


Ronqueo
Precisión,
Una
Espíritu


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Ronqueo
Precisión,
Una
Espíritu


Comenzar un nuevo año es, inevitablemente, un ejercicio de conciencia. Una oportunidad para observar el presente con mayor claridad y preguntarnos desde dónde creamos, habitamos y nos expresamos. Esta edición de Maxwell Jalisco se construye desde ese punto de encuentro entre identidad, estética y visión de futuro.
Nuestra portada es una declaración de principios. Teyana Taylor, artista total y figura cultural de su generación, representa una nueva noción de sofisticación contemporánea: una que nace del control creativo, la coherencia estética y la presencia consciente. Ganadora del Emmy y nominada a los próximos Premios Óscar, su trayectoria confirma que el verdadero poder creativo se ejerce desde la autenticidad sostenida.
En Entorno, reunimos perfiles que definen el pulso cultural y creativo actual. Fundación Donari encarna el compromiso social desde procesos reales y sostenidos; Arturo Pasos, cronista visual, preserva la memoria urbana a través de la fotografía; Simón Cruz convierte la pintura en pensamiento, en movimiento; Paty Mendoza representa una visión empresarial donde la moda se entiende como legado, criterio y permanencia. Cuatro miradas distintas que dialogan desde la experiencia y el impacto.
El Especial de Artistas Plásticos articula una conversación profunda sobre el arte como acto vital. Juan De la Cruz entiende la creación como resistencia interior; Irene García explora la introspección y el simbolismo femenino; Violeta Franco concibe la pintura como un lenguaje emocional vivo; Alberto Guerrero Enríquez trabaja la abstracción como confrontación interna; Maximiliano Sandoval dialoga con la historia pictórica desde la fricción contemporánea; Katherine Gastélum Karamanus transforma la emoción en presencia pictórica. Seis universos que confirman la fuerza del arte hecho desde la honestidad.
Los contenidos de arte y arquitectura amplían esta reflexión: el cine contemporáneo y las nominaciones al Óscar 2026, la vivienda vertical como nueva forma de habitar la ciudad y el interiorismo entendido desde la materia y la textura como discurso. El inicio del año se refleja también en la moda, donde las tendencias 2026 apuntan al regreso del estilo personal, al lujo expresivo y a una relación más consciente con lo que vestimos.
Esta edición es una invitación a comenzar el año con intención, mirada crítica y sensibilidad creativa.
Laura Durán
Directora Editorial

Fotografía:
Film Name: One Battle After Another
Photo Credit: Jonathan Jacobs, Nisha Johny
Caption: Screening Event, Q&Q, and ReceptionTuesday Sept. 9

Medidas: 40 x 50 cm · Técnica: Óleo sobre lienzo · Año: 2023
Autor: Lucero López
@lucerolopez.art

CULTURA GENERAL
(1946–2025)
Directora, actriz, cantante, fotógrafa, escritora, diseñadora, restauradora de casas, productora de cine y empresaria vinícola. Nacida como Diane Hall, adoptó el apellido de soltera de su madre cuando descubrió que su nombre ya estaba registrado en el sindicato de actores. Así nació Diane Keaton. Nació en Los Ángeles el 5 de enero de 1946. Fue hija de Jack Hall, ingeniero civil y corredor inmobiliario, y de Dorothy Deanne Keaton, ama de casa y fotógrafa amateur que participaba en concursos de belleza y escribía discursos. De ella heredó no solo la curiosidad artística, sino una noción temprana de expresión y autonomía que marcaría su carrera. Se formó en el Neighborhood Playhouse bajo la técnica Meisner, basada en la escucha genuina del otro actor. “Sólo soy tan buena como la persona con la que estoy actuando”, solía decir. Tras trabajar como suplente en el musical Hair, destacó en PlayItAgain,Sam, obra de Woody Allen, con quien iniciaría una colaboración decisiva. Disruptiva por naturaleza, Keaton se negó siempre a encajar en los moldes de la industria. Tras varios papeles secundarios, su carrera dio un giro con El Padrino de Francis Ford Coppola. Su asociación con Allen fue clave: él escribía personajes a su medida y ella los llevaba más allá del guion. Películas como Manhattan o La última noche de Boris Grushenko revelan su capacidad para habitar múltiples matices en una sola escena. Annie Hall consolidó su legado. El personaje —construido a partir de su propia personalidad— le valió el Óscar y la convirtió en un ícono cultural. Su forma de vestir, personal y ajena al vestuario tradicional, marcó una época. En paralelo, su trabajo dramático en El Padrino II y Reds demostró su rango y profundidad emocional. Por esta última obtuvo otra nominación al Óscar interpretando a Louise Bryant, escritora y periodista feminista. Nunca encarnó mujeres invulnerables: su fuerza residía en la contradicción. Su legado trasciende la actuación. Diane Keaton transformó la manera de estar —y de ser— mujer dentro y fuera de la pantalla.
Falleció el 11 de octubre de 2025 a los 79 años, a causa de una neumonía bacteriana.
¿Cómo se llamaba el territorio que hoy es México durante el dominio español?
¿Quién era la máxima autoridad política en la Nueva España?
¿Qué ciudad fue la capital del Virreinato de la Nueva España?
¿Qué institución controlaba el comercio entre España y la Nueva España?
¿Cuál era el principal metal que la Nueva España aportaba a la economía española?
¿Qué lengua, además del español, se seguía usando ampliamente durante el período colonial?
¿Qué grupo social tenía más privilegios políticos en la Nueva España?
¿Qué papel tuvo la Iglesia católica en la vida colonial?
¿Qué sistema laboral obligaba a los indígenas a trabajar para los españoles?
¿Qué acontecimiento en España influyó directamente en el inicio del movimiento independentista en México?
Respuestas
1. Se llamaba Virreinato de la Nueva España.
2. El virrey, representante directo del rey de España.
3. La actual Ciudad de México.
4. La Casa de Contratación de Sevilla, que regulaba barcos, mercancías y rutas comerciales.
5. La plata, extraída principalmente de minas en Zacatecas, Guanajuato y San Luis Potosí.
6. El náhuatl, maya, mixteco y otomí.
7. Los peninsulares, españoles nacidos en Europa.
8. Controlaba la educación, la evangelización, la moral social y poseía grandes extensiones de tierra.
9. La encomienda, que otorgaba a los colonos el derecho de recibir trabajo y tributo indígena a cambio de protección y evangelización.
10. La invasión napoleónica a España en 1808.

El cine que volvió a

El cine, cuando alcanza su punto más alto, no sólo entretiene: define épocas, sacude conciencias y deja imágenes imposibles de borrar. Eso es lo que celebran las nominaciones a los Premios Óscar de este año, una selección que confirma que la industria atraviesa un momento de audacia creativa, riesgo narrativo y diversidad estética pocas veces visto.
La contienda destaca no sólo por cifras récord, sino por algo más profundo: una convivencia natural entre cine de autor y grandes producciones, entre relatos íntimos y propuestas visualmente monumentales. El resultado es una temporada donde cada película parece dialogar con el presente desde un lenguaje propio.
Dominando la conversación se encuentra Sinners, dirigida por Ryan Coogler, que se posiciona como el fenómeno ab-
soluto del año con un número histórico de nominaciones. La película fusiona horror, música y drama familiar en el corazón de un club de blues de los años treinta, donde dos hermanos enfrentan fuerzas tanto sociales como sobrenaturales. Es un relato hipnótico, visceral, en el que el sonido y la imagen se convierten en un mismo pulso narrativo. Michael B. Jordan, en uno de los trabajos más intensos de su carrera, se perfila como una de las interpretaciones más comentadas de la temporada.
Muy de cerca compite One Battle After Another, la nueva obra de Paul Thomas Anderson, una épica profundamente humana que confirma la vigencia del cine de autor ambicioso. Su narrativa compleja y emocional ha conquistado tanto a la crítica como al público cinéfilo, consolidándola como una de las películas más sólidas y reflexivas del año.
El terreno de lo fantástico encuentra una nueva dimensión con Frankenstein, reinterpretado bajo la mira -


da sensible y oscura de Guillermo del Toro. Lejos de repetir el mito, la película lo resignifica desde la emoción y la estética, con una fuerza visual que dialoga con la fragilidad humana. Es un regreso poderoso del género al centro de la conversación cinematográfica.
En un registro completamente distinto, Hamnet se impone como una de las propuestas más delicadas y conmovedoras de la temporada. Inspirada en la novela que revisita la vida íntima de William Shakespeare, la película construye una tragedia silenciosa, sostenida por la sensibilidad narrativa y una interpretación profundamente contenida de Jessie Buckley.
La fantasía contemporánea encuentra su espacio en Bugonia, una cinta visualmente audaz y cargada de simbolismo. Producida en parte por Emma Stone —también nominada como actriz—, la película apuesta por una experiencia sensorial que no busca respuestas fáciles, sino provocar reflexión y emoción a través de su imaginería.


