Page 1

3

Educación Treinta años estancados en desarrollo humano

14

Agua Ciénagas del Cesar desaparecerán en un siglo

20

Ciencia Mecánico virtual para lanchas patrulleras

23

Cultura Las economías de Luis Camnitzer

http://www.unperiodico.unal.edu.co • un_periodico@unal.edu.co Bogotá D.C. No. 155, domingo 13 de mayo de 2012

Foto: Andrés Felipe Castaño/Unimedios

Publicación de la Universidad Nacional de Colombia • ISSN 1657-0987

El profesor William Otero realiza una endoscopia para detectar enfermedades gástricas, uno de los males que más afectan a la población colombiana.

Terapias contra Helicobacter pylori, ineficientes en Colombia Investigadores colombianos demostraron que los tratamientos utilizados para erradicar la bacteria responsable de la úlcera gástrica no funcionan en el país. Por esto, desarrollaron una prueba molecular que permite establecer, en cuatro horas, si el microorganismo es sensible o no a los principales antibióticos recetados.

Pág. 13

Árboles del Chocó entre la lucha de David y Goliat Con una deforestación que, según datos oficiales, ya abarca el 40% del territorio, este departamento sobre el Pacífico colombiano sigue siendo apetecido por las multinacionales madereras. Uno de los casos más polémicos lo protagonizan una firma canadiense y un abogado ambientalista. En el trasfondo está la preservación de una de las ecorregiones más diversas del planeta.

Pág. 18


2

Nación Sergio Hernando Lopera Castro,

Profesor asociado de la Facultad de Minas Universidad Nacional de Colombia en Medellín

Desde los antiguos griegos, la explotación de un recurso natural ha dado lugar al pago de una contraprestación para el Estado. Ellos cobraban un canon de arrendamiento de una veinticuatroava (1/24) parte del producto obtenido de la explotación minera. En Colombia está estipulado en el Artículo 360 de la Constitución Política de 1991 y en la Ley 141 de 1994, que creó el Fondo Nacional de Regalías y la Comisión Nacional de Regalías, los cuales regularon el derecho del Estado a percibir contribuciones por la explotación de recursos naturales no renovables. La historia económica del sector minero–energético colombiano, desde la época de la conquista española, permite constatar que las actividades extractivas han tenido un papel importante en términos macroeconómicos, particularmente en dos niveles: en la apertura de los mercados y en la consecución de empréstitos para desarrollar proyectos de infraestructura específicos que favorezcan la inversión extranjera. Hoy, el Gobierno nacional ha expuesto explícitamente que el crecimiento económico será impulsado por este sector. La hipótesis es la necesidad de atraer inversión extranjera para apalancar el crecimiento y el desarrollo. La Gráfica 1 muestra cómo esta ha evolucionado en el sector minero–energético en Colombia desde 2002 hasta 2011. Puede observarse que, durante la administración Uribe, la inversión externa en hidrocarburos pasó de 480 millones de dólares, en 2002, a 3.000 millones de dólares, aproximadamente, en 2009. Y en lo que va de la era Santos ha llegado alrededor de los 8.000 millones de dólares. El actual Gobierno, para ratificar que el sector minero–energético es una de las cinco locomotoras del desarrollo, ha efectuado una reforma al Sistema General de Regalías, con el propósito de optimizar la inversión de los recursos percibidos y garantizar un mayor grado de equidad entre los diferentes municipios y departamentos. Esta apunta a organizar las inversiones a través de la creación de siete fondos (véase la Tabla 1). Tabla 1. Fondos creados para distribuir los recursos provenientes de las regalías Tipo de fondo

Porcentaje (%)

Ciencia y tecnología

10

Ahorro pensional y territorial

10

Ahorro y estabilización

28

Asignaciones directas

10

Fondo de compensación regional

24

Fondo de desarrollo regional

16

Fiscalización de exploración y explotación de yacimientos

2

Recursos de regalías para CyT,

en manos equivocadas

La idea del Gobierno de dejar en manos de Planeación Nacional el manejo de los recursos para el desarrollo de los proyectos en ciencia y tecnología es una mala señal que se le envía a la comunidad técnico-científica. Se debería crear una comisión especializada que se encargue de estructurar una agenda con rigor académico.

De buenas intenciones… Es evidente que esta nueva ley constituye un avance con respecto a la anterior, dado que los recursos financieros están distribuidos transparentemente por una asignación porcentual. Además, por primera vez, se contempla el tema de la financiación de la ciencia y la tecnología (CyT), así como la fiscalización de la exploración y la explotación de hidrocarburos. Podría decirse que la ley es bien intencionada porque exige un cambio de mentalidad, de manera que los Gobiernos departamentales dejen de pensar que los recursos financieros provenientes de las regalías les pertenecen únicamente a las regiones productoras. Además, va a exigir que los políticos locales sean creativos en la preparación de proyectos. De este modo, modifica el uso que se le venía dando a estos dineros, los cuales han servido para cubrir gastos del Estado y financiar grupos políticos locales en las zonas de extracción. Sin embargo, parece ser que el Gobierno mata al tigre y se asusta con el cuero, puesto que ha dejado la reglamentación de la ley en manos del Congreso. Y es evidente que tratará de hacer ajustes que le permitan acceder, sin mayores controles, a dichos dineros. Por esto, se requiere avanzar hacia una nueva visión que considere el agotamiento de los recursos naturales no renovables, para garantizar la equidad intergeneracional. El porcentaje de las regalías que se propone invertir en CyT debe verse como la posibilidad de incentivar el uso de nuevas tecnologías y el fortalecimiento de las capacidades de investigación e innovación nacionales. Aunque las generaciones futuras no cuenten con el recurso, dispondrán de capacidades para explotar otros o usar los tradicionales con mayor eficiencia. Por esta razón, esta locomotora debe destinar los recursos financieros de las regalías al fortalecimiento de la capacidad institucional del Estado en lo que respecta a la ciencia.

Y como ente de control, es vital que el Estado cuente con técnicos de alto nivel que comprendan no solo las tecnologías más modernas para extracción de recursos minerales y energéticos, sino también asuntos como la geopolítica de recursos naturales, la evaluación de impactos ambientales, sociales y económicos, así como todas las disciplinas, de tal forma que la explotación se haga con los procedimientos pertinentes y se alcancen dignos niveles de desarrollo.

Idoneidad Por estas razones, la apuesta en CyT debe asumirla un ente con vocación. La idea del Gobierno de dejar esta iniciativa en manos de Planeación Nacional, cuyo campo de acción no es el desarrollo de capacidades científicas, es una mala señal para la comunidad técnico– científica. Sería clave crear una comisión que se encargue de estructurar una agenda de investigación nacional, la cual, con criterios de rigor académico y pertinencia, asigne dichos recursos. A Colciencias –que debería elevarse a nivel ministerial– le correspondería liderar esta comisión y, en ella, tener asiento las universidades del país y el sector gremial.

El fortalecimiento de la investigación de las áreas estratégicas del país no puede terminar en manos de políticos o de empresas privadas o públicas, que tienen el músculo financiero para sumarse a la iniciativa del Gobierno. De no tomar decisiones a tiempo, la política de CyT se convertirá en una fuente de conflicto. Hay que buscar los mecanismos para que el sector privado también haga una apuesta del mismo orden que el Estado. Si las empresas privadas y públicas se suman, estaríamos hablando de unos 1.000 millones de dólares, que equivaldrían a una inversión en investigación, desarrollo e innovación del orden del 0,3% del PIB. Brasil invierte 1,1% del PIB y que Estados Unidos y otros países desarrollados están por encima del 2%. Avanzar hacia este objetivo permitirá enfrentar los retos que plantean el agotamiento de los recursos no renovables, la presión sobre el medioambiente, el cambio climático, la internacionalización de la economía y la construcción de una verdadera sociedad democrática, lo que implica equidad social y desarrollo integral en el contexto de seres humanos relacionados armónicamente con la naturaleza.

Gráfica 1. Inversión extranjera en Colombia 2002-2011 14000 12000

Inversión hidrocarburos

10000

Inversión total sector minero energético

8000 6000 4000 2000 0 2000

2005

2010

2015

Fuente: Elaboración propia con datos del Ministerio de Minas y Energía, el Ministerio de Hacienda y el Banco de la República.

Director: Juan Manuel Tejeiro Sarmiento

Coordinación periodística: Nelly Mendivelso Rodríguez Coordinación editorial: Carlos Andrey Patiño Guzmán Diagramación: Ricardo González Angulo Corrección de estilo: Sandra Uribe Pérez � Fernando Gaspar Dueñas Gestión administrativa: Jaime Lesmes Fonseca Impresión: CEET, Casa Editorial El Tiempo

155

13 de mayo de 2012

Las opiniones expresadas por los autores y sus fuentes no comprometen los principios de la Universidad Nacional de Colombia ni las políticas de UN Periódico

Página Web: http://www.unperiodico.unal.edu.co Versión Internet: UNDigital Correo electrónico: un_periodico@unal.edu.co Teléfonos: 316 5348 - 316 5000 extensión: 18384 / Fax: 316 5232 Edificio Uriel Gutiérrez Carrera 45 Nº 26-85, piso 5º. ISNN1657-0987


Educación

3

Susana Hernández Niño,

Garantizar la educación primaria, secundaria y universitaria es una tarea pendiente para el Estado colombiano. Escenas como esta no deberían existir.

Treinta años estancados en desarrollo humano

determinó los índices de inequidad de género (IDG) de 146 países y los índices de pobreza multidimensional (IPM) de 109 países, entre otros indicadores de desarrollo humano.

Resultados 2011 Noruega, con 0,890, lidera la lista de los diez primeros países con mejores IDH e IDH–D, entre los 187 países evaluados. Por tanto, tiene los promedios más altos en años de vida esperados al nacer, en años de educación recibida y en ingreso nacional bruto (INB) per cápita de sus ciudadanos. En esta nación escandinava el promedio de vida esperado es de 81,1 años; el promedio de educación recibida por la población es de 12,6 años y el INB per cápita de sus ciudadanos es de 47.557 dólares. En otro rango está Colombia, cuyo IDH es alto (igual a 0,710), pero está por debajo del valor promedio de 0,741 de México y Brasil y del valor promedio de 0,731 de los países de América Latina y el Caribe. Asimismo, el promedio de 73,7 años de vida esperado para los colombianos, los 7,3 años promedio de educación recibida y el INB per cápita de 8.315 dólares están por debajo de los respectivos valores promedio de los países de región.

Las cifras del PNUD también revelan que el nivel real de desarrollo humano de Colombia es de 0,479, valor que está por debajo del promedio de 0,590 de los países con IDH–D alto (incluso del valor promedio de 0,480 de los países con IDH–D medio), del valor promedio de 0,540 de los países de América Latina y el Caribe y del promedio mundial total de 0,525. Esto se debe, principalmente, a la pérdida de 53,9 % en desarrollo humano por inequidad de ingresos entre su población. Este alto porcentaje de pérdida de desigualdad, comparado con otros países de la región, indica que nuestro país es el más inequitativo de América Latina en este segmento. La inequidad de ingresos entre la población colombiana también quedó establecida por el alto valor (58,5) del coeficiente de Gini. Según este, Colombia es el cuarto país del mundo más inequitativo en ingresos, después de Comoras, Haití y Angola. Los más equitativos en son Suecia y Noruega, con Coeficiente Gini de 25 y 25,8, respectivamente. En cuanto a la tendencia del IDH de Colombia, en el periodo 1980–2011, se evidencia que el avance es progresivo, pero muy bajo. En treinta y un años, solo se ha incrementado en tres años el promedio de educación recibi-

da por su población. Durante este mismo periodo, el INB per cápita del país ha mantenido la amplia brecha con respecto al de los países con IDH muy alto. Con base en los resultados del Informe PNUD 2011, no sorprende que se pueda concluir la existencia de una estrecha relación entre los indicadores IDH, IDH–D, coeficiente de Gini, IDG e IPM, por un lado, y el nivel de educación y los porcentajes de población educada de un país, por otro. Individuos mejor educados son la base para lograr sociedades más equitativas y justas, con índices de desarrollo humano reales. Colombia, en pleno siglo XXI, presenta un indignante rezago en los años promedio de educación recibida por sus habitantes y en el porcentaje de población educada. En el 2011, aproximadamente, el 52% de los colombianos de 25 años o más no había completado ni siquiera la educación media. Si las políticas sociales y económicas del país buscan verdaderamente superar los indicadores y estadísticas de desarrollo humano establecidos para el país, requieren rectificar el camino equivocado, situando a los niños, adolescentes y jóvenes, principalmente, y a los más pobres y vulnerables –sobre todo a su educación– en el centro de atención del Estado.

13 de mayo de 2012

Los datos del PNUD son fehacientes: en las últimas tres décadas, Colombia solo incrementó el promedio de escolaridad de su población en tres años, y mantiene una amplia brecha con respecto al ingreso nacional bruto de países desarrollados. Incluso, está por debajo de buena parte de las naciones de América Latina.

155

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) establece que la educación de un país es la base para construir una sociedad más justa y sostenible. Tiene un papel central en la reducción de la pobreza, el mejoramiento de las condiciones de vida de las personas y el desarrollo humano. Según esto, si una sociedad se caracteriza por la pobreza y presenta grandes inequidades, discriminación y exclusión, está en el camino equivocado del desarrollo sostenible. Y si un sistema educativo reproduce ese mismo esquema, contribuye a aumentar las diferencias sociales y económicas, por tanto se desvía del camino del progreso equitativo y razonable. Desarrollo sostenible “implica la expansión de las libertades y capacidades fundamentales de las actuales generaciones, mientras realizamos esfuerzos razonables para evitar el riesgo de comprometer, gravemente, las de las futuras”, dice el PNUD. Las sociedades sostenibles están basadas en la creencia de que cada persona tiene derecho a aprender, está en capacidad de contribuir y tiene el compromiso de asegurar que todos los demás compartan el beneficio de la prosperidad social. Desde 1990, el Comité Coordinador del PNUD publica cada año un informe, con el objetivo de poner a las personas, en especial a las más desfavorecidas y vulnerables, en el centro de atención de las naciones y evaluar a largo plazo el bienestar humano. El informe es una importante herramienta para conocer el progreso social alcanzado por los países. Para ello, se estableció un escalafón que incluye a 187 naciones, clasificadas con base en el índice compuesto de desarrollo humano (IDH), el cual sintetiza el promedio de los avances de un país en tres dimensiones básicas: vida larga y saludable, educación (conocimientos) e ingresos (nivel de vida digno). Debido a que se evaluaron 187 países, se organizaron cuatro grupos, que no podían tener la misma cantidad de naciones, así: los grupos de IDH muy alto, alto y mediano comprenden cada uno 47 países, mientras que el de bajo IDH abarca 46. Como todo promedio, el IDH puede encubrir inequidades en la distribución de desarrollo humano en la población a nivel de un país. Por eso, a partir del año 2010, el informe empezó a determinar el IDH–D (índice de desarrollo humano ajustado por inequidad). En el informe del año 2011, se estimó el IDH-D de 134 países. El IDH–D es “el nivel real de desarrollo humano” de un país. El IDH será igual al IDH–D si no hay inequidad entre las personas. Cuanto mayor sea la inequidad, menor será el valor de IDH–D y, por consiguiente, mayor la brecha con el IDH. Asimismo, el Informe PNUD 2011 estableció el coeficiente de Gini de los países, que, normalmente, se utiliza para medir la inequidad de ingresos en una sociedad. Es un número entre 0 y 100, donde 0 corresponde a la perfecta equidad (todos tienen los mismos ingresos) y 100, a la perfecta inequidad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno). Adicionalmente, el informe

Foto: Víctor Manuel Holguín/Unimedios

Profesora asistente Universidad Nacional de Colombia en Manizales


4

Coyuntura

Valor agregado, reto del agro frente a TLC John Fabio Acuña C.,

Profesor asociado Departamento de Ingeniería Civil y Agrícola Universidad Nacional de Colombia

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)1, para el año 2030 se requerirá un aumento del 40% de la producción mundial de alimentos, que se obtendría mediante incrementos productivos por unidad de área y un aumento de las tierras dedicadas a la siembra. El crecimiento de la población, la globalización del sector agrícola y alimentario, el precio de los combustibles, la demanda de mayor calidad e inocuidad de los comestibles y la distorsión del sistema mundial de comercio agrícola, especialmente en países desarrollados (causada por subsidios y restricciones al mercado internacional) están configurando un nuevo contexto mundial. A esto se suma el cambio climático, el incremento de la demanda de carne en las economías emergentes (China e India) y la producción masiva de biocombustibles. Lo anterior reduce paulatinamente la obtención de productos rurales y agudiza problemas como “la escasez de alimentos, el descontrol de los precios de los granos y el pánico en los mercados, lo que generaliza el hambre en muchos países del África y el Sur de Asia”2. Las ventajas comparativas de unos países, unidas a las necesidades de consumo de otros, hacen necesario regular la oferta y la demanda del mercado. Por esta razón se establecen los TLC como políticas de comercio internacional. Esta situación global debe mirarse como una gran oportunidad para el sector agropecuario de Colombia, debido a las futuras e inevitables demandas mundiales de alimentos.

155

13 de mayo de 2012

Las dudas Para entender por qué un tratado de libre comercio es importante, hay que remitirse al Grupo de Cairns, creado (en 1986) para lograr la liberación del comercio mundial de los productos agrícolas. Colombia es miembro y fundador de este grupo, junto con 19 países3 que tienen como principal objetivo desmontar los subsidios y beneficios que mantienen la Unión Europea, con su política agrícola común4, y los Estados Unidos, con su programa de fomento a las exportaciones5. Lamentablemente, el avance no ha sido significativo, y la alternativa, a corto plazo, ha sido negociar de forma directa con estos países, para tener acceso a un mercado externo evaluando las prioridades de nuestro país, como la creación de nuevos empleos bien remunerados y estables, la distribución de la riqueza y el equilibrio entre las regiones y sus diversas

El agrícola es uno de los sectores que tendrán más presión para responder a las exigencias de los nuevos tratados de libre comercio. Invertir en el pequeño agricultor, desarrollar productos de origen y aliarse con la ciencia y la tecnología es fundamental para no anegar el camino.

