TRAVESÍAS DE FE, Salustio Saldivia Donicke

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SALUSTIO SALDIVIA DONICKE

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Salustio Saldivia Donicke Inscripción N° A-277762 Santiago de Chile Derechos Reservados Ninguna parte de este libro, puede ser reproducida, transmitida o almacenada, sea por procedimientos mecánicos, ópticos, químicos o electrónicos, incluidas las fotocopias, sin permiso del autor. Diseño Tintaestudio, Mariquina. Impreso en Imprenta América, Valdivia. Tiraje 700 ejemplares 1° Edición 2017

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Dedicado a: A todos los hombres y mujeres, que a lo largo de los aĂąos han compartido momentos de sus vidas y conocimientos atesorados. A ustedes, les debo el enorme cariĂąo por el territorio que habito, su gente, Historia y Patrimonio.

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AGRADECIMIENTOS Esta publicación no hubiese sido posible sin la colaboración de las siguientes personas o instituciones, a quienes deseo extender mis agradecimientos: Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, por el financiamiento otorgado a través del Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y de las Artes. Línea Patrimonio Cultural. Convocatoria 2016. Jimena Kächele P., por su comprensión, que me permitió dedicar años de trabajo en el desarrollo de esta investigación. Colectivo Fotográfico Nómades, pues sus lentes fotográficas nos permiten ser testigos de momentos ceremoniales, sociales y de profunda devoción de las festividades investigadas en esta publicación. Carolina Padilla F., por la revisión minuciosa de la obra, en todos sus aspectos idiomáticos. Isabel Aguilar P., por su dedicación y profesionalismo en el diseño de la presente publicación. En Mehuín a Carolina Acuña B., Ibelda Lobera C. (Q.E.P.D.) y a la comunidad Católica de la localidad. En Tringlo a Sonia Martin A., Alejandro Martin L., Agustina Martin M. y a la comunidad Católica de la localidad. En Cuyinhue a Atanasio Jaramillo Y., María Jara A., Luz Cárcamo V., Mario Imigo T., Eraldo Jaramillo A., Elizabeth Cerna L. y a la comunidad Católica de la localidad. En Meliquina a Catalina Tripailaf H., Rosa Colil M., Claudia Carimán T., Antonio Hueráman R. y a la comunidad Católica de la localidad. En Pelchuquín a Wally Kanisius H., Miguel Vergara M., Edmundo González U., Ada Bórquez V., al Consejo Parroquial y a la comunidad Católica de la localidad. En Puringue Pobre a Severino Mallolafquen H., Pedro Mallolafquen J. y a la comunidad Católica de la localidad. En San José de la Mariquina al Padre Raimundo Mena R., Padre Cesar Chavarría M., Padre Carlos Villanueva Q., Manuel Maliqueo C. y Liliana Valencia C., al Consejo Parroquial, al Consejo de Animadores Rurales y a la comunidad Católica. 7


Prólogo La cultura de un pueblo o de una comunidad local es un bien que se valora en nuestra sociedad. Esto se reconoce, por ejemplo, en el rescate actual de la identidad mapuche. El patrimonio inmaterial depende de la transmisión de ideas, costumbres y tradiciones que conforman el alma de una nación. En el presente libro se destaca la riqueza de la piedad popular, vivida como expresión de fe por cada generación que produce un surco histórico, fruto de la transmisión ejemplar y hablada de padres a hijos. En cada época se fortalece este tesoro espiritual y comunitario con la evangelización de los misioneros,

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sacerdotes y, más actualmente, con medios de comunicación como la Radio. Nuestra comuna de Mariquina ha contado durante siglos con ministros de la Iglesia que han alimentado a la asamblea de los católicos con la liturgia sacramental y la catequesis. Pero no es menos importante el papel que ha jugado la religiosidad popular para avivar la llama de la fe a lo largo del tiempo. De esta manera se ha expresado el sentido religioso de nuestras comunidades. Las fiestas en honor a un Santo Patrono, con sus respectivas procesiones, peregrinaciones y diferentes actos de piedad, son el motivo central que

convoca a las comunidades en una época determinada del año. Tales festividades religiosas han constituido, tanto en el campo como en la ciudad de San José de la Mariquina, “un acervo de valores que responde con sabiduría cristiana a los grandes interrogantes de la existencia” (III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Puebla. la Evangelización en el presente y en el futuro de América Latina, 448). La fiesta patronal constituye no sólo una tradición religiosa local, sino la oportunidad de establecer mejor la dignidad de cada persona como hijo de Dios y de fortalecer la fraternidad fundamental


entre familiares y vecinos que se identifican con estas celebraciones de la fe cristiana. Por lo tanto, se agradece con respetuoso reconocimiento el trabajo del profesor don Salustio Saldivia D., por su gestión investigadora en este sentido. Este aporte se suma a otras obras del mismo autor que han resultado como fruto de una intensa pesquisa histórica acerca de las diferentes manifestaciones culturales de nuestra comuna. Nos alegramos de ver cómo estas fiestas quedan, a partir de ahora, perpetuadas no sólo como patrimonio inmaterial, sino

también como memoria gráfica a través de estas páginas cargadas de imágenes que complementan maravillosamente el estudio histórico que nos ofrece el profesor. Por ello, estoy convencido que este texto será de gran ayuda no sólo para la comunidad católica de la Parroquia de San José de la Mariquina, sino para todos los que valoran con honesto interés una de las manifestaciones culturales más antiguas e influyentes para la identidad de nuestro pueblo. P. Raimundo de María Mena Reyes Párroco de San José San José de la Mariquina, enero de 2017.

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Introducción “Travesías de Fe” es una invitación a realizar un viaje por algunas de las fiestas religiosas Católicas de la comuna de Mariquina, en particular, por las celebraciones de San Sebastián en Meliquina, Cuyinhue y Tringlo, Virgen de La Candelaria en San José de la Mariquina, Virgen de Lourdes en Mehuín, San Francisco de Asís en Puringue Pobre e Inmaculada Concepción en Pelchuquín. En “Travesías de Fe” el lector verá relevado el valor patrimonial de las festividades religiosas Católicas de la comuna de Mariquina, pues, junto con ser expresiones de fe, constituyen manifestaciones de su Patrimonio Cultural Inmaterial, entendido éste como el cúmulo de prácticas,

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conocimientos, expresiones y técnicas que están en la memoria de las personas; nos relaciona con el pasado, está vivo y nos hace sentir parte de una comunidad. Tiene el carácter de Inmaterial porque su existencia se vincula esencialmente de la voluntad de los seres humanos y se transmite por imitación y experiencias vividas. Entre los diversos ámbitos del Patrimonio Cultural Inmaterial se encuentran las festividades con fines religiosos o devocionales. Al igual que otros tipos de celebraciones, éstas se realizan en un tiempo y en unos espacios definidos, se organizan en torno a reglas precisas de orden tradicional, tienen la presencia de niños, jóvenes, adultos y ancianos

que participan activamente en la celebración y contribuyen a fortalecer la identidad de una comunidad. Dentro de esta categoría no sólo se ubican las celebraciones en sí mismas, sino también las prácticas que las componen y caracterizan como las romerías. En consecuencia, para los hombres y mujeres de la comuna de Mariquina, más allá de su adscripción religiosa, las festividades reseñadas en esta obra, forman parte del Patrimonio del territorio que habitan. Durante algo más de un año, el autor de esta publicación participó de cada una de las celebraciones mencionadas, junto con realizar un registro fotográfico-audiovisual,


entrevistar a peregrinos e informantes claves, georreferenciar y cartografiar los espacios devocionales, desarrollar una investigación de archivo y realizar encuentros con las comunidades participantes favoreciendo la generación del conocimiento de manera colectiva. Estas actividades en su conjunto permitieron levantar la información necesaria para establecer los orígenes de cada fiesta religiosa, describir sus aspectos litúrgicos, identificar elementos de continuidad y cambio, reseñar su relevancia social y componentes de valor patrimonial. “Travesías de Fe” se organiza a partir de una presentación inicial que incluye una línea de tiempo de las

festividades reseñadas, junto a su cartografía y georreferenciación, para luego, desarrollar aspectos vinculados con las comunidades involucradas, los mecanismos de transmisión, relevancia social, actividades sociales vinculadas y elementos que definen las festividades como una expresión de la identidad y pertenencia comunitaria; seguidamente se reseña para cada fiesta religiosa sus orígenes, descripción de las actividades, elementos de continuidad y cambio, vínculo con edificaciones y componentes patrimoniales materiales. Esta obra se orienta a un amplio segmento de lectores, por lo tanto, sus contenidos se desarrollan en un

lenguaje ameno, pero, riguroso. Para dar mayor atractivo visual a la obra se incluye planos y una gran cantidad de fotografías. Además, hay un cuidadoso diseño gráfico, realizado por una profesional en la materia. “Travesías de Fe” espera ser una contribución para los habitantes de la comuna de Mariquina, al acercar las festividades religiosas de las que participan o son testigos, desde una mirada patrimonial favoreciendo de paso una identidad local. Salustio Saldivia Donicke San José de la Mariquina, enero de 2017.

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1920

LÍNEA DE TIEMPO Año de inicio de fiestas religiosas católicas, en la comuna de Mariquina 12

SAN SEBASTIÁN DE TRINGLO

1879

1928

VIRGEN DE LA CANDELARIA

SAN SEBASTIÁN

SAN JOSÉ DE LA MARIQUINA

DE MELIQUINA


1935

1945

VIRGEN INMACULADA CONCEPCIÓN,

VIRGEN DE LOURDES, MEHUÍN

PELCHUQUÍN

1943

1992

SAN SEBASTIÁN

SAN FRANCISCO DE ASÍS

DE CUYINHUE

PURINGUE POBRE

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Cartografía y Georreferenciación de las festividades Festividad Espacio Georreferencia georreferenciado UTM San Sebastián Capilla en Meliquina San Sebastián Capilla en Tringlo San Sebastián Capilla en Cuyinhue

Coordenadas 18 H 0687622 UTM 5621490

Ruta T 121 18 kms.

Coordenadas 18 H 0659504 UTM 5631096

Ruta T 250 20 kms.

Coordenadas 18 H 0661508 UTM 5617802

Ruta T 248 17,5 kms.

Virgen de la Candelaria Templo Parroquial en San José de la Mariquina Virgen de Lourdes Gruta en Mehuín

Coordenadas 18 H 0653686 UTM 5634176

Ruta T 20 28 kms.

San Francisco de Asís Capilla en Puringue Pobre

Coordenadas 18 H 0672373 UTM 5628334.

Ruta T 240 8 kms.

Coordenadas 18 H 0654190 UTM 5632580

Ruta T 278 12 kms.

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Ruta y Distancia de San José de la Mariquina

Inmaculada Iglesia San Antonio Concepción de Padua en Pelchuquín

Coordenadas 18 H 0675158 UTM 5621367


San Sebastián de Meliquina. San Sebastián de Tringlo. San Sebastián de Cuyinhue. Virgen de la Candelaria, San José de la Mariquina. Virgen de Lourdes Mehuín. San Francisco de Asís Puringue Pobre Inmaculada Concepción Pelchuquín.

