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Fundación

Ciudades de

en México

Isla Mujeres

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Cancún

Izamal Valladolid

Cozumel Campeche Champotón

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MAR CARIBE

Apan • Campeche • Cancún • Champotón • Chiapas y Guatemala • Chiconcuac • Chihuahua • Ciudad Madero • Cozumel • Cuernavaca • Huamantla • Isla Mujeres • Izamal • Pachuca de Soto • Poza Rica Raudales Malpaso • Texcoco • Tonalá • Tuxtla Gutiérrez • Valladolid • Valparaíso Venustiano Carranza • Villanueva • Zacatlán de las Manzanas

Tuxtla Gutiérrez Venustiano Carranza


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Ciudades de

en MĂŠxico


Fundación

Ciudades de

en México T O M O

I

Crónica de la génesis de 24 poblaciones mexicanas (escritas por el cronista de cada localidad)

Apan • Campeche • Cancún • Champotón • Chiapas y Guatemala • Chiconcuac Chihuahua • Ciudad Madero • Cozumel • Cuernavaca • Huamantla • Isla Mujeres Izamal • Pachuca • Poza Rica • Raudales Malpaso • Texcoco • Tonalá • Tuxtla Gutiérrez Valladolid • Valparaíso • Venustiano Carranza • Villanueva • Zacatlán de las Manzanas

GOBIERNO DEL ESTADO DE QUINTANA ROO CANCÚN / 2015


Gobierno del Estado de

Quintana Roo 2 0 1 1 - 2 0 1 6

LIC. ROBERTO BORGE ANGULO Gobernador del Estado de Quintana Roo LIC. JOSÉ ALBERTO ALONSO OVANDO Secretario de Educación y Cultura LIC. LILIÁN VILLANUEVA CHAN Subsecretaria de Cultura

ÓN Y CULTURA

LIC. RAFAEL TOVAR Y DE TERESA Presidente MTRO. MARCO ANTONIO VERA CRESTANI Director General de Vinculación Cultural LIC. MARÍA EUGENIA ARAIZAGA CALOCA Directora General de Administración FUNDACIÓN DE CIUDADES EN MÉXICO FERNANDO MARTÍ Coordinador BEATRIZ MARTÍ / HAIDÉ SERRANO SOTO Editoras ÁNGEL R. RUIZ Diseño ALICIA RÍOS Asistente editorial FUNDACIÓN DE CIUDADES EN MÉXICO / TOMO I ISBN DE LA COLECCIÓN: 978-607-96940-0-5 ISBN DEL VOLUMEN: 978-607-96940-1-2 Primera edición Julio de 2015 © Gobierno del Estado de Quintana Roo La edición de este libro contó con el generoso apoyo de las siguientes personas y empresas LIC. EDUARDO ALBOR

SR. MAURO AMATI

FORO NACIONAL DE TURISMO

2,000 ejemplares

FORO NACIONAL DE TURISMO

El material contenido en esta publicación puede citarse o reproducirse sin restricciones siempre que se indique la fuente y se haga referencia al autor.


Í n d ic e A manera de prólogo Fernando Martí........................................................................................................7 Apan, Hidalgo Miguel A. García Orgaz...............................................................................13 Campeche, Campeche José Manuel Alcocer Barnés..................................................................25 Cancún, Quintana Roo Fernando Martí.....................................................................................................33 Champotón, Campeche Tomás Arnábar Gunam............................................................................43 Chiapas y Guatemala Fernán Pavía Farrera..................................................................................53 Chiconcuac, Estado de México Martha Ortega Cantabrana.................................................................61 Chihuahua, Chihuahua Rubén Beltrán Acosta...................................................................................69 Ciudad Madero, Tamaulipas Carolina Infante Pacheco........................................................................79 Cozumel, Quintana Roo Velio Vivas Valdés..............................................................................................87 Cuernavaca, Morelos Valentín López González Aranda.................................................95 Huamantla, Tlaxcala Raúl Roberto Reyes-Ramírez..........................................................103 Isla Mujeres, Quintana Roo Fidel Villanueva Madrid........................................................................113


Í n d ic e Izamal, Yucatán Miguel F. Vera Lima......................................................................................125 Pachuca de Soto, Hidalgo Sara Montes Romero...................................................................................133 Poza Rica, Veracruz Leonardo Zaleta Juárez.........................................................................143 Raudales Malpaso, Chiapas Rutila Mejía Gutiérrez...............................................................................151 Texcoco, Estado de México Alejandro Contla Carmona................................................................159 Tonalá, Chiapas Sofía Mireles Gavito.....................................................................................167 Tuxtla Gutiérrez, Chiapas Marco A. Orozco Zuarth.........................................................................177 Valladolid, Yucatán Carlos A. Cosgaya Medina...................................................................183 Valparaíso, Zacatecas Oliverio Sarmiento Pacheco..............................................................191 Venustiano Carranza, Chiapas Jorge Eduardo Coello Avendaño...............................................201 Villanueva, Zacatecas Manuel González Ramírez.................................................................207 Zacatlán de las Manzanas, Puebla Felipe Guzmán Hernández.................................................................217 Los cronistas Semblanzas............................................................................................................223


A manera de prólogo

E

l Viernes Santo de 15191, en las desiertas playas de Chalchiucueyehcan, el conquistador Hernán Cortés, con toda pompa y protocolo, funda la Villa Rica de la Vera Cruz. Los pocos cientos de soldados que forman su tropa, convertidos de momento en pueblo soberano, desempeñan con eficacia su papel: trazan a cordel una plaza, colocan en el centro una picota, levantan unas enramadas que hacen las veces de casas y vitorean las elecciones que ya ha hecho su jefe: Portocarrero y Montejo, alcaldes; Alonso de Ávila, los dos Alvarado y Sandoval, regidores; y Juan de Escalante, alguacil mayor, mientras otros incondicionales reciben nombramientos menores, como capitán de entradas (Pedro de Alvarado), maestre de campo (Cristóbal de Olid), alférez real, procurador, tesorero, contador, alguaciles y escribano. ‘De una plumada –escribe Prescott–, el campamento militar se ha transformado en una comunidad civil.’ 2 Instalado el Ayuntamiento, Cortés se presenta vestido de gala, y con toda

Fernando martí Cronista de cancún

Desembarco de los hombres de Cortés en Veracruz. Códice Florentino.

propiedad, renuncia a la encomienda que le diera el gobernador de Cuba, Diego Velázquez. Acto seguido, tras el simulacro de una deliberación, el Cabildo acepta la dimisión y, como primer acto de autoridad, nombra a Cortés justicia mayor y capitán general, en nombre nada menos que de la Corona española. “El espíritu legalista español puede celebrar uno de sus mejores triunfos –apunta Fernando Benítez–. Ha nacido la primera ciudad y el primer ayuntamiento de México. No son otra cosa que una pura entelequia municipal,

pero sobre esta entelequia descansará la estructura legal de la Conquista. Cortés ha dejado de ser el lugarteniente de Velázquez para constituirse, por derecho propio, en la autoridad máxima de la expedición española.” 3 Más que fundar una ciudad, aquí queda clarísimo, Cortés pretendía librarse de Velázquez. Tanta prisa tenía que eligió un paraje inviable, unos arenales tan inhóspitos que el mismo Ayuntamiento decidió, unas semanas más tarde, trasladar la Villa Rica unos kilómetros al norte, al paraje denominado Quiauixtlán. Pero el hecho es que hubo una fundación, y que esa ceremonia y su hondo significado siguen siendo conmemorados cinco siglos después, a pesar de que la ciudad original no subsistió.4 Sin proponérselo, Cortés inició una estrategia de gobierno que se prolongó los tres siglos que duró la Colonia, y que ha continuado durante los doscientos años que tiene de existir el México independiente: la fundación de ciudades. Una estrategia de gobierno, es decir, un acto deliberado de poder, donde la autoridad promueve y patrocina el establecimiento de vecinos en determinado sitio, y hace un esfuerzo

Una fecha disputada, aún en litigio histórico. La ceremonia tuvo lugar al día siguiente del desembarco, que Bernal consigna como un Jueves Santo, 21 de abril. Pero el 21 de abril de 1519 fue un lunes. Hay una polémica vigente sobre la fecha precisa. 2 Prescott, William H. Historia de la conquista de México. Edición original, 1843. 3 Benítez, Fernando. La ruta de Hernán Cortés. Fondo de Cultura Económica, 1964. 4 Ni tampoco su sucesora. En 1525 se volvió a trasladar el emplazamiento, hasta las márgenes del río Huitzilapan (hoy Antigua Veracruz), y en 1599 hubo una nueva mudanza, hasta su ubicación actual. Pero la fecha que se sigue conmemorando es la fundación de Cortés, el 22 de abril. 1

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prólogo

para que la comunidad perdure. Esa política de población también lleva cinco siglos vigente. Eso no significa, desde luego, que no existiese un intenso proceso de fundación de ciudades (o de pueblos con vocación de ciudades), en el periodo anterior a la Conquista. Muchos grupos autóctonos del México antiguo llevaban una existencia semi-nómada, y los códices relatan con detalle una historia circular: la fundación de una comunidad, su florecimiento, su caída en desgracia, su abandono. La geografía nacional está repleta de esos vestigios, lo mismo en las llanuras del norte y en los valles del centro, que en las selvas del sur. Es de suponer que factores objetivos los obligaban a moverse (agotamiento de recursos, hambrunas, guerras civiles o invasiones), pero el resultado fue una movilidad asombrosa, la constante búsqueda de nuevos emplazamientos. La migración más famosa ocupa el centro mismo de la historia nacional: guiados por el temible Huitzilopochtli, provenientes del noroeste, la tribu nahua cruza medio país y, a la señal convenida, el águila parada sobre un nopal devorando a una serpiente, fundan un caserío en un islote desierto, que habría de convertirse, a la vuelta de dos siglos, en la cabeza de un imperio: México-Tenochtitlan. Cuando llegan los españoles, la capital de los aztecas figura entre las ciudades más grandes y populosas del mundo: ochenta mil, tal vez cien mil habitantes. Pero los ojos atónitos de los europeos descubren, rodeadas de misterio, un rosario de metrópolis tan fastuosas y complejas como Tenochtitlan, inexplicablemente abandonadas. La Teotihuacán de los toltecas, el Monte Albán de los zapotecas, el Tajín de los totonacas, el Bonampak y el Palenque de los mayas, y otra 10 | Fundación de Ciudades en México

Una recreación de la que quizás fue la ciudad más populosa del siglo XV: México-Tenochtitlan. El original, fruto del talento de Luis Covarrubias, cuelga en las paredes del Museo de la Ciudad de México.

La mitología

indígena es pródiga en relatos fundacionales y en desenlaces trágicos, porque los dioses eran los responsables de todo. Sin embargo, más allá de su inspiración divina, también es posible reconocer en la historia prehispánica un ánimo de poblar territorios.

El mito fundacional de la Ciudad de México según el célebre grabado del Códice Mendocino.

docena de ciudades fantasma cuyo colapso, aun hoy en día, no tiene una explicación satisfactoria. La mitología indígena es pródiga en relatos fundacionales y en desenlaces trágicos, porque los dioses eran los responsables de todo. Sin embargo, más allá de su inspiración divina, también es posible reconocer en la historia prehispánica un ánimo de poblar territorios. Muchos pueblos guerreros mantenían la política de establecer poblaciones fronterizas (en las tenues fronteras que los separaban), que si bien funcionaban como una avanzada militar, también eran una avanzada cultural, que proponía una visión del mundo, una galería de dioses y un estilo de vida a los vecinos (o, eventualmente, a los vencidos).


Y hay otro factor a considerar: muchas poblaciones mexicanas tienen su origen en el México prehispánico y han permanecido habitadas, sin interrupción, por más de 500 años, incluso por más de mil. En resumen, con sus migraciones constantes y sus fronteras espectrales, sus metrópolis abandonadas y sus pueblos milenarios, la historia demográfica del México prehispánico es sin duda una saga fascinante. No menos fascinante es la historia posterior a la Conquista. Un problema mayúsculo se le plantea de entrada a la Corona: el territorio es inmenso. La Nueva España tiene cerca de 5 millones de kilómetros cuadrados: siendo colonia, es quizás el país más extenso del mundo. El caso es que está despoblado: los cálculos modernos estiman cuatro millones y medio de habitantes al término de la guerra, en 1521.5 Pero el resto del siglo es peor que la guerra. Las hambrunas, el trato de los encomenderos y las epidemias matan un millón de indígenas. Es claro que, con tan escaso personal, la colonia no tiene futuro. Sin gente el territorio es, a la vez, improductivo e indefendible. El gobierno del rey trata de aliviar la situación de muchos modos. Importar esclavos negros, por ejemplo. Otro recurso: dar encomiendas a los colonos blancos. Y, desde luego, fundar ciudades. Tan solo en el periodo 1519-1596, García Cubas apunta el establecimiento de 79 nuevas poblaciones. El mapa nacional se llena de puntitos: Tampico y Coatzacoalcos (1520/1522), Oaxaca y Tepic (1528/1530), Puebla y Culiacán (1530/1531), La Paz

y Guadalajara (1535/1546), Campeche y Querétaro (ambos 1540), Uruapan y Morelia (ambos 1541), Chihuahua (1563), Saltillo (1575), San Luis Potosí (1576) y Villahermosa (1596).6 La lista es interminable... A la distancia, podemos discutir si fue una estrategia medio fallida. El propósito central, poblar el territorio, nunca se cumplió a cabalidad. La población total creció a un ritmo exasperantemente lento: en 1820, tras trescientos años de colonia, el Primer Congreso Mexicano estima que somos 6 millones 200 mil habitantes. En tres siglos completos, la población apenas se duplica. En el siglo XIX se mantiene ese ritmo letárgico: en 1838, el Instituto de Geografía y Estadística cierra la cifra en 7 millones; Orozco y Berra calcula 7 millones 800 mil en 1854;

Una alegoría relativa a la fundación de Puebla, del pincel de Roberto Cueva del Río.

García Cubas cuenta 9 millones 100 mil en 1872, y el I Censo General de 1895 consigna 12 millones 600 mil, que apenas aumentan a 14 millones 600 mil en 1921: un siglo completo para volverse a duplicar.7 La explosión demográfica sólo tiene lugar en el siglo XX, cuando el total se multiplica casi por diez: 114 millones en 2010.8 Pero la otra cara de la moneda, la fundación de ciudades, fue plenamente exitosa. Y es que esas poblaciones nacen, según la expresión de Brewer, como “un hecho de permanencia”.9 Son pueblos concebidos para crecer, ciudades planeadas para durar: El proceso de doblamiento que realizó España en América durante el siglo XVI –apunta Xavier Cortés Rocha– es una de las empresas más apasionantes y fecundas en la historia del urbanismo; difícilmente puede encontrarse precedente comparable, por lo que se refiere al número y calidad de las fundaciones realizadas. Y añade: Una gran parte de esas comunidades se desarrolló con éxito y constituye actualmente el conjunto de ciudades donde se asienta la mayor parte de la población de nuestro país.10 Pero la fundación de ciudades no cesa en el México independiente. Política sensata, la mantienen de buen grado todos los gobiernos de la República, lo mismo liberales que conservadores, y se la encomiendan de manera encarecida a los gobernadores de las provincias. La Constitución de 1824 instruía a los gobiernos estatales a enviar cada año, al Congreso General, una “nota circunstanciada y comprensiva…()… de su respectiva población y modo de protegerla y aumentarla”,11 en tanto la Ley de Colonización

Denevan, William M. The Native population of the Americas. Madison: University of Wisconsin Press.1992. García Cubas, Antonio. Carta general de la República Mexicana. Imprenta de Andrade y Escalante. México, 1861. 7 INEGI. Estadísticas Históricas de México, Tomo I. México, 1999. 8 Consejo Nacional de Población. Indicadores Demográficos Básicos. México, 2010. 9 Brewer Carías, Allan. La ciudad ordenada. Universidad Carlos III. Boletín oficial. Madrid, 1997. 10 Cortés Rocha, Xavier. Los orígenes del urbanismo novohispano. Disponible en: www.posgrado.unam.mx/publicaciones/ant_omnia/11/02.pdf 11 Constitución de 1824. Art. 161, fracción VIII. Cámara de Diputados. Edición facsimilar. www.diputados.gob.mx/biblioteca/bibdig/const_mex/const 5

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prólogo

de 1930 estipulaba que “las familias mexicanas que voluntariamente quieran colonizar serán auxiliadas para el viaje y mantenidas por un año, dándoles tierras y útiles de labor”12. Esa fórmula siempre se mantuvo: lotes y parcelas gratuitos para los nuevos vecinos, con la condición de que construyan casas y hagan producir la tierra. Esas medidas propiciaron que la fiebre fundadora se extendiera a lo largo del siglo XIX, aunque a un ritmo menor que en el periodo colonial, puesto que ya había muchos parajes ocupados. Pero el ánimo de poblar permanecía intacto, y el apoyo oficial era primordial. Los pueblos se fundaban con la esperanza de que permanecieran y prosperaran, y si fracasaban, si por cualquier razón se despoblaban, no era raro que se volvieran a fundar. Huatulco, por ejemplo. El puerto de Santa Cruz Huatulco se fundó cinco veces, una de ellas memorable porque el gobernador del estado de Oaxaca, un abogado llamado Benito

Juárez, obedeciendo un decreto de la Legislatura local, se trasladó personalmente a la costa, en un viaje a caballo que se prolongó 24 días, para organizar los servicios públicos y dejar instaladas a las autoridades, “habida cuenta de que la villa”, dice el gobernador en su informe, “ya cuenta con 35 casas y 105 habitantes”.13 De ese tamaño era la voluntad de poblar.

Este mapa de Guadalajara, cuando aún era capital de la Nueva Galicia, permite apreciar con claridad la distribución urbana de las ciudades españolas, trazadas a partir de las ordenanzas de Felipe II, en 1573.

La fundación de Chihuahua, de acuerdo a la imaginación del artista Javier Garfio.

Durante el porfiriato, el único periodo de paz social del XIX, la fundación de pueblos registró una suerte de privatización, pues la encomienda se trasladó a las compañías deslindadoras, mediante generosos contratos suscritos con la Secretaría de Fomento, Colonización e Industria. Esas empresas han sido duramente criticadas por el papel que tuvieron en la formación de latifundios, concentrando la propiedad rural en muy pocas manos, pero su papel como creadores de centros de población ha sido poco estudiado. Un giro de 180 grados tuvo lugar en los gobiernos emanados de la Revolución, cuando la tarea volvió a ser obligación de las oficinas públicas, y en específico, de forma sucesiva, de la Comisión Nacional Agraria, del Departamento Agrario, y luego, del Departamento de Asuntos Agrarios y Colonización. Pero esas dependencias se concentraron en la administración de la reforma agraria, y su misión de poblar se redujo casi en exclusiva a la creación de ejidos. Es significativo que en 1974, cuando se creó la Secretaría de la Reforma Agraria, la palabra colonización, que tenía más de cien años de figurar en el nombre de las dependencias responsables de poblar, desapareció del lenguaje oficial. Ese mismo sexenio, el presidente en turno, Luis Echeverría, dio inicio a las campañas de planificación familiar, que se sostenían en el argumento de un exceso de población.14 En lo sucesivo, aunque el Estado mexicano siguió auspiciando la fundación de ciudades, esos proyectos correspondieron a los intereses específicos de las instancias promotoras, y surgieron de oficinas tan diversas como Petróleos Mexicanos, la

Carmona, Doralicia. Memoria política de México. Universidad de Guanajuato, 2007. Bahías de Huatulco. Carpeta básica de información. Fondo Nacional de Fomento al Turismo, México, 1987. 14 En 1970, la población total de México sumaba 48 millones de habitantes. IX Censo General de Población y Vivienda. 12 13

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Antes de retirarse al monasterio de El Escorial, el rey Felipe II promulgó una multitud de códigos para gobernar las Indias, incluyendo la traza de villas y ciudades.

Un pasado

Siendo gobernador de Oaxaca, Benito Juárez realizó un viaje de varias semanas para instalar la modesta villa de Santa Cruz Huatulco.

Comisión Federal de Electricidad y el Banco de México. Aunque el conjunto de ciudades fundadas en el México independiente no puede compararse al inventario del periodo colonial, tampoco se trata de un catálogo despreciable, sobre todo en lo que podríamos llamar la periferia del país, es decir, las fronteras y las costas. En esos dos siglos de vida independiente, el mapa de México se siguió llenando de puntitos: Minatitlán (1826), Cabo San Lucas (1842), Cozumel e Isla Mujeres

lenguaje de los mapas, en la vida real son conglomerados de seres humanos, comunidades vivas y actuantes, dueñas de un pasado único y particular. Un pasado que merece ser rescatado, que debe ser preservado y que es preciso narrar con todo detalle, empezando por su génesis, su proceso de creación, o dicho de otra manera, la crónica de su nacimiento. Todas son importantes y funcionales, ya se trate de un milenario asentamiento prehispánico, de una traza con sello colonial, de un sitio con vocación productiva o de una estrategia calculada de gobierno, porque son los tabiques que sostienen la casa común. Son historias que nos pertenecen a todos, porque la suma de esas historias mínimas da como resultado la historia nacional.

que merece ser rescatado, que debe ser preservado y que es preciso narrar con todo detalle, empezando por su génesis, su proceso de creación, o dicho de otra manera, la crónica de su nacimiento. (1848), Piedras Negras (1850), Torreón (1855), Progreso (1871), Ensenada (1882), Nogales (1884), Tijuana (1889) y Chetumal (1898). Y ya en el siglo XX, Los Mochis y Mexicali (ambos 1903), Ciudad Obregón (1906), Puerto Vallarta (1918), Ciudad Madero (1924), Poza Rica (1925), Puerto Peñasco (1932), Lázaro Cárdenas (1939), Puerto Escondido (1940), Cancún (1970) y otra vez Bahías de Huatulco (1984).15 El punto es que dichos puntitos, meros símbolos gráficos en el

15 Algunas fechas pueden ser imprecisas, pues numerosas ciudades mexicanas no cuentan con un acta de fundación. A falta de este documento, se utilizaron varios criterios para elaborar la lista: la creación del municipio, la instalación del Ayuntamiento, e incluso, fechas que la tradición ha impuesto, aun sin soporte histórico.

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prólogo

Muy sabiamente, el Gobierno de Quintana Roo ha tomado la decisión de auspiciar este recuento, que hoy arranca con la presentación de 24 localidades, pertenecientes a todos los rincones de nuestra geografía. La voz corre por cuenta de los cronistas, conocedores profundos de su matria, curiosos detectives en su propia casa, atentos observadores de su gente, tercos investigadores de un tema único: su terruño. Convocados para este efecto, ocupando el mismo espacio, pero con sus propios acentos y enfoques, cada uno ha contribuido de manera generosa, sin buscar ni pedir recompensa, a la confección de este volumen, aportando lo más valioso que tienen en su acervo: sus textos y sus fotos.

Timbre conmemorativo de la fundación de Zacatecas.

Hay que reconocer, sin regateos, esta iniciativa del Gobierno de Quintana Roo, que si bien rebasa con claridad su ámbito geográfico, lo hace en el entendido de que la historia, y el conocimiento, y en última instancia, el espíritu humano, no conocen fronteras. Celebremos, pues, la aparición del primer tomo de Fundación de ciudades en México, advirtiendo que se trata de un proyecto de largo aliento, pues la idea es publicar, año con año, la historia íntima y la génesis de un número similar de poblaciones, hasta reunir un mosaico que nos permita contemplar, en detalle pero también en conjunto, la esencia de ese entrañable país que llamamos México. •

La Pirámide del Adivino, en Uxmal, tal como la encontraron Stephens y Catherwood a mediados del siglo XIX. El abandono de las urbes prehispánicas es un misterio no resuelto del todo. 14 | Fundación de Ciudades en México


Apan

Hidalgo

CRONISTA: Miguel A. García Orgaz

APAN

SAN LUIS POTOSÍ Huejutla

QUERÉTARO

VERACRUZ

Ixmiquilpan

Huichapan Actopan

Tulancingo Pachuca

Tula de Allende Tepeji del Río

PUEBLA

Tizayuca

ESTADO DE MÉXICO Teotihuacán

Chiconcuac

APAN


apan / Hidalgo

L

a ciudad de Apan es la cabecera del municipio del mismo nombre en el estado de Hidalgo. Se encuentra ubicada al sureste de nuestra entidad, a 64 km de su capital, Pachuca; a 93 km del D.F. por vía férrea y a 110 km por caminos carreteros que lo comunican de manera expedita con la mencionada capital del país.

Su principal atractivo natural son los Llanos de Apan, llamados así desde el siglo XVI. La zona también es conocida como Altiplano Hidalguense o Altiplano Pulquero, aunque cabe aclarar que esta región es muy extensa y abarca también parte de los actuales estados de México, Tlaxcala e Hidalgo. El nombre lo recibe de nuestra población por la importancia que siempre ha tenido. La arquitectura civil y religiosa se encuentra magníficamente representada por los cascos de las antiguas haciendas pulqueras y el templo de la Asunción. Apan, de añeja tradición ganadera y pulquera, es actualmente un centro productor de cebada maltera de primer orden para la industria cervecera, y es también considerada por los expertos como la Cuna de la Charrería. Es conveniente saber que en el presente cronograma no encontrará fecha de fundación de nuestra población, ya que ésta no fue creada por decreto alguno, sino que surge como parte de un proceso evolutivo dentro del cual aparece en sus inicios como un pequeño centro poblacional disperso con asentamientos pequeños, primero teotihuacanos seguidos de toltecas, posteriormente otomíes, chichimecas y diversos grupos nahuatlacas o nahuatlatlas (los que hablan náhuatl). Es Apan el primer lugar del actual estado de Hidalgo tocado por los españoles, y después de consolidada la conquista inicia un largo camino hasta convertirse en el centro neurálgico de

16 | Fundación de Ciudades en México

TEMPLO de la asunción y Convento Franciscano.

Antigua Presidencia Municipal.

una vasta región a la que da nombre. En este viaje por el tiempo encontrará que nuestra población pasó por diversas circunstancias políticas, económicas y sociales que lo colocan en situación de dependencia alterna con el vecino pueblo de Tepeapulco, ya que a la llegada de los españoles ambas poblaciones formaban una misma unidad política. Encontrará también el nombre de nuestra población escrito de diferentes maneras: Apa, Appa, Apam y Apan. Esto obedece a que he respetado la ortografía de cada época. El artículo No. 364 de la Constitución

Política del Estado de Hidalgo menciona la segregación para formar el municipio de Almoloya, con las localidades de Lázaro Cárdenas, San Antonio Tocha y Santa Gertrudis, entre otras, mismas que por supuesto siguen perteneciendo al municipio de Apan, por lo que es una evidente inexactitud, pero reproducimos literalmente el mencionado decreto. Tras la caída de Tula, que sucede por problemas internos y la expansión del Imperio azteca, en 1224 se asientan en Apan los chichimecas de Xólotl. Este suceso propicia que algunos autores tomen dicho año como el de la fundación de Apan, pero como ya hemos visto no es así, ya que nuestra población no se origina por decreto o mandato, sino por el constante devenir de culturas diversas. Finalmente, la hegemonía del Imperio azteca se extiende en su parte norte hasta nuestro pueblo, que cobra importancia estratégica ya que se encuentra en los límites con el señorío de Tlaxcala, pueblo opositor a los mexicas (aztecas). Especial interés tuvo para los aztecas la custodia de esta zona fronteriza, de ahí que existan nombres como Chimalpa, cuyas raíces nahuas son: chimalli, escudo, y pan, locativo, sobre, cerca, atrás: atrás del escudo. Son los aztecas la última cultura autóctona que dirigió los destinos de Apan antes de la llegada de los conquistadores, imponiendo un régimen teocrático y de tributo al gran Emperador. Durante los siguientes 300 años de dominación hispana existieron variadas


Cronista: Miguel A. García Orgaz

panorámica de Apan 2015.

y cambiantes divisiones militares, fiscales y religiosas. El poder se centraba y era ejercido por el Rey de España, quien delegaba la responsabilidad del gobierno al Consejo Real de Indias, presidido por el Virrey, en su carácter de capitán y gobernador de la Nueva España. Éste ejercía el poder político y administrativo; a su vez los gobernadores y adelantados, nombrados por el Virrey, ejecutaban el poder en los reinos y provincias que se agregaban a medida que se consolidaba la conquista. En este contexto, a principios del siglo XVI Apan aparece como visita del corregimiento de Tepeapulco hasta 1571, y en 1623 aparece como alcaldía mayor con los partidos de Almoloya, Tlanalapa y Tepeapulco. Con

la categoría de villa, en 1824 Apan es decretado municipio de acuerdo a la Ley Orgánica Provisional para el arreglo del Gobierno Interior del Estado de México, al que Apan pertenecía. Los cambios constantes en la división política de acuerdo a las circunstancias hacen que la autoridad en turno sea denominada de diferente manera. Por ejemplo, en 1837 el territorio nacional es dividido en departamentos y distritos. Apan pertenece al distrito de Tulancingo y su representación era el Jefe Político. Asimismo, en 1862 pertenece al II distrito militar del Estado de México y su representante se denominaba Jefe Militar. Apenas consolidado el triunfo liberal, tras la derrota de Maximiliano

de Habsburgo, los diputados liberales Manuel Fernando Soto, Antonio Tagle, Manuel T. Andrade, Protacio Tagle, Gabriel Mancera, Justino Fernández y Cipriano Robert, después de interminable lucha parlamentaria, logran que el H. Congreso de la Unión se dirija a la legislatura del Estado de México, para conocer su dictamen, mismo que fue favorable, así como el de todos los congresos estatales. Cumplido todo formulismo legal, el Presidente de la República Lic. Benito Juárez García hace público el decreto que erige al Estado Libre y Soberano de Hidalgo, el 16 de enero de 1869. Artículo Único.- Queda definitivamente erigido el nuevo estado de la federación, con el nombre de Hidalgo, la Fundación de Ciudades en México | 17


apan / Hidalgo

porción territorial del antiguo Estado de México comprendida en los distritos de Actopan, Apan, Huazcazaloya, Huejutla, Huichapan, Pachuca, Tula, Tulancingo, Ixmiquilpan, Zacualtipán y Zimapán, que formaron el II distrito militar creado por decreto el 7 de junio de 1862. El primer Congreso Local se instala en Pachuca el 16 de mayo de 1869 y el 28 de este mismo mes toma posesión

como primer gobernador del naciente estado de Hidalgo, el C. Juan C. Doria. Apan forma parte de los 11 distritos fundadores. El 12 de septiembre de 1921 el Congreso Local emite el decreto que eleva a nuestra población a la categoría de ciudad. Siendo gobernador del estado el coronel Matías Rodríguez, y bajo la administración de los

ciudadanos presidentes Heriberto Rodríguez y Ernesto Hernández, de 1927 a 1929 se construyó el actual edificio de la Presidencia Municipal. En el año de 1981 se le agregó un anexo para cubrir las necesidades crecientes. Hasta aquí los comentarios mínimos que consideramos necesarios para la mejor compresión del siguiente Cronograma.

FECHA

ACONTECIMIENTO

FUENTES

40,000 a 12,000 años antes del presente

El territorio que ahora ocupamos estaba poblado por mamuts, mastodontes y caballos prehistóricos de 50 cm de alzada.

Diversos hallazgos como la donación de restos óseos que hizo el Sr. Clemente Montiel Téllez y que se exhiben en el Museo de la Estación de Ferrocarril.

30,000 a 40,000 años antes del presente

La región se encuentra escasamente poblada por recolectores de frutos y semillas silvestres y cazadores incipientes.

Rafael Abascal Macías, El estado de Hidalgo, Serie Cultural Popular N° 1, Pachuca, México, FONAPAS - INAH.

1224

Se asientan en Apan los chichimecas de Xólotl.

Fernando de Alva Ixtlixóchitl, Obras históricas, México, UNAM, 1975.

1520 (junio 7)

“Pernocta Hernán Cortés en Apan, en el cerro de Chulco en su huida a Tlaxcala después de los acontecimientos de la Noche Triste y la batalla de Otumba.”

1520 (junio 8)

Cortés sale de Apan con rumbo a Tlaxcala.

Bernal Díaz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, Facsímil México Manuel Porrúa. 1977. Manuel Orozco y Berra, Historia antigua y de la conquista, México, Porrúa, 1960.”

1520

Tepeapulco-Apa (Apan) constituyen una unidad política.

José Rogelio Álvarez, director, Enciclopedia de México, Tomo 1.

1522

Apan y Tepeapulco son reclamados por Hernán Cortés como parte de la encomienda de Otumba.

Peter Gerhard, Geografía histórica de la Nueva España 1519-1821, Serie Espacio Tiempo, UNAM.

1524 - 1526

Aprovechando que Cortés viaja a Las Hibueras, los oficiales reales le disputan la encomienda de Otumba con los pueblos de Apan y Tepeapulco; ésta se le asigna a Alonso de Navarrete.

Francois Chavalier, La formación de los grandes latifundios en México, Problemas Agrícolas e Industriales de México, Vol. VIII. Carlos Martínez Marín, El reparto de la riqueza en la historia de México, Salvat Editores de México, 1974.

1531

La encomienda con ambos pueblos pasa a manos de la Corona.

Peter Gerhard, Geografía histórica de la Nueva España, 1519-1821, Serie Espacio Tiempo, UNAM, 1986.

1531 (mayo 13)

“Se establece un corregimiento en Tepeapulco-Apa (Apan). Ésta última queda supeditada a la primera.”

1560

El virrey don Luis de Velasco manda edificar un templo bajo la advocación de la Asunción de Appa (Apan).

18 | Fundación de Ciudades en México

Luis Azcué y Mancera, Catálogo de construcciones religiosas del estado de Hidalgo, México, Secretaría de Hacienda y Crédito Público, 1940-1942.


Cronista: Miguel A. García Orgaz

FECHA

ACONTECIMIENTO

FUENTES

1572

“A pedimento de los naturales de esta tierra se funda el convento franciscano bajo licencia del comisario general fray Francisco de Rivera y se da cumplimiento de construir el templo bajo la advocación de la Asunción de Appa (Apan).”

Carmen Lorenzo Monterrubio, Antonio Lorenzo Monterrubio y Arturo Hernández Vergara, Catálogo del patrimonio cultural del estado de Hidalgo, Gobierno del estado de Hidalgo, CONACULTAH.

1577

Debido a las epidemias que azotaron a Tepeapulco, el Conde del valle de Orizaba decide trasladar los poderes a Apan como Alcaldía Mayor.

Peter Gerhard, Geografía histórica de la Nueva España. 1519-1821, Serie Espacio Tiempo, UNAM.

1630

El cura de Apan es fray Diego de Orta y el vicario fray Matheo de Lanzo.

1640

Apan recibe la visita de M. R. P. fray Alonso de la Lima, cualificador del Santo Oficio.

Rogelio Cortés Espinoza, director, Inventario del Archivo Histórico Parroquial de la Asunción y del Sagrado Corazón de Jesús, Sección Sacramental, Arquidiócesis de Tulancingo.

1641

Apan recibe la visita pastoral del ilustrísimo doctor Jhoan de Mañozca, quien fue recibido por fray Matheo de Lanzo, guardián del convento.

1668 - 1769

En este lapso 18 frailes y tres bachilleres estuvieron a cargo del convento.

1706

Da inicio la construcción del acueducto Almoloya-Apan.

Teodomiro Manzano, Anales del estado de Hidalgo, Colección Bicentenario, 2010.

1772

Da inicio la secularización.

1774 - 1791

“Es cura ministro fray Andrés Ignacio Ávila de Andrade, último clérigo perteneciente a la orden franciscana, al frente de esta parroquia.”

Rogelio Cortés Espinoza, director, Inventario del Archivo Histórico Parroquial de la Asunción y del Sagrado Corazón de Jesús, Sección Sacramental, Arquidiócesis de Tulancingo.

1791 (noviembre 26)

Toma posesión como cura y juez eclesiástico interino del partido de Apam (Apan), primer cura secular de esta parroquia.

1796 (noviembre 4)

“La Parroquia de Apan recibe la visita pastoral del excelentísimo señor don Alonso Núñez de Haro y Peralta, arzobispo de México, como lo habían hecho con anterioridad el ilustrísimo doctor Manuel Joseph Rubio Salinas en 1756 y don Francisco Antonio Lorenzana en 1769, ambos arzobispos de México.”

1804 (agosto 6) .

Se consigna Apan como partido perteneciente al distrito de Tulancingo. .

Ley Orgánica provisional para el arreglo del gobierno interior del Estado de México.

Fundación de Ciudades en México | 19


apan / Hidalgo

FECHA

ACONTECIMIENTO

FUENTES

1811

El insurgente José Francisco Osorno reúne por sí mismo una fuerza de caballería con 700 jinetes de la región y toma las poblaciones de Zacatlán y Chignahuapan, pertenecientes al llamado por los insurgentes Departamento del Norte, que comprende los Llanos de Apan y la sierra de Puebla.

1811

Llega al departamento José Mariano Aldama, venido de tierra adentro con Francisco Osorno. Forman una dupla militar de consideración, el primero como mariscal y el segundo como teniente general.

Virginia Guedea, La insurgencia en el Departamento del Norte: los Llanos de Apan y la sierra de Puebla, 1810-1816. Lucas Alamán, Historia de Méjico desde los primeros movimientos que prepararon su independencia en el año de 1808 hasta la época presente, Imprenta de J.M. Lara, 1849-1852. Carlos María de Bustamante, Cuadro histórico de la Revolución Mexicana, Imprenta Mariano Lara, 1843-1846.

1811 (septiembre)

El jefe realista Ciriaco del Llano instala su cuartel general en Apan. Manda incendiar cultivos y rancherías sembrando el terror. Pero la gota que derramó el vaso fue la prohibición de montar a caballo a todo aquel que no tuviera cargo público, lo que hizo que muchos indecisos tomaran la causa independiente y se unieran a José Francisco Osorno, quien conforma la fuerza de caballería más numerosa y eficaz de la guerra independiente.

1812 (septiembre 5)

Los insurgentes atacan Apan, los realistas se pertrechan en el templo de la Asunción.

1812 (octubre 15)

Llega a Apan el notable historiador Carlos María de Bustamante y se une a las fuerzas de Osorno con el fin de organizar el Departamento del Norte.

1813 (enero 15)

Al mando de 3 mil hombres de caballería, Osorno derrota al realista Diego Rubín de Celis en la hacienda de Mimiahuapan.

1813 (julio 28)

Eugenio Montaño, subalterno de Osorno, es capturado por Francisco Salcedo, asesinado y mutilado: su cabeza fue enviada a Otumba, su brazo derecho a San Juan Teotihuacán. Osorno ordena a Miguel Inclán vengar su muerte.

1813 (agosto 6)

En un enfrentamiento en la hacienda de Mal País del distrito de Apan, Salcedo huye a la vecina hacienda de Tepetates donde es alcanzado y derrotado por Inclán. Salcedo cayó muerto en batalla y fue decapitado para enviar su cabeza a Osorno, quien la exhibe en el fortín de San Miguel Tenango, cerca de Zacatlán.

20 | Fundación de Ciudades en México


Cronista: Miguel A. García Orgaz

FECHA

ACONTECIMIENTO

FUENTES

1814 (febrero 25)

Osorno sale de Apan rumbo a Tulancingo con la intención de tomar la plaza, pero José del Toro le sale al paso en la hacienda de San Nicolás con un buen número de soldados. Se traba batalla saliendo Osorno victorioso; sin tomar plaza regresa a Singuilucan y posteriormente a Apan.

1814 (abril 14)

Célebre batalla de Tortolitas: las fuerzas de Osorno, encabezadas por Manilla, Serrano y Espinosa, derrotan a los realistas con el uso de sus reatas. Entre los realistas heridos se encontraba el capitán Anastasio Bustamante, quien años más tarde sería presidente de México. Como resultado, Osorno es proclamado de manera oficial Teniente General del Departamento del Norte, el más alto grado militar en el ejército insurgente.

Virginia Guedea, La insurgencia en el Departamento del Norte: los Llanos de Apan y la sierra de Puebla, 1810-1816. Lucas Alamán, Historia de Méjico desde los primeros movimientos que prepararon su independencia en el año de 1808 hasta la época presente, Imprenta de J.M. Lara, 1849-1852. Carlos María de Bustamante, Cuadro histórico de la Revolución Mexicana, Imprenta Mariano Lara, 1843-1846.

plano contenido en los autos formados por la división de los curatos de Apam y Tepeapulco, hecha en el año de 1773 (AGN). Fundación de Ciudades en México | 21


apan / Hidalgo

ex hacienda Pulquera de Santiago Chimalpa. FECHA

ACONTECIMIENTO

FUENTES

1815 (marzo 1)

Es fusilado en Apan Luis Rodríguez Alconedo, quien fuera pintor y grabador independentista. Aprehendido en Zacatlán tras rescatar el archivo del general José María Morelos y Pavón, fue trasladado a Apan, donde fue fusilado a pesar de los esfuerzos de José María Jalón por conseguir su indulto, quien finalmente tuvo que ordenar su ejecución.

Teodomiro Manzano, Anales del estado de Hidalgo, Colección Bicentenario, 2010.

1815 (noviembre 15)

Osorno ataca Apan, que se encontraba en manos realistas bajo el mando del coronel De la Concha. Osorno atacó con su artillería desde el 27 de noviembre hasta el 4 de diciembre; los realistas se acuartelan nuevamente en la iglesia de la Asunción, lo que hace que Osorno tome posteriormente la decisión equivocada de atacar todo templo donde los realistas se refugiaran.

Virginia Guedea, La insurgencia en el Departamento del Norte: los Llanos de Apan y la sierra de Puebla, 1810-1816. Lucas Alamán, Historia de Méjico desde los primeros movimientos que prepararon su independencia en el año de 1808 hasta la época presente, Imprenta de J.M. Lara, 1849-1852. Carlos María de Bustamante, Cuadro histórico de la Revolución Mexicana, Imprenta Mariano Lara, 1843-1846.

1817 (febrero 5)

Se le otorga el indulto a José Francisco Osorno.

22 | Fundación de Ciudades en México


Cronista: Miguel A. García Orgaz

FECHA

ACONTECIMIENTO

FUENTES

1820

Acusados de conspiración contra la autoridad virreinal, son aprehendidos Osorno, Espinoza y Serrano. Se les detiene y tortura sin obtener confesión alguna; así, sin pruebas, son condenados Espinoza y Serrano a la pena capital, y Osorno a 10 años de destierro. Los salva el restablecimiento de la Ley de Cádiz, que amnistiaba a presos políticos que lucharon por la libertad de sus pueblos.

Virginia Guedea, La insurgencia en el Departamento del Norte: los Llanos de Apan y la sierra de Puebla, 1810-1816. Lucas Alamán, Historia de Méjico desde los primeros movimientos que prepararon su independencia en el año de 1808 hasta la época presente, Imprenta de J.M. Lara, 1849-1852. Carlos María de Bustamante, Cuadro histórico de la Revolución Mexicana, Imprenta Mariano Lara, 1843-1846.

1821 (septiembre 27)

Formando parte del Ejército Trigarante entran a la Ciudad de México 132 dragones originarios de Apan, hábiles en el manejo de la lanza y la reata, contribuyendo con su participación a la consolidación de nuestra Independencia.

1826 (febrero 15)

Se consigna Apan como ayuntamiento perteneciente al partido del mismo nombre, de la prefectura de Tulancingo.

Memoria en que el Gobierno del Estado Libre de México da cuenta de los ramos de su administración al Congreso del mismo Estado. Hidalgo, 1810-1995, INEGI.

1827 (diciembre 30)

Don Manuel Montaño pronuncia en Apan el llamado Plan Montaño.

Teodomiro Manzano. Anales del estado de Hidalgo, Colección Bicentenario 2010.

1837 (diciembre 23)

El partido de Apam forma parte del distrito de Tulancingo del Estado de México.

Decreto No. 4. División del territorio del departamento en trece Distritos, y subdivisión de éstos en Partidos.

1862 (enero 26)

Se erige la diócesis de Tulancingo. La parroquia de la Asunción y el Sagrado Corazón de Jesús pertenecen a ésta y forman parte del decanato o vicaría pastoral de Apan.

Teodomiro Manzano, Anales del estado de Hidalgo, Colección Bicentenario, 2010.

1862 (agosto 3)

Apam, como distrito, forma parte del II distrito militar del Estado de México.

Decreto de la misma fecha.

1863 (noviembre)

Apan reconoce el imperio de Maximiliano como forma de gobierno.

Teodomiro Manzano, Anales del estado de Hidalgo, Colección Bicentenario, 2010.

1865 (agosto 3)

Se consigna Apam como municipalidad perteneciente al distrito del mismo nombre.

Lista de las demarcaciones, pueblos, haciendas, que comprende el departamento de Tulancingo del Estado de México.

1866 (abril 1)

La sociedad de mejoras del distrito de Apan convoca a una exposición de objetos naturales que se inaugura el 12 de julio en la Cabecera Distrital.

Teodomiro Manzano, Anales del estado de Hidalgo, Colección Bicentenario, 2010.

1866 (junio 4)

El subprefecto de Apan expide el Programa de la Solemnidad del día 7 de junio, cumpleaños de su majestad la emperatriz Carlota.

Fundación de Ciudades en México | 23


apan / Hidalgo

FECHA

ACONTECIMIENTO

FUENTES

1866 (diciembre 7)

Quedó interrumpido el servicio de diligencias de Apan por haberse roto los diques de San Cristóbal; se cancelan las corridas a Pachuca, México y Veracruz.

Periódico La Unión.

1867 (enero 10)

Se reúnen en Apan los republicanos general Juan Nepomuceno Méndez, general Antonio Rodríguez Bocarde y coronel Joaquín Martínez, para la mejor organización de sus fuerzas y hacer prácticas las garantías individuales, el respeto a la propiedad y promover todo aquello que conduzca al pronto restablecimiento del orden constitucional.

Teodomiro Manzano, Anales del estado de Hidalgo, Colección Bicentenario, 2010.

Por órdenes del general Porfirio Díaz, el general Guadarrama y el coronel La Lane detienen, con mil 200 hombres, en Zotoluca, distrito de Apan, a un bien armado ejército de 6 mil imperialistas que venían bajo el mando del general Márquez, quien iba a Querétaro en auxilio de Maximiliano.

Jesús León Toral, Historia documental militar de la Intervención francesa en México y el denominado Segundo Imperio, México, Secretaría de la Defensa Nacional.

1867 (abril 8)

1867 (abril 9)

Márquez es batido en la hacienda de San Lorenzo, distrito de Apan, siendo ésta la última batalla entre imperialistas y republicanos.

1867

Circula en Apan el periódico local El Gallito, de información general.

El Gallito (Periódico).

1867 (diciembre 22)

El presidente de la República, Lic. Benito Juárez García, inaugura el tramo México-Apan-Apizaco del Ferrocarril Mexicano.

García Orgaz, Apan Ayer y Hoy, No. 4.

1868 (octubre 17)

Se erige el municipio de Almoloya en el distrito de Apan del Estado de México.

Decreto No. 89, División territorial del actual estado de Hidalgo de 1810 a 1995, INEGI.

1869 (enero 16)

El distrito de Apam queda segregado del Estado de México para incorporarse al de Hidalgo.

1870 (mayo 21)

Apam como distrito forma parte del estado de Hidalgo.

Constitución Política del Estado de Hidalgo.

1871 (agosto 21)

Se erige el municipio de Tlanalapa en el distrito de Apam.

Decreto No. 105.

1894 (septiembre 15)

El distrito de Apan forma parte del estado de Hidalgo.

Constitución Política del Estado de Hidalgo.

1894 (noviembre 2)

“Se siente un fuerte temblor en los municipios hidalguenses de Pachuca, Apan, Tulancingo, Tula, Ixmiquilpan y Omitlán.”

Teodomiro Manzano, Anales del estado de Hidalgo, Colección Bicentenario, 2010.

1910 (mayo 5)

Se inaugura en Apan la planta eléctrica que estableció el señor Manuel López para el alumbrado eléctrico en esta villa.

1921 (septiembre 12)

Se eleva a categoría de ciudad la villa de Apam.

24 | Fundación de Ciudades en México

Decreto No. 33.


Cronista: Miguel A. García Orgaz

FECHA

ACONTECIMIENTO

FUENTES

1921 (septiembre 21)

Apam se consigna como municipio libre, formando parte del distrito del mismo nombre.

Decreto No. 1108. Constitución Política del Estado de Hidalgo (reformada).

1929 (marzo 24)

Inauguración del edificio de la nueva Presidencia Municipal.

Placa Conmemorativa. Ubicación: Presidencia Municipal.

Se segregan del municipio de Apam el pueblo de Lázaro Cárdenas (antes San Juan Ixtilmaco), y las rancherías de Ocotepec, San Antonio Tocha, Malayerba, Santa Gertrudis, Colonia Alejandro Saldívar (antes Santa Bárbara), Tetlapayac, San Isidro, Tepetlayuca, Buenavista, Cuautlatilpan, Tepepatlaxco, Huehuechoca, Coatlaco, Huimiyuca, El Carmen, El Ciervo, Ocotlán, Las Vigas, La Ordeña, Mesa del Gallo, Santa Inés, Rancho Nuevo, La Defensa, El Capulín, El Tepozán, El Refugio, La Providencia, La Presa, Techachales y Coliuca, para formar parte del municipio de Almoloya.

Decreto No. 364.

1936 (junio 16)

Es Apan

presidencia Municipal de Apan.

el primer lugar del actual estado de Hidalgo tocado por los españoles, y después de consolidada la conquista inicia un largo camino hasta convertirse en el centro neurálgico de una vasta región a la que da nombre. Fundación de Ciudades en México | 25


apan / Hidalgo

FECHA

ACONTECIMIENTO

FUENTES

1942 (noviembre 11)

Se erige el municipio de Emiliano Zapata en el distrito de Apam.

Decreto No. 53.

1955

Creación de la Asociación de Charros de los Llanos de Apan, AC.

Acta Constitutiva.

1957 (diciembre)

Inauguración del Mercado Municipal.

Placa Conmemorativa. Ubicación: nave de frutas y verduras.

1963

Inauguración de la primera etapa de pavimentación de la ciudad.

Placa Conmemorativa. Ubicación: esquina Lauro L. Méndez y Guerrero.

1985 (octubre)

Apan rinde homenaje a los símbolos patrios.

Placa Conmemorativa. Ubicación: Presidencia Municipal.

1993 (septiembre 6)

Apan, como municipio, forma parte del estado de Hidalgo.

Constitución Política de Hidalgo.

2000 (enero)

Inauguración del Centro Cultural Dr. Arnulfo Durán Jiménez.

Placa Conmemorativa. Ubicación: Centro Cultural.

2000 (enero)

Inauguración del kiosco.

Inaugurado el mismo día que el Centro Cultural (la placa fue robada).

Bibliografía ABASCAL Macías, Rafael. El estado de Hidalgo, Serie Cultural Popular N° 1, Pachuca, México. FONAPAS - INAH. ALAMÁN, Lucas. Historia de Méjico desde los primeros movimientos que prepararon su Independencia en el año de 1808 hasta la época presente. Imprenta de J.M. Lara, 1849-1852. ÁLVAREZ, José Rogelio. Director, Enciclopedia de México, Tomo 1. AZCUÉ y Mancera, Luis. Catálogo de construcciones religiosas del estado de Hidalgo, México. Secretaría de Hacienda y Crédito Público, 1940-1942. BUSTAMANTE, Carlos María de. Cuadro histórico de la Revolución Mexicana. Imprenta Mariano Lara, 1843 - 1846. Constitución Política del Estado de Hidalgo. CORTÉS Espinoza, Rogelio. Director Inventario del Archivo Histórico Parroquial de la Asunción y del Sagrado Corazón de Jesús, Sección Sacramental, Arquidiócesis de Tulancingo. CHAVALIER, Francois, La formación de los grandes latifundios en México, Problemas Agrícolas e Industriales de México, Vol. VIII. DE ALVA Ixtlixóchitl, Fernando. Obras históricas, México. UNAM, 1975. DÍAZ del Castillo, Bernal. Historia verdadera de la Conquista de la Nueva España, Facsímil, México. Manuel Porrúa, 1977. Gerhard, Peter. Geografía histórica de la Nueva España, 1519-1821, Serie Espacio Tiempo, México. UNAM. Guedea, Virginia. La insurgencia en el Departamento del Norte: los Llanos de Apan y la sierra de Puebla 1810-1816, México. UNAM e Instituto Dr. José María Luis Mora. Ley Orgánica provisional para el arreglo del gobierno interior del Estado de México. Lista de las demarcaciones, pueblos, haciendas, que comprende el departamento de Tulancingo del Estado de México. LORENZO Monterrubio, Carmen; Lorenzo Monterrubio, Antonio y Hernández Vergara, Arturo. Catálogo del patrimonio cultural del estado de Hidalgo, Gobierno del Estado de Hidalgo, México. CONACULTAH. MANZANO, Teodomiro. Anales del estado de Hidalgo, Colección Bicentenario 2010. MARTÍNEZ Marín, Carlos. El reparto de la riqueza en la historia de México, México. Salvat Editores, 1974. Memoria en que el Gobierno del Estado Libre de México da cuenta de los ramos de su administración al Congreso del mismo estado. Hidalgo 1810-1995, INEGI. OROZCO y Berra, Manuel. Historia antigua y de la Conquista, México. Porrúa, 1960. TORAL, Jesús León. Historia documental militar de la Intervención Francesa en México y el denominado Segundo Imperio, México. Secretaría de la Defensa Nacional.

Periódicos y revistas La Unión (Periódico). El Gallito (Periódico). Apan Ayer y Hoy, No. 4.

Documentos Acta Constitutiva, creación de la Asociación de Charros de los Llanos de Apan, AC.

Otros Diversas placas conmemorativas. 26 | Fundación de Ciudades en México


Campeche Campeche

CRONISTA: José Manuel Alcocer Bernés

Campeche Mérida

Calkiní

YUCATÁN

CAMPECHE GOLFO DE MÉXICO

Hopelchén Champotón

Escárcega Ciudad del Carmen

Calakmul

Palizada Candelaria

TABASCO

GUATEMALA


Campeche / Campeche

E

l final del siglo XV cambió completamente la interpretación del mundo. España y Portugal, naciones que controlaban los mares y poseían una vasta cantidad de recursos, fueron beneficiadas con la promulgación de la bula Inter caetera otorgada por el Papa Alejandro VI en 1493, con lo cual todas las tierras halladas y por hallar pasarían a formar parte de la Corona española y de Portugal. Con esta división del orbe, se iniciarían una serie de cambios que modificarían el rumbo de la humanidad.

El Nuevo Mundo descubierto por Colón comenzó a vislumbrar en sus horizontes el arribo de embarcaciones que trajeron a estas tierras nuevos productos, nuevas ideas y nuevos pobladores. Atrás quedaba el temor de los navegantes por lo desconocido; con el descubrimiento de las tierras americanas se abría ante ellos todo un mundo de posibilidades, aventuras y riquezas impensables hasta ese momento. El rey Carlos I, con su lema Plus Ultra (más allá), animó a los marinos para aventurarse y conquistar más tierras en nombre de su majestad. Al inicio del siglo XVI prácticamente todo el Caribe estaba colonizado o en vías de estarlo. Cuba, Santo Domingo, Puerto Rico, Jamaica, contaban con asientos españoles y prácticamente esta área estaba en manos de España; inclusive habían logrado asentarse en tierra firme en la zona de Panamá, en una pequeña población llamada Santa María de la Antigua del Darién. En 1511 salió de este lugar hacia Santo Domingo una embarcación al mando de Juan de Valdivia; sin embargo, una feroz tormenta ocasionó que el batel naufragara, causando así el fallecimiento de siete de los 20 tripulantes. Sin municiones ni víveres suficientes, el resto de la tripulación 28 | Fundación de Ciudades en México

Francisco de Montejo.

quedó a merced de las corrientes marinas, las cuales caprichosamente los condujeron a costas yucatecas, en donde fueron capturados por naturales de la región, para posteriormente ser sacrificados uno a uno. Sin embargo, varios integrantes lograron escapar del infortunio de la muerte, entre ellos dos personajes importantes: Gonzalo Guerrero y Jerónimo de Aguilar, el primero, descrito por Molina Solís como un valiente soldado, y el segundo un clérigo de órdenes mayores. Pocas o nulas noticias tuvieron los españoles de lo sucedido con la tripulación que en 1511 naufragara, y no fue sino hasta seis años después que se tuvieron en España las primeras noticias acerca de la existencia de tierra firme continental en la parte norte del Nuevo Mundo, las cuales fueron registradas por la expedición encabezada

por Francisco Hernández de Córdoba en el año de 1517, tan sólo seis años después de haber anexado la isla de Cuba a los dominios españoles. Francisco Hernández de Córdoba era uno de los personajes más acaudalados de la isla, razón por la cual el gobernador Diego de Velázquez le concedió los derechos para encabezar una exploración hacia el occidente de Cuba en busca de esclavos, pues debido a los malos tratos, enfermedades y abusos, los naturales de las islas caribeñas prácticamente habían desaparecido, por lo que se organizaban expediciones con el fin de ir a “saltear indios”, o sea coger a otros indios asentados en otras tierras para ser empleados como esclavos en las minas. Con el apoyo de los más ricos comerciantes de la isla de Cuba, se organizó una expedición que constaba de tres naves, tripuladas por más de un centenar de personas, bajo el mando de Hernández de Córdoba y del antiguo capitán de flota de Cristóbal Colón, Antón de Alaminos. Este personaje había acompañado al descubridor en su tercer viaje y al costear tierras centroamericanas se habían encontrado con unas canoas con comerciantes mayas, llamándoles la atención por


Cronista: José Manuel Alcocer Bernés

San Francisco de Campeche de Nicolás Cardona (1632).

ser físicamente diferentes a los que habitaban las islas. Al preguntarles de dónde provenían señalaron “que de donde nacía el sol”. Esta información quedó en la mente de Alaminos, quien la aprovecharía más adelante. En 1517 zarparon del puerto de Ajarauco –según relata Díaz del Castillo– “avistando tierra firme luego de veinte y un día de navegación,” y luego de un temporal que sorprendió a Hernández y compañía, llegando primero a una isla que llamaron Isla Mujeres, siguieron costeando hasta arribar a un sitio que llamaron Cabo Catoche, en donde la tripulación española recibió una incómoda bienvenida. Ante tal situación ocurrida en Cabo Catoche, la expedición de Hernández

de Córdoba continuó su recorrido a lo largo de la costa yucateca; sin embargo, los ánimos habían decaído, 27 tripulantes habían fallecido, y no había en el horizonte razón para alegrarse, hasta que en un domingo de San Lázaro, la tripulación divisó en el horizonte una especie de colinas verdes que bordeaban lo que parecía un lugar tranquilo, ideal para descansar y reabastecerse del agua que ya escaseaba. Tenían sed, a los españoles se les había terminado el agua, las vituallas disminuían y el único sitio donde podían abastecerse era este lugar. Con temor se embarcaron en sus bajeles hasta la orilla del poblado donde fueron recibidos por el Halach Uinic, cubierto de mantas de patí. Adornaban

su ex plumas de quetzal y un extravagante penacho del mismo material, todo el cuerpo pintado de negro, cubriendo sus brazos brazaletes de oro y de igual metal un bezote atravesaba sus labios y en la nariz una brillante nariguera. Pero lo que más llamaba la atención a los extranjeros eran sus ojos estrábicos producto de una deformación inducida desde la infancia. Acompañaban a este personaje los Ah kin con la cabellera cubierta de costras de sangre y expidiendo un desagradable olor a muerte, producto de los constantes autosacrificios, quienes levantando los brazos con sahumerios llenos de copal intentaban exorcizar a estos intrusos. A su alrededor el gran Nacon y sus holcanos con los cuerpos Fundación de Ciudades en México | 29


Campeche / Campeche

pintados de azul y rojo y faldones de piel de venado y jaguar, abrazaban fuertemente largas lanzas de guerra; reunidos en torno a su rey, miraban a estos hombres, diferentes, blancos, barbados, con extrañas formas en sus manos, con cascos como jícaras y hablando en una incomprensible lengua. Mientras tanto la población gritaba, aullaba, como queriendo que con estos alaridos se espantaran y regresaran a sus naves, mientras a lo lejos se escuchaban las chirimías, los tambores y las trompetas de caracol. El grupo español, temeroso, protegido por sus armaduras de hierro, sus espadas filosas y con el cobijo de la cruz frente a ellos, intentaba a través de señas comunicarse con los dueños de esta tierra. Ambos grupos se miraban con desconfianza, como midiendo sus alcances y sus fuerzas. Al conocer sus demandas, sus peticiones fueron concedidas: llenar sus pipas en el cenote cercano y realizar como acto de agradecimiento una ceremonia extraña para los pobladores: una misa, la primera en tierra firme en lo que sería más tarde nuestro México, y al mismo tiempo el antiguo cacicazgo de Ah-kin pech recibiría su primer bautizo español: los intrusos la llamarían Lázaro. Los viajes consecuentes realizados entre 1518 y 1519 le bastaron al gobierno español para menguar sus intenciones de conquista de tierras yucatecas, pues la nula presencia de minas de metales preciosos, y la hostilidad de los naturales de la región, tuvieron como consecuencia que la península yucateca permaneciera prácticamente olvidada durante diez años. Las tierras yucatecas no recibirían la visita de hombres europeos sino hasta después de transcurrida la segunda década del siglo XVI; quedarían al margen de las expediciones y exploraciones debido a que el interés se centró en lo que hoy conocemos 30 | Fundación de Ciudades en México

Centro Histórico de Campeche con la Catedral iluminada.

como México, que atrajo empresas de conquistadores quienes, si bien ingresaban al territorio bordeando las costas de la península de Yucatán, esta no despertó el interés por parte de los expedicionarios. Con el gobierno de la Nueva España ya establecido, en el año de 1526, la Corona española volcó su mirada a aquellos terrenos que aún no se habían reverenciado ante el monarca; Yucatán fue uno de ellos, razón por la cual por órdenes directas del emperador Carlos I de España, Francisco de Montejo recibió la capitulación que le

permitió aventurarse hacia tierras yucatecas con la finalidad de establecer orden y gobierno español. La campaña de Montejo se armó de inmediato, recibiendo el apoyo de comerciantes y la inclusión de uno de sus antiguos compañeros de navegación: Alonso de Ávila. Contando Montejo con la capitulación que hacía de su persona un representante del monarca español, pudo hacerse de una serie de beneficios entre los cuales estaban incluidos el otorgamiento de puestos de gobierno, salarios, recompensas y títulos a quienes el Adelantado


Cronista: José Manuel Alcocer Bernés

Plano de la provincia de Yucathán, 1733. Dibujo de Alejandro José de Guelle.

considerase los más propicios para recibir dichas mercedes reales. Sin embargo, a cambio de estos beneficios, sobre Montejo recaían dos puntos primordiales para la conservación de dicha capitulación. El primero de ellos obligaba al Adelantado y compañía a iniciar la campaña de conquista de territorios; el segundo precisaba la fundación de dos poblaciones de más de cien habitantes en el territorio conquistado.

Con todos los detalles afinados, el grupo encabezado por Montejo zarpó del puerto español de Sanlúcar de Barrameda en junio de 1527, cruzando el océano Atlántico hasta tocar tierra en Santo Domingo, en donde la tripulación se reabasteció de víveres, y aquellos que habían enfermado en el camino pudieron recuperar la salud para posteriormente proseguir con la navegación; hasta que en septiembre Fundación de Ciudades en México | 31


Campeche / Campeche

Mapa referente a los viajes de exploración, 1511-1519.