Los campesinos tendrán que avanzar en calidad, trazabilidad, presentación y frecuencia de despacho.

provincias rurales6. Se debe pensar que el Gobierno logrará estos objetivos a largo plazo. Sin embargo, los tratados con los diferentes países se continúan firmando y los plazos de implementación son reducidos. En este contexto, surgen preocupaciones sobre el efecto real que tendrán los TLC, especialmente en materia de generación de empleo y de oportunidades para sectores como la agricultura, que, se sabe, es altamente protegida en los Estados Unidos. Identificar y caracterizar el reto para el sector agropecuario colombiano frente a los TLC requiere de diversas visiones, ya que es un tema tan complejo como variado, debido a que cada cadena productiva tiene sus propios problemas. No obstante, al analizar la información encontrada, se puede apreciar que existen temas comunes que pueden ser la línea base de una rápida adaptación del agro colombiano.

Cadenas productivas Colombia tiene una superficie total de 114.174.800 hectáreas (ha). El terreno de posible vocación agrícola es de aproximadamente 10.000.000 ha, pero se utilizan solo 3.869.311 ha. De estas, 1.354.258 corresponden a cultivos

transitorios y 2.515.052, a permanentes. El sector aporta el 12,47% del PIB total (2006) y genera 2,3 millones de empleos. Con algunas excepciones, presenta lento crecimiento de los rendimientos, aunque los factores productivos son abundantes: maíz (4,6 t/ha frente a 9,3 en EE. UU.), banano (34,4 t/ ha frente a 52,5 en Centroamérica), hortalizas (16 t/ha frente a 25 en Chile)7. Podría afirmarse que el fortalecimiento de los pequeños productores debe ser el objetivo principal, el cual requiere verse como el punto crítico del reto. Es necesario establecer medidas de corto plazo para fortalecer sus cadenas productivas, con el fin de incrementar la competitividad y cumplir con las exigencias de los mercados internacionales y las políticas de Estado sobre los TLC. Para vincularlos efectivamente a los mercados internacionales, es necesario trabajar en el fomento de la asociatividad y reconocer que la competencia ya no es la finca de al lado sino naciones como China y Brasil o países de Centroamérica o África. Es vital fomentar entre los pequeños productores el flujo de información y el acceso a las nuevas tecnologías, que mejorarán sus procesos y, en últimas, sus niveles de ingreso. Un ejemplo de éxito ha sido

el café, que se mantiene en los mercados internacionales por el esfuerzo conjunto del Estado, el sector privado, las universidades, los centros de investigación y los pequeños productores. Cualquier avance o desarrollo es conocido y aplicado por una gran mayoría que vende su producto a un ente encargado de la comercialización en el exterior. Esto no se lograría si cada pequeño productor intentara sacar del país su café de forma independiente. Primero se reconoce la marca Café de Colombia que el café de Antioquia, del Viejo Caldas o de cualquier zona productora del país.

Adaptación Lo primero que hay que estudiar son las diferentes exigencias de los TLC en relación con calidad, productividad, sanidad, trazabilidad, presentación, volúmenes y frecuencias de despacho. Cada país tiene tendencias de consumo diferentes y el productor debe estar en capacidad de dar respuesta a estas condiciones de mercado, adaptando su producción al país o a los países de consumo. A manera de ejemplo, en el bloque de Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta), mientras Canadá incrementa


Coyuntura

Fotos: Víctor Manuel Holguín/Unimedios

el consumo de frutas y hortalizas en fresco, así como el de productos orgánicos, México no muestra interés en este tipo de productos provenientes de Colombia, debido a que los adquiere de países vecinos. En cambio, sí estaría interesado en frutas tropicales en conserva o pulpas de fruta empacadas al vacío, mermeladas y conservas. Estados Unidos no es el único destino de exportación, aunque sea el más apetecido. En segundo lugar, deben adaptarse y desarrollar tecnologías que optimicen los procesos de cosecha y poscosecha de los productos agrícolas, que sean de bajo costo y fácil acceso; sobre todo, desarrolladas con las comunidades, para que efectivamente sean usadas por ellas mismas. Este es un tema en el que deben trabajar las universidades, pues cuentan con profesionales en disciplinas como ingeniería, ergonomía, diseño y psicología, que pueden converger en resultados útiles para la comunidad. Logros de este tipo se pueden apreciar en las flores producidas en Colombia, para las cuales se utilizan estructuras de invernadero desarrolladas localmente, cuyos costos son inferiores a los de las usadas en Holanda, único país por encima en niveles de exportación de este producto.

CyT, aliadas

Colombia, por su posición geográfica, tiene ventajas competitivas para afrontar el mercado internacional.

de 2009–), y de constituir sinergias con la entidad que ha sido designada para canalizarlos (Corpoica). Las instituciones de educación superior cuentan con el recurso humano y las capacidades para estudiar de forma interdisciplinaria los diversos problemas del sector frente a los TLC y, por ende, para ofrecer soluciones integrales. Por su parte, los centros nacionales de investigación especializada (Cenicafé, Cenipalma…) cuentan con la experiencia del día a día en sus cultivos; y el sector privado, con la visión de negocio. Al integrar a los diversos actores y sus visiones, son las cadenas las favorecidas y, al final, se da un

“gana–gana” de todos y, por tanto, del país. 1 OECD, FAO, “Agricultural Outlook 2009-2018”, http://www.fao.org/es/esc/en/ highlight_599.html. 2 Centro de Investigación Agrícola Tropical (CIAT), 2008. 3 Véase http://www.cairnsgroup.org/. 4 Véase http://ec.europa.eu/agriculture/index_es.htm. 5 Véase http://ideas.repec.org/p/ags/ iatrwp/51142.html. 6 Véase http://www.minagricultura.gov.co/ archivos/El%20Agro%20Colombiano%20 Frente%20al%20TLC.pdf. 7 Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), 2008.

Para vincular el agro nacional a los mercados internacionales es necesario trabajar en el fomento de la asociatividad y reconocer que la competencia es global.

155

13 de mayo de 2012

ca región, entre otros. Estos son algunos de los retos en los que el Gobierno colombiano debe trabajar, con el apoyo de las universidades y siempre con la participación activa de la comunidad, que, en últimas, será la beneficiaria y, al mismo tiempo, la responsable de “un parte de éxito” en las negociaciones internacionales de nuestros productos agrícolas. Frente a lo anterior, vale la pena resaltar la importancia de utilizar de manera adecuada los recursos del Estado destinados a investigación, de integrar las políticas oficiales (Plan Nacional de Desarrollo, Conpes, Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación –Ley 1286

Foto: AFP

La necesidad de exportar productos con mayor valor agregado a los países con los que se tienen TLC debe impulsar y promover el desarrollo tecnológico, la investigación y la estructuración de procesos, de acuerdo con los protocolos que garanticen el mantenimiento o mejoramiento de la calidad de las mercancías agrícolas. Asimismo, es prioritario el desarrollo de mejoras en cada uno de los eslabones de la cadena de valor. Para esto, se debe reconocer que el sector agrícola puede ser proveedor de productos procesados como snacks, galletas, mermeladas o encurtidos, cuya vida útil es mayor que el producto en fresco y que son requeridos en países como México o Estados Unidos, con quienes hay muy buenas opciones comerciales. Además, es urgente conocer los suelos donde se producen sus cultivos, con el fin de aplicar los nutrientes apropiados en las medidas justas; así como realizar actividades de medición y seguimiento, con miras a mantener los niveles de trazabilidad exigidos por los mercados internacionales. También, optimizar los procesos de cosecha, a través del uso de utensilios y herramientas que disminuyan las lesiones por malas posturas, para mejorar tiempos y movimientos en el proceso. Se requiere desarrollar y utilizar empaques y embalajes que alarguen la vida poscosecha de los productos en fresco, para llevarlos por vía marítima, lo que reduce costos y los hace más competitivos (algunos grupos de investigación de la Universidad Nacional de Colombia ya han obtenido resultados, como el de Tecnología en Invernaderos y Agroplasticultura, en asocio con el de Poscosecha de Productos Agrícolas y con las Facultades de Artes, Agronomía y Ciencias). Todo esto debe ir acompañado de paquetes tecnológicos y diseño de logos de recordación, de denominación de origen y mar-

5


6

Educación

155

13 de mayo de 2012

Rector Universidad Nacional de Colombia

Creo que la educación pública, única opción para muchos colombianos, debe ser el más eficaz instrumento de equidad social en un país tan desigual como el nuestro. Me identifico personalmente como hijo del sistema público de educación y pondré toda mi voluntad en aportar a su mejoramiento, ejerciendo mi liderazgo en la Universidad, para que esta sea motor (el motor de la locomotora) en la construcción de una nueva ley de educación superior. Para ilustrar el compromiso personal con la educación pública me permito hacer un recorrido sumario por el proceso de mi formación profesional. El camino de mi educación y formación personal lo he recorrido, desde la escuela primaria, a través de la educación pública y bajo una especial influencia inicial de mi familia, una familia de maestros caracterizada por su indeclinable vocación docente, a la que hoy también quiero agradecer. La educación básica y media la recibí, principalmente, en el Departamento de Santander. Ingresé a la Universidad Nacional e inicié mis estudios de matemático en medio de permanentes cierres y padeciendo la programación anormal de semestres académicos. Eran estas, épocas difíciles para aquellos estudiantes poco amigos del uso de la retórica asambleísta que se respiraba en el ambiente estudiantil. Cuando finalmente parecía que disfrutábamos el ritmo normal del estudio continuo y regular, la toma de la sede de una embajada vecina retrasó un semestre más mi graduación. Inmediatamente terminé el pregrado, inicié mis estudios de Maestría en Matemáticas. Antes de concluirlos, tuve la oportunidad de vincularme como instructor asistente de la Universidad. Bajo la dirección del profesor Yu Takeuchi realicé mi tesis de maestría y participé en mi primer proyecto de investigación. Alcancé así el nivel máximo de formación académica que, en ese entonces, ofrecía el país. Como docente, la mejor opción en ese momento era dedicarme a enseñar matemáticas para estudiantes de ingeniería o matemáticas. Era como haber aprendido a cazar dragones y, al no encontrar dragones para cazar, enseñar a otros a cazar dragones. Aparece entonces en mi camino un dragón: la oportunidad de aplicar a una de las ocho becas para realizar estudios doctorales ofrecidas por el Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD). Fui seleccionado para ser beneficiario de una de ellas para estudiar en la Universidad de Mainz. Viajé con mi esposa Liliana, también matemática. Teníamos una sola beca para los dos, pero nos motivaba el firme propósito de estudiar ambos. Por recomendación del profesor Peter Paul Konder, quien había trabajado algunos años en Colombia, iniciamos estudios en diferentes áreas de Matemática Aplicada que no tenían desarrollo alguno en nuestro país; ella bajo la dirección del profesor Wolfgang Bühler y yo, dirigido por el profesor BörschSupan. En 1991 recibimos nuestros títulos de doctor: Liliana en Probabilidad y yo, en Análisis Numérico. El DAAD podrá afirmar que, en nuestro caso, financió un verdadero combo académico: con una beca

“Calidad académica y autonomía responsable”

Fotos: Víctor Manuel Holguín/Unimedios

Ignacio Mantilla Prada,

Bajo esta premisa, el pasado 2 de mayo, el profesor Ignacio Mantilla Prada tomó posesión como rector de la Universidad Nacional de Colombia para el periodo 2012-2015, ante el Consejo Superior Universitario (CSU) y la ministra de Educación, María Fernanda Campo. Este fue su discurso.

promovió dos nuevos doctores. Posteriormente complementé mi formación académica en Alemania, cuando en uso de un año sabático realicé estudios posdoctorales, desarrollé proyectos de investigación conjuntos con investigadores alemanes y conocí las discusiones sobre las reformas que se introducirían en el sólido y conservador sistema universitario alemán, originadas en el proceso de Bolonia que Europa había iniciado en 1989 y que, aún hoy, son tema de permanente reflexión universitaria y referente para nosotros. Con estas palabras iniciales solo quiero evidenciar el enorme compromiso personal que para mí representa trabajar para mejorar el sistema de educación superior, especialmente el público. Comparto las palabras de Alberto Lleras Camargo, quien afirmó en 1947, que “hay que abrir a todo colombiano una esperanza cierta, una oportunidad operable, una expectativa legítima. Eso hacen las escuelas”.

Universidad pública y estatal Tanto la nueva ley de educación superior como la dirección de la Universidad deberán tener como referencia la concepción de universidad pública y estatal que el General Santander, desde la Vicepresidencia de la Gran Colombia, materializó con la creación de la Universidad Central de la República, con sedes en Caracas, Quito y

Bogotá. Esta fue la primera expresión jurídico-institucional de universidad pública, la cual comenzó a funcionar hacia 1830. Esa institución es la génesis de la Universidad que tendré oportunidad de dirigir a partir del día de hoy. Digo génesis, porque hacia los años 50 del mismo siglo, la sede de Bogotá de esta primera Universidad Central fue clausurada. Pero en 1864, José María Samper presentó al Congreso un proyecto de ley para la creación de lo que llamó Universidad Nacional de los Estados Unidos de Colombia, manteniendo el espíritu de universidad pública propuesto por Santander, quien ya en 1826 había afirmado: “Sin un buen sistema de educación pública y enseñanza nacional no puede difundirse la moral pública y todos los conocimientos útiles que hacen prosperar a los pueblos”. El 22 de septiembre de 1867, en el Gobierno de Manuel María Santos Acosta, el Congreso expide la Ley 66 con la cual se crea la Universidad Nacional de los Estados Unidos de Colombia. En los bienes entregados para su funcionamiento, tales como el Observatorio Astronómico, vecino del Claustro de San Agustín y administrado actualmente por la Universidad Nacional, comenzaron a funcionar las facultades de Artes y Oficios, Derecho, Medicina, Ciencias Naturales y Filosofía. La recién fundada Universidad contó con 335 estudiantes provenientes de varias regiones del país y 45 profesores. Se designó como

primer rector al Dr. Ezequiel Rojas, quien por quebrantos de salud decidió no aceptar; en su reemplazo fue nombrado el Dr. Manuel Ancízar. La Universidad creció en reputación, número de alumnos, competencia y profundidad en las enseñanzas hasta consolidarse como alma máter de la educación superior colombiana. En la presidencia de Alfonso López Pumarejo se expidió la Ley Orgánica de la Universidad (Ley 68 de 1935), con la cual el Gobierno emprendió la construcción de la ciudad universitaria para reunir las escuelas y crear nuevas facultades. En 1936 se incorporó la Escuela de Minas de Medellín y, dos años más tarde, la Escuela de Agricultura Tropical de Medellín. Los antecedentes de la Sede Manizales se remontan a 1946, cuando el gobernador José Jaramillo Montoya y el rector Gerardo Molina promueven su creación. La Sede Palmira se originó con la incorporación a la Universidad Nacional, en 1964, de la Escuela Superior de Agricultura Tropical. La creación de las sedes de frontera en Leticia, San Andrés, Arauca y Tumaco se da en la década de los 90, durante la rectoría del profesor Guillermo Páramo. La Universidad Nacional, en las últimas décadas, no ha sido ajena a las reformas. En 1964, el profesor José Félix Patiño asumió la Rectoría de la Universidad en medio de una profunda crisis: la Universidad no generaba credibilidad en la sociedad, vivía en continua pugna


Educación

En las reformas académicas mencionadas, un tema de permanente discusión, tanto interna como externa, ha sido sin duda la cobertura, que hoy llega a 40.000 estudiantes de pregrado y 8.000 de posgrado, de los cuales 1.000 son estudiantes de doctorado; la planta docente hoy la constituyen cerca de 3.000 profesores. Ha habido importantes iniciativas para aumentar aún más la cobertura, pero cuidando siempre la calidad académica, sin caer en la tentación de la virtualidad total y con la conciencia plena de saber que la tecnología no nos ahorra tiempo o recursos, solo los reparte de otra manera. Y es que, según las condiciones de cobertura, la evolución de la mayor parte de los sistemas de educación superior en el mundo puede caracterizarse formalmente mediante tres etapas, como lo hizo mediante múltiples análisis el profesor Martin Trow de la Universidad de California desde la década del 70: Una primera etapa, cuando las tasas de cobertura son menores al 15% de las personas en edad de ingresar a la universidad; bajo estas condiciones se considera la educación universitaria como un privilegio. La segunda etapa se caracteriza por el aumento de la demanda de estudiantes que quieren ingresar a la educación superior. Internacionalmente, se ha identificado esta etapa como la masificación de la educación universitaria, y se estima que se presenta cuando se alcanzan tasas de cobertura nacionales entre el 15% y el 50% del grupo de edad en condiciones de ingresar a la universidad. En esta etapa se identifica la educación universitaria como un derecho, para aquellos que cumplen ciertos criterios de preparación. En la tercera etapa se cubren tasas de cobertura mayores al 50% y la sociedad pasa a considerar la educación universitaria como una obligación. Esta etapa se caracteriza por buscar universalizar la educación superior. Cada una de estas etapas determina características especiales para diversos tipos de universidades. Así, las instituciones de élite buscan formar el carácter y el espíritu de sus estudiantes, como, por ejemplo, lo propuso Wilhelm von

La Universidad que necesita el país La Universidad Nacional presenta, actualmente, una mezcla de algunos elementos que caracterizan a las universidades de élite como el estar físicamente separadas de su entorno y tener un examen propio de acceso, lo que le permite seleccionar muy buenos estudiantes. También tiene características del tipo de universidades que ofrecen programas académicos para las profesiones, con un aumento considerable de la cobertura. Este hecho indica que en su historia reciente, la Universidad ha incrementado continuamente los cupos y programas académicos sin hacer grandes modificaciones en su infraestructura o en su planta docente. Este proceso ha llevado a aumentar la cantidad de estudiantes por profesor, a recurrir al apoyo de estudiantes de posgrado para cubrir las actividades docentes de pregrado y a incrementar considerablemente la nómina temporal de funcionarios administrativos, entre otros. La coyuntura actual es muy importante porque definirá el rumbo de la Universidad Nacional de Colombia. Ampliar la cobertura sin contar con la capacidad para atender a los nuevos estudiantes tendería a convertirnos en una universidad de acceso universal, en detrimento de la calidad académica. El camino que la última administración, liderada por el profesor Wasserman, ha trazado para la Universidad Nacional de Colombia es el de transformarse en una Universidad de investigación. En este sentido, es preciso mencionar los resultados del proceso de Bolonia, que estandarizó el sistema educativo europeo para facilitar los intercambios académicos, facilitó el reconocimiento de títulos, aumentó la confianza recíproca entre instituciones y, así mismo, estructuró el sistema universitario para entregar un primer título certificando la formación de profesionales (que es el Bachelor). De esta forma el sistema europeo ha tendido a emular el sistema universitario de los Estados Unidos. Ese enfoque tiene sus ventajas. Sin embargo, considero que la Universidad Nacional debe incentivar la formación integral de ciudadanos y no exclusivamente de profesionales. Esto quiere decir que nuestra Universidad buscará formar ciudadanos con carácter, es decir, personas que puedan argumentar, dudar metódicamente, ofrecer soluciones para mejorar continuamente lo que enfrentan y, así, abordar prontamente la inves-

Equipo directivo que tomó posesión para el periodo 2012-2015

Vicerrector General

Vicerrectora de la Sede Bogotá

Vicerrector de Investigación y Extensión

Vicerrector de la Sede Medellín

Vicerrector de la Sede Manizales

Vicerrector de la Sede Palmira

Profesor Jorge Iván Bula Facultad de Ciencias Económicas

Profesor Alexánder Gómez Facultad de Ingeniería

Profesor Germán Albeiro Castaño Facultad de Administración tigación autónoma o la solución autónoma de problemas. Este sería nuestro propio camino educativo, que no es el de Bolonia ni el de los Estados Unidos. Necesitamos una Universidad que responda a las condiciones propias del sistema de educación colombiano y sea reconocida internacionalmente por su perfil investigativo; una Universidad preparada para ofrecer las respuestas a las preguntas que aún no nos hemos formulado y, no menos importante, una Universidad que vuelva su mirada hacia la formación prima-

Profesora María Clemencia Vargas Facultad de Odontología

Profesor Carlos Salazar Facultad de Ciencias Agrarias

Profesor Raúl Madriñán Facultad de Ingeniería y Administración

13 de mayo de 2012

El reto de la cobertura

Humboldt a comienzos del siglo XIX para el sistema educativo universitario alemán. Al masificarse el acceso a la educación superior, las universidades también deben brindar formación para las profesiones o para el trabajo, que es una educación mucho más técnica. Este tipo de universidades son necesarias para mantener las condiciones tecnológicas actuales y, con ello, nuestro estándar de vida y la misma civilización en el planeta. En este sentido preparan, principalmente, a las élites técnicas y económicas de las naciones. Finalmente, las universidades con acceso universal se dedican a preparar a gran parte de la población para adaptarla a los rápidos cambios sociales y tecnológicos. En el país coexisten hoy estos tres tipos de universidades.

