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N.º 212 / agosto 2017 ISSN 1657-0987 www.unperiodico.unal.edu.co unperiodico_bog@unal.edu.co Bogotá, Colombia

Corredor Tecnológico Agroindustrial hace renacer el agro Desarrollo rural

Mejoramiento de pastos, cultivos de fresa, mora, tomate y habichuela, y producción de leche son algunos de los 17 proyectos de desarrollo tecnológico que se adelantan en 93 parcelas de investigación participativa agropecuaria (Pipas), por medio de las cuales se está transformando la productividad del campo en Bogotá y Cundinamarca.

Foto: archivo particular

Al principio los campesinos “no comieron cuento”, pues por experiencias anteriores intuyeron que lo que les proponían los investigadores de la Universidad Nacional de Colombia (un) y la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Corpoica) podía ser más de lo mismo: puro asistencialismo.

La provisión de alimentos para Bogotá y Cundinamarca es el reto más importante al que se enfrenta la región en los próximos años.

Ciencia & tecnología

Ciencia & tecnología

Política & Sociedad

“Tatequieto” a la corrupción

Zeolitas tienen proyección industrial

Mascotas “humanizadas”

Un estudio adelantado con estas hermanas de las arcillas estableció que pueden ser útiles en la producción de combustibles alternativos para vehículos y otros compuestos de interés industrial.

El debate sobre los ataques de perros a humanos y el maltrato animal son ejemplos del carácter político que han adquirido las mascotas en la sociedad colombiana. La salud pública debe ampliar su comprensión del riesgo que implican estas relaciones.

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Un modelo de sistema de auditoría continua les permitirá a las contralorías del país detectar on line y de forma inmediata los riesgos críticos de corrupción en organizaciones públicas y privadas.

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Lenta implementación de la Participación Política Política & Sociedad

Carolina Jiménez Martín, profesora, Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales, integrante del Centro de Pensamiento y Seguimiento al Diálogo de Paz Universidad Nacional de Colombia

A pesar de la aprobación del Estatuto de Oposición o la creación del Sistema Integral de Seguridad para el Ejercicio de la Política (Sisep), otros mecanismos democráticos acordados, como la Ley Estatutaria de Participación Ciudadana, presentan menores desarrollos por parte del Gobierno nacional.

Han transcurrido un poco más de ocho meses desde la firma del Acuerdo Final de Paz entre el Gobierno y las Farc. Durante este periodo se han expedido a través del mecanismo del fast track un conjunto de normas que permiten avanzar en el proceso de implementación. El paquete legislativo aprobado ha sido objeto de diversos análisis e interpretaciones. Algunas lecturas han propuesto que las normas expedidas son ampliamente garantistas de lo acordado en La Habana; otras, por el contrario, plantean que vía normativa se está recortando y limitando el alcance del Acuerdo, y finalmente existen ciertas miradas que problematizan el proceso legislativo por cuanto consideran que altera el orden constitucional vigente. Esta multiplicidad de lecturas, en algunos casos divergentes entre ellas, expresan entendimientos diferenciados sobre los propósitos y alcances del Acuerdo Final de Paz y el proceso de implementación en curso. Ahora bien, aunque no es el propósito de este texto Algunas de las reformas proponer una interpretación amplia sobre los alcances que se introducen abren de la implementación normativa, sí se busca hacer una espacios para fortalecer lectura general sobre los avances en el componente del “Participación Política: apertura democrática el sistema electoral; Acuerdo para construir la paz”.

otras, por el contrario, han sido criticadas, en especial aquellas que flexibilizan las causales de pérdida de investidura y las que dificultan el control financiero de las campañas a los gastos considerados como de mínima cuantía.

Derechos y garantías para el ejercicio de la oposición política

La falta de garantías para el ejercicio de la política se ha constituido en uno de los mayores obstáculos para la ampliación democrática. De ahí que en el Acuerdo Final de Paz se pactó formular el aplazado Estatuto de la Oposición y crear el Sisep. Culminado el primer periodo del fast track, se avanzó en la aprobación del Estatuto de la Oposición, cumpliendo con una disposición constitucional de 1991. Esta ley amplía las garantías referidas a los derechos de información y réplica –mecanismos de seguridad de los líderes declarados en oposición– además de su representación en espacios como el Consejo Nacional Electoral. Entre las limitaciones se encuentran la imposibilidad de tener participación en las juntas del Banco de la República y la Agencia Nacional de Televisión. Mediante el Decreto Ley 895 se creó el Sisep, conformado por tres programas que tienen como propósito garantizar el respeto por la vida de los líderes sociales y políticos, defensores de derechos humanos y comunidades rurales en zonas de conflicto. También busca generar condiciones para el reconocimiento y la dignificación del ejercicio de la política. En ese sentido, el alcance efectivo del Sistema depende del enfoque reglamentario, de las reformulaciones en los esquemas de seguridad que orientan la Unidad Nacional de Protección, de los ajustes al sistema de alertas tempranas y, sobre todo, del reconocimiento de un enfoque de seguridad integral (más allá del militar) en el que tengan cabida los esquemas de (auto) protección colectiva y comunitaria creados por las organizaciones sociales.

Mecanismos democráticos de participación ciudadana Un segundo componente del Acuerdo hace referencia a la creación y promoción de mecanismos democráticos de participación ciudadana en los diferentes niveles territoriales. Este subpunto 2.2. es el que presenta menores desarrollos al cierre del primer periodo del fast track. El Gobierno presentó el 10 de agosto la Ley Estatutaria de Participación Ciudadana, pero no se ha pro-

gramado la discusión en la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo Final (csivi). Al respecto, la Comisión de Diálogo ha solicitado reiteradamente un encuentro con la csivi para socializar su propuesta de articulado, pero el Gobierno no lo ha convocado. Dicha Comisión es un espacio compuesto por más de 20 líderes de diversos sectores sociales elegidos por las organizaciones participantes en el Foro Nacional, en el que se elaboró una serie de lineamientos para la construcción de la Ley de Participación Ciudadana. Así las cosas, el tema más sensible del subpunto 2.2 aún no inicia trámite legislativo y no ha logrado articular al proceso, de manera más sistemática, un grupo altamente representativo del movimiento social. La discusión sobre garantías para la movilización y la protesta pacífica ha tomado un camino parecido. Según algunos representantes de la Comisión Análoga, la reglamentación de estos temas se debe incluir en la Ley Estatutaria de Participación Ciudadana, pues son expresiones de la participación ciudadana. Sin embargo, tal planteamiento ha sido rechazado por algunas instituciones estatales y actores del sector privado. El único desarrollo normativo ha sido la creación del Consejo Nacional de Paz, Reconciliación El segundo componente y Convivencia (Decreto Ley 885) mediante el cual se busca impulsar una cultura de del Acuerdo, que reconocimiento y respeto por la diferencia. hace referencia a la

Participación político-electoral

creación y promoción de mecanismos democráticos de participación ciudadana en los diferentes niveles territoriales, presenta menores desarrollos al cierre del primer periodo del fast track.

En este momento empieza en el Congreso de la República el debate sobre el Acto Legislativo de reforma política que pretende modificar 21 artículos de la Constitución Política. Entre los cambios que se introducen al orden constitucional vigente se destacan: limitación de la pérdida de derechos políticos por parte de una autoridad no judicial; recolección de apoyos a través de medios digitales para las iniciativas ciudadanas; nuevo régimen de partidos y democracia interna; sistema de adquisición progresiva de derechos; desaparición de los grupos significativos de ciudadanos después de 2019; regulación a la financiación de las campañas; limitación de permanencia a tres periodos legislativos (Congreso, Asamblea, Consejo y Juntas de Acción Local); reducción de la edad para ser elegido congresista; listas cerradas y bloqueadas después de 2019; y creación del Consejo Electoral Colombiano. Algunas de las reformas que se introducen abren espacios para fortalecer el sistema electoral; otras, por el contrario, han sido criticadas, en especial aquellas que flexibilizan las causales de pérdida de investidura y las que dificultan el control financiero de las campañas a los gastos considerados como de mínima cuantía. Es necesario señalar que en la propuesta del Gobierno se descartaron valiosas recomendaciones de la Misión Electoral Especial, como la de los distritos uninominales; la introducción de los principios de paridad, alternancia y universalidad; y la creación de una rama electoral, entre otros. Por último es necesario señalar la ampliación de la representación político-electoral de los territorios a través de las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz. El pasado 25 de julio se aprobó en plenaria del Senado el acto legislativo que crea las 16 circunscripciones que tienen el propósito de contribuir a la integración de las zonas más afectadas por el conflicto y generar condiciones que permitan avanzar hacia la configuración de órdenes territoriales más justos. Habrá que esperar que en la Cámara de Representantes se avance rápidamente en su aprobación. Dicho proceso requiere de una sociedad civil vigilante para que los partidos y la clase política tradicional no pretendan tener el control de estas curules y que realmente se abran garantías de representación a las organizaciones sociales y a las poblaciones víctimas del conflicto armado.

palabras clave: Acuerdo Final de Paz, implementación participación política, Sisep. Consúltelas en www.unperiodico.unal.edu.co


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investigación & creación

30 días

en la Universidad

Bogotá. Tras combinar pulpa de totumo con papel reciclado, bicarbonato y piedra lumbre se obtuvieron diversos tipos de papel con características apropiadas de estabilidad que hacen viable su uso.

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Bogotá. Diseñan guía didáctica para promover apropiación de la cultura palenquera.

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Medellín. Sales afectan producción de banano en el municipio Zona Bananera (Magdalena).

Bogotá. Poner granos de cacao al sol antes de iniciar fermentación disminuye su acidez.

Bogotá. Con 8.259 especies correspondientes a 1.615 géneros y 191 familias, la Amazonia es la segunda región del país más rica en especies después de la Andina o cordillerana.

Medellín. Entre los más de 700 usos que puede tener el almidón de la pepa del aguacate, investigadores de la un Sede Medellín encontraron el de la producción de jarabes de glucosa o fructosa.

Bogotá. Cooltiva es un sistema de climatización que aprovecha recursos naturales como el viento y el sol para crear temperaturas confortables en los hogares.

Bogotá. Mientras en el español y otras lenguas occidentales los verbos se conjugan para expresar el tiempo, en la tikuna el pasado y el futuro se formulan con los demostrativos ese, esa, aquel, aquella, o con los sustantivos.

Manizales. Agua en tanques de fincas se podrá controlar con mensajes de texto.

Bogotá. Plataforma web facilita aprendizaje de idiomas en colegios públicos.

Bogotá. Técnica automática riega huertas pequeñas con aguas lluvias.

Palmira. El aceite extraído de la planta aromática Hyptis suaveolens, conocida como “Juan del dinero” o “mastranto llanero”, tiene potencial repelente contra insectos.

Bogotá. En caños y charcos de la serranía de La Lindosa (San José del Guaviare) se encontraron 58 especies de plantas acuáticas agrupadas en 43 géneros y 25 familias.

Bogotá. Agricultores optimizarían producción de biofertilizantes con hardware libre.

Medellín. Software estima el movimiento del agua lluvia en las vías y la manera en que entran a las tuberías. El sistema es útil para planificar el territorio y delimitar zonas de riesgo.

Bogotá. En un nuevo portal de fotografía se pueden consultar y subir imágenes de mamíferos en vida silvestre y generar información relevante para estudiar su distribución, patrones de actividad y uso del hábitat.

Bogotá. Diez especies de malezas de huertas urbanas pueden ser medicinales y comestibles.

Bogotá. Hamburguesas, albóndigas y apanados serán algunos de los productos cárnicos que procesarán comunidades de La Guajira para consumo de la comunidad, especialmente de niños y adultos mayores.

Bogotá. Cerca de 51 familias cultivadoras de café orgánico de Tibacuy (Cundinamarca) tendrán mayor acceso al agua empleando tecnología de bajo costo para su recolección y almacenamiento.

Bogotá. Al desarrollar más masa libre de grasa que las mujeres, los hombres consumen más oxígeno.

Bogotá. Bolsa corporal de polietileno conserva humedad en recién nacidos.

Más información en www.agenciadenoticias.unal.edu.co Director: Fredy Chaparro S. Coordinación editorial: Blanca Nelly Mendivelso Rodríguez • Coordinación periodística: Diana Manrique Horta Comité editorial: Astrid Ulloa, Jorge Echavarría Carvajal, Horacio Torres, Luis Carlos Colón, André-Noël Roth, Juan Álvaro Echeverri y Álvaro Zerda Corrección de estilo: Liliana Ortiz Fonseca • diagramación: Ricardo González Angulo • Impresión: ceet, Casa Editorial El Tiempo Las opiniones expresadas por los autores y sus fuentes no comprometen los principios de la Universidad Nacional de Colombia ni las políticas de UN Periódico. Versión digital: www.unperiodico.unal.edu.co • Correo electrónico: unperiodico_bog@unal.edu.co • Teléfonos: 3165348 y 3165000, extensión 18338 Edificio Uriel Gutiérrez, carrera 45 no. 26-85, piso 5 o. • issn 1657-0987


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Lo público en la educación superior colombiana Educación

Leopoldo Múnera Ruiz, profesor asociado, Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales Universidad Nacional de Colombia

Dejar a la deriva a las instituciones estatales, no ofrecerles las condiciones financieras e institucionales necesarias para que sean de alta calidad, o destinar recursos públicos escasos para financiar las altas matrículas de las universidades privadas, como sucede en la actualidad, contradice la finalidad social del Estado establecida en la Constitución.

