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FEBRERO 2026

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A

hora que se acerca del día del Amor y la Amistad, me viene a la mente lo que son las relaciones humanas, la amistad es un vinculo que creamos en forma voluntaria con otra persona que no necesariamente piensa como uno, pero tiene los atributos para tenerle confianza, platicar nuestras tristezas, y sentimos que podemos abrirnos libremente, nos puede aconsejar o simplemente escuchar, nos acompaña en los momentos de adversidad, no critica, por ello a veces es complicado saber cuál es un verdadero amigo, bien dicen que los amigos los escogemos, conforme uno va haciéndose mayor, nos vamos quedando con los verdaderos amigos, pues han pasado “la prueba de la amistad”, conservarlos se vuelve un compromiso con uno mismo, bien dicen que a un buen amigo no tienes porque llamarlo a diario, simplemente saber que está ahí, y cada vez que haya oportunidad disfrutar de su plática, compañía y también saberlo escuchar. También tenemos los amigos de ocasión, con los que nos divertimos, emborrachamos, compartimos momentos en grupo, es un tipo de amistad, sin compromiso formal, pero ayudan en ocasiones a salir de la rutina. En el amor pasa algo parecido, uno escoge a su pareja, o tal vez ella o él, nos elige a nosotros, pero finalmente sucede ese “click”, nos lleva a una relación verdadera o también a una ilusión, me sorprende, en al actualidad, la cantidad de divorcios, cada vez hay menos matrimonios estables, los psicólogos dan como causas:” falta de compromiso, conflictos, infidelidad y el impacto de redes sociales”, sí, en especial el compromiso, en el momento de casarnos nos dice el sacerdote: “ ¿se prometen fidelidad, amor y respeto en la riqueza y pobreza, salud y

enfermedad, todos los días de su vida, hasta la muerte?”, pues creo que ya no, cuando he tenido oportunidad les comento a las parejas que tienen problemas, que vean las fotos o el video el día de su boda, y preguntarse como fue el haber llegado a ese momento y donde estuvo la fractura posterior, tal vez solo fue una ilusión y no están preparados para compartir con una pareja. En fin, siempre este tema es difícil, pero también puede ser este día la oportunidad de renovar lazos, reencontrar el camino, pero recuerden:” regale afecto, no lo compre”. Ya inicio el cambio de clima, vienen los “aires”, y en nuestra ciudad, vaya que “sabe” hacer aire, con lo mismo se limpia nuestro cielo del smog, se ve más azul, y siempre es un regalo, nos está avisando la proximidad de la primavera. Están los festejos de Carnaval, entre el 12 y 18 de Febrero, hace ya varios ayeres, los estudiantes de la Universidad Autónoma hacían un desfile, en el cual participaban un buen numero de estudiantes, disfrazados, era agradable, desgraciadamente no hubo continuidad, también el Club Deportivo Potosino, hacia un baile de Carnaval, en el cual se presentaban comparsas, lo cual era divertido, y terminaba con un festejo y baile, ahora habrá un Carnaval en Soledad de Graciano Sánchez, el 15 de Febrero, pero realmente no está arraigado este evento en nuestra ciudad, en donde sí realizan grandes festejos es en la Huasteca Potosina, Municipios como Axtla de Terrazas, San Vicente Tancuayalab y Tanquián celebran con “pintadera” (polvos de colores), comparsas y el tradicional baile de viejadas o enmascarados, y por supuesto comer zacahuil. Sean felices.

Dr. Miguel Arriaga Gamboa

COMITÉ EDITORIAL

EDITOR EN JEFE

Dr. Miguel Arriaga Gamboa

COLABORADORES

• MBA. Alejandro Arriaga De la Garza

• MBA. Diana Patricia Arriaga De la Garza.

• Gaby Ávila

• Dr. Abelardo Aguilar

• Dr. José Pablo Ura Hdz.

• APPO

• LDG. Ana Patricia Pérez Olguín

LAS DISTINTAS FORMAS DE AMOR

Diana Patricia Arriaga De la Garza

Lic. en Ciencias de la Comunicación y MBA en Recursos Humanos

Hola a todos mis queridos lectores de este su boletín, bienvenidos una vez más a esta sección que preparo con mucho cariño para todos ustedes.

Estamos entrando ya en el segundo mes de este 2026, espero que todos hayan arrancado con mucha pila y cosas positivas. Para esta ocasión me gustaría escribir sobre el amor, ya que hacemos alusión al mes del amor y la amistad.

Existen distintas formas de amor que sostienen a una mujer.

Febrero suele vestirse de corazones, flores y promesas románticas. Durante años, se nos enseñó que el amor más importante y a veces el único que parecía contar era el de pareja. Sin embargo, con el tiempo, muchas mujeres descubren una verdad mucho más amplia y poderosa: una mujer no se sostiene de un solo amor, sino de muchos.

El amor que sostiene a una mujer no siempre llega en forma de romance. A veces llega en silencio, en compañía, en lealtades que no hacen ruido, pero nunca fallan. Y reconocer esas formas de amor es, en sí mismo, un acto de conciencia y gratitud.

El amor de las amigas: el refugio elegido

Las amigas son la familia que una mujer elige. Son las que escuchan sin juzgar, las que se quedan cuando el mundo se mueve, las que celebran los logros pequeños y sostienen los días difíciles.

Este amor no exige perfección, exige presencia. Es el amor que acompaña procesos, rupturas, renacimientos. El que sabe cuándo abrazar y cuándo guardar silencio. Muchas veces, son estas relaciones las que salvan, reconstruyen y devuelven la risa.

