HAPPY KIDS ELIANA
Seguramente, has escuchado acerca de la rabia y la calma, pero...
¿pudieras explicar con tus palabras qué son?
Imagina un mundo en el que los niños comprendan y gestionen sus emociones de manera efectiva, establezcan relaciones saludables y tomen decisiones informadas desde temprana edad.
¡Esa es la misión de Eliana Happy Kids y queremos compartirla contigo!
Para lograrlo hemos creado, con mucho amor, recursos educativos divertidos y prácticos para potenciar la inteligencia emocional de los niños, los cuales están dirigidos a padres, maestros y profesionales que atienden a niños en edades comprendidas entre 5 y 12 años.
¿Qué podría ser mejor para los padres que educar y guiar a sus niños mientras disfrutan la calidez del ambiente familiar o qué podría ser mejor para los maestros o especialistas que tener a la mano recursos emocionales ya listos para aplicar a sus alumnos o pacientes?
Nuestro objetivo es que los niños desarrollen habilidades emocionales que les permitan desenvolverse de forma eficaz y segura en los diferentes ámbitos de su vida.
Queridos padres, maestros y profesionales dedicados, gracias por unirse a nosotros a fin de ser los arquitectos de un futuro lleno de niños emocionalmente inteligentes y felices.
Eliana Bigott
Psicopedagoga
© Eliana Happy kids®, 2023
Contenido
Presentación
Términos de uso
Bienvenidos
Recomendaciones Generales
Instrucciones
Rabia y calma
Técnicas
Encuesta
Marcador mensual
Marcador semanal
Juguemos a inventar
Emocionómetro
El volcán
La bomba
Barras
Mi casa, mi escuela
Señales externas
Iceberg
Espejito, espejito
Mi cuerpo
Señales en mi cuerpo
Cuando siento rabia
S.S.E.P.A.
Rompecabezas
Semáforo
Piensa detenidamente
Carta a la rabia
Formas de la rabia
Comics
Siento y pienso
Siento y expreso
HULK
Los NO de la rabia
Los SI de la rabia
El cuerpo de...
Carta a...
Escalera de la rabia
Sombrero rabioso
Mi guía de opciones
Burbujas
Sopa de letras
Taza rabiosa, taza calmada
Triple C
Yo sí me defiendo
Uso mi voz
Tortuga
Dinorespira
Medallas de la calma
Tarjetita
Mi lugar seguro
Mis frases de la calma
Tickets de la calma
Tarjeta de la calma
Píldoras para la calma
Formas de la calma
Mi dulce calma
Carta a la calma
Mi morral de emergencia
Collage de la calma
Caja de herramientas ANTIRRABIETAS
Ruleta de la calma
Espejo de la calma
Intenta algo diferente
Señales de alerta
Indicadores de
Formatos evaluativos para cada emoción
Durante los últimos años, me he enfocado en difundir la importancia del aspecto emocional en la vida de los niños, por lo que he redirigido mi atención a los padres y maestros.
Eliana Bigott Psicopedagoga
© Eliana Happy kids®, 2023
01 Presentación
de uso Términos
El presente ejemplar puede ser utilizado tanto por una familia como por un educador a cargo de un salón de clases conformado por hasta 30 alumnos.
Queda estrictamente prohibido editar y distribuir este archivo de forma gratuita o con fines de lucro, así como cualquier otro material que sea propiedad de Eliana Happy Kids, lo
cual incluye su respectiva publicación en cualquier plataforma de internet.
Si te interesa utilizar dichos recursos en tu práctica profesional, por favor, envía un correo a: elianahappykids2021@gmail.com
¡Muchas gracias!
Copyright Eliana Happy Kids®, 2023
All Rights Reserved
© Eliana Happy kids®, 2023Bienvenidos
Nací en Caracas, Venezuela. Desde joven, mi vocación ha sido interesarme en los niños, para lo cual, me eduqué y formé.