La temporada se completa con títulos que amplían el espectro creativo del cine actual. Marty Supreme, The Secret Agent, Sentimental Value, F1 y Train Dreams destacan por su identidad clara y sus distintas aproximaciones al lenguaje cinematográfico, desde la adrenalina pura hasta la intimidad emocional o la narrativa fragmentada.
En animación, la vitalidad es igual de evidente. Producciones como Zootopia 2, KPop Demon Hunters, Elio, Arco y Little Amélie or the Character of Rain demuestran que el cine animado atraviesa una etapa de madurez creativa, capaz de dialogar con la cultura pop, la identidad global y el riesgo visual.
Más allá de los premios, esta edición de los Óscar confirma algo esencial: el cine volvió a atreverse. Las nominaciones celebran historias complejas , miradas personales y una industria dispuesta a equilibrar espectáculo y profundidad.
No se trata sólo de películas nominadas, sino de un año que dejó imágenes, conversaciones y emociones difíciles de olvidar.
LA ENTREVISTA • HISTORIA DE ÉXITO • CREADORES • EMPRESARIOS • ARTISTAS PLÁSTICOS

Procesos que devuelven futuro desde el territorio.
Una apuesta de largo plazo que transforma comunidades al acompañar trayectorias de vida con educación, salud emocional y arraigo comunitario.
Desde una convicción clara —las oportunidades reales se construyen— Fundación Donari trabaja donde la desigualdad suele normalizarse. Su labor parte de procesos sostenidos que acompañan a niñas, niños, adolescentes y jóvenes desde la infancia hasta la vida adulta, integrando educación con sentido, salud emocional, formación laboral y fortalecimiento comunitario.
El punto de partida es siempre el territorio. Antes de proponer, se escucha. A través de diagnósticos participativos, mapeos comunitarios, entrevistas y grupos focales, se identifican las problemáticas reales y sentidas: violencia, consumo de sustancias, deserción escolar, fractura del tejido social. También se reconocen los activos invisibles: vínculos, memoria, identidad y, sobre todo, los sueños que resurgen cuando existen espacios seguros.
De esta lectura profunda nace un modelo que privilegia la presencia constante, la coherencia y la construcción de confianza. Cumplir lo acordado, regresar la información a la comunidad y trabajar desde la horizontalidad son la base de una relación duradera. El trabajo cotidiano se parece más a tejer relaciones que a ejecutar actividades: acompañar trayectorias, sostener procesos y permanecer incluso cuando el contexto es adverso.
Uno de los núcleos más representativos de esta visión es el programa comunitario ECCO, una escuela de capacitación y formación integral con enfoque de educación popular. Su esencia radica en entender el territorio como un espacio vivo, y en formar sujetos críticos capaces de organizarse y transformar su realidad. Robótica, alfabetización digital, deporte sin violencia, yoga, ludoteca, apoyo psicosocial, cine comunita -



rio y proyectos de comunicación conviven como rutas para fortalecer habilidades para la vida, sentido de pertenencia y proyecto de futuro.
En la colonia Oblatos, una de las zonas urbanas más vulnerables de Guadalajara, este modelo encontró un punto de inflexión. A través de una alianza con integrantes de EO Guadalajara, la escuela ECCO Oblatos fue adoptada como proyecto comunitario, fortaleciendo su operación y proyección a largo plazo. Esta decisión liberó a Fundación Donari de la carga financiera de la operación cotidiana, permitiéndole enfocar recursos y energía en escalar su impacto y abrir nuevas escuelas en otros territorios. Más que un apoyo económico, la alianza representa una forma distinta de corresponsabilidad: el sector empresarial sostiene la operación, la organización social profundiza el modelo y la comunidad se fortalece desde dentro. El resultado es un espacio seguro al que niñas y niños regresan cada tarde después de la escuela pública, alejados



de dinámicas de calle, violencia y reclutamiento de las redes delictivas y, sobre todo, cercanos a valores de ética, empatía, deporte, tecnología y unidad familiar.
El impacto se mide en cifras y se observa en la participación sostenida, en la recuperación de vínculos familiares, en adolescentes que pasan de ser “objeto de diagnóstico” a protagonistas de su aprendizaje, y en comunidades que comienzan a verse a sí mismas como espacios de posibilidad. Con una visión de largo plazo —2030 y más allá— el objetivo es romper ciclos de violencia y reconstruir el imaginario colectivo: pasar del “aquí no hay salida” al “aquí sí se puede”.
En un país donde muchas respuestas sociales siguen siendo cortas y verticales, este modelo plantea otra ruta: arraigo, procesos, evaluación constante y alianzas que fortalecen capacidades locales. Porque el futuro no se importa; se construye, paso a paso, desde el territorio.

Cronista de la luz
Una vida dedicada a mirar con intención: seis décadas de fotografía, memoria urbana y un legado que busca permanecer más allá de la imagen.


Desde muy joven supo que el arte no era un oficio aislado, sino una forma de habitar el mundo. Antes de la cámara estuvieron los museos, las bibliotecas, el deseo de pintar, de esculpir, de diseñar. La fotografía apareció como un punto de convergencia: una herramienta capaz de contener todas esas inquietudes y transformarlas en memoria. A los veintitantos años comenzó a fotografiar casi por intuición, y esa intuición terminó por marcarle el rumbo de toda una vida.
El camino no fue lineal. Hubo publicidad, producción cinematográfica, grandes cámaras de 35 mm, estudios, rodajes y viajes. Europa apareció como territorio iniciático: recorrió países, vivió aventuras improbables y, sin saberlo, fotografió a quien años después sería Juan Pablo II. El tiempo convertiría esas imágenes en historia y una carta firmada por el Papa en uno de los testimonios más insólitos de su archivo. También vendrían presidentes, visitas de Estado, la reina Isabel II y una cercanía constante con los personajes que definen época.
La llegada a Puerto Vallarta, a finales de los setenta, fue decisiva. El entonces pueblo en crecimiento se convirtió en escenario y motivo. Desde periódicos locales hasta corresponsalías nacionales, la imagen fue construyendo un relato visual que hoy forma parte del ADN de la ciudad. Cientos de portadas publicadas, páginas completas dedicadas únicamente a la fotografía y una mirada que supo convertir lo cotidiano —playas, rostros, atardeceres— en identidad colectiva.



Vivió la transición del rollo al digital sin nostalgia paralizante. Entiende la técnica como medio, no como dogma. Celebra la velocidad, la capacidad y la libertad creativa actuales, aun cuando reconoce que la fotografía perdió cierta inocencia. La inteligencia artificial, afirma, no es una amenaza sino un parteaguas: obliga a replantear qué es imagen, qué es verdad y qué es intención. En ese cuestionamiento sigue encontrando sentido.
Más allá del oficio, está el legado. Fue presidente fundador de la Biblioteca Los Mangos, cronista gráfico de la ciudad y autor de libros que resguardan décadas de transformación urbana y social. Actualmente impulsa la creación de un museo donde fotografías, cámaras antiguas, colecciones y recuerdos dialoguen como patrimonio vivo.
En lo alto de una colina existe un espacio que resume esa vida. Un cuarto íntimo con vista total a la bahía, concebido como refugio y archivo. Ahí descansan libros de fotografía, negativos, cámaras históricas, cartas y objetos cargados de significado, como el letrero original de la Calzada del Niño Perdido; la calle donde creció. No es un lugar para exhibirse, sino para preservar. Un pequeño museo personal donde el pasado acompaña y la vista confirma que el verdadero lujo no es lo material, sino haber sido fiel a una obsesión.
Fotografiar, al final, ha sido eso: mirar con intención y dejar constancia de haber estado ahí. Y en esa constancia, permanecer.