El amor de la familia: raíces que sostienen (aun cuando duelan)

El amor familiar puede ser complejo, imperfecto, incluso contradictorio. Pero cuando es sano, se convierte en una base emocional profunda. Es el amor que nos recuerda de dónde venimos, el que nos enseñó con aciertos y errores a amar y a defendernos.

Incluso cuando una mujer redefine su relación con su familia, ese proceso también es una forma de amor: aprender a poner límites, sanar dinámicas y elegir cómo vincularse sin perderse a sí misma.

El amor propio: el vínculo que lo cambia todo

El amor propio no es egoísmo ni una moda de frases bonitas. Es la decisión diaria de respetarse, escucharse y no traicionarse. Es elegir la paz sobre el drama, la dignidad sobre la costumbre, la verdad sobre el miedo.

Cuando una mujer cultiva amor propio, cambia su forma de amar a los demás. Ya no se conforma con migajas, ya no negocia su valor, ya no se abandona por encajar. Este amor es la columna vertebral de todos los demás.

El amor de las hijas e hijos, o de quienes cuida

Para muchas mujeres, el amor que sostiene también viene de la maternidad o del acto de cuidar. Es un amor profundo, transformador, que enseña fortaleza, paciencia y entrega.

Pero incluso aquí, el amor sano implica no olvidarse de sí misma. Amar no debe significar desaparecer. Una mujer también enseña amor cuando se cuida, cuando se prioriza y cuando muestra que su bienestar importa.

El amor que llega como compañía, no como salvación

Cuando el amor romántico llega desde la conciencia y no desde la carencia, se convierte en una forma más de sostén, no en la única. Es un amor que suma, que camina al lado, que no anula ni compite con los otros amores.

Una mujer plena no busca que alguien la complete, sino que la acompañe.

Febrero puede ser el mes perfecto para ampliar nuestra definición de amor. Para recordar que una mujer se construye y se sostiene gracias a múltiples vínculos, experiencias y decisiones conscientes.

Reconocer todas estas formas de amor es honrarse. Es entender que el corazón femenino no es frágil: es amplio, resiliente y profundamente sabio.

Cuando una mujer reconoce todo el amor que ya la rodea, el que eligió, el que sanó y el que se dio a sí misma deja de sentir que le falta algo. Y desde ahí, el amor deja de ser una necesidad… para convertirse en una elección.

Y recuerden sean felices.

EL APETITO INFANTIL NO ES LINEAL y por qué eso nos desespera a los padres

Dr. José Pablo Ura Hernández

PEDIATRA

Por un pediatra que también ha suspirado frente a un plato intacto

Papás, voy a decirles algo desde el inicio para que podamos respirar juntos: su hijo no come mal, come como niño. Y sí, lo sé, eso no consuela cuando llevan veinte minutos negociando una cucharada como si fuera un tratado internacional.

Como pediatra, veo esto todos los días en el consultorio. Y como adulto que ha escuchado cientos de historias sobre “ayer comió perfecto y hoy no quiso nada”, puedo asegurarles algo con toda tranquilidad profesional: el apetito infantil no es lineal, y eso es completamente normal.

¿Qué quiero decir con “no es lineal”?

Quiero decir que los niños no comen igual todos los días, ni todas las semanas, ni siquiera en todas las etapas del mes. Un día parecen adolescentes en buffet libre y al siguiente sobreviven, aparentemente, con dos bocados y aire.

A diferencia de nosotros, que comemos por horario, costumbre o estrés, los niños pequeños aún saben escuchar a su cuerpo. Comen cuando tienen hambre y paran cuando ya fue suficiente. El problema es que ese “suficiente” rara vez coincide con nuestras expectativas.

Desde la pediatría sabemos que el crecimiento infantil ocurre en rachas. Cuando hay un estirón, suele haber más hambre. Cuando el cuerpo está tranquilo, el apetito también baja. No es capricho, no es manipulación y no es que “se esté acostumbrando a comer poco”. Es biología pura.

Entonces… ¿por qué nos desespera tanto?

Porque para nosotros la comida no es solo comida. La comida es cuidado. Es amor. Es salud. Es “estoy haciendo bien mi trabajo como papá o mamá”.

Cuando un niño no come, no vemos solo un plato lleno: vemos miedos. Pensamos en defensas bajas, en que no crecerá, en que algo estamos haciendo mal. Y ahí empieza la angustia.

Además, cargamos con frases heredadas: “Si no se acaba el plato, no se para”. “Con lo bien que come tu sobrino”. Y claro, todo eso pesa.

PEDIATRÍA

Déjenme decirles algo importante: en consulta no evalúo lo que su hijo comió hoy al mediodía. Evalúo el conjunto:

¿Está creciendo?

¿Tiene energía?

¿Juega, corre, aprende?

¿Su peso y talla van avanzando de forma adecuada?

Si las respuestas a esas preguntas son sí, entonces ese día en que casi no comió no es un problema médico. Es un día normal en la vida de un niño. Un niño sano no se deja morir de hambre. Su cuerpo es mucho más sabio de lo que creemos.

El error más común (y más comprensible) es que cuando vemos que no comen, entramos en modo rescate:

—“Una cucharadita más”.

—“Por mí”.

—“Si no comes, no hay postre”.

Lo entiendo. Pero aquí viene la paradoja: cuanto más presionamos, menos ganas de comer tienen.

