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La vida de Manuel Puig

Biografía Nacimiento e infancia Manuel Puig (conocido en el entorno familiar por el sobrenombre Coco) nació en General Villegas el 28 de diciembre de 1932. Su padre, Baldomero Puig, atendía un fraccionamiento de vinos en la parte delantera de su casa. Su madre, María Elena Delledonne (Male) estaba diplomada en Química y trabajaba en el hospital regional; fue ella quien le transmitió a Manuel su afición por el cine. Su pueblo natal, transliterado como "Coronel Vallejos", sería escenario, posteriormente, de sus primeras novelas. Tras el nacimiento de Manuel y sin la posibilidad de dejar a nadie a su cargo, su madre comenzó a llevarlo con ella al cine. Asistió por primera vez a una función a los tres años de edad, pero la oscuridad de la sala lo aterraba y era imposible lograr que permaneciera allí sin llorar. Su padre solucionó el problema consiguiendo que viera su primera película, a los cuatro años, desde la cabina de proyección. Se trataba de La novia de Frankenstein, dirigida por Boris Karloff, con Elsa Lanchester como protagonista. A partir de entonces, su pasatiempo predilecto era ir al Cine Teatro Español, único en el pueblo, al que asistía regularmente, acompañado de su madre (quien le leía en caso de que el film fuera subtitulado ) o su niñera Kika. Iba lunes, miércoles, jueves, sábados y domingos. La mayoría de las ocasiones veía un film norteamericano, ocasionalmente un film italiano o francés, y los domingos, cine nacional. Sin embargo, a Puig no le gustaba, ya desde pequeño, el cine argentino. A raíz de ello su actriz argentina preferida era Mecha Ortiz, a la cual él veía como una artista de corte europeo en sus actitud y su modo de hablar. Entre las hollywoodenses, sentía admiración por Eleanor Powell y Ginger Rogers, en el género de comedia musical, y Luise Rainer, Greta Garbo y Marlene Dietrich en el género dramático. Sin embargo, su actriz preferida (a quien llamaba la Reina) era Norma Shearer.


Su padre no se sentía conforme con los pasatiempos de su hijo. Consideraba que debía divertirse con los demás niños del barrio y hacer otro tipo de actividades recreativas, tales como andar en bicicleta.2 Según Manuel Puig, su madre se ajustaba a su mundo, el de la ficción cinematográfica, mientras que su padre quería que se adaptara al suyo, el de la vida cotidiana en General Villegas. Entre 1940 y 1945 coleccionó recortes de anuncios y críticas de películas que solía revisar eventualmente. En 1942 comenzó a estudiar inglés, "la lengua del cine". El tiempo que no ocupaba en la escuela (que estaba a una cuadra de su hogar) y el cine, lo compartía con su primo Jorge. A partir de los 10 años estudió piano. Lo hacía en casa de su vecina, quien era su maestra. En 1943 tuvieron lugar dos acontecimientos muy negativos. Su madre dio a luz a quien sería su hermano menor, pero el bebé nació sin vida y, paralelamente, un muchacho de quince años intentó violarlo. A partir de esos episodios, su madre procuró alejarlo del cine para hacerle ver la realidad. En 1944 nació su hermano menor, Carlos, quien se convertiría en pintor. Manuel Puig atravesó su niñez en un contexto global signado por la guerra. Las noticias llegaban a través del periódico que su madre le leía a su padre en voz alta cada noche. La situación mundial contrastaba altamente con la calma de General Villegas. Durante su adolescencia comenzó a percibir un paralelo semejante en la relación entre las personas: estaban quienes eran violentas y mandaban, y quienes eran considerados débiles y eran despreciados por los primeros. El paralelo activo/pasivo (tradicionalmente correspondido con los roles masculino/femenino) sería una cuestión problemática durante toda su vida. Ya maduro, acaba opinando que la sexualidad es demasiado banal como para definir (incluso parte de) la identidad de una persona.

