Suplemento Mensual del Sem anario Universidad http://malacrianza.wordpress.com
Para mandar algún aporte o comentario escriba a:
crianzamala@gmail.com
ición mayo 2010 - Cuarta Ed
Sin mordaza
Querido estudiante dolido (porca miseria) brincador de conciertillo, comprador de bolso y chuchería, visitante de foros, faltador de clases y comedor de churros: gozador de Semana Universitaria: no estoy yo en ánimos historiadores, pero por ahí y hay algo que le interesa (o no), es que viera que de lucha y despelote se comenta de los años 70 (más o menos un 24 de abril, y no le digo desde antes) desde la Rodri Facio (pa´ que me entienda) hasta como por la Asamblea, y a la mierda los pastores, y la imagen de la facultad y de la escuela y las clases y de paso, los pulmones (por aquellos de la gaseada ¿sabe?) Porque no se trataba de la cantidad de estudiantes gatunos que luego contaban en la tele que se vieron, ni de si hubo fuego más o fuego menos, que se trataba de defensa, siempre de lo mismo, siempre de defensa, de la nuestra, y si la imagen se ensuciaba y se ensucia pa’ fuera de esta cada vez más triste esfera, pues por lo bajo la grafiteamos en arreglo de vuelta y desde adentro, y eso aunque usted no coopere. Y si le quedó duda de esto ya es un mínimo, pero por aquello de la verborrea, ¡que la cagada fue de los medios! No de los que se metieron a la pelotera en defensa (siempre lo mismo, siempre en defensa) de la autonomía, de la compañera, de los precedentes y mire por dónde, a la larga hasta de su escuela.
l e d r a f a Z o h c n a r r a f za Hoy no venimos de, ni vamos a, somos la mala yerba que crece entre Hechos contra el decoro. Que una imagen de pacifismo rota (que un piso ensalsado en sangre) que un refugio para alimañas (que el paseo de unos gorilones). En verdad, en verdad, en verdad qué esfera de cristal quebradizo la de los cc. intelectuales, a priori, muy marca UCR, que en su consumo de libros y antologías, en sus sacrificadas horas en vela, derivan cualquier lunes 12 de abril por la tarde en conclusión brillante: ¡ay, ay, ay! ¡me dañaron la imagen de la U, por esos, por esos, los que gritan, los que salen de la clase! ¡ay, mi U! Y se regocijan luego en mamotretos con altos índices de humanidades…
La Malayerba A mplios análisis académicos, reportajes en medios de comunicación, acciones de protesta
y foros de opinión han permitido demostrar argumentos de sobra para prevenir y evitar en Costa Rica las negativas consecuencias que llegarán tras la implementación del proyecto de minería en Crucitas de San Carlos. Hace ya 40 años la transnacional Aluminium Company of America (ALCOA) en una alianza con la clase política de esos años, intentó dar vía a un proyecto de gran magnitud para extracción de minerales; tal intento fracasó gracias a la resistencia de grupos sociales importantes que se enfrentaron hasta con palos y piedras al gobierno. Hoy la historia de Crucitas es una parte inseparable de lo que pasó con ALCOA, más bien dicha lucha es lo primero que se puede poner en el lugar de las razones (siempre se comienza por
s a t i c u r C e d a La histori Carlos Murcia cjmurcia@gmail.com
saber lo que se quiere) para concluir porque decir SÍ o NO. Sin embargo, es igual de importante darle a Crucitas el lugar dentro de las consecuencias de un “modelo económico” que ha intentado lo mismo desde hace muchos años y que hoy junto a esto busca entre otras: privatizar las costas, vender los ríos para energía hidroeléctrica, secar acuíferos hasta que el último campo de golf cinco estrellas se mantenga verde, explotar los suelos con monocultivos para exportación sin importar la cantidad de agrotóxicos que sean necesarios. Es así que estas y muchas otras actividades de uso indiscriminado de los recursos naturales en pro del “desarrollo económico” (desarrollo para ganancia de las grandes corporaciones transnacionales en su mayoría) conforman la visión de las instituciones y los partidos políticos que se encuentran actualmente en el poder, al servicio de las lógicas del
mercado. La historia de Crucitas es la de muchas comunidades que desde siempre abandonadas en todo sentido por los gobiernos, llegan a importar por algún tiempo mientras dure el debate sobre la importancia de las fuentes de empleo, los caminos, puentes y el resto de obras que lleven “desarrollo” a la zona; en este caso las dudas y el debate fueron resueltas por un decreto de interés nacional a favor de hacer el proyecto minero. Las historias son muchas y una sola, así es que el ejemplo de la lucha contra ALCOA debe estar más presente que nunca, pues ésta es solo la continuación del cuento, y no se debe perder de vista que sus otros capítulos también se están escribiendo: a las puertas se encuentra el socavamiento de garantías básicas del empleo público, se privatizan muelles y carreteras, se planea redu-
cir drásticamente el presupuesto a la educación pública, se reducen las áreas de conservación; y podría decirse que necesariamente ante todo esto se tratan de destruir derechos democráticos criminalizando la protesta social y aumentando la represión contra sectores que han respondido ante la gravedad de la situación. La historia de Crucitas no deja de ser la historia de todos y todas, y por lo tanto las otras luchas que actualmente se plantean como más diversas y más fuertes, son las otras piezas del mismo juego. Lo realmente importante estaría en comprender que los nombres y apellidos de este desastroso “desarrollo” (eso que dicen que va hacia adelante) son los mismos en todas las historias, en las pasadas y en las futuras, por lo mismo pareciera que quitarse esa cruz de encima no será tan fácil. La organización y la solidaridad real entre las comunidades, grupos y sectores que enfrentan día a día estos problemas es la clave para detener los desastres que va causando el neoliberalismo en Costa Rica.