La comida se vuelve tensa, el niño se defiende y la mesa deja de ser un lugar agradable. Y entonces el problema ya no es el apetito, sino la experiencia alrededor de él.

¿Qué les recomiendo como pediatra?

1. Miren la semana, no el día. Un día come poco,

otro come más. El promedio manda.

2. Ustedes deciden qué se ofrece y cuándo. El niño decide cuánto. Aunque a veces ese “cuánto” nos saque canas.

3. No conviertan la comida en premio o castigo. La comida debe ser neutral, no un examen.

4. Mantengan rutinas y un ambiente tranquilo. Menos pantallas, menos presión, más ejemplo.

5. Confíen. Sí, incluso cuando solo comió arroz otra vez.

¿Cuándo sí hay que consultar?

Claro que hay excepciones. Vengan al pediatra si:

Hay pérdida de peso.

El niño está decaído o sin energía. El rechazo a la comida es extremo y persistente. Comer le genera dolor o molestias.

Ahí sí investigamos. Pero no partamos del miedo.

Para cerrar: el apetito infantil es cambiante, impredecible y muchas veces desconcertante. Pero en la gran mayoría de los casos, es normal. Su trabajo no es lograr que coma “perfecto”, sino ofrecer, acompañar y confiar. El cuerpo del niño hace el resto. Y si hoy comió poco… mañana será otro día.

Respiren. Lo están haciendo bien.

HABLEMOS DEL AMOR

Lic en Psicología Mariana Ruiz Arriaga

Cuando hablamos de amor, a cada persona se le activan imágenes distintas. Para algunos puede ser el recuerdo de una relación actual o pasada; para otros, la familia, los amigos o incluso una mascota. Nuestra forma de entender el amor se construye a partir de lo que vimos en casa, de nuestras experiencias personales y de los modelos que hemos aprendido a través de libros, canciones y películas. Todo eso va moldeando —muchas veces sin darnos cuenta— la manera en que definimos y vivimos el amor.

Aunque solemos asociarlo de inmediato con la pareja, el amor está presente en muchos de nuestros vínculos. Se manifiesta de formas diversas y con personas distintas, y quizá ahí radica su mayor riqueza: no existe una sola manera de amar ni un único objeto del amor.

Cuando se pregunta a distintas personas qué les viene a la mente al escuchar la palabra amor, las respuestas suelen ser tan amplias como contradictorias: pareja, familia, hijos, felicidad, calor, seguridad y alegría, pero también dependencia, celos, miedo, soledad, sacrificio o esfuerzo. Esta mezcla de significados nos da una pista importante: no siempre hablamos de lo mismo cuando decimos “amor”.

Parte del conflicto surge cuando esperamos que el amor sea como en las películas. Cuando una pareja, una amistad o incluso nosotros mismos no cumplimos con ese ideal romántico, aparecen la frustración, el dolor y las exigencias hacia el otro. En ocasiones, la exigencia se vuelve interna: surge la culpa por no sentir o no construir ese “amor perfecto”, acompañada de pensamientos críticos y de los constantes deberías que desgastan la experiencia amorosa.

La globalización y las redes sociales han contribuido a homogeneizar ciertas formas de sentir y expresar el amor. Parecería que existe una manera correcta y universal de amar; que todas las parejas deben funcionar bajo los mismos parámetros; que el amor debe mostrarse públicamente, validarse en lo social y cumplir expectativas culturales (Carreño-Meléndez et al., 2011).

Al mismo tiempo, la exposición constante a modelos idealizados puede incrementar la ansiedad y el miedo

a la soledad, fortaleciendo la idea de que “tener pareja” es sinónimo de éxito emocional. Como todo quehacer humano, el amor también está atravesado por la cultura. Esta dicta cómo debe expresarse, qué se espera de hombres y mujeres, y qué conductas son consideradas pruebas de amor. En el amor convergen ideología, historia personal, mundo interno y contexto social; no es simplemente una emoción aislada (Carreño-Meléndez et al., 2011).

El amor no solo es un sentimiento universal, también es un concepto profundamente popularizado. Basta con pensar que en Instagram existen más de 200 millones de publicaciones relacionadas con el amor. Además, se ha convertido en un motor económico: el 14 de febrero tiene su propio lugar en el calendario y genera cada año miles de millones de pesos a nivel mundial, impulsando industrias como la floristería, la gastronomía, la joyería y el turismo. Todo esto refuerza ciertos mensajes sobre cómo “debería” vivirse el amor.

Entre los mitos más difundidos se encuentra la idea de que el amor verdadero une a dos almas gemelas, dura para siempre, todo lo puede y es capaz de soportar o perdonar cualquier cosa. Estos discursos, aunque románticos, pueden ser peligrosos, ya que justifican el sacrificio excesivo, la permanencia en relaciones dañinas o la negación de las propias necesidades (Ferrer et al., 2010; Ruiz, 2016).

También es común escuchar comparaciones entre el llamado “amor adolescente” y el “amor adulto”. A menudo se descalifica al primero como inmaduro o superficial, sin considerar que en cada etapa de la vida el amor se vive de manera distinta (Blos, 1971). Cambian las conductas, las formas de expresar afecto y también los procesos biológicos y emocionales. No se trata de un amor mejor o peor, sino de experiencias distintas.

A lo largo de la historia, el amor ha inspirado música, poesía, películas, investigaciones y decisiones que transforman la vida. Sin embargo, no existe una definición única y consensuada. Filósofos, psicólogos, poetas y escritores aún no logran ponerse de acuerdo, precisamente porque el amor tiene múltiples connotaciones.