El Mozo

pudo continuar el proyecto conquistador de su padre gracias a las tropas de refresco que había recibido, por lo cual entre 1531 y 1535 comenzó a consolidarse el proceso de fundación de lo que se convertiría en la villa de San Francisco de Campeche.

del mismo año avistaron un asentamiento humano en la zona oriental de la península, al cual arribaron y pronto comenzarían con la encomienda real: el proceso conquistador de Yucatán había iniciado. Al encontrarse en un territorio completamente desconocido para los españoles, resultó muy complicado el poder crear un detallado plan de conquista, además de las actitudes hostiles de los mayas quienes se resistían a presentar vasallaje al monarca español. Sin embargo, el cansancio ocasionado por los largos trayectos 32 | Fundación de Ciudades en México

de viaje aunado a un clima al que no estaban acostumbrados, marcó la necesidad de Montejo de continuar su

camino hacia el centro del territorio novohispano con la finalidad de rearmar su contingente. Una vez en México, Montejo pudo replantear su estrategia de conquista del territorio yucateco, además de haber logrado obtener el nombramiento de alcalde mayor de Tabasco por parte de la Audiencia de México, así como el encargo de marchar hacia Santa María de la Victoria, por lo cual los viajes de exploración y conquista del territorio yucateco pasaron a manos de su hijo, Francisco de Montejo, El Mozo. Montejo logró conformar dos grupos importantes de exploración que recorrerían el territorio yucateco, y a su vez Francisco de Montejo, El Mozo, se dio a la tarea de cumplir con la encomienda de su padre: conquistar los terrenos yucatecos por lo cual, y para mejores resultados, afianzó su confianza en el apoyo de Alonso de Ávila. Transcurridos algunos meses, el regimiento a cargo del Adelantado arribó en mayo de 1531 a las costas del poblado de Can Pech, en el cual estableció un campamento militar semipermanente al que bautizó, en honor a su ciudad natal, como Salamanca de Campeche. Sin embargo, el panorama no pintaba bien para Montejo y compañía, pues poco tiempo después de establecido el campamento de Salamanca de Campeche, el grupo español fue presa de una rebelión por parte de indios mayas, en la cual El Adelantado resultó herido, razón por la cual se vio forzado a abandonar su recién fundada Salamanca, y pasar la estafeta de conquistador a su hijo. El Mozo pudo continuar el proyecto conquistador de su padre gracias a las tropas de refresco que había recibido, por lo cual entre 1531 y 1535 comenzó a consolidarse el proceso de fundación de lo que se convertiría en la villa de San Francisco de Campeche. El Mozo marchó hacia Tabasco


Cronista: José Manuel Alcocer Bernés

Investido

con las facultades reales de su padre, Montejo procedió a fundar la Villa de San Francisco de Campeche a tan sólo un kilómetro de distancia del antiguo poblado maya de Can Pech, el cual pasó a ser conocido como Campechuelo.

para tomar posesión de la alcaldía que le pertenecía a su padre, dejando Salamanca de Campeche a cargo de Gonzalo Nieto, quien padeció junto con el regimiento que había quedado en Campeche, las malas condiciones que llevaron a la muerte a muchos soldados españoles, quedando en pie sólo cinco soldados y el capitán. Posteriormente hacia 1537, El Mozo retornó hacia Campeche y en su camino fundó el poblado de San Pedro de Champotón, siendo hacia 1540, después de muchas vicisitudes, cuando la tropa a cargo de Francisco de Montejo El Mozo hizo entrada acompañado de su ejército. Investido con las facultades reales de su padre, Montejo procedió a fundar la Villa de San Francisco de Campeche

a tan sólo un kilómetro de distancia del antiguo poblado maya de Can Pech, el cual pasó a ser conocido como Campechuelo. El nombre de la villa claramente está ligado al interés del conquistador de dejar una huella imborrable de su presencia y la de su padre. La primera acción llevada a cabo por El Mozo fue la de dar instrucciones para edificar un recinto en el cual se veneraría la imagen de la Inmaculada Concepción, para lo cual definió el espacio correspondiente y en torno a éste destinó varios solares que repartió entre aquellos españoles que lo acompañaban. Dio paso a la creación de un Ayuntamiento que significaba la presencia real a través de las autoridades elegidas para los cargos, y dio

vecindad a 30 soldados, convirtiéndose en los primeros fundadores de lo que sería la Villa de San Francisco de Campeche, llamada así en honor a su padre El Adelantado, él mismo y su primo que llevaba el mismo nombre. Montejo dotó a San Francisco de Campeche de edificios destinados a albergar los poderes civiles: alrededor de la plaza principal mandó edificar la Iglesia Parroquial, el Cabildo, la Aduana y las Atarazanas; es decir, un espacio destinado para la guardia y sus menesteres. De igual manera, entendido en el arte de la navegación y el potencial de la villa, El Mozo ordenó construir un muelle en el cual las embarcaciones que navegasen por la sonda campechana pudiesen encontrar abrigo. Fundación de Ciudades en México | 33


Campeche / Campeche

N

La recién nacida Villa de San Francisco de Campeche comenzó a crecer lentamente, la distribución de sus cuadras respondieron directamente al plan hipodámico establecido en la mayoría de las ciudades españolas fundadas

E S

en América entre los siglos XVI y XVII, es decir, la construcción de los edificios tanto civiles como administrativos de tal manera que el trazado de las calles daba como resultado la creación de cuadras perfectamente alineadas. A partir de ahora la configuración del antiguo asentamiento maya de Ah Kin Pech cambiaría, no sólo desde la perspectiva física con la creación de nuevos edificios, sino porque la villa y puerto de San Francisco de Campeche comenzó a recibir la llegada de españoles, quienes venían con nuevas ideas sobre la creación de una población. Tan sólo seis años después arribó a las costas de Campeche un navío que traía consigo al primer grupo de franciscanos que se encargaría de llevar a cabo la conquista espiritual de los naturales de Campeche. Atrás había quedado el antiguo poblado maya, tierra de los Pech. El nuevo puerto de San Francisco de Campeche se abrió paso entre las posesiones de España en territorio novohispano para convertirse en una de las principales puertas de entrada y salida del territorio yucateco. San Francisco de Campeche se convirtió en una de las joyas más preciadas de la Corona española. •

Bibliografía Capitulación con Francisco de Montejo para la Conquista de Yucatán. Granada, 8 de diciembre, 1526. http://www.biblioteca.tv/artman2/publish/1526_273/ Capitulaci_oacute_n_con_Francisco_de_Montejo_para_la_conquista_de_Yucat_aacute_n.shtml DÍAZ del Castillo, Bernal. Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, México, Editorial Porrúa, 1972 (Colección Sepan Cuantos 5). LANZ, Manuel A. Compendio de Historia de Campeche, Campeche, Tipografía El Fénix, 1905. MOLINA Solís, Juan Francisco. Historia del descubrimiento y conquista de Yucatán con una reseña de la historia antigua de esta península, Mérida, Imprenta y litografía R. Caballero, 1896. MURO Orejón, Antonio. Las capitulaciones de descubrimiento, conquista y población, en Anuario Mexicano de Historia del Derecho, Vol. 1. UNAM, 1989. PIÑA Chan, Román. Campeche durante el período colonial, México, SEP-INAH, Gobierno del Estado de Campeche,1977. PIÑA Chan, Román. La ciudad donde nací; una arqueología de la memoria, México, Gobierno del Estado de Campeche, CONACULTA, 1997. RUBIO Mañé, José Ignacio. El Virreinato I, orígenes y jurisdicciones, y dinámica social de los virreyes, México, UNAM-FCE, 1983. SOTELO Regil, Luis. Campeche en la Historia, México, Imprenta Manuel León Sánchez, 1962, T. I. 34 | Fundación de Ciudades en México


GOLFO DE MÉXICO

Cancún

Holbox

Quintana Roo

CRONISTA: Fernando Martí

Isla Mujeres

cancún

CANCÚN

YUCATÁN Izamal

Valladolid

Playa del Carmen

Cozumel

Tulum

Felipe Carrillo Puerto

MAR CARIBE

CAMPECHE Bacalar Chetumal

BELICE

Majahual


Cancún / Quintana Roo

C

ancún es, quizás, la ciudad mejor planeada en la historia de México. Proyecto cuidado hasta el más mínimo detalle, la construcción del primer centro turístico integralmente planeado arrancó de acuerdo a los estrictos lineamientos de un documento rector, el plan maestro, que preveía el trazo de calles y avenidas, ponía en su lugar parques y jardines, situaba los hospitales y las escuelas, señalaba la ubicación de los edificios públicos, demarcaba las zonas habitacionales, limitaba los espacios comerciales, establecía el tamaño de los hoteles, dimensionaba un puerto y un malecón, dividía en lotes la estrecha silueta de la isla, e incluso, estimaba los flujos de turistas que recibiría el aeropuerto.

Docenas de especialistas de las más variadas disciplinas (urbanistas, constructores, biólogos, economistas, financieros, actuarios, demógrafos), participaron en su elaboración, tratando de solucionar, por adelantado, la compleja problemática que implica fundar una ciudad. En afán de no dejar cabos sueltos, el plan maestro fue revisado una y otra vez, y sufrió docenas de ajustes y correcciones. Pese a tal dedicación, los autores del plan dejaron de lado un detalle mayor. Si se quiere, un detalle más de forma que de fondo, pero de indudable solemnidad y protocolo, y además, de máxima relevancia histórica: el acta de nacimiento. Cancún carece de un acta de fundación. No existe un documento que consigne que en tal fecha, y en tal lugar, la autoridad tal puso la primera piedra de una nueva ciudad, y menos aún tuvo lugar una ceremonia, que de rigor hubiera sido protocolaria y solemne, con la asistencia de vecinos y colonos. Opinaba Antonio Enríquez Savignac, el más relevante de los autores intelectuales del proyecto: “Nunca se nos pasó por la cabeza. El sitio elegido 1 2

La sede del Banco de México en la capital del país. Ahí se fraguó la estrategia que dio lugar al nacimiento de Cancún.

era selva virgen, y no había vecinos, ni colonos. Se nos olvidó de plano. Además, queríamos involucrar al nuevo gobierno, de modo que nos cuidamos mucho de andar presumiendo que Cancún ya era hecho consumado.”1 Revisemos con atención esa parte de la historia. En 1966, en el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, el Banco de México analiza posibles fuentes de captación de divisas, y descubre una veta prometedora: el turismo. Su diagnóstico es perturbador: los días de Acapulco están contados, merced a la anarquía urbana y a la falta de infraestructura (sobre todo agua y drenaje). Ergo, hay que construir nuevas ciudades turísticas.

En 1968, las pesquisas del Banco han avanzado lo suficiente como para producir un memo intitulado Bases para el desarrollo de un programa integral de infraestructura turística de México.2 El texto señala que “se considera de máxima prioridad incorporar al programa el desarrollo de un centro turístico integral en la costa de Quintana Roo”, y menciona, con una grafía singular, un posible emplazamiento: Cancúm. A principios de 1969, el Banco ha tomado la decisión de construir Cancún. A tal efecto, el 22 de mayo se constituye el Fondo de Promoción e Infraestructura Turística, mejor conocido por su acrónimo, Infratur. Ese fideicomiso, después transformado en el Fondo Nacional de Fomento al Turismo, Fonatur, efectúa ese mismo año una serie de acciones que serán clave en el proceso de fundación. Uno, contrata con la firma Landa Arquitectos, radicada en Monterrey, la primera traza urbana de la ciudad. Dos, impulsa la creación de la empresa Consorcio Caribe, integrada por contratistas del Banco de México, para que realicen las primeras obras. Tres, solicita formalmente al Banco Interamericano de

Entrevista con el autor. Abril 21, 2001 Archivo Pedro Dondé Escalante. Bases para el desarrollo de un programa integral de infraestructura turística de México. Banco de México, 1968.

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Cronista: Fernando Martí

Las playas desiertas de Cancún, antes de albergar un rosario de hoteles.

Desarrollo (BID) un crédito de 24.5 millones de pesos, para destinarlo a infraestructura. Y cuatro, elabora la primera versión del plan maestro. En 1970, el Banco inicia la acción sobre el terreno. El primer ingeniero,

Daniel Ortiz Caso, poblano de origen, se presenta en el mes de enero en el lugar de los hechos. Ortiz tiene dos encomiendas: levantar un campamento de trabajadores y abrir un camino de terracería sobre la duna costera, desde

Puerto Juárez hasta el Canal Nichupté. Esas labores inician a finales del mismo mes, sin mayores ceremonias.3 En las siguientes semanas, los trabajos se multiplicaron en varios frentes. Aparte de la brecha, se inició el desmonte de la zona centro, para dar cabida al campamento definitivo (exactamente donde hoy se encuentra el Palacio Municipal y la Plaza de la Reforma). Un par de bulldozers, las primeras máquinas en operación, iniciaron el trazo del bulevar Kukulcán, del centro a la zona hotelera. Algunas cuadrillas se destinaron a rehabilitar la vieja aeropista de Puerto Juárez, con la idea de recibir vuelos privados. En algún momento, las dragas empezaron a extraer arena del fondo del mar (y lodo de los lechos de las lagunas), con el propósito de rellenar las partes bajas de la isla. Y a finales de marzo, tal vez a principios de abril, dio comienzo la construcción del puente provisional de madera, sobre el canal Nichupté. “Estábamos en un limbo jurídico”, refiere Ernesto Fernández Hurtado, en ese entonces subdirector del Banco de México, y considerado por muchos como el creador del concepto de los CIPs (Centros Integralmente Planeados). Y agrega: “Infratur no tenía la posesión de los terrenos, que por ser nacionales estaban bajo la esfera del Departamento de Asuntos Agrarios. La Secretaría de Hacienda detuvo el flujo de recursos, pues no existían partidas autorizadas. En su arranque, Cancún corrió el riesgo de naufragar.”4 México vivía en ese momento el rito sexenal de la renovación del poder. El Partido Revolucionario Institucional (PRI) había postulado a Luis Echeverría Álvarez como su candidato a la Presidencia de la República, y una

Entrevista con el autor. Abril 27, 2015. Ortiz Caso asegura que llegó a Cancún el 23 de enero, pero no hay prueba documental que avale esa fecha. A los pocos días contactó a un grupo de ochenta chicleros, que malvivían en las inmediaciones de lo que luego sería el aeropuerto. Ortiz Caso los instaló en el primer campamento, en las cercanías de Puerto Juárez, y los contrató para que abrieran la brecha a golpe de machete. 4 Entrevista con el autor. Junio 28, 1985. 3

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Cancún / Quintana Roo

suerte de parálisis dominaba a la administración saliente. Desde el Banco de México, sus dirigentes lograron generar un tenue flujo de recursos, casi un riego por goteo, para mantener el proyecto en marcha. Pero existía un problema de consideración. El grupo de banqueros (Antonio Ortiz Mena, Rodrigo Gómez, y desde luego, Fernández Hurtado y Enríquez Savignac), no tenían buenas relaciones con el candidato presidencial. No sólo pertenecían a facciones políticas distintas, sino que los banqueros habían mostrado sus simpatías por otro candidato. En las reglas no escritas del viejo régimen, esa imprudencia podía significar la cancelación del proyecto. De ahí el interés de Enríquez Savignac de procurar que el nuevo gobierno sintiera el plan como propio. (Como dato curioso, hay que apuntar que Echeverría, en su gira proselitista, visitó fugazmente Puerto Juárez, cuando ya habían iniciado las obras (febrero 21), pero su equipo de campaña descartó sin miramientos la propuesta de visitar el desarrollo. Puerto Juárez se encuentra dentro de la mancha urbana del Cancún actual.) En forma mecánica, Echeverría se impuso en las elecciones y protestó como Presidente a fines de 1970 (diciembre 1). Fernández Hurtado fue promovido a la dirección del Banco de México, al tiempo que Enríquez Savignac era ratificado al frente de Infratur. Pero los temores de los banqueros se materializaron: el nuevo gobierno decidió someter todo el plan a revisión. Peor aún, se creó una disputa en el seno del gabinete presidencial, con algunos ministros pugnando por desechar el plan (Hugo Cervantes del Río, de Presidencia; Augusto Gómez Villanueva, de 5 6

Las primeras casas del centro de Cancún fueron destinadas como viviendas para los técnicos que planeaban la ciudad.

El diseño de plato roto fue seleccionado para trazar el centro histórico del destino turístico.

Asuntos Agrarios), y otros manteniendo el apoyo (básicamente Hugo Margáin, de Hacienda). Unos meses después, el propio Echeverría decidió seguir adelante. Eso dio origen a la publicación en el Diario Oficial, a mediados de 1971 (agosto 10), del Decreto que declara de interés público la planeación

y desarrollo turístico, habitacional, recreativo y de actividades conexas en terrenos de la Isla Cancún y los aledaños de la costa del Territorio de Quintana Roo, Delegación de Gobierno de Isla Mujeres.5 Algunos autores han querido ver en ese documento el acta fundacional de Cancún.6 Es probable que les asista cierta razón desde un punto de vista jurídico, pero es una conclusión que no tiene mucha lógica, puesto que el vocablo fundación, de acuerdo a la Real Academia de la Lengua, significa principio, erección, establecimiento u origen de algo, y el principio de Cancún, como proyecto, ya tenía varios años, y como obra de ingeniería, tenía al menos veinte meses. De hecho, en sus considerandos, el mismo decreto explica que Infratur ya desecó 80 hectáreas de las lagunas Nichupté y Bojórquez (los rellenos de las zonas inundables), que ya adquirió 120 hectáreas que estaban en manos de particulares (básicamente, los ranchos que se asentaban en la isla), y que ya seleccionó 5 mil 420 hectáreas de terrenos nacionales, “cuya ubicación y colindancias se especificaron en la declaratoria del 30 de septiembre de 1970, publicada en el Diario Oficial el 22 de octubre de ese año”. Con las reservas del caso, puesto que ya existía una población residente y un poblado mínimo, o sea, ya se había verificado la creación u origen de algo, creo que es aceptable afirmar que el año de fundación de Cancún fue 1970, aunque no se pueda precisar la fecha exacta. Lo que sí hizo el decreto fue poner la casa en orden, al desincorporar las 5 mil 420 hectáreas del régimen de terrenos nacionales, y al ordenar al Departamento Agrario que se las entregara a Infratur, como aportación

Diario Oficial de la Federación. Agosto 10, 1971, p. 2 y siguientes Espinosa Gamboa, Raúl. Diario Por Esto! Sección Cultura. Origen de una confusión 10 de Agosto de 1971, Fundación de Cancún. Agosto 6, 2010

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Cronista: Fernando Martí

La isla estaba ocupada por un gigantesco palmar, que lamentablemente ha desaparecido.

La construcción de Cancún requirió inmensos rellenos de arena para consolidar la isla. En la gráfica, los trabajos correspondientes al primer club de golf, Poktapok.

Entre 1971

y 1973 se terminaron la mayor parte de los rellenos, que modificaron en forma drástica el paisaje, sobre todo en la zona de Punta Cancún. del Gobierno Federal al proyecto. El decreto también le ordenaba al Fondo presentar, “en un plazo no mayor de 30 días, su proyecto general de turismo en Cancún”, para “la autorización del C. Presidente de la República”.

Meras formalidades, puesto que en esa fecha Infratur ya manejaba los terrenos como propios y Echeverría ya había autorizado el plan maestro. Por lo demás, la publicación del decreto pasó totalmente inadvertida

en Cancún. No se efectuó ninguna ceremonia, ni la autoridad informó a los pobladores del cambio de estatus. Los trabajos continuaron como siempre, tal vez a mejor ritmo, a consecuencia del flujo de recursos que desencadenó la bendición presidencial. Entre 1971 y 1973 se terminaron la mayor parte de los rellenos, que modificaron en forma drástica el paisaje, sobre todo en la zona de Punta Cancún. En 1973, también, se concluyó el puente de concreto sobre el canal Nichupté, y ese mismo año inició la construcción de los primeros hoteles (Maya Caribe, Playa Blanca, Cancún Caribe), que abrirían sus puertas entre 1974 y 1975. Este último año, el presidente Echeverría acudió a la inauguración de la terminal aérea, tal vez el único caso en la historia de México en que un pueblo de 8 mil habitantes estrena un aeropuerto internacional. Es importante consignar esa dinámica, porque en ella se encuentran los elementos que convierten la fundación de Cancún en un evento singular, en una historia urbana novedosa y original, con rasgos diferentes a la fundación previa de muchas poblaciones mexicanas. Desde luego, Cancún no es singular porque se haya construido a partir de cero. Numerosos puntos de la geografía nacional tuvieron el mismo origen, Fundación de Ciudades en México | 39


Cancún / Quintana Roo

Entre el mar y la laguna, la estrecha isla se fue poblando de hoteles.

empezando por la capital del país: de acuerdo a la leyenda, tras una larga peregrinación, los aztecas encuentran un águila devorando una serpiente sobre un islote desierto del lago de Texcoco, y ahí fundan la capital de su imperio: México-Tenochtitlán. El otro componente de nuestra nacionalidad, el español, arranca de idéntica manera: Cortés conquistador es también Cortés fundador, pues apenas desembarca en la costa del Golfo, en una playa desierta funda la Villa Rica de la Vera Cruz. Ese impulso de crear a partir de la nada persistió en la época colonial, y aun en el México independiente, con la erección de

villas y pueblos en parajes baldíos. Urbes tan distintas y distantes como Puebla, Zacatecas, Ciudad Madero (Tamaulipas), Los Mochis (Sinaloa) o Chetumal (Quintana Roo), también se construyeron a partir de cero. Tampoco es singular por haberse ceñido a las instrucciones de un plan maestro. Ya desde 1573, Felipe II promulga un Real Decreto, con más de tres docenas de artículos y cláusulas, que determinan con todo detalle la ordenación de las urbes coloniales. Ese modelo coloca en el centro mismo de la ciudad la plaza mayor, de forma rectangular, con no menos “de 200 pies de ancho por 300 de largo”, o en todo

caso, “proporcional al número de habitantes de la ciudad, teniendo en cuenta que las ciudades de las Indias, siendo nuevas, están sujetas a crecimiento.”7 El texto contenía provisiones para la edificación de los edificios principales (la iglesia, el ayuntamiento, el mercado, la cárcel, el cuartel), la delimitación de los solares (que se repartían por sorteo), la ubicación de hospitales y cementerios (estos últimos, alejados del casco urbano), y el tamaño de las manzanas y las calles. El plan maestro de Cancún era mucho más elaborado, pero sin duda se trata de la misma idea. La singularidad de Cancún reside en la identidad de su promotor, el

Wyrobisz, Andrzej. La ordenanza de Felipe II del año 1573 y la construcción de ciudades coloniales españolas en la América, en Estudios Latinoamericanos 7, Polonia, 1980, ISSN 0137-3081

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Cronista: Fernando Martí

Ernesto Fernández Hurtado y Antonio Enríquez Savignac, los creadores intelectuales de Cancún.

Banco de México, que concibe la ciudad no como un proyecto demográfico, sino como un proyecto financiero. Para que la ciudad sea, para que exista, el proyecto tiene que ser rentable. La ciudad tiene que ser negocio: negocio para el país, y desde luego, negocio para el banco. La misma intervención del Banco de México tiene un carácter insólito. El banco central del país, el organismo encargado de definir la política monetaria, de equilibrar el circulante y de resguardar el tesoro, en pocas palabras, el templo de las finanzas nacionales, de pronto anuncia su intención de construir balnearios. Es una aparición imprevista, una iniciativa que no suena lógica. En su inopinada aparición, el Banco se marca los siguientes objetivos. Uno, poblar el territorio. Dos, crear empleos. Esas metas no aportan nada novedoso: siempre que se funda una ciudad, la idea es atraer población y crear un polo de desarrollo. Pero hay un tercer objetivo que está fuera de foco: captar divisas. Ese es el objetivo central del negocio y los documentos que elabora Infratur para justificar el proyecto tienen todas las características de un cuidadoso plan de negocios, incluyendo el análisis del impacto que tendría Cancún en la balanza de pagos. Tal enfoque tuvo sus implicaciones. Captar divisas, a nivel nacional y a largo plazo, es un juego que requiere un alto grado de profesionalismo y

La primera acta de matrimonio que expidió el municipio Benito Juárez, un día después de la instalación del Ayuntamiento, en abril 10 de 1975.

competitividad, lo mismo si se planea exportar bienes manufacturados, extraer petróleo, atraer inversiones o seducir turistas. Hay que pensar en grande, desde el principio. Y eso fue lo que sucedió en Cancún, cuya receta

original preveía la contratación de un crédito internacional, la construcción de una ciudad en etapas, la atención a mercados que se encontraban a miles de kilómetros de distancia, el diseño de campañas promocionales en idiomas Fundación de Ciudades en México | 41


Cancún / Quintana Roo

extranjeros, el establecimiento de rutas aéreas, y como quedó dicho, la apertura de un aeropuerto internacional. Mientras se colocaban los cimientos de la magna empresa, se promulgaron dos reformas jurídicas que de alguna manera están vinculadas al nacimiento de la ciudad. Primero, a iniciativa del presidente Echeverría, el Congreso Federal modificó la Constitución y transformó Quintana Roo, que era Territorio desde el año de 1902 (con un par de interrupciones), en Estado Libre y Soberano. A resultas de lo anterior, un Congreso Constituyente redactó la Constitución local, que fue promulgada el 10 de enero de 1975. A partir de ese momento, Cancún dejó de pertenecer a la delegación de Isla Mujeres, y se convirtió en cabecera de un nuevo municipio: Benito Juárez. Esa podría ser una buena fecha para marcar, de manera tentativa, el fin de la etapa fundacional de Cancún, puesto que a partir de ese momento, al menos en teoría, tomó las riendas de la ciudad una autoridad diferente a Fonatur: el primer ayuntamiento. Cuando Alfonso Alarcón protestó como presidente municipal (abril 10, 1975), la traza urbana del casco histórico estaba definida, los primeros hoteles ya estaban funcionando, se había inaugurado el aeropuerto y Cancún era municipio libre. Desde luego, todavía existían muchos pendientes, empezando por el Palacio Municipal, que no logró ser terminado a tiempo, lo cual obligó al Cabildo a trabajar por unas semanas en las instalaciones de un hotel. En lo referente a la fecha de fundación, hay otras efemérides que vale la pena consignar: n En 1980, en forma espontánea, los colonos decidieron celebrar el décimo

La construcción de un aeropuerto internacional en plena selva, sin ninguna ciudad a la vista. La terminal fue inaugurada cuando Cancún contaba 8 mil habitantes.

Un Congreso

Constituyente redactó la Constitución local, que fue promulgada el 10 de enero de 1975. A partir de ese momento, Cancún dejó de pertenecer a la delegación de Isla Mujeres, y se convirtió en cabecera de un nuevo municipio: Benito Juárez.

aniversario de la ciudad. Coordinados por uno de sus líderes, Rafael Lara y Lara, organizaron un banquete popular, teniendo como invitado de honor al gobernador Jesús Martínez Ross y a Enríquez Savignac, en ese momento alejado de la vida pública. El ágape se efectuó el 22 de octubre y ninguno de los oradores, según consta en las crónicas de prensa, hizo referencia a la fecha de fundación de la ciudad. n En 1985, otra vez coordinado por Lara y Lara, se volvió a repetir el banquete, esta vez con más pompa y circunstancia, puesto que tuvo lugar en un hotel de múltiples estrellas, el Fiesta Americana. Invitados de honor fueron el gobernador Pedro Joaquín

Coldwell y Enríquez Savignac, vuelto a la política con el cargo de secretario de Turismo. Es de hacer notar la fecha del encuentro: el 20 de abril. Otra vez, ninguno de los oradores consignó la fecha de fundación de la ciudad. n En 1988, otra vez Lara y Lara con la batuta, se organizó nuevo convivio, ahora en el Hotel Sierra Intercontinental. Invitados de rigor: Enríquez Savignac, quien continuaba al frente de Sectur, y el nuevo gobernador, Miguel Borge Martín. La fecha: el 20 de abril. Tampoco en esa ocasión los oradores hicieron referencia a una fecha de fundación de la ciudad.8 Pero el alcalde de Cancún, José

Entrevista con el autor. Lara y Lara sostiene que la elección de las dos primeras fechas, 22 de octubre de 1980 y 20 de abril de 1985, fue circunstancial, y no trataba de rememorar un hecho histórico.

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Cronista: Fernando Martí

González Zapata, convocó a una Reunión Solemne de Cabildo y, frente a sus ilustres visitantes, redactó un Acta de Cabildo en la cual se asentaba que “la creación de Cancún el 20 de abril de 1970, según consta en la memoria de los fundadores y en documentos relativos a ese hecho, demuestra la capacidad del gobierno mexicano y de la iniciativa privada para emprender y realizar obras magnas y trascendentes.”9 Acto seguido, a nombre del Ayuntamiento,

el munícipe entregó diplomas a 81 pioneros, confiriéndoles el honroso título de Fundador de Cancún.10 Esa fue la primera vez que se mencionó el 20 de abril como fecha de fundación de la ciudad. No está de más decir que los términos memoria de los fundadores y documentos relativos a ese hecho, consignados en el Acta Número 32, no fueron mas que meras formas retóricas, pues no existe un solo documento que

acredite que el 20 de abril de 1970 pasó algo extraordinario, ni ha sido identificado uno solo de esos pioneros memoriosos.11 Unos años más tarde, en forma artificiosa, empezó a propalarse la fantasiosa versión de que el 20 de abril había llegado a Cancún el primer lote de maquinaria destinado al proyecto.12 Esa leyenda urbana, que tampoco cuenta con ningún soporte testimonial ni documental, ha logrado instalarse

A la vuelta de dos décadas, Cancún se convirtió en el principal destino turístico de México y de América Latina. Municipio de Benito Juárez. Centro de Documentación. Acta Número Treinta y Dos. Abril 20, 1988. Desde luego, el Ayuntamiento carecía de facultades para expedir un título semejante, pero no era la primera vez que se cometía ese desliz. Durante muchos años, en todas sus ciudades turísticas, Fonatur extendió pergaminos a los primeros residentes, acreditándolos como fundadores de la ciudad. 11 Seis años más tarde, en enero de 1994, el Ayuntamiento encabezado por Carlos Cardín Pérez produjo un acta reiterativa, en la cual se acordó exactamente lo mismo: que la fecha oficial de la fundación de Cancún era el 20 de abril. Con cierto desaseo, este nuevo documento apuntaba una fecha equívoca: 1974(!) La imprecisión en el año fue calificada como una errata y corregida (a 1970). 12 En torno al arribo de las máquinas, el autor sostuvo entrevistas con funcionarios de Infratur y de Consorcio Caribe (Antonio Enríquez Savignac, Sigfrido Paz Paredes, Pedro Dondé Escalante, Alejandro Morones Ochoa), así como con colonos de aquel lejano 1970 (Daniel Ortiz Caso, Rafael Lara y Lara, Rodolfo Díaz Moguel, Luis Canché), y ninguno fue capaz de recordar un arribo excepcional de maquinaria que fuera digno de memoria. Ortiz Caso sostiene que las primeras máquinas, un par de bulldozers, arribaron la última semana de enero. Según su versión, el arribo más significativo de maquinaria tuvo lugar en febrero, “pocos días después del Martes de Carnaval” (febrero 10), cuando llegaron por carretera tres dragas Bucyrus, de dos yardas y media, cada uno con un peso de 65 toneladas. 9

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Cancún / Quintana Roo

dentro de la cronología oficiosa de Cancún, y se maneja como un hecho verídico en algunos documentos, elaborados con notable distracción.13 Tras el acuerdo emitido por González Zapata, el 20 de abril fue adoptado como fecha oficial para celebrar los aniversarios de Cancún. En general, el programa de festejos incluye una Sesión Solemne de Cabildo (en la cual, a partir de 2013, se entrega la Medalla al Mérito Ciudadano Sigfrido Paz Paredes), algunas actividades organizadas por los grupos pioneros (misa de acción de gracias, mañanitas a Cancún, desayuno y/o cena baile, desfile de trajes típicos), y coloquios y encuentros que tienen lugar en espacios universitarios.14 La moraleja de la historia: Cancún necesitaba un día específico para

celebrar el aniversario de su fundación y, a falta de una fecha adecuada, que reuniera los requisitos que exige el protocolo y la solemnidad, terminó por cuajar una decisión política. A la historia de Cancún le hizo falta una ceremonia de fundación, con una declaratoria explícita, en el tiempo adecuado (en el origen mismo). Ante ese vacío, hay que aceptar que el 20 de abril es una fecha tan buena como cualquier otra. Además, por falta de soporte histórico, cualquier fecha resultaría tan controversial como la que tenemos. En cambio, lo que sí tuvo Cancún fue un excepcional documento de fundación, el plan maestro, que habría de convertirse en modelo para la creación de docenas de centros turísticos, alrededor de todo el globo. El proyecto contemplaba un horizonte de 25 años,

y fijaba como metas 25 mil cuartos hoteleros y 250 mil habitantes. Pero el destino turístico funcionó con tanto éxito que ambos umbrales fueron cruzados mucho antes de la fecha límite. Sin discusión, Cancún ha sido un éxito de México. Más allá de los méritos intelectuales de los creadores del proyecto, Cancún es un logro de los miles de mexicanos que decidieron cortar sus raíces, que eligieron participar en la fundación de esta ciudad y que adoptaron Cancún como su patria chica. Todos ellos, quienes llegaron primero y quienes llegaron después, fueron los constructores de este paraíso, y gracias a su esfuerzo y a su tenacidad, a su sentido de pertenencia, a su voluntad de arraigo, en muy poco tiempo se llenó de significado y de orgullo un gentilicio: saberse, sentirse, ser cancunense. •

La más destacada es la Línea del tiempo, elaborada por investigadores de la Biblioteca Antonio Enríquez Savignac y alumnos de la Universidad del Caribe. No es la primera vez que, en cuestión de festejos cívicos, el interés político prevalece sobre la verdad histórica. El ejemplo más notable es el Grito de Dolores, que el país completo celebra las noches del 15 de septiembre (el Presidente desde Palacio Nacional, los 31 gobernadores desde las capitales de los Estados, y más de dos mil presidentes municipales desde los Ayuntamientos), cuando que el 15 de septiembre de 1810 no sucedió nada, pues la célebre arenga del cura Hidalgo tuvo lugar en la madrugada del 16 de septiembre.

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Bibliografía ACTAS de Cabildo. Centro de Documentación Municipal María Cristina Castro Sariñana. ATLAS municipal de Benito Juárez. Ayuntamiento de Benito Juárez. Archivo Histórico de Cancún. Cancún, 2002. FONDO de Promoción de Infraestructura Turística. Fundación de Cancún. Documentos básicos. Universidad del Caribe. Cancún, 2006 LÍNEA del tiempo. Entre el mar y la historia. Universidad del Caribe. Biblioteca Antonio Enríquez Savignac. Cancún, 2012. MARTÍ, Fernando. Cancún, fantasía de banqueros. La construcción de una ciudad turística a partir de cero. Editorial Uno. México, 1985. _______________________ Cancún, el paraíso inventado. Impresora Formal. México, 1996 WYROBISZ, Andrzej. La ordenanza de Felipe II del año 1573 y la construcción de ciudades coloniales españolas en la América, en Estudios Latinoamericanos 7, Polonia, 1980, ISSN 0137-3081. 44 | Fundación de Ciudades en México


Champotón Campeche

CRONISTA: Tomás Arnábar Gunam

champotón Mérida

Calkiní

YUCATÁN

Campeche

GOLFO DE MÉXICO

Hopelchén

CHAMPOTÓN

Escárcega Ciudad del Carmen Palizada Candelaria

TABASCO

GUATEMALA


champotón / Campeche

S

ignificado del nombre Champotón: Para el profesor Alfredo Barrera Vázquez, Chakanputún se traduce como sabana de chiles porque hay una clase de este pimiento picante que se da en las sabanas cuyo nombre es putún o p’utun. Pero p’utun puede significar también pequeño, enano. Sin embargo, no es adjetivo en Chakanputún, porque no antecede a chakán que significa sabana.

El profesor Santiago Pacheco Cruz nos dice que la etimología de Chakanputún, en su traducción libre, quiere decir acarrear piedras a la sabana o de la, por derivarse de las voces chakán = sabana o campo llano, put = acarrear, y tun = piedra. Similar explicación nos da el Dr. Héctor Pérez Martínez, para quien ese nombre significa El llano al que llevaron las piedras. Don William Brito Sansores nos señala que el significado de Chakanputún es: región o comarca de las sabanas, pues proviene de chakán = sabana o dehesa, y potón y putún que son modificaciones de petén, que significa región o comarca. Para Ralph L. Roys la aceptación es sabana de los putún, es decir, de los chontales, que es igual a la explicación que nos da John Eric Sydney Thompson, diciendo que ese nombre significa provincia de los putunes, que así llamaban los mayas a los toltecas (en otras notas de este autor lo traduce como serpiente putún). Don Manuel Rejón García nos indica que Chakanputún o Chakanpetén equivale a la pradera circular, derivándolo de chakán = pradera y petén = isla o coto circular. Para don Francisco del Paso y Troncoso el nombre significa pequeña mata de chile, mientras que Peñafiel –ignoramos de qué raíces sacó su rara conclusión– nos intriga diciendo que el

Don Francisco Hernández de Córdoba.

nombre significa lugar o morada del mal olor”.1 Para el mayólogo David Bolles el nombre significa sabana del alfarero u ollero, derivándolo de chakan = sabana o dehesa, vega o campo llano, o herbaje para pasto; y patom o poton = alfarero u ollero (que hace ollas). En su mayoría, los historiadores están de acuerdo en que Chakanputún fue la primera denominación que tuvo Champotón y la palabra proviene de la unión de tres voces mayas: chakán, put y tun, que se traduce como acarrear piedras a (o de) la sabana.

Es posible que la mención de la traslación de las piedras aluda al nuevo asentamiento de sus moradores (antes cimentadas en Chichén viejo), o bien a la reubicación de sus monumentos cronológicos llamados estelas, ya que los itzáes anduvieron errantes en algunas épocas de su historia. El nombre, como hemos visto, ha sufrido diversos cambios a través del tiempo, pero sin modificar sus partes esenciales: Chakán Petén, Chakán Putún, Chakan-potón, Champutún y Champotón. “…Es evidente que Chanputún fue llamado así por su población principal, hoy día conocida como Champotón. Putún o potón era un nombre aplicado al maya chontal, al chol y a una lengua no maya localizada más al sur. Aparentemente esta última era usada por gente de habla náhuatl. El término sólo parece tener significado en lengua chol (“pacífico”). Existen informes de que los mexicanos llamaban “provincia de Cochistán” a toda la región comprendida por Champotón. Ya en fecha temprana, en 1527, el nombre de Champotón fue definido como significativo de “lugar hediondo”, pero “es dudoso que ese fuera el significado original de putún…” 2 Según David Bolles (1978), Champotón o chakan putun, también conocido como hol ha chakan putun (puerto de Champotón), está mencionado 12

Con las exploraciones arqueológicas (2001-2003) que hizo el Dr. William Folan por parte de la UAC, se comprobó que Champotón fue una gran metrópoli maya en la que, entre otras actividades importantes, se preparaban grandes volúmenes de pescado para su comercio con otras comunidades del área. 2 Sholes y Roys, 1948:34, 52. 1

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Cronista: Tomás Arnábar Gunam

Palacio Municipal de Champotón.

veces en los chilam balam en un contexto precontacto después de 40 veces de Mayapán, 23 veces de Chichén Itzá y 16 veces de ixh caan ziho (Mérida), colocándolo así, aparentemente, en un cuarto lugar de importancia. Está seguido, por ejemplo, por Uxmal (10), Izamal y Zuyua (7), cuatro veces por Bacalar y Cobá, y dos para Chable (Dzibilchaltún), mientras no existe una sola mención de can pech donde se encuentra una ría y un cenote a un lado de la plazuela de San Francisco (que tal vez podría haber sido mencionado por Bernal Díaz del Castillo en 1517), donde los nativos y españoles tomaron agua para sus barcos. Aunque no existen menciones de canpech ni can pech en un contexto precontacto, existen 16 menciones de canpech de 1517 en adelante.3 Las primeras luchas hegemónicas por la posesión de nuestra exuberante tierra se dieron entre los colonizadores 3

itzáes y los belicosos xius, que en guerrera conjunción de ideales conformaron el cacicazgo más importante de toda la zona maya, en la que brilló el esplendor civilizado de la asombrosa Calakmul (ciudad de los cerros gemelos) como una de las principales metrópolis de toda el área de Mesoamérica. Por esta puerta de entrada a la península de Yucatán pasaron los admirables toltecas (itzáes) dirigidos por el enigmático Quetzalcóatl-Kukulcán, mítico hombre blanco, barbado, de grandes mostachos y vestido con ropas talares, quien después de realizar su misión evangelizadora por largos años entre los naturales de la región maya, regresa por el camino original, y ante la expectante presencia de sus miles de seguidores penetra al “mar de novia” de Chakanputún, tiende unciosamente su manto sobre sus tranquilas aguas, se sube a él... y la divina Serpiente Emplumada se pierde entre los

extraños rayos verdes que proyecta el luminoso sol en agonía, para convertirse en el lucero de la tarde. Para perpetuar la memoria de este “viento, soplo, espíritu” que originó la eclosión germinal de la concha y el caracol, los lugareños construyen –a un tiro de piedra dentro de la mar– un edificio “…a la manera del de Chichén Itzá…”, unido a la costa por una calzada. Este adoratorio enclavado en nuestro paradisíaco paisaje es el que contemplan una mañana de 1517 los azorados ojos de 114 españoles, que sedientos, se arremolinaban en las bordas de sus tres maltrechos navíos después de sufrir un furioso “norte” que duró cuatro largos días.

Expedición de don Francisco Hernández de Córdoba

Don Francisco Hernández de Córdoba, un encomendero rico que vivía en

William Folan (2003. Fundación de Ciudades en México | 47


champotón / Campeche

la isla de Cuba, organizó una expedición para buscar y descubrir nuevas tierras. Hizo el viaje con tres bajeles que salieron de La Habana el 8 de febrero de 1517. Doblaron a los 12 días de viaje el cabo de San Antón, sufriendo posteriormente una gran tormenta que duró dos días con sus noches. Y continuando la expedición, a los 21 días de haber salido de Cuba, los osados aventureros vieron una tierra de la que no se tenía noticia alguna. Se piensa que fue la actual Isla Mujeres. En la mañana del 4 de marzo, al aproximarse a la costa el navío de menos porte, se les acercaron cinco grandes canoas que avanzaron

sin temor alguno hasta la nave capitana, a la que subieron 30 nativos a quienes los españoles los obsequiaron con comidas y sartas de cuentas (se cree que los mayas de toda la península ya sabían de los españoles por el contacto que tuvieron a través de los náufragos Guerrero y Aguilar, por lo cual no tenían ningún temor de los expedicionarios). Los indígenas regresaron al otro día a bordo de 12 canoas e invitaron a desembarcar a los extranjeros diciéndoles kóoox k-otoch, que significaba “vamos a casa”. Frase que dio lugar a que ese punto recibiera el nombre de Cabo Catoche.

Mercado Pablo Garcia.

En la mañana

del 4 de marzo, al aproximarse a la costa el navío de menos porte, se les acercaron cinco grandes canoas que avanzaron sin temor alguno hasta la nave capitana, a la que subieron 30 nativos a quienes los españoles los obsequiaron con comidas y sartas de cuentas.

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Desembarcó al otro día Hernández de Córdoba y al llegar cerca de unos grandes matorrales, fueron atacados, saliendo heridos 15 de ellos en la primera rociada de flechas. Al repeler el traicionero ataque, mataron a 15 agresores, haciendo huir al resto y tomando dos prisioneros a los que bautizaron con los nombres de Melchor y Julián. Se embarcaron posteriormente los cristianos y siguieron el contorno de la costa, siempre hacia donde se ponía el sol. Siguieron la navegación, y al llegar a un pueblo grande, desembarcaron para tomar agua el 22 de marzo, un domingo de Lázaro, nombre con el que fue bautizado Ah-Kin-Pech, la actual Campeche. Al rodearlos un gran número de naturales, con sorpresa vieron que los indios señalaban con sus manos el oriente y les decían: ¡Castilán! ¡Castilán! Estuvieron ahí los españoles tres días y se hicieron a la vela. Después de haber salido de Campeche navegaron seis días y los agarró un fuerte temporal durante el cual los navíos estuvieron a punto de hundirse, hasta que vieron un pueblo en la costa. Don Francisco Hernández de Córdoba dio la orden a sus pilotos Antón de Alaminos, Camacho de Triana y Juan Álvarez El Manquillo, de aproximarse a nuestras bajas playas para desembarcar los bateles en busca de la vital agua potable que se les había agotado. Ya en tierra firme y debidamente pertrechados fueron conducidos, según la leyenda, por el insistente ladrido de un perro, entre defensivas bardas de piedra junto a la costa y edificaciones diseminadas a su paso, hasta un pozo que, después, fue conocido como Chen Pec (Pozo del Perro). Estaban llenando sus pipas de agua cuando oyeron, con el temor agolpado en sus bravos corazones, el rítmico y militarizado ruido que hacían al rozar la sedienta tierra las miles de sandalias de los nutridos escuadrones mayas que


Cronista: Tomás Arnábar Gunam

les ponían cerco. El pueblo se llamaba Chakanputún, siendo su cacique Moch Couoh, quien al mando de numerosos indios rodeó a los expedicionarios e impidió que llegaran a sus bateles con las pipas llenas y gritándoles: ¡Castilán! ¡Castilán!4 como en el Puerto de San Lázaro (Campeche). Así pasan la noche en zozobra los esforzados ibéricos. Al amanecer, los europeos tratan de romper el tenaz y persistente acoso de los aguerridos indígenas comandados por el misterioso Moch-Couoh. Los zumbidos de las aceradas hojas toledanas rasgan el aire y se mezclan con el suave silbido de las mortales flechas y el metálico chocar de la insistente obsidiana contra el trabajado hierro de las armaduras. Los europeos trataron de romper el cerco que les tenían impuesto los indígenas, quienes peleando gritaban: ¡Al Calachuni!, ¡Calachuni5!, ¡(Ti6) Al Halach Uinik7! que significaba: ¡Al Jefe! ¡Al General!, comprendiendo los mayas la eficacia de eliminar al capitán. Tan hicieron caso de esta recomendación los naturales que “…al Capitán le dieron diez flechazos, y a mí me dieron tres… y a todos nuestros soldados dieron grandes lanzadas8....” –relata don Bernal Díaz del Castillo– y los champotoneros se llevaron a dos soldados vivos que no pudieron ser rescatados por sus compañeros de armas. Los españoles “…con corazones muy fuertes…”, dice el soldado-cronista Díaz del Castillo, rompieron en medio de los cerrados escuadrones enemigos abriéndose paso a tajos y

Adoratorio en memoria de Kukulcán-Quetzalcóatl.

mandobles, alcanzando a duras penas los botes que se encontraban en la playa, y como eran muchos sobre los bateles, estos se hundían y sólo alcanzaron a llegar a su navío asidos a las bordas de los mismos y nadando entre dos aguas, acudiendo los marinos a socorrerlos, y todavía recibieron infinidad de lesiones en este trayecto. Todos fueron heridos, con excepción de un soldado apellidado Berrio que milagrosamente salió ileso. Ya embarcados, se contó la falta de 57 soldados, y con coraje, sudor y sangre marcaron por siempre el lugar como “Costa de la Mala Pelea”. Sin haber podido salvar sus toneles de agua y en tan lastimoso estado, prendieron fuego al navío

menor, regresándose los aventureros por donde habían venido, teniendo que echar a la mar a los pocos días los cadáveres de cinco de sus compañeros que “…se murieron de las heridas y de la gran sed que pasaban…”10 Siguieron su viaje y en su desesperada búsqueda de agua, desembarcaron en un río o estero en donde, a pesar de buscar por todas partes, no pudieron hallar el vital líquido potable y bautizaron ese lugar como “de los Lagartos” (río Lagartos). Como seguían los “nortes” pusieron rumbo a la Florida. Después de una afortunada y rápida travesía, llegaron a esa península en donde desembarcaron en busca de agua. Después de hallarla y al estar regresando a sus embarcaciones, fueron atacados por cientos de naturales, y después de una feroz lucha, se volvieron a embarcar, notando la falta de un soldado, que por una cruel jugarreta del destino, era Berrio, el único que había salido ileso de Chakanputún. Continuaron su viaje hasta Cuba, donde el capitán don Francisco Hernández de Córdoba murió en su encomienda de indios de Sancti Spiritus el 28 de abril.11

Expedición de don Juan de Grijalva

El 5 de abril de 1518 salió del puerto de Matanzas la expedición formada por cuatro navíos al mando de don Juan de Grijalva. Después de estar en Cozumel, siguieron el contorno de la costa hasta llegar a la ensenada de

Cogolludo… Ancona Ibíd... 6 Molina Solís 7 Eligio Ancona 8 Díaz del Castillo 9 Díaz del Castillo. Landa dice que lo nombraron como “Puerto de la Mala Pelea”. Eligio Ancona y Juan Francisco Molina Solís lo nombran como “Bahía de la Mala Pelea”. 10 Díaz del Castillo. 11 Como resultado de la batalla de Champotón murieron en total 62 españoles: 50 en el campo de batalla, cinco posteriormente en los navíos, y dos que los indios cogieron vivos y que probablemente inmolaron luego en el altar de los sacrificios. Los demás perecieron en Cuba a causa de las heridas sufridas (Cogolludo y Ancona). 4 5

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champotón / Campeche

Chakanputún, lugar en donde desembarcaron y los naturales volvieron a atacarlos, entablándose otra furiosa batalla, más grande que la que sufriera el primer infortunado capitán que pisó nuestras tierras. Tres españoles resultaron muertos e hirieron a 60, entre ellos el mismo Juan de Grijalva, que recibió tres flechazos y una pedrada le botó varios dientes (igual número de heridas recibió Díaz del Castillo). Y con 60 heridos y tres soldados muertos vuelven a la mar para continuar su expedición guerrera después de pasar cuatro días en el lugar, siendo descubrimiento todo lo que veían desde la salida de Chakanputún. “En 1517 y 1518 el cacique era Moch Couoh (tarántula lisiada). Un siglo más tarde todavía se mencionaba a los Couoh como una de las familias más importantes de Yucatán…”12

Expedición de don Hernán Cortés

El 10 de febrero de 1519 parte de La Habana la expedición capitaneada por don Hernán Cortés. Sigue el mismo itinerario de las dos anteriores expediciones y al llegar a Champotón tuvo la intención de desembarcar para dar un castigo a los indomables naturales, mas Antón de Alaminos le advirtió de las malas condiciones de esa costa abierta en que no había puerto donde se abrigasen de los furiosos “nortes”, a más de ser muy baja la mar en esa parte. Por lo que Cortés pasó de largo para llegar a tiempo a su cita con la historia.

Expediciones de don Francisco de Montejo

A mediados de 1530 13, una parte de las fuerzas de don Francisco de

Panorámica de la ciudad de Champotón.

“En 1517 y 1518

el cacique era Moch Couoh (tarántula lisiada). Un siglo más tarde todavía se mencionaba a los Couoh como una de las familias más importantes de Yucatán.”

Montejo, capitaneadas por don Alonso Dávila, llega a Acalán, procedentes de San Cristóbal, Chiapas; siguieron a Cehache o Mazatlán (Silvituc) hasta llegar a Champotón. Los Couoh de Champotón habían sido informados para entonces de la proximidad de Dávila y su gente. Según Fernández de Oviedo: “…salieron a recibir a los cristianos más de quince mil hombres, con muchos bastimentos para ellos y sus caballos, mostrando

mucho placer…” Acompañados por esta multitud amistosa, los españoles entraron en Champotón en forma de procesión triunfal y se establecieron allí al son de “…mucha fiesta y regocijo, entre bailes y cantos en coros...” Los mayas de Champotón no escatimaron esfuerzo para servir a sus huéspedes. Dice Oviedo: “…aquella ciudad les hizo en un solo día y en una noche un pueblo, o mejor diciendo barrio, dentro de la dicha cerca, y

Landa, Tozzer, 1941:56; Sánchez de Aguilar, 1937:140. Antonio Benavides C. Geografía política de Campeche en el siglo XVI. Págs. 68-69 Don Francisco de Montejo había sido capitán en las expediciones de Grijalva y Cortés. La conquista de Yucatán la inició en 1527 y no la terminó sino a principios de 1547, cuando la última rebelión de los mayas fue aniquilada. Esta tuvo tres fases: la 1ª de 1527 a 1528-29; la 2ª de 1530 a 1534-35, que terminó con un fracaso completo y con la retirada temporal de los españoles de la península; y la 3ª, que comenzó en 1538, que logró el éxito final (comparativamente, Cortés dominó al poderoso imperio azteca en dos años, y el vasto imperio inca cayó ante Pizarro casi en el mismo tiempo).

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Cronista: Tomás Arnábar Gunam

apartado de las casas de los vecinos; en el cual había su plaza y casas, y en cada casa su caballeriza, y en aquella plaza habían puesto mucho maíz y muchas aves y otros bastimentos, que bastarán para dar de comer un mes a mil hombres o más…” La bienvenida amistosa que les dieron los Couoh de Champotón debió de haber sorprendido algo a los españoles. Champotón era un pueblo orgulloso y guerrero pero el cacique que había expulsado a los españoles en su primer arribo, había muerto cuando menos hacía algún tiempo y los Couoh habían estado últimamente en contacto con los españoles en varias ocasiones, en que habían moderado su actitud original. En la preparación del Adelantado14 para su ocupación de Yucatán, había enviado aparentemente emisarios a Champotón para ganar su alianza. Las relaciones amigables así establecidas con Champotón fueron de gran importancia para Montejo en sus planes más amplios para la conquista de Yucatán. Según Oviedo, Champotón era, cuando Dávila llegó, un lugar de tamaño impresionante y gran actividad. Dice: “…Hay en Champotón hasta ocho mil casas de piedra y cubiertas de pajas, y otras algunas con azoteas, y es pueblo cercado de un muro de piedra seca y con buenas cuevas...” “...Y es cosa mucho de ver que cada día ordinariamente salen de aquella ciudad más de dos mil canoas a pescar a la mar por su costa, y vuelven cada noche. Dentro en la mar, (a) tres tiros de ballesta o un cuarto de legua, está un islote hecho a mano, en que hay diez o doce gradas en alto sobre la superficie del agua, y sobre ellas una torre bien alta de piedra muy bien labrada, y estaba llena de ídolos, y allí

Don Juan de Grijalva.

honraban a su dios de la pesquería...” Para comparar el tamaño y la importancia de Champotón a la llegada de los españoles, el mismo autor nos dice que Tanoché o Tenosique tenía cerca de 100 casas; Conil contaba con 5 mil, Chetumal con 2 mil, Acalán entre 900 y mil, y Yuyumpetén y Macanahau 3 mil cada una. El primer acto de Dávila cuando llegó a Champotón fue enviar noticias de su arribo al Adelantado, que se hallaba entonces en su base no lejos de Xicalango. Informado Montejo, éste se preparó entonces para unirse con su subalterno. Mientras tanto Dávila, impaciente por el arribo de don Francisco, pudo haber restablecido la población de Salamanca de Champotón. Unos autores afirman que el trazado del primer establecimiento español fue hecho por don Gonzalo Fernández de Oviedo en 1530, quien por haber sido testigo presencial de la génesis de una nueva historia, bien merecido tiene el título real de “Primer cronista del Nuevo Mundo”.

Se hallaban los hispanos entre un pueblo numeroso y ahora muy amigable, y la localización de Champotón ofrecía muchas ventajas. Estaba situado en el litoral marítimo, y se encontraba en las márgenes del único río de las costas occidentales de la península de Yucatán. De este modo tenía Champotón las facilidades portuarias que deseaba Montejo para la prosecución de la conquista. Más aún, los numerosos habitantes de Champotón y su distrito podían prontamente proporcionar mano de obra y los comestibles necesarios para sostener una municipalidad española. Consecuentemente, es enteramente posible que Dávila pudiese haber imaginado una Salamanca de Champotón que habría de ser la primera población permanente del occidente de Yucatán, y que Montejo halló completamente establecida cuando llegó de Tabasco. En Champotón se encontró el Adelantado con más de 100 soldados, incluyendo una buena proporción de a caballo, y entre ellos había intérpretes que sabían la lengua maya. Resolvieron trasladarse a Campeche, lugar donde Montejo estableció su trashumante Villa de Salamanca, que erigida primero en Xelhá, trasladada después por Dávila a Xamanhá, Bacalar, Acalán y Champotón, se establecía nuevamente en su peregrinación, sin que lograra que el nombre de su ciudad natal perdurara en la tierra que iba a dominar (Montejo El Mozo también fundó en Xicalango una población a la que llamó con ese –ya monótono– nombre). Dos años después llegan las primeras humildes misiones franciscanas, y con su bondad cristiana instauran la paz duradera a la que no pudieron someternos las armas europeas,

En los puntos de la Capitulación que hizo Montejo con la Corona el 8 de diciembre de 1526, esta le concedía los cargos vitalicios de Gobernador y Capitán General con renta de 250 mil maravedíes anuales, el cargo de Alguacil mayor y el título de Adelantado. 14

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champotón / Campeche

logrando el presentido encuentro, la fusión de las dos culturas. A principios de 1533 una amplia extensión de Yucatán, Campeche y Quintana Roo se hallaba indudablemente bajo el dominio español, de hecho o técnicamente. Por esas fechas Montejo El Mozo les ordenó a sus lugartenientes que avanzaran hacia Champotón y establecieran una base, desde donde se pudiera eventualmente expansionar la conquista de Yucatán. El nuevo establecimiento debía llamarse San Pedro, porque su erección equivalía a una transferencia de la población de ese nombre, desde su sitio en el Usumacinta, a Champotón. Después de varios años de ataques y abandono de la conquista de Yucatán, los nuevos elementos llegaron a Champotón a mediados del año de 1537 y seguidamente, Francisco de Montejo El Mozo fundó la población de San Pedro de Champotón. “…Este lugar asciende de categoría civil creándose un Ayuntamiento: elige Alcalde, nombra Regidores y oficiales públicos y ejerce señorío y dominio comarcano. Se denomina Villa de San Pedro de Champotón. Sostiene guerras con los mayas que, como antes y en ese mismo tiempo, han vuelto a la rebelión contra la España armada, en todo lo cual, Champotón, alberga, alienta, cristaliza y fomenta una hazaña genial de invención y una renovación social…”15

Montejo

El Sobrino y sus oficiales reorganizaron el gobierno municipal de San Pedro, designando nuevos alcaldes y regidores, y cambiando el nombre de la población por el de Salamanca de Champotón, en un intento de crear estabilidad.

Batalla de la costa de la Mala Pelea.

Posteriormente Montejo El Sobrino y sus oficiales reorganizaron el gobierno municipal de San Pedro, designando nuevos alcaldes y regidores, y cambiando el nombre de la población por el de Salamanca16 de Champotón, en un intento de

crear estabilidad, que tanto necesitaba para asegurar la existencia de esa avanzada, hasta que su primo pudiera, a la larga, avanzar desde Tabasco en gran escala. Tal paso, intentado más para dar prestigio a la población que otra cosa, nada

Joaquín Lanz Trueba. Champotón, prócer de la conquista. Revista Ah-Kin-Pech. Diciembre de 1940. Ocho lugares fueron bautizados para recordar el nombre de Salamanca, en Castilla la Vieja, ciudad donde nació en 1473 don Francisco de Montejo y León… y no perduró en ninguno: Salamanca 1. Xelhá, 1527 (fundada por El Adelantado); Salamanca 2. Xamanhá, 1528 (Alonso de Ávila); Salamanca 3. Xicalango, 1529 (los dos Montejos: padre e hijo); Salamanca 4. Acalán o Itzamcanac, 1530 (Alonso de Ávila); Salamanca 5. Campeche, 1531 (Francisco de Montejo); Salamanca 6. Champotón, 1537 (Montejo, El Sobrino); Salamanca 7. 1542. (Melchor Tamayo Pacheco), y Salamanca 8 fundada en 1545 en Bacalar. Padre e hijo fracasaron en establecer otra Salamanca en el asiento de Chichén Itzá en 1533. “…Parece –dice Molina Solís– que una fatalidad persiguió a Montejo en su propósito de conservar en Yucatán el nombre de su ciudad natal, pues de las distintas villas que fundó con su nombre, ninguna pasó a la posteridad, y en vano se buscará hoy en Yucatán una población que lo traiga a la memoria…” (Vueltas que da la vida: la principal avenida de la ciudad de Mérida fue bautizada inicialmente como Paseo de Montejo, en 1938 le cambiaron el nombre original por el de Nachi Cocom… y posteriormente el pueblo le enmendó la designación anterior regresando al original de Paseo de Montejo, nombre que lleva en la actualidad). 15

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Cronista: Tomás Arnábar Gunam

hizo para solucionar las dificultades fundamentales, porque en todo caso sólo fuertes refuerzos podían traer verdaderos resultados. Se hallaba ansioso Montejo El Mozo de comenzar la verdadera conquista, entusiasmo compartido por sus oficiales y soldados. Pronto envió a su primo con cerca de 30 hombres para establecer un campamento en

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la población de Campeche, donde sabía que los españoles serían bien recibidos. El puerto y la situación estratégica de Campeche habían de servirle, como lo habían servido a su padre. Probablemente ya había recibido Montejo El Mozo los refuerzos de Tabasco, y entonces abandonó Champotón y fue a Campeche con todos sus soldados. Este movimiento,

el verdadero comienzo de la conquista final de la Península, tuvo lugar a fines de 1540. En su posterior ocupación de Yucatán, con respecto a la pronta sumisión de Ceh Pech y Ah Kim Chel, fray Diego de Landa observa: “…fue dichoso en no ser señores de aquella tierra los Couoh de Champotón, que siempre fueron de más coraje que los Cheles…”17 •

Landa, H 1941, pág. 50.

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Chiapas y Guatemala CRONISTA: Fernán Pavía Farrera

Chiapas

GOLFO DE MÉXICO CAMPECHE TABASCO Villahermosa

TABASCO

Macuspana

VERACRUZ

Palenque

guatemala

Tenosique

Petén Ocosingo Tuxtla San Cristóbal Gutiérrez de las Casas Cintalapa

CHIAPAS

Comitán de Domínguez

Tonalá

OCÉANO PACÍFICO

Quiché Huehuetenango Motozintla de Mendoza

Tapachula

GUATEMALA San Marcos Quezaltenango

Guatemala

Santa Rosa

BELICE


CHIAPAS Y GUATEMALA

P

artiendo de un concepto definitorio, cronista es quien da constancia de lo que ve, oye, huele, degusta y palpa; si se adicionan razonamientos y comentarios se hace historia. En algún momento todos somos cronistas porque comunicamos oralmente lo captado por los sentidos, pero lo verbalizado se pierde si no se plasma y para ello se acude a múltiples maneras de expresividad.

El cronista, para ser reconocido en la sociedad, no debe limitarse a relatar fielmente el suceso; debe estar apoyado culturalmente en crónicas de quienes le han precedido y por lo tanto, debe saber leer lo que aparece en las diversas formas de crónica que existen. Así se alcanza la idea de que las llamadas pinturas rupestres al igual que monumentos, monolitos, piezas arqueológicas, códices, tradiciones y artesanías, no son sino crónicas que por lo general no hemos sido capacitados para leerlas. Leyendo uno de los códices prehispánicos denominado Matrícula de Tributos1 , se descubren treinta y dos crónicas que relatan la existencia prehispánica de por lo menos 335 lugares con asentamientos humanos y que el virrey Antonio de Mendoza categorizó como pueblos2. La antigüedad de esos asentamientos en lo que son Chiapas y Guatemala sólo ha sido mitológica, pero los que saben leer piedras y utensilios les van fijando fechas. Así, la crónica será crisol de disciplinas como arqueología, historia, antropología, etnología, escultura, pintura, geografía y estadística. Los cronistas mecsicatl no emplearon caracteres alfabéticos; su forma de escribir era dibujando o esculpiendo fenómenos de la naturaleza, fechas, lugares, sucesos, cantidades, personas,

animales, bebidas, montañas, ríos, puentes, árboles, minería, agricultura y manualidades.

Desarrollo

Ejemplo de lo teorizado es la lámina 1 de esa Matrícula o registro tributario atribuido a Moctezuma Xocoyotltzin, tlatoani mecsica entre 1503 y 1520, aclarando que no siempre lo leído por consagrados investigadores es de total certeza. El desconocido tlacuiloani autor de esa lámina 1 no dice qué asentamientos humanos tributaban; sólo dice que cuando los mecsicatl conocieron la erupción de un volcán, popoca-tepetl, su dominio territorial fue delimitado por una cueva con mano de advertencia, oztoc-maitl y otras dos montañas, que en el transcurso de siglos han perdido características definitorias. Al cronista que ya ha leído, le queda el compromiso de buscar el año de la erupción y la identificación de las dos montañas, por lo que se verá en la necesidad de acudir a otras fuentes de confiable credibilidad. La conclusión que de la lámina 1 deja el tlacuiloani es que sin noticias tributarias, no pertenece, ni debe permanecer en la Matrícula de Tributos. Otro cronista prehispánico se muestra con delineo diferente en la lámina 2. Con trazo vertical sobre otro

horizontal, dice que existen cuatro áreas o regiones colindantes entre sí, identificables como xocotl-nochtli-eztli-co, venir a las tunas rojas, y que en un lugar adjunto está construida una represa con vertiente interior y una mano puede levantar la compuerta para dar paso al agua retenida, atzaqua-pan. Continúa la crónica prehispánica diciendo que la tercera región colindante está caracterizada por rocas volcánicas y frutales de cierto zapote, teçontli-tzapotl y que el cuarto lugar es un lago de lecho rocoso con dos populosos asentamientos humanos, atl-tlantli. Agrega el tlacuiloani que en la primera región existe una mansión-guarnición relacionada con dos personajes y una cabeza de águila: el de la serpiente en la frente es iz-coatl, aquí serpiente; el águila con dos dobles círculos es quautli-temo, águila que desciende y un adulto de menor presencia. Pero el cronista lector duda o no comprende, por lo que inquiere al tlacuiloani sobre el significado de ese conjunto y la respuesta es sorprendente: Desde la mansión-guarnición habitada por quauitl-temo-tzin, el águila que desciende para ser amado y respetado, serán señoreados los cuatro lugares. El doble círculo que lleva el águila significa que su origen viene de dos líneas reales, auiçotzin de tetl-nochtli-pan y tlilli-capani-tzin, princesa

Historia de México. Tomo 3. Salvat Mexicana de Ediciones, S.A. de C.V. México. 1985 Colección de Mendoza o Códice Mendocino. Facsímile fototípico dispuesto por don Francisco del Paso y Troncoso, del original que se conserva en la Biblioteca Bodleiana de Oxford, Inglaterra. Anotaciones y comentarios por Jesús Galindo y Villa. Editorial Innovación, S. A. México. Sin fecha.

1

2

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Cronista: Fernán Pavía Farrera

Colección de Mendoza. Lámina 15verso. Dominio de Moctezuma Xocoyotltzin

hija de moquiuitzin, de xalli-tetl-olloco. El adulto de menor presencia actuaría a manera de regente hasta que el joven águila, por méritos demostrados,

alcance a ser consagrado tlatoani. Finalmente el tlacuiloani concluye que la crónica 2 no contiene tributos, que fue plasmada por disposición de auiçotzin

al nacimiento de Cuauhtémoc y que sólo relata dominio o sometimiento. El cronista que leyendo ha traído lo pasado al presente, comprende que de las cuatro regiones, la primera actualmente corresponde al Soconusco histórico. La guarnición, jefe guerrero y la represa, es la que existe en el área arqueológica chiapaneca que lingüísticamente corrompida es llamada Izapa3. La tercera, Zapotitlán-Zapatullan corresponde a Suchitepeques de Guatemala y la cuarta al lago Atitlán, también en Guatemala, donde el representante personal o embajador, atl-titlantli y su guarnición, evitan rebeliones. El cronista también duda sobre la relación de iz-coatl-tzin con quautli-temo-tzin y se ve en la obligación de buscar entre incontables crónicas consideradas como códices coloniales, hasta dar con la Ordenanza del señor Cuauhtémoc 2000 Valle-Tena4, que lleva contundente crónica traducida del náhuatl: Así lo dejaron repartido Cuauhtlaohuatzin e Itzcohuatzin, para que nadie renueve los linderos. Y que nadie se engañe sobre nuestra ciudad de Tlatelolco, porque se cumplirá la palabra que yo deje y no en vano legaré la antigua palabra señorial que nos dejaron los nobles; porque yo conservo el original que se hizo y se acatará en todas partes. Por eso les hemos mostrado a los chichimecas laguneros cómo es la pintura, para que la guarden y si alguna vez la buscaren, que enseguida puedan declarar cómo he señalado los linderos del lago. Así se hizo en mi presencia hace tiempo y al respecto esto dejo dicho, yo Cuauhtemoctzin, gran señor de Tlatelolco, para los que en el futuro nacieren y gobernaren la ciudad. Y sobre esto ellos dirán lo mismo que yo dejo dicho y mis nobles cuauhtlatoque. Se hizo ante mí: Xocóyotl Cuauhtemoctzin tlacateuctli.

3 Lowe, Gareth W., Lee, Thomas A., Martínez Espinosa, Eduardo. Izapa: An Introduction to the Ruins and Monuments. Papers of the New World Archaeological Foundation. Birgham Young University. Provo, Utah. 1982. 4 Valle, Perla. Tena, Rafael (traducción y paleografía). Ordenanza del señor Cuauhtémoc. Gobierno del Distrito Federal. México, 2000.

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CHIAPAS Y GUATEMALA

El cronista trata de leer la lámina 3 de la Matrícula, pero sólo ve un fragmento donde participan cuatro personajes con los ojos abiertos, entendiendo que están vivos; dos para una roca con fruto de nopal, tetl-nochtli-pan, y los otros dos para una loma arenosa, xalli-tetl-olloco. Fragmentos de vestidura y rodelas es lo restante. No hay más opción que leer las características de los personajes. Dice el tlacuiloani que los cuatro portan copilli, o sea la pieza que a manera de corona llevan sujetada hacia atrás, a los cabellos, pero los dos de arriba son tlatoani y los de abajo serán sucesores. Uno de ellos muestra en la frente la serpiente de obsidiana, itztli-coatl; otro al que le escurre agua del rostro, axacayatl; el tercero, águila con voz o mando, quautlatoa, y el cuarto, pavo mexicano, moquiuitzin. El fragmento no dice mas que los cuatro personajes se reunieron, pero probablemente para intercambio de opiniones y concretar algún acuerdo. Pero el cronista ya leyó completa la Ordenanza del señor Cuauhtémoc y nuevamente se sorprende con la parte alusiva: Así con mi autoridad, yo que soy el señor Cuauhtlatohuatzin y mis nobles cuauhtlatoque les dejamos la palabra que nos dejaron dicha los antiguos, cuando los cuauhtlatoque fueron a encontrarse en medio del lago, cuando compraron canoas. Entonces dijeron los tenochcas mexicas: “Permanezcamos juntos y donde nos dividieron los carrizales, allí trabajaremos”. Allá lo decidieron Cuauhtlatoahuatzin e Itzcohuatzin, quienes se repartieron por mitad en el Tepetzintli, donde dejaron su palabra como prenda. Allí impusieron a los señores tetzcocas que aceptaran sus linderos con los tlatelolcas laguneros, cuando se apoderaron del lago; por eso en la pintura aparece Cuauhzontecómatl en 5

Matrícula de Tributos. Lámina 1.

