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Suplemento Mensual del Sem anario Universidad http://malacrianza.wordpress.com

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Edición octubre 2009 - Octava

Libertad Digital

e d n ó i c u l o v e r La n ó i c u l o v e r o la n

D esde el punto de vista de la sociología hay varias maneras de gestar un cambio, algunas de estas son:

resistencia civil, revolución, subversión, boicots y “detourment” entre otros. Uno de estos resulta particularmente interesante, el “detourment” que consiste en usar algo creado para el mantenimiento del “statu quo” con fines emancipadores; dicho de otra forma, consiste en crear algo nuevo basándose en las reglas que ha definido el modelo actual, creando un sistema dentro de otro para hacer desaparecer el segundo. Casos concretos de esta vía de cambio son los actuales movimientos de cultura libre, los cuales logran su objetivo utilizando el mismo mecanismo, los derechos de autor, que se consideran tan dañinos para la creatividad y la creación colaborativa. El movimiento del software libre, que inicia con Richard Stallman en los 80, rechaza el camino delineado por las compañías de software de la época y elige trazar una nueva ruta, sustentando su modelo de cambio en los esquemas legales utilizados para restringir la libertad de compartir entre los usuarios de software. Como parte del movimiento se crea una nueva licencia, la “General Public License” (GPL), para brindar una base para un nuevo modelo de creación colaborativa, promoviendo la libertad de compartir. Todo esto bajo el marco legal del Copyright, el cual

Aurelio Sanabriaail.com ausanabria@gm

se utiliza para limitar la libertad de los usuarios al compartir. El mismo Stallman que apoya la creación colaborativa se pronunció en contra del Partido Pirata Sueco, el cual plantea como uno de sus objetivos la reducción, a 5 años, de la duración de los derechos de autor, debido a que esto reduciría la duración de la validez de las licencias de software libre, “Open Source” y “Creative Commons”. El “detourment” es un mecanismo en el que hay que invertir una gran cantidad de tiempo y que rinde frutos a largo plazo, pero que, sin embargo, lo hace desde dentro respetando el sistema legal y sin violencia convirtiéndolo en un sistema ágil y versátil. En Costa Rica, este mecanismo ya esta en marcha, muchos Ticos como 0p0, el colectivo NoisNois, Jorge Albán y Artenemo, Sorry Zorrito, 89decibeles y el Fusildechispas se han dado cuenta de las restricciones que el sistema actual impone a las personas y han empezado a publicar sus trabajos bajo diferentes licencias “Creative Commons” que proveen un mayor nivel de libertad. Por otra parte, actividades como el Seminario aCCCeso a realizarse del 11 al 13 de noviembre o el sitio http://www.culturalibre.cr (aún en construcción) realizan un esfuerzo por concientizar a la población nacional de esta alternativa bajo la premisa de que juntos podemos crear un futuro prometedor.

Devoracine

e d n ó i c a t s e G z e r í m a R n a b e Est

E l agrupamiento, etiquetado y sistematización del cine es un proceso histórico y posterior

a la producción de las películas. Por eso hablar de “cine tico” sólo sirve para identificar un determinado grupo de producciones exhibidas y hechas con recursos total o parcialmente costarricenses. Quiero entonces hablar de Gestación de Esteban Ramírez en los términos de cine como un medio completo, donde no se juzga la etiqueta o la procedencia, si no la trascendencia y coherencia de la propuesta narrativa. La intención comercial que se percibe en Gestación hace que el tema escogido sea una virtud de la película. Cualquier persona puede identificarse rápidamente con el conflicto principal: una pareja de adolescentes que se enfrenta a un embarazo no deseado. Eso sí, la película no va más allá. El tema es tratado de una forma simple y plana, haciendo uso de obviedad y lugares comunes durante casi toda la narración. Aún así, esto no se convierte del