PSICOLOGÍA

Aquí aparece uno de los principales problemas: muchas veces usamos la palabra amor para referirnos a experiencias que no necesariamente lo son. Confundimos amor con atracción, dependencia, miedo a la soledad o necesidad de validación.

Dos conceptos que comúnmente se confunden con el amor son la atracción física y el enamoramiento (Aguilar y Santos, 2013).

Amor y atracción física. La atracción suele estar presente en el inicio de muchas relaciones, pero por sí sola no constituye amor. Puede existir atracción sin vínculo profundo, y también puede disminuir con el tiempo sin que el amor desaparezca. Que alguien te guste y ames a alguien es muy distinto. La atracción y fascinación pueden surgir a primera vista, sin embargo, el amor no, requiere tiempo, conocimiento y va evolucionando (Yela, 2000).

Amor y enamoramiento. Sánchez (2007) señala que el enamoramiento incluye los primeros encuentros y el deseo intenso de involucrarse con otra persona. Se caracteriza por atracción, búsqueda de reciprocidad, a veces intensa preocupación por el otro y temor al rechazo. Es un estado que implica una fuerte activación cognitiva, fisiológica y conductual: palpitaciones, nerviosismo, dificultad para concentrarse, idealización e incluso celos o incertidumbre (Gaja, 1995).

El enamoramiento suele ser pasajero y puede surgir incluso hacia personas que no conocemos profundamente —como figuras públicas— debido a la tendencia a idealizar. En esta etapa, la intensidad emocional puede dificultar una percepción realista del otro, minimizando o ignorando aquellos aspectos que no encajan con la imagen construida (Martínez y Sánchez, 2009). Algunos autores, como Gaja (1995), señalan que puede presentarse solo una o dos veces en la vida y que es más frecuente en etapas como la adolescencia.

El amor, en contraste, es un estado más estable y duradero. Puede nacer del enamoramiento, pero no se reduce a él (Alberoni, 1991). Mientras en el enamoramiento predomina el deseo de ser correspondido, en el amor se consolida el interés genuino por el bienestar del otro y la construcción de un vínculo profundo.

Entonces, ¿qué es el amor?

Tal vez una definición única sea imposible. Sin embargo, explorar lo que no es el amor nos acerca a comprenderlo mejor. Cada persona puede comenzar a construir su propia definición al reflexionar sobre los vínculos que considera significativos. Al final, volvemos al mismo punto, la dificultad de definir el amor está en que se basa en la experiencia de cada uno sin el objetivo de idealizar, teniendo similitudes en algunos aspectos.

Desde una perspectiva personal, apoyada en la psicología, el amor puede entenderse como una emoción y también como una actitud o estado psicológico que surge cuando establecemos un vínculo significativo con alguien. Implica que la otra persona nos importe, que busquemos cuidar y sostener ese lazo, que intentemos comprenderla y apreciarla en su totalidad. Amar supone preocuparse por el otro, alegrarse por su bienestar y reconocer el valor de su existencia.

Quizá el amor no sea únicamente lo que sentimos, sino también lo que decidimos construir y mantener con conciencia, respeto y responsabilidad. Y puede que ahí radique su mayor desafío: amar no solo desde la emoción, sino también desde la elección consciente.

REFERENCIAS

Aguilar Méndez, G., & Santos Vega, M. X. (2013). Significado psicológico del amor a través de las etapas del desarrollo [Tesis de licenciatura, Universidad Nacional Autónoma de México]. Universidad Nacional Autónoma de México.

Albedroni, F. (1991). Enamoramiento y amor. Nacimiento y desarrollo de una impetuosa y creativa fuerza revolucionaria. México: Gedisa.

Ariza Ruiz, Alejandra, Viejo Almanzor, Carmen, & Ortega Ruiz, Rosario. (2022). El Amor romántico y sus mitos en Colombia: una revisión sistemática. Suma Psicológica, 29(1), 77-90. Epub March 12, 2022. Blos, P. (1971). Psicoanálisis de la adolescencia. México: Pax México

Carreño-Meléndez, J., Henales-Almaraz, M. C., & Sánchez-Bravo, C. (2011). El amor desde un enfoque psicológico. Perinatología y reproducción humana, 25(2), 99–108. Ferrer, V., Bosc, E., & Navarro, C. (2010). Los mitos románticos en España. Boletín de Psicología, 99, 7-31. https://www.uv.es/seoane/boletin/previos/N99-1.pdf Gaja, R. (1995). El síndrome del amor. España: Planeta. Martínez, M. y Sánchez, R. (2009). Caracterización emocional de las personas en enamoramiento. UNAM. Trabajo presentado en el XVII Congreso Mexicanos de Psicología. Acapulco, Guerrero. Ruiz, C. (2016). Los mitos del amor romántico: SOS celos (presentación en papel). (625636). En García-Gil, C (Coord.). Mujeres e Investigación. Aportaciones interdisciplinares: VI Congreso Universitario Internacional “Investigación y Género” de la Universidad de Sevilla, Sevilla, España. https://bit.ly/3uvPxSn Sánchez, R. (2007). Significado psicológico del amor pasional: lo claro y lo oscuro. Sociedad Interamericana de Psicología, vol.41, núm. 003, pp. 391-401. Recuperado de http:// redalyc.org

Yela, C. (2000). El amor desde la psicología social: ni tan libre, ni tan racional. Madrid: Pirámide. Yela, C. (s.f.). El amor adictivo. Universidad Complutense de Madrid. I Encuentro Profesional sobre Dependencias Sentimentales. F. Instituto Spiral. Recuperado de http://www. instituto.com/cursosyseminarios/encuentrods/resumenes/Carlos%20Yela.pdf

AMOR PROPIO TAMBIÉN ES CARGAR PESO

Hace poco, platicando con una amiga de cincuenta y tantos años, me compartió algo que me dejó pensando. A una familiar suya le diagnosticaron osteoporosis muy avanzada. Tan avanzada, que se fracturó vértebras simplemente al cargar a un bebé.

