Jugar-pensar-crear es un ejercicio de pensamiento/creativo “site-specific” en el Museo de Cádiz, como propuesta de obra firme y autónoma por algunas de sus salas, estableciendo un diálogo con el discurso expositivo y museográfico con la intencionalidad de causar un acto de pensamiento-reflexión.
Son 14 intervenciones distribuidas por las salas del museo.