Juventud Debido a que en General Villegas no había colegio secundario, en 1946 sus padres lo trasladaron a la ciudad de Buenos Aires donde cursó sus estudios de bachiller en el Colegio Ward de Villa Sarmiento, partido de Morón. A partir de entonces, comenzó leer sistemáticamente. Se dedicó, primeramente, a una colección que agrupaba a los autores ganadores del Premio Nobel. Un compañero judío llamado Horacio, en cuya casa vivió como pensionista el primer tiempo de estadía en Buenos Aires, lo introdujo en la lectura de la escuela psicoanalítica. También leía a Hesse, Huxley, Sartre, Mann. La primera novela no adaptada que leyó fue La sinfonía pastoral de André Gide. Horacio lo introdujo, además, en el cine europeo. Incitado por él, vio Crimen en París. A partir de entonces decidió que estudiaría Dirección cinematográfica. Para ello aprendió con dedicación italiano, francés y alemán, "las nuevas lenguas del cine". Le sugirieron que estudiara Ingeniería para especializarse en Sonido cinematográfico. Sin embargo él no lo consideró adecuado. En 1950 se inscribió en la Facultad de Arquitectura, pero solo cursó durante seis meses. En 1951 cambió por Filosofía y Letras. Estudió con afán, a pesar de que tuvo dificultades en asignaturas como el Latín. Al culminar la carrera, ya estaba trabajando en el mundo del cine. Sin embargo, el mundo de Hollywood lo había decepcionado. No encontraba un relevo generacional apto para las estrellas que lo habían cautivado durante su infancia, a excepción de Marilyn Monroe y Gloria Swanson. Una nota en la revista Radiolandia acerca del futuro estreno Deshonra, lo impulsó a conocer al director Daniel Tinayre, respecto a quien sentía respeto por su comedia La vendedora de fantasías. Dado que el director le negó el acceso a la filmación, habló sin permiso con la protagonista, la actriz Fanny Navarro. No sentía simpatía hacia ella ya que era expresamente peronista y él se oponía a ese movimiento político desde que su líder, Juan Domingo Perón, había prohibido la importación de películas norteamericanas a la Argentina. Navarro lo mandó con Herminia Franco, quien consiguió que entrara. Al poco tiempo, empezó a trabajar en los laboratorios Alex. En 1953 debió cumplir con el servicio militar en el área de Aeronáutica. Lo tomaron como traductor.

Excursión en el cine En 1956, con 23 años cumplidos y luego de cursar en el instituto Dante Alighieri, ganó una beca para viajar a Roma, Italia y estudiar cinematografía en el Centro Sperimentale di Cinematografia. Allí "Hollywood era una mala palabra, la imaginación el enemigo número uno del cine, las obras de autor una blasfemia". Era la época del neorrealismo. Tras ver en una


clase Metrópolis de Fritz Lang, el expresionismo alemán lo deslumbró. Durante las vacaciones visitó París, en el auge de la Cahiers du Cinéma, la revalorización del cine imaginativo y de la obra de autor. En 1957, David O. Selznick producía un remake de Adiós a las armas, dirigida por Charles Vidor. La esposa del productor, Jennifer Jones, desempeñaba el papel de la enfermera. Manuel fue designado para cumplir en esa filmación sus prácticas de efectos especiales. Según Puig, Jones se destacaba en roles "histéricos". Cada vez que Vidor quería dirigir al personaje hacia la dulzura, Jones se negaba al punto de haber abandonado el plató en reiteradas ocasiones. Al ver ese episodio de prepotencia, Puig consideró que jamás podría ser director pues no tenía el carácter necesario para dirigir a los actores con el propósito de obtener el resultado deseado. Al año siguiente se trasladó a Londres y luego a Estocolmo, donde enseñó español e italiano. También trabajaba en un restaurante donde todos los empleados, además del dueño, eran actores desmepleados.1 Fue en estas ciudades donde escribió sus primeros libretos para cine. Entre sus primeros borradores se encontraba uno en inglés, titulado Ball cancelled, imaginado para Ingrid Bergman y Anthony Perkins. Tras su regreso a Roma, su amigo argentino Mario Fenelli le sugirió escribir en su idioma natal. Tuvo en cuenta su consejo, y en 1960, en Buenos Aires, elaboró La tajada. Se trata de la historia de una actriz que, durante el gobierno peronista, se casa con un diputado para utilizarlo en una venganza. Al mismo tiempo, trabajó en dos coproducciones como asistente de diálogos: Casi al fin del mundo y Una americana en Buenos Aires. Entre 1961 y 1962 trabajó como asistente de dirección de cine en Buenos Aires y Roma. En la capital italiana, su amigo Fenelli reiteró su consejo e insistió en que escribiera sobre algún tema conocido, algo autobiográfico. Manuel eligió a su primo Jorge y a los amoríos que lo habían rodeado. Al segundo día de escritura supo que no estaba frente a un guion, estaba frente a una novela.