Pensamiento en movimiento, pintura sin miedo.

Introvertido por naturaleza, el artista encontró en la pintura un lenguaje propio para dialogar con el mundo sin intermediarios. Antes de tomar los pinceles, su aspiración era la música; sin embargo, la vida lo condujo hacia la plástica como una forma de conexión, pertenencia y búsqueda de sentido. No hubo una revelación técnica ni una vocación académica precoz, sino una necesidad profundamente humana: hacer algo que se sintiera verdaderamente importante.
Con casi dos décadas de trayectoria, su práctica se sostiene desde la experimentación y el desaprendizaje. Más que evolucionar, prefiere hablar de involución: soltar certezas, renunciar a la idea de perfección y abrir la obra a múltiples lecturas. En su universo no existen errores; una línea torcida es tan válida como cualquier trazo pulido, porque está cargada de símbolos y posibilidades. Intentar decir algo exacto —emocional o conceptualmente— sería limitar el diálogo con el espectador.
La lectura y el pensamiento filosófico atraviesan su proceso creativo tanto como la práctica pictórica. Aunque no se asume como poeta, su discurso está impregnado de una sensibilidad literaria que entiende el arte como una forma de narrar desde lo que se absorbe: ideas, sonidos, imágenes y silencios. La música, aun sin haberse convertido en oficio, permanece como un referente esencial, recordándole que todas las artes dialogan desde la misma raíz: la sensibilidad humana.
Naturalezanomuerta, presentada en Makalá INK, es una pausa dentro de un proceso que nunca se detiene. El título alude al pensamiento en constante movi-

La exposición Naturaleza no muerta reúne cerca de 70 piezas y permanece abierta hasta abril en uno de los espacios urbanos más grandes de Latinoamérica.
miento, a la idea de que nada muere y todo permanece vigente. Ojos, deformaciones y composiciones circulares se repiten como símbolos de una conciencia activa. La expectativa no es vender ni provocar una reacción específica, sino generar conexión: que quien observe la obra se encuentre consigo mismo, sin miedo a opinar.
Actualmente, el trabajo continúa expandiéndose hacia nuevos formatos. Se encuentra en producción de una escultura de gran formato que formará parte de una ruta escultórica en la zona de Chapultepec en abril, en el marco de las celebraciones rumbo al Mundial. Paralelamente, desarrolla un documental junto al realizador Damián de Julián, con más de un año de registro de exposiciones, colaboraciones e intervenciones urbanas recientes.
La creación, insiste, es oficio, disciplina y pausa. Pero también es responsabilidad: mostrar el trabajo, provocar conversación y permitir que el arte siga cumpliendo su función social. Guadalajara —cuna de creatividad y resistencia cultural— es parte fundamental de ese diálogo, uno que se construye entre artistas, espacios y públicos dispuestos a habitar el misterio de la creación.
@simoncruzgallery

Desde muy temprana edad, su universo estuvo marcado por telas, colores y decisiones que hablaban de estilo y carácter. Crecer entre viajes de compra, boutiques y almacenes textiles no sólo despertó una afinidad natural por la moda, sino que formó una mirada entrenada para reconocer la calidad, la estructura y el valor de una prenda bien hecha. Aquella cercanía cotidiana con el oficio —vivida con disciplina, observación y respeto— se transformó con el tiempo en una manera de entender la moda como una vocación profunda y un proyecto de vida.
La herencia familiar fue decisiva. De su madre recibió el ejemplo de la constancia, la sensibilidad y la capacidad de construir un negocio sin perder humanidad; de su padre, el conocimiento íntimo de las telas, las texturas y la importancia del origen de cada material. Esa educación, basada en el esfuerzo, la responsabilidad y el amor por el trabajo bien hecho, se convirtió en una brújula que hoy guía cada decisión.
De esa visión nace MG Mendoza, una boutique que durante más de cuatro décadas se ha consolidado como un referente de moda curada, atemporal y consciente. Lejos del ruido de las tendencias pasajeras, el proyecto se distingue por una selección rigurosa de colecciones europeas, donde cada prenda responde a una razón clara: calidad, versatilidad y permanencia. Aquí, vestir es una experiencia íntima, pensada para mujeres que valoran la elegancia silenciosa y la autenticidad.
Paty Mendoza no persigue el buen gusto: lo ha construido, afinado y dominado a lo largo de los años. Su mirada, formada por la experiencia y la sensibilidad, reconoce la elegancia como un lenguaje propio, sereno y atemporal, que trasciende modas y se expresa con naturalidad en cada decisión.
Asumir un negocio con historia implicó también una responsabilidad: honrar un apellido ligado durante
Una historia construida entre sensibilidad, disciplina y una forma consciente de entender la moda como legado.

décadas a la moda. Gracias a una visión firme y a la capacidad de adaptación, MG Mendoza ha atravesado expansiones, transformaciones del mercado y momentos de crisis sin perder identidad. Hoy, en un mundo dominado por el consumo acelerado, la boutique permanece vigente apostando por la cercanía, el servicio personalizado y el consumo consciente.
En este momento, MG Mendoza avanza hacia el futuro integrando lo digital como una extensión natural de su esencia, nunca como un reemplazo del trato humano. Porque cuando el criterio está formado y la elegancia se domina, el tiempo no erosiona: confirma. Las modas cambian; la coherencia permanece.








El arte como resistencia interior
Una conversación íntima con un creador que transforma la duda, el caos contemporáneo y la introspección en una obra profundamente honesta y crítica.
Nacido en Amatitán, Jalisco, Juan De la Cruz es un artista plástico cuya obra surge de una necesidad vital más que de una intención decorativa. Su acercamiento al arte comenzó en la infancia, entre dibujos y una facilidad casi intuitiva para crear, pero con el tiempo ese impulso inicial se transformó en un camino consciente, exigente y profundamente significativo. Para él, crear no es un oficio aprendido, sino una forma de existir.
Juan concibe el proceso creativo como un acto orgánico, casi biológico: una gestación que atraviesa tensión, desgaste emocional y cuestionamiento constante, hasta llegar al nacimiento de la obra. Cada pieza implica un proceso interno intenso, donde el resultado final no siempre
coincide con la idea original, pero incluso ahí encuentra aprendizaje. En su visión, el arte no es control absoluto, sino diálogo: escuchar lo que la obra pide y permitir que se construya a sí misma.
Su trabajo parte de una reflexión profunda sobre el vacío existencial y la entropía que domina al universo y, por extensión, a la experiencia humana contemporánea. Frente al caos, De la Cruz propone el acto creativo como una forma de ordenar, resignificar y encontrar sentido. Pintura, escultura o cualquier medio se convierten en herramientas para extraer significado de lo aparentemente fragmentado.
Más que ofrecer respuestas, su obra busca provocar dudas. Invita al espectador a detenerse, incomodarse y




cuestionar nociones asumidas como normales: la obsesión por la validación, la reducción de la identidad a números, estatus o posesiones, y la pérdida del pensamiento crítico en una sociedad saturada de estímulos. Su propuesta exige una mirada activa, reflexiva y personal.
Influenciado por la filosofía, la literatura, el cine y la música, su universo creativo dialoga con autores como Byung-Chul Han, Bauman u Orwell, así como con referentes pictóricos de fuerte carga emocional y expresiva. Esta amalgama de disciplinas se traduce en una obra honesta, introspectiva y frontal, donde lo personal se enfrenta constantemente al contexto social y político.
En el presente, se prepara para dos exposiciones durante el mes de febrero. La primera, HomoDigitalis: Identidad cuantificada, se presentará en Galería Piso 5, en Zapopan, donde profundiza en la relación entre el individuo contemporáneo, la sociedad digital y la construcción de la identidad. La segunda tendrá lugar en el Club Privado San Javier y estará dedicada por completo al caballo como símbolo pictórico. Además, participará en la próxima edición de AutoArt en marzo y mantiene obra expuesta de manera permanente en la galería de Cafetal 97, en la Colonia Americana.