En mi país, me titulé como psicopedagoga con mención en Dificultades en el Aprendizaje y Problemas Emocionales, y como Licenciada en Educación Integral. En Estados Unidos de América, obtuve el Bachelor Degree en Education y una certificación como Coach. A lo largo de mi trayectoria profesional, he realizado decenas de cursos que me han mantenido activa y al día en el ámbito educativo y emocional.
He tenido la grata experiencia de trabajar tanto en aulas como brindando consultas privadas por más de 20 años con niños desde los 3 hasta los 12 años. También, he sido la cara ―y la mente― detrás de Eliana Happy Kids, un espacio dedicado a compartir mis vivencias como mamá y maestra.
Sin embargo, no adquirí mi experiencia vital en ninguna universidad, trabajo ni libro, sino que la obtuve al convertirme en madre de mis dos hijos: Javier y David. Ellos, sin duda, han venido a decantar el conocimiento que poseo para equilibrarlo de forma armoniosa con un inmenso amor.
Durante los últimos años, me he enfocado en difundir la importancia del aspecto emocional en la vida de los niños, por lo que he redirigido mi atención a los padres y maestros.
He decidido acompañarlos porque son quienes están con los “chiquitos” cada día y quienes deben aprender a acompañarlos a transitar por la vida con un grado eficaz de inteligencia emocional.
Mi vida y mi familia han estado llenas de pintura, colores y experimentos. Al mismo tiempo, sigo muy de cerca estudios que tengan base científica. Esa mezcla entre creatividad y ciencia me ha permitido ver la crianza y la educación desde un punto de vista diferente. ¿Por qué? Porque observo, analizo y diagnostico “científicamente”, pero trazo mi plan de recomendaciones y tratamiento desde la creatividad, los colores y la pintura.
Ser una “mamá-maestra” es una responsabilidad que disfruto a diario entre tareas, límites y rutinas. Mi interés principal siempre ha sido velar por el bienestar espiritual y emocional de mis hijos y de mis alumnos.
Con esto en mente, quiero compartir contigo, a través de este kit, esa fusión que he aprendido a lo largo de mi vida profesional y personal entre ciencia y creatividad ―o entre conocimiento y amor― para que tú también disfrutes de ese balance y potencies al máximo el aspecto emocional de tus hijos o alumnos.
Por los momentos, continuaré brindándoles a los padres y maestros todos los espacios necesarios para que juntos
trabajemos en la importancia del aspecto emocional de nuestros niños en pro de un adecuado desarrollo integral.
Sé que tú también deseas lo mismo, por eso te doy la más cordial bienvenida a esta comunidad y espero que disfrutes de este recurso tanto como yo me divertí creándolo especialmente para ti.
Con cariño, @
© Eliana Happy kids®, 2023Recomendaciones
generales
Este kit contiene actividades que se pueden implementar con niños desde los 5 hasta los 12 años. Sin embargo, con algo de creatividad, algunas se pueden adaptar para trabajar con niños más pequeños o incluso con adolescentes. Y con una dosis extra de ingenio, se pueden adecuar para que también las realicen los adultos de la casa. Tan solo reflexionar sobre qué responderían les servirá como ejercicio de introspección emocional.
En primer lugar, revisa todas las técnicas para que te familiarices con el planteamiento de cada una y tengas una mejor visión que te permita elegir la que aplicarás en determinado momento.
Dile NO a la improvisación. Alista todo lo que necesites antes de poner en práctica cada técnica. Los materiales básicos serán: hojas, lápices, tijera, pega y colores. En ocasiones, requerirás materiales extras.
Crea un ambiente ordenado, cálido y relajado. Si te es posible, prepara alguna música o merienda que tanto tú como los participantes disfruten.
Estas actividades no están diseñadas para que los niños “hagan algo” o para desarrollarlas cuando te digan que están aburridos. En esos casos, dedícales el tiempo necesario y tu atención plena.