Comunidades involucradas en las festividades. Las festividades de San Sebastián en Cuyinhue, Meliquina y Tringlo y San Francisco de Asís en Puringue Pobre, son organizadas por las respectivas comunidades católicas rurales, con el apoyo y en coordinación con el sacerdote a cargo de la comunidad, habitualmente el Párroco o el Vicario de la Parroquia de San José de la Mariquina. Tradicionalmente quien ha realizado labores de coordinación es el (la) Animador(a) Rural en ejercicio al momento de la festividad, quien junto a los feligreses de cada localidad organiza las actividades de limpieza y ornamentación del espacio ceremonial, elección de lectores para los textos bíblicos, encargados de la recolección de ofrendas, responsables de la imagen del Santo durante la procesión. En el caso de la festividad de la Virgen de La Candelaria en San José de la Mariquina y la Inmaculada Concepción en Pelchuquín, son los respectivos Consejos Parroquiales (integrados por representantes de las Comu-

nidades Urbanas y Rurales, Catequesis, Pastoral Social, Pastoral del 1% y Acólitos) quienes organizan las actividades de las festividades: designando a los responsables de la ornamentación del templo y las imágenes, a los lectores de los pasajes bíblicos, a quienes han de recoger las ofrendas y en el caso de la festividad de la Virgen de La Candelaria, asignando los turnos a los sacerdotes responsables de oficiar las diferentes misas programadas con motivo de la ceremonia religiosas. Además, el Consejo Parroquial de San José de la Mariquina designa al grupo eclesiástico que debe organizar el “Cantar a María”, actividad que pretende, a través de la música, expresar el fervor de los feligreses a la Virgen. Se presentan artistas de San José de la Mariquina y localidades cercanas, que interpretan diversos estilos musicales y danzas folclóricas de contenido religioso. La organización de la festividad de la Virgen de Lourdes en Mehuín es compartida por los feligreses de la localidad agrupados en la comunidad católica y el Consejo Parroquial de San José de la Mariquina. Los primeros participa en preparan las dos primeras misas matinales que se

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realizan en la capilla “Virgen de Lourdes”, lo que incluye, responsables de la ornamentación, encargados de realizar las lecturas de los textos bíblicos y recolectar las ofrendas. El Consejo Parroquial de San José de la Mariquina, se encarga de la organización de la misa principal, procesión, bautismo y misa final. Los mecanismos de transmisión de las festividades. Las festividades religiosas se ha ido transmitiendo de generación en generación, los mecanismos empleados son inicialmente los relatos orales de padres a hijos, de abuelos a nietos, que comunican la relevancia social de las celebraciones, a lo anterior, se debe sumar la participación desde corta edad de los niños y jóvenes que acompañan a sus padres. Relevancia social de las festividades. Las fiestas católicas de San Sebastián en Meliquina, Cuyinhue y Tringlo, la Virgen de La Candelaria en San José de la Mariquina, la Virgen de Lourdes en Mehuín, San Francisco de Asís en Puringue Pobre y la Inmaculada Concepción en Pelchuquín, favorecen la cohesión social de las miles de hombres y mujeres, de todas las edades y que provienen de diversas localidades ligadas a las festividades por tradición. En Meliquina, cada año, se hacen presentes feligreses de dicha localidad, a los que se suman los provenientes de Liucura, Pumillahue, Madre de Dios, Pudoco, Trana, Pichitrana, Raluya, Calel, Rucaco, Huifco, Ciruelos, Pon Pon, Lanco, Máfil y San José de la Mariquina. Para la festividad de San Sebastián junto a de los devotos de Cuyinhue, se reúnen anualmente feligreses de Cuyán, Locuche, Cerro La Marina, El Maizal, Iñipulli, Pichicuyin, Yenehue, Chan Chan, Alepúe, Puringue Rico, Puringue Pobre, El Nogal, San José de la Mariquina, Puile, Valdivia y Máfil. En Tringlo, cada 20 de enero, se dan cita junto a los fieles locales, peregrinos de Mehuín Alto, Mehuín Bajo, Mehuín Caleta, Alepúe, Chan Chan, Piutril, Yeco, Los Venados, Colegual, Pichilingue, Puringue Rico, Puringue Pobre, San José de la Mariquina y Valdivia. Para la celebración de la Virgen de La Candelaria se congregan devotos de San José de la Mariquina, Mehuín, Tringlo, Yeco, Puringue Pobre, Cuyinhue, Tralcao, Linguento, Ciruelos, Meliquina, Dollinco, Puile, Valdivia,

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Máfil, y Lanco. En la fiesta de la Virgen de Lourdes, cada año, se hacen presentes feligreses de Mehuín, San José de la Mariquina, Queule, Toltén, Mississipi, Maiquillahue, Alepúe, Chan Chan, Quillalhue, Mehuín Bajo, Mehuín Alto, Tringlo, Villa Nahuel, Piutril, Yeco, Tralcao, Lanco, Loncoche, Valdivia y Temuco. Cada 4 de octubre, la conmemoración de San Francisco de Asís, convoca devotos de Puringue Pobre, Puringue Rico, El Nogal, Ticalhue, Tringlo, Puile, Tralcao, Meliquina, Mehuín y San José de la Mariquina. Por último, la festividad de la Inmaculada Concepción concentra feligreses de Pelchuquín, Longahue, La Punta, Tralcao, Pufudi y Linguento. Cada una de las festividades Religiosas del culto católica en la comuna de Mariquina, permite a los fieles sentirse parte de una comunidad creyente, que refuerza sus vínculos participando de ellas. También se debe considerar que las celebraciones permiten la cohesión cultural, pues, los feligreses tienen la oportunidad de expresar su devoción religiosa Católica y la creencia que por la intercesión ya sea de San Sebastián, la Virgen de La Candelaria o la Virgen de Lourdes, ante Dios, es posible la solución de problemas personales y/o colectivos; o se da gracias por los favores recibidos. Finalmente, las fiestas religiosas, constituyen una expresión de cohesión simbólica, pues, representan la oportunidad de mantener viva la fe y la tradición católica para las comunidades creyentes de Meliquina, Cuyinhue, Tringlo, San José de la Mariquina, Mehuín, Puringue Pobre y Pelchuquín, sumándose los devotos de las localidades rurales y urbanas que participan de la festividad. Actividades sociales vinculadas a las festividades Las festividades religiosas permiten a los asistentes participar de diversas manifestaciones sociales. Las ceremonias brindan la oportunidad de un encuentro comunitario, pues, los feligreses pertenecen a diversas localidades rurales que por cercanía geográfica, vínculos familiares o de amistad o la simple participación en la festividad, desde hace años, poseen ciertos grados de conocimiento entre sí y aprovechan la ocasión para entablar conversaciones relativas a la familia, el trabajo del campo y acontecimientos sucedidos en las localidades de origen.


También las festividades permiten la comensalidad, es decir, compartir alimentos. Especialmente en las celebraciones de carácter rural, aún es posible observar familias que traen alimentos para servirse terminada la procesión u otras personas que prefieren consumir los alimentos que están a la venta. En Tringlo, con motivo de la festividad de San Sebastián, tres o cuatro días antes de la ceremonia, las familias construyen ramadas en la cancha de fútbol, vecina a la capilla y terminada la actividad religiosa, preparan asados y cazuelas, que consumen en familia. La comunidad católica de San Francisco de Asís en Puringue, concluida la ceremonia religiosa, se traslada a la sede de la comunidad indígena, ubicada frente a la capilla para reunirse y compartir los alimentos preparados previamente y aportados por los asistentes. Actividad que se extiende hasta bien avanzada la tarde. Otra manifestación social asociada a las festividades es la actividad comercial, que adquiere diferentes matices. En el caso de las fiestas religiosas celebradas en localidades rurales, si bien se permite, se limita a la presencia de comerciantes ambulantes que se instalan a orilla del camino, en las cercanías de las capillas o santuarios y ofrecen desde frutas hasta vestuario y calzado. Situación muy distinta ocurre con las festividades religiosas de convocatoria masiva. Con motivo de la fiesta de la Virgen de La Candelaria, llegan a San José de la Mariquina una gran cantidad de comerciantes ambulantes, los mismos que asisten a las distintas fiestas religiosas del país y se instalan el 1 de febrero, en una improvisada feria que ocupa unas 6 cuadras ofreciendo todo tipo de productos, desde alimentos y herramientas hasta vestuario y calzado. La feria permanece funcionando hasta el 3 de febrero. Si bien, algunos comerciantes regresan a sus puntos de origen, otros se dirigen a Mehuín, para probar suerte con la fiesta de la Virgen de Lourdes, en este balneario, se suman a los comerciantes locales y a los provenientes de San José de la Mariquina y Temuco y se ubican días antes de la festividad, en una improvisada feria que ocupa la pampa ubicada en la intersección de las calles Osvaldo Fernández esquina Avenida Costanera. La feria permanece funcionando varios días, después de la celebración. También las festividades religiosas dan origen a actividades

recreativas, es el caso de la festividad de San Sebastián en Tringlo. En esta localidad, después del almuerzo, hay partidos de fútbol amistosos entre los jugadores del equipo local y en horas de la noche los jóvenes de la localidad comparten en una fiesta amenizada con música envasada del gusto juvenil. Elementos que definen las festividades como una expresión de la identidad y pertenencia comunitaria. La identidad de las comunidades creyentes de Meliquina, Cuyinhue, Tringlo, San José de la Mariquina, Mehuín, Puringue Pobre y Pelchuquín con las festividades, se ve reflejada en el hecho que se sienten responsables de la continuidad de la fiesta religiosa, asumiendo un papel protagónico en los diferentes momentos de las fiestas religiosas. Debemos considerar, que hoy, en festividades como la de San Sebastián participan los descendientes en tercera generación de los primeros feligreses que iniciaron la celebración. Además, las festividades tienen gran arraigo entre los hombres y mujeres de las localidades participantes, pues, en ella se refleja la fe y la devoción. A pesar que actualmente, el número de feligreses ha disminuido, la identidad generada por las celebraciones se mantiene, evidenciándose, en primer lugar, en el poder de convocatoria local que reúne a miles de feligreses provenientes de distintas localidades, en segundo término, en la voluntad de mantener el compromiso con la fiesta religiosa, garantizando la continuidad y vigencia de esta manifestación cultural. Estas celebraciones religiosas de culto católico refuerzan el sentido de pertenencia a una comunidad local, ya que la devoción a San Sebastián, la Virgen de La Candelaria, La Virgen de Lourdes, San Francisco de Asís y la Inmaculada Concepción, es un eje unificador que integra a los habitantes de un amplio territorio de la comuna y constituye un elemento de reencuentro entre ellos. En el caso de Pelchuquín, no sólo la fiesta de la Inmaculada Concepción genera identidad en la comunidad. Otro elemento de igual o inclusive mayor relevancia, está dado por el recuerdo en la memoria colectiva de la Misión de Pelchuquín y las Hermanas Franciscanas del Sagrado Corazón de Jesús.

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Festividad de San Sebastián en Meliquina Sus orígenes La festividad de San Sebastián, en la localidad de Meliquina, se inició en 1928. Si bien, periódicamente, los misioneros Capuchinos realizaban visitas a la localidad con el fin de evangelizar a los habitantes, recién en octubre de 1927, se bendice la primera Capilla de la comunidad, por parte de Monseñor Guido Beck de Ramberga. (Crónica I, p. 146) Un año después, en 1928, se inició la veneración a San Sebastián en Meliquina, cuando José Ángel Arriagada Mora, vecino de Pudoco, como pago de una manda, donó a la Capilla la imagen del Santo. Apadrinaron la imagen la Sra. Orfelina Sepúlveda y el Sr. Otto Krugman. Descripción de la festividad. Los preparativos de la festividad de San Sebastián, suelen iniciarse con la celebración de la Novena, que dispone espiritualmente los corazones de los fieles y que finaliza un día antes de la fiesta religiosa. Además, cada 19 de enero, como ha sido tradicional, se reúnen los vecinos de la comunidad católica para preparar el espacio ceremonial. Se realiza la limpieza y corte de pasto del terreno alrededor de la capilla, en especial, del zócalo, que sirve de pedestal para ubicar la imagen del Santo y altar de concreto, construido para realizar la misa

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al aire libre. Con un arco de flores de vistosos colores se engalana el zócalo. El 20 de enero, cuando el Sol se encumbra sobre los cerros de la Cordillera Costera, la imagen del Santo es trasladada desde el interior de la capilla hacia el zócalo, ubicado en el patio. También con las primeras luces, lentamente comienzan a llegar hombres y mujeres adultos, en su mayoría pequeños agricultores que acompañados de sus hijos asisten a la festividad. Se reúnen frente a la imagen del Santo, provienen de Meliquina, pero, también hay vecinos y vecinas de localidades como Liucura, Pumillahue, Madre de Dios,

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Pudoco, Trana, Pichitrana, Raluya, Calel, Rucaco, Huifco, Ciruelos, Pon Pon, Lanco, Máfil y San José de la Mariquina. Los fieles llegan motivados para solicitar la intervención de San Sebastián para un favor pedido o se congregan para pagar sus mandas, ya sea, a través donaciones en dinero, presentación de arreglos florales o velas encendidas, las que disponen en los contenedores para tal efecto o mantienen en sus manos. A eso de las 11:00 hrs., arriba el sacerdote oficiante, quien después de saludar a los presentes, inicia las confesiones, para lo cual se ubica en una de las orillas del amplio patio. En tanto, los asistentes -que


suman decenas- dialogan animadamente, siendo sus conversaciones interrumpidas con cánticos religiosos y la oración del Rosario. Entre los himnos entonados por los feligreses, está el canto en homenaje a San Sebastián, que además, es interpretado durante la ceremonia religiosa y a su término, y cuya letra dice así:

“Glorioso Joven Sebastián, mártir de Dios, nuestro patrón. Defiéndenos de todo mal mientras pedimos a Dios perdón, perdón. Testigo fiel mensaje de verdad, que con su valor te dejaste inmolar. Fuiste de Roma una luz refulgente que al mundo fiel guiaste en honor. Desde el hogar hoy llegamos hasta el templo, con vida fe nuestra ofrenda a presentar, para que Dios de tus manos reciba nuestra inquietud y nuestra oración.”