Secretaria General

Profesora Catalina Ramírez Facultad de Ciencias

155

interna y con una amplia fragmentación institucional. La Universidad contaba con algo menos de 8.000 estudiantes, 27 facultades y 32 carreras. La reforma llevada a cabo, con el lema “Integración como mecanismo para el desarrollo”, permitió agrupar todas sus carreras en 12 facultades pertenecientes a las 4 sedes y se creó el Consejo Superior como máximo órgano de gobierno. (Hoy, el Doctor Patiño es uno de sus honorables miembros). La llamada “Reforma Patiño” representó un salto sustancial para la Universidad y sirvió de guía para las demás universidades del país. Durante las rectorías de los profesores Antanas Mockus, Guillermo Páramo, Marco Palacios y Moisés Wasserman se llevaron a cabo importantes reformas académicas que le imprimen a la actual Universidad Nacional un carácter académico moderno y flexible. Sabré aprender de los esfuerzos y experiencias del pasado, para entender la situación que hoy en día vive la Universidad y enfrentar los problemas que la aquejan.

7


8

Educación ria y secundaria, porque la educación debe ser considerada como un sistema integral. Como decía Karl Popper, “no existen disciplinas ni áreas de aprendizaje o indagación: solamente existen problemas y la urgencia de resolverlos”. La actitud crítica requiere la promoción permanente dentro del sistema educativo de los valores de la autonomía y la responsabilidad. Estos valores deben permear nuestro sistema educativo por completo. Son estas características importantes las que deberán discutirse necesariamente como parte del proceso de construcción de una nueva ley de educación superior para el país. Con esto en mente, formulé mi propuesta: Calidad académica y autonomía responsable, que me servirá como guía durante la rectoría 2012-2015 y me permite mencionar los mayores problemas y retos que la Universidad enfrenta actualmente.

Directora de la Oficina de Relaciones Internacionales e Interinstitucionales (ORI)

Director encargado de Unimedios

Directora jurídica

recursos puestos a disposición por la Universidad y lograrán una adecuada conexión con la oferta de soluciones a las necesidades y problemas. El Sistema de Acompañamiento Estudiantil será parte del bienestar integral que la Universidad ofrecerá a sus estudiantes; este promoverá, al mismo tiempo, las capacidades de emprendimiento, propenderá por vincular a los estudiantes –desde los primeros semestres– a las labores académicas a través de monitorías y aumentará la posibilidad de movilidad académica sin desatender los programas actuales. Sin dar la espalda a la educación media, y con el ánimo de contribuir a su mejoramiento, se fortalecerán los exitosos programas de posgrado, de reciente creación, orientados al mejoramiento de la formación de los maestros de educación básica y media; así mismo, reconociendo la brecha entre la educación media pública y privada, pondré a consideración del Consejo Superior un programa de admisión especial para los mejores bachilleres de colegios públicos.

la nación. Sin este apoyo cualquier esfuerzo será insuficiente.

tes nacionales. Reitero entonces la invitación pública que he hecho a toda la comunidad académica para mantener discusiones abiertas y constructivas, ante procesos como la formulación del nuevo proyecto de ley de educación superior. La Universidad, en muchos aspectos es una imagen a escala del país y le debe a la sociedad colombiana su existencia; tiene, por eso mismo, el deber y la responsabilidad de servir de modelo y ejemplo en el debate de las ideas y de las posiciones contrarias a través de la discusión crítica y civilizada. Esta actitud crítica deberá permitirnos promover la autonomía universitaria de manera responsable con el país y sus necesidades. Como lo manifesté en mi programa para el proceso de designación de rector, la Universidad Nacional de Colombia mantendrá su independencia y no entregará su autonomía a intereses privados o políticos internos o externos. Debo reafirmar, en todo caso, que no caeré en la inacción por buscar consensos imposibles. Los desencuentros podrán ser frecuentes, pero estoy preparado: más de 30 años de vinculación a la Universidad me imponen el compromiso de velar sin claudicaciones por el interés de la Institución. A los escépticos les anuncio que esta será una Rectoría que evitará la exposición de ideas menores revestidas con palabras mayores (que es la mejor definición de demagogia) y superará el diagnóstico y la documentación de nuestras debilidades para pasar a la acción. Será una Rectoría tolerante, pero no indiferente; necesitaré el apoyo decidido, real y efectivo, de la comunidad universitaria y del Gobierno Nacional, de lo contrario mi gestión será como un intento por sanar una fractura retocando la radiografía. Permítanme cerrar estas palabras citando a Alberto Lleras Camargo, cuando al recibir el grado honoris causa en Filosofía y Letras de la Universidad de los Andes dijo: “En mi opinión no existe catálogo de prioridades en las necesidades de la República, con ser tan variadas e intensas. Por sobre todas las exigencias está esta de la educación, antes que los caminos, que las armas, que los hospitales, que la técnica, que la comida, que la higiene y la casa, porque todas las formas de desarrollo de un país han de subordinarse al hecho absoluto de que no puede hoy haber, como sí las hubo en la antigüedad, naciones grandes sumidas en la ignorancia”.

Profesora Catalina Arévalo Facultad de Ciencias

Profesor Juan Manuel Tejeiro Sarmiento Facultad de Ciencias

Nancy Stella Cruz Gallego

155

13 de mayo de 2012

Calidad académica En primer lugar, la Universidad debe, ante todo, fortalecer la calidad académica de sus programas. Para ello, es preciso realizar los ajustes necesarios a la reforma académica realizada en el 2009. El fortalecimiento académico debe involucrar la promoción activa de la autonomía como valor fundamental del sistema educativo. La autonomía permite construir un sistema centrado en los estudiantes, es decir, en los procesos de aprendizaje en contraste con aquellos sistemas con énfasis en los procesos de enseñanza. La autonomía le permite al estudiante asumir conscientemente la responsabilidad directa en su proceso de aprendizaje. El conocimiento se aborda entonces de una manera crítica y activa y no de una manera pasiva, es decir, los estudiantes pueden realizar discusiones civilizadas y dudar de lo establecido y de los criterios de autoridad en el conocimiento. La responsabilidad es un complemento implícito y necesario en un proceso educativo autónomo. Por otra parte, sin necesidad de construir en Colombia un sistema educativo centrado en la autonomía como valor central en los procesos de aprendizaje, podemos hacer un esfuerzo institucional en el nivel universitario para promoverla efectivamente. Permítanme mencionar, en este sentido, un sistema novedoso y audaz que ha implementado la Universidad Nacional de Colombia, que le otorga a cada estudiante un cupo de créditos académicos para que lo utilice en el desarrollo de su carrera con un elevado nivel de autonomía. Este sistema promueve la responsabilidad del estudiante y le confiere autonomía para trazarse la ruta de formación dentro de la Universidad, al tiempo que le permite un amplio nivel de flexibilidad en ese proceso formativo, lo que incentiva un enfoque interdisciplinario. Este proceso, ya implementado, necesita de algunos ajustes; la Universidad debe cumplir institucionalmente una función de apoyo y acompañamiento para lograr que los estudiantes “aprendan a aprender” y establezcan efectivamente una ruta de formación para la construcción autónoma del conocimiento, acorde con sus intereses y capacidades, que optimice el desarrollo de sus cursos, trabajos y tesis de grado, como el centro de su proceso de aprendizaje. Así, los estudiantes utilizarán mejor los

Infraestructura y patrimonio En segundo lugar, es inevitable abordar el tema de la situación crítica de la infraestructura y patrimonio que enfrenta la Universidad Nacional de Colombia. Sin un adecuado soporte de infraestructura no es posible que la Universidad conserve o fortalezca la calidad académica de sus programas y, menos aún, que pueda aumentar la cobertura. Tenemos una situación especialmente delicada en la Sede Bogotá: varias de sus edificaciones se encuentran en avanzado estado de deterioro, al punto que algunas han debido ser evacuadas y clausuradas. No se ha logrado poner en funcionamiento el Hospital Universitario, lo que ha repercutido enormemente en la calidad y reputación de este “patrimonio académico” de nuestra Universidad. Con relación a esta situación hago un llamado urgente al Gobierno Nacional, para que apoye la aprobación de una partida presupuestal especial que nos permita modernizar la infraestructura de la Universidad Nacional, con la seguridad de que este esfuerzo redundará en la calidad académica y en la presencia de la Universidad Nacional en la vida de

Gestión administrativa El tercer y último punto principal de mi propuesta está relacionado con la gestión administrativa. Como lo indicó el informe de la evaluación internacional realizada a la Universidad por la Asociación de Universidades Europeas a través de su Programa de Evaluación Institucional, enfrentamos una “burocracia dice el informe casi paralizante y antieconómica”. En este campo deberemos emprender una ambiciosa reforma administrativa, con un gran salto, porque un abismo no se supera con pequeños saltos; necesitamos una gestión administrativa que nos permita hacer efectiva la autonomía universitaria hasta las unidades académicas básicas. El objetivo fundamental es que el nivel central de la Universidad se dedique a formular la política académica y a controlar su ejecución mientras las sedes, facultades y unidades académicas básicas se dedican a ejecutar con eficiencia. Esto es lo que he expresado como centralización académica y descentralización administrativa. El valor fundamental en este proceso debe ser la confianza, que nos permitirá establecer una estructura administrativa mucho más eficiente. Los tres puntos señalados anteriormente son el eje de mi programa. Confío en el decidido apoyo del Gobierno nacional y en el empeño de la ministra María Fernanda Campo para ayudarnos a fortalecer el más importante centro de educación superior pública del país. Compartimos los mismos objetivos, cuando afirma usted que “[…] la principal locomotora que tiene un país para salir adelante, superar la pobreza, reducir las grandes brechas de inequidad, para poder formar unos seres humanos que puedan ser competentes y competitivos en un entorno globalizado, es la educación de calidad”.

El compromiso es construir nación Durante el proceso que antecedió a mi designación, los aspirantes hemos coincidido en el diagnóstico de los principales problemas que padece la Universidad Nacional, que también representan las mayores inquietudes de la comunidad universitaria, algunas de las cuales deben manifestarse en los deba-


Educación

María Fernanda Campo,

Ministra de Educación Nacional

Ser Rector de la Universidad Nacional de Colombia no es solo liderar el desarrollo académico de una Institución, sino que es un compromiso constante con el progreso del país que implica el trabajo continuo y articulado con todos los demás actores del sistema de educación. Tenemos claros los ejes que guían nuestra política educativa; le corresponde al Rector alinear sus esfuerzos con planes estratégicos que le permitan a la Universidad liderar e impulsar la educación superior que requiere nuestro país.

Calidad y pertinencia Para mejorar la calidad, el nuevo Rector recibe una Universidad con la acreditación institucional de alta calidad por 10 años, con el 96% de los programas de pregrado acreditados, con el reconocimiento de la Asociación Europea de Universidades y con estudiantes que sobresalen todos los años en las pruebas Saber Pro. Sin embargo, el camino por recorrer es todavía muy largo. El trabajo en la academia es continuo, los planes de mejoramiento institucionales y de programas no dan espera. Es necesario seguir consolidando la reforma académica en los 94 programas de pregrado y los 343 de posgrados, robusteciendo la reforma estudiantil y asegurando que los más de 6 mil estudiantes que se gradúan anualmente sean profesionales exitosos y con todo el reconocimiento de nuestra sociedad. Con relación a nuestra política de disminuir las brechas en acceso y permanencia entre regiones y poblaciones diversas, la Universidad Nacional es buen ejemplo de regionalización de la educación superior a través de sus ocho sedes. El Programa Especial de Admisión y Movilidad Académica entre las sedes es una fuente de motivación para los jóvenes en las regiones fronterizas que necesitan de tanto desarrollo.

Bienestar e investigación Adicionalmente, gracias a sus programas especiales para atender población diversa, afrodescen-

9

“Un compromiso constante con el progreso del país” Así definió la ministra de Educación Nacional, María Fernanda Campo, lo que significa ser Rector de la Universidad Nacional de Colombia. En su discurso, durante la ceremonia de posesión del profesor Ignacio Mantilla como rector para el periodo 2012-2015, destacó el liderazgo de la Institución en el sistema de educación superior del país y enumeró algunos de sus principales retos. dientes, indígenas, discapacitados y mejores bachilleres de municipios pobres, la Universidad Nacional es un ejemplo de equidad para las otras universidades del país. No obstante estos avances, es necesario continuar mejorando las pertinencia de los programas y acercarse más a los sectores sociales y productivos en las diferentes regiones del país. Y es prioritario, también, fortalecer el Sistema de Bienestar Universitario con el fin de asegurar las condiciones básicas que necesitan los estudiantes para un mejor desempeño académico y poder así disminuir el riesgo de la deserción y asegurar la terminación de sus estudios en el tiempo establecido en cada carrera. Sin lugar a dudas, para educar con pertinencia e incorporar innovación en la educación, la Universidad Nacional hoy es el reflejo de varios años de trabajo continuo construyendo una Universidad de investigación, con un 36% de docentes de su cuerpo profesoral con nivel doctoral, con 487 grupos de investigación reconocidos por Colciencias y con el 31% de programas de doctorado del país. Pero el camino sigue siendo cuesta arriba, se debe ampliar la consecución de recursos externos para la investigación e innovación y fortalecer el Fondo de Investigación. Trabajar las diferentes modalidades de la extensión universitaria, seguir interactuando en los comités Universidad-Empresa-Estado de tal forma que a partir del conocimiento se generen empresas y se creen verdaderos procesos de innovación para el desarrollo del país.

Gestionando la excelencia Finalmente, con el propósito de fortalecer la gestión para ser modelo de eficiencia y transparencia, es claro que en una Institución tan compleja como la Universidad Nacional de Colombia, cualquier indicador no es suficiente y los resultados de un Sistema de Mejor Gestión no son inmediatos. Sin embargo, la Universidad debe seguir trabajando firme y fuertemente en su estructura organizacional inter e intra sedes, en sus procesos de planeación académica y financiera, en el análisis de sus actividades académicas, administrativas y presupuestales y en la formalización de los procesos y procedimientos de cada una de sus áreas. Todo esto con el fin de convertirse en el mejor ejemplo de

eficiencia y transparencia para el Sistema Universitario Estatal. Estamos seguros de que todas estas acciones se verán reflejadas a nivel internacional en un mejor posicionamiento de la Universidad Nacional en los diferentes escenarios, pero ante todo serán una fuente muy valiosa para nuestro proceso de diálogo sobre la educación superior porque alimentarán la discusión con argumentos sólidos que enriquecerán el debate público. En fin, la principal Institución académica del país debe ser en este diálogo, el espacio en donde germinen las ideas para dar solución a los grandes problemas de inequidad social que enfrentamos en nuestro país y en donde la educación superior incluyente, con equidad y de calidad, juega un papel fundamental.

Bienvenida del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, dad, contribuyen hoy al desarrollo de nuestro país. El doctor Ignacio Mantilla recibe en buen momento un gran patrimonio nacional, con importantes desafíos por delante. El país puede estar tranquilo con su elección, realizada por el Consejo Superior en el marco de un proceso transparente y autónomo, como siempre lo han sabido hacer en esta Universidad. La educación de calidad es un propósito común y estamos en obligación de unir esfuerzos alrededor de este objetivo. Sé

que la Universidad Nacional –por su prestigio, seriedad y buen juicio– seguirá contribuyendo a la construcción de espacios de diálogo y consenso. Lo cual permitirá que más colombianos tengan oportunidades de formación y que más jóvenes sean reconocidos por su talento. Somos conscientes de que, para ello, es necesario apoyar aún más a las universidades públicas. Por eso, este año se distribuirán, además de los 2,2 billones de pesos, 150.000 millones de pesos adicionales, tanto para fortalecer

su funcionamiento e inversión como para robustecer su base presupuestal. A partir de hoy, el rector Mantilla se pone al frente de un verdadero “templo del saber”, que a todos nos enorgullece. Sé que seguirá cosechando generaciones de ciudadanos bien preparados, listos para contribuir al progreso y a la prosperidad de todos los colombianos. ¡Muchas felicitaciones y muchos éxitos, y cuente con el apoyo y acompañamiento permanente del Gobierno nacional!