No les cuento más porque no se trata de alarmar… pero sí de despertar.

Esa conversación me hizo reflexionar sobre todos los reels y videos que vemos a diario sobre “el mejor ejercicio”, “la rutina ideal”, “cómo tonificar después de los 40”… y hay algo que se repite constantemente cuando entramos a esta década de la vida: necesitamos hacer entrenamiento de fuerza.

Y no, no me refiero a levantar pesas para competir. Me refiero a fortalecer nuestros huesos y músculos como un acto profundo de amor propio.

Después de los 40: la masa muscular importa (y mucho)

A partir de los 30 comenzamos a perder masa muscular de forma natural, y después de los 40 esta pérdida puede acelerarse si no hacemos nada al respecto. Menos músculo significa menos soporte para nuestras articulaciones y menos estímulo para nuestros huesos.

La osteoporosis —según la Organización Mundial de la Salud— es una enfermedad que debilita los huesos hasta volverlos frágiles y más propensos a fracturas. En México, millones de mujeres viven con osteopenia u osteoporosis sin saberlo.

El entrenamiento de fuerza estimula el tejido óseo. Cuando el músculo tira del hueso al contraerse, el cuerpo responde fortaleciéndolo. Es decir: los huesos necesitan carga para mantenerse fuertes.

El mito del 1.5 kg

Muchas veces escuchamos que mancuernas de 1 o 1.5 kg son “suficientes”. Y sí… son maravillosas cuando estamos en rehabilitación o iniciando después de una lesión.

Pero si queremos generar un cambio real en masa muscular y densidad ósea, necesitamos progresión.

Nuestros músculos se adaptan. Si siempre cargamos lo mismo, el cuerpo deja de recibir el estímulo necesario para fortalecerse.

No significa cargar pesado de un día para otro. Significa avanzar poco a poco.

EJERCICIO

¿Cómo hacer una progresión segura?

Aquí algunos principios básicos:

Comienza con un peso que te permita hacer entre 8 y 12 repeticiones con buena técnica.

Las últimas 2 repeticiones deben sentirse retadoras.

Cuando ese peso ya se siente “fácil”, aumenta ligeramente (medio kilo o un kilo es suficiente).

Prioriza ejercicios funcionales: sentadillas, peso muerto, desplantes, empujes y jalones.

Entrena fuerza al menos 2 o 3 veces por semana.

No necesitas dos horas en el gimnasio.

Con 20 minutos al día, trabajando de forma enfocada y progresiva, puedes generar un impacto enorme en tu salud ósea y muscular.

Amor propio no es solo cuidarse… es fortalecerse

Cuidarnos no siempre significa hacer lo más cómodo. A veces significa hacer lo necesario.

Levantar peso no nos hace “grandes” ni “masculinas”. Nos hace fuertes. Nos prepara para cargar a nuestros hijos, nuestras bolsas del súper, nuestras responsabilidades… y, sobre todo, nos prepara para envejecer con autonomía.

El verdadero amor propio no es solo verse bien hoy.

Es construir el cuerpo que queremos habitar dentro de 20 o 30 años.

Y eso empieza con algo tan sencillo —y tan poderoso— como atrevernos a cargar un poco más.

APPO

Amor propio no es solo cuidarse… es fortalecerse

Movimiento FIRE: El Arte de Comprar tu Tiempo

Alex Arriaga

E“La libertad financiera es la capacidad de vivir la vida que deseas y no tener que trabajar por dinero.”
Tony Robbins, Estratega financiero.

l acrónimo FIRE (Financial Independence, Retire Early) no se trata de no trabajar nunca más, sino de alcanzar el punto donde el trabajo es una opción, no una necesidad. Para quienes aspiran a retirarse a los 30 o 40 años, la fórmula tradicional de ahorro del 10% es insuficiente. Aquí, la estrategia es radical y de precisión quirúrgica.

1.

La Regla del 25 y el Número FIRE

El primer paso no es ahorrar, es calcular el costo de tu libertad. La comunidad FIRE utiliza la “Regla del 25”: necesitas acumular 25 veces tus gastos anuales para considerarte financieramente independiente.

El Cálculo: Si vives cómodamente con $30,000 al año, tu número FIRE es $750,000.

La lógica: Al invertir ese capital, puedes retirar el 4% anual (la famosa Regla del 4%) ajustado a la inflación, con una probabilidad muy alta de que el dinero nunca se agote.

2. Los 3 Sabores del FIRE: Elige tu Nicho

No todos los retiros tempranos son iguales. Dependiendo de tu estilo de vida, existen tres caminos principales:

Lean FIRE: Para los minimalistas. Se enfocan en gastos extremadamente bajos (vivienda pequeña, sin lujos) para retirarse con un capital menor de forma mucho más rápida.

