto así que somete a su voluntad y gusto una


marca-timbre que la llevará consigo para siempre (eso de «para siempre» es un argumento retórico en los tiempos que corren). Las personas que llegan a observar el trabajo, se juntan esperando que Campos comience a invadir la piel de la víctima con la máquina, éste luego de concluir el diseño, prepara sus adminículos con tranquilidad. Todos esperan que la máquina se acerque a la piel, todos esperan el sonido de las agujas, el morbo de la escisión de la carne se hace presente, la búsqueda del dolor y la resistencia en el otro, todo están en puntas de pie como en un enfrentamiento, como si se encontrara presente la muerte… el reloj suena, se deja todo, el desconcierto fluye, se apaga el foco, se desplaza todo. Cambio.


Isla de los cíclopes Estación 2 (15.30 a 16.00 horas) El viaje ha comenzado con el primer desplazamiento, inmediatamente se inicia el deseo de volver al punto de partida, recordando a Ulises, añorando a Ítaca. Las personas igual se desplazan. En esta estación comienza la verdadera marca. El viaje en sí es un recorrido, donde no sólo se sufre,


también se vive con la esperanza desgarradora de encontrar el propio hogar. La máquina, al fin, comienza a sonar, tres agujas son las que se encargan, en primera instancia de desgarrar la piel para delinear el dibujo del nopal. Ante la primera arremetida, las personas que asisten se aproximan con cuidado, aunque no hay nada que limite el acercamiento éstas se mantienen a una distancia algo más que prudente. Se asoman, y se engañan, cierran un ojo como para no ver


o los tapan con sus manos, pero asegurándose que quede alguna rendija para no perderse nada, ahí están como cíclopes con al menos un ojo atento para transitar desde lo público a lo privado. Comienzan las primeras muecas de dolor, pero por parte de los asistentes, el sufriente no sufre, él se encuentra tranquilo, en él aún la adrenalina de la aventura no lo deja conmoverse, por ahora todo es devenir, no hay desgarro de ningún tipo en esta práctica atávica. Sin embargo los asistentes pareciera que la sienten, todo es agitación y dolor. La alarma suena, hay que cambiar nuevamente.


Sicilia Estación 3 (16.00 a 16.30 horas) El peligro acecha, se encuentra latente, el dolor del performer se mantiene en estado mínimo, pero el de las personas que observan ha cambiado, ya no hay mueca, todo comienza a naturalizarse, la primicia del nuevo migrante se ha perdido, toda su carga simbólica, rica en algún momento, ya casi no tiene sentido y comienza a fundirse en el nuevo territorio, en el que se ha estructurado esta dinámica. La marca del nopal en el pie ha perdido su carácter efímero, en cada golpe de las agujas lo perenne se ancla en la carne.


En esta estación se ha completado el dibujo. Las nuevas personas que han llegado, al igual que las primeras, comienzan a sufrir y desean que todo termine antes de comenzar incluso. No obstante, sin percatarse, se dirigen hacia las fauces de un remolino que desjerarquizará y dispersará todas sus narrativas y significaciones, haciendo que comiencen a confundirse con las otras donde las risas y la curiosidad técnica las han invadido, porque a estas alturas todo es fiesta, todo nos son más que actos celebratorios, el espectáculo ha comenzado. Mientras tanto la piel comienza a hincharse, a ulcerarse lentamente.


Pa铆s de los Lot贸fagos Estaci贸n 4 (16.30 a 17.00 horas) Aunque el tiempo es lento, y obliga al olvido, se intenta quebrarlo a trav茅s del desplazamiento haciendo que todo


tenga la posibilidad de reinicio. Sin embargo, la naturalización del dolor ya nunca más llegará a punto cero en los asistentes que comenzaron la travesía, son los nuevos, los que se han incorporado más tarde, los que comienzan a vivirlo desde ese punto, los otros ya han rebasado ese umbral y han vuelto a ejercer el rito que ofrece la sociedad del espectáculo que invita al olvido en cada pestañeo.


Cuando la naturalizaciĂłn se hace presente, para volver al verdadero punto cero y volver a cargar de importancia el dolor, es necesario cambiarlo todo o definitivamente acercarse al horror.


Además, el cansancio comienza a hacerse presente en todos los que trabajamos en el proyecto, y el aburrimiento comienza a desplazarse por todos lados, luego la apatía y la desidia, por parte de los asistentes. El sonido de la máquina, que producía emoción al principio, comienza a molestar,


las personas van y vienen, observan por un rato รกvidos de consumo, pero de algo que lo haga remecerse en cada instante, de seguro este trabajo es demasiado lento y fastidioso, lejos de la dinรกmica profana, como para concederle una lonja significativa de tiempo. No hay que olvidar que el ritmo del tatuaje es sumido en el subritmo de la performance, lo que lo hace doblemente lento.