155

La Universidad Nacional es un tesoro para los colombianos, un campus pluralista e incluyente, que a lo largo de estos 145 años les ha brindado oportunidades a tantos jóvenes. Hoy, le debemos toda nuestra gratitud al saliente rector, el doctor Moisés Wasserman, por haber consolidado la investigación y la calidad académica en esta institución. Son casi 40.000 diplomas los que ha firmado el doctor Wasserman, como constancia de los ciudadanos que, a través de una formación integral de cali-

13 de mayo de 2012

al nuevo rector de la Universidad Nacional de Colombia, Ignacio Mantilla.


Innovación

155

13 de mayo de 2012

Unimedios

El profundo universo de las algas y sus prolíficas virtudes son el objeto de estudio de un grupo de investigadores que no ha parado de sumergirse, desde hace cinco años, en los secretos de este singular organismo. Ahora descubrieron lo que puede hacer la diminuta Chlorella vulgaris, una variedad propia de aguas dulces. Este espécimen verde, de forma esférica, mide entre 2 y 10 micras (milésimas de milímetro) y tiene una capacidad enorme para atraer grasas y aceites inmersos en aguas residuales. Para el caso del estudio, se utilizaron las aguas procedentes de una empresa de cebos, que son tratadas con diferentes técnicas físico–químicas para luego devolverlas al medio. Esta microalga se halla en ríos, lagos, humedales e incluso en suelos húmedos. Una de las razones para utilizarla es su fácil adaptación y supervivencia en fuentes hídricas con altos grados de contaminación. Además, tiene la capacidad de consumir materia orgánica. El biólogo Luis Carlos Montenegro y el ingeniero químico Rubén Darío Godoy, de la Universidad Nacional de Colombia, y Alejandro Herrera, ingeniero químico de la Universidad de América, pudieron comprobar en el Laboratorio de Cultivos de Algas que, en un litro de agua con cebo, las microalgas “devoran” entre el 20% y el 30% de este. En primer lugar, se tuvieron que identificar las condiciones adecuadas para su cultivo. Luego se efectuó la toma de muestras y su caracterización (demanda química de oxígeno –DQO–, oxígeno disuelto, aceites, grasas y pH) antes del tratamiento. Posteriormente, se llevaron a cabo experimentos que incluyeron dos factores: disolución de grasas y pretratamiento. Gracias a estos, se determinó qué concentración máxima de materia oleaginosa podían degradar las algas y si estas trabajan mejor solas o en compañía de otros microorganismos. “Introdujimos las algas en botellas llenas de agua cargada de grasa, con buenas condiciones de luz y temperatura; esperamos ocho días y observamos que el contenido de cebo disminuía ostensiblemente”, recuerda Montenegro, experto en esta variedad de seres vivos que, aunque parecen plantas, no lo son. El estudio determinó que la unión de microalgas y microorganismos (como bacterias y hongos) redunda en una remoción de contaminantes orgánicos más eficiente. Según el biólogo, la microalga se encarga de hacer fotosíntesis y producir oxígeno, el cual es consumido por otras bacterias que también degradan la materia orgánica presente en estos desechos. De esta manera, la disminución de la demanda química de oxígeno, para estos tratamientos, se registró entre el 35% y el 76%, con respecto al comienzo del proceso: “Una medición que muestra la reducción de materia orgánica presente en los líquidos contaminados”. En cuanto a las grasas y aceites, estos se reducen hasta 80%. Y, adicionalmente, se presenta una oxigenación hasta diez veces mayor que al comienzo de estos procedimientos.

microalgas

Hallan que devoran contaminantes Chlorella vulgaris es un pequeño y prodigioso organismo que absorbe los residuos sólidos de las aguas impuras. Biólogos e ingenieros comprobaron que puede eliminar entre un 20% y un 30% del material indeseable de un litro de líquido. Esta podría ser una solución viable y económica de descontaminación hídrica para fábricas y pequeñas localidades.

Foto: Víctor Manuel Holguín/Unimedios

Fernando García Ardila,

Las algas ayudan a disminuir el contenido de materia orgánica (aceites y grasas), y son más efectivas cuando trabajan en asocio con hongos y bacterias.

Complemento estratégico Los científicos destacan que trabajar con C. vulgaris tiene ventajas enormes para la preservación del medioambiente, así como para las compañías colombianas que producen desechos, pues su utilización abaratará los costos de tratamiento por el hecho de ser un organismo de fácil consecución y aplicación. Los expertos aseguran que, en la actualidad, las técnicas para tratar el agua no son del todo eficientes, porque son sistemas muy básicos que dejan contaminantes; por ejemplo, las lagunas de sedimentación y oxidación no tienen la capacidad de disminuir las concentraciones de materia orgánica y metales pesados (cromo, cadmio, plomo). El profesor Montenegro acla-

ra que el tratamiento desarrollado por la UN complementará los usados comúnmente por las empresas para refinar la purificación del agua. Consistiría en la instalación de una piscina tratada con microalgas y microorganismos. Lo más interesante es que este método se adaptaría a municipios y veredas con plantas de tratamiento deficientes o inexistentes. “En estos lugares las aguas residuales están contaminadas principalmente con materia orgánica. Es un proceso extremadamente económico y fácil de llevar a cabo, para liberar agua más limpia a los ríos”, asegura.

aguas subterráneas, que se extienden por 5.848 km2. Estos lugares pueden constituirse en el hábitat de la benéfica Chlorella vulgaris. Se estima, además, que la demanda hídrica total en el país es de 35.877 mm2 anuales, de los cuales el 54% va al sector agrícola; el 19%, al sector energético; el 7%, a la actividad doméstica; el 7%, a la acuícola; el 6%, a la pecuaria; el 4%, a la industrial; y el 1,4%, al sector de servicios. Dichas esferas necesitan métodos de descontaminación de las aguas. Tras el proceso de absorción del material residual, las micro-algas no sufren daño, ya que permanecen vivas. De manera que existe la posibilidad de reutilizarlas en la producción de combustibles, pigmentos, antioxidantes (para evitar enfermedades) y alimento para peces. ¡Unas pequeñas pero efectivas máquinas naturales!

Potencial La rica biodiversidad con la que cuenta Colombia incluye a las fuentes hídricas, cuya oferta superficial alcanza los 71.800 m3 al año, a ella se suman las reservas de

Foto: Archivo particular

10

“El siguiente paso es emplear las algas en tanques de oxidación de empresas y trabajar directamente ahí, para escalar el proyecto”, dice biólogo Luis Carlos Montenegro.


Salud

11

Con tecnología nacional tratarán

Un mejor tratamiento En la búsqueda de tratamientos menos agresivos, ingenieros de la Universidad Nacional de Colombia en Manizales y dermatólogos de la Universidad de Caldas articularon sus saberes, con la colaboración del oncólogo Juan Paulo Cardona. Fue así como el profesor Jorge Hernán Estrada de la UN fue seleccionado para fabricar un electroporador, un equipo de alta tecnología que permite efectuar un tratamiento localizado denominado electroquimioterapia, pero que, por sus costos, aún no se utiliza en América Latina (en Europa, donde ha sido exitoso, cuesta el equivalente a 120 millones de pesos). “La técnica hace que la quimioterapia sea más efectiva, y como el medicamento se aplica de manera local, se requieren dosis inferiores y se ocasionan menos efectos colaterales. Por tanto, minimiza el daño hecho al paciente”, explica

cáncer de piel

El electroporador, un sofisticado equipo que se usa en Europa para tratar tumores malignos, ahora será fabricado en Colombia gracias al trabajo conjunto entre las universidades de Caldas y Nacional. El modelo permitirá mayor seguridad en los tratamientos y reducirá los costos para los pacientes.

el doctor Wilson Galvis Franco, del grupo de Dermatología.

Como una picadura La electroquimioterapia consiste en inyectar el medicamento directamente sobre el tumor. Para ello, se ubican los electrodos (conductores eléctricos utilizados para hacer contacto con un material no metálico) en la zona afectada, bien sea sujetándolos con pequeñas pinzas o tenazas, bien introduciendo agujas si la lesión es más interna. A continuación, se aplican los impulsos eléctricos, que ayudan a que la medicina ingrese más fácil y se absorba mejor. Esto sucede porque la electricidad dilata los poros de las membranas de las células cancerosas. Como consecuencia, el medicamento entra en una proporción mayor y las mata solo a ellas. El equipo consta de un ge-

celular y genética. Además, es una alternativa para personas que no hayan respondido a tratamientos convencionales, como la extirpación por vía quirúrgica, la quimioterapia tradicional o la radioterapia.

nerador de pulsos eléctricos, que están hechos de electrones (partículas subatómicas que rodean el núcleo del átomo). Estos entran al tejido y polarizan el tumor, es decir, hacen que aumente el número de poros en la membrana plasmática celular (que envuelve el citoplasma de la célula). “El dispositivo produce pulsos eléctricos con voltajes muy altos, entre 100 y 1.300 voltios. Pero con tiempos muy cortos de exposición, entre 100 microsegundos y 100 milisegundos (un microsegundo es la millonésima parte de un segundo; un milisegundo es la milésima fracción de un segundo). Se aplican uno o dos pulsos que, aunque son elevados, no alcanzan a producir dolor, debido a que su duración es muy corta; es como una pequeña picadura”, afirma el ingeniero de la UN. La electroporación es un procedimiento utilizado en ingeniería

Innovación

Se han observado mejorías en el tratamiento del cáncer de piel desde su primera aplicación.

Si bien, el equipo conserva las características del modelo europeo, Estrada agregó desarrollos propios. Es el caso del sistema de electrodos, los cuales deben ser adquiridos por cada paciente y desechados luego del uso, a un costo alto que ronda los 1.400 euros (3 millones 300 mil pesos, aproximadamente). El ingeniero utilizó nuevos materiales (en proceso de patente) que se prevé reducirán ostensiblemente el precio. Asimismo, mejoró los sistemas de seguridad, haciendo que la conexión de los electrodos a la red eléctrica se efectúe por medio de un campo magnético que disminuye el riesgo de electrocución del paciente. “Es muy importante conocer y dominar la tecnología, porque en la medida que usemos el equipo podremos introducir innovaciones”, destaca Estrada. Los investigadores dicen que, hasta el momento, ni la tecnología ni los procedimientos se han desarrollado en Latinoamérica, por lo cual el electroporador de la UN es pionero en la región. Lo anterior llevó a la firma brasileña Inventta a seleccionar al grupo de profesionales de la Sede Manizales para apoyar una potencial comercialización del producto, dadas las ventajas tecnológicas y de costos. Una prueba más de que la ciencia y tecnología nacional puede competir con los grandes del mundo.

13 de mayo de 2012

De todos los tipos de cáncer, el de piel es el más común. Según la Organización Mundial de la Salud, al año se detectan entre 2 y 3 millones de nuevos casos y se estima que 12 millones de personas lo padecen. Felipe Jaramillo Ayerbe, director del posgrado y del grupo de investigación en Dermatología de la Universidad de Caldas, asegura que el principal culpable es el deterioro de la capa de ozono y la consecuente exposición a los rayos ultravioleta. Las más afectadas son las personas de tez blanca, para quienes es la enfermedad maligna más frecuente. En Colombia, el perfil epidemiológico muestra que se triplicaron los registros por cada 1.000 pacientes: de 6 en el 2003, se pasó a 17 en el 2005, de acuerdo con el informe del Centro Dermatológico Federico Lleras Acosta, uno de los estudios de referencia nacional. La búsqueda de tratamientos para este mal empezó a comienzos del siglo XX, con el uso de la radioterapia. En los años veinte, con el surgimiento de la oncología, se exploraron otras técnicas, como la quimioterapia, que evolucionó hacia 1940 gracias al uso del gas mostaza (agente activo de armas químicas militares), que eliminaba las células cancerígenas. A pesar de ser un procedimiento efectivo, la quimioterapia tiene efectos secundarios muy adversos, debidos a su alcance sistémico (es capaz de llegar a otros órganos del cuerpo), a su tendencia a destruir todas las células y a que ataca la médula ósea, lo que causa mielosupresión: una baja producción de células sanguíneas que reduce las defensas del cuerpo (inmunosupresión) y, por tanto, lo hace vulnerable a infecciones. Igualmente, produce mucositis (inflamación de las membranas del conducto gastrointestinal), deteriora el folículo piloso, lo que conlleva a la alopecia (caída del cabello), y provoca vómito, náuseas, diarrea, llagas en la boca, cansancio y anemia.

155

Unimedios

Fotos: Andrés Almeida/Unimedios

Ana María Escobar Jiménez,


12

Salud

Fallas cerebrales se verán en 3D Expertos en eléctrica y automatización localizarán y “dibujarán”, con mayor exactitud y calidad, los problemas neuronales, gracias al desarrollo de algoritmos que transforman señales eléctricas en imágenes. El procedimiento evitará cirugías innecesarias y funcionará de manera similar a un sistema de posicionamiento satelital.

Harrison Rentería, Unimedios

La precisión en medicina es una cuestión de vida o muerte; más aún si se trata de problemas en el cerebro, órgano en el que es necesario saber con exactitud dónde y cómo se originan las fallas neuronales. En la actualidad, la electroencefalografía (EEG) es el método usado con mayor frecuencia para conocer la actividad eléctrica de este poderoso y entramado “procesador” natural, que ejecuta las funciones especializadas de nuestra vida diaria. El problema, según coinciden los miembros del Grupo de Automática de la Universidad Nacional de Colombia en Medellín (Gaunal), es que con dicho procedimiento no se puede extraer suficiente información sobre lo que pasa dentro de la intrigante “cabina de pilotaje” que es el cerebro. Lo que hace la EEG es captar las señales de las neuronas a través de electrodos dispuestos sobre el cuero cabelludo del paciente. Los datos son trasferidos a una máquina que, luego del respectivo procesamiento computacional, imprime unas curvas de movimiento, similares a las de los sismógrafos para detectar temblores de tierra. Si bien la técnica es útil, tiene bastantes limitaciones debido a que algunas señales son casi indescifrables para los especialistas, en la medida en que indican que algo anda mal, pero no precisan ni qué ni dónde.

155

13 de mayo de 2012

Una “foto” con señales Los expertos de la UN diseñaron un método que aprovecha los reportes de la EEG y los transforma en imágenes detalladas, en tercera dimensión (3D), de la zona del cerebro en crisis. Para entender mejor cómo funciona la conversión de las señales en figuras inteligibles, José David López, investigador principal del proyecto, pone como ejemplo la forma en que se detecta la actividad sísmica.

“Cuando hay un temblor, diversos sensores instalados en la superficie alrededor de la Tierra se activan y cada uno mide una potencia de energía diferente, lo que hace posible triangular la ubicación original, de la misma forma como lo hacen los sistemas de posicionamiento satelital”, explica. De manera similar se aprovechan y analizan las señales de energía de las neuronas, obtenidas mediante el encefalograma, con el fin de determinar la anchura, la longitud y la profundidad de las ondas emitidas. Para ello se acude a fórmulas matemáticas y algoritmos especializados, que permiten reconstruir en imágenes 3D la actividad cerebral en el sitio afectado. Se trata de una técnica novedosa, que les permite a los médicos saber cómo proceder clínicamente. El director del Gaunal, Jairo Espinosa, especifica que con el electroencefalograma se adquiere la intensidad eléctrica mientras las neuronas trabajan, pero esa señal es material en bruto, “como un ruido”, que se debe descifrar. El trabajo de los ingenieros de la UN consiste en encontrar la coherencia entre ese conjunto de frecuencias y localizar la región que provoca la actividad anormal en ese momento. Una vez se tienen las imágenes es posible detectar problemas diversos (como Parkinson, lesiones en la médula espinal, derrames y falencias auditivas), así como revelar el comportamiento cerebral para hacer estudios de drogas y de la epilepsia. El reto es concretar el método preciso con un software médico que tome las “fotos” del comportamiento tridimensional del cerebro. El proyecto cuenta con el acompañamiento de centros de neuroimágenes de Inglaterra y Bélgica que han desarrollado técnicas para problemas de este tipo. Los expertos agregan que el objetivo es aprovechar un poder computacional mucho mayor que el de la actualidad, con algoritmos que se encarguen de hacer la reconstrucción del lugar deseado,

Las señales que se obtienen tradicionalmente con el electroencefalograma son algunas veces indescifrables incluso para los médicos.

para que luego el computador tome esa información y la organice en forma de datos. Ellos también están incursionando en la ubicación de focos epilépticos o regiones de la corteza cerebral responsables de las crisis. “De allí surgen enfermedades crónicas, dado que se manifiestan con ataques recurrentes de descargas eléctricas, excesivas o breves, de grupos de células”, explican. López, que es experto en automatización, resalta: “no hay que estar dentro del cerebro para medir su actividad eléctrica y magnética, sino que lo medimos desde afuera y elaboramos imágenes que cualquiera pueda entender. Queremos ser lo menos invasivos posible”.

Beneficio de alto impacto Según datos de la organización Mundial de la Salud (OMS), en el planeta hay aproximadamente 50 millones de personas con epilepsia. Lo preocupante es que de esta enfermedad derivan diversas alteraciones físicas que llevan a problemas psicosociales, por lo cual es necesaria una detección óptima y oportuna de los males. El doctor Gareth R. Barnes, del Centro de Neuroimágenes de la University College London, señala que cada vez más neurólogos están siendo entrenados en estas técnicas, que ahorran tiempo y

dinero al determinar patologías y procedimientos. El experto británico resalta que el procedimiento desarrollado en la UN no es invasivo; por ende, se pueden evitar cirugías innecesarias: por ejemplo, cuando se elige dónde poner las mallas de EEG intracraneales, en casos de epilepsia se pueden ubicar sin necesidad de remover gran parte del cráneo. Así, se evitará la remoción amplia de regiones del cerebro y solo se extraerá el foco afectado. Sobre este aspecto, un informe de la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (AETS), de España, explica que cuando se detecta un foco epiléptico este “debe estar localizado en una región cuya exéresis (escisión quirúrgica de una parte inútil o perjudicial) no tenga como consecuencia un déficit neurológico y neuropsicológico responsable de incapacidad o de alterar la vida cotidiana del paciente”. Pues uno de los riesgos con las operaciones es remover neuronas sanas que mantienen funciones benéficas. El estudio de identificación de señales que desarrolla el Grupo de Automática, desde hace tres años, se adelanta en asociación con el Hospitalito Infantil de Manizales y el Instituto de Epilepsia y Parkinson del Eje Cafetero, que efectúan operaciones para remover lesiones epilépticas. Estos serán potenciales implementadores del importante adelanto científico de la UN en Medellín.


Salud

Terapias contra

Helicobacter pylori,

ineficientes en Colombia

Investigadores colombianos demostraron que los tratamientos para erradicar la bacteria responsable de la úlcera gástrica no funcionan en el país. Por esto, desarrollaron una prueba molecular que permite establecer, en cuatro horas, si el microorganismo es sensible o no a los principales antibióticos recetados.

