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Nº 3 · FEBRERO 2011 E M B A R A Z O

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P A R T O

Entrevista a

Alice Miller Amamantar en Mongolia POR RUTH KAMNITZER

Me gustan los niños ariscos POR MIREIA LONG

Guía para elegir un portabebé POR EDURNE ESTÉVEZ BERNAL

·

L A C T A N C I A

·

C R I A N Z A

·

F E M I N E I D A D


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SUMARIO

Nº 3 · FEBRERO 2011

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INTRO 5

Editorial

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Breves

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Una canastilla diferente Por Raquel Tasa

LA ENTREVISTA 10

Entrevista a Alice Miller ARTÍCULOS

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Me gustan los niños ariscos

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Por Mireia Long

18

Amamantar en Mongolia Por Ruth Kamnitzer

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¿Puede la leche materna ayudar a curar el cáncer en adultos? Por Kurioso

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24

Guía para elegir un portabebé Por Edurne Estévez Bernal

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No todos los niños son kamikazes Por Nebetawy

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Creer o no creer Por Cuatroenlacama

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ARTE

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Charity (1878) WILLIAM-ADOLPHE BOUGUEREAU

EDICIÓN Raquel Tasa socmare@gmail.com

Enric Boix info@enricboix.com

‘Madre Tierra’ te invita a manifestar tu opinión o comentario acerca de la revista. Puedes enviar tu mensaje a madretierramag@gmail.com Las más interesantes serán publicadas en el próximo número.

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EDITORIAL

Tercer número, instinto, verdad, mitos y creencias

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stos son algunos de los temas que encontrareis en la revista este mes. Nosotros hemos disfrutado mucho creándola, esperamos que lo paseis igual de bien leyéndola. Criar con apego es algo instintivo, te sale sin querer, lo difícil es hacer lo contrario, dejar a tu hijo en otras manos es algo que a ninguna madre le gusta, que eso conlleve hiperactividad o cualquier otro transtorno, suave o leve, no debería ser una sorpresa para nadie. Aún así, nos empeñamos en hacer un estudio tras otro para comprobar lo que el sentido común y el instinto saben de sobras. Todos sabemos que fumar cerca de un niño no está bien, ¿hace falta gastar más dinero para comprobarlo?, la prohibición de hacerlo en los parques infantiles, ni siquiera debería existir, ningún padre/madre debería permitirlo. Alice Miller dice «Nos pegaron para que fuéramos ciegos». Y ciegos seguimos, no queremos ver, por eso nos parece normal fumar delante de los niños, o que otros lo hagan y callar, no decir nada, porque las buenas formas así lo exigen. No nos planteamos que quizás las buenas formas deberían ser de los demás y respetar los pulmones en formación de los niños, los nuestros y los suyos. Si hay algo que mueve la maternidad/paternidad es: TODO. Revisas los planteamientos, desmontas las creencias que tanto tardaste en forjarte y tiras abajo las murallas en el anhelo de hacerlo bien, de hacerlo mejor. Algo debe quedar por ahí adentro, en el subconsciente, en el subterráneo, algo que no queremos ver y que sin embargo sabemos que no está bien. De nuevo Alice Miller incisiva y libre de miedos y de prejuicios nos suelta una frase demoledora «Si rehusamos aceptar que no nos quisieron siendo niños, nos ahorramos mucho dolor, pero bloqueamos el camino a la verdad». Ser madre/ padre es un buen momento para recomenzar y poder ofrecer un mundo nuevo a quienes nacieron a través nuestro. Y así, sin querer, renacer nosotros también. Permitir a nuestros hijos ser ariscos, no ser aquellos dulces angelitos que a todos ponen buena cara es un buen signo de ese volver a nosotros mismos. Los niños tienen criterio, los niños necesitan su espacio, y no todo el mundo les cae bien, no sabes el porqué, pero hay personas que no les gustan, y están en su derecho. Tampoco a nosotros nos gusta todo el mundo y nos parece de lo más natural. Cómo nos atrevemos a exigir de otro,

más pequeño, libre y supuestamente inmaduro algo que nosotros mismos no estamos dispuestos a tolerar. Los niños están vivos, interaccionan y se acomodan al lugar donde viven, si lo dejas jugar con una puerta aprenderá por donde debe cogerla para no pillarse los dedos, si jamás le dejas tocarla no sabrá que, a pesar de ser inofensiva, a veces puede hacer daño. Allanarles el camino y librarles de todos los peligros, o enseñarles a manejarse con el medio que les hemos brindado, cúal es la mejor opción. Existe un mito sobre lactancia respetada que me hace mucha gracia, si el niño mama mucho tiempo y es varón, de adulto será homosexual, cosa que no tiene nada de malo, pero dudo mucho que tenga nada que ver con el tiempo que dure la lactancia. En Mongolia, en cambio, tienen otro mito, ¿o será verdad?, «los mejores boxeadores toman leche hasta al menos los seis años». Al final resulta que todo es cultural. Pero en esto sí que hay una base científica, además mamar previene algunos tipos de cancer tanto del niño hasta la edad adulta, como de la madre. Todos ganan. Incluso han surgido estudios sobre si la leche materna tomada en adultos puede curar el cáncer. Habría que hablar con los habitantes de Mongolia, ya que para ellos el tema de la lactancia materna prolongada es un hecho habitual. Respetar las opciones de los niños, dar teta y portear son parte de la crianza con apego. El porteo, cada vez más habitual en nuestras calles, es un método barato, cómodo y muy dulce de pasear con nuestros hijos. Saber escoger qué tipo de portabebés se acomoda más a nuestras necesidades es una labor de fondo que llevan a cabo desde Red Canguro, a la que muchas madres les estamos muy agradecidas. Los talleres de portabebés son un medio muy agradable de conocer y tocar todos los portabebés. Si no se organiza ningún taller cerca de tu casa esta guía te dará una idea básica de las opciones que tienes. Y finalmente, como últimos rescoldos de una Navidad de reflexiones para nosotros, no sabemos si «creer o no creer». Un saludo. Raquel Tasa Madre, asesora de lactancia, doula en formación, puericultora y bloguera

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BREVES La ausencia de las madres puede causar en los hijos hiperactividad MADRID (29/9/10)

La ausencia de las madres puede causar en los hijos hiperactividad y ansiedad, según un estudio realizado en ratones por investigadores de la Escuela de Medicina de Yale que se publica en la revista BioMed Central Neuroscience. En ratones, el destete y la separación precoz de sus madres promueve la hiperactividad y la ansiedad a largo plazo. Los investigadores describen el desarrollo de este modelo de conducta, que esperan utilizar para investigar los efectos a largo plazo de la negligencia en la infancia de las personas. Los científicos, dirigidos por Arthur Simen, evaluaron su modelo de «separación materna con destete precoz» (MSEW, según sus siglas en inglés) en un grupo de 80 ratones macho. «La adversidad en la infancia, en la forma de abuso y negligencia, es prevalente en todo el mundo y supone un significativo problema de salud pública. Por desgracia, los mecanismos moleculares que subyacen a las consecuencias de la negligencia en los inicios de la vida siguen sin conocerse», explica Simen. Los ratones sometidos a este modelo de experimentación pasaron por una separación materna de cuatro horas al día en los días 2 a 5 tras su nacimiento y ocho horas diarias en los días 6 a 16. Las crías fueron destetadas pronto, en el día 17. Los ratones expuestos a este tratamiento eran hiperactivos y ansiosos en comparación con los animales control en las pruebas de campo abierto, natación forzada y laberintos. Sin embargo, su peso corporal y los niveles de metabolitos no cambiaron, lo que revela que la deficiencia nutricional no era la causa de la conducta observada. Fuente: Europa Press

Se acabó el fumar en los parques infantiles POR MIREIA LONG (8/1/10)

La nueva ley que prohibe fumar en espacios públicos no está exenta de polémicas, pues conciliar el derecho de los fumadores y los derechos de quienes no quieren respirar humo es complicado. La cuestión es que si debo celebrar, al menos en este aspecto, el que los niños estarán menos expuestos al humo y sobre todo, quiero resaltar que queda prohibido fumar en los parques infantiles. Cuando se legisló sobre el tabaco y se permitió fumar en locales públicos se intentó que hubiera espacios libres de humo, pero, en la realidad, era prácticamente imposible encontrar cafeterías o restaurantes donde se pudiera estar sin recibir humo. De todos modos, la actual y polémica ley va más allá, y prohibe fumar no solo en los locales de restauración sea cual sea su tamaño, sino también en los parques infantiles. Y, la verdad, yo me alegro de que podamos encontrar parques infantiles sin tabaco y sin colillas. ¿Qué os parece a vosotros esta protección para los niños? Fuente: Bebés y Más (www.bebesymas.es)

Si la mujer llora, el hombre pierde interés sexual POR SERGIO PARRA (9/1/10)

Las lágrimas podrían influir en el comportamiento sexual del hombre, si las lágrimas proceden de una mujer. Al menos es lo que se desprende de un estudio publicado en la revista Science, elaborado por el Instituto Weizmann de Ciencias (Israel) y liderado por la científico Shani Gelstein. Las lágrimas transmitirían una señal química que reduciría los niveles de testosterona y excitación sexual de los hombres. «La importancia funcional de este tipo de lágrimas, que creemos que son únicamente humanas, han desconcertado a biólogos durante años. En ratones, las lágrimas contienen compuestos químicos específicos que transmiten señales a otros ratones que las ‘huelen’.» Los estudios han mostrado que la formación química de las lágrimas emocionales es distinta a la de las lágrimas que utilizamos para proteger a nuestros ojos de las sustancias tóxicas del medio ambiente. Este tipo de 6

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Eres lo que tu padre come La dieta del progenitor afecta al metabolismo de la descendencia. La carga genética masculina puede transmitir diabetes o alcoholismo MADRID (28/12/10)

No es sólo lo que nuestra madre coma durante el embarazo: el metabolismo del feto también se ve influido por la alimentación del padre, según ha demostrado un estudio con ratones llevado a cabo en la Universidad de Massachusetts (EEUU). Enfermedades como la diabetes o el alcoholismo también se ‘transmiten’ de alguna manera a través del semen. En un grupo de ratones de laboratorio, el equipo dirigido por Oliver Rando comprobó que los roedores cuyos progenitores habían tenido una dieta baja en proteínas mostraban ciertos cambios en el metabolismo del colesterol y las grasas frente a los animales cuyos padres habían tenido una dieta rica en proteínas. Estos cambios se mantuvieron constantes incluso cuando los roe-

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dores machos no tuvieron ningún contacto con su prole, lo que descarta que detrás de este fenómeno pueda haber algún tipo de influen-

ENFERMEDADES COMO LA DIABETES O EL ALCOHOLISMO TAMBIÉN SE ‘TRANSMITEN’ DE ALGUNA MANERA A TRAVÉS DEL SEMEN cia social. Los autores explican en las páginas de la revista ‘Cell’, donde han publicado su hallazgo, que sus conclusiones añaden nuevos datos sobre la importancia del paso de información (tanto genética como ambiental) de genera-

ción en generación. Un análisis detallado de los genes de las crías demostró que existen cambios epigenéticos en cientos de genes en función de la dieta paterna, incluyendo alteraciones en alguna secuencia del ADN implicada en el metabolismo de los lípidos. “Parece que cuando los padres pasan hambre, sus descendientes tienen que acumular calorías de alguna manera”, señala el investigador estadounidense. A juicio de Rando, en el futuro habrá que escarbar en los antecedentes familiares de los pacientes para conocer la exposición paterna a ciertos factores a la hora de abordar enfermedades como la diabetes, las patologías cardiacas o el alcoholismo. Fuente: El Mundo (28/12/10)

lágrimas, las basales, son secretadas por las glándulas lagrimales para lubricar al ojo y evitar la deshidratación de las membranas oculares. Sin embargo, las lágrimas generadas por una emoción poseen una composición química diferente a las lágrimas basales. Las lágrimas emocionales contienen más hormonas que las basales, hormonas como la prolactina y la leucina. Para realizar el estudio, se hizo un experimento de doble ciego consistente en recoger lágrimas de mujeres derramadas tras ver una película triste que, posteriormente, fueron expuestas a un grupo de voluntarios masculinos. Tras oler las lágrimas, debían entonces examinar fotografías de mujeres. Los hombres que olieron las lágrimas de verdad, aunque nunca aceptaron haber olido realmente nada, manifestaron menor interés sexual por las mujeres de las fotografías. «Los varones que olieron las lágrimas también experimentaron bajadas en sus niveles de excitación fisiológica y testosterona salival. Además, los que olieron las lágrimas y luego vieron una película triste dentro de una máquina de imágenes por resonancia magnética funcional mostraron menos actividad en las partes del cerebro típicamente asociadas con excitación sexual.» Los científicos subrayan que el estudio fue llevado a cabo con un grupo pequeño de voluntarios y ahora será necesario realizar más estudios para confirmar el hallazgo. Las lágrimas de los hombres no fueron medidas, pero se presume que puedan contener quimioseñales parecidas. Fuente: Genciencia.com

