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El Camino del Amor


El camino del amor Una v铆a para desnaturalizar la violencia Graciela Aldana de Conde y Equipo de Gesti贸n del Conocimiento e Innovaci贸n de la Fundaci贸n Plan


Fundación Plan Calle 71 No. 13-47 Teléfono (571) 3454099 www.plan.org.co Bogotá. Colombia Presidente Fundación Plan Gabriela Bucher Balcázar Vicepresidente de Conocimiento y Gestión de la Innovación Eliana M. Restrepo Chebair Gerentes Regionales Shirley Navarro. Cartagena Ezequiel Mosquera. Sincelejo Martha Espinosa. Tumaco James Martínez. Cauca-Valle Betty Moreno. Chocó Discusión y elaboración del Informe sobre los resultados de la investigación Graciela Aldana de Conde Propuesta: El camino del Amor Graciela Aldana de Conde Proyecto de Investigación: Prevención de las Violencias en la Escuela Coordinacion e Investigación Nacional Andrés Prieto Navarro Asesoria Técnica Nacional Gabriela Luna Avila Eliana M. Restrepo Chebair Coordinación e Investigación Local Orlando Arcieri. Oficina Cartagena Shirley Sierra. Oficina Sincelejo Teresa Cuesta. Oficina Tumaco Andrés Prieto. Oficina Cauca y Valle Elias Cordoba y Nazaria Ruiz. Oficina Chocó Asesoría estadística Jorge Ortiz, Óscar Montealegre y Omar Ortega Dirección Editorial Marta Diva Villegas Trujillo Coordinación Editorial Juan Carlos Giraldo Saavedra Corrección de estilo Claudia Patricia Fonseca Socha Marlon Fidel Carrero Ramírez Diseño y diagramación María Paula Forero Díaz

Dibujos de la Galería de los Miedos Niños y niñas participantes en los talleres Ilustración del mandala Niño JM Giraldo Ilustraciones de los arquetipos y árbol de causas y consecuencias Jota Camargo Impresión Panamericana Formas e Impresos S.A. Impreso en Colombia ISBN: 978-958-8637-12-9 Esta publicación es el resultado de la investigación realizada por la Fundación Plan durante los años 2009 y 2010, en 84 sedes educativas localizadas en 19 municipios de Colombia, ubicadas en los departamentos de Bolívar, Sucre, Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño, con una población escolar de 36.000 niños y niñas. Ninguna parte de este libro podrá ser reproducida o transmitida en forma alguna o por ningún medio, electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación o almacenamiento de información y sistema de recuperación sin la previa autorización por escrito de la Fundación Plan. Primera edición: Diciembre de 2011 ©


Fundación Plan reconoce la participación de niños, niñas, jóvenes y comunidades educativas de las sedes escolares que contribuyeron para el desarrollo de la presente investigación. CAUCA Y VALLE DEL CAUCA # Jorge Eliécer Gaitán # Santa Ana # La Gran Colombia # Manuel María Villegas # Santa Martha # Yolombó # Cañutico # La Paila # Cosechas # Cascajero # San Joaquín # La Balsa # San Francisco # San Gregorio/Bello Horizonte # Munchique # Concepción Palacios # Timba # San Miguel # Altos de París # San Pedro Claver CARTAGENA - BOLÍVAR # Membrillal # Las Latas # El Ceibal # Bayunca # Tierra Baja # San José Claveriano # Lázaro Martínez # Liceo de Bolívar # La Paz # Fernando de la Vega ARJONA - BOLÍVAR. # Arturo Ramírez # Benjamín Herrera

MALAGANA - BOLÍVAR # Técnico de Malagana # El Campo VILLANUEVA - BOLÍVAR # Nuestra Señora del Carmen # Etelvina Vásquez # Villanueva # Corazón a Corazón TURBACO - BOLÍVAR # Bella Vista # Buena Esperanza TUMACO - NARIÑO # General Santander # La Comba # Panamá # Tres Cruces # Integrada RM Bischoff # Olaya Herrera # Viento Libre # Liceo Nacional Max Seidel # Morrito # Tumac # La Florida # Bocas de Curay # Soledad Curay # Olivo Curay # La Brava # Cortadura # Peña Colorada # Tangareal del Mira # Viguaral # Las Brisas SAMPUÉS - SUCRE # Luis G. Portacio # Millán Vargas