Actividad literaria Más tarde se mudó a Nueva York, donde siguió trabajando en el texto que acabó siendo su primer novela, La traición de Rita Hayworth. El guion que la había despuntado comenzaba con un monólogo del protagonista que, al extenderse veinticuatro páginas,2 le hizo ver a Puig que no era algo que debiera destinarse al cine. Por entonces trabajaba de steward para Air France, en el aeropuesto Kennedy de siete y media de la mañana a dos y media de la tarde. Luego de tomar su siesta diaria, escribía. Regularmente, a las once de la noche iba a dormir, para comenzar de nuevo a las cinco de la mañana del día siguiente. Durante la escritura, cambió su sobrenombre Coco por "Toto"así como el nombre de su primo Jorge por "Héctor". Estos cambios simples y referenciales serían comunes en sus siguientes libros. Concluyó la novela en 1965. Uno de sus amigos, el cineasta Néstor Almendro pasó el manuscrito a Juan Goytisolo, de la editorial francesa Gallimard. La traición de Rita Hayworth, ambientada en "Coronel Vallejos", adelanta las características fundamentales de la obra de Puig: experimentación narrativa (a partir de la utilización de técnicas como montaje, desplazamiento, asociación de ideas) y empleo de formatos y estereotipos provenientes de géneros considerados "menores", tales como el folletín, elradioteatro sentimental o la telenovela. En 1969 la editorial Gallimard la publicó en Francia. Posteriormente, el diario Le Monde la consideró una de las mejores novelas del año. Goytisolo le pasó el manuscrito a su amigo Carlos Barral. Ese año participó en el Concurso Biblioteca Breve Seix Barral, siendo finalista. Sin embargo, ese mérito no alcanzó para que fuera publicada. La ganadora fue Últimas tardes con Teresa de Juan Marsé. Finalmente, Jorge Álvarez la publicó en Buenos Aires. 1 Tiempo después, Manuel tuvo un breve encuentro con Rita Hayworth en México. Si bien ella no había leído la novela, estaba al tanto de su éxito en los Estados Unidos a través de las críticas. Hayworth le aseguró que dado su prestigio, la novela sería llevada al cine. Sin embargo, esto no ha sucedido hasta el presente. Comenzó su segunda novela, que sería Humedad relativa 95%, de la que alcanzó a escribir cuatro capítulos, pero que abandonó por considerar que las referencias autobiográficas se habían agotado con la primera novela. Un error llevó a los primeros lectores de sus manuscritos a pensar que este proyecto era posterior. Regresó a Buenos Aires en el 1967, año en el que escribió Boquitas pintadas, novela que fue publicada en 1969. Se presenta como un "folletín en dieciséis entregas" y convirtió a Puig en un escritor de renombre en la Argentina. La novela cuenta la historia del donjuán Juan Carlos Etchepare, vinculado, fundamentalmente, con tres mujeres: Nené, una humilde muchacha que está verdaderamente enamorada de él; Mabel, una chica bien que es tan infiel como lo es Juan Carlos; y la viuda Di Carlo, mal vista por los rumores de que no respeta su viudez. Al mismo tiempo, se entrelazan las


historias de la hermana de Juan Carlos, Celia (una soltera empedernida) y Pancho y la Rabadilla, entre otros. Cuando Juan Carlos debe internarse en Córdoba porque ha contraído tuberculosis, comienza una formidable exposición de las relaciones humanas y el valor de los lazos afectivos contra la impunidad de los vínculos establecidos por el deseo. Toda la novela está contada a través de diálogos directos, cartas, diarios íntimos, expedientes y publicaciones, habiendo un mínimo de narración convencional. La historia causó una impronta muy negativa en General Villegas. La publicación fue recibida por algunas personas como una intromisión en la vida privada de algunos ciudadanos, dado que las situaciones y relaciones narradas pudieron ser fácilmente identificadas por los villeguenses. Precisamente, el autor las había tomado, al igual que con su libro anterior, de conversaciones oídas a escondidas. Juan Carlos, en Boquitas pintadas, era una combinación de Danilo Caravera, un muchacho atractivo que padecía tuberculosis, y su hermano Hernán, un muchacho holgazán y licencioso. Nené se correspondería nada menos que con la madre del autor, Male (nótese, entre otras coincidencias, la de que Nené, en la ficción, tiene dos hijos varones) en combinación con una vecina de apellido Fumagallo. La diferencia estaba en que, según atestiguaron años más tarde en diversas entrevistas personas que habían vivido por entonces, Male se había casado con el hombre más deseado del pueblo, que era Baldomero, no Danilo. Con la posterior adaptación cinematográfica (prohibida en Villegas, presuntamente por presión de Acción Católica) la situación empeoró. Llegó a ser tanta la conmoción causada que, aunque la familia Caravera ya no residía en General Villegas, el padre de Danilo ordenó retirar su cadáver del cementerio para que la prensa no lo fotografiara. Cuando la gente que quiere ser mejor se le proponen modelos torpes y valores ilegítimos, el ridículo, la parodia, instalan su reino. Cuando el ideal es ser fino y el molde es la cursilería, se acaba doblando el dedo meñique para tomar la taza. Pero esto no me causa gracia. No escribí Boquitas... como una parodia, sino como la historia de gentes de la pequeña burguesía que, como primera generación de argentinos, debía inventarse un estilo. Manuel Puig, Manuel Puig: Renace el folletín