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Artículo publicado en el blog MADRE TIERRA (http://socmare.wordpress.com) en Enero de 2010 URL: http://bit.ly/hZAI0m

COMPRAS

Una canastilla diferente Hay miles de productos para bebés, pero la gran mayoría se usan una sola vez o muchas veces ni tan siquiera eso. Para nosotros, en esta canastilla está todo lo necesario para los primeros meses del bebé y de la madre reciente. POR RAQUEL TASA

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stos días he estado preparando una canastilla para una mamá muy embarazada a la que quiero mucho. Mientras la preparaba pensaba en la que me regalaron a mí y en lo diferentes que eran. Cuando eres primeriza no tienes ni idea de lo que te hace falta, de lo que realmente te hace falta y lo que no, y si no tienes mamás recientes cerca, cuando te preguntan pides, pides lo que pides y eso suele ser lo que ves en la tienda o en las farmacias. Sí, esas cosas que en la tienda te dicen que son im-pres-cin-di-bles. El caso es que mi amiga me regaló una canastilla preciosa, con todo el amor del mundo y gastandose un buen dinero, pero no la he usado, o apenas… el jabón, sí, el jabón sí que lo

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gasté. Así que, aprovechando la experiencia y conociendo a la destinataria, la he fabricado a medida, esta es una canastilla para mamás «ecológicas» pero no ecológicas recalcitrantes y que piensan dar el pecho. El contenido: Gasas estériles. Van bien para la cura del cordón y para las pequeñas lagañas del bebé. Alcohol de 70º. Para la cura del cordón. Suero. Para las lagañitas y para ayudar a expulsar mucosidad. Discos de lactancia (Chicco). A mí me fueron muy bien y recomiendo la marca, pero seguro

que cada una tiene sus preferencias. Discos de lactancia de algodón. Tres pares. Son lavables y cuando ya estás más tranquila en casa, si tienes conciencia ecológica, es hasta cómodo sustituirlas por las anteriores. Un tubo de lanolina. Va a tener una lactancia genial, pero por si acaso, nunca va mal tenerla cerca, además tiene la ventaja que suaviza la piel y el bebé puede ponerse al pecho sin retirarla. Una esponja natural. Un Champu/gel Weleda con extracto de caléndula (ecológico). Una botella de aceite de almen-


dras dulces. Para masajear al bebé o simplemente para ponerle un poco en el culete si tiene alguna escocedura. (Ha sido lo único que he utilizado y nos ha ido muy bien). Tijeras de bebé. Cepillo y peine. Apenas se usan, pero cuando empiezan con la costra láctea les sacas rendimiento. Un muñeco. No es imprescindible pero da color. Y... hojas de col. Sí, hojas de col. Las hojas de col son ahora

mismo la mejor opción y la única recomendación para ayudar a calmar la ingurgitación de los pechos cuando se produce la subida de la leche, después de que ese néctar de oro que es el calostro se retire. Y eso pasa entre las 48 y las 72 horas siguientes al parto, hayas parido vaginalmente o por cesárea. El modo de usarlas es sencillo, se coge la hoja de col, se le pasa una botella rodando por encima o un rodillo de cocina para romper un poco los nervios y que sea más adaptable y así en crudo se pone en el pecho, al cabo de un tiempo se «mustia», entonces es el momento de sus-

tituir por otra. Ya es opcional si quereis recibir así a las visitas o no. Y se me olvidaba, también puse una caja de pastillas de yodo de 200 mg. El yodo es un complemento nutricional necesario para todas madres lactantes, no para ellas en si, sino para el buen funcionamiento y desarrollo de la glándula tiroides del bebé. Y ya está. Me lo pasé genial montándola y a ella le encantó y de paso hicimos un repaso a cosas que a veces no se comentan sobre lactancia. Canastilla redonda. •

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Artículo publicado en el blog PSICOTERAPIA CORPORAL (http://terapiapsico-corporal.blogspot.com) en Junio de 2010 URL: http://bit.ly/fiCqrj

CRIANZA

Entrevista a Alice Miller Alice Miller, psicóloga célebre por su trabajo sobre el maltrato infantil y su efecto en la sociedad, nos habla, sin pelos en la lengua, sobre este tema controvertido.

A

lice Miller realizó sus estudios en Basilea, donde obtuvo en 1953 su doctorado en filosofía. Ejerció su profesión de psicoanalista en Zurich pero la abandonó para consagrarse por completo a la investigación sobre la infancia. Por medio de sus libros, artículos, folletos y entrevistas nos muestra que maltratar a los niños no sólo produce niños maltratados, desgraciados y perturbados, sino también una sociedad perturbada y perversa. Durante los últimos años, Alice Miller ha desarrollado un concepto de terapia que propone a las personas que sufren, confrontarse con su pasado para encontrar la angustia del niño maltratado que fueron, sentirla, y así liberarse. Es el miedo in-

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fantil hacia los padres todopoderosos el que empuja al adulto a maltratar a los niños o a aceptar vivir con graves enfermedades, minimizando totalmente la crueldad de sus propios padres. Son numerosas las proposiciones esotéricas y espirituales que prometen la curación pero en realidad, su único objetivo es el de camuflar los terrores vividos durante la infancia. Su percepción de la vivencia real del niño ya no está ligada con la del psicoanálisis. A su manera de ver, éste permanece de acuerdo con la vieja tradición que acusa a los niños y protege a los padres, tanto en la teoría como en la práctica. Por esta razón, entre otras, Miller ya no es miembro de la Asociación Internacional de Psicoanálisis.

Aquí teneis una entrevista que se le realizó y que personalmente he seleccionado y sintetizado. En ella, se pone al descubierto la responsabilidad que tienen los padres como padres en el crecimiento y desarrollo del niño. Sin pelos en la lengua, nos habla desde su experiencia psicoterapéutica como profesional e investigadora de la infancia. ¿Por qué muchos expertos rechazan lo que usted escribe? Mis afirmaciones provocan miedo a algunas personas que las encuentran peligrosas. ¿Qué es lo que les da tanto miedo? Mis advertencias sobre el maltrato infantil y sus consecuencias. La rabia del niño y otros


sentimientos intensos, que debemos temer, son reacciones al daño que nos causaron en la infancia. Hoy sabemos que estas reacciones se producen con mucha frecuencia. El niño se ve obligado a reprimir el recuerdo del daño sufrido, niega el dolor y los hechos para poder sobrevivir, para no tener que morir por ello. ¿Cómo se enfrenta usted al dolor en el proceso terapéutico? El dolor encierra el camino a la verdad. Si rehusamos aceptar que no nos quisieron siendo niños, nos ahorramos mucho dolor, pero bloqueamos el camino que nos lleva a la verdad. Como adultos, podemos aprender en el marco de una terapia a querer a ese niño que un día fuimos. Si nos liberamos de los sentimientos de culpa. El sentimiento de culpa nos protege de la dolorosa

verdad de que el destino nos dio una madre o un padre incapaz de amar. Esto es más doloroso que pensar, bueno, era una buena madre, el problema es que yo era malo. Es importante que el paciente pueda experimentar sus sentimientos y expresarlos verbalmente en el marco de la terapia. Si el paciente sufrió maltrato en la infancia y el terapeuta no rehúsa a creerlo, se abrirán muchas posibilidad para el paciente, siempre que el tera-

El cliente reprimirá e intentará expulsar su rabia y más adelante la descargará contra sus propios hijos u otros cabezas de turco. ¿Cree usted que cuando nacemos somos como una hoja de papel donde no hay nada escrito? No, no lo creo. El niño llega al mundo con la historia que ha vivido en el vientre de su madre. Sin embargo, cuando nace es inocente y está dispuesto a

EL NIÑO LLEGA AL MUNDO CON LA HISTORIA QUE HA VIVIDO EN EL VIENTRE DE SU MADRE. SIN EMBARGO, CUANDO NACE ES INOCENTE Y ESTÁ DISPUESTO A AMAR. LA CAPACIDAD DE AMAR DEL NIÑO ES MUCHO MAYOR QUE LA DE LOS ADULTOS peuta no trate de convencerlo de que debe perdonar. Si lo hace, la terapia será contraproducente.

amar. La capacidad de amar del niño es mucho mayor que la de los adultos. Esta convicción mía

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> provoca tanto rechazo porque

hemos aprendido a proteger a nuestros padres y a culparnos a nosotros mismos de todo cuanto ellos han hecho. ¿De qué manera refleja su forma de escribir estos pensamientos? Yo intento siempre llegar al niño que existe en el lector y posibilitarle el camino a sus sentimientos. Le proporciono la llave. Quien quiera puede cogerla y abrir una puerta en su interior. O puede decir, no quiero abrir esa puerta; le devuelvo la llave. Cuando tenemos esta llave resulta más sencillo llegar a ese niño que fuimos y aprender de él. Con este niño, la persona aprenderá mucho más que conmigo, porque realmente sólo podemos aprender de las propias experiencias. ¿La terapia puede producir cambios?

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Sí, pero sólo cuando nos permite comprender y sentir el dolor que ha sido bloqueado por los sentimientos de culpa. La idea de que «soy culpable de lo que me sucedió» nos bloquea. Existen muchas técnicas irresponsables y perjudiciales que hacen aflorar los sentimientos pero impiden que nos enfrentemos de forma sistemática con el pasado. Algunas técnicas dejan al

la terapia. Intentan «ayudarse» a si mismos tomando drogas, acudiendo a sectas o a gurús o buscando otras formas de negar la realidad y erradicar el dolor. La militancia política puede ser una de estas formas, entre muchas otras. ¿Puede la sociedad aprender el lenguaje de los niños? Espero que sí. El lenguaje de los