Prueba a la colombiana A partir de los resultados del ensayo clínico, los científicos trabajaron en pruebas moleculares y desarrollaron una que permite diagnosticar la resistencia de la bacteria a los antimicrobianos. Para ello, hacen una biopsia del estómago del paciente. Esta prueba diagnóstica del tejido les permite establecer si el H. pylori es sensible o no a los antibióticos e identificar su grado de resistencia. Además, cuesta la cuarta parte del examen tradicional. “Nuestra prueba permite conocer a qué es resistente la bacteria tan solo cuatro horas después de extraerse el ADN. Con la información, el médico toma una decisión sobre los antibióticos que utilizará para su erradicación”, precisa la doctora Alba Trespalacios, profesora del Departamento y la Especialización de Microbiología de la Universidad Javeriana. El diagnóstico convencional implica cultivar el germen y esperar dos o tres semanas para que el resultado sea positivo. Por tratarse de un microrganismo de difícil mantenimiento, en la actualidad no es viable para los laboratorios clínicos efectuar este tipo de procedimientos. En Colombia, por ejemplo, ningún laboratorio hace de manera rutinaria el cultivo ni el

La doctora Alba Trespalacios sostiene un cultivo de H. pylori, con el cual se llevan a cabo los estudios para mejorar el tratamiento de la enfermedad que produce este parásito.

examen microbiológico para determinar la vulnerabilidad del H. pylori a los antibióticos (denominada prueba antibiograma). “El procedimiento desarrollado por nosotros permite identificar las mutaciones de la bacteria ante la presencia de los tres antibióticos. Y, si en la biopsia no se encuentran alteraciones, el médico puede definir con prontitud el tratamiento, qué medicamentos recetar y tener una probabilidad del 98% de matar al microbio”, manifiesta Otero. En un futuro cercano, los investigadores esperan desarrollar una prueba comercial. También se pudo determinar que una de las causas de la resistencia de las bacterias colombianas es una variación en la secuencia de su ADN, diferente a la reportada en otros países, lo que imposibilita el uso de pruebas moleculares desarrolladas en el exterior. Además, encontraron en esta bacteria una mutación que no es frecuente en otros lugares del mundo y, curiosamente, es la más

común en Colombia. Esta es otra de las motivaciones para diseñar un análisis hecho a la medida de la realidad clínica colombiana.

La necesidad de investigar Con estos avances, los expertos esperan educar a los médicos del país y contribuir a que la enfermedad se maneje como infecciosa. “Por falta de información y de estudios, los médicos colombianos formulan de manera empírica los medicamentos para erradicar la infección. Presumen que, como los antibióticos funcionan en otros países, aquí también; con un agravante: no hay un proceso de verificación acerca de si el paciente se curó o no”, dice el docente de la UN. Trespalacios agrega que, en medicina, es común seguir unas guías internacionales para tratar a los pacientes; pero en el caso colombiano, la bacteria tiene mecanismos de resistencia distintos y no se pueden implementar de-

sarrollos hechos en otros lugares. La doctora resalta la urgencia de investigar sobre el H. pylori en el país y en América Latina, para conocer la situación actual de la infección en la región, en donde tiene una prevalencia alrededor del 80% (mientras que en la población mundial es del 50%). En promedio, las personas se infectan a la edad de diez años y la mayor parte del tiempo es asintomática. Solo el 10% de los infectados desarrollan alguna patología grave, como ulceras gástricas, cáncer o linfoma. “El objetivo es seguir investigando y evaluar otras terapias para encontrar las que funcionan aquí. También, combatir la bacteria que causa, en algunos casos, cáncer gástrico, la segunda causa de muerte en el país. Si se logra tratar bien al paciente, con las terapias y medicamentos adecuados, a largo plazo habría un impacto muy grande en la salud pública, porque sería una medida de control del carcinoma gástrico”, concluyen los investigadores.

13 de mayo de 2012

La triple terapia, tratamiento que se recomienda en el mundo para matar a la bacteria Helicobacter pylori, una de las principales responsables de las úlceras gástricas, no sirve en Colombia. A esta conclusión llegaron profesores de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia, del Grupo de Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Ciencias de la Pontificia Universidad Javeriana y del Baylor College of Medicine de Estados Unidos. Por sus hallazgos, los expertos ganaron en 2011 el Premio Nacional de Gastroenterología José Antonio Jácome Valderrama y el Premio Max Meyer de Endoscopia Digestiva. Después de realizar un ensayo clínico con 240 pacientes, los investigadores encontraron que la eficacia de este tratamiento, que incluye amoxicilina, claritromicina o levofloxacina, es del 70%. Pero en el contexto internacional se establece que los tratamientos de erradicación de la infección, para ser considerados efectivos, deben tener una eficacia igual o mayor al 85%. “En el país, cada día son menos efectivos y eficaces los antibióticos que se usan contra este mal. Asimismo, las terapias recomendadas durante los últimos veinte años en el mundo no sirven para tratar el H. pylori”, explica William Otero, internista, gastroenterólogo y epidemiólogo de la Universidad Nacional de Colombia. Los expertos también demostraron que la tasa de resistencia de la población colombiana a estos medicamentos es del 16%, una de las más altas del planeta. Y destacaron que el 80% de los habitantes del país son portadores del agente infeccioso. Por estas razones, no son eficaces los antibióticos para erradicar el microbio que produce úlceras, cáncer, linfomas y otras enfermedades en el estómago.

155

Unimedios

Foto: Andrés Felipe Castaño/Unimedios

Daniela Perfetti R.,

13


14

Agua Carlos Javier Cuervo O.,

Unimedios

El extenso sistema de ciénagas del Departamento del Cesar comprende desde el humedal El Congo –en el municipio de San Martín–, hasta el Costillas, municipio de Pelaya –la zona más al norte–. Todos están interconectados por sistemas fluviales y dependen de los ríos Lebrija y Magdalena. Las cuencas de estas ciénagas son gigantescas cubetas que reciben las descargas de material sólido (sedimentos) que arrastra los ríos, producto de los fenómenos naturales (viento y lluvias), así como de la actividad humana (ganadería y cultivos). Mientras existan altas dinámicas hidráulicas, producto de las anteriores acciones, las cuencas se llenarán de materiales más gruesos rápidamente, lo que preocupa a los expertos. Por otra parte, una serie de malas obras hidráulicas –por ejemplo, canales y tuberías inadecuadas– y el mal manejo de las cuencas (como las del Lebrija y el Magdalena, que aportan gran cantidad de sedimentos), provocan el rápido llenado de los lechos, que no tienen forma de evacuar esos materiales y se convierten así en una gran piscina de inundación, especialmente las ciénagas de Juncal y Vaquero, en el municipio de Gamarra, y la de El Congo. Asimismo, existen grandes diferencias en los procesos de colmatación (acumulación de sedimentos) entre las ciénagas del norte y las del sur, pues estas últimas presentan un desgaste más acelerado que, sumado a la falta de sistemas eficientes de drenaje, hace presagiar el peor final para ellas.

Ciénagas del Cesar desaparecerán en un siglo

Los procesos erosivos de las cuencas, la invasión de pobladores y la mala ejecución de obras de ingeniería han ocasionado inundaciones, afectación de la biota y graves problemas sociales para las poblaciones cercanas a estos inmensos humedales en el norte de Colombia. Según especialistas, algunos tendrían tan solo 100 o 150 años más de vida útil.

155

13 de mayo de 2012

Según Alexis Jaramillo, geólogo y profesor del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Colombia, en zonas como Gamarra no solo se ejecutaron obras hidráulicas mal diseñadas, sino que se han llevado a cabo acciones de dragado sin hacer una buena evaluación del territorio, lo que ha causado múltiples problemas, entre ellos las constantes inundaciones. Asimismo, los procesos de llenado de las cuencas se alteraron por la intervención de pobladores de la zona y por la erosión que ocurre en la vertiente occidental de la Cordillera Oriental, a causa de la deforestación. “Los habitantes han acabado con gran parte de la vegetación. Por eso, el material que se erosiona automáticamente corre hacia el río Lebrija y a todo el sistema hidráulico que alimenta las ciénagas del sur del Cesar. A su alta carga sedimentaria se suma, además, la del río Magdalena, y el problema se multiplica tres o cuatro veces más”, asegura el geólogo. La tasa de sedimentación promedio de una ciénaga en el Caribe puede ser de 0,1 a 0,2 cm por año, en cuanto a materiales arcillosos; pero la situación es tan alarmante en las ciénagas del sur del Cesar que se han estimado tasas de 3 cm por año. Incluso hay sectores en los que se conocen procesos de colmatación hasta de un metro por año. Así pues, existen casos extremadamente preocupantes que involucran a poblaciones cercanas,

Foto: Archivo particular

Intervención y erosión

Obras civiles mal diseñadas, como esta, afectan gravemente a las ciénagas del norte del país.

como ocurre con Juncal y Vaquero y, especialmente, con El Congo, en donde la actividad humana y la exagerada tasa de sedimentación por año inevitablemente la llevarán a su desaparición en cuestión de veinte años, según los cálculos.

Sin planificación El Decreto 1729 de 2002 obliga a la ordenación de las cuencas y a la ejecución de planes ambientales de manejo racional para la protección del recurso hídrico y del territorio. Sin embargo, la norma no se cumple. El Gobierno ha permitido la ejecución de obras civiles que facilitan los procesos de colmatación, entre ellas la construcción de ferrocarriles que servían para transportar el carbón y que no eran compatibles con las dinámicas de los sistemas hidráulicos que allí funcionan. Las líneas férreas y los diques produjeron grandes lagunas y piscinas sedimentarias, por la falta de planificación en los diseños. Por otra parte, existe el problema de la intervención del hombre, porque en épocas de sequía las ciénagas son invadidas por campesinos y terratenientes que apro-

vechan su estado para el pastoreo. En Gamarra y otras poblaciones del Caribe, el Gobierno invierte permanentemente en la restauración de las viviendas, a pesar de las reiteradas inundaciones. Sin pensar que la solución está, según los especialistas, en la reubicación de los pobladores.

Buscan solución Un año y medio atrás, un grupo de investigadores de la UN, liderado por el profesor del Instituto de Ciencias Naturales Orlando Rangel, en asocio con Corpocesar, analizó las características de la zona en cuanto a biota, geología, geomorfología y evolución de las ciénagas. Asimismo, estudió los procesos geológicos naturales que dieron origen a las ciénagas, con el fin de entender su maduración (sus tasas de sedimentación) y colmatación (la velocidad con la que se llenan). Entre los problemas más graves, se identificaron las vías férreas y las carreteras mal ubicadas, tuberías que no respetaron los drenajes y deficientes diseños hidráulicos. “Gamarra está bajo el agua porque a las ciénagas de El Congo,

Juncal y Vaquero les entran tres partes de agua y solamente una se evacúa. Además, a ellas ingresan entre 100 mil y 140 mil toneladas de sedimentos al año, una carga muy alta. Asimismo, presentan un problema muy grave, en cuanto a procesos de colmatación, e incluso, en algunos tramos, el agua alcanza a tapar completamente las casas, lo que ocasiona un problema social muy complicado”, afirma. Varias ciénagas del Cesar se están llenando al año hasta 3 cm y su periodo de vida se reduce ostensiblemente. “Hablamos de un periodo de existencia máxima de 100 o 150 años. Esto es muy grave porque hay comunidades que viven de la pesca en esos sitios”, concluye Jaramillo. Estos ecosistemas están prácticamente destinados a desaparecer. Por ello, se requiere la inmediata participación del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, “para salvar otras ciénagas del departamento, como Morales, Costilla y Zapatosa, en las que los problemas ambientales no revisten máxima gravedad”, como lo asegura el biólogo Orlando Rangel, director del grupo de investigación.


Ecología

15

Fotos: Archivo particular

Reportan malaria aviar a 3.900 m de altura

Fernando García Ardila, Unimedios

El objetivo: hallar malaria aviar en las cumbres de las montañas. El resultado, cuatro géneros de parásitos: Leucocytozoon, Haemoproteus, Plasmodium y Trypanosoma. Los portadores: 783 pequeñas aves atrapadas en redes de niebla. La novedad: tener el primer inventario de estas características en la cuenca alta del río Otún (Risaralda). Y… la sorpresa: la presencia de Leucocytozoon a 3.900 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.), ¡toda una noticia entre los biólogos! y la posibilidad de encontrar nuevas especies de estos microbios –no descritas por la ciencia en esos parajes–, algo que está en proceso de confirmación. “Lo que se va a hacer, mediante análisis moleculares, es analizar el ADN del insecto transmisor y determinar si hay diferencias en las secuencias”, explica Angie Daniela González, investigadora del Departamento de Biología de la Universidad Nacional de Colombia. Los datos atestiguan un estudio de dos años. Por eso, para referirse a este trabajo, es necesario seguir las huellas de los investigadores del Grupo de Hemoparásitos Aviares de la UN, que exploraron alturas que van desde los 2.100 m.s.n.m., hasta rozar casi los 4.000 m; desde el bosque andino y subandino (abajo, en la vereda El Cedral) hasta el sector del páramo (en el Parque Nacional Natural Los Nevados).

Anisognathus flavinucha

Es la primera vez que se halla el parásito Leucocytozoon en alturas de páramo, lo que evidencia su capacidad de adaptación. El registro hace parte de una exhaustiva investigación que exploró terrenos entre los 2.100 y 3.900 m.s.n.m. para encontrar pájaros infectados por microbios de este tipo.

Aves vulnerables Es necesario precisar que los hemoparásitos se agrupan, comúnmente, en la categoría de malaria aviar. La infección aguda producida por estos puede generar anemia, hipertrofia de hígado y bazo; así como cambios en los periodos de canto, disminución de la movilidad, pérdida de apetito e incluso la muerte del ave. Y si ella supera la fase aguda, igual permanece con infección crónica; González aclara que este tipo de enfermedad es específica de estos animales y no infecta a los humanos. El muestreo hecho en el Otún corresponde a 68 especies de pájaros, pertenecientes a la Cordillera Central, entre las que se destacan la Anisognathus lacrymosus (tan-

gara de montaña), la Hemispingus superciliaris (cejiblanco) y la Zonotrichia capensis (copetón). Lo anterior se traduce en una línea base de investigación, con la que ni siquiera se contaba, y en un inventario de biodiversidad tanto de aves como de los parásitos que las infectan. Nubia Estela Matta, directora del grupo, indica que la Laguna del Otún fue escogida porque se trata de un ecosistema de frágil conservación que está incluido en el Convenio Ramsar, el cual aboga por el mantenimiento y el uso racional de los humedales mediante acciones locales, regionales y nacionales, gracias a la cooperación internacional. Es de gran importancia por la presencia de aves nativas y migratorias. “Este hábitat debe estar

caracterizado en todos los sentidos: los patógenos, los hospederos y los vectores; porque si se llegara a establecer un foco de infección, la información obtenida sería importante para su manejo y control”, resalta la bióloga.

Labor a corto plazo De acuerdo con Matta, “esta es una investigación sui géneris”, pues, en la medida que hay diferencias en temperatura, vegetación y altura, cambia la riqueza de aves y sus vectores. “Uno de los hallazgos importantes, en efecto, ha sido descubrir el Leucocytozoon en ciertos tipos de voladores, pero al descender hasta los 2.100 m.s.n.m., la riqueza y la abundancia de aves fue cambiando, al igual que la diversidad de hemoparásitos que las infectan”, expresa. El sitio más biodiverso, en todos los sentidos, se ubica en el Parque Natural Regional Ucumarí, a 2.400 m (Risaralda). Con este trabajo de investigación se logra demostrar la gran capacidad de adaptación de los parásitos. Sin embargo, las infecciones estuvieron asociadas a ciertas especies de emplumados. “Pareciera que existe algo en su sistema inmune que les permite infectarse y mantener la infección en bajos niveles, sin que el ave muera”, explica Matta. La profesional agrega que es una fortuna contar con un país tan biodiverso, pues el potencial de nuevos hallazgos en todos los pisos térmicos es inmenso.

Trogon personatus

Radiografía del ecosistema ⇥ La cuenca del río Otún es un territorio dinámico con una variedad de condiciones geográficas y ecosistémicas que van desde los nevados hasta los bosques andinos y zonas de piedemonte, pasando por los páramos. Esto favorece una gran biodiversidad, sostiene Rafael Gutiérrez, del Grupo de Hemoparásitos Aviares de la UN.

Estos parásitos son transmitidos por insectos; para que ocurra la infección deben coexistir el hospedero (ave), el vector (insecto) y el parásito.

⇥ La Laguna del Otún es refugio y sitio de reproducción y anidación de diferentes especies de aves residentes, algunas de ellas con problemas de conservación, como el pato andino y el periquito de los nevados, endémico de la Cordillera Central. Es también lugar de paso para especies migratorias, como el águila pescadora o la reinita amarilla.

155

Cedral, Parque Ucumarí, vereda El Bosque, la Laguna del Otún) es resultado tanto de la colonización antioqueña, en la parte baja, hasta aproximadamente los 2.600 m.s.n.m., como de la colonización cundiboyacense y tolimense, en la parte alta, desde los 3.000 m hasta la zona baja de los nevados, alrededor de los 4.200 m.

13 de mayo de 2012

⇥ El paisaje de los sitios explorados en el proyecto (El


Minería Antonio Romero Hernández,

Profesor e investigador de la Facultad de Minas Universidad Nacional de Colombia en Medellín

El futuro pasa por la diversificación de actividades económicas en un mercado cada vez más de libre comercio, pero en el que las respuestas se ofrecen a escala local. En la mayoría de los casos, la adaptación entrañará una desaparición de áreas tradicionales y la sustitución por otras, lo que traerá la necesidad de reconvertir los recursos humanos. En este caso, Juanjo Gabiña –experto español en desarrollo sostenible– recomienda adaptar las actividades tradicionales de los tres sectores clásicos a las exigencias actuales y preparar las condiciones para facilitar la implantación de las nuevas tecnologías, actividades y servicios. En el sector primario es necesario evaluar las potencialidades reales. Colombia tiene un mundo preparado para su agricultura, ganadería, pesca y turismo, pero en especial para la minería. En esta línea debe hacerse más que exportar materias primas: se deben instaurar cadenas que lleven a la manufactura, pues nuestro desarrollo minero va más allá del oro y el carbón. El atraso de la minería nacional enfrenta el reto de grandes cambios en todos los campos: económico, científico, ambiental y sociocultural. El uso de alta tecnología sostenible, el empleo de mano de obra calificada y la producción y gestión del conocimiento acompañarán el camino de entrada a los procesos para valorizar los minerales, penetrar y mantener los mercados, comercializarlos y manufacturarlos. Pero esto pasa por la formalización y normalización de la actividad extractiva. Las piedras y los minerales preciosos, los minerales de las industrias del hábitat, del agro, de la tecnología y de la energía serán el objeto de la economía en los próximos años. La explotación adecuada de ellos y la construcción de infraestructura garantizarán el desarrollo económico del país. En especial, Colombia logrará su inserción en las veinte primeras economías del mundo de la mano de la industrialización de minerales, procedentes o no de nuestro subsuelo. La mineralurgia o industria de minerales es la llave del desarrollo; la siderurgia y la refinación contribuirán a lograrlo.