El dolor… a estas alturas a quién le podría interesar el dolor… todo es olvido Al final de esta estación el tatuador cambia de aguja, la delineadora de tres agujas (3 Round) es reemplazada por una de 15 agujas (15 Magnum). Quizás aún hay esperanza para ver al sufriente. Alarma, fin, cambio.


Isla de Eea Estaci贸n 5 (17.00 a 17.30 horas) Esta estaci贸n se encuentra apegada al mural, en la parte donde est谩n representados los minerales, la germinaci贸n, la agricultura y la industria, donde todo brota. La esperada 15 Magnum se encuentra en las manos del tatuador, el


sonido de la máquina saca algunas sonrisas maliciosas entre los asistentes y de un golpe certero arremete en contra de la piel y la mancha de tinta sobre ella es mayúscula, no cabe duda que ésta, además de hacer más claro el dibujo, hace más daño. Las sombras comienzan a aparecer levemente, no obstante, lo primero que emerge es la valoración lineal que se abre paso.


Se forman pequeños grupos de personas que de a poco comienzan a acercarse, primero con una suerte de temor y luego, como siempre, traspasan la barrera de su propia seguridad, porque la curiosidad los obliga. Esperamos la última estación de esta sesión, las ansias comienzan a aumentar, el territorio ya está transformado


en un circuito, y el cansancio se hace manifiesto en ambos laburantes. El volumen comienza a brotar, el significativo, ese configurado por los hematomas e hinchazón y el visual a travÊs de las sombras. La metamorfosis ha llegado‌ suena la alarma.


Bosque de Perséfone Estación 6 (17.30 a 18.00 horas) Bajo las caras que conforman las razas de Latinoamérica se practica la última etapa de esta parte del viaje, la que tiende a ir más lento. En cada una de las anteriores la mímesis con el territorio comienza a configurarse de mejor manera. A estas alturas el sonido de la máquina ha sido fagocitada por la naturalización de la acción, ya todo es parte de una


especie de rito, algo que debe continuar sólo porque la tradición lo exige. El sacrificio es necesario y el pie ya está de color rojo, y comienza el sufrimiento y el dolor se materializa. Las sombras hacen que el dibujo se haga a cada momento más visible y han configurado el blanco y negro en grises, hoy lo único que se manifiesta es la gama de grises, nada de color, pero la presencia, o más bien el deseo, de América Latina, más específicamente de México ya se encuentra inscrito en la piel. La marca es cubierta con un papel alusa (plástico). El cansancio es de todos, el nopal está clavado en la carne, los puñales ni hablar. Suena la alarma.


Sesi贸n 2 Agosto 11 Se han mantenido las equis en el piso, aunque ahora se ha invertido el recorrido, es el retorno.

Recorrido Sesi贸n 2


Isla de Ogigia Estaci贸n 7 (15.00 a 15.30 horas) Hoy comienza el viaje de retorno. Los preparativos para la vuelta son mayores, ya se conocen las bondades, y por sobretodo, los peligros de la ruta. El pie de Alperoa se mantiene bien, la carne ha dejado de hincharse y la ansiedad del comienzo del primer viaje ya no


se encuentra presente con la misma intensidad. Hoy todo es lentitud, la circulación es mínima, la lluvia, los preparativos del viaje son latos, extremadamente. En esta estación se prepara la barca antes de zarpar de vuelta a Ítaca, luego de haber estado demasiado tiempo a la espera, tanto así que llega a morder la nostalgia, que en cualquier momento se revela como lo que es, como el único motor del viaje de retorno. Cambio de estación.


País de los Lestrigones Estación 8 (15.30 a 16.00 horas) El desplazamiento marca un inicio, se podría señalar que comienza el espejo del viaje anterior y aunque ahora se conoce la geografía, la ruta y la práctica siempre se encuentran sometidas al dominio de la sorpresa, aquella


que resulta de lo que justamente genera el viaje: la aventura, la oportunidad, la incertidumbre. Las personas se preguntas. ¿qué hace?, hoy todos vienen a ver, sólo por una cuestión de turismo, ya no hay dolor, el dolor no se encuentra presente, ha sido fagocitado totalmente por significaciones mediadas y lugares comunes, emergiendo del montaje matonesco del espectáculo. Suena la alarma.


Estrecho de Escila y Caribdis EstaciĂłn 9 (16.00 a 16.30 horas) La cercanĂ­a de la mitad del viaje marca un punto especial, lo que va a hacer que todo se agite, aunque sea levemente. Los asistentes (que son pocos) pasan y repasan cansinamente otorgĂĄndole mayor lentitud al proceso. Ahora el deseo es traspasado al resto del equipo (los


tripulantes podríamos decir). Comenzamos a esperar con ansias que este trabajo que posibilita la traslación, se enfrente al que se hará en la Sala «P.I.A. Michelle» de Valparaíso, donde de seguro, por una cuestión de espacio, se trabajará con la rotación. Caemos en el deseo de no estar ahí, como embobados por el canto de las sirenas, dejándonos llevar a otras geografía, siendo succionados por otros puertos inexistentes (por ahora). Volvemos a la realidad cuando se comienzan a dibujar los números en el pie del performer. Suena la alarma.