EL NIÑO LLEGA AL MUNDO DESPUÉS DE UNA LARGA LUCHA Y NO SIEMPRE NOS DAMOS CUENTA DE QUE LO QUE NECESITA CON URGENCIA SON LOS BRAZOS RECONFORTANTES DE LA MADRE paciente completamente solo con ese sentimiento de dolor que no es capaz de resolver. Y así, estos pacientes que en la infancia fueron víctimas de abuso y maltrato, siguen siéndolo en

niños es realmente muy claro, pero no lo escuchamos. En ocasiones, desde el primer minuto de vida sometemos a los niños a torturas terribles, y no sólo a causa de la tecnología presente


en los hospitales. Este maltrato permanece almacenado en el cerebro y puede mantenerse activo durante el resto de la vida. Un niño maltratado por la técnica necesita muy pronto a una persona que lo tome de la mano, lo consuele y le muestre que ya no necesita tener miedo. Sino, podría darse el caso de que el adulto tema durante toda su vida que se reproduzca ese maltrato y experimente el pánico en diversas situaciones sin comprender bien por qué. Esta persona ha aprendido desde el principio que cuando estaba en una situación peligrosa, nadie se preocupó de su sufrimiento. Pero este destino trágico puede evitarse fácilmente si tratamos al recién nacido como un ser en extremo sensible que también es capaz de experimentar emociones. A menudo, el niño llega al mundo después de una larga lucha y no siempre nos damos cuenta de que lo que necesita con urgencia son los brazos reconfortantes de la madre. En lugar de ello, le damos medicamentos, inyecciones y cosas similares, y pensamos que será bueno para él. Sólo porque hace muchos años nosotros experimentamos lo mismo y consideramos que es lo «normal». ¿Qué opina de las formas de violencia más leves como los cachetes, los gritos o la humillación verbal? La tragedia es que las personas que no fueron maltratadas brutalmente afirman una y otra vez que su educación «estricta» era necesaria. Reclaman el derecho a hacer lo mismo con sus hijos y son terminantemente contrarias a la prohibición de los azotes. La ignorancia de nuestra sociedad es el resultado de la violencia. Nos pegaron para que fuésemos ciegos. Ahora tenemos que recuperar la capacidad de

ver para darles a los niños la oportunidad de crecer con mayor responsabilidad y mayor conocimiento. ¿Cree usted que existe algo denominado «naturaleza humana»? Y si es así, ¿qué características tiene esta naturaleza en su opinión? Como ya he dicho, considero que todo discurso que se refiera al deseo de muerte, a impulsos destructivos o a una maldad ge-

LA IGNORANCIA DE NUESTRA SOCIEDAD ES EL RESULTADO DE LA VIOLENCIA néticamente programada, constituye sólo una huída de los hechos, con lo cual elegimos con absoluta libertad ser ignorantes. Las personas que prefieren delegar su responsabilidad en una autoridad superior evitan dar testimonios de estos hechos. Quieren que las dejen en paz. Atribuyen a Dios toda virtud; y el mal, al demonio o a la malicia innata de sus hijos. Creen también que se puede cambiar gracias a la disciplina o a la violencia todo aquello que ellos consideran que ha sido predeterminado. ¿Cómo es posible? ¿Se ha visto alguna vez a alguien cuyo carácter destructivo, supuestamente innato, se haya convertido en un carácter bueno y positivo por medio de azotes u otras formas de maltrato? A pesar de ello, los «científicos» se aferran todavía al mito del «mal innato» y millones de padres siguen pegando a sus hijos convencidos de que les inculcan la virtud a cada golpe. Y lo que están produciendo en su lugar es un niño servil, que quizás no muestre hoy su rabia, más que justificada, pero sin duda

la descargará un día sin piedad en otros inocentes. Los únicos que no se verán forzados a transmitir a otros esta herencia de destructividad serán aquellos que ya en la infancia, o más adelante, conozcan a un «testigo con conocimiento» que les ayude a sentir la crueldad a la que fueron sometidos, a reconocerla como la que fue y a juzgarla con determinación. El niño llega al mundo repleto de necesidades. Que estas necesidades se vean satisfechas y que el niño pueda experimentar respeto, protección, cuidados, amor y honestidad depende absolutamente de los padres. Si estas necesidades no se satisfacen y por el contrario, el niño sufre abusos, maltrato o abandono, es comprensible que se convierta en una persona confusa, «mala» o enferma. La educación religiosa nos enseña a perdonar a aquellos que nos ofenden. ¿Debemos perdonarlos realmente?, ¿Es eso posible? Es comprensible que queramos perdonar y olvidar para no tener que sentir dolor, pero esta vía no funciona. Más pronto o más tarde nos damos cuenta de que nos hemos equivocado de camino y de que así no solucionaremos nada. Fíjese en la cantidad de sacerdotes pedófilos. Perdonaron a sus padres los abusos sexuales y otros abusos de su autoridad. Y ¿qué hacen ahora? Repiten los «pecados» de sus padres, precisamente porque se los han perdonado. Si hubiesen juzgado de forma consciente los hechos reales, no se habrían visto forzados a hacerles lo mismo a otros niños, abusando de ellos, confundiéndolos y condenándolos al silencio. Las religiones tienen mucha influencia sobre nuestra forma de pensar y pueden empujarnos al autoengaño

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no constituye toda la verdad. Y naturalmente, hay momentos en los que su violento padre parece cambiar, lo lleva de pesca, por ejemplo, y por unos momentos el niño se siente querido. Cuando después lo maltrate tendrá, al fin y al cabo, un buen recuerdo de cuando fueron a pescar. Logramos sobrevivir a nuestra infancia de esta forma y la mayoría de personas intentan vivir sólo con estos recuerdos «positivos», reprimiendo los negativos. Sin embargo, yo creo que, como adultos, disponemos de la capacidad de valorar los hechos con madurez y comprender que no nos enfrentamos ya a un peligro de muerte. Podemos permitir-

SER CONSCIENTES DE LA VERDAD NO NOS VA A MATAR, SINO QUE ES PROBABLE QUE NOS PROPORCIONE UN GRAN ALIVIO

Pero no tienen ninguna influencia sobre nuestro cuerpo, que conoce con exactitud nuestras emociones más intensas e insiste en que sean respetadas.

«Pensar en positivo» es tan perjudicial como los preceptos religiosos que exigen de nosotros que perdonemos y queramos a aquellos que nos odian. ¿Qué opina de estos consejos de autoayuda? Tiene toda la razón. «Pensar en positivo» no es en modo alguno un remedio, porque constituye una forma de autoengaño, una huida de la verdad. No nos puede ayudar, porque nuestro cuerpo conoce mejor la realidad. Siempre que he querido ha-

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blar sobre aspectos espantosos de mi infancia, me he topado con el rechazo de personas que me advertían que todo tiene un lado bueno y un lado malo, que debería concentrarme en las cosas bonitas de la vida y adoptar una actitud positiva. Tal argumentación encuentra algo valioso incluso en el abuso. ¿Cómo reacciona usted cuando alguien relativiza el tema de tal forma? La mayoría de las veces, esta forma de pensar se aprende en la infancia, cuando es necesaria porque forma parte de nuestra estrategia de supervivencia. Todos los niños quieren vivir, incluso un niño que crece junto a unos padres monstruosos, por eso tiene que creer a toda costa que aquello que ha padecido

¿Cómo definiría usted el abuso? Para mí abuso significa que una persona utilice a otra para todo cuanto quiere de ella y de la manera que más le conviene. Le exige todo sin pedirle su consentimiento, sin respetar su voluntad, su necesidad o sus intereses. Es muy fácil hacer esto con los niños, porque los niños quieren y necesitan a sus padres, confían en ellos y no pueden darse cuenta de que alguien está abusando de ellos y aprovechándose de su amor. Especialmente cuando se ven obligados desde el principio a ignorar sus sentimientos. Así,

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> de muchas y diferentes maneras.

nos ser conscientes de que, por la razón que fuese, nuestros padres no podían querernos si nos convertían tan a menudo en víctimas, sin preocuparse de nuestros sentimientos, de nuestro dolor o de nuestro futuro.


Generalmente las personas prefieren negar que han sufrido abusos. ¿Interpreta usted el asma, las tendencias suicidas, los trastornos alimentarios, el alcoholismo, la drogodependencia o el consumo exagerado de tabaco como pruebas indudables del abuso físico o emocional en la infancia? Sí, son pruebas de que la persona está negando aquello que ha experimentado. Todas estas enfermedades o adicciones son gritos del cuerpo, que quiere ser escuchado, y que requiere que prestemos atención al padecimiento sufrido en los primeros años. En lugar de escuchar a su cuerpo e intentar comprender sus gritos de socorro, muchas personas huyen y se esconden, por ejemplo en la adicción.

el dolor de cabeza, y en lugar de eso, trata de averiguar cuándo tienen lugar estos dolores, qué ha sucedido justo antes, quizás ten-

LA «DROGA» —PASTILLAS PARA EL DOLOR— IMPIDE QUE USTED PUEDA COMPRENDERSE A SI MISMO ga suerte y comprenda por qué el cuerpo utiliza el dolor de cabeza como su lenguaje silencioso. Si presta atención a estos sucesos, comprenderá por qué se siente usted tan miserablemente mal. Puede ser que haya aflorado una

emoción dolorosa que desea que usted sea consciente de su existencia. Es probable que reconozca así una solución para su sufrimiento. Y de cualquier modo, comprobará a menudo que para su sorpresa, el dolor de cabeza desaparece sin pastillas. Una vez que haya experimentado un par de veces una similar desaparición espontánea de un síntoma, nadie podrá convencerle ya de que los dolores de cabeza deben combatirse a la fuerza con aspirina. La «droga» impide que usted pueda comprenderse a si mismo. Sin embargo, comprender esta circunstancia puede tener una importancia fundamental para su salud. •

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una niña seguirá a su vecino, que le ha prometido darle chocolate, al sótano, aunque quizás al hacerlo se sienta incómoda. Pero si desde el principio de su vida ha aprendido que sus sentimientos no son importantes y que tiene que obedecer a los adultos, aunque sienta algo de resistencia por su parte, seguirá al vecino. Y quizás sufrirá toda su vida en las relaciones con los hombres, porque no habrá llegado a ser consciente de esta experiencia de su infancia. Si lo hace, correrá menos riesgos de ser víctima de una violación o de otros abusos sexuales.

¿Cómo podemos reconciliarnos con nuestro cuerpo, un cuerpo que guarda a veces verdades extremadamente terribles en su interior? Para empezar debemos dejar de eludir la verdad. Tenemos que comprobar que ser conscientes de la verdad no nos va a matar, sino que es probable que nos proporcione un gran alivio. Si decide no tomar pastillas para

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Artículo publicado en el blog BEBES Y MÁS (http://www.bebesymas.com) en Diciembre de 2010 URL: http://bit.ly/fLZSiK

CRIANZA

Me gustan los niños ariscos Tendemos a pensar que todos los niños son iguales, pero a edades muy tempranas ya nos demuestran que tienen personalidad. Respetémosles como hacemos con los adultos. POR MIREIA LONG

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ay niños más abiertos y niños más ariscos, tímidos o desconfiados. Con las reuniones familiares este «problema» se acrecienta y los padres pueden sentirse presionados o avergonzados si su hijito es de los menos sociables. Yo quiero tranquilizarlos, recordarles que no todos los niños son iguales y que, a veces, se pone a los pequeños en situaciones agobiantes que solamente sirven para acrecentar su mal humor.