Jeffrey U. Salas om jefulises@gmail.c

todo en un mal de la historia; más bien parece que ayuda al público, poco acostumbrado a verse en la pantalla, a identificarse con el relato. La vida cotidiana también se siente en el lenguaje con que se trata el diálogo en ciertas escenas. El uso de localismos y las siempre bienvenidas putiadas, crean cercanía y humanizan las situaciones. Pero la película cae a menudo en espacios donde lo hablado se siente falso y forzado, sin una digestión real o una apropiación de la lógica del personaje sobre el diálogo. En cuanto a actuaciones, se puede decir que hay un espectro en la calidad de la interpretación. En los papeles principales, el personaje mejor interpretado es el de Adriana Álvarez. Ella logra tener un aire de sí misma que envuelve al personaje y logra llevarnos durante toda la trama; aún cuando algunas veces, la necesidad de interpretar una situación floja, haga que se sientan baches en la interpretación. Edgar Román

no parece meterse del todo en su papel, no se siente una apropiación real del personaje; en las oportunidades en que debe figurar queda debiendo. Las intervenciones de Natalia Arias y Abelardo Vladich son puntos altos en la actuación. Natalia genera con Alba una empatía inmediata con el público por su buena interpretación. Abelardo como Bryan, cumple y convence; aún con un personaje a medio dibujar por la historia. Ahora, visualmente la película es un limbo sin una idea clara, tanto en el nivel fotográfico como en la puesta en escena. Lo que más se extraña es el uso de una conceptualización estética que dirija el relato. La puesta es escena es floja en extremo, limitada casi a un ir y venir entre el plano/contraplano, el traveling cansino y las transiciones gratuitas. Las escenas se limitan a personajes anclados en un punto para decir sus diálogos. El punto de vista no muestra nada más allá de lo evidente, por momentos parece que la cámara cumple con estar ahí para registrar. La fotografía es plana y mediocre, entre los cientos de planos se pueden encontrar una decena de cuadros atractivos, pero parece que esto es más producto de la probabilidad que del manejo fotográfico. La única constante es el uso del molesto “soft focus” que trata de esconder la verdadera naturaleza de la imagen que tenemos al frente. Sin duda ésta no es una película para apreciar en el nivel estético. La edición está limitada por la carencia de una

puesta en escena coherente. Igual que con la fotografía, los aciertos parecen más casualidades que chispas de talento. El ritmo es errático, pasamos de un letargo de más de una hora a un final inesperadamente acelerado, que no responde en lo más mínimo a las necesidades de la historia. El registro de sonido es correcto; pero por más que lo intento no puedo recordar la musicalización, más allá de un par de éxitos conocidos del rock nacional. En general la película no es un acierto. Muy probablemente, como sucede con el Cielo Rojo, el público encuentre placer en la cercanía temática, en los escenarios conocidos, en los dichos comunes y en las refrescantes malacrianzas ticas en sonido Surround; pero no se puede ser débil en marcar que la película no es un ejemplo en el nivel cinematográfico. La propuesta deja mucho que desear a todo nivel, no podemos seguir pensando que con simplemente “reflejar” a la gente en la pantalla se puede avanzar cinematográficamente. Es hora de que el cine nacional que se pretende comercial se produzca con el rigor de la industria, igualmente el cine que se pretende expresión de autor debe proponer sobre la base de un uso innovador del lenguaje y una propuesta estético/narrativa coherente; esto de sentirse satisfecho por el simple hecho de producir un largometraje es pura y simple mediocridad.


Sin mordaza

La bisagra

sto Lo vale un pue ente de dloirboig R ecuerdo claramente la primera conversación urán. que tuve acerca de consoladores. Fue con una amiga, rigo Villa s D ía Rod iante de Filolog Locutor y Estud Española. rigocr@gmail.com

U n trabajador de France Telecom decidió acabar con su vida, se encontraba en perío-