Ten en cuenta el tiempo de concentración Esto te permitirá tener expectativas realistas con relación al tiempo que dispones para trabajar con los niños a fin de no exigirles más de lo que pueden dar.
Tú eres su modelo emocional. Si no quieren hacer una actividad o no la entienden, puedes marcarles la pauta indicándoles lo que tú contestarías, escribirías o dibujarías.
Durante la ejecución de las actividades, puedes adentrarte en las emociones que los niños vayan expresando. No se trata solo de escribir, recortar o dibujar y ya. Se trata de entablar una profunda conexión emocional con ellos a través de una escucha activa y una conversación con propósito.
Muéstrate empático y permite que los niños se expresen libremente. Intenta actuar de manera natural ante las respuestas. Recuerda que te están abriendo sus pensamientos y emociones, por lo que corregirlos o incluso sonrojarte cerrará las puertas de la conversación y afectará la comunicación.
Si las respuestas de los niños te sorprenden, puedes aplicar una técnica llamada “El Espejo”, la cual consiste en que tú repitas textual y literalmente lo que te están diciendo para que lo escuchen de tu boca, y tanto tú como ellos puedan verificar si lo que dijeron es verdaderamente lo que quisieron decir. Es una técnica solo de repetición, no de juicio.
Estas actividades son de corte emocional y no escritural. Intenta no enfocar tu atención en cuán linda o fea esté su letra (morfología escritural) ni en los errores ortográficos, para que el momento no sea marcado por tensiones de ese tipo. Si los niños no desean escribir durante la actividad, pero su actitud te demuestra que quieren continuar realizándola, tienes la opción de escribir por ellos.
Establece contacto visual, emplea un tono de voz relajado y evita juzgar sus respuestas. Así evitarás que dependan de tu aprobación.
Exención de responsabilidad:
Aunque estas técnicas pudieran significar un ahorro económico potencial en consultas, es importante resaltar que NO reemplazan una terapia psicológica o psicopedagógica ni tampoco son un intento de ofrecer consejos sobre salud mental. Esto es contenido informativo y educativo y NO equivale ni sustituye a una asesoría, diagnóstico o tratamiento con un especialista profesional.
© Eliana Happy kids®, 2023
Si tienes dudas sobre tu experiencia o estás pasando por una situación que se te está saliendo de control, es importante acudir a un profesional especialista en salud mental tan pronto como puedas.
por edades Tiempo de concentración
Te suena familiar esta situación? Tu hijo* está sentado haciendo la tarea o comiendo y empieza a conversar, jugar con el lápiz, moverse y a pararse. Inmediatamente viene a tu cabeza el siguiente pensamiento: “Es que no se concentra… ¿será que tiene Déficit de Atención? porque no dura nada de tiempo haciendo una actividad”.
Quizás no sea ni desatento ni distraído, sino que le estás exigiendo más de lo que puede dar para su edad, es decir, lo estás forzando por encima de la capacidad de concentración esperada para su edad. Revisa esta tabla para saber el tiempo de atención que puede ofrecer tu hijo en función de su edad:
Edad Máximo en minutos
*Cuando empleo la palabra “hijo” me refiero a cualquier niño o niña entre 5 y 12 años, a quien se le esté aplicando el contenido de este kit, como alumnos o pacientes.
De igual menera, al utilizar la palabra “madre”, hago referencia a cualquier adulto que esté al cuidado de los niños, como padres, maestros, psicopedagogos, terapistas o consejeros.
Instrucciones
¿Qué incluye cada técnica? Cada técnica incluye cuatro ítems:
1) El título de la técnica.
2) Una breve instrucción (I) que te dará la idea de cómo plantearle la actividad al niño. Puedes utilizar palabras o frases alternativas. Es tan solo una sugerencia de lo que podrías decirle; sin embargo, estoy segura de que tú encontrarás las palabras que más se acerquen al vocabulario emocional que utilices con tu hijo.