Las fiestas familiares no deben ser una pesadilla Nuestro bebé seguramente está acostumbrado a estar con nosotros, con sus cuidadoras o con los familiares cercanos. Confiará en ellos y, también dependiendo

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de su carácter, demostrará cariño y compenetración. Pero llegan los extraños, aunque sean de la familia, y se empeñan en cogerlo en brazos, hacer ruido y carantoñas, separarlo de

A MÍ TAMPOCO ME GUSTA QUE UN DESCONOCIDO ME ABORDE POR LA CALLE, ME JUZGUE O ESPERE QUE ME DEJE BESUQUEAR la seguridad que les ofrecemos. Jaleo, horarios cambiados y diferentes maneras de tratarlo lo van a desconcertar. Y entonces, si el niño es reservado, vienen los comentarios,

o a los papás o directamente al niño con calificativos que considero insultantes: eres un antipático, no te va a querer nadie, y cosas peores. Si encima los papás lo llevan en brazos o no lo dejan llorar, preparan la artillería pesada y convierten las comidas familiares navideñas en un juicio sumarísimo de pesadilla. Respetar la distancia Tanto si es una persona más seria y reservada y seguirá siéndolo siempre o tanto si es una fase de su crecimiento emocional, hay que respetarlos y ayudar a que sean respetados. Ni comentarios agresivos ni malos modos, pero sí firmeza poniéndoles límites a los adultos, no dejando


que lo aparten de nosotros, lo hagan rabiar o lo mantengan en sus brazos si el pequeñín llora. Y desde luego no forzarlos nosotros ni obligarlos a algo que no desean hacer como dar besos o ir de brazo en brazo. Yo respeto la distancia con los niños pequeños, hasta con mi sobrinito, no espero que me achuche nada más verme ni que se despida con un beso. Hará lo que le parezca mejor y solamente, respetándolo, podré ver como poco a poco va asimilando las normas de cortesía y saludo, sin que incluso entonces lo considere obligado a plegarse a mis deseos. Cuando son los niños de mis amigos, hay de todo. Pequeños torbellinos, niños que se ponen a jugar con todo el mundo y otros reservados que ni te hablan ni se van a dejar coger sin conocerte y apreciarte. Los saludo, me presento, sonrío y no los toco. Dejo que la relación fluya, como hago con un adulto al que me presentan. No fuerzo la amistad porque la amistad es libre y se basa en el respeto mutuo sea cual sea la edad de las personas que se relacionan. Los metomentodo También pasa en la calle, y eso es una cosa que realmente me produce rechazo, aunque se haga con buena intención. La gente toca a los niños y les habla desconsideradamente, hasta les dicen cosas muy antipáticas sin que medie presentación. A mí tampoco me gusta que un desconocido me aborde por

la calle, me juzgue o espere que me deje besuquear. Pues hay niños a los que eso no les hace tampoco ninguna gracia y, la verdad, me parece estupendo que sean ariscos si sienten que se meten con ellos o invaden su

imprescindible enseñar a los niños a no responder con grosería, pero sí a marcar distancia con educación y también, a medida que crecen, a explicar y mostrar las normas de relación entre las personas: saludar, responder con empatía y no dejarse machacar. Me gustan los niños ariscos

intimidad. Hay muchos ejemplos, con las vecinas o en la cola del supermercado, de gente desconocida que les dice que no pueden hacer algo o se burlan de ellos. O quieren que les den un besito. La verdad es que me parece una falta de respeto y yo espero que se trate a los niños con ternura, pero no con desconsideración. Si encima estamos negociando con ellos por algo que quieren comprarse o si tienen una rabieta hay quien no puede aguantarse las ganas y se mete, sin invitación por nuestra parte, a decirle lo malo que es o que no van a venir los Reyes Magos esos que parece que vigilan a los niños para castigarles luego. A esos les respondo que todos los niños son buenos. Eso no impide que considere

No creo que sean ariscos o maleducados si no responden con una sonrisa si alguien les habla mal. Tampoco es bueno que al niño ni los demás ni nosotros lo califiquemos de antipático, ni tímido siquiera. Las etiquetas se quedan marcadas y dejan huella. Al niño que se le dice que es tímido, incluso con buena intención para justificarlo, le hacemos creer que eso en parte de él mismo y se lo terminará creyendo. Nada de etiquetas con las personas, sea cual sea su edad, por favor. Hay maneras de lograr que un niño arisco se abra y se sienta cómodo. Con respeto, acercarnos a las personas de la familia con las que no tiene confianza, pedirles que no se lancen sobre él y que le hablen con amabilidad. Jugar todos juntos, para que vaya teniendo más confianza. El cariño de estos niños es especialmente apreciable, se gana, es sincero y es natural. Pero hay que cimentarlo en el tiempo y la confianza mutua, no imponerlo ni robarlo. Me gustan los niños ariscos, que te quieren porque les gustas de verdad y se atreven a dar la espalda a quien no los trata bien. •

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Artículo publicado en el blog PEACEFUL PARENTING (http://www.drmomma.org) en Agosto de 2009 URL: http://bit.ly/6NJK7O | URL de la traducción: http://on.fb.me/fU5FKq

LACTANCIA

Amamantar en Mongolia Este es el relato de una madre canadiense residente en Mongolia por motivos laborales y su experiencia de dar el pecho en este país. POR RUTH KAMNITZER. TRADUCCIÓN DE ANA ISABEL CHINCHILLA

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ay en Mongolia un dicho muy utilizado que afirma que los mejores boxeadores toman leche materna durante al menos seis años, afirmación muy seria para un país en el que el boxeo es el deporte nacional. Me trasladé a Mongolia cuando mi primer hijo tenía cuatro meses y viví allí hasta que cumplió tres años. Criar a mi hijo en aquellos primeros años en un lugar donde la actitud hacia la lactancia materna es tan radicalmente diferente de las costumbres que prevalecen en Norteamérica me abrió los ojos a una visión completamente diferente de cómo podría ser todo. Los mongoles no solamente prolongan la lactancia materna, sino que además lo hacen con más entusiasmo y

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menos inhibiciones que casi nadie de los que había conocido hasta entonces. En Mongolia, la leche materna no es sólo para bebés; no se trata sólo de nutrición y definitivamente no es un

LOS MEJORES BOXEADORES TOMAN LECHE MATERNA DURANTE AL MENOS SEIS AÑOS DICEN EN MONGOLIA tema sobre el que se imponga la discreción. Es la madera de la que estaba hecho Genghis Khan. Al igual que muchas madres primerizas, no había pensado demasiado sobre la lactancia antes de tener a mi bebé, pero

minutos después de que mi hijo Calum saliera, se agarró a la teta y durante los siguientes cuatro años no parecía nada dispuesto a soltarse. Tuve suerte, porque en muchos aspectos la lactancia nos resultó sencilla: ninguna grieta en el pezón, rara vez un pecho ingurgitado. Mentalmente las cosas no eran tan sencillas: a pesar de lo mucho que amaba a mi bebé y disfrutaba del vínculo que nos ofrecía la lactancia, en ocasiones resultaba insoportable. No estaba preparada para la magnitud de mi amor por él ni para la intensidad de su necesidad de mí en exclusiva y de mi leche. «No le permitas que te convierta en un chupete humano», me advirtió una enfermera canadiense pocos días después del nacimiento de Calum, que

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> mamaba a todas horas, pero yo repasaba todos los posibles motivos de su llanto (¿gases?, ¿pañal? ¿infraestimulación? ¿sobreeestimulación?) y por lo general acababa dándole teta de nuevo. Me preguntaba si hacía bien. Entonces me trasladé de Canadá a Mongolia, donde mi marido llevaba a cabo unos estudios sobre vida salvaje. Allí los bebés están siempre envueltos en varias capas de gruesas mantas, atados con cuerda como un paquete que no quieres que se rompa en el correo. Cuando un paquete murmura, se le pone un pezón en la boca. No se les cambia muy a menudo y nunca se les hace eructar. No hay ni siquiera una manos en las que poner un sonajero. Por supuesto, no hay ratitos boca abajo. Los niños permanecen envueltos hasta al menos los tres meses, y cada vez que emiten un sonido, se les da de mamar. Esto resultaba interesante. A los tres meses, los bebés canadienses ya tienen actividades sociales, incluso natación. Algunos aprenden a «calmarse solos».

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Yo daba por sentado que había muchos motivos por los que un bebé podía llorar y que era mi trabajo averiguar la razón y darle la solución adecuada. Pero en Mongolia, aunque los bebés puedan llorar por muchos motivos, sólo hay una solución: leche materna. Dejé de darle vueltas e hice lo mismo. En Canadá la lactancia materna aún está rodeada de cierto misticismo, pero en realidad no estamos demasiado acostumbrados a ella. La lactancia se realiza en casa, en grupos de

EN CANADÁ LA LACTANCIA SE REALIZA EN CASA, EN GRUPOS DE LACTANCIA. RARA VEZ SE VE EN PÚBLICO lactancia, quizá en alguna cafetería: rara vez se ve en público y desde luego nosotros mismos no tenemos recuerdos conscientes de haber sido alimentados con pecho. A esta íntima actividad entre madre e hijo se la trata con secretismo y educadas miradas

hacia otro lado, y se considera casi igual que las demostraciones públicas de intimidad en una pareja: no es tabú, pero sí que causan ligera incomodidad y son educadamente ignoradas. Cuando el silencioso y angelical recién nacido se convierte en un niño activo resuelto a comunicar a todo el mundo lo que está haciendo a cada momento, bueno, entonces esos ojos se apartan con mayor rapidez e intensidad, a veces con el ceño fruncido. En Mongolia, dar el pecho en público, en lugar de relegarme a la sección de «sólo mamás», me puso decididamente en el centro de atención. Su práctica universal de dar pecho en cualquier momento y lugar, así como la cercanía en la que la mayoría de los mongoles vive, implica que todos están acostumbrados a ver un pecho en acción. Les alegraba ver que hacía las cosas a su manera (que por supuesto era la manera correcta). Cuando daba pecho en el parque, las abuelas me brindaban sus historias sobre cómo habían alimentado a sus doce hijos. Cuando daba pecho en el asiento


trasero de los taxis, los conductores levantaban sus pulgares por el retrovisor y me aseguraban que Calum se convertiría en un gran boxeador. Cuando paseaba por el mercado acunando a mi hijo en mis brazos mientras mamaba, los comerciantes me hacían un sitio en su puestos y le decían al niño que se lo bebiera todo. En lugar de mirar a otro lado, la gente se inclinaba sobre Calum y le besaba la mejilla. Si se soltaba de la teta en respuesta a la atención recibida, dejando mi pecho chorreando y completamente expuesto, no pasaba nada. Nadie se quedaba mirando, nadie apartaba la vista: simplemente se reían y se limpiaban la leche de la nariz. Desde que Calum tenía cuatro meses hasta los tres años, allá donde fuera, oía una y otra vez lo mismo: «La teta es lo mejor para tu bebé, lo mejor para ti» La aprobación constante me hacía sentir que hacía algo importante que interesaba a todos; exactamente la clase de aprobación pública que toda madre reciente necesita. Para cuando Calum cumplió los dos años, yo ya había descubierto lo útil que podía ser la lactancia materna. Nada hace que un niño se duerma más rápido, alivia el aburrimiento de un largo viaje en coche, o calma una tormenta que se cierne, tan rápidamente como una poca leche calentita de mamá. Es la ayuda más útil para la madre perezosa, y yo creía que le daba todos los usos, pero los mongoles lo llevaban más lejos. Durante los inviernos mongoles, pasaba muchas tardes en en el yurt de mi amiga Tsetsgee, huyendo del frío glacial de fuera. Fue instructivo comparar nuestras técnicas de crianza. Cuando estallaba una pelea por los juguetes entre nuestros hijos de dos años, mi primera reacción

era restablecer la paz distrayendo a Calum con otro juguete al tiempo que le explicaba los principios de compartir las cosas, pero esto llevaba tiempo y una media de éxito de tan sólo

traron la lactancia materna con un vídeo de una madre sueca de aspecto especialmente atlético, que daba pecho a su niño pequeño mientras esquiaba. La clase se estremeció: «Claro que