La adaptación cinematográfica, estrenada en 1974, fue impulsada y llevada a cabo por el prestigioso director Leopoldo Torre Nilsson. Alfredo Alcón ocupó el rol de Juan Carlos Etchepare, mientras que Marta González interpretó a Nené. Las traducciones portuguesa e italiana de la novela aparecieron en las listas de los libros más vendidos. Eso, sumado a la crítica francesa, afianzó el nombre de Puig. La traición de Rita Hayworth se publicó en Estados Unidos y llegó a figurar en la lista de los más vendidos del New York Times. En 1973 Sudamericana publicó The Buenos Aires Affair, novela prohibida por el gobierno. Además de la prohibición oficial, Puig recibió una amenaza telefónica del grupo parapolicial conocido como Triple A. Por esta razón decidió trasladarse a México, en donde terminó El beso de la mujer araña en 1976. Cuenta la historia de dos prisioneros que comparten una celda en la Argentina de la dictadura. Uno de ellos es un militante de una organización revolucionaria y el otro un homosexual afeminado acusado de corrupción de menores. Ambos traban una relación compleja cuyo trasfondo poético alimentado por el cine y la fantasía, los hace explorar los límites de roles y convencionalismos sociales. La novela le otorgó a su autor reconocimiento internacional. Sin embargo, Gallimard, que hasta entonces había publicado todas sus novelas, la rechazó. La responsable de esta decisión fue Aurora Bernárdez, con el justificativo de que la imagen del revolucionario ablandado por el homosexual afeminado iba en contra de los ideales leninistas con los cuales la editorial se correspondía. Siguiendo su ejemplo, otras editoriales europeas también lo vetaron. Entre 1978 y 1980 vivió en Nueva York, donde dictó cursos de escritura creativa en la Universidad de Columbia. En 1979 publicó Pubis angelical, que fue un best seller en España y fue llevada al cine por Raúl de la Torre. La película está protagonizada por Graciela Borges, quien entonces era esposa del director. Charly García es el responsable de la banda sonora. En 1980 Manuel Puig se radicó en Río de Janeiro, Brasil, y en 1985 hizo una adaptación para cine de El beso de la mujer araña, que fue filmada por el argentino Héctor Babenco. Al principio Manuel Puig se mostró en desacuerdo en cuanto a la elección de los personajes. Consdieraba que Raúl Juliá era demasiado grande para interpretar a Valentín y que William Hurt tenía un físico que no se correspondía con el del cuarentón Molina. Cuando vio la película solo, por primera vez, en la cabina de montaje, quedó decepcionado. Pero una vez que la vio en el estreno, junto al