El programa “Ser Pilo Paga”, implementado en 2015, ha reanimado en el país el debate sobre lo público en la educación superior. Incluso Pablo Navas, rector de la Universidad de los Andes, sostuvo en un artículo de opinión publicado en El Espectador en enero del presente año, que la institución dirigida por él era la “universidad más pública del país”. Los criterios utilizados para emitir tal juicio fueron heterogéneos, retóricos, y en algunos casos autocontradictorios: la meritocracia como única condición de ingreso a la universidad con la matrícula más costosa del país; la posición en los rankings internacionales, la cual, si acaso, permitiría hablar de la calidad, pero no de la naturaleza pública de una institución; la participación de profesores y estudiantes en sus instancias de gobierno, sin ponderar el peso de estas; o la reinversión del 100 % de sus ganancias en sus propias actividades, lo cual es característico de las corporaciones privadas de utilidad común y sin ánimo de lucro, como lo exige la Ley 30 de 1992. Dos meses después, el profesor Julián de Zubiría, director del Instituto Alberto Merani, escribió en la revista Semana que los Andes era una excelente universidad, pero no la mejor de Colombia; y agregó con ironía que en relación con Los recursos estatales lo público “probablemente el destinados a las rector Navas quiso decir que era instituciones privadas, la universidad que más incide en la política pública”. para permitir el acceso En medio del proceso de de un porcentaje mínimo paz y del torbellino permade estudiantes, buscan nente de noticias, este debate la movilidad social por el hubiera podido perderse en la rutina universitaria, si razones camino de la renovación de como las presentadas por el las elites y no por el de la rector de los Andes no esturealización de la educación vieran detrás del propósito de superior como un derecho y convertir el programa “Ser Pilo un servicio público. Paga” en una política pública. Ya se dio el primer paso tras la aprobación en primer debate de la Comisión Tercera de la Cámara de Representantes del proyecto de ley 262 de 2017, tendiente “a crear el sistema de financiación contingente al ingreso – sistema fci en Colombia, para fomentar el acceso y sostenimiento en la Educación Superior y se dictan otras disposiciones sobre los mecanismos y las estrategias para lograr la financiación sostenible de la Educación Superior con estándares de calidad”. Entre 2015 y 2016, el programa “Ser Pilo Paga” estuvo destinado al 2,20 % de los bachilleres del país que presentaron la Prueba Saber 11. La asignación directa por estudiante en universidades privadas en ese periodo fue de 16.010.258 pesos anuales, mientras en las universidades estatales fue de aproximadamente 5.000.000 de pesos1. Así por ejemplo, la matrícula promedio que en 2017 paga anualmente el Estado a la Universidad de los Andes por cada estudiante “pilo”

fluctúa entre 30.804.000 de pesos para la mayoría de las carreras y 43.824.000 de pesos para Medicina2. Si los aportes de la Nación a la Universidad Nacional de Colombia se dividen entre el número de estudiantes de pregrado y posgrado, la suma per cápita sería de 17.366.148 de pesos anuales, pero estos recursos están destinados a gastos de funcionamiento e inversión, y a financiar la docencia, la extensión y la investigación. Por consiguiente, afirmar que la Universidad de los Andes es la “mejor” y la “más pública del país”, tiene el objetivo retórico de justificar la destinación desproporcionada de recursos estatales a instituciones privadas con “acreditación de alta calidad”. Frente a la evidente privatización de las finanzas públicas para garantizarle la formación universitaria a un pequeño grupo de estudiantes, como si el derecho a la educación del conjunto de los bachilleres pudiera ser reemplazado por un premio costoso a quienes tienen el mérito académico de acuerdo con la burocracia estatal, es necesario preguntarse qué es lo público en la educación superior del país.

Debe responder al interés general de la sociedad, sin importar si la realizan instituciones estatales o privadas, y el Estado tiene la obligación de regularla, controlarla, vigilar su prestación y garantizar progresivamente su cobertura universal. Sin embargo la naturaleza del servicio no transforma a las instituciones que lo prestan en públicas, ni exime al Estado de su responsabilidad frente a este, con respecto al conjunto de la población colombiana. Dejar a la deriva a las instituciones estatales, no ofrecerles las condiciones financieras e institucionales necesarias para que sean de alta calidad, o destinar recursos públicos escasos para financiar las altas matrículas de las universidades privadas, como sucede en la actualidad, contradice la finalidad social del Estado establecida en la misma Carta Política, la cual consiste en “servir a la comunidad, promover la prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución”.

un derecho y un servicio público

Para que una universidad sea considerada como pública debe reunir condiciones mínimas; menciono al menos tres, que son ajenas a las privadas y que con frecuencia no se respetan en las instituciones estatales, aunque deberían regirlas: 1. La creación, la estructura y los fines deben responder a los principios de representación o participación de la sociedad en su conjunto y de los miembros de la comunidad académica que la conforman, y estar orientados prioritariamente hacia el bien común. En Colombia un grupo de personas tiene el derecho y la libertad para formar dentro de los parámetros legales una universidad de acuerdo con sus creencias y preferencias particulares. La institución puede ser laica o confesional; autónoma con respecto a sus fundadores o dependiente de ellos; gratuita o con matrículas de alto costo; cooperativa, asociativa o incluso familiar; limitada a un ámbito local, regional o con proyecciones nacionales; incluir en sus objetivos y finalidades la formación de las elites del

El sistema jurídico colombiano define la educación como un derecho de la persona y un servicio público inherente a la finalidad social del Estado, que debe asegurar su prestación eficiente a todos los habitantes del territorio nacional. En tal medida, está sometido a un régimen especial y puede ser prestado por comunidades organizadas, por particulares o por el Estado, directa o indirectamente, al que le corresponde el deber de regularlo y mantener el control y la vigilancia del servicio. Además, en reiteradas ocasiones, la Corte Constitucional ha resaltado el criterio denominado por la doctrina jurídica como “funcional y teleológico”3, para caracterizar el servicio público como “toda actividad organizada que tienda a satisfacer necesidades de interés general en forma regular y continua”, como se lee, por ejemplo, en la sentencia c-043 de 1998. En un lenguaje menos técnico, en Colombia la actividad misma de la educación superior es pública.

Condiciones mínimas


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país o la educación destinada al conjunto de la población; en fin, responder a los propósitos privados de sus fundadores o promotores. No obstante, mientras no cumpla con los principios de representatividad y participación no puede ser considerada como pública, así realice funciones sociales y tenga propósitos filantrópicos o caritativos. 2. La constitución de comunidades regladas con acceso abierto, o sujetas a criterios de selección con pretensiones de objetividad. En tal medida, el ingreso de los estudiantes a las instituciones de educación superior debe tener como horizonte los tres principios básicos que orientan los servicios públiLa educación superior cos: universalidad, gratuidad e igualdad4, debe responder los cuales coinciden parcialmente con los al interés general que caracterizan el enfoque de derechos. En de la sociedad, consecuencia, el Estado debería ir eliminando progresivamente las barreras para el acceso sin importar si la de todos los bachilleres del país a una educarealizan instituciones ción superior de calidad, mediante una finanestatales o privadas, ciación pública que la garantice. Por el contrario, los recursos estatales destiy el Estado tiene la nados a las instituciones privadas, para permitir obligación de regularla, el acceso de un porcentaje mínimo de estudiancontrolarla, vigilar su tes, buscan la movilidad social por el camino prestación y garantizar de la renovación de las elites y no por el de la progresivamente su realización de la educación superior como un y un servicio público. cobertura universal. derecho 3. Las instituciones públicas de educación superior deben tener como finalidad la de garantizarle al conjunto de la población el acceso al bien y al proceso común del conocimiento, mediante sus funciones de docencia, investigación e interacción con la sociedad. En consecuencia, el mercado y la oferta y demanda de mercancías cognitivas no puede ser el referente fundamental para el desarrollo de sus fotos: archivo Unimedios

foto: Nicolás Bojacá/Unimedios

actividades, ni el medio por excelencia para la consecución de recursos económicos. La obligación del Estado de financiar en forma adecuada dichas instituciones, para que puedan ofrecer una educación de calidad, busca garantizar el derecho de las personas y la prestación del servicio público para el conjunto de la sociedad y no solo para un grupo de privilegiados, frente a quienes el Estado se atribuye la función de reconocerles los méritos para disfrutar individualmente de los bienes y los procesos comunes de la sociedad. Infortunadamente, la historia de la educación superior colombiana se ha ido escribiendo sobre la idea de que el conocimiento académico y científico debe ser un privilegio, o un bien meritorio, reservado para los que sean considerados como los más capaces o competentes, o para quienes tengan los recursos económicos que les permitan adquirirlos en el mercado del conocimiento. Los cambios institucionales que se intentaron introducir en medio de las ambigüedades de la Constitución de 1991, la cual proclama el Estado Social de Derecho y simultáneamente posibilita la formulación de políticas económicas y sociales neoliberales, le dan continuidad a esta práctica que les permite a las elites disfrutar de los recursos públicos en forma exclusiva y excluyente con la finalidad de renovarse y financiar sus universidades. La cobertura del programa se calcula dividiendo el número de bachilleres que presentó el examen “Saber 11” en 2016 (552.692 bachilleres, según los datos oficiales del Icfes), entre el número de “beneficiarios” del programa en el mismo año (12.185 estudiantes). Los datos sobre “Ser Pilo Paga” provienen del informe especial de la revista Semana: http://especiales.semana.com/ser-pilo-paga/index.html. El presupuesto per cápita resulta de dividir la inversión total para 2015 y 2016 (499.925 millones de pesos) entre el número de estudiantes “beneficiados” en el mismo periodo (21.544 estudiantes). En 2012 el promedio de la asignación por estudiante en las universidades públicas era de 4.609.752 pesos; hasta la fecha tal suma no ha tenido un incremento significativo. Véase Andrés Felipe Mora Cortés, Política social y transformación social. Justicia y movimientos sociales en el campo de la educación superior en Colombia, 19982014. Louvain-la-Neuve: Presses Universitaires de Louvain, 2017, pp. 213-214. 2 Observatorio de la Universidad Colombiana, Costos 2017 de matrículas en educación superior, a niveles similares a los de 2014. En: http://www.universidad.edu.co/index. php/noticias/14668-costos-2017-de-matriculas-en-educacion-superior-a-niveles-similares-a-los-de-2014. Los datos sobre la Universidad Nacional de Colombia son de la Gerencia Nacional Financiera y Administrativa y la Dirección Nacional de Planeación y Estadística. 3 Véase Jorge Fernández Ruiz, Derecho administrativo (servicios públicos). México: Porrúa, 1995. Del mismo autor, Servicios públicos municipales. México: unam, inap, iij, 2012. 4 Véase: Jorge Fernández Ruiz, obras citadas. 1

Las instituciones de educación superior deben tener como horizonte los tres principios básicos que orientan los servicios públicos: universalidad, gratuidad e igualdad.

Las instituciones públicas de educación superior deben garantizarle al conjunto de la población el acceso al bien y al proceso común del conocimiento.

palabras clave: Ser Pilo Paga, educación pública, calidad educación superior. Consúltelas en www.unperiodico.unal.edu.co

La educación es un derecho de la persona y un servicio público inherente a la finalidad social del Estado, que debe asegurar su prestación eficiente a todos los habitantes del territorio nacional.


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Crisis en Unidad Nacional refuerza incertidumbre en el país Política & Sociedad

Andrés Dávila Ladrón de Guevara, director, Departamento de Ciencia Política Pontifica Universidad Javeriana

Con la mirada puesta en las elecciones presidenciales de 2018, la llamada Unidad Nacional se desmorona y fragmenta. A pesar de que se habla de una oportunidad para nuevos líderes, movimientos y fuerzas políticas, la contienda se dará dentro de los linderos del actual sistema político, tal y como sucede cada cuatro años.

Colombia se apresta para el cierre del actual gobierno y el desarrollo del proceso electoral de 2018. Pese a los logros de la paz y de un conjunto de indicadores sin duda favorables en temas de pobreza, desempleo, inflación y crecimiento, el freno en el desempeño de la economía, más los escándalos de corrupción y la supuestamente costosa implementación de la paz, marcan una época de incertidumbre. Como es obvio, el sistema político sufre los impactos de esta situación, en particular el adolescente sistema de partidos surgido en 2003. Al ser de centro derecha, ha tenido virtudes como ordenar la competencia política entre un variopinto número de partidos en escena. Estos reflejan las preferencias, los intereses y las posiciones de la sociedad colombiana con respecto a la política. Aun así, el sistema enfrenta varios retos. El primero, la incapacidad de articular lo nacional, lo regional y lo local. El segundo, el hecho de que no existe, en la práctica, un primus inter pares: varios partidos de tamaño semejante compiten por imponerse, lo cual ha generado, por ejemplo, la prevalencia en la coalición de la Unidad Nacional del partido más pequeño: Cambio Radical. Una primera descripción muestra que en el centro derecha del espectro están los partidos de la Unidad Nacional (el Partido de la U, Liberal, Cambio Radical y Conservador); en la derecha se encuentra el Centro Democrático, una oposición que parece cada vez más fundamentalista e ideologizada bajo el mando del senador Álvaro Uribe Vélez; por distintos lugares del espectro revolotean los verdes; y, en un patio

trasero, estrecho e incómodo, está la izquierda, incluidos los progresistas del exalcalde de Bogotá Gustavo Petro. A ese mismo lugar llegarán las Farc convertidas ahora en un partido político. En el escenario descrito prima la fragmentación; por eso vale la pena realizar un breve recorrido por la situación actual de los miembros de la coalición de la Unidad Nacional, la cual sigue siendo necesaria para el cierre del gobierno, a pesar de sus fisuras. Dicha situación se hace visible, primero, por la etapa que afronta el Partido de la U que, entre los escándalos de corrupción y el rechazo a la nueva conformación del gabinete ministerial, pasando por la decisión de no tener candidato presidencial propio, parece abocado a una innegable crisis; y segundo, en la aparente consolidación de Cambio Radical; por ejemplo, los recientes nombramientos apuntalan el enorme poder entregado al exvicepresidente Germán Vargas Lleras, a pesar del silencio que guarda con respecto a presentar su candidatura para las elecciones presidenciales de 2018. Los partidos mencionados están en plena adolescencia y de allí que sus crisis puedan amenazar incluso su supervivencia. En cambio, dentro de la misma coalición están un par de venerables “ancianos”, pronto bicentenarios: los partidos Liberal y Conservador. Pese a las dificultades para tener mayorías y mantener su lugar en la escena política, los respalda la capacidad histórica para continuar vigentes. Además, aunque no han definido sus estrategias electorales y enfrentan amenazas de división, paradójicamente ofrecen la continuidad y estabilidad necesarias para esta última etapa del gobierno.

Coaliciones no partidistas Con respecto al panorama electoral, una muestra de la fragmentación es la larga lista de precandidatos a las presidenciales del próximo año. Este promete ser un escenario propicio para coaliciones, traiciones y hasta transfuguismo, aprobado como parte de la reforma política y electoral que cursa en el Congreso. Habrá que esperar para ver cómo se ordenan las pre y candidaturas en la proximidad de las elecciones para Congreso y en la antesala de la primera vuelta. No obstante, las elecciones de marzo fungirán en la práctica como una preprimera vuelta que servirá para establecer un primer balance tanto en torno a continuidades y cambios en el sistema de partidos como en relación con posibles coaliciones en

el próximo gobierno. Particularmente se sabrá si alrededor de la ruptura Santos-Uribe se ordenan fuerzas enemigas o distantes, lo que redefinirá una nueva izquierda, centro y derecha. Ahora bien, desde la opinión pública y en los medios cada vez se escuchan más voces que señalan que, dada la crisis de los partidos, su carácter personalista y la vigencia de temas como el de la corrupción, es la oportunidad para que nuevos líderes, movimientos y fuerzas políticas ocupen los espacios que se abren, poniendo en práctica otro tipo de relaciones políticas ajenas al clientelismo y la politiquería. Instancias como la Misión de Observación Electoral y Transparencia por Colombia han indicado que en 2018 primarán las coaliciones no partidistas y habrá un lugar especial para candidatos y partidos ajenos al clientelismo y los modos de hacer política hasta hoy. Frente a esto, habría que destacar que, por sus características, el sistema político y el sistema de partidos se ordenan en torno a las organizaciones mencionadas, más allá de lo personalista. Hay mucho de organización y resulta difícil sustituir de manera eficaz las prácticas clientelares. En tal sentido, es importante no generar expectativas sin suficiente sustento. Se trata de un buen pensar con el deseo que, eventualmente y dada la incertidumbre del presente, puede resultar cierto. No obstante, por lo señalado antes y por lo que puede verse hasta el momento, lo que suceda en 2018 estará asociado con los movimientos de los líderes y facciones dentro de los actuales partidos, incluso de aquellos que han renunciado a sus divisas y pretenden acudir a la onerosa consecución de firmas; es con ellos con quienes se podrían dar posibles alianzas, impensadas hace pocos años; falta ver si se concretan y cuánto duran. Hasta el momento no hay o no se ha visto algún antipolítico o independiente en tránsito a perfilarse como contendor creíble. Todo indica que la contienda será dentro de los linderos del sistema y con sus principales protagonistas, como sucede cada cuatro años.

palabras clave: Unidad Nacional, elecciones presidenciales 2018, sistema de partidos. Consúltelas en www.unperiodico.unal.edu.co

foto: Ovidio González/Unimedios

El 11 de marzo de 2018 se llevarán a cabo las elecciones para el Congreso.