3) La técnica demarcada por una línea punteada.
4) Una leyenda con estos 9 íconos.
Los íconos encendidos aplican a la técnica a trabajar; en cambio, los apagados no aplican para esa técnica. Por favor, TENLOS MUY EN CUENTA, porque ahí puede estar el detalle que marque la diferencia al momento de la aplicación de la actividad.
Recortar.
Plastificar.
Armar.
Puedes trabajar esta técnica durante varios días.
Señal que queda a criterio de cada familia por respeto a la cultura, religión e individualidad. (Se dejaron en blanco algunas situaciones para ser llenadas de acuerdo con las creencias de cada núcleo familiar).
Exhibir al alcance de los niños.
Trabajar en familia.
Reutilizar a lo largo del tiempo.
Se requiere materiales extras.
Super mami tips. Recomendaciones, contexto de la técnica, cuentos infantiles, frases.
las técnicas? ¿Cómo
¿Cuándo puedes utilizar las técnicas?
Busca la técnica que mejor se adapte a la necesidad del momento.
Este material no fue diseñado para ser trabajado a diario como una tarea escolar obligatoria. La frecuencia de trabajo dependerá de la disposición, el ánimo y la actitud tanto tuya como de los niños.
Lee y familiarízate con la técnica, y busca los materiales que necesites.
Sin embargo, recuerda que la constancia en la construcción de la inteligencia emocional es vital, por lo que es altamente recomendable que estas técnicas se trabajen dentro de una rutina semanal de manera frecuente y constante.
Imprime.
No esperes resultados inmediatos: crear nuevos hábitos requiere tiempo y paciencia.
También, puedes utilizarlas durante o después de un desborde o crisis emocional, según lo consideres apropiado.
Recorta siguiendo la línea punteada y entrégale la técnica al niño.
Da las instrucciones y empiecen a trabajar.
© Eliana Happy kids®, 2023 #01 #02 #03 #05 #04Rabia y Calma
Seguramente, has escuchado acerca de la rabia y la calma, pero...
¿pudieras explicar con tus palabras qué son?
Si lo has logrado, pues ¡felicidades! Has dado el primer paso para alcanzar un buen grado de salud y bienestar emocional; pero si no encontraste palabras que pudieran definirlas, ¡tranquila! A continuación, te daré una breve explicación de lo que son.
La rabia y la calma son emociones. Una emoción es una reacción innata de tu cuerpo, así como lo son el sudor, el estornudo, el hipo o el bostezo. Se presenta de manera fugaz e inesperada ante un suceso (o estímulo) externo o interno.
Existen dos grupos de emociones: Descontadoras: las que te restan, confunden y paralizan por un tiempo. A la vez, son totalmente humanas y naturales. Algunas de ellas son el odio, la tristeza, el miedo y la rabia.
Contadoras: las que te nutren, enriquecen y facilitan el crecimiento y el aprendizaje. Algunas de ellas son el amor, la alegría, la valentía y la calma.
Tú tienes el derecho de sentir todas las emociones (descontadoras y contadoras).
A la vez, también tienes la responsabilidad de actuar de manera consciente y respetuosa ante ellas sin hacerte daño a ti ni a nadie; en otras palabras, toda emoción es aceptada, pero no toda acción lo es.
Al trabajar conjuntamente una emoción descontadora y una contadora, se crea lo que llamamos un dúo emocional. Rabia y calma coexisten, una no existe sin la otra; están naturalmente entrelazadas porque son dos caras de una misma necesidad, juntas forman un dúo emocional.
¿Lo sabías?
Tener la capacidad de colocar en palabras o nombrar tus emociones es el primer paso para aliviar la ansiedad, reducir los niveles de estrés y calmar los efectos que estas pudieran causarnos.