# Mariscal Sucre # Calle Larga QUIBDÓ - CHOCÓ # La Gloria # Ernesto Samper Pizano # Luis Gonzalo Perea # Divino Niño # Niño Jesús # San Vicente # Obapo # Brisas del Poblado # Francisco Córdoba # San Martín BAHÍA SOLANO - CHOCÓ # Luis López de Mesa # DUMA # Normal Santa Teresita RÍO QUITO - CHOCÓ # Antonio Anglés TADÓ - CHOCÓ # La Unión ISTMINA - CHOCÓ # Eduardo Santos # Pueblo Nuevo # Diego Luis Córdoba de Varones de Istmina # Diego Luis Córdoba de Niñas de Istmina CONDOTO - CHOCÓ # María Auxiliadora


CONTENIDO

Primera parte 21 Introducción La realidad de la población afrodescendiente en Colombia

25

CARACTERIZACIÓN DE LA VIOLENCIA EN ESCUELAS DE LA REGIÓN AFROCOLOMBIANA 26 ABORDAJE METODOLÓGICO 26

Capítulo I Asomándonos al fenómeno de las violencias 28 CLARIFICANDO TÉRMINOS 28 Aproximación conceptual 28 Violencias visibles e invisibles 29

Capítulo II Abordaje metodológico 33 ENFOQUE INVESTIGATIVO

33

MOMENTOS METODOLÓGICOS 35 CONTEXTO SOCIO-ESPACIAL DEL ESTUDIO

Capítulo III Los caminos del desamor

38

45

LAS VIOLENCIAS MÁS PRESENTES EN LAS ESCUELAS 45 Encuesta general 45 Muestra de la encuesta 46 CARACTERIZACIÓN DE LAS VIOLENCIAS ESCOLARES 46 Niños y niñas como agentes activos, sujetos de bullying, actores de la violencia 48 Niños y niñas como objeto de bullying o receptores de violencia 50 Castigo físico y psicológico hacia los y las estudiantes 71 Discriminación social 81 Abuso sexual 93 Inducción al consumo de sustancias psicoactivas 99 Violencia por pandillas 101

Capítulo IV Hacia el fortalecimiento del guerrero luminoso

109

LA CONSULTA ESCOLAR ¿A qué le temen niños, niñas y jóvenes? Comprendiendo el miedo La galería de los miedos Los 10 miedos más frecuentes

109 109 109 110 112

TAN CERCA DEL AMOR, TAN LEJOS DEL MIEDO Causas de los miedos Consecuencias de los miedos

126 127 127


SÍNTESIS DE LOS RESULTADOS DE LA INVESTIGACIÓN 130 Frente a la naturalización de la violencia: cuidar la inocencia 130 En cuanto a la escalada del bullying: fortalecer el empoderamiento 130 Erradicar el castigo físico y psicológico: el respeto como fundamento de las relaciones 130 Abuso sexual: escuelas protectoras 130 Discriminación: celebrar la diversidad 131 Transformar el miedo en confianza y coraje 131 Actividades y herramientas útiles para identificar, tratar y prevenir el bullying 131

Capítulo V Giros y transformaciones

SEXTO GIRO 143 El empoderamiento: mecanismo de desarrollo personal e institucional – Celebrar la vida SÉPTIMO GIRO 144 Refundar la escuela – Construcción colectiva

Galería de los miedos Segunda parte

145 217

Capítulo VI La propuesta: el camino del amor 221

TERCER GIRO 139 Desnaturalizar la violencia – La convivencia en el amor

¿POR QUÉ EL AMOR ES EL VERDADERO ANTÍDOTO CONTRA LA VIOLENCIA? 221 EL CAMINO DEL AMOR 222 La Llamada 222 Portal de ingreso para El Camino del Amor 224 Eros y Tánatos 227 Emprender El Camino 229 Los arquetipos: aliados internos 229 Fundamentos para el trabajo con arquetipos 231 Principios metodológicos para trabajar los arquetipos 233 Arquetipos a despertar en El Camino del Amor 235

CUARTO GIRO 141 Instaurar una ética del autocuidado – Antídoto para la soledad

Epílogo Desnaturalizar la violencia y refundar la escuela

136

PRIMER GIRO 138 Un cambio de énfasis – Renovar la mirada SEGUNDO GIRO 139 Disposición a reinventarse – Siempre innovadores

QUINTO GIRO 142 Consolidar climas creativos – Aprender sin miedo

277


Es posible operar una transformación, una sanación, que libere nuestra realidad interior y nos permita tener relaciones sanas con nosotros mismos, con los demás y con el entorno.