CUANDO PASEABA POR EL MERCADO ACUNANDO A MI HIJO EN MIS BRAZOS MIENTRAS MAMABA, LOS COMERCIANTES ME HACÍAN UN SITIO EN SUS PUESTOS un cincuenta por ciento, En el restante cincuenta por ciento de veces, cuando Calum no quería dar su brazo a torcer y su frustración aumentaba hasta el punto de ebullición, lo cogía y le acunaba en brazos para amamantarle. Tsetsgee tenía una táctica diferente. Al primer murmullo de discordia, se levantaba la camisa y empezaba a menear sus pechos con entusiasmo, diciendo: «¡Ven aquí, cariño, mira lo que tiene mami para ti!» Su hijo apartaba la vista de los juguetes para mirar las dianas de sus pechos y siempre se iba hacia ellos. ¿Media de éxito? Cien por cien. Para no ser menos, adopté la misma estrategia. Allí estábamos, dos madres agitando los pechos como strippers compitiendo por atraer a un cliente. Si los abuelos estaban por allí, se unían a la representación. Los pobres críos no sabían a dónde mirar: la tranquilizadora plenitud de los pechos de sus madres, los mustios pechos planos de la abuela con su larga experiencia, o el extraño montón de carne que el abuelo se agarraba en su envidia de pechos. Por mucho que lo intente, no puedo imaginarme una escena similar en una reunión de la Liga de la Leche. En mis clases prenatales en un pequeño pueblo de Canadá, donde nació Calum, nos mos-

es genial para los bebés, pero cuando ya empiezan a hablar y a andar...?» Todas parecían de acuerdo. Yo me callé. Me tocó a mí sorprenderme cuando una de mis amigas mongoles me dijo que había tomado leche materna hasta los nueve años de edad. Me quedé tan boquiabierta y estupefacta que al principio me lo tomé a broma. Viendo ahora que mi hijo se destetó justo después de cumplir los cuatro años, me avergüenza un poco mi inflexible incredulidad. Aunque nueve años sea bastante edad para tomar el pecho, incluso para los mongoles, no está fuera del rango. Aunque no siempre era fácil hablar sobre conceptos como «destete voluntario» con mongoles debido a la barrera idiomática, dar pecho «a largo plazo» parecía ser la norma. Nunca conocí a nadie que diera pecho a dos niños, lo cual me sorprendió, aunque debido a que los intervalos entre hijos son bastante largos, la mayoría de los niños dejaban de mamar entre los dos y los cuatro años. Según UNICEF, en 2005 el 82 por ciento de los niños de Mongolia seguían con lactancia materna entre los 12 y los 15 meses y el 65 por ciento seguían entre los 20 y los 23 meses. El último hijo parece que simplemente continúa, de ahí la niña de nueve años que tomaba pecho, y si la

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> sabiduría popular no se equivo-

ca, de ahí la fama de Mongolia en el boxeo. Cuando a los tres años Calum seguía tomando pecho con el entusiasmo de un recién nacido y yo me preguntaba cómo surgiría el destete, sentí curiosidad sobre qué animaba a los niños mongoles a destetarse solos. Algunas madres me dijeron que su hijo simplemente perdió el interés. Otras dijeron que la presión de grupo tuvo que ver, (he oído a adolescentes mongoles burlarse de otros diciendo «¡Quieres los pechos de tu mami!» del mismo modo que se dice «¡Corre con tu mamá!»). Cada vez más a menudo, las obligaciones del trabajo obligan a destetar antes de lo habitual: los niños a menudo pasan el verano en el campo mientras que la madre se queda en la ciudad trabajando, y durante esta larga separación a la madre se le retira la leche. Mi amiga Buana, de veinte años, me contó su lactancia, digna de medalla de oro: «Me crié en un yurt lejos, en el campo. Mi madre siempre me decía que me la bebiera toda, que era buena para mí. Yo creía que todas los niños de nueve años lo hacían. Cuando fui al colegio, lo dejé.» Me miró con un brillo travieso

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en los ojos « Pero aún me gusta beberla a veces». Destetarse me parecía un suceso bastante definido. Siempre esperé que, en algún momento, las tomas se reducirían y seguirían reduciéndose hasta que cesaran por completo. Se me retiraría la leche y ya está. Bar cerrado. En Mongolia no sucede así. Hablando de lactancia con mi amiga Naraa, le pregunté cuándo su hija, entonces de seis años, se había destetado. «A los cuatro años» me contestó, «a mí me

echado una poca al café en una emergencia ¿no?, no creo que muchas de nosotras la hayamos bebido a menudo. Sin embargo a todo mongol al que he preguntado me ha dicho que le gusta le leche materna. El valor de la leche materna está tan reconocido, tan firmemente arraigado en su cultura, que no se considera como algo sólo para bebés. La leche materna se usa comúnmente de forma medicinal, se les da a los mayores como una cura para todo, se usa para tratar in-

SI LOS PECHOS DE UNA MUJER ESTÁN INGURGITADOS Y SU BEBÉ NO ESTÁ CERCA, IRÁ SENCILLAMENTE PREGUNTANDO A SUS FAMILIARES, DE CUALQUIER EDAD O SEXO, SI QUIEREN BEBER entristeció pero ella no quería tomar teta más». Entonces Naraa me dijo que la semana anterior, cuando su hija había vuelto de una larga estancia en el campo con sus abuelos, quiso tomar teta. Naraa la complació «Me imagino que me había echado mucho de menos» explicó, «y fue bonito. Por supuesto, yo no tenía leche, pero no le importó». Pero si «destetar» significa no volver a beber leche materna, entonces los mongoles nunca se destetan del todo, y esto es lo que más me sorprendió de la lactancia en Mongolia. Si los pechos de una mujer están ingurgitados y su bebé no está cerca, irá sencillamente preguntando a sus familiares, de cualquier edad o sexo, si quieren beber. A menudo las mujeres se extraen una taza de leche para sus marido para darles un capricho, o dejan una poca en el frigorífico para que cualquiera pueda servirse. Aunque todas hemos probado nuestra propia leche, le hemos dado a nuestras parejas para que la prueben, quizá hemos

fecciones oculares así como (dicen) hacer más blanco el blanco de los ojos y más intenso el marrón del iris. Pero sobre todo, creo que los mongoles beben leche materna porque les gusta el sabor. Una amiga mía occidental que se extraía leche en el trabajo y dejaba la botella en el frigorífico de la oficina se encontró un día la botella medio vacía. Ella se rió: «¡Sólo sospecharía de que mis compañeros se beban mi leche en Mongolia!» Vivir en otra cultura siempre te obliga a re-evaluar la tuya. No sé cómo hubiera sido dar pecho a mi hijo en sus primeros años en Canadá. La avalancha de observaciones positivas que recibí en Mongolia, así como la aceptación sincera de dar el pecho en público simplemente me asombró, y me dio la libertad de criar a mi hijo de una manera que me parecía natural. Además de las pequeñas diferencias en nuestras costumbres de lactancia, los detalles de cuánto y cuándo, concluí que había una


diferencia más grande en nuestros métodos de crianza. En Norteamérica valoramos tanto la independencia que aparece en todo lo que hacemos. Sólo se habla de qué come tu bebé ahora, y a cuántas tomas has reducido. Incluso aunque no seas la que hace estas preguntas, es difícil escapar de su impacto. Además se venden tantas cosas para que tu hijo se entretenga solo y te necesite menos que el mensaje es claro. Sin embargo

en Mongolia, la lactancia no se identifica con dependencia, y el destete no es una meta. Saben que sus hijos crecerán; de hecho, un niño mongol normal de cinco años es mucho más independiente que uno occidental. No hay prisa por destetar. Probablemente lo más valioso de criar a mi hijo en Mongolia fue que me di cuenta de que hay un millón de maneras de hacer las cosas, y que yo podía elegir cualquiera de ellas. Durante la

lactancia de mi hijo tuve varias dificultades, y tomé y deseché ideas y prácticas en mi intento de forjar mi propio estilo. Me alegro de haber amamantado a Calum tanto tiempo: fueron cuatro años al final. Creo que la lactancia fue lo mejor para mi hijo, y que tendrá una influencia duradera en su personalidad y en nuestra relación. Y cuando gane la medalla de oro de boxeo en la Olimpiadas, espero que me lo agradezca. •

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Artículo publicado en el blog KURIOSO (http://www.kurioso.es) en Marzo de 2009 URL: http://bit.ly/g1c5ay

LACTANCIA

¿Puede la leche materna ayudar a curar el cáncer en adultos? Sabíamos de las propiedades que tiene la leche materna y su poder anticancerígeno. Lo que nos parece increíble es que pueda llegar a curar el cáncer en adultos, ¿o puede llegar a ser una realidad? POR KURIOSO

mediados de los 90, científicos de la universidad de Lund, Suecia, descubrieron un complejo proteínico en la leche humana que mataba selectivamente células tumorales sin dañar las sanas. El estudio fue portada de las mejores revistas científicas y abría un nuevo camino en las terapias contra el cáncer. ¿Puede la ingesta de leche materna ser alternativa al tratamiento de tumores? ¿Por qué no ha evolucionado tan importante descubrimiento en una terapia efectiva? Vamos a intentar buscar la respuesta.

Antecedentes científicos La leche humana contiene azúcares, grasas, minerales, vitaminas, hormonas, enzimas y pro-

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teínas. Componentes, muchos de ellos, que el bebé es incapaz de sintetizar y no podría recibir de otra fuente más que la exógena. Es conocido su poder anticancerígeno para con los bebés

lactalbumin) es la proteína de presencia mayoritaria en el suero lácteo y fundamental para los requerimientos alimenticios del neonato. Catharina Svanborg, una re-

ES CONOCIDO SU PODER ANTICANCERÍGENO PARA CON LOS BEBÉS AUNQUE NADIE HA DESCUBIERTO CUÁL ES EL VERDADERO MECANISMO DE PROTECCIÓN aunque nadie ha descubierto cuál es el verdadero mecanismo de protección. Muchas de las propiedades exclusivas de la leche materna vienen definidas por las características de las proteínas humanas y los aminoácidos que las componen. De todas ellas la Alfa lactalbúmina (alpha-

putada inmunóloga de la Universidad de Lund, en Suecia, y su estudiante de postgrado Anders Hakansson empezaron, a finales de 1992, a experimentar con leche materna, microbios, proteínas y células en una investigación rutinaria para su Universidad. Durante el proceso, y de forma casual, observaron

Cimón y Pero (1625) PEDRO PABLO RUBENS

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como las células cancerígenas aisladas disminuían en contacto con la leche humana, suicidándose en masa. Inmediatamente se pusieron a buscar y aislar el mecanismo de autodestrucción y el componente exógeno que lo provocaba. Pero estaban en la Universidad, en un pequeño laboratorio, no en una gran farmacéutica. Las ganas eran infinitas aunque los recursos, mínimos. Catharina formó entonces un equipo de estudiantes de tesinas, compatibilizando y organizando sus tiempos para investigar el nuevo hallazgo. Pasaron casi tres años hasta que el equipo pudo ofrecer un

estudio fiable y científicamente exitoso sobre el mecanismo de suicidio tumoral. En agosto de 1995 anunciaron e identificaron una variante de la alpha-lactalbumin que inducía la apoptosis de células tumorales. Al complejo lo llamaron HAMLET (Human Alpha-lactalbumin Made LEthal to Tumor cells) una desviación de la alpha-lactalbumin con ácido oleico que penetra hasta el núcleo de las células que son sensibles a la actividad tumoral e, interactuando con las histonas, acaba destruyéndolas. El alumbramiento fue jubiloso a la par que polémico. La comunidad científica no esta-

ba por dar crédito mundial a un crepúsculo universitario de investigación primaria. Sólo el poder empírico del estudio y los numerosos artículos publicados por prestigiosas revistas médicas acabaron por convencer a los reputadísimos pero escépticos oncólogos e investigadores reacios al descubrimiento. Uno de ellos fue el vicepresidente de la Sociedad Estadounidense contra el Cáncer (SEC), John Stevens, quién inmediatamente viajó a Suecia: «[…] No había oído hablar antes de la Universidad de Lund, pero comprobamos que Catha-

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> rina Svanborg y su equipo eran científicos talentosos y dedicados, y que su descubrimiento era fascinante, por eso no tuvimos inconveniente en conceder la subvención (200 millones de dólares) […]» John Stevens Vicepresidente de SEC

Cuatro años más para convencer a la comunidad internacional de los poderes del HAMLET y, al mismo tiempo, explorar la forma de convertirlo en un tratamiento aplicable al cáncer y a las enfermedades infecciosas. Así nació «HAMLET Pharma AB», la sociedad encargada de las nuevas investigaciones. «Esta sustancia elimina a muchos tipos de células cancerosas. Ha funcionado en todos los cánceres en que la hemos probado: pulmón, garganta, riñón, colon, vejiga, linfoma, leucemia etc. Pero la reacción de las células cancerosas en el laboratorio, no indican necesariamente la reacción de los tumores en las personas. La única forma de saberlo es probarlo en seres humanos. Quizás sea posible realizar un estudio piloto de seguridad en pequeña escala, dentro de poco tiempo. Tal vez unos 6 meses. No quisiéramos tener que esperar años […]» Catharina Svanborg marzo 2004. Rebuscando un poco por la red encuentro que, en septiem-

