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M贸nica Gudi帽o


Sombrerito de viento © Mónica Gudiño En las voces de Mónica Gudiño, María José Viedma y María García Esperón agua-lunamaya.blogspot.com Argentina-España-México 2011 Producto cultural sin fines comerciales


El cielo me ha regalado un sombrerito de viento que estĂĄ llenito de voces cosechadas por el tiempo.

MĂłnica GudiĂąo


Sombrerito
de
viento


El
cielo
me
ha
regalado




 un
sombrerito
de
viento,





 que
está
llenito
de
voces
 cosechadas
por
el
tiempo.
 Al
hombro
de
mi
flequillo
 viajan
como
en
un
cuento,

 y
en
el
lago
de
mis
ojos





 se
amamantan
de
silencio.
 Unas
corren
a
mis
labios
 como
peces
alocados,



 para
contar
lo
que
callan
 niñitos
enamorados…


 Otras
saltan
a
mis
manos
 como
rayos
transparentes
 lustrando
de
sensaciones



 el
corazón
de
mi
gente.






 Y
algunas
quedan
girando
 con
el
trompito
del
alma,
 jugando
este
sueño
eterno
 de
mi
alfabeto
con
alas….
 



Niña
de
agua
 
 
 
 
 Tengo
una
chiquilla
 de
agüita
sola cuando
la
acaricio, parece
una
ola; un
viento turquesa, un
canto
 de
mar, si
le
doy
un
beso me
convierto
en
sal. Y
cuando
la
abrazo yo
también
soy
mar.



Paisaje
de
amor


Robé
un
crayón
al
silencio para
escribirte
un
mensaje con
dos
palabras
de
viento sobre
el
lomo
del
paisaje. Por
eso
escribo
"te
quiero" estirado
en
la
montaña, y
son
mis
letras
halcones que
anidan
en
tus
pestañas. Le
saco
el
jugo
la
tarde con
un
"te
quiero"
al
ocaso y
mis
letras
son
naranjas exprimidas
en
tus
brazos. A
la
noche
la
salpico con
lunas
azucaradas que
van
a
endulzar
tus
cejas con
un
"te
quiero"
en
la
almohada. Y
va
murmurando
el
río este
destino
de
espuma con
las
alas
de
ocho
grillos que
le
dan
vuelo
a
mi
pluma.
 



¿El
tiempo




































 no
irá
a
destiempo?





















 "
le
dijo
el
sol
a
la
luna"








 ‐Y
si
nos
vamos
los
dos

















 él
quedará
sin
fortuna.









 El
tiempo





























 que
en
un
nidito


















 de
escarcha
tibia
dormía,
 escuchó
muy
confundido



 lo
que
esos
dos
pretendían.
 Ocultos





































 a
sus
ojazos

























 como
manito
en
un
guante



 sólo
quedaba
la
sombra





 de
aquellos
dos
delirantes.



 ‐¿Donde
estarán
 camuflados?‐



















 decía
el
tiempo
enfadado.
 


El
eclipse



Las
nubes






























 de
comedidas













 pintaron
al
firmamento



 unas
arrugas
fruncidas






 por
el
enojo
del
tiempo.



 Las
estrellas


























 se
marcharon




















 para
buscar
otro
cuento

 (pensaron
para
brillar)
 "parece
que
no
es
 momento".


















 ¿Donde
estarán
 camuflados?



























 ‐repite
el
tiempo
enfadado‐
 Y
al
fin



























 ¿sabes
que
sucede?











 sus
largas
pestañas
grises,
 rozaron
a
los
fugados
 danzando
en
un














 "gran
eclipse."
 



Don
Sueño
 Ahí
viene
un
duende
 queriendo
encontrar










 a
ese
nene
lindo













 que
se
fue
acostar.












 Él
es
una
pluma







 delgada
y
traviesa













 te
va
hacer
cosquillas
 siempre
en
la
cabeza.






 Se
parece
al
beso











 que
no
te
lo
esperas











 y
pinta
en
tu
cara











 dos
rojas
esferas.








 Suele
ser
tornado












 de
vidrio
amarillo










 que
arma
un
revuelo


 hasta
en
tu
flequillo.