El cronista

no consigue antecedentes de Cuauhtlatohuatzin, pero recuerda que en las crónicas del virrey Antonio de Mendoza se consigna que Itzcohuatzin gobernó desde tecpatl-1 (1428) a tecpatl-13 (1440). Tlatelolco, según lo dejaron los antiguos. Y para que no se pierda lo dejo dicho yo, Cuauhtemoctzin, junto con mis nobles; así allá se verá cómo obtuvieron tierras hace tiempo los antiguos. La pintura se hace por mi poder y en mi presencia, yo que soy el noble señor Cuauhtemoctzin, la pintura antigua que dejo a los chichimecas laguneros; el 12 del mes de septiembre se vio y cotejó la antigua pintura, en el año de 1523. Y nosotros la hemos renovado y repuesto, para que no se pierda la palabra de los antiguos, la pintura que ellos dejaron hace tiempo. Se cumplió su encargo cuando dejaron dicho: “Nadie traspasará los linderos en ningún tiempo, así estará siempre

Colección de Mendoza o Códice Mendocino. Lámina 5-verso

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nuestra ciudad, pues por nadie se vio ni se cotejó.” Así registraron su propiedad sobre el lago nuestros antiguos padres y abuelos, cuando obtuvieron tierras aquí en Tlatelolco. El cronista no consigue antecedentes de Cuauhtlatohuatzin, pero recuerda que en las crónicas del virrey Antonio de Mendoza5 se consigna que Itzcohuatzin gobernó desde tecpatl-1 (1428) a tecpatl-13 (1440), dando por confirmado que antes de esa última fecha fue cuando los antiguos padres y abuelos de los tlatelolcas obtuvieron tierras. El cronista continúa leyendo la cuarta y sucesivas láminas con cierto grado de dificultad; así se va enterando de


Cronista: Fernán Pavía Farrera

numerosos lugares, muchos de los cuales aún existen en el oriente, cercano norte, poniente y sur de la República y va encontrando símbolos que representan cuantificación equivalente a veinte, cuatrocientos y ocho mil unidades, para la considerable variedad de tributos de origen mineral, vegetal y animal, entre los que predominan granos básicos de alimentación, tejidos y atuendos de carácter militar. Desde esa lámina 4 en adelante, todas muestran tributos y el tlacuiloani es otro, dando a entender que es el verdadero registro tributario elaborado por disposición del xocoyotl-tzin. Continúa el cronista lector pasando láminas hasta alcanzar la número 25, en la que a primera vista está escrito nuevamente xocotl-nochtli-eztli-co. Curiosamente esta lámina presenta casi en su totalidad, dos columnas con la misma cantidad y variedad de tributos y es en la parte superior de cada una donde puede leer la explicación: ochpaniztli y tlacaxipeualiztli. Para saber el significado tendrá que acudir al historiador Bernardino de Sahagún6 y entenderá que los tributos se entregaban en ochpaniztli, mes once del calendario mecsica7 dedicado a limpiar los caminos y tlacaxipeualiztli8, tiempo dedicado a fiestas para xipe, protector de orfebres, en que los señores desollaban a ladrones y practicaban ejercicios militares. En cada columna lee: un collar de chalchihuitl; 1200 atados de plumas azules, rojas y amarillas; 400 atados de plumas verdes; cuatrocientos atados de plumas verdes, grandes, preciosas; un canuto con tapadera para conservar

Matrícula de Tributos. Lámina 2.

aromatizantes; 80 pájaros disecados; 100 fardos de cacao; veinte pieles de ocelote y una olla de barro de base plana, para hervir agua. El cronista medita sobre los tributos y deduce que las ollas tienen relación con el cacao, para la preparación del chocolate y lo confirma leyendo que un vaso de barro sirve para conservar la pasta de cacao y 400 de cintura para consumirlo. Continuando la lectura, se encuentran dos grupos de cuatro sitios cada uno; en el primero van xocotl-nochtli-eztli-co, ayotl, acatl-petlatl y ueuetl; en el segundo coyonqui, maitl-pashtli-tepetl, maçatl-tlantli y uitz-tlantli. El cronista puede leer que estos grupos han sido creados, a manera de fundación, por Moctezuma Xocoyotltzin,

considerado como reformador de las costumbres y de la administración tributaria. Se delimitaron las actuales poblaciones Soconusco, Ayutla, Acapetahua, Huehuetán, Mapastepec, Mazatán, Huixtla, pero Coyonqui ha desaparecido y sus vestigios pueden encontrarse en otros investigadores9. Consecuentemente, la fundación de estos pueblos debe fijarse después de 1503 y antes de 1520. Queda por aclarar que Ayutla estuvo y está situada en la margen izquierda del río Suchiate y por un tratado de límites del 27 de septiembre de 1882 pertenece a la república de Guatemala, con el nombre Tecún Umán. Al comprender el sentido integral de esta lámina 25, el cronista se ha enterado que la disposición del tlatoani auiçotzin para que su postrer hijo quautli-temo-tzin señoreara, no fue cumplida, debido a esas transformaciones administrativas y tributarias implantadas, como son los ocho asentamientos fundados y que actualmente existen en la zona costera de Chiapas y Guatemala. Como se lee en la lámina 25, las tributaciones bianuales de la región fueron bastante gravosas para los calpulpan10 fundados, que dejaron de ser solamente dominios o señoríos. En efecto, fue tan drástica la reforma de Moctezuma, que suprimió la presencia de representantes administrativos y militares en regiones tan distantes de Tenochtitlan, dejando la responsabilidad del cumplimiento tributario a caciques locales, bajo amenaza de arrasamiento, como escribió Bernal Díaz del Castillo11.

Sahagún, Fray Bernardino de. Historia general de las cosas de la Nueva España. Editorial Porrúa, S. A. México. 1979. Agosto 21 a 9 de septiembre. 8 Febrero 22 a 13 de marzo. 9 Voorhies, Bárbara. La economía del Antiguo Soconusco, Chiapas. Universidad Nacional Autónoma de México. Universidad Autónoma de Chiapas. México 1991. P 131. Límites aproximados de las entidades políticas propuestas del período Postclásico Tardío en el Soconusco. Coyoacan estuvo situado cerca de la desembocadura del río Cahuacan en el estado de Chiapas. 10 Casa grande o población, calpulpan. 11 Díaz del Castillo, Bernal. ...verdadera y notable relación. Códice autográfico 1586. Edición facsimilar. Gobierno del Estado de Chiapas. Miguel Ángel Porrúa, Librero-editor. Cap. XXXVIII. México. 1992. 6 7

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CHIAPAS Y GUATEMALA

Ordenanza del señor Cuauhtémoc. Lámina 11. Itzcouatzin.

En documento

mestizo aparece que el rey Hunahpu 3° es quien había ordenado sembrar algodón en teçontli-tzapotl.

Adelantando más láminas con lugares y tributos, el cronista nuevamente se sorprende al leer en la penúltima lámina, dos dibujos anteriormente conocidos, pero ya tributarios, con 400 fardos de bellotas de algodón por tres veces y 400 por cinco veces, entre tilmas finas, bragas y sábanas blancas. Los tributarios son de atl-titlan y teçontli-tzapotl; al haber sido plasmados por

diferente tlacuiloani muestran variantes. Por eso atl-titlan con cuatro dientes y encía en su interior, está diciendo que cuatro etnias diferentes asentaban: quiché, kaqchikel, zutuhil y mam. En documento mestizo aparece que el rey Hunahpu 3° es quien había ordenado sembrar algodón en teçontli-tzapotl. Al concluir la lectura de las crónicas prehispánicas tributarias, en la

mente del cronista quedan muchas interrogantes sobre la fundación de otros pueblos prehispánicos y para tener respuestas confiables, resuelve acudir a informaciones mestizas, reconociendo que el primer cronista de la conquista de la que sería Nueva España, fue el capitán Hernán Cortés con sus Cartas12 enviadas al rey Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico. En la que va fechada octubre 15 de 1524 dice: …hacia donde Pedrarias Dávila, gobernador de vuestra alteza, doscientas leguas de esta gran ciudad de Temixtitan, a unas ciudades de que muchos días había que yo tengo noticia, que se llaman Uclaclan y Guatemala, y están de esta provincia de Soconusco otras sesenta leguas… Después acá he sido informado de ciertos españoles que yo tengo en la provincia de Soconusco, cómo aquestas ciudades con sus provincias, y otra que se dice de Chiapa, que está cerca de ellas, no tienen aquella voluntad que primero mostraron y ofrecieron… Páginas adelante agrega: También dije cómo tenía cierta gente para enviar con Pedro de Alvarado a aquellas ciudades de Uclaclan y Guatemala, de que en los capítulos pasados he hecho mención, y a otras provincias de que tengo noticias, que están delante de ellas… La noticia confunde, porque en apariencia ya existían esos nombres de origen náhuatl, pero se duda, porque los asentamientos eran de lengua diferente. Por el momento, el cronista lector recuerda que Pedro de Alvarado envió una segunda crónica-carta13 a Cortés desde Utlatlan el 11 de abril de 1524, seis meses anteriores a la Carta de Cortés, antes de fundar la Villa de Santiago; sin embargo, al señalar esa fecha, también recuerda que Alvarado el referir sus

Cortés, Hernán. Cartas de relación. Editorial Porrúa, S. A. México 1992. Pp. 184 y 193 Fernández del Castillo, Francisco. Don Pedro de Alvarado. Antigua Librería Robredo. Ediciones de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística. México. 1945

12 13

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Cronista: Fernán Pavía Farrera

Matrícula de Tributos. Lámina 25. Ocho tributarios en la costa Chiapas-Guatemala.

Matrícula de Tributos. 12 lugares tributarios.

batallas, acude a corrompidos nombres de lengua náhuatl, como son: Aticpar, Tacuilila, Nacendelan, Pazaco, Mopicalco, Tacuxcalco, Miaguaclan, Caxcaclan, Atehuan, Chalatenango, Quezaltepeque, Coatepeque, Cojutepeque, Ilopango, Usulutan, Choluteca, Ocotepeque, Siguatepeque, Jinotepec, Ometepec. 14

Conclusiones

Con las observaciones a la prueba documental Matrícula de Tributos, se pueden aceptar por lo menos dos invasiones masivas de náhuatl-hablantes, como solución para conocer la fundación de pueblos en Chiapas y Guatemala; de la primera quedan asentamientos

de pipiles desde tiempos de Ahuitzótl; de la segunda los sitios nominados por Moctezuma Xocoyotltzin. Una tercera invasión por los tlaxcaltecas y mexicanos que acompañaron a Pedro de Alvarado. Algo de la abundante toponimia náhuatl en Chiapas y Guatemala, así como los originales nombres considerándolos como fundaciones, se leen en el también documento mestizo Popol-Vuj14 , versión de Adrián Recinos: Llegaron a Gumarcaah que significa cañas podridas y los de la quinta generación de hombres hicieron sus casas y construyeron el templo de Dios en el centro de la parte alta. Como eran tantos... se dividieron y se dispusieron en veinticuatro Casas Grandes, como estaba cuando fue bendecida por el Señor Obispo Marroquín… donde hoy está Santa Cruz del Quiché… Utatlán llamaron los mexicanos a Gumarcaah, lugar de cañaverales. Se formaron nueve familias con los nueve señores de Cavec, nueve con los

Recinos, Adrián. Popol Vuh. Las antiguas historias del Quiché. Lecturas Mexicanas. Fondo de Cultura Económica. México-S.E.P. 1984. Fundación de Ciudades en México | 61


CHIAPAS Y GUATEMALA

señores de Nihaib, cuatro de los señores Ahau-Quiché y dos con los señores de Zaquic: así existieron veinticuatro Casas Grandes y construyeron de cal y canto la ciudad de los barrancos… La división de los campos por naciones vecinas, fueron: La patria de los Cakchiquel, Chuvilá, en las ortigas, que los mexicanos llamaron Chichicastenango, fortificación con ortigas. Los de Rabinal, nombre que actualmente existe. Pamacá, llamada por los mexicanos Tzacualpichia; pajarillo y mojar con agua esparcida… actual Zacualpa. La nación Caoqué, donde se hallan los actuales Santa María y Santiago Cauqué. Zaccabahá, actualmente San Andrés Saccabajá. Zacaleu, tierra blanca, cercana al náhuatl Hueuetenango, anteriormente llamada Chinajbul. Chuvi-Miquiná, llamada por los mexicanos Totonicapán; agua caliente. Xelahú, antigua Culahá de los Mam, cercana a Quezaltenango; quetzalli, pluma larga, hermosa, verde; tename, fortificación; venir a, co. Chuva-zac, frente los que de habla náhuatl le llamaron momoztli-tename-co, venir al adoratorio fortificado en la encrucijada. Tzolohché, el sauco, actualmente Santa María Chiquimula,

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Ordenanza del señor Cuauhtémoc. Lámina 12recto. Quauhtemoctzi tlacateuhtli de xalli-tetl-olloco.

chicuei-moloni, ocho manantiales. No fue poco lo que hicieron, ni fueron pocos los pueblos que conquistaron. Muchas ramas de los pueblos vinieron a pagar tributos al Quiché; llenos de dolor llegaron a entregarlo. Sin embargo, su poder no creció rápidamente. Gucumatz fue quien dio

principio al engrandecimiento del reino. Así fue el principio de su engrandecimiento y del engrandecimiento del Quiché. El cronista que penetra al pasado y lo hace presente, queda comprometido a continuar leyendo crónicas dejadas por quienes le han precedido. •


Chiconcuac Estado de México

CRONISTA: Martha Ortega Cantabrana

chiconcuac

QUERÉTARO Pachuca

HIDALGO Tizayuca

Tepotzotlán Teotihuacán

CHICONCUAC MICHOACÁN

Naucalpan de Juárez

Toluca

Texcoco

Ciudad de México

Valle de Bravo

Ixtapan de la Sal

GUERRERO

Cuernavaca

MORELOS


Chiconcuac / Estado de México

H

ablar de Chiconcuac, Estado de México, no es sólo conversar acerca de un pueblo, es conocer una forma de vida. Hasta mediados del siglo XX, fuimos un pueblo dedicado al tejido de cobijas en telar y suéteres de lana tejidos a mano. Hoy en día somos “La plaza textil más grande en Latinoamérica”, un municipio joven y vanguardista poseedor de un importante patrimonio cultural y económico, que a través de nuestras tradiciones y costumbres, evoluciona en el tiempo.

La autenticidad de los pueblos se certifica por su pasado fundacional y el apego a su sentido de pertenencia y orgullo de identidad. Sin lo anterior no existe arraigo, tradición, folclor que se apropie de la comunidad y le dé sentido a la ciudad o municipio… de ahí la importancia de saber de dónde venimos, cómo somos y qué producimos. Chiconcuac, municipio mexiquense de 45 mil habitantes, ha alcanzado fama internacional por su artesanía del tejido de la lana, en la que encontramos sarapes, tapetes, suéteres, bufandas, guantes y otras prendas de vestir de gran calidad y diseños autóctonos. La inmensa fama nacional e internacional a través de su industria textil, ha determinado su desarrollo creciente, beneficiando al municipio y a pueblos conurbados así como también a otros estados de la República, que han hecho de Chiconcuac el centro distribuidor de sus productos, entre ellos Aguascalientes, Guanajuato, Hidalgo, Oaxaca y Tlaxcala, por nombrar algunos. Chiconcuac, cuyo significado en náhuatl es “en siete serpientes”, está situado en el paralelo 19o20´de latitud N y 98o50´ de latitud O del meridiano de Greenwich. La altitud del municipio fluctúa entre los 2,115 y los 2,254 m sobre el nivel del mar. Se localiza al nororiente del Valle de México y a las márgenes del ex

64 | Fundación de Ciudades en México

palacio Municipal.

lago de Texcoco; limita al norte con los municipios de Atenco y Chiautla; al este, con Chiautla y Texcoco; al oeste con Atenco, y al sur con Texcoco. La superficie total del municipio es de 11.5 kilómetros cuadrados, de los cuales 5.1 son de uso agrícola y 4.9 de asentamiento humano. Los primeros antecedentes fundacionales de Chiconcuac datan de los siglos XI y XII de nuestra era, al paso de otomíes y toltecas por el valle y somontano texcocano… lugar donde se

encuentra el municipio de Chiconcuac. La fundación de Chiconcuac se cita en el año 1000 a la llegada de los chichimecas al mando de Xólotl; venía del septentrión mesoamericano, y a su paso por la zona huasteca del Golfo, tomó por esposa a Tamiyau con quien funda Tenayuca, en el actual municipio mexiquense de Tlalneplantla. Durante el gobierno del cuarto señor de la Casa Real de Texcoco de nombre Quinatzin Tlaltecatzin, llegan a Texcoco los tlailotlaques, quienes se quedan a vivir en Texcoco y una parte de ellos pasa a Chiconcuac, fundando el barrio de Tlalyotlacan, hoy Santa María Chiconcuac. A la muerte de Xólotl gobierna su hijo Nopaltzin, quien marca el territorio del chichimecatlalli o tierra de chichimecas, área donde se funda Chiconcuac a principios del siglo XI; años después, en el siglo XIV, Chiconcuac es un calpulli de Chiautla dentro de la circunscripción territorial del señorío de Texcoco gobernado por Nezahualcóyotl entre 1430 y 1472. Los primeros españoles que llegaron a la zona lacustre del lago de Texcoco y los indígenas acolhuas que ya habitaban el lugar, acrisolaron el mestizaje de este municipio. Es precisamente en esta época, entre 1535 y 1540, cuando los franciscanos y operarios españoles de obrajes enseñan a los


Cronista: Martha Ortega Cantabrana

Artesanía de lana en telar de pie.

Con la riqueza

acumulada, fruto de la producción agrícola y caballar de la hacienda de Santa Cruz Prado Alegre (Arojo) localizada en Chiconcuac, el año de 1771 pagó 10 mil pesos al Rey de España para quedar exento del pago de “impuesto de lanzas”.

habitantes indígenas de Chiconcuac a trabajar la lana del borrego, dando inicio a la industria artesanal de la lana que hasta la fecha es el sostén económico del municipio. Uno de los primeros españoles que habitó Chiconcuac fue Hernando Núñez, a quien se le otorgan por “merced real”, dos caballerías de tierra en el territorio de la República de Indios de Chiconcuac el 18 de septiembre de 1597; esas tierras son actualmente el terreno que ocupa el panteón municipal, en donde se encontraba

la hacienda de Santa Cruz de Prado Alegre, alias Araujo, y comúnmente llamada por los naturales de Chiconcuac, Arojo. Esta hacienda fue propiedad, en el siglo XVIII, de don Francisco Marcelo Pablo Fernández de Tejeda Arteaga Mexía y Vera, primer Marqués de Prado Alegre, criollo que nació en la Ciudad de México el 25 de enero de 1703. Para el año 1770 prestaba sus servicios en el ejército realista acantonado en la Ciudad de México con el grado de capitán de Infantería.

Su estamento social era linajudo y de abolengo; pertenecía a una de las familias más ricas de la Nueva España. Así lo muestra el que fuera “familiar de la Santa Inquisición”, regidor y después alcalde de la Ciudad de México; cofrade de Nuestra Señora de Balbanera y Caballero de la Orden de Calatrava y de Santiago. Con la riqueza acumulada, fruto de la producción agrícola y caballar de la hacienda de Santa Cruz Prado Alegre (Arojo) localizada en Chiconcuac, el año de 1771 pagó 10 mil pesos al Rey de España para quedar exento del pago de “impuesto de lanzas”, el cual consistía en proporcionar “soldados armados al rey” en las guerras de conquista que España sostenía. Se pagaba una suma monetaria anual de 531 pesos de oro que incluía el 18 por ciento del impuesto de escolta. En 1772 solicitó y se le concedió el “mayorazgo de su propiedad urbana y rural”; su casa solariega de la Ciudad de México, localizada en la tercera calle de San Francisco esquina con Espíritu Santo, junto con su hacienda de Santa Cruz de Prado Alegre de Chiconcuac, estaban valuadas en $110,000.00. Con este mayorazgo recibió el título de marqués de Prado Alegre. En el año de 1778 se hizo el avalúo de la hacienda Araujo de Chiconcuac, que determinó un valor de $17,271.00. El marqués se casó con Josefa Isabel de Luna Sarmiento Valladares y Arista, el 4 de diciembre de 1729; con esta unión, años después sería titulada como primera marquesa de Prado Alegre; era originaria de Castilla la Vieja, donde nació el 15 de julio de 1704. La hija de ambos, María Francisca Pablo Fernández de Tejeda Luna y Sarmiento, nació en México el 30 de diciembre de 1730. A la muerte de su padre recibe el título de segunda marquesa de Prado Alegre. El 19 de julio de 1777, su esposo José Julián Fundación de Ciudades en México | 65


Chiconcuac / Estado de México

Rodríguez de Pedroso García Arellano recibió el título de segundo marqués consorte de Prado Alegre. De este pasado nobiliario pervive como testigo la residencia de los Prado Alegre en la Ciudad de México, en la calle de San Francisco, a unos pasos del templo de La Profesa. Esta residencia competía con todas las que se localizaban en la calle más elegante de la Ciudad de México: 1ª., 2ª. y 3ª. de San Francisco. Cercanas a esta residencia de los Prado Alegre se encontraban la del conde de Álamo; la del rico minero de Taxco, José de la Borda, y la del conde de Valparaíso, casa que a principios del siglo XIX perteneció al emperador Agustín de Iturbide, y que actualmente es propiedad de la Fundación Cultural BANAMEX. La residencia del marqués de Prado Alegre era una de las más ostentosas de la Ciudad de México: se gastaron 37 mil pesos de aquel tiempo únicamente en amueblarla. En este año 2015, la casa se encuentra ocupada en su planta baja por un restaurante de comida rápida de nombre Mc Donalds, los laboratorios clínicos La Diana, la droguería El Fénix, una farmacia de genéricos y en la planta alta funciona una academia de baile que anuncia “clases de salsa” impartidas por el maestro José Luis García. Del marquesado de Prado Alegre, que usufructuaba su riqueza de la hacienda de Arojo en Chiconcuac, sólo queda el recuerdo y un escudo de armas labrado en piedra sobre la puerta principal de la residencia, que en la parte inferior dice “Pasaje Pimentel”, en la esquina dos placas con los antiguos nombres de las calles: “Tercera calle de San Francisco” y “Calle del Espíritu Santo” (hoy Madero y Motolinía), y una placa de talavera poblana con la siguiente leyenda: “Esta fue la casa del Marqués de Prado Alegre edificada hacia el primer tercio del siglo XVIII – 1725”. 66 | Fundación de Ciudades en México

FÁbrica de tapetes de lujo para hoteles 5 estrellas.

La residencia

del marqués de Prado Alegre era una de las más ostentosas de la Ciudad de México: se gastaron 37 mil pesos de aquel tiempo únicamente en amueblarla. Se convierte en municipio

En la década de los sesenta del siglo XIX, Chiconcuac logra la categoría de municipio, después de una siesta colonial de 300 años, en los que se consolida como un pueblo “muy propio para trabajar la lana y sus habitantes son buenos operarios de obraje”. Varios chiconcuaquenses eran trapicheros en el obraje del virrey Antonio de Mendoza que se encontraba en la ciudad de Texcoco. Se designaban trapicheros a los artesanos que asistían al obraje a recibir lana en pequeñas cantidades

para trabajar en su casa y entregar el producto terminado; de esta forma había producción fuera del obraje sin que se ocupara espacio, mismo que no se tenía, ahorrándose los mayordomos gastos de comida y lugar en dónde dormir. Así, había trapicheros de Chiconcuac, Atenco, Chiautla y barrios aledaños a Texcoco. Es importante señalar que en la primera década del siglo XIX, el estamento de gobierno en Chiconcuac descansaba en la figura de “República de Indios”, constituida por un


Cronista: Martha Ortega Cantabrana

gobernador, sus consejeros y alguacilillos, forma de gobierno que seguía usos y costumbres a la “usanza indígena del capullí prehispánico”, sin por esto desconocer la organización castellana de las alcaldías mayores y menores. En América, el municipio constituyó el cimiento de la conquista. Más aún, la conquista de México fue autorizada por un municipio, el de la Villa Rica de la Vera Cruz. En España, el municipio fue la base de la conquista de México y de todas las colonias americanas. El municipio se caracterizó, durante 300 años, por los siguientes hechos:

1.

Es la época de mayor control de los colonizadores debido a la venta de los cargos concejiles y las regidurías.

2.

Es la época en que el poder municipal resiente una pérdida de autoridad.

3.

La legislación trataba de unificar la existencia de municipios españoles e indígenas, siendo éstos “las repúblicas de indios”. A cambio, las tradiciones, usos y costumbres separaban la posible unificación entre españoles e indígenas.

Sería en la primera veintena del siglo XIX cuando el municipio en México se instaura con base en la Constitución de Cádiz, y por lo mismo con un principio de libertad y autonomía local, beneficiando con esto a las Repúblicas de Indios que cambian su estatus tradicional por la figura de “municipio gaditano”. Con motivo de la invasión de Francia a la península Ibérica en el año de 1808, los hombres libres de España y de las colonias americanas se reunieron en Cádiz para decidir su futuro, después de la renuncia de Fernando VII. ¿Qué sería de España sin el Rey? España y sus colonias quedaban en un acto de interregno, esto es, sin rey y por lo mismo, dejaba de ser reino y se convertía en república de facto… y si no había rey, la figura del virrey no existía. Entre los diputados mexicanos que asistieron a las Cortes de Cádiz (1812) fue determinante la actuación de José Miguel Ramos Arizpe, quien esgrimió el siguiente argumento: Hispaniarum et Indiarum Rex (“en España como en las Indias dependemos del Rey”). Cuando se pierde la autoridad del Rey, esta recae

Marilyn Monroe en Santa Mónica, California, luce un suéter de Chiconcuac, adquirido por ella en 1960.

4. 5.

Esta época se caracteriza también por la gran actividad colonizadora.

Por otro lado, es una etapa de reorganización política del municipio, no obstante resentido por las medidas centralizadoras, que le restaron el carácter democrático al presentarse la compra-venta de los cargos concejiles. Éste era el espíritu rector del municipio castellano implantado en estas tierras de la Nueva España en el siglo XVI, siendo el primero el de Veracruz en 1519.

Calzada de la Plaza de la Constitución frente a la parroquia de San Miguel. Fundación de Ciudades en México | 67


Chiconcuac / Estado de México

en el pueblo y por lo mismo promovieron que: “Si en España se fundaban municipios… lo mismo debía hacerse en las colonias españolas de América.” Argumento expuesto en la corte por Ramos Arizpe y aprobado por la mayoría. Así se crearon los municipios en México, entre ellos, el de Chiconcuac. Con base en el artículo 310 de la Constitución de Cádiz, para fundar un ayuntamiento o municipio se debería tener una población de mil habitantes, a lo que se agregaba: “que se acababa con la venta, como era costumbre, de alcaldías, regidurías y sindicaturas”, las que se ofrecían al mejor postor o eran hereditarias. Con las reformas gaditanas de 1812, que convirtieron la “monarquía absoluta en constitucionalista”, los naturales de las antiguas repúblicas de indios, como fue la de Chiconcuac, pasaron a constituirse en ayuntamientos; así lo registran las “actas de la diputación provincial” y de las autoridades virreinales de México. Los primeros días de septiembre de 1820 se realizó la sesión décima séptima de la Diputación Provincial de México presidida por el excelentísimo señor virrey conde del Venadito, gobernador, capitán general y jefe político superior de la Nueva España, y los señores intendente don Ramón Gutiérrez del Mazo; maestre Escuela Dignidad de la Santa Iglesia de Puebla, Dr. Francisco Pablo Vázquez; Dr. Antonio Manuel Couto, Juan Bautista Lobo, Lic. José Julián Daza, José Ignacio García Illueca y, excusándose de asistir, el coronel Pedro de Acevedo. Vistos varios expedientes, se remitieron para su estudio y aprobación a diferentes comisiones; “la petición de Chiconcuac para ser considerado municipio y dejar de ser república de indios” estaba firmada por José Antonio Vicuña, gobernador de la República de Indios de Chiconcuac. Dicho 68 | Fundación de Ciudades en México

Parroquia de San Miguel Chiconcuac.

expediente fue remitido al diputado provincial Lic. José Julián Daza. El 12 de septiembre de 1820 se aprobó la creación del municipio de Chiconcuac; el documento así lo expresa: “justificando con certificación del cura que el pueblo tiene mil ciento treinta y cinco almas… solicitan Ayuntamiento; en cuya inteligencia y de lo expuesto por el señor comisionado Daza, se acordó de conformidad que se instale el Ayuntamiento, a cuyo efecto se comunique orden al subdelegado (de Texcoco, donde está jurisdiccionada la república de indios de Chiconcuac) con la advertencia de que por ahora se limiten los naturales al territorio de que están en posesión”. Las otrora repúblicas de indios, después municipios, siguieron siendo gobernadas por antiguos caciques mandones, hasta la instauración de la República Federal de México en enero de 1824, año en que el presidente de México Guadalupe Victoria decretó la desaparición del 50 por ciento de los municipios gaditanos para mejor

circunscribir los nacientes estados de la república y así, en 1824, deja de existir el municipio de Chiconcuac, y hay que esperar mejores tiempos políticos, los que llegaron con la restauración de la República en 1868. Como dicho está, en 1824 Chiconcuac es anexado al municipio de Chiautla, por lo que deja de ser municipio a la creación de los Estados Unidos Mexicanos, bajo el gobierno de Guadalupe Victoria. Años después, en la década de los sesenta del siglo XIX, Chiconcuac renueva su intención de erigirse en municipio, gestión que se interrumpe a causa de la guerra contra el Imperio francés de 1862 a 1867. Serían los años de 1860 y 61 el escenario para acrisolar la idea de erigir el municipio de Chiconcuac a instancias de don Basilio Cantabrana, mestizo de origen vasco quien inició una cruzada social hasta lograr el municipio. Así fue que sin recursos y con la sola representatividad de los habitantes de Chiconcuac y el apoyo de algunos vecinos, inició los trámites


Cronista: Martha Ortega Cantabrana

Frente del Atrio Parroquial decorado con barroco texcocano.

ante la legislatura del estado para separarse del municipio de Chiautla, el que estaba constituido por “siete pueblos, diez barrios y dos ranchos”, en los años citados. En entrevista con la señorita Juana Cantabrana, de 84 años de edad (1984), me expresó: “…me platicaba mi abuelo Basilio Cantabrana, que la comisión encabezada por él… se iban caminando de Chiconcuac a Toluca para poner en manos de los diputados el proyecto petición para dejar de pertenecer a Chiautla y ser municipio... pero que al iniciarse la guerra contra los güeros de Maximiliano, como los caminos estaban llenos de soldados y guerrilleros que se confundían con ladrones,

suspendieron los trámites para esperar tiempos mejores”. A fines de 1867, principios de 1868, don Basilio Cantabrana reinició la gestión para separarse de Chiautla y reunir los requisitos que dieran forma a la petición y elevar su pueblo al rango de municipio. La asamblea presidida por don Basilio Cantabrana comisionó al ciudadano Doroteo Rojas para que levantara el censo de Chiconcuac, y así justificar más de mil habitantes para la creación del municipio. El 22 de abril de 1868 se terminó el censo, el que arrojó la cantidad de 1089 habitantes. Censo que nos informa datos interesantes, como, que el “90 por ciento de los

habitantes eran: lanilleros, cardadores, hilanderos y tejedores”, actividades que competen al ramo de la artesanía de la lana. En ese año sólo había cinco comerciantes, el de mayor movimiento económico era Juan León, originario de Texcoco y que se avecindó en Chiconcuac. Con el fin de reunir fondos para pagar los gastos de la comisión que iba a Toluca, se aprobó en asamblea del 3 de junio de 1868, la cooperación de un peso por cabeza de familia; bien lo señalaba Basilio Cantabrana “sin que para ello se crea que se á usado de la fuerza, y sí el consentimiento que se tiene para la prosperidad del pueblo”. Al término de la colecta, los habitantes de Chiconcuac constataron que con la cooperación y la decidida insistencia de los líderes acaudillados por Basilio Cantabrana… “iban a lograr que su pueblo fuera declarado municipio”. Después de la entrega de una serie de representaciones por parte de los solicitantes y el rechazo del ayuntamiento de Chiautla, en un periodo de 10 meses, el Congreso del Estado decretó el documento definitivo que le daba autonomía a Chiconcuac desprendiéndose del municipio de Chiautla.

Decreto Oficial de la erección del municipio de Chiconcuac

Antonio Zimbrón promulga el decreto del Congreso del Estado “por el cual se erigen en municipios los pueblos de Almoloya en el Distrito de Apan, y Chiconcuac en el Distrito de Texcoco… dispone otros cambios en la división territorial de los municipios. Toluca, a 17 de octubre de 1868”. El primer alcalde del naciente Ayuntamiento fue Basilio Cantabrana, quien veía coronado su deseo de la fundación del municipio de Chiconcuac; junto a él se reconoce el trabajo de quienes lo acompañaron a Toluca, Fundación de Ciudades en México | 69


Chiconcuac / Estado de México

Texcoco y Chiautla en la gestión. Ellos fueron Antonio Salazar, Jesús Aguilar, José Martínez, Alejandro Gálvez, Néstor León, Jesús Altamirano, Timoteo Pacheco, Román López, Andrés Pacheco, Sotero López, Eduardo Espinoza, Dionisio Peralta, Doroteo Rojas, Ramón López, José Fabián Chávaro y otros que trabajaron para fundar el municipio de Chiconcuac, Estado de México. El C. Lic. Antonio Zimbrón, Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México. Decreto número 60. El Congreso del Estado de México decreta lo siguiente: Articulo 1° Se erige en Municipio el pueblo de Almoloya en el Distrito de Apan, con el pueblo de Almoloya y Haciendas y Ranchos de Cuandatilpa, Tetlapaya, Mala Yerba, Tepetlaxco y Buenavista. Articulo 2°. Se segrega de la municipalidad del Monte Alto, el pueblo de

Transfiguración y Rancho de las Majadas, y se agrega a la Municipalidad de Monte Bajo. Articulo 3°. Se erige en Municipio el Pueblo de Chiconcuac en el Distrito de Texcoco. Articulo 4°. Se agrega a la Municipalidad de la Villa del Valle, el pueblo de Santo Tomás de los Plátanos, perteneciente a la Municipalidad de Otzoloapan. Articulo 5°. Se segrega a la Municipalidad de Temascaltepec, el Pueblo de San Lucas y Jesús del Monte, perteneciente a la Municipalidad del Valle. Lo tendrá entendido el Gobernador del estado, haciéndolo imprimir, publicar, circular y ejecutar. Dado en Toluca a 14 de Octubre de 1868. Modesto L. Herrera, Diputado Presidente. Pedro Zerecero, Diputado Secretario. José M. López, Diputado Secretario.

Por tanto, mando se observe, imprima, publique y circule a quienes toque cuidar de su ejecución. Toluca, Octubre 17 de 1868. Licenciado Antonio Zimbrón Por falta del Secretario del ramo Lic. Juan Francisco Delgado Secretario de Justicia. Cuatro lustros después, don Basilio Cantabrana, en agradecimiento a que el Benemérito de las Américas, Benito Juárez, había sido pieza fundamental para la fundación del municipio de Chiconcuac, promueve ante el Congreso del estado que el municipio de Chiconcuac reciba el título “de Juárez” y así, después de cumplir con el protocolo legislativo, el 30 de abril de 1890 se decreta que en lo sucesivo se denominará Chiconcuac de Juárez, firmándose el decreto el 7 de mayo del citado año, por el gobernador José Vicente Villada. •

Bibliografía AMCH (Archivo Municipal de Chiconcuac) AMCH (Archivo Municipal de Chiautla) AMT (Archivo Municipal de Texcoco) APFC (Archivo Particular de la Familia Cantabrana) AEM (Archivo del Estado de México) ACDEM (Archivo de la Cámara de Diputados del Estado de México) AGN (Archivo General de Notarías) AGN (Archivo General de la Nación) Códice en Cruz Códice Xólotl Códice Tira de Tepexpan AGUILERA, Carmen, Códices del México Antiguo. México. SEP-INAH. 1979. ARNÁIZ, José Luis, La Tenencia de la Tierra en el Municipio de Chiconcuac, Estado de México. México. Universidad Autónoma de Chapingo. 1965. BAUDOT, Georges, La vida cotidiana en la América Española, en tiempos de Felipe II, Siglo XVI”. México. Ed. Fondo de Cultura Económica. 1983. BAUTISTA Pomar, Juan, Relación de Tezcoco, Siglo XVI. Toluca, Estado de México. Ed. Biblioteca Enciclopédica del Estado de México. 1965. BAZANT, Juan, Cinco Haciendas Mexicanas. México. Ed. Colegio de México. 1980. ORTEGA Cantabrana, Martha; Contla Carmona, Alejandro. Chiconcuac-Texcoco, Historias. Texcoco, México. Academia de Historia Regional de Texcoco. 2013. ______________________________________________ A quinientos años de la evangelización 70 | Fundación de Ciudades en México

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Chihuahua Chihuahua

CRONISTA: Rubén Beltrán Acosta

chihuahua

Nuevo Casas Grandes

ESTADOS UNIDOS

SONORA Ojinaga

Cuauhtémoc

CHIHUAHUA Meoqui

Ciudad Delicias Camargo Jiménez Parral

SINALOA

DURANGO

COAHUILA


Chihuahua / Chihuahua

E

n el transcurso de la segunda mitad del siglo XVI, el mito fascinante de las ciudades de oro de Cíbola y Quivira y el descubrimiento de nuevos yacimientos de metales preciosos permitieron que el virreinato novohispano extendiera sus límites hacia las secas y dilatadas tierras del septentrión, iniciándose con este motivo una nueva etapa de colonización y de conquista cuyos personajes protagónicos llegaron a integrarse en una élite de exploradores legendarios que, entre los años 1546 y 1564, hicieron posible la fundación de importantes centros mineros como Zacatecas, Real del Monte, Guanajuato, Durango, Santa Bárbara y otros que, con su inusitada actividad, motivaron el surgimiento de diversas poblaciones de ascendencia ganadera, agrícola y comercial.

Ante las nuevas condiciones del norte virreinal fue menester, en un momento dado, la creación de un sistema de control para las nuevas regiones descubiertas, fundándose con dicho propósito, hacia el norte de Zacatecas, un nuevo reino que se conoció con la denominación oficial de provincia de Nueva Vizcaya, bajo la autoridad de un gobernador que a la vez ejercía el cargo de capitán general. Junto a esta iniciativa, el gobierno colonial impulsó la construcción de una red caminera que tuvo como eje toral el llamado Camino Real de Tierra Adentro, por medio del cual logró enlazar las ciudades de México y Santa Fe. Con los citados antecedentes, la actividad de los exploradores del septentrión, en el solar que actualmente es Chihuahua, se concentró a partir del año de 1564 en la zona minera de Santa Bárbara y en la región agrícola del Valle de San Bartolomé, actual Valle de Allende. Años después, en 1631, un nuevo descubrimiento de gran riqueza plomo argentífera, San José del Parral, se convirtió en el mineral más norteño y en el centro de control administrativo del norte virreinal. Dichas condiciones impulsaron el florecimiento de otros asentamientos de carácter agrícola, minero, religioso, militar y ganadero 72 | Fundación de Ciudades en México

Catedral Metropolitana de Chihuahua, máxima obra arquitectónica de la región; su primera piedra angular se colocó en el mes de junio de 1725.

como San Felipe de Jesús, San Francisco de Conchos, Santa María de las Caldas de Huejoquilla, Santa Cruz de Rosales, Santa Isabel, San Francisco de Borja, Tomochi, Huejotitán, Balleza, Julimes y muchos otros. Estos asentamientos, convertidos en verdaderas unidades económicas de mutuas dependencias, mantuvieron un ritmo de crecimiento y un desarrollo estable, mientras que el solar en donde se fundó después el Real de Minas de San Francisco de Cuéllar,

primer antecedente formal de la ciudad de Chihuahua, permanecía con el aspecto de un páramo escasamente poblado, pues todavía a fines del siglo XVII eran muy pocas y muy pequeñas las comunidades existentes en la región, distinguiéndose por su importancia tres de ellas: la misión de San Cristóbal de Nombre de Dios, que estaba a cargo de religiosos franciscanos administrados desde Zacatecas, así como las haciendas agrícolas de Dolores y Santo Domingo de Tabalaopa. Precisamente en este escenario, a mediados del siglo XVII, se registraron los primeros denuncios mineros de la región y fueron instaladas las primeras haciendas de beneficio constituyéndose así, más temprano que tarde, dos centros de trabajo entre los cuales el gobernador del reino de Nueva Vizcaya tuvo que definir, en un momento dado, el que serviría de cabecera a los reales de minas. En relación a esto, el historiador ilustre don Francisco R. Almada, con base en varios manuscritos que localizó en el archivo de Hidalgo del Parral en el año de 1933, agregó a la historia regional los datos puntuales de los más antiguos denuncios mineros de la región llamada Chihuahua, afirmando que el primero de ellos correspondió


Cronista: Rubén Beltrán Acosta

Copia facsimilar de la primera página del acta de la fundación de la ciudad de Chihuahua, documento histórico que fue expedido el día 12 de octubre de 1709 por don Antonio de Deza y Ulloa, gobernador y capitán general del Reino de Nueva Vizcaya.

a don Ambrosio Sáenz de Chávez y sus parcioneros Lucas Mejía de Aguilar y Juan Urquiza, el día 4 de junio de 1646, y que éste fue gestionado ante el gobernador y capitán general de la Nueva Vizcaya, Gral. Luis de Valdez, para poder amparar una veta que se localizaba en el último vado del río Sacramento, sobre el camino

que conducía hacia Nuevo México. El mismo investigador menciona otro denuncio que ante el gobernador y capitán general de Nueva Vizcaya, don Diego Guajardo Fajardo, presentó el capitán Diego del Castillo el 26 de marzo de 1652, refiriéndose a una veta que se localizaba al este de Tabalaopa, en una serranía cercana. Dicha

mina, varios solares y el ojo de agua de Tabalaopa se adjudicaron después, de acuerdo con un trámite del día 28 de octubre de 1653, al también capitán Pedro del Castillo, a raíz del fallecimiento de su hermano Diego. Cabe resaltar que en los denuncios de los hermanos del Castillo aparece por primera vez el vocablo Chihuahua, aplicado en aquella lejana época a la región de Santa Eulalia de Mérida, hoy Aquiles Serdán y que hasta la fecha no se ha localizado ningún escrito anterior que contenga esta voz. Enseguida de los trámites mencionados están localizados otros, en diversos expedientes del Archivo Municipal, que tienen relación con el origen de la ciudad de Chihuahua, sobresaliendo entre ellos los que se refieren a un informe del corregidor de la villa de San Felipe el Real de Chihuahua correspondiente al día 13 de septiembre de 1754. El original de dicho documento está bajo la custodia del Archivo General de la Nación y en muy pocas ocasiones se ha citado en los estudios que al respecto han presentado los investigadores del tema, no obstante que se trata de uno de los pocos documentos oficiales que abordan con puntualidad el dato de la fundación de la ciudad de Chihuahua, y a que éste fue expedido en su momento por el funcionario de mayor jerarquía de la villa de San Felipe el Real. Dicho documento ofrece una versión distinta a la que se ha conocido a través de la historia regional, pues sugiere que la fundación de los reales de minas de Santa Eulalia de Mérida y San Francisco de Cuéllar, así como la de la villa de San Felipe el Real de Chihuahua, se debió a la riqueza de una mina que fue registrada en 1707 con el nombre de Nuestra Señora de la Soledad, por un indígena originario de Nuevo México llamado Juan de Dios Barba y por su hijo adoptivo Cristóbal Luján. Fundación de Ciudades en México | 73


Chihuahua / Chihuahua

Acueducto Colonial, primera obra de agua potable de la villa de San Felipe el Real de Chihuahua; su construcción se inició en el año de 1751.

“Esta mina

fue la primera que resonó con su voz de plata el clarín de la fama, llegando el eco de su abundancia a todos los confines de esta tierra, pues fueron dos pobres solos los descubridores.”

Para ilustrar lo anterior se transcriben a continuación algunos párrafos del citado informe donde queda muy claro que la mina Nuestra Señora de la Soledad y sus descubridores fueron los factores principales de la fundación, no sólo de Santa Eulalia de Mérida, sino también de San Francisco de Cuéllar y, en consecuencia, de la villa de San Felipe el Real de Chihuahua: “Hallábase en este territorio un indio de razón llamado Juan de Dios Barba, natural de la Nueva México, distante su vivienda de la misión de San Cristóbal de Nombre de Dios, de religiosos de nuestro padre San Francisco de esta Santa Provincia de Zacatecas una legua bien proporcionada, en que se administran indios de la nación concha, y tiene y ha tenido desde su fundación el cuidado de 74 | Fundación de Ciudades en México

administrar los Santos Sacramentos a dos pueblos muy antiguos que lo son el de San Antonio de Chuviscar y el de San Jerónimo –ambos de indios tarahumaras y otro de poca gente que se llama San Juan de los Alamillos–. Y como ya el referido Juan de Dios supiese bien ambas lenguas, estando amado de los indios; algunos de ellos le dieron noticia que había metales de plata en unos cerros distantes de su morada cinco leguas, instándolo que fuese a trabajar y buscar mina. Este pasó al paraje con un medio hijo suyo llamado Cristóbal Luján, y como hallase ciertas las noticias y reconociese evidente las señas, encontró veta y cavó mina, hallándole razonable ley de plata; e hizo su registro auténtico en que puso por nombre a la mina San Francisco, sería porque (aunque San Francisco

en honra de la laudable pobreza no se entendió jamás con la plata, privándoles a sus hijos el uso de ella) juzgó como lo dice que con su santo nombre había de ser bastante para enriquecer el orbe, y con su nombre en el nuevo descubrimiento se había de dilatar entre los gentiles el Evangelio Santo. “Puso su mina en la profundidad de una escalera y como le faltase el agua y sobrase con la sed la fatiga, fue su varretero Cristóbal a buscarla; y buscando agua, encontró otra veta a su parecer rica. Sin dejar de trabajar la primera en el día 2 de enero de 1705 hizo registro jurídico y puso a la mina el nombre de Nuestra Señora del Rosario. No dejó Juan de Dios la Descubridora, ayudándose ambos, en ambas minas con las cortedades que tienen de ordinario los pobres. Así fueron pasando sin dejar de trabajar las minas con grandes esperanzas, aunque no con mucha frecuencia por tener su casa en la dicha distancia, haciendo por otras partes su diligencia y lo que buscaban era para trabajar en sus minas. Gastaron estos en el modo referido los años de 1705, 706 y 707; hasta que en este último, buscando segunda vez agua, halló Cristóbal Luján mejor veta porque halló la riqueza de la barranca en una mina que puso por nombre Nuestra Señora de la Soledad. “Esta mina fue la primera que resonó con su voz de plata el clarín de la fama, llegando el eco de su abundancia a todos los confines de esta tierra, pues fueron dos pobres solos los descubridores. Después concurrieron de todas partes diversidad de gente para adquirir los metales que pródiga manifestaba la tierra en tal número que pudieron formarse –como se formaron– dos poblaciones en pocos meses. Y en pocos años se hizo el uno tan crecido, que es lo que hoy se llama Villa de San Felipe el Real, que hoy existe con crecido comercio y sirve de


Cronista: Rubén Beltrán Acosta

Plano de la villa de San Felipe el Real de Chihuahua correspondiente al año de 1722; fue dado a conocer por la investigadora Chantal Cramaussel.

frontera a las naciones bárbaras, comarcanas a la mina Soledad, que fue de dichos Cristóbal y Juan de Dios.” Efectivamente, la gran riqueza de la mina Nuestra Señora de la Soledad despertó la fiebre de plata de los iberos, ocasionando una gran concentración de mineros y aventureros que, apresurados, tramitaron denuncios

de vetas y solares cercanos a la mina descubridora, de tal suerte que en muy poco tiempo surgió en dicho lugar el Real de Santa Eulalia de Mérida, cuya importancia le mereció, a principios del año de 1708, la categoría de cabecera de Alcaldía Mayor, asumiendo, para el efecto, el cargo de alcalde mayor el Gral. Juan Fernández de Retana.

Este funcionario determinó, por primera vez, que la cabecera de los reales de minas fuera establecida en el valle de los ríos Chuvíscar y Sacramento, aunque su muerte dejó sin efecto tal ordenamiento. Con los antecedentes mencionados y la intensa actividad de las minas de Santa Eulalia, se presentaron nuevas exigencias siendo las más apremiantes las relacionadas con el abastecimiento de suficiente leña y abundante agua, imperativos fundamentales para el sostenimiento del trabajo en las haciendas de beneficio que por razones lógicas, tuvieron que establecerse a la orilla del río. Fue así como la famosa barranca de Arriba y el arroyo de Dolores se convirtieron en la ruta más corta entre las minas y el río, a través de un dilatado solar que se conocía con la denominación popular de valle de la Santísima Trinidad. Siendo el predio de la Santísima Trinidad propiedad de la familia Apreza y Falcón por merced real, los dueños de las haciendas de beneficio tuvieron que instalarlas más arriba de la junta de los ríos Chuvíscar y Sacramento, siendo éstas: la de Nuestra Señora de la Regla, del sargento Mayor Juan Antonio Trasviña y Retes; la de La Concepción, de Nicolás Cortés de Monroy; la de San Juan Bautista, del capitán Bartolomé Ortiz; la de San Francisco, del capitán Andrés Facundo Carbonel, y la de Guadalupe, de Lázaro de Baigorri. Lo anterior nos permite comprender que a la altura del año 1709, además de la misión de San Cristóbal de Nombre de Dios y de las pequeñas haciendas agrícolas de Tabalaopa y Dolores, ya existía en el valle de los mencionados ríos otro importante asentamiento integrado con los dueños y peones de las fundiciones primitivas y que a cinco leguas al este, en la montaña frontal a Tabalaopa, cada día Fundación de Ciudades en México | 75


Chihuahua / Chihuahua

era mayor el crecimiento poblacional por la riqueza del real de Santa Eulalia de Mérida, que poco antes se había convertido en cabecera de alcaldía mayor. Así era el panorama y el esquema social que a fines de la primera década del siglo XVIII obligó a vecinos y autoridades de la región a realizar una nueva definición del asentamiento donde quedaría establecida la cabecera de los reales de minas, determinación en la que se tuvo que optar entre

las dos regiones mencionadas: por un lado estaba un gran bosque que florecía a la vera de dos ríos de agua dulce, cercano al camino principal y extendido en una dilatada explanada; y por el otro la montaña de plata, hostil y misteriosa, que alejada del agua y sometida al hechizo de la envidia, había sido adoptada por los indios como frontera comarcana. En el segundo semestre del año de 1709, el gobernador y capitán general de la Nueva Vizcaya, don Antonio de

“Mando que

este real se mantenga en el estado en que está y no en más y que en la de adelante ninguna persona de cualquiera condición, calidad y estado que sea, pueda labrar ni labre casa ni otra oficina de habitación.”

Templo de San Francisco, en la actualidad es la obra arquitectónica más antigua de la ciudad de Chihuahua; su capilla anexa fue el primer sepulcro del cuerpo decapitado del Padre de la Patria, don Miguel Hidalgo. 76 | Fundación de Ciudades en México

Deza y Ulloa, visitó la cabecera de la Alcaldía Mayor, donde le fue planteado el asunto de la reubicación de dicha cabecera y de acuerdo con la solicitud, el mandatario presidió una reunión, el día 5 de octubre de 1709, en el real de Santa Eulalia, a la que asistieron los 16 mineros principales. Con motivo de una marcada diversidad de opiniones, el Gobernador ordenó a los asistentes que entregaran por escrito a su secretario de Gobernación sus opiniones, lo cual se cumplió debidamente entre los días 8 y 10 del mes y año mencionados, arrojando el resultado siguiente: ocho vecinos opinaron que la cabecera de la Alcaldía Mayor debería permanecer en el lugar inmediato a las minas, o sea en el real de Santa Eulalia, siendo estos Nicolás Cortés de Monroy, Nicolás Estrada Bocanegra, Lázaro de Baigorri, Juan Domínguez de Mendoza, Antonio de Montes, José Álvarez, Francisco Antonio Barrientos y Pardiñas y Francisco Álvarez de Arcila. Otros siete vecinos otorgaron su parecer a favor de que la cabecera fuera establecida en la junta de los ríos Chuvíscar y Sacramento, siendo estos Pbro. José García Valdez, sargento mayor Juan Antonio Trasviña y Retes, Bartolomé Ortiz de Campos, Andrés Facundo Carbonel, Juan Matías de Anchondo, Blas Cano de los Ríos y Eugenio Ramírez Calderón. Además de los votos anteriores se presentó una opinión confusa perteneciente a Ignacio Rodríguez Gallardo, quien escribió lo siguiente: “Doy mi parecer conforme el mandato de vuestra señoría y digo que en cuanto a lo que se determinare por los más botos (sic) acertados, es mi parecer seguir según y como dar obediencia a lo por vuestra señoría determinado, en lo más conveniente. Es mi parecer Salvo V.Sa.” De acuerdo con los puntos de vista que le fueron presentados por escrito, el gobernador y capitán general de la


Cronista: Rubén Beltrán Acosta

El rápido

Templo de Santa Rita, monumento emblemático de la ciudad de Chihuahua; su bendición se llevó a cabo en el año de 1731.

Nueva Vizcaya, don Antonio de Deza y Ulloa, consideró un empate de ocho contra ocho y procedió a definir la mencionada controversia con su voto de calidad, expidiendo un histórico decreto el día 12 de octubre de 1709 en el real de Santa Eulalia, del cual se transcribe a continuación la parte fundamental de su texto: “Mando que este real se mantenga en el estado en que está y no en más y que en la de adelante ninguna persona de cualquiera condición, calidad y estado que sea, pueda labrar ni labre casa ni otra oficina de habitación, pena de doscientos pesos de multa aplicados para la fábrica de la iglesia de dicha cabecera y demolimiento de los edificios y entre los vecinos se prorrateará lo necesario para una capilla cómoda en que oigan misa sin pasar a

exceso dicha fábrica por donde se discurra ser ésta dicha cabecera, pues lo es la que tengo expresado en la junta de los ríos (Chuvíscar y Sacramento) a quien en conformidad con la Ley XXII, Libro IV, Titulo VII de la nueva Recopilación, declaro en nombre de su Majestad por Real, poniéndole por su nombre San Francisco de Cuéllar, a donde precisamente han de ir a poblar los que quieran avecinarse en esta minería, pues allí se señalaron las tierras necesarias para fabricar, vasos, haciendas y demás Oficinas que cada uno necesitare...” La denominación de Real de San Francisco de Cuéllar fue en honor del Santo de Asís y para ponderar la dignidad de don Francisco Fernández de la Cueva, marqués de Cuéllar y duque de Albuquerque, quien en aquellos

poblamiento, la abundancia de plata y la creciente actividad agrícola, ganadera, comercial y de otra índole, impulsaron el desarrollo del nuevo real.

días era el virrey de la Nueva España, habiendo correspondido el cargo de alcalde mayor del nuevo poblado al capitán Pedro de Villasur, a quien se le encomendó organizar la administración y atender los negocios de aquella naciente unidad geopolítica. El rápido poblamiento, la abundancia de plata y la creciente actividad agrícola, ganadera, comercial y de otra índole, impulsaron el desarrollo del nuevo real, de tal suerte que a los nueve años de su fundación, el coronel sevillano don Felipe de Orozco y Molina, contador y factor real de la Hacienda y Caja de la ciudad de Durango gestionó, ante el Virrey de Nueva España, marqués de Balero, una nueva categoría en favor de dicha comunidad logrando que se decretara, el día 1° de octubre de 1718, la elevación Fundación de Ciudades en México | 77


Chihuahua / Chihuahua

del real de San Francisco de Cuéllar a villa, distinguiéndola con el nombre de San Felipe el Real, en honor del rey de España Felipe V. En consecuencia de lo anterior, y debido a que las leyes de la Corona concedían a las villas y ciudades el derecho de contar con ayuntamientos, se integró en San Felipe el Real de Chihuahua el primer cabildo de que se tiene historia, con la denominación oficial de “Justicia, Cabildo y Regimiento”, el cual quedó estructurado con los funcionarios siguientes: alcalde de Primer Voto, general José de Orio y Zubiate; alcalde de Segundo Voto, Diego de Vilchis; regidores, Juan de Orrantia, Francisco Salcedo, Ignacio Alfonso de Reaza y Diego Fernández de Olano; síndico procurador, Eugenio Ramírez Calderón; corregidor, Felipe de Orozco y Molina, y escribano real y de cabildo, Juan de Bonilla. Todos ellos otorgaron el juramento de guardar bien y fielmente sus cargos, el día 21 de diciembre del año mencionado. El informe enviado por el virrey de Nueva España a la Corona, respecto a la erección de la Villa de San Felipe el Real, tuvo respuesta oficial el día 16 de diciembre de 1719 y, de acuerdo con ello, la Audiencia de Guadalajara confirmó el título de villa y la 78 | Fundación de Ciudades en México

Manuscrito del año de 1709, relativo a la fundación de la ciudad de Chihuahua, en donde aparece el facsímil del fundador don Antonio de Deza y Ulloa, gobernador de la provincia de Nueva Vizcaya.

nueva denominación el 23 de marzo de 1720, por medio de un extenso volumen cuyo original forma parte del acervo documental del Archivo Histórico del Municipio de Chihuahua. Dos años después de la consumación de la Independencia nacional, al

ser estructurada la República Mexicana, Chihuahua continuó como dependencia de la provincia de Nueva Vizcaya hasta que el Congreso Nacional Constituyente ordenó la separación de dicha entidad, por medio de un decreto expedido el 19 de julio


Cronista: Rubén Beltrán Acosta

Las dos

etapas de integración mencionadas, que abarcan un periodo de 114 años, nos ubican en la vertiente del pasado y del futuro, llevándonos a la contemplación de los muy pocos vestigios que han logrado sobrevivir en el drama de la civilización y de la modernidad.

Vista panorámica de la ciudad de Chihuahua en la que sobresalen algunos de sus edificios emblemáticos: Palacio de Gobierno del estado, Palacio Federal, edificio Héroes de la Reforma, edificio Héroes de la Revolución y edificio de Rectoría de la UACH.

de 1823, dando origen a las provincias de Durango y Chihuahua, concediendo a esta última el territorio comprendido “entre el punto llamado Paso del Norte, hasta el que llaman río Florido” y determinando, según el artículo 12 del mencionado mandato legislativo, la categoría de ciudad y el nombre de Chihuahua para su cabecera en lugar del rango y la denominación anterior de villa de San Felipe el Real, que había identificado a dicho lugar durante más de un siglo. Con la nueva organización, el alcalde de Primer Voto, don Mariano Horcasitas, asumió el cargo de jefe político de

la nueva provincia, de acuerdo con las instrucciones del ministro de Relaciones Interiores y Exteriores, procediendo a convocar a elecciones de diputados, cuyo resultado permitió la instalación de la primera Diputación Provincial el día 4 de octubre de 1823, integrada con siete legisladores y sus respectivos suplentes. Las dos etapas de integración mencionadas, que abarcan un periodo de 114 años, nos ubican en la vertiente del pasado y del futuro, llevándonos a la contemplación de los muy pocos vestigios que han logrado sobrevivir en el drama de la civilización y de

la modernidad. Por fortuna los chihuahuenses aún pueden experimentar su emoción ante el templo de San Francisco, inaugurado en 1741, que durante 11 años fue regazo del cuerpo decapitado del Padre de la Patria, don Miguel Hidalgo y Costilla; contemplar la iglesia de Santa Rita, edificada en 1731, que a través de los años se ha identificado plenamente con el carácter y el ideal de los lugareños; imaginar los afanes de los antepasados que en 1751 determinaron, a través del acueducto colonial, crear la primera obra de agua potable en la villa; disfrutar la belleza inmensa que labraron en las canteras de la Catedral Metropolitana los alarifes de José Antonio de Nava; apreciar los ángulos de la Plaza de la Constitución, que dio base a la primera traza urbana de lo que ahora es la ciudad de Chihuahua, y admirar lo que queda de las enormes alamedas de Santa Rita y Guadalupe e imaginar el ideal objetivizado en el Santuario de Guadalupe y en su imagen principal, lograda con los pinceles mágicos del artista más prestigiado del siglo XVIII. Esta contemplación nos permite comprender que la legitimidad del nacimiento de la ciudad de Chihuahua, lo auténtico de su personalidad y aquello que guarda en verdad el secreto de lo perdurable, está en su escasa arquitectura de antaño, y que por eso cualquier tentativa de cambiar ese rostro tendrá que parecernos siempre una profanación o un ultraje, pues la historia de Chihuahua será cada vez más fantasmagórica y más mítica, si se continúan destruyendo aquellos testigos materiales, silenciosos, pero irrecusables de su pasado. Proteger lo que queda de este patrimonio es proceder con la fidelidad del heredero que sabe valorar un pasado de perseverancia y sensibilidad artística. Al año siguiente de la fundación de la provincia de Chihuahua, el 6 Fundación de Ciudades en México | 79


Chihuahua / Chihuahua

Casas Consistoriales de la villa de San Felipe el Real, su edificación se inició en el año de 1722.

de julio de 1824, el Congreso expidió un decreto que transformó la estructura de dicho territorio en entidad federativa de la República Mexicana, otorgando a la ciudad de Chihuahua el carácter de capital de su estado homónimo, que ha conservado hasta nuestros días.

Así surgió a la vida la ciudad de Chihuahua; en el principio fue teatro de convivencia indígena, de descubrimientos mineros, de conquistas y de colonias; después, durante la detestable intervención extranjera de 1847, fue crisol de valor y patriotismo; enseguida, en la época liberal,

fue ejemplo de lealtad republicana; posteriormente, durante la protesta social iniciada en 1910 fue semillero de revolucionarios idealistas, y en la época actual, es entidad pujante que se ha trazado con serenidad su propia ruta hacia un futuro de prosperidad y de grandeza. •

Bibliografía ARCHIVO HISTÓRICO DEL MUNICIPIO DE CHIHUAHUA Claves: Colonial, Gobierno, Caja 1, Expediente 15, Colonial, Gobierno, Caja 1, Expediente 1, Colonial, Gobierno, Caja 1 bis, Expediente 1, Colonial, Gobierno, Caja 16, Expediente 3, Colonial, Gobierno, Caja 45, Expediente 9, Colonial, Gobierno, Caja 54, Expedientes 5 y 29, Colonial, Gobierno, Caja 55, Expedientes 11 y 33 ALMADA, Francisco R. Guía histórica de la ciudad de Chihuahua. Diccionario de historia, geografía y biografías de Chihuahua. Legislación Constitucional del Estado de de Chihuahua. ÁLVAREZ, Salvador. Chihuahua, la última gran fundación del septentrión novohispano. BARRIOS Álvarez, Martín H. Grandezas de Chihuahua. BELTRÁN Acosta, Rubén. El parto de la Montaña. __________________________________Documentos para la historia de Chihuahua. __________________________________La Ciudad de Chihuahua en el siglo XIX. CRAMAUSSEL, Chantal. La villa de San Felipe el Real GRUPO CEMENTOS Atlas histórico de la ciudad de Chihuahua. DE CHIHUAHUA. Chihuahua historia de una Ciudad. GRUPO EDITORIAL MILENIO. Chihuahua, horizonte de su historia y su cultura. H. AYUNTAMIENTO DE CHIHUAHUA. Chihuahua, tres siglos de su historia. ____________________________________________________Chihuahua capital, 300 años de historia. PONCE DE LEÓN, José María. Reseñas históricas del estado de Chihuahua. TAMAYO, Jorge L. Juárez en Chihuahua. UNIVERSIDAD DE CHIHUAHUA. Chihuahua, ciudad prócer. 80 | Fundación de Ciudades en México


Ciudad Madero

Tamaulipas

CRONISTA: Carolina Infante Pacheco

Ciudad Madero

ESTADOS UNIDOS Reynosa Matamoros

NUEVO LEÓN Linares

GOLFO DE MÉXICO

Mier y Noriega

Soto la Marina

Aldama

Altamira Tampico

CIUDAD MADERO


Ciudad Madero / Tamaulipas

D

oña Cecilia Villarreal (Primera Pobladora de Ciudad Madero). La leyenda se hace mito. Al correr el tiempo se fue distorsionado la verdadera personalidad de doña Cecilia y hasta hace poco menos de 30 años, el cronista vitalicio don Eduardo Infante Álvarez, basado en lo escrito por la marquesa Calderón de la Barca en su carta No. 52 con fecha del 18 de enero de 1842 dentro de su obra intitulada La vida en México, cuenta:

“En esa época, dicha dama acompañó a su esposo, el marqués don Ángel Calderón de la Barca, ministro plenipotenciario de España ante la naciente República de México. “La marquesa era de origen escocés, a principios de 1842 desembarcaron en la entrada de la bocana del río frente a La Barra para ser trasladada a Tampico. Hubo que navegar por el río Pánuco y al pasar frente a la ranchería de doña Cecilia relató el panorama que vislumbraba en ese lugar, de igual manera como imaginó a doña Cecilia, describiéndola de la siguiente manera: Yo la imaginaba joven, amorosa y con el corazón destrozado, una melancólica monja laica, que se había retirado a esa soledad huyendo de las vanidades y falsedades del mundo; en donde vivía como: Una heroína que con sus rebaños ordeñaba vacas y batía leche para hacer mantequilla; mientras ella se extasiaba en la contemplación de las estrellas arriba y las víboras abajo. No fue hasta después de nuestra llegada que tuve la pena de descubrir que la interesante criatura, la encantadora reclusa tiene 78 años y acaba de sepultar a su séptimo marido... Acepto la noticia dudosamente y de aquí en adelante procuraré a retratarla en mi mente como una antigua encantadora de serpientes. “Como se aprecia antes de conocerla el concepto que tiene la marquesa de doña Cecilia fue del todo errónea ya que por las fechas en base a los

82 | Fundación de Ciudades en México

Un recorrido por el pasado de Ciudad Madero Datos de Villa Cecilia, hoy Ciudad Madero Fecha de fundación: 1º de mayo de 1924. Nombre de su fundadora: doña Cecilia Villarreal. Nombre de su primer alcalde: José Luis Herrera. Fecha de decreto: 1º de mayo de 1924 expedido por el gobernador Prof. Candelario Garza. Nombre del municipio: Villa Cecilia, Tamaulipas. Elevación de rango: Ciudad Madero, 11 de septiembre de 1930. Presidente actual: Mario Alberto Neri Castilla (2015). Ratificación Decreto No. 64 con fecha 9 de junio de 1925, por el H. Congreso del Estado. Gobernador del estado: Emilio Portes Gil. Secretario General de Gobierno: Pedro González. Diputado presidente: Joaquín Canales.

