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Párroco Pbro. Silvestre García Suárez Vicario Pbro. Emmanuel Ramírez Olvera

Chichimequillas, El Marqués, Qro

19 de Mayo de 2019

No.332 Año 9

Parroquia San Felipe de Jesús Chichimequillas

Tel. 2466223

Hoja Parroquial

“Parroquia en Oración, Parroquia Misionera” V DOMINGO DE PASCUA ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 97, 1 -2 Canten al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas y todos los pueblos han presenciado su victoria. Aleluya. Se dice Gloria. ORACIÓN COLECTA Dios todopoderoso y eterno, lleva a su plenitud en nosotros el sacramento pascual, para que, a quienes te dignaste renovar por el santo bautismo, les hagas posible, con el auxilio de tu protección, abundar en frutos buenos, y alcanzar los gozos de la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...

PRIMERA LECTURA Contaban a la comunidad cristiana lo que había hecho Dios por medio de ellos Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 14, 21b-27 En aquellos días, volvieron Pablo y Bernabé a Listra, Iconio y Antioquía, y ahí animaban a los discípulos y los exhortaban a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios. En cada comunidad designaban presbíteros, y con oraciones y ayunos los encomendaban al Señor, en quien habían creído. Atravesaron luego Pisidia y llegaron a Pan filia; predicaron en Perge y llegaron a Atalía. De ahí se embarcaron para Antioquía, de donde habían salido con la gracia de Dios, para la misión que acababan de cumplir. Al llegar, reunieron a la comunidad y les contaron lo que había hecho Dios por medio de ellos y cómo les había abierto a los paganos las puertas de la fe. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 144, 8-9. 10-11. 12-13ab R/. Bendeciré al Señor eternamente. Aleluya. *El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. Bueno es el Señor

para con todos y su amor se extiende a todas sus creaturas. R/. *Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan. Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas. R/. *Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino. Tu reino, Señor, es para siempre, y tu imperio, por todas las generaciones. R/. SEGUNDA LECTURA Dios les enjugará todas sus lágrimas. Del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 21,1-5 Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido y el mar ya no exista. También vi que descendía del cielo, desde donde está Dios, la ciudad santa, la nueva Jerusalén, engalanada como una novia, que va a desposarse con su prometido. Oí una gran voz, que venía del cielo, que decía: "Ésta es la morada de Dios con los hombres; vivirá con ellos como su Dios y ellos serán su pueblo. Dios les enjugará todas sus lágrimas y ya no habrá muerte ni duelo, ni penas ni llantos, porque ya todo lo antiguo terminó". Entonces el que estaba sentado en el trono, dijo: "Ahora yo voy a hacer nuevas todas las cosas". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 13, 34 R/. Aleluya, aleluya. Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. R/.

Un mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros Del santo Evangelio según san Juan: 13, 31-33.34-35

C

uando Judas salió del cenáculo, Jesús dijo: "Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido


glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo y pronto lo glorificará. Hijitos, todavía estaré un poco con ustedes. Les doy un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado; y por este amor reconocerán todos que ustedes son mis discípulos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. Credo PLEGARIA UNIVERSAL Invoquemos a Cristo, camino verdad y vida y, como pueblo sacerdotal, pidámosle por las necesidades de todo el mundo diciendo: Te rogamos, Señor. (R/. Te rogamos, Señor.) v