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Imperios contra Estados:

búsqueda de un nuevo orden mundial Política & Sociedad

Carlos Alberto Patiño Villa*, director, Instituto de Estudios Urbanos (ieu) Universidad Nacional de Colombia

La tensión entre ee. uu. y Corea del Norte, que ha despertado el fantasma de la conflagración nuclear presente durante la Guerra Fría, sumada a la crisis siria, en la que Occidente perdió la iniciativa de buscar la negociación y finalización del conflicto, y a pugnas como las de Yemen, Libia, Ucrania, Crimea y la nada velada amenaza rusa a los países bálticos, descubren una profunda transformación del orden internacional vigente. Foto: archivo particular

Este orden internacional, instaurado entre 1944 y 1945, al final de la Segunda Guerra Mundial, se consolidó con la creación oficial de la Organización de las Naciones Unidas, y convivió gran parte de su existencia con un orden internacional “informal” denominado Guerra Fría, entendido como la competencia entre Washington y Moscú por obtener la supremacía mundial geopolítica, económica, militar y cultural, pero que terminó con la implosión soviética en diciembre de 1991, luego de un largo y complejo proceso político interno que dio al traste con el poder acumulado y centralizado del Partido Comunista dentro de la urss. Esta implosión condujo a la idea de que el mundo occidental, encabezado a la sazón por ee. uu., había ganado la competencia geoestratégica de la Guerra Fría, y en consecuencia el orden internacional de 1945 se revalidaba con prevalencia de los Estados nación al estilo occidental, dando lugar a la creencia de que la Modernidad surgida en Occidente era canónica para todo el mundo. La realidad es más compleja, toda vez que conflictos marcados por asuntos como la identidad, la etnicidad, la religión, el honor, la idea de patria o la reconstitución de estructuras comunitarias son actualmente el centro del debate político mundial, pese a que los problemas identitarios y de viejas geopolíticas y razones históricas estuvieron presentes tanto en las guerras de los años noventa como en la etapa de construcción de pequeñas naciones y Estados. Un ejemplo de la naturaleza de estos conflictos lo representan las guerras de secesión de Yugoslavia. Este cambio, marcado por lo que algunos autores han llamado el “giro global”, se acentuó por conflictos como los de África, especialmente el de Ruanda, y las llamadas “guerras mundiales africanas”, la guerra del Kargil entre India y Pakistán en 1999, y los atentados de 2001 contra los Estados Unidos, en los que el terrorismo salafista y yihadista tomó relevancia en el mundo exponiendo de forma aguda que las razones políticas más comprensibles para los entornos intelectuales occidentales no eran las únicas posibles, y que la religión era de nuevo una referencia importante.

La visión limitada de Occidente Para comprender estos cambios, las potencias occidentales han tomado más tiempo del razonable. Se observa en guerras como la de Afganistán, todavía considerada como tal por parte de los ee. uu., y la de Irak, terminada oficialmente en 2011, luego de la imposibilidad de Washington de convertir a este país en una democracia laica, multipartidista, basada en un derecho constitucional separado de la religión y

las tradiciones tribales. El fracaso fue tan evidente, que ee. uu. vio solo una guerra de insurgencia ante sus puertas durante los años de ocupación, cuando muchos de los alzados en armas participaban en una guerra de cuño religioso y étnico, y además emprendían procesos de repoblamiento en una geografía que pensaban modificar de acuerdo con viejos códigos territoriales y políticos. Sin embargo, un giro importante se dio en agosto de 2008, y mientras se celebraban los Juegos Olímpicos de Beijing, Rusia y Georgia (pequeño Estado surgido de las ruinas de la urss) se enzarzaron en una guerra que destruyó tanto la fuerza militar de Tiflis (capital de Georgia), como su confianza y proyectos políticos. Esta confrontación mostró que Rusia regresaba directamente a la escena internacional, superando el sentimiento de potencia derrotada de los años posteriores a 1992, y de frustración geopolítica que le produjo la independencia de muchas de sus antiguas repúblicas, que de alguna forma se negaba a aceptar. De hecho, en la guerra contra Georgia la actitud del presidente Vladímir Putin frente a los desafíos de su homólogo georgiano Mikheil Saakashvili demostraba que Moscú estaba interesada en recuperar el control directo sobre su antiguo espacio soviético, impidiendo la llegada de la Unión Europea como realidad geopolítica, o de la Otan como su realidad militar y estratégica. ee. uu. solo pudo observar esta guerra y aceptar sus resultados, mientras China apoyaba claramente a Rusia. De hecho Putin había asegurado en 2005, durante un discurso a la Nación, que la mayor catástrofe política del siglo xx había sido la implosión soviética.

Otros giros de la geopolítica Luego han aparecido conflictos como las mal llamadas “primaveras árabes” y las guerras derivadas de estas como las de Libia, Yemen y Siria, además de los abruptos cambios de régimen en Túnez y Egipto, incluido el golpe de Estado. Una característica importante de estos conflictos es la consolidación de una geopolítica “islámica” en la que los dos protagonistas de confrontación y referencia son Arabia Saudita, dentro del sunismo, e Irán, dentro del chiísmo. La guerra en Siria ha quedado marcada tanto por esta disputa como por la competencia renovada entre Washington y Moscú por establecer su control y direccionamiento; Washington ha apostado por crear y financiar fuerzas insurgentes como el llamado Ejército Libre de Siria, y Moscú, junto con Teherán, ha apostado por mantener a Bashar al Asad en el poder. Empero, la iniciativa de Washington se vio superada desde 2013 por un mayor protagonismo de Moscú,

Identidad, etnicidad y religión han tomado fuerza en el debate político mundial.

luego de que renunciara a actuar en el marco de su propia línea de acción, signada por un posible castigo contra el régimen por el uso de armas químicas. Para completar el cambio de rumbo, la República Popular de China, en particular desde el gobierno de Xi Jinping, inició una competencia por el control de Eurasia, con un proyecto geopolítico denominado “One Belt, one road”, que apuesta por reposicionar a China como civilización, Estado, sociedad y economía. Analistas occidentales se equivocan al creer que los negocios al estilo chino son solo negocios. Son mucho más, pues China se está recuperando de su pequeño periodo de crisis del siglo xx para retomar su poder, asentado en una trayectoria de larga duración que reclama su hegemonía dentro de un área geográfica considerada propia. Por eso, desde el siglo xvi libra una tensión con Japón, cuyo punto de inflexión en 1894 se confirmó durante el siglo xx, cuando Japón dejó de ser un país aislado e intentó alcanzar una supremacía de alcance geoestratégico. Así, los acontecimientos de estos dos últimos años siguen confirmando una profunda modificación en el orden internacional afincado en el aumento de poder de Estados no occidentales, y en el que una apuesta aislacionista no hace sino dar más poder, influencia y libertad de acción a los Estados que sean rupturistas con el orden internacional de 1945. Trump solo ha profundizado esta tendencia, y no ha hecho nada para que su lema “Que América vuelva a ser grande” sea creíble. En esa dirección, una posible guerra contra Corea del Norte funcionaría más como un yunque que hunda las ambiciones y el prestigio norteamericano, que como una oportunidad de retomar un control del mundo, hoy prácticamente imposible. El caso de Corea del Norte plantea un escenario diferente al de los demás conflictos actuales, en particular por las implicaciones morales, jurídicas y políticas del uso de armas nucleares que traería consecuencias imprevisibles en número de víctimas, impacto ambiental y reposicionamiento de fuerzas entre ee. uu., Rusia, China y Japón. *Autor de Imperios contra Estados: la destrucción del orden internacional contemporáneo.

palabras clave: geopolítica, crisis siria, Corea del Norte, nuevo orden mundial. Consúltelas en www.unperiodico.unal.edu.co


Periódico ­– N.º 212 – Universidad Nacional de Colombia

agosto 2017 | 8

Agro e infraestructura, sin plata para 2018 Economía & Organizaciones

German Enrique Nova, docente, Facultad de Ciencias Económicas Universidad Nacional de Colombia

La caída de los precios del petróleo, el deficiente resultado de la reforma tributaria y la desaceleración económica se ven reflejados en el proyecto del Presupuesto General de la Nación para el próximo año, en el que 17 de los 30 sectores afrontarán un recorte en los recursos.

La propuesta presentada por el Gobierno nacional, por un monto de 235,4 billones de pesos, representa cerca de un cuarto del pib (24,1 %). En comparación con el de 2017, que alcanzó el 25,4 % del pib, el del próximo año tendrá una reducción de 1,3 %, lo que permite considerar que su contribución a la reactivación de la economía será mínima. Además la inversión pública se paralizará, si se tiene en cuenta que por motivo de las elecciones la Ley de Garantías se aplicará desde noviembre del presente año hasta junio de 2018. Desde el punto de vista de los ingresos, todavía se sienten los efectos de la abrupta caída de las exportaciones de petróleo, que pasaron de 32.481 a 10.422 millones de dólares entre 2013 y 2016, como consecuencia de la caída del precio, de niveles de 100 dólares el barril a menos de 47 dólares. Lo anterior afectó los ingresos del Gobierno nacional en más de 20 billones de pesos, y aunque en 2016 se acudió a una reforma tributaria, aumentando el iva del 16 % al 19 %, las mejoras en el recaudo han estado por debajo del mayor recaudo esperado (3,1 % del pib). Esto se debe a los impactos en la caída de la demanda, lo que también afecta la renta de las personas naturales y jurídicas. Basta señalar que el aumento real del recaudo tributario del primer semestre de 2017 respecto al de 2016 fue de tan solo el 0,02 %, al pasar de 74.588 a 74.604 billones de pesos. Con respecto a los gastos, 38,6 billones de pesos corresponden a gastos tanto de personal como generales (16,4 %), 108,5 a transferencias (46 %), 51,9 al pago de servicio de la deuda (22,5 %), y 34,3 a inversión (14,6 %). Con estos datos se destaca que el margen de flexibilidad de los recursos es excesivamente bajo, y que el rubro de inversión es al que por lo general se le aplica el ajuste con mayor rigurosidad, que reporta una reducción del 16,8 %. Este escenario puede obligar al Gobierno a acudir a más endeudamiento, lo que pondría en mayor riesgo la estabilidad fiscal, si se tiene en cuenta que se destinarán 51,9 billones de pesos para cumplir con los compromisos de la deuda durante el próximo año.

Supuestos macroeconómicos Con base en estimaciones sobre el futuro de la economía, la elaboración del presupuesto supone variables fundamentales como el crecimiento de la economía, la tasa de cambio y la inflación, entre otras. Los supuestos macroeconómicos que el Ministerio de Hacienda tuvo en cuenta para la programación presupuestal 2018 consideran que la inflación doméstica estará dentro del rango definido por el Banco de la República (3,5 %), la devaluación del periodo será del orden de 1,5 %, lo que lleva a considerar una

foto: archivo Unimedios

Para el desarrollo rural con enfoque territorial se destinarán apenas 160.000 millones de pesos.

tasa de cambio de 3.027,4 pesos. En este contexto, el crecimiento esperado de las importaciones será de 2,6 %, es decir 46.798 millones de dólares. Con respecto al pib se proyecta un crecimiento del 3 %.

La dinámica del gasto Tres grandes sectores presentan un crecimiento importante en el gasto (en billones de pesos): los recursos del sector defensa, que pasan de 19,3 a 20,4, un crecimiento de 6,1 %; las pensiones, que pasan de 37,8 a 41,1 (4,2 % del pib), lo que significa un aumento de 8,8 %; y el servicio de la deuda (intereses más amortizaciones), que pasa de 51,4 a 51,9 (5,8 % del pib), una variación de 1,1 %. Por su parte, los recursos del Sistema General de Participaciones (salud, educación, agua potable y propósito general) pasan de 36,5 a 36,7 billones de pesos (3,8 % del pib), un crecimiento de 0,5 %. Los gastos de administración (de personal y generales) crecen 6,1 % (de 36,4 a 38,6 billones de pesos), lo que destaca la dificultad de aplicarles el ajuste fiscal cuando los ingresos del Gobierno caen. Estos gastos tienen muchos defensores. Por el contrario –y es un aspecto que genera gran preocupación–, en los últimos tres años se presenta una caída reiterada de la inversión pública. Para 2018 esa reducción equivale a 1 % del pib, es decir cerca de 9 billones de pesos (pasa del 4,5 % al 3,5 % del pib). Con esto se afectarán los rubros asociados con temas del posconflicto. Por ejemplo, los recursos destinados a víctimas, población vulnerable y grupos étnicos pasan de 2,2 a 1,9 billones de pesos, lo que representa una reducción de 14,5 %. En ese mismo sentido, para el desarrollo rural con enfoque territorial se destinarán apenas 160.000 millones de pesos. Las grandes obras de infraestructura, que se habían iniciado con bombo y platillos en 2014, continuarán suspendidas no solo por la caída en los recursos de inversión, sino por los problemas judiciales de corrupción que enfrentan estos proyectos.