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En tanto, cerca de la imagen de San Sebastián, se ubica una pequeña mesa, en la que se venden a beneficio de la Parroquia de San José, diversos artículos religiosos, como rosarios y estampitas que al final de la misa serán bendecidos por el sacerdote oficiante. Terminada las confesiones, a eso del mediodía, el sacerdote oficia la misa, oportunidad en la que se suelen realizar bautismos y primeras comuniones cuando es requerido. El sacerdote inicia la celebración religiosa con los ritos de apertura, que considera un saludo a los feligreses, a quienes solicita identifiquen la localidad o ciudad de donde provienen. La misa continúa con las Liturgias de la Palabra y de la Eucaristía. Cuando la Eucaristía concluye, se da paso a la procesión de la imagen del Santo. Los fieles salen al camino, cuatro hombres portan el anda que lleva al Santo engalanado y la romería -encabezada por el portaestandarte de la comunidad católica de Meliquinaavanza orando y entonando himnos. Los peregrinos caminan unos 360 metros desde la capilla hasta llegar al cruce de caminos que lleva al Cementerio de la Comunidad Indígena Epu Mapu, donde la procesión se detiene, oportunidad que los fieles aprovechan para realizar algunas plegarias y peticiones, en este lugar -como es tradicional- el sacerdote bendice a los difuntos que se encuentran en el camposanto, como también los sembradíos y los animales. Después, los feligreses regresan a la capilla y retornan la imagen del Santo al zócalo. Continuando las manifestaciones de agradecimiento y rogativas de favores. En la etapa final de la misa, se produce el rito de despedida, momento en que el sacerdote hace la bendición final a los asistentes y la Animadora de la comunidad católica agradece la asistencia de los fieles. Como ha sido habitual, terminados los actos devocionales de la festividad, mantienen animadas conversaciones y algunas familias, aprovechan

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la oportunidad para compartir alimentos, que ellos mismos han preparado o compran los que se ofrecen, a beneficio de la Escuela Rural de Meliquina o de la comunidad católica local. Durante la tarde, las decenas de feligreses, paulatinamente se dispersan por el camino, para volver a sus hogares. El 21 de enero, la imagen de San Sebastián se mantiene en las afueras de la capilla, pues, aunque en un número reducido, los fieles continúan llegando. Al terminar el día, el Santo vuelve a su casa de siempre. La fiesta, una vez más, ha concluido. Elementos de cambio y continuidad de la Festividad. La festividad de San Sebastián en Meliquina, corresponde a una manifestación del Patrimonio Cultural Inmaterial y como tal tiene un carácter dinámico, es decir, está sujeto a cambios que han dado paso a nuevas formas de ser recreada en el tiempo. Originalmente, la misa se celebraba al interior de la capilla, aunque se debe mencionar que la primera edificación era de mayor tamaño que la actual, lo que permitía reunir en su interior a la totalidad de feligreses participantes. Otra modificación producida, se relaciona con la intervención de un coro, que animaba con sus voces y cánticos religiosos la festividad y que se disponía en un espacio especialmente habilitado al interior de la capilla. Esta agrupación estaba integrada por hombres y mujeres provenientes de la localidad de Huifco. Los feligreses que asisten a la festividad han disminuido. Existe coincidencia que en el pasado los creyentes eran más devotos. No importando el día de la semana que correspondiese a la celebración de la fiesta, los fieles, suspendían momentáneamente sus trabajos y ya sea caminando, a caballo o en carretas engalanadas con flores de papel o naturales, se hacían presente, vistiendo sus mejores tenidas. Junto a la festividad religiosa, se desarrollaban de manera paralela actividades comerciales. Para tal efecto, se construían ramadas a orilla del camino, donde se instalaban diversos negocios, con fines particulares, en los que se vendía alimentos y bebidas alcohólicas, esto último, solía generar diversos incidentes que empañaban la festividad.


Otra práctica que se ha visto modificada es la comensalidad. En el pasado, las familias y amigos, terminada la celebración, se distribuían en sectores aledaños a la capilla compartiendo alimentos que eran preparados en el mismo lugar y bebidas, después de lo cual, la reunión se extendía con interminables rondas de mate. Por último, se ha producido un cambio en el recorrido de la procesión, ya que antiguamente la romería se realizaba por el campo aledaño a la capilla, propiedad del Sr. Feliciano Escárez A. y no por el camino público como actualmente ocurre. Como expresión del Patrimonio Inmaterial la festividad de San Sebastián en Meliquina tiene un carácter dinámico, que no ha impedido la persistencia en el tiempo de prácticas como la procesión a las cercanías del cementerio indígena, la comensalidad, la celebración de bautismos y primeras comuniones durante la misa cuando haya niños que estén en condiciones de recibir estos sacramentos, aunque, en el pasado hay que sumar la realización de matrimonios y el carácter de festividad popular campesina. Vínculo de la festividad de San Sebastián con edificaciones. Las actividades devocionales vinculadas a la festividad de San Sebastián en Meliquina se desarrollan en torno a la capilla de la localidad. Este inmueble fue construido en 1927, pero, hacia fines de la

década de 1930, un incendio afectó a la capilla. En enero de 1943, se bendijo una nueva Iglesia, la que a comienzos de la década de 1970, fue destruida por un nuevo incendio. Por iniciativa del Vicario de la Parroquia de San José Ulrich Henessen G., en 1978 se bendijo la actual capilla. En 1979, en las afueras de la capilla se construyó un altar de concreto y un zócalo para colocar la estatua del Santo al aire libre. A fin que los fieles pudiesen tranquilamente encender sus velas. El conjunto de capilla, altar y zócalo constituyen lugares de significación cultural, porque, representan referentes de fe, adquiriendo la calidad de espacios sagrados. La festividad de San Sebastián en Meliquina también se vincula con el cementerio comunidad indígena Epu Mapu. El camposanto se ubica a unos 700 mts. de la capilla. A partir de las fechas que figuran en las sepulturas, es posible señalar que la data del cementerio es de mediados del siglo XX, reconociéndose sepulturas de familias williches, que en su mayoría fueron vecinos y vecinos de la localidad, aunque también, en menor número, es posible hallar tumbas de familias chilenas. En el tiempo se han incorporado materialidades duras (hormigón y cerámica) con el objetivo que las tumbas perduren en largos periodos. Se hace notar que en este cementerio se observa el uso de materiales como madera, hormigón y marmolería. Componente Patrimonial Material. La primera imagen de San Sebastián fue donada en 1928, por José Ángel Arriagada Mora. Hacia fines de la década de 1930, un incendio afectó a la capilla de Meliquina y la imagen se guardó en la Escuela Básica aledaña a la construcción religiosa. En enero de 1943, se bendijo una nueva Iglesia y se instaló nuevamente la imagen de San Sebastián. En 1961, se compró una nueva estatua de San Sebastián, porque la que hasta esa fecha se mantenía, estaba muy trizada y muy frágil. A comienzos de la década de 1970, un nuevo incendio destruyó la capilla dedicada a San Sebastián, destruyéndose la imagen del Santo. En 1978, se inauguró la actual capilla y se adquirió la imagen que se haya instalada en su interior.

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Planimetría de la Festividad.

Plano N° 1: Festividad de San Sebastián en Meliquina.

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Festividad de San Sebastián en Tringlo Sus orígenes Desde la oralidad y la memoria, los inicios de la fiesta de San Sebastián en Tringlo se remontan en los inicios de la década de 1920. Así lo manifiesta la Sra. Agustina Martin M., que señala que la festividad vendría desarrollándose al menos de 1921, pues, su hermano mayor, nacido en ese año fue bautizado durante la ceremonia. También agrega, que antes de la llegada de la imagen del Santo, la celebración se hacía con estampitas de San Sebastián. Por su parte la Crónica Parroquial I, hace mención de la festividad en 1928, al afirmar que en este año, “La señorita Agripina García vecina de Paico1 contribuyó con $200 a comprar una imagen de San Sebastián para Tringlo la que costó $250 fuera del flete. El resto se pagó con mandas de Tringlo.” (p……) Si bien las fuentes orales y escritas, no resultan coincidentes en cuanto al año de referencia de la fiesta de San Sebastián, en ningún caso debemos considerar los antecedentes entregados como contradictorios. No siempre las festividades religiosas comienzan siendo celebraciones comunitarias, ni mucho menos, con santuarios o edificaciones asociadas. Resulta probable, que durante los primeros años, la fiesta de San Sebastián haya congregado a unas pocas familias, que mantenían una devoción al Santo y que gradualmente el alcance de la convocatoria haya aumentado al punto de instalarse como una celebración local. 1 Sector cercano al río Cruces, a la altura de Pelchuquín.

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Descripción de la festividad. La preparación de la festividad, se inicia con el rezo de la Novena, entre el 11 y 19 de enero, actividad realizada en la capilla. También dos o tres días antes de la festividad, las familias del sector, levantan ramadas en la cancha de fútbol del deportivo San Sebastián, vecina a la capilla, espacios que serán ocupados para la preparación de alimentos y convivencia familiar, terminada la ceremonia religiosa. Cada 19 de enero, se realiza una misa, oportunidad aprovechada para realizar confesiones. Como ha sido tradicional, se reúnen los vecinos de la comunidad católica para preparar el santuario. También en este día se realizan tareas, como la limpieza y corte de pasto del terreno alrededor de la capilla y se ornamenta con guirnaldas, flores naturales, ramas de avellano, globos. En el caso de la imagen del Santo, se adorna con un arco de flores naturales de vistosos colores. Así mismo, se prepara el improvisado altar, en el que al día siguiente se colocará la imagen del Santo. En definitiva, todo queda en condiciones para la misa al aire libre que se realizará al día siguiente. El 20 de enero, a eso de las 7:00 de la mañana, se abre la capilla y la imagen del Santo es trasladada desde su interior hacia el altar ubicado en el patio. Tempranamente comienzan a llegar los feligreses, que se reúnen frente a la imagen del Santo, provienen de Tringlo y localidades como Mehuín Alto, Mehuín Bajo, Mehuín Caleta, Alepúe, Chan Chan, Piutril, Yeco, Los Venados, Colegual, Pichilingue, Puringue Rico, Puringue Pobre y ciudades como San José de la Mariquina, Valdivia, Viña del Mar y Santiago. Los devotos que asisten a Tringlo, llegan para solicitar la intercesión del Santo, para un favor pedido o para pagar sus mandas, ya sea, a través velas encendidas en contenedores o que mantienen en sus manos, donaciones en dinero o entrega de arreglos florales. En tanto, los asistentes -que suman decenas- aprovechan la oportunidad de dialogar. A eso de las 11:00 hrs., llega el sacerdote oficiante, quien después de saludar a los presentes, oficia la misa, oportunidad en la que también se realizan bautismos cuando hay infantes que están en condiciones de recibir el sacramento. Con los ritos de apertura, el sacerdote inicia la celebración religiosa, ocasión en que el oficiante saluda a los fieles, pidiendo que se identifiquen

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en la medida que se nombran las diferentes localidades de la comuna y de territorios cercanos a el. La misa continúa con la Liturgias de la Palabra y de la Eucaristía. Uno de los cánticos interpretados por los asistentes durante la ceremonia religiosa y a su término, es el himno a San Sebastián2. Cuando la misa, le sigue la procesión. Los fieles salen al camino, encabeza la romería el portaestandarte de la comunidad, a continuación un pequeño grupo de feligreses, le siguen, cuatro hombres que portan el anda engalanada que lleva la imagen del Santo, cerrando la procesión decenas de feligreses, todos avanzan dirigidos por tres “capataces”, el grupo humano marcha entonando himnos y oraciones desde la capilla hasta llegar a un campo particular ubicado a unos 235 metros. Durante el trayecto ser realizan varias detenciones. La procesión ingresa al campo, donde el sacerdote procede a bendecir a los asistentes, los sembradíos y a los animales. Después, la romería continua por el interior del predio, hasta llegar a la cancha de fútbol del deportivo San Sebastián aledaña a la capilla, aquí en honor al Santo se bailan 2 pies de cueca, para luego, recibir un homenaje de un grupo de jinetes y sus caballos, quienes pasan en tres ocasiones frente a la imagen: primero al paso, luego al trote, para finalizar a toda carrera, ante la mirada expectante de los asistentes. Concluido el homenaje, la imagen llevada en el anda, ingresa a la capilla. El rito de despedida pone fin a la eucaristía, momento en que el sacerdote hace la bendición final de los objetos religiosos y de los asistentes y la animadora de la comunidad da las gracias a los fieles por su la presencia. Paulatinamente decenas de feligreses, se dispersan por el camino, para volver a sus hogares. Sin embargo, como ha sido habitual, terminados los actos devocionales de la festividad, las familias de la localidad de Tringlo, se reúnen en sus ramadas y preparan asados, cazuelas y otros alimentos, para almorzar. Durante la tarde, el equipo de fútbol de la localidad sostiene partidos de carácter amistoso en honor a San Sebastián. A eso de las 18:00 hrs., se cierra la capilla, concluyendo la fiesta de San Sebastián en su parte religiosa, lentamente los feligreses retornan a sus hogares. Al llegar la noche, los jóvenes de la localidad, inician una fiesta con música de su gusto, que se extiende hasta altas horas de la noche. 2 La letra de este Himno, se incluye en la descripción de San Sebastián en Meliquina.