155

13 de mayo de 2012

Ilegalidad A partir de los años ochenta, los Estados dueños de los recursos perdieron el protagonismo, pues renunciaron a captar una parte de la renta minera y la cambiaron por el impacto de la inversión privada sobre el desarrollo. La sostenibilidad de este modelo requiere un mayor control y normalización por parte del Estado. Se requiere la conciencia del “Estado minateniente” que maximiza la recaudación, pero que, sobre todo y en mayor importancia, fortalece la producción industrial, fomenta la competitividad de sus territorios y garantiza los caminos del desarrollo económico como complemento del crecimiento. Para el Estado, derrotar la ilegalidad es un reto de inicio. Como premisa, es necesario hacer la diferencia entre informales e ilegales. Para los primeros, su ilegalidad está basada en la pobreza. Para los segundos, está ligada a sus crímenes. A estos, y no a los primeros,

Ilegalidad minera, problema social y de criminalidad

Se calcula que, al año, en un negocio minero se usan 35 kilogramos de mercurio, se vierten 330 galones de aceites usados y se introducen en el ambiente entre 2.000 y 3.000 toneladas de sedimentos. El Estado debe jugar un papel activo y coercitivo para velar por los intereses de la naturaleza y las poblaciones.

Foto: AFP

16

La minería ilegal es uno de los grandes retos que debe afrontar el Estado colombiano.

como dijo el Ministro de Minas, hay que "darles el mismo tratamiento que al narcotráfico". Según escribió Daniel Samper en una de sus columnas, la supuesta ilegalidad de quienes hacen minería por supervivencia, “es la misma en la que sobreviven millones de colombianos honestos cuyo delito es, básicamente, ser pobres: también son ‘ilegales’ los que venden frutas en los semáforos, los que cuidan autos, los que exhiben merengones en las carreteras, los que reciclan basura, los que ofrecen dulces en un carrito, los que cantan en los cafés...”. La criminalidad minera se encuentra, especialmente, en la extracción de oro aluvial que tiene lugar en regiones como Cauca, Chocó, Antioquia, Bolívar, Guainía y Vaupés. Esta contagió a la autoridad minera, o viceversa (pruebas de esto son los recientes hallazgos de las autoridades de control); e incluso es tolerada por miembros de la policía y por algunos frentes militares (los casos de Istmina y Dagua son escalofriantes).

Panorama crítico Desde mediados de los años ochenta, mineros del bajo Cauca antioqueño fueron desplazados por diferentes razones, entre ellas

la violencia. Se trasladaron al Chocó y a la costa caucana y establecieron una actividad extractiva ilegal de oro y platino, explotaciones no técnicas hechas con retroexcavadoras y otras máquinas de gran capacidad. Este tipo de operación furtiva se convierte en uno de los factores de crisis social y de deterioro ambiental y del orden público. Según Darío Cújar, de la Corporación Autónoma Regional para el Desarrollo Sostenible del Chocó (Codechocó), se calcula que, al año, por entable (negocio), la destrucción del suelo y la tala de bosques es del orden de 3 a 4 hectáreas; se usan 35 kilogramos de mercurio; se vierten 330 galones de aceites usados; y se introducen en el ambiente entre 2.000 y 3.000 toneladas de sedimentos. Esta actividad tiene impactos ambientales que le son inherentes, pero que se tornan aun más severos por la ilegalidad y se convierten en crímenes contra el medio natural, los territorios, la economía y la población. Hoy más que nunca se tiene claro que estas actividades ilegales, las cuales incluyen el lavado de activos, son asunto que le compete a la Fiscalía y a la Policía. No obstante, se diferencian dos situaciones: la de los barequeros

nativos de la región, para quienes la minería es una actividad para el sustento diario, y la de los ilegales a gran escala, que no pertenecen a la región y cometen sus agresiones en alianza con los actores armados. Incluir la minería en la economía es imprescindible para el Estado, propietario de los recursos minerales. Y resolver los conflictos del territorio con una política de industrialización que se plantee metas claras es un imperativo para el Plan Nacional de Desarrollo y el Plan Colombia 2030. Parte de la solución del problema es la participación ciudadana. Las consultas no deben ser una burla a las comunidades. Y, además de los grupos étnicos, se debe incluir a los campesinos. Igualmente, se debe fortalecer la capacidad del Estado para garantizar una minería responsable, tanto la formal como la de barequeo y la artesanal. No se puede ser permisivo ni con los nacionales ni con las multinacionales. Las poblaciones no deben sentirse en peligro por las actividades mineras y los territorios no deben ser vulnerados. Hoy, el país se ha alejado de la situación de veinte años atrás, cuando casi ninguna actividad minera legal cumplía con el medioambiente y con las comunidades.


Minería

17

Acciones concretas

para la seguridad bajo tierra

Soluciones Ante el desalentador panorama y con el propósito de contribuir al desarrollo de propuestas que atiendan el problema, en la UN en Medellín se adelantan tres proyectos. El primero tiene que ver con la explosividad del polvo de carbón, para lo cual se han realizado muestreos en diferentes minas. El objetivo es caracterizar cada uno de los carbones y determinar las pausas técnicas que deben tener en cuenta los mineros para prevenir y neutralizar una explosión de este tipo. Para esto, se cotejaron las características explosivas de los carbones nacionales con las de muestras de Polonia, República Checa, Alemania y Estados Unidos. Y se encontró que los nuestros son altamente explosivos. Por eso, los investigadores trabajan, con el Ministerio de Minas y Energía y con

Los retos

Se calcula que en Antioquia unas 30 mil hectáreas han sido degradadas por la minería irresponsable.

Ingeominas, en el ajuste de las exigencias mínimas para la prevención de catástrofes. El segundo se orienta a la caracterización de los mantos de carbón, para determinar el contenido de gas metano que encapsulan. Con sorpresa, se halló que, en la cuenca carbonífera de Amagá (Antioquia), estos son inferiores a los 2 m3 por tonelada, mientras que en países como Ucrania, Polonia y Alemania son superiores a 10 m3. El resultado planteó un nuevo interrogante. Si el gas no está allí, ¿dónde? Según Molina, existe la posibilidad de que no se encuentre uniformemente distribuido a lo largo y ancho de los mantos, sino en bolsas que se forman dentro de estos, o asociado a estructuras geológicas, como las fallas. Esta última es la hipótesis sobre el accidente ocurrido en la mina San

Fernando de Amagá, donde 73 mineros perdieron la vida en 2010. El tercero plantea un monitoreo continuo de las atmósferas de las minas, debido a que no hay un proceso de medición sistemático en la actualidad. Los científicos encontraron que la mayor emisión de metano se asocia con el momento en el que se producen las detonaciones para extraer el mineral, puesto que el gas que está dentro del manto de carbón se libera. Se determinó que las mayores posibilidades de registrar una explosión no controlada, a causa de las altas concentraciones del gas, se dan entre uno y cuatro minutos después de la detonación que hacen los mineros. Ahora se sabe que durante ese tiempo es mejor no prender equipos mecánicos ni eléctricos, porque podría haber

Jorge Martín Molina dice que, a pesar de la situación de inseguridad, la minería ilegal seguirá existiendo, debido a las condiciones socioeconómicas de unas 300 mil personas que ejercen la actividad y no tienen otra forma de sustento. Adicionalmente, se evidencia la debilidad del aparato estatal, tanto nacional como local, para establecer controles efectivos sobre la extracción de los recursos minerales a pequeña escala. “Las condiciones sociales, de salud ocupacional y de seguridad industrial de estas personas son muy precarias. Cuando se trata de una explotación organizada, los empleados tienen altos estándares de calidad, lo que crea una diferencia abismal con el resto del sector”, sostiene el docente. Según el ingeniero de minas y metalurgia Jaime Martínez Polo, la minería industrial en Colombia atraviesa una situación caótica. “El Estado es omiso y permisivo, el empresariado tiene intereses particulares, la organización gremial está fraccionada y la academia se muestra dispersa y con muy poco contacto entre sí. A esto se suma que los currículos están alejados de la realidad extractiva del país, así como de los estamentos gubernamentales que rigen la actividad, de los gremios y de los productores”. Martínez Polo sugiere fusionar las minerías micro, pequeña y mediana en una sola categoría; crear el banco minero, con una parte de las regalías, para financiar la industria; formar profesionales aptos para desempeñar labores mineras; y crear institutos de investigación en las ramas que se requieran. Fedor Pumarejo, funcionario del Ministerio de Minas y Energía, manifiesta que la clave está en crear una cultura de la prevención, para disminuir los índices de accidentalidad e incrementar los controles de fiscalización minera. Finalmente, el profesor Martín Molina concluye: “Es necesario formar ingenieros competentes en diseño minero, en estabilidad del macizo rocoso y en seguridad minera; que tengan capacidades para trabajar con los empresarios que creen poco en el tema, al igual que con trabajadores que tienen una cultura de la inseguridad; y que, además, puedan conversar con el sector minero oficial”. Actualmente, instituciones del sector público y privado (como Ingeominas, la Agencia Nacional Minera, la División de Minas del Ministerio de Minas y Energía, Asominchi, Asocarbón, Asomineros y Fudoc, entre otras) contemplan implementar en sus políticas de seguridad minera las soluciones propuestas por la Universidad Nacional de Colombia.

13 de mayo de 2012

Ni el llanto ni las frases de consuelo ni la solidaridad de vecinos y amigos calman el dolor de quienes han visto desaparecer a sus seres queridos en las minas. La ilegalidad y la falta de control, planeación y seguridad en las operaciones bajo tierra provocan incontables afectaciones ambientales y sociales. Por eso, expertos de la Universidad Nacional de Colombia en Medellín y de distintos organismos nacionales buscan evitar tragedias, como la ocurrida a comienzos de marzo pasado en la excavación El Desespero, en Angelópolis (Antioquia), en donde murieron nueve personas. Para lograrlo, se estudian varias medidas, cuyo fin es mejorar las condiciones de protección e implementar una cultura de la prevención. Jorge Martín Molina, docente de la Facultad de Minas, indica que las principales causas de los accidentes, emergencias y fatalidades en la extracción subterránea están asociadas a derrumbes, explosiones de metano y de polvo de carbón, manipulación de explosivos, operación electromecánica, deficiencia de oxígeno e incendios. En 2011, por estas causas, se registraron en Colombia 127 muertes. Y en lo corrido del año van 39 –de estas, 16 en suelo antioqueño y 16 durante el periodo marzo-mayo–, según los reportes más recientes de las autoridades. Otro hecho para reflexionar es que la minería informal aporta solo el 3% de la producción anual de carbón del país –que es de aproximadamente 90 millones de toneladas–, pero causa el 95% de los accidentes del sector. “Es una actividad de subsistencia, porque no hay otras fuentes de empleo en muchas regiones. Además, los involucrados carecen de conocimiento detallado sobre los yacimientos, las labores de planeación y la tecnología apropiada”, precisa el investigador.

una tragedia. Es mejor esperar a que se disipen las concentraciones de metano.

La identificación de la explosividad del carbón, la medición de las emisiones de gas metano y el control de las atmósferas en los socavones son acciones sencillas que se deben implementar en la minería a pequeña escala, para reducir las repetitivas tragedias que ocurren por cuenta de esta industria.

155

Unimedios

Foto: AFP

Gimena Ruiz Pérez,


18

Medioambiente

Árboles del Chocó

entre la lucha de David y Goliat Con una deforestación que, según datos oficiales, ya abarca el 40% del territorio, este departamento sobre el Pacífico colombiano sigue siendo apetecido por las multinacionales madereras. Uno de los casos más polémicos lo protagonizan una firma canadiense y un abogado ambientalista. En el trasfondo está la preservación de una de las ecorregiones más diversas del planeta. Carlos Fernando Álvarez C.,

155

13 de mayo de 2012

Unimedios

Una acción popular, interpuesta por el abogado ambientalista Juan Ceballos, busca detener la explotación comercial de 44.596 hectáreas (ha) de bosque, entre Bahía Solano y Juradó (Chocó), en manos de la compañía canadiense Prima Colombia Hardwood Inc. En juego está la conservación de una de las zonas más biodiversas del país y del mundo. Y es que un sobrevuelo sobre ese “mar verde”, que es la selva chocoana, acrecentó los temores de investigadores y expertos ambientales de la Universidad Nacional de Colombia: los otrora espesos bosques de la región desaparecen a una escala abrumadora. En los márgenes del río Atrato, entre San Juan y Quibdó, aparecen enormes cráteres en medio de la riqueza de uno de los departamentos más sorprendentes del país. El biólogo Gonzalo Andrade no deja de expresar su desconsuelo ante lo que constató desde las alturas: el patrimonio hídrico y de especies de fauna y flora, del que el país se ufana, pierde la batalla frente al hombre y la explotación, legal e ilegal, de sus recursos tanto mineros como naturales no renovables (como la madera). Y el ritmo es trepidante. Andrade, que es profesor asociado de la UN, señala que la cifra del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) es de 310.000 ha de bosques talados cada año en Colombia, entre páramos y selvas.

Afirma que, con comprobaciones satelitales, como las realizadas por el Instituto de Ciencias Naturales –donde labora–, se ha constatado lo consignado en múltiples documentos e investigaciones (como las del profesor Orlando Rangel) que calculan que el 40% de toda la superficie chocoana ya fue deforestada.

Dudas y temores Por eso, cualquier tipo de usufructo de la naturaleza, en grandes dimensiones, pone en alerta a los expertos. En el caso de Bahía Solano, se trata de una lucha entre David y Goliat. El primero, encarnado en la figura de Ceballos, un joven defensor antioqueño que, para preservar las selvas chocoanas, ha recurrido tanto a los tribunales como a acciones extremas (ha hecho huelgas de hambre y se ha amarrado a un árbol durante tres días). Sin embargo, es señalado de buscar beneficios económicos propios, algo que él desmiente. El segundo, representado por una multinacional maderera que, según Ceballos, a través de cabildeo ha llegado a las altas esferas del poder colombiano para poder ejecutar sus proyectos. Como evidencia de esto, acude a las imágenes de un encuentro de golf en el que están juntos el presidente Juan Manuel Santos y el billonario Frank Giustra1 –señalado de ser uno de los dueños de la compañía y de muchos otros negocios, como el minero a gran escala y el petrolero–. Desde Vancouver (Canadá),

el presidente de Prima Colombia Hardwood, Harold Hayes, asegura: “Giustra puede ser un accionista más (como puede serlo cualquier otra persona interesada en invertir en la empresa o como cualquiera que pueda ser dueña de empresas listadas en la bolsa), pero ni es chairman (presidente) ni desempeña ningún tipo de representación de la empresa”. A la firma canadiense también se la señala de cambiarse de razón social en Colombia, para, supuestamente, evadir responsabilidades fiscales, a lo que Hayes responde: “Prima Colombia Hardwood Inc. es una empresa listada en la bolsa de valores de Toronto y, por lo tanto, cuenta con un amplio número de accionistas. Prima Colombia Hardwood es la empresa matriz de Prima Colombia Hardwood CISAS (filial para Colombia, antes llamada REM Forests Products). REM International CISA cambió su nombre para reflejar el de la compañía matriz a finales de 2011”.

El conflicto ¿Cómo llega la canadiense a Chocó? Para responder a este interrogante es necesario remontarse a la Constitución de 1991 y a la Ley 70 de 1993, que “les reconoce a las comunidades afrodescendientes el derecho de propiedad colectiva de tierras baldías en las zonas rurales ribereñas del Pacífico”. Basados en esto, habitantes de Bahía Solano decidieron conformar el grupo comunitario Los Delfines (6 mil personas de 18 comunidades) y suscribir el acuerdo

de explotación con Prima Colombia Inc. y su filial en el país, en ese entonces REM Forests Products. La iniciativa contó con el aval de la Corporación Autónoma Regional del Chocó (Codechocó), mediante Resolución 2293 del 2006. Sergio Gallego, representante de la empresa en Colombia, dice que el proyecto produce beneficios para la gente, como la generación de 120 empleos directos, que favorecen a 1.500 familias; la adquisición de bienes y servicios, avaluados en 30.000 dólares mensuales; y el pago de la madera, calculado en 10 dólares por cada metro cúbico. Aquí es donde Ceballos dice que hay una enorme desigualdad: “La comunidad no gana nada: ¿120 empleos por solo unos años a cambio de sus tierras? Además, estos ancestrales árboles son vendidos en Europa, ya procesados, a 4.000 dólares el metro cúbico. Es evidente el desequilibrio”. Harold Hayes responde: “Desconozco de dónde ha sacado esos 4.000 dólares, pero esa cifra está muy alejada de la realidad. El precio del tipo de madera que hay en el Chocó fluctúa debido a muchas variables y sus precios oscilan entre 200 y 400 dólares por metro cúbico (puede consultarse la base de datos de la Organización Internacional de Maderas Tropicales para una perspectiva más realista sobre los precios en el mercado internacional). Además, los gastos de operación son costosos: el valor de una hora de vuelo de helicóptero es de 2.000 dólares”. Las denuncias de la comuni-

Foto: Archivo particular

En un sobrevuelo por las márgenes del río Atrato se descubrió la tala indiscriminada que sufre la selva chocoana por parte de los proyectos mineros y de la tala legal e ilegal de bosques.