Nuestra primera pobladora, en 1829, hermosa mujer valiente, visionaria y trabajadora, que da origen a Villa Cecilia, Tamaulipas en 1924; en 1930 es elevada al rango de ciudad, con el nombre de Ciudad Madero.

documentos históricos, podemos demostrar y con mucho respeto que en la apreciación descriptiva de doña Cecilia hay mucha falsedad y mala

querencia, tal vez por la envidia de su patrimonio, producto de su esfuerzo y trabajo aunado a las herencias de sus esposos anteriores.” Doña Cecilia fue una mujer muy adelantada a su época y por ello fue la primera prestadora de servicios hoteleros y restauranteros de la zona, desatando envidias y malas referencias por ser una mujer sumamente hermosa, visionaria y trabajadora, actividad por la cual hoy Ciudad Madero destaca como la Perla de la Corona en turismo del noreste de México con nuestra hermosa playa Miramar. Su primer esposo fue don Francisco de la Garza y padre de su único hijo, Felipe de la Garza Villarreal. El segundo marido fue Manuel Casados, quien falleciera en 1820. En 1822 nuevamente contrajo nupcias con don Antonio Pérez. El cuarto y último esposo fue don Pedro Domínguez, el cual deja


Cronista: Carolina Infante Pacheco

Refinería Francisco I. Madero 1976, tomada desde el Club de Refinería ubicado sobre la Av. Álvaro Obregón, hoy Francisco I. Madero.

El primer

antecedente de este lugar, donde actualmente se ubica Ciudad Madero, está consignado en el testamento de doña Cecilia Villarreal, con fecha del 13 de enero de 1824, en el juzgado de Letras de Pueblo Viejo, Veracruz. viuda a doña Cecilia al fallecer el 11 de febrero de 1844. El señor Eduardo Infante Álvarez rescata las actas de defunción, encontradas por el Dr. Gabino Ramos Valencia, de Felipe de la Garza Villarreal y también de doña Cecilia Villarreal, la cual se consigna en el acta 26 del Libro

de Entierros número 5 de 1844, que contiene los siguientes datos: “Nombre de la difunta: Cecilia Villarreal, originaria de Soto la Marina, Tamaulipas, falleció de fiebre a la edad de 60 años, casada con Pedro Domínguez. El 11 de febrero de 1844 es sepultada en el cementerio de los cristianos.”

Evolución del municipio dentro de la historia nacional, estatal y regional

El primer antecedente de este lugar, donde actualmente se ubica Ciudad Madero, está consignado en el testamento de doña Cecilia Villarreal, con fecha del 13 de enero de 1824, en el juzgado de Letras de Pueblo Viejo, Veracruz. A nivel nacional, en el antiguo poblado de La Barra, en aquella época perteneciente al municipio de Tampico y que actualmente es la colonia La Barra, perteneciente al municipio de Ciudad Madero, el general Antonio López de Santa Anna llevó a cabo y ganó, el 11 de septiembre de 1829, la batalla en contra del ejército español Fundación de Ciudades en México | 83


Ciudad Madero / Tamaulipas

Primeras casas de concreto. Esta emblemática casa aún sobrevive, a pesar de estar abandonada. Fue de las primeras que se construyeron por las compañias extranjeras para su personal de confianza, antes de 1938.

El 13

de diciembre de 1923 se funda el Sindicato de Trabajadores y Empleados de la compañía de petróleo El Águila. Con este hecho somos cuna del sindicalismo mexicano al iniciar la lucha contra las compañías petroleras extranjeras.

comandado por el brigadier Isidro Barradas, que pretendía retomar México. Fue así: La ranchería Doña Cecilia, donde dicha señora tenía una casa de guano con una muy buena cocina en donde daba asistencia y alojamiento a los viajeros que pasaban por ese lugar para cruzar el río Pánuco, fue el escenario donde doña Cecilia logra reunir a mitad del río al brigadier español Isidro Barradas, que tenía la encomienda de retomar México, y al general Antonio López de Santa Anna, quien defendiera aguerridamente nuestro territorio. El asalto final partió de la ranchería de doña Cecilia entre las 10 y 11 de la noche del 10 de septiembre de 1829 84 | Fundación de Ciudades en México

y fue a las 5:00 am del glorioso 11 de septiembre cuando las tropas españolas alzaron bandera blanca pidiendo parlamento para capitular. En los partes militares doña Cecilia Villarreal aparece como una heroína. Con base en este hecho fue posible que posteriormente México fuese reconocido por las demás naciones (americanas y europeas) como un país independiente, lo que le valió que en la primera década del siglo las compañías petroleras extranjeras, tales como la Pierce Oil Company y El Águila se establecieran en nuestra zona; asimismo, a finales del siglo antepasado, el ferrocarril instaló en el poblado de La Barra su hospital y oficinas generales y a la

margen izquierda del río Pánuco sus talleres denominados “Casa Redonda”. El 13 de diciembre de 1923 se funda el Sindicato de Trabajadores y Empleados de la compañía de petróleo El Águila. Con este hecho somos cuna del sindicalismo mexicano al iniciar la lucha contra las compañías petroleras extranjeras, lo que posteriormente sería factor determinante en la recuperación del patrimonio nacional por parte del general Lázaro Cárdenas el 18 de marzo de 1938. El 1 de mayo de 1924 alcanza su autonomía como municipio libre con la denominación de Villa Cecilia, Tamaulipas; el 9 de septiembre de 1930 es elevada a la categoría de ciudad, pero es


Cronista: Carolina Infante Pacheco

Tanque elevado, refinería Francisco I. Madero. Durante el desastrozo ciclón Hilda en el 55, esta zona fue devastada por el impacto del meteoro y la refinería no fue su excepción.

Refinería de “Árbol Grande”, conocida como “la 21” después de 1938. También sufrió los estragos de la inundación del 55, producto del huracán Hilda. Por sus caminos el agua se mezcla con el aceite y petróleo haciendo grandes canales totalmente contaminados.

Refinería de la 21 (Pierce Oil Company). Por su ubicación a orilla del río Pánuco fue muy importante, y frente a ella se construyó la vía del ferrocarril, en la colonia Árbol Grande. Su nombre se debe a la existencia de un árbol de guácima de tamaño descomunal.

hasta el 11 de septiembre de 1930 que aparece en el periódico oficial, decretándose en lo sucesivo Ciudad Madero. Podemos decir que Ciudad Madero tiene tres etapas: La primera, de 1930 a 1960, conocida como el Antiguo Madero. La segunda, de 1960 hasta 1988, en la que el encarcelamiento de Joaquín Hernández Galicia y Salvador Barragán Camacho (q.e.p.d.) pone punto final a una época de liderazgo sindical, que originó que durante ese tiempo se volviera la ciudad más progresista del estado y capital petrolera de México. Y la tercera, la época actual, durante la cual se han registrado cambios sociales, políticos, económicos y

turísticos muy importantes que han marcado un panorama diferente en nuestra ciudad.

Localización geográfica

El municipio de Ciudad Madero se localiza en la parte sureste del estado de Tamaulipas. Su extensión territorial es de 62.86 km2. Municipios colindantes: al norte el municipio de Altamira, al sur el río Pánuco que limita con el estado de Veracruz, al este el golfo de México, cuyo litoral es la hermosa playa de Miramar, y al oeste el municipio de Tampico, tal como estuvo jurisdiccionado hasta el 30 de abril de 1924.

Población: 200 mil habitantes (INEGI, 2010). Número de localidades: 94 colonias constituidas. Distancia a Ciudad Victoria: 2:30 horas vía Zaragoza. Distancia a Ciudad de México Vía aérea: 40 minutos Vía terrestre: 9 horas.

Recursos naturales Orografía y topografía:

El relieve del suelo es plano, únicamente un poco accidentado en su parte poniente que colinda con Tampico (colonia Obrera y colonia Árbol Grande), donde su altura máxima llega a Fundación de Ciudades en México | 85


Ciudad Madero / Tamaulipas

Choque monumental a un lado de la Presidencia Municipal. Considerando la lentitud con que avanzaban los vehículos de los años 50s resulta irrisorio explicar cómo chocaron unos con otros ocasionando un enorme congestionamiento en el primer cuadro de la ciudad.

Playa Miramar en los años 50s cuando los paseos eran totalmente familiares y se convirtió en el máximo paseo recreativo.

15 metros, ya que su nivel natural es de 3.80 m aproximadamente sobre el nivel del mar. Su oleaje hace que a la orilla de la playa el mar deposite una fina arena cuarzífera, fenómeno que se debe principalmente a las corrientes marinas y a la ubicación de las escolleras norte y sur, que protegen la entrada de buques por el canal de navegación a través de la desembocadura del río Pánuco.

Hidrografía y clima

Clima caluroso la mayor parte del tiempo a excepción de los meses de diciembre, enero y febrero durante los cuales hay descenso de temperatura como consecuencia de los frentes fríos que azotan el norte del país. 86 | Fundación de Ciudades en México

Presidencia Municipal construida en 1958 por el presidente Heliodoro Huesca. Se puede apreciar el reloj del “Grillo”, los emblemáticos autobuses rojos y el tranvía, todos ya desaparecidos.

Antecedentes

El primero de mayo de 1924, los pobladores de La Barra, Árbol Grande y Doña Cecilia, junto con las colonias Miramar, Refinería, Vicente Guerrero y Carrillo Puerto dan cuerpo jurídico en territorio de habitantes, para independizarse de Tampico y formar un nuevo municipio en Tamaulipas. Llenando todos los requisitos fundamentales en la fecha antes mencionada, se le concede su autonomía municipal con el rango de villa y como

cabecera municipal Doña Cecilia, siendo nombrada a partir de esa fecha como Villa Cecilia, Tamaulipas. Decreto expedido por el gobernador provisional, profesor Candelario Garza. Posteriormente, el 11 de septiembre de 1930, el Lic. Zeferino Fajardo, secretario general de Gobierno y jefe del Poder Ejecutivo del Estado Libre y Soberano de Tamaulipas hace saber: Que el H. Congreso Constitucional del estado se ha servido dictar el siguiente decreto:


Cronista: Carolina Infante Pacheco

Clásica camioneta de traslado de personal de la refinería de Árbol Grande, con su peculiar logotipo del “Charrito Pemex” a principios de los años 50s.

Una de las muchas tiendas de consumo construidas en forma de pirámide, como era el estilo de construcciones propiedad del sindicato petrolero.

El 1 de mayo

de 1924 alcanza su autonomía como municipio libre con la denominación de Villa Cecilia, Tamaulipas.

No. 91-XXX1 H. Congreso Constitucional del Estado Libre y Soberano de Tamaulipas en nombre del pueblo que representa, decreta: Articulo único: se concede a la hoy Villa Cecilia, Tamaulipas, la categoría de ciudad, con la extensión territorial que actualmente posee,

Primera Presidencia Municipal de Ciudad Madero en 1947, poniendo en funcionamiento su moderno parque vehicular: una patrulla (la julia) y tres camiones recolectores de basura.

denominándose a partir de hoy y para el futuro Ciudad Madero.

Hoy Ciudad Madero y playa Miramar

Nuestra ciudad cuenta con una infraestructura turística y hotelera en vía de desarrollo. La playa Miramar,

Margen del río Pánuco tomada desde el faro de la Barra recién construido bajo las órdenes del Gral. Porfirio Díaz. Fundación de Ciudades en México | 87


Ciudad Madero / Tamaulipas

Plaza Isauro Alfaro Otero, el día en que el Lic. Guadalupe González Galván, presidente municipal, daba el banderazo de remodelacion de la misma.

encunada en nuestro municipio, es el anclaje turístico más importante en el estado de Tamaulipas, así como para toda la Huasteca y noreste de México en destino de playa. Los puntos más visitados son la playa

Miramar, las escolleras, Parque Bicentenario y Cheto’s (Las Glorias de Baco). Madero cuenta con hoteles, restaurantes, monumentos históricos, un museo, industria petrolera y turismo. Somos la única playa certificada en

Bibliografía GONZÁLEZ Salas, Carlos, Reloj en Vela _________________________________Es lo Azul INFANTE Álvarez, Eduardo, Crónicas de Cd. Madero I y II INFANTE Pacheco, Carolina, De Villa Cecilia a Ciudad Madero MEADE, Joaquín, Huasteca Tamaulipeca 88 | Fundación de Ciudades en México

todo el golfo de México y segundo destino carretero de México, pero lo más valioso sin duda somos la gente maderense con la sinceridad y calidez que orgullosos de nuestra historia vivimos un... ¡Madero, más que playa! •


GOLFO DE MÉXICO

Cozumel

Holbox

Quintana Roo

CRONISTA: Velio Vivas Valdés

cozumel

Isla Mujeres Cancún

YUCATÁN Izamal

Valladolid

Playa del Carmen

COZUMEL

Tulum

Felipe Carrillo Puerto

MAR CARIBE

CAMPECHE

Bacalar Chetumal

BELICE

Majahual


cozumel / Quintana Roo

C

on una historia de ocupación humana que se remonta a los días del posclásico maya, es difícil hablar de una fundación única de la ciudad de Cozumel, pues a lo largo de mil 300 años se han sucedido distintos poblados en el espacio físico que ocupa en el noroeste de la costa occidental de la isla del mismo nombre.

Y no exageramos al mencionar esa suma de años, pues la primera referencia a un centro habitado en la Cuzamil maya, aparece en el llamado Libro de los Linajes, contenido en el Libro de los Libros del Chilam Balam, colección de textos prehispánicos, rescatados en caracteres latinos después de la Conquista, por indígenas o frailes versados en las tradiciones mayas. Es sólo un párrafo escrito en lenguaje poético, pero que se refiere a sucesos históricos, explicados por investigadores como Thompson y Ruiz Lhuiler. En el párrafo que nos ocupa, la versión traducida del maya dice: “Cuando se multiplicó la muchedumbre de los hijos de las abejas –los hombres–, la jícara de miel, la flor de la miel, el corazón del mundo fue la pequeña Cuzamil.” Clara referencia al periodo migratorio, a finales del clásico, siglo VIII dC, durante el cual tras del abandono de las ciudades del Petén, surgieron corrientes migratorias sur-norte desde Centroamérica, y oeste-este, más numerosa, desde las llanuras pluviales de Tabasco, movimiento que se completó cuando desde Cozumel grupos putún-itzá penetraron a la península y recuperaron Chichén Itzá, a la que dieron nuevo auge. Esa migración fue por el año 900 dC. Fue entonces cuando crece y se fortalece el gran asentamiento portuario de Xaman-há, en el área norte de la actual ciudad de Cozumel y que se extendía hasta los terrenos hoy

90 | Fundación de Ciudades en México

Hernán Cortés comenzó su epopeya en Cozumel en febrero de 1519.

ocupados por la Base Aérea Militar No. 4 y la pista norte del aeropuerto. Lamentablemente la totalidad de los vestigios de ese asentamiento fueron arrasados en el periodo 1940-1943, cuando se construyó el aeropuerto. Sin embargo, prácticamente en todas las construcciones que se emprenden en ese sector, es común hallar piedras labradas, restos de vasijas de barro, puntas de flecha y pequeñas cuentas de jade. Ello es consecuencia del auge que a partir del siglo IX dC alcanzaron el puerto y la isla como importantes puntos de la ruta comercial marítima maya, que iba desde Tabasco en el Golfo, hasta las costas de la actual Honduras en el Caribe. Y como punto

de arribo de los peregrinos que venían de todo el Mundo Maya a rendir culto a Ixchel, deidad madre, diosa de la fertilidad y patrona de la medicina y las artes manuales femeninas, cuyo principal santuario se ubicaba en el centro administrativo y religioso de Tantún Cuzamil, hoy zona arqueológica de San Gervasio. Xamanhá prosperó por siglos y es hasta la llegada de los españoles en 1517, que se inicia su decadencia que terminó en su despoblamiento en poco más de un siglo. La primera expedición hispana no llegó a Cozumel, las corrientes y vientos llevaron a los navíos comandados por el andaluz Francisco Hernández de Córdova a Isla Mujeres en febrero de 1517. Sin embargo, las noticias del saqueo del templo de Ixchel en la punta sur de esa isla y los combates, donde salieron a relucir armas desconocidas por los mayas, en Cabo Catoche (¿Ecab?), Campeche y Potonchán, debieron sembrar alarma en toda la región. El 3 de mayo de 1518, los navíos de Juan de Grijalva arribaron a la isla Cozumel a la que bautizaron, acorde al santoral católico, como de la Santa Cruz. El capitán desembarcó el jueves 6 y después de hacer celebrar misa, tomó “posesión” de la isla en nombre del monarca español. No se conoce constancia de que en el documento que hizo clavar en una pirámide maya le impusiera algún nombre. Un año más tarde, en febrero de


Cronista: Velio Vivas Valdés

Ilustración fidedigna de 1842 muestra el deshabitado Rancho de San Miguel.

1519, con 11 navíos a su mando el extremeño Hernán Cortés arribó al puerto en el que pasó revista a sus tropas y pudo incorporar al hasta entonces prisionero de los mayas, Jerónimo de Aguilar, quien había naufragado ocho años antes en un viaje de Panamá a la Dominicana. Aguilar jugaría un importante papel como intérprete, pues dominaba la lengua maya. Antes de zarpar hacia la conquista de su destino, el extremeño Cortés y Pizarro bautizó al poblado como San Juan Ante Puerta Latina, nombre que no tuvo mayor trascendencia. En los años siguientes pasaron por la isla diversos capitanes hispanos, como el segoviano Pánfilo de Narváez en 1520, y el más importante para Cozumel, el salmantino Francisco de Montejo, Adelantado de Yucatán

Antes

de zarpar hacia la conquista de su destino, el extremeño Cortés y Pizarro bautizó al poblado como San Juan Ante Puerta Latina, nombre que no tuvo mayor trascendencia.

quien, antes de iniciar desde la isla la conquista de la península, impuso al poblado el nombre de San Miguel, por ser el día 29 de septiembre de 1527 cuando inició su aventura. Ese poblado, que en 1518 tenía más de 3 mil habitantes y que a decir de los hispanos contaba con edificios de piedra, pirámides e incluso calles empedradas, apenas 32 años más tarde sólo tenía –según el censo levantado en 1550– 150 pobladores, como

consecuencia de las enfermedades traídas por los europeos, los malos tratos del encomendero y la emigración forzada por los frecuentes ataques de corsarios y piratas. Esa situación se agravó aún más después de la caída de Jamaica en manos inglesas en 1635, a grado tal que en 1665, ante la imposibilidad del gobierno colonial de defender los asentamientos costeros e isleños, por orden del capitán general de Yucatán se abandonaron Fundación de Ciudades en México | 91


cozumel / Quintana Roo

Poblados principales y Sacbeoob del Cozumel prehispánico.

todos los poblados de la región y los pocos habitantes fueron trasladados a pueblos del oriente de Yucatán. Cozumel entró así en un abandono que duró casi dos siglos, durante los cuales sólo recibió las frecuentes visitas de los depredadores del mar y los ocasionales pescadores de esponjas o tortugas, procedentes de puertos del norte de Yucatán. A partir de entonces Cozumel, o más específico San Miguel, deja de aparecer en los listados de pueblos de Yucatán, situación de abandono que subrayan en la primera mitad del siglo XIX por lo menos dos navegantes y cartógrafos: Miguel Molas en 1816 y Pablo Celarain en 1828, marinos que recorren las costas peninsulares levantando portulanos, marcando puntas y arrecifes, midiendo corrientes y señalando puertos y fondeaderos seguros. En la isla cozumeleña se recuerda a ambos en la nomenclatura geográfica: el extremo norte se denomina Punta Molas, en recuerdo del marino catalán, y la sur Punta Celarain, en homenaje al marino campechano. 92 | Fundación de Ciudades en México

Decreto del Congreso y Gobernador de Yucatán del 21 de noviembre de 1849.

Cozumel

entró en un abandono que duró casi dos siglos, durante los cuales sólo recibió las visitas de los depredadores del mar y los ocasionales pescadores de esponjas o tortugas, procedentes de Yucatán.

Existe otro testimonio, éste del viajero y escritor norteamericano John L. Stephens, quien en compañía del artista inglés Frederick Catherwood estuvo en la isla por 1841, en un

recorrido de la costa peninsular desde Yalahau (¿El Cuyo?) hasta Tulum, y dejó un muy ameno relato de su paso por Isla Mujeres, Kancun (sic), Cozumel y Tulum.


Cronista: Velio Vivas Valdés

De Cozumel sólo reporta el rancho abandonado de don Vicente Albino, en el mismo lugar y con el mismo nombre que el que había fundado décadas atrás el marino Molas. Permítaseme abrir un paréntesis para referirme a un episodio poco conocido de la historia cozumeleña y es el hecho de que, durante la llamada Guerra de Texas, librada por nuestro país contra los separatistas colonos sajones de Texas, se dio un episodio controversial. Es éste el reporte que hizo el capitán del buque de la armada texana –que aún no se anexaba a Estados Unidos de América–, Brutus, en el sentido de haber arribado a la isla, de la que tomó posesión con izada de bandera, salva de honor y todo el protocolo, declarándola parte de Texas, todo ello ante el “entusiasmo de los habitantes”, sin citar número de estos, ni nombre de poblado alguno. De este turbio episodio se han afianzado algunos historiadores, para negar el repoblamiento de 1848, del que nos ocuparemos más adelante. Quizá los marinos tejanos hallaron algún grupo de pescadores y en su afán de dar visos épicos a su “toma de posesión”, los bautizaron como “habitantes” de la solitaria isla. La convicción de inhabitada se refuerza en la correspondencia personal del aventurero Jorge Fisher, uno de los promotores de la independencia tejana quien, en 1839, expresa abiertamente su propósito de comprar al gobierno yucateco –poco a poco para no despertar suspicacias– la “abandonada” isla cozumeleña y forzar su poblamiento por colonos tejanos. En fin, eran años turbulentos para el país y para la región, en la que los enfrentamientos entre facciones políticas impedían el desarrollo y progreso de la zona. Atrapados entre las ambiciones políticas, explotados por los

terratenientes y utilizados como carne de cañón en las frecuentes asonadas y “revoluciones”, los campesinos mayas y mestizos acrecentaban su descontento y su sed de justicia, preparándose en la sombra para luchar por sus libertades perdidas desde la conquista y no recuperadas con la independencia.

Así llegó 1847 y con él las primeras flamas del gran incendio que a poco consumiría a toda la península, sumiendo al estado de Yucatán en una profunda crisis y dando pie al repoblamiento de las islas caribeñas mexicanas y eventualmente a la creación de Quintana Roo como nueva entidad.

Padrón de población femenina de Cozumel (San Miguel) en 1850. Fundación de Ciudades en México | 93


cozumel / Quintana Roo

Muelle turístico de Punta Langosta. Es el mismo sitio retratado al fondo de la ilustración de Catherwood, a mediados del siglo XIX.

La guerra social campesina y la refundación

El 30 de julio de 1847, cansados de años de engaños y despojos, los campesinos del oriente yucateco, encabezados por Cecilio Chi, en Tepich, y Jacinto Pat, en Tihosuco, se levantaron en armas dando principio a lo que voces racistas e interesadas han dado en llamar “Guerra de Castas”. Después de que tropas yucatecas asaltaron Tepich y destruyeron el poblado asesinando a las familias que ahí estaban, el conflicto tomó el tinte sangriento de guerra sin cuartel, ni prisioneros. La barbarie se dio en ambos bandos y los poblados del oriente yucateco fueron arrasados. Tepich, Tihosuco, Sabán, Sacalaca, Tiscacalcupul y todos los pueblos que rodeaban a Valladolid, el gran centro 94 | Fundación de Ciudades en México

económico y político del oriente yucateco, cayeron uno tras otro en manos rebeldes y casi todos los habitantes fueron masacrados. A principios de enero de 1848, todos los pueblos alrededor de Valladolid habían caído y la propia Sultana de Oriente había quedado sitiada. La resistencia de las tropas del gobierno fue heroica, pero faltos de refuerzos, municiones y comida, el 19 de marzo, después de dos meses de lucha, el comandante decidió intentar romper el sitio y tratar de llegar al poblado de Espita, a regular distancia y que aún no caía en manos rebeldes. El abandono de la plaza se inició en horas de la noche, integrándose una larga caravana de vehículos de todo tipo, cargados de enseres y pertenencias de los civiles que huían de la ciudad

perdida. Únicamente un pequeño contingente de soldados se mantuvo firme en la retaguardia, los demás huyeron abandonando a las familias que, alcanzadas al amanecer, fueron espantosamente masacradas por los rebeldes. Sólo un reducido grupo, entre miles de prófugos, alcanzó a llegar a Espita, tres días después. Y de ellos, unas cuantas familias arribaron a la costa por Dzilam y San Felipe en condiciones deplorables. Ahí un buque norteamericano los subió a bordo y trasladó a la mayoría a la, hasta entonces oficialmente despoblada, isla Cozumel. Otro grupo reducido, guiado por el cura de Chemax, presbítero Doroteo Rejón, por veredas entre las selvas orientales, pudo llegar al pequeño puerto de Tankah, desde donde, se ignora cómo, llegaron a Cozumel.


Cronista: Velio Vivas Valdés

La leyenda que ha llegado a nosotros habla de 11 familias pioneras, pero no es verosímil tan escaso número pues, a poco más de un año, el 21 de noviembre de 1849, el Congreso del estado de Yucatán emitió un decreto firmado por don Vicente Solís, diputado presidente, don Nicolás Dorantes y Ávila, diputado secretario, y Alonso Manuel Peón, por el que “se erige en pueblo el rancho San Miguel en la isla de Cozumel y se otorgan gracias a los nuevos pobladores”. Ese decreto fundacional fue ratificado y adicionado con algunas prevenciones, por el gobernador del estado don Miguel Barbachano y Tarrazo, y el secretario general don Francisco Martínez de Arredondo. Ese curioso documento que se guarda en el Archivo Histórico de Yucatán, es sin duda alguna el Acta de Nacimiento de nuestra ciudad que, con base en él, cumpliría en este año su 166 aniversario de haber renacido. En el decreto se señalan, entre otros datos curiosos, las dimensiones que deberán tener las calles –12 varas castellanas de ancho, por 120 de largo– que se trazarían en ángulos rectos, partiendo de la plaza de Armas. Se señala también que los solares para los pobladores serían de 30 varas de frente y 50 de fondo. Los terrenos se asignaron por sorteo y se condicionó la posesión a ser habitados por seis años antes de concederles la posesión definitiva. Asimismo, se establecieron condiciones para nombrar vigías, autoridades municipales, juzgado civil y guardia nacional, y se daba un plazo para que en un término no mayor a 45 días, la autoridad que se nombrara, levantara un “padrón exacto de todos los habitantes con expresión de sexos, estados, edades y ejercicios…” Ese “padrón de pobladores” ha llegado a nosotros gracias al trabajo del maestro Michel Antochiw, editado en

1998 por la Fundación de Parques y Museos de Cozumel. Es el dicho padrón un valioso documento que nos permite saber quiénes fueron los primeros habitantes del “pueblo de San Miguel en la costa occidental de Cozumel” que complementado años más tarde, a partir de 1867 por el Registro Civil, establece un seguimiento puntual de la evolución de aquellas familias pioneras hasta nuestros días. Lamentablemente el documento no señala los vínculos matrimoniales, ni las familias nucleares, pues enlista por separado a hombres y mujeres, señalando su estado civil, edad, ocupación, etc., y dato curioso que refleja los prejuicios raciales, al enlistar: “Categoría” y bajo ese epígrafe señala: “blanco, mestizo, indio, hidalgo, moreno, pardo”. También agrega procedencia de cada individuo, enlistando en ese

lejano 1850 a repobladores procedentes de Filadelfia en Estados Unidos; La Habana, Cuba; Cádiz, España y Milán, en el Piamonte. En total, ese padrón de población arroja, a escasos meses de haberse decretado la autorización para fundar un pueblo, San Miguel, y a poco más de un año del inicio de la llegada de los sobrevivientes de la guerra campesina, a un total de 188 hombres y 101 mujeres, para un total de 289, de los cuales cuatro hombres eran extranjeros, dos hombres y una mujer procedían de Campeche, y todos los demás eran de pueblos de Yucatán. Los poblados que más habitantes aportaron fueron Valladolid, con 74 hombres y 27 mujeres: 101; Xcan, con 46 y 22: 68; Chemax, con 30 y 10 y Dzidzantun, con 22 y 17. En total, 250 de 289, es decir casi el 87 por ciento

Es el dicho

padrón un valioso documento que nos permite saber quiénes fueron los primeros habitantes del “pueblo de San Miguel en la costa occidental de Cozumel”.

Firma del Sr. Francisco Rosel, primer presidente del Consejo Municipal de San Miguel de Cozumel. Fundación de Ciudades en México | 95


cozumel / Quintana Roo

de los pobladores adultos, llegaron de cuatro poblaciones, y los otros 39 eran procedentes de 38 lugares distintos. Este dato da una idea de la tremenda diáspora que la guerra campesina ocasionó en el oriente yucateco. Las primeras autoridades fueron don Francisco Rosel, de Mérida, radicado en Chemax, presidente del Consejo Municipal; se cree que fue él quien elaboró el padrón de pobladores. Al poco tiempo, Rosel se desavecindó y el segundo alcalde fue don Enrique Angulo, oriundo de Hocabá y quien había sido el primer juez de Paz. En este puesto quedó, a partir de 1851, don Gregorio Fernández, quien en 1864 sería el primer preceptor que tuvo la escuela pública. Uno de los primeros jefes de la Guardia Nacional con funciones de vigilancia para prevenir asaltos de los campesinos rebeldes fue don Manuel Modesto Vivas Delgado, procedente de Valladolid. Del primero, don Enrique Angulo,

es descendiente en sexta generación el actual gobernador del estado (Roberto Borge Angulo); de don Gregorio Fernández es descendiente en cuarta generación, por su rama materna, quien fuera el segundo gobernador constitucional del estado, el Lic. Pedro Joaquín Coldwell; y del tercero, don Manuel Modesto Vivas Delgado, soy descendiente directo en tercera generación. Bastan esos ejemplos para subrayar el arraigo que lograron esos pioneros de la mexicanidad en el Caribe, pues si bien llegaron con sólo sus sueños de vivir en paz mientras amainaba la tormenta bélica en la península, poco a poco consolidaron su estancia levantando sus hogares, haciendo producir la tierra y creando instituciones públicas. Hoy, a más de siglo y medio de haber llegado, múltiples familias en Cozumel, Puerto Morelos, Playa del Carmen y Chetumal ostentan los apellidos de esos pioneros y su huella perdura en la traza de la ciudad, aunque

algunas de las “prevenciones” han dejado de cumplirse: El decreto de 1849 señalaba que alrededor de la plaza de Armas debían dejarse amplios solares para construir la iglesia, la escuela, las casas consistoriales y el cuartel, y así fue por algunas décadas; sin embargo, en 1915 fuerzas constitucionalistas incendiaron la iglesia, en 1945 el cuartel fue trasladado a la Base Aérea, en 1970 la escuela se fue al norte de la ciudad y en 1978 el Ayuntamiento fue trasladado al sur. Y así, la que fue una de las primeras poblaciones visitadas por los hispanos y una de las pioneras de la mexicanidad en el Caribe, a diferencia de muchas ciudades mexicanas, no tiene frente a su parque principal ninguna de las sedes de las instituciones públicas que caracterizan a las ciudades mexicanas. ¡En ocasiones el “progreso” debe ser entrecomillado para que respete a la tradición y a la Historia! •

Bibliografía ANTOCHIW, Michel; Dachary, Alfredo César, Historia de Cozumel. Conaculta 1991. Cozumel, Padrones y Poblamiento. Fundación de Parques y Museos. 1998. El Libro de los Linajes, del Libro de los Libros del Chilam Balam, traducción de don Antonio Mediz Bolio. ROSADO Iturralde, Gonzalo de Jesús, Breve historia de Cozumel. Editorial Yucatanense, Club del Libro, 1949. VIVAS Valdés, Velio, Travesías por la historia de Cozumel. 2006. 96 | Fundación de Ciudades en México


Cuernavaca Morelos

CRONISTA: Valentín López González Aranda

cuernavaca

Tianguistenco

ESTADO DE MÉXICO

Tepoztlán

CUERNAVACA

Malinalco Cuautla

Puente de Ixtla Zacatepec Taxco de Alarcón

GUERRERO


cuernavaca / Morelos

L

a ciudad de Cuernavaca se encuentra ubicada en una zona de accidentadas formaciones geológicas. De esta topografía tan sinuosa destacan sus profundas barrancas por donde corre abundante agua proveniente de los escurrimientos de la boscosa montaña. Estas hondonadas contribuyen a crear el famoso clima templado de la capital morelense. Es por esto que cuando la visitó Alejandro Von Humboldt en 1803 expresó que “…en ella reina una primavera eterna…”. Esta abundancia de agua y benigno clima propician que el lugar cuente con exuberante y variada vegetación, que lo hace un maravilloso sitio para vivir, ciudad que ha cobijado durante siglos a hombres y mujeres que la han elegido para asentarse y todos los que han nacido allí, están orgullosos de ella.

Época prehispánica

Al sur de la ciudad de Cuernavaca, en los límites con el municipio de Temixco, se encuentra la barranca “del Chiflón”; en sus laderas se localiza una cueva en cuyo interior se pueden apreciar algunas pinturas rupestres. Estas tienen diferentes formas, como una luna en cuarto creciente rodeada de puntos, un sol dividido en cuatro secciones con un círculo en cada una de ellas, y a su alrededor varias estrellas, entre otras imágenes que se han dañado con el tiempo. Seguramente estas antiguas pinturas fueron realizadas por los primeros pobladores nómadas que pasaban por esta región, y que eran cazadores y recolectores de frutas y plantas. Estas pinturas podrían tener más de 6 mil años de antigüedad. Se cree que la sedentarización se empezó a dar alrededor del año 1500 aC, y se produjo gracias a la domesticación del maíz. Para el año 1250 aC existió un aumento en la población y para el año 1000 aC aparecieron pequeñas aldeas que dejaron rastro del uso de cerámica y de otras formas de almacenamiento de agua. Los vestigios arqueológicos más antiguos de Cuernavaca fueron localizados en los alrededores de los manantiales de Gualupita, sitio ubicado al noreste de la ciudad (actualmente parque Melchor Ocampo) y en el 98 | Fundación de Ciudades en México

Salto Chico. Profundas barrancas atraviesan la ciudad de Cuernavaca.

jardín Revolución, al lado sur de la catedral de Cuernavaca, que durante varios siglos funcionó como huerta del conjunto conventual. Otros asentamientos humanos han sido encontrados en diferentes puntos de la ciudad, como en Buenavista, Acapantzingo, Tlaltenango, Tetela, Chamilpa, Ocotepec y Coacalco. Fueron pequeñas aldeas que seguramente existieron entre los años 1000 aC y el 1100 dC. Se calcula que partir del año 1111 dC las siete tribus nahuatlacas que vivían en el legendario Chicomoztoc (Casa de las siete cuevas) o Aztlán,

comenzaron a migrar al sur. Arribaron gradualmente al valle de México, asentándose alrededor del gran lago. Al llegar tuvieron que enfrentarse con los grupos que ya existían allí (descendientes de los antiguos toltecas). Solamente el viejo líder chichimeca Xólotl logró pacificarlos. Tiempo después llegaron los tlahuicas. Fue la quinta tribu en arribar al lago; al buscar un lugar en donde establecerse, los xochimilcas los hostilizaron, así que Xólotl les dio tierras al sur de la sierra del Ajusco, en lo que posteriormente se conocería como Cuauhnáhuac, que significa “junto a los árboles”, de cuahuitl (árbol) y náhuac (junto), que posteriormente se convertiría en Cuernavaca. Los tlahuicas fundaron otras ciudades y se mezclaron con los pobladores que ya existían en esta zona. Según los Anales de Tlaltelolco el señorío de Cuauhnáhuac se fue fortaleciendo y en 1365 su soberano era Macuilxóchitl, quien intentó conquistar algunas zonas del valle de México. Dos años después Acamapichtli era el nuevo soberano, e hizo alianza con los de Azcapotzalco para conquistar Mizquic y Xochimilco. Cuauhnáhuac poco a poco se fue convirtiendo en una ciudad rica y densamente poblada; su tianguis llegó a ser uno de los más importantes de Mesoamérica.


Cronista: Valentín López González Aranda

Pirámides de Teopanzolco. Dentro de la ciudad se encuentran estos importantes vestigios de antiguas culturas.

Hacia 1430, la ciudad cayó en manos de la llamada Confederación de Anáhuac, o Triple Alianza, por lo que los tlahuicas tuvieron que pagar fuertes tributos, consistentes en mantas de algodón, papel amate, algodón de capullo y productos agrícolas como maíz y frijol. En 1520, la Matrícula de los tributos dividía el valle de Morelos en dos señoríos (o cacicazgos): el de Cuauhnáhuac y el de Huaxtepec (Oaxtepec). Uno de los pueblos de esta porción era Cuauhtlan (hoy Cuautla). Huaxtepec era gobernada por Tizapopalotzin, mientras que el gobernante de Cuauhnáhuac era Yoatzin o Itzcohuatzin. De acuerdo a información del INAH se tienen registrados 85 sitios

arqueológicos dentro de la ciudad de Cuernavaca, aunque muchos de ellos han sido tapados por la mancha urbana. Entre los más destacados se encuentran las pirámides de Teopanzolco (en el templo viejo), al este de la ciudad, construcción que está emplazada en una colina, y que fue edificada durante el Posclásico Tardío (1150-1521 dC) en honor de Huitzilopochtli (dios de la guerra) y Tláloc (dios de la lluvia).

La Conquista

A la llegada de los españoles, Hernán Cortés fundó la Villa Rica de la Vera Cruz el 10 de julio de 1519, pero su objetivo era llegar hasta la capital del imperio azteca. Para eso Cortés y sus

aliados tuvieron que subir en medio de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl; al llegar a una altura de cerca de los 4,000 metros, el 2 de noviembre, pudieron ver desde ese lugar la gran ciudad de México-Tenochtitlán. Bernal Díaz del Castillo, al escribir sobre ese momento comentó: “Nos quedamos admirados… algunos de nuestros soldados decían que aquello que veían si era entre sueños…”. Unos días después Cortés entró pacíficamente a la capital azteca para entrevistarse con Motecuzoma. Meses después Cortés fue sitiado en el palacio de Axayácatl y el 30 de junio de 1520 tuvieron que salir huyendo, dándose los trágicos acontecimientos de la Noche Triste. Fundación de Ciudades en México | 99


cuernavaca / Morelos

Pero Cortés no se dio por derrotado; en los meses siguientes preparó el ataque definitivo a la gran Tenochtitlán, se dedicó a analizar la situación y replantear su estrategia. Reorganizó su menguado y quebrantado ejército y estableció algunas reglas (ordenanzas) para sus soldados y para los miles de aliados indígenas que ya tenía. En Tlaxcala ordenó la fabricación de 12 bergantines (que después serían 13). Asimismo, puso en marcha un plan para someter a todos los pueblos que rodeaban la capital del imperio y que eran vasallos y proveedores de los aztecas, con la finalidad de que fuesen incapaces de auxiliarlos durante el ataque a la capital azteca. A este plan se le conoce como el “machacamiento”. Cortés estableció su base de operaciones primero en Tlaxcala y después en Texcoco, desde donde salieron diversas expediciones. Poco a poco fueron sometiendo pueblos. En Tlayacapan los nativos, al enterarse de que los invasores se aproximaban, tomaron la decisión de abandonar su pueblo y subir a la punta del cerro Zeopapalotzin (lugar de las mariposas) o Peñón de Tlayacapan, donde se fortificaron. Desde allí se enfrentaron aguerridamente a los españoles, pero pronto se les terminaron el agua y las provisiones, sufrieron de horrible sed y hambre, por lo que decidieron rendirse. Posteriormente Cortés y sus huestes se dirigieron a Oaxtepec, en donde fueron recibidos pacíficamente por el cacique de aquel pueblo y descansaron en la magnífica huerta que allí había. Al día siguiente, salieron hacia Cuauhnáhuac en donde se decía que Cuauhtémoc tenía algunos parientes. Pasaron por Yautepec y Tepoztlán en donde realizaron saqueos e incendiaron muchas viviendas. Al llegar a Cuauhnáhuac el sábado 13 de abril de 1521, se dieron 100 | Fundación de Ciudades en México

Palacio de Cortés. En 1526 Hernán Cortés comenzó la construcción de su residencia en Cuernavaca. El conquistador repartió pueblos entre sus soldados y dejó para él los mejores, más ricos, productivos y de mayor importancia política.

El conquistador

y sus hombres, tras librar una batalla en las barrancas y los bosques que rodean Cuauhnáhuac, lograron la rendición del cacique Yoatzín Atzayacatzin, quien entregó el feudo al conquistador. cuenta que la ciudad contaba con defensas naturales, una profunda barranca los separaba de la población. Un indio tlaxcalteca se percató de que en el borde opuesto del precipicio crecían dos grandes amates que al entrelazar sus ramas formaban un puente natural. Les pareció fácil derribar los árboles para pasar entre las ramas y así lo hicieron; al terminarlo algunos tlaxcaltecas cruzaron el improvisado puente llegando sanos y salvos, unos cuantos españoles los siguieron, entre ellos Bernal Díaz del Castillo. Ya en el otro lado, se enfrentaron a los nativos. Mientras tanto Cortés y otros hombres buscaron por dónde pasar.

Llegaron hasta un lugar en donde se estrecha la barranca (hoy se le conoce como “Puente del Diablo”), y por ahí pudieron brincar con sus caballos. El conquistador y sus hombres, tras librar una batalla en las barrancas y los bosques que rodean Cuauhnáhuac, lograron la rendición del cacique Yoatzín Atzayacatzin, quien entregó el feudo al conquistador. El soldado y cronista Bernal Díaz del Castillo relató que cuando entraron a la ciudad, los indígenas “…volvieron las espaldas y se fueron huyendo a los montes y a otras partes de aquella honda cava (barranca)” y “…en este pueblo hubo gran despojo, así de mantas muy grandes como de buenas indias…”.


Cronista: Valentín López González Aranda

Refundación

Al término de la conquista, Cortés procedió a repartir los pueblos conquistados entre sus soldados, dejando para sí los mejores, más ricos, productivos y de mayor importancia política, entre ellos Cuauhnáhuac, que con el tiempo cambió su nombre por el de Cuernavaca. El códice de reedificación de Cuernavaca señala que el cacique Axayacatzin facilitó la conversión de los indígenas a la fe católica, por lo que Cortés como recompensa le entregó tierras para él y sus vecinos. Asimismo, en 1523 Cortés mandó edificar la capilla de San José Tlaltenango, poco después se construyó la de San Francisco que se concluyó el 2 de enero de 1529.

Estas dos capillas son las más antiguas del estado de Morelos. Hacia 1526 Hernán Cortés también comenzó la construcción de un palacio fortaleza, que aún existe, y es una de las construcciones civiles del periodo novohispano más antiguas de América continental. Cortés gobernó desde esta ciudad a toda la Nueva España, cuando él era la máxima autoridad durante los primeros años de la Colonia. El 6 de julio de 1529, como recompensa por los servicios que había prestado a la corona, el rey Carlos I emitió desde Barcelona las cédulas reales que le daban el título de marqués del Valle, y le otorgan 23 mil vasallos y 22 villas, entre las que se encontraban: Cuernavaca, Coyoacán,

Oaxaca, Oaxtepec, Yecapixtla, Yautepec y Tepoztlán. Así nace la villa de Cuernavaca, categoría que tuvo durante 305 años. Cortés trajo a su palacio de Cuernavaca a su esposa doña Juana Zúñiga, de quien se dice que era sumamente altiva, sin corazón, exigente y arrogante. En ese edificio nacieron varios hijos de ese matrimonio: Luis había nacido en Texcoco en 1530, pero murió al poco tiempo de nacer. Ya en Cuernavaca, un año después nació Catalina, pero también murió muy pequeña. En 1532 nace Martín, sería el segundo marqués del Valle y llevó el nombre de su abuelo paterno y de su medio hermano mestizo, hijo de la Malinche. En 1534 nació otra niña, María, un año después

Catedral de Cuernavaca. Construida por los frailes franciscanos para fundar la Provincia del Santo Evangelio en 1529. Fundación de Ciudades en México | 101


cuernavaca / Morelos

La Conquista de Cuernavaca. Mural de Diego Rivera que se encuentra en los pasillos del Palacio de Cortés.

Cortés,

como buen empresario que fue, buscó desarrollar diversas actividades productivas en su marquesado. En 1522 solicitó que le trajeran de La Habana algunos productos como peras, moreras, sarmientos y caña de azúcar.

Catalina y por último Juana, en 1537. Desde Cuernavaca el conquistador emprendió diferentes empresas; su primo Francisco Pizarro le envió una carta en la que le pidió ayuda para la conquista de Perú, así que envió a dos de sus navíos al mando de Hernando de Grijalva con caballos, soldados, provisiones, artillería y armas. Más adelante estableció una ruta comercial entre la Nueva España y Perú. Pero su empresa favorita siempre fue la exploración de los mares del sur, así que organizó varias expediciones. Asimismo, el emperador Carlos V le solicitó preparar una armada para ir a las islas Maluco o “de las especias” para auxiliar a las expediciones que ya había enviado a esa lejana región en 1525 y 26. Hacia 1529, arribaron a Cuernavaca los primeros 12 frailes franciscanos para fundar la provincia del Santo 102 | Fundación de Ciudades en México

Evangelio, sin una definición específica de su territorio. Desde esta villa comenzaron la evangelización de toda la región. Para tal fin construyeron la primera capilla con bóveda de América Continental, la Capilla Abierta. Posteriormente construyeron el monasterio y la iglesia de la Asunción, hoy catedral de Cuernavaca, que es uno de los conjuntos conventuales más antiguos de todo el país, y que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994. Cortés, como buen empresario que fue, buscó desarrollar diversas actividades productivas en su marquesado. En 1522 solicitó que le trajeran de La Habana algunos productos como peras, moreras, sarmientos y caña de azúcar. Se sabe que para 1524 ya había cañaverales a orillas del río Tepetongo, en Santiago Tuxtla, Veracruz,

lugar donde dos años después el conquistador ordenó la construcción del primer ingenio azucarero. Cortés también le encargó a su criado Bernaldino del Castillo que cultivara caña de azúcar en Coyoacán, pero éste no obtuvo buenos resultados, debido a que el clima que requería esa planta no era el adecuado, así que probó en Cuernavaca con muy buenos rendimientos. En Cuernavaca se construyeron los ingenios azucareros de Axomulco, en 1529, y el de Tlaltenango en 1535, por lo que Cuernavaca representó un punto importante en el surgimiento de la industria azucarera de América continental. Hernán Cortés murió el 2 de diciembre de 1547, en Castilleja de la Cuesta, España. Su hijo Martín (hijo de Juana Zúñiga) quedó como heredero universal y segundo marqués del Valle. En 1566, Martín fue acusado de intentar una conspiración en contra del Virrey de la Nueva España y de la Real Audiencia, así que fue detenido junto con sus hermanos Martín (el hijo de la Malinche) y Luis. Varios conspiradores fueron llevados a la horca o decapitados. Al marqués le salvaron la vida, pero le fueron confiscadas todas sus propiedades y fue desterrado a perpetuidad, condenado a servir en el ejército de Orán en Argelia y a pagar cuantiosas multas. Murió en Madrid el 13 de agosto de 1589. Aunque la incautación fue levantada en 1593, la familia de Cortés perdió el control directo de la administración de la propiedad.

La Colonia

Durante la época colonial, Cuernavaca fue la cabecera de la gran comarca, punto estratégico del camino real que cruzaba el país de océano a océano, vía Veracruz-Puebla-México-Cuernavaca-Acapulco. Por este camino se dio la conquista y posterior evangelización de Filipinas, lo que dio lugar a que


Cronista: Valentín López González Aranda

el Rey de España (Felipe II) acuñara la frase “en mis dominios no se pone el sol”. También fue la ruta del gran comercio que se realizó con los galeones que viajaban a Manila, conocidos como la Nao de China. Con la finalidad de cubrir las necesidades de los viajeros que pasaban por la ciudad, se establecieron algunos mesones (del francés maison: casa), que ofrecían a sus clientes alimentos, bebidas, albergue y reparación de sus carruajes; y a sus bestias caballerías, zacate y cambio de herrajes. En ocasiones, los mesones contaban con habitaciones grandes en las cuales se daba alojamiento de tres a 10 personas por cuarto. Existen pocos documentos de la colonia que nos indican cómo era en ese entonces la villa de Cuernavaca. Algunos de estos escritos son: la Relación de Cuernavaca de 1743 y el Theatro Americano de 1746, los cuales hacen una descripción general de esta región. La Relación de la villa de Cuernavaca de 1743 especifica que la villa de Cuernavaca se encuentra a 14 leguas de distancia de la Ciudad de México (una legua equivale aproximadamente a 4,190 metros) y señala que su clima es “…templado y muy saludable…” y que “…es muy amena por la abundante agua que en la antigüedad se le comunicó por varios acueductos de muy buen artificio…”. Y agrega “…los frutos que produce esta cabecera (aunque no abundantes) son limas dulces y agridulces, agras de todo (pequeños frutos rojos), naranjas, toronjas, sidras, limones reales y ordinarios, mameyes, plátanos, aguacates, sapotes blancos, prietos y amarillos, camote, guacamote, tlalcacaguate (cacaguate), abundantes guallabas y diversas flores…” Cuernavaca contaba con 314 familias de españoles, mestizos y mulatos. En esta jurisdicción existían 31 ingenios

Plazuela del Zacate. La ciudad de Cuernavaca conserva su trazado colonial.

Calle Comonfort. El clima de Cuernavaca es templado y muy saludable.

y trapiches, en donde calculaban hasta mil 600 esclavos de todas edades. Los barrios que se señalan en este documento son 10: “San Josef Tlaltenango, San Jerónimo Cocotzingo, Santa María de los Aguacates, San Lorenzo Chamilpa, San Salvador Ocotepeque, San Nicolás Aguatepeque, San Miguel Chapultepeque, San Diego Acapancingo, San Antonio Analco” y señala que tiene otros dos pueblos en la parte norte: Huichilaque, en el cual “…se mantienen de abundantes magueyes y en donde trafican varias maderas y mucho carbón…” y Coaxomulco. Asimismo se describe la iglesia mayor (hoy catedral de Cuernavaca), el número de religiosos y las órdenes que atienden a cada uno de los pueblos, así como las fiestas y costumbres de estos lugares. Y agrega que “Parece que la divina ognipotencia con especialidad se a servido manifestarse en que esta villa de Cuernavaca gose el especial beneficio de su divina mano, con

diversas y milagrosas apariciones de la efigie de la santísima cruz…” Y que los naturales celebran la fiesta principal el día 3 de mayo. Agrega que “En esta cabecera de Cuernavaca se venera una soberana imagen de nuestra señora de la concepción con el título de Tlaltenango…” En 1786, el Rey Carlos III emitió la Real Ordenanza para el establecimiento e instrucción de intendentes del ejército y Provincias para el Reino de la Nueva España, con lo que se establece una nueva división en 12 provincias o intendencias. Con esta división, mediante la Real Ordenanza del 4 de diciembre de 1786, se crean las Alcaldías Mayores: Alcaldía Mayor de Cuernavaca, perteneciente a la intendencia de México. Alcaldía Mayor de Cuautla, perteneciente a la intendencia de Puebla.

La Independencia

Durante la Independencia de México no hubo mucha actividad insurgente en esta villa, únicamente la madrugada del 31 de enero de 1812, cuando las tropas insurgentes entraron a Cuernavaca. Al frente venía Nicolás González, alias El Chino, quien dijo que él y sus tropas habían llegado como avanzada, pues su jefe, el cura José María Morelos venía en camino y que arribaría a Cuernavaca en cuatro días junto con otros destacamentos. Durante la espera llegaron paulatinamente a la villa más tropas insurgentes. Morelos llegó el 4 de febrero de 1812, venía de Tenancingo y llegó acompañado de mil 500 hombres, muchos de los cuales iban armados y a caballo, y otro tanto iba a pie con fusiles o lanzas. Morelos se mantuvo en Cuernavaca hasta el jueves 6 de febrero, “…lugar de delicias en donde tuvo dos días de desahogo”. Posteriormente sus tropas se dirigieron hacia Cuautla en donde se escenificó uno de Fundación de Ciudades en México | 103


cuernavaca / Morelos

los capítulos más sobresalientes en la lucha por la independencia de nuestro país: el Sitio de Cuautla. Morelos volvería a pasar por Cuernavaca en 1815, pero esta vez preso; estuvo detenido en el Palacio de Cortés los días 6, 7 y 8 de noviembre. Posteriormente fue llevado a la Ciudad de México para juzgarlo y fusilarlo en San Cristóbal Ecatepec.

México Independiente

Al crearse el Estado de México en 1824*, se dividió en ocho distritos y 36 partidos; la región que hoy forma el estado de Morelos se llamó Distrito de la prefectura de Cuernavaca y estaba dividido en 3 prefecturas, las cuales tenían tres partidos con cabeceras en Cuernavaca, Cuautla y Jonacatepec. La cabecera del distrito de la prefectura era la todavía villa de Cuernavaca. El 14 de octubre de 1834, Cuernavaca dejó de ser villa y fue declarada ciudad. Durante la intervención norteamericana, el 4 de febrero de 1848, Cuernavaca fue invadida por 3 mil soldados del ejército comandado por el coronel Clark, a fin de tomar el control de toda la región, ya que las reglas de la guerra de esa época eran que al tomar la cabecera de una región se sometía a los demás pueblos. La resistencia popular luchó en contra de esa intervención y muchos cuernavacenses pelearon y

El Olindo. Casa de vereaneo que construyeron Maximiliano y Carlota en Cuernavaca.

dieron su vida en las batallas de Padierna, Molino del Rey y Chapultepec. En 1855 al triunfo del Plan de Ayutla que derrocó a Antonio López de Santa Ana, los gobernadores de los estados, como Melchor Ocampo, Benito Juárez, Ignacio Comonfort, entre otros, se reunieron en Cuernavaca en el mes de octubre para elegir y nombrar a don Juan N. Álvarez presidente de la República, quien atendió los asuntos de la nación desde esta ciudad. En la guerra de intervención de 1861 (Francia, el Reino Unido y España), el presidente Benito Juárez, para hacer frente a los invasores, dividió al Estado de México en tres Distritos Militares. Esta región pertenecía a ese estado, creado en 1824 y Cuernavaca fue la cabecera del 3er. Distrito Militar. Durante el II Imperio, Maximiliano dividió el país en cincuenta departamentos. Lo que actualmente es el estado de Morelos y una parte de Guerrero se

llamó Departamento de Iturbide. Taxco fue designada la capital, pero debido a que siempre estuvo ocupada por los rebeldes republicanos no pudo fungir como tal, así que Cuernavaca nuevamente se convirtió en la sede de las autoridades del gobierno. No podemos olvidar que durante esta etapa Maximiliano de Habsburgo y Carlota establecieron su casa de verano en esta ciudad. En 1867, el general Francisco Leyva apoyado por Ignacio Manuel Altamirano, sitió a las fuerzas imperialistas comandadas por Ángel Pérez Palacios. El sitio duró 26 días, del 1 al 27 de enero, derrotando al ejército conservador. En 1869, el presidente Benito Juárez creó el estado de Morelos y el 16 de noviembre de ese mismo año el Congreso emitió el decreto 19 que declara a la ciudad de Cuernavaca como capital del estado. Desde entonces en Cuernavaca se siguen escribiendo los capítulos más importantes de la historia morelense, ciudad reconocida por las bondades de su clima y la riqueza de su flora, por eso fue llamada “la ciudad de la eterna primavera”. Cuernavaca ha sido y sigue siendo un lugar que atrae a artistas, científicos, escritores y otros destacados personajes que llegan a residir aquí buscando las bondades que ofrece por ser un sitio mágico con un gran pasado, presente y futuro. •

*Nota: Decreto del 8 de enero de 1824 del Soberano Congreso Constituyente

Bibliografía HERNÁNDEZ Chávez, Alicia, Breve Historia del Estado de Morelos. El Colegio de México – Fondo de Cultura Económica y otros. 2ª Edición 2010. LÓPEZ González, Valentín, Cuernavaca, visión retrospectiva de una ciudad. Centro de Estudios Históricos y Sociales del Estado de Morelos. 2ª Edición, 1994. __________________________________ Breve historia antigua del estado de Morelos. Cuadernos de Cultura Morelense. 2ª Edición, 2001. __________________________________ Historia prehispánica de Cuernavaca. Tomo I. Nuestros Orígenes Olmecas. Cuadernos Históricos Morelenses. Fuentes Documentales del Estado de Morelos 2002. __________________________________ Los Tlahuicas Siglos XIV-XV-XVI. Historia Precolonial del Valle de Morelos. Cuadernos Históricos Morelenses. 2001. MARTÍNEZ, José Luis, Hernán Cortés. Universidad Nacional Autónoma de México. Fondo de Cultura Económica. Segunda reimpresión 1993. 104 | Fundación de Ciudades en México


Huamantla Tlaxcala

CRONISTA: Raúl Roberto Reyes-Ramírez

huamantla

HIDALGO

PUEBLA

Apan

Perote

Apizaco

Xalostoc

Tlaxcala Chiautempan

Texmelucan

HUAMANTLA

PUEBLA Cholula

Puebla


Huamantla / Tlaxcala

L

a Heroica y Monumental Ciudad de San Luis Huamantla de Juárez, es cabecera del municipio de Huamantla, en el estado de Tlaxcala, ubicada a 120 km de la Ciudad de México. Se localiza a 2,553 msnm, en un valle de la ladera noreste del volcán Matlalcueye1, Malintzín o La Malinche2, que forma parte del Eje Volcánico Transversal Mexicano. Limita al norte con los municipios de Terrenate y Altzayanca, al sur con Ixtenco, al oriente con Cuapiaxtla y Altzayanca, y al poniente con Xalostoc, San José Teacalco, Tetlanohcan, Tocatlán y Tzompantepec.

El clima es moderadamente frío, con precipitaciones durante el verano y principios del otoño. Su población se dedica a la agricultura de temporal y de riego, así como a la cría ganadera. Sus productos agrícolas son papa, maíz, cebada, trigo, frijol, haba, alfalfa y durazno. Es importante la presencia del Parque Industrial Xicohténcatl II, con producción en las ramas de alimentos y bebidas, metal-mecánica, inyección de plástico, automotriz y textil. Cuenta con instituciones de enseñanza superior prestigiadas como las universidades Tecnológica de Tlaxcala y Popular Autónoma del Estado de Puebla, así como la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Al municipio lo cruzan autopistas y carreteras que comunican la capital de la república con el golfo de México y los principales centros urbanos del altiplano mexicano, así como dos importantes rutas del ferrocarril. Tiene una población de 84 mil 9793 habitantes repartidos en la cabecera y 39 comunidades.

Orígenes

Entre los años 1800-1700 al 1200 aC, los primeros pobladores eran agricultores primitivos que formaron una pequeña aldea, en el valle de lo que hoy es Huamantla. Los arqueólogos han explorado el ejido de Xalpatlahuaya, en el pueblo del Carmen, y los cerritos de Natividad, Loma de San Dieguito y Tzatzacuala, ubicados al poniente de Huamantla; estos sitios muestran un desarrollo urbanístico, consistente en la disposición de plazas limitadas por altas estructuras piramidales, calles internas perfectamente trazadas y plataformas de menor tamaño para zonas residenciales de los líderes o principales. Los asentamientos de la llanura de Huamantla formaron parte de 14 pueblos donde se concentró el poder político, económico y religioso de manera regional, controlando las villas, aldeas y estancias que se localizaban alrededor de Tecoac o Tecoaczinco4. Las primeras inmigraciones otomíes a Tlaxcala ocurrieron en el año 900

dC, y posteriormente siguieron varias oleadas migratorias, que dan origen a las poblaciones otomíes en el Valle de Huamantla. Actualmente existen varios poblados que llevan el nombre de Tecoac: Francisco Villa Tecoac, Francisco I. Madero Tecoac, San Francisco Tecoac y Hacienda de Tecoac. En Historia sucinta de Tlaxcala, de Jaime Sánchez, se menciona: “los tlaxcaltecas se regían entonces mediante una equilibrada forma de gobierno, especie de confederación de pueblos, que unía a diversos tlahtocayotl5 o cabeceras (en la mentalidad de los españoles eran señoríos) integradas por cierto número de comunidades con igualdad de derechos y obligaciones, de los cuales, cuatro tlahtoani6 (plural: tlahtoque7) eran los de mayor importancia, mismos, que juntos resolvían democráticamente en asambleas los asuntos de Estado de interés común y las decisiones tomadas, se respetaban con toda firmeza”. Algunos estudios realizados sobre la época Prehispánica refieren que el

1 Su nombre significa “la de la falda de jade”. La montaña, en su designación original, alude a la diosa acuática a la que se invoca en busca de lluvias y humedad. La deidad acuática Matlalcueye para los tlaxcaltecas, Chalchitlicue para los mexicas, es frecuentemente llamada la esposa de Tlaloc (Dios del agua). En Matlacueye: su culto y adoratorio prehispánico, Ismael Arturo García, en Coloquio sobre la historia de Tlaxcala, Gobierno del Estado de Tlaxcala, 1998. 2 El nombre de Malinche no sólo corresponde a la célebre compañera de Cortés, sino a él mismo. En efecto, Malinche es el nombre dado por los naturales a Cortés, por alusión a la nativa Malintzin, como lo apreciamos en la obra de Bernal Díaz del Castillo. 3 Censo Poblacional INEGI 2010. 4 En este estudio se nombra Técoac (serpiente de piedra) o Teoactzinco (lugar de la serpiente de piedra), indistintamente. En la lámina 3 del Lienzo de Tlaxcala se observa el glifo: Tecoaccinco (pequeño lugar de la serpiente de piedra) en otros estudios se escribe Tecoactzingo o Tecoaczingo. 5 Rémi Siméon en su Diccionario de la lengua náhuatl o mexicana, Pág. 674, escribe: tlatocayotl o tlatocayutl señorío, estado, reino, corona, patrimonio; dignidad, grandeza, genealogía; elocuencia. 6 Op. Cit. Pág.674, Tlatoani El que habla bien, purista; gran señor, príncipe, gobernante. En la pág. 681 Tlatoqui, Jefe, gran señor. 7 OP. Cit.Pág. 681 Tlatoque plural de tlatoani y tlatlatoque cuando se trata de gran número.

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Cronista: Raúl Roberto Reyes-Ramírez

Feria de Huamantla y parroquia de San Luis, primera mitad del siglo XX, lado norte del Parque Juárez.

señorío8 predominante del oriente de la antigua Tlaxcala fue Tecoac, que se consolidó como cabecera regional al paso de la Conquista, aprovechando la desarticulación de las estructuras políticas anteriores que los tlahtoaque o caciques consolidaron en la región. Competían con el cabildo indio de Tlaxcala, la cabecera de la provincia, que ejercía soberanía sobre los demás pueblos de su jurisdicción. A lo largo del periodo novohispano, los otomíes del oriente de Tlaxcala se esforzaron por conseguir su autonomía frente a Tlaxcala y los españoles aprovecharon este ambiente para aumentar su influencia y

adueñarse de las tierras productivas en sus alrededores. Hoy el único lugar de Tlaxcala donde se conserva el otomí es Ixtenco, pueblo vinculado con los fundadores de Huamantla por sus tradiciones orales; aunque las fuentes históricas señalan a Huamantla como un pueblo otomí, es probable que los tecoactzingas hablaran náhuatl como segundo idioma. Los estudios refieren que los jefes militares otomíes custodiaban las fronteras tlaxcaltecas y por alianzas se casaban con las hijas de los señores nahuas que dominaban esta provincia en el Posclásico Tardío. Después de la conquista los gobernantes otomíes de esta región estaban

subordinados a los integrantes del cabildo de naturales de Tlaxcala, cuyas sesiones se llevaban a cabo en náhuatl. Los otomíes cultivaban maíz, chile, frijol, tomate, aguacate y maguey, del que se extraía el aguamiel con el que se elaboraba el pulque. Aprovechaban la madera del bosque de las faldas del Matlalcueye, obteniendo leña para el fogón y teas para la iluminación. Entre los trabajos artesanales se encontraba la producción del papel amate que se obtenía de la corteza del árbol del jonote blanco y colorado. En la artesanía destaca el tejido, donde las mujeres otomíes mostraban una habilidad excepcional; prueba de ello es

señorío. (De señor). m. Dominio o mando sobre algo. || 2. Territorio perteneciente al señor. || 3. Dignidad de señor. || 4. Gravedad y mesura en el porte o en las acciones. || 5. Dominio y libertad en obrar, sujetando las pasiones a la razón. || 6. Conjunto de señores o personas de distinción. V. lugar de ~ para efectos prácticos se menciona este término como un territorio autónomo administrado por un gobierno que representa el interés popular y conserva la soberanía de su demarcación pero que a la vez está dispuesto a establecer alianzas para continuar con su autonomía.

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Huamantla / Tlaxcala

la técnica de “pepenado”. También en la alfarería se pueden encontrar ollas, comales, tecomates, cajetes, copas y platos de barro.

Códice Huamantla

Cuauhmantla, “donde se extiende el bosque”, hoy Huamantla, constituía parte del antiguo sitio otomí al oriente de la antigua Tlaxcala; los orígenes de este asentamiento se encuentran ilustrados en un documento del siglo XVI conocido como el Códice de Huamantla, que relata la larga peregrinación de los otomíes desde Chiapan, en el Estado de México, pasando por la parte norte y este del actual estado de Tlaxcala, hasta llegar a su lugar definitivo en Huamantla. Por su contenido, al Códice de Huamantla se le ha clasificado como cartográfico-histórico, considerado como el más grande del mundo y es uno de los pocos documentos de la cultura otomí conocidos hasta ahora. Actualmente existen nueve fragmentos: siete se conservan en la Sala de Códices de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia en la Ciudad de México y dos en Alemania en la Staatsbibliothek zu Berlin9. El manuscrito fue descubierto por Lorenzo Boturini hacia 1740, en una ermita, al parecer en el barrio de Santa Anita, Huamantla, Tlaxcala, zona de influencia otomí; por ello y por su contenido es probable que haya sido elaborado por otomíes. Según Luis Nava Rodríguez10 fue el barón Alexander von Humboldt, en 1803, quien compra en una venta de manuscritos, pertenecientes a Antonio León y Gama, los dos fragmentos conocidos como Fragmentos Humboldt, quien los presenta en 1806 a la entonces Biblioteca Real de Berlín. Se tiene referencia de que varios 9

Calle y torres del Santuario de la Caridad, y almacén propiedad del bisabuelo del autor.