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Terminada la fiesta, vuelve la calma y el silencio reina nuevamente en la localidad de Tringlo. Elementos de cambio y continuidad de la festividad. Como cualquier organismo vivo, el Patrimonio Cultural Inmaterial tiene un ciclo vital, afectando algunos de sus elementos, que desaparecen. Esto explica que durante al menos los 96 años que se ha recreado la festividad de San Sebastián en Tringlo se hayan producido diversos cambios. Antiguamente, las actividades de culto, procesión y comensalidad en ramadas se realizaban en hogares de vecinos de la localidad que mantenían la imagen y en la Escuela Misional. Una práctica del pasado fue el uso de un cañoncito, que se disparaba terminada la romería, acto seguido las familias se reunían a compartir alimentos. Otro elemento que ha sufrido cambios, es la disminución de la participación y fervor religioso entre la comunidad católica y fieles de otras localidades, pues, el número de asistentes a la festividad se ha reducido. Existe coincidencia en que en el pasado los creyentes eran más piadosos. No importando el día de la semana en que correspondiese la celebración de la festividad, la gente suspendía por algunas horas sus tareas, vestían sus mejores tenidas y ya sea caminando, en carretas engalanadas con flores de papel o naturales, se hacían presente. De manera paralela a la fiesta religiosa, se desarrollaban actividades comerciales, incluida la venta de bebidas alcohólicas durante el día de la celebración. La condición de ser afectada por cambios de la festividad religiosa de San Sebastián en la localidad de Tringlo, no ha impedido que también se registren elementos de permanencia en el tiempo como la celebración de bautismos y primeras comuniones durante la misa cuando haya niños que estén en condiciones de recibir estos sacramentos, el homenaje de los caballos, la construcción de ramadas, la comensalidad, los partidos de fútbol en homenaje a San Sebastián y la condición de festividad popular campesina.

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Vínculo de la festividad con edificaciones. El centro de las actividades devocionales de San Sebastián en Tringlo es la capilla. El terreno donde se construyó esta edificación fue donado por Eduardo Martin y Carlos Martin M. En 1974, se inician las obras de construcción, con la colaboración de la comunidad. Obras que fueron entregadas a la Parroquia en 1976. Componentes Patrimoniales Materiales. La primera imagen de San Sebastián en la localidad data de 1928, cuando “La señorita Agripina García de Paico contribuyó con $200 a comprar una imagen de S. Sebastián para Tringlo la que costó $250 fuera del flete. El resto se pagó con mandas de Tringlo.” (Crónica Parroquial I, p 150). La imagen se guardó en casas de vecinos de la localidad (Rufino Martin3, Luciano Martin y Eduardo Martin) y en dependencias de la Escuela Misional, pero, desde 1976, se cuenta con una capilla construida por iniciativa de la comunidad. La imagen dispuesta hoy en la capilla, no es la donada en 1928. Sin embargo, no se ha logrado establecer la fecha de su llegada. 3 Se indica que en realidad, la imagen del Santo, se mantuvo en casa de don Rufino Martín, pero que era habitada por su hijo Carlos Martín M.

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Planimetría de la Festividad.

Plano N° 2: Festividad de San Sebastián en Tringlo.

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Festividad de San Sebastián en Cuyinhue Sus orígenes No es posible precisar la fecha en la que se inició la festividad de San Sebastián en la localidad de Cuyinhue. La lectura de la Crónica Parroquial I, en particular, los escritos del Padre Misionero Atanasio de Eglsee, entregan los primeros indicios de la actividad de la Iglesia Católica en estos territorios, en este sentido, el religioso señala: “En 1902, fue levantada la Capilla de Cuyinhue, ya en el año precedente fui personalmente en casi todas las casas de la vecindad pidiendo limosna i materiales para la capilla, prometieron mucho, tienen poco o nada. Por fin con el auxilio de Dios, con una subvención del M.R. P. Prefecto, con una limosna de 600 marcos que recibí de Baviera, con las mandas de Candelaria i con los ahorros de la Misión pude levantar la capilla y dejarla techada, tinglada, con pisos, puertas y ventanas, una pequeña torre con cruz…” (p.15) “El 3 de Mayo celebró la misa por primera vez en la Capilla, día que se considera como fiesta principal de la Capilla…” (p.16) En relación a la capilla, el misionero Atanasio de Eglsee entrega otro antecedente, cuando indica: 1906 – “1° - 3° de Mayo se celebró Misión en la Capilla de Cuyinhue. Por motivos de trabajos apurados en la cosecha de papas i en la siembra de trigo no ha concurrido mucha jente. El 2 de Mayo tuvo lugar la solemne bendición de la Capilla por M.R.P. Prefecto. Hubo 41 Comuniones i 31 Confirmaciones.” (p. 32)

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La información entregada por la Crónica Parroquial I, permite afirmar que la festividad de la Cruz de Mayo, fue la principal de la capilla de Cuyinhue, celebrándose con más o menos fervor hasta 1930. Sin embargo, por motivos que se desconocen fue reemplazada por la fiesta de San Sebastián, en una fecha imprecisa, pero, que a partir de antecedentes entregados desde la oralidad y de la lectura de la Crónica Parroquial I, fluctuaría entre 1935 y 1943. Es precisamente, la lectura de la Crónica Parroquial I, que permite señalar con certeza que a 1944, la festividad de San Sebastián estaba instalada como principal para la capilla de Cuyinhue, adquiriendo, en años

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posteriores mayor relevancia, así queda de manifiesto al leer los siguientes párrafos. “En 1944 la Fiesta de San Sebastián se celebró como en los últimos años en Tringlo, Meliquina y Cuyinhue, habiendo en todas partes mucha gente” (Crónica I. p. ). Años más tarde, la bitácora Parroquial afirma: “En 1948, para San Sebastián celebráronse misas en Tringlo, Meliquina y especialmente solemnizada en Cuyinhue”. (Crónica II, p. 26).


Descripción de la festividad. Los preparativos de la festividad, se inician cada 19 de enero. Como ha sido habitual, se reúnen los vecinos de la comunidad católica para preparar el terreno alrededor de la capilla. Los trabajos de limpieza y corte de pasto ocupan la mayor parte del tiempo, aunque también hay quienes se dedican a ataviar con un arco de flores el andas sobre la cual se instala la imagen del Santo. El 20 de enero, durante las primeras horas del día, la imagen del Santo engalanada con un arco flores de vistosos colores- es trasladada en andas

desde el interior de la capilla hacia un improvisado pedestal compuesto por mesas y que se ubica en el patio, junto al Santuario. También con las primeras luces, lentamente comienzan a llegar los devotos, que se reúnen frente a la imagen del Santo, provienen de Cuyinhue, pero, también hay vecinos y vecinas de localidades como Cuyán, Locuche, Cerro La Marina, El Maizal, Iñipulli, Pichicuyin, Yenehue, Chan Chan, Alepúe, Puringue Rico, Puringue Pobre, El Nogal, San José de la Mariquina, Puile, Valdivia y Máfil. Los fieles llegan para solicitar la intercesión de San Sebastián para algunas de sus necesidades o para pagar sus ofrendas, ya sea, a través velas

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encendidas -las que disponen en los contenedores para tal efecto o mantienen en sus manos- o donaciones en dinero. A eso de las 11:00 hrs., arriba el sacerdote oficiante, quien después de saludar a los presentes, inicia las confesiones al interior de la capilla. En tanto, los asistentes –en su mayoría pequeños campesinos- suman decenas de hombres y mujeres adultos, acompañadas de jóvenes y niños. Los encuentros de familiares y amigos se evidencias con saludo a la vez que se inician conversaciones, cuyo murmullo se interrumpe cada vez que se elevan oraciones e himnos, como el dedicado a San Sebastián. En tanto, cerca de la imagen de San Sebastián, se ubica una pequeña mesa, en la que se venden a beneficio de la Parroquia, diversos artículos religiosos, como rosarios y estampitas, que al final de la misa serán bendecidos por el sacerdote. Terminada las confesiones, a eso del mediodía, el sacerdote oficia la misa, oportunidad que cuando se requiere es aprovechada para realizar bautismos. La eucaristía comienza con los ritos iniciales, momento en que el sacerdote saluda a los asistentes, a la vez que se menciona diferentes localidades de la comuna y de ciudades cercanas y pide a los devotos, que levanten su mano, para hacer ver su lugar de procedencia. Cuando la eucaristía termina, los feligreses acompañan la venerada imagen del Santo en una procesión. Los fieles salen al camino, cuatro hombres portan el anda que lleva al Santo engalanado, le siguen, jinetes vestidos de huaso en sus cabalgaduras, quienes portan una bandera chilena y otra con los colores rojo y amarillo y banderines del mismo color, los colores de San Sebastián. La romería que en todo momento entona himnos y oraciones avanza cerca de unos 480 metros desde la capilla hasta a la altura del antiguo camino de ingreso al Puerto Fluvial de Cuyinhue, donde la procesión se detiene y el sacerdote realiza la acostumbrada bendición del Puerto, para luego, la procesión regresar a la capilla, donde el repique de la campana recibe a la romería. Antes de ingresar la imagen del Santo al santuario4, se produce el homenaje de los jinetes y sus caballos, quienes pasan en tres ocasiones frente a la imagen: primero al paso, luego al trote, para finalizar a toda carrera, ante la mirada expectante de los asistentes. Concluido el homenaje, los hombres que llevaban en andas la imagen del Santo la vuelven a situar en el pedestal dispuesto para el efecto. Continuando las manifestaciones de agradecimiento y rogativas de favores. 4 En este caso no se trata de “santuario”, sino de “gruta” en el lenguaje católico, ya que “santuario” designa el espacio completo de culto que ocupa tanto la capilla como la hermita al exterior. Llamar “santuario” a estos lugares exteriores de culto, puede llevar a confusión del lector.

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En la etapa final de la misa, durante el rito de despedida, el sacerdote hace la bendición final de los objetos religiosos y de los asistentes y la Animadora de la comunidad católica agradece a los fieles su participación en la festividad. Terminada la celebración religiosa, algunas familias, aprovechan el amplio recinto del santuario para compartir alimentos, que ellos mismos han preparado o comprar los que se ofrecen. En tanto, hombres y mujeres mantienen diversas conversaciones. Durante la tarde, los feligreses, paulatinamente vuelven a sus hogares. La imagen del Santo se mantiene en las afueras de la capilla, durante dos o tres días, pues, aunque en número reducido, los fieles continúan llegando. Finalmente, el Santo retorna a su casa de siempre, retornando la calma y el silencio nuevamente al santuario. Elementos de cambio y continuidad de la festividad. El Patrimonio Cultural Inmaterial es recreado constantemente por las comunidades y el transcurso de los años y las modificaciones del entorno producen cambios en la forma que son puestas en escenas. La festividad de San Sebastián en Cuyinhue no es la excepción. La cantidad de feligreses que participan de la festividad ha disminuido. Existe coincidencia que en el pasado los creyentes eran más devotos. No importando el día de la semana que correspondiese a la celebración de la celebración, los devotos, suspendían momentáneamente sus trabajos y ya sea caminando, a caballo o en carretas engalanadas con flores de papel o naturales, se hacían presente, vistiendo sus mejores tenidas. El trayecto de la procesión se ha modificado, ya que antiguamente la romería se realizaba por una pampa aledaña a la capilla y avanzaba unos doscientos metros y no por el camino público como actualmente ocurre, por donde se dirige hacia la intersección del acceso hacia el Puerto de Cuyinhue, distante a unos 480 metros. En el 2010, se incorporó el homenaje de los caballos a San Sebastián, actividad que revitalizó la celebración. En el pasado había una variada actividad comercial asociada a la festividad. A orilla del camino, se instalaban comerciantes ambulantes, provenientes de San José de la Mariquina y Valdivia, estos últimos arribaban en los vapores de recorrido, colocando en venta diversos artículos. Hoy la actividad comercial es mínima.

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Hasta la década de 1980, cada 20 de enero, se desarrollaron carreras de caballos a la chilena, en una cancha cerca del Puerto de Cuyinhue, al salto del camino y partidos de fútbol, en homenaje a San Sebastián, pero, para la comunidad católica de la época, estas actividades restaban el valor religioso de la festividad, en consecuencia, dejaron de practicarse. Resultó tradicional durante años, que en terrenos cercanos a la capilla, se instalaran ramadas que servían de espacios de entretención, que eran amenizados con música, canto y baile y en los que había consumo de alcohol. Sin embargo, este ambiente festivo, generaba disturbios y peleas, por lo se decidió no permitir más la instalación de ramadas. Junto a estos elementos de cambio, también existen elementos de continuidad como celebración de bautismos y primeras comuniones durante la misa cuando haya niños que estén en condiciones de recibir estos sacramentos, la realización de una romería, la comensalidad y continúa siendo una festividad popular campesina. Vínculo de la manifestación con edificaciones. Capilla San Sebastián En 1902, fue levantada la capilla de Cuyinhue, durante 80 años prestó servicios a la comunidad católica de la localidad. En 1982, luego de la fiesta de San Sebastián, se desarma la antigua capilla, para renovarla completamente. Se realizan los trabajos con la colaboración de la comunidad, obras que se extienden hasta 1983. Santuario de San Sebastián Construido el año 2010, dispone de bancas, altar y un zócalo con receptáculo cerrado de vidrio que exhibe permanentemente una pequeña de San Sebastián. Componentes Patrimoniales Materiales. Ni la investigación de archivo, ni la oralidad han permitido establecer el origen de la imagen de San Sebastián en la localidad. Al respecto, la única certeza es que su llegada coincidió con la instalación de esta festividad en Cuyinhue, es decir, entre 1935 y 1943.