“La biota paramuna de Colombia (que incluye a la presente en las tres cordilleras) es rica y variada, su flora representa el 12% del total de especies del país (26.500); específicamente, la de la región andina alcanza el 29% (11.000). En fauna, tiene el 14% de mamíferos del total nacional y el 8% de aves”, afirma Rangel, en su estudio “La biodiversidad de Colombia”. Agrega que en los 131.246 km2 de superficie chocoana existen 4.525 especies vegetales, entre ellas 342 familias y géneros de rubiáceas, 250 de orquídeas y 225 de melastomatáceas. Además, 1.297 especies tetrápodas (entre las que se encuentran los lagartos), 778 de aves, 139 de anfibios, 192 de mamíferos y 188 de reptiles. También existen “formaciones estuarinas en zonas de influencia de agua marina y de río, como los manglares Rhizophora mangle y los árboles Mora megistosperma. Asimismo, franjas fluviolacustres y comunidades de plantas flotantes como Eicchornia crassipes (conocida como jacinto de agua)”, entre

muchas especies únicas que podrían verse amenazadas por talas legales o ilegales. El profesor Andrade señala que, desde hace cincuenta años, la deforestación ha ganado velocidad. “Entre 1900 y 1962 las cifras llegaron a 6 millones de hectáreas, y entre 1963 y 1998, a 11,5 millones. La pérdida de cobertura boscosa fue del 36%. Un caso específico es el de la Amazonia colombiana, en donde se calcula que existen 38 clases de coberturas vegetales. Entre 2002 y 2007 se perdieron cerca de 7.000 km2 de selva, es decir, 1.465 km2 por año. Hace cinco años se mantenía el 85% de los bosques”, resalta el biólogo. La minería, la tala descontrolada de árboles, la pobreza, el narcotráfico y la actitud negligente de las autoridades regionales y nacionales seguramente agudizarán la sostenibilidad ambiental de esta formidable ecorregión colombiana. 1 http://www.colombia-championship.com/ tag/imagenes

La riqueza en fauna y flora está siendo arrasada por las retroexcavadoras mineras y las sierras de la tala legal e ilegal de madera en el Chocó.

13 de mayo de 2012

Por lo pronto, el proyecto está detenido y, según el presidente de Prima Colombia Hardwood CISAS, se respetará la decisión de Minambiente: “Desde hace varios meses no estamos realizando ningún tipo de operación en la zona, a pesar de que algunas personas –buscando su propio interés– están insinuando lo contrario”. Y agrega: “la empresa se creó bajo el más estricto respeto de la legislación colombiana y continuará operando en el más absoluto respeto de la ley. El compromiso de la compañía es el de convertirse en un aliado del desarrollo en el Chocó y en Colombia. Y eso pasa, en primer lugar, por cumplir con todas las obligaciones legales e impositivas del país”. No obstante, el debate sigue sobre la mesa. Aunque la multinacional cumpla con todos los requisitos legales, ¿por qué ofrecer el Chocó para vender sus recursos naturales? ¿Esa es la clase de desarrollo que necesitan las comunidades afrodescendientes e indígenas de la región? ¿El Gobierno se toma en serio los riesgos de deforestación que atraviesan departamentos como Chocó? Si se tienen en cuenta los datos oficiales, según los cuales el 40% de la superficie de Chocó está deforestada, un ejercicio matemático permite concluir que 25.833 ha son destruidas cada mes, 861 cada día, 35,8 cada hora y 0,6 cada segundo. De acuerdo con el documento de conclusiones de la Agenda del Conocimiento sobre Biodiversidad de la Universidad Nacional de Colombia, suministrado por el Instituto de Estudios Ambientales (IDEA), “Colombia se encuentra en el octavo lugar dentro de los

países con mayor deforestación en el mundo, problema exacerbado por el tráfico ilegal de madera, que constituye el tercer rubro de ilícitos en el territorio nacional”. Y según la ONG internacional World Wild Found (WWF), “la tala ilegal en el mundo, representa entre el 20 y el 40% de la producción de madera de cada año”. El estudio del Banco Mundial “Fortalecimiento de la gobernabilidad y aplicación de la legislación forestal”, citado por la WWF y publicado en Washington, afirma que el cálculo alcanza el 42% anual en Colombia. Lo cierto es que el actual esquema de explotación de recursos naturales no renovables mantiene bajo permanente amenaza a ecosistemas ricos en flora, fauna y poblaciones ancestrales. Para Orlando Rangel, doctor en Biología de la Universidad de Ámsterdam y profesor asociado al Instituto de Ciencias Naturales de la UN, la zona andina y la del Chocó son los dos ecosistemas de mayor riqueza, pero su frontera verde retrocede cada vez más.

155

Amenazas

El precio de la madera del Chocó fluctúa debido a muchas variables y sus precios oscilan entre 200 y 400 dólares por m3, según datos de la Organización Internacional de Maderas Tropicales.

Foto cortesía: Ecogesa

dad, que no está de acuerdo con el proyecto, quedaron consignadas en actas de las reuniones adelantadas por Codechocó –como la del 3 de marzo de 2010– y tuvieron eco en el concepto técnico emitido por la Corporación el 19 de marzo de ese mismo año. El entonces subdirector de Desarrollo Sostenible de la entidad, Fernelix Valencia Chaverra, solicitó la caducidad definitiva de la licencia expedida a Los Delfines, por incumplimiento en los requerimientos ambientales, y pidió abrir procesos contra el grupo comunitario y la multinacional REM. En el expediente A03-02-010406-107, se afirma haber comprobado la tala de árboles sin los permisos respectivos, los cuales se pudrieron en la selva; por esta razón se solicitó “liquidar definitivamente el proyecto”. No obstante el concepto técnico desfavorable, Codechocó mantuvo la autorización y la ampliación de la cota de explotación que había otorgado ese mismo año. Por esta decisión, el Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible intervino en el caso, mediante la Resolución 0896 del 18 de mayo de 2011. En declaraciones a UN Periódico, el ministro Frank Pearl asegura que su despacho “ha iniciado investigaciones sobre las posibles irregularidades que pudieron ocurrir en la primera etapa de este aprovechamiento. El expediente se encuentra en estudio y la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales impondrá, de ser necesario, las sanciones apropiadas”.

19

Foto: AFP

Medioambiente


20

Ciencia y tecnología Ana María Escobar Jiménez,

Para la Armada Nacional de Colombia (ARC) ya es una realidad contar con un mecánico virtual, gracias al adelanto tecnológico de ingenieros de la Universidad Nacional de Colombia en Manizales y profesionales de la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP). Ellos participaron en una convocatoria de Colciencias para diseñar un sistema que hace posible identificar, cuantificar y localizar fallas en el sistema de generación de movimiento de las lanchas patrulleras, como parte del proyecto de Desarrollo Marítimo, Naval y Fluvial, de la institución militar. El método evita que estos vehículos deban salir de servicio por daños inesperados. Por el contrario, mejora el sistema de mantenimiento, la programación de las reparaciones y la administración de los recursos y de los repuestos de bodega, lo que agiliza el funcionamiento de la Unidad de Ingeniería Naval de la ARC. Este equipo, que puede asemejarse a un mecánico virtual, es un sistema de mantenimiento predictivo que determina el estado de una máquina en operación, a través de la medición y análisis de vibraciones mecánicas y de imágenes termográficas (de calor), que diagnostican daños en toda la línea de propulsión de las lanchas.

Tras las señales Así como la tos, las alergias, los dolores y demás síntomas son signos de que el cuerpo está enfermo, en las máquinas es posible establecer su “estado de salud” mediante la decodificación y análisis de las vibraciones mecánicas producidas en los aparatos por una oscilación repetitiva. A la hora de captar las señales de vibración, es importante hacerlo en diferentes condiciones de movimiento de la lancha, para contar con un completo banco de datos de las vibraciones de la nave: se inicia en velocidad mínima y se incrementa paulatinamente; asimismo, se realizan maniobras de giro, reversa y con el motor sin embragar, entre otras acciones. Las señales tienen como característica que no son estacionarias (no conservan medidas estadísticas en el tiempo) y están sujetas a cambios constantes debido a las variaciones de la velocidad y del oleaje; además dependen de si el vehículo está en mar abierto o en bahía.

155

13 de mayo de 2012

A todo motor El procedimiento consta de tres fases: detección, cuantificación (gravedad o nivel de severidad) y localización del daño. Primero se toman muestras de las vibraciones tanto en la línea del propulsor (que acelera el vehículo) como en la caja de reducción (que regula las velocidades). Estas se procesan por medio de técnicas computacionales de análisis de tiempo y frecuencia, desarrolladas especialmente en la Sede Manizales. Después, se hace un diagnóstico para determinar de manera inmediata en qué lugar de la máquina se presenta una vibración excesiva, lo que indica una posible avería. “El diagnóstico instantáneo y en caliente es una de las principales ventajas del sistema. Un mecá-

Foto: Víctor Manuel Holguín/Unimedios

Unimedios

Mecánico virtual

para lanchas patrulleras El análisis de señales de vibración, para obtener un diagnóstico ágil y más preciso de las fallas de vehículos navales, es una metodología novedosa que ingenieros colombianos implementan en embarcaciones de la Armada Nacional de Colombia.

nico no puede revisar la nave en marcha, pues es necesario pararla y, si él palpa o escucha que puede haber algún daño, se debe desarmar para verificar qué sucede. En cambio, con nuestra técnica se efectúa la revisión con el vehículo en funcionamiento”, dice Óscar Cardona Morales, integrante del grupo de Control y Procesamiento Digital de Señales de la Sede Manizales, gestor del proyecto. Lo más importante es que el software elabora un completo y detallado reporte. De manera que quien lo revise no tiene que ser un experto en vibraciones mecánicas, pues el sistema indica con precisión dónde mirar y ofrece una guía de los pasos a seguir: si es un problema de lubricación, de ciclo de vida útil, de fuga de líquidos…

La programación Esta innovación tiene dos etapas. La primera incluye el hardware encargado de la adquisición de los datos. Este se compone de varios sensores que captan las vibraciones, se adhieren al propulsor y a la caja de reducción, así como a las líneas de babor y estribor

(lados izquierdo y derecho del bote, respectivamente). Para lo cual fue necesario desarrollar un detallado protocolo de instalación. La segunda corresponde al software que determina cómo se procesa y mide la información. “Las señales pasan a un computador que tiene incorporadas unas tarjetas lectoras muy resistentes a las fuertes condiciones ambientales de aire, humedad, salinidad y temperaturas extremas”, indica Cardona. Para mayor seguridad, se incluye un sistema de administración remota por medio de una tableta digital que controla al computador y le permite al operario ubicarse en el lugar más cómodo de la lancha para visualizar, en tiempo real, lo que está ocurriendo en el momento de hacer la medición. Una vez capturadas las señales, se procede a estimar la dinámica de la lancha para establecer a qué parte del motor se asocia determinada frecuencia. Así, habrá una correspondiente a los rodamientos, otra para el movimiento del pistón, otra para el eje y así, sucesivamente, con cada pieza.

Estos registros se descomponen en tiempo/frecuencia para saber cómo se comporta cada una de las partes de la embarcación, encontrar los puntos físicos y mecánicos críticos, las fallas localizadas y así efectuar una reparación o un mantenimiento mucho más rápido. El proyecto contó con el apoyo del Laboratorio de Vibraciones Mecánicas de la Universidad Tecnológica de Pereira, en el que se establecieron los lugares donde se debían instalar los sensores y el tipo de respuesta que suministraban. De otro lado, el laboratorio desarrolló un banco de pruebas de vibraciones que permitió desarrollar los respectivos algoritmos que fueron la base de análisis. Con estos, se hicieron los ensayos en las lanchas y se afinó el componente mecánico. El proyecto de Óscar Cardona, resultado de la Maestría en Ingeniería (Línea de Automatización Industrial), es muestra de cómo los saberes de la academia pueden solucionar problemas puntuales de la sociedad y ahorrar costos, en este caso, al Estado.

Este sistema también puede emplearse en otros vehículos, como carros y motos, e incluso en compresores y turbinas.


Ciencia y tecnología

21

Descubren el "olor" de la guayaba

La decodificación Para sus investigaciones, desarrolladas con frutas tropicales, el Ganac utiliza el proceso de microencapsulación por spray–drying (secado por aspersión con aire caliente), que sirve para proteger el

Los resultados

Los investigadores ahora pueden detectar la "huella digital" de los aromas frutales del Trópico.

principio activo de estos alimentos (aromas, sabor y/o pigmentos) o para liberarlo de manera controlada. Igualmente, trabajan con equipos de cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas y a olfatometría, que les ayudan a averiguar cuáles son los componentes químicos responsables de esas propiedades sensoriales. Primero, se hace un extracto del cual se separan las sustancias volátiles (con la ayuda de la cromatografía de gases); una vez aisladas, se huelen y se describen;

luego se identifican y cuantifican únicamente los compuestos olfativamente activos (aquellos que están en una concentración mayor al valor que detecta la nariz humana). Finalmente, se contrastan las tres respuestas obtenidas (la cromatográfica, la sensorial y la espectral) con sustancias de referencia previamente identificadas por el grupo. El trabajo analítico se valida a través de la comprobación olfativa y, al recombinar las sustancias, la mezcla debe reproducir el aroma original.

Microencapsulados de mora y guayaba con aroma, color y sabor.

Exóticas y promisorias La exportación de frutas tropicales –renglón importante de la economía colombiana– se puede convertir en un as bajo la manga de cara al TLC con EE. UU., dado que los mercados internacionales buscan nuevos y exóticos sabores disponibles en diferentes épocas del año. El Ganac optó por su estudio, teniendo en cuenta que su objetivo macro es apoyar las cadenas productivas del país, por lo que ya se han desarrollado proyectos conjuntos con el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural.

Precisamente, en 2007, el grupo comenzó un proyecto sobre la guayaba, a través del cual logró explicar las sustancias responsables de su aroma y color para encapsularlas. Aunque esta fruta se consigue en muchas partes del mundo y ha sido estudiada anteriormente, nadie había identificado cuáles son los compuestos verdaderamente responsables del olor de la guayaba, aquellos que le dan la "nota" característica. La responsable de lograrlo fue la profesora Diana Sinuco, integrante del grupo, que desarrolló la investigación como parte de su tesis doctoral en Química1: se trata de unas sustancias azufradas reportadas por primera vez con esta técnica. Más aún, las investigaciones también permitieron descifrar las señales inequívocas del aroma de la uchuva2. Aunque actualmente se trabaja con guayaba y mora de Castilla (perecederas y con problemas fitosanitarios por resolver), a mediano plazo se está pensando en el lulo, el tomate de árbol y la uchuva (las dos últimas se exportan y tienen un mercado posicionado). El objetivo es obtener la fórmula exacta para aplicarla en productos con valor agregado y aprovechar sus propiedades funcionales para la industria alimenticia, farmacéutica y cosmética. En el caso de la guayaba, los desarrollos y la caracterización de los productos ya están listos y a la espera de una alianza estratégica con la industria alimenticia para su comercialización. Los fines del trabajo investigativo también son ecológicos, pues una de sus aplicaciones puede ser de gran trascendencia para el control de plagas. Se trata del estudio de la relación de componentes volátiles en la atracción o repulsión de insectos, en particular del picudo de la guayaba, insecto que ha diezmado los cultivos en la hoya del río Suárez (entre los departamentos de Boyacá y Santander). Como se observa, la "huella digital" de los aromas es una alternativa para competir a nivel mundial. Esperemos que la industria colombiana no desaproveche su buen sentido del olfato.

Sinuco, D., "Estudio químico del aroma de la guayaba (Psidium guajava L., genotipos regional roja y regional blanca) proveniente de la hoya del río Suárez", Bogotá, Universidad Nacional de Colombia, 2009. 2 Gutiérrez, D., Sinuco, D., Osorio, C., “Caracterización de los compuestos volátiles activos olfativamente en uchuva (Physalis peruviana L.)”. Rev. Colomb. Quím., 2010, 39(3): 389-399. 1

13 de mayo de 2012

Desde que, en 2004, Linda Buck y Richard Axel ganaron el Premio Nobel de Fisiología o Medicina por su descubrimiento sobre “los receptores olfativos y la organización del sistema olfativo”, entendemos mejor la lógica subyacente a este enigmático sentido, así como los “telegramas químicos” que llegan a nuestro cerebro a través de la nariz. Aunque muchos subutilizamos el olfato, hay quienes consiguen un alto nivel de detección de los olores, tanto en la ficción (como Jean–Baptiste Grenouille, protagonista de El perfume) como en la realidad, bien sea por una cualidad sensorial especial, por el simple placer evocativo o porque se han ejercitado para ello (aromistas, catadores de vino y químicos del aroma). En el Grupo de Aditivos Naturales de Aroma y Color (Ganac) del Departamento de Química de la Universidad Nacional de Colombia –dirigido por la profesora Coralia Osorio– oler es un asunto de todos los días desde hace siete años. Así es como un equipo de expertos se prepara para desentrañar los secretos de los aromas. Osorio explica esto a través de una analogía entre las notas musicales y los compuestos volátiles: tanto el orden y duración como la infinidad y diferente proporción hacen que se produzcan, respectivamente, las "melodías" y las "notas" características de los aromas. Entre las "notas" más comunes se pueden mencionar la verde (hojas maceradas o hierba), la láctea, la frutal, la floral, la azufrada (que en alta concentración se asocia al sudor), la acaramelada, la fresca y la especiada (condimentos). El entrenamiento consiste en detectar los aromas en diferentes concentraciones, teniendo como base compuestos de referencia. Para ello, las sustancias aromáticas se diluyen en agua, por separado o mezcladas, se huelen y se describen en términos reconocidos en este campo. Pero los resultados no serían confiables si solo se utilizara la percepción sensorial. Esta debe complementarse y validarse con el análisis instrumental propuesto por el profesor Peter Schieberle (de la Universidad Tecnológica de Múnich en Alemania), líder de este nuevo enfoque de la Química de Aromas y con quien la UN ha trabajado gracias a la cooperación internacional y a la financiación del Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD, por sus siglas en alemán).

Sin embargo, no es un procedimiento fácil, pues las sustancias volátiles se pierden fácilmente o tienen tan bajas concentraciones que a veces el equipo no las detecta, aunque el ser humano sí.

El olor de la guayaba, evocado por Gabo, dejó de ser solo una metáfora del Caribe para convertirse, a través de un análisis químico instrumental y sensorial, en la decodificación de los componentes volátiles que constituyen el aroma natural de esta fruta, así como de otras muy comunes en la geografía y el paladar colombianos.