Fat FIRE: Para quienes no quieren sacrificar el confort. Requiere un capital masivo para mantener un estilo de vida de clase alta o viajes constantes sin trabajar.

Barista FIRE: El punto medio. Tienes suficiente ahorro para cubrir tus gastos básicos, pero mantienes un empleo de medio tiempo (o un emprendimiento ligero) para cubrir extras o mantener seguros médicos.

3. Más allá del ahorro: Optimización de Impuestos y Estilo de Vida

Para retirarse en dos décadas en lugar de cuatro, el ahorro promedio debe rondar el

50% o 70% de los ingresos. Pero ahorrar no basta; hay que optimizar:

Geoarbitraje: Muchos seguidores de FIRE ganan en monedas fuertes (Dólar/Euro) y se mudan a países o ciudades con menor costo de vida, acelerando su capacidad de ahorro.

Eficiencia Fiscal: Utilizar cuentas exentas de impuestos o con impuestos diferidos es vital. Perder un 20% anual en impuestos puede retrasar tu retiro por 5 o 7 años.

Ingresos Pasivos Agresivos: La cartera no solo debe ser de bonos seguros; suele incluir fondos indexados (como el S&P 500) y bienes raíces que generen flujo de caja constante.

El movimiento FIRE es, en última instancia, un intercambio: sacrificar consumo hoy para comprar libertad mañana.

“Tu

tiempo es limitado, de modo que no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto.” Steve Jobs.

Brownie saludable en 4 minutos:

EL ANTOJO INTELIGENTE

Hay días en los que queremos algo dulce… pero no queremos sabotear nuestro esfuerzo.

Y aquí es donde entra este brownie saludable que se hizo viral: manzana, avena, huevo y cacao. Sin harina refinada, sin azúcar añadida y listo en microondas en cuestión de minutos.

Porque cuidarnos no significa vivir en restricción. Significa elegir mejor.

¿Por qué funciona esta receta?

La combinación es simple pero poderosa:

Manzana: aporta dulzor natural y humedad.

Avena: rica en fibra, ayuda a la saciedad.

Huevo: proteína que da estructura y apoyo muscular.

Cacao: antioxidantes y ese sabor intenso que tanto amamos.

Es una opción ideal como snack post entrenamiento o para ese momento de antojo por la tarde.

Brownie saludable en microondas

Ingredientes:

1 manzana grande

1 huevo

½ taza de avena en hojuelas

1 cucharada de cacao en polvo sin azúcar

½ cucharadita de polvo para hornear

1 pizca de canela (opcional)

1 cucharada de chispas de chocolate oscuro (opcional)

Preparación:

Licúa la manzana con el huevo.

Agrega la avena, cacao y polvo para hornear.

Mezcla bien hasta integrar.

Coloca la mezcla en un molde apto para microondas (previamente engrasado).

Cocina 3 minutos a potencia alta.

Revisa la textura: si aún está muy húmedo al centro, agrega 30 segundos más.

En la mayoría de los microondas queda perfecto entre 3:30 y 4 minutos, pero es mejor ir poco a poco para evitar que se reseque.

Debe quedar húmedo tipo brownie, no seco como pastel.

Puedes añadir chocolate líquido para decoar y disfrutar al máximo.

APPO

CHISTES...

La maestra le pregunta a Benito:

- Benito, ¿por qué tienes las mismas respuestas de tu compañero de pupitre?

- Pues, ¡Porque son las mismas preguntas que me hizo a mí y a mi compañero de pupitre maestra!

- ¿Está usted seguro que tengo pulmonía, doctor?, sé de casos en que el médico diagnosticó pulmonía y el paciente murió de otra cosa.

- No se preocupe - le dice el médico.Cuando yo trato a un paciente de pulmonía, muere de pulmonía.

- ¿Aló?

- ¿Padre?

- Si.

-Padre, es que mi mujer me abandonó disque, porque soy un hombre muy inseguro.

- Bueno, la verdad yo te he notado…

- ¡Ah no padre! ¡Ya acaba de regresar! ¡Solo fue al supermercado!

Un niño le pregunta a una señora su edad. Un poco molesta la señora le dice:

- ¡Niño! ¡A una mujer no se le pregunta la edad!

- Bueno. ¿y el peso?

- Ok. Tengo 42 años.

En la entrevista de trabajo

- ¿Cuál es su nivel de inglés?

- Muy Alto, señor...

- Bien, sabe ¿qué es oil?

- Mielcoles...

- ¡Mamá me corrieron del colegio!

- ¿Y eso por qué hijo?

- ¡No sé, yo creo recorte de personal!

La esposa le pregunta a Pablo.

- ¿Para qué hiciste esa soga en forma de horca?

- ¡Me voy a ahorcar!

- ¿Por qué?

- Porque estoy cansado que me digas que todo lo hago mal…

- Pablo…

- ¿Qué? ¿Me vas a pedir perdón?

- NO. ¡el nudo de la horca está mal hecho!

- Cariño estás preciosa

- Dime algo que no sepa

- Estacionarte.

- ¿Sabes, Paco? Mi hija ¡es igualita a mí!

- Debes de estar muy contento, Pepe.

- Yo sí, ella no me lo perdona.

Aún no había comenzado la misa. Algunos conversaban bajito, otros rezaban. De repente se aparece el Diablo frente a la congregación. Todos salen disparados en estado de pánico. Todos... menos una viejecita que ni se movió. El Diablo le clavo una mirada fulminante y le dijo:

- ¿Y tú? ¿No me tienes miedo?