Isla de Etolia Estación 10 (16.30 a 17.00 horas) Más cerca de la calle, lejos de mural comienza la sesión de marcar los números, de la serialización del sello, los cuales


habían sido diseñados en la estación anterior. Como marcas de una fecha, de un documento de tránsito, de un desplazamiento. 00 10811 11811


La sombra inunda la piel, la 15 Magnum es pura fuerza de mancha, ya todo se escapa de la piel con el relieve, no hay un solo dibujo, la tridimensionalidad es total y el trabajo no cesa. Acรก comienza a aparecer el color, el magenta, que hace que la sangre o el recuerdo de ella vuelva a surgir, junto con el


dolor que se comienza a instalar en el pie y en la cara del performer deseando que un impulso, un ventarrón o una fuerza apresure el proceso y lo haga llegar más rápido a su destino. La ulceración es total y el dolor también. Alarma.


Esqueria Estaci贸n 11 (17.00 a 17.30 horas) El sufrimiento es significativo, el performer ya no puede m谩s, tiene que detener al tatuador cada cierto tiempo para poder pararse e intentar caminar y mover un poco la pierna. Hace flexiones, es aqu铆 donde aparece la voluntad y la obligaci贸n.


El viaje es una prueba. No hay mejor señal y relación con el dolor que la que se ha realizado al aplicar la tinta de color rojo, que se mezcla con la sangre. Hay que señalar que a estas alturas el ruido de la máquina asusta, y en la cara de Alperoa todo es una mueca en su intento por sonreír, el dolor lo está consumiendo, pero Ítaca está cerca, el descanso ya viene, quizás es lo único que lo mantiene firme para seguir soportando las agujas.


Todo es tortura, lo rojo marca las llagas, la carne abierta y los puĂąales rompiendo la piel del nopal (todo se encuentra al borde del pleonasmo). Los latigazos son cada vez mĂĄs


violentos. La alarma, como un madero en medio del oleaje, viene a salvarlo.


Ítaca Estación 12 (17.30 a 18.00 horas) La luces del hogar se avistan a lo lejos, el dibujo, a pesar del dolor, comienza a rematarse con brillos e iluminaciones blancas, particularmente en los cuchillos enterrados en la planta.


El dolor no cesa, pero al parecer todo es mĂĄs soportable al saber que el hogar estĂĄ a la vista o mejor dicho que el viaje se acaba. En medio del sufrimiento y de la fatiga suena por Ăşltima vez la alarma. La carne, aunque se ha resistido, se ha entregado al territorio.


Epílogo Terminado esta parte del trabajo nos enfrentamos a una de las problemáticas que esperábamos, tenemos al menos, cinco obras: el tatuaje, la acción en el cuerpo del performer,


las fotografías, lo escrito (y todas las posibles combinaciones) y este texto, y se recuerda que cuando todo es obra, es muy probable que nada lo sea (en el sentido tradicional e institucionalizado). Pues bien, cómo solucionamos esta problemática… de ninguna manera… qué más da.


ALPERoA (Alvaro Pereda Roa) http://alperoa.blogspot.com Ha participado en varias exposiciones colectivas e individualidades, desde 1998, en diferentes ciudades del país. Además, en relación al arte de acción, ha participado en diferentes encuentros, festivales y bienales, tanto nacionales como internacionales, entre las que destacan Bienal «Deformes» 2008 (Valdivia), Festival «Alumni» 2010 (Concepción), Bienal «Deformes» 2010 (Santiago, Valparaíso, Valdivia) y Encuentro «Forum» 2010 (Valparaíso). Es creador y Director de E.P.I. (ENCUENTRo INDEPENDIENTE D PERFoRMANCE). - 1ra versión, Concepción 2010 / 2da versión, Lota 2011 y creador del Proyecto “oDISEA EN EL MEJIKo 2011”. A su haber tiene una gran cantidad de trabajos relacionados con el arte corporal y hoy es colaborador mensual de la revista digital «América exótica», donde visibiliza trabajos relacionados con la Performance.