Claudio Naranjo

Presentación Hablar de Colombia en el imaginario de muchas personas es referirse a un país violento. Y no es para menos, durante los últimos cincuenta años Colombia ha estado inmersa en una espiral de violencias que abarca diversos tópicos de su realidad social, política y económica. Las expresiones de esta dinámica han conllevado la aparición de un sinnúmero de reflexiones académicas relacionadas con las causas y consecuencias del conflicto armado, el desplazamiento forzado, la inequidad en la distribución de la riqueza y los sistemas de exclusión social, entre otros. Este libro es un aporte altamente significativo al tema. Ha sido escrito a partir de una mirada honesta y reflexiva de la realidad educativa y social presente en regiones del país con poblaciones afrocolombianas, en las cuales existen violencias invisibles producto del abandono estatal, desconocimiento por parte de la sociedad civil de su identidad, y una discriminación social no reconocida, pero vigente y actuante en todos los planos: educativo, económico, político y cultural.

Debemos reconocer que pocas reflexiones han profundizado en la forma como la violencia hace su aparición en el entorno escolar y en las consecuencias que esto tiene en la vida de niños y niñas1. Las aproximaciones con las que se cuenta en la actualidad, las cuales han sido adelantadas principalmente por universidades y ONG2, ofrecen una visión de las dinámicas en algunas escuelas de zonas urbanas, y muestran la precaria revisión y abordaje de la problemática por parte de los entes estatales encargados de administrar la educación en el país. Aunque es importante reconocer los avances del Ministerio de Educación Nacional en los últimos años a través del Programa de Competencias Ciudadanas, el cual se articula en torno a tres ejes: convivencia y paz; participación y responsabilidad democrática, y pluralidad, identidad y valoración de las diferencias, también se debe agregar que es necesaria una mejor articulación del Ministerio con sus Secretarías para potencializar estas iniciativas a nivel regional. Las instituciones educativas, que tienen por mandato de ley la responsabilidad de pro-


piciar la creación de gobiernos escolares y manuales de convivencia, y garantizar la generación de competencias para la ciudadanía como parte de los planes de formación, se sienten un tanto a la deriva, sin estrategias de acompañamiento efectivas. Esto comprueba que no bastan las disposiciones de ley para generar entornos de protección y convivencia pacífica para niños y niñas. Asimismo, es innegable que es importante avanzar en una lectura reflexiva y actualizada de la escuela y sus actores que nutra la acción pedagógica, transforme las relaciones de poder y convoque a docentes, padres, madres y estudiantes en torno a un objetivo común. La imagen de la escuela de antaño, especialmente de las zonas rurales del país, con una identidad basada en el miedo a la autoridad, el respeto hacia el docente y un currículo ortodoxo e inflexible, en el cual a los niños y las niñas solo se les llevaba a asimilar una gran cantidad de contenidos teóricos de poca aplicación a su realidad, ha quedado atrás, dando paso a una escuela en donde

convergen múltiples realidades. Desde las promovidas por el Estado para profesionalizar el servicio, crear mallas curriculares e instaurar elementos para la gestión participativa y democrática, hasta las que inciden en la dinámica interna de la escuela como consecuencia del accionar de los grupos armados, el desplazamiento, la pobreza, el resquebrajamiento de los núcleos familiares e incluso la tecnología, cuyos efectos en la educación de hoy no se pueden desconocer. Desde esta perspectiva, la escuela como expresión dinámica del contexto social es un espacio en permanente creación que se nutre de los imaginarios, las acciones y las relaciones que cotidianamente tejen los docentes, los niños, las niñas, las madres y los padres de familia. Por ello, se considera un escenario social con una alta conflictividad, en donde priman las lógicas de poder basadas en el uso de la fuerza y existe un bajo aprecio por los referentes de autoridad. Allí se manifiestan diversas prácticas y relaciones basadas en una violencia presente durante las últimas generaciones, que ha propiciado