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bre de 2006, la multinacional «Natinmune» (especialista en tratamientos proteínicos para cáncer y enfermedades infecciosas, y perteneciente al Holding «Novo Nordisk Foundation») compró «HAMLET Pharma AB» y con ello todas sus pa-

tentes y desarrollos; y anunció la investigación y preparación de un compuesto basado en el HAMLET para su futura industrialización y comercialización. Nada se sabe hoy de sus progresos, estudios y ensayos. Conclusiones Parece que el esfuerzo de «Natinmune» por sacar al mercado un producto de demostrada eficacia ha sido infructuoso. La pregunta es si esto es debido a dificultades inherentes al

cancerígenos tradicionales que dejarse avasallar por un nuevo producto, más eficaz e infinitamente más barato por ser fruto del pecho de sus santas madres. Seguro, nunca lo sabremos. Al mismo tiempo que el HAMLET queda olvidado en el cajón de algún directivo con más remordimientos que escrúpulos, el tratamiento por ingestión simple de leche materna ha sido la elección de muchos pacientes desesperados y ávidos de panaceas curativas. Sin estudios oficiales que corroboren un patrón estadístico y de cohorte, muchos particulares se han sometido a la automedicación láctea con resultados más sorprendentes que científicos. Según la BBC, Howard Cohen es un Físico-teórico americano con un cáncer de próstata diagnosticado en 1999 y que decidió iniciar una dieta basada en leche humana tras encontrar y estudiar el trabajo de Catharina Svanborg. Después de 4 años de auto-tratamiento ha conseguido mantener a raya los marcadores tumorales. Gracias a que su mujer estaba en fase de lactancia al principio de su tratamiento pudo mantener una cadencia de tomas muy generosa: un biberón (botella pequeña) diario. Con el destete y la

NADA SE SABE HOY DE LOS PROGRESOS, ESTUDIOS Y ENSAYOS EN LA INVESTIGACIÓN Y PREPARACIÓN DE UN COMPUESTO BASADO EN EL HAMLET PARA SU FUTURA INDUSTRIALIZACIÓN Y COMERCIALIZACIÓN proceso de desarrollo o, por el contrario, se debe a un problema subyugado a las presiones económicas de terceros o matrices; más preocupados en seguir manteniendo la cuota de mercado y la millonaria facturación con los fármacos anti-

dificultad para hacerse con un suministro estable de leche pasó a un consumo bastante más moderado. Otro caso muy similar es el del Donn Bauer. Doctor en medicina y alejado del escepticismo traumático de Cohen.


Howard Cohen muestra su dosis diaria de leche materna

Con un cáncer de garganta y casi desahuciado inició el tratamiento de la leche auspiciado por un colega, el Dr. June Meymand, especialista en nutrición y dueño de una clínica privada en Dallas. Para Donn el cáncer es hoy un mal recuerdo del pasado. El problema de una posible estandarización del tratamien-

to simple por ingestión de leche (a falta de la síntesis del HAMLET) es la falta de una regulación y control de calidad en los bancos de leche humana fiados siempre a la palabra de las donantes. Se sabe que ésta contiene y trasmite infinidad de bacterias y virus conocidos y desconocidos y la pasteurización que ofrecen estos bancos

no avala la requerida condición natural de la lactancia. Con todo ello la raíz del problema reside en la falta de inversión en investigación por parte de las multinacionales para lograr unos resultados científicos y estadísticos fiables que ayuden a elaborar pautas efectivas en el tratamiento natural con leche materna. •

>> Enlaces y fuentes El artículo y la pequeña investigación surge de la necesidad de conocer y comprender la historia de Howard Cohen y del Dr. Donn Bauer e intentar descifrar el origen de su (parece) efectiva terapia. Algunas de las fuentes de deducción y documentación no referidas en el texto fueron: Milk therapy: breast-milk compounds could be a tonic for adult ills http://findarticles.com/p/articles/mi_m1200/is_24_170/ai_n26711275/ Got Cancer Killers? http://discovermagazine.com/1999/jun/featcancer La Leche Materna mata las células cancerosas http://biosalud.saber.ula.ve/lactancia/articulos/lactancia_cancer.html

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Texto publicado en la página web RED CANGURO (http://redcanguro.wordpress.com) en Julio de 2008 URL: http://bit.ly/gfISsL

PORTEO

Guía para elegir un portabebé Si decides usar un portabebé te encuentras ante la difícil decisión de elegir cual es el mejor para tus circunstancias personales. En este artículo te mostramos los más utilizados y sus ventajas e inconvenientes.

Criterios para elegir un buen portabebé A la hora de adquirir un nuevo portabebé, vigila que cumpla los siguientes puntos: • La posición del bebé es la correcta: piernas formando una M (en ranita, con las rodillas más altas que el culete) y espalda formando una C (ver más adelante). • Se puede ajustar al bebé de manera que quede bien pegado al cuerpo del portador (si te agachas, el bebé no se despega prácticamente de tu cuerpo). • El bebé queda suficientemente alto (puedes darle un besito sin prácticamente agacharte) de manera que el peso se reparte bien sobre tus caderas y no cargas las lumbares.

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• Las tiras de los hombros son anchas para que el peso se reparta bien. • Las tiras de los hombros no se quedan cerca del cuello, sino que pueden colocarse encima de los hombros o entre el cuello y el hombro para que no se cargue la zona del cuello. Existen diferentes tipos y modelos de portabebés en el mercado que cumplen estos criterios. A continuación haremos una breve descripción de los más utilizados. Mochila «ergonómica» Mochilas de este tipo, respetuosas tanto con la fisiología del bebé como del portador, son por ejemplo las mochilas Beco

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Carrier, Ergo, Manduca, Marsupi Plus, Patapum, o Yamo. Se trata de mochilas ergonómicas que permiten transportar con comodidad al niño desde el nacimiento hasta los 15 kg de peso, y muchas de ellas incluso más. Además de para el uso en paseos, tareas en casa, etc. pueden utilizarse en salidas al monte, excursiones y demás, garantizando la correcta sujeción del bebé y el máximo confort, tanto para él como para el portador, repartiendo el peso del bebé entre hombros y caderas de la persona que lo lleva. Algunas permiten las posiciones delante, a la espalda y a la cadera. Ventajas: • Dentro de los portabebés tipo mochila, son las que pue-

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Children in Peru (Chivay, 2009). Fotografía de HIDEKI NAITO

POR EDURNE ESTÉVEZ BERNAL. AMPLIADO POR RED CANGURO


> den usarse durante más tiempo,

desde el nacimiento hasta alrededor de los 20 kg. • Muy cómodas y fáciles de colocar, suelen llevar bolsillo incorporado, así como una capucha para sostener la cabecita del niño si se duerme. • El niño va colocado en la posición fisiológica, sentado y no colgado, con el peso de su cuerpo sobre sus nalgas, en vez de sobre sus genitales (como ocurre en el caso de otras mochilas más comerciales, como BabyBjörn, Bebé Confort, Jané, Graco…). • Para cuando los niños comienzan a andar y requieren estar subiendo y bajando del portabebé repetidamente, son muy cómodas de llevar. • También son muy aconsejables para la montaña, ya que a diferencia de las mochilas de montaña convencionales, son mucho más ligeras y garantizan la posición adecuada del niño, así como la comodidad y ergonomía para el portador.

Mochila «ergonómica»

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• Son los portabebés mejor aceptados por los padres, al considerarlos «más masculinos». Inconvenientes: • No es el portabebé más barato, pero dado lo extensivo de su uso, podemos decir que el precio se ve sobradamente amortizado. • Para bebés muy pequeños o recién nacidos, es recomendable usar un reductor (incorporado en el caso de la Manduca) o un cojín o mantita doblada, aunque la postura óptima será a partir de los 5-6 meses, cuando se lleve con las piernitas por fuera de la mochila. También existen otras, como la Marsupi Plus, en las que la zona sobre la que va sentado el bebé puede reducirse y puede usarse con recién nacidos, ya que no exige entonces una apertura de piernas excesiva para sus pequeños cuerpecitos. • Asímismo, es un portabebé que ocupa bastante espacio mientras no se utiliza, comparándolo con otros.

Mei Tai

Mei Tai Se trata de un portabebé de origen oriental. Es similar a una mochila, pero su ajuste se realiza mediante nudos sencillos. Se trata de un rectángulo de tela con cuatro tirantes, dos de ellos para anudar a la cintura y dos más para sujetar la parte superior. Dichos tirantes pueden ir acolchados, así como la parte superior de la tela, donde el niño apoya la cabecita. Puede usarse desde el nacimiento hasta aproximadamente los 3 años de edad. Permite posición delante, a la espalda y a la cadera, con diferentes variaciones. El peso se reparte entre las caderas y hombros del portador.

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Ventajas: • Al estar el peso bien repartido, permite usarlo durante trayectos largos. • Existen modelos ya confeccionados, como los de la marca EllaRoo, Kozy Carrier, etc, con diversos estampados, y otros que incluso pueden confeccionarse

Bandolera de an


nillas

bajo pedido de manera personalizada. • Puede usarse desde el nacimiento hasta con niños mayorcitos, aunque la edad ideal para comenzar a usarlo con el bebé es a partir de los 5-6 meses, cuando pueden llevar sus piernas por fuera del Mei Tai sin que el ángulo de apertura sea excesivo. • Existen también Mei Tais como los Chinado, que permiten reducir la zona sobre la que va el bebé apoyado, de manera que pueden usarse desde el nacimiento respetando la posición fisiológica correcta, sin tener que recurrir a llevarles con las piernas por dentro. • En general, es posible que haya padres que acepten mejor estos portabebés tipo «mochila» antes que las piezas de tela, aunque por supuesto hay de todo. Inconvenientes: • El tema de los nudos, aunque sencillos, puede restarle atractivo. Hay personas que prefieren otros sistemas de ajuste.

Pouch

• También hay personas que se sienten inseguras al colocar al recién nacido y desisten hasta que éste crece. • El recién nacido deberá llevar sus piernas por dentro de la tela (en M) y proporcionarle una sujeción extra a su cabecita. Esta no es la postura óptima para llevar a un recién nacido, aunque deberemos decir que, fisiológica y afectivamente, siempre será más beneficioso llevar a un recién nacido en un Mei Tai convencional que en un carrito, completamente estirado. Bandolera de anillas Se trata de una tela larga que lleva unidos sus extremos mediante unas anillas, permitiendo ajustar la medida a las necesidades de cada momento. El peso se reparte por la espalda y un sólo hombro. Existen bandoleras de diferentes tejidos y modelos (gruesos, ligeros, para baño…) Puede utilizarse en diversas posiciones, al frente erguido o tumbado, a la cadera, a la espal-

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da… desde el nacimiento hasta que el niño es ya mayorcito. Ventajas: • Gracias al sistema de anillas podemos ajustarla a las diferentes medidas necesarias. Por ejemplo, cuando la usa más de un portador o dependiendo del peso y tamaño del bebé o del grosor de las prendas que vista quien la lleve. • Es muy sencilla de utilizar e ideal para favorecer la lactancia de una manera cómoda y discreta. • Es de uso muy sencillo también para recién nacidos, en posición tumbada (que, aunque no es la óptima para transportar a un recién nacido, puede ser muy interesante para favorecer la lactancia). Permite también llevarle en posición erguida sobre el pecho del portador. • Permite ajustar la tela perfectamente alrededor del cuerpo de bebé y portador, de manera que el peso se reparta uniformemente y el niño quede correctamente sujeto.