- ¡Que va! ¡Estuve casado con tu hermano cuarenta años!

- Ya no me escuchas cuando te hablo Antonio

- Lo que quieras cariño, una tortilla o lo que te venga bien, tampoco tengo mucha hambre.

- Amor, ¿Cuál es la clave nueva del Wiffi que pusiste?

- La fecha en que nos casamos.

- Ok. Mejor yo uso datos celulares.

- ¿Por qué te casaste conmigo?

- Porque me haces reír mucho Pablo.

- Yo pensé que era porque realmente me amas.

- ¡Jajaja! ¿Te das cuenta lo que te digo Pablo? ¡Qué chistoso! ¡jajaja!

Un hombre nota está perdiendo la memoria y su mujer le dice:

- No te preocupes, pregúntale al vecino. Le ocurría lo mismo, y fue a un médico muy bueno que le resolvió el problema. El hombre va a verlo y le pregunta; el vecino le contesta que es cierto:

-Y, ¿cómo se llama ese médico?

- El médico... sí, hombre... lo tengo en la punta de la lengua... el médico... Eh... ¿Cómo se llama esa virgen que está en Francia que hace milagros?

- ¿Lourdes?

- ¡Eso! -gritando: - ¡Lourdees! ¿Cariño, como se llama el médico ese de la memoria?

LA AMISTAD Y EL AMOR

Nos encontramos ya, plenamente instalados, en éste venturoso año, y, dispuestos para celebrar nuevamente, el tradicional día del amor y de la amistad, éste 14 de febrero. Por supuesto, que, en días tan sombríos, en los que priva la incertidumbre y la inseguridad, será siempre un auténtico bálsamo, el poder disponer de un pequeño respiro, y dedicarnos a vibrar con estos sentimientos, que indiscutiblemente, siempre deben de anidar en nuestros corazones.

Debemos de partir de la premisa fundamental, de que los humanos, por definición, somos entes eminentemente sociales. Ninguno podemos existir como una isla, aislados de los demás. Eso no está en nuestro ser. Estamos hechos y diseñados, para socializar, y pasar nuestra existencia, rodeados de otras personas, con las que tenemos que aprender a convivir en éste único mundo que tenemos.

Una primera cuestión sería: ¿Es válido el celebrar y festejar el día de la amistad y el amor, en esta época marcada por tantos imponderables? Mi respuesta es afirmativa, y, más aún, precisamente por esas razones, es que hoy y siempre, tenemos de recordar que los 2 más grandiosos sentimientos que dan color y calor a la existencia, deben estar en y entre nosotros, simple y sencillamente, para hacer mejor y más placentero, nuestro andar por éste grandioso viaje llamado VIDA.

La AMISTAD y el AMOR, representan en forma auténtica, lo que somos los seres humanos. La primera es la que nos permite ir construyendo a lo largo de nuestra existencia, una firme red de hermandad, con personas que se convierten en Ángeles, enviados por el Señor. Encontrar y ser un verdadero amigo, es un tesoro, que alguien describió que es como verte a ti mismo, en otro cuerpo. Un amigo verdadero, está contigo, apoyándote en las buenas y en

las malas, o simplemente, alegrándote los días, sólo con su presencia. Aquellos que sólo te acompañan en tus éxitos, y, te abandonan en los fracasos, jamás los consideres como amigos, sólo están por algún interés personal y más vale mantenerlos al margen de tu camino. Cuando un auténtico amigo, ya no está, sea porque ya ha partido o por la distancia, siempre deja en tu ser su esencia, y ha cambiado e iluminado tu vida, tan sólo por existir o haber existido.

El AMOR, por otra parte, es un sentimiento que nace directamente del corazón, que ilumina nuestra senda y hace más felices los días alegres, y que además nos consuela en las tristezas. Ninguna vida encaja por sí sola, a veces nos tocamos por los bordes, una vida con otra, pero en ocasiones, se cubren completamente una sobre la otra, eso es el AMOR. No se encuentra, como comúnmente se dice, ya que no es algún objeto escondido, se siente, y lo que sí es un hecho, es que puede adoptar muchas formas. Puede ser, sobre todo al inicio, como una intensa lluvia, que nos empapa, pero, en ocasiones, la vida con sus crueles embestidas, puede ir secándolo en la superficie, y es ahí, en dónde debemos de luchar por mantenerlo, haciéndolo vivir nuevamente desde las profundas raíces que creamos. Nunca olvidemos que el AMOR requiere de tolerancia infinita y una enorme comunicación. Jamás demos nada por supuesto o entendido. La claridad y el diálogo son la piedra angular de cualquier relación.

La manera más fácil, y práctica, de encontrar un verdadero sentido a tu existencia, es poner todo tu empeño y dedicarte a amar a tus seres queridos, a los demás y también a lo que haces. Eso hará que trasciendas, ya que estarás dejando lo mejor de ti, en cada corazón que hayas tocado en tu camino. Tratemos de encontrar lo bueno y hermoso que se nos regala cotidianamente, AHORA, y no únicamente cuando ya sea muy tarde y lo hayamos perdido.

DESDE CULIACÁN

Todo el amor que hemos creado, sigue ahí, y en cada corazón que hemos tocado, quedará, incluso cuando ya no estemos presentes. Es INMORTAL. La vida podrá tener un final, pero el AMOR y la AMISTAD, no.