Hay varios

escritos que hablan sobre la llegada de los españoles a tierras tlaxcaltecas, específicamente a Tecoactzinco; lo citan las crónicas de Sahagún y Diego Muñoz Camargo en la Historia de Tlaxcala. fragmentos del Códice de Huamantla fueron presentados junto con otros manuscritos mexicanos en una exposición en Londres en 1824, y un año antes William Bullock figuraba como propietario. En el Códice, los migrantes otomíes llegan a las tierras al noreste del Matlalcueye. En la pintura el camino seguido toma tres direcciones: una pasa por Tecoac y llega a Hueimetlán, “gran lugar de magueyes”; la segunda termina en un pueblo sin glosa, ubicado entre Tecoac y Huamantla, y la tercera llega a Cuauhmantla.

Biblioteca Estatal de Berlín. Nava Rodríguez Luís, Historia de Huamantla, Editorial Progreso, Tlaxcala, México, 1974.p. 15

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La fundación de San Luis Huamantla

Hay varios escritos que hablan sobre la llegada de los españoles a tierras tlaxcaltecas, específicamente a Tecoactzinco; lo citan las crónicas de Sahagún y Diego Muñoz Camargo en la Historia de Tlaxcala. Ambos mencionan que los otomíes reciben bélicamente a los forasteros causándoles grandes bajas. Es justamente el 1 de septiembre de 1519 cuando Tochpacxochihuilli, señor de Tecoac, hace frente a los invasores, atacándolos de inmediato. La superioridad técnica de los europeos, que usaron


Cronista: Raúl Roberto Reyes-Ramírez

cañones, espadas, caballos y ballestas, dispersó a los otomíes, quienes perdieron 17 guerreros, no sin antes matarles una yegua, propiedad del hispano Pedro Morón (Morones), destruyendo así el mito de que bestia y hombre eran uno solo. Posteriormente y con la alianza entre tlaxcaltecas y españoles, los primeros obtienen privilegios de la corona y por ello reclaman derechos para fundar sus respectivos pueblos. El mestizaje comienza en la Nueva España y los otomíes se aventuran al viejo mundo para solicitar licencia al rey Carlos I de España para erigir su nueva ciudad, y es el 28 de mayo de 1528 cuando el monarca otorga la Real Cédula a los principales señores de Tecoactzinco para fundar Huamantla bajo la advocación de San Luis Obispo. Junto con el documento les entregó las masas capitulares, los lienzos de la fundación11 y cuatro imágenes religiosas para edificar sus primeros templos, entre ellas la de San Luis Obispo (santo patrón), la Virgen María en su advocación de la Asunción (otros sugieren que es la Inmaculada Concepción, llamada “La Gachupina”); el arcángel San Miguel y una imagen de San Diego, por ser los franciscanos la orden mendicante que inició la evangelización de esta zona. Pasaron seis años12 y la real orden se cumplió por instrucciones del virrey don Antonio de Mendoza el 18 de octubre de 1534, cuando don Juan Ventura de Honduras, juez y gobernador de Tlaxcala, el alcalde don Ascencio de Molina y el escribano real, público y de Cabildo, don Ventura de

El mestizaje

comienza en la Nueva España y los otomíes se aventuran al viejo mundo para solicitar licencia al rey Carlos I de España para erigir su nueva ciudad.

Basílica de Nuestra Señora de la Caridad (1974), el templo más grande de la Diócesis.

Meto, en presencia de los caciques, señalaron primero el sitio donde debía edificarse el convento y las tierras donde se fundaría el pueblo de San Luis Huamantla, dando posesión de los solares (1,014 cordeles de largo y ancho a cada uno)13 correspondientes a los fundadores nombrados por su

majestad, señores: don Juan Maldonado y Paredes (en el barrio de San Lucas), Juan Rafael Tenorio (barrio de Santa Cruz), Alonso Muñoz Camargo, Francisco Tecnopaltzin y Antonio de Valencia (barrio de San Lucas), Lucas García, Eugenio Leal Chocolatzin y Juan de Aquino.

Son cinco lienzos hechos a finales del siglo XVIII, copias probables de los originales del siglo XVI referentes a la fundación; fueron entregados el 24 de octubre de 1983 por Trinidad Contreras Herrera y María del Carmen Rodríguez, originarios del barrio de Santa Anita, Huamantla, al Centro Social, Recreativo y Cultural de Huamantla, A.C. (Cesorecuh) para su resguardo. En 1984 el gobierno del estado de Tlaxcala publica los facsímiles y su transcripción en una edición conmemorativa por los 450 Años de la Fundación de la Ciudad de Huamantla, Tlax. Para algunos estudiosos, los citados Lienzos son “títulos primordiales” apócrifos, estos manuscritos por sus características materiales y estilísticas, evidentemente son del periodo Novohispano Tardío. 12 Se desconoce lo sucedido en este tiempo, se presume que los señores estuvieron en la corte pero debido a los litigios y a la oposición del Cabildo de Tlaxcala la Real Orden no se ejecutó. 13 1 cordel = 6.95 m. Es decir que les otorgaron 49.66 km2 a cada uno. 11

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Huamantla / Tlaxcala

Templo parroquial de San Luis Obispo de Toulouse (1641), que custodia reliquias del santo patrón de Huamantla y obras del pintor Miguel Cabrera.

Siglo XVI-XIX

La construcción de un convento en 1585 como centro de adoctrinamiento y evangelización, el establecimiento de grandes haciendas y ranchos cerealeros y ganaderos así como ser sede de mesones y casa de diligencias de caminos entre Xalapa y Puebla, México a Veracruz vía Texcoco, dieron a Huamantla una importancia geoestratégica. La historia consigna varios intentos separatistas de huamantecos para no depender del gobierno de naturales de Tlaxcala, incluso crear un propio corregimiento. Movimientos notorios se realizaron en los años de 1645, 1654 y 1756, pero todos fracasaron. 110 | Fundación de Ciudades en México

La historia

consigna varios intentos separatistas de huamantecos para no depender del gobierno de naturales de Tlaxcala, incluso crear un propio corregimiento. En el orden civil la política y la administración pública tenían un creciente desarrollo. El 19 de noviembre de 1741 Huamantla eligió su “alcalde natural”, es decir, elegido con autonomía sin intervención del Virrey. Debido a la nueva fe, alentada por los franciscanos, en el siglo XVI los moradores de la región de Huamantla

inician el paso de asimilación de las nuevas costumbres. En un proceso sincrético las adoptan como suyas y las nutren con las ancestrales prácticas de sus cultos; así, tenemos que la adoración a los ídolos y muy variados dioses es suplida por el dios judeocristiano, mediante la intermediación y alabanza de los muy variados santos.


Cronista: Raúl Roberto Reyes-Ramírez

Durante el virreinato se construyen 19 templos en el pueblo o villa de Huamantla, se conforman cofradías de españoles: del Santísimo, La Concepción, San Antonio, San Bernardino, de Ánimas, la Caridad, así como cofradías de naturales: Nuestra Señora, la de Santa Cruz, la de Tránsito de Nuestra Señora y San Nicolás. Destacaron por su importancia las homilías celebradas en el santuario de la Virgen María en su advocación de la Asunción, conocida por los lugareños como la Virgen de las Maravillas o Virgen de la Caridad, a quien durante una quincena realizaban alabanzas, misas, rosarios y una solemne procesión el 15 de agosto, antecedentes de la tradicional feria de Huamantla. Existen testimonios de ordenanzas reales14 que le concedían la lidia de 10 corridas anuales al pueblo de San Luis Huamantla, y durante el mandato de Guadalupe Victoria15 se expide el decreto del 21 de abril de 1826, que concede una feria anual al…“pueblo de Huamantla en cada año con libertad de todos los derechos y por diez y siete días contados desde el domingo de la septuagésima hasta el martes de carnestolendas, comenzando por la capital”. En 1827, el 10 de mayo “Se conceden ferias anuales a Tlaxcala y Huamantla. En lugar de la feria anual que la ley del 20 de abril (sic) de 1826 concedió al territorio de Tlaxcala por diez años, alternándose la capital y el pueblo de Huamantla en cada año con libertad de todo derecho, y por diez y siete días contados desde el domingo de la septuagésima, se amplía esta gracia a dos ferias anuales, una en Tlaxcala y otra en Huamantla por quince días, comenzando la primera el martes próximo después de la dominica de

Kiosco del Parque Juárez armado el 30 de noviembre de 1904. Costó 1,509 pesos.

El gobernador Próspero Cahuantzí inauguró el 2 de abril de 1905 el kiosco de Huamantla.

En el Museo Taurino de Huamantla se hacen estas referencias pero aún no se ha autentificado la fuente documental. Se sabe que don Guadalupe Victoria contrajo nupcias con doña María Concepción de los Herreros, oriunda de Huamantla, y se cree que el otorgamiento del decreto se debe a la impresión que causó ante el mandatario la feria de Huamantla, aunque sólo tuvo efecto de un año ya que al siguiente fue suplido por otro decreto.

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Huamantla / Tlaxcala

septuagésima y la segunda el 23 de diciembre.” Posteriormente el 15 de junio de 1874 el H. Congreso del Estado Libre y Soberano de Tlaxcala decreta: “Se concede a la ciudad de Huamantla, Distrito de Juárez, una feria anual que comenzará el día 15 de agosto y concluirá el 25 del mismo.” Dicho decreto citado sirve de referencia para dar el número consecutivo a las ediciones de la Feria de Huamantla, motivo por el cual este 2015 tendrá verificativo en el mes de agosto la edición número 141.

El 15

de junio de 1874 el H. Congreso del Estado Libre y Soberano de Tlaxcala decreta: “Se concede a la ciudad de Huamantla, Distrito de Juárez, una feria anual que comenzará el día 15 de agosto y concluirá el 25 del mismo.” Ciudad de Huamantla

El Congreso Constituyente y Constitucional del Estado Libre y Soberano de Tlaxcala eleva a categoría de ciudad a Huamantla por Decreto número 11,

fechado el 29 de septiembre de 1857. Posteriormente, al cumplir Huamantla 100 años de elevación a categoría de ciudad, el Poder Legislativo Local a través del Ejecutivo, expide el

El Palacio Municipal de Huamantla es sede del Ayuntamiento; en su interior hay un mural de la fundación de la ciudad. 112 | Fundación de Ciudades en México


Cronista: Raúl Roberto Reyes-Ramírez

Tradicional tapete de aserrín confeccionado para la “noche que nadie duerme”. Feria de Huamantla.

decreto 58 con fecha 26 de septiembre de 1957, que dice: “se declara Capital del Estado la Ciudad de Huamantla y asiento de los Poderes su Palacio Municipal el día 29 de septiembre del presente año, con el objeto de celebrar el Primer Centenario de que el Congreso Constituyente de Tlaxcala, elevó a dicha población a la categoría de Ciudad, por Decreto número 11 del 29 de septiembre de 1857”.

Heroica Huamantla

El 7 de agosto de 1953 el Poder Legislativo del Estado Libre y Soberano de Tlaxcala envía al titular del Ejecutivo el decreto 168: Artículo 1°.- Se concede el título de “Heroica” a la ciudad de Huamantla, en atención a que los ciudadanos de ese

jirón de tierra tlaxcalteca se han distinguido en todas las épocas como defensores de las Instituciones legalmente constituidas, defendiendo con honor la dignidad y la soberanía nacional. Artículo 2°.- En cumplimiento del artículo anterior, dicha ciudad en lo sucesivo, oficialmente llevará el nombre de “Heroica Huamantla”.

Heroica y Monumental ciudad de San Luis Huamantla

En 1984 por decreto del Presidente de la República, la ciudad de San Luis Huamantla es declarada Monumental. El ordenamiento señala una: Palacio Municipal de Huamantla, de estilo “Zona de Monumentos Históricos”, neoclásico, construido sobre la colecturía que han quedado bajo la protección franciscana. de la Ley Federal de Monumentos Fundación de Ciudades en México | 113


Huamantla / Tlaxcala

y Zonas Arqueológicas, Artísticos e Históricos. La zona de monumentos es la más antigua y extensa del estado de Tlaxcala; comprende 267 edificios catalogados en 86 manzanas, en una superficie de 1.68 km2.

Pueblo Mágico

El 23 de abril de 2007 se reunieron autoridades estatales, municipales y representantes de la sociedad civil para integrar el comité de turismo “Huamantla, pueblo mágico”.16 El 14 de agosto de 2007, el secretario de Turismo federal declaró Pueblo Mágico a Huamantla, Tlaxcala, por ser un destino turístico especial en la geografía del país por su naturaleza, tradiciones, historia, cultura, gastronomía y misticismo. •

Tradicional “Huamantlada”, encierro de toros bravos por las calles.

16 El Programa Pueblos Mágicos, impulsado por el Gobierno Federal a través de la Secretaría de Turismo, consiste en apoyar proyectos a favor de la actividad turística local y regional, que estén enfocados al desarrollo y fortalecimiento de los destinos, así como rutas o circuitos de gran impacto, incrementar su competitividad y hacerlos sustentables.

Bibliografía AGUILERA, Carmen, El Códice de Huamantla, Serie Códices de México, INAH, México, 2005. CHAUVET, Fidel, Los franciscanos y sus construcciones en Tlaxcala, Provincia del Santo Evangelio de México, 1951. DE CIUDAD REAL, Antonio, Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva España: relación breve y verdadera de algunas cosas de las muchas que sucedieron al padre fray Alonso Ponce en las provincias de la Nueva España, siendo comisario general de aquellas partes. UNAM, Instituto de Investigaciones Estéticas, México, 1976. DE PALAFOX y Mendoza, Juan, Relación de la visita eclesiástica de parte del obispado de Puebla de Los Ángeles (1643-1646). Transcripción, introducción y notas de Bernardo García Martínez. Secretaría de Cultura del Estado de Puebla. México, 1997. HERNÁNDEZ de León Portilla, Ascensión, Nahuatlahto: vida e historia de un nahutlismo, México. MEADE, Mercedes, Lienzos de la Fundación de la Ciudad de San Luis Huamantla. Instituto Tlaxcalteca de la Cultura, Tlaxcala, 1984. MUÑOZ Camargo, Diego, Descripción de la ciudad y provincia de Tlaxcala. Edición facsimilar del manuscrito de Glasgow, estudio de René Acuña. UNAM, México, 1981. __________________________________Suma y epíloga de toda la descripción de Tlaxcala, Paleografía, presentación y notas de Andrea Martínez Baracs y Carlos Sempat A. México, Universidad Autónoma de Tlaxcala. 1994. NAVA Rodríguez, Luis. Historia de Huamantla, Edit. Progreso, Tlaxcala, México, 1974. SÁNCHEZ Solís, Fructuoso, Huamantla, en la poseía y la leyenda. Tlaxcala, México, 1976. SEMPAT Assadourian, Carlos; Martínez Baracs, Andrea, compiladores, Tlaxcala, textos de su historia, Vol. 6, Gobierno del Estado de Tlaxcala, México, 1991. VENTANCURT, Agustín, Crónica de la provincia del Santo Evangelio de México, cuarta parte del Teatro Mexicano. De los sucesos religiosos. Imprenta de I. Escalante, México. 1871. http://www.arts-history.mx/sitios/index.php http://www.bgarciamartinez.info/Palafox.pdf 114 | Fundación de Ciudades en México


GOLFO DE MÉXICO

Isla Mujeres

Holbox

Quintana Roo

CRONISTA: Fidel Villanueva Madrid

ISLA MUJERES

isla mujeres Cancún

YUCATÁN Izamal

Valladolid

Playa del Carmen

Cozumel

Tulum

Felipe Carrillo Puerto

MAR CARIBE

CAMPECHE Bacalar Chetumal

BELICE

Majahual


isla mujeres / Quintana Roo

A

ntecedente. A 164 años de su fundación, el poblado de Isla Mujeres se viste de gala para recordar, con eventos programados por el gobierno municipal, tan significativa fecha. Previa a esos festejos va esta remembranza, que atiende las razones que motivaron a muchos peninsulares a establecerse en la entonces solitaria isla.

Documentado está que hasta 1847 Isla Mujeres era un lugar visitado solamente por recolectores de sal, y por pescadores que hacían temporada para capturar tortugas, siendo la de carey la más apreciada en ese tiempo. Viajeros de esos lejanos años nos dejaron testimonio de lo anterior, destacando el que nos legara John L. Stephens, considerado el Padre de la Arqueología Maya. De acuerdo con sus relatos sobre la isla datados en 1842, al paisaje natural sólo lo alteraban dos rústicas chozas y tres o cuatro pescadores. Sin embargo, a consecuencia de la llamada Guerra de Castas de Yucatán, en 1850 se erigió oficialmente un poblado con el nombre de Dolores, el cual es el origen de lo que conocemos hoy como la moderna ciudad de Isla Mujeres. Esta es información que bastante he difundido ya, por lo que ahora trataré sobre porqué, cómo y cuándo, muchos mestizos yucatecos –en su gran mayoría agricultores– decidieron asentarse en la isla, hasta conformar una sociedad organizada cuya principal actividad económica fue la pesca. Entrando en materia expresaré que para la cuarta década del siglo XIX Yucatán se convulsionaba entre asonadas y golpes de estado que mantenían en constante conflicto a las partes que se disputaban el poder político. Entre 1842 y 1847 Yucatán se separó en dos ocasiones de la república, en franco repudio al centralismo que agobiaba a 116 | Fundación de Ciudades en México

les enseñaron el uso de las armas de fuego y sus tácticas de guerra al utilizarlos en sus enfrentamientos regionales. Los alentaba también ser muy superiores en número, y el aliciente de contar con el apoyo indiscriminado de los ingleses cortadores de palo de tinte, asentados por todo el litoral oriental de la península, desde el río Hondo hasta el Cabo Catoche.

Valladolid 1847

Jean Lafitte. Considerado el último de los clásicos de la piratería. Tuvo su refugio en Isla Mujeres, donde siempre trató bien a los pescadores que acampaban en el lugar a principios del siglo XIX.

la nación. Los peninsulares se debatían pues, entre centralistas y federalistas, que se alternaban el poder a base de luchas intestinas, en las que empezó a participar el maya, segregado y sometido desde los tiempos de la colonia. En el caso de estos últimos, existía un justificado rencor contra los blancos. Ellos, los dueños ancestrales de las tierras, no vieron cambiar su situación con la consumación de la independencia nacional, por lo que sólo esperaban la ocasión propicia para cobrar las afrentas y humillaciones recibidas. Los mayas se consideraban ya muy capaces para expulsar a los “ladinos” de sus dominios, luego de que estos

Esa primera ocasión de probar sus posibilidades de triunfo se presentó en enero de 1847 en Valladolid. Días antes, campechanos adictos a Domingo Barret se levantaron en armas contra los yucatecos, avanzando con tal celeridad que para el 15 de ese mes de enero ya se encontraban a las afueras de Valladolid, a la cual sitiaron. Antonio Trujeque, Juan Vázquez y Bonifacio Novelo comandaban las fuerzas, compuestas en su mayoría por mayas. Antes de resumir los violentos sucesos, hagamos un paréntesis para referir que la ciudad de Valladolid era en ese año el núcleo o eje central de una de las cuatro zonas político-económicas en que se dividía Yucatán. Las otras tres eran Mérida, Campeche y Tekax, existiendo entre ellas disputas añejas por el afán de obtener ventajas para su comercio, principalmente. Valladolid, como las otras zonas, era de vital importancia para la economía del estado por su producción de algodón y manufacturas, y por ello


Cronista: Fidel Villanueva Madrid

a significarse tanto que a la ciudad se le conocía como la Sultana de Oriente, o la Altiva de Oriente. Sobre el tema, leamos al historiador Serapio Baqueiro, quien en su Ensayo histórico sobre las revoluciones de Yucatán, registró que: Los vecinos de los barrios no podían mezclarse con los del centro, ni en las fiestas, ni en los bailes, banquetes y paseos, aun cuando fuesen sólo como espectadores, aun cuando se presentasen con decente traje, procurando manejarse caballerosamente, porque de cualquier modo juzgaban eso una profanación de la alta estirpe de que hacían alarde. Maricela Rincón y Sánchez, en su obra La guerra de castas, agrega que: En Valladolid había una pugna entre la población del centro de la ciudad que formaba una especie de aristocracia, fundada su vanidad en descender de la raza conquistadora; y la de los barrios, los humillados.

La víspera de la guerra

La Cruz de la Bahía. Símbolo religioso colocado en el Arrecife Manchones. Tiende un sutil manto protector sobre la incomparable belleza submarina de Isla Mujeres.

había especial interés en resguardar a la ciudad y a sus moradores. En lo social, el ambiente en la ciudad era de lo más tenso. Lo había sido por más de tres siglos. La población estimada en 24 mil habitantes se

concentraba en dos barrios: el de los blancos (centro), y el de los “indios” (los suburbios). Orgullosos de su origen español, los blancos se mantenían a distancia de los mayas. La arrogancia de la raza pudiente llegó

Este es a grandes rasgos el explosivo ambiente que encontraron los revolucionarios campechanos que rodearon la ciudad en la fecha referida. No era distinto a lo que ocurría en las otras tres zonas económico-políticas de Yucatán, en cuanto a la relación entre blancos e “indios” se refiere. El momento esperado, la ocasión para medir fuerzas había llegado, y los violentos acontecimientos que se sucedieron estremecieron las más duras conciencias, por el dolor y el sufrimiento, por la pérdida de vidas humanas que el odio reprimido desencadenó. Rincón y Sánchez resume en cinco líneas el inicio de la carnicería humana que siguió al asalto de la población: La ciudad de Valladolid fue sitiada el 15 de enero de 1847. Los vecinos Fundación de Ciudades en México | 117


isla mujeres / Quintana Roo

Faro de Isla Mujeres. Los faros fueron guardianes del litoral oriental desde 1898, refugio de navegantes y pescadores.

De enero

a julio del precitado año de 1847, Jacinto Pat, Cecilio Chí y Manuel Antonio Ay, principales líderes del movimiento, hacían alianzas, se abastecían de provisiones, y conseguían armas y municiones.

de los barrios insultaban a veces a los del centro y los indios gritaban. Unos y otros se embriagaron con aguardiente que sacaron de las tiendas y se insubordinaron. Trujeque, que sólo era obedecido cuando halagaba las pasiones de sus chusmas, ordenó que la plaza fuera asaltada. Suárez y Navarrete, otro notable historiador sobre el tema sentenció en su escrito Yucatán a consideración de los sensatos, lo siguiente: Trujeque acaloró a los indios con aguardiente y dio la orden de muera todo el que no tenga camisa. De nada valió que el comandante de la plaza, coronel Claudio Venegas, izara bandera blanca, porque los mayas tenían al alcance de la mano la oportunidad de cobrar viejas deudas. 118 | Fundación de Ciudades en México

Calle 1965. Avenida Juárez, con sus típicas casas estilo victoriano que relevaron a las viviendas de bajareque y techos de palma.

Sobre la masacre que sobrevino consignó Eligio Ancona: Ante esta orden, los indios se arrojaron machete en mano sobre las casas de la plaza y calles principales de la ciudad para cometer todo género de violencias. Se asesinaba a las personas sin respetar sexo ni edad. Se destruía todo lo que no se podía robar. Los

cadáveres fueron paseados en triunfo por las calles y se arrojaban a las hogueras. Los indios gritaban alrededor de éstas con aullidos salvajes por el placer que les causaba el crujido de las carnes y se las llevaban a la boca. Muchas páginas podríamos llenar si describiéramos las horas de dolor y muerte que vivieron los vallisoletanos los ocho días que duró el desigual enfrentamiento. Omito los relatos de sadismo y crueldad, porque con lo antes expuesto brevemente, quien lee puede hacerse fácil idea de lo acontecido. Lo cierto es que este antecedente al estallido social alentó a los mayas, quienes luego de abandonar Valladolid se enfrascaron en conspiraciones para organizar el levantamiento armado, mientras campechanos y yucatecos, políticos, hacendados y comerciantes se culpaban mutuamente de lo ocurrido. A pesar de esta llamada de atención, Domingo Barret, Santiago Méndez y Miguel Barbachano, figuras prominentes del escenario de poder de la península, no cejaron en sus pleitos, dando ocasión a que los mayas avanzaran en sus pretensiones de libertad e igualdad de trato con los blancos. De enero a julio del precitado año de 1847, Jacinto Pat, Cecilio Chí y Manuel Antonio Ay, principales líderes del movimiento, hacían alianzas, se abastecían de provisiones, y conseguían armas y municiones. Se sabe que no era julio el mes escogido para iniciar su lucha emancipadora, mas un suceso precipitó los acontecimientos: la conspiración fue descubierta y Manuel Antonio Ay fue ejecutado. En un rato de borrachera en Chichimilá, Ay dejó al descubierto un papel que ocultaba en su sombrero. Antonio Rejón, juez de Paz de esa población, tomó el escrito, y al leerlo se alarmó, pues se trataba de una carta de Cecilio Chí preguntándole a Manuel Antonio sobre la conveniencia de atacar primero


Cronista: Fidel Villanueva Madrid

Tihosuco, entre otras cosas. De inmediato lo denunció. Era el día 18 de julio. Con las pruebas en la mano, el jefe político de Valladolid actuó con mucha celeridad. Mandó apresar a Ay al que le formó juicio sumario condenándolo a morir fusilado. La sentencia se cumplió el 26 de julio a las cinco de la tarde. Para dimensionar la determinación y la reciedumbre de Manuel Antonio Ay, incluiré aquí cuando menos los momentos previos a su comparecencia ante el pelotón; los instantes en que le permitieron entrevistarse con su hijo, un adolescente entristecido y hasta confundido por el inexorable destino de su padre. Sigamos a Serapio Baqueiro, quien dice que al ver entrar a su hijo a la celda le pidió que se arrodillara. Y enseguida, colocando sus morenas manos sobre la joven cabeza: (...) empezó a exhortarlo con aquella patética y expresiva entonación a que se presta de una manera tan conmovedora el idioma de su raza:

Voy a morir hijo mío, le dijo, por haberme comprometido incautamente en una gran guerra que pronto deberá estallar contra los blancos, guerra cuyas consecuencias quién sabe hasta donde llegarán, ni quién sabe hasta cuando acabarán; culpa mía va a ser el pan de la amargura que tu madre y tus hermanos van a comer después; culpa mía las lágrimas de sangre que llorarán; culpa mía en fin, la desnudez en que se han de ver (...) Por último, quitándose la camisa que llevaba encima, y poniéndose otra que allí tenía: Toma, le dijo, en memoria de tu padre, alargándole al mismo tiempo su sombrero y sus alpargatas (...) toma también este pañuelo que darás a tu madre cuando llegues, recomendándole que cuidado como viene a la ciudad mañana. Luego se abrazaron ambos sin derramar una sola lágrima, lo cual el padre evitó diciéndole al pequeño: No llores, ¿no ves que hay gente aquí?

Hotel Zacil-Há. Construido por el visionario promotor turístico José de Jesús Lima Gutiérrez, fue el primer Gran Hotel del Caribe Mexicano. Lo inauguró en 1964 el Presidente Adolfo López Mateos.

Estalla la Guerra de Castas

Consumada la ejecución, el cadáver de Ay fue llevado a pública espectación a Chichimilá, donde los ánimos ya estaban bastante alterados por el consumo de licor. El gobierno yucateco, preocupado por un posible alzamiento mandó apresar a los descubiertos cabecillas, Jacinto Pat y Cecilio Chí. Fuerzas de Tekax, al mando de Antonio Trujeque, aquel de la matanza de Valladolid, encontraron a Pat muy tranquilo en su hacienda Culumpich. El agasajo que organizó a sus captores confundió a éstos, quienes creyéndolo inocente siguieron camino a Tihosuco. Trujeque, sintiéndose más sagaz que Cecilio, luego de instalarse en una casa de ese poblado, mandó a Tepich a uno de sus hombres con engañosa carta. Le ofrecía a Chí en la misiva saldar viejas cuentas si acudía a su encuentro, mas el líder maya no cayó en la trampa pues bien enterado estaba ya de la muerte de Ay. Era la noche del 28 de julio de ese aciago año de 1847. Decidido a iniciar la rebelión, Chí mandó a su vez una carta al cacique de Telá señalándole fecha para tal fin, pero el mensaje fue interceptado y entregado a Trujeque, quien comprendió que no había funcionado su engaño. Decidido a encontrarlo, comenzó desde el amanecer del día 29 una revisión exhaustiva del poblado de Tepich. Casa por casa sus tropas allanaron, robaron, violaron a las mujeres y sembraron el terror entre los moradores, la mayoría mujeres, ancianos y niños, pues los mayas varones se habían retirado del poblado. En el paroxismo de su frustración, Trujeque mandó fusilar a varios mayas a los que consideró sospechosos. Una niña indígena que frisaba entre los diez y doce años tuvo la mala fortuna de atravesarse por el camino de un militar que avanzaba hacia una casa. Fue inútil que corriera pues fue alcanzada y violada de manera salvaje, siendo considerada la primera Fundación de Ciudades en México | 119


isla mujeres / Quintana Roo

víctima de esta clase de ultrajes, según Serapio Baqueiro. Antes de salir de Tepich, Trujeque armó a los vecinos blancos, integrados éstos en unas treinta familias. Su siguiente escala fue Ekpedz donde cometió nuevos abusos, haciendo fusilar a otros indígenas la mañana del 30 de julio de ese triste año de 1847. Esto al parecer fue la gota que derramó el vaso, porque la noche de ese día, Cecilio Chí sorprendió a Tepich dando muerte a todos los vecinos, salvo a uno llamado Alejo Arano, quien como pudo llegó hasta Tihosuco a dar la trágica noticia. La Guerra de Castas había iniciado, y al saberse en Mérida el horrendo fin de los vecinos de Tepich, cundió la alarma ante la inminente debacle que esperaba a todos los yucatecos. Considerando que la unión sería su salvación, los grupos en pugna anunciaron su reconciliación y los mismos habitantes zanjaron sus particulares diferencias en aras de salvar sus vidas y patrimonio. Repuesto del impacto, el gobierno yucateco organizó la contraofensiva. Se decretaron medidas drásticas contra los indígenas a los que se les quitó su condición de ciudadanos. Tepich fue recuperado de manera brutal. Diego Ongay, comisionado para tal fin, cobró cruel venganza al encerrar a ancianos, mujeres y niños mayas en una casa a la que prendió fuego. Los horribles gritos de los quemados vivos llegaron hasta los rebeldes ocultos en la selva cercana. Un alarido ensordecedor respondió a la masacre. Tepich fue incendiado desapareciendo virtualmente la población del mapa. Muchos otros poblados correrían la misma suerte en los siguientes años. Las represalias tomadas contra los sublevados sólo agregaron gasolina al fuego. Campechanos y yucatecos, luego de algunas victorias iniciales, se confiaron y volvieron a sus ancestrales 120 | Fundación de Ciudades en México

Arco Mundaca. Vestigios de la Hacienda Vista Alegre que el vizcaíno Fermín Mundaca construyera en la isla, dedicándosela a una nativa conocida como La Trigueña. Se dice que ella nunca le correspondió y que él, al verse despreciado, murió de locura.

La Sultana del Mar. Los barcos de madera fueron vitales para el desarrollo de la ciudad de Isla Mujeres, en los más de 100 años en que todos los caminos estaban trazados sobre el mar.

disputas, mismas que desencadenarían otra guerra entre ellos mismos, tratando ambos bandos de aprovechar el descontento de los indígenas para sacar ventaja. Si bien los mayas parecieron prestarse a los intereses de unos y otros, lo que realmente hicieron fue aprovechar esta circunstancia para fortalecer su movimiento armado. En los últimos meses de 1847, los mayas alzados, luego de tomar Peto,

avanzaron sus trincheras hasta Yaxcabá y Sotuta, poblados considerados claves para el estado. Para principios de 1848 todas las poblaciones de la periferia de Valladolid ya estaban en manos de los rebeldes, y el gobierno debió considerar nuevamente como serio el problema de la Guerra de Castas, recurriendo a la solicitud de préstamos, uno de ellos muy especial a Cuba, hacia donde ya empezaban a desplazarse familias enteras de yucatecos. Ocurría que cada poblado que caía en manos de los indios obligaba a emigrar a los sobrevivientes hacia Mérida, Campeche y Valladolid, principalmente. Abandonar sus bienes luego de ver morir a sus familiares y amigos, fue sembrando la desesperanza entre los afectados, quienes decidieron buscar lugares donde pudieran iniciar una nueva vida, lejos de la hoguera de la guerra, lejos del hogar reducido a cenizas. Quienes emigraban de Yucatán lo hacían de acuerdo a sus recursos económicos. Los hacendados y comerciantes se trasladaron no sólo a Cuba, muchos fueron a dar a España, Nueva Orléans, Belice, Veracruz y otros puntos de la república. Quienes menos tenían buscaron refugio en las islas porque los mayas ya no eran los grandes navegantes de la época antigua, ni contaban con embarcaciones. En esta guerra de razas, fueron los mestizos una de las castas más afectadas. Odiados por los blancos por tener sangre india, odiados por los indios por llevar en sus venas sangre española, los mestizos se encontraron virtualmente entre dos fuegos, y dada su precaria situación económica, fueron quienes mayormente se asentaron en las islas del litoral oriental de la península.

Valladolid 1848

Es indudable que dos acontecimientos fueron decisivos para el poblamiento de islas como la de Mujeres: la caída


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de las poblaciones del oriente yucateco en marzo de 1848, y el asedio a las ciudades de Mérida y Campeche meses después. El primero culminó con la toma de Valladolid, y ocurrió a grandes rasgos de la siguiente manera: Agustín León, un valeroso coronel que se desempeñaba como comandante militar en el oriente yucateco, desde diciembre del año anterior hacía esfuerzos sobrehumanos para evitar la caída de la plaza vallisoletana. Al caer Ichmul y Chemax –entre otras poblaciones de la periferia– el coronel León empezó a vislumbrar el oscuro destino que se avecinaba. Si bien es cierto que no había escatimado auxilio a las poblaciones atacadas, de nada estaba sirviendo la ayuda que enviaba, porque no bien recuperaba una población cuando los insurrectos ya habían tomado otras, o recuperado las trincheras de donde habían sido expulsados. Muchas de las tropas que enviaba eran derrotadas completamente, al grado de que en algunos casos nadie había regresado al cuartel general. La desesperanza por la falta de abastecimientos, el atraso en el pago a la tropa, habían hecho desertar a un gran número de soldados. Agravaba la situación el hecho de que los mayas que se habían aliado al gobierno estaban desertando en pleno combate, pasándose a las filas de sus congéneres. Si a esto le sumamos los muertos y heridos y el pesimismo por las constantes malas nuevas que desde otros puntos del estado llegaban, podremos comprender mejor la difícil situación en que la codiciada Sultana de Oriente se encontraba. Así llegó el mes de marzo del año de referencia. El día 11, Miguel Huchim, uno de los principales cabecillas indígenas sitiadores, envió una carta proponiendo la terminación del

Inmaculada Concepción de María, patrona de Isla Mujeres. Es parte de la cultura viva del lugar, de la gente que bajo su protección, confía siempre en un mejor destino.

Agravaba

la situación el hecho de que los mayas que se habían aliado al gobierno estaban desertando en pleno combate, pasándose a las filas de sus congéneres. conflicto, e invitaba para ello a una reunión en Halal, a donde esperanzados se trasladaron los coroneles Victoriano Rivero y Francisco Oviedo y otros oficiales, así como el vicario Manuel Antonio Sierra. Esta propuesta fue una trampa porque los integrantes de la comitiva fueron muertos a machetazos. Entonces el coronel Agustín León dispuso, tres días más tarde, la desocupación de Valladolid, eligiendo el camino a Espita para salir del cerco tendido a la ciudad. Serapio Baqueiro escribió al respecto: Al rayar el alba, el coronel D. Pastor Gamboa, asaltó con quinientos hombres y dos piezas de artillería las fortificaciones enemigas del camino a Espita, con el objeto de romper el sitio

por ese lado, y limpiar el tránsito de los emboscados que encontrase. Vivo, heroico y desesperado fue el empuje de nuestros soldados, que precedidos del fuego de artillería, calaron bayoneta, y pasaron sobre los atrincheramientos de los sitiadores, abriéndose paso hasta el pequeño pueblo de Popolá. Después empezaron a desfilar los carros de tráfico, cargados de las riquezas de los principales propietarios, de los heridos, de los pertrechos de guerra, y aun de familias que en ellos habían procurado acomodarse, y además una multitud de calesas, literas y otros vehículos de viaje en que iban las personas de recursos, formando todo un conjunto de más de cien carruajes. Otra sección de quinientos hombres a las órdenes del teniente coronel D. Fundación de Ciudades en México | 121


isla mujeres / Quintana Roo

Museo Subacuático de Isla Mujeres, que tiene más de 450 esculturas de tamaño real.

Cristóbal Trujillo, emprendió su marcha enseguida y cerró este primer cuadro de la desocupación, a retaguardia de cuya fuerza formaron para seguirla, más de 10,000 personas que desde la media noche se habían despedido de sus hogares, e inundaban aquella parte del campamento en donde debía verificarse la salida. Los niños lloraban, los ancianos se lamentaban, las mujeres gemían de dolor y desesperación; los caballos en tropel se encabritaban y relinchaban; D. Agustín León gritaba, increpaba y daba órdenes para expeditar las operaciones, tal era el espectáculo que en aquellos momentos se presentaba, hasta que gracias a incansables esfuerzos, vino a conseguirse que 122 | Fundación de Ciudades en México

salieran aunque no con todo el orden que se quería. A las siete de la mañana reinaba en la ciudad el más profundo silencio; las puertas de las casas estaban abiertas, pero todas habían sido abandonadas por sus dueños (...) El último en abandonar la heroica ciudad fue Agustín León, junto con sus tropas y las que estaban acampadas en los barrios de San Juan y Santa Ana. El contingente sólo había avanzado unos cuatrocientos metros sobre el camino a Espita, cuando los rebeldes inundaron con sus gritos las principales calles de la ciudad. En violento tropel, los mayas recorrieron

Valladolid penetrando por el camino a Chemax no deteniéndose hasta llegar a la salida a Mérida. Envueltos en una densa nube de polvo que hizo más dantesca su acometida, incendiaron todo lo que encontraron a su paso, y dieron muerte a las familias que se habían rezagado. Luego alcanzaron a los militares que iban a la retaguardia del contingente y trabaron fuerte combate con ellos, mientras otros se adelantaban entre el monte hasta lograr cortar el avance de los fugitivos. Fueron incontables los inocentes que murieron en el fuego cruzado. La llegada a Popolá fue en completo


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desorden, y en este poblado la gente se desbandó y huyó en todas direcciones, abandonando sus pertenencias en aras de salvar la vida. Tres días más tarde, algunos grupos dispersos lograron llegar a Espita en estado muy lastimoso. El coronel León arribó con unos cuantos soldados, pues muchos habían desertado. Fue en vano que tratara de calmar los ánimos. La gente, alterada por la pesadilla vivida, emprendió nueva huída cuando alguien insinuó que los alzados estaban cerca. Tres días después llegaron a Temax, donde nuevamente el militar trató de reorganizar a los sobrevivientes. No tuvo éxito pues los últimos soldados que se mantenían leales a su mando, el Batallón Libertad, lo abandonaron dirigiéndose a Campeche. Como pudo, encaminó al enjambre de familias a Mérida. Al saberse la caída de Valladolid, los habitantes de todas las poblaciones del oriente yucateco abandonaron de inmediato sus hogares, y errantes buscaron llegar a las costas. Muchos encontraron refugio en un lugar denominado El Cerro, una elevación de terreno sobre la que aún existen vestigios de la cultura maya. Rodeado de agua, el lugar podía defenderse fácilmente, por lo que algunos llegaron cargando hasta sus muebles y comenzaron a instalarse decididos a pasar en ese lugar el tiempo que fuese necesario. Hasta ellos llegaba el rumor del mar, como una promesa de liberación de tantas penas sufridas, de tanto dolor por la irreparable pérdida de sus seres queridos. Salvo el romper de las olas, todo era silencio y soledad. Más a pesar de tanta paz, la pesadilla no había terminado. Sólo estaban en el ojo del huracán. Allá en lo alto del cerro, el primer enemigo mortal que enfrentaron fue el sol canicular de abril. En la cima pedregosa, medio cubiertos sus

Imponentes especies marinas habitan las aguas que rodean Isla Mujeres.

Al saberse

la caída de Valladolid, los habitantes de todas las poblaciones del oriente yucateco abandonaron de inmediato sus hogares, y errantes buscaron llegar a las costas. enflaquecidos cuerpos por los jirones de sus ropas, sin dónde protegerse de la radiación solar, empezaron a morir un promedio de veinte personas por día. Era peligroso que descendieran en busca de palmeras, pues a los pocos días fue notoria la presencia de algunos rebeldes en las inmediaciones. El sufrimiento de estas indefensas gentes llegó al clímax cuando los mayas comenzaron a asediarlos, a desesperarlos. Nadie dormía esperando la acometida del cada vez mayor número de indígenas. Valientes, decididos a vender caro sus vidas, con las escasas armas y municiones que conservaban, tomaron la iniciativa e hicieron

retroceder al enemigo. Su calvario terminaría cuando barcos pesqueros cubanos y campechanos los detectaron y ayudaron a salir del cerro, llevándolos a lugares más seguros, como Isla Mujeres y Cozumel. Igual desgracia se abatió sobre los pobladores de Tizimín, quienes guiados por el valeroso capitán Sebastián Molas, lograron llegar a Río Lagartos, en donde pudieron embarcarse con destino a las citadas islas, e incluso a La Habana y Campeche. No incluyo los trágicos momentos que vivieron estos paisanos antes de ser rescatados, porque considero que con lo reseñado de Valladolid es suficiente. Fundación de Ciudades en México | 123


isla mujeres / Quintana Roo

Debo referirme también a lo que el testimonio oral conserva en boca de los isleños más antiguos. Cuentan que muchos de los fundadores del poblado, al no disponer de embarcaciones que los trasladaran hasta Isla Mujeres, llegaron a Punta Sam caminando, luego de recorrer durante varios meses el litoral de la península. La odisea de estas gentes es digna del mayor reconocimiento. Ya frente a la tierra prometida, construyeron rústicas embarcaciones de troncos para alcanzar las blancas arenas de Isla Mujeres. Un sastre campechano llamado Bartolomé Magaña, quien fue el primer presidente municipal y juez de Paz del poblado de Dolores, es

recordado como el prototipo de esos valientes primeros hijos de esta tierra que se atrevió a realizar la hazaña antes mencionada.

Fundación del poblado de Dolores, Isla Mujeres

Quienes llegaron escapando del holocausto de la guerra eran, según los censos de esa época, labradores de la tierra, artesanos, trabajadores domésticos, la mayoría de raza mestiza, gentes que como vimos, marchaban a la retaguardia de los ricos y los soldados. Ese detalle nos deja bien claro su condición de raza menospreciada. Decididos a comenzar de nuevo aprendieron a pescar para subsistir.

La prodigiosa belleza de las playas de Isla Mujeres. 124 | Fundación de Ciudades en México

Agradecidos de las bondades de esta pequeña porción de la patria decidieron quedarse para siempre, logrando que el 17 de agosto de 1850 se le reconociera al asentamiento su calidad de poblado. Quienes pusieron las bases de lo que hoy disfrutamos, quienes nos sirvieron la mesa, merecen el mayor de nuestros respetos y el más grande de los honores, porque fueron capaces de convertir su angustia, su dolor, su incertidumbre, en una hermosa lección de vida. Ellos que perdieron sus bienes y su familia nos demostraron que para levantarse hay que caer primero. Creo que nosotros en muchos aspectos hace rato estamos en la lona. •


Cronista: Fidel Villanueva Madrid

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Izamal

Yucatán

CRONISTA: Miguel F. Vera Lima

izamal

GOLFO DE MÉXICO

Puerto Progreso

Tizimín Motul

Mérida

IZAMAL Valladolid

Celestún

Sotuta

Chichén Itzá

Calkiní

CAMPECHE

QUINTANA ROO


Izamal / Yucatán

I

zamal es una de las ciudades más antiguas de la península de Yucatán. Con más de dos mil años de antigüedad, en su centro histórico y en sus alrededores hay vestigios prehispánicos, construcciones de la Colonia y edificios de la época Independiente, por lo cual merecidamente es denominada “La ciudad de las tres culturas”.

Como antecedentes de la fundación de Izamal, recordemos que hace muchos siglos los hombres emprendían largas caminatas o peregrinaciones en busca de tierras que ofrecieran buenas condiciones de vida. Estas peregrinaciones duraban muchos años; a veces se instalaban los viajeros en un lugar, hacían sus casas, morían los ancianos, los niños se hacían hombres y si a estos ya no agradaba el sitio, ello era motivo para renovar la marcha, abandonando las ciudades levantadas. Entre estas peregrinaciones se cuenta la de los chanes o itzáes, capitaneados por Holón Chán, entre cuyos sacerdotes venía uno llamado Zamná o Itzamná, al que se atribuye haber dado nombre a playas, esteros, cabos, montes, cenotes, etc. Finalmente se estableció en un lugar al que se dio el nombre de Itzmal, Itzamal o Itzamatul. No se sabe a ciencia cierta la fecha de la fundación de Itzmal, pero probablemente comenzó a existir entre los años 462 y 500 de nuestra era. En opinión de muchos autores fue una de las primeras fundaciones de los itzáes. La historia local abarca un largo período que se designa como “el tiempo de Itzamná”, lo que hace deducir que este gran sacerdote Itzá fundó una importante dinastía que se encargó de perpetuar su nombre por medio de sus sucesores, aunque con ligeras variaciones en algunos casos. Mucho se ha discutido sobre el origen de Zamná. Unos dicen que fue hijo 128 | Fundación de Ciudades en México

Santuario de la Virgen de Izamal, Reina y Patrona de Yucatán.

de Votán, el fundador del Imperio de Xibalbá; otros que lo fue de Hunab-Kú, el padre de los dioses de la mitología maya; otros se inclinan a pensar que no fue más que una personificación de la raza, al que el pueblo deificó posteriormente. Fray Diego López Cogolludo asienta: “Decían los indios, que éste fue un gran rey, señor de esta tierra, que era obedecido por hijo de los dioses y cuando le preguntaban cómo se llamaba, o quién era, respondía con estas palabras: “ItzenCaan, ItzenMuyal”, o sea, “Yo soy el rocío o substancia del cielo y nubes”.

El distinguido filólogo mayista don Alfredo Barrera Vázquez dice que itza viene de itz, brujo, y a, agua, o sea Brujo del agua. Itzamná es mago, brujo o hechicero de los cielos, mago, brujo o hechicero de las nubes, es decir, el que hace llover. Itzmal Kauil es santo lugar del brujo del agua. Los numerosos montículos que aún existen, en los que se asentaron palacios y templos, nos sugieren la importancia que alcanzó la población fundada por Itzamná. En los escritos de los frailes que evangelizaron el lugar –Landa, Ciudad Real, Lizana, etc. –, y las observaciones de ilustres viajeros, se describen algunos de sus edificios en los que aún podían observarse fragmentos de pinturas y detalles escultóricos y arquitectónicos que confirman su pasada grandeza y el grado de adelanto alcanzado por sus moradores. En la actualidad sólo existen los montículos artificiales que les sirvieron de basamento, y en los que, como asienta el viajero John L. Stephens, pudieran existir cámaras interiores. En realidad, poco es lo que queda de aquel interesante pasado, pero se puede intentar reconstruir la traza de su primitiva población: En el centro de la “grande Itzmal” se localizaba una gran explanada con 200 metros, más o menos, de este a oeste, y con 400 metros de norte a sur. En cada lado de este cuadrángulo se alzaban sus principales edificios.


Cronista: Miguel F. Vera Lima

Panorámica del edificio denominado Kinich-Kakmoo, el más alto y voluminoso de Yucatán. Está dedicado al Sol.

En el lado norte se levanta imponente todavía la pirámide de Kinich-Kakmoo, que significa guacamaya de fuego, rostro solar. Lizana dice que el nombre es por “un ídolo en la forma de sol –un sol con una cara cuyos rayos de fuego tuvieron muchos colores, como los rasgos del guacamayo, y las llamas consumieron las ofrendas”. Consta de una plataforma de 195 metros en su eje este-oeste y 173 metros en el eje norte-sur, con una altura de 17 metros, sobre la que se eleva una pirámide hasta los 35 metros, conteniendo un volumen de 700 mil metros cúbicos de material lítico que la sitúa como la

mayor en el estado por sus dimensiones. En la península sólo la supera una pirámide de Cobá, Quintana Roo, y a nivel nacional es la quinta en altura. Landa nos dice: “Hay aquí en Izamal un edificio entre los otros, de tanta altura y hermosura que espanta, el cual se verá en la figura y ésta es la razón de ella. Tiene 20 gradas de a más de dos buenos palmos de alto y ancho cada una, y tendrán más de cien pies de largo. Son estas gradas de muy grandes piedras labradas, y aunque con el mucho tiempo y estar expuestas al agua, están ya feas y maltratadas. Tiene después labrado en torno, como señala la

raya redonda, una muy fuerte pared de cantería en la cual, como a metro y medio de alto, sale una ceja de hermosas piedras, todo a la redonda. Encima de estos escalones se hace otra buena placeta y en ella, algo pegado a la pared, está hecho un cerro bien alto con su escalera (por la parte del) mediodía, donde caen las escaleras grandes, y encima está una hermosa capilla de cantería bien labrada. Yo subí a lo alto de esta capilla y, como Yucatán es tierra llana, se ve allí a maravilla tanta tierra como la vista puede alcanzar, y se ve el mar. Estos edificios de Izamal eran once o doce por todos, aunque este Fundación de Ciudades en México | 129


Izamal / Yucatán

Pirámide Kinich-Kakmoo, o sea, “el rostro de la guacamaya que mira con fuego”, que se alza a 35 m de altura.

es el mayor, y están muy cerca unos de otros.” Al sur de la gran plaza se construyó el pap-hol-chac, o “casa de la frente llena de relámpagos”. Es probable que hubiera sido residencia de los sacerdotes mayas. Era tan grande que cuando se destruyó parte de su estructura para la construcción del convento, fueron tantos los murciélagos que salieron que destruyeron una estancia de ganado que había en los alrededores. El encomendero Juan de la Cueva Santillán lo describe así: “El dicho asiento de Yzamal fue poblazón muy antigua de muy 130 | Fundación de Ciudades en México

grandes edificios de cal y canto de bóveda y de mezcla fortísima y en el más principal dellos está fundado el dicho monasterio en el cual estaba un edificio hecho a mano que subían a él por más de ciento y cincuenta escalones, que cada escalón tenía más de media vara de medir y el edificio de en medio

miraba al norte y encima deste había tres paredones como torres de grande altura y la mayor dellas a la parte del sur y las otras dos a la parte del oriente y poniente no eran tan grandes y en las dichas torres estaban hechas de argamasa unas figuras que parecían gigantes armados de rodelas y morriones y dicen los naturales que los que hicieron los dichos edificios eran de mayor estatura que los deste tiempo.” Al oriente se encuentra el templo Itzamatul, donde se veneraba la memoria de este personaje. El edificio tiene 131 metros en su eje este-oeste y


Cronista: Miguel F. Vera Lima

98 metros en el norte-sur, y al costado oriental se pueden apreciar las terrazas de la pirámide que se alza encima de la subestructura. Hay que hacer notar que tanto éste como el anterior fueron del estilo Puuc, de acuerdo con testimonios del siglo XVI y vestigios arqueológicos encontrados recientemente. Al poniente de la misma plaza se alza el kabul o de la “mano obradora”. Stephens encontró aquí a mediados del siglo pasado “una cabeza gigantesca de siete pies ocho pulgadas de elevación y siete pies de ancho. Todas las facciones están formadas de piedras salientes cubiertas de estuco y una piedra de un pie y seis pulgadas se prolonga de la barba, acaso para colocar el copal que debía quemarse ante el ídolo, constituyendo con eso una especie de altar”. Este mascarón ya no existía cuando en 1886 visitó Izamal el arqueólogo francés Desiré Charnay, pues se había desplomado. Sin embargo logró reproducir pinturas y bajorrelieves. El edificio estaba compuesto por dos pirámides asentadas sobre una plataforma. Fuera de la gran plaza, al suroeste del Pap-Hol-Chac, está el Hunpictok, del que Charnay dice: “Hace algunos años, cuando D. Pedro Bautista, mi anfitrión, estaba sacando materiales de la pirámide Hunpictok, apareció una caja de piedra de aproximadamente un metro por cincuenta centímetros, en la que encontró cinco platos oblongos con medidas aproximadas de 30 x 20 cm con los bordes erguidos 5 cm, hechos de tierra roja muy fina. Según D. Pedro, estas vasijas eran semejantes a nuestros modernos anafes. También habían collares de piedras finas y cuchillos de obsidiana.” Se cree que este edificio era el de la casta guerrera. Su nombre significa “ocho mil pedernales.” Al sur del mismo Pap-Hol-Chac se levanta el Habuc, no tan alto pero extenso. Es frecuente hallar restos prehispánicos cuando se escarba para construir en

nuestros días. La santa Itzmal era más grande que la moderna ciudad. Diego de Landa contó 12 edificios mayas, fray Bernardo de Lizana cinco y Charnay 20, entre grandes y pequeños. Charles E. Lincoln dice que Itzmal estaba densamente poblada desde el periodo Formativo Tardío y que la arquitectura y la construcción pertenecen al Periodo Clásico (Periodo Temprano I). Calcula su población en 25 mil habitantes en su apogeo. Que solamente con el volumen de los principales edificios, de aproximadamente un millón de metros cúbicos, se puede decir que fue uno de los sitios mayas más grandes del área norte, situándolo al nivel o más grande que Uxmal, Chichén Itzá o la desaparecida Tihoo. Dice Lincoln: “El volumen de la

construcción en Izamal iguala más o menos una tercera parte del volumen de las estructuras monumentales de Cobá y de Tikal. Estas comparaciones sugieren que Izamal fue asiento de una de las entidades de más importancia política, demográfica y económica de las tierras bajas del norte.” Otro testimonio de la importancia de Itzmal lo constituyen las cuatro calzadas o sacbeob que la comunicaban hacia los puntos cardinales: Dzilam al norte, Chichén Itzá al oriente, el Petén al sur y Aké al poniente. Gran influencia y control religioso o político-social debió ejercer la ciudad de Itzamná por sus caminos blancos donde transitaron miles de peregrinos, comerciantes o altos dignatarios, convirtiéndola desde entonces en centro de romerías.

El convento franciscano de Izamal está construido sobre una pirámide.

Otro

testimonio de la importancia de Itzmal lo constituyen las cuatro calzadas o sacbeob que la comunicaban hacia los puntos cardinales: Dzilam al norte, Chichén Itzá al oriente, el Petén al sur y Aké al poniente.

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Izamal / Yucatán

En la gran plaza ceremonial formada por los templos de Kinich-Kakmóo, Pap-Hol-Chac, Kabul e Itzamatul, se celebraban ritos que la gente observaba sentada sobre las escaleras ciclópeas del primero de estos edificios. En el amplio espacio se congregaban miles de peregrinos en el siglo V dC, ofreciendo pom para quemar, comida, bebidas, flores y frutas. Las grandes festividades religiosas como la de Ah-Kinich-Ahau, la fiesta del nuevo sol, congregaban grandes multitudes, las que luego se dedicaban a comerciar con los más variados productos. La llegada de nuevas tribus procedentes de los altos de México marcó el inicio de la decadencia de la dinastía instaurada por Itzamná. Kukulkán, misterioso y legendario personaje, fundó la ciudad de Mayapán y su influencia cultural y política se hizo sentir en todo el ámbito Itzá. La Liga o Confederación de Mayapán aseguró temporalmente la paz, después de la cual se presentaron nuevas discordias. Los Libros de Chilam Balam nos cuentan que Hunac-Ceel, señor de Mayapán, hizo grave ofensa a Chac-Xib-Chac, señor de Chichén Itzá. Ytzam Ulil, rey de Itzmal, abrazó con ardor la causa del señor de Chichén y levantando la bandera de los itzáes declaró la guerra. El de Mayapán, temeroso de ser derrotado, pidió ayuda mercenaria a una colonia de mexicas establecida, como avanzada de los aztecas, en Xicalango (Tabasco). Siete capitanes y buen número de soldados acudieron a su auxilio y con ellos derrotó a los de Mutul y Chichén, dejando esta última ciudad en poder de los Cocom. Por lo que respecta a Itzmal, dos capitanes, Kakupakat y Tekuilo, marcharon a conquistarla, cosa que lograron después de cruenta lucha, humillando a su señor, arruinando sus monumentos y poniendo fin a la era de los itzalanos. No sabemos cuánto tiempo estuvo Itzmal en poder de sus nuevos señores, 132 | Fundación de Ciudades en México

En el centro histórico de Izamal las casas están pintadas de amarillo y blanco.

No sabemos

cuánto tiempo estuvo Itzmal en poder de sus nuevos señores, pero han de haber sido muchos; suficiente para influir en los vencidos su religión y sus costumbres.

pero ha de haber sido mucho; suficiente para influir en los vencidos su religión y sus costumbres. A la muerte de Hunac-Ceel, la familia Cocom, que ya era muy poderosa, afianzó sus alianzas con los mexicas y su gobierno se hizo despótico y cruel.

Ah SuytokTutulXiu, del linaje de los primitivos reyes de Uxmal, alzó la bandera de la revolución y saliendo del recinto de Mayapán, donde había vivido hasta entonces como príncipe sometido, se declaró contra los Cocom y por la expulsión de sus aliados extranjeros. Larga y sangrienta fue esta guerra, que sólo terminó con la derrota de Cocom y la destrucción de Mayapán entre 1441 y 1461. Este suceso tuvo como consecuencia la decadencia de la cultura y la desintegración del imperio, el que quedó fragmentado en numerosos cacicazgos débiles y empobrecidos. Entre los funcionarios que más lustre dieron a la Confederación de Mayapán, se encontró Ah Xiu Pan, sacerdote encargado de la educación de los


Cronista: Miguel F. Vera Lima

jóvenes nobles. Pronto descubrió la buena disposición de uno de ellos, llamado Ah MooChel, quien pasó a ser su predilecto y protegido, iniciándolo en los secretos del sacerdocio y casándolo con su única hija. Cuando la destrucción de Mayapán, Ah MooChel puso a salvo gran parte de los libros rituales y haciéndose acompañar de sus familiares y sus servidores, tomó rumbo a Itzmal, formando en su comarca el cacicazgo de Ah KinChel y a dos leguas al noreste de la destruida ciudad de los itzáes, fundó la población de Tecoh como cabecera de su cacicazgo. Con buena y sabia política, el cacicazgo de los Chel llegó a tener mediana importancia. Su territorio comprendía

La fundación de Izamal se remonta al origen de los mayas.

desde la costa norte hasta lindar con Zututa al sur, y desde el cacicazgo de Cupul al oriente, hasta los de Ceh Pech y Hocabá-Homún al poniente. En este dilatado territorio se asentaba una veintena de pueblos, contando el puerto de Dzilam y el centro religioso de Itzmal, despoblado entonces. La importancia del lugar fue bien interpretada por los conquistadores a mediados del siglo XVI y así, en 1549, los franciscanos fundaron una misión, convocando a la comunidad cuyos habitantes se hallaban dispersos alrededor de los edificios ceremoniales, congregándolos el joven misionero español fray Diego de Landa en dos centros de misión, denominados San

Mercado público de Izamal, donde se puede deleitar el paladar con platillos típicos de la región. Fundación de Ciudades en México | 133


Izamal / Yucatán

Antonio de Padua y Nuestra Señora de Izamal, sólo separados por la calle 31 en la numeración actual, que pronto se mezclaron en torno al convento que el fraile español empezó a construir sobre la pirámide de Pap-Hol-Chac, cambiando entonces la devoción de los nuevos fieles. Si en la antigüedad venían por Itzamná y Kinich-Kakmóo, entonces los peregrinos empezaron a llegar por la Virgen María a la que pronto hicieron su patrona en 1648. Fue importante la población en la colonia con gran número de casonas edificadas en los siglos XVI al XIX. Recibió del Congreso del Estado el título

de villa en 1823 y después el de ciudad, el 4 de diciembre de 1841 –inclusive con facultad para diseñar su propio escudo de armas–. Poco más adelante, en 1860 y 1861, fue designada capital del estado y desde ahí despachaba el gobernador de la entidad. La industria henequenera proporcionó a la ciudad actividad económica variada: escuelas, teatros, medios de transporte como el ferrocarril, agrupaciones sociales y culturales, prosperidad y prestigio. De las haciendas henequeneras salía la fibra que trajo riqueza a la entidad, extraída del henequén que llenaba de verdor el paisaje yucateco,

la planta cuyo futuro predijo Zamná, el fundador de Izamal. En su santuario se encuentra la imagen de la Inmaculada Concepción, Reina y Patrona de la Arquidiócesis y a ella fue a postrarse en 1993, S. S. Juan Pablo II, canonizado el año pasado. Izamal se distingue por su patrimonio edificado, su centro histórico único en la península, su fisonomía alba y ocre, su rica historia, su majestuoso convento franciscano y tanta riqueza cultural y gastronómica le ha valido para recibir atinadamente el título de Pueblo Mágico, como se le promueve turísticamente. •

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pachuca / Hidalgo

P

achuca, mi tierra, es conocida por doquier como La Bella Airosa; y es muy apropiado decirle así porque es una ciudad en la que todos los días tenemos como visitante al viento, que llega por el clima seco y las constantes y fuertes corrientes de aire que soplan del norte, que levantan gruesas polvaredas a lo largo de casi todo el año, y le han valido ese calificativo.

…Pachuca no sería Pachuca sin su viento. Y el viento se siente feliz en Pachuca. Y desde el tajo de El Bordo hasta los jales de Santa Julia, emprende vertiginosa carrera a través del tobogán de la cañada y va a recostarse, ondulando ociosamente, en el valle. …El viento de Pachuca es el espíritu de la ciudad y hace que los visitantes se descubran reverentes cuando llegan y saluden respetuosos al despedirse. Hace del reloj monumental un nido de descanso y alarga el sonido de la campanada en recordaciones temporales. …Yo saludo al viento de Pachuca, arquitecto de nuestra personalidad.1

Desde épocas remotas se decía que una singular casualidad le abrió a esta tierra las amplias puertas de su futura opulencia. Y es que existía una vieja leyenda que contaba: “conduciendo una numerosa recua, rumbo a la Sierra del Este, la noche obscura y fría sorprendió a un arriero que mal de su grado resolvió pernoctar en la montaña. Calábalo el viento helado que soplaba por las estrechas cañadas de la cordillera y hacinando troncos secos del monte en que se hallaba, refugióse en un hueco de las rocas y encendió una fogata, a cuyo calor se quedó profundamente

Miguel Hidalgo y Costilla.

dormido. No poca sorpresa causóle al despertar a la siguiente mañana, ver por efecto del fuego brocheada de plata la roca, bajo cuyo abrigo había pasado la noche”. Aquella fue la primera mina de Pachuca, y se nombró San Cristóbal, inspirándose en las gigantescas proporciones de la montaña en que fue descubierta, nombre que ha conservado hasta nuestros días.2 Esta leyenda es como un relato de la realidad porque hace cinco siglos Pachuca surgió por tener enormes yacimientos de minerales que hicieron que destacara en el panorama mundial. Pachuca se encuentra ubicada exactamente en la confluencia de los cerros

de la Magdalena y San Cristóbal, en la llamada cañada de Portezuelo, hoy San Nicolás, situada al norte de la ciudad; de ese asentamiento geográfico, que es estrecho y sinuoso, procede seguramente la toponimia de su nombre, que quiere decir lugar estrecho, acorde a lo dicho por el maestro Isaac Piña Pérez: “recordemos que los aztecas o mexicas acostumbraron nombrar a sus poblaciones o parajes utilizando las características topográficas de su ubicación”.3 Dicha interpretación que se ha dado a este topónimo proviene de la raíz náhuatl pachoa, que significa “apertura o estrechez”, porque antiguamente se decía: “a la entrada del pueblo, yendo de México, hay dos cerros que forman una cañada angosta que llaman vulgarmente Portezuelo”.4 Otros investigadores lo derivan de la voz pachoacan, que significa: “lugar de gobierno o regimiento”. Esta y la versión anterior son las más generalizadas entre los investigadores, si bien existen varias versiones más, según la raíz etimológica que se tome como base. Antaño los indios también llamaron a Pachuca Tlaguelilpan, que significa “lugar de riego”, porque según la tradición, el río que viene de la Motolínica, por medio del real, era en todos tiempos caudaloso, y al salir del lugar regaba los llanos que llaman de Coscotitlán hasta cerca del cerro de Cadena;

Fragmentos de El Viento de mi Ciudad, Prof. Rafael Cravioto Muñoz. Periódico Oficial del Estado de Hidalgo, PACHUCA, 16 de mayo de 1898, pág. 3. 3 Piña Pérez, Isaac, Origen de Pachuca y su vida durante el siglo XVI, Universidad Autónoma de Hidalgo, 1969, p. 1. 4 Manuel Rivera Cambas, México pintoresco, artístico y monumental, Tomo III, pág. 118. 1

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Cronista: Sara Montes Romero

Primera panorámica de Pachuca, captada en 1857 por el húngaro Pal Rosti.

porque estos campos se sembraban de trigo, maíz, legumbres, árboles frutales, flores y hortalizas. Ese río es el río de las Avenidas.5 Don Teodomiro Manzano dice acerca de Pachuca y la riqueza de las minas: “la calidad de los metales de Pachuca era tan estimada que los turcos no recibían ni una barra sin la marca 5 6

de Pachuca, y corrompido el nombre decían Pachochan de donde quedó el original refrán de decir al hombre rico, que tiene buena “pachocha”.6 A principios del siglo XVI las primeras actividades económicas en la comarca fueron la agricultura y el pastoreo de ganado menor, pues de acuerdo con una vieja relación, “…no

había disposición de haber minas de ningún metal”. La fecha que se tiene como más probable para señalar cuando los españoles habitaron Pachuca es la de 1524, pues el 28 de marzo de 1527, según reza el acta respectiva, “los miembros del Cabildo de la Ciudad de México le hicieron merced a Francisco Téllez

Manzano, Teodomiro, Historia regional, monografía de Pachuca, pág. 2. Ibíd. Fundación de Ciudades en México | 137


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de darle por servicio, un solar de esta ciudad de Pachuca en la calle que va de la plaza a la cárcel, al cabo della a la esquina frontera del solar con Gonzalo Rodríguez”. Esto comprueba que en ese año la ciudad ya estaba trazada y poblada por los españoles. Téllez, a quien apodaban El Tuerto, era originario de Málaga; llegó en 1519 con Hernán Cortés y en 1528 fue el primero que tuvo autoridad en la comarca.7 El clero secular ya estaba ahí en la tercera década del siglo XVI, pues existen fundadas afirmaciones de que en 1534 se edificó la primera capilla, llamada La Magdalena; al parecer se trataba de una pequeña capilla ubicada en el cerro de la Magdalena, al norte de la ciudad, en la cañada del Portezuelo, a un lado del actual camino al poblado del Cerezo. Fue construida la Plaza Mayor de conformidad con las Leyes de Indias, ya que al edificarse una población debía darse cumplimiento a ciertos requisitos: “Elegida la tierra y provincia… declare el gobernador si ésta ha de ser ciudad villa o lugar… edifíquese una Plaza Mayor… en lugares de la costa hágase junto al embarcadero y en otros, en medio de la población… Que su forma sea rectangular; su extensión proporcionada al número de vecinos… en lugares fríos, sean las calles anchas y en los calientes angostas y sean anchas también donde hubiese caballos…”. Obviamente que dichas disposiciones no podían respetarse enteramente en las poblaciones mineras como Pachuca, por estar ubicadas en lugares sinuosos y ásperos; entonces, la traza de la Plaza Mayor había de ajustarse a las condiciones del terreno. Se aprovechó un espacio de regulares proporciones, ubicado en un pequeño valle entre los cerros de las Coronas y el de San Cristóbal. Ahí se edificaron la parroquia de la Asunción, una acera de portales en 7

En 1553 se levantó la primitiva parroquia de la Asunción (F. Rivemar).