El futuro de las finanzas públicas Las cifras anteriores permiten destacar las dificultades que tiene el Gobierno para cumplir con la meta fiscal. Es bueno recordar que la aplicación de

la metodología vigente para estimar la regla fiscal establece que los niveles de déficit no podrán ser superiores a 3,6 % total y 2 % estructural en 2017, ni al 3,1 % total y 1,9 % estructural en 2018, que incluye los efectos de los ciclos económico y minero-energético. En su último año de ejercicio el margen de maniobra fiscal se ha estrechado, se deteriora el crecimiento económico y la política fiscal no contribuye a cambiar esta situación generando un círculo vicioso en el que se teme que las calificadoras de riesgo bajen la calificación, se pierda el grado de inversión y, por lo tanto se tenga menos acceso al crédito externo y se incremente la tasa de interés para adquirir deuda. El déficit primario del Gobierno continúa negativo, lo que puede llevar a que el saldo de la deuda pública continúe incrementándose y que pueda estar por encima del 45 % del pib, generando niveles preocupantes al restringir, aún más, la disponibilidad de recursos. Por esto último se puede decir que la política fiscal se caracteriza por ser procíclica: si la economía crece o hay bonanzas, el Estado gasta más, despilfarra los recursos y ahorra menos; pero cuando la economía entra en recesión el presupuesto público se reduce y se eleva la carga impositiva. Con este escenario, el próximo gobierno tendrá grandes retos que afrontar. Para no perder la costumbre de sus antecesores, deberá proponer una nueva –y ojalá verdadera– reforma tributaria estructural que busque, además, tanto reducir la evasión y la elusión, como racionalizar las exenciones y deducciones de impuestos. Con respecto al presupuesto se debe buscar mayor flexibilidad en el manejo de los recursos, que permita reducir gastos administrativos (de personal y generales) para que la inversión pública no sea la que deba reducirse en tiempos de austeridad.

palabras clave: Presupuesto General de la Nación, reforma tributaria, inversión pública. Consúltelas en www.unperiodico.unal.edu.co


Periódico – N.º 212 – Universidad Nacional de Colombia

Ciencia & Tecnología

agosto 2017 | 9

“Tatequieto” a la corrupción Juan David Martínez Pérez, Unimedios Manizales

Un modelo de sistema de auditoría continua para el control fiscal colombiano les permitirá a las contralorías del país detectar on line y de forma inmediata los riesgos críticos de corrupción en organizaciones públicas y privadas. Este fue probado en la Contraloría General del Municipio de Manizales.

El carrusel de la contratación en Bogotá, el pago de pensiones millonarias en Foncolpuertos, la desviación de recursos de Agro Ingreso Seguro, los billonarios sobrecostos en Reficar, o el ingreso de dineros a las campañas políticas de 2014 por parte de Odebrecht son algunos ejemplos de la retahíla de corrupción en Colombia. Cada año el país pierde alrededor de 2,2 billones de pesos por desvío, indebida utilización y robo de recursos en sectores como obras públicas, micro y megaproyectos, salud, educación y contratación de personal. El informe 2016 de la ong Transparencia Internacional, sobre la percepción de la corrupción, sitúa a Colombia como uno de los países con mayor índice, entre 176 naciones consideradas. El análisis comprende una escala de 0 (muy corrupto) a 100 (muy limpio). La puntuación nacional fue de 37, la misma desde 2014. En relación con el sector privado, la encuesta anual global sobre fraude desarrollada en 2013 por The Economist Intelligence Unit muestra que las empresas afectadas por este delito pasaron del 49 % en 2011 al 63 % en 2012. Estos crímenes económicos equivalen al 1 % del producto interior bruto del país. El profesor Luis Ignacio López Villegas, director del programa de Administración de Empresas de la Universidad Nacional de Colombia (un) Sede Manizales, afirma que “la inquietud por la corrupción seguirá existiendo mientras permanezcan prácticas como la contratación a dedo o directa, sin postulantes, o

con los pocos mecanismos de control que existen para el financiamiento de las campañas electorales”. A pesar de que la mayoría de entidades del Estado cuenta con un alto nivel de automatización de sus procesos, gracias al gobierno electrónico (uso de las tic en la administración pública para proveer información y servicios públicos a la sociedad) las contralorías siguen desarrollando muchos de sus procedimientos de auditoría de forma manual, lo cual implica una importante brecha tecnológica. El profesor Francisco Javier Valencia Duque, doctor en Ingeniería, Industria y Organizaciones de la un Sede Manizales, señala que en acciones de prevención de fraude y corrupción las tic tienen mucho que aportar. “Si las auditorías se hicieran on line y de manera más frecuente, no cada seis meses o más como sucede ahora, habría más probabilidades de detectar a tiempo el robo de recursos o el fraude”. Para contribuir a la solución de esta problemática, los docentes Valencia y Jhony Alexander Tamayo Arias diseñaron para Colombia el primer modelo que contempla un control fiscal intensivo en el uso de tic como parte del proceso auditor y no simplemente como herramientas de apoyo. Este detecta la presencia de riesgo de corrupción de forma inmediata; por ejemplo genera alertas cuando se dan transferencias electrónicas no autorizadas.

Pensado para Colombia Al indagar en el ámbito internacional sobre las técnicas y herramientas de auditoría en tiempo real o continua, basadas en plataformas electrónicas, los docentes de la un Sede Manizales encontraron 33, con escasa implementación en América Latina y en el sector público. Apoyados en esta información, diseñaron una propuesta conformada por cuatro capas. La primera es la base normativa (bn), que permite que la propuesta sea viable jurídicamente, con la integración de tres tipos de normas: aquellas propias del control fiscal colombiano, las del gobierno electrónico y las que deben cumplir todas las entidades sujetas de control como parte de su quehacer cotidiano. Le sigue la capa de tecnologías habilitadoras (th), que comprende herramientas como Open Data, lenguajes de intercambio de información y otras aplicaciones especializadas, asociadas por lo general a minería de datos, área de la estadística y de las

foto: Ovidio González/Unimedios

Cada año el país pierde alrededor de 2,2 billones pesos por desvío, indebida utilización y robo de recursos públicos.

ciencias de la información que permite encontrar patrones en grandes volúmenes de datos. También cuenta con una metodología de auditoría continua (m), superpuesta con el procedimiento que usan en la actualidad las contralorías del país. El cuarto componente son los impulsores del modelo (im), encargados de hacerlo viable en el ámbito organizacional, para lo que se requiere de cumplimiento normativo, competencia tecnológica del auditor gubernamental y voluntad política. Los cuatro subsistemas o módulos que conforman la propuesta cumplen con lo establecido en el artículo 129 de la Ley 1474 de 2011 (Estatuto Anticorrupción), en el que se insta a las contralorías a desarrollar y a aplicar metodologías que permitan el ejercicio inmediato del control posterior.

Nuevo rol para el auditor La propuesta fue probada en la Contraloría General del Municipio de Manizales con 19 auditores gubernamentales: 17 profesionales, un tecnólogo y un auxiliar contable, la mayoría contadores públicos, abogados y administradores de empresas. Según la Auditoría General de la República, esta entidad se considera como una de las mejores del país. El doctor Valencia Duque menciona que “se llevaron a cabo dos procesos: el primero orientado a diagnosticar el estado de la entidad en función del modelo propuesto, y el segundo enfocado a proponer un plan de acción que permita cerrar la brecha entre lo planteado en el modelo y el estado de la Contraloría. Con respecto al primer proceso se encontró que a pesar de que los auditores cuentan en promedio con 9,7 años de experiencia en auditoría –en un rango que va de los 24 años a los 7 meses–, y un promedio de 6,7 años específicamente en auditoría gubernamental, hasta el momento el 63,1 % no ha utilizado técnicas y herramientas de auditoría asistidas por computador para desarrollar su labor, y el 92,3 % generalmente utiliza Excel como herramienta para el análisis de datos, sin explotar del todo su capacidad en el análisis de datos. En ese sentido, los investigadores señalan que el modelo diseñado requiere que los auditores tengan competencias en el manejo de información digital y de herramientas de análisis de datos como acl, idea y picalo, entre otros software especializados. En relación con el segundo proceso, los profesores Duque y Tamayo afirman que el país necesita avanzar hacia la transformación del rol del auditor gubernamental, para lo cual proponen que este sea un profesional que dedique menos tiempo a tareas operativas y repetitivas –orientadas a ejecutar procedimientos de pruebas– y mucho más a ser un auditor que desarrolla competencias analíticas, volviéndose más competitivo y haciendo que su trabajo genere mayores niveles de productividad porque puede tener más cobertura en el control público en un menor tiempo. Así mismo, para cerrar la brecha tecnológica recomiendan masificar el gobierno electrónico tanto en los organismos de control como en las entidades sujetas a este, por medio de proyectos piloto que permitan avanzar en el posicionamiento de la auditoría continua como una alternativa idónea para la correcta preservación y vigilancia de los recursos públicos.

palabras clave: control fiscal, auditoría continua, e-control, gobierno electrónico. Consúltelas en www.unperiodico.unal.edu.co


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Desarrollo rural

agosto 2017 | 10

Corredor Tecnológico Agroindustrial hace renacer el agro Juan Carlos Millán Guzmán, Unimedios Bogotá

Viene de la página 1 Sin embargo la presencia constante de investigadores, profesionales y estudiantes de las dos instituciones, además de los buenos resultados, lograron transformar el panorama de 2.673 productores de 79 municipios de Cundinamarca y cinco localidades de la capital, gracias a lo que hoy se conoce como Corredor Tecnológico Agroindustrial de Bogotá y Cundinamarca. En 2013 se estableció una alianza entre la un y Corpoica para desarrollar iniciativas que permitieran mejorar los sistemas productivos agrícolas y ganaderos. Para ello se cuenta con el soporte científico y técnico de 45 grupos de investigación y más de 200 expertos, en su mayoría con estudios de maestría y doctorado. Cuatro años después, la Gobernación de Cundinamarca y la Alcaldía Mayor de Bogotá se sumaron a esta apuesta, en la que los recursos de regalías han sido esenciales. Asegurar la provisión de alimentos para Bogotá y los municipios aledaños es el reto más importante al que se enfrenta la región en los próximos años. Hoy, cuando apenas despunta el siglo xxi, la capital del país –con una población que supera los siete millones de habitantes– depende cada vez más de la zona rural de Cundinamarca para abastecerse. Se calcula que el 50 % de los alimentos que consumen los capitalinos se produce en las 15 provincias que agrupan los 116 municipios del departamento. un Periódico les ofrece algunos ejemplos destacados del florecimiento del agro en la región, gracias a las Pipas, escenarios conformados para que en un mismo lugar (el cultivo) confluyan investigadores, agricultores, docentes y estudiantes, cada uno con sus respectivos saberes y experiencias, con el propósito de combinarlos, ponerlos en práctica, afinar sus resultados y multiplicarlos con otros productores locales.

Mejores pastos para producir mejor leche Para mejorar la competitividad de 396 medianos y pequeños productores de leche de Guatavita, se desarrolló una estrategia integral de manejo de pasturas en 25 Pipas. El grupo de investigación en Nutrición Animal, liderado por el profesor Juan Carulla, los capacitó en el manejo adecuado de la cuerda eléctrica (sistema a través del cual se administra el pasto para regular su cantidad y calidad), en la disminución en los ciclos de rotación –que pasó de 56 a 46 días–, y en la manera de evitar el deterioro del forraje empleado durante el pastoreo. Otro objetivo fue reparar desequilibrios del suelo para la nutrición de los pastos. Por medio del balance de los

niveles de ph, o acidez, y la fertilización nitrogenada a partir de tres tipos de urea se logró un aumento equivalente al 60 % de forraje, es decir que se obtuvieron pastos más tiernos y de mejor calidad. El resultado se tradujo en un incremento de hasta el 35 % de la producción de leche, con un promedio de 14,5 litros por vaca. Además, la estrategia contempló la siembra de especies forrajeras tipo ryegrass, capaces de tolerar las temperaturas bajas, para el caso de los terrenos ubicados por encima los 2.800 msnm. Ahora se espera que la metodología desarrollada se replique en otros productores de leche de la región y del país.

fotos: Ovidio González/Unimedios

El sistema de cuerda eléctrica hace que el ganado consuma el forraje de forma ordenada, y por tanto se da un uso más eficiente a las pasturas.

Fresa y mora en mayor cantidad y calidad

Más de 200 productores de fresa y mora han mejorado sus ingresos gracias a los desarrollos emprendidos en ocho Pipas.

La inclusión de mejores prácticas en el manejo de Mora de Castilla y de seis variedades de fresa –Albión, Monterrey, Lucía, Sabrina, Sweet Ann y Scarlet– fue el reto del grupo dirigido por el profesor de la un John Fabio Acuña, conformado por 12 los profesionales, 16 estudiantes y docentes del Departamento de Ingeniería Agrícola de la un, y 16 investigadores de Corpoica. Con 222 productores de fresa de Guasca, Facatativá, Sibaté, Mosquera, Soacha y Chocontá, y de mora de El Colegio, Silvania, Pasca y San Bernardo en ocho Pipas, el equipo se concentró en la calidad, la inocuidad y la productividad. En relación con la fresa, los esfuerzos se centraron en la optimización de los procesos de riego, el uso racional tanto de invernaderos de bajo costo como de fertilizantes; el incremento del área de producción que utiliza cascarilla de arroz, escoria de carbón y fibra de coco; y el desarrollo de empaques apropiados. Todo lo anterior produjo fresas robustas que pudieron venderse a mejores precios en el mercado: la libra pasó de 1.300 a 4.700 pesos. Con respecto a la mora, el énfasis fue en control de plagas; manejo y conservación de suelos; uso óptimo de fertilizantes y polinización a través de abejas. El profesor Acuña explica que “aunque la fresa y la mora se autopolinizan, este es un proceso poco eficiente. En cambio, con la instalación de un apiario en los cultivos es posible obtener frutos más parejos”. Dentro de la tecnología desarrollada se encuentra un dispositivo que a través de señales de radiofrecuencia les permite a los productores verificar temperatura, humedad, sensación térmica, aceleración y grados de inclinación del vehículo que transporta sus alimentos. Así, la herramienta diseñada por el grupo de investigación Sociedad - Economía - Productividad (Sepro), de la Facultad de Ingeniería de la un, mejora el seguimiento de la fresa y la mora desde el campo hasta la mesa.


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agosto 2017 | 11

Mayor producción de tomate y habichuelas más sanas Uno de los primeros resultados de las Pipas en Choachí, Fómeque y Ubaque es mayor producción de tomate por planta y reducción del margen de pérdidas por fruto residual. Los talleres periódicos desarrollan temas como la propagación de semillas, la validación de plaguicidas, las técnicas de fertilización, el modelo de poda y la identificación de la mayor plaga que afecta un cultivo o especie, y cómo contrarrestarla. “En el manejo de plagas y enfermedades tenemos un programa preventivo que compara permanentemente cómo le va al productor y cómo nos va en nuestras parcelas”, explica el profesor Argüello, director del grupo de investigación Agricultura Ambiente y Sociedad, de la un. Con el desarrollo en las Pipas se ha afinado el tutorado en los cultivos de tomate, es decir el andamiaje dispuesto para sostener la mata, favorecer su crecimiento y lograr que sea más robusta. Así, mientras al cierre del ciclo en Fómeque los cultivos convencionales alcanzan una producción de 3,5 a 4 kilos por planta, “con nuestras Pipas, la producción alcanzaría los 5 y hasta 6 kilos”, explica el profesor Argüello. Con respecto a la habichuela las acciones incluyen la formulación de un protocolo que permita desarrollar semillas de mejor calidad y mayor potencial frente al ataque de hongos y bacterias. Cada una de las Pipas tiene un líder que replica los modelos aprendidos con otros 25 productores. Así, solo en tomate y habichuela el impacto es para cerca de 200 productores y sus familias.