>

Fular

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Curva de la espalda en «C»

> Inconvenientes: • Debido a que el peso recae en su mayor parte sobre un sólo hombro, es necesario ajustar la tela cuidadosamente para asegurar la máxima comodidad al portador. • Asimismo, si se comienza a usar con niños ya mayorcitos, podemos notar algo de incomodidad muscular o cansancio los primeros días, por la falta de costumbre (cosa que no ocurre cuando le hemos llevado desde pequeños). • Es necesario practicar un poco para aprender a ajustar las anillas.

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Pouch Es muy similar a la bandolera, con la diferencia

Piernas en «M», rodillas más altas que el culete

de que no lleva anillas, es sencillamente una tela cosida en forma de tubo que se ajusta a la posición deseada. Por ello es necesario seleccionar la talla correcta para el portador. Permite las mismas posiciones que la bandolera, pudiéndose usar también desde el nacimiento. Ventajas: • Ocupa poquísimo espacio, es ideal, por ejemplo, para llevar en el bolso.Es el portabebé más rápido de poner y quitar. • Hay una gran variedad de estampados. • Puede ser muy adecuado para trayectos cortos, o para cuando el niño nos pide brazos pero enseguida quiere volver al suelo. • Muy sencillo de utilizar.

Inconvenientes: • Debido al tallaje, puede ser necesario tener dos pouches diferentes en caso de que padre y madre (u otras personas que quieran llevar al bebé) usen distinta talla. • Si nos queda demasiado grande, el bebé irá menos sujeto y más abajo, y, por el contrario, si nos queda más pequeño, el niño irá más arriba y puede ser que cuando crezca no sea sencillo colocarle en el pouch. Las peculiaridades de este portabebé hacen que no sea posible ajustar la tela. Para procurar que el cuerpo del niño quede adecuadamente pegado al del portador. En esos casos deberemos ajustar la tela usando los extremos del hombro de carga, volteando la tela de dentro hacia afuera. Deberemos también ser


siempre cuidadosos con la cabeza del bebé, evitando movimientos bruscos, hasta que sea capaz de mantenerla perfectamente (al menos hasta los 6 meses), aunque cuando van en posición fetal en el pouch, la cabeza está bastante apoyada, pues queda medio tumbada en la diagonal.Otro truquillo para disminuir el tamaño del pouch (o ajustar más), es poner la costura (la parte redondeada) en nuestra espalda, en vez de en la zona donde el bebé apoya sus nalgas. Recuerda: Un bebé más grande es mas fácil de colocar en un pouch que uno pequeño. De hecho, ocupa menos espacio, esto significa que, a menudo, un pouch muy justo cuando son muy pequeños los niños, después queda bien (a partir de los 3 meses más o menos), pues la posición cambia y el bebé ocupa menos espacio dentro del pouch. Fular Se trata de una larga pieza de tela que sirve para ajustar al bebé a la posición deseada mediante nudos (posicio-

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nes de atado). Encontramos diferentes calidades y tipos de tela (fina, gruesa, elástica). La tela adecuada en fulares no elásticos es aquella que cede solamente en sentido diagonal, sin ceder de manera transversal o vertical. El peso recae en diferentes zonas del cuerpo del portador, dependiendo de la posición elegida. Es el portabebé más versátil debido al gran número de posiciones que permite, y el más adecuado fisiológicamente hablando. Existen diferentes medidas de tela, dependiendo de las posiciones que se deseen utilizar. Con un fular largo pueden realizarse todos los nudos, pasando a un fular corto en caso de que se adapte a nuestros nudos preferidos, para evitar un exceso de tela que puede resultar aparatoso. Ventajas: • Como ya hemos señalado, es el portabebés más versátil, permite infinidad de posiciones que pueden adaptarse tanto a la situación como al crecimiento del bebé. • La sujeción es óptima con un poco de práctica.

• El cuerpo del bebé va perfectamente pegado al del portador, garantizando una correcta sujeción. • Existen diferentes medidas y calidades de tela, lo que permite adaptarse a las necesidades personales de cada familia. • Igualmente, con sólo añadir unas anillas, que se pueden adquirir separadamente, podemos, de manera muy sencilla, realizar una bandolera «de quita y pon», con lo que variar también la forma de carga. Inconvenientes: • Es necesario practicar las diferentes posiciones para adquirir soltura. • El hecho de que sea una tela de gran longitud, así como el tema del anudado, puede hacer que no resulte atractivo para algunas personas, que prefieran otros medios de ajuste. • Los fulares elásticos no están recomendados para bebés y niños de un cierto peso, prefiriéndose en ese caso los no elásticos, aunque pueden ser realmente confortables también. •

Acerca de Red Canguro La Red Canguro, Asociación Española por el Fomento del Uso de Portabebés, es una asociación sin ánimo de lucro que se estableció en noviembre de 2008 con los fines de fomentar el uso de portabebés entre madres y padres y cualquier persona interesada, difundir información relacionada, servir de contacto y apoyo a personas que deseen iniciarse en el mundo de los portabebés, alentar el encuentro e intercambio de información y experiencias entre personas usuarias de los mismos, aumentar el nivel de conocimientos sobre el porteo de bebés en castellano y fomentar y difundir la crianza con apego.

Para más información sobre estos temas, visita:

http://www.redcanguro.org

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Diferencias principales entre estos portabebés y los convencionales ofrecidos por diversas marcas de puericultura

A

ctualmente muchas conocidas marcas de puericultura ofrecen al público portabebés, como mochilas «de nueva generación». Las principales diferencias entre éstos y los explicados anteriormente son las posturas adoptadas por el bebé o niño en ellos. Si nos fijamos en un bebé que vaya en alguna mochila comercial, podremos constatar que la postura de la cadera no es correcta. Habitualmente observamos que las piernas del niño van estiradas con respecto al resto del cuerpo, no dobladas estilo «ranita» (postura que favorece el desarrollo de la articulación de las caderas). Al llevar las piernitas estiradas, el peso del bebé recae sobre la zona genital en vez de sobre su culito, y la espalda adquiere una postura no fisiológica. La postura «en ranita» consiste en llevar al bebé o niño con las piernas abiertas alrededor de 45º con respecto al eje corporal (90º de apertura total entre las piernas), y las caderas flexionadas de manera que las rodillas queden a una altura ligeramente superior que las nalgas. Esto garantiza que la cabeza del fémur quede perfectamente encajada dentro del acetábulo de la cadera y es la posición fisiológica, la postura óptima de porteo, que previene problemas posteriores de esta articulación. Esta técnica de porteo incluso ayuda a solucionar los casos de displasia leves. Existen también bandoleras «de nueva generación» que podemos encontrar fácilmente en

el mercado, en los que se puede colocar al bebé en posición cuna o sentadito, como en una bandolera de anillas o un pouch. En

AL LLEVAR LAS PIERNITAS ESTIRADAS, EL PESO DEL BEBÉ RECAE SOBRE LA ZONA GENITAL EN VEZ DE SOBRE SU CULITO, Y LA ESPALDA ADQUIERE UNA POSTURA NO FISIOLÓGICA estas bandoleras, aunque la posición correcta del bebé se puede conseguir, el ajuste no es del todo correcto y el bebé puede

quedar demasiado bajo, aparte de resultar más incómodas para el porteador. Además de esto, en las fotografías promocionales de este

tipo de mochilas más comerciales suele aparecer el niño mirando hacia delante. Esta postura está totalmente contraindicada. Los motivos son que obliga a curvar la espalda del bebé en sentido contrario al fisiológico y que lo deja expuesto a infinidad de estímulos directos, sin posibilidad de refugio, ya que no puede girarse. Además ocasiona incomodidad para el portador, ya que el bebé tiende por la forma de su columna a separar su cuerpo de quien lo lleva lo que desplaza el eje de gravedad de este último, obligándole a modificar su postura correcta con las consiguientes molestias de hombros y espalda y sobrecarga del suelo pélvico. Las únicas «ventajas» que encontramos a este tipo de portabebés más convencionales es la facilidad para encontrarlos en cualquier tienda de puericultura. Las casas dedicadas a los productos para niños han buscado responder a una demanda de mercado, pero en nuestra opinión sin centrarse mucho en los aspectos más importantes (ergonomía para el bebé y quién lo lleva). Por otro lado, estas mochilas y bandoleras generalmente pueden ser usadas poco tiempo, ya que enseguida se hacen incómodas para el portador. En resumen, podría decirse que, a pesar de presentar modernos y atractivos diseños, aún les faltan muchos aspectos por mejorar, que los portabebés tradicionales ya traían «de serie».


Resumen

TIPO

VENTAJAS

INCONVENIENTES

Mochila ergonómica

· Se pueden usar hasta los 20 kg. · Cómoda y fácil de colocar, ideal si el bebé quiere subir y bajar constantemente. · Aconsejables para excursiones por la montaña. · Ideal para padres.

· Precio. · No aconsejable para recién nacidos. · Incómodo cuando no se está usando.

Mei Tai

· Peso bien repartido. · Gran variedad de estampados. · Puede usarse desde el nacimiento, aunque debe adaptarse, y hasta que el niño es mayorcito. · Ideal para padres.

· El sistema de ajuste, mediante nudos. · No aconsejable para recién nacidos, aunque se puede usar.

Bandolera de anillas

· Ajustable a diferentes medidas. · Lactancia cómoda y discreta. · Aunque no es la posición óptima se puede usar con recién nacidos. · Peso bien repartido.

· El peso recae sobre un hombro. · Necesario practicar para la sujeción mediante anillas.

Pouch

· Ligero y ocupa poco espacio. · El portabebé más fácil de poner y quitar. · Gran variedad de estampados.

· Talla única, puede ser necesario tener dos si lo usan dos personas diferentes. · Cuando el bebé crece se queda pequeño.

Fular

· Infinidad de posiciones. · Sujeción óptima. · Diferentes medidas y calidades de tela.

· Necesario practicar para colocarlo correctamente. · La tela de gran longitud puede ser incómoda cuando no lo usas.

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Artículo publicado en el blog HABICHUELAS MÁGICAS (http://habichuelasmagicas.wordpress.com) en DIciembre de 2010 URL: http://bit.ly/h45k40

CRIANZA

No todos los niños son kamikazes La seguridad en el hogar es imprescindible, pero muchas veces los niños son más listos de lo que nos imaginamos y la gran mayoría de cosas que compramos resultan inútiles. Estar pendientes de ellos es la mayor seguridad que pueden tener. POR NEBETAWY

M

i casa no está tuneada a prueba de bebés. ¿Por qué? Por el principio básico de: “primero observa”. Desde el embarazo, nos bombardean con ideas materiales que acabamos creyendo imprescindibles. Y cuando van creciendo, más de lo mismo. Creo que con la seguridad pasa un poco eso. Resulta que existen un montón de cachivaches para la “seguridad de bebé”, cierres para el váter, para la nevera, para los cajones, tapas para los enchufes, vallas para las escaleras… Pero yo tengo mi propia teoría: si llenas la casa de tapones, cierres y vallas, ¿qué pasará cuando no los haya? Yo creo que es mejor saber dónde está el peligro y aprender de él.