do de incapacidad pero parece que prefirió morir que volver al trabajo. Antes de él otros veinticuatro empleados de la misma empresa también se suicidaron. Veinticinco suicidios en dieciocho meses. No uno ni dos: veinticinco. Suicidios. No se trató de un accidente con 25 víctimas, cosa lamentable pero quizás justificable en alguna medida, dependiendo del caso. No, se trató de un proceso de degradación moral en el ambiente de trabajo, y no fue sino al llegar a la vigésimo quinta víctima, que se decidió por fin buscar responsables de “la moda de los suicidios”, como irresponsablemente le llamaron los dirigentes de France Telecom. Veinticinco muertes eran demasiado obvias para ser pasadas por alto. Se despidió al subdirector general y la empresa se dio a la tarea de analizar sus métodos de trabajo en busca de posibles condiciones inadecuadas, entre ellas atrasar sus procesos de reestructuración hasta el próximo año. En conclusión: La tan postergada decisión de despedir a uno de los responsables de las nefastas políticas laborales de France Telecom demuestra que el puesto de un gerente vale por veinticinco vidas humanas. Se despidió a uno, pero las decisiones no las toma ni ejecuta un individuo. ¿Y el resto? Bueno, la lógica empresarial utilizada dictaría entonces que ante tal proporción, por cada dirigente hay que sacrificar veinticinco vidas; habría por tanto que esperar un suicidio masivo para, ahora sí, tomar la decisión de despedir a los demás responsables. Se ha aducido que, tan duras formas de trabajo en France Telecom, son resultado de las difíciles decisiones a que las empresas se han visto obligadas a tomar, debido a la aclamada crisis financiera. Se aplica la fórmula universal de rescatar los números aún cuando ello conlleve hacer grandes sacrificios. Claro que France Telecom se lo tomó muy a pecho. Terrible lección para el capitalismo salvaje. Pensamos que la Revolución Industrial ya había pasado.

4 de noviembre

e d r e v o u r t El mons Dilana de

Floriella Rivas ail.com labisagra33@gm2.blogspot.com http://labisagra2acebook La Bisagra en F

que a su vez tenía una amiga casada con un gringo. Para el cumpleaños, el gringo le había regalado a su esposa, Dilana, un consolador. Según mi amiga, que lo había visto, el aparato era enorme y estaba en clara desproporción con la talla petite de Dilana. Además de eso, era de color verde fosforescente, apenas para no pasar desapercibido en la gaveta de la mesita de noche, por si alguien lo necesitaba con urgencia en la oscuridad. Se ganó el apodo del “monstruo verde de Dilana”. En aquella ocasión (aclaro que fue hace varios años ya) mi amiga y yo disertábamos acerca de si el gringo era una de dos opciones: un gran pervertido o un gran impotente. Por supuesto que en esas épocas de oscurantismo sexual, la única funcionalidad de un “dildo” (como se le llama popularmente en inglés) era llenar la ausencia absoluta y permanente de un pene que le colaborara a una. O sea, tener un consolador si acaso era aceptable para una mujer sin pareja y su posesión se mantenía bajo el máximo secreto. Qué tristes tiempos los de la ignorancia… Y por supuesto que, al ser básicamente un instrumento de autogratificación, las masas (en especial, las mismas mujeres) le fruncían el ceño a su sola mención. A pesar de ello, muchos chistes y cuentos se han inventado al respecto. El más clásico (y el más perdedor) es el de la chica que encuentra a su padre bien borracho en la cocina de la casa, con el consolador plantado en el centro de la mesa, pues se está pegando una “juma” con su yerno. Pero, si bien es cierto que los consoladores y/o vibradores cumplen esa función en las labores solitarias, no se puede ni siquiera soñar con que lleguen a reemplazar al mero mero, por más que se le parezcan; por más arruguitas y venitas que les texturicen o por

más silicon que los revista. Y esto es algo que deberían tener muy claro todos los hombres. Son herramientas muy útiles, sí, pero de accesorios no pasarán. Eso dicho y aclarado, es necesario mencionar que hay una nueva función que más recientemente se le ha descubierto a estos pequeños amigos: se pueden

La casetera

d r e N k Roc

ra Esteban Mo a@gmail.com ra o estebanm punk, new wave y no wave fue la salida colectiva de los nerds, y creo que en muchos sentidos fue en la época donde se definió el término mismo para esa clase de torpes y a veces intelectuales personas que simplemente no encajan con los prototipos. Siempre he dicho que no hay nadie más punk que un nerd, porque son tan inadaptados que hasta entre los inadaptados siguen siendo raros. Pero me adelanté un poco. Me salté a Brian Eno. Brian Eno es un músico que en cada entrevista duraba como tres horas justificando su música desde una perspectiva teórica, y que probablemente por su espíritu nerd llegó a cubrirse de maquillaje y ropa femenina, aliándose un poco a otros sectores discriminados de la sociedad. Pero hasta Brian Eno estaba en Roxy Music, y si se buscan en la Internet la portada del For Your Pleasure creo que van a inferir un poco el tono o el estilo de la música del Brian Eno de este tiempo. Con todo y todo, mientras todos bailaban, se vestían y hacían rock ‘n roll, Brian Eno era el mae de las ojeras, vestido de mujer y que estaba tocando un poco de sonidos raros en una computadora en medio de los años 60. No fue nada raro que Brian Eno trabajara con Devo y Talking Heads, especialmente por sus ideologías postmodernas en cuanto a la crítica de la ciencia y cosas de ese tipo. ¿Quién hubiera hecho canciones

Y o diría que el primer disco que es netamente de temática nerd es el Pet Sounds de Beach Boys.