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Planimetría de la Festividad.

Plano N° 3: Festividad de San Sebastián en Cuyinhue.

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Festividad de la Virgen de La Candelaria en San José de la Mariquina Sus orígenes El origen de esta fiesta católica en San José de la Mariquina, data de 1879, año en que se bendijo el templo parroquial, construido por el Padre Plácido de Varceno, que se ubicó en el mismo lugar en que se encuentra la actual Iglesia. La celebración incluyó la veneración primeramente en el Altar y posteriormente la procesión en las calles de San José de la Mariquina. Descripción de la festividad. La celebración de la Virgen de La Candelaria se inicia el 24 de enero, rezando una novena, que prepara espiritualmente los corazones de los fieles y que finaliza el 1 de febrero, cuando caída la tarde se realiza el “Cantar a María”, organizado por Radio Madre de Dios, 96.1 FM y que pretende, a través de la música, expresar el fervor de los feligreses a la Virgen, presentándose diversos artistas de San José de la Mariquina y localidades cercanas, que interpretan diferentes estilos musicales y danzas folclóricas de contenido religioso. El 2 de febrero, con las primeras luces del día, la imagen de la Virgen de La Candelaria, es trasladada desde el interior del templo parroquial, a

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un zócalo ubicado a un costado de la Iglesia, para permitir a los feligreses expresar su devoción y renovar sus promesas a la Virgen de La Candelaria, pidiéndole un favor o gracia especial, en tanto, se comienza a escuchar música religiosa envasada, lo que permite ambientar la festividad. Desde temprano y de manera paulatina comienzan a llegar hombres y mujeres adultos, jóvenes y niños a las afueras del templo. Se reúnen frente a la imagen de la Virgen, provienen de San José de la Mariquina, pero, también hay asistentes de las diversas localidades de la comuna, como Mehuín, Tringlo, Yeco, Puringue Pobre, Puringue Rico, Cuyinhue, Tralcao, Linguento, Ciruelos, Meliquina, Dollinco, Puile, por nombrar algunos, a los que se suman feligreses de Valdivia, Máfil, y Lanco. Los fieles llegan motivados para solicitar la intervención de la Virgen de La Candelaria para un favor pedido o se congregan para pagar sus mandas, ya sea, a través donaciones en dinero o prendiendo velas, las que disponen en los contenedores para tal efecto o mantienen en sus manos. En tanto, en el paseo peatonal de calle Padre Plácido, se ubican puestos con venta de artículos religiosos, como rosarios, crucifijos, prendedores con imágenes religiosas y estampitas serán bendecidas por el sacerdote oficiante al final de la misa. La programación de la festividad, incluye inicialmente, dos misas matinales, a las 8:30 hrs. y 9:30 hrs., en el templo parroquial, al mismo tiempo, desde las 9:00 hrs., se inician las confesiones de los fieles. Lentamente, se reúnen miles de personas, que aprovechan de pagar sus mandas y conversar antes de la misa principal. Se ubican debajo de los tilos de la Plaza de Armas para protegerse del calor del mediodía, muchos están de pie, pues, las bancas de templo que fueron dispuestas en el Paseo de calle Padre Plácido, no son suficientes para permitir sentarse a todos los asistentes. A eso de las 11:30 hrs., se inicia la celebración de la eucaristía central, en un altar dispuesto en las afueras del templo parroquial. El sacerdote saluda a los asistentes, pidiendo que se identifiquen en la medida que se nombran diferentes localidades de la comuna y de territorios cercanos a Mariquina. La misa continúa con las liturgias de la palabra y de la eucaristía. Cuando la eucaristía concluye, se da paso a una multitudinaria procesión de la imagen de la Madre Candelaria que recorre cerca de 1.400 mts., transitando por las calles Mariquina, Avenida Colón, José Puchi,

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Alejo Carrillo para retornar a calle Mariquina y rodeando la Plaza de Armas volver a las afueras del templo parroquial, donde la imagen de la Virgen nuevamente se coloca en el zócalo en el que tempranamente se había ubicado. La romería se inicia cuando cuatro hombres toman el anda que lleva a la Virgen, le siguen miles de personas, que avanzan con un ritmo calmo y pausado, a la vez que entonan himnos y plegarias. Los fieles que desistieron de participar de la procesión, reciben la imagen de la Virgen con vítores y aplausos. La etapa final de la misa, supone el rito de despedida, momento en que el sacerdote pide a los asistentes entonar el himno de la Madre Candelaria, que dice: Madre Candelaria, Madre de Cristo Liberador, Madre con el cirio en la mano. Madre nos unes siempre a Jesús; Él nos trae la luz. Virgen Madre Candelaria, en el Templo presentas al Padre a Jesús, Cordero sin mancha. Jesús, Cordero de Dios. El Río Cruces tanto tiempo vio traernos agua santa, que bebida en la Iglesia nos otorga la vida de Dios. Unidos, en San José de la Mariquina, tierna Madre en tu santuario, Virgen Madre Candelaria, confirmas la luz de Dios. Da justicia y libertad a este pueblo Chileno. Danos siempre alegría, forma al pueblo de Dios (5). Luego, el sacerdote oficiante procede a bendecir los objetos religiosos, que con fervor los feligreses levantan. Finalmente, bendice a los asistentes, dando por concluida la misa central. Sin embargo, prosiguen las manifestaciones de agradecimiento y rogativas de favores a la Madre, inclusive hay fieles que en un acto de devoción tocan repetidas veces la vestimenta de la imagen. Lentamente, los miles de feligreses se dispersan, muchos de ellos se dirigen hacia los puestos que mantienen cientos de comerciantes, que se instalan a lo largo de las veredas y ofrecen a viva voz variada mercadería. Otros devotos, ya sea, en sus vehículos particulares o medios de locomoción pública, inician el regreso a sus hogares. 5 El himno a la Virgen Candelaria fue creado en la década de 1990 y tiene dos autores: la letra es del padre Joaquín Allende, siendo adaptada para el arreglo musical por el Padre Sergio Mena.

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Para quienes no pudieron participar de la festividad y acompañar la imagen de la Virgen personalmente, la misa es transmitida a través de Radio Madre de Dios, 96,1 FM(6). Durante la tarde, continúan llegando fieles a presentarse frente a la imagen de la Virgen Candelaria. La imagen de la Virgen recibe las penas, esperanzas y peticiones de los feligreses. A eso de las 15:00 hrs. en el templo parroquial se realizan los bautismos, para luego, a las 19:00 hrs., oficiar la última misa, en honor a la Virgen de La Candelaria. Al final de la tarde, la imagen de la Madre Candelaria vuelve al templo parroquial, donde se guardará hasta el próximo 2 de febrero, ocasión en 6 La primera transmisión de la misa se realizó el 2 de febrero de 2000.

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que nuevamente se reunirán sus hijos. Elementos de cambio y continuidad de la festividad. El Patrimonio Cultural Inmaterial está vivo, es decir, ha recorrido un largo camino para poder ser, todavía hoy, celebrado, vivido o rememorado por diferentes personas y grupos. Se trata de manifestaciones sujetas a continuos cambios, como en el caso de la festividad de la Virgen de La Candelaria. Las actividades previas a la fiesta católica se han modificado en las


últimas décadas. En 1995, los preparativos incluyeron la Vigilia de Canto y Oración, realizada el 31 de enero y que contó con la participación de grupos folclóricos de la comuna e invitados de Máfil y Valdivia y el 1 de febrero, los fieles participaron de la bendición de las velas. El 2010, los preparativos incorporaron una “novena móvil” de la imagen venerada de la Virgen(7), en localidades rurales de la comuna, para ese efecto, se dividió el territorio en 4 áreas considerando los puntos cardinales y alternadamente, cada año –hasta el año 2015- se llevó la imagen de la Madre Candelaria, para que los vecinos y vecinas pudiesen presentarle sus respetos. En particular, esta actividad, en el año 2016 se suspendió de manera extraordinaria.

También, como parte de las actividades previas, desde el 2004, se viene desarrollando el Festival “Cantar a María”, cada 1 de Febrero, a eso de las 21:00 hrs., actividad que alternadamente se organiza por los diferentes grupos dependientes de la Parroquia. Otro elemento de cambio a considerar es la disminución de feligreses que asisten a la festividad. Además, existe coincidencia en que en el pasado los creyentes eran más devotos. Como expresión del Patrimonio Inmaterial la festividad de la Virgen de la Candelaria tiene un carácter dinámico, que no ha impedido la persistencia en el tiempo de prácticas como la oración de la novena, la celebración de

7 Se usa la imagen perteneciente a la capilla Madre Candelaria de la ciudad, por ser más fácil de transportar, debido a su tamaño.

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bautismos como una de las actividades desarrolladas durante el día, la procesión por las calles céntricas, el carácter popular campesina, pues, resulta notoria la participación de familias que provienen de diferentes localidades rurales de la comuna, en consecuencia, también se mantiene el carácter de encuentro social de la festividad, la actividad comercial de vendedores ambulantes que ofrecen diversidad de productos en las veredas, instalando una verdadera feria informal. Vínculo de la manifestación con edificaciones. El centro de las actividades devocionales de la Virgen de La Candelaria en San José de la Mariquina, es el templo parroquial, emplazado frente a la Plaza de Armas, desde fines del siglo XIX, gracias al trabajo del Padre Plácido de Varceno, quien llegó a la Misión de San José en 1874 y se dedicó a construir una Iglesia para la Estación Misional, proyecto que se materializó el 2 de febrero de 1879, cuando se produce la bendición de una Iglesia de madera, en el lugar en que se encuentra el actual templo. Desde esa misma fecha, se inició la celebración en la Misión, de la festividad de la Virgen de La Candelaria. El 15 de abril de 1946, la Iglesia de madera fue destruida por un incendio. En los días siguientes, se formó el Comité Pro-Reconstrucción, iniciándose las obras de edificación de los fundamentos. El 1° de enero de 1947, se bendijo la primera piedra. La intervención de Monseñor Guido Beck, permitió conseguir entre

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la comunidad y en el extranjero, la ayuda necesaria para financiar las obras de reconstrucción. Así el 3 de diciembre de 1950, se bendijo el nuevo templo parroquial, una edificación de concreto, de una nave. Componentes Patrimoniales Materiales. La imagen de la Virgen de La Candelaria que se venera cada año, con motivo de la festividad, es de madera y fue traída desde Italia por los Padres Capuchinos Italianos y su bendición se efectuó un 2 de febrero de 1882, tres años después de la consagración de la Iglesia. Es una imagen de vestir, es decir, se la cubre con una túnica y capa hecha por los devotos. Entre los padrinos figuraron Manuel Uria que ese día contrajo matrimonio con Eulogia Carrillo y Clodomiro Cornuy y Sra. Amelia Pérez de Arce. El primero de los padrinos le obsequió la capa y túnica ricamente bordada por religiosas de Valparaíso y el segundo padrino, la corona y joyas que la adornan. En 1992, el matrimonio peruano chileno Aycacha Taladriz, se acercó a la Virgen de la Candelaria del templo parroquial y pidió por la recuperación de un familiar y antiguo vecino de Máfil, su sanación motivo que en noviembre de 1993, este matrimonio donara un nuevo vestido a la Virgen bordado a mano con hilos de oro y adornos de plata. En 1995, se realizó la última donación de la que fuera objeto la imagen de la Virgen de La Candelaria, cuando un grupo de feligreses de la Parroquia de San José, entregó una nueva túnica.


Planimetría de la Festividad

Plano N° 4: Festividad de la Virgen de La Candelaria en San José de la Mariquina.