25 de los alimentos más consumidos en Bogotá y Cundinamarca se caracterizaron nutricionalmente.

Alimentos nutritivos para toda la familia Algunos de los 25 alimentos caracterizados nutricionalmente por profesores de los departamentos de Nutrición Humana, Química y Agronomía, y por profesionales en Química y Nutrición, con la dirección de la profesora Teresa Mosquera, son frijol, habichuela, tomate, plátano, zanahoria y papa; mango, fresa, mora y naranja; leche, queso, cuajada, hígado y pajarilla. Después de identificar y mapear los principales municipios de Cundinamarca, y los respectivos tiempos en los que se producen estos alimentos, se seleccionaron muestras que fueron llevadas al laboratorio para un respectivo análisis químico que permitiera determinar el contenido de nutrientes como proteína cruda, cantidad de grasas, fibra dietaria, vitamina c, compuestos provitamina a y minerales como hierro, calcio y zinc, además de compuestos bioactivos. Simultáneamente, con la Secretaría de Salud de Bogotá y los municipios de Sopó y Sibaté se desarrolló un programa de promoción para incrementar el consumo de alimentos frescos y procesados. En escuelas y colegios públicos y privados se ofreció formación en seguridad alimentaria y nutricional, con énfasis en características nutricionales, a través de diplomados en los que participaron alrededor de 140 personas de la comunidad y docentes. Así, se promueven hábitos saludables que mejoren la calidad y la seguridad alimentaria y nutricional de niños y jóvenes en edad escolar. La idea es que los productos escogidos, muy consumidos en Bogotá y Cundinamarca, formen parte de una dieta variada.

foto: archivo particular

Con el desarrollo en las Pipas se ha afinado el tutorado en los cultivos de tomate, es decir el andamiaje dispuesto para sostener la mata.

Desarrollo rural Nuevas tecnologías mejoran actividad agrícola en Bolivia La Facultad de Ciencias Agrícolas, Pecuarias, Forestales y Veterinarias de la Universidad Mayor de San Simón, en Cochabamba (Bolivia), junto con la Comunidad de Tallija Confital (municipio de Tapacarí), desarrolló un proyecto para incorporar nuevas tecnologías en sistemas productivos campesinos.

palabras clave: Corredor Tecnológico Agroindustrial de Bogotá y Cundinamarca, transferencia tecnológica, desarrollo rural, sector lechero. Consúltelas en www.unperiodico.unal.edu.co


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agosto 2017 | 12

salud Prevención a edad temprana Científicos de la Universidad de Tel Aviv (Israel) demostraron que el sobrepeso y la obesidad en la adolescencia aumentan la probabilidad de padecer cáncer de colon en hombres (53 %) y mujeres (54 %). Lo mismo ocurre con el cáncer rectal, en el que el riesgo se incrementa a un 71 % en los hombres y a un 50 % en las mujeres. Los resultados se obtuvieron después de que los académicos analizaran, durante 23 años, el historial médico de casi dos millones de personas.

Ancestría africana eleva riesgo de cáncer colorrectal Salud Juan Francisco Molina Moncada, Unimedios Bogotá

Una mayor proporción de esta ancestría se relaciona con el riesgo de padecer este tipo de cáncer. Así lo evidencia el primer estudio que se hace en el país sobre la patología, con el que se busca optimizar los mecanismos de prevención de una afección que detectada a tiempo es curable hasta en un 90 % de los casos.

La exactitud y rigurosidad marcaron los ritmos de la investigación realizada durante cinco años por María Carolina Sanabria Salas, doctora en Ciencias - Química de la Universidad Nacional de Colombia (un) Sede Bogotá. Era clave cuidar hasta el más mínimo detalle con el fin de coordinar la recolección y comparación de 1.000 muestras de sangre tanto de individuos sanos como de pacientes con cáncer colorrectal –el cuarto cáncer más común en hombres, y el tercero en mujeres en Colombia– provenientes de Bogotá, Bucaramanga, Cali, Santa Marta, Barranquilla y Cartagena. El equipo científico caracterizó la distribución de los perfiles de ancestría de la muestra, teniendo en cuenta el alto mestizaje que se ha dado a lo largo de la historia: en la Región Andina, el 60 % era de origen europeo, el 37 % amerindio y el 3 % africano; en el Caribe, el 48 % europeo, el 31 % amerindio y el 21 % africano; y en Cali, el 40 % europeo, el 38 % amerindio y el 22 % africano. Todo el esfuerzo giraba alrededor de un objetivo ambicioso: establecer cómo influye la ancestría genética de los colombianos –europea, amerindia y africana– en la incidencia de una enfermedad cuya mortalidad aumentó significativamente entre hombres (2,2 %) y mujeres (1,9 %) en el periodo 1985-2006. Después de realizar un análisis estadístico entre 1.000 personas, 500 de ellas sanas, 300 con cáncer colorrectal

y 200 con pólipos adenomatosos (consistentes en masas intestinales que deben ser eliminadas para evitar su progresión a cáncer), se observó que una mayor ancestría africana está relacionada con un mayor riesgo de cáncer colorrectal y de pólipos adenomatosos. “El porcentaje de ancestría africana en un individuo es la porción de su material genético que heredó de antepasados africanos”, aclara la investigadora. La científica se basó en una medición de la asociación cuyos valores superiores a 1,0 son indicativos de un mayor riesgo. Con la ancestría africana, el rango de este valor es de 1,03 a 1,17 con respecto al cáncer colorrectal; para pólipos es de 1,03 a 1,21. Con este primer acercamiento se empiezan a ratificar los resultados obtenidos en otros estudios; por ejemplo en 2008 la Sociedad Oncológica de Estados Unidos indicó que en los afroamericanos la frecuencia de este cáncer es mayor en un 50% con respecto a los blancos. Para establecer el porqué certero en el caso colombiano se requiere de muchos más estudios. La doctora Sanabria señala que “antes de llegar a América, los africanos evolucionaron y vivieron en un escenario diferente, el cual fue configurando su perfil genético. Lo mismo sucedió con los europeos y los indígenas”. Naturalmente el factor genético no es el único determinante; hábitos de vida poco saludables como una dieta abundante en grasas y pobre en fibra; alcoholismo y tabaquismo, además de un bajo acceso al sistema de salud pueden propiciar una enfermedad que, ante todo, se caracteriza por ser silenciosa mientras el paciente va presentando los signos de alarma: heces delgadas con sangre, sensación de que el intestino no se vacía por completo, dolores abdominales, masas en el abdomen, pérdida de peso, cansancio, náuseas, vómitos y anemia. A partir de la metodología descrita se aportan nuevos conocimientos con el fin de optimizar la prevención de una enfermedad que, de no ser detectada a tiempo, reduce la esperanza de vida a un 13 %.

Nuevos indicios Siguiendo la línea de estudio, se pueden determinar poblaciones más vulnerables para establecer medidas pre-

foto: Nicolás Bojacá/Unimedios

Para el estudio se hicieron diferentes pruebas de adn.

ventivas específicas. Por ejemplo, en el periodo 2007-2011 Valle del Cauca presentó una de las tasas de incidencia más altas del país: 14,9 en hombres y 15,3 en mujeres, y mortalidad de 7,3 en hombres y 7,5 en mujeres. En ese sentido, es importante recordar que Cali, su capital, es la ciudad colombiana con mayor presencia de población afrodescendiente, con cerca de un 26 %. Con esto fue posible, por ejemplo, estimar los perfiles de ancestría de la muestra colombiana, alcompararlos con bases de datos genéticas públicas depoblaciones de Brasil, México, España y África. Gracias al uso de software se establecieron dos marcadores genéticos asociados con una mayor susceptibilidad para cáncer colorrectal y pólipos adenomatosos. Se trata, respectivamente, de una variante genética ubicada en el gen tep1, localizado en el cromosoma 14, y otra en el gen tk1, ubicado en el cromosoma 17. En ambos casos el alelo más frecuente se asocia con un mayor riesgo de tumores colorrectales. El alelo es cada una de las formas alternativas que puede adoptar un gen a partir de las cuatro bases del adn: Adenina, Guanina, Citosina y Timina. Las dos variantes genéticas propuestas se unen a una base mundial de 63 variantes genéticas comunes –diferentes a mutaciones de alto riesgo para el desarrollo de la enfermedad– relacionadas con el riesgo del cáncer colorrectal. Esta información podría ser utilizada para el diseño de plataformas multilocus (que incluyan el estudio simultáneo de las variantes) con el fin de determinar cuáles son los individuos más vulnerables, es decir aquellos que presentan una mayor cantidad de dichas variaciones.

Estudio de proteínas Aprovechando el permiso concedido por los participantes en el estudio para el uso futuro de sus muestras, el equipo científico fue más allá y determinó tres biomarcadores proteicos en plasma (porción acuosa de la sangre) con el fin de ofrecer nuevas alternativas para el seguimiento de la enfermedad. Esta segunda parte del trabajo se aplicó en 20 individuos con cáncer y seis sanos. La Fibulina 1 se encontró disminuida en los afectados, lo que se asocia con una mayor capacidad de invasión de las células cancerosas, y por ende, con un peor pronóstico. Entre tanto, las proteínas cd14 y lv401 se encontraron aumentadas en los casos de cáncer colorrectal; la primera favorece los procesos de inflamación y la segunda podría ser un reflejo de la capacidad de las células malignas de producir factores que promueven su crecimiento. Lo anterior corresponde a lo reportado en la literatura científica. La doctora Sanabria y la profesora Adriana Umaña Pérez, investigadora del Grupo de Investigación en Hormonas de la un, celebran la posibilidad de que este estudio, originado en el Instituto Nacional de Cancerología, se haya realizado por primera vez en el país, pero aclaran que este es apenas el comienzo de una línea de investigación que deberá abordar nuevas regiones con un tamaño de muestra más grande.

palabras clave: cáncer colorrectal, pólipos adenomatosos, ancestría, genética. Consúltelas en www.unperiodico.unal.edu.co


Periódico ­– N.º 212 – Universidad Nacional de Colombia

agosto 2017 | 13

Leucemia, enfermedad curable que sigue cobrando vidas de niños colombianos Salud

Vanessa Cardona Pérez, Unimedios Bogotá

Las barreras en el sistema de salud y la condición socioeconómica de los pacientes son determinantes en los casos de morbilidad y mortalidad en menores de 18 años. El indicador de Años de Vida Saludable Perdidos (Avisa) mostró que esta patología arrebata 318,9 años de vida saludable a los niños del país. foto: archivo Unimedios

Debilidad, palidez, cansancio, infecciones repetitivas, fiebre o aparición de hematomas en el cuerpo son algunos síntomas que probablemente pasan desapercibidos para los padres de los niños que están desarrollando leucemia, enfermedad que solo es diagnosticada cuando se manifiestan las células cancerígenas. Las leucemias agudas conforman el tipo de cáncer más común en la etapa pediátrica, donde la linfoide aguda y la mieloide crónica es más frecuente en menores de 18 años. Esta enfermedad se caracteriza por la proliferación maligna de los leucocitos (células sanguíneas con función inmunológica) que posteriormente afecta el desarrollo de las demás células sanguíneas, que son elementos claves en el mantenimiento de las funciones vitales. Mientras en Estados Unidos o en Europa un niño con leucemia tiene el 80 % de probabilidades de curarse, en Colombia este porcentaje se reduce a la mitad, según el Registro Poblacional de Cáncer de Cali, elaborado por la Universidad del Valle en 2010. Una investigación realizada en la Universidad Nacional de Colombia (un) Sede Bogotá determinó que entre 2011 y 2012 se presentaron 3.063 reportes de leucemia pediátricas en el país, y de estos 636 niños fallecieron. Carol Natalia Castañeda Rodríguez, magíster en Salud Pública, señala que la expectativa y la calidad de vida de estos menores se vio afectada por la leucemia, enfermedad cuyos factores de riesgo aún no se encuentran plenamente confirmados, por lo cual puede afectar a cualquier niño sin importar raza o condición social. La investigadora calculó cuántos años de vida saludable perdieron los niños afectados por esta enfermedad. Para ello se apoyó en el indicador Años de Vida Saludable Perdidos (Avisa), que considera los casos de mortalidad (cuántas personas mueren) y de morbilidad (cuántas personas se enferman). Así, encontró que se perdieron 318,19 años de vida saludable por 100.000 menores de 18 años, una cifra preocupante si se tiene en cuenta que la mayor proporción de esta se derivó de las defunciones registradas durante los dos años del estudio (636). Para obtener este dato se analizó cada uno de los casos de los niños que murieron considerando la expectativa de vida perdida; así por ejemplo, si un menor murió de 5 años, sus años de vida perdidos son 81,8. La suma de los años de vida perdidos de todos los niños que sufrieron muerte prematura a consecuencia de la leucemia dio como resultado 311,54 años por cada 100.000 menores de 18 años, dato al que se sumó la discapacidad de los niños adquirida según el grado de avance de enfermedad, que fue de 6,65 por cada 100.000 menores de 18 años. La investigadora explica que “el cálculo de los Avisa tiene en cuenta las tablas de expectativa de vida dise-

ñadas por la Organización Mundial de la Salud (oms), la discapacidad derivada del avance de la enfermedad y da información sobre la carga de enfermedad, lo que permite analizar la situación de salud de una nación y evaluar qué tan efectivas están siendo las intervenciones del Estado”. Con respecto a las cifras de mortalidad, se utilizaron las bases de datos poblacionales y los registros de defunciones para los años de estudio provistas por el Dane; y para estimar la morbilidad se tuvo en cuenta tanto la información del Sistema Nacional de Vigilancia en Salud Pública (Sivigila) como los Registros Individuales de Prestación de Servicios (Rips), administrado por el Ministerio de Salud y Protección Social.