el fenómeno de su naturalización y que es preciso retar pues puede convertirse en el principal obstáculo para la transformación personal y social. Consciente de esta problemática, durante los años 2009 y 2010, la Fundación Plan en Colombia, en alianza con Plan Alemania, apoyó la realización de una investigación de carácter participativo que involucró a docentes, padres, madres y estudiantes de 84 sedes escolares de cinco regiones del país3. La mayoría de estas escuelas (76) se encuentran ubicadas en comunidades afrocolombianas del país, y las restantes en zonas en donde hay presencia de población indígena. Esta particularidad permitió realizar una caracterización de la realidad educativa de dichas poblaciones en Colombia, con base en variables sensibles como la etnia, el género y la perspectiva de derechos, identificando los planes vitales de las comunidades afro e indígenas, las dinámicas de construcción diferencial de género, las formas de participación y de relación con otros pares y adultos, las formas de expresión y los elementos culturales que

pueden estar generando formas de discriminación de diferente tipo. La comprensión de las situaciones de violencia presentes en estas escuelas, a las que asisten niños y niñas mayoritariamente afrocolombianas, partió de analizar la manera como estudiantes, docentes, padres y madres de familia dimensionan y comprenden la magnitud y el impacto de esta violencia en la cotidianidad de la vida escolar. Dada la multiplicidad de imágenes que puede ofrecernos la aparición de prácticas violentas en la escuela, debemos aclarar que hablamos de “las violencias escolares”, entre las que se destacan fenómenos como el acoso escolar o bullying, el castigo físico/psicológico, el abuso sexual, la discriminación, e incluso el maltrato a docentes. Animados por la necesidad de emprender una búsqueda de opciones de transformación personal y cultural participativa, convocamos a los diferentes actores de las escuelas donde se llevó a cabo este ejercicio de caracterización de las principales violencias escolares, para asumir


de manera conjunta una indagación acerca de los factores culturales, pedagógicos e inter-generacionales que dan cuenta de las principales expresiones de violencia. Asumimos como metodología la investigación acción participativa, pues como plantea Gloria Pérez Serrano, “la principal riqueza que caracteriza la investigaciónacción es la sistematización, comprensión y mejora de la realidad, orientada a la capacidad de transformación y cambio de la realidad social, lo cual constituye y justifica su razón de ser, especialmente en el caso de la investigación acción participativa”4. Por otra parte, con el fin de enmarcar esta investigación en sintonía con las políticas de Plan de trabajar con comunidades vulnerables en las cuales factores como la discriminación hacia las comunidades afrodescendientes e indígenas, la pobreza y el descuido estatal hacia la niñez y la juventud se ven reforzados por tradiciones de exclusión de la mujer y los niños de la vida social, se seleccionaron los siguientes énfasis5: la perspectiva de género, por considerar que las niñas representan el

elemento más vulnerable en estas poblaciones; la perspectiva de ciclo vital para comprender qué dispositivos culturales generan y mantienen la violencia a través de las diferentes etapas del desarrollo, y la perspectiva afrodescendiente, dado que esta población ha sido sistemáticamente excluida y olvidada; lo anterior para comprender las singularidades que asumen las violencias visibles e invisibles en relación con estos tres factores. Mediante técnicas de trabajo que incluyeron encuestas a niños y niñas, dibujos sobre miedos, encuestas y talleres a docentes, grupos focales de padres y madres, cartografía social y festivales culturales de integración comunitaria fue posible realizar, bajo el liderazgo de los comités de dinamización que se organizaron en cada escuela, una aproximación general a las violencias escolares en estos contextos particulares del país, de las que a la fecha no existían reportes ni estadísticas significativas. Este libro consta de dos partes: en la primera se describen los fundamentos conceptuales y metodológicos de la investigación; se recogen las tendencias generales de