Daniel Campos A. www.13agujas.com Nace en Concepción, en 1974. Entre los años 1995 y el 2006 ha participado en numerosas exposiciones, incluyendo una de las primeras experiencias internacionales de arte en Internet con transmisión en tiempo real, realizada en el Royal College of Arts de Londres, Inglaterra (1996). Forma parte del grupo M.A.S. (Movimiento Artista del Sur), trabajando en el proyecto de intervención urbana "Áreas Verdes", ganador del concurso regional de desarrollo de las artes Fondart 2002 y presentado en la versión número 14 de la Bienal de Arquitectura de Chile y en la cuarta Bienal Iberoamericana de Arquitectura (Lima). Su obra se ha difundido a través de su participación en diversas comunidades digitales, siendo destacado en publicaciones electrónicas y galerías virtuales tanto nacionales como internacionales. Entre el 2007 y el 2009 participa como Director de Galería de Artes Tradicionales del portal de arte norteamericano DeviantART.com Desde el 2009, trabaja junto al artista visual ALPERoA. y otros performers nacionales y extranjeros en la producción de performances involucrando tatuajes, disciplina que practica desde el año 1998. Algunos de estos trabajos fueron expuestos en las primeras dos versiones de Pechakucha Night - Chile y publicados online por hipermedula.org y America Exotika.


Realizó estudios de Producción y Diseño Avanzado en Kenton Center, Buffalo, Nueva York, E.E.U.U., durante los años 1990-91. Es egresado de Licenciatura en Artes Plásticas mención Grabado, Universidad de Concepción, año 2001.

Mario Moreno Krauss http://www.flickr.com/photos/espacialidad Mario Moreno Krauss es fotógrafo y arquitecto titulado de la UdeC. Nace en Concepción el 05 de enero de 1974. A partir del año 2007 ha documentado el trabajo de artistas que desarrollan la técnica del Arte Acción. Esta labor lo ha llevado ha llevado a especializarse en el registro de performance. El año 2008 participó como fotógrafo del proyecto CIRIO, proyecto conjunto de la Universidad de Concepción y la Armada de Chile. El año 2009 realiza docencia en Artistas de Acero y además es docente del instituto profesional Providencia (IPP) desde el mismo año a la fecha. El año 2010 conforma el colectivo fotográfico “LA QUINTA PATA” y a su vez es integrante y directivo de la Mesa de Fotografía de Concepción. En Mayo de 2011 es parte del equipo de registro de la 2ª versión (internacional) de EPI (Encuentro Independiente de Performance), Lota - Chile y en Junio del mismo año publica el libro “Performance: Reconstrucción de la memoria” en conjunto con los artistas visuales (performers) Guillermo Moscoso y ALPERoA. Proyecto FONDART del que participa como fotógrafo y co ejecutor. Ha realizado distintas exposiciones colectivas conjuntas de fotografía. Actualmente reside en la ciudad de Concepción-Chile.

Muñozcoloma http://munozcoloma.blogspot.com Dentro del Arte Visual ha sido participe de varias exposiciones tanto a nivel nacional (Chile) en ciudades como Concepción, San Pedro de la Paz, Santiago, Castro, Iquique, La Reina, Osorno, Antofagasta, Viña del Mar, Calama, Talcahuano, Chiguayante, Lota, Tomé, Providencia y Las Condes. Y a nivel internacional en ciudades como Buenos Aires, Rafaela, Rosario, Córdoba, Quilmes, Santa Rosa-La Pampa, Mendoza (Argentina), Santa Sussana-Barcelona (España), La Habana (Cuba), Rennes y Bondy (Francia), Porto Alegre (Brasil), Santo Domingo (República Dominicana) y Lima (Perú).


Fue gestor y coordinador del “Proyecto 19731990 – Arte y Dictadura”, visualidad e escritos sobre las dictaduras. Que congregó a más de 140 artistas de 18 países. Desde octubre de 2005. Ha escrito para las revistas de arte “Laoja” (Rosario, Argentina) y “Aimidnev” (Cuba-España). En el campo literario fue ganador del Concurso Regional de Literatura Joven organizado por Balmaceda 1215 en 1999 y del Concurso Nacional de Cuento “Fernando Santiván” en el año 2009. Además, uno de sus artículos inspiró el guión del documental “Enrique Soro”, de la serie “Maestros de Música – Otra mirada a la música chilena” (ARTV), la cual fue galardonada con el Premio Domingo Santa Cruz en el año 2008. Fue el Teórico oficial de E.P.I. II – Encuentro Internacional Independiente de Performance, realizado en la ciudad de Lota Chile y prologuista del libro “Performance: Reconstrucción de la memoria” de los artistas Guillermo Moscoso y Alperoa, y del fotógrafo Mario Moreno Krauss el presente año (2011). Además participante del proyecto de Performances duracionales "oDISEA" (Pinacoteca Universidad de Concepción, Sala P.I.A. Michelle, Valparaíso). Hoy es columnista estable de la Revista de Arte Contemporáneo “Escáner Cultural”, en su columna “La Casa de Asterión” trata temas referentes al arte, a las prácticas culturales, historia y posmodernidad.


http://odiseaenelmejiko2011.blogspot.com


oDISEA EN PINACoTEKA