Y realmente se necesitó que los Beach Boys fueran nerds por sí mismos para que temas de esa clase surgieran en el rock. Si alguno del resto de grupos de rock o garage anteriores (o incluso posteriores) fueron nerds, pues proyectaron otra imagen y la realización, aunque fuera ficticia, de sus deseos en la vida. Pero los Beach Boys sí hablan prácticamente de estar enamorado de la mejor amiga sin posibilidad alguna de romper la barrera de la amistad. No me refiero a música necesariamente suave, aunque el Pet Sounds lo fuera. Aún si habláramos de cosas como Rubber Soul de The Beatles igual encontraríamos en medio de la suavidad de sus melodías, imágenes sensuales que no son lo mismo que “Don’t Talk (Put Your Head in My Shoulder)”. Pero además hay cosas como el movimiento punk, new wave y no wave, donde se encontraban personas totalmente opuestas a lo que es ser nerd pero también estaban Joey Ramone, Talking Heads, Devo o The Feelies por ejemplo. Todos realizando música para nada suave. En cierta forma el 2

usar de juguete en una relación de dos. Para nadie es un secreto que a los hombres les encanta pensar en una mujer que se masturba. Y como a nosotras nos encanta complacerlos, si de hecho pudieran ver en vivo y en directo, en vez de solo imaginárselo, ¿se imaginan a qué nuevos puntos de ebullición se podría llevar la temperatura en la cama? Sin embargo, con todo lo maravilloso y divertido que suena lo anterior, existe un pequeño problema: todavía hay algunos machos (la mitad de los que interrogué, más o menos) que parecieran sentirse amenazados por ese enano con o sin baterías, que sólo los representa en una milésima parte. Tal vez crean, con gran desatino, que pueden ser remplazados; entonces se cierran y se niegan a experimentar con algo que puede ponerle mucho picante a la relación. En lo personal, creo que todas las mujeres deberíamos tener un consolador alguna vez en la vida (aunque no tengamos mesita de noche) y, yendo aún más allá, pienso que debería ser un hombre el que nos lo obsequie. Existen de todos los diseños, colores, materiales y tamaños (hay algunos realmente bellos); y no son tan caros: andan entre los $40 y los $120 (a estos últimos, según la descripción, sólo les falta hablar). Les dejo el dato, por si lo quieren tomar en cuenta. De hecho, sin necesidad de que sea un monstruo verde ni nada muy extravagante, dicho individuo, si se decidiera a botarse con el regalillo, puede estar seguro que el detalle a esa chica nunca se le va a olvidar y cuidado que más bien se convierta en un recordatorio constante: el primer hombre que me regaló un falo. Suena bonito, ¿no? con la ciencia como tema sino eran los punks que leían Foucault o McLuhan? El new wave y el postpunk tomó rumbos de ese tipo varias veces en la década de los 80 y más adelante con muchos videos de laboratorios científicos y robots de cartón. Pero esto era ridículo. Se notaba que no eran nerds porque no estaba esa ira incansable contra los prototipos. La diferencia entre un nerd y un mae “despiche” es que la forma de ser rebeldes no está en hacer un desmadre sino en citar a William Blake. El estallido del post-punk, esta vez en Estados Unidos, llevó a una nueva explosión de personas que jugaron este rol. Desde Thom Yorke y Rivers Cuomo hasta Xiu Xiu en la actualidad, simplemente ya se hizo familiar ver al mae raro del barrio agarrando algún instrumento y simplemente despedazarse el alma. Los nerds siempre van a tener algo distinto que decir. No les queda más que volcarse de lleno en sus instrumentos y descargarlo todo, reemplazando el cliché del nerd masturbador por el de alguien que finalmente fecunda algo. Como todo el mundo, finalmente aplican todo lo que muchos otros no saben y ellos sí, así como la angustia de lo que todos los demás ya saben y a ellos les falta por saber.

