El primer gobierno de Rosas Cuando Rosas asumió el gobierno de la provincia de Buenos Aires en diciembre de 1829, la Sala de Representantes le otorgó facultades extraordinarias con el fin de que pusiera orden en el país, y al mismo tiempo lo honró con el título de “Restaurador de la leyes”. El período de gobierno de Rosas duraba tres años. En ese tiempo recortó los gastos del gobierno, aumentó los impuestos y logró llevar una administración ordenada que le permitió mejorar la situación económica. Durante este mandato contó con el apoyo de los terratenientes bonaerenses, porque les garantizaba el orden y la disciplina social necesarios para desarrollar sus actividades económicas. Por otra parte, suprimió todo intento de expresión de la oposición, lo que produjo malestar, aun entre los propios federales. Al terminar su primer mandato, en 1832, se había logrado el orden que los bonaerenses deseaban. Por ese motivo, la Sala de Representantes le ofreció continuar en el gobierno, pero sin renovarle las facultades extraordinarias, porque los unitarios habían dejado de ser una amenaza de conflicto. Rosas se negó a asumir sin esas facultades; entonces, la Sala eligió como gobernador a Juan Ramón González de Balcarce, que había sido ministro de Guerra durante el gobierno de Rosas.
Las divisiones en el federalismo porteño Desde que asumió Balcarce el grupo federal se dividió en dos bandos: los que apoyaban a Rosas y los que apoyaban a Balcarce. Se atacaron públicamente desde los periódicos y formaron listas propias para las elecciones. El conflicto culminó en un alzamiento de los rosistas, conocido como la Revolución de los Restauradores, que obligó a Balcarce a renunciar. Aunque se intentaron varias salidas de la crisis, todas fracasaron porque los rosistas solo aceptaban que su líder volviera al poder. Juan Manuel de Rosas.
La Confederación rosista
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