Persisten barreras en salud Los hallazgos de la investigación confirman que el número de muertes por leucemia en niños sigue siendo elevado a pesar del marco normativo. Las leyes 1384 de 2010, conocida como “Ley Sandra Ceballos”, y la 1388 de 2010 “Por el derecho a la vida de los niños con Cáncer en Colombia”, establecieron acciones para la atención integral del cáncer en Colombia resaltando la necesidad tanto de fortalecer los centros de atención de las ips, como evitar trabas en las autorizaciones de los servicios y garantizar la asistencia necesaria para el tratamiento, la rehabilitación y el cuidado, entre otros aspectos, con el fin de reducir la morbi-mortalidad y lograr una mejoría en la calidad de vida de los pacientes oncológicos. La normativa también promueve redes de apoyo para las familias que faciliten, entre otras cosas, los traslados y la estadía de los pacientes que viven en zonas alejadas a los centros de oncohematología de las ciudades principales como Bogotá, Medellín y Cali. Así mismo, aunque la Estrategia de Atención Primaria en Salud del Ministerio contempla que si se aumenta el número de instituciones de salud es posible atender a la población de los lugares más recónditos, en el caso particular de la leucemia pediátrica se ha evidenciado que una atención centralizada en establecimientos con la cobertura adecuada de todas las necesidades para estos pacientes garantiza un mayor seguimiento y un proceso de mejoría adecuado. Según explica la doctora Isabel Cristina Ruiz, docente de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Externado y codirectora de la investigación, explica que Colombia ha venido adelantando un proceso de vigilancia especial sobre la leucemia en niños por lo difícil del diagnóstico y la duración del tratamiento que puede ser de alrededor de 104 semanas. “Se necesita una gran decisión de protección

Mientras en Estados Unidos un niño con leucemia tiene el 80 % de probabilidades de curarse, en Colombia este porcentaje se reduce a la mitad.

para los niños por parte de las entidades prestadoras de salud, que permitan garantizar un tratamiento oportuno y completo”, amplía.

Desigualdad por departamento y regímenes Otro aspecto estudiado por la investigadora Castañeda fue el número de casos de leucemia pediátrica por departamento, y encontró que con 19,89 casos por 100.000 menores de 18 años, Caldas tiene la mayor cantidad de casos, seguido de Bogotá (16,20) y Cundinamarca (13,09). En cuanto a la mortalidad con respecto a la población, Huila, Meta, Vaupés y Amazonas encabezan el listado; los dos últimos departamentos sin mucha sorpresa, ya que están ubicados en la periferia del país, por lo que tienen dificultades de acceso y deficiencias en los sistemas de información, que pueden generar variaciones en los casos reales de la población. Con respecto al régimen de afiliación contributivo y subsidiado la diferencia en el número de casos de leucemia es mínima, aunque se reportó una mayor cantidad de muertes en pacientes del régimen subsidiado: 2,19 por 100.000 menores de 18 años. La doctora menciona que “la condición socioeconómica de los menores con leucemia es un elemento que impacta la sobrevida a la enfermedad, ya que las familias con menos recursos pueden tener limitaciones de acceso y continuidad a los tratamientos”. Las barreras geográficas y administrativas que existen para acceder a los servicios de salud así como la confirmación del diagnóstico e inicio de tratamiento, inasistencia a las sesiones de quimioterapia y controles, la poca red de apoyo psicosocial, la oferta –pues no todas las ciudades tienen hospitales de tercer y cuarto nivel para atender a los pacientes oncológicos– e incluso las condiciones étnicas y culturales se consideran circunstancias que afectan las probabilidades de supervivencia a la enfermedad. En ese sentido, la doctora Castañeda señala que es necesario evaluar las políticas públicas y plantear nuevas estrategias para evitar que los niños colombianos sigan muriendo por una enfermedad que le arrebata al país la posibilidad de construir un futuro más prometedor.

palabras clave: leucemia, indicador Avisa, mortalidad por leucemia. Consúltelas en www.unperiodico.unal.edu.co

salud

Tratamientos contra cáncer pueden resultar costosos para las familias Cuando un niño es diagnosticado con leucemia se generan gastos financieros que deben ser solventados por las familias. En una investigación de la Facultad de Enfermería de la un Sede Bogotá, en la que se encuestaron 50 familias de niños con cáncer, se evidenció que tienen una alta carga financiera asociada con el cuidado del niño; la principal fuente de carga son los gastos en transporte. Las familias buscan apoyo en familiares y fundaciones, aunque este no es suficiente, por lo que deben optar por el endeudamiento.


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agosto 2017 | 14

Ciencia & tecnología Zeolitas y mitigación del daño ambiental Una investigación en geología de la Universidad Pontificia Comillas de Madrid (España) estableció que las zeolitas de la costa de Ecuador pueden remover contaminantes del agua empleando su capacidad de intercambio catiónico del mineral, es decir que en su medio acuoso pueden liberar (intercambiar) especies químicas no contaminantes (cationes como sodio, calcio y potasio presentes naturalmente en el mineral) y a su vez atrapar otras especies como plomo, cromo y cobre presentes en solución, las cuales son reconocidas como contaminantes.

Ciencia & Tecnología

Zeolitas tienen proyección industrial Killy Gutiérrez Guzmán, Unimedios Medellín

Un estudio adelantado con material zeolítico proveniente de La Pintada (Antioquia) estableció que este material puede ser útil en la producción de combustibles alternativos para vehículos y otros compuestos de interés industrial.

Las zeolitas son materiales conformados por átomos comunes (silicio, aluminio y oxígeno), y se consideran hermanas de las arcillas. Se extraen del suelo en todos los ambientes geológicos como cristales microporosos, lo que les brinda la propiedad de actuar como un cedazo (o tamiz) con el que se separan moléculas. Así por ejemplo, estos minerales se utilizan para separar el oxígeno y el nitrógeno del aire en las balas de oxígeno; el agua del etanol para obtener el alcohol que se mezcla con gasolina; o las parafinas de moléculas ramificadas para mejorar el octanaje de este combustible. Investigadores de la Universidad Nacional de Colombia (un) Sede Medellín acaban de descubrir un nuevo uso para este mineral: se trata de posibles aplicaciones de las zeolitas de la formación geológica Combia, de La Pintada (Antioquia). El principal hallazgo del trabajo adelantado por John Freddy Gelves Díaz, doctor en Ingeniería - Ciencia y Tecnología de la Facultad de Minas de la un Sede Medellín, es el potencial de las zeolitas para producir metanol, gracias a las propiedades catalíticas de este mineral, es decir que “la zeolita genera una ruta de reacción química que es termodinámicamente favorable para obtener alcohol metílico, como también se le conoce al metanol”. La importancia del metanol radica en que posee varias aplicaciones de alto impacto en la industria, por lo que se usa en la fabricación de empaques de poliéster, pinturas y plásticos, y también como anticongelante, disolvente y combustible; por ejemplo de él están elaborados los mecheros que se emplean en las clases de química.

dióxido de carbono, reconocidos gases de efecto invernadero. El trabajo fue adelantado de manera conjunta entre los grupos de investigación de Catálisis y Mineralogía Aplicada de la Facultad de Minas de la un Sede Medellín y del Instituto de Química del Medio y Materiales de la Universidad de Poitiers (Francia). Los directores de la investigación, Germán Alberto Sierra y Marco Antonio Márquez, profesores del Departamento de Materiales y Minerales de la Facultad de Minas de la Sede, explican que “el plasma es el cuarto estado de la materia y el más abudante dentro de la materia visible del universo; ejemplos de ello son las estrellas y los rayos presentes en las tormentas eléctricas”. El estado plasmático se puede obtener de forma artificial en laboratorio, a través del sometimiento de materia gaseosa a voltajes superiores a 20.000 voltios y frecuencias de más de 1 kilohertz. Al respecto, el profesor Sierra afirma que aunque ya se conocía el potencial del plasma no térmico para sintetizar metanol, hasta ahora no se habían obtenido valores interesantes de producción por las limitaciones propias del plasma no térmico, y aquí es donde la zeolita natural juega un papel importante. En Colombia dicha tecnología se ha usado en el área de física y materiales, mas no en la industria química. Sin embargo su implementación es sencilla ya que los equipos utilizados son fáciles de conseguir y más económicos que los reactores tradicionales, que funcionan con altas temperaturas y, por ende, representan un mayor gasto de energía. Varios estudios enfocados en obtener compuestos oxigenados –incluso del metanol– de forma directa han logrado cantidades inferiores al 10 % del producto. Lo destacable de la investigación del doctor Gelves es que ese valor se incrementó al 22 %, es decir que el acoplamiento de las zeolitas y el plasma mostraron un comportamiento sobresaliente en comparación con otros materiales utilizados tradicionalmente como catalizadores para la producción de estos compuestos, como por ejemplo óxido de magnesio o de aluminio. Además de metanol, mediante la tecnología del plasma no térmico se obtuvieron otros productos de valor agregado como etanol, ácido fórmico (utilizado como desengrasan-

te y desinfectante), ácido acético (encargado de darle el valor agrio al vinagre) y formaldehído (con propiedades conservantes y antibacterianas), de gran interés industrial.

Con potencial tecnológico Otro aporte de la investigación es la caracterización mineralógica de las zeolitas encontradas en la formación geológica Combia de La Pintada. El proceso realizado mediante diferentes técnicas de análisis estructural y químico permitió reconocer la presencia de cuatro tipos: chabazita, phillipsita, mordenita y heulandita, esta última la más representativa en la zona de exploración y la que ha mostrado el mayor potencial tecnológico alrededor del mundo. Sin embargo, pese a que en Colombia se utilizan 2.500 toneladas de esos cristales al año en industrias como la petrolera, la producción nacional es nula. En 2013, investigadores de la un indicaron que terrenos volcánicos de las cordilleras Central y Occidental tienen características propicias para contener algunas de las 60 clases de zeolitas identificadas en el mundo, por lo cual el país estaría en condiciones de autoabastecerce. En ese sentido, los resultados obtenidos por el doctor Gelves son un importante aporte al sector académico e industrial de Colombia, ya que a partir de los hallazgos realizados se pueden abrir nuevas oportunidades de investigación y negocios como ha sucedido en Cuba, donde a partir de un estudio detallado de las zeolitas y sus propiedades se han desarrollado productos como antiácidos, abonos y compuestos para alimentación animal. De hecho, este país es uno de los mayores productores del mineral, junto con Ecuador, Estados Unidos y México.

palabras clave: zeolitas naturales, catalizadores, metanol, plasma no térmico. Consúltelas en www.unperiodico.unal.edu.co

Nueva ruta de obtención El investigador Gelvez Díaz señala que originalmente se producía metanol por destilación destructiva de astillas de madera, materia prima que condujo a su nombre de “alcohol de madera”. Pero en la actualidad la mayor cantidad se genera a partir de un proceso que consta de dos etapas, en el cual utiliza el metano del gas natural como principal materia prima; la técnica se caracteriza por el uso de una gran cantidad de calor y altos valores de presión. Debido a los altos costos de equipamiento, instalaciones y tiempo de duración del procedimiento, existe un gran interés por encontrar una ruta más directa para obtenerlo. En esa búsqueda, y a la par de los mejores científicos del tema en el mundo, los investigadores de la un han hallado la forma de producir metanol mediante la tecnología del plasma no térmico. Esta consiste en producir especies reactivas como iones, radicales y moléculas a partir del sometimiento de un gas –o mezcla de ellos– a un fuerte campo electromagnético: para el caso se usó el proceso de descarga de barrera dieléctrica. Uno de los aspectos destacados de la investigación es que como materia prima se usaron moléculas de metano y

foto: Nicolás Bojacá/Unimedios

Aunque Colombia utiliza 2.500 toneladas de zeolitas al año, su producción nacional es nula.


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Apego al territorio le gana al miedo en Alto Sinú Vanessa Cardona Pérez, Unimedios Bogotá

agosto 2017 | 15

Política & Sociedad

Con procesos de movilización social para exigir respeto por la vida y garantía de derechos fundamentales –como salud y educación–, además de una asociación que congrega más de 60 veredas, los pobladores de esta región luchan para que el miedo no los vuelva a expulsar de su territorio.

En los años noventa, la dinámica de confrontación armada entre los paramilitares y las Farc generó tanto miedo entre los habitantes del municipio de Tierralta (Córdoba) –que forma parte de la provincia del Alto Sinú–, que miles de familias abandonaron la zona hasta dejarla prácticamente deshabitada. Después del proceso de desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia (auc), la confrontación se fue reduciendo, y en 2005 quienes habían huido de la muerte empezaron a retornar, se sobrepusieron al temor y hoy continúan luchando por preservar su territorio. El proceso de retorno fue observado por la investigadora Jeimy Alejandra Arias, magíster en Estudios Políticos de la Universidad Nacional de Colombia (un), quien profundizó en el papel de las emociones en las dinámicas de acción colectiva de las comunidades campesinas que deciden volver a sus hogares aun en contextos de conflicto y riesgo por la presencia de actores armados. En la actualidad se sabe que las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (agc) han empezado a expandirse a las zonas rurales. Según explica la investigadora Arias, quien trabajó con alrededor de 50 habitantes de las veredas La Gloria y El Diamante, de Tierralta, la gente regresó porque ese es el lugar que sienten como suyo, lo cual explica el vínculo emocional que las personas establecen con el territorio. Para profundizar en el proceso, indagó acerca de sus historias de vida, la toma de decisiones, su participación en los procesos políticos, el rol que desempeñaban en la Asociación Campesina para el Desarrollo del Alto Sinú (Asodecas) y las juntas de acción comunal sobre las motivaciones para permanecer en este lugar.

Huir o resistir Según cifras de la Unidad de Víctimas, en 1988 fueron expulsadas 1.725 personas de Tierralta, y a mediados de la década siguiente la tendencia de desplazamiento aumentaría: en 1996 se registraron 7.236 desterrados, cifra que se duplicaría entre 1999 y 2000, cuando la suma alcanzó las 14.123 y 12.598 personas respectivamente. Más de 26.000 desplazados en dos años evidencia el miedo que provocó la violencia. La magíster Arias menciona que “cuando se les pidió a los campesinos que han vivido toda su vida en el Alto Sinú que dieran sus testimonios, remitieron siempre a lo que pasaba en Tierralta en esos años. Uno de ellos, Samuel, relataba que un día entraban los paramilitares y mataban a una o dos personas y le decían a la gente que siguiera trabajando. Después llegaba la guerrilla y ocurría lo mismo. Poco a poco la gente se fue yendo de la región”. Al respecto, el profesor Francesco Bogliacino, de la Facultad de Ciencias Económicas de la un, afirma

foto: archivo particular

Los habitantes de las veredas La Gloria y El Diamante se organizaron para exigir las garantías de sus derechos fundamentales.

que “tener que acordarse de eventos de violencia tiene una reducción significativa del desempeño cognitivo. La mente se ocupa en otras cosas y las personas no pueden llevar a cabo sus actividades de forma correcta”. Junto con Gianluca Grimalda, del Instituto para el Estudio de la Economía Mundial (ifw) de Kiel (Alemania), demostraron que la exposición a la violencia afecta las capacidades cognitivas. En su estudio participaron alrededor de 200 personas desplazadas de los Montes de María (región entre los departamentos de Sucre y Bolívar) que experimentaron la guerra hace 10 o 20 años y que se vieron obligadas a migrar por las amenazas provenientes de grupos armados al margen de la ley. Ellas tuvieron que hacer pruebas orientadas a medir dos capacidades cognitivas que se usan para tomar decisiones: la memoria de corto plazo y el control cognitivo. Para medir el nivel del desempeño se hicieron dos grupos: quienes habían tenido alta exposición a la violencia, y para quienes había sido relativamente baja. Algunos debían recordar una experiencia de miedo o ansiedad, y otros mencionar un evento neutral o de felicidad. El grupo expuesto a altos niveles de violencia tenía un desempeño del 60 %, mientras que en los otros grupos este porcentaje era de alrededor del 66 %.