las modalidades de violencia que se presentan en el ámbito escolar indagando por los tipos de violencia predominantes según la edad, el ciclo vital y el género, y cómo se manifiestan de manera particular en cada una de las regiones, según sus singularidades culturales y sociales. Esta primera parte también incluye conclusiones importantes acerca de las principales violencias de los maestros y las maestras hacia niños, niñas y jóvenes; reflexiones en torno a cómo se percibe el docente a su vez como receptor de violencias y como agente activo de las mismas y, finalmente, presenta percepciones de los padres y las madres de familia acerca de los principales cambios en el comportamiento de niños, niñas, maestros, maestras y ellos mismos en cuanto a las diferentes modalidades de violencia, así como su opinión acerca de temas como el castigo y la sexualidad, entre otros. Por último, se presenta una caracterización de los miedos más notorios presentes en niños, niñas y jóvenes, y su relación con las diferentes modalidades de violencia estudiadas, y se proponen siete giros o trans-

formaciones significativas orientadas a enfrentar la problemática identificada, generando procesos de transformación en las escuelas. En la segunda parte del libro se abordan los conceptos de la propuesta denominada “El Camino del Amor – Una vía para desnaturalizar la violencia”, que busca poner el amor a sí mismo, al otro, a la naturaleza, a los espacios que nos albergan y a la tarea de enseñar y aprender como factor equilibrador por excelencia frente al maltrato, el irrespeto y el inadecuado ejercicio del poder que subyace a la violencia. Adicionalmente, se plantean lineamientos tendientes a erradicar el miedo y la violencia como formas de relación y estrategias pedagógicas, para darle paso a relaciones basadas en el conocimiento y cuidado de sí y de los demás, y a la consolidación de ambientes protectores que propicien un clima creativo donde sea posible aprender con confianza y crecer sin miedo. Quisiéramos resaltar la valiosa participación de todo el equipo de investigación y asistencia técnica y


trabajo comunitario de Plan, de nuestros aliados en las escuelas, educadores, padres y madres de familia y de las comunidades, de los niños y de las niñas, los y las adolescentes y jóvenes que nos confiaron sus preocupaciones y valientemente nos contaron sus experiencias y sus percepciones sobre sus miedos y las violencias que

ocurren en su entorno escolar, aportándonos también luces para imaginarnos y construir conjuntamente caminos educativos. Finalmente, a Graciela Aldana de Conde, nuestra gran aliada y guía vital, por su sabiduría y por ser una persistente caminante por el camino del amor.

Gabriela Bucher Balcázar Presidente Fundación Plan

1

Ver Chaux, Enrique, Buscando pistas para prevenir la violencia urbana en Colombia: conflictos y agresión entre niños y adolescentes de Bogotá. Revista Estudios Sociales, 2002.

4

Pérez Serrano, Gloria, La investigación acción en la Educación formal y no formal. Salamanca, Departamento de Didáctica, Organización Escolar y Métodos de Investigación, Universidad de Salamanca, 1993.

2

Hederich Martínez, Christian et al., Aprender, enseñar, convivir. La cotidianidad escolar y el logro educativo. Educación compromiso de todos. La violencia en los colegios de Bogotá. Bogotá, Secretaría de Gobierno, 2006. Las 84 sedes educativas se encuentran localizadas en 19 municipios de Colombia, ubicados en los departamentos de Bolívar, Sucre, Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño. Su población escolar es de 36.000 niños y niñas.

5

Fundación Plan cuenta con una política de igualdad de género cuyo objetivo es promover y practicar activamente la igualdad de género en todos los ámbitos de su quehacer institucional y operacional. Esta política incluye el trabajo sistemático en la reducción de todas las prácticas culturales y estructurales que limitan el ejercicio de los derechos de la mujer y la igualdad de género, incluyendo la prevención y la respuesta a la violencia, la explotación sexual y el abuso.

3


Prólogo

Procesar e introducirme de lleno en los resultados de la investigación realizada por los coordinadores de las Unidades de Programa de la Fundación Plan: “Prevención de la violencia en las escuelas afrodescendientes”, la cual dio origen a este libro, representó un reto personal y profesional muy significativo pues me puso en contacto con la forma creciente como la violencia se ha deslizado en la cotidianidad de los colombianos, quienes hemos construido un relato acerca de nuestro ser social según el cual somos una nación violenta —como si tuviéramos un gen especial que nos hace violentos—. Así, hemos caído en una especie de profecía de autocumplimiento destructiva que nos dificulta avanzar hacia una sociedad más justa, equitativa y democrática. Si bien es cierto que negar la violencia no es la solución, puesto que no tomamos medidas para denunciarla y erradicarla, naturalizarla lo es aún menos pues es una forma de aceptarla y ratificarla como mecanismo de relación validado y justificado socialmente.