@artejuandelacruz

Introspección pictórica y simbolismo femenino
Su propuesta visual construye un universo donde la figura femenina, el velo y la mirada se transforman en un lenguaje íntimo que dialoga con la emoción, la identidad y el silencio interior.
Nacida en Guadalajara, Jalisco, ciudad donde vive y produce actualmente, su trayectoria dentro del arte contemporáneo se ha construido desde una formación completamente autodidacta. El acercamiento a la pintura inició a los 17 años como una inquietud personal por el dibujo y la exploración visual, un interés que con el tiempo dejó de ser un ejercicio íntimo para transformarse en una necesidad expresiva y, finalmente, en una práctica profesional constante.
Crear arte es, en su caso, un acto de introspección profunda. Cada obra surge como un proceso interno donde la imagen funciona como un lenguaje simbólico capaz de revelar emociones, identidades y estados que no siempre son visibles. El lienzo se convierte en un espacio de honestidad, donde la esencia personal queda plasmada a través de gestos sutiles, atmósferas contenidas y una
sensibilidad que invita a la contemplación pausada.
La propuesta artística se centra en la figura femenina como eje narrativo y simbólico. La fuerza, la vulnerabilidad y la profundidad emocional del ser femenino se manifiestan mediante un realismo íntimo que busca ir más allá de la superficie. Uno de los elementos más distintivos de su trabajo es el uso del velo, entendido como símbolo de identidad, ocultamiento y revelación, así como la importancia de la mirada, que establece un vínculo directo y silencioso con el espectador. No es casual que muchos coincidan en que los rostros parecen seguirlos, generando una experiencia de presencia y diálogo constante.
Los referentes provienen del realismo figurativo y del simbolismo, pero la inspiración principal nace de la observación de la condición humana, de los procesos
internos, la energía femenina y las historias silenciosas que habitan en las personas. El proceso creativo se vive como un estado de conexión total: pintar se transforma en una forma de meditación donde el tiempo se diluye y la intuición dialoga con la materia, principalmente el óleo, hasta encontrar un equilibrio orgánico.
Desde 2013 ha participado en exposiciones individuales y colectivas en espacios como el Palacio de Justicia de Zapopan, Casa Jalisco, el Senado de la República en la Ciudad de México y diversos recintos culturales de Guadalajara. Su obra forma parte de colecciones privadas en Estados Unidos, España y Puerto Rico, consolidando una trayectoria que ha logrado trascender fronteras.
Actualmente, continúa desarrollando nuevas piezas que profundizan en la identidad femenina y los procesos internos del ser, además de mantenerse abierta a futuras exposiciones y proyectos curatoriales. Su obra propone una experiencia contemplativa que invita a detenerse, observar y conectar desde la emoción y la introspección.





Pintura como lenguaje vivo
Una artista que entiende la pintura como herencia, gesto y emoción, donde cada obra es un registro honesto del instante.
Nacida en Guadalajara, Jalisco, su relación con el arte comenzó desde la infancia. Creció rodeada de pinceles, color y lienzos, en un entorno donde la pintura formaba parte de la vida cotidiana. Aprendió a pintar en casa, observando a sus padres y guiada por su madre, lo que consolidó una práctica temprana que con el tiempo dejó de ser un ejercicio doméstico para convertirse en un lenguaje propio. Más adelante, los estudios en diseño de modas ampliaron su visión estética y técnica, influyendo de manera constante en su proceso creativo.
Para ella, crear es un ejercicio de escucha. Escuchar lo que sucede en el interior y permitir que la pintura tome forma sin imponerle narrativas rígidas. La disciplina, sin embargo, es fundamental para transformar la intuición en un lenguaje sólido. Así, su obra se construye como un
proceso vivo, intuitivo y honesto, donde cada pieza funciona como un registro emocional del momento en que fue creada.
Lejos de repetir fórmulas, su interés está en capturar estados, preguntas y sensaciones que dialogan tanto con su experiencia personal como con el contexto social, cultural, geográfico y político que la rodea. Esta conciencia se traduce en obras que buscan transmitir energía y provocar una experiencia sensorial abierta, invitando al espectador a conectar desde su propia interpretación.
La gestualidad, el color, la textura y el movimiento definen un trabajo expresivo y profundamente emocional. Referentes como Klimt, Picasso, Guillermo Lorca o Cecily Brown conviven con una inspiración más amplia:


la vida de los artistas que se aferran con osadía a su visión, el valor del proceso, el gesto y la observación constante del entorno. El arte, en este sentido, no se concibe como algo separado de la vida, sino como una forma de pensar, sentir y habitar el mundo.
Ha participado en exposiciones individuales y colectivas en distintos espacios culturales y galerías, principalmente en Jalisco, destacando su muestra en el Patio Federalismo del Senado de la República; una experiencia clave dentro de su trayectoria profesional.
Actualmente se encuentra desarrollando nuevos cuerpos de obra y proyectos expositivos, explorando formatos de mayor escala y nuevas relaciones entre la pintura y el espacio, reafirmando una voz artística que continúa evolucionando con libertad y coherencia.




La abstracción como acto de resistencia interior
Pintar no como destino, sino como forma radical de habitar el mundo.
Nacido un 20 de septiembre en Coatzacoalcos, Veracruz, pero emocionalmente arraigado a Jalisco y a Guadalajara, este creador entiende el arte no como una meta ni como un discurso cerrado, sino como un estado permanente de búsqueda. Su llegada a las artes plásticas no fue producto de una decisión planeada, sino de un momento casi epifánico: una pausa en las escaleras, el movimiento de los árboles, el cuerpo atravesado por una certeza inexplicable. Bastó eso para cambiar el rumbo y entregarse a un lenguaje que, desde entonces, no ha dejado de transformarlo.
La abstracción es el territorio donde se mueve con absoluta libertad. No como una categoría estética, sino como una forma de pensamiento. Cada obra nace del caos, de la angustia, de la incertidumbre; y es el propio lienzo el que termina guiando el proceso. Aquí no hay intención de transmitir un mensaje específico ni de ofrecer respuestas. La pintura es una conversación interminable, una catarsis donde el significado no pertenece al autor, sino a quien logra entrar en ese diálogo silencioso.
El proceso importa más que el resultado. Capas y más capas de historia se acumulan en cada tela: cuatro o cinco



pinturas previas que permanecen ocultas, pero vivas. Esa “cocina plástica” —hecha de tierras, polímeros, aguadas, esgrafiados y gestos impulsivos— es un laboratorio constante donde la materia, el cuerpo y la emoción se enfrentan. Luego llega el discernimiento, profundamente influido por el estado anímico, hasta alcanzar un balance sutil que dota a la obra de una esencia propia.
Sus referentes no provienen de grandes relatos ni de dogmas artísticos, sino de la cotidianidad más simple y compleja a la vez: un muro viejo, la historia inscrita en los rostros, la belleza que se manifiesta sin pretensiones. Hubo un tiempo en que el impresionismo y el romanticismo marcaron su mirada, pero fue la vida —y la pintura misma— la que se encargó de despojarlo de idealizaciones para llevarlo a un lenguaje personal, cambiante y en constante reinvención.
Ese recorrido se ha reflejado en exposiciones que marcaron hitos importantes, como su muestra en el Ex Convento del Carmen, su participación en el Museo Raúl Anguiano durante la conmemoración de los 100 años de la abstracción, así como diversas menciones honoríficas obtenidas en el Salón de Octubre. Más allá del

currículum, cada exhibición ha sido entendida como una huella dentro de un trayecto en permanente movimiento.
El arte, en su vida, no es algo externo; es una simbiosis total. No se busca, se ejerce. No se inspira, se habita. Quizá por eso, su mayor logro no se mide en premios, sino en el respeto de una comunidad artística crítica y profundamente talentosa. Crear, en este contexto, se convierte en un acto radical: vivir sin estándares impuestos y dar testimonio del tiempo que toca habitar con absoluta fidelidad a uno mismo.