En las siguientes páginas encontrarás maneras sencillas de conversar acerca de la rabia y la calma con los niños.
pero, espera... hay algo muy importante que debes saber
Ser emocionalmente inteligente no es un destino, es un camino que se transita a diario. No esperes que tu hijo gestione sus emociones de la noche a la mañana. Esto es un proceso en el cual se avanza, se retrocede y se vuelve a avanzar. Camínalo junto a él, dale ánimo cada vez que gestione sus emociones, aliéntalo con frases que conecten y demuestren verdadero interés, dale mérito a su esfuerzo y a su logro y ten siempre presentes los procesos madurativos cerebrales que él está atravesando.
No es real ni esperado pensar que al ofrecerle herramientas emocionales, los desbordamientos o desregulaciones emocionales (rabietas) se van a terminar. La inteligencia emocional no se trata de tener hijos perfectos que no se frustren ni se asusten o que no se enojen ni lloren. ¡Esto no existe en el género humano!
La inteligencia emocional sí se trata de que tus hijos sepan qué hacer con sus emociones. ¿Cuándo sucede esto? Científicos afirman que no hay una edad definida para determinar cuándo el cerebro termina de madurar; lo que sí saben es que esto no sucede durante la infancia. Por lo tanto, deben desarrollar su inteligencia emocional durante su niñez, adolescencia y parte de su adultez, y afortunadamente, te tienen a ti para potenciarla cada día más.
Siendo realistas, muchas veces, por el mismo ritmo de la vida, no tenemos tiempo de atender las necesidades emocionales de nuestros hijos, de contribuir a su desarrollo emocional ni de enseñarlos a crear vínculos sanos en sus interrelaciones vitales. Otras veces, quizás tengamos nuestra mejor intención, pero no sepamos cómo ni por dónde empezar.
Con paciencia, amor y constancia, enséñale a:
Identificar su emoción: explícale de manera sencilla y comprensible para su grado evolutivo qué son las emociones. Promueve que las llame por su nombre. Enséñale que eso que está sintiendo lleva por nombre tristeza, que lo que sintió cuando lo empujaron en el parque se llama rabia y que lo que lo llevó a no devolver el empujón fue su calma. Que tu hijo aprenda a etiquetar o rotular sus propias emociones es el primer gran paso para su gestión emocional.
Una estrategia es narrarlo como si fueras una “narradora de deportes profesional”.
Por ejemplo: “La maestra te regañó delante de todo el salón porque te vio hablando, tú sentiste mucha rabia, y cuando intentaste explicarle, te dijo que no te quería escuchar. Te provocó gritarle fuerte, pero gestionaste tu enojo, controlaste tus acciones y después sentiste calma. Luego, aunque te dio un poco de miedo, te armaste de valor y hablaste con la profesora. ¡Qué alegre te pusiste cuando te ofreció sus disculpas!”. En esta breve narración nombramos 5 emociones.
Reconocer qué emoción está sintiendo: enséñale a “leer su cuerpo” y a comprender cómo funciona su lenguaje corporal. Dile que eso que siente en su cuerpo cuando está triste, alegre o rabioso son sensaciones y que aprender a reconocerlas formará parte de su autogestión emocional. Puedes ayudarlo haciéndole preguntas que tengan como objetivo la concientización de esas sensaciones corporales.
Por ejemplo: “¿Qué sensación sentiste en tu cuerpo cuando la maestra te regañó? ¿En qué parte de tu cuerpo sientes rabia? ¿Qué sientes en tu rostro cuando sientes miedo?”.
Reconocer sus emociones a través de sus sensaciones corporales o físicas lo ayudará a anticiparse y a pensar antes de actuar.
Por ello, aquí te dejo una breve guía de qué puedes decir y hacer para enseñarle a tu hijo a gestionar sus propias emociones.