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Escaleras Cuando Niobe empezó a gatear, todo el mundo nos daba la brasa con las escaleras. Que si qué peligro las escaleras, que

SI LLENAS LA CASA DE TAPONES, CIERRES Y VALLAS, ¿QUÉ PASARÁ CUANDO NO LOS HAYA? si hay que poner una valla en las escaleras… y al final, para no oír a la familia con sus malos presagios, compramos una valla. Que como tantas otras cosas acabó siendo un engorro y sólo sirvió para desconchar la preciosa pintura verde pista-

cho de la pared. Reconozco que Niobe es prudente, y desde que empezó a gatear, corría de un lado a otro, pero siempre se paraba cuando llegaba a una escalera o un abismo cualquiera. Y lo mismo desde que camina. Mira hacia abajo como si estuviera visualizando la caída. Se queda a una distancia prudencial del borde, espera a que llegues y alza su manita para que la cojas. O como mucho, se da la vuelta, pone sus manitas en el suelo y baja a cuatro patas. Evidentemente, siempre observo. Nunca la dejo sola cerca de las escaleras. Pero dejándola experimentar con ellas, ha aprendido a dominarlas y respetarlas. Aunque también es verdad que hay niños que no le temen a >


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> nada, y van por ahí tirándose

en plancha por el mundo como si estuviera hecho de colchón. Y no. Suele pasar que las baldosas hacen pupa. Enchufes

Los enchufes dan mucho miedo porque las consecuencias que traen los accidentes eléctricos son bastante graves. Sé que existen tapas para los enchufes, y aunque no sé cuan sofisticadas serán hoy en día, tengo vagos recuerdos de mí misma de niña jugando a poner y quitar las tapas de los enchufes, así que no parece tener mucho sentido. En casa tenemos calefacción eléctrica, por lo que todos los enchufes

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que están al alcance están ocupados por los radiadores. Una vez me pasó algo que me dio una valiosa lección: los niños repiten. Estaba yo pasando la aspiradora y como no me llegaba el cable hasta don-

carlos. Solucioné el problema tapando la toma de corriente con su enchufe de radiador correspondiente, pegándolo con precinto y no tocándolo nunca más. Y así están todos los enchufes de los radiado-

OBSERVABA LAS LLAMAS, LE GUSTABA EL CALORCILLO QUE DESPRENDÍAN, PERO DE ALGUNA FORMA INSTINTIVA, SABÍA QUE SI SE ACERCABA DEMASIADO, ESE CALORCILLO PODÍA CONVERTIRSE EN DOLOR de estaba, me dio por desenchufar uno de los radiadores y enchufar la aspiradora allí. Pues ya está, Niobe corriendo a tirar del enchufe. Nunca les había prestado ninguna atención, hasta que me vio a mí to-

res, insertaditos en sus tomas y bien precintados. Y siempre que tengo que enchufar cualquier cosa, me aseguro bien de que nadie me mira. Los enchufes han dejado de ser interesantes.


Cantos

Otra cosa que siempre preocupa a cualquiera que esté cerca de un bebé que camina o gatea a lo loco y sin parar, son los cantos de estantes y mesas. En casa, la mesa de comer es redonda y la mesita de centro tiene los picos redondeados. Ló único peligroso era una estantería que cuelga de la pared, que enseguida me ocupé de forrar con esponjas de colores. Ahora tenemos una estantería segura y además divertida. El fuego También llegué a plantearme poner una valla alrededor de la chimenea. Está cerrada, pero la temperatura que alcanzan el cristal y el hierro fundido es lo suficientemente alta como para quemarte las manos si la tocas. Pero el espacio lo hizo inviable y de nuevo nos limitamos a esperar y observar. Entonces redescubrí un comportamiento básico de todo bicho viviente: el miedo al fuego. A Niobe le gusta mirar el fuego. Ahora ya no le hace mucho caso porque se pasó la novedad, pero al principio fue como algo mágico. Observaba las llamas, le gustaba el calorcillo que desprendían, pero de alguna forma instintiva, sabía que si se acercaba demasiado, ese calorcillo podía convertirse en dolor. Supongo que siempre hay un punto en el que el calor de las llamas empieza a ser incómodo y dar mal rollo. Adiestramiento No soy de esa clase de madres que siempre está diciendo, “no toques eso, no comas eso, no ensucies eso, no, no, no…” ya sea por un miedo excesivo a

que el niño se haga daño o por no querer que se desordene la casa. Soy bastante permisiva, incluso demasiado para algunos, pero sí que hay ciertos límites que hay que poner por seguridad, y como dije antes, creo que es conveniente entender lo que es el peligro y saber dónde está en lugar de esconderlo. Mi caso fue bastante curioso y ocurrió por casualidad. El fuego fue mi aliado. Estaba Niobe en casa de su abuela, mi madre, que tiene una estufa de leña. Y cuando hizo eso

con más severidad. También creo que Niobe enseguida entendió esa palabra y su significado, porque de alguna forma, asoció la palabra al instinto animal de no acercarse al fuego. Aunque, como todo, no siempre funciona ya tan bien como las primeras veces. Pero en fin, todo esto es una vivencia muy personal que no me atrevería jamás a convertir en consejo. Cada niño es diferente y también un mismo niño puede pasar por diferentes etapas, unas más tranqui-

CADA NIÑO ES DIFERENTE Y TAMBIÉN UN MISMO NIÑO PUEDE PASAR POR DIFERENTES ETAPAS, UNAS MÁS TRANQUILAS Y OTRAS MÁS DESTRUCTORAS de quedarse mirando el fuego, mi madre dijo algo así como “O Wéte té”. No tengo ni idea de como se escribe, pero suena más o menos así, divertido. Es una palabra bubi, su lengua materna, cuya traducción más aproximada sería “algo peligroso a lo que no hay que acercarse”. Un día, no recuerdo qué quería hacer, pero por contexto deduzco que nada bueno, le dije: ¡O Wéte té!, porque se lo había oído decir a su abuela. Y Niobe al oirlo, se dio la vuelta sin rechistar y se distrajo con otra cosa. Su padre y yo nos sorprendimos mucho de que la orden le hubiera quedado tan clara y la obedeciera a la primera y sin protestar, cuando tantas otras veces le habíamos dicho”¡NO!” y ella se asustó y rompió a llorar. Supongo que será porque es una palabra divertida, que pronunciamos sin saber muy bien qué significa, en cambio NO, es seco, rotundo, y al entender su significado, también la pronunciamos

las y otras más destructoras. Como siempre, somos los padres los que deberíamos adaptarnos a las necesidades de cada niño y poner los medios y remedios necesarios. Nosotros por ejemplo, alardeamos de tener el tema escaleras controlado (cosa que no tiene ningún mérito porque en casa hay un montón de escaleras), pero no hay respeto alguno por los coches (lo adivinaste, donde vivimos no hay coches). Al salir de casa paseamos libremente por nuestra calle, con el perro correteando por ahí, y no hay forma de hacer entender a Niobe que cuando se baja al pueblo o a la ciudad no puede uno bajarse de las aceras porque pasan coches, los coches atropellan y no es divertido. Pero nada, ella sólo quiere soltarse de la mano y salir disparada. Así que cada cual debe adaptarse a su mundo e ingeniárselas como le sea más práctico. Yo por mi parte, empiezo a plantearme comprar una correa. •

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Artículo publicado en el blog CUATRO EN LA CAMA (http://www.cuatroenlacama.com) en DIciembre de 2010 URL: http://bit.ly/fbwrl2

CRIANZA

Creer o no creer Han pasado las fiestas y, como mucha gente con hijos aún muy pequeños, nos hemos planteado la pregunta qué hacer con el tema de los Reyes Magos. Desde el blog Cuatro en la cama nos llega esta interesante reflexión.

E

n esta cama hemos encontrado una palabra que resuelve algunas de las situaciones peliagudas creadas por el dilema creer o no creer: Leyenda. Gracias a la lectura los niños identifican que una leyenda es una historia en la que podemos creer. Que algunas personas creen mientras que otras no; e incluso que en algunos momentos de la vida podemos creerlas y luego cambiar de parecer. Y, de alguna manera, unos antes y otros después, cayeron en el mismo saco, por propio peso y sin intervención de nosotros los adultos: los dragones, las hadas, el ratón Pérez, Santa y Los reyes magos. Creo que San, gracias a su espíritu científico inquisitivo, comienza a distinguir entre rea-

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lidad y fantasía. Pero aún, prefiere la fantasía. El otro día me abordaron los dos juntos: S - Mamá, mira los dragones son una leyenda pero yo sí creo que existieron. ¿Entonces existieron? ¿o no? Yo - ¿Tú que crees? S - Que sí Yo - Pues existieron para ti. A - Pero, mamá, ¿verdad que los reyes magos también son una leyenda? Yo - ¿Tú qué crees? A - Que sí, pero sí existen ¿o no? Yo - ¿Ustedes creen que existen? S - Sí, ¡porque nos traen juguetes! Yo - Ajá. S - ¿Pero tú que crees mamá?

¿que son una leyenda o que existen? Yo - Algunas personas creen que existen y otras que no, por eso se le llama... S - ¡Leyenda! Pero yo sí creo en esa leyenda. A- ¡Y yo! Así está la cosa. Dos niños de cinco y cuatro años han elegido el camino de la ilusión, al igual que se dejan llevar por historias fantásticas como la de «La bruja diminuta» o la historia del monstruo de calabaza de Franny K Stein. La imaginación toma caminos insospechados para quienes ya habitamos casi permanentemente en este mundo de realidad. Yo no me atrevo a seguir la tradición de los reyes magos a pies juntillas: no voy a

La adoración de los reyes magos (1475). SANDRO BOTICELLI

POR CUATROENLACAMA


hacer un teatro de mentiras en torno al tema con los niños y eso lo tengo claro desde siempre. Incluso pienso que no es mala idea decirles de una vez que los papás compramos los regalos con la misma ilusión que ellos los piden, y que nos da tanta alegría como a ellos levantarnos el seis de enero en medio de regalos, galletas y leche caliente... Pero después de aquella conversación lo he pensado un poco mejor: si ellos deciden creer, que así sea, como creen en los dragones, como entran en cada uno de los mundos otros que descubrimos cuando abrimos un libro. Muchas, las más de las veces esos mundos han quedado abiertos en casa por un tiempo, y ahora que lo pienso detenidamente nunca me ha molestado su presencia sino todo lo contrario. Tal vez por eso nos gusta

tanto la lectura, porque abrimos puertas por donde entra lo inesperado, ahora mismo estoy leyendo la vida de Isabel Allende en La suma de los días y si logro sustraerme del vaivén de la rutina de pronto hasta puedo ver

NO VOY A HACER UN TEATRO DE MENTIRAS EN TORNO AL TEMA CON LOS NIÑOS caminar en la banqueta contraria a la familia de la autora. Así que, Queridos reyes magos, e incluso Santa, leyendas y tradiciones bellas de cualquier tiempo y cualquier lugar, si quieren venir a casa e instalarse un rato en nuestras ilusiones, sean bienvenidos. Sigo sintiéndome incómoda cuando a sus cabecitas llegan

destellos de realidad y preguntan por ejemplo que cómo hacen los reyes para saber dónde es la casa del Santiago que mandó el globo con su carta desde la escuela. Pero estoy segura que cuando estos acosos de realidad me tengan contra la pared vamos a encontrar juntos la forma de terminar de buen modo la fantasía que ahora reina porque tengo la conciencia tranquila, nunca he hecho o dicho nada que no sea la verdad; y principalmente porque les dejaré a ellos la batuta como hago desde ahora: que cada uno crea en lo que quiera creer. Yo - ¿Y qué escribiste en tu carta Azu? ¿Qué le pediste a los reyes? A - Una moto para papá, porque quiere una moto... A propósito, Felices fiestas. •

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Nurse the baby Erik Hans Krause (1937) From the WPA Posters Collection http://loc.gov/pictures/collection/wpapos/

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Migrant mother Dorothea Lange (1936) http://www.loc.gov/rr/print/list/128_migm.html

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Gypsy woman with baby Amedeo Modigliani (1919)

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¿Ya conoces los dos primeros números de ?

Puedes visitarlos a través de los siguiente enlaces: http://issuu.com/madre_tierra/docs/madretierra_num01 http://issuu.com/madre_tierra/docs/madretierra_num02

SIGUIENTE NÚMERO

Estamos preparando el siguiente número que estará dedicado íntegramente a los partos Si crees que tu historia puede ayudar a futuras madres en su parto o conoces de algún parto inolvidable, ya sea por traumático o, al contrario, por agradable, mándanos un e-mail con la dirección del sitio donde leerlo a madretierramag@gmail.com

Madre Tierra Número 3 - Febrero 2011  

El tercer número de la revista Madre Tierra - La Revista de la Casa de las Mamas. Una publicación online gratuita que tiene como finalidad d...

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