Para que Cristo, esposo de la Iglesia, llene de alegría pascual a todos los que se han consagrado a la extensión de su reino, roguemos al Señor. v Para que Cristo, piedra angular del edificio, ilumine con el anuncio evangélico a los pueblos que aún desconocen la buena nueva de la resurrección, roguemos al Señor. v Para que Cristo, estrella luciente de la mañana, seque las lágrimas de los que lloran y aleje del dolor las penas de los que sufren, roguemos al Señor. v Para que Cristo, testigo fidedigno y veraz, nos conceda ser, con nuestra alegría evangélica, sal y luz para los hombres que desconocen la victoria dela resurrección, roguemos al Señor. Dios nuestro, que, en tu Hijo Jesucristo, has hecho que todo sea nuevo, escucha nuestra oración y haz que asumamos, como distintivo de nuestra vida el mandamiento del amor, y que te amemos a ti y a los hermanos como tú nos has amado, para que el mundo te conozca a ti y a tu Hijo Jesucristo. Él, que vive y reina, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos. ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS Dios nuestro, que por el santo valor de este sacrificio nos hiciste participar de tu misma y gloriosa vida divina, concédenos que, así como hemos conocido tu verdad de igual manera vivamos de acuerdo con ella. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Un mandamiento, el mandamiento principal Este Evangelio podría parecer que no concuerda con el tiempo litúrgico que estamos viviendo, el tiempo pascual. En lugar de una aparición de Cristo resucitado, estamos ante un momento de la Última Cena; sin embargo, es un momento clave: el Señor nos da su principal mandamiento, la piedra clave para mantener en pie nuestro edificio de la vida cristiana y de la Iglesia. 1. Os doy un mandato Cristo no aconseja vivir este precepto; lo manda, lo ordena. No se trata de un buen consejo, un añadido a la vida cristiana que nos enseñó. No. Él habla de mandato, y usa el tiempo verbal propio de esta acción: el imperativo. Podríamos traducir este «ámense» como «debemos amarnos», «tenemos la obligación de…». Cristo no habla de consejo sino de mandato, de su mandato 2. Amaos los unos a los otros ¿Y por qué nos da Jesús este mandato? Entenderlo a fondo sería entender a Dios, al Sumo e Inmenso, y esto no es asequible a nuestra naturaleza. Pero sí podemos encontrar varias razones interesantes. La primera y principal: Dios es nuestro Creador, quien nos ha hecho de la nada y nos mantiene en la existencia, por puro amor. ¿Le vamos a quitar el derecho de ser nuestro Dios y Señor? Además, este mandamiento responde a nuestra misma naturaleza humana: El hombre vive para amar y ser amado, se realiza a sí mismo precisamente amando, dando y recibiendo amor. Por tanto, el precepto del amor es muy cercano a nuestro modo de ser; necesitamos amar, y Cristo lo único que hace es evidenciar con claridad esa exigencia profunda de nuestro ser. 3. La medida del amor En el Antiguo Testamento ya figuraba el mandamiento del amor. De hecho, cuando un escriba le pregunta a Jesucristo por el principal mandamiento, Él le devuelve la pregunta, y el escriba responde citando la ley, el libro del Éxodo. La novedad de estas palabras de Cristo está en el modelo que debemos seguir: «Ámense… como yo los he amado». Y su amor, en palabras de San Juan, es un amor total, sin límites, hasta el extremo. «Habiendo amado a los suyos…. los amó hasta el fin». No basta con amar a nuestro «próximo», al que está cerca de nosotros, en nuestra familia, en nuestras ideas y modo de pensar… No sirve el amar a aquel que me cae bien, a aquel con que me aprecia… Hay que ir más allá.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 15, 1. 5 Yo soy la vid verdadera y ustedes los sarmientos, dice el Señor; si permanecen en mí y yo en ustedes darán fruto abundante. Aleluya. ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN Señor, muéstrate benigno con tu pueblo, y ya que te dignaste alimentarlo con los misterios celestiales, hazlo pasar de su antigua condición de pecado a una vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Propósito: Cada día de esta semana tendré un detalle de amabilidad con quienes me rodean.

NUEVO TESTAMENTO

SEGUNDA CARTA A TIMOTEO


La SEGUNDA CARTA A TIMOTEO ha sido llamada el «testamento espiritual» de Pablo. El Apóstol la envió desde Roma, donde se encontraba prisionero por segunda vez, poco antes de su martirio. En ella dirige a Timoteo, «su hijo muy querido» (1. 2), algunas exhortaciones de carácter general (2. 11-21; 3. 19) y vuelve a insistir sobre la necesidad de conservar intacta la verdadera doctrina (4. 1-5). Pero el tono de esta Carta es más íntimo y confidencial, con recuerdos del pasado y noticias personales (1. 5-6; 3. 10-11, 14-15). De manera conmovedora, Pablo se despide de su discípulo, mientras aguarda el momento en que va a «ser derramado como una libación» y espera confiadamente la corona que el «justo Juez» le tiene preparada (4. 6-8).

II La creación: obra de la Santísima Trinidad “En el principio, Dios creó el cielo y la tierra" (Gn 1,1): tres cosas se afirman en estas primeras palabras de la Escritura: el Dios eterno ha dado principio a todo lo que existe fuera de Él. Solo Él es creador (el verbo "crear" —en hebreo bara— tiene siempre por sujeto a Dios). La totalidad de lo que existe (expresada por la fórmula "el cielo y la tierra") depende de Aquel que le da el ser. "En el principio existía el Verbo [...] y el Verbo era Dios [...] Todo fue hecho por él y sin él nada ha sido hecho" (Jn 1,1-3). El Nuevo Testamento revela que Dios creó todo por el Verbo Eterno, su Hijo amado. "En él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra [...] todo fue creado por él y para él, él existe con anterioridad a todo y todo tiene en él su consistencia" (Col 1, 16-17). La fe de la Iglesia afirma también la acción creadora del Espíritu Santo: él es el "dador de vida" (Símbolo Niceno-Constantinopolitano), "el Espíritu Creador" (Liturgia de las Horas, Himno Veni, Creator Spiritus), la "Fuente de todo bien" (Liturgia bizantina, Tropario de vísperas de Pentecostés). La acción creadora del Hijo y del Espíritu, insinuada en el Antiguo Testamento (cf. Sal 33,6;104,30; Gn 1,2-3), revelada en la Nueva Alianza, inseparablemente una con la del Padre, es claramente afirmada por la regla de fe de la Iglesia: "Sólo existe un Dios [...]: es el Padre, es Dios, es el Creador, es el Autor, es el Ordenador. Ha hecho todas las cosas por sí mismo, es decir, por su Verbo y por su Sabiduría", "por el Hijo y el Espíritu", que son como "sus manos" (San Ireneo de Lyon, Adversus haereses, 2,30,9 y 4, 20, 1). La creación es la obra común de la Santísima Trinidad.