Entre la herencia histórica de la pintura y las tensiones del presente, su práctica pictórica se construye como un territorio de fricción donde el gesto, el color y la materialidad operan como herramientas críticas para observar, cuestionar y confrontar la realidad.
Originario de Atenco, Estado de México, concibe la pintura como un espacio de confrontación constante entre la tradición y la experiencia contemporánea. Lejos de buscar una síntesis conciliadora, su obra hace visible esa tensión, entendiendo el lienzo como un campo de choque entre formas heredadas y preguntas urgentes del presente. En este sentido, la pintura funciona simultáneamente como un medio de observación y como un dispositivo de interpelación.
El inicio de su trayectoria se sitúa al final de la adolescencia, en un período marcado por la búsqueda personal y la necesidad de construir un lugar propio. Fue a través del arte que comprendió que ese espacio no es otorgado, sino edificado. Desde entonces, la práctica artística se ha man-
tenido como un ejercicio de transformación de la realidad y de exteriorización de un mundo interno que difícilmente podría comunicarse por otros medios.
Cada obra responde a una búsqueda distinta. La creación se asume como un proceso abierto, en el que la pintura se presenta como una forma de revelación honesta: un intento por compartir dudas, obsesiones e inquietudes que atraviesan su experiencia. Más que ofrecer mensajes cerrados, las piezas operan como aproximaciones para comprender y poner en común aquello que ocupa su pensamiento en un momento específico.
La tradición barroca ha sido un referente central en su formación visual, funcionando durante años como escuela y punto de partida. En la actualidad, ese legado se con-


fronta con una mirada crítica sobre la condición humana frente a su propia realidad, donde la influencia de artistas como Justin Mortimer aparece más desde lo conceptual que desde lo formal. El resultado es una pintura que dialoga con la historia sin desprenderse del contexto que la produce.
Su proceso creativo es ecléctico y combina métodos tradicionales con herramientas contemporáneas. Bocetos, fotografía y collages digitales actúan como etapas preliminares antes de llegar al lienzo, donde la experimentación material adquiere un papel protagónico. La pincelada, la intensidad cromática y la fisicidad de la obra se convierten en registros directos de su temperamento y preocupaciones.
Su trayectoria incluye la participación en la muestra de obras finalistas del Concurso Nacional de Pintura Rodin, donde recibió una mención de honor por “El silencio”, así como exposiciones en Arte Mexicano Contemporáneo, Galería Vórtice y La (im)Permanencia de las formas en Galería Covarrubias. Actualmente desarrolla nuevos proyectos rumbo al 2026, entre ellos una exposición individual en la casa de cultura San Rafael a mediados de año y la posibilidad de realizar una residencia artística fuera de su entorno habitual, con la intención de expandir los horizontes de su práctica pictórica.

maximiliano.pintor


El arte como una forma de habitar la emoción
Una obra que convierte la experiencia personal en lenguaje pictórico y presencia emocional.
Con más de 35 años de trayectoria, esta artista mexicana originaria de Culiacán, Sinaloa, concibe el arte como una extensión natural de la vida. Su obra no busca explicarse, sino sentirse. Nace de la emoción, de la experiencia personal y de la necesidad profunda de expresar aquello que no siempre puede nombrarse. Cada pieza es un fragmento de historia: momentos emocionales que quedan suspendidos en el color y la materia.
Su lenguaje plástico se construye desde la libertad y la intuición. El proceso creativo no responde a fórmulas rígidas; por el contrario, es un ejercicio de entrega total. En ocasiones, los pinceles se vuelven innecesarios y las manos toman el control, permitiendo que la pintura fluya sin miedo, sin correcciones, sin límites. Crear no es
controlar, sino dejarse atravesar por el instante. La formación artística fue determinante en la consolidación de su mirada. Bajo la guía de maestros como Ernesto Ríos Rocha y Miguel Ángel Sainz, comprendió la pintura como un espacio de búsqueda constante y honestidad emocional. Desde sus primeros acercamientos al diseño de modas hasta su evolución como artista visual, el dibujo y la pintura han sido un impulso innato, presente desde la infancia.
México se manifiesta en su obra como una energía viva. Los colores, la arquitectura, los mercados, las fiestas y la riqueza cultural del país se filtran de manera orgánica, más como pulso emocional que como referencia literal. Esa vitalidad se traduce en composiciones que vibran y dialogan con las distintas etapas de la vida.



en la relación emocional que establece con el espectador. Pintar es transmitir desde el alma; el arte, transformar la vida. Bajo esta premisa surge GASKART, su proyecto y galería, donde cada obra nace de la emoción, la inspiración y el amor, entendiendo el arte como un mensaje cotidiano que acompaña los espacios y dialoga con quien los habita.
Trabaja con óleo, acrílico, acuarela, tinta china, pastel y técnicas mixtas sobre tela, madera y papel algodón, además de giclée y piezografías. Cada obra contiene una parte íntima de su creadora: alegrías, duelos, días de luz y momentos de sombra conviven en un mismo plano. Más allá de lo estético, su interés está en provocar sensaciones y generar una conexión genuina con quien observa.
Desde su visión, el verdadero valor del arte no reside en su precio, sino


Por: Laura Durán (@launiceduran) Fotografías: Cortesía de Warner Bros
Artista total y figura de culto contemporánea, que representa una nueva idea de sofisticación: una que nace del control creativo, la coherencia estética y una presencia que no busca atención; la impone.



Teyana Taylor no pertenece a una categoría fija. Su presencia, física, creativa, simbólica; responde a otra lógica, una que se mueve entre la disciplina y el instinto, entre el control absoluto y la libertad radical. Nacida en Harlem, Nueva York, creció en un entorno donde la identidad se construye desde el cuerpo y la voz, y donde el talento no se anuncia: se demuestra. Desde muy temprano, entendió que el movimiento podía ser discurso y que la estética, cuando es honesta, se convierte en poder.
Antes de ser reconocida por el gran público, su talento ya circulaba entre quienes saben mirar. A los quince años, fue convocada por Beyoncé como coreógrafa, una señal temprana de su comprensión del ritmo, la intención y la narrativa corporal. Aquella experiencia no la deslumbró; la confirmó. En lugar de buscar visibilidad inmediata, eligió construir una carrera multidimensional, guiada por una ética creativa sólida y una identidad innegociable.
La música fue uno de sus primeros territorios de expresión. Su trabajo como cantante se distinguió por una honestidad poco común, una sensualidad directa y una fuerte carga visual. Cada proyecto musical estuvo acompañado de una estética cuidadosamente pensada, donde ella misma asumía el rol de directora creativa. El videoclip Fade marcó un momento cultural definitivo: no por la provocación, sino por el control. El cuerpo de ella no era objeto, era arquitectura, ritmo y declaración.
Esa relación consciente con la imagen la condujo naturalmente al mundo de la moda. Sin seguir tendencias ni someterse a códigos establecidos, desarrolló un fashion style propio, donde la sastrería masculina convive con la desnudez estratégica, y
el streetwear dialoga con el lujo desde la fuerza, no desde la ostentación. Su estilo nunca ha sido decorativo; es conceptual. Cada aparición pública funciona como una extensión de su discurso artístico, una forma de cuestionar el género, el poder y la noción tradicional de glamour. Diseñadores, editores y creativos encontraron en ella una figura rara: una mujer que no viste moda, la interpreta.
El cine llegó sin urgencia, pero con intención. Sus primeros papeles le permitieron observar, aprender y construir desde la experiencia. Lejos de buscar protagonismos inmediatos, entendió la actuación como un proceso de maduración. Fue en A Thousand and One donde su lenguaje actoral alcanzó una profundidad inesperada: contenida, precisa, emocionalmente honesta. La crítica reconoció en ella a una actriz capaz de sostener el silencio, de habitar la complejidad sin exageración.
Ese recorrido encontró su punto más visible con One Battle After Another , dirigida por Paul Thomas Anderson. En esta película, entrega una interpretación que no busca imponerse, pero resulta imposible de ignorar. Su presencia en pantalla es magnética, construida desde la tensión interna y la inteligencia emocional. El reconocimiento fue inmediato: premios, nominaciones y, finalmente, su llegada a la conversación más exigente del cine contemporáneo.
La nominación al Óscar no representa un giro inesperado, sino una consecuencia natural. Es el resultado de una carrera diseñada con paciencia, coherencia y riesgo. Para ella, este momento no significa un cierre, sino una expansión. La validación de que una artista puede habitar múltiples disciplinas sin diluirse, y que el verdadero lujo creativo reside en la autenticidad sostenida.