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Himeneo

Himeneo

Poesía

d a d i s n e t n I a t Al te Briceño William Eduar co.cr willaseb@racsa.

“Se debe negar lo que te conmueve.” Estibaliz Solís

Es difícil leer cuando los lagrimales se te secan, las palmas de las manos, todo el cutis y la boca por dentro. Es difícil ejercer otro oficio en esta espera que el de pasajero, con la maría acumulando kilómetros pero sin chofer que nos cuente las noticias del día. Y es que en estos textos somos la reincidencia que en otros tiempos le llamábamos esperanza, o ilusión, o inocencia. Pero claro, con un gran punto de giro: sabemos de antemano que la salvación la inventaron para engañarnos. Una vez le leí a Verónica Viola Fisher: Nosotros / respetamos el compás de otra lengua / hacemos honor al que nos dice lo que no queremos oír/. Tal vez por eso es este un libro que incomoda, como cuando nos sentamos en la bicicleta en los días de lluvia y se nos moja todo. Un libro que hace puntos y seguidos donde duele, donde sangra, donde había que seguir explicándonos lo que significaba la palabra ausencia. Un espejo donde leemos lo que no queremos leer, y a veces nos encontramos sonriendo para que no llueva y se nos moje el final de la espalda.

2:

“Nosotros somos las tapas de los libros viendo llorar a las mismas personas en períodos diferentes”. Estibaliz Solís

Es este un libro donde la intensidad es una corriente constante, que atraviesa paralelamente a quien lee y a quien escribe, a quien mira la coincidencia y se persuade a corregirla. Aquí quedamos expuestos junto a los animales, a las paredes, a las ventanas sin cortinas ni cristales. Es este un libro donde nosotros vemos y observamos, escuchamos y somos el diapasón que se retuerce en su propio aire. Cualquiera que lo empiece entra en su juego, algo así como en Alicia: el conejo te deja palabras que igual te tiran al piso o te dan una leve sensación de mareo. Aquí lo importante es perderse: en este ritmo propio de quien se mira a sí mismo para

4 de noviembre

e. Teuiera yo me alcanctela se siq ni e nd do s vo esión y la Me voy a ir de nchada, duele la pr nemos la ropa engas pegamos con saliva; nos regocijábao eg no a Lu . dí es n U ad fermed arranca. n queña sopa de en mos en nuestra pes; intermitentemente. Nos crecierote er rio fu va e lavarse nos hicimos se tocan. Habrá qu ra las manos y ya nogias, habrá que caminar de lado pa un er of al s pr la a r e rs ita Seca para ev con el rabo del ojo. os vernos las sombras incómodos de los nombres. Som s re do didad los su perando ceder. cuerdas elásticas es

mirar al mundo. Es un libro esperando a ceder, a reventar desde el primer escalofrío. Este es un libro de escalofríos diminutos. Uno donde nosotros también cedemos, y los sudores se congelan salvajemente contra la ropa.

3:

El trópico

“Camino con un temblor colgando”. Estibaliz Solís

Entonces es esta la sensación de olvidarnos para que alguien o algo nos enseñe bailar a oscuras y con toda la música de la noche. La sensación de no poder salvarnos a cambiar de nombre. De migrar cruzando la sala, o la cama. La sensación de ser utilizados como amplificadores y pica hielos; transformistas y lo más parecido a lo que es un silencio. Porque aquí el silencio no es más que otra forma de cantar lo que no hemos vivido todavía. Así nos saltamos las filas y el orden: todo por buscar la compañía de los objetos perdidos, todo por convertirnos en el pasajero que mira al lado de su asiento para saber que nunca ha estado solo. De este libro salimos siempre con los bolsillos llenos de ceniza.