En este momento, recuerdo a cada uno de mis grandes amigos y una enorme sonrisa cubre mi rostro, agradezco a Dios por haberlos puesto en mi camino. Elevo también, una plegaria por los ya ausentes y por los que sufren quebrantos en su salud. Tratemos de demostrar siempre, tanto el amor, como la amistad. No son sentimientos que puedan estar en forma automática, se deben de cultivar estando presentes, personalmente de ser posible, o en su defecto, con llamadas o detalles que demuestren lo que sentimos. Nunca dejemos para después las muestras de afecto. Jamás sabremos, sí podremos tener otra oportunidad de hacerlo. La vida es efímera, y nunca avisa su final. El tiempo lo volvemos inútil y lo desperdiciamos, cuando lo pasamos pensando en que estamos sólos…

Termino con un relato del libro, Martes con mi viejo profesor de Mitch Albom:

“Un hombre y una mujer, uno, incapaz de hablar, la otra de oír, ¿cómo se pueden comunicar?: nos tomaremos de la mano y nos transmitiremos AMOR, después de tantos años no nos hace falta oír o hablar, para sentirlo”.

Como escribió Richard Bach: “Nuestra amistad no depende de cosas, como el espacio y el tiempo”.

“La amistad, marca una vida de una manera más profunda que el amor. El amor corre el riesgo de degenerar en obsesión, la amistad, nunca es más que compartir”. Elie Wiesel.

“El amor está muy bien a su modo, pero la amistad es una cosa mucho más alta. Realmente no hay nada en el mundo más noble y raro, que una amistad verdadera”. Oscar Wilde.

“Un día se encontraron el amor y la amistad, y el amor le preguntó a la amistad, ¿para que estás tú, sí ya existo yo?, y la amistad respondió, por qué yo llevo una sonrisa, en donde tú dejaste una lágrima”. Anónimo.

Así es, mis estimados y queridos amigos, lo más importante para nuestra felicidad y la del prójimo, es aprender a brindar AMISTAD Y AMOR, para lo cual, también tenemos que dejarlos entrar a nuestra existencia. Nadie puede brindar lo que no tiene. El AMOR, es lo único que nos hace seguir VIVOS, aunque ya no estemos. La vida llega siempre, aunque parezca que se va. ¡GANA EL AMOR! ¡EL AMOR SIEMPRE GANA!

Hoy y siempre, deseo de todo corazón, que es de ustedes, que Dios los bendiga, en compañía de sus seres queridos. Fuerte abrazo.

“...lo

más importante para nuestra felicidad y la del prójimo, es aprender a brindar AMISTAD Y AMOR...”

LA SOMBRA EMOCIONAL: lo que negamos de nosotros y dirige nuestra vida

Gaby Ávila

No todo lo que somos vive a la luz de la conciencia. Hay aspectos de nuestra personalidad, emociones y deseos que aprendimos a ocultar porque, en algún momento, no fueron bien recibidos. No desaparecieron. Simplemente se replegaron.

A eso, desde la psicología profunda, se le llama la sombra. La sombra emocional no es lo negativo en sí mismo. Es todo aquello que fue rechazado, reprimido o silenciado para poder adaptarnos, pertenecer o sobrevivir emocionalmente. Puede contener rabia, tristeza, miedo, pero también fuerza, sensibilidad, creatividad o autenticidad que no encontraron espacio para expresarse.

Carl Gustav Jung afirmaba que la sombra está formada por aquellas partes del yo que no encajan con la imagen que aprendimos a mostrar al mundo.

Lo que no fue aceptado afuera, lo escondimos adentro. El problema no es tener sombra. El problema es vivir sin reconocerla. Cuando la sombra no es integrada, no se queda en silencio. Se manifiesta de otras formas: reacciones desproporcionadas, juicios constantes hacia los demás, autosabotaje, relaciones conflictivas, cansancio emocional o una sensación persistente de no estar viviendo la propia vida.

Muchas veces aquello que más criticamos en otros es precisamente lo que no hemos podido aceptar en nosotros. La sombra suele proyectarse: la vemos afuera porque nos resulta demasiado incómodo mirarla dentro. Negar la sombra no nos vuelve más luminosos; nos vuelve menos conscientes. La verdadera madurez emocional no consiste en eliminar lo incómodo, sino en hacerse cargo de ello.

EL RINCÓN DE GABY

Integrar la sombra no significa actuarla sin límites ni justificar conductas dañinas. Significa reconocer su existencia, escuchar su mensaje y devolverle un lugar consciente en la identidad. Cuando una emoción deja de ser negada, pierde su poder destructivo. Aceptar la sombra es aceptar la complejidad humana. Es dejar de dividirnos entre lo “bueno” y lo “malo” para empezar a vivir de forma más íntegra.

Paradójicamente, cuando una persona se permite mirar su sombra con honestidad, gana libertad. Deja de ser dirigida por impulsos inconscientes y comienza a elegir desde la conciencia. La luz auténtica no nace de negar la oscuridad, sino de atravesarla. Porque solo quien se reconoce completo puede vivir de manera plena. Integrar la sombra emocional no es un acto de confrontación, sino de honestidad interior. Cuando una persona deja de huir de aquello que negó de sí misma, recupera coherencia y dirección. La sombra no pide ser eliminada, pide ser comprendida. Solo así deja de dirigir la vida desde el inconsciente y se convierte en una fuente de autoconocimiento, madurez y libertad interior. La conciencia no nace de ser perfectos, sino de atrevernos a mirarnos completos.

“Lo que no reconoces de ti no desaparece: te gobierna desde la sombra.”

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