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Festividad de la Virgen de Lourdes en Mehuín Sus orígenes Desde 1945 se viene celebrando la fiesta de La Virgen de Lourdes en Mehuín, oportunidad en que un 11 de febrero el ex Obispo de La Araucanía Monseñor Guido Beck de Ramberga, bendecía la gruta con la imagen en la roca viva en cumplimiento de una manda de la Srta. Leontina Becerra Mera por la salud de sus padres y con la valiosa colaboración de la Sra. Anita Henríquez de Arrau. Especial devoción despertó la fiesta desde el terremoto y maremoto de 1960 en Mehuín. Oportunidad en que la furia del terremoto que arrasó con toda la localidad costera y sus construcciones, dejó intacta la gruta, lo que había sido considerada como un milagro, motivando un aumento considerable de asistentes a la festividad. Descripción de la festividad. Los preparativos de la fiesta religiosa, se inician con la novena a la Virgen de Lourdes, que se realiza en la gruta entre los días 2 al 10 de febrero, fecha esta última en que se realiza una misa. La convocatoria a esta actividad es baja y participan mayormente turistas. También, como parte de las actividades previas, en la víspera de la celebración, el 10 de febrero, desde San José de la Mariquina, decenas de jóvenes y adultos de ambos sexos, inician una procesión nocturna que recorre los 28 kms. que separan esta ciudad de Mehuín. En la peregrinación,

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es posible reconocer dos grupos, el primero, integrado por feligreses que de manera autónoma deciden peregrinar y que a lo largo del camino se unen, un segundo grupo, lo forman los fieles que de manera organizada deciden hacer la caminata, respondiendo a la iniciativa organizada por la radio Madre de Dios 96.1 FM, que desde el 2011 convoca a los devotos para reunirse en las afueras del templo parroquial, a eso de las 22.00 hrs., momentos en que un sacerdote bendice al grupo de devotos, a los que se incorporan en el trayecto fieles de las diversas localidades que hay camino a Mehuín. Los peregrinos cuentan con la asistencia de Carabineros, la Cruz Roja y Bomberos, además, de las comunidades católicas ubicadas a lo largo del camino, que reciben a los fieles en sus capillas, compartiendo alimentos que se suman los que los fieles aportan (té, café, bebidas, sándwich, sopaipillas y frutas de la época). En la madrugada del 11 de febrero, los peregrinos comienzan a llegar a Mehuín. Muchos de ellos se dirigen a la gruta para pagar sus mandas, pero, finalmente, la mayoría se reúne en la capilla Virgen de Lourdes, donde la comunidad católica y voluntarias de la parroquia, los reciben con café y sándwiches, mientras esperan para participar de la primera misa de la mañana. La programación de la festividad, incluye dos misas matinales, a eso

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de las 7:00 hrs. (pensada en los peregrinos que de madrugada llegaron a Mehuín) y a las 9:00 hrs. Ambas eucaristías, se celebran en la capilla cercana al santuario, donde hay una imagen de la Virgen de Lourdes, de gran tamaño, instalada permanentemente y que fue donada por la familia Durán Hermosilla en el 2010. También a eso de las 9:00 hrs. en la capilla se inician las confesiones. En la medida que avanza la mañana, lentamente comienzan a llegar adultos, jóvenes y niños, de ambos sexos, que se dirigen a la gruta para expresar su devoción y renovar sus promesas a la Virgen de Lourdes, pidiéndole un favor o gracia especial.

En tanto, en el recinto del santuario, se comienza escuchar por altoparlantes música religiosa envasada y un animador prepara a la multitud de feligreses que se ha reunido. El altar se dispone para la misa central, que se efectúa a eso de las 11:00 hrs. y que en ocasiones es oficiada por el Obispo Diocesano y/o el Párroco de San José, quienes son acompañados por sacerdotes, que se hacen presentes para la ocasión y que provienen de las parroquias de Máfil y/o Villarrica. Los devotos que asisten a la festividad, provienen de Mehuín, pero, también fieles de José de la Mariquina, Queule, Toltén, Mississipi, Maiquillahue, Alepúe, Chan Chan, Quillalhue, Mehuín Bajo, Mehuín Alto,

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Tringlo, Villa Nahuel, Piutril, Yeco, Tralcao, Lanco, Loncoche, Valdivia, Temuco y Santiago. Entre los feligreses, especialmente los que provienen de ciudades alejadas, hay una importante cantidad de turistas, que estando de vacaciones aprovechan la oportunidad de participar de la fiesta religiosa. Sin embargo, más allá de las circunstancias que explican la presencia de los fieles, éstos llegan motivados para solicitar la intervención de la Virgen de Lourdes para un favor pedido o se congregan para pagar sus mandas, ya sea, a través donaciones en dinero o prendiendo velas, las que disponen en los contenedores para tal efecto o mantienen en sus manos. En tanto, en la calle aledaña del santuario, se ubican comerciantes ambulantes y puestos con venta de velas o artículos religiosos, como rosarios, crucifijos, prendedores con imágenes religiosas y estampitas que al final de la misa serán bendecidos por el sacerdote oficiante al final de la misa. También hay comerciantes que ofrecen artesanía, comida preparada, golosinas y helados. La mañana avanza y cerca de la hora de inicio de la misa central, se han reunido cientos de personas, que aprovechan de pagar sus mandas y conversar, protegiéndose del calor del mediodía, al interior del santuario, muchos están de pie, pues, las bancas del santuario se hacen insuficientes. A las 11:00 hrs., se inicia la celebración de la eucaristía central, en el altar construido en la gruta. El sacerdote oficiante –acompañado de otros Padres - inicia la misa con los ritos de apertura, que incluye un saludo a los asistentes, pidiendo que se identifiquen en la medida que se nombran diferentes localidades y ciudades de la comuna y la región. La misa continúa con las liturgias de la palabra y de la eucaristía. Durante, los diferentes momentos de la celebración, un grupo musical entona cánticos que son cantadas por la multitud. Cuando la eucaristía concluye, se da paso a una multitudinaria procesión de una imagen de regular tamaño de la Virgen de Lourdes que se mantiene durante el año en la capilla, el grupo humano recorre cerca de 924 mts., transitando por las calles Carlos Acharán Arce, Los Chilcos, Los Notros, Las Achiras y retornar a la gruta. La romería se inicia cuando cuatro hombres toman el anda que lleva a la Virgen, engalanada con un arco de flores y cintas de color celeste y blanco. Le siguen cientos de personas, que avanzan con un ritmo calmo y pausado, a la vez que entonan himnos y plegarias. Los fieles que desistieron de participar de la procesión, reciben la

imagen de la Virgen con vítores y aplausos. El sacerdote oficiante procede a bendecir los objetos religiosos, que con fervor los feligreses levantan. Finalmente, se realiza la bendición por la salud de los asistentes, dando por concluida la misa central. Terminada la celebración religiosa, prosiguen las manifestaciones de agradecimiento y rogativas de favores a la Virgen de Lourdes. Lentamente, los cientos de feligreses se dispersan, muchos de ellos se dirigen hacia los puestos que mantienen comerciantes ambulantes, en una pampa ubicada en la intersección de la calle Osvaldo Fernández esquina Avenida Costanera, en este lugar se ofrecen a viva voz variada mercadería. Hay quienes, continúan hacia la Caleta, para almorzar en los puestos de comida y aprovechar de comprar pescados y mariscos. Otros devotos, ya sea, en sus vehículos particulares o medios de locomoción pública, inician

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el regreso a sus hogares. Para los devotos que no pudieron participar de la eucaristía y procesión y así acompañar la imagen de la virgen, la festividad es transmitida en directo a través de Radio Madre de Dios, 96.1 FM. Durante la tarde, continúan llegando fieles a presentarse frente a la imagen de la Virgen de Lourdes. La imagen de la Virgen recibe las penas, esperanzas y peticiones de los feligreses. A eso de las 15:00 hrs., en la gruta se realizan bautismos y a las 19:00 hrs., se realiza la última misa, en honor a la Virgen de Lourdes.

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Elementos de cambio y continuidad de la Festividad. Las manifestaciones del Patrimonio Cultural Inmaterial son capaces de autorregularse y generar mecanismos de adaptación a entornos sociales, económicos, tecnológicos y culturales, siempre cambiantes e imprevisibles produciendo nuevas puestas en escenas. Situación que se aprecia en la fiesta católica de la Virgen de Lourdes. La cantidad de feligreses que asistentes a la celebración ha aumentado. En sus orígenes, tenía más bien un carácter local, haciéndose presentes feligreses de comunidades lafkenches de la comuna de Mariquina, entre


Mehuín y Chan Chan, a las que se sumaban fieles de Piutril y Yeco, quienes cada 11 de Febrero, llegaban ya sea caminando o en carretas engalanadas con flores y caballos adornados con cintas. Si bien hoy, continúan participando estas comunidades, los avances en conectividad han permitido que se sumen cientos de personas, provenientes de localidades y ciudades de la comuna de Mariquina, región de Los Ríos y de La Araucanía. Muchos de ellos son turistas que disfrutando de sus vacaciones aprovechan de participar de la festividad religiosa. En el pasado el sentido de encuentro social era mayor, pues, el carácter local, le daba un sentido de festividad comunitaria y al terminar

la celebración se daba paso al consumo de los alimentos llevados por los asistentes, convirtiendo la actividad en una oportunidad para socializar con familiares y amigos; esta situación hoy en día no ocurre, pues, si bien se consumen alimentos, estos son los que se adquieren a los comerciantes, sin compartir alimentos entre los feligreses. La actividad comercial se ha incrementado. En los inicios eran vendedores de San José de la Mariquina que ofrecían ropa, inclusive, los niños de Mehuín se dedicaban a vender chupones. Hoy en día, al comercio de imágenes y artículos religiosos, se suman gran cantidad de productos ofrecidos por comerciantes callejeros en las veredas cercanas al santuario

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en calle Carlos Acharán Arce o en una improvisada feria ubicada en la intersección de las calles Osvaldo Fernández esquina Av. Costanera. La condición de ser afectada por cambios de la festividad religiosa de San Sebastián en la localidad de Tringlo, no ha impedido que también se registren elementos de permanencia en el tiempo como la celebración de bautismos y la romería. Vínculo de la manifestación con edificaciones y espacio circundante. La gruta de la Virgen de Lourdes, es el centro de la actividad religiosa durante la festividad. Corresponde a una cavidad natural, que en 1945, fue objeto de obras de intervención mandatadas por la Srta. Leontina Becerra Mera. También asociada a la fiesta católica se encuentra la capilla “Virgen de Lourdes”, que se ubica en la calle Carlos Acharán Arce esquina Las Palmas. Las obras de construcción de la capilla se iniciaron en 1968 y fueron financiadas por Sor Emilia Blum, Hermana de Congregación de la Santa Cruz, que desempeñaba funciones en el Hospital Santa Elisa. Con el tiempo se fueron sumando aportes de la comunidad católica mehuinense. En 1969, concluye la edificación, siendo bendecida la capilla en el mes de noviembre, por Guillermo Hartl. El conjunto de capilla y gruta constituyen lugares de significación cultural, porque, representan referentes de fe, adquiriendo la calidad de espacios sagrados. Otro elemento significativo en la celebración es la Playa Grande de Mehuín, que constituye el entorno natural de la gruta de la Virgen de Lourdes. El ruido del oleaje, la brisa marina con sus aromas a sal y algas, contribuyen a generar un ambiente de tranquilidad interior. Componentes Patrimoniales Materiales En su interior, se encuentra permanente una imagen de la Virgen, que no corresponde a la que fue instalada por primera vez y que fuera donada por la Srta. Leontina Becerra M. En el interior de la capilla, hay una imagen de la Virgen de Lourdes, donada por la familia Durán Hermosilla, sin referencia de fecha.

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Planimetría de la Festividad.

Plano N° 5: Festividad de Virgen de Lourdes en Mehuín.

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Festividad de San Francisco en Puringue Pobre Sus orígenes La idea de la celebrar la festividad de San Francisco de Asís en Puringue Pobre, surge en la década de 1990, cuando los feligreses de Puringue Pobre y El Nogal, que ya formaban una comunidad católica, deciden conmemorar cada 4 de octubre esta fiesta religiosa. El elemento vinculante entre la fiesta católica de San Francisco y las comunidades de Puringue Pobre y El Nogal es la naturaleza. Las localidades antes nombradas, están habitadas principalmente por hombres y mujeres williches, dedicados a la agricultura y que han sido capaces de relacionarse armónicamente con la naturaleza, por su parte, San Francisco de Asís, es considerado Patrono de la Ecología, por el amor profesado a la naturaleza y a los animales. Una vez tomada la decisión por parte de los feligreses de adherir a la festividad de San Francisco, la primera celebración fue el 4 de octubre de 1992. Descripción de la festividad. Los preparativos de la festividad incluyen que unos tres días antes, feligreses del sector realizan la limpieza y corte de pasto del terreno que rodea a la capilla, junto con pintar su frontis, se engalana con un arco de flores el acceso al espacio ceremonial, e instala un pasacalle que da la bienvenida a los fieles al santuario(8). También se dispone del aseo y orden 8 Al igual que en Cuyinhue, si bien la comunidad católica de Puringue Pobre identifica el espacio ceremonial como un “santuario”, en el lenguaje católico, este término no aplica y corresponde hablar de “gruta”, ya que “santuario” designa el espacio completo de culto, que ocupa tanto la capilla, como la hermita al exterior.

