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DOMINGO, 8 DE ABRIL DE 2012 ●

Málaga hoy

Málaga NUEVO EDIFICIO El proyecto de construcción de un centro en el polígono Guadalhorce se queda sin partida en los presupuestos

Los 39 días de Jimmy en el centro de internamiento Un senegalés de 26 años habla de las condiciones en las que se encuentra el CIE de Málaga, lugar en el que estuvo retenido durante mes y medio por no tener papeles

El joven senegalés asegura que en el CIE de Málaga se sintió más solo que nunca, aunque también afirma que no lo trataron mal, “yo soy buena gente”, dice. Pero no terminaba de entender por qué tuvo que estar privado de libertad cuando no había cometido ningún delito. “Me sentí muy mal porque no soy un ladrón, nunca he hecho nada malo aquí, y estar con gente que roba o vende droga me hacía pensarporquéestoyaquísisolonotengo papeles”, dice y aunque asegura que sólo le tiene miedo a Dios, tampoco se sintió seguro. “Te podían causar daño, había que ir con cuidado, andar con mucho ojo y ser listo, intentar ser amigo de casi todos, estar igual con todo el mundo para no tener problemas en sitios como éste”, cuenta Jimmy, para el que “ningún ser humano es ilegal, esta es la tierra de Dios, todos tenemos lo mismo, si uno sale de su país para buscarse la

MALAS CONDICIONES

“Hace mucho frío donde dormimos, la cama es mala, un día no teníamos agua caliente y el otro luz”

M. H.

Fachada del CIE de Málaga, en la Plaza de Capuchinos.

Cristina Fernández / MÁLAGA

Jimmy acaba de cumplir 26 años pero su viaje comenzó hace mucho. En 2006 alcanzó las costas españolas de Tenerife después de pasar cinco días en el mar. Llegó en una patera desde Senegal. Pero la embarcación fue interceptada y sus pasajeros “encerrados” en el CIE de la isla. “Luego me trasladaron a Fuerteventura hasta cumplir los 40 días que te pueden retener, entonces me dejaron en libertad”, recuerda. No son los dos únicos

centros de internamiento de extranjeros que conoce. Hace unas semanas que salió del de Málaga después de pasar en él 39 días. Jimmy voló de Canarias a Castellón, y de allí hasta Málaga, donde un antiguo amigo de su padre lo acogió durante unos meses. Desde hace seis años vive en la Axarquía y aún “no ha podido conseguir los papeles”, se queja, porque nunca ha tenido contratos de larga duración. Ha trabajado como vendedor ambulante, ayudando en los mercadillos y un par de veces en la obra, pero no ha dado para más. La

crisis se le echó encima y acabó con sus expectativas. La cosa se empeoró hace un par de meses. “Estaba con un amigo en su coche, en Nerja, y nos pararon, el vehículo no tenía seguro”, relata. Entonces les pidieron los papeles y Jimmy les contó que los había solicitado pero se los denegaron. “La Guardia Civil me detuvo, me pusieron una denuncia y me tuve que presentar en la Policía al día siguiente, no tenía que haber ido, pero quise hacer las cosas bien y me llevaron al CIE 39 días de vacaciones”, dice con ironía.

Allí encontró un centro “que se está cayendo” y en el que “hace mucho frío donde dormimos”. Tuvo que compartir habitación con otros cinco retenidos y asegura que la comida no siempre la servían en buen estado. “La cama es muy mala, todos los días te levantabas con dolores de espalda y la luz iba y venía, un día no teníamos agua caliente y el otro no teníamos luz”, relata Jimmy y subraya que “dentro la gente lo pasa mal”. Se acuerda especialmente de una mujer embarazada, en el CIE también por falta de papeles.

Condenan a un hombre por conducir ebrio, sin carné y usando de forma indebida los antiniebla La Audiencia desestima el recurso de apelación presentado por la defensa EP / MÁLAGA

La Audiencia de Málaga ha confirmado la pena de multa impuesta a un hombre, que fue parado por la Policía Local por ir

con los faros antiniebla de su coche puestos de forma indebida, comprobando, además, que iba conduciendo bajo los efectos del alcohol y sin permiso de conducir. Así, se desestima el recurso de apelación de la defensa. Los hechos que se declararon probados, recogidos en la sentencia a la que tuvo acceso

Europa Press, tuvieron lugar en julio de 2011. El denunciado, de nacionalidad nigeriana, iba conduciendo por el puente de las Américas de la capital con los faros antiniebla puestos indebidamente, por lo que fue interceptado por la Policía Local. En ese momento, los agentes comprobaron que el hombre ca-

recía de permiso de conducir que le habilitara para hacerlo y, además, al someterle a las pruebas de alcoholemia, dio positivo, según la resolución del juzgado, que le condenó por dos delitos contra la seguridad del tráfico. Así, se le impuso una multa de seis meses a seis euros diarios, lo que supone 1.080 eu-

vida lo tienen que ayudar porque uno no sabe dónde va a terminar”. Acatando la rutina diaria, aprovechando las visitas que le podía hacer su novia, temiendo escuchar su nombre y esperando que no lo deportaran pasó sus 39 días. No lo reclamaron y lo dejaron nuevamente en libertad. Aún está asustado, no sabe cómo conseguir los documentos que le puedan ofrecer una salida. “A ver si puedo hacer algo bueno en la vida, porque llevo seis años como perdidos. No puedo viajar, ni trabajar porque no tengo papeles ni puedo tener papeles si no tengo un trabajo”, comenta este amantedelbalónconelsueñofrustrado de convertirse en futbolista. En diciembre la Policía tuvo que precintar parte del CIE por riesgos estructurales en el techo y las ONG han pedido que se declare el estado de ruina del inmueble. Sin embargo, no se ha destinado ni un sólo euro de los Presupuestos Generales al proyecto de un nuevo edificio en el polígono Guadalhorce. El ministro del Interior aseguró que no estaba olvidado pero sí “atemperado” por la crisis.

ros; privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo de dos años; y 45 días de trabajo en beneficio de la comunidad. Esta sentencia fue recurrida por la defensa, alegando error en la valoración de la prueba. No obstante, la Sala desestima el recurso y considera que los delitos por los que se le condena están acreditados con el resultado de la prueba practicada, basada en la tasa de alcoholemia y en la declaración de los policías, y considera correcta la valoración jurídica realizada.


39 días en el CIE