Hoy, Teyana Taylor encarna una nueva idea de sofisticación. No la del exceso, sino la del control. No la de la exposición constante, sino la de la presencia consciente. Cantante, actriz, coreógrafa, referente de estilo y directora creativa, su figura redefine el poder femenino desde la elegancia, la fuerza y la visión propia. En un panorama saturado de ruido, avanza con una certeza silenciosa: el verdadero impacto no necesita explicación, sólo consistencia.

Chapala Med y el liderazgo en medicina regenerativa
Innovación clínica y excelencia Médica sin fronteras bajo la dirección del Dr. Santiago Hernández.
Desde su fundación en 2012, Chapala Med ha construido una reputación basada en atención primaria centrada en el paciente, medicina preventiva y un enfoque clínico sustentado en evidencia. Hoy, esa trayectoria evoluciona hacia una nueva frontera médica: la medicina regenerativa.
Bajo la dirección del Dr. Santiago Hernández, pionero regional en medicina de longevidad y regeneración celular, la clínica consolida su visión con el Chapala Med Stem Cell Institute. Con formación en biología molecular y experiencia en medicina interna, el especialista ha impulsado protocolos que priorizan la funcionalidad, la prevención y la calidad de vida a largo plazo.
El instituto integra una red multidisciplinaria de médicos, inmunólogos y genetistas que desarrollan tratamientos personalizados, respaldados por colaboración con ISSCA y con Cryovida, uno de los laboratorios de células madre más grandes de Latinoamérica. Este respaldo garantiza atención dentro de instalaciones médicas autorizadas y bajo estándares internacionales.
Las terapias incluyen medicina de longevidad, inmunoterapia y aplicaciones celulares orientadas a preservar movilidad, optimizar la vitalidad y apoyar el tratamiento de diversas condiciones, desde lesiones articulares hasta procesos degenerativos. Estas soluciones buscan atender causas biológicas profundas, no sólo síntomas, redefiniendo el concepto de bienestar integral.
Ubicado en el entorno tranquilo de Ajijic, Chapala, el centro ofrece una alternativa accesible y enfocada en el paciente, combinando más de una década de experiencia clínica con innovación científica. Chapala Med reafirma así su compromiso: transformar la atención médica en una experiencia que prioriza prevención, longevidad y resultados sostenibles.
@chapalamed
Chapala Med Stem Cell Institute
https://chapalamed.com · https://chapalamedsci.com


Tendencias de moda 2026: De las microtrends al regreso del estilo personal
Llevamos un par de años obsesionados con las aesthetics perfectas, los full looks y clósets que parecen moodboard, y hasta ahora, lo único que esto parece habernos dejado es muy cansados. Para 2026, los expertos en moda y previsores de tendencia ya nos lo están advirtiendo: La moda irá más allá de cómo luces y te llevará a quien eres. Este año, prioriza prendas que cuenten historias y te conecten con narrativas personales. Aquí te contamos lo que debes buscar.

Los colores están oficialmente dejando de ser sólo estéticos y se están volviendo en sensoriales. Identifica cómo quieres sentirte y busca reflejarlo a través de tus piezas. En cuanto a predicciones, Pantone señala una paleta suave y etérea para este año. El show de verano de Chloé refleja esto y más. Calma y claridad frente a años de mucho ruido visual.




Tras muchas temporadas de estéticas extremadamente curadas, la moda está retornando a la autenticidad y el eclecticismo de poder mezclar diversos elementos y estilos. Si algo nos demostró la última pasarela de Chanel, es que este año no existe más el miedo al maximalismo. Explora y atrévete a jugar con referencias, tiempos, formas y texturas. Acuérdate de que si tú eres tantas cosas, ¡tu estilo también puede serlo!





Es hora de que el lujo encuentre un equilibrio necesario. El Quiet Luxury nos dejó estragos de uniformidad, y antes de eso, la logomanía nos estandarizaba en un extremo de estridencia sin razón. Para 2026, el lujo no debe desaparecer en la neutralidad, sino verse reflejado con personalidad y expresión. Busca referencias culturales y toma decisiones estéticas que guíen tu identidad. ¿El ejemplo perfecto? El desfile de primavera-verano de Loewe, la prueba perfecta de que la artesanía puede ser elevada a objetos conceptuales con un valor narrativo.




La joyería: un arte milenario que sigue brillando en el presente
Por:
Laura Durán (@launiceduran) Fotografías: Cortesía
Madisa

Madisa Joyería honra la tradición ancestral del oficio joyero y la reinterpreta en piezas contemporáneas que celebran el valor del tiempo y la maestría artesanal.
Desde que el ser humano aprendió a transformar los metales preciosos, la joyería se convirtió en algo más que ornamento. Fue símbolo de poder, rito espiritual, herencia familiar y expresión estética. En el Antiguo Egipto, el oro representaba eternidad; en Mesopotamia y Roma, estatus y autoridad; en las culturas prehispánicas, conexión con lo sagrado. A lo largo de los siglos, la joyería ha sobrevivido a imperios y revoluciones porque su valor no reside únicamente en el material, sino en la historia que porta.
Este arte milenario ha evolucionado con el tiempo sin perder su esencia. Las técnicas se perfeccionan, los diseños dialogan con nuevas sensibilidades, pero la joya auténtica sigue siendo el resultado de paciencia, precisión y visión artística. En un mundo acelerado, la joyería permanece como un objeto que invita a detenerse, a mirar y a conservar.
Bajo esa misma filosofía trabaja Madisa Joyería, una firma mexicana con más de cinco décadas de trayectoria que entiende la joyería como un oficio heredado, no como una moda pasajera. Fundada por Don Alfredo Hernández S., Madisa ha construido su identidad a partir del respeto por los procesos tradicionales y la incorporación de tecnología de vanguardia, logrando un equilibrio entre pasado y presente.
Especializada en joyería de oro de 10K y 14K, la marca desarrolla cadenas, pulseras, esclavas, medallas y piezas clásicas que destacan por su exactitud en el kilataje, su brillo y su durabilidad. Cada diseño refleja una intención clara: crear joyas que trasciendan el momento y puedan acompañar a quien las porta durante toda una vida.
Madisa no busca reinventar la joyería, sino preservarla. Su trabajo confirma que el verdadero lujo está en la calidad, en el dominio del oficio y en la continuidad de un arte que ha acompañado a la humanidad desde sus orígenes. Así, cada pieza se convierte en un puente entre generaciones, un objeto que guarda memoria, identidad y belleza atemporal.

@madisa.joyeria
Joya


Lujo descapotable llevado al extremo de la artesanía británica
Aston Martin celebra seis décadas de historia de sus modelos Volante —los descapotables de la casa— con una edición que encarna lo mejor del diseño, la artesanía y el rendimiento de la legendaria marca británica. Limitado a sólo 60 unidades en todo el mundo, el Vanquish Volante 60 Aniversario ha sido creado por los maestros artesanos de Q by Aston Martin, la división encargada de dar vida a las personalizaciones más exclusivas de la firma.
Vanquish o DB12 Volante, no importa. Esta edición especial representa una interpretación audaz del linaje descapotable de Aston Martin, donde un diseño impecable se fusiona con un rendimiento excepcional. El acabado en pintura Q Pentland Green, combinado con la capota Q Westminster Green, aporta una estética refinada, con un contraste sofisticado y profundamente elegante. En el frontal destacan los detalles en bronce


anodizado, presentes también en las ruedas de 21 pulgadas con acabado en bronce satinado, una combinación que equilibra a la perfección elegancia y deportividad.
Al abrir la puerta, el Vanquish 60 Aniversario envuelve de inmediato en una atmósfera de lujo absoluto. Los asientos y paneles están revestidos con una cuidada combinación de cuero tri-tono que mezcla marrón saddle, marfil y piel tejida, creando un interior tan atractivo visualmente como confortable. Chapas de Nogal Oscuro de poro abierto decoran la consola central y los respaldos de los asientos, mientras que el bronce anodizado aplicado al selector giratorio de modos de conducción y al selector de marchas, refuerza el carácter exclusivo. El bordado “60th Anniversary” en los reposacabezas celebra esta edición conmemorativa.