La lucha por los derechos humanos En 2006 las Farc perpetraron un tiroteo en la Estación de Policía de Tierralta, a la que el Ejército respondió con un bombardeo que afectó a la comunidad. Esto motivó la intervención de organismos internacionales como el Comité Internacional de la Cruz Roja, que realizó talleres de derecho internacional humanitario con los pobladores. El acompañamiento internacional y la relación con otras organizaciones sociales, campesinas, co-

munitarias y estudiantiles les hizo comprender que antes de huir de sus territorios debían denunciar los actos violentos; por eso, entre irse y sufrir, o quedarse y resistir, escogieron la segunda opción. Entonces empezaron a organizarse para que el Estado (Ejército y Alcaldía) reconociera que ese era su territorio, dejaran de estigmatizarlos y les garantizaran derechos fundamentales como educación y acceso a la salud, y en 2009 crearon Asodecas, que hoy cuenta con más de 60 veredas asociadas que tienen juntas de acción comunal. “Entender lo emocional es tan importante como saber cuáles son las ideas y los valores que llevan a la gente a movilizarse. Las emociones están presentes cada vez que se decide algo; y en el caso de Tierralta intervinieron para que los pobladores decidieran organizarse y mantenerse firmes a pesar de las condiciones de violencia que, por lógica, les indicaban que quedarse en su territorio implicaba un riesgo para sus vidas”, puntualiza la investigadora Arias. Si bien en las veredas de La Gloria y El Diamante persiste el miedo al regreso de los paramilitares y la coca sigue siendo una de las principales fuentes económicas de los habitantes, organizarse les ha permitido construir estrategias de autoprotección para no sentir nunca más que están solos y permanecer en un espacio que los llena de esperanza.

palabras clave: desplazamiento, miedo, violencia, conflicto armado. Consúltelas en www.unperiodico.unal.edu.co


Periódico N.º 210 – Universidad Nacional de Colombia Periódico ­– N.º– 212 – Universidad Nacional de Colombia

agosto 2017 | 16 11

árbolgenealógico genealógicode delos losjaguares jaguares ElElárbol Medioambiente Medioambiente

Unimedios Bogotá Juan Francisco Molina Moncada, Unimedios Bogotá

Tras establecer parentescos Tras establecer los los parentescos deejemplares 38 ejemplares de 38 queque hanhan habitado zoológicos habitado los los zoológicos del del desde 1970, científicos paíspaís desde 1970, científicos deUniversidad la Universidad Nacional de la Nacional de de Colombia proponen Colombia (un)(UN)* proponen un undeplan de manejo poblacional plan manejo poblacional para para garantizar la preservación garantizar la preservación de esta especie e incrementar estadeespecie e incrementar su su diversidad genética 100 años. diversidad genética en 100en años.

QUEDAN

64.000

Diversidad genética 1970 - 1994

50 %

jaguares en América

1995 - 1997

2017

73 %

78 %

LA DEFORESTACIÓN es la principal causa de su

DESAPARICIÓN R EP R ODUCCIÓN A partir del estudio detallado de hormonas extraídas de las heces… Estradiol y progesterona en hembras Testosterona en machos

De

a SEPTIEMBRE

ABRIL

son los meses en los que… una hembra tiene su mayor actividad reproductiva. Esta baja significativamente en octubre, noviembre y diciembre.

* Los datos corresponden a la investigación doctoral de Santiago Jiménez González.

40

P L AN DE MAN EJO jaguares se necesitarían para que el plan tenga

70%

de los espermatozoides de un jaguar macho tiene un alto potencial reproductivo.

ÉXITO a 100 años Sin esta estrategia la población disminuiría significativamente.

90 % de la diversidad genética se conservaría.

El semen se podría extraer e inseminar hembras silvestres con el fin de aumentar la población y conservar la diversidad.

En los guepardos, por ejemplo, es del

13 %

GEN ÉTICA es el gen dominante en estos felinos. Sin embargo, a diferencia de otras especies, se pueden expresar los genes recesivos, es decir aquellos que están ocultos en la población. Entonces, si dos jaguares moteados se cruzan, el hijo sale moteado, pero si son dos negros es probable que algún gen recesivo se herede y la cría salga con rosetas.

NEGRO

6,3 % de la diversidad genética se conservaría si no se realiza ningún plan de manejo poblacional. infografía: Heimy Shayuri Garnica Jara/Unimedios

jaguares, diversidad genealógico, palabras clave:genética, jaguares,árbol diversidad genética, biodiversidad, ecosistemas. árbol genealógico, biodiversidad, ecosistemas. Consúltelas en ww w.unperiodico.unal.edu.co Consúltelas en www.unperiodico.unal.edu.co


Periódico – N.º 212 – Universidad Nacional de Colombia

agosto 2017 | 17

Mascotas “humanizadas” Ana María Linares Caro, Unimedios Bogotá

Política & Sociedad

El debate sobre los ataques de perros a humanos y el maltrato animal son ejemplos del carácter político que han adquirido las mascotas en la sociedad colombiana. Por eso es importante que la salud pública amplíe su comprensión del riesgo que implican estas relaciones y lo posicione como un fenómeno social con múltiples dimensiones.

La domesticación de los perros y los gatos data de aproximadamente 9.000 años, cuando las civilizaciones más antiguas empezaron a establecer un pacto de cooperación con estas especies, en el que se intercambiaba alimento por seguridad, caza y compañía. La “tenencia de animales de compañía”, como se conoce en la actualidad, surgió a mediados del siglo xix en Occidente, específicamente en Inglaterra, donde era símbolo de distinción y de estatus entre la aristocracia victoriana, y además se relacionaba con el placer y la compañía, unida a una serie de prácticas de cuidado. En Bogotá, y en general en Colombia, la “mascota” está ligada al proceso de urbanización. Además de sus funciones útiles como guardianes o cazadores, poco a poco su presencia se transformó en un vínculo afectivo más estrecho. Así, han venido ocupando un lugar más importante en los hogares, al punto de ser consideradas como integrantes de la familia. La nueva construcción social sobre los animales de compañía tiene una gran repercusión en aspectos que van desde lo cotidiano hasta lo político y económico, aspectos que fueron abordados en el trabajo doctoral en Salud Pública de la profesora Myriam Acero Aguilar, de la Universidad Nacional de Colombia (un), a partir de la etnografía multisituada, que estudia cómo se construyen las prácticas, subjetividades y relaciones en múltiples espacios. Según la docente, “el método permite descubrir rutas de conexión entre varios lugares (de lo local a lo global) y describir en un contexto político y económico más amplio qué rodea al sujeto de estudio”. En ese sentido, se analizaron actores como la comunidad, la academia, la industria, el Estado y los movimientos sociales, tanto en ferias de exposición de animales como en consultorios veterinarios, pet shop, peluquerías, entornos familiares, comités realizados por movimientos de protección animal, medios de comunicación y el Centro de Zoonosis de Bogotá.

Como de la familia La profesora Acero identificó que el lazo que se crea a partir de la interacción con perros y gatos puede ser influenciado por la soledad, la necesidad de dar y recibir afecto, y la pérdida de confianza en el valor de lo colectivo de las sociedades urbanas contemporáneas, unidas a la fuerte tendencia del mercado hacia la humanización de los animales. En un sondeo realizado a los asistentes a una exposición de animales y de productos para mascotas sobre el significado que tienen para ellos los animales de compañía (perro o gato), la respuesta más frecuente fue la dupla familia-compañero, seguida de cómplice-amigo y las subsiguientes respuestas de hijo, bebé y hermano, datos que muestran el cambio

foto: archivo particular

En un sondeo realizado a los asistentes a una exposición de animales y de productos para mascotas, la respuesta más frecuente fue la dupla familia – compañero.

en las construcciones sociales de la relación con estas especies. La investigadora resalta que existen relaciones equilibradas con los animales que pueden ser muy benéficas: “está bien que se les hable, porque esa es la forma que usamos para expresar sentimientos y establecer un vínculo afectivo, pero lo que no está bien es vestirlos o darles alimentos no adecuados a su dieta. La humanización también puede llevar a que los animales tengan problemas de conducta por apego exagerado a los humanos, y a sufrimiento de las personas”. Las relaciones bidireccionales también han sido promovidas por la economía de consumo, que ve a las mascotas como mercancía o sector de inversión. En la actualidad el mercado en Colombia factura 632.000 millones de pesos anuales, siendo el rubro más representativo el alimento para perros y gatos, con cerca del 89 %, lo que lo convierte en un producto más de la canasta familiar. Además de la alimentación, el mantenimiento de una mascota oscila entre los 280.000 y 550.000 pesos mensuales según el tamaño del animal. Este cálculo incluye vacunación; desparasitación; peluquería e higiene; accesorios; microchip; guardería y gastos extras. Según la investigadora, el abandono de perros y gatos, junto con la sobrepoblación, la zoonosis, el manejo de excrementos y el maltrato animal, son intervenidos por las entidades de salud pública con la implementación de estrategias como vigilancia, control, educación y aplicación de medidas sancionatorias. Sin embargo estas no son suficientes si no se establecen otras medidas frente al crecimiento de la población animal, que vayan más allá del control de la natalidad. En palabras de la docente, “se necesita una política pública de adopción animal más decidida, y a la vez ponerle freno a la industria para mascotas y su promoción permanente de adquisición de nuevos animales como sinónimo de ‘familia completa’. Una mascota es una gran responsabilidad que no puede guiarse por el impulso o la moda”.

de los cuales promueven el interés por el cuidado y bienestar de estos animales; otros, los abolicionistas, tienen un objetivo más específico: crear una nueva política pública que reconozca los derechos de estos animales, incluyendo bovinos y equinos. Los avances de estos movimientos se evidencian en la transición de la eutanasia como control de población, a la adopción y esterilización de los animales de compañía. Otro ejemplo claro son los espacios que han ido ganando estos colectivos para ejercer una defensa más activa contra la crueldad y tortura a las que son sometidos los ejemplares taurinos en las corridas de toros. Según la profesora Astrid Ulloa, antropóloga de la un y directora de la tesis de doctorado de la investigadora Acero, el trabajo desarrollado por ella es un aporte para diversas disciplinas como la antropología, la geografía y la salud pública, por su propuesta analítica que implica una mirada histórica de las relaciones de los humanos con las mascotas, además de una dimensión cultural, económica y política. La docente también destaca que es un trabajo innovador metodológica y conceptualmente, ya que analiza la importancia que han cobrado las especies de compañía en contextos urbanos, y además demuestra que las relaciones culturales y emocionales que se establecen con perros y gatos requieren de un estudio más a fondo para abordar los retos que imponen estos animales en la formulación no solo de políticas públicas, sino también en la concepción de relaciones multiespecies. Precisamente una de las reflexiones de la investigación es que la relación humano-animal debe ser entendida como un fenómeno histórico, social, público y político que requiere servirse de otras indagaciones epistemológicas, para de este modo reinterpretar la actual idea de la sociedad, proceso en el que los humanos y no humanos aparezcan en el centro de todos los relatos, y para que lo privado se haga público.

De lo privado a lo público La sensibilización que han adquirido los individuos de la sociedad occidental contemporánea se observa en la creación de movimientos animalistas, algunos

palabras clave: humanización, mascotas, relación humano–animal, políticas públicas. Consúltelas en www.unperiodico.unal.edu.co


Periódico ­– N.º 212 – Universidad Nacional de Colombia

Artes & Culturas

agosto 2017 | 18

Perros de guerra también llegaron al Amazonas Juan Francisco Molina Moncada, Unimedios Bogotá

Pinturas rupestres localizadas en la serranía de La Lindosa (Guaviare) certificarían que los europeos acudieron a poderosos alanos y molosos, entre otras especies de perros de guerra, para doblegar la resistencia de los indígenas mientras persistían en la búsqueda de El Dorado.

En 2011, un grupo de científicos comandado por el arqueólogo Virgilio Becerra, del Departamento de Antropología de la Universidad Nacional de Colombia (un), viajó de Bogotá a San José del Guaviare; allí tomó un jeep, vehículo propicio para el irregular camino que conduce a las cercanías de la serranía de La Lindosa, donde tras una hora de recorrido a pie le esperaba un espectáculo sin igual: los murales de pintura rupestre producidos por los pueblos indígenas que habitan la región desde hace 7.250 años. El experto en pintura rupestre Fernando Urbina, docente de la un entre 1963 y 2004, fue uno de los investigadores que contempló asombrado el espectáculo de estos murales pictóricos. En su opinión, lo admirable no eran solo sus tamaños sino la profusión de temas, los estilos decantados, la fuerza expresiva unida a un afán de registrar desde complejos rituales hasta la cotidianidad de la cacería y la pesca, pasando por el inventario de la fauna real y la fantástica; la cópula y preñez humana; la presencia de utensilios y diseños propios de las tramas de cestería y tejidos, más infinidad de trazos abstractos que acusan complejidad de pensamiento. Además “dichos murales son palimpsestos en los que sucesivas generaciones y culturas sobrepusieron sus trazos: figuras apenas perceptibles bajo otras que parecen haber sido estampadas hace poco, por lo vívido de su color”. La fascinación de este experto en pensamiento indígena fue todavía mayor cuando observó la representación de lo que parecían cuatro toros, cuatro caballos y no menos de 40 cuadrúpedos ataviados con extraños objetos en sus cuellos, y especies de botines en sus patas. Al regresar a Bogotá estudió a fondo las casi 2.000 fotografías que tomó durante la travesía, investigó en internet y escarbó en sus archivos con el fin de identificar a qué animales correspondían exactamente aquellas figuras, ya

que claramente estos no eran autóctonos de la región en ese tiempo. Poco después confirmó que, en efecto, los toros eran toros, y los caballos eran caballos; tenía lógica: los españoles trajeron consigo dichos animales. Pero, ¿y los cuadrúpedos extraños, asociados en escenas violentas con cuerpos desmembrados, qué eran? La duda persistió hasta que se encontró con el cuadro del cronista de viajes alemán Hieronymus Köler der Ältere, hecho en 1560, en el que se ilustra una escena ocurrida en 1534: los conquistadores alemanes Philipp von Hutten y Georg Hohermuth von Speyer (o Jorge de Espira, en versión castellana) parten desde Sanlúcar de Barrameda (España) rumbo a América, custodiados por dos tamborileros y un alabardero que lleva dos perros enormes, ambos con un violento collar de clavos alrededor del cuello. ¡Perros de guerra!, quizá a ellos podrían corresponder las imágenes capturadas en La Lindosa. Para comprobarlo bastó una conversación con el historiador y documentalista alemán Jörg Denzer, especialista en la vida de Philipp von Hutten (o Felipe de Utrea), el primer europeo en llegar a Chiribiquete, quien, malherido por los indígenas karijona, creyó descubrir la ansiada ciudad dorada cuando vio las moles rocosas de la serranía, pero renunció a su conquista tomando el camino de regreso a su lugar de partida, Coro (Venezuela), donde fue asesinado por su enemigo Juan de Carvajal. En medio de una conversación sostenida en 2013, el profesor Urbina le contó a Denzer su hipótesis, pero que ni en pinturas ni leyendo a los cronistas de Indias encontraba la prueba contundente de que en el territorio colombiano amazónico se hubieran empleado perros de guerra, a lo que este le respondió: “cuando regrese a Alemania le envío el dato”. Dos semanas después, a la bandeja de entrada de su correo electrónico llegó el documento prometido. Se trataba de una carta que Von Hutten le escribió a su padre en 1535, en uno de cuyos apartes decía: “ayer Cárdenas me trajo 30 indígenas prisioneros, entre los cuales estaban a quienes se les encontraron las pertenencias del cristiano”; hacía referencia a un español que había sido asesinado, y más adelante en la misiva, la sentencia despiadada: “a esos los dejo despedazar por los perros delante de los otros”.