público, sintió que podía funcionar. Esta novela también se convirtió en una comedia musical de gran éxito en Broadway, en una ópera con música del alemán Hans Werner Henze y en una obra de teatro escrita por el propio Puig. El año que se estableció en Brasil, publicó la novela Maldición eterna a quien lea estas páginas, inspirada en sus últimos años neoyorquinos. En 1982 terminó la que probablemente haya sido su obra más compleja: Sangre de amor correspondido. En 1988 publicó su novela Cae la noche tropical. Entre finales de 1989 y principios de 1990 se trasladó a una villa en Santa Marinella, Italia, donde escribió el guion inédito Vivaldi, sobre la vida del compositor. Los productores querían que lo protagonizara William Hurt, quien había ganado un Óscar por su papel de Molina en El beso de la mujer araña, y el actor pidió la colaboración de Manuel Puig. El proyecto no se concretó y Puig regresó a México, donde compró una casa en Cuernavaca, en el número 210 de la calle Orquídea. Allí se dedicó a seguir trabajando. Utilizaba una máquina de escribir Lettera que eventualmente reemplazó por una computadora IBM (serían sus más preciadas pertenencias, junto con su videoteca compuesta por cuatro mil películas). Escribía varias horas por la tarde aunque el trabajo de los albañiles, que remodelaban a gusto de Manuel la residencia recién adquirida, no era propicio para llevar a cabo su trabajo. Si bien ya no iba al cine, tenía estrictamente agendados dos o tres títulos por día para ver en su casa. Recibía muchos llamados desde lugares como Londres, Finlandia y Los Ángeles, solicitándole comedias musicales y conferencias. Por ese entonces había decidido no regresar a la Argentina. Ningún colega se había interesado por él, en el exilio. Luego de las amenazas de la Triple A, que habían prohibido varias de sus novelas por su contenido, la revista Gente y el Canal 7 le cerraron sus puertas. La crítica comenzó a denostarlo. Puig ya había observado que la crítica usaba su novela anterior para manifestar una opinión negativa a su última producción. Cuando un crítico quiere molestar es fácil. En Maldición eterna a quien lea estas páginas, por ejemplo, había un personaje que decía banalidades terribles sobre el psicoanálisis. Y un crítico muy malintencionado de aquí, de España, que pertenecía a un periódico importante, citó esas frases como declaraciones mías, lo cual es muy deshonesto, muy grave. Manuel Puig entrevistado por Rosa Montero, Un caracol sin concha

Fallecimiento El miércoles 21 de julio de 1990 había sido internado en la Central Quirúrgica de Las Palmas por riesgo de peritonitis. Pronto tuvo que ser operado de urgencia de la vesícula. La intervención fue exitosa pero el cuadro clínico fue desfavorable. Comenzó a delirar y debieron amarrarlo a la camilla. En la madrugada del domingo empezó a tener problemas respiratorios y finalmente murió de un paro cardíaco. En los meses previos había dejado de fumar por orden del médico y realizaba caminatas diarias. Pero la altura de México no le sentaba bien. También se tiene constancia de que mantenía sus cuidados en una clínica cercana a su casa para no estar lejos de su madre, pero tanto por cuestiones económicas como por disponibilidad de contactos, podía acceder a una atención médica de mayor calidad. Su muerte trascendió rápidamente en los medios. Aunque había antecedentes de sus problemas cardíacos, la primera suposición pública fue que había muerto a causa de Sida. Pronto se constató que Manuel Puig no era portador de VIH. Sin embargo, la certeza de este hecho ha sido puesta en tela de juicio en reiteradas oportunidades. Al velatorio solo asistieron seis personas entre las que estaban su madre, sus amigos Javier Labrada y Agustín García Gil y su colega Tununa Mercado (quien se encontraba allí a razón de un coloquio al que debía presentarse en la ciudad de Xalapa).


Manuel Puig, ya no podrá hacer lamentablemete lo que nos gustaba que hiciera: una perspectiva captación de un aire difuso e inconsistente que se respiraba en ciertas relaciones humanas y que él hacía suyo para darle cuerpo en el texto. Se apoderaba de la situaciones sin atender a su valor social, más bien tomando a su cargo una medianía huérfana de luz, y adoptaba esos seres cándidos pero intercambiablemente perversos que en su inmanencia profieren, sin saberlo, el horror al que los ha confinado su manera de pensar, vivir, hablar o corresponderse. Estar a la escucha de ese imaginario que hablaba por esas bocas y hablarlo con su propia palabra era para Puig una disciplina, la que necesitaba para crear un texto desnudo, que era despojado ex profeso de los recursos que suelen soldar un relato, para crear una suerte de en sí descarnado, condición para llevar hasta sus últimas consecuencias el conflicto humano. Esa manera de estar con la Realidad, robándole los argumentos; esa devoción por el diálogo retratado o, mejor dicho, en su caso, por la película del diálogo, por su alto grado de representatividad, llegó a ser un delirio, llegó a ser casi una obstinación barroca. Tununa Mercado, Carta a Felisa Pinto

Cuando se le pidió al embajador de Argentina en México, Jorge Abelardo Ramos, que pronunciara unas palabras por la muerte de Manuel Puig para los medios, él se limitó a explicar que no estaba al tanto de la muerte de un argentino con ese nombre. Sin embargo, trasladado el cuerpo al Distrito Federal para las exequias en la Sociedad de Escritores, el embajador se presentó y dio un discurso. Los restos del escritor fueron trasladadas a la Argentina en los días sucesivos y enterradas en el panteón de la familia Puig, en el cementerio de La Plata.