El clero

secular ya estaba ahí en la tercera década del siglo XVI, pues existen fundadas afirmaciones de que en 1534 se edificó la primera capilla, llamada La Magdalena.

Ciudad de Pachuca, Enciclopedia de México, MCMLXXV, t. X, pág. 3

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Cronista: Sara Montes Romero

Iglesia de San Francisco, que perteneció al antiguo convento construido en 1596.

cuyos altos se ubicaba el Oficio Público, sede de las oficinas del Escribano y, a un lado del templo, aunque no dentro de la traza de la plaza, la Caja Real, edificio destinado a la guarda de platas y azogues de Su Majestad. Cada elemento tenía una finalidad establecida para cubrir los requerimientos de la comarca. Arnulfo Nieto Bracamontes, el cronista que me precedió, afirmaba que con motivo de diversos actos públicos (ceremonias de juras del monarca español, visitas de virreyes, etc.), en la plaza se efectuaban torneos de a caballo, carreras de cintas, corridas de toros y evoluciones de los alabarderos, por ello se supone no estaba arbolada, sino hasta fines del siglo XIX. Considero que la antiguamente llamada Plaza Mayor, con su conjunto de elementos, puede ser considerada como el embrión de la ciudad, porque es ahí donde comprobadamente se sabe que nació nuestra ciudad. Dicha plaza existe actualmente y a partir de 1820 se convirtió en Plaza de la Constitución

Antiguo edificio de las Cajas Reales (1670-1675) que se conserva hasta hoy (SMR).

(el nombre se debe a una disposición de las autoridades virreinales, estableciendo que todas las Plazas Mayores llevaran ese nombre en referencia a la

Constitución de Cádiz, de 1812). En 1569, según testimonio del cura de la Asunción, don Francisco Ruiz, “el pueblo está encomendado a Antonio de la Cadena… hay un gobernador, seis alguaciles, cuatro principales y seis mandones. Tiene una iglesia que se dice la Madalena, que habrá treinta y cinco años que se fundó, no se sabe la licencia. Todos los indios de este pueblo y de sus estancias han aprendido la doctrina cristiana, y no siento que haya entre ellos ningún infiel”. Ese mismo año fue sustituido por López Mejía, quien al rendir un informe dice: “hay en Pachuca, cinco haciendas para beneficiar la plata y en ellas se hallaban 202 indios naborios, 65 negros, 22 españoles y cuatro iglesias”.8 Otro testimonio posterior nos dice: “El pueblo estaba “formado de casas pajizas, chozas y viviendas”; tenía dos curas beneficiados clérigos, alcalde mayor nombrado por el virrey, alguacil mayor, escribano público, tesorero y contador; a la Caja Real acudían los mineros de Real del Monte, Atotonilco y Capula; y en el convento franciscano, ya acabado, vivían de 18 a 20 religiosos, que administraban, además, la Tercera Orden”.9 En 1553 quedó terminada la primitiva parroquia de la Asunción, que era de adobe, con techo de tejamanil que cubría la única nave con que contaba, y torre de cal y canto. Fue erigida en parroquia en el año 1560 y conservó su advocación a la Santísima Virgen de la Asunción de los Cielos.10 En sus inicios, no se efectuaron ni bautizos ni matrimonios, pues el primer libro que contiene dichos registros data de 1568. Conforme fue aumentando la población en la comarca, debido al incremento de trabajo en las minas, y al establecimiento de haciendas para

Manzano, Teodomiro, Historia regional, monografía de Pachuca, pág. 3. De Medina, Baltasar, Crónica de la Provincia de San Diego de México, 1896. 10 Ibíd. 8

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pachuca / Hidalgo

el beneficio del mineral, se hizo insuficiente el espacio, por lo cual se demolió la estructura original en 1647, para construir, a costa de los mineros, la actual, con estructura de cruz griega y más ostentación. En 1691 se edificó, en la nave central, el altar principal, celebrándose su reapertura el 15 de agosto de 1719. Esta parroquia es la más antigua que se conserva en Pachuca, y fue la más importante de la comarca en cuanto a actividades religiosas, porque el convento de San Francisco se encontraba en las que entonces eran las afueras de la ciudad y la capilla de la Vera Cruz, de la que existen datos desde el año de 1596, se dice que era muy rudimentaria, muy pequeña, y era administrada por el arzobispado. El edificio de las Cajas Reales se conserva actualmente, y es conocido

como “Las Cajas”; fue construido por orden del virrey don Sebastián de Toledo, marqués de Mancera, con el fin de fomentar la minería, recoger los derechos reales y repartir los azogues; y a la vez que sirviera como habitación al Alcalde Alférez y Colectores Reales, así como para oficinas de dichas autoridades; su construcción inició el 8 de febrero de 1670. Al respecto se mandó colocar un cartel decretando: “Que todo el pueblo de la provincia ayudará a la construcción; los nobles y ricos con su dinero y los pobres con su trabajo y material para quedar cumplida cuanto antes la orden de nuestro Virrey. Q.D.G.M.A”. La construcción del edificio terminó en 1675, habiendo costado 100 mil pesos y empleándose 5 mil obreros, y vino a ser propiedad del gobierno mexicano después de la Independencia,

pero en 1850 lo vendió a la Compañía Minera de Real del Monte y Pachuca en $50,000.00; desde entonces ahí se encuentran instaladas las oficinas de dicha negociación. En ese edificio se alojó Maximiliano, en 1865, cuando visitó Pachuca.11 A principios de 1725, en Pachuca se recibió con gran beneplácito la noticia de la apertura de su hospital, por la petición elevada al virrey de la Nueva España don Juan de Acuña II, marqués de Casafuerte y al arzobispo fray José de Lanciego, por parte del alcalde, los diputados, regidores y vecinos de este Real, a fin de que otorgaran socorro y licencia para el establecimiento en Pachuca de un hospital administrado por la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. Para tal efecto, el Alcalde Mayor, Marcos de Tapia, ofreció la capilla de Nuestra Señora de Guadalupe y

La Casa Rule, sede del Ayuntamiento de Pachuca de Soto. Perteneció al rico minero inglés Francisco Rule (SMR). 11

Manzano, Teodomiro, Historia regional, monografía de Pachuca, pág. 3.

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Cronista: Sara Montes Romero

los terrenos que donara el capitán Francisco Luzón y Ahumada. Una vez aprobada la licencia virreinal el 12 de julio de 1725, conforme a la ley V del libro I, que reglamenta las actividades de la Orden de los Juaninos, y obtenido el permiso del Arzobispo el 3 de noviembre, se iniciaron de inmediato los trabajos para su construcción. En marzo de 1728, había sido concluida la construcción del nosocomio y algunos adelantos de la remodelación del templo de nuestra Señora de Guadalupe. Con el fin de sostenerlo, los mineros de Pachuca se comprometieron a dar un partido en las minas, mientras que los juaninos solventarían los demás gastos a través de limosnas. Gracias a la generosidad del pueblo, pronto se pudo construir la enfermería, la habitación de frailes y una nueva iglesia, que se terminó en 1734.12 A partir de 1875 se estableció en ese edificio el Instituto Literario y Escuela de Artes y Oficios, que fue el antecedente de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, que aún lo ocupa con sus oficinas. La historia de la iglesia de San Francisco (ex convento) se basa en la fundación de un convento de religiosos descalzos de la más estrecha observancia de la Orden Franciscana. En 1596 comenzó su construcción en el llamado Real de Tlahuelilpa, ahora Pachuca, por orden del virrey don Gaspar de Zúñiga y Acevedo, conde de Monterrey, y fue terminada en 1660. La edificación se llevó a efecto con las limosnas de los fieles, especialmente de los trabajadores de las minas que estaban entonces en bonanza, y también fue costeada por la señora doña Beatriz de Miranda, la que gastó en la fábrica $18,000.00. El primer conde de Regla, don Pedro Romero de Terreros, cooperó mucho y gastó miles de pesos (80 mil) en construir, además: refectorio, cocina, 12

Gracias

a la generosidad del pueblo, pronto se pudo construir la enfermería, la habitación de frailes y una nueva iglesia, que se terminó en 1734.

Panorama actual norte-sur de la minera ciudad de Pachuca (SMR).

despensa, sala de profundis, quince piezas todas de bóveda, dos dormitorios, librería, quince varas lineales de tapia de mampostería, la huerta, los corrales y, por último, una nueva enfermería y la habitación de la comunidad. Su hija, la señora marquesa de San Francisco, heredó de sus padres el afecto a esta casa religiosa; por ello dio cuantiosas limosnas para las obras que siguieron hasta 1863, para convertir el que al principio fuera un pequeño convento, en un colegio de los más amplios y cómodos que existían en el país.

Las minas

Al hablar del origen de Pachuca, uno de los capítulos más importantes es

el referente al descubrimiento de las primeras minas, suceso que indiscutiblemente cambió la vocación de este sinuoso suelo y de su población. Al respecto, el historiador José Vergara Vergara, en su conferencia Españoles en Pachuca, en el Siglo XVI, expuso certeramente: “de no ser por el descubrimiento de las minas, es muy probable que la ciudad de Pachuca no hubiera existido”. Juan Manuel Menes Llaguno, cronista del estado de Hidalgo, afirma que diversos historiadores opinan que las minas de Pachuca empezaron a trabajarse desde la etapa prehispánica, y aseguran que poco tiempo después de la conquista de estos lugares por los mexicas (entre 1427 y 1440, periodo que pertenece a Tecutli

Carpe Diem, Pachuca, Provincia de México, de 1558 a 1775. Año I, núm. II, pág. 1. Fundación de Ciudades en México | 141


pachuca / Hidalgo

Itzcoatl), se iniciaron los trabajos de explotación en la mina de Xacal o Jacal, más tarde llamada de San Nicolás. “Si bien hay indicios de que algunas de aquellas minas fueron explotadas por los aztecas, aunque muy en pequeño, porque no tenían la codicia ni los elementos de explotación que vinieron al Nuevo Mundo con la civilización del Antiguo. Lo hacían a tajo abierto y trabajaban con la luz del sol. ¿Cómo había de ocurrírseles cavar esos pavorosos sepulcros y bajar en busca de plata hasta las entrañas de la tierra a costa de la salud y de la vida? Esto solamente les ocurre a los pueblos civilizados”.13 Se descubrieron yacimientos de plata cuando Alonso Rodríguez de Salgado, mayoral de una estancia de ganado menor descubrió, al andar repastando, unas vetas muy ricas de plata, denunciándolas ante Gregorio Montero, en la Ciudad de México, el 29 de abril de 1552.14 Al mismo tiempo se empezaron a explotar varias minas en Real del Monte, Mineral del Chico y Real de Arriba (hoy San Miguel del Cerezo, arriba de Pachuca). Pero cinco años después hubo un suceso que vino a transformar los trabajos rudimentarios que se acostumbraban, como el sistema de torrefacción (que consistía en calentar el mineral y luego enfriarlo bruscamente para que al quebrarse las piedras dejaran libre la plata), cuando en 1557, en la hacienda de la Purísima Grande de Pachuca, el célebre minero sevillano Bartolomé de Medina, puso en práctica por primera vez a nivel industrial el sistema de amalgamación o de patio, en todas las haciendas de beneficio no sólo en el país, sino en todo el mundo, revolucionando la metalurgia de su época, a grado tal que la implantación de su sistema perduró durante más de tres siglos. Con esto

El hermoso Reloj Monumental se erigió en 1910, en conmemoración del Centenario de la Independencia.

la fama de Pachuca se incrementó, e hizo aumentar considerablemente su población ya que los indígenas, deseosos de hallar acomodo como barreteros o peones, acudieron desde luego a la comarca, procedentes de otros centros mineros de menor importancia, como Sultepec, Zacatecas, etc. Así continuó la vida hasta que, en 1749, ya en el siglo XVIII, Pedro Romero de Terreros y José Alejandro Bustamante y Bustillo obtuvieron, por influencia del arzobispo de Manila, la concesión para explotar las minas de Pachuca y Real del Monte. Con tal fin emprendieron el desagüe de los tiros mineros mediante la construcción del socavón de Morán, terminado en 1759, después de haber invertido gran cantidad de dinero y cuando Bustamante

ya había muerto. En esa época, Pedro Romero de Terreros descubrió la veta Vizcaína, cuya explotación lo convirtió en uno de los hombres más ricos de la Nueva España y ello le permitió fundar más tarde en la Ciudad de México, el Monte de Piedad y de las Ánimas, antecedente del Nacional Monte de Piedad, que funciona hasta el día de hoy y por cuya obra recibió el título de conde de Regla. En 1803, Pachuca es visitada por el insigne barón Alexander de Humboldt, que sobre Pachuca escribió: “Las minas de Pachuca, Real del Monte y Morán tuvieron gran celebridad gracias a su riqueza, antigüedad y su proximidad a la capital, siendo el criadero de Pachuca uno de los más ricos de toda América”.15

La Iberia, Periódico, México, jueves 25 de septiembre de 1873. Ciudad de Pachuca, Enciclopedia de México, MCMLXXV, tomo X, pág. 9. 15 Humboldt, Alexander de. Ensayo Político sobre la Nueva España, Ed. Porrúa Hnos., México 1966, Pág. 359. 13

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Cronista: Sara Montes Romero

La guerra de Independencia ocasionó nuevos conflictos para la industria minera de la región, ya que gran número de mineros emigraron para presentarse a las filas del Ejército Insurgente. Asimismo, la lucha armada paralizó innumerables actividades económicas, por lo que nuevamente volvieron a inundarse tiros y socavones, produciéndose una catástrofe entre los propietarios e inversionistas de los fundos mineros, entre los que se encontraban los sucesores del conde de Regla. Hacia el año de 1824 llegan a Pachuca los primeros ingleses integrantes de la llamada “Sociedad de Caballeros

Pasado

Aventureros de las Minas de Pachuca y Real del Monte”, compañía fundada en Inglaterra, destinada precisamente a invertir en el desagüe de tiros, con el objeto de reanudar la extracción. La empresa sajona adquirió los fundos del tercer conde de Regla, no sin antes haber realizado un concienzudo estudio sobre su futura explotación; no obstante, la compañía perdió grandes cantidades de dinero debido a las cuantiosas inversiones realizadas en el desagüe de las minas, motivo por el cual en el año 1848 fueron vendidas las acciones a la Compañía Mexicana integrada por los señores Escandón y Béistegui.

el tiempo, a principios de 1869, después de la erección del estado de Hidalgo, llega a esta ciudad el coronel Juan Crisóstomo Doria González, gran amigo del presidente de México, Benito Juárez García, quien había sido nombrado gobernador provisional del estado.

Palacio de Gobierno, sede del poder ejecutivo, en la Plaza Benito Juárez. 16

Durante la explotación de la Compañía Mexicana, las minas de Pachuca inician su verdadera época de bonanza, ya que a partir de 1850, fecha en que se reiniciaron los trabajos en la mina de Rosario y otras, se produjo la mayor cantidad de metal en la historia de la ciudad, colocándose Pachuca a la cabeza de los Reales de Minas de la República. Como lógica consecuencia de esta bonanza, el incremento de la población no se hizo esperar y así, en sólo diez años, Pachuca triplicó su población, principalmente con trabajadores mineros venidos de otros reales, donde la bonanza declinaba o al menos era menor a la de esta comarca. Pasado el tiempo, a principios de 1869, después de la erección del estado de Hidalgo, llega a esta ciudad el coronel Juan Crisóstomo Doria González, gran amigo del presidente de México, Benito Juárez García, quien había sido nombrado gobernador provisional del estado. Se inicia así la vida institucional de nuestra entidad y la ciudad de Pachuca es, de facto, desde ese día la capital. A partir de 1906 el aprovechamiento de la riqueza minera quedó en manos de la empresa estadounidense United States Smelting Refining and Mining hasta 1947; después pasó a manos del gobierno federal hasta 1990, fecha en que la Compañía Real del Monte y Pachuca fue comprada por la empresa privada del Grupo Autrey, Alonso Ancira, quien es el dueño hasta la fecha. Al igual que otros pueblos cercanos, como Real del Monte y Mineral del Chico, Pachuca, a través del tiempo, ha debido su prosperidad a la bonanza de sus minas, y su decadencia a los sucesos negativos como las inundaciones o los incendios en esos criaderos, hechos que han marcado para siempre su historia. Por eso, como dice el profesor Teodomiro Manzano, “para hacer la historia de estos lugares, hay que hacer la historia de sus minas”.16

Manzano, Teodomiro. Óp. cit. Fundación de Ciudades en México | 143


pachuca / Hidalgo

A pesar de que mi ciudad tiene vocación minera, porque la naturaleza la dotó de gran riqueza, actualmente las minas han dejado de producir, seguramente los túneles estarán inundados y reiniciar los trabajos sería demasiado costoso. Aquella tradición de cinco siglos de trabajo en las minas quedó en el recuerdo, esa costumbre que trajo con ella explotación, enfermedades y mucho dolor a los pobladores, a cambio de tener una fuente de trabajo que a pesar de ser incierto y peligroso, fue el principal factor de desarrollo y primera actividad económica durante ese tiempo. Pachuca, la ciudad que tuvo fama mundial por sus grandiosos yacimientos, seguramente guarda en sus entrañas gran riqueza todavía, y aunque se le hayan extraído cantidades extraordinarias de metales, poco, casi nada quedó para ella pues todo salió a través de los mares a otros confines, por eso hoy no existe evidencia de esa riqueza. Aun así conserva con orgullo sus rasgos históricos y se ha abierto camino a la modernidad y al desarrollo. •

Panorámica norte-sur de Pachuca en 1910 (José Bustamante Valdés).

Bibliografía Carpe Diem, Pachuca, Provincia de México, de 1558 a 1775. Año I, núm. II, Editado por el Poder Judicial del Estado de Hidalgo, 2014. DE MEDINA, Baltasar, Crónica de la provincia de San Diego de México, 1896. Enciclopedia de México, Ciudad de Pachuca, MCMLXXV, t. X. HUMBOLDT, Alexander de, Ensayo político sobre la Nueva España. Ed. Porrúa Hnos., México, 1966. La Iberia, Periódico, Ciudad de México. MANZANO, Teodomiro, Historia regional, monografías de Pachuca, Talleres Lino- tipográficos del Estado, 1933. Periódico Oficial del Estado de Hidalgo. Archivo Histórico y Biblioteca del Poder Judicial del Estado de Hidalgo. PIÑA Pérez, Isaac, Origen de Pachuca y su vida durante el Siglo XVI. Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, 1969. RIVERA Cambas, Manuel, México pintoresco, artístico y monumental, Tomo III. México, Imprenta de la Reforma, 1883. 144 | Fundación de Ciudades en México


Poza Rica CRONISTA: Leonardo Zaleta Juárez

Veracruz

poza rica

Tuxpan

POZA RICA Papantla

Martínez de la Torre

Zacapoaxtla

GOLFO DE MÉXICO Xalapa

TLAXCALA

PUEBLA

Veracruz Córdoba

Puebla

Orizaba Alvarado Tehuacán

Catemaco

Coatzacoalcos

OAXACA

Minatitlán

Valle Nacional

OAXACA


Poza Rica / Veracruz

E

l antecedente remoto de Poza Rica es el deslinde de los lotes “Corralillos”, “Troncones y Potrerillos”, “Poza Rica” y “Poza de Cuero”, en terrenos de Coatzintla, efectuado por el joven cartógrafo Victoriano Huerta Márquez, al mando de unos cadetes del Colegio Militar entre 1872 y 1875.

El nombre de Poza Rica está ligado a una poza del río Cazones de aguas frescas y abundantes peces, donde los agrimensores agobiados por el calor se bañaban por las tardes. En Poza de Cuero los abigeos destazaban reses y arrojaban las pieles o cueros al fondo de una poza del arroyo El Mollejón, afluente del río Cazones. A principios de 1900, incursionó por estos montes espesos y abundantes lluvias, la Oil Field of Mexico Co. Dos años después comenzó la construcción de las vías del tren Decauville y un oleoducto paralelo, desde la terminal de Cobos, cerca de la desembocadura del río Tuxpan en el Golfo, hasta el kilómetro 82 o “Campo Furbero” (en alusión a sus propietarios Percy y Frank Furber). Allá por 1906 arribó a estos parajes Daniel Peña, experimentado constructor de puentes de madera contratado por la Oil Fields. En el kilómetro 52, cerca del río, había que construir dos puentes sobre los arroyos Mollejón y Del Maíz. Escogió este lugar para establecer la casa que habitó con su familia. Esta fue estación de maniobras a partir del 16 de septiembre de 1908 cuando fue inaugurado el trenecito. Los vendedores ofrecían alimentos a los viajeros y poco a poco se expandió la zona comercial. El kilómetro 52 quedó ubicado a un kilómetro de Poza de Cuero, comunidad que desde mediados del siglo XIX intercambiaba su producción de ganado, tabaco, vainilla, café, maíz 146 | Fundación de Ciudades en México

Monumento a los Perforadores. Conjunto escultórico de Miguel Vargas (2007).

y frijol, por otras mercancías en los poblados de la región. Por ser paso del tren, el kilómetro 52 recibió fuerte impacto a partir del estallido de la revolución, con el arribo de gente atemorizada procedente de otras ciudades, entre ellos comerciantes chinos, árabes, españoles, y un japonés, a los que se sumó la oleada de obreros expulsados por el declive de la “Faja de Oro” desde antes de 1924. El 28 de diciembre de 1929, después de siete años de engorrosa espera, el presidente Emilio Portes Gil concedió dotación de ejido a los campesinos de Poza de Cuero. Cuando la empresa pasó a ser propiedad de “El Águila”, de capital inglés, vio colmadas sus expectativas el 19 de junio de 1930 al brotar exitosamente el pozo Poza Rica No. 2, y la racha abarcó otros en terrenos de Tihuatlán.

El superintendente J. L. Princelar decidió abandonar las instalaciones en la hacienda Palma Sola o kilómetro 77, y trasladarlas al punto cercano al kilómetro 56 donde se había localizado el fabuloso yacimiento. La mañana del martes 20 de diciembre de 1932, a bordo de ocho plataformas del trenecito, llegaron 894 trabajadores y prácticamente se iniciaron las actividades laborales en el campo del kilómetro 56. Llegó entre el contingente la jovencita María Esperanza Morales, a proseguir su tarea educativa con gran atingencia. Vinieron en la procesión algunos comerciantes en pequeño, fonderas, trabajadores al servicio de compañías contratistas y uno que otro malandrín. En estos parajes pantanosos la compañía El Águila se vio precisada a construir cuarterías y casas con materiales perecederos; además, trasladó de Palma Sola dos cuarterías de madera para 10 familias. En 1933 se instaló un tianguis a un costado de la puerta principal que daba acceso al área de talleres y oficinas, donde funcionó el salón de clases y dos barracas para el consultorio médico y la sala de curaciones, y después, la comandancia de policía, la agencia municipal y el correo. El 19 de septiembre de 1933, un ciclón de 240 kilómetros por hora devastó Tampico. Emigraron muchos damnificados al nuevo campo petrolero de Poza Rica. El Águila encargó al Ing. Carlos Wittig Paoli el trazo de


Cronista: Leonardo Zaleta Juárez

Zona comercial en la calle Independencia de Poza de Cuero. Ca. 1940.

la colonia Obrera en un área cercana a las instalaciones petroleras, cuyas cuarterías y casas dúplex serían asignadas a obreros especialistas o con familia en febrero de 1934. Empeñados en mejorar sus condiciones laborales, los obreros Inocencio Arellano, Santana Álvarez, Rufino Mercado y Melitón Arvizu conspiraban en el cuarto de Gregorio L. González. Para avanzar era imprescindible una organización sindical. A punto de ser detectados por los testaferros de la empresa, buscaron refugio en un cañaveral cercano propiedad de Javier García San Martín (a quien apodaron El Abuelo por su pelo cano), en las faldas de un cerro donde también tenía potrero Miguel Patiño.

Resolvieron solicitar asesoría a los petroleros de Ciudad Madero. El secretario general Miguel Ramos, en actitud solidaria, comisionó a Francisco Espinoza, quien fue sobornado con 5 mil pesos y enfiló hacia la Ciudad de México, aunque otras versiones más creíbles lo dieron por muerto. Por fin, el 9 de julio de 1934, en el billar propiedad del señor Juan López Lima en el kilómetro 52, con el respaldo de los comisionados maderenses, se constituyó la Sección No. 2 del “Sindicato de Obreros y Empleados de la Compañía Mexicana de Petróleo El Águila”, designando representante general a Gregorio L. González. En 1935, Gonzalo Vázquez Vela se hizo cargo de la Secretaría de

Educación en el gabinete de Lázaro Cárdenas. Lo substituyó en la gubernatura Guillermo Rebolledo a partir del 31 de mayo. El 15 de agosto se fundó en la Ciudad de México el STPRM (Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana). El crecimiento de la población y la dinámica industrial propiciaron en 1935 la fundación de la delegación de la Cámara de Comercio de Poza de Cuero, dependiente de la de Tuxpan, y la organización de la logia masónica “Fe, luz y verdad No. 18”, el 24 de mayo de ese año. En tal virtud, el gobernador Rebolledo expidió el 26 de diciembre el decreto que elevó a Poza Rica a la categoría de Congregación. Al iniciarse 1936, el primer Fundación de Ciudades en México | 147


Poza Rica / Veracruz

Desfile del 1 de Mayo. Ca. 1936. Actualmente en este lugar se encuentra la Plaza Cívica.

En mayo

de 1937, el STPRM decidió ir a la huelga en virtud de que las empresas se negaban a firmar el contrato colectivo. agente municipal fue Octaviano García San Martín, Alejandro Yáñez, secretario, y Félix Cabrera juez auxiliar. La necesidad de alojamiento aceleró la construcción o alquiler de casas y cuarterías en esta urbe cosmopolita. En noviembre de 1936, el STPRM emplazó a huelga a todas las compañías petroleras exigiendo la firma de un contrato colectivo de trabajo. El 1 de diciembre tomó posesión como gobernador Miguel Alemán Valdez. El 29 de enero de 1937 fue fundada la Sección 30 del STPRM, segregándola de la Sección 1 de Ciudad Madero, Tamaulipas. El 5 de abril de 1937, un pavoroso incendio consumió gran parte de la zona comercial del área conocida

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como La Vía en el km 52. Como mejor pudieron, los afectados rehabilitaron sus locales. En esas fechas, con gran algarabía se celebraba el Carnaval, las posadas, bailes populares y huapangueadas durante todo el año. El culto religioso fue atendido en un jacalito por un sacerdote que pertenecía al obispado de Papantla. En mayo de 1937, el STPRM decidió ir a la huelga en virtud de que las empresas se negaban a firmar el contrato colectivo. El 28 de mayo, la huelga de los petroleros provocó el desabasto de combustible en la Ciudad de México, lo que mereció severas críticas de la población, por lo que el presidente Cárdenas los persuadió para que reanudaran las labores

y optaran por el Conflicto de Orden Económico. El 21 de julio de 1937 estalló en Poza Rica la huelga de los 57 días motivada por la negativa de la compañía El Águila a reconocer la personalidad jurídica del comité ejecutivo de la Sección 30. La población se solidarizó: tenderos, fonderas, médicos y aun cantineros fiaban mercancías y servicios a los huelguistas. El 31 de julio, la Junta de Conciliación declaró existente la huelga de los petroleros pozarricenses. Aun así, la dirigencia nacional se opuso pues se empalmaba con la huelga nacional. La dirigencia de la Sección 30 elaboró un documento sobre utilidades y gastos reales de El Águila, y en la primera quincena de septiembre, los comisionados Cosme Pantín, Eduardo Pérez Castañeda y el Ing. Rafael Gómez entrevistaron al presidente Cárdenas, que se hallaba en Yucatán ejecutando el reparto agrario. Le propusieron la expropiación de las instalaciones y pozos del próspero campo Poza Rica propiedad de El Águila, que ellos manejarían en forma de cooperativa. Cárdenas, con todo comedimiento, rechazó el proyecto (no obstante que le demostraron que era viable), aduciendo que el sindicato petrolero ya había planteado el Conflicto de Orden Económico. El 15 de septiembre concluyó la huelga de los 57 días ya que los trabajadores fueron sujetos a fuertes presiones por parte del gobierno. Como la empresa desatendía el problema, los trabajadores iniciaron paros escalonados, y nuevamente el gobierno los presionó para que cancelaran sus medidas radicales. Hasta que el 18 de diciembre de 1937, la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje emitió el histórico laudo respecto al Conflicto de Orden Económico, condenando a las compañías a pagar al sindicato 26 millones de pesos por concepto de salarios y prestaciones.


Cronista: Leonardo Zaleta Juárez

Los primeros días de febrero de 1938, el STPRM comenzó a tomar medidas preventivas para el caso de una eventual expropiación: formar Consejos Locales Administrativos en cada sección a fin de darle continuidad a la producción y atender emergencias. El 10 de febrero de 1938, a invitación del comité ejecutivo del sindicato petrolero, el Lic. Antonio I. Villalobos, jefe del departamento de Trabajo, realizó una visita a Poza Rica acompañado del gobernador Miguel Alemán, donde se percataron de las deplorables condiciones en que vivían los trabajadores petroleros. Fueron atendidos por los diputados del distrito de Papantla, una comisión de sindicalistas y otra de la empresa. Los funcionarios visitaron Álamo, Cerro Azul, Naranjos, Cacalilao (Pánuco) y la terminal de Tampico. Los acompañó la periodista de El Nacional Elvira Vargas, cuyos valientes reportajes leyó con asombro e indignación el pueblo de México. La noche del viernes 18 de marzo de 1938, en cadena nacional, Lázaro Cárdenas leyó el Decreto Expropiatorio. El 19 de marzo se constituyó el Consejo de Administración de la nueva empresa. Las compañías expropiadas retiraron sus depósitos bancarios, enviaron al extranjero cuanto petróleo pudieron, patrocinaron una campaña de prensa desprestigiando a México, se negaron a vender refacciones y lograron que el tipo de cambio de nuestra moneda descendiera en 3.60 pesos. Sin embargo, sus pronósticos se malograron ya que Washington no autorizó la intervención armada. En los días siguientes miles de mexicanos acudieron al Palacio de Bellas Artes a contribuir en la colecta pública para reunir fondos para pagar la indemnización a las compañías estadounidenses, inglesas y holandesas.

La segunda quincena de mayo, a bordo del cañonero “Durango”, llegó a la Barra de Tuxpan el presidente Cárdenas acompañado de sus principales asesores. Se instaló en la casa de visitas que fue propiedad de El Águila, en la que durante dos semanas se dio forma al decreto que creó la empresa descentralizada Petróleos Mexicanos. Cárdenas, acompañado del gobernador Miguel Alemán, inició un recorrido por los principales centros petroleros de la región, para alentar a los mexicanos ante el boicot

El presidente Miguel Alemán y el gobernador Marco A. Muñoz. 20 de noviembre de 1951.

promovido por las compañías expropiadas. El día 21 de junio fue recibido apoteóticamente en el kilómetro 52, Poza Rica y la Petromex. El Decreto Presidencial del 27 de junio de 1938 creó la empresa paraestatal Petróleos Mexicanos. El Ing. Vicente Cortés Herrera fue designado gerente. Cárdenas creó la Comisión de Inventarios a cargo del Ing. José D. Báez, descubriendo que gran parte de las refinerías eran chatarra, las instalaciones obsoletas y el equipo anticuado. El 28 de julio de 1938 dio inicio la perforación del emblemático pozo Poza Rica No. 29, el primero con trabajadores y técnicos mexicanos después de la expropiación. Los extranjeros auguraban un rotundo fracaso. El 15 de diciembre llegó a Poza Rica como superintendente de Pemex el señor Rubén Zamora. Como paliativo al boicot, el gobierno mexicano vendió petróleo a Italia y Alemania. Inglaterra rompió relaciones diplomáticas con México. En Europa ya se escuchaba el estruendo de la Segunda Guerra Mundial.

Teatro Social de la Sección 30 del STPRM. Ca. 1952. Fundación de Ciudades en México | 149


Poza Rica / Veracruz

El 4 de abril de 1939 brotó el pozo Poza Rica No. 29, produciendo aceite y gas. Los trabajadores mexicanos vencieron el desafío contra todos los pronósticos. A mediados de 1939, Pemex pretendió firmar un contrato con la compañía W. R. Davis para la perforación de 10 pozos en Poza Rica con un costo de más de 13 millones de pesos. La Sección 30 demostró que haciendo directamente la perforación resultaba a poco más de 5 millones de pesos. El contrato de marras fue rechazado, sin embargo, el presidente Cárdenas logró la reorganización de la empresa nacionalizada ya que la administración obrera había incrementado considerablemente los puestos administrativos en mayor número del que había antes de la expropiación. Este año, un grupo de 58 vecinos de la colonia Laredo se reunió para organizar un subcomité Pro-Pueblo dependiente del comité de Poza de Cuero, a fin de lograr que el municipio vendiera lotes para regularizar a los posesionarios. El 1 de mayo de 1940, los contingentes que participaron en el desfile portaban bambalinas solicitando el municipio libre. La inquietud por la municipalización había cobrado impulso sustentado en la explosión demográfica, la industria petrolera como eje de la economía, el sindicalismo pujante, el comercio en ascenso y el vertiginoso desarrollo urbano. El 25 de julio de 1940 la gerencia de Pemex presentó ante la Junta Central de Conciliación y Arbitraje un conflicto de orden económico contra el sindicato petrolero. Este mismo día la Junta resolvió que procedía. Se frustró un paro nacional el día 30, y el 4 de agosto se firmó un “convenio de emergencia”. El 12 de septiembre de 1940 el gobierno rompió el convenio y la Junta dispuso que se implantaran las medidas de reorganización propuestas por el gobierno. La dirigencia nacional del sindicato fue obligada a aceptar la decisión 150 | Fundación de Ciudades en México

El tianguis y una carpa de circo en la colonia Obrera. Ca. 1945.

El 4 de abril

de 1939 brotó el pozo Poza Rica No. 29, produciendo aceite y gas. Los trabajadores mexicanos vencieron el desafío contra todos los pronósticos. presidencial. La Sección 30 elaboró sus propuestas de reorganización. Este año la construcción de la refinería ocupó seis mil obreros, y se construyó la carretera Poza Rica-Papantla.

Repuntó la producción de plátano Roatán y otros cultivos como vainilla y tabaco. Casas comerciales de la Ciudad de México, Monterrey y Tampico se establecieron aquí.


Cronista: Leonardo Zaleta Juárez

El 1 de diciembre de 1940 asume la presidencia de la República Manuel Ávila Camacho; Miguel Alemán fue designado secretario de Gobernación y Efraín Buenrostro director de Pemex. Pero resulta que el 7 de diciembre de 1940, los japoneses bombardearon la base aérea de Pearl Harbor, pretexto que le sirvió a los Estados Unidos para declarar la guerra a los países del Eje. El 5 de abril de 1941 se hizo cargo de la superintendencia de Pemex en Poza Rica, el ingeniero Jaime José Merino, técnico jalisciense formado en Estados Unidos.

Por Resolución Presidencial del 27 de agosto de 1941, se dotó de ejido al poblado Arroyo del Maíz, de la congregación de Poza de Cuero. Pero en 1942, después de que fueron torpedeados dos buquetanques de la flota petrolera, México declaró la guerra al Eje Berlín-Roma-Tokio, y se hizo presente en las filas de los aliados mediante el Escuadrón 201. El 17 de mayo de 1943, durante la gira del presidente Manuel Ávila Camacho por esta ciudad, el dirigente sindical Adalberto del Ángel le entregó un pliego petitorio para que Pemex pagara la indemnización que la compañía El Águila les adeudaba, con motivo de la terminación de la relación laboral a causa de la expropiación. Este año el ingeniero Jaime J. Merino logra que se cree la superintendencia de Pemex en Poza Rica, ya que antes dependía de Tampico, a cargo del Ing. Vicente Inguanzo. En 1944 el presidente Ávila Camacho le propuso a los petroleros la opción de construir obras sociales para beneficio de los trabajadores y la población, como el edificio social del sindicato, el de la cooperativa de consumo, el cine-teatro social, el hospital, el mercado y el edificio de la escuela primaria Art. 123. El 4 de febrero comenzó a funcionar por cooperación la escuela secundaria Salvador Díaz Mirón. Los petroleros promovían las actividades artísticas y deportivas entre la población. El 16 de marzo de 1946, en Xalapa, los luchadores de la colonia Laredo entregaron al gobernador Adolfo Ruiz Cortines la solicitud y documentación relativas al Fundo Legal. Este año entró en servicio la carretera México-Tuxpan-Tampico, pero siguió funcionando la balsa que atravesaba el río Cazones. El 18 de marzo de 1947 se entregaron las seis obras sociales en Poza Rica, que ya para entonces era la ciudad más importante del norte veracruzano. La

empresa y el sindicato auspiciaban la obra pública en toda la región. El 8 de septiembre de 1947, al romperse una válvula del pozo Poza Rica No. 6 (en la hoy colonia Anáhuac), se produjo un pavoroso incendio. Se perdían 6 mil barriles diarios. La empresa trajo de Texas a los expertos encabezados por Mr. Mc Kinley y “Red” Adair, que no lograron sofocar el fuego. Adolfo Rendón, trabajador del departamento de Producción y Gas, se ofreció voluntariamente para realizar la proeza con gran riesgo de su vida. En el taller mecánico de la empresa, Gilberto Castellanos construyó la válvula de repuesto para taponar el pozo. El 22 de septiembre fue controlado el fuego después de 14 días de angustia. Los trabajadores fueron recompensados por Pemex. Rendón repartió la gratificación entre sus compañeros, pero solicitó la construcción de un nuevo edificio para la escuela primaria de la colonia Petromex, donde tenía su domicilio. Pericia, valentía y generosidad lo constituyen el héroe epónimo de Poza Rica. En 1948 Ruiz Cortines se incorporó al gabinete de Miguel Alemán como secretario de Gobernación. Asumió la gubernatura Ángel Carbajal. El 17 de noviembre de 1949 se puso en servicio el puente de fierro sobre el río Cazones que desplazó al viejo chalán. El 14 de diciembre de 1949, el gobernador Ángel Carbajal decretó el Fundo Legal de Poza Rica para dar seguridad jurídica a los posesionarios de lotes y viviendas. El 4 de septiembre de 1950 se incendió la carbonería de doña Tirsa Silva ubicada en la calle Independencia, en la congregación de Poza de Cuero. El fuego se propagó por la calle principal e invadió algunos puestos de la zona comercial. Ante la falta de apoyo en la cabecera municipal, el descontento creció y el día 22, los damnificados se Fundación de Ciudades en México | 151


Poza Rica / Veracruz

El trenecito Cobos-Furbero. Ca. 1949.

organizaron en un comité pro-pueblo que presidió Agustín Rubio Zataray. El día 28 se entrevistaron con el tuxpeño Enrique Rodríguez Cano, a la sazón oficial mayor de la Secretaría de Gobernación, quien en su negativa les argumentó que “era como cercenarle un brazo a Coatzintla”. “La quemazón” tuvo otras repercusiones: los ejidatarios de Lázaro Cárdenas reclamaban los terrenos siniestrados alegando que eran parte de la dotación del Ejido. El superintendente de Pemex ofreció en permuta 300 hectáreas de la empresa que tenía en terrenos de Tihuatlán, del otro lado del río. El 24 de noviembre de 1950, a las 4:30 de una madrugada fría y lluviosa, se apagó un quemador en la refinería causando 37 muertos y varios intoxicados entre los vecinos de la colonia Flores Magón. El Teatro Social se convirtió en una gigantesca funeraria. Pemex cubrió los gastos funerarios, indemnizó a los deudos de las víctimas y algunas familias fueron reubicadas. En Xalapa, el 14 de febrero de 1951, los comerciantes damnificados se entrevistaron con el gobernador; le plantearon el asunto del municipio libre y

Palacio Municipal, mural de Pablo O´Higgins (1959).

ofreció consultarlo con el presidente Alemán. Por tratarse de un campo petrolero, el presidente solicitó su opinión al director de Pemex, Antonio J. Bermúdez, quien a la vez comisionó al superintendente de Poza Rica, Jaime J. Merino, resolviendo que el proyecto era viable. El 9 de mayo, el ingeniero Merino convenció a los luchadores de Poza de Cuero para formar un solo comité promunicipio libre, pero con cabecera en el prodigioso campo petrolero de Poza Rica. El día 13 se reunieron ambos grupos en el Casino Petrolero. Rubio Zataray fue comisionado para conseguir en Xalapa los planos de Coatzintla y cumplió. El 28 de junio los pioneros de la municipalización dialogaron en Xalapa con el gobernador. El 4 de julio se elaboró el censo de población que arrojó 35 mil habitantes. En Xalapa, el 21 de septiembre el gobernador recibió de los integrantes del comité emancipador la documentación que de inmediato turnó a la Legislatura del Estado. El 13 de noviembre de 1951, mediante Decreto No. 77, la Legislatura le confirió categoría de ciudad y decretó la creación del municipio No. 198 de

Veracruz. El nuevo municipio aglutinó las congregaciones de Poza de Cuero, Poza Rica, Petromex y El Huelque. La mañana del 20 de noviembre de 1951, el presidente Miguel Alemán, el gobernador Marco Antonio Muñoz, Antonio Martínez Báez, secretario de Economía, el director de Pemex, Antonio J. Bermúdez, y otras personalidades, atestiguaron el nacimiento del nuevo municipio, en la casa de madera ubicada en el número 6 de la calle 8 Norte David Cano de la colonia Obrera. La Legislatura del estado estuvo representada por nueve diputados. Los integrantes del Consejo Municipal fueron el C. Francisco Lira Lara como presidente y los vocales: Adolfo Rendón, Agustín Rubio Zataray, Raúl Crespo Rivera, Palemón Vázquez, Raymundo Villegas Sánchez y el profesor Edmundo Cárdenas Álvarez. Alemán inauguró la planta de azufre en la Refinería, y en el parque Merino fue ovacionado. A partir de esta fecha, emerge el municipio de Poza Rica de Hidalgo (para rememorar el 150 aniversario luctuoso del patricio), que llevaría orgulloso durante muchos años el título de “Capital petrolera de México”. •

Bibliografía CAPITANACHI Luna, Sinesio. Furbero, Palma Sola y Poza Rica. Primer Tomo. 597 pp. Talleres Tipográficos de la Editora del Gobierno de Veracruz. Xalapa, Ver. México, 1983. 152 | Fundación de Ciudades en México


GOLFO DE MÉXICO

Raudales Malpaso CRONISTA: Rutila Mejía Gutiérrez

Chiapas

mezcalapa

TABASCO

CAMPECHE

Villahermosa

Macuspana

TABASCO Palenque

Tenosique

VERACRUZ RAUDALES MALPASO Ocosingo

Cintalapa

Arriaga

Tuxtla Gutiérrez

San Cristóbal de las Casas

Comitán de Domínguez

Villa Flores

Tonalá

OCÉANO PACÍFICO

GUATEMALA Motozintla de Mendoza

Tapachula

Huehuetenango

Quezaltenango


Raudales Malpaso / Chiapas

E

n un claro de la selva chiapaneca, donde se levantaban gigantescos árboles selváticos formando cortinas impenetrables, rodeado de constantes peligros, pantanos, animales feroces y serpientes venenosas que acechaban a todo ser viviente, ahí donde no existía la civilización, el hombre venciendo a la naturaleza, con su audacia, con su ciencia y tecnología, pudo llegar hasta este lugar y emprender la obra más ambiciosa de su tiempo, la hidroeléctrica Presa Raudales, que más tarde se conoció como Presa Netzahualcóyotl.

Este lugar, escogido por el hombre para construir la presa, aprovechando las caudalosas aguas del río Grijalva y sus afluentes, se conoce como Raudales Malpaso. Perteneció al municipio de Tecpatán, distrito de Mezcalapa, hasta el año 2011, localizándose al noreste del estado de Chiapas y al sureste de la República Mexicana, entre los 93º 35´ de longitud oeste y los 27º 10´ de latitud norte. Corría el año de 1959 cuando Raudales Malpaso se fue formando por el campamento que se instaló, para dar cabida a los trabajadores que día a día iban llegando para la construcción de la Presa Raudales. Estaba limitado al norte por el río Grijalva y los campamentos de Tortuguero y Chintulito, al sur por el campamento de Santa Rosa y Río la Venta, al oriente por terrenos nacionales y el río Grijalva, y al poniente por terrenos nacionales. Su extensión no excedía más allá de los 10 km cuadrados, a pesar de tener un número elevado de habitantes que era flotante. Dicha extensión se encontraba cercada por alambre de púas, que encerraba única y exclusivamente al campamento. Yo llegué a este lugar en el año de 1962, para laborar como educadora en el Jardín de Niños, acompañada de dos compañeras profesoras que trabajarían en la Escuela Primaria: Blanca Nieves López Ballinas y Beldad Sosa Montes. En ese momento no había casas disponibles para vivir, nos ubicaron en

154 | Fundación de Ciudades en México

vista del Río Grijalva.

un aula dentro de la construcción del Jardín de Niños. Recuerdo que en el almacén de la compañía constructora nos proporcionaron un catre de lona de ixtle para dormir, cobijas, un impermeable para protegernos del agua porque llovía mucho, botas de hule para poder caminar en el lodo. Como era un lugar selvático abundaban los insectos, que transmitían enfermedades, por eso se prevenían tomando pastillas de quinina que daban las brigadas sanitarias a toda persona que llegaba al lugar, y los federales revisaban el equipaje para evitar la introducción de armas y licor, pues estaban prohibidos en el campamento.

Este lugar de Malpaso está comprendido dentro de la zona tórrida, por lo que tiene un clima caliente húmedo y alcanza temperaturas de 38 a 40 grados centígrados; su precipitación pluvial media anual oscila entre 2,300 a 2,950 milímetros cúbicos. En verano y parte de otoño las lluvias son fuertes y huracanadas con tormentas eléctricas, en primavera son menos intensas y en invierno ligeras lloviznas. A causa de las constantes lluvias, el suelo rojo arcilloso se volvía lodoso y pegajoso, lo que obligaba a sus habitantes a usar botas de hule para poder caminar por las calles, así como impermeables o sombrillas para cubrirse del agua. Raudales Malpaso está situada entre montañas de poca altura. Su topografía es sumamente accidentada, por estar situada entre el Bloque Central y las llanuras aluviales del norte del estado de Chiapas. Su vegetación es selvática, en la que se encuentran árboles de unos 15 a 30 metros de altura: cedros, hormiguillos, caobas, guarumbos, palo mulato y el barbasco, un tubérculo usado como materia prima para producir detergentes y anticonceptivos. Existen además otros árboles de maderas preciosas. En estas regiones del estado de Chiapas habitan animales como jaguares, tapires, tigrillos, gato montés o pichiguetas, venados, jabalíes, monos araña y aullador, tepezcuintles, guaqueques, etc. Aves como cojolitas,


Cronista: Rutila Mejía Gutiérrez

Puente Chiapas sobre el vaso de la presa.

búhos, águilas, aguilillas, gavilanes, chachalacas, ocofaisanes, loros, tucanes y múltiples aves canoras. Una variedad de culebras, víboras venenosas, principalmente nauyacas, bejuquillas, corales, así como un sinfín de insectos voladores y rastreros. Malpaso es hoy parte de la reserva de la biosfera del Ocote, lugar protegido para evitar el saqueo irracional de su flora y fauna y asentamientos humanos.

La escuela, eje principal de la comunidad

Al ir llegando los trabajadores con sus familias, se hizo necesaria la construcción de una Escuela Primaria y un Jardín de Niños. Cuando estuvieron terminados, empezaron a llegar los

profesores y educadoras para atender a la población escolar; la escuela se construyó en el centro del campamento, convirtiéndose en el eje central de toda actividad cívica, social, cultural y deportiva del pequeño poblado que se formaba. Contaba con todos los servicios escolares, administrativos, culturales, deportivos y sanitarios; estaba construida de tabiques, ventanas amplias para una buena iluminación y ventilación, techos con plafón para evitar el calor, tenía ventiladores, un espacio para libreros, pantalla para proyecciones. Además de las aulas contaba con una dirección, una sala para maestros, sala de música, sala de talleres, biblioteca, jardines a los alrededores, canchas de volibol,

basquetbol, futbol –que también servía para beisbol –, un teatro al aire libre, juegos infantiles, en sí, toda la escuela estaba equipada con mobiliario adecuado para su buen funcionamiento. La escuela fue inaugurada por el entonces presidente de México Lic. Adolfo López Mateos en el año de 1962; años más tarde, cuando el Lic. Luis Echeverría Álvarez realizaba su campaña como candidato a la presidencia de la república, llegó a Malpaso y en su comitiva iba el Profr. Edgar Robledo Santiago, que en ese momento era el secretario general del SNTE. A él se le entregó un oficio firmado por todos los profesores, en el cual se le pedía su intervención para que la escuela y personal docente se federalizara. Fundación de Ciudades en México | 155


Raudales Malpaso / Chiapas

Meses después tuvimos una buena respuesta, la Escuela Primaria Art. 123 Presa Raudales se federalizó con el nombre de Escuela Primaria Federal Lic. Adolfo López Mateos, y a todo el personal docente le llegó su nombramiento con plaza federal.

Servicios públicos

En 1962, Malpaso contaba aproximadamente con una población flotante de 8 a 10 mil habitantes, la mayoría trabajando en la construcción de la presa. El pequeño poblado que se iba formando contaba con servicios de correo, radio comunicación, telégrafos, servicio de limpia, hospital, alumbrado eléctrico, agua entubada, drenaje, iglesias católica y de otras religiones, y una zona comercial integrada por dos farmacias –una de don Antonio Reyes y su esposa doña Fidela Martínez, y la otra de don Guillermo Fuentes–, una tienda de ropa de don Régulo González y su esposa doña Elvira Gussen, una tienda de utensilios para el hogar, ferretería y revistería de don Carlos Rivadeneira y familia, dos carnicerías –una de don Joaquín Ugarte y la otra de la familia González –, una tienda de frutas y verduras de don Vicente Reyes, una tienda de abarrotes de don Franco y Carmelo Reyes, una zapatería de don Roberto Reyes, una panadería de don Israel Flores, y otros pequeños comercios más. Todas estas personas que hacían el comercio venían de diferentes lugares del país. Había comedores especiales para los trabajadores de la compañía constructora; además, un restaurante para visitantes del lugar de don Gregorio Casanova y doña Elia Velasco, una arena de box y lucha libre de don Isabel Moreno, un cine de don Jesús Moncada, y en el campo deportivo se encontraba instalada una pantalla gigante para exhibición de películas los días domingo para la población por parte 156 | Fundación de Ciudades en México

Vista del vaso de la presa.

En 1962,

Malpaso contaba aproximadamente con una población flotante de 8 a 10 mil habitantes, la mayoría trabajando en la construcción de la presa. de la compañía CORSA. Se contaba con dos líneas de transportes, Dag Dug y Huimanguillo, que hacían el recorrido de Villahermosa a Malpaso y de Malpaso a Villahermosa y puntos intermedios, como la Chontalpa, Huimanguillo, Cárdenas, colonias y ejidos de Chiapas y Tabasco (de Cárdenas, Tab. a Malpaso hay 125 km). En 1962, para llegar a Malpaso se tenía que viajar por carretera. Los profesores siempre viajábamos juntos, salíamos de Tuxtla Gutiérrez pasando por Cintalapa, la Ventosa, Matías Romero, Coatzacoalcos, Minatitlán y llegábamos a Villahermosa. Al día siguiente salíamos de Villahermosa a Malpaso a las 7:00 de la mañana,

pasando por Cárdenas, Huimanguillo, la Chontalpa, llegando a Malpaso como a las 12:00 o 1:00 del día. Es decir que tomaba dos días el recorrido de Tuxtla Gutiérrez a Malpaso. Después se construyó una pequeña pista de aterrizaje para avionetas, ubicada a 10 km del poblado. Empezamos a viajar por avioneta, y un taxi nos recogía y nos traía al pueblo. Cuando se llenó el vaso de la presa la pista desapareció bajo el agua, entonces empezamos a viajar en lancha; se podía salir y llegar de Malpaso al embarcadero de Apic Pac, Ocozocuautla y luego por carretera a Tuxtla Gutiérrez y viceversa. Sólo cruzar el vaso de la presa implicaba una hora de recorrido, pero muchas


Cronista: Rutila Mejía Gutiérrez

veces el autobús no podía llegar hasta el embarcadero de Apic Pac: la carretera de terracería se hacía lodosa con la lluvia, y teníamos que caminar varios kilómetros cargando las maletas, metiendo una pierna y sacando la otra en el lodo, hasta llegar al embarcadero. Sin embargo, por esta vía de agua y tierra tardábamos aproximadamente 6 u 8 horas, dependiendo de las condiciones de la carretera, mucho menos tiempo que por la carretera de Tuxtla Gutiérrez a Villahermosa.

Miguel Alemán había dictado un acuerdo para crear la Comisión del Grijalva, y en 1955 se hacen estudios hidrológicos y geológicos del lugar, concluyendo que la presa se debería construir en la boquilla denominada Raudales Malpaso, donde fue necesario planear y construir un nuevo poblado.

Finalidad de la presa

Un gran acierto

Actualmente se cuenta con el grandioso y famoso puente Chiapas, inaugurado el 22 de diciembre de 2003 por el presidente de México Vicente Fox y el gobernador del estado Pablo Salazar. Fue construido sobre una pequeña parte del vaso de la presa, reduciendo el tiempo de traslado a una hora de Tuxtla Gutiérrez a Malpaso. Se puso también en operación la supercarretera Tuxtla-Las Choapas, localizada dentro del municipio de Tecpatán, constituyendo una gran obra y un gran acontecimiento a nivel nacional, por la importancia que el puente tiene al acortar en varias horas la comunicación terrestre entre Chiapas y el centro de la República.

Construcción de una gran obra, maravilla de la tecnologia

Cuando llegué a Malpaso en 1962, se construía una de las obras que jamás se había registrado en la historia de la construcción en México: ahí donde el hombre luchaba con la naturaleza, donde el agua y la selva aún no eran controlados, significaba peligros, el hombre hizo esfuerzos para llevar con su técnica, maquinarias con la que se abrió paso y dominó las aguas y la selva. En las caudalosas aguas del río Grijalva, el ingenio y la tecnología se

La presa se terminó de construir en 1964.

impusieron para construir en su tiempo una de las presas hidroeléctricas más grandes de México y Latinoamérica, con excepción de la presa Rincón del Bonete en el río Negro de Paraguay. Gobernar las caudalosas aguas del Grijalva no era tarea fácil, controlar las aguas desde los acantilados chiapanecos del cañón del Sumidero hasta las llanuras y pantanos tabasqueños requería de ingenio y tecnología tanto mexicana como extranjera. La tarea de la construcción de la presa fue encomendada a la Secretaría de Recursos Hidráulicos, y ésta a su vez a la Comisión del Grijalva. Se integró una comisión especial de empresas constructoras, surgiendo la Compañía Constructora Raudales, SA de CV CORSA, la cual se enfrentó con diversos obstáculos a vencer, como el lugar, clima, vías de comunicación, mano de obra, alojamiento para sus trabajadores, transporte de maquinaria, suministro de alimentos, escuela para los trabajadores y sus hijos, etcétera, a fin de llevar al éxito la obra. Años atrás, en 1951, el presidente

La presa se terminó de construir en 1964, y en 1969, de sus seis unidades generadoras de energía, empezó a operar cuatro unidades de 180 MW cada una. La finalidad de la construcción de la presa: controlar las grandes avenidas de agua del río Grijalva, y que lleguen a la zona de la Chontalpa con un arrastre no mayor de 3 mil 500 metros cúbicos por segundo, que es la capacidad del río y sus brazos o afluentes, quedando protegida esta zona baja de inundaciones; generar 3 mil 200 GWH medio anuales de energía eléctrica, para interconectarse con el sistema eléctrico Puebla-Veracruz; además electrificar la región y buena parte de la República Mexicana, que es un factor importante en el campo agrícola, la ganadería, la navegación y sienta bases para el desarrollo industrial del sureste mexicano. El acceso a las instalaciones de la Central Hidroeléctrica de Malpaso está resguardado por personal de la Secretaría de Marina, Armada de México, por personal de Seguridad Física y por personal de la Comisión Federal de Electricidad.

Algunos datos de la Presa Netzahualcóyotl

La cortina: la presa de Malpaso en ese momento era única en su género, la construcción de la cortina es de tipo enrocamiento, con corazón impermeable de arcilla compactada y filtros de arena y grava de 10 m de acho en la corona, 478 m de longitud y 137.50 m de altura, aproximadamente la altura que Fundación de Ciudades en México | 157


Raudales Malpaso / Chiapas

tiene la torre Latinoamericana de la Ciudad de México. Tiene un volumen total de 5 millones 77 mil 280 metros cúbicos, teniendo como objetivo el control de las avenidas máximas del río. Vertedor de servicio (obra de control): está constituida por vertedores donde están instaladas tres compuertas radiales de 15 m de ancho x 16 m de alto; el canal de descarga está revestido de concreto con una longitud de 410 m y de ancho 51 m, con una elevación de la cresta de 167.64 msnm. Su capacidad máxima de descarga es de 8 mil 250 metros cúbicos por segundo. Vertedor de emergencias (obra de excedencias): los vertedores de emergencias solamente entrarían en funciones en caso de que se requiriera desalojar las avenidas de agua cuando fueran superiores a la máxima ordinaria, o que se requiriera un gasto mayor

Vertederos en funcionamiento. 158 | Fundación de Ciudades en México

de 5 mil 853 m cúbicos por segundo. Su capacidad máxima de desalojo es de 10 mil 650m cúbicos por segundo.

Desviación del río

El río Grijalva fue desviado de su cauce a través de cinco túneles de 12 m de ancho en la base y 12 m de altura hasta la clave de la bóveda; fueron excavados en las pequeñas montañas y laderas revistiéndolos de concreto. Los túneles 4 y 5, una vez terminada

su función como obra de desvío del río, se utilizaron para alimentar la planta hidroeléctrica para controlar el agua que contendría el vaso; se construyeron tres diques semejantes a la cortina, el vaso tiene una superficie de 30 mil hectáreas y el volumen de agua que almacena es de 13 mil millones de metros cúbicos. Cuando el vaso de la presa se empezó a llenar, se extrajo mucha madera; los animales se fueron refugiando en los pequeños islotes que quedaron, algunas personas atrapaban animales para venderlos, y fue una cacería sin control; quedaron bajo el agua miles de árboles de una buena parte de la selva, animales, así como el pueblo de Quechula, rancherías y vestigios de ruinas arqueológicas.

El pueblo se va expandiendo Construcción de los vertederos.

El campamento estaba dividido por zonas. La zona C eran casas de material,


Cronista: Rutila Mejía Gutiérrez

donde vivían los ingenieros y directivos de la obra; las zonas Omsa, Ica y Cupsa eran casas de madera, donde vivían los técnicos, administrativos de la obra y profesores; en la zona La Pirámide y otras, había colectivos hechos de fibracel y asbesto, donde vivía el resto de los trabajadores, y la Ciudad Perdida eran casas de familias de campesinos, que se empezaron a establecer fuera del alambrado de púas que delimitaba el campamento, formando alrededor colonias. Debido a la topografía tan abrupta del lugar, no se trazaron calles para ir formando el poblado; las familias construían sus casas en pequeños claros que encontraban o que ellos podían hacer, de manera que el pueblo creció en forma dispersa y se ven casas por todos lados. Al paso del tiempo fueron llegando más comerciantes, muchas familias al término de sus contratos con las compañías constructoras partieron del lugar, pero otras se quedaron a vivir, adquiriendo terrenos para construir sus casas y ponerse a trabajar la tierra, cría de ganado o dedicarse al comercio. Actualmente la población estable es de 12 mil habitantes, con 24 zonas o colonias, conservando los nombres que tenían al principio de la construcción de la presa; 28 ejidos a su alrededor que llegan por tierra y 23 ejidos que llegan por agua, por lo que Malpaso se ha convertido en un centro de abasto. Los ejidos o rancherías de Tabasco, Oaxaca y Veracruz que colindan con Malpaso, llegan también a vender o comprar. Raudales Malpaso cuenta hoy con seis jardines de niños, un CENDI, que es guardería y jardín de niños, seis escuelas primarias, dos escuelas secundarias generales, una secundaria técnica agropecuaria, una escuela preparatoria general y un bachillerato tecnológico. Además, todos los ejidos

Iglesia de Quechula, pueblo que quedó bajo el agua. Cuando el nivel de la presa bajó, emergió la iglesia.

Debido

a la topografía tan abrupta del lugar, no se trazaron calles para ir formando el poblado; las familias construían sus casas en pequeños claros que encontraban o que ellos podían hacer.

que están a su alrededor cuentan con jardín de niños y escuela primaria, y siete ejidos tienen telesecundaria.

Un nuevo municipio

En 1966, un grupo de personas radicadas en Raudales Malpaso, encabezadas por don Andrés Cárdenas, don Jesús Moncada, el señor Ayuso y los profesores Antonio Velasco Palacios y Ángel Pola Zenteno, que durante varios años tuvieron la inquietud de que Raudales Malpaso se convirtiera en municipio libre, realizaron trámites y gestiones ante diferentes instituciones gubernamentales y el Congreso del estado, pero no se tuvieron resultados favorables, ya que se argumentó que era un

campamento con población flotante, y que posiblemente desapareciera al término de la construcción de la presa. El 6 de noviembre de 2011 el gobernador del estado, don Juan Sabines Guerrero, dio a conocer en los medios de comunicación que enviaría al Congreso de Chiapas la solicitud de crear cuatro nuevos municipios en la entidad, que serían: el de Belisario Domínguez, segregado de Cintalapa, con cabecera en Rodulfo Figueroa; Emiliano Zapata, segregado de Acalá, con cabecera en 20 de Noviembre; Parral, segregado de Villa Corzo, con cabecera en Parral; y Mezcalapa, segregado de Tecpatán, con cabecera en Raudales Malpaso. El 14 de noviembre de Fundación de Ciudades en México | 159


Raudales Malpaso / Chiapas

2011 el Congreso de Chiapas aprobó formalmente la creación de los cuatro nuevos municipios. Con respecto al municipio de Mezcalapa, con cabecera en Raudales Malpaso, se nombró el Consejo Municipal, quedando integrado por el concejal presidente C. Juan Alberto Sánchez Hernández, concejal síndico C. Moisés Álvarez Ruiz, concejales regidores C. María del Carmen Reyes Hernández, C. Manases Díaz Gómez y C. Silvia Dorotea Cerna Reyes.

Evocación

Durante 15 años, fui testigo de cómo este hermoso lugar fue creciendo y desarrollándose, convirtiéndose de un campamento a un floreciente y dinámico pueblo. Se pensaba que cuando

terminaran los trabajos de la presa, el lugar se iba a quedar desierto, pero no fue así. Raudales Malpaso sigue creciendo, sus autoridades y la sociedad se esfuerzan por sacarlo adelante cada día, con sus calles pavimentadas, su bonito parque, casas de material, centros educativos y culturales, centros recreativos y servicios públicos. Hoy que es ya la cabecera del nuevo municipio de Mezcalapa, crecerá a pasos agigantados, esto me da gusto, me llena de satisfacción que la inquietud de hace muchos años, soñando en que Raudales Malpaso fuera municipio libre, se vea hoy realizado para beneficio de sus habitantes. Sé que será siempre un pueblo que trabaja, que lucha, que avanza, al igual que los demás pueblos de Chiapas y de México.

De Raudales Malpaso guardo bellos recuerdos, aquí empecé mi vida profesional, mi vida social, mi vida sentimental, aquí encontré el amor de mi vida, aquí formé mi familia; cuando llegué a Malpaso no sabía en ese momento que quince años de mi vida estaría en este lugar, quince años felices donde mi vida se transformó, pues era una jovencita de 18 años, llena de sueños, de esperanzas y de metas, sueños que cristalicé, esperanzas que me alentaron a seguir adelante y metas que alcancé; encontré el cariño de niños, jóvenes y padres de familia, amigos que hasta hoy conservo; estas son las razones que me impulsaron a escribir estos recuerdos que marcaron mi vida en este selvático lugar de Raudales Malpaso y que llevaré por siempre guardado en mi corazón y en mi pensamiento. •

Bibliografía AGENCIA Municipal, Raudales Malpaso. 2007. COMISIÓN Federal de Electricidad. Central Hidroeléctrica Malpaso, Chiapas. México. INEGI, Dirección de Geografía, Estadística e Información. Comité Estatal de Información Estadística y Geografía de Chiapas CEIEG.

Entrevistas personales Alfredo y Rolando Rivadeneyra Elia Velasco Fidelia Martínez Guillermo Fuentes Ortiz Isaías Méndez Cardoso Joaquín Ugarte Mario Ángel Pola Zenteno Uriel Onofre Alvarado

Archivos fotográficos Alfredo Rivadeneyra Cruz Antonio Pérez González Dolores Trejo Ochoa Guadalupe Zenón Estrada Luis Navarrete Mario Ángel Pola Zenteno María del Carmen Motolinía Sánchez Rutila Mejía Gutiérrez 160 | Fundación de Ciudades en México


Texcoco

Estado de México

CRONISTA: Alejandro Contla Carmona

texcoco

QUERÉTARO Pachuca

HIDALGO Tizayuca

Tepotzotlán Cuautitlán Teotihuacán Chiconcuac

MICHOACÁN

Naucalpan de Juárez

Toluca

TEXCOCO Ciudad de México

Valle de Bravo

Ixtapan de la Sal

GUERRERO

Cuernavaca

MORELOS


texcoco / Estado de México

A

Amo a mi ciudad con tal delirio… que no queda rincón que no venere… ni casa que desaire… ni barrio que yo desprecie. Porque tiene Texcoco la milagrería… de ser tan indígena y tan extremeña que su estructura urbana es bella… como mi colonia… el centro, el mercado, el panteón y la calle mía.