Aceptar sus emociones: explícale que él no tiene control sobre sus emociones, por lo que resulta imposible pelear con ellas cuando aparezcan. Enséñale que todas sus emociones son válidas, incluso aquellas que no lo hacen sentir cómodo. Aceptar sus emociones es no luchar por invalidarlas o reprimirlas, sino cambiar la relación que tenga con ellas.
Puedes ejemplificarlo diciéndole que las emociones son como una visita inesperada, algunas son agradables y bienvenidas y otras son desagradables, pero como no podemos “botarlas de nuestra casa”, las tratamos con aceptación hasta que se vayan.
Expresarlas sin herirse a sí mismo ni a los demás: permítele definir con palabras y acciones lo que está sintiendo. Toda emoción es válida, pero no toda acción lo es. Dile que aunque es natural sentir las emociones, hay que saber dónde, cuándo, cómo y con quién expresarlas. Hazle hincapié en que este proceso lleva tiempo. Tu trabajo no es alegrarlo en ese momento o detener su emoción, sino darle un espacio seguro para que la exprese. Sigmund Freud decía: “Las emociones inexpresadas nunca mueren. Son enterradas vivas y salen más tarde de peores formas”.
Por eso, recorre junto a tu hijo este camino y ayúdalo a construir una sólida inteligencia emocional a través de estos 4 sencillos pasos.
Las hojas de trabajo de este kit están diseñadas para que tus hijos aprendan a identificar, reconocer, aceptar y expresar la rabia y sus factores desencadenantes y encuentren estrategias para calmarse, incluso cuando están fuera de casa.
Lee y conversa con tu hijo sobre la información de los rompecabezas que están en las siguientes páginas; luego, recórtalos, encájalos y mantenlos expuestos para recordar que la rabia y la calma son emociones “hermanas”, naturales y aceptadas, pero que no todas las acciones que devienen de ellas son permitidas.
La Rabia
La rabia es una emoción descontadora y, a la vez, normal y natural como todas. Surge de la frustración ante algo que deseas y no tienes, ante una injusticia o cuando tus límites rebasados.
La rabia te ayuda a protegerte, movilizarte, defenderte, a poner límites, a hacer frente a determinadas situaciones y a luchar contra las injusticias, entre otras cosas. Puede ir acompañada de impulsividad, agresividad, gritos y golpes. Cuando la sientes, tu cuerpo se tensa, aprietas con fuerza el entrecejo, las manos y los dientes, el corazón se acelera y los pensamientos se bloquean.
Si sientes rabia, puedes:
•Conversar con alguien sobre el motivo de tu rabia.
•Conversar con alguien sobre el motivo de tu rabia.
•Detenerte y pensar antes de actuar.
•No aferrarte a tu rabia.
•Utilizar esas energías para algo más productivo.
•Expresar con respeto lo que quieres.
•Evaluar si la situación está en tu control o no. Tú puedes gestionar tu rabia de manera constructiva identificando, reconociendo y expresando tus emociones. Además, puedes controlar los impulsos agresivos y aprender estrategias efectivas para resolver conflictos.
“Tal como el fuego puede arrasar una casa, la rabia descontrolada puede arruinar tu vida”.
Calma La
La calma es una emoción contadora y, a la vez, normal y natural como todas. Para poder sentirla, tus necesidades básicas como el sueño, el hambre y la sed, deben estar satisfechas.
La calma te permite tener el control de tus acciones y así evitar hacerle daño a quienes te rodean o a ti mismo, también, te permite sentir paz y tranquilidad a pesar de enfrentar situaciones difíciles o adversas. Puedes sentir calma cuando oras, meditas, respiras de manera consciente, ejercitas tu cuerpo y utilizas el poder de tu imaginación para “crear” o “imaginar”.
Cuando sientes calma:
•Eres más inteligente emocional y cognitivamente, lo cual te hará más feliz.
•Tienes una mejor disposición para aprender cosas nuevas, pues aumentas tus niveles de atención y memoria.