 
 


Es
como
un
suspiro









 de
labios
plateados







 deja
en
las
pestañas








 su
manto
escarchado.
 Igualito
al
bosque











 y
un
grillito
mudo










 te
recita
un
verso.









 Él
no
tiene
dueño
 porque
va
y
viene









 es
la
golondrina









 con
nido
de
nieve.
 
 es
la
golondrina
 
 



Deseo
azul
 Sólo
un
deseo quiero
pedir ¡Que
lo
imposible Pueda
ocurrir! Atrapo
un
verso o
un
poema prendo
el
deseo, de
su
melena. Viaja
que
viaja sonrisa
al
viento lleva
desnudo un
sentimiento. Viaja
que
viaja y
no
se
cansa
 come
mordiscos de
mi
esperanza. 
 


Sobre
los
campos saluda
al
verde si
hay
margaritas él
se
entretiene. Sobre
los
mares moja
su
sueño y
se
despierta
 azul
de
besos... Viaja
Azulito y
está
llegando lo
imposible se
está
gestando...



¡Que
el
mundo
no
adivine!
 Cuando
regreso
de
verte yo
vuelvo
a
los
saltitos y
mi
mirada
parece un
lago
con
pececitos… Resplandece
mi
sonrisa como
un
sol
en
la
vereda y
tu
sombrita
en
mi
boca va
jugando
a
la
rayuela. Suspiro
por
los
rincones como
una
loca
hechizada, y
a
este
secreto
parece que
ya
le
crecen
las
alas… Jugando
a
las
escondidas con
mi
sentir
transparente el
alma
de
caprichosa ¡piedra
libre!‐
grita
fuerte. 
 


Y
hasta
mi
abuela
pregunta, porque
ando
como
ensoñada, yo
sonrío
de
costado
 y
me
voy
sin
decir
nada. Hay
que
el
mundo
no
adivine, lo
que
sin
decir
les
digo, porque
de
este
amor
secreto
 sólo
el
silencio
es
testigo….



Milonguita
sabor
alpiste
 Pajarito con flequillo cancherito y agraciado ya no cantes en mi puerta, que no eres de mi agrado. Aunque es dulce tu trinar y me envuelves en tu cielo esta vez no ha de pasar ya no soy tu caramelo. Esos ojos tan hermosos muy solita me dejaron te esperé por tanto tiempo que mis alas se oxidaron. Y te digo sin despecho para vos no tengo alpiste has llegado un poco tarde, y el manjar te lo perdiste...


Sombritas
 
 
 
 Te
irás
sombrita
 como
paloma
 cuando
la
noche
 al
sol
se
coma.
 Hacia
aquel
nido
 de
los
suspiros
 adonde
creces
 ...desapareces...
 como
la
nada
 que
al
mundo
mece.
 



Cosas
de
peras
 Una
hermosa
PERA










 de
roja
solera












 espera
a
su
PERO












 de
verde
sombrero












 y
espera
y
espera















 y
en
la
larga
espera










 se
hace
un
agujero,












 y
al
llegar
el
PERO














 le
dice
a
la
PERA















 de
forma
canchera:












 ‐Te
seré
sincero















 así
no
te
quiero‐

















 Y
la
PERA
que
espera







 se
queda
soltera.
 



Al
sur
del
sur
 Allá
en
el
sur
argentino donde
dobla
el
mismo
viento y
el
silencio
es
la
campera que
te
abriga
el
pensamiento. Vi
montecitos
de
arena como
castillos
sin
dueño, salpicado
por
hormigas que
van
forjando
sus
sueños. Sobre
las
ondas
del
día se
ve
el
reflejo
del
cielo como
charquitos
de
estrellas dormiditas
en
el
suelo. Les
cuento
de
aquella
tierra que
se
habla
con
la
mirada y
el
corazón
es
la
tinta de
las
palabras
formadas. 
 


Un
puñado
de
avecitas, como
nubes
de
vainilla, van
endulzando
los
labios del
silencio
entre
cosquillas. La
tarde
se
va
marchando queriendo
pedir
permiso y
es
una
almendra
Chiquita
 el
sol
rodando
en
el
piso


Sombrerito de viento  

(C) Mónica Gudiño Edición: María García Esperón