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de la sede de la comunidad indígena donde se realizará la convivencia terminada la misa. Cada 4 de octubre, a eso de las 9:00 de la mañana, se abre la capilla, los primeros en llegar son los feligreses de la comunidad que ultiman tareas como trasladar el altar y las bancas de la capilla al santuario, instalar las banderas de Chile y el Vaticano en el arco de acceso del santuario, y disponer de arreglos florales para engalanar al Santo. En tanto, en la pampa al salto del camino, se ornamenta con flores y ramas una carreta, que tirada por una yunta de bueyes servirá para trasladar la imagen del Santo durante la procesión. Al mismo tiempo, comienzan a llegar las donaciones

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de alimentos preparados previamente a la sede de la comunidad indígena y que serán consumidos una vez terminada la misa, por los asistentes. Desde temprano, lentamente comienzan a llegar hombres y mujeres de todas las edades a las afueras del santuario, provienen de Puringue Pobre, Puringue Rico, El Nogal, Ticalhue, Tringlo Puile, Tralcao, Meliquina, Mehuín y San José de la Mariquina. Poco a poco, suman decenas de personas que asisten a la festividad y previo a la ceremonia religiosa, en santuario se convierte en un espacio de encuentro social, produciéndose animados diálogos entre los asistentes. Momentos antes de iniciarse la misa, el animador rural, dirige unas


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palabras a los asistentes, con el fin de motivar a los fieles en su participación en la ceremonia. A eso de las 11:00 llega el sacerdote oficiante, quien después de saludar a los presentes, ofrece la oportunidad a los feligreses de confesarse, para luego, iniciar la celebración de la eucaristía, oportunidad en la que también se realizan bautismos, cuando hay infantes que estén en condición de recibir este sacramento. El sacerdote comienza con los ritos de apertura, que incluye un saludo a los asistentes, pidiendo que se identifiquen en la medida que se nombran diferentes localidades de la comuna. la misa continúa con las Liturgias de

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la Palabra y de la Eucaristía. Durante la misa, y de acuerdo al espíritu franciscano de amor a la naturaleza, se presentan frente al altar mascotas para ser bendecidas, el sacerdote pide para los animales el don de la salud y sentirse amados por sus dueños, para posteriormente, salpicar agua bendita sobre los animales. Seguidamente, se procede a la bendición de los frutos de la tierra, presentándose frente al altar productos como verduras y miel y se pide especialmente por la fecundidad de los campos y de las cosechas, además, algunos feligreses exhiben pequeñas cruces de madera, las que también son bendecidas, para posteriormente instalarlas en los huertos, como


signo de consagración a Dios y para implorar su protección. También, se bendice a distancia los campos y animales, para tal efecto, los feligreses levantan una de sus manos en dirección a sus propiedades. Cuando la eucaristía concluye, se da paso a la procesión de la imagen del Santo, una carreta tirada por una yunta de bueyes se acerca al acceso del santuario y entre varios hombres la imagen del Santo es sacada de la capilla y se ubica dentro de la carreta, la que se dirige a la pampa que se ubica al salto del camino del santuario, a la vez que comienza el repique de la campana de la capilla, situación que se mantendrá durante toda la procesión.

La romería es encabezada por el sacerdote oficiante y el animador rural de la comunidad, quienes son seguidos por la comunidad de feligreses. Todos avanzan de manera lenta y pausada, recorriendo la periferia de la cancha de fútbol de la comunidad, a la vez que entonan himnos y oraciones. Una vez terminado el periplo, que se extendió por unos 300 metros, la carreta con la imagen del Santo se ubica en el acceso del santuario, donde nuevamente un grupo de hombres, la ubica en el interior de la capilla. Seguidamente, se desarrollan una serie de números artísticos, que incluye un pie de cueca y otros números que tienen como temática la naturaleza.

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La etapa final de la misa, supone el rito de despedida. Por último, el sacerdote bendice a los devotos, dando por concluida la celebración. Como es habitual en la comunidad católica de San Francisco de Asís, los asistentes se trasladan a la sede de la comunidad indígena de Puringue Pobre, ubicada frente al santuario para reunirse y compartir los alimentos preparados previamente y aportados por los asistentes. Actividad que se extiende hasta bien avanzada la tarde. La festividad de San Francisco de Asís, concluye cuando se procede a cerrar la capilla, volviendo la calma y el silencio en Puringue Pobre. Elementos de cambio y continuidad de la festividad. La fiesta católica de San Francisco de Asís, corresponde a una expresión del Patrimonio Cultural Inmaterial y como tal tiene un carácter dinámico, es decir, está sujeto a cambios que han dado paso a nuevas formas de ser recreada en el tiempo. Sin embargo, dado que esta festividad es reciente en la localidad de Puringue Pobre, pues, se ha celebrado durante 24 años, sólo se visualiza a la fecha una disminución en la cantidad de feligreses que se hacen presentes. Mayormente, son las prácticas que han persistido en el tiempo como la celebración de bautismos cuando haya niños que estén en condiciones de recibir este sacramento, la procesión por la cancha aledaña al santuario, el carácter de encuentro social de la festividad y la bendición de cruces y animales.

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Vínculo de la manifestación con edificaciones. Capilla San Francisco de Asís. Las misas previas a la construcción de la capilla San Francisco de Asís, se hacían en casas de los feligreses, lo que dejó en evidencia la necesidad de construir una capilla. En 1982, la Sra. Crispina Huequelef LL., donó el terreno donde se emplaza capilla, los materiales y la mano de obra fueron aportados por los vecinos de Puringue Pobre y El Nogal, quienes además, participaron en las tareas de construcción. Santuario San Francisco de Asís. Construido el 2010 más o menos, aportando la comunidad católica de Puringue Pobre y El Nogal los materiales y la mano de obra. La idea era revitalizar el compromiso de los católicos del sector y realizar la misa al aire libre, podría participar una mayor cantidad de personas porque la capilla se hacía pequeña. Componentes Patrimoniales Materiales. El objeto del fervor religioso de la festividad es la imagen de San Francisco de Asís. La primera imagen del Santo fue donada por la Sra. Norma Manqui T., en una fecha no precisada, era de pequeño tamaño y actualmente se mantiene al interior de la capilla. En 1992, la Sra. Amelia Tripailaf H., donó la imagen de gran tamaño que durante el año se mantiene al interior de la capilla, pero, que el día de la festividad es dispuesta en una carreta y llevada durante la procesión. La imagen que actualmente se encuentra en el santuario fue donada por el Sr. Erwin Pacheco A., en los primeros años del siglo XXI.


PlanimetrĂ­a de la Festividad.

Plano N° 6: Festividad de San Francisco de Puringue Pobre.

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Festividad de la Inmaculada Concepción en Pelchuquín Sus orígenes No ha sido posible precisar a partir de la investigación de archivo, la fecha de inicio de esta celebración, pues, la Crónica de la Parroquia de Pelchuquín y otros documentos consultados, no hacen mención de ella. Sin embargo, la oralidad ha permitido establecer que al menos desde 1935 se viene conmemorando. La festividad de la Inmaculada Concepción o también conocida como la Fiesta de la Purísima, se diferencia de otras celebraciones religiosas de la comuna, porque los feligreses que se reúnen cada 8 de diciembre en Pelchuquín, no se congregan para pagar mandas o pedir un favor a la Virgen de la Inmaculada Concepción, las decenas de hombres y mujeres asisten motivados por su fervor religioso y para acompañar a los niños y niñas que reciben el sacramento de la primera comunión y que provienen no sólo de las localidades de Pelchuquín, sino, también de Longahue, La Punta, Tralcao, Pufudi y Linguento. Descripción de la festividad. Una actividad previa a la fiesta de la Inmaculada Concepción, es el mes de María, que se realiza entre el 8 de noviembre y el 8 de diciembre,

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organizado por el Consejo Parroquial. Durante un mes, diariamente se reza el Rosario. En el caso de Pelchuquín, durante las tres primeras semanas, la jornada de oración se alterna en diferentes poblaciones de la localidad, para concluir en la cuarta semana en la Iglesia San Antonio de Padua. En el caso de las comunidades rurales de Longahue, La Punta, Tralcao, Pufudi y Linguento, los Animadores Rurales reúnen a los feligreses en sus respectivas capillas. Particular mención merece el Rosario de la Aurora, ocasión en que feligreses de Pelchuquín, se reúnen a eso de las 6:00 de la mañana cada sábado durante el mes de María, para peregrinar alternadamente entre el Cristo de la carretera, el Cementerio, la Iglesia San Antonio de Padua y las calles de la localidad, y junto con rezar el Rosario interpretan cánticos religiosos, para culminar cuando la ocasión lo permite con una misa a las 8:00 de la mañana, en la Iglesia San Antonio de Padua. Otra actividad previa, pero, fundamental para la festividad de la Inmaculada Concepción en Pelchuquín, es la preparación de niños y niñas para su primera comunión, tarea que está a cargo de catequistas con residencia en Pelchuquín y en las diversas localidades rurales dependientes de la Parroquia. Al interior de la Iglesia San Antonio de Padua, también se realizan preparativos con motivo de la festividad del 8 de diciembre: al inicio del mes de María, la imagen de la Virgen Inmaculada Concepción es dispuesta en su pedestal entre velos blancos y flores multicolores, además, las bancas que serán ocupadas por los niños y niñas que recibirán su primera comunión, son engalanadas con rosones blancos, el día de celebración. El 8 de diciembre, día de la festividad, la Iglesia de San Antonio de Padua se abre a eso de las 10:00 de la mañana. Lentamente comienzan a llegar a las afueras del templo, hombres y mujeres adultos, jóvenes y niños que provienen de Pelchuquín, a los que se suman, ordenadas procesiones de fieles de las comunidades de base rurales dependientes de la Parroquia. Los feligreses de Longahue y Linguento llegan por el camino Los Copihues, la comunidad de la Punta hace su ingreso por calle Arnoldo Bilbao y las romerías de Tralcao y Pufudi lo hacen por calle Enrique Brudny. Cada procesión es encabezada por el Portaestandarte de la comunidad, al que le siguen un par de hombres que llevan en andas pequeñas imágenes de la Virgen engalanadas con arcos de flores, cierran la romerías decenas de hombres y mujeres de todas las edades. Todos los feligreses confluyen

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en la Iglesia San Antonio de Padua, haciendo su ingreso y disponiendo las imágenes de la Virgen a los pies del altar. Momentos previos a la misa, los catequistas ordenan en las afueras del templo a los niños y niñas que vestidos de túnicas blancas y portando en su mano derecha una vela apagada y en su mano izquierda un rosario, recibirán durante la eucaristía su primera comunión. De manera paralela, los asistentes aprovechan la ocasión para socializar. Cerca de las 11:00 de la mañana llega el sacerdote oficiante, quien saluda a los feligreses, se da el tiempo para realizar confesiones y seguidamente inicia la misa. Primeramente, los niños y niñas, ingresan ordenadamente al templo y se ubican en las bancas inmediatas al altar y que han sido decoradas con rosones blancos en sus lados. El sacerdote comienza la celebración religiosa con los ritos de apertura, que incluye un saludo a los asistentes, pidiendo que se identifiquen en la medida que se nombran diferentes localidades que participan tradicionalmente de la festividad como también de otras localidades de la comuna. La misa continúa con las Liturgias de la Palabra y de la Eucaristía. Cuando la eucaristía concluye, se da paso a una procesión. Encabezan la romería las imágenes de la virgen de cada comunidad participante, que son llevadas en andas y acompañadas por los respectivos portaestandartes, le siguen el grupo de niños y niñas que recibieron su primera comunión, cerrando la romería, los feligreses. Todos avanzan a un ritmo calmo y pausado, a la vez que entonan himnos y plegarias. La romería sale de la Iglesia San Antonio de Padua y avanza por calle Enrique Brudny rumbo a la Plazuela, para proseguir por calle Arnoldo Bilbao y siguiendo el perímetro de la Plaza, regresar al templo parroquial por calle Enrique Brudny, recorriendo cerca de unos 432 mts. Durante la procesión los feligreses entonan el himno “Venid y vamos”, cántico que por lo demás también se entona durante la misa, cuya letra dice:

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“Venid y vamos todos

A ofrecerte venimos

con flores a María,

flores del bajo suelo,

con flores a María,

con tanto amor y anhelo,

que Madre nuestra es.

Señora, tú lo ves.