Obras Novela  

La traición de Rita Hayworth (1968)

The Buenos Aires affair (1973)

El beso de la mujer araña (1976)

Pubis angelical (1979)

Maldición eterna a quien lea estas páginas (1980)

Sangre de amor correspondido (1982)

Cae la noche tropical (1988).

Humedad relativa 95 % [Inconclusa] (1965-1966)

Boquitas pintadas (1969)

Teatro  

Bajo un manto de estrellas (1983)

La cara de villano (1985)

Recuerdos de Tijuana (1985)

El beso de la mujer araña (1983)


Bibliografía 

EZQUERRO, Milagros. Que raconter, c’est apprendre à mourir. Essai d’analyse de El beso de la mujer araña; Presses universitaires du Mirail; Toulouse; 1981.

LARRIEU, Gérald; Des genres qui dérangent. La transgression de Manuel Puig; L'Harmattan; París; 2009.

LARRIEU, Gérald; Il limité, elle l'imitée, Genre(s) Formes et identités génériques 2 ; Université Montpellier III; CERS; 2004.

LARRIEU, Gérald; L'étatique mis à mâle par l'extatique. The Buenos Aires Affair de Manuel Puig, Colloque International: «L'écriture et l'extase»; ENS; París; octubre de 2006.

LARRIEU, Gérald; La traición de la mujer araña (o el nexo de Rita Hayworth: The Manuel Puig affair, Genre(s) Formes et identités génériques 1; pp. 363-375; Université Montpellier III; CERS; 2003.

LARRIEU, Gérald; Araignée! Pourquoi pas libellule ou papillon?, L'hybride/Lo híbrido, Cultures et littératures hispanoaméricaines; pp. 223-233; INDIGO & Côté-femmes éditions; París; 2005.

LARRIEU, Gérald; L'hypertexte puiguie: de la loi mosaïque au meurtre du père, Le texte et ses liens, Cultures et littératures hispano-américaines; pp. 119-128; INDIGO & Côté-femmes éditions; París; 2006.

LARRIEU, Gérald; Inter-dit et auto-suggestion, Colloque International: Interdits & genre. Constructions, représentations et pratiques du féminin et du masculin; Université François Rabelais; Tours; mayo de 2009.

ROMERO, Julia; Puig por Puig. Imágenes de un escritor; Iberoamericana- Vervuert-Verlag, Franckurt am Main/Madrid; 2006. [Selección anotada de entrevistas del archivo periodístico compilado en vida por el autor con la inclusión de la correspondencia con dos de los traductores de sus obras, Albert Bensoussan (al francés) y Angelo Morino (al italiano). Incluye además varios artículos inéditos de Puig]

SOUQUET, Lionel; Le bilinguisme intérieur de Manuel Puig: de la langue des dominants à une langue mineure polyphonique en LAGARDE, Christian (ed.), Ecrire en situation bilingue (marzo de 2003); pp. 335-346; Université de Perpignan, Presses Universitaires de Perpignan; 2004.

SOUQUET, Lionel; Manuel Puig: de l'écriture de la trahison à la trahison de l'écriture, pp. 109-118; Centre de Recherche Universités Angers-Le Mans-Orléans; marzo de 2005.

SOUQUET, Lionel; Les liens dangereux: réactualisation du roman épistolaire libertin dans Boquitas pintadas de Manuel Puig et Historia calamitatum de Diego Vecchio; Université Paris-Sorbonne; 2007.

SOUQUET, Lionel; Manuel Puig; Encyclopédie Larousse en ligne.

TEPASS, Gerd (comp.); Manuel Puig: Una aproximación biográfica. Biografía multimedia en formato CD-ROM. ISBN 978-98705-4332-9.

ZAPATA, Mónica; L'Œuvre romanesque de Manuel Puig. Figures de l'enfermement; L’Harmattan; Recherches et Documents Amérique Latine; 1999.

La vida de Manuel Puig  

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