En efecto, permitir que la violencia se considere un rasgo definitorio de nuestra identidad, y llegar incluso a considerarla como deseable cuando se presenta en los niños y las niñas, es olvidar que el comportamiento violento —como la mayor parte de los comportamientos sociales— es aprendido, y que para definir límites frente al abuso de los otros no se necesita la violencia, sino la construcción de climas donde la subjetividad cambiante del ser humano se pueda expresar, así como la consolidación de organizaciones y relaciones sociales basadas en el respeto y la complementación y no en la exclusión. Si a la naturalización de la violencia se unen la sobreexposición de hechos violentos a través de los medios de comunicación, y las situaciones de inequidad social en las que sobreviven la mayoría de los habitantes en las regiones donde se realizó la investigación, así como una gran parte de nuestro país, podemos afirmar que lo que sí tenemos sin lugar a dudas los colombianos es una historia de violencias de muy diversa índole y un entorno


también violento que exige no un relato que autoafirme la destructividad sino, por el contrario, uno que reafirme la capacidad creativa, laboral, de sacrificio y coraje de los colombianos para superar las dificultades. La primera parte de este libro: “Caracterización de las violencias en las escuelas afrocolombianas”, da cuenta de la fundamentación conceptual de las diversas formas de violencia estudiadas, las bases metodológicas, los instrumentos y los resultados de la investigación, así como de una ampliación conceptual de la principal forma de violencia presente en las escuelas: el bullying. Igualmente, en esta primera parte del libro se dan a conocer los principales miedos de los niños, las niñas y los jóvenes, así como algunos de sus dibujos, y los miedos característicos de las diferentes regiones participantes. Se muestra también qué realidades escolares y familiares develan, y cuál es el impacto de las diversas modalidades de violencia en los niños y las niñas participantes en el estudio.

Esta exploración sobre los miedos de los niños y las niñas se llevó a cabo en el componente de la investigación denominado “La consulta escolar”, el cual fue especialmente revelador de los mecanismos a través de los cuales el miedo se convierte en un elemento socializador sin prever su impacto demoledor en la confianza, la autoestima, la alegría de aprender y el desarrollo armónico de niños, niñas y jóvenes, así como en el establecimiento de relaciones intergeneracionales constructivas y estimulantes. Igualmente, este trabajo nos contacta con la fuerza expresiva y la creatividad con la que niños y niñas narran su mundo a través de la pintura, transformándolo y enriqueciéndolo con su imaginación. Es tal la riqueza de este material que solo logramos asomarnos a sus manifestaciones expresivas siendo mucho lo que aún queda por indagar. El Capítulo V —último de la primera parte— es un puente entre la problemática detectada y las más importantes transformaciones o giros propuestos como una forma de concretar algunos de los principales cambios


culturales, los nuevos énfasis pedagógicos y los pilares estructurales que está requiriendo el repensar la escuela en este siglo XXI. Finalmente, en la segunda parte del libro se encuentra la propuesta que hemos denominado “Camino del amor”, la cual surgió en la exploración de nuevas opciones, al descubrir que el amor es el aglutinante por excelencia, ya que no puede haber amor sin respeto y sin reconocimiento del otro, y la violencia es ante todo un acto de profundo irrespeto por el ser y la vida, es un irrumpir despiadado en la cotidianidad, cuyos efectos en la sobrevivencia, en la posibilidad de habitar con dignidad y confianza los diferentes entornos y crecer con seguridad y alegría, son profundos. Los desarrollos conceptuales del Camino del amor se complementaron con abordajes prácticos que posibilitan aplicarlo en la cotidianidad de las familias y las escuelas, apropiárselo y seguir desplegándolo con el aporte de todos los actores involucrados en la educación.