Dejemos que las piedras hablen, que las casas nos susurren sus historias… que “La Canuta”, la canutita de siempre, junto con sus perros nos platique sobre la vecindad del 8 y del jardín de Texcoco que fue de ella… para así y ahora, recordar a esta primera ciudad… la llamada por Carlos Ma. de Bustamante… “Texcoco: Dueña y Señora de los Lagos, Madre de todas las Ciencias y cuna de muchos Héroes”. Mi ciudad fue fundada el año de 1302 en la zona lacustre, la de los cinco lagos, entre ellos el de Texcoco. Su fundador fue Quinatzin Tlaltecatzin, bisabuelo del Huey Tlatoani Nezahualcóyotl, quien llegó de tierras del septentrión para acrisolar una ciudad prehispánica que tenía agua y tierras fértiles para la agricultura. De ahí el sobrenombre de Altépetl, para designar a Texcoco… tierra fértil con agua. El encuentro de dos culturas, la acolhuacana con la española, fue violento y se bañó de sangre. Fue el nacimiento del México virreinal y del Texcoco colonial. Odiamos a España pero tenemos sus apellidos. Casi siempre, en los círculos sociales, platicamos sobre quiénes fueron nuestros antepasados y de dónde venimos, y es cuando sale a relucir y presumimos, que tuvimos una abuela española o un abuelo santanderino. ¡Si amamos la rosa no despreciemos la espina! Esa fusión acrisoló el México virreinal, mi ciudad Texcoco, la ciudad de ahora, la que sabe que no tiene edad porque no conoce el tiempo. No podemos desconocer que en el Hueycalco o “casa grande” de Texcoco,

162 | Fundación de Ciudades en México

Ex convento de Texcoco donde descansan los restos de Catalina Pizarro, madre de Hernán Cortés.

donde se encontraba el hospital de los guerreros acolhuas, el clero regular en la persona de los franciscanos fundó ahí la capilla del Señor del Hospital, hoy parroquia de San Antonio, en el espacio oriente del ahora jardín municipal de Texcoco. Mudo testigo de la historia de nuestra ciudad es el citado templo del Señor del Hospital, el que en la parte superior del frontis luce un águila santanista que nos recuerda que el 22 de febrero de 1853 don Antonio López de Santa Anna, “su alteza serenísima”, declaró a nuestra ciudad como “Texcoco de Santa Anna”. Ocho meses después, el 1º de octubre, se formó el Escuadrón Activo de Lanceros de Texcoco por órdenes de

don Antonio López de Santa Anna. Ciudad con tanta historia es la nuestra, la que fue elegida por Pedro de Gante para fundar la primera escuela de América en Artes y Oficios el año de 1523. Mudo testigo de la obra de Pedro de Gante es la ahora conocida capilla de la Enseñanza, en el andador de la calle de Bravo, antigua calle de Nuestra Señora de la Esclavitud. Cuatro años después, en 1527, doña Catalina de Bustamante funda la primera Escuela para Niñas Indígenas Nobles de América, aquí en el huerto del convento franciscano de Texcoco. Muchas concentraciones y grandes acontecimientos se sucedieron en el jardín central de mi ciudad, antiguamente conocido como el “Amanal”. Aquí se reunieron, entre otros, Hernán Cortés, Pedro y Jorge de Alvarado, Gonzalo de Sandoval, Bernal Díaz del Castillo, Cristóbal de Olid, Pedro de Gante, fray Juan de Tecto, fray Juan de Ahora, Bartolomé de Olmedo y La Malinche, todos ellos para recibir a principios del mes de junio de 1524 a los 12 primeros franciscanos que arribaron a Texcoco dirigidos por Martín de Valencia. Hubo una gran concentración de indígenas que no entendían la nueva religión pero que, como expresara Hernán Cortés en una de sus Cartas de Relación: “son igual o más devotos que nosotros para la oración”. Esa concentración sucedió el 13 de junio de 1524, día en que fray Martín de Valencia, el prior de los franciscanos, “ofició la primera misa sacramental en América”. Para recordar el citado acontecimiento, se nombró como patrono de


Cronista: Alejandro Contla Carmona

Plaza de la Constitución, restaurada el año de 2005; al fondo, portal Independencia; del lado norte, portal Pino Suárez.

Texcoco a San Antonio. En su honor cada 13 de junio se festeja a este santo. En épocas pretéritas había moros y santiagos, la chirimía o banda azteca nos deleitaba con sus melodías pentafónicas con mucho estridentismo. ¿Ahora? Los juegos mecánicos, los buñuelos y pambazos desplazaron a moros y santiagos, y en lugar de la chirimía, la tambora zacatecana interpreta El Sinaloense, y nos ha hecho olvidar que en Texcoco se efectuó “la primera misa sacramental en América tierra firme”. Texcoco, por cerca de 300 años fue de tierras realengas o tierras del

rey, por la preferencia que Carlos I de España y V de Alemania le dispensó a Texcoco. Así fue que los texcocanos indios y mestizos, los españoles peninsulares y los primeros criollos nacidos en Texcoco, celebraron el 9 de septiembre de 1551, el que esta villa alcaldía mayor de Texcoco recibiera el título de ciudad y Escudo de Armas, concedidos por el monarca español por los favores que los texcocanos le dispensaron a Hernán Cortés en la reconquista de México. Bien decía al principio… “si amamos la rosa, no despreciemos la espina”. Para magnificar el suceso, se inauguró una fuente de agua, ejemplo

del “más puro arte gótico” la que en sus arranques por los cuatro rumbos, mostraba leones rampantes de León y de Castilla… la fuente en su conjunto representaba “la corona española”; al igual que la fuente de agua de Chiapa de Corzo en el estado de Chiapas… los texcocanos del siglo XIX y hasta mediados del XX, la conocieron como “la fuente de los lavaderos”, hoy calle Silverio Pérez casi esquina con Juárez. Más todavía, aquel Texcoco tan español como indígena testigo fue, el 28 de junio de 1700, de la jura del Rey de España; para tal efecto se levantó un gran teatro, la escenografía lucía Fundación de Ciudades en México | 163


texcoco / Estado de México

Portal Independencia, año 1960. Se anuncia la Panadería de Tomás Arreola, y en los altos, el Hotel Iberia.

grandes pinturas de Carlo Magno, del Cid Campeador, de Carlos V y otra más de Hernán Cortés, marco fastuoso con las acostumbradas ostentaciones y públicas ceremonias, enarbolando pendones para jurar obediencia y aclamar al nuevo monarca español. Fue en el jardín Constitución de esta mi ciudad donde se realizó la jura del rey Felipe V. Fungió como alférez real don Andrés de Bongoechea y Anduaga, rico y aristócrata texcocano; se estrenó por el tan señalado motivo la composición poética “ultragongorina” y a veces ininteligible del bardo don Francisco de la Isla. Tomaron parte en el “paseo del pendón”, maceros, heraldos, el alcalde mayor, sus alguacilillos y el alférez real. Tras de ellos, desfiló “un carro de indios adornado con pájaros pintados”, el que iba acompañado de danzas de indios representando a Moctezuma y Nezahualcóyotl. Al gobernador de la “república de indios” de Texcoco, le acompañaban sus alcaldes vestidos de calzón y tilmas de colores”. Testigo fue la ciudad de Texcoco, el 15 de noviembre de 1572, del arribo 164 | Fundación de Ciudades en México

El contraste entre lo antiguo y lo moderno.

de piratas ingleses, entre otros John Hawkins, Robert Barret, David Ingram, Richard Twide y Richard Browne, quienes fueron confinados por órdenes del Santo Oficio a trabajos forzados en el obraje de Texcoco, el que fue propiedad del virrey Antonio de Mendoza en los años treinta del siglo XVI. ¿Su delito?, haber osado tomar por asalto el puerto de Veracruz. Uno de esos piratas, de nombre Miles Philips, años después escribió sus memorias a su regreso a Inglaterra, en las que relata su estancia en Texcoco y cómo les enseñó a los franciscanos del convento a fabricar castillos y cohetería para las fiestas religiosas en honor de San Antonio.

El 15 de abril del mismo año llegaron a Texcoco los restos de Pedro de Gante, quien había muerto el día 10 en el convento de San Francisco de México. Embalsamado, fue trasladado a través del lago a esta ciudad; los naturales de Texcoco le rindieron homenaje, gran concentración hubo en el portal franciscano del Calco, hoy portal Francisco I. Madero. Después de trescientos años de siesta colonial, Texcoco es escenario entre 1808 y 1815, de enfrentamientos y batallas decisivas en la lucha por la Independencia de México. El cuartel de la caballería realista se encontraba en la ahora esquina de Nezahualcóyotl y avenida Juárez y el de las tropas de infantería, al lado norte de este jardín, en el conocido Portal del Oso. Ahí estaba el Cuerpo de Guardia al servicio del Virrey y de la alcaldía mayor de Texcoco. En este cuartel fueron pasados por las armas los primeros insurgentes texcocanos de que se tenga memoria: Juan Lorenzo, Juan Evangelista, Pascual Luciano, José Antonio, J. I. González y Mateo Mauricio, todos ellos indígenas. El 22 de febrero de 1812 en este mismo lugar fue fusilado el insurgente originario de Texcoco Joaquín López. Así lo informa la Gaceta de México así como de la suerte que corrieron otros insurgentes texcocanos y de la región. Consumada la independencia se inicia el montaje del malogrado imperio de Iturbide y sería en Texcoco, en esta ciudad, donde se inicia el primer intento de reconquista española el 2 de abril de 1822. El capitán Francisco Bucelli, al mando del regimiento realista Órdenes Militares, se subleva en contra de Iturbide, movimiento que es suprimido por el coronel Anastasio Bustamante al siguiente día en el pueblo de Juchitepec, Estado de México. Cuatro meses después, el 26 de agosto, fue descubierta en Texcoco una


Cronista: Alejandro Contla Carmona

conspiración para derrocar al emperador Iturbide; las tropas del Emperador hicieron presencia en la ciudad para apaciguar a los alzados, entre ellos, seguidores de Bucelli que se habían salvado de aquella batalla de Juchitepec. Es posible que gente de José Morán, marqués de Vivanco y dueño de la hacienda de Chapingo, haya denunciado la citada conspiración ya que él, meses antes, había sido nombrado “enviado especial” para apaciguar a las provincias de Guatemala que gestaban su independencia y el desconocimiento del imperio Mexicano, y había que pagarle el favor a Iturbide.

Con 19 estados se conformó nuestra República, con el nombre de Estados Unidos de México el año de 1824; uno de esos estados fue el nuestro, fundado el 2 de marzo del citado año. La capital de nuestro estado funcionó durante tres años dentro del territorio de la Ciudad de México. El 1º de febrero de 1827 la citada capital se traslada a esta nuestra ciudad en la vieja calle de Iturbide, hoy Nezahualcóyotl, en el espacio donde actualmente se encuentra la Casa de la Cultura de Texcoco. Gran verbena popular se efectuó el 1º de febrero de ese 1827 con motivo de tan sonado acontecimiento. En las

viejas baldosas del centro de mi ciudad dejaron su huella José María Luis Mora y el gobernador del Estado de México, el general Melchor Múzquiz, entre otros ilustres personajes. El 5 de agosto de 1865, la señera ciudad de Texcoco lució sus mejores galas para dar la bienvenida a Maximiliano de Habsburgo, emperador de México, quien a su arribo lo primero que hizo fue visitar la cárcel municipal, el hospital de San Juan de Dios y la fábrica de vidrio soplado La Cantabra. Mudo testigo del acontecimiento es el chacuaco de la fábrica, que hasta la fecha se conserva en la plaza de la Cultura y tiene grabada una fecha, 1907, año en que tuvo su mejor producción, superando a las fábricas de Puebla, Guadalajara y México. Era presidente municipal de Texcoco don Jesús Mosso Peña. Dos años después de la visita del emperador Maximiliano, Texcoco sería el escenario de la última batalla en contra del imperio francés, aquí en los llanos de La Resurrección y en San Joaquín, donde los vetustos muros de la hacienda La Blanca, testigos fueron de la derrota de los austriacos a manos del coronel de los lanceros de Texcoco, Mucio Maldonado. Ahí

Plazuela del Barrio de San Pedro Culhuacán, fundado en el siglo XVI.

Dos años

después de la visita del emperador Maximiliano, Texcoco sería el escenario de la última batalla en contra del imperio francés, aquí en los llanos de La Resurrección y en San Joaquín.

Dr. José María Luis Mora, diputado Constituyente del Estado de México, cuando Texcoco fue capital del estado en 1827. Fundación de Ciudades en México | 165


texcoco / Estado de México

fueron derrotados los altos mandos austriacos, el general en jefe Karl Von Khevenhüller, el coronel Alphonso Von Kodolistch y el Regimiento 18 de húsares rojos, el famosísimo Kaiserlische Und Königlische, al mando del conde Hammerstein: todos fueron aniquilados totalmente en La Resurrección. Al atardecer de ese 10 de abril de 1867, en el jardín central de Texcoco, las tropas de la República formaron un cuadro de honor, y el general Porfirio Díaz nombró general post mortem al héroe de la batalla, Mucio Maldonado.

La paz

porfiriana se dejó sentir en esta ciudad y, por lo mismo, los fines de semana la banda de viento del regimiento de caballería acantonado en Texcoco, en el kiosco de la plaza, interpretaba los valses de Felipe Villanueva, Ricardo Castro, Abundio Martínez y Juventino Rosas.

Atrás habían quedado los festejos que en este jardín de Texcoco se habían realizado con motivo del

matrimonio de la texcocana Josefa Peña y Azcárate y el general francés Aquiles Bazaine, quienes tuvieron de

Trincherazo de Silverio al toro “Tanguito” de la ganadería de Pastejé, la tarde del 31 de enero de 1943. “Carmelo que está en el cielo, se asoma a verlo torear”. 166 | Fundación de Ciudades en México


Cronista: Alejandro Contla Carmona

padrinos de velación a Maximiliano de Habsburgo y a la emperatriz Carlota Amalia Leopoldina. La paz porfiriana se dejó sentir en esta ciudad y, por lo mismo, los fines de semana la banda de viento del regimiento de caballería acantonado en Texcoco, en el kiosco de la plaza, interpretaba los valses de Felipe Villanueva, Ricardo Castro, Abundio Martínez y Juventino Rosas. Un hombre de ese su tiempo lo fue don Ruperto Jaspeado; hombre de ciencia y paciencia era el prototipo del buen gobernante, y por lo mismo fue presidente de Texcoco durante tres periodos. El hijo del Benemérito de las Américas, Benito Juárez Maza, fue presidente de Texcoco de 1894 a 1895. El año de 1904 se inauguró en el centro de este jardín el busto de su padre, que años después pasó a una triangular plazuela entre las calles de prolongación y diagonal de Abasolo por el rumbo del cerro de Los Melones. Ahí está el bronce de Benito Juárez García. El año de 1910, la plaza de la Constitución se vistió de gala para celebrar el “Centenario de la Independencia de México”; el presidente municipal de Texcoco, Ignacio

Estatua de Nezahualcóyotl, inaugurada el 9 de octubre de 1992, en Cáceres, España, con motivo de los 500 años del encuentro de dos mundos.

Portal de Aguilar, inaugurado en el Centenario de la Independencia el 16 de septiembre de 1910.

Portal del “Oso”, antiguo del “Progreso de los Ayala”. En este portal, el año de 1904, se inauguró la primera planta de luz eléctrica en Texcoco.

Salcedo, dio el banderazo para iniciar los festejos centenarios el día 6 de septiembre, en que se develó la

estatua a Hidalgo en el centro de este jardín. Actualmente se encuentra en la plazuela del Ahuehuete. El día Fundación de Ciudades en México | 167


texcoco / Estado de México

16 se inauguró el portal de Aguilar; a la fecha podemos observar al interior del portal la casona de don Isaac Aguilar. Las puertas son de la época y por lo mismo, auténticas art-nouveau francés; el portal se encuentra del lado norte de este jardín. El 19 de septiembre se inauguró la escuela primaria de La Magdalena Panoaya. El 21, la escuela de niños del pueblo de San Gerónimo

Amanalco; el 23, la escuela de Santa María Tecuanulco. El 27 de septiembre se inauguró “la reparación y alineamiento” del camino llamado de “Los Tejocotillos” que conduce de esta ciudad a Tepetlaoxtoc, obra realizada por los vecinos que se beneficiaron con este camino; fueron ellos habitantes de San Simón, Texopa, La Resurrección, Pentecostés y Los Reyes San Salvador. Era el viejo camino de

las diligencias y carretas que pasando por Tepetlaoxtoc, tenían como destino Veracruz. Culminó esta fiesta centenaria, con la inauguración del Panteón Municipal de Sila, el 30 de septiembre de 1910. Muchas notas se quedaron en el tintero para otra ocasión, para otro encuentro, y así describir mi ciudad… la que fue una de las primeras en fundarse en mi país… México. •

Bibliografía ALVA Ixltilxóchitl, Fernando de, Obras Históricas. México.UNAM. 1975. Tomo I y II. BASURTO J., Trinidad, El arzobispado de México, jurisdicción relativa al Estado de México. Ed. Biblioteca Enciclopédica del Estado de México. Toluca. 1977. BAUDOT, Georges, La vida cotidiana en la América Española, en tiempos de Felipe II, Siglo XVI”. Ed. Fondo de Cultura Económica. México. 1983. BAUTISTA Pomar, Juan, Relación de Texcoco, Siglo XVI. Ed. Biblioteca Enciclopédica del Estado de México. Toluca. 1975. BLASIO, José Luis, Maximiliano íntimo - El emperador Maximiliano y su corte. UNAM. México. 2013. BUSTAMANTE, Carlos Ma. de, Texcoco en los últimos tiempos de sus antiguos reyes”. Ed. fac. de la de 1826-27. Biblioteca Enciclopédica del Estado de México. Toluca. 1970. CONTLA Carmona, Alejandro, Historia y Leyenda de las Calle de Texcoco. Club de Leones de Texcoco. 1977. _______________________________________Texcoco, 1827. Academia de Historia Regional de Texoco. Texcoco. 1991 ______________________________________ La Casa Real de Texcoco. Academia de Historia Regional de Texcoco. Texcoco. 1993. ______________________________________ Texcoco a 100 Años. 1910-2010, Historia y crónica. H. Ayuntamiento de Texcoco: 2009-2012. 2010. ______________________________________ y Cantabrana Ortega, Martha, “Chiconcuac-Texcoco, historias. Academia de Historia Regional de Texcoco y Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística. 2013. CORTÉS, Hernán, Cartas de Relación. Ed. Porrúa. Colección Sepan Cuantos. México. 1973. ________________________Apuntes sobre la Colonia. La reeducación de indios y españoles. Ed. Jus. México.1958. DÍAZ del Castillo, Bernal, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España. Ed. Porrúa. México. 1969. DÍAZ, Porfirio, Memorias. Ed. Offset. México. Tomo I y II. 1983. ESCUDERO, Ignacio, Historia militar del general Porfirio Díaz. Imp. Lit. Latina. Arcos de Belén No. 27. México. 1889. GARCÍA Icazbalceta, Joaquín, Cartas de Religiosos. Ed. Salvador Chávez. Hayhoe. México. 1941. IGUINIZ T.P., Juan B., Breve historia de la Tercera Orden Franciscana, en la provincia del Santo Evangelio de México, desde sus orígenes hasta nuestros días. Ed. Patria. Academy of American Franciscan History. México. 1951. KERATRY, Emile de, La contraguerrilla francesa en México 1864. Fondo de Cultura Económica. SEP 80. México. 1981. MARTÍNEZ, José Luis, Documentos Cortesianos. Ed. Fondo de Cultura Económica. UNAM. Tomo I. México. 1993. MURIEL, Josefina, Hospitales de la Nueva España. Ed. Universidad Nacional Autónoma de México. Cruz Roja Mexicana. Tomo I y II. México. 1990. RÉAU, Marie Therése, Portadas Franciscanas. Ed. El Colegio Mexiquense. Toluca. 1991. 168 | Fundación de Ciudades en México


GOLFO DE MÉXICO

Tonalá

Chiapas CRONISTA: Sofía Mireles Gavito

TONALÁ

TABASCO

CAMPECHE

Villahermosa

Macuspana

TABASCO Palenque

Tenosique

VERACRUZ

Ocosingo

Cintalapa

Arriaga

Tuxtla Gutiérrez

San Cristóbal de las Casas

Comitán de Domínguez

Villa Flores

TONALÁ OCÉANO PACÍFICO

GUATEMALA Motozintla de Mendoza

Tapachula

Huehuetenango

Quezaltenango


tonalá / Chiapas

A

la llegada de los españoles se fundan en Chiapas dos pueblos españoles: Huehuetán en el Soconusco y San Cristóbal en Los Altos. Se sabe que Huehuetán fue la capital del Soconusco de 1545 a 1700, y residencia del Gobernador de esta provincia; por el año de 1580 Huehuetán tenía 70 españoles como avencindados, estaba clasificado con categoría IV (de un total de cuatro categorías) en la clasificación de centros urbanos españoles de acuerdo al número de vecinos y otros factores. Para 1594 tenía 50 vecinos y para 1630 no hay datos disponibles. No hay fecha exacta de su fundación como pueblo español.

En la región de los Chiapa, la primera villa española que se funda fue San Cristóbal de Los Llanos a principios de 1528, por huestes comandadas por Pedro de Puertocarrero que llegó desde Guatemala a la región del valle de Comitán. Sin embargo, por decisión del tesorero Alonso de Estrada –en ese momento máxima autoridad de la Nueva España–, estos conquistadores comandados por Puertocarrero tuvieron que retirarse para dejar campo libre al grupo de conquistadores comandado por Diego de Mazariegos, primo hermano de Alonso de Estrada. Diego de Mazariegos y Puertocarrero se entrevistaron en Huixtán y llegaron a un acuerdo. Puertocarrero se retiró con una parte de sus soldados; los demás desalojaron el asentamiento cerca de Comitán y se inscribieron como vecinos en la villa fundada por Mazariegos el 31 de marzo de 1528. Así se juntaron, en una sola población, los españoles de México y los de Guatemala. Los primeros escogieron el sitio al pie de un cerro rodeado por las aguas del río Amarillo, y los segundos le pusieron nombre al cerro y aportaron un nuevo patrono a la villa, San Cristóbal. 170 | Fundación de Ciudades en México

Tameme, cargador de mercancías; tlameme en náhuatl.

Diego de Mazariegos había fundado antes, “el 5 de marzo de 1528, una villa española a orillas del río Chiapa o Grijalva, a una legua del pueblo indígena de Chiapa de los Indios. Esta población llamada Villa Real de Chiapa recibió el 14 de marzo sus primeros 57 vecinos debidamente inscritos en el libro de cabildo. Pero, dos semanas después, el 31 de marzo, todos se trasladan al Valle del Jovel, a un campo llano y grande que los

indios llaman Hueyzacatlán,…” (De Vos, 1989: 17). Esta Villa Real se trazó en el lapso de 25 días, entre el 31 de marzo y el 24 de abril de 1528: se trazaron las calles, se asignaron los solares a los primeros vecinos, así como se señalaron los lugares que había de ocupar la iglesia y los edificios civiles en la plaza principal (Markman, 1990: 9). Las primeras casas se construyeron con materiales efímeros, análogos a los empleados en pueblos de indios, “… casas que consistían apenas de 4 postes enterrados en el piso, con paredes de caña revestidos de lodo, y techumbre de paja, por lo que, según Remesal en 4 horas se hacía una casa, y en dos días todo un pueblo. También las primeras iglesias fueron construidas, probablemente, con los mismos materiales efímeros.” (Markman, 1993: 97). Al correr el siglo XVI se empezaron a utilizar materiales más consistentes como tablas de madera, adobe, ladrillos, cal y piedra en pequeñas cantidades. Ocho años después, por cédula real, fechada en Valladolid, España, el 7 de julio de 1536, se eleva al rango de ciudad la villa de San Cristóbal de Los Llanos, y de esta fecha en adelante se


Cronista: Sofía Mireles Gavito

Parque Central Esperanza (año 2007).

llamará Ciudad Real, y que debe de gozar de las prerrogativas e inmunidades que puede y debe gozar por ser ciudad. Este nombre lo llevó desde esta fecha hasta 1829, en que por decreto del Congreso del estado recibió la denominación de San Cristóbal. Por lo antes expuesto, Ciudad Real fue la única ciudad en Chiapas en el periodo de 1528 hasta 1813. La villa que había fundado Diego de Mazariegos a orillas del río Grijalva, quedó como pueblo de indios, y se le conoció como Chiapa de los Indios (lo que ahora es Chiapa de Corzo). Después, de la experiencia vivida por los españoles por un mes en esta villa a orillas del río Grijalva, donde estaban lado a lado con los chiapanecas, los obligó a tener dos tipos de pueblos: uno exclusivamente para los indios y otro exclusivamente para españoles.

Fundación de Pueblos de Indios

A partir de 1545 se dio el proceso de fundación de poblados, luego de la emisión de la Cédula Real de 1540, que ordenaba que los indios que vivían dispersos en parajes, fueran reunidos y ubicados en pueblos. Es decir, “juntar” (reunir) a los indios y luego establecerlos (reducir) en pueblos. Ya así, los frailes y sacerdotes se establecían en algún punto de mayor población (que lo volvían su residencia), y de ahí salían a visitar los demás poblados circunvecinos que formaban parte de la doctrina, también llamada congregación o reducción. Existían dos clases de pueblos: los mayores o residencias, y los pueblos de las afueras o visitas. El pueblo de Tonalá fue un pueblo de visita desde su reducción hasta 1772, ya que la sede de la doctrina (o

curato) era el pueblo de Mapastepec. Cuando la reducción de parajes a pueblos no funcionaba de manera pacífica, los frailes llegaron a utilizar la violencia, ya sea por armas y guerra. Este proceso de reducción de pueblos estuvo a cargo de las órdenes religiosas y los curas, que siguieron el procedimiento de urbanización que describe Remesal con ocho pasos: 1) hacer una planta para que todos los pueblos fueran uniformes; 2) se asignaba un lugar para la iglesia, que debía tener un tamaño proporcional con el número de habitantes; 3) la casa del fraile o cura se ubicaba junto a la iglesia; 4) se trazaba un amplio espacio abierto, una plaza, enfrente de la iglesia; 5) enfrente de la plaza dando cara a la iglesia, se situaban los edificios para las autoridades civiles, la Casa de Regimiento o Consejo; 6) junto a esta, Fundación de Ciudades en México | 171


tonalá / Chiapas

se ubicaba la cárcel; 7) cercano a este conjunto se construía el mesón o casa de comunidad para alojar a los forasteros y 8) el resto del pueblo se trazaba con calles rectas, a tira de cordel, de norte a sur, y de oriente a poniente, en forma de cuadras. A este modelo de urbanización se le llama en forma de parrilla o damero, que permite crecer a futuro en el espacio. También se le llama modelo urbano ajedrezado con plaza central (Markman, 1993: 97). Este proceso de fundación de pueblos se completó en su mayor parte antes de 1575, o sea, en el curso de 30 años se había organizado la población indígena en alrededor de 120 pueblos. En la región de los Chiapa hay 80 pueblos de indios, divididos en cuatro provincias: los zoques, con 25 pueblos; los tzeltales, con 15 pueblos; los quelenes (tzotziles) con 21 pueblos; y los chiapanecas, con 19 pueblos; más la región del Soconusco que tiene alrededor de 40 pueblos. Aunque en algunas regiones del estado, la urbanización se prolongó hasta finales del siglo XVI. Con respecto al Soconusco, la congregación de la población indígena en centros urbanos no pudo realizarse en la misma medida que en la región de los Altos de Chiapas, por dos motivos principalmente: el despoblamiento de la zona por enfermedades y las exigencias del cultivo del cacao, que condujeron a la supervivencia de muchos asentamientos pequeños y dispersos (Gerhard, 1991: 133). Por este despoblamiento, en 1585 se dio una orden real que legalizó el traslado de indios de zonas vecinas de los Altos de Chiapas, de zapotecas y de la zona mame de Guatemala al Soconusco, en vista de que el área se estaba quedando despoblada. La orden real ofrecía como incentivo la exención del pago de tributo durante un año (Markman, 1993: 38). En el caso de la región de Mapastepec y Tonalá estaba escasamente 172 | Fundación de Ciudades en México

Mapa antiguo del estado, con el departamento de Tonalá ocupando la zona costera occidental.

poblada en el momento del paso de Pedro de Alvarado a mediados de enero de 1524; y a mediados del siglo XVI era conocida como “el Despoblado”.

Diversas versiones de la fundación de Tonalá, Chiapas

No hay datos precisos sobre la fundación de Tonalá después de la conquista española; el primer cronista de la ciudad, Profr. Gilberto Marín Rizo, afirmaba en su libro Tonalá, su historia

y sus costumbres que fue fundada en 1524 por Pedro de Alvarado en su paso a Guatemala. El cronista tonalteco Alberto Lamas Gout, en su libro La Ruta de los Frailes, dice: “La fundación del poblado de San Francisco Tonalá fue entre 1529 y 1540…” (Lamas, 2010: 25). Posteriormente afirma en su misma obra que el primer obispo de Guatemala de la orden de los franciscanos, Francisco Marroquín, crea el poblado de San Francisco Tonalá en 1534 (Lamas, 2010: 34). Y termina afirmando


Cronista: Sofía Mireles Gavito

que este obispo, junto con los dominicos Juan Cabrera, Juan Guerrero y Luis Cuenca, lo acompañan con el objetivo de fundar el poblado de Tonalá (Lamas, 2010: 48). Últimamente, el Sr. Ricardo López Vassallo, aficionado a la arqueología, repite lo que decía su tío político Gilberto Marín Rizo: que Tonalá fue fundado por Pedro de Alvarado en 1524 (aunque en ocasiones ha dicho que en 1525). Lo afirmado por Marín Rizo y Ricardo López Vassallo no puede ser cierto, ya que no hay pruebas de que Pedro de Alvarado haya fundado este poblado en 1524 a su paso para someter a los indígenas mayas quichés y kaqchikeles de Guatemala. Lo que se sabe es que Pedro de Alvarado pasó por la zona del Soconusco y su gente lo recibió en paz, le dieron presentes

de oro y se dieron por vasallos de su majestad (Bernal Díaz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, capítulo 164). Con respecto a las aseveraciones del Sr. Lamas Gout sobre que Tonalá fue fundado entre 1529 y 1540 por el franciscano Francisco Marroquín y los dominicos Juan Guerrero, Juan Cabrera y Luis Cuenca, puedo afirmar que las fechas no coinciden con los datos cronológicos conocidos: en primer lugar, el fraile franciscano Francisco Marroquín llega a Guatemala en junio de 1530 con Pedro de Alvarado, y asciende a obispo de Guatemala hasta el 18 de diciembre de 1534; y visita Ciudad Real (hoy San Cristóbal) en 1537. En segundo lugar, de los 45 frailes dominicos que salieron de Salamanca, España, el 12 de enero de 1544, junto con fray

Palacio Municipal y parque, en 1905.

En la década

de 1560 llegan los primeros españoles, quienes adquieren tierras e introducen ganado bovino, estableciendo muchas estancias, porque tienen grandes pastos y muy buenos, además de abundancia de agua.

Bartolomé de las Casas, llegaron 22 de ellos a Chiapas el 12 de marzo de 1545, y sólo fueron enviados al Soconusco los siguientes: fray Francisco Piña, Juan Guerrero, Juan Cabrera, Luis de Cuenca, Tomás de San Juan y el lego Juan Díaz, mas no permanecen en esta zona por mucho tiempo, ya que era una tierra inhóspita por el calor y los mosquitos. Se sabe que todos los frailes enferman seriamente, el fraile Luis de Cuenca fallece, por lo que los restantes se pasaron a vivir a Quetzaltenango, a excepción del fraile Juan Cabrera que sale para Tehuantepec, luego se va a Oaxaca, y de ahí se traslada a la mixteca y queda de vicario en Teposcolula desde 1547 (Ximénez, 1997: 357). Así que los frailes Juan Guerrero y Juan Cabrera no estaban en el Soconusco en 1534, vivían todavía en España. Y sobre el fraile Francisco Marroquín, en 1534 permanecía en Guatemala y hasta el final de ese año fue ascendido de párroco a obispo. En conclusión, el Sr. Lamas hace una confusión de datos y fechas de la obra de fray Francisco Ximénez: Historia de la provincia de San Vicente de Chiapa y Guatemala. En la década de 1560 llegan los primeros españoles, quienes adquieren tierras e introducen ganado bovino, estableciendo muchas estancias, porque tienen grandes pastos y muy buenos, además de abundancia de agua. El Soconusco fue una zona escasamente evangelizada, siendo monopolio de los sacerdotes seculares, quienes recibieron esta zona en la década de 1570 (Viqueira, 2002: 183). Por el año de 1580 sólo había cuatro doctrinas (pueblos indios con un sacerdote residente), y eran: Huehuetán, Soconusco, Mapastepec y Ayutla. Cuando pasa por el Soconusco el fraile Alonso Ponce, comisario general de la Orden de los Franciscanos, junto con su compañero y secretario Antonio de Ciudad Real en 1586, Fundación de Ciudades en México | 173


tonalá / Chiapas

ya se menciona al pueblo de Tonalá. Alonso Ponce hace una visita a la Nueva España y al reino de Guatemala, y en ella recorre la costa de Chiapas por los días del 5 al 15 de abril de ese año, pasando por los pueblos de Tliltepec, Tonalá y Quetzalapa, en lo que actualmente es el municipio de Tonalá, y comenta que sólo siete clérigos residían en esta región para administrar los sacramentos y enseñar la doctrina a casi 40 pueblos. Nos dice Antonio de Ciudad Real en su libro Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva España sobre esta visita lo siguiente: “…llegó sábado santo, cinco de abril al amanecer, al río de Las Arenas…, pasóle por una

estancia que estaba de la otra parte, la cual se llama de Amézquita y es la última casa del obispado de Guaxaca y de la jurisdicción de México, y subida una costezuela se detuvo allí y descansó un poco, aguardando a Fray Lorenzo Cañizares que se quedaba atrás. Llegado que fue, prosiguió su viaje, y andada media legua llegó a una venta que dicen de Gironda, la cual cae en el obispado y jurisdicción de Guatemala; pasó de largo avisando de camino a unas negras y otra gente que en ella había, que fuesen otro día de mañana a oír misa a la estancia de su amo, …y andadas tres leguas llegó de noche a un poblecito llamado Tliltepec, del obispado de Guatemala y el primero

Alonso Ponce

hace una visita a la Nueva España y al reino de Guatemala, y en ella recorre la costa de Chiapas por los días del 5 al 15 de abril de ese año, pasando por los pueblos de Tliltepec, Tonalá y Quetzalapa, en lo que actualmente es el municipio de Tonalá.

Ruinas de la Ermita de la Virgen del Rosario. 174 | Fundación de Ciudades en México

de los de la provincia de Xoconusco, …hablan una lengua que se parece mucho al zoque …El mismo domingo en la tarde, seis de abril, salió de Tliltepec, y pasado un riachuelo y unas ciénagas secas y andada una legua, llegó al sobredicho pueblo de Tonalá…; detúvose allí aquella tarde y al día siguiente se les dijo misa …El martes ocho de abril, …acabándose la misa, salió el padre Comisario de aquel pueblo y andada otra legua y pasado en ella un río, llegó a otro pueblo de los mismos indios, llamado Quetzalapa...” (Ciudad Real, 1993: 179- 183). En 1596, estando de obispo fray Andrés Ubilla, la provincia del Soconusco se dividió en seis doctrinas: Huehuetán (que era la capital de la provincia), Tuxtla Chico, Cuilco, Tiangüistán o Condadillo, Mapastepec o El Despoblado y Ocelocalco (Trens, 1999, T.1: 107). Los tres pueblos de lo que ahora es el municipio de Tonalá pertenecían a la doctrina de Mapastepec, y en el año de 1600 desaparece el pueblo de Quetzalapa. Las doctrinas se convirtieron en curatos o parroquias hasta el año de 1650. Y en el informe del obispo Mauro de Tovar, emitido el 1º de mayo de 1665, figuran siete parroquias y son las siguientes: Ayutla, que administra a tres pueblos (Naguatán, Tonalapa y Chiltepec); Cuilco (con Tacualoya, Tepequis e Ilamapa); Huehuetán (con Talibé, Nexapa, Huixtla y Tuzantán); Mapastepec (Tonalá y Pijijiapan); Ozelocalco (Zacapula, Acapetagua, Acacoyagua, San Lorenzo y Soconusquillo); Tizapa (Zapaluta, Gueilocingo, Amatán, Cagualá, Gueipetahua y Mazapetagua); y Tuxtla Chico (con Tapachula, Mazatán, Caguatán, Tenguitán o Escuintla) (BAHD, 1985 II, 2-3: 18). En los informes de los curas del Soconusco en el año de 1735 tenemos seis parroquias: Ayutla, con un anexo, Naguatán; Tuxtla Chico con tres anexos:


Cronista: Sofía Mireles Gavito

Cacaguatlán, Tapachula y Masatán; Huehuetán con dos anexos: Tuzantán y Huixtla; Ocelocalco con cuatro anexos: Soconusco, Acacoyahua, Isquintla y Acapetagua; Tizapa con cinco pueblos: Huipetagua, Zapatula, Masapetagua, Guilocingo y Thianhuistlan; Mapastepec con dos pueblos: Santiago Pijijiapan y San Francisco Tonalá. Y en el informe de 1748 del obispo José Cubero Ramírez de Arellano se mencionan cinco parroquias: Tuxtla Chico, Huehuetán, San Felipe Tizapa, Escuintla y Mapastepec. Casi 25 años después, el obispo mercedario Manuel García Vargas y Rivera hace dos visitas pastorales a su diócesis: una en septiembre de 1771 y la otra, entre fines de 1773 y los primeros meses de 1774, y nos habla de seis parroquias: Ayutla, Tuxtla Chico, Huehuetán, San Felipe Tizapa, Escuintla y Tonalá. También informa que el Soconusco consta en ese momento de 20 pueblos. Hacemos notar que en este informe, el curato de Mapastepec se traslada a San Francisco Tonalá, y que Tapachula todavía pertenece al curato de Tuxtla Chico. Por último, en el censo que hace el obispo Francisco Polanco en 1784, aparecen cinco parroquias, y la parroquia de Tuxtla Chico se ha trasladado a Tapachula. La región noroeste del Soconusco se convirtió prácticamente en pueblos de mulatos. Había pocos esclavos, pero negros y mulatos libres se establecieron en esta región en el siglo XVI; para 1684 había 259 jefes de familia mulatos, la mayoría de ellos empleados en haciendas de ganado en Tonalá, Pijijiapan y Mapastepec. En el siglo XVIII en Pijijiapan casi sólo vivían afrodescendientes que se dedicaban a trabajar en 19 fábricas de sal, en el cultivo del cacao y de algodón. El pueblo de San Juan Tiltepeque desaparece en 1754, y este pueblo extinto se reparte en dos mancomunes:

el de naturales y el de mulatos, quienes reciben su título Real de Tierras por decreto del 1 de junio de 1787 en el reinado de Carlos III de España (1759-1788). El mancomún de mulatos recibe 49 caballerías y 133 cuerdas, y al mancomún de indios se le otorga la cantidad de 85 caballerías, 202 cuerdas (un tercio del extinto

Pueblos afines a los mayas ocuparon el actual territorio chiapaneco.

pueblo de Tiltepeque), firmando el juez subdelegado de tierras de la provincia don Luis Antonio Pardo y Quiroga. Los naturales pagaron por el título de adjudicación la cantidad de 500 pesos sin otro gravamen; y los mulatos pagaron por su título la cantidad de 313 pesos. Al mancomún de pardos y mulatos se le conoce actualmente como El Terrero, tiene sus tierras registradas en el Registro Agrario Nacional (RAN) y consta de siete rancherías: Huachipilín Calentura, Galeana Calentura, Santa Cruz, Otatal, El Terrero, La Bolsa del Arado y Santiago Buenavista. Al mancomún de indios pertenecen las comunidades como: Paredón, las Rancherías, Huizachal, El Congreso, Santa Rosa, San Nicolás, El Naranjo; y dentro de lo que fueron sus límites hay varios ejidos, pequeñas propiedades rumbo a Puerto Arista y la pesquería El Manguito. El pueblo de Tonalá, en la segunda mitad del siglo XVIII, sufrió muchos incendios provocados por los fuertes vientos que azotan esta región en los meses de octubre a marzo, y además por tener casas con paredes de caña Fundación de Ciudades en México | 175


tonalá / Chiapas

incendio se quemaron 22 casas (AGE, 11, 1983: 63). Posteriormente, en los días del 18 de octubre al 17 de noviembre de 1794, sufrió otro incendio más fuerte en el cual se quemaron 61 casas, 55 casas el día 18 de octubre y al día siguiente, se quemaron otras seis, entre las que se encontraba la ermita de San Sebastián, que hacía la función de parroquia (AGE, 11,1983: 45), y las casas de Cabildo, la Casa Real y la cárcel. En esos años la población del pueblo de Tonalá era de alrededor de 782 indios, 22 españoles (la mayoría cosecheros de añil) y 900 mulatos, haciendo un total de 1,704 habitantes (según censo elaborado por el cura Juan Nepomuceno Chávez y expedido el 13 de noviembre de 1793).

Refundación del pueblo de Tonalá, Chiapas

En esos años

La zona de Tonalá fue históricamente la region menos poblada de Chiapas.

la población del pueblo de Tonalá era de alrededor de 782 indios, 22 españoles (la mayoría cosecheros de añil) y 900 mulatos, haciendo un total de 1,704 habitantes. revestidos de lodo y techos de paja. Ejemplo de eso tenemos que de 1787 a 1793 padeció tres quemazones: en

176 | Fundación de Ciudades en México

la primera se quemaron cinco casas, en el segundo incendio también se quemaron cinco casas y en el tercer

Después de estos hechos, el pueblo de Tonalá se reconstruye en 1795, y se inicia una nueva etapa para esta población. La construcción de las casas se empieza a realizar con techos de teja y no de palma, pues se prohíbe por bando público del subdelegado de la provincia del Soconusco, don Eusebio de Silva, fabricar casas de paja; sin embargo, por la pobreza de los naturales y la falta de oficiales que fabriquen la teja, los únicos que podían construir casas de cal, canto, ladrillo y teja eran los españoles acomodados, quienes tenían que traer a los artífices de la teja desde Tehuantepec, Oaxaca (AGE, 11, 1983: 50-51). Así, tuvo el gobernador de los naturales, don Mathias Zacarías, que solicitar ante el juez preventivo del pueblo de Tonalá, permiso para construir las casas de acuerdo a sus posibilidades económicas por la proximidad de las aguas y para no seguir en la intemperie. Entonces, el juez publicó otro bando el 29 de enero de 1795, concediéndoles permiso para


Cronista: Sofía Mireles Gavito

construir a los naturales sus casas con otate y palma (AGE, 11, 1983: 53-54). La construcción de la Iglesia de San Francisco de Asís tardo mucho tiempo. Así tenemos que por el año de 1797, la iglesia estaba a la mitad, le faltaba la bóveda, hacer las sacristías, campanarios, bautisterio, enladrillarla, repellar y blanquearla; las causas principales de la tardanza eran la falta de dinero, a pesar del apoyo de las limosnas de los españoles y algunos mulatos ricos que compraban el material. Necesitaban mucho dinero, alrededor de 10 mil pesos, que no tenían, por lo que piden ayuda al intendente gobernador de Chiapas, diciendo que en tres años la terminan. Mas el apoyo no llegó, y con los recursos que daban los españoles productores de añil al Monte Pío se siguió la edificación de la iglesia. El arqueólogo Sidney David Markman afirma que en 1807 todavía no estaba terminada, y en 1821 se continuaba su construcción. No se sabe exactamente cuándo se concluyó la obra. La iglesia de San Francisco de Asís “…es en forma de cruz latina, con cúpulas sobre el crucero y el presbiterio. Estas cúpulas son esquifadas, al estilo mudéjar, o sea, de planta poligonal (…) La fachada carece de decoración arquitectónica, a excepción de las pilastras lisas que demarcan la calle central… y la ventana nicho con profundos chaflanes cuadrados que se encuentran en el segundo cuerpo. Sobre el frontón triangular está colocada una balaustrada de baja altura que va rematada por una serie de picos y artesas” (Markman, 1993: 476). El retablo principal ocupa el fondo del presbiterio: “…se trata de un retablo plano, de recorte de arco de circunferencia por lo alto …presenta estípites muy delgados y guardamalletas … es del mismo siglo XIX”. (Artigas, Juan B, 2013: 395). El 29 de octubre de 1813, las Cortes de Cádiz conceden al pueblo de

Tonalá la categoría de villa. Posteriormente, el 27 de diciembre de 1870 fue elevada a la categoría de ciudad. En la década de los noventa del siglo XIX, Tonalá entra en una etapa de mucha prosperidad; por la importancia del tráfico marítimo, comienza a tener un gran desarrollo económico, ya que Puerto Arista se vuelve la puerta de entrada de la mercancía internacional. Mas esta vía marítima decae al inaugurarse el ferrocarril panamericano el

1 de julio de 1908, dando comunicación a la costa de Chiapas con el centro del país. Actualmente, Tonalá tiene una población de 84 mil 594 habitantes (según el Censo de INEGI, 2010); tiene varios centros turísticos, como Puerto Arista, Boca del Cielo, Madresal, Paredón, Playa del Sol y la zona arqueológica de Iglesia Vieja. Su principal fiesta es la feria de San Francisco de Asís que empieza el 24 de septiembre y termina el 8 de octubre.

La Iglesia fue la primera institución que intentó censar la población. Fundación de Ciudades en México | 177


tonalá / Chiapas

Conclusiones

1. En Chiapas, después de la llegada de los españoles se fundan dos pueblos de españoles: San Cristóbal en los Altos y Huehuetán en el Soconusco. 2. A partir de 1545 se dio el proceso de fundación de poblados, luego de la emisión de la Cédula Real de 1540, que ordenaba que los indios que vivían dispersos en parajes, fueran reunidos y ubicados en pueblos. Esto estuvo a cargo de las órdenes religiosas y los curas. 3. Este proceso de fundación de pueblos se completó en su mayor parte antes de 1575, es decir, en el curso de 30 años se había organizado la población indígena de Chiapas en alrededor de 120 pueblos. 4. Tonalá formaba parte del Soconusco, y este territorio empezó a urbanizarse hacia 1570 con la llegada de los sacerdotes seculares. Por lo tanto, Tonalá pudo haberse fundado entre 1571 y 1575.

Casa Comercial Gout y el parque, en 1905.

5. Las dos versiones principales sobre la fundación de Tonalá: la primera del Prof. Gilberto Marín Rizo, que afirma que sucedió en 1524 por Pedro de Alvarado; y la segunda, del señor Alberto Lamas Gout, que se fundó entre 1529 y 1540 por el obispo franciscano Francisco Marroquín y los dominicos Juan Guerrero y Juan Cabrera, no tienen ninguna base documental, ni probabilidad de ser verídicas.

6. El pueblo de Tonalá sufre un gran incendio los días 18 y 19 de octubre de 1794, cuando se queman 61 casas, incluyendo la ermita que hacía la función de parroquia. 7. A partir de 1795 se reconstruye el pueblo de Tonalá, edificándose poco a poco casas de adobe, ladrillo y teja. •

Bibliografía ARTIGAS, Juan B. Chiapas Monumental. Atlas Gráfico. 2013, pp: 392-395. AGE. (1983) Documentos históricos de Chiapas. Boletín No. 11. Tuxtla Gutiérrez. pp: 41-77. BAHD. II, 2-3. “Escuela Parroquial de Chiapas” de Monseñor Eduardo Flores Ruiz, 1985, pp: 119. CIUDAD REAL, Antonio de, Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva España. Tomo I, UNAM, México, 1993. pp: 178-188. DE VOS, Jan, San Cristóbal. Ciudad colonial. Edit. Fray Bartolomé de las Casas, A.C. San Cristóbal, 1989. pp: 71. GERHARD, Peter, La frontera sureste de la Nueva España. UNAM, 1991. pp: 129-134. LAMAS Gout, Alberto, La ruta de los frailes. Edit. Deli. Guadalajara, Jal. 2010, Pp: 85. LUJÁN Muñoz, Jorge, Breve historia contemporánea de Guatemala. FCE. Guatemala, 2012. pp: 39- 42. MARÍN Rizo, Gilberto, Tonalá, su historia y sus costumbres. México, 2004. pp: 83-87. MARKMAN, Sidney David, San Cristóbal de Las Casas. Edit. Fray Bartolomé de las Casas, San Cristóbal, 1990. Pp: 115. __________________________________ Arquitectura y urbanización en el Chiapas Colonial. ICHC, Tuxtla Gutiérrez, 1993. pp: 479. TRENS, Manuel B, Historia de Chiapas. Tomo I, CONECULTA, Tuxtla Gtz., 1999. pp: 75- 86, 117-118. VIQUEIRA, Juan Pablo, Encrucijadas Chiapanecas. Tusquets, México, 2002. pp:527. XIMÉNEZ, Fray Francisco, Historia de la provincia de San Vicente de Chiapa y Guatemala. CONECULTA, Tuxtla Gutiérrez, 1997. pp: 439.

Documentos Copia fotostática del Título Real de confirmación del Mancomún de Mulatos de Tonalá, expedido el 1 de junio de 1787. Copia fotostática del dictamen paleográfico de la Secretaría de la Reforma Agraria de fecha 6 de julio de 1987 que se le hizo al Título Real de confirmación del Mancomún de naturales de Tonalá, de fecha 1 de junio de 1787, y la donación del terreno nacional El Tule donado por Calixto Vázquez el 4 de noviembre de 1851. 178 | Fundación de Ciudades en México


GOLFO DE MÉXICO

Tuxtla Gutiérrez CRONISTA: Marco A. Orozco Zuarth

Chiapas

Tuxtla Gutiérrez

TABASCO

CAMPECHE

Villahermosa

Macuspana

TABASCO Palenque

Tenosique

VERACRUZ

Cintalapa

TUXTLA GUTIÉRREZ

Ocosingo San Cristóbal de las Casas

Comitán de Domínguez

Villa Flores

Arriaga Tonalá

OCÉANO PACÍFICO

GUATEMALA Motozintla de Mendoza

Tapachula

Huehuetenango

Quezaltenango


Tuxtla Gutiérrez / Chiapas

L

as evidencias arqueológicas de los primeros pobladores de Chiapas datan de los años 9000 a 7000 aC, encontradas en las cuevas de Los Grifos y de Santa Marta en el municipio de Ocozocoautla y la zona de Teopisca-Amatenango del Valle. Estas evidencias son instrumentos líticos y pinturas rupestres.

Posteriormente en la zona del Soconusco, específicamente en el sitio de Chantuto, entre el período comprendido de 7000 a 2500 aC, se establecieron grupos humanos, al margen de las lagunas costeras cubiertas por manglares. Estos grupos se alimentaban de moluscos, a los cuales les extraían sus conchas y con ellas construyeron montículos, conocidos como “concheros”. Estos son los antecedentes directos de las culturas zoque y mayas que habitaron el estado de Chiapas; posteriormente llegarían los chiapanecas. La actual ciudad de Tuxtla Gutiérrez se localiza en donde floreció la cultura zoque, por ello es necesario hacer una breve descripción de ésta. El territorio de los zoques era muy amplio, habitaban en la costa, centro y norte de Chiapas y se extendían a los estados de Oaxaca, Veracruz y Tabasco. Los zoques provienen de la familia lingüística mixe-zoque, que tras su desarrollo se dividió en zoques, mixes y popolucas. Los mixes se localizan actualmente en Oaxaca y los popolucas en Veracruz. Sus principales centros urbanos fueron Qechula, Jave-pagway, Guateway, Zimatlán, Chiapa de Corzo, Izapa, San Isidro, Tiltepec e Iglesia Vieja. Ellos mismos se llaman O´ de Pot, que significa “gente de idioma” o “palabra de hombre”. Los zoques compartían una misma cultura, pero no formaban un Estado unitario o un imperio. Estaban 1 2

más tarde hacia el centro hasta encontrar la ceiba centenaria plantada frente al desaparecido Palacio de Gobierno en el lugar que antes se llamaba el Parque de las Damas, a cuya sombra se hacía el primer mercado zoque.1 Así en este pequeño valle, irrigado por el río Sabinal y decenas de arroyos, floreció la pequeña aldea de Tuchtlán.

La Conquista

Glifo del conejo “Tuchtlán”.

divididos en cuatro jefaturas: Que-chula (hoy bajo las aguas de la Presa Netzahualcóyotl), Javepagcway (cerca de Ocozocoautla), Guateway (Francisco León) y Zimatlán (Tabasco). En 1486 fueron invadidos y sometidos por los mexicas, durante el reinado de Ahuizotl, obligándolos a rendir tributos consistentes en ropa de algodón, pieles de tigre, plumas de colores y pájaros escogidos. Fueron precisamente los mexicas quienes llegaron a un pequeño poblado ubicado en un hermoso valle, al que llamaron Tuchtlán (lugar de conejos). Este se ubicaba en donde actualmente está la 11ª a la 8ª calle oriente; sobre la 1ª norte parecen estar sus cimientos primitivos, extendiéndose

Los zoques fueron los primeros en enfrentar a los conquistadores españoles, quienes desde la villa del Espíritu Santo, hoy Coatzacoalcos, emprendieron la conquista de su territorio. Primero fue Pedro de Briones, quien en 1522 incursionó a la región de Quechula dando en encomienda a varios pueblos como Ostuacán, Ixtacomitán e Ixtapangajoya. Desde entonces los españoles consideraban a esos territorios como suyos, aunque pronto se retiraron y no tuvieron un control efectivo. El mismo Bernal Díaz del Castillo lo señala en su Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España: “…conquistadores viejos y personas de Calidad y teníamos grandes términos repartidos Entre nosotros que Era la misma provincia de guacaqualco E citla y o de tabasco E cimatan y chontalpa y En las sierras arriba lo de Cachula E coques Equilenes hasta cinacantan y chamela y la ciudad de Chiapa de los Indios y papanaguastla y pinola…”2

Lisbona Guillén, Miguel. En tierra zoque. Ensayos para leer una cultura. Coneculta, Colección Libros de Chiapas, 2000. Pp. 41-42 Díaz del Castillo, 1992: 631.

180 | Fundación de Ciudades en México


Cronista: Marco A. Orozco Zuarth

Plano de San Marcos Tuxtla de fines del siglo XVIII y principios del XIX (1818).

Sin embargo, no fue sino al siguiente año en que Luis Marín realiza el primer intento real de conquista; dice Bernal: “…fue a México a pedir auxilio y regresó con veynte y siete de a cavallo que podían pelear y otros cinco que no Eran para ello y quinze vallesteros y ocho escopeteros y un tiro y mucha pólvora y un soldado por artillero…”

La otra expedición llevó la encomienda de pacificar la provincia de Chiapa y fundar ahí una villa de españoles. Esta avanzó de norte a sur, atravesando la provincia de los Zoques y en marzo de 1524, se enfrentaron a los chiapanecas en tres batallas, en la última toman la capital Chiapan. Al enterarse de la derrota de estos temibles guerreros, muchos pueblos

cercanos (zoques, tzotziles y tzeltales) como Zinacantán, Chamula, Huixtán, Pinola y Copanaguastla, prefirieron someterse al dominio español. Aunque Bernal Díaz del Castillo no menciona a Tuchtlán seguramente también quedó sujeta a los conquistadores en esa época. Los españoles siguieron avanzando para someter a los pueblos de los Altos. Chamula se rebeló “por culpa de un soldado ávido de oro”. Los españoles, después de dos días de batalla toman por asalto la fortaleza. En el primer día murieron 200 indígenas y en el segundo “tantos que no los contaron”. Días después someten a Huixtán, Zinacantán y otro pueblos. Sin embargo, el 11 de abril regresan a Espíritu Santo, pasando por los pueblos de Tapilula, Solosicuhiapa e Ixtapangajoya, sin haber fundado la villa. Posteriormente en 1527, Marcos de Aguilar es nombrado visitador y juez de residencia de Hernán Cortés, y envía a Juan Enríquez de Guzmán a poblar la provincia de Chiapa. Este va a la conquista y “másrobos y quejas hace en aquella provincia que bienes”. Los indígenas se rebelan nuevamente. Entonces, es enviado Diego de Mazariegos a pacificar la región. Otra incursión española fue la de Pedro de Guzmán, quien al frente de 30 españoles, salió de Espíritu Santo, hacia varios de los pueblos de los zoques y los quelenes cobrando tributos. Regresó con 600 a 900 esclavos zoques y tzotziles. Es hasta febrero de 1528, cuando Diego de Mazariegos llegó a Chiapa desde Tehuantepec. En Xiquipilas recibió una comitiva de indios zinacantecos que se ofrecieron a acompañarlo y a ayudarlo. Llegando a la ciudad de Chiapan, sus habitantes los reciben en paz. En marzo, cerca de ésta fundó la villa de españoles, llamada Villa Real, nombró e instaló el primer Fundación de Ciudades en México | 181


Tuxtla Gutiérrez / Chiapas

Joaquín Miguel Gutiérrez, héroe epónimo.

ayuntamiento de la población y llamó a los pobladores para que se inscribieran como vecinos. El 15 de marzo, Mazariegos ordenó trasladar la Villa Real al valle de Hueyzacatlán y el 31 se celebró un acto solemne para festejar la fundación de la nueva Villa Real. Declaró que cambió el lugar de residencia para huir de las incomodidades de la tierra caliente y por querer estar “en el comedio” de toda la tierra. Los siguientes días se dedicó a hacer los trazos de la nueva villa “distribuyendo el sitio en forma de pueblo por barrios, cuadras y calles”. Con esto quedó establecida la sede del poder político, militar y religioso en lo que pronto se llamaría Ciudad Real, hoy San Cristóbal de Las Casas y de aquí partieron los dominicos a fundar otros pueblos.

La conquista espiritual

La llamada “conquista espiritual” fue la que hicieron los misioneros y tenía como propósito evangelizar a los indígenas para que abandonaran el culto a sus antiguas divinidades. En realidad fueron los misioneros quienes concretaron la conquista, pues 182 | Fundación de Ciudades en México

Catedral de San Marcos Tuxtla. Fundada en 1560 como una pequeña ermita, hoy es la sede de la Arquidiócesis de Chiapas.

La iglesia

católica era la única institución con una organización capaz de llevar a cabo una verdadera conquista.

los conquistadores únicamente querían enriquecerse, a costa del trabajo indígena. En efecto, al no encontrar minas se dedicaron a la agricultura y ganadería, obligando a los indígenas a trabajar para ellos, en calidad de esclavos. Por el contrario, la iglesia católica era la única institución con una organización capaz de llevar a cabo una verdadera conquista. La Corona española se valió de esta organización y cumplió, además, con la encomienda del Papa, de evangelizar a los habitantes de estas nuevas tierras. Con tal propósito, fray Bartolomé de las Casas fue nombrado el primer obispo de la provincia y llegó con un

grupo de misioneros dominicos en 1544, los cuales se extendieron por todo el territorio, fundando templos, conventos y pueblos. Así los dominicos, que fue la orden principal, fundaron templos y conventos en Ciudad Real (sede del obispado) en la región tzotzil; en Copanaguastla, centro evangelizador de los tzeltales; en Tecpatán, centro evangelizador de los zoques; en Tila, Tumbalá y Santo Domingo Palenque, para evangelizar a los choles; además de otros pequeños templos en diversas poblaciones. Es en este proceso que se funda el poblado español de San Marcos Evangelista Tuxtla.


Cronista: Marco A. Orozco Zuarth

Fundación del poblado español

Así es que en 1560, llega Fray Antonio de Pamplona procedente de Tecpatán, para erigir la primera ermita católica para evangelizar a los zoques. Este primer templo se lo dedicaron a San Marcos Evangelista. Se inician así formalmente las misas y los registros eclesiásticos de nacimiento, matrimonios y defunciones. Se establece también la obligación de la población de dar limosnas para el sostenimiento del templo y del sacerdote. En este mismo año se le antepuso al nombre de la aldea de Tuchtla (Tuxtla) el de San Marcos, habiendo quedado desde entonces como San Marcos Tuchtla. Así Tuxtla se funda como doctrina, según refiere la tradición, por fray Antonio de Pamplona, santo evangelizador del convento de Tecpatlán, lo que quiere decir que Tuxtla fue primero doctrina con sacerdote residente y después parroquia a mediados del siglo XVII. El pueblo de San Marcos Tuxtla fue visitado, el 10 de septiembre de 1586, por fray Alonso Ponce, Comisario General de la Orden Franciscana, en su viaje por las provincias de la Nueva España, particularmente por el Obispado de Ciudad Real de Chiapa del Reino de Guatemala. Sobre los feligreses zoques, el padre Ponce informó: “...están muy bien doctrinados y enseñados en las cosas de la fe”. Los zoques que en 1626 conoció fray Tomas Gage, tenían lugares y aldeas pequeñas, “pero son considerables por sus riquezas, poseyendo mucha seda y la cochinilla mejor, y con la mayor abundancia que toda América, apenas hay indio que no tenga sus huertos o campos plantados de nopales donde se cría ese precioso insecto…” “El tráfico principal de los indios de esta comarca consiste en telas de todos 3

los colores, que fabrican sus mujeres y que ellos venden a los españoles que se las compran para mandarlas a Europa. No deja de ser admirable la diversidad de obras y labores de los indios, siendo tal su hermosura y pulimiento que pudiera servir de dechado a los maestros de Inglaterra. “La gente del país es aguda e ingeniosa y el cuerpo bien formado. El clima es cálido por la parte de Tabasco, pero en el interior hay parajes en donde se siente mucho el frío. Los campos dan mucho maíz, aunque no medra en ellos el trigo. Tampoco se ve tanto ganado como en los alrededores de

Chiapa. En cuanto a la caza de aves y pavos ninguna otra provincia excede a la de los zoques.” 3 En 1768 se creó la alcaldía de Tuxtla y en 1786 ésta y la alcaldía de Ciudad Real, junto con el gobierno del Soconusco, se integraron para formar la Intendencia de Chiapas, subordinada también a Guatemala. Esta intendencia, bajo el control de Ciudad Real, estaba dividida en tres partidos integrados por doce delegaciones; cada partido estaba conformado de la siguiente manera: el Partido de Ciudad Real comprendía, además de esta ciudad, Ocosingo, Huixtán,

Tuxtla a fines del siglo XIX.

En 1768

se creó la alcaldía de Tuxtla y en 1786 ésta y la alcaldía de Ciudad Real, junto con el gobierno del Soconusco, se integraron para formar la Intendencia de Chiapas, subordinada también a Guatemala.

Gage,Thomas. Los viajes de Tomás Gage a la Nueva España: Guatemala. Parte tercera ...Edit. Artemis-Editer, p. 93 Fundación de Ciudades en México | 183


Tuxtla Gutiérrez / Chiapas

Tila, Comitán, Huitiupán, Simojovel, San Andrés Coronas y Palenque. El segundo partido era el de Tuxtla y abarcaba a San Marcos Tuxtla, Chiapa e Ixtacomitán-Zoques. El tercer partido era el del Soconusco y de él dependían Tonalá y Tapachula, con cabecera de Huehuetán.

El Tuxtla actual

De esta manera surge la ahora capital del estado de Chiapas, pasando a ser de varias aldeas dispersas a una gran urbe, en 450 años. Su crecimiento ha sido lento a través de los siglos, destacándose algunas épocas en las que tuvo un crecimiento notable, sobre todo a partir de 1892 cuando se convierte en la capital del estado. La década de los cuarenta marca un período de urbanización muy importante, en el cual Tuxtla deja de ser pueblo para convertirse en ciudad. A partir de la década de los setenta el crecimiento ha sido continuo, convirtiéndose en la actualidad, junto con Playa del Carmen, en la ciudad con mayor crecimiento del sureste mexicano. En cuanto a la administración eclesiástica, también ha reflejado una

Parque Morelos Bicentenario, vista panorámica.

relevancia mayor en las últimas décadas. El cronista municipal, José Luis Castro Aguilar, señala que “El 24 de julio de 1965 se erige la Diócesis de Tuxtla, misma que abarca una superficie territorial de 22,629 kilómetros cuadrados. Por tal motivo, la antigua parroquia adquirió el rango de catedral de San Marcos, Iglesia Episcopal

de la Diócesis de Tuxtla, por su santidad Pablo VI, siendo su primer obispo el Dr. José Trinidad Sepúlveda. En 1982, siendo gobernador del estado don Juan Sabines Gutiérrez, se moderniza el frontispicio, se le coloca sobre el portón principal un león con alas y se le agrega una torre–campanario con reloj musical”. •

Bibliografía CASTRO Aguilar, José Luis, Bosquejos históricos de Tuxtla Gutiérrez. Conaculta, Coneculta y H. Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, marzo de 2015. DÍAZ del Castillo, Bernal, Historia verdadera de la Nueva España, Porrúa, 1992. GAGE, Thomas, Los viajes de Tomás Gage a la Nueva España: Guatemala. Parte tercera... Edit. Artemis-Editer. LISBONA Guillén, Miguel, En tierra zoque. Ensayos para leer una cultura. Coneculta, Colección Libros de Chiapas, 2000. OROZCO Zuarth, Marco A, Patrimonio cultural y natural de Chiapas, Larousse, 2013. 184 | Fundación de Ciudades en México


Valladolid

Yucatán

CRONISTA: Carlos A. Cosgaya Medina

valladolid

GOLFO DE MÉXICO

Puerto Progreso Mérida

Tizimín Motul Izamal

Celestún

Sotuta

Chichén Itzá

VALLADOLID

Calkiní

CAMPECHE

QUINTANA ROO


valladolid / Yucatán

F

ueron tres los conquistadores que lideraron la conquista de la península de Yucatán: Francisco de Montejo, El Adelantado. En 1526 Carlos I firma en Granada las capitulaciones para la conquista de Yucatán, nombrándolo “el Adelantado”, título grande que significa hombre antepuesto o preferido, oficio de jurisdicción, cabeza de gobierno y capitán general.

Francisco de Montejo, El Mozo. 2 de abril de 1540, al asumir el cargo de gobernador de Chiapas, El Adelantado pasa a su hijo los poderes que tenía del Rey de España para pacificar la provincia de Yucatán. Francisco de Montejo, El Sobrino. 13 de marzo de 1542, ante el notario Gaspar de Santa Cruz, El Adelantado nombra a Montejo El Sobrino teniente de gobernador y capitán general, para ocupar el territorio noreste y extremo oriental de la península, con la instrucción: “extienda requerimientos a los caciques mayas de la región para exigir reconocimiento y aceptación del cristianismo y del dominio del castellano”. Si rehusaban El Sobrino debía hacerles la guerra hasta que se sometieran. Fueron tres los intentos para conquistar la península de Yucatán: Don Francisco de Montejo El Adelantado encabezó los dos primeros que fracasaron; en el tercer intento, realizado solamente por Francisco de Montejo El Mozo y Francisco de Montejo El Sobrino, se consolida la llamada conquista por las armas. Durante la primera mitad del siglo XVI los primeros asentamientos de españoles en la península de Yucatán se lograron por conquista militar, llamados Villas Españolas; los siguientes se consolidaron por conquista espiritual, llamados Pueblos de Indios. La diferencia es identificable por el edificio religioso que los preside en su plaza 186 | Fundación de Ciudades en México

Francisco de Montejo “el Adelantado” quien recibe la Cedula Real para la conquista de Yucatán.

principal, las villas españolas por un templo secular, y los pueblos de indios por un templo regular (conjunto conventual) o capilla abierta, en ambos casos con traza urbana de retícula o damero. La mayoría de estas fundaciones sustituyen asentamientos prehispánicos con vestigios piramidales relevantes, reutilizando sus calzadas para su nueva traza urbana y los materiales de construcción para los nuevos edificios de tipología española. Fueron solamente cuatro las villas españolas que se fundaron en la península por conquista militar: Campeche en 1540, Mérida en 1542, Valladolid en su primera fundación en 1543 en Chohuac Ha y en 1544-45 en su segunda fundación en Zac I; y Salamanca de Bacalar (1545-46).