Dispositivo de terror De esta manera, el profesor Urbina confirmó que –como en otros territorios americanos– los españoles usaron en la Amazonia colombiana el “aperramiento”, sistema de

terror que consistía en huchearle los perros amaestrados a uno o a varios prisioneros para que los despedazaran vivos delante de toda la comunidad autóctona, obligada a presenciar el suplicio de algunos de los suyos. Antes que en América, en Egipto los perros degollaban nubios –provenientes de una región ubicada al sur del país y al norte de Sudán–, según grabados que muestran escenas de este tipo. También participaron en la Conquista de Granada, que se dio entre 1482 y 1492 y que implicó la integración en la Corona de Castilla del último reino musulmán de la Península ibérica; ellos llevaban en sus collares cuchillos con los cuales les rajaban la panza a los caballos de los árabes. El profesor Urbina afirma que para los indígenas “el perro fue asociado con el tigre o, en un sentido más estricto, con el jaguar, un animal relacionado con el poder, considerado como el máximo predador de la selva; tanto, que en algunas culturas indígenas se le denominó ‘el tigre del blanco’”. Se ha documentado que los perros de guerra fueron usados por Hernán Cortés, en México; por Vasco Nuñez de Balboa, en Panamá; y por Diego de Ordaz, en Venezuela. La presencia en las pinturas de La Lindosa suministra la fecha probable entre 1535 y 1572. Según el filósofo Urbina, desde entonces dicho fenómeno ha permanecido como método de tortura; por ejemplo en su serie sobre las torturas en Abu Ghraib, el artista Fernando Botero muestra cómo los agentes estadounidenses usaban perros para torturar a las personas acusadas de terrorismo. Las indagaciones en torno al uso de los perros de guerra en el país no se han detenido. En febrero pasado, el profesor Urbina viajó por tercera vez a La Lindosa, en compañía de Denzer, y por decimoséptima vez a Araracuara (Caquetá). No se trata solo de recopilar más evidencias con respecto a su uso, sino que es cuestión de continuar con una vocación, la investigación del arte rupestre, el cual ayuda a comprender y asumir la complejidad cultural colombiana, y desde ella abrirnos a un futuro intercultural mejor cimentado.

palabras clave: arte rupestre, serranía La Lindosa, perros de guerra, Amazonia colombiana. Consúltelas en www.unperiodico.unal.edu.co

FOTO: Fernando Urbina

El “aperramiento”, consistía en huchearle los perros amaestrados a uno o a varios prisioneros para que los despedazaran vivos delante de toda la comunidad autóctona.


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L I B R O S

agosto 2017 | 19

u n

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Cartesiana 10 economistas colombianos. Vida, obra y pensamiento

Primer Encuentro Franco-Iberoamericano

Enfoques para el análisis de políticas públicas

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Sede Bogotá

Sede Bogotá

Sede Bogotá

Reseñas

En profundidad

1

2 Historia clínica psiquiátrica

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Mercado de tierras Edna Cristina Bonilla

La propuesta de ley forestal (2006-2007) ejemplifica uno de los casos más polémicos en la historia de la legislación colombiana. La obra analiza los particulares avatares de esta iniciativa que, en apariencia, buscaba subsanar el estancamiento del sector forestal en el país. A pesar del maquillaje lingüístico y debido a las numerosas inconsistencias de forma y contenido, finalmente fue declarada inexequible por la Corte Constitucional.

El libro recoge los aspectos fundamentales para la correcta elaboración de historias clínicas en el área de la psiquiatría. Con obras de pintores que se inspiraron en la locura, o que sufrieron trastornos mentales, la obra demuestra que los patrones asociados con los desórdenes mentales han persistido a lo largo del tiempo. Esta obra está dirigida a estudiantes de medicina, médicos y profesionales de la salud interesados en la psiquiatría y en mejorar sus prácticas de diagnóstico y cuidado.

Jorge Iván González Instituto de Estudios Urbanos Sede Bogotá

Ante la inminente discusión de las políticas públicas sobre desarrollo rural integral en el escenario de un eventual posconflicto en Colombia, es pertinente contribuir al debate y análisis sobre el mercado de tierras en Colombia. Este libro realiza un inventario cuidadoso sobre el problema del mercado de tierras y, a partir de un detallado análisis de sus manifestaciones e implicaciones, propone un novedoso índice de mercado de tierras (imt) que tiene el potencial de convertirse en un instrumento útil, no solo para el estudio del fenómeno sino para el diseño, la implementación y la evaluación de políticas públicas. Temas como la definición de la frontera agrícola, la regulación de los derechos de propiedad, la actualización e integración del catastro y el registro están directamente vinculados con el problema abordado por los investigadores. El presente trabajo puede por ende contribuir de manera sustancial en el análisis de estos, tanto en el plano académico como en los escenarios de toma de decisiones públicas.

3 Voces del pensamiento ambiental Tensiones críticas entre desarrollo y aabya yala

4 Técnicas y herramientas de auditoría asistidas por computador Francisco Javier Valencia Duque

Ana Patricia Noguera

Johnny Alexander Tamayo Arias

de Echeverri (Editora)

Facultad de Ingeniería y Arquitectura

Facultad de Ciencias Humanas

Sede Manizales

Sede Manizales

Estructurado como una composición musical, con un preludio y seis “movimientos”, este libro es un esfuerzo por entretejer voces críticas en torno al concepto y las realidades del “desarrollo”, tal y como es entendido por la cultura posindustrial occidental contemporánea. El tono que comparten tales voces deriva de las variaciones que los autores han encontrado en lo que coinciden en denominar como pensamiento ambiental, y de la necesidad de pensar alternativas al desarrollo (especialmente, urbano) y concebir otras maneras de habitar la tierra.

Este libro es una breve y útil guía de normas, herramientas y técnicas para llevar a cabo procesos de auditoría con ayuda de las tecnologías de la información y la comunicación. Actualmente la auditoría, más allá de la mera vigilancia y evaluación de procesos financieros, se extiende al control preventivo y al análisis de riesgos de todos los procesos administrativos de una institución. El auditor contará con el conocimiento y los instrumentos tecnológicos para analizar un amplio espectro de información de forma inmediata, rápida y eficaz.

Información: 3165000, extensión: 20046 - opymeditun@unal.edu.co - Oficina de Promoción y Mercadeo de la Editorial un Acceda a todo el contenido del catálogo Editorial un 2017 en la página web: http://www.editorial.unal.edu.co/ Síganos en Twitter: @Editorialun - Facebook: Editorial Universidad Nacional de Colombia - Instagram: Editorial.un


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Artes & Culturas

agosto 2017 | 20

La hoja de coca entre dos visiones M. Belen Sáez de Ibarra, directora, Patrimonio Cultural de la Universidad Nacional de Colombia

La obra El Camino Corto, resultado de la exposición que lleva el mismo nombre, intenta romper la confusión entre coca y cocaína que ha terminado por tergiversar su uso ancestral y su relación con la organización social y la dignidad de buena parte de la cultura suramericana aún viva.

Trabajar con el artista Miguel Ángel Rojas ha sido un proceso que ha enriquecido la perspectiva política del Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia (un). El proyecto “El Camino Corto”, que se desarrolló tanto en Bogotá en 2012, como en “La tallera” de La Casa Siqueiros en México, en 2014, reúne los ingredientes fundantes de uno de los proyectos de investigación más importantes del Museo, y que se viene desarrollando desde entonces: “Selva cosmopolítica“. Por medio de dicho proyecto intercultural se ha abordado el paisaje del territorio geopolítico como lugar de conflicto y de resolución de problemas; como relación atávica de nuestras culturas con la naturaleza sagrada de la vida, y como la visión cosmopolítica de la reflexión y el agenciamiento del pensamiento y de la acción. La reciente edición de El Camino Corto recoge entonces dos de las preocupaciones más punzantes en el trabajo de Rojas: el tema indígena y la hoja de coca. Sobre esta última, se centra en su utilización para pintar y vivificar los paisajes del conflicto sobre el territorio en el contexto de la tergiversación de su uso ancestral, a través de la cual es convertida en cocaína, para formar parte de una enorme máquina productora de billetes verdes que contribuyen a destruir la vida, los usos, las costumbres y la naturaleza. Es una modificación del paisaje cultural, de la ocupación de la tierra; y es asimismo la suplantación de la naturaleza por la devastación y la muerte. Sobre el narcotráfico se han escrito millones de páginas; de él se han ocupado cineastas, novelistas, documentalistas, politólogos, políticos y artistas. Pero si nos fijamos con cuidado, muy poco se ha escrito sobre la hoja de coca, ni se ha hablado de su uso ancestral sagrado y su relación con la organización social y la dignidad de buena parte de la cultura suramericana aun viva. Muy pocas obras de arte han tenido esta mirada. Sin embargo el artista Rojas lleva más de dos décadas en ello, para lo que ha utilizado la propia hoja de coca manipulándola de muchas maneras, algunas veces recurriendo a técnicas inventadas por él mismo, y otras veces emulando los procesos que ancestralmente se vienen sucediendo en las culturas indígenas. Con la hoja de coca, que es pigmento y materia, pinta paisajes y escenifica territorios del conflicto en grandes instalaciones del espacio que aluden al racismo y a la persecución simbólica que pesa sobre ella. También utiliza billetes de dólar para dibujar con ellos; además de bilis, masa de maíz y plomo para elaborar esculturas y enriquecer esta macroinstalación que describe un inmenso paisaje geopolítico. En cuanto al tema indígena –la otra constante en la obra de este bogotano egresado de la Escuela de Bellas Artes de la un–, desde el inicio de su carrera ha trabajado con sus revelados parciales de fotografía experimental, pinturas al óleo, primeras grandes instalaciones, y se sigue ocupando en ello, como en el caso de El Camino Corto. En todos sus trabajos el centro de la reflexión, la materialidad y el simbolismo parten de las culturas originarias aún vivas.

No es la misma cosa La hoja de coca y su uso milenario han sido blanco certero de una política de la ocultación. La coca ha sido suplantada por la cocaína. Se le ha convertido en una misma cosa. Es por ello que El Camino Corto de Miguel Ángel Rojas es tan relevante.

foto: Salvador Lozano

Hiel y Maíz (instalación). Fragmentos de cabezas contemporáneas modeladas en maíz y cubiertas en parte con hiel, sustancia orgánica sinónimo de amargura.

Se habla de la hoja de coca, y de sus repercusiones negativas cuando es convertida en cocaína, pero sobre todo se habla desde su materialidad, e invocando su fuerza espiritual, su conexión con el mundo indígena, su autonomía respecto del narcotráfico. Romper la identificación/confusión entre coca/cocaína es un acto simbólico indispensable para transferir la responsabilidad de la barbarie que ha traído el tráfico ilegal de la droga a consumidores y narcotraficantes, y además a las autoridades y reguladores internacionales para que controlen el lavado de activos, la circulación mundial del producto y su consumo. La hoja de coca ha sido perseguida de manera simbólica, aún antes de la existencia de la cocaína, invento “blanco” de la ciencia médica de finales del siglo xix. Lo que está en juego es “la supervivencia de quienes tradicionalmente han reverenciado la planta, siendo la masticación de la hoja sagrada la más pura forma de la expresión de la vida indígena. Sin la coca se destruye el espíritu del pueblo”, como lo plantea el antropólogo canadiense Wade Davis en su libro El río. Es claro que la persecución de la coca tiene que ver más con la necesidad de someter un territorio y a sus pobladores, y es una herramienta de desplazamiento y exterminio.

de nuestra ceguera muy pronto va a ser imposible que no sea vislumbrado, incluso por los más eruditos sacerdotes de la religión fundamentalista del progreso y del crecimiento económico. En ese sentido, tanto la diversidad cultural como la biológica son indispensables para que en el mundo se den otras formas de estar, y a partir de allí exista la esperanza de que el planeta, nuestro hogar y el hogar de otras criaturas y seres, en este estado actual de riesgo, tan frágil y exfoliado, recupere su equilibrio. Solo en la fragmentación de la vida y el pensamiento podremos coexistir sin violencia y darle paso a la autorrestitución de la vida y a otras culturas, ambas amenazadas.

palabras clave: hoja de coca, uso ancestral, narcotráfico. Consúltelas en www.unperiodico.unal.edu.co

Acto de resistencia Desde hace más de 4.000 años la hoja de coca se consume como planta sagrada, medicinal y alimento en la mayoría de los pueblos de América del Sur. Rica en calcio y otras vitaminas y minerales, contiene un pequeño porcentaje de alcaloide por hoja (menos de 1 % de su peso en seco) que puede ser absorbido lentamente por las mucosas de la boca. El mambeo de la coca entre muchos indígenas es hoy un acto de resistencia. Aquello que otrora era parte cotidiana de los ritos comunitarios, es hoy objeto de mil litigios y negociaciones. Para muchos indígenas es un acto político perseverar en el uso de las malocas, del mambeadero para masticar coca, de la lengua, de su relación con la selva; de la fuerza de la invocación sagrada de la vida. Todo ello es fundamental como acto político para la supervivencia de la humanidad, y a pesar

foto: Wilmar Lozano

Economía intervenida (video). Las páginas de un directorio empresarial de Houston (EE. UU.) pasan, mientras reciben hojas de coca y hojas doradas como metáfora del movimiento de valores que genera el comercio de las drogas.

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