Edición limitada creada por Q by Aston Martin que celebra seis décadas de los Volante con un V12 biturbo, acabados a medida y una exclusividad reservada para muy pocos.


Cada material ha sido seleccionado no sólo por su belleza, sino por su tacto y durabilidad, reflejando la excelencia artesanal por la que Aston Martin es reconocido.
Pero vamos a lo emocionante. El corazón del Vanquish 60 Aniversario es un imponente motor V12 biturbo de 5.2 litros, capaz de entregar más de 820 caballos de fuerza y un torque de 1,000 Nm. Las cifras hablan por sí solas: acelera de 0 a 100 km/h en aproximadamente 3.4 segundos y alcanza una velocidad máxima superior a los 340 km/h, colocándolo entre los deportivos descapotables más rápidos y emocionantes del mundo.
Para los amantes del lujo y la potencia, este Vanquish es una auténtica obra maestra. Tradición y modernidad convergen en el descapotable de producción más rápido y potente de la marca hasta la fecha, un automóvil concebido para quienes buscan emociones intensas, exclusividad absoluta y una presencia que no pasa desapercibida.

El futuro de la salud comienza hoy
La medicina del siglo XXI ya no se limita a combatir enfermedades: hoy se enfoca en activar los propios procesos del cuerpo para restaurar tejidos, optimizar funciones y prolongar la calidad de vida. En esta nueva frontera científica, la medicina regenerativa con células madre se posiciona como una de las áreas más prometedoras del bienestar avanzado.
Mediante el uso de células madre mesenquimales de origen placentario y de cordón umbilical, se desarrollan protocolos personalizados basados en una valoración clínica integral de cada paciente. El objetivo va más allá del alivio del dolor: busca regenerar estructuras, fortalecer sistemas y devolver al organismo su capacidad natural de recuperación.
Estas terapias han mostrado beneficios en articulaciones como rodilla, hombro y cadera, así como en procesos de recuperación postquirúrgica, inflamación crónica, desgaste articular y programas de longevidad celular. Cada protocolo
integra de forma estratégica células madre, exosomas, extractos proteicos, sueros vitaminados y antioxidantes, siempre bajo un enfoque médico responsable y ético.
Pacientes de México y Estados Unidos, incluyendo personalidades del ámbito empresarial, artístico y deportivo; recurren a esta medicina avanzada en busca de alternativas menos invasivas, más inteligentes y con resultados sostenibles en el tiempo.
“Regenerar no es prometer milagros, es acompañar al cuerpo a hacer lo que sabe hacer mejor: sanar”, afirma el Dr. Faustino Radillo Corona, convencido de que el futuro de la salud se construye desde la biología celular y la prevención personalizada.
Hoy, esta visión representa una transformación profunda en la forma de entender la medicina: una práctica moderna que no sólo trata enfermedades, sino que restaura funciones, optimiza el bienestar y coloca al paciente en el centro de cada decisión clínica.

Dr. Faustino Radillo
Medicina Regenerativa.
Atención en México y Estados Unidos.
COFEPRIS 193300201A1230
Ced. Prof. 5899874
Dr Faustino células madre
WhatsApp: 33 2222 4570



Cómo la vivienda vertical redefine la vida urbana en México
La evolución de la vivienda no es sólo arquitectónica: es una declaración sobre cómo valoramos el tiempo, el espacio y la ciudad.

La forma en la que habitamos nuestros espacios es un reflejo directo de la ciudad que construimos y del estilo de vida que aspiramos a llevar. En México, la vivienda urbana ha transitado por distintos modelos que responden no sólo a necesidades habitacionales, sino a cambios sociales, económicos y culturales profundos. Del centro histórico a los desarrollos verticales contemporáneos, la vivienda ha sido siempre un espejo de su tiempo.


El origen: comunidad y proximidad
Durante la década de los setenta, la vivienda urbana se concentraba en el corazón de la ciudad. Grandes casonas con patios interiores y vecindades marcaban una forma de vida donde la cercanía era clave. Los espacios compartidos fomentaban relaciones estrechas y una vida cotidiana profundamente comunitaria. La ciudad se recorría a pie y el hogar se entendía como una extensión del entorno urbano inmediato.
La expansión: privacidad y propiedad
Con el crecimiento de las ciudades y la consolidación del automóvil, los años noventa trajeron un cambio de paradigma. Los fraccionamientos se posicionaron como el nuevo ideal residencial. La casa propia, ubicada en zonas más tranquilas y alejadas del centro, ofrecía privacidad, orden y una promesa de bienestar. La vivienda comenzó a cerrarse hacia adentro, delimitando claramente lo privado de lo público.
El giro aspiracional
Entrados los años 2000, la vivienda incorporó un nuevo discurso: el del estatus. Los desarrollos privados con acceso controlado redefinieron el concepto de seguridad y exclusividad. Vivir dejó de ser únicamente una necesidad para convertirse en una experiencia aspiracional. Sin embargo, este modelo también profundizó la expansión urbana y la dependencia del automóvil.
El presente: eficiencia, ubicación y valor
Hoy, la vivienda vertical representa una respuesta directa a las dinámicas actuales de la ciudad. Las torres residenciales apuestan por ubicaciones estratégicas, cercanas a centros de trabajo,

servicios y zonas de interés, devolviendo valor al tiempo y reduciendo traslados. El espacio se optimiza y se complementa con amenidades integradas que elevan la experiencia cotidiana: gimnasios, áreas verdes, coworking, terrazas y espacios sociales cuidadosamente diseñados.
La vida en vertical propone un equilibrio entre lo privado y lo compartido. Se habita menos superficie individual, pero se gana en servicios, mantenimiento eficiente y calidad de diseño. Los espacios comunes se convierten en puntos de encuentro que fomentan una comunidad contemporánea, flexible y voluntaria.
Vivir en torre: una decisión consciente

Más allá de una tendencia inmobiliaria, la vivienda vertical es una decisión estratégica. Responde a un estilo de vida que prioriza eficiencia, conectividad y calidad urbana. Ofrece seguridad, vistas privilegiadas, iluminación natural y una relación distinta con la ciudad: más cercana, más activa y mejor integrada.
Las torres residenciales no sólo transforman el skyline; redefinen la manera en la que entendemos el hogar. Representan una evolución hacia una forma de habitar más inteligente, donde el diseño, la ubicación y la experiencia cotidiana se alinean con las necesidades reales de la vida contemporánea.


En el corazón cultural y gastronómico de Guadalajara emerge Oliva Residence, un desarrollo que redefine el lujo contemporáneo en una de las zonas con mayor plusvalía y proyección urbana del país. Concebida como una pieza arquitectónica de carácter atemporal, la torre combina líneas modernas, materiales premium y una visión residencial que privilegia la amplitud, la privacidad y la experiencia de vivir.
Torre Oliva abre sus puertas con una propuesta exclusiva: 44 departamentos diseñados para maximizar la iluminación natural, la ventilación cruzada y la integración armoniosa de espacios, con interiores que destacan por sus acabados de lujo, alturas confortables y distribuciones inteligentes. Cada unidad incluye dos cajones de estacionamiento.
El proyecto integra múltiples amenidades, diseñadas para complementar una vida equilibrada:
• Gimnasio boutique.
• Área de spa y wellness.
• Recepción con concierge.
• Sky Roof con vistas panorámicas de la ciudad.
Torre Oliva ofrece planes de pago flexibles, financiamiento directo, descuentos preferenciales por pago de contado y escrituración inmediata, permitiendo que la inversión sea tan conveniente como estratégica. Las unidades pueden apartarse desde 100,000 pesos, con un enganche del 10% a la firma del contrato privado.
Los prototipos disponibles van desde 155 m2 hasta 240 m2, con precios que inician desde $7´970,000 en pago de contado con 5% de descuento (*limitado a las primeras 3 ventas).
Torre Oliva Residence no es sólo un desarrollo; es una invitación a vivir el futuro inmobiliario de Guadalajara desde uno de sus enclaves más emblemáticos.