De nuevo aquí nos tienes,

Por ellas te rogamos,

purísima doncella,

si cándidas te placen,

más que la luna, bella,

las que en la gloria nacen,

postrados a tus pies.

en cambio, tú nos des”

Terminada la procesión los feligreses se reúnen en las afueras de la iglesia, junto a la gruta, y las imágenes de la Inmaculada Concepción son dispuestas una al lado de la otra. Luego, el sacerdote oficiante procede a bendecir los objetos religiosos, que con fervor los feligreses levantan. Finalmente, bendice a los asistentes, dando por concluida la ceremonia. Lentamente, las decenas de feligreses se dispersan. Aunque los niños y sus padrinos reciben un desayuno en la casa parroquial. Los demás asistentes, inician el regreso a sus hogares. Las comunidades de base rurales retornan a sus localidades llevando consigo las imágenes de la

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Virgen, que se mantendrán durante el año en sus respectivas capillas. En tanto, la imagen de la Virgen de la Inmaculada Concepción de Pelchuquín, es ingresada nuevamente la iglesia. Donde se guardará hasta el próximo 8 de diciembre, ocasión en que nuevamente se reunirá con los feligreses. Elementos de cambio y continuidad de la festividad. El Patrimonio Cultural Inmaterial es recreado de generación en generación por las comunidades y el transcurso de los años y las

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modificaciones del entorno producen cambios en la forma que son puestas en escenas. La festividad de la Inmaculada Concepción no está exenta de esta característica. La cantidad de feligreses que asistentes a la celebración ha disminuido, en especial, el número de niños que realizan su primera comunión. Hay coincidencia en que en el pasado los creyentes eran más devotos y que había mayores niveles de convocatoria, debido a la residencia de un sacerdote y la presencia de las Hermanas Franciscanas del Sagrado Corazón de Jesús, en Pelchuquín, en particular, de Sor Tarsicia. En este sentido, las múltiples tareas desarrolladas por las religiosas no sólo en el ámbito religioso, sino,


también educacional y de la salud, beneficiaron a la localidad de Pelchuquín y sus alrededores, acercando la Iglesia a la población. Otro elemento que ha ido disminuyendo en intensidad, es el encuentro social que representaba la festividad, pues, antiguamente, las familias después de los actos devocionales, se distribuían en sectores aledaños a la iglesia para almorzar y tomar mate, convirtiendo la actividad en una oportunidad para compartir con familiares y amigos. Se hacía convivencia en las afueras de la Iglesia o en las dependencias de la Escuela Misional, se compartía alimento preparado. El carácter de encuentro comunitario es relatado en un testimonio

publicado por Villanueva (2014), cuando se afirma que: “El regreso de la Procesión de la Virgen también ha cambiado un poco, porque antes recuerdo que llegábamos allá y antes se llevaban cosas para compartir, por lo general antiguamente después de las distintos grupos de procesiones, habían carreras a caballo en Pelchuquín, había cualquier otro tipo de entretención, entonces de por sí la gente se reunía, compartía y se quedaba hasta más tarde y si no se llevaban cosas y se compartía en la plaza o también donde la señora María Darráz y ahí siempre se iba a almorzar en grupo.” (p.71 y 72) La participación de nuevas comunidades católicas en la procesión

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de la imagen de la Virgen es otro de los cambios experimentados, pues, la inclusión de las comunidades católicas de Longahue, La Punta, Tralcao, Pufudi y Linguento se habría producido a partir de la década de 1960. La condición de ser afectada por cambios de la festividad de la Inmaculada Concepción, no ha impedido que también se registren elementos de permanencia en el tiempo como la oración de la Novena, la celebración de primeras comuniones, la procesión por las calles céntricas, el carácter de encuentro social de la festividad. Vínculo de la manifestación con edificaciones y espacios circundantes. El centro de las actividades ceremoniales de la festividad de la Inmaculada Concepción es la Iglesia de San Antonio de Padua, inmueble urbano, ubicado en calle Enrique Brudny s/n, en Villa Pelchuquín, al costado Norte del acceso principal. El templo es una de las edificaciones más antiguas que existen en la comuna de Mariquina y es al mismo tiempo uno de los inmuebles de arquitectura religiosa más antiguos de la región de Los Ríos. Fue obra del primer grupo de misioneros Capuchinos italianos que arribaron al país en 1849. La Misión fue restablecida en la zona de Pelchuquín por Adeodato de Bolonia en 1863, quien la trasladó desde la antigua ubicación que le habían dado los franciscanos a fines del siglo XVIII en la zona de Nanihue. Durante los dos primeros años se construyó la Iglesia y los demás edificios misionales, lo que quedaron en mano de Gaudencio de Nirazca, misionero que fue

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quien realmente se encargó de levantar la misión y que además permaneció más de una década misionando en la zona sur del valle de Mariquina. En la construcción también participó el Sr. Kilian Meckes, colono alemán de la zona de Pelchuquín. También adquiere relevancia en la festividad el espacio circundante, en particular, la antigua Misión de Pelchuquín, que se instaló en 1863, convirtiéndose en pieza clave para el proceso de evangelización de los indígenas de la zona al interior del territorio y en el motor del desarrollo económico, social y urbano de esta localidad. La Misión Pelchuquín combinó un conjunto de edificaciones y espacios: como la Iglesia San Antonio de Padua, la Escuela Misional, que actualmente está representada por la Escuela Particular Nº 16 de Pelchuquín, las Casas Misionales, construidas para albergar a los misioneros, a las Hermanas y a los trabajadores de la Misión; el Cementerio de Pelchuquín y, más recientemente, el Cristo de los automovilistas, ubicado en el acceso de Pelchuquín a un costado de la ruta que une San José con Valdivia, fue donado por los vecinos en 1960, posteriormente, en el 2008, se trasladó al lugar donde se encuentra actualmente. Componentes Patrimoniales Materiales. Ni la investigación de archivo, ni la oralidad han permitido establecer el origen de la fecha de llegada de la primera imagen de la Inmaculada Concepción y si ésta corresponde a la que actualmente se encuentra en la iglesia de San Antonio de Padua.


Planimetría de la Festividad.

Plano N° 7: Festividad de Inmaculada Concepción, Pelchuquín.

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Fuentes de información • Revistas • FERRO, Germán. “Apuntes de observación etnográfica y valoración cultural: Fiestas y Semana Santa”. Apuntes: Revista de Estudios sobre Patrimonio Cultural. Vol. 2, Nº. 2, 2011, pp. 224-241. C • LUJAN, María; GARCIA, Tomás. “Recorrido etnográfico por la romería del “Pradico”. Revista de la Asociación de Amigos del Museo Arqueológico de Lorca. Nº. 6, 2008, pp. 217-248. • Libros • CONSEJO NACIONAL DE LA CULTURA Y LAS ARTES. REGION DE LOS RIOS. “Patrimonio Cultural Inmaterial. Región de Los Ríos”. Chile. 2012. • FRIERI, Sandra (Compiladora). “Manual de herramientas participativas para la identificación, documentación y gestión de las manifestaciones del Patrimonio Cultural Inmaterial.” Ministerio de Cultura Colombia. 2014 • HERNÁNDEZ, Bexielena; SALGE, Manuel. “Manual para la implementación del Proceso de identificación y recomendaciones de salvaguardia de las manifestaciones del Patrimonio Cultural Inmaterial”. Ministerio de Cultura Colombia. 2007 • LOPEZ, Gabriela. “Guía Metodológica para la salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial”. Ministerio de Cultura y Patrimonio Ecuador. 2013. • MINISTERIO DE CULTURA Y PATRIMONIO ECUADOR. “Instructivo para Fichas de Registro e Inventario del Patrimonio Cultural Inmaterial”. Ecuador. 2011. • MÜLLER, Karin. “Mariquina: Guía Patrimonio Arquitectónico de Mariquina, Autoeditado. Chile. 2012 • PARROQUIA PELCHUQUIN. “Crónica de la Parroquia San Antonio de Padua. Breve resumen histórico parroquia San Antonio. Villa Pelchuquín” versión dactilografiada. • PARROQUIA SAN JOSE. “Crónica de la Parroquia San José”. Libro Primero 1752 – 1946. Manuscrito. Inédito. • PARROQUIA SAN JOSE. “Crónica de la Parroquia San José”. Libro Segundo 1947- 1999”. Manuscrito. Inédito. • PIZANO, Olga et al. “La fiesta, la otra cara del patrimonio. Valoración de su impacto económico, cultural y social”. Editorial Andrés Bello. Colombia. 2004. • SALDIVIA, Salustio. “Misioneros de La Frontera: Crónica de la Orden Capuchina en la Comuna de Mariquina (1849 – 1987)”. Autoeditada. Chile. 2010. • VILLANUEVA, Mauricio. “Misión de Pechuquín: Imágenes y relatos de lo personal a lo colectivo: 1950 – 1980”. Autoeditada. Chile. 2014.

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Glosario Anda: tablero sostenido por barras horizontales y paralelas que se utiliza para el transporte de las imágenes religiosas durante las procesiones. bautismo: es un rito de adopción y admisión al cristianismo. El rito esencial del Bautismo consiste en sumergir en el agua al candidato o derramar agua sobre su cabeza, pronunciando la invocación de la Santísima Trinidad, es decir, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Confesión: es una parte del sacramento de la penitencia o reconciliación, que consiste en la declaración de los pecados cometidos ante un sacerdote. A través de este sacramento, los creyentes reciben el perdón de Cristo por mediación del sacerdote. Liturgia de la Eucaristía: Parte principal de la misa, en la que según el dogma católico, produce la consagración de la hostia en la que, junto con el vino, se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Liturgia de la Palabra: En este momento de la misa se procede a realizar la lectura de la Sagrada Escritura y la prédica por parte del sacerdote que preside. Novena: es un ejercicio de devoción que se practica durante nueve días para obtener alguna gracia o pedir por una determinada intención. Puede estar dedicada a cualquier mediador, cuya intercesión es más poderosa ante Dios, debido a los méritos logrados durante su vida. Por ejemplo la Virgen María y los santos. Pueden ser nueve días consecutivos o nueve veces un día de la semana determinada. Primera Comunión: es un ritual sacramental de la Iglesia Católica, por medio del cual una persona, generalmente menor de edad, participa por primera vez del sacramento de la Eucaristía recibiendo la comunión (recibir el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo), siendo un requisito obligatorio haber obtenido antes el sacramento del bautismo y el de la penitencia o confesión y estar adecuadamente preparado por medio de la catequesis respectiva. Rosario: es un rezo tradicional católico que conmemora veinte «misterios» (15 en la forma tradicional) de la vida de Jesucristo y de la Virgen María, recitando después de cada uno de ellos un Padre Nuestro, diez Ave Marías y una Gloria al Padre. Es frecuentemente designado como Santo Rosario por los católicos. Rito de Apertura: etapa preparatoria de la misa cuya finalidad es “hacer que los fieles reunidos constituyan una comunidad y se dispongan a oír como conviene la palabra de Dios y a celebrar dignamente la eucaristía”. Rito de Despedida: ritual sencillo y breve termina la misa, supone un último saludo y la bendición de los feligreses. Sacramentos: son signos sensibles y eficaces a través de los cuales se otorga la vida divina; es decir, ofrecen al creyente el ser hijos de Dios. Los sacramentos se administran en distintos momentos de la vida del cristiano y simbólicamente la abarcan por entero, desde el bautismo hasta la unción de los enfermos. La mayoría de los sacramentos sólo pueden ser administrados por un sacerdote.

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Índice

Dedicatoria 4 Agradecimientos 5 Prologo 6-7 Introducción 8-9 Línea de tiempo de las festividades

10-11

Cartografía y Georreferenciación de las festividades

12

Comunidades involucradas en las festividades

13

Los mecanismos de transmisión de las festividades

14

Relevancia social de las festividades

14

Actividades sociales vinculadas a las festividades

14

Elementos que definen las festividades como una

15

expresión de la identidad y pertenencia comunitaria. Festividad de San Sebastián en Meliquina Orígenes Descripción de la festividad

80

16-23 17 17-19

Elementos de cambio y continuidad de la festividad

20

Vínculo de la festividad con edificaciones

21


Componente Patrimonial Material

21

Festividad de la Virgen de Lourdes

Planimetría de la festividad.

22

Orígenes

Festividad de San Sebastián en Tringlo Orígenes Descripción de la festividad

24-31 25 26-27

48-57 49

Descripción de la festividad

49-53

Elementos de cambio y continuidad de la festividad

54-56

Vínculo de la festividad con edificaciones

56

Componente Patrimonial Material

56

Planimetría de la festividad.

57

Elementos de cambio y continuidad de la festividad

28

Vínculo de la festividad con edificaciones

29

Componentes Patrimoniales Materiales

29

Festividad de San Francisco de Asís

Planimetría de la festividad.

30

Orígenes Descripción de la festividad

58-65 59 59-64

Festividad de San Sebastián en Cuyinhue

32-39

Elementos de cambio y continuidad de la festividad

64

Orígenes

33-34

Vínculo de la festividad con edificaciones

64

Descripción de la festividad

35-37

Componente Patrimonial Material

64

Planimetría de la festividad.

65

Elementos de cambio y continuidad de la festividad

37

Vínculo de la festividad con edificaciones

38

Santuario San Sebastián

38

Festividad de la Inmaculada Concepción

Componente Patrimonial Material

38

Orígenes

Planimetría de la festividad.

39

Descripción de la festividad

67-72

Elementos de cambio y continuidad de la festividad

72-74

Festividad de la Virgen de La Candelaria Orígenes

40-47 41

Descripción de la festividad

41-44

Elementos de cambio y continuidad de la festividad

44-46

Vínculo de la festividad con edificaciones

46

Componente Patrimonial Material

46

Planimetría de la festividad.

47

66-75 67

Vínculo de la festividad con edificaciones

74

Componente Patrimonial Material

74

Planimetría de la festividad.

75

Fuentes de Información

76

Glosario 77

81


82


83


84