4:

http://gato-c ail.com estibaliz.sc@gm

n ó i c a r o p a v e La

Sobre el libro “Los Taxis nunca vendrán vacíos” de Estibaliz Solís 1:

Estibahlesihzire.bSlogsopolt.ícosm/

Poesía

Me mira de lejos por debajo de los El sudor es un escalentes parate. Las miradas lamen del vestido, pegada las flores s a la piel No me queda una Nada me sobreviv gota e Tuve un perro sin dejó de ladrar, se lenombre El pez también m cayó el pelo. la niña blanca queurió y fui en mi primera com unión. Él se acerca y preg Nada me sobreviv unta; Acabo de olvidar me, insisto. i nombre

“Con la sensación es suficiente”. Estibaliz Solís

A veces la poesía es como un taxi: un servicio solitario que se comparte con lo oculto. Un comercio injusto en el cual las direcciones que apuntamos nunca son las correctas. Un ir y venir de los mismos lugares sin intención aparente. Sin embargo, siempre hay lugar para la sorpresa, la improvisación. Es en esos momentos donde agradecemos los asientos de cuero forrados de plástico, la música grupera y la conversación sin sentido que versa sobre la nada. Porque cada taxi es diferente y nunca se detiene en un mismo espacio. El problema es que cuando el taxi no viene vacío y es visiblemente una señal de fracaso. En este libro se termina con la misma sensación, aunque la autora confíe que ese pasajero en algún momento va a dejar de ser un desconocido.

Camino con un ojos de la gente y temblor colgando. Veo los por dentro. Sudo se me sonroja el estómago hago la fila del ba mucho. Luego, mientras frente al espejo co nco o del bus, me recuerdo un pecho. Veo, con las manos en el pecho; en risa incontrolable mo en una estampita, esa La fila se ensanchay la humedad del cieloraso. sentir la temperatu , soy más grande y puedo hombre de la fila, ra de la cajera y la del tercer que me sonríe con miedo.

As de Oros soplo, tiro los cuadri

tos en el paño de la mesa y soy feliz Verónica Viola Fi sher Se debe negar lo Los dibujos de ch que te conmueve, decís. iquitos, las frases de los libros, las bu marcadas zonas cálidas, aque rbujas. Se debe evitar las de cuerdas que so llas que alteren el tejido y enredado entre s: bullicioso con el viento Tenés que destruirttus propias articulaciones. za y frecuentemen e mucho, decís; con fuerque hay en la bo te, y te ves en el espejito con fuerza y frecuelsa del pantalón y te amás lores pequeñitos dentemente; como si los dolos otros no te cu pieran

3

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La ventana

? a m o s a e s n ¿Quié

Matías Sauter

Contacto. maddimer@gmail.com http://www.flickr.com/photos/maddimer/

Créditos La MalaCrianza en la web: http://www.malacrianza.wordpress.com editores

Daniela Muñoz

danielavms@gmail.com Tiene 23 años y ya es profesor de la Universidad Véritas. Además es profe de natación. Muy bien para un hombre multidisciplinario. Toma fotos porque busca magia en la realidad y en su búsqueda se realiza registrando las miradas inesperadas. “En la fotografía la realidad se convierte como en un oráculo, donde todos los elementos y objetos se juntan para hablarnos.”

William Eduarte willaseb@racsa.co.cr ilustraciones

Matías Sauter maddimer@gmail.com

laventana

Eunice Báez Sánchez eueunice@gmail.com lacasetera

Esteban Mora estebanmoraa@gmail.com himeneo

Habitus

o r t s e a m l e d La nena

E lla siempre llevaba las tareas a tiempo, le iba bien en matemática y ese bulto rosadito se

lo deseaba cualquier chiquilla. La mamá la peinaba todos los días con una trenza tan apretada que se le estiraban los ojos al punto de que asustaba. Tenía su séquito de seguidores afuera del aula, pero más de una vez se les escuchaba hablando mal de ella. Juraban que era una loca y que no los dejaba en paz. El día para elegir la directiva llegó. Era un ejercicio aburrido, en el que curiosamente varios compañeros se enfermaban de la panza y corrían a pedir manzanilla, aunque 20 minutos antes estuvieran jugando bola en el pasillo. Sabíamos que Miguelín, el hablantín flaquillo que se sentaba junto a la ventana, quería quedar de presidente desde el año pasado, pero esa vez el maestro no lo dejó entrar a la clase porque andaba con una bolsa de papitas fritas. Pero era buena persona, le ayudaba a la gente cuando no entendía inglés y el segundo grado se quedó acompañándome cuando a mi papá se le olvidó recogerme a la salida. Pero ella era rara. Se burlaba de las que nos gustaba jugar fútbol, decía que éramos unas marimachas. Siempre con sus falditas por dentro y su enagua de paletones, era la preferida del maestro. Daba la sensación de que él siempre quiso que quedara de presidenta, y aún estoy convencida de haberlo visto echando más papelitos en la bolsa de los votos. Se lo conté a Miguelín, quien se puso furioso, y a mis amigos 4 de noviembre