Datos de contacto: info@egarealtygroup.com 322 199 7403 https://egarealtygroup.com
Por: Arq. Juan José González Torres Blendershopvallarta Blender Vallarta jgonzalez@blendershop.com
Redacción Maxwell /Fotografías: Cortesía

En el diseño de interiores contemporáneo, los muros han dejado de cumplir un papel secundario. Ya no son superficies neutras destinadas a desaparecer, sino elementos que definen atmósferas, construyen carácter y establecen un diálogo directo con quien habita el espacio. Hoy, el acabado de un muro es una decisión narrativa: habla de intención, sensibilidad y manera de entender el habitar.

Cuando la superficie se convierte en discurso, el espacio deja de ser escenario y se transforma en experiencia.
El microcemento se ha consolidado como uno de los grandes protagonistas de esta nueva mirada. Su apariencia continua, sin juntas, genera una sensación de limpieza visual y amplitud que responde a lenguajes arquitectónicos actuales. Funciona con naturalidad en espacios minimalistas o industriales, pero también puede adquirir una lectura más cálida cuando se combina con madera, textiles o iluminación suave. Su valor no es sólo estético: es resistente, versátil y honesto con el paso del tiempo.
En una línea más orgánica y sensorial, el chukum propone una relación distinta con la materia. De origen ancestral y profundamente ligado al sureste mexicano, este acabado natural aporta calma y autenticidad. Sus tonos terrosos y sus variaciones sutiles convierten cada muro en una pieza única, donde la imperfección no se corrige, se celebra. Es una elección que conecta el interiorismo con la naturaleza y con una noción de lujo silencioso y consciente.
Las pastas decorativas amplían el campo creativo del diseño interior. Permiten trabajar relieves, movimientos y texturas que generan profundidad visual y dinamismo. Desde superficies suaves hasta gestos más marcados, estos acabados aportan identidad sin necesidad de elementos adicionales, convirtiendo al muro en un recurso expresivo que acompaña y define el espacio.
El uso de colores integrales refuerza esta búsqueda de autenticidad. Al formar parte del material mismo, el color adquiere una presencia más natural y duradera. Tonos neutros, arenas y tierras continúan dominando por su elegancia atemporal y su capacidad de adaptarse a distintos estilos y momentos, sin perder vigencia.


En contraste, los muros oxidados introducen una estética más audaz. Inspirados en el acero envejecido, aportan dramatismo, fuerza visual y una sofisticación de carácter industrial. Son superficies que no pasan desapercibidas y que transforman el espacio en una experiencia urbana y contemporánea.
Más allá de tendencias, los acabados modernos en muros invitan a mirar los espacios con otros ojos. Hablan de identidad, de sensibilidad y de la manera en que entendemos el habitar. Cada textura, cada imperfección intencional y cada tono elegido comunica algo, incluso antes de que el espacio sea vivido. En un mundo donde lo estandarizado domina, optar por materiales como el chukum, el microcemento, las pastas o los muros oxidados es una forma de romper con lo predecible y abrir preguntas: ¿Buscamos calma o carácter? ¿Naturaleza o industria? ¿Superficies que acompañen o muros que provoquen?
Estos acabados también nos recuerdan que el diseño no tiene que ser perfecto para ser bello. Las variaciones, las marcas y los cambios con el tiempo forman parte de la historia del muro y de quienes lo habitan. Elegirlos es una postura frente a lo desechable y a los espacios sin alma; una invitación a diseñar con intención, a tocar los muros, a sentirlos y a permitir que hablen. Porque cuando el diseño genera emociones y diálogo, deja de ser sólo diseño y se convierte en experiencia.

Cinco encuentros que elevan la experiencia aérea y el lifestyle contemporáneo
El Aeropuerto Internacional de Guadalajara fue escenario de uno de los encuentros más exclusivos del panorama lifestyle en Jalisco. La experiencia se llevó a cabo en el hangar de EVE Especialistas en Vuelos Ejecutivos, transformado en un punto de convergencia donde la aviación ejecutiva dialogó con el arte, la moda, la gastronomía y el lujo contemporáneo.
La velada fue encabezada por el CEO, el Capitán Fernando López Castellanos, acompañado por Fernando López Jr. y Natalia Noriega. La supervisión logística estuvo a cargo de Fernanda López, cuya ejecución precisa permitió que cada momento fluyera con orden y coherencia, reflejando el alto estándar que distingue a la firma.



















La moda tuvo un papel protagónico con la presentación de Hilos Invisibles , colección de Paola Nájera, una propuesta que exploró la relación entre textura, movimiento y emoción. A esta narrativa se sumaron propuestas de otros diseñadores, ampliando el diálogo creativo y reafirmando el valor de la moda como lenguaje de identidad y expresión contemporánea.
El componente artístico se vivió de forma cercana con la participación del ilusionista Manuel Zuno, quien sorprendió a los asistentes con actos que desdibujaron los límites de la percepción; así como del artista plástico Víctor Haro, quien intervino obras en vivo, integrando el proceso creativo al ritmo del encuentro.
Jets privados, autos de alta gama y una curaduría estética cuidadosamente pensada construyeron una atmósfera donde el lujo se entiende desde la experiencia, la conexión y la visión compartida. En esta edición, Maxwell Jalisco formó parte del encuentro como testigo y narrador de una comunidad que apuesta por la excelencia, la creatividad y nuevas formas de vivir el lifestyle contemporáneo en la región.

Precisión, técnica y atmósfera gastronómica
El ronqueo —ritual japonés de despiece artesanal del atún ejecutado frente al público— es una práctica que no se repite dos veces: cada corte, cada gesto y cada pieza responden al momento, al producto y a la mano del chef. En Torre Legacy, la experiencia cobró vida con la participación de los restaurantes Honne y Umi Legacy, guiados por el chef Orlando Torres y su equipo, en colaboración con Grupo a la Mesa. Más que una demostración, fue un encuentro sensorial donde técnica y narrativa gastronómica convivieron con una degustación de ostiones, almejas, temakis, sopa de wonton y sashimis, culminando con un tiramisú de matcha. Una velada donde la cocina se vivió como acto efímero y memorable.


















Be Grand Ocean® Nuevo Nayarit celebró el lanzamiento oficial de sus nuevas amenidades con una experiencia diseñada para transmitir la esencia del desarrollo frente al mar. La velada inició con un recorrido por los espacios recién inaugurados, donde los asistentes pudieron apreciar cómo el diseño, la arquitectura y el entorno natural se integran en una propuesta de lifestyle contemporáneo. El momento culminante llegó con un show de drones sobre el océano, creando una postal visual que destacó la magnitud del proyecto. El evento cerró con el mensaje de René Garza, Director Comercial de Be Grand®, quien compartió la visión del desarrollo como un referente del lujo residencial frente al Pacífico.




Una noche para celebrar el trabajo en equipo
El pasado 13 de diciembre, el Restaurante La Vaca Argentina fue el escenario de la Posada Navideña de Grupo Santa María, una velada pensada para celebrar el cierre de año y reconocer el compromiso de su gente. Colaboradores de Corporativo Santa María y Mar Silvestre Bienes Raíces, se reunieron en un ambiente cálido y festivo que reflejó la esencia del grupo: cercanía, profesionalismo y trabajo en equipo. Con la asistencia de 40 colaboradores, la noche transcurrió entre buena mesa, conversaciones y espíritu navideño, fortaleciendo lazos y reafirmando el valor de la colaboración como base del crecimiento del grupo en Puerto Vallarta.











Golf, filantropía y compromiso social en Guadalajara
El 6o Torneo de Golf La Mar 2025 se celebró el 28 de noviembre en el Atlas Country Club, Guadalajara, reuniendo a jugadores y aliados en una jornada donde el deporte se convirtió en un motor de cambio. Desde el registro matutino hasta la comida de premiación, el ambiente combinó elegancia, competencia y solidaridad. El evento tuvo como objetivo recaudar fondos para Cucharadas de Amor, A.C., asociación con más de 25 años de trabajo comunitario en Lomas de la Primavera, Zapopan. Gracias a este encuentro, se fortalecen programas de alimentación, educación y desarrollo humano que impactan directamente a niñas, niños, adolescentes y familias en situación de vulnerabilidad, reafirmando que el golf también puede transformar realidades.