•Disminuyes las conductas impulsivas y agresivas.
•Aprendes a controlar
mejor los niveles de frustración ahora y en el futuro.
•Enfrentas los problemas diarios con autocontrol, empatía y compasión.
•Tienes un mayor grado de creatividad y expresión..
“Tu fuerza dependerá de que mantegas tu calma”.
© Eliana Happy kids®, 2023Señales de alerta
Señales de alerta
La detección e intervención temprana de posibles problemas emocionales permite que los niños minimicen los efectos de sus dificultades, convirtiéndose esto en la clave para un diagnóstico, pronóstico y tratamiento óptimo. Con esto, lo que se busca es que estos posibles problemas no se transformen en heridas emocionales permanentes.
Un problema emocional se entiende como un cuadro clínico que se instala en la vida emocional de una persona y que puede distorsionar o estancar su dinámica a nivel personal y social.
¿Cuáles factores son indicadores de problemas emocionales?
La calidad, la frecuencia y la intensidad de las emociones.
Hablar de calidad es aludir al tipo de emoción (contadora o descontadora) que predomina en su repertorio comportamental.
Frecuencia se refiere a las veces que se repite una emoción. Si notas que las emociones descontadoras (rabia, tristeza, odio, miedo) se repiten muchas veces en la ejecución de estas técnicas y en su estado anímico diario o si las resalta constantemente en su vocabulario emocional como características propias y únicas, esto pudiese ser un indicador de posibles problemas emocionales y debes acudir a un especialista cuanto antes.
Tener a la mano un recuadro como el siguiente te ayudará a visualizar la frecuencia con la que determinada emoción aparece:
Muchas veces A veces Raras veces Observaciones (fecha, comentarios)
¿Lo sabías?
Cuando las emociones contadoras (calma, alegría, amor, valentía) se manifiestan con una frecuencia de “muchas veces” y, a la vez, las emociones descontadoras con una frecuencia de “raras veces”, se puede decir que se goza de salud emocional.
Intensidad
Es la fuerza o el grado con el que se vive una emoción. El comportamiento debe ser proporcional al estímulo que la produce. Identificar qué intensidad tiene determinada emoción le da la información al cerebro de empezar el proceso de autorregulación. El estado constante en ambos extremos de la siguiente escala son indicadores de problemas emocionales.
Tener a la mano un recuadro como el siguiente te ayudará a visualizar la intensidad con la que aparece determinada emoción:
Puedes marcar con un símbolo de check la intensidad de la emoción:
En este paquete, encontrarás estos formatos evaluativos para cada emoción. No sientas la presión de llenarlos. La idea no es vaciar información en los cuadros cada vez que hagas una actividad, sino tener una medida tangible con la que puedas llevar el seguimiento de la frecuencia y la intensidad de las emociones que presenten los niños a lo largo del tiempo. Son un soporte visual y escrito para tu memoria, una ayuda más que un formalismo.
Otras señales que te servirán para identificar si es necesario llevar a tu hijo con un especialista cuanto antes son las siguientes:
• Regresión en su comportamiento
• Dificultades en el aprendizaje sin que tengan explicaciones neurológicas o de salud
• Aparición inexplicable de conductas agresivas
• Comportamientos inapropiados o inmaduros
• Aparición de problemas físicos sin causa médica (tartamudeo, tics, etc.)
• Estados permanentes de retraimiento, ansiedad o depresión
• Miedos asociados con una situación en particular (asistir a un lugar, visitar a alguien, etc.)
Recuadro para visualizar la frecuencia de aparición de la rabia:
Muchas veces A veces Raras veces Observaciones (fecha, comentarios)
© Eliana Happy kids®, 2023Recuadro para visualizar la intensidad de aparición de la rabia:
Recuadro para visualizar la frecuencia de aparición de la calma:
Muchas veces A veces Raras veces Observaciones (fecha, comentarios)