Zúñiga Nathalia Rojas ail.com rojaszuniga@gm Jupa’e Mango y Tufí (los niños personajes de la faltaba ponernos a recitar las efemérides hincaclase) pero estaban muy concentrados preparando dos sobre granos de maíz. Y ella, siempre comla guerra de tizas que se vendría en el recreo. placiente, siempre sonriente. Era alucinante. Ya se había escogido a los vocales y al tesorero, Cuando tocaba votar por la presidencia de la y de la nada el maestro dijo que de una vez votára- clase, el primer nombre fue, claro está, el de ella. mos por el presidente del grupo, a quien le tocaría Se levantó de la silla con la arreglada trenza, los apuntar quién hacía las tareas en clase antes de re- brillantísimos zapatos de charol y su descarada visarlas o se escapaba a la soda. Siempre pensamos actitud. Jupa’e mango le quiso hacer una zancaque el presidente era el que detenía sus abusos. dilla, pero logramos que no se metiera en ninY ella era especialista, además de hacer méritos gún problema, no iba a ganar más que un boleto con el profesor, de inventar cuentos y levantarles donde el director, otro de los superiores que nos falsos a los compitas. Pregonaba que era lo mejor, veía por debajo del hombro y no nos tomaba en que tenían que aprender de ella y que solo así lo cuenta ni para el saludo a la bandera. iban a lograr. Además de ella, nadie quería tirarse. Ya esUna vez, empezó a recoger plata de una rifa taba dicho, ella sería la vencedora. El maestro, de la que no sabíamos, y yo no tenía un cinco. Le una mezcla entre sapo y perro pasado de peso, dijo al maestro que yo no quise darle nada, por preguntó con sarcasmo si alguien se postulaba. gastármelo en confites, y él me mandó un recado Silencio en el salón. que terminó por llenarme el cuaderno. ¡Cómo me Luego, sucedió. Quizás por el enojo, desesenojé ese día! Hasta defendí a Paco, el dormilón peración o hartazgo, pero sucedió. Miguelín se del fondo, porque le quería quitar la billetera de levantó y reclamó un puesto al lado de la nena Spiderman. No la dejé, ya era mucho abuso, y a del profe. Y como un choque eléctrico de entuvista y paciencia del maestro. siasmo, todos y todas escribimos rápidamente Es que ella no nos defendía. Sí, éramos un gru- en los papelitos. No permitimos que el maestro po rebelde, indisciplinado muchas veces, pero que contara los votos, por lo que solo los vio de reentendía que debía haber orden en la clase. Pero la ojo. Un voto para la consentida y 24 para mi que busca encuentra, y esa niñita se las traía. Era amigo. excelente para sacar de quicio a toda la clase, y a la Miguelín presidente, nadie lo podía creer. La escuela si así se lo proponía. niña del peinadito perfecto y las mejores notas Hasta se burlaba de las compañeritas que an- lloró y lloró, y sólo eso fue capaz de hacer, adedaban con su toalla sanitaria en el bulto. Nunca más de no volver a abusar de nadie. Y el caricaentendí la razón, si ella pasaría por lo mismo. Pa- turesco compañero, amante de la participación recía que sólo le importaba seguir con la temible del pequeño pueblo que era el aula, se convirtió dictadura del maestro y aplaudir su prepotente en el mejor presidente de sexto grado que jamás actitud. Él se creía muy pacífico, pero nada más le hubiera existido. 4

William Eduarte willaseb@racsa.co.cr

labisagra

Floriella Rivas floriellarivas@gmail.com

devoracine

Jeffrey Salas

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Aurelio Sanabria

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Nathalia Rojas Zúñiga rojaszuniga@gmail.com s

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Rodrigo Villalobos rigocr@gmail.com stilo

correcióndee

Ma. Cecilia Vega

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La Mala de Noviembre