La visita pastoral que realizan lo obispo a las parroquias de la diócesis es para escuchar las necesidades de los fieles, el caminar de la parroquia, no así una “ i n s p e c c i ó n fiscalizadora del jefe de una empresa”. La visita pastoral que realiza el obispo cada cierto tiempo a cada parroquia de la diócesis “no termina nunca” porque es el trabajo cotidiano del Obispo y “forma parte de la vida de la diócesis”. Se trata “principalmente en el encuentro gozoso de la comunidad cristiana con su pastor y del pastor con la comunidad cristiana, de cada parroquia, de cada grupo, de cada institución”. Una de las tareas más gratificantes que él tiene encomendadas”. El encuentro del obispo con la comunidad cristiana en la visita pastoral es “una celebración eclesial” y no debe verse como “una inspección fiscalizadora del jefe de una empresa, sino un momento de gracia, para reconocer lo mucho que Dios está haciendo, agradecer y felicitar a los colaboradores por su dedicación y tarea permanente en la catequesis, en la caridad, en el culto”. “La visita pastoral que el obispo realiza como ministro de Cristo es la visita del Señor a su pueblo”, precisa y explica que en ese encuentro del Obispo con los fieles “es el Señor quien viene y pasa por nuestra vida, llamándonos de nuevo a conversión, a seguirle más de cerca para que seamos misioneros de esa alegría recibida”. Un encuentro que es también un “momento para revisar la marcha de todas las instituciones parroquiales, de poner a punto el trabajo de cada día”, pero sobre todo “un momento de gracia para reanimar las energías de los agentes evangelizadores, felicitarlos, animarlos y consolarlos”. En ese sentido la visita pastoral es similar a los encuentros que realizaban los apóstoles a las primera comunidades cristianas en donde “la primera reacción era la alegría” por el “encuentro en la fe y en la comunión eclesial, al comunicarse mutuamente los dones que Dios va realizando en su pueblo, en un intercambio que llena de esperanza”. La visita pastoral también requiere una preparación con “oración y catequesis” para “explicar el ministerio del obispo y del presbítero colaborador del orden episcopal, el papel de los religiosos y de los laicos en la vida de la Iglesia”. En ese encuentro entre el párroco y el obispo también se revisan “los contenidos de la acción evangelizadora, actualizar la preparación y celebración de la Santa Misa y el culto eucarístico, del sacramento de la penitencia y de todos los


demás sacramentos”. El Sr Obispo tiene como encomienda “Cuidar mucho estos momentos de especial encuentro con Dios” a través de la liturgia, y la “participación activa y fructuosa de los fieles en todas estas celebraciones, de manera que no se conviertan en ritos mágicos, sino que propicien un verdadero encuentro con Dios”. Así mismo invita a aprovechar la piedad popular porque “son siempre oportunidades por las que Dios entra en el corazón humano” y anima a que la comunidad cristiana viva “la comunión de bienes y el ejercicio de la caridad fraterna” que no se lleva a cabo sólo “repartiendo alimentos” sino haciendo que “circule la caridad entre los miembros de la comunidad eclesial, privándose unos para ayudar a los otros”. “Zonas fértiles en frutos de la tierra, en la que la Palabra de Dios quiere dar frutos de salvación para todos”, acompañemos con oraciones “esta Visita del Señor a su pueblo, para que nuestra parroquia con sus sectores se renueve profundamente”. Preparémonos a esta Visita Pastoral y a través de nuestro trabajo parroquial y los pastores que constantemente se preocupan en que los servidores caminemos con ellos a través de procesos de crecimiento en nuestra fe, en nuestro conocimiento de Dios a partir de un encuentro de amor profundo y leal a Jesús. La primera etapa se llevó a cabo el pasado jueves 9 de mayo, donde se hizo la revisión de los libros parroquiales y la administración parroquial. Así que recibamos al Sr Obispo Faustino Armendáriz este miércoles 22 de mayo a partir de las 9:00 de la mañana en el Jardín de la comunidad de Chichimequillas y acompañémoslo en esta visita Pastoral. “Bendito el que viene en el nombre del señor”. (Mc 11, 9)

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Hoja Parroquial No. 332 Parroquia San Felipe de Jesús, Chichimequillas, El Marqués, Qro.  

Información Parroquial Católica

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