155

Unimedios

Fotos: Andrés Felipe Castaño/Unimedios

Sandra Uribe Pérez,


22

Sociedad

Ignorancia y sobreexplotación golpean la Unimedios

La excesiva explotación de las especies de peces en mares y ríos colombianos están cerrándole al país posibilidades de desarrollo, de soberanía alimentaria y hasta de información, algo que se ve reflejado en el desconocimiento que tiene el ciudadano promedio sobre la clase de pescado que come. Así lo indica Juan Manuel Díaz, experto ictiólogo de la Universidad Nacional de Colombia, que asegura que los comensales deberían exigir información sobre las técnicas, métodos, zonas y especies capturadas en la pesca marina. Él es el director científico de un proyecto que acaba de lanzar la Fundación MarViva, en alianza con la Universidad, para que los colombianos sean más conscientes de la riqueza ictiológica del país y, de paso, para que el Gobierno nacional sea más proactivo a la hora de regular (defender, preservar, incentivar y sancionar, entre otras tareas) los procesos y acciones que ocurren a diario en la pesca industrial y artesanal. En Colombia existen cerca de 2 mil especies de peces (1.100 en el Caribe y 900 en el Pacífico) y unas 1.500 en agua dulce. Según el Ministerio de Agricultura y la Autoridad Pesquera Nacional (ahora Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca –Aunap–), de ese número se consideran comestibles alrededor de 40 a 50 especies marinas, agrupadas genéricamente bajo nombres como pargo, mero, róbalo, mojarra, atún, corvina, cherna, sábalo, etc. No obstante, hay otro sinnúmero de ejemplares que no se consumen porque son muy pequeños, viven en aguas muy profundas, son escasos, tienen carne de mal sabor o hasta venenosa o casi carecen de ella, como los caballitos de mar.

155

13 de mayo de 2012

Ojo crítico “Conciencia ambiental, ese es el mensaje para todos los involucrados en la cadena, desde el pescador hasta el consumidor final. Además, que los colombianos sepan si lo que comen en el restaurante especializado es un pez que figura en el Libro rojo de peces marinos de Colombia”, manifiesta Díaz. “Allí aparecen, en distintas categorías de amenaza, varios tiburones, que son comercializados como tollo, tiburón o “filete de mar”, sin especificar la especie. Asimismo, se encuentran el róbalo del Caribe (Centropomus undecimalis), el mero (Epinephelus itajara, que vive en el Caribe y en el Pacífico y es una de las carnes gourmet del mar), dos de las chernas del Caribe (Epinephelus striatus y Mycteroperca cidi, vendidas como mero), varios pargos y dos atunes del Caribe, entre otros”, declara. Para lograr esa responsabilidad, los colombianos deben saber que la sobreexplotación lleva al consumo de especies que no han alcanzado su madurez sexual, lo

Privilegiado con dos mares y con cerca de dos mil especies de peces, Colombia se encamina a perder su riqueza ictiológica por la falta de una política estricta de explotación. Empoderar al ciudadano para que exija el origen y la técnica de captura del pescado que consume es el objetivo de un proyecto entre la Fundación MarViva y la Universidad Nacional de Colombia.

Foto: Víctor Manuel Holguín/Unimedios

Carlos Fernando Álvarez C.,

riqueza pesquera

Los 1.200 ríos y los dos mares del país son una fuente de riqueza desprotegida y mal explotada.

cual compromete su reproducción. El caso típico es el del pargo rojo, que se vende en los restaurantes. Lo llaman “platero” porque cabe con cabeza y cola dentro de la bandeja que es de 36 centímetros de largo. En Colombia no existen tratados sobre talla de madurez para muchos recursos pesqueros, solo para unas cuantas especies. Según estudios no actualizados de 2008, la talla de un pez capturado es de 45 cm. “Nos estamos comiendo los bebés del mar”, afirma el ictiólogo. En el mundo, según estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), dos mil millones de personas –la tercera parte de la humanidad– consumen pescado como parte central de su dieta diaria. La ingesta ha aumentado especialmente en los últimos doce años, y no menos de 500 millones de personas se sostienen económicamente, directa o indirectamente, de la pesca. Pero ese aumento también ha incrementado el uso de técnicas depredadoras: las redes de arrastre industrial aran el fondo marino, acaban con especies como el camarón de aguas someras en Colombia, llevan lo que les sirve a la bodega del barco y desechan lo que no se vende. En las redes camaroneras quedan atrapadas esponjas, corales, gusanos, erizos, moluscos, cangrejos y tortugas. La

proporción entre captura objetivo y descarte puede oscilar entre una tercera (1/3) y una quinceava parte (1/15), dependiendo del tipo de red y de la profundidad. Ahora, la confiabilidad de las estadísticas colombianas recae totalmente en los datos que otorgan los capitanes de los barcos, que tienen las bodegas llenas, pero no se sabe de qué. Ellos les entregan información parcial a los peritos del Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (Incoder), en la que solo incluyen las toneladas de pargo tomado, pero no de dónde lo capturaron o cuántas faenas de pesca hicieron o si se desviaron por el camino o adelantaron transacciones en alta mar. Los verificadores ni siquiera revisan las naves para comprobar los datos. “La institucionalidad de la pesca en Colombia siempre ha sido un desastre. Funcionaba mejor cuando existía el Inderena; que luego pasó a ser el Instituto Nacional de Pesca y Acuicultura (Inpa), al que también transformaron y pasó a manos del ICA; y de allí, al Incoder. Y, ahora, crearon una dependencia llamada la Aunap en diciembre de 2011, aún en interinidad”, afirma.

Comer pescado En líneas generales, el colombiano es muy mal consumidor de pescado. “Últimamente el gasto es de 4,5 kg per cápita al año, compa-

rado con España u otras naciones, donde es de 20 kg, de acuerdo con cifras de la FAO”, revela Díaz. El experto indica que los pargos, sierras, corvinas, dorados (especie migratoria que se comparte con Panamá, Costa Rica y Ecuador) y merluzas son los especímenes que pueden ser explotados y consumidos sin problema en el país, debido a que se reproducen y reponen rápidamente. Se debe evitar el consumo de especies bajo algún nivel de amenaza o catalogadas como sobreexplotadas (por ejemplo, el pez espada y el pez loro), o que estén en veda o provengan de áreas marinas de protección y conservación: atún y salmón, en determinadas épocas, y pez vela, rayas, marlín y tiburón. Menciona la necesidad de empezar a dar pasos para emular a otros países que tienen una cultura y una educación para consumir pescado, como Inglaterra, en donde los expendios exhiben tablas con información relacionada con qué consumir, según la temporada, cómo fue capturado el pez, cuál es la talla media de madurez y qué tan responsable es el pescador. “Trabajamos a mediano plazo en establecer un estándar y un sello para marcar los empaques, con el fin de que la persona pueda elegir a los que cumplan con los estándares ambientales y de responsabilidad social”, puntualiza.


Cultura

Las economías de Luis

Camnitzer

La utilización del texto y la palabra son cruciales en la obra del artista uruguayo. Su creación, cuarenta años atrás, hizo visible lo que fuera un horizonte no tan lejano en donde el valor de cambio del conocimiento y el fetiche en torno a las mercancías amenazarían con querer gobernar las lógicas del sentido social, tal cual es hoy.

Palabra o texto

Lo ideal sería un mundo en que el arte y los artistas no fueran necesarios, ha dicho Camnitzer. Por supuesto, también se anticipó, a su manera, a un mundo que ya hemos mencionado, el de “las sociedades del conocimiento”, en las que se ha modificado la función antropológica de los artistas y su arte. La producción de lo simbólico ha dejado de ser un asunto primordialmente reservado a lo artístico o religioso y aislado de la economía, para pasar a ser una forma de producción capitalista y, al mismo tiempo, su bien más importante. Los objetos de la economía actual no son netamente físicos ni materiales ni circulan exclusivamente en el sistema de los mercados mercantiles, su circulación es cada vez más fluida y accesible a todos. Pero, además, los trabajadores de estas sociedades del conocimiento dejaron de ser los productores de las mercancías necesarias para la suplencia material. Ahora, ciertos trabajadores tienen un rango de acción muy específico de estas sociedades, que es precisamente el de la producción de lo simbólico. Un ejemplo sería lo que José Luis Brea llamara las industrias de la identidad. Podría decirse que estamos ante el mundo ideal de Camnitzer, en donde los artistas y el arte en su especificidad se diluyen en esta nueva categoría de trabajadores/ productores. “Los trabajadores del conocimiento” no solo distribuyen y procesan pensamiento, información y software, también afectos e intensidades. El trabajo es intelectual y afectivo. Se configuran conceptos y también efectos que movilizan nuestra capacidad de acción: “el tamaño (digamos) de nuestra vida síquica, su densidad, fluidez y consistencia”, según dice Brea. Nuestra última capacidad de obrar en pos de nuestras ideas y deseos. Todo ello reclama una capacidad crítica para que el conocimiento sea pensamiento hecho acción. Solo una diferencia crítica del trabajo en la producción de lo simbólico –o, como lo llama el mismo Camnitzer, “una dimensión ética del trabajo [del artista]”–, podrá diferenciar a una sociedad del conocimiento de otras sociedades.

La exposición de Luis Camnitzer es organizada por la Colección Daros Latinoamérica, en colaboración con la Universidad Nacional de Colombia.

la determinación de una realidad siempre lista a ser desestabilizada en su verdadera naturaleza, vulnerable en cuanto a su consistencia. El ideal para Camnitzer sería que se pudiera entender su trabajo como un intento de comprender que el ser político de una idea sería, para él, precisamente, la distribución del poder mediante la capacidad de formularla y de circularla. La producción de un pensamiento puede estar en manos de todos, aun de aquellos que no posean un capital intelectual ni económico ni político ni social.

Así, las obras conceptuales de Luis Camnitzer serían potencialmente pensamiento en distribución, pura pulsión de circulación no controlada, y no un objeto para contemplar, consumir o estructurar un campo social –el campo del arte– en la economía del valor de cambio del conocimiento. Serían más bien estas obras, producto del escaso trabajo de Luis Camnitzer, el puro deseo de que se pudiera aprender lo frágil que es el sistema de las ideas aparentemente establecidas, incluso institucionalizadas; lo eficiente

La muestra se exhibe en el Museo de Arte de la Universidad Nacional hasta el 30 de junio, de martes a sábado, de 10:00 a.m. a 7:00 p.m.

13 de mayo de 2012

Su obra, cuarenta años atrás, sin duda hizo visible lo que fuera un horizonte no tan lejano en donde el valor de cambio del conocimiento y el fetiche en torno a las mercancías amenazarían con querer gobernar las lógicas del sentido social, tal cual es hoy. Sus composiciones descansan en la más económica de las producciones artísticas, en cuanto a la utilización de medios físicos y recursos en dinero, así como, por supuesto, en gasto de energía y cantidad de trabajo. Esta es la más austera estrategia para la comunicación de una idea, una que es ambigua y se posa en las grietas de una realidad que se ofrece inestable, inasible, ambivalente, incierta y dispuesta al cambio. Es mediante esta estrategia como Camnitzer quisiera entregarnos a quienes manipulamos estas piezas la tarea de modelar un pensamiento, a partir de la ambigüedad de una imagen que puede ser, en sí misma, una palabra o un texto. Entregar al otro el poder de elaborar el significado y de sentirse parte del juego de la fijación, de

Capacidad de acción

155

La Colección Daros Latinoamérica, de Zúrich, en colaboración con la Universidad Nacional de Colombia, exhiben en el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia la muestra del artista uruguayo Luis Camnitzer, en lo que resulta ser la exhibición más comprensiva y aguda que se haya hecho sobre el artista. La curaduría, compuesta por unas setenta piezas que abarcan sus trabajos a partir de los años sesenta hasta fechas más recientes, es una selección que, a través de la fina mirada de los curadores, Hans Herzog y Katrin Steffen, se enfoca en lo más simple y contundente del trabajo conceptual de Camnitzer. Se entiende aquí el arte conceptual como una de las vanguardias históricas del siglo XX. El conceptualismo se piensa como uno de los “ismos” históricos con una grandísima influencia sobre buena parte del arte que hoy se produce en cualquiera de los medios expresivos de la contemporaneidad, incluso de aquellos que escapan al todavía disciplinar campo del arte, y llega a incidir en las lógicas de producción simbólica de la sociedad actual. ¿Qué caracteriza al arte conceptual de Luis Camnitzer? La utilización del texto y la palabra son cruciales en su obra. Así que, para utilizar un vocablo que pudiera dar cuenta de sus más puras intenciones, uno tendría que escribir con un lápiz en un papel: “economía”; quizá “distribución”; también “pensamiento”. A él tal vez no le gustarían por ser demasiado literales. Sin embargo, ellas cuentan con un grado de ambigüedad para integrar una formulación alrededor del actual capitalismo avanzado en las sociedades del conocimiento. Y de hecho es así. Esta suerte de postulados de Camnitzer, con una fuerza casi ética, son, en mi modesto entender, una forma de presagio de las lógicas de producción y distribución de estas sociedades del conocimiento (quizá buena parte del arte conceptual funciona en este sentido).

puede llegar a ser una estrategia de comunicación basada en la ausencia de capitales; y que el ego y la firma no son más que un impedimento para incidir en los destinos de lo que consideramos valioso y con sentido.

Fotos: Andrés Felipe Castaño/Unimedios

María Belén Sáez de Ibarra,

Directora Nacional de Divulgación Cultural Universidad Nacional de Colombia

23


24

Reseñas

Electroquímica física e interfacial Autor: Marco Fidel Suárez Facultad de Ciencias Universidad Nacional de Colombia A pesar de que existen muchos libros de electroquímica, algunos de ellos muy completos y profundos, el autor considera que falta un texto básico que trate a la electroquímica más desde el punto de vista de la ciencia de superficies asistida con simulaciones digitales que desde la perspectiva de la química analítica o de la electroquímica aplicada. Temas tales como la nucleación, la teoría de la transferencia de

carga, los electrodos cristalinos y la espectroscopia de impedancia electroquímica generalmente se relegan a libros especializados o se consideran temas avanzados en el campo de la electroquímica. Uno de los objetivos es mostrar que estas áreas son fundamentales y que, a juicio del autor, son el pilar epistemológico para comprender las aplicaciones electroanalíticas y tecnológicas de los sistemas electroquímicos. La publicación no pretende

ser completamente original, pues compila información de otros autores, pero sí presenta un porcentaje considerable de información que es producto del trabajo de investigación del mismo autor y de estudiantes del grupo que lidera. Se busca hacer del documento una herramienta útil para alumnos que se enfrentan por primera vez al estudio de la electroquímica, con independencia de su nivel de preparación académica.

Revista Pensamiento Jurídico, n.º 31 Autor: Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales Universidad Nacional de Colombia La reforma o, con más precisión, la sustitución de la Ley 30 de 1992 (Ley de Educación Superior) ha provocado en Colombia un amplio debate, en el que han participado estudiantes, representantes del Gobierno, rectores de universidades públicas y privadas, algunos profesores universitarios y periodistas de diferentes medios. La socialización de los dos primeros proyectos sustitutivos presentados por el Ministerio de Educación, para recoger opiniones dentro de la sociedad civil, estuvo animada por las críticas mayoritarias a la creación de las instituciones con

ánimo de lucro y al desconocimiento de la educación superior como un derecho. En consecuencia, el Gobierno aplazó temporalmente la propuesta de crear instituciones con ánimo de lucro, pues consideró que la sociedad colombiana todavía no estaba preparada para asumir una discusión de este tipo, e incluyó, al menos retóricamente, el derecho a la educación superior como uno de sus principios, al lado de la definición contradictoria, como un bien público basado en el mérito y la vocación y un servicio público inherente a la finalidad social del Estado.

Las modificaciones introducidas en el tercer proyecto, que ya fue radicado en el Congreso de la República para que surta todos los trámites necesarios antes de convertirse en ley, no despejaron las dudas sobre la naturaleza mercantil de la educación superior que se pretende impulsar ni sobre los mecanismos efectivos para garantizar la realización del derecho a la educación superior. En esta edición de la revista Pensamiento Jurídico, los artículos invitan a dar una mirada profunda sobre este vital tema nacional.

Sustratos, manejo del clima, automatización y control en sistemas de cultivo sin suelo Autor: Facultad de Agronomía Universidad Nacional de Colombia Este libro es uno de los productos de los proyectos de investigación financiados por Colciencias y el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR). Los proyectos, concluidos con éxito, se desarrollaron mediante alianzas entre entidades del Estado (SENA, Colciencias, MADR, Facultad de Agronomía y Departamento de Ingeniería Civil Agrícola de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá) y el gremio (Asocolflores y Ceniflores), y contaron con el apoyo de

empresas privadas que le sirven al sector floricultor colombiano. En la obra se incluyen contribuciones de los profesores José Miguel Guzmán P., Pedro Florián Martínez y Dolors Roca, investigadores españoles de renombre internacional en horticultura intensiva. Asimismo, se presentan trabajos de investigación desarrollados en el área experimental de los proyectos y aportes del sector empresarial local. Se abordan temas sobre materiales, propiedades y manejo de

Acerca de la competencia comunicativa

155

13 de mayo de 2012

Autor: D. H. Hymes Facultad de Ciencias Humanas Instituto de Investigaciones en Educación Universidad Nacional de Colombia Este texto representa un hito en el desarrollo de la lingüística. En él se plantea que la abstracción propuesta por Noam Chomsky, de un hablante–oyente ideal en una comunidad lingüística homogénea, como objeto de estudio de la lingüística, deja por fuera factores socioculturales esenciales del fenómeno del lenguaje, que son vitales para la comprensión teórica y la aplicación práctica de la lingüística.

Se objeta la disyuntiva chomskiana de competencia y actuación y se propone el concepto de competencia comunicativa, que es dinámica y diferencial. El argumento central es que la vida social afecta no solo la actuación externa, sino también la competencia interna. Por lo tanto, los factores sociales deben ser incluidos dentro de la concepción del fenómeno del lenguaje. Se plantean cuatro criterios

sociolingüísticos para la definición de la competencia comunicativa. Los Cuadernos del Seminario de Educación, en donde se presenta este documento, tienen el propósito de mostrar las posiciones de investigadores nacionales e internacionales en el campo de la educación. Esto con el fin de propiciar la interacción y la interlocución crítica, tan necesaria para asignarle sentido a la investigación.

sustratos hortícolas, así como sobre las características del control climático en invernaderos de plástico. También se profundiza en las particularidades de la reutilización de aguas residuales para riego. Del mismo modo, para cultivos de flores de corte en invernadero, se consideran aspectos de costos de producción, evapotranspiración en plantas de rosa, modelos de cultivo y modelos fenológicos en clavel, así como de automatización y control en el reciclaje de drenajes de cultivos en sustratos.

UN Periodico No. 155  
UN Periodico No. 155  

UN Periódico No. 155 - Universidad Nacional de Colombia

Advertisement