En efecto, el amor es la energía que equilibra y devuelve la armonía a las relaciones y los entornos signados por la violencia, puesto que el amor es aceptación de la perfecta imperfección propia y del otro; el amor es interés por el bienestar propio y del otro; es el amor a nosotros mismos el que nos ayuda a hacer valer nuestros puntos de vista y expresarlos con firmeza y confianza, y el que nos posibilita reconocer el error cuando nos equivocamos; nos ayuda a desarrollar hábitos de autocuidado y a poner límites cuando vemos vulnerados nuestros derechos; es el amor hacia nuestro trabajo el que nos hace buscar formas nuevas de enfrentar los retos y asumir con pasión y compromiso las tareas cotidianas. Es el amor a nuestro país el que nos debe motivar a mejorar las condiciones de inequidad en las que viven la mayoría de nuestros compatriotas, con la conciencia de que tenemos un destino y unas lecciones compartidas por aprender, entre las que indudablemente la inclusión, la empatía, el perdón, el respeto y la valoración de


la diversidad, así como la gratitud por todos los dones, talentos y la biodiversidad con que hemos sido tan pródigamente bendecidos, constituyen un camino común que debemos emprender. Agradezco a Gabriela Bucher Balcázar, Presidente de la Fundación Plan en Colombia, por su confianza al delegarme la escritura de este libro a partir de la investigación adelantada por Plan Colombia. Por su comprensión y apoyo en el desarrollo del proceso y por su contagioso entusiasmo en la búsqueda de opciones creativas para los niños, niñas y jóvenes de nuestro país. A Eliana Restrepo, maravillosa coequipera en el análisis y decantación de los resultados de la investigación, por su apoyo, aliento y efectiva colaboración a lo largo de las diferentes etapas que recorrimos juntas para finalizar este empeño. Gracias a su amor incondicional por los niños, niñas y jóvenes, a su compromiso con el desarrollo de las escuelas participantes y a su confianza en la posibilidad de liderar procesos de innovación so-

cial, logramos honrar la voz de todos los actores, sortear los obstáculos y darle vida a este libro. A Andrés Prieto, coordinador de la investigación “Prevención de las violencias en escuelas de la región afrodescendiente”; al equipo de Coordinadores de las Unidades de Programa: Nazaria Ruiz, Orlando Arcieri, Shirley Sierra, Sara Erazo y María Teresa Cuesta, quienes generaron tanto la propuesta investigativa como el proceso participativo de planeación y ejecución de estrategias de intervención en las escuelas. Gracias a su capacidad de trabajo y compromiso, las 84 escuelas participantes hicieron suyo el proyecto y generaron un verdadero cambio cultural orientado a erradicar las principales problemáticas detectadas en la investigación. A Gabriela Luna por su apoyo constante y por el inteligente, cálido y constructivo acompañamiento. A Elías Córdoba quien me contagió el amor por su tierra y su gente y me abrió las puertas a un encuentro con el Chocó que dejó una huella perdurable en mi alma.


Al grupo de expertos: Jorge Ortiz, estadístico, y a Camilo Schumacher, Mónica Tobón, el Taita Orlando Gaitán, Johana Amaya Panche y Raúl Alejandro Delgado, quienes en la primera fase de análisis de los datos contribuyeron a trazar líneas de indagación muy valiosas. A Sasha ter Hoeven un reconocimiento especial por sugerir la inclusión en el texto de la mirada de los niños y de las niñas a través de sus dibujos, participando activamente en su selección y aportando valiosas ideas para interpretarlos. Mi gratitud especial a Mónica Tobón, con quien desarrollamos una propuesta de intervención para las escuelas participantes en la investigación, por las muy estimulantes sesiones de intercambio, las cuales me ayudaron a tener siempre presentes las escuelas y las comunidades en el desarrollo y concreción de la Propuesta del camino del amor aplicada a la escuela. A Marta Diva Villegas, editora de este libro, un reconocimiento especial por hacer más grata y fluida la lectura y la comunicación con los lectores y lectoras a través de su mirada amorosa y creativa.

Un agradecimiento de corazón a los lectores cuyas inteligentes y constructivas retroalimentaciones hicieron el texto más legible y coherente: Marcela Hossie, Lina Conde y Luz Elena Aldana. A Alberto Conde, por su interlocución permanente y profunda durante el proceso de construcción de este libro. Escribir El Camino del Amor me permitió redescubrir grandes y olvidadas verdades: La paz es una consecuencia del amor. El miedo se conjura con amor. La inocencia se cultiva con amor. Las verdaderas transformaciones se inspiran en el amor. El amor es el camino que siempre nos trae de regreso a casa.

Graciela Aldana de Conde


El Camino del Amor - Introducción