Después de una inspección cautelosa, decidieron Montejo El Sobrino y sus capitanes que el distrito inmediato de Chohuac Ha era favorable para establecerse, el terreno demostraba ser fértil, praderas cercanas y otras para pastos, agua dulce de la laguna y no lejos del puerto de Conil, donde podían internarse los navíos. De esta manera en el campamento establecido funda una población, llamándola Valladolid, reuniendo en asamblea a sus soldados y capitanes, y después de la lectura del poder otorgado por su tío, nombra alcaldes a Bernaldino de Villagómez y a Francisco de Cieza. El 28 de mayo de 1543, en un paraje de Chohuac Ha, del cacicazgo maya de Chuiquinchel, el capitán don Francisco de Montejo, El Sobrino, dijo: “Que en el nombre de Dios Todopoderoso, y de la Gloriosa Virgen María su Madre, nombraba, y nombro a la dicha Villa que se ha de poblar, la Villa de Valladolid.” Esta ceremonia fue ante Juan López de Mena, escribano de juzgado de esta gobernación, 60 soldados españoles que lo acompañaban y un contingente de mayas amigos que viajaban con ellos; la fundación española quedó ubicada del lado poniente de la laguna de Chohuac Ha, y la población maya preexistente estaba al norte. Diego López de Cogolludo, quien es el primer historiador que narra ese episodio, continúa diciendo: “pasaron lo restante de cuarenta y tres


Cronista: Carlos A. Cosgaya Medina

Parroquia de San Servacio, construida en el siglo XVIII para sustituir el templo del siglo XVI que fue “castigado” y demolido totalmente. (Fotógrafo: Heider Said Castillo Fernández).

(1543), con forma de población, trazadas plaza y calles con casas pajizas, como las de los indios, mientras se podían edificar de piedra”. Sin embargo, entrando el año 1544 descubrieron que el sitio de la fundación había sido una equivocación, por no ser tan fértil y sano como pensaron; en los meses que llevaban de establecidos hubo una gran mortandad de la población indígena y española, provocando que algunos españoles huyeran a sus encomiendas para no enfermar.

En realidad, los vecinos de Valladolid también deseaban que hubieran cerca grandes centros de población indígena, para tributo y servicios, así es que aprovecharon que el terreno resultó bajo e insalubre inundándose en época de lluvias y que muchos españoles enfermaron y algunos murieron, para pedir el traslado. Supieron que Zaci tenía mejor clima y mayor concentración de población indígena; por este motivo, el 14, 17 y 19 de marzo, a petición de la población española, el procurador de la villa,

Pedro de Molina Carrillo de Cerda, presenta escritos con la petición y los motivos, escribiendo “Que se había fundado en aquel sitio no conociendo la calidad de la tierra, ni salud de ella. Que era lugar enfermo el asiento de la villa”. Montejo el Sobrino ordenó que se evaluara el traslado y el sitio para verificarlo, todos coincidieron en la necesidad del traslado y el sitio elegido fue Zaci del territorio Cupul, considerándolo el más propicio por ser muy poblado y de clima benigno. Fundación de Ciudades en México | 187


valladolid / Yucatán

Valladolid con su nueva fisonomía después del rescate de Imagen Urbana a su Centro Histórico. (Fotografía: Carlos Cosgaya).

Pero

a pesar de la aparente calma, los mayas de la zona no estaban conformes con el sometimiento a una nueva religión y forma de tributo a través de la encomienda, y planean un levantamiento en contra de los españoles. El 14 de marzo de 1544 narra Cogolludo: “se despobló la villa (Chohuac Ha). Solamente lo titular de la iglesia se mudó en la Anunciación de Nuestra Señora, porque llegaron a su víspera, a veinte y cuatro de marzo al nuevo sitio de Zac-I”. A partir de este evento la historia es confusa, no hay fecha precisa de la fundación en Zaci, las fuentes escritas se contradicen; algunas crónicas mencionan que fue en el año 1544 y otros en 1545. Por ese motivo, tal vez en 1943, se decidió la fecha de la fundación en Chohuac Ha para conmemorar su cuarto centenario. Regresando a la reubicación de la villa a su ubicación actual, la mayoría

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de las crónicas coinciden en que se realizó con 39 españoles encomenderos de indios y el mismo cabildo; y en algunas de estas crónicas podemos conocer la forma en que se fue edificando nuestra ciudad, 34-35 años después de su reubicación. En las Relaciones histórico geográficas de la gobernación de Yucatán de 1579, el cabildo escribe: “…en medio de esta villa de Valladolid al tiempo que se pobló, en la plaza de ella le caía un Cu (templo-pirámide) de piedra, hecho a mano muy alto… está aún el día de hoy, y que se puede bien ver lo que este Cu ocupaba…” Blas González nos dice en su Relación: “en la plaza del pueblo hay un

adoratorio de piedra hecho a mano, “cu”, muy alto, sobre un cerro elevado de proporción redonda que desde muy lejos se distingue. Ocupa en contorno más de cuatrocientos pasos, arriba era seguido no tan ancho, en él hay muchos ídolos hechos de barro en la forma de macetas, muy bocadeados y con rostros deformes en relieve los hacen en forma de maceta para llenarlos de copal que queman como ofrenda, en esta plaza y frente a este adoratorio, por el lado sur se señaló el lugar para la iglesia católica” (esta información se repite en la Relación de Valladolid, pues Blas González colabora en ella). “…Trazó el capitán Montejo esta Villa norte-sur y este a oeste, miran las calles al norte y al sur, dióles grandes calles de cuarenta pies en cuadra, tiene en la dicha plaza…” “…frontero de este Cu a la parte sur, un templo mediano de tres naves, cubierto de teja a lo pulido… con título de la Anunciación de Nuestra Señora, por haberse hecho en su víspera la segunda fundación (24 de marzo)… de la iglesia al nacimiento del sol, en la calle real hay y se va fundando un hospital de la Santa Veracruz”. Pero a pesar de la aparente calma, los mayas de la zona no estaban conformes con el sometimiento a una nueva religión y forma de tributo a través de la encomienda, y planean un levantamiento en contra de los españoles. El 9 de noviembre de 1546 mataron de 18 a 22 españoles (las crónicas varían). La relación de Valladolid nos dice: “…que estaban derramados por sus pueblos (de encomienda) fuera de esta villa, friendo a dos hijos de Magdalena Cabrera en copal, en Chemax con su profesor Juan López de Mena, a uno de ellos lo frieron vivo y en los demás españoles hicieron grandes crueldades, sacándoles los corazones estando vivos y matando a


Cronista: Carlos A. Cosgaya Medina

más de seiscientos indios del servicio de los españoles …y todo lo que oliese a español no lo dejaban con vida…” Sitiaron Valladolid y 20 días sostuvo el sitio el capitán Alonso de Villanueva –uno de los alcaldes ordinarios– en lo que llegaba la ayuda solicitada a Mérida. Francisco de Montejo y Francisco Tamayo llegaron con 52 hombres “a pacificar por 4 meses” hasta que todo volvió a la normalidad. Sánchez de Aguilar en su Informe dice: “…Alzáronse en Valladolid los indios Cupules, consta que fue en el año de 1546, por un letrero que está en la portada (fachada de una casa) de un conquistador…” Desgraciadamente esta placa no sobrevivió, pudo haber sido un gran testimonio tangible de este evento histórico temprano de nuestra ciudad; entre los que fallecen estaba don Hernando de Aguilar, abuelo del Dr. Pedro Sánchez de Aguilar.

A la izquierda, parque Francisco Cantón Rosado; a la derecha, Palacio Municipal y Casa de la Cultura (Fotografía: Carlos Cosgaya).

Aunque las primeras viviendas en los solares asignados a los españoles debieron haberse construido al estilo de la vivienda de los mayas, años

después al visitar Valladolid, fray Alonso Ponce en 1588, describe: “casi todas las casas son de cal y canto y cubiertas de tejas, algunas de azutea (sic) y otras cubiertas de paja”. En 1639 el vallisoletano Francisco de Cárdenas Valencia en su Relación eclesiástica de la provincia de Yucatán en la Nueva España, nos dice: “…cuenta con una buena disposición de calles y Plaza Mayor”. Cárdenas Valencia es el primero en describir el edificio del ayuntamiento “...tiene esta villa en la Plaza Mayor, a la parte oriente, las Casas Reales, de cal y canto y azotea, de buena arquitectura, en la parte principal de estas Casas Reales, que caen hacia la plaza, se hacen las audiencias y ayuntamientos de la justicia y regimiento”. Cárdenas también nos describe lo que se encontraba fuera de la Villa Española: “El convento de los religiosos de San Francisco, construido con toda suntuosidad y cubierto de

Recreación “in situ” de la “Primera Chispa” de la Revolución, cada 3 de junio. (Fotografía: Prensa Ayuntamiento Valladolid). Fundación de Ciudades en México | 189


valladolid / Yucatán

Calzada de los Frailes, une el centro de la ciudad con el barrio de Sisal hacia el convento. (Fotografía: Carlos Cosgaya).

Después

de la Independencia, el 13 de diciembre de 1823 el Augusto Congreso Constituyente del estado, por medio del decreto 40, la eleva (nuevamente) de villa a ciudad. bóvedas… distante como a seis cuadras de la parroquia, por estar como está en los extramuros hacia la parte poniente en el sitio y puesto de Sisal... se llega a él por un camino a manera de alameda”. “La iglesia de Santa Ana, extramuros, de indios navoríos (sic) (al servicio de españoles)...” “...el pueblo de indios de San Juan Bautista, extramuros de la villa con su iglesia”. El barrio de San Marcos que fray Alonzo Ponce describe así: “el pueblo (de Indios) de zaqui o zizal, es de mediana vecindad, moran en él, en un barrio de por sí, unos pocos indios mexicanos, de los que fueron con los españoles cuando la conquista”. Con esta revisión histórica, podemos ver que a menos de cien años de su traslado a Zaci, ya se estaban

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sentando las bases de la fisonomía y el perfil urbano de nuestra ciudad; el orgulloso Cabildo nos dice –a manera de pronóstico– en su relación de 1579: “Llamóla el capitán Montejo la Villa de Valladolid a imitación de la de España, y así es la mejor villa que se halla en las Indias”. En marzo de 1814, el ex diputado de las cortes de Cádiz por Yucatán, don Ángel Alonzo Pantiga, solicita en España que Valladolid se eleve de villa a ciudad, exponiendo al reino los méritos y servicios que la harían merecedora. Después de pasar por el análisis del consejo de Indias y algunos recelos de miembros del consejo, en enero de 1815 dictaminan que se acceda a la petición y el rey Fernando VII expide

Convento de San Bernardino de Siena del siglo XVI en el barrio de Sisal.

una real cédula el 10 de marzo de 1815 para el gobernador de Yucatán, en la que concede la petición y pide se respalde con un expediente. No sé qué pasó con este trámite y por qué no se reconoció en Yucatán la real cédula para llevarla a efecto, pero la realidad es que sí se le concedió el rango de ciudad por cédula real a Valladolid, Yucatán, desde 1815. Después de la Independencia, el 13 de diciembre de 1823 el Augusto Congreso Constituyente del estado, por medio del decreto 40, la eleva (nuevamente) de villa a ciudad: el Congreso del estado, en consideración a la antigua fundación de la villa de Valladolid y del progreso de su agricultura, industria y numerosa


Cronista: Carlos A. Cosgaya Medina

Iglesia de la Candelaria, con su camarín del siglo XVIII, Barrio de la Candelaria. (Fotografía: Carlos Cosgaya).

(Fotografía: Carlos Cosgaya).

población, decreta: I.- A la villa de Valladolid se le conceda el título de ciudad. II.- El gobierno expedirá el título y designará divisa o escudo correspondiente. Comuníquese al poder ejecutivo. Sin embargo, el 30 diciembre de 1921, mediante el decreto 276, el Congreso del estado acuerda la derogación de villa y ciudad a Valladolid pasando a la categoría de pueblo. Esto fue durante el gobierno de Felipe Carrillo Puerto como estrategia para asignarle tierra ejidal. El 11 de noviembre de 1925, con el decreto 377 (con José Ma. Iturralde como gobernador) el Congreso del estado le devuelve a Valladolid la categoría de ciudad.

El 13 de diciembre de 1973, para los 150 años de haber sido elevada a ciudad por el Congreso, se presentó ante el cabildo su escudo de armas elaborado por el heraldista don Juan Francisco Peón y Ancona. Éste ostenta divisa Ciudad Heroica, ya que ha sido escenario de varias guerras. La primera es el antes referido levantamiento en los primeros años de su fundación, noviembre de 1546, que fue un “movimiento rebelde maya” contra el reciente dominio español en la zona de los Cupules, planeado para exterminar o expulsar a los españoles; empezarían en las poblaciones en encomienda a los españoles y el primer objetivo, la villa española de Valladolid, hasta lograr expulsar a todos del territorio. Aproximadamente 20 días sostuvo el asedio maya a la villa el capitán Alonso de Villanueva, apoyado con apenas 20 vecinos, hasta que llegaron Francisco de Montejo y Francisco Tamayo con 52 hombres. La lucha duró cuatro meses, hasta 1547. Este evento histórico de defensa de la villa por su población, consta en diferentes Relaciones de 1579, Probanzas de Conquistadores, escritos de frailes y sacerdotes, como fray Lorenzo de Bienvenida y Pedro

Sánchez de Aguilar, respectivamente. Se habla de la muerte de 15 a 20 encomenderos y más de 500 naborios (mayas que servían a los españoles). La segunda, del 11 al 17 de enero de 1847, Valladolid sufre el feroz ataque del ejército de Santiago Méndez y de la población maya en medio de las guerras “federalistas-centralistas”. El 11 de enero de 1847 la plaza de Valladolid era defendida por el teniente coronel Venegas y fue asediada por las tropas de Antonio Trujeque, comandante de la facción revolucionaria, quien conminó a la rendición y que en respuesta recibió un ataque. El 13 de enero Trujeque y sus tropas –la mayoría integrada por indios mayas– se posesionaron del barrio de Sisal. En ese momento se incorporaron a sus filas todos los vecinos de los barrios (en contra de los defensores de la ciudad que eran del centro). La lucha ya era desigual entre 300 hombres defensores y 3 mil sitiadores. El sitio duró hasta el 15 de enero cuando los defensores estaban prácticamente derrotados y Trujeque ordenó el asalto final. La tercera, el 28 de enero de 1848, los mayas rebeldes de la “Guerra de Castas” atacan y sitian Valladolid, y son Fundación de Ciudades en México | 191


valladolid / Yucatán

vencidos por el ejército defensor de la plaza; para el 14 de marzo de 1848, Valladolid ya no resistió el sitio y se ordena la evacuación de la ciudad: una columna de más de 10 mil personas y más de cien carruajes, que fueron atacados algunos kilómetros al norte produciendo incontables bajas. Fueron nueve meses de abandono de la ciudad hasta que la recupera el ejército el 24 de diciembre de 1848. La cuarta y última le da el título de Ciudad Heroica; fue conocida como “Primera Chispa” de la Revolución Mexicana. El 4 de junio de 1910, en la madrugada, un grupo revolucionario respaldado por el Plan de Dzelkop, toma la ciudad de Valladolid en contra del gobierno estatal y federal; la respuesta inmediata del gobierno al apoyar al gobernador, mandando al ejército federal, impide que esta iniciativa vallisoletana

Parque de la Candelaria de Valladolid.

logre su objetivo, pero el hecho de que un grupo de ciudadanos de la ciudad y el municipio se emanciparan contra el gobierno es un hecho heroico, que después continúa en el resto del país hasta lograr los objetivos que habían planteado los revolucionarios de Valladolid. El gobierno estatal reconoce

este evento histórico de Valladolid con el decreto 116 de 1960, declarando día de fiesta en el estado por los acontecimientos que se verificaron en Valladolid en 1910. Todos los sucesos referidos anteriormente forjaron la historia de la ciudad para orgullo de sus habitantes actuales, quienes reconocen a través de estos eventos que la permanencia de la fundación ha sido difícil y accidentada, pero allá está, sobreviviente, altiva y recuperando la fisonomía de su patrimonio edificado, que sumado a su gran legado intangible, recupera también su orgullo e identidad de ciudad, permitiéndole haber sido incluida en el programa turístico Pueblos Mágicos de México, que le está dando gran difusión y le permitirá pasar de ciudad de paso a ciudad de pernocta para el turismo nacional e internacional. •

Bibliografía Cédula Real que eleva a Valladolid de villa a ciudad, 1814. A. G. I. Legajo, México, 3016. Relaciones Histórico Geográficas de la Gobernación de Yucatán, 1579. Editorial UNAM, 1983. ANCONA, Eligio, Historia de Yucatán, 1896. Ediciones UADY, 1978. BAQUEIRO Anduze, Oswaldo, La ciudad heroica, 1943. CIUDAD REAL, Antonio de, Tratado Curioso y Docto de las Grandezas de la Nueva España, 1590. Editorial UNAM, 1993. DE CÁRDENAS Valencia, Francisco, Relación historial eclesiástica de la provincia de Yucatán en la Nueva España, 1639. Editorial Porrúa e Hijos, 1937. LÓPEZ de Cogolludo, Diego, Historia de Yucatán, 1655. Editorial del Gobierno del estado de Campeche, 1955. MENA Brito, Bernardino, Reestructuración histórica de Yucatán. Editores Unidos, 1965-1967 MENÉNDEZ, Carlos R., La primera chispa de la Revolución mexicana. 1919. MOLINA Solís, Juan Francisco, Historia del descubrimiento y conquista de Yucatán. Ediciones Mensaje, 1943. RODRÍGUEZ Loza, Salvador, Geografía política de Yucatán. Editorial UADY, 1991. SÁNCHEZ de Aguilar, Dr. Pedro, Informe Contra Idolorum Cultores del Obispado de Yucatán, 1613, Grupo INCUVA, 1996. 192 | Fundación de Ciudades en México


Valparaíso Zacatecas CRONISTA: Oliverio Sarmiento Pacheco

DURANGO

valparaíso

Sombrerete

Fresnillo

SAN LUIS POTOSÍ Villa de Ramos

VALPARAÍSO

Jerez Zacatecas Guadalupe

Villanueva

JALISCO

AGUASCALIENTES


valparaíso / Zacatecas

V

alparaíso, Zacatecas, comprende una superficie de 5,714 km2 y se compone de 227 localidades con 33 mil 323 habitantes.1 Se ubica al occidente del estado, a 150 kilómetros de distancia de la capital y, para llegar, se cruza por varios municipios como Morelos, Calera, Enrique Estrada y Fresnillo. Aunque se puede llegar por Jerez, Tepetongo, Huejúcar, Monte Escobedo, Mezquitic y Huejuquilla. Ocupa el tercer sitio en extensión territorial después de Mazapil y Villa de Cos. Colinda con Nayarit, Durango y Jalisco, y con los municipios de Sombrerete, Jiménez del Teúl, Fresnillo, Susticacán, Jerez y Monte Escobedo (Mapa I). Su historia data de 1552, y con el paso de Ginés Vázquez del Mercado hacia el norte, la explotación del territorio fue inmediata quedando en propiedad de Diego de Ibarra –descubridor y fundador de la ciudad de Zacatecas en 1546 y 1548, respectivamente–. Una vez que en enero de 1578, junto con otras 83 propiedades, Valparaíso se incorporó a un mayorazgo a nombre de Mariana de Ibarra y Velasco, comenzó el proceso de ocupación y poblamiento. Sin embargo, la guerra constante de la que fue escenario el territorio entre españoles y chichimecas que encabezaban, por un lado, Francisco de Urdiñola, Rodrigo del Río de Loza y Pedro Ahumada Sámano,2 y por el otro los caciques indios Diego y Cristóbal Yamancuex3 quienes, según el alcalde de la Villa de Llerena –Rodrigo de Balcázar– en 1585 dijo, en pretexto de la amistad que había con los españoles, cometían muchas muertes (ver mapa pág. 191).4

Minería en la Nueva España.

De manera intermitente el asentamiento poblacional comenzó en 1585 con un campamento minero.5 Hacia 1592, en el marco de la guerra que se libraba y que no parecía concluir, pero dada la estrategia de pacificación del virrey Luis de Velasco II, se logró la instalación de centros de acopio de

bienes para la compra de la paz en varias partes, en especial Zacatecas, teniendo uno de ellos el de Valparaíso del que estuvo a cargo Diego de Mesa,6 quien aparte de ese cargo había sido administrador de los bienes de Diego de Ibarra.7 Con éste también fue temporal su poblamiento, intentando no sólo explotar las tierras, sino también arraigar habitantes utilizando a los indios que desde la sierra bajaban por bienes que el centro de acopio distribuía. En 1600, año en que murió Diego de Ibarra, solicitó al virrey “cuatro sitios de estancia para ganado mayor, en demasía de otros que tengo en términos (sic) […] de los indios, en unos mezquitales que están sin perjuicio que en ello recibiere bien y merced”.8 No se sabe aún si se le concedió la solicitud pero sí hay indicios de su intento por trabajar las tierras y poblarlas. No obstante la endémica confrontación entre españoles y chichimecas, la explotación económica se

INEGI, Censo de Población y Vivienda, 2010. Acuña, René, Relaciones geográficas del siglo XVI, Nueva Galicia, UNAM, 1988. 3 Acuña, René. Relaciones geográficas del siglo XVI: Nueva Galicia, México, D.F., 1988, Universidad Nacional Autónoma de México; p, 250. 4 Ibid. 5 Powell, Philip Wayne, Capitán mestizo: Miguel Caldera y la frontera norteña. La pacificación de los chichimecas (1548-1597). FCE, 1977, p. 231. 6 Powell, Philip, La guerra chichimeca (1550-1600); FCE, México, D. F., 1975, p. 229. 7 Hillerkuss, Thomas, Diccionario biográfico del Occidente Novohispano, siglo XVI; Tomo H-I, Volumen 3, Universidad Autónoma de Zacatecas-Centro de Docencia Superior, 2006, pp. 315-322. 8 AGN. Indiferente virreinal; Fondo, Tierras; Caja, 5915, Expediente 48, 15 de septiembre de 1600, foja 1. 1

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Cronista: Oliverio Sarmiento Pacheco

mapa II

desarrollaba. Por ejemplo, hacia 1585 se marcaban y vendían hasta 33 mil becerros y la cantidad de ganado llegaba hasta 130 mil cabezas que

pastaban en el valle de Valparaíso y Trujillo, distantes ambos entre sí 20 leguas.9 Para ello los indios de la sierra de Tepic, Nayarit, descendían

a ocuparse en las estancias agrícolas y ganaderas de las tierras, sobre todo hacia 1610.10 Sin embargo, se dio un abandono total de las propiedades dado que Mariana Ibarra Velasco, heredera del mayorazgo, había partido a España a disfrutar el título de marquesado de Salinas del río Pisuerga, con el cual se benefició su esposo Francisco de Velasco, hermano del virrey Luis. Por esas razones, los herederos de aquellos tramitaron deshacerse tanto del mayorazgo como de las tierras, cosa que tardó hasta 1629 cuando lograron vender en favor de Juan Dozal Madriz los bienes. A partir de allí, como se demostrará, se dio la población numerosa pues –a menos que se encuentre otro dato más antiguo se corregirá este planteamiento– en medio de la inestabilidad constante en la que se encontraba el Valle, en 1648 se levantó un padrón de habitantes de las estancias, léase bien, “estancias”, cuyo número ascendió a 60 personas. De ellas 12 eran españoles, 16 mestizos, 7 mulatos y 20 naturales, el resto eran hijos de un español y de una mulata libre.11 Los principales estancieros españoles eran Juan de Angón, Felipe, Juan y Nicolás –todos de apellido Lobato–, Juan Alonso y Lorenzo Sandoval, mismo apellido; Antonio de la Linde (sic), Diego Sánchez, Diego de Grijalva, Juan de Ávila, Mateo Carrillo y Francisco de Rueda.12 Hacia 1656, un hijo de Juan Dozal Madriz de nombre Onofre, daba en arriendo la “hacienda y labor” del Valle de Valparaíso para un período de 9 años en 330 pesos cada uno. Debía “limpiar la acequia de Atotonilco,

Chevalier, Francois. La formación de los latifundios en México. Tierra y sociedad en los siglos XVI y XVII; FCE, México, D. F., 1953, p- 340. Ibid. 11 AHAG; Fondo, Gobierno, Padrón; Serie, Parroquia de Fresnillo, Caja 27, Expediente 21, Carpeta 8, año de 1648. Cortesía de José de Jesús Hermosillo y Medina, Cronista de Salinas, San Luis Potosí. 12 Ibid. 9

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valparaíso / Zacatecas

levantar el molino, hacer una huerta y troje y otros aderezos y reparos”.13 Empero, las propiedades de Juan Dozal se mantuvieron distantes unas de otras siendo la del Valle el núcleo de otras. En 1689 fue levantado otro padrón y las estancias de Valparaíso reportaron 275 personas de las cuales 50 eran de raza española y los demás de castas, destacando los mestizos y mulatos.14

“Fundación” de Valparaíso. Gobierno eclesiástico y civil

En medio de ese creciente e intermitente poblamiento todo iba quedando en el sistema de “estancias” pertenecientes a un grande terrateniente. Por lo cual no existió fecha de fundación. Las propiedades particulares eran sólo eso. De modo que la fundación de “pueblos”, “ciudades”, “reales de minas” o “villas” implicaba la propiedad de tierras comunes –“fundos”– y otros privilegios de autonomía y gobierno autónomo. Eso, de por sí, significaba cuestionar la autoridad del dueño de la tierra. Hacia finales del siglo XVII la crisis minera de Zacatecas estaba pasando y la población crecía en los reales de minas, ciudades y villa ejerciendo presión para que el precio de las tierras creciera por la demanda de productos primarios. También por esa época ya había muerto Juan Dozal y había dejado a su hijo del mismo nombre como dueño de sus bienes. Ya en poder de éste, y por el apoyo al rey Carlos II, fue favorecido con una merced de tierras por la cantidad de 200 sitios de ganado mayor en 1695. Cuatro años después fue confirmada ante escribano realizándose el acordonamiento de las tierras. Las medidas comprendieron espacios que llegaban hasta Durango, Sombrerete, Mazapil, Zacatecas, Fresnillo, Jerez, Valparaíso y Jalisco (Mapa III). 13 14

presidencia Municipal, finca antigua de la Hacienda, 1698-1845.

mapa III

Francisco García Salinas, liberal e impulsor del Ayuntamiento en Valparaíso, 1828-1834.

En ese lapso de tiempo, en 1698, una vez unida la tierra en sus manos, se dio el asentamiento definitivo de la población de Valparaíso. Y quienes la conformaron fueron indios naturales de la estancia del Arenal, que había tenido el nombre de Rancho de Juan de Angón desde 1633 y que fue cambiando de nombre. Luego se llamó Estancia de Río Chico, luego El Arenal (en el siglo XIX cambió de nombre y desde entonces ostenta el de Santa Rosa) y pertenecía a Jerez. De allí eran los pobladores que se asentaron en Valparaíso. Y comenzaron a pedir la construcción de la capilla, sacerdotes y, sobre todo, el reconocimiento de la cofradía a la que pertenecieron. Ya asentados los “naturales” en la hacienda de Valparaíso pretendieron recuperar la organización y funcionamiento de la cofradía y que tuvo su origen en el Rancho de Juan de Angón, cuyo nombre era Nuestra Señora de la Concepción. Fue el año de 1700, cuando los naturales se hicieron presentes “[…] ante el señor Bachiller Jacinto Rodríguez de Aguilar. Cura, Vicario y Juez Eclesiástico de

Del Hoyo Calzada, Bernardo. La hacienda de Valparaíso. Inédito, p. 3. Gerónimo de Amezaga. Padrón del Real y Minas del Fresnillo; 1689; Archivo Particular, Bernardo del Hoyo Calzada.

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Cronista: Oliverio Sarmiento Pacheco

dicho Partido –Fresnillo– […] e hicieron presentación de un libro de la fundación, sita en el Arenal […] y dijeron que había tiempo de más de dos años que había descaecido dicha cofradía por razones de haberse mudado del puesto del Arenal a este dicho Valle de Valparaíso y por haberse visto sin párroco que los fomentase y que querían volver, otra vez a fomentar dicha cofradía[…]”15 La respuesta fue positiva y procedieron a la conformación del nombramiento de las autoridades de la organización religiosa entre los que figuraban como mayordomo José González y su ayudante Nicolás de Mesa; la Tenanzi mayor era Catalina Vázquez; capitana mayor Juana Solís y su ayudante Juana Bautista; la que cargaba la virgen era Juana Luisa; el fiscal de la cofradía, José Martín.16 Ese acontecimiento fue el 6 de enero de 1700 y allí comenzó lo que, eclesiásticamente, viene a ser la fundación de la adoración de la santa patrona del Valle de Valparaíso que, con el paso de los días culminó con desagregarse de la extensa parroquia de Fresnillo, dando como nacimiento la “ayuda de parroquia” con el cura en encomienda, que no era otra cosa mas que un sacerdote que vivía del aporte de los vecinos para el mantenimiento tanto del culto como de sí mismo. Una vez revivida la cofradía de Nuestra Señora de la Concepción, sus miembros pretendieron ir más allá de los propósitos de toda cofradía y erigir un pueblo indio. Para ese tiempo la cofradía ya disponía y administraba bienes propios. De ellos se contaba con cuatro vacas y una vaquilla, otra vaca que tenía en su poder el mayordomo cuya edad era de tres años; una yunta de bueyes que tenía en su poder Francisco

Fernández; el viejo Pedro tenía un buey, Roberto una machada que valía 43 pesos y Juan Briseño debía, por su parte, un buey y una yegua.17 Por lo mismo, una organización de ese tipo avizoraba autonomía y gobierno propio y podía desobedecer órdenes del propietario de las tierras, razón por la que Dozal y Santiago García Rodallega –su yerno– rechazaran la fundación. Todavía el 28 de diciembre de 1705 se reunieron los miembros de la cofradía y se mudaron a Huejuquilla el Alto, para desarrollarla. Así dijeron sus autoridades: “Digo yo, Lázaro de Medina, mayordomo de la hermandad y cofradía de Nuestra Señora de la Limpia Concepción que por cuanto, viéndonos oprimidos de Santiago García de Rodallega, dueño de la Labor de este Valle de Valparaíso. Viendo la asistencia que teníamos con Nuestra Iglesia y nuestro cura, presumió que hiciésemos pueblo y para evitar disensiones y que nos echase fuera

nuestras imágenes, tratamos de mudarnos al pueblo y doctrina de Huejuquilla la Alta para lo cual dimos licencia a nuestro cura de que nos la concedió y entregó todos los bienes que reza la foja 26 y con testigos vecinos de esta feligresía que lo fueron Joseph de Castañeda, Marcos González Ceballos, Diego de Sandoval, Mathías de Aro, Joseph de Rosas, Francisco de Sandoval, Juan Joseph de la Madriz y es de entender que no fue servido de entregarnos el libro hasta dar cuenta al Venerable Dean y Cabildo o señor obispo de este obispado de que de todo lo demás me doy por entregado y por no saber firmar, rogué a un testigo firmara por mía que lo hizo Juan López de la Madriz. Diego de Sandoval, Joseph de Castañeda. A que me hallo el vicario de este Valle de Valparaíso, Joseph de Rosas. Bachiller don Juan Martínez Sezati.”

PANORÁMICA y vista de un céntrico jardín.

Archivo Histórico del Arzobispado de Guadalajara, Registros parroquiales, Huejuquilla del Alto, Jalisco. 1700. Ibid. 17 Ibid. 15

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valparaíso / Zacatecas

En cuanto

a la organización civil, podemos decir que desde su nacimiento, Valparaíso quedó subordinado a la jurisdicción de Fresnillo.

Valparaíso, diseño urbanístico propio del siglo XIX. La foto es del Ayuntamiento en 1948.

No obstante tal situación, la organización eclesiástica de Valparaíso quedó como Congregación de la Purísima Concepción e indistintamente se le daba a la hacienda, y a la población, persistiendo hasta la actualidad. El año de 1854, por bula papal, se oficializó el 8 de diciembre día de la Purísima Concepción, convirtiéndose desde entonces en la fecha de la fiesta religiosa en Valparaíso y en el motivo para la Feria Regional del mismo nombre. En el siglo XIX recibía el nombre de Fiestas Juradas. En cuanto a la organización civil, podemos decir que desde su nacimiento, Valparaíso quedó subordinado a la jurisdicción de Fresnillo. Allí 198 | Fundación de Ciudades en México

se asentaba un teniente de alcalde mayor. A veces se situaba en Jerez. Fue hasta 1824 cuando, en el contexto del nacimiento de la nación mexicana, con la delimitación de los estados y ayuntamientos en que se dividió el partido de Fresnillo, dio el de este mismo nombre, el de Jerez y Tlaltenango. Acto seguido, los habitantes de Valparaíso, pertenecientes a la ayuda de Parroquia y habitantes de la Congregación del mismo nombre, comenzaron a organizarse para delimitar el territorio para la municipalidad y así gozar de los derechos que las legislaciones federal y estatal ofrecían a los nacientes “ciudadanos” del México Independiente.

“Fundación” de Valparaíso. Requisito para la representación política, 1826-1861

El origen de la necesidad de representación se remonta al virreinato tardío, específicamente a la segunda mitad del siglo XVIII, cuando fueron implementadas las reformas borbónicas y que con el establecimiento de las intendencias, la subdivisión territorial y la aparición de nuevas autoridades, los criollos se vieron desplazados del poder local. Estas medidas dieron mayor florecimiento a las ideas y movimientos para la búsqueda de autonomía. Desde la Constitución de Cádiz en 1812, hasta 1824, el espíritu autonomista se había cultivado. Las legislaciones sirvieron de dique para las necesidades de participación política. Incluía a los poblados de haciendas. El problema era que las leyes contemplaban que los ayuntamientos sólo podían constituirse en “ciudades”, “villas” o “pueblos”. Por ello los habitantes de Valparaíso estaban excluidos. Veamos sucintamente el proceso sociopolítico de Valparaíso para instalar su ayuntamiento y erigirse en “villa”. En 1819 murió José Marcelo de Anza, dueño de la hacienda. Le sucedió su hijo José Francisco quien, más que administrarla, se ocupó de sortear el pago de los réditos de la deuda que la mantenían hipotecada. El 8 de junio de 1826, por problemas de arrendamiento de tierras, del maltrato que el heredero desataba contra los pobladores y de la falta de justicia a tales atentados, 31 vecinos solicitaron al Congreso del estado la instalación de un ayuntamiento. Para ello, el Congreso mandó revisar e investigar si en la hacienda se cumplían los requisitos para poder erigir el instituto político solicitado. Se necesitaba saber si, como lo estipulaba la Constitución estatal de 1825,


Cronista: Oliverio Sarmiento Pacheco

albergaba más de 3 mil almas. Pidió el padrón, y el párroco José Manuel de Crespo le envió el informe que contenía que la población del curato ascendía a 10 mil 709 habitantes.18 El problema devino en la ausencia de terreno para asentar el vecindario y los edificios para la administración del ayuntamiento. Por su parte, al propietario se le volvía inaudito e inconcebible la actitud de la gente por solicitar “gobierno propio”, pues decía: “Gloriosa la nación que vive con libertad y arbitrios, pero con leyes. Mas infeliz el populacho que cree que se igualó en todo y con todos y que va robando cuanto encuentra para igualarse con los ricos. Yo no lo soy, lo fui. Mi casa fue una de las más poderosas del estado y del reino, pero a merced de la fortuna y acontecimientos humanos hoy está llena de gravámenes y de censos. “En medio de estas calamidades los vecinos arranchados y arrendatarios quieren levantarse con una finca ajena lo que sería el medio más fácil de despojar a todos los ricos de sus fincas. ¡Pobre de Pabellón, Malpaso, Ábrego, San Mateo, Jaral y cuantas fincas hay en el reino! Todas serían presa de la ambición de los mismos criados y arrendatarios y no habría camino mejor para hacerse ricos. De esto está conociendo el gobierno y decidirá lo que fuere justo. Yo solo pongo por antecedente para que Vuestra Señoría vea el origen de la causa con que ahora vengo.”19

Mapa IV. Jurisdicción civil y eclesiástica, 1700-1824

Los trámites siguieron y en el Congreso se dieron múltiples debates, unas veces en contra y otras a favor de la instalación del ayuntamiento. Al final, siendo gobernador José García Rojas, que en la mayoría de los casos se oponía, y por otro lado algunos diputados que apoyaban la solicitud de los vecinos, como Cayetano Martínez de Murguía, el Congreso resolvió el 6 de noviembre de 1826 en favor de los vecinos del valle. Y lo hizo en los siguientes términos: 1º. Que se establezca en el valle de Valparaíso el Ayuntamiento que se solicita por los vecinos; 2º. Que dicho Ayuntamiento de Valparaíso se forme como lo piden los individuos, en el lugar que señale el gobierno e indemnizando al dueño del terreno. Y lo decimos a Vuestra Excelencia de orden del Congreso para su inteligencia y cumplimiento. Secretaría, noviembre 6 de 1826.20 Del mismo modo disponía que el territorio de la municipalidad de Valparaíso debía ser el mismo que cubría

el Curato, más la hacienda de San Antonio de Padua que, desde ese momento solicitaba incorporarse al valle. También establecía que todos los asuntos que fueran surgiendo serían informados cada quince días al congreso o gobierno. Finalmente, el poder legislativo “recomendaba” al Ejecutivo el cumplimiento de lo que, hasta allí, se iba previniendo (Mapa IV).21 Los debates a favor y en contra aumentaron. Anza amenazó y expulsó a muchos arrendatarios que querían hacerse de gobierno en tierras ajenas. Y como al interior del Congreso había diputados dueños de haciendas, el decreto se echó para atrás el 27 de marzo de 1827, diciendo: 1ª. Suspéndase la ejecución del decreto de 6 del último noviembre hasta que no se haga efectiva la indemnización del terreno que el vecindario del Valle quiere y en derecho pueda comprar; 2ª. Críense, conforme a lo dispuesto en el artículo 124 del reglamento económico-político, Juntas Municipales en las haciendas del Valle, San Mateo y San Antonio de Padua, para que todas, como interesadas en el establecimiento del nuevo Ayuntamiento, propongan al Congreso para su aprobación los arbitrios capaces de proporcionar la indemnización; 3ª. El Ayuntamiento de Fresnillo autorice, por esta vez, la creación de estas Juntas y obre según lo dispuesto en el capítulo 8º del citado Reglamento, con sola la variación de la fecha que expresan los artículos 117, 118 y 119 por el tiempo en que deben crearse las

Ibid., p. 125. AHEZ; Fondo, Supremo Tribunal de Justicia; Caja única, Varios Municipios; queja contra la petición de instalación de un ayuntamiento en la hacienda de Valparaíso, por parte de Francisco Anza, 30 de junio de 1826. 20 AHEZ; Fondo, Poder legislativo; Serie, Comisión de Gobierno; Caja 5, Expediente 2, Solicitud y aprobación de Ayuntamiento para Valparaíso, 1826-1827, foja 69. 21 Ibíd., foja 70. La fecha de los documentos corresponde al 6 de noviembre del 1826. 18

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valparaíso / Zacatecas

de que ahora se trata; 4ª. Indemnizado el terreno habrá lugar a la ejecución del referido Decreto. Zacatecas 27 de marzo de 1827.22 Allí terminó la fase de intentar instalar ayuntamiento. Seguía la lucha por el cambio de la categoría política de la hacienda. Una vez que se aprobó suspender la aplicación del decreto del 6 de noviembre de 1826 y que, entre tanto se dispusiera la indemnización del terreno para erigir ayuntamiento, se formaría una Junta Municipal para ver si los arbitrios eran suficientes para obtener los recursos necesarios. En 1831, Mariano Agüero intentó comprar la hacienda. Luego el gobernador Francisco García Salinas dijo que la adquiriría para darla a los habitantes. Tres años después, se redactaron las Ordenanzas Municipales de Valparaíso, pero al siguiente año, 1835, fue disuelto el sistema federal y todo quedó a disposición del centro del país. Prácticamente todo cambió. El estado se convirtió en departamento, el Congreso en asamblea departamental y, aunque el gobernador permaneció con su nombre, ya no se elegía por el voto indirecto de los vecinos, sino a través de una serie de propuestas que la asamblea le enviaba al Presidente y era él quien lo nombraba. Los presidentes municipales se convirtieron en subprefectos y los jefes políticos en prefectos. La lucha no disminuía. Hasta 1845 se buscaba la instalación y funcionamiento del ayuntamiento, pero para ese momento se alegaba que no tenía la categoría política de “ciudad” o “villa”. Fue necesario, por la vía violenta, que el 21 de febrero del mismo año, el vecindario de ese partido –Valparaíso– proclamara “Villa de Valparaíso”, siendo secundado por el ilustre

ayuntamiento viendo que estaba basado en el derecho y, además, el principio de ese movimiento le pareció justo porque “aparte de proclamar Villa a la población, solicitaban se les vendiera el terreno para erigirlo en propiedad recabando por sus autoridades, la aceptación de los dueños del fundo para que hicieran la venta”.23 Después de varias revisiones aprobó la petición y el 13 de marzo de ese año decretó: Excelentísima Junta Departamental, es como a la letra sigue: Excelentísima Asamblea Departamental, con fecha 13 del corriente, se ha servido resolver lo que sigue: 1º. Se concede a la municipalidad de Valparaíso el título de Villa de Valparaíso. 2º. El gobierno solicitará por todos los medios legales y prudentes las adquisiciones del terreno y edificios que fueren necesarios para la fundación en propiedad de aquella población, dando cuenta a la asamblea del resultado, para dictar las

Ibíd., fojas 75-76. Ibid. También cortesía de José de Jesús Hermosillo y Medina, cronista de Salinas, San Luis Potosí. 24 Ibid. 22 23

200 | Fundación de Ciudades en México

providencias a que hubiere lugar.24 Esta acción puso en movimiento a la sociedad entera tanto de la hacienda como del Departamento. Por un lado a los vecinos que vieron la posibilidad de ejercer sus derechos ciudadanos pues se visualizaba la posibilidad de hacerse del terreno y de la categoría política que hacía falta para tal cosa. En segundo lugar, la élite política de la hacienda, compuesta –como se ha dicho- por arrendatarios y rancheros y que eran, al final de cuentas, quienes solicitaban del gobierno se atendiera la petición. En tercero, a la Asamblea Departamental, pues a su interior había legisladores partidarios de la instalación de la “Villa”, y otros en su contra porque muchos eran propietarios de haciendas y cualquier decisión podría usarse en sus propiedades. Pero, finalmente, quienes levantaron la voz y se opusieron fueron los representantes de los acreedores que tenían hipotecada la hacienda. El principal era Francisco Fagoaga, minero, comerciante y prestamista y representante de los prestamistas en la Diputación de Minería en la Ciudad de México. El segundo era Pedro Ramírez, apoderado y representante en Zacatecas de los intereses de esas instituciones acreedoras a quienes se hipotecó la hacienda desde finales del siglo XVIII. Éste, además, era diputado por Zacatecas. Esta medida puso en movimiento a todos los sectores políticos y sociales, en concreto el de los hacendados, para oponerse a Fagoaga, como apoderado de los acreedores, al decreto. Por la oposición tanto de representantes de los acreedores como de diputados, se detuvo la publicación del decreto hasta que la hacienda se vendiera o se comprara el terreno propio para asentar al vecindario y definir el destino de la propiedad. Así, bajo esa circunstancia, fue


Cronista: Oliverio Sarmiento Pacheco

Impulsor del fraccionamiento y municipalización de Valparaíso, 1850-1858.

dispondrá su cumplimiento. Protestamos a Vuestra Excelencia, etcétera. Dios y Libertad, Zacatecas, Septiembre 24 de 1851.25

Consideraciones finales

mapa V

que el decreto de erección de villa el 13 de marzo de 1845, se hizo efectivo hasta el 24 de septiembre de 1851, y fue publicado el 3 de octubre de ese año, cuando era gobernador José González Echeverría. Este gobernante contribuyó decisivamente para que la hacienda se pudiera adquirir en su totalidad por los vecinos, y no sólo la parte de terreno que se requería para el “fundo”, surgiendo así un sinnúmero de ranchos privados y posteriormente haciendas de menos tamaño (Mapa V). 25

El congreso del Estado ha tenido a bien decretar: 1º Se concede a la municipalidad de Valparaíso el título de “Villa de Valparaíso”. 2º El gobierno, de acuerdo con el vecindario, y por cuenta de éste, solicitará por todos los medios legales y prudentes la adquisición del terreno y edificios que fueren necesarios para la fundación en propiedad de aquella población. Lo tendrá entendido el gobierno y

Con las legislaciones federal y estatal, se inspiraron los vecinos de Valparaíso para solicitar un ayuntamiento. Esto los llevó a resolver tres problemas. El primero fue el terreno para el fundo y los edificios que albergarían las oficinas administrativas. El segundo, había que cambiar la categoría política de la hacienda por otra que, de por sí, implicara la definición política de los vecinos y los convirtiera en ciudadanos. Por ello, el decreto del 13 de marzo de 1845 fue el parteaguas para cambiar la figura jurídica de la población. Aunque se congeló el decreto a partir de abril de 1845, la organización política se llevó a cabo. Este es el proceso de “fundación” de la población, ayuntamiento y villa de Valparaíso, que cruzó por avatares políticos, legales y sociales. •

Ibid. Fundación de Ciudades en México | 201


valparaíso / Zacatecas

Otra vista de la Presidencia Municipal, finca antigua de la Hacienda, 1698.

Bibliografía ACUÑA, René, Relaciones geográficas del siglo XVI: Nueva Galicia. México, D.F., 1988, Universidad Nacional Autónoma de México. CHEVALIER, Francois, La formación de los latifundios en México. Tierra y sociedad en los siglos XVI y XVII. FCE, México, D.F., 1953. DEL HOYO Calzada, Bernardo, La hacienda de Valparaíso. Inédito. HILLERKUSS, Thomas. Diccionario biográfico del Occidente Novohispano, siglo XVI. Tomo H-I, Volumen 3, Universidad Autónoma de Zacatecas-Centro de Docencia Superior, 2006. INEGI, Censo de Población y vivienda, 2010. POWELL, Philip Wayne. Capitán mestizo: Miguel Caldera y la frontera norteña. La pacificación de los chichimecas (1548-1597). FCE, 1977. ______________________________ La guerra chichimeca (1550-1600). FCE, México, D.F., 1975.

Archivos: Archivo General de la Nación (AGN). Archivo Histórico del Estado de Zacatecas (AHEZ). Archivo Histórico del Arzobispado de Guadalajara (AHAG). 202 | Fundación de Ciudades en México


GOLFO DE MÉXICO

Venustiano Carranza Chiapas CRONISTA: Jorge Eduardo Coello Avendaño TABASCO

venustiano carranza

CAMPECHE

Villahermosa

Macuspana

TABASCO Palenque

Tenosique

VERACRUZ

Ocosingo TUXTLA GUTIÉRREZ Cintalapa

San Cristóbal de las Casas

VENUSTIANO CARRANZA Villa Flores

Arriaga

Comitán de Domínguez

Tonalá

OCÉANO PACÍFICO

GUATEMALA Motozintla de Mendoza

Tapachula

Huehuetenango

Quezaltenango


venustiano carranza / Chiapas

Y

lectàn, que después se llamó San Bartolomé de los Llanos y hoy se conoce como Venustiano Carranza, está situado en el municipio de Venustiano Carranza, en el centro del estado de Chiapas, 16º20´21” de latitud norte y 92º33´55” de longitud oeste, a 808 metros sobre el nivel del mar, sobre un cerro que recibe los nombres de Yal en Ch’en, Vitz Tzal Chul Roma y posteriormente han dado en llamarlo Cerro de la Eme por su semejanza a esta letra.

El municipio de Venustiano Carranza colinda al norte con los municipios de Concordia, al oriente con Socoltenango, Las Rosas y Amatenango del Valle, y al poniente con Acalá y Villacorzo. La población está asentada sobre la falda de un cerro de escasa vegetación, cuya cima está a 1,190 m sobre el nivel del mar. En la Geografía Elemental e Historia de Chiapas, editada en 1913 para el uso de las escuelas primarias, aparece que la altura de la ciudad está a 800 metros sobre el nivel del mar, pero en la revista de la colonia chiapaneca aparece que el cerro de San Bartolomé es una de las principales alturas de la sierra del Huitepec, con 1,190 metros sobre el nivel del mar, se desprende del Huitepec, y corre hacia el sur por el valle del alto Chiapas. Forma parte de la cordillera andesítica que se extiende de Acalá a Venustiano Carranza. Según el informe del 30 de mayo de 1882, de Gustavo Sandoval, aparece San Bartolomé con 16°10´33.5” de latitud y 6°35´56” de longitud del meridiano de Greenwich. El clima, según la Dirección de Geografía y Meteorología es así: máxima 32.3ºC, mínima 19.2ºC, precipitación anual 1,228.7 mm3 siendo uno de los últimos cerros de las estribaciones de la sierra del Huitepec, hacia este lado, o sea hacia la cuenca del río Grande de Chiapas, o de la cordillera andesítica (andesítica o que tiene roca

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Iglesia del Señor del Pozo.

andesítica, principalmente de augita gris de textura densa con cristales de augita negra diseminados en la pasta). Su piso es rocoso, completamente quebrado y en partes blando y de diversos colores, pues hay negro como arcilloso y amarillo rojizo, en otras cascajo blanquecino, y en otras partes se encuentra barro ceroso, de varios colores. Tiene dos manantiales de agua potable, en la parte alta de la población, uno al norte conocido antiguamente como el Pozo, actualmente se le denomina La Toma, y otro al oriente,

denominado La Pimienta, y varios más débiles en la parte baja, Ushtic por ejemplo. ¿Será acaso por esto el nombre tzotzil de Yal en Ch’en? (cuyo significado es agua que viene o desciende del pozo hondo o caverna, como dice Becerra). Su clima es cálido, más caliente que frío; llueve generalmente de junio a octubre, antes llovía de abril a noviembre. Ha disminuido la precipitación por la excesiva tala, el desmonte sin control, en toda la región ha hecho que disminuya la precipitación pluvial, aunque últimamente se han dejado sentir grandes manifestaciones de lluvia pero que ya no logran reabastecer los mantos acuíferos. A pesar de estas precipitaciones, los ríos no logran los mismos aforos que antes, debido a su sobreexplotación con riegos rodados mal aplicados y pésimamente atendidos. Debido a que la población está asentada sobre la ladera sur, tiene una vista espectacular de todo el valle central, sobre el que han corrido de manera permanente los caminos que unían a la Capitanía General de Guatemala con la Nueva España, dándole un lugar muy relevante a este asentamiento desde el cual se podía controlar el tránsito de los viajeros. El norte de este cerro es cortado y escarpado, tiene una ondulación a la mitad, formando dos picos grandes y otro más chico al sur que, viéndolo por el oeste, da la apariencia de la mujer


Cronista: Jorge Eduardo Coello Avendaño

Vista lateral de la iglesia de San Bartolomé.

dormida, pero más corta y naturalmente sin hielos; de lejos tal parece que fuera un cerro que va huyendo de la sierra y está unida a ella por la cadena que forma los cerros de Mispía, Santa Rosalía y Chenecultic. De manera incansable durante toda su vida, el cronista de Venustiano Carranza, don Juan María Morales Avendaño (†), buscó afanosamente la fecha de fundación de la antigua San Bartolomé, sin haber encontrado un documento que le diera luz a este relevante hecho de la historia, del lugar que amó entrañablemente. De manera aproximada él situó la fecha en 1560, basándose en una ordenanza del Rey de España (esta primera ordenanza fue emitida en 1540 y renovada varias veces y cumplida en

De manera

incansable durante toda su vida, el cronista de Venustiano Carranza, don Juan María Morales Avendaño, buscó afanosamente la fecha de fundación de la antigua San Bartolomé, sin haber encontrado un documento que le diera luz a este relevante hecho de la historia. distintas épocas), y en una Cédula Real que encontró en el archivo General de Centro América, la cual dice: “18 de junio de 1560... Decís que el precio del trigo mais y otros bastimentos, deesa tierra es excesivo y que para remedio de dello, y porque la comarca de esta

Ciudad de Santiago esangosta, y hay gente ociosa, os ha parecido que en términos de los Cacatepeques cinco leguas desa Ciudad se den tierras que hay baldías a españoles labradores, que cultiven y haganallí un pueblo de españoles, y que lo mismo, osparesca que se Fundación de Ciudades en México | 205


venustiano carranza / Chiapas

Venustiano Carranza, Chiapas, en 1955.

deve hacer en unos campos valdios, que están cerca de Copanbastla, en medio del camino a esta ciudad para Chiapa, y que son ambos y dos sitios de tan buen temple, y aún mejor queel de esta Ciudad, y el deel camino de Chiapa muy necesario para los caminantes y tierras fertilísima e queyimportaría mucho esos pueblos para la Xtiandad y policía de los naturales que donde no tienen pueblos comarcanos se suelen descuidar, y teniéndolos, abrámas doctrina y sacramentos y justicia y refugio para sus enfermedades y necesidades, yestá bien lo quenllo, os paresca, y teneis acordado haser, yansiprovereis que se haga en el menos perjuicio que ser pueda...” (Morales, 1985:27,28). Posteriormente, en el año 2000, en el Catálogo de Monumentos Históricos que publicó el INAH, encontré un par de datos que ya corroboré, el de Amerlinck de Bontempo. 206 | Fundación de Ciudades en México

La iglesia del Calvario, en el año 2008.

“San Bartolomé, criaba ganado y tenía una producción especializada de algodón desde 1545” (J. Lujan, 242). Este mismo dato es corroborado por Amerlinck de Bontempo (Bontempo, 1990:223). Para 1595, según fray Tomás Torres, ya existía San Bartolomé de los

Llanos como parroquia cuyo templo estaba sin concluir. Posiblemente los pueblecillos que se hayan unido al ya existente Ylectàn, fueron: Caxatón, Molochac, Leglem y las milperías del bajo, siendo la mayoría de sus habitantes gente joven que bajaba de los altos. Desde 1595, San Bartolomé se cita su existencia con el agregado de los Llanos, que no se debe a ningún personaje sino a ser cabecera de la provincia, partido o región de los llanos del Caulote, Cazaltic y Cuxtepeques. Al medirse en 1595 las tierras de Ostuta y otros pueblos, se respetaron las de los trabajaderos de San Bartolomé. En el Archivo Diocesano del año 1596 aparece el siguiente texto: “Santa Ana, estancia de ganado en términos de Copanahuastla y San Bartolomé, vendida por Francisco Hidalgo Centeno a Alonso García, con cargo de treinta y cinco tostones, de


Cronista: Jorge Eduardo Coello Avendaño

censo cada año que tiene sobre ella el convento de Copanahuastla.” En 1625 pasa Tomás Gage por esta región de Chiapas y dice: “Copanahuastla tenía 800 indios, siendo mayor Esquintenango, situado en la parte meridional del valle y el de San Bartolomé que está al otro lado, es más grande que los otros dos.” Para el año de 2008, al estar arreglando la 1ª Av. Norte Poniente esquina con 5ª. Poniente se encontró al renivelar la calle una piedra que forma parte del cimiento de la casa marcada con el número 55, con una inscripción que dice: 24 de agos de 1529 en la cara que da a la Primera Norte, y un rostro de perfil en la cara que da a la 5ª calle Oriente. No pretendo demostrar con esto que la llegada de los españoles se dio anterior a la fecha que manejó siempre don Juan María Morales, simplemente consigno el dato para que gente con más conocimientos en antropología e historia estudie a profundidad el mensaje que trató de dejarnos quien esculpió y qué acontecimiento quiso dejar grabado en la roca para posteriores generaciones.

La Casa del Gallo.

“Copanahuastla

tenía 800 indios, siendo mayor Esquintenango, situado en la parte meridional del valle y el de San Bartolomé que está al otro lado, es más grande que los otros dos.” Fundación de Ciudades en México | 207


venustiano carranza / Chiapas

A manera de colofón, quiero agregar que este vestigio se encuentra a la intemperie y puede ser visto por todos los que transitan por esa calle del barrio del puente. Como cronista de este municipio me genera muchas dudas, ¿qué acontecimiento sucedió ese día? ¿Es la fecha tal vez de su llegada a esta tierra? ¿O simplemente fue una fecha

trascendente para quien esculpió o mandó esculpir? Lo relevante del hecho es que es un 24 de agosto, fecha en que se celebra el día de San Bartolomé, santo patrono de esta antigua ciudad. Desde 500 años antes de Cristo este bello lugar estaba habitado como lo demuestran sus vestigios arqueológicos, para esas fechas se

llamaba Ylectàn, desde la llegada de los españoles se llamó San Bartolomé de Los Llanos, hasta el 7 de febrero de 1934 en que de manera por demás anticonstitucional la XXXIV legislatura del estado de Chiapas le cambió el nombre por el que lleva en la actualidad: Venustiano Carranza, Chiapas. •

Bibliografía DE BONTEMPO, Amerlinck, Conquista espiritual y económica: la formación de las haciendas de frailes dominicos en Chiapas. Revista Mesoamerica, año11, cuaderno 20, Dic 215-230. LUJÁN, J., Noticias de San Vicente de Chiapa y Guatemala. MORALES Avendaño, Juan Maria, Ensayo monográfico sobre San Bartolomé de los Llanos. 3ra. edición corregida y aumentada, 2005. ____________________________________________San Bartolomé de los Llanos en la Historia de Chiapas. 1985. 208 | Fundación de Ciudades en México


Villanueva Zacatecas CRONISTA: Manuel González Ramírez

DURANGO

villanueva

Sombrerete

Fresnillo

SAN LUIS POTOSÍ Villa de Ramos

Valparaíso

Jerez Zacatecas Guadalupe

VILLANUEVA JALISCO

AGUASCALIENTES


villanueva / Zacatecas

E

l de la voz, nació en Villanueva, municipio que limita con el de Zacatecas capital. Con tristeza y pena reconozco que los habitantes de mi natal Villanueva muy poco saben de su historia. Sólo mitos, leyendas y datos aislados conoce la población acerca de su pasado. Los motivos: las escasez de personas interesadas en investigar el pretérito de este municipio y la carencia de fuentes primarias en los archivos de la localidad. Sus archivos fueron quemados en diferentes movimientos armados.

Esto nos motivó a realizar una búsqueda de fuentes en otros acervos documentales que nos dieran más luces sobre el pasado de este municipio. Al recorrer los archivos históricos de los estados de Zacatecas y Jalisco, aparecieron manuscritos valiosos que vendrían a darnos claridad sobre nuestro origen, sobre todo, acerca de la fundación de Villanueva. Han emergido las pruebas de que este acontecimiento no se debió a la intervención milagrosa de san Judas Tadeo, patrono del lugar, sino a simples mortales que protagonizaron ese hecho en el año de 1692. Cada generación ha ido transmitiendo el relato de un hecho sobrenatural como única explicación de los orígenes de Villanueva y del inicio del culto a su santo patrono, san Judas Tadeo. Según la tradición oral, a milagrosas apariciones de este santo se debe el nacimiento del poblado. Este fue el punto de partida de la presente investigación, con el objeto de aclarar dos hechos: la fundación de Villanueva y el inicio de una devoción particular, la de san Judas Tadeo. La intención no es provocar la ruptura con un mito arraigado desde hace más de doscientos años, sino acercarse a la verdad. El objeto de esta investigación consiste en dilucidar los orígenes de Villanueva, bajo qué circunstancias reales se fundó,

El mito de la fundación

Escultura de San Judas Tadeo, siglo XVIII, antes de su restauración actual.

dónde ocurrió, quiénes y qué tipo de personas participaron y cuáles fueron las causas y los inconvenientes, bajo qué régimen legal se llevó a efecto el proceso. Pero a la vez, también considero importante saber desde cuándo, por qué y cómo se venera o festeja a san Judas Tadeo en este paraje novohispano. Incluso, existe la hipótesis de que sea aquí el lugar más antiguo del continente americano donde se venera a este santo como patrono titular de una población.

En Villanueva han sido trasmitidas de generación en generación diversas leyendas que van tejiéndose con el tiempo en el intento de buscar una explicación a muchos acontecimientos ocurridos en épocas anteriores, remotas o inmediatas. Esto manifiesta la inquietud del hombre, siempre insatisfecha, de querer conocer su pasado histórico. Por tanto, la historia como espacio de conocimiento del pasado de la humanidad se ha convertido en cierta necesidad para el hombre de ayer y hoy, que al no contar con fuentes originales recurre a la reconstrucción de acontecimientos por medio de la imaginación a partir de algunos vestigios existentes. Los habitantes de la ciudad de Villanueva siempre se han preguntado sobre la fundación y los acontecimientos que rodearon la llegada de san Judas Tadeo a este lugar. La gran mayoría relaciona este suceso con las circunstancias que propiciaron la fundación de Villagutierre del Águila.1 Sobre esto, una versión de la leyenda cuenta que a finales del siglo XVII existía una imagen de san Judas Tadeo en la hacienda de La Quemada. La capilla y la “casa grande” de la hacienda estaban situadas a menos de cien metros del río de Santa Cruz y cuando había crecientes, ocasionadas por las fuertes lluvias, el

Estos testimonios fueron recogidos en una investigación de campo realizada en la ciudad de Villanueva, a través de varias entrevistas sostenidas con personas de la tercera edad.

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Cronista: Manuel González Ramírez

río se desbordaba y una gran parte del poblado se inundaba. El caudal desbordado del río no respetaba casas, animales, objetos, personas ni santos, todo se llevaba en la corriente río abajo. San Judas Tadeo no se escapaba de estas circunstancias y también con él “cargaba” el río. Unas horas o días posteriores al desastre, alguien siempre encontraba la escultura del santo “atorado” en unos jarales. Esto sucedió más de una vez. Lo curioso del caso es que la imagen todas las veces era encontrada y rescatada en el mismo sitio. En torno a este acontecimiento, algunas personas afirmaban haber visto allí mismo a un señor, por cierto, muy parecido físicamente al santo, quien les pedía que en ese mismo punto le construyeran un templo a la imagen de san Judas de La Quemada, considerando esto como un milagro. Al parecer, la respuesta fue inmediata por parte del vecindario de la comarca y decidieron construirle un templo en su honor, en el preciso lugar que el santo quería, justamente donde hoy se encuentra el templo parroquial de Villanueva, en torno al cual dio inicio el poblamiento y así surgió la villa de Villagutierre del Águila bajo la tutela o protección de san Judas Tadeo.

Crónica de la fundación de Villa de Villagutierre del Águila

Algunos investigadores zacatecanos han determinado la fecha de fundación de distintos asentamientos novohispanos, tomando en cuenta alguna de las circunstancias siguientes: el arribo de los primeros exploradores españoles, el primer asentamiento formal, la expedición de merced de tierras otorgadas al nuevo colono o nuevos colonos, la toma de posesión de tierras o de la nueva población, etc. La 2

Según la tradición, San Judas se aparecía en una de las orillas del río de Palomas, hoy Juchipila.

La historia

del municipio de Villanueva y su cabecera municipal comienza con el primer asentamiento novohispano fundado en la región: la hacienda de San José de Tayahua.

selección no dependerá de la libre y ligera opinión del investigador sino de la circunstancia que haya marcado definitivamente el origen de la nueva población en estudio. La hoy ciudad de Villanueva se fundó legalmente el 4 de febrero de 1692, aunque los fundadores comenzaron a llegar a este paraje a mediados del siglo XVII; sin embargo, no venían con intenciones de quedarse sino a buscar el sustento de sus familias mediante el usufructo de tierras, cuyos propietarios eran los hacendados de la región. Así pues, llegaron, probaron suerte y cuando comenzaron a recibir los generosos beneficios de la agricultura, decidieron

quedarse de manera definitiva. Para lograrlo, iniciaron con los procedimientos legales para adquirir tierras y el derecho de fundar una villa. La historia del municipio de Villanueva y su cabecera municipal comienza con el primer asentamiento novohispano fundado en la región: la hacienda de San José de Tayahua. Su origen se remonta a los primeros años del siglo XVI. Diego Hernández de Proaño solicitó a la Real Audiencia de Guadalajara la merced de unas tierras que dijo “ser camino que viene de las minas de Zacatecas al pueblo de Jalpa, diez u once leguas de las dichas minas.” 2

AIPG - Sección Histórica, serie Tierras, t. 295, 75:22, f. 11.

Fundación de Ciudades en México | 211


villanueva / Zacatecas

Después de la fundación del puesto de Tayahua en 1554, que se convirtió en hacienda de campo, llegarían otros españoles a establecerse en parajes situados alrededor de ese asentamiento, dando como resultado la construcción de dos presidios y el origen de otras haciendas de campo. Diego Hernández de Proaño y su familia extendieron cada vez más los límites de sus propiedades, hacia los cuatro puntos cardinales de la hacienda de Tayahua, hasta el grado de conformar un enorme latifundio que comprendía aproximadamente al equivalente del territorio del actual municipio de Villanueva (más de dos mil kilómetros cuadrados). A mediados del siglo XVII, las tierras pertenecientes a Tayahua pasaron a manos de distintos propietarios dando paso a la creación de las haciendas de La Encarnación, San Juan de Dios de los Fustes, La Quemada y Malpaso.3 Ante esta realidad se encontró un reducido grupo de agricultores que venía buscando una oportunidad para conseguir empleo en alguna de las haciendas. Procedían del sur, del cercano pueblo de Juchipila.4 Todos eran españoles, especializados en labores del campo.5 Tal vez en su trayectoria de sur a norte hayan llegado primero a las haciendas de Tayahua y La Encarnación, mas al no obtener respuesta afirmativa continuaron su marcha hasta la hacienda de La Quemada, situada en el valle de Santa Cruz, donde pudieron concertar una entrevista con los propietarios y conseguir tierras en usufructo. De esta manera se conformó poco

La Encarnación, una de las haciendas más antiguas de la comarca. En el siglo XVI fue un presidio.

a poco un pequeño asentamiento al que denominaron Santa Cruz, por estar situado en el valle de ese mismo nombre, localizado a unos tres kilómetros al sur del casco de la hacienda. Hoy día, aún se pueden observar en ese sitio los cimientos y muros de esas primeras edificaciones. Sobre la ribera oriental del río de Las Palomas que por ahí pasaba, con una corriente de norte a sur, construyeron sus casas con materiales de la región: piedra, lodo y madera. Pero como buenos cristianos también levantaron una capilla de breves dimensiones en la que se llevaban a efecto los oficios litúrgicos, rogativas o rosarios en días festivos o al final de sus jornadas diarias, aunque los rosarios se rezaban en cualquier parte; sobre todo en la intimidad de las casas, no era preciso

acudir a la iglesia, a menos que fuese algún novenario u octava.6 Con el paso de los años los pobladores de Santa Cruz comenzaron a recibir los beneficios de estas fértiles tierras. La población iba en constante aumento y casi sobre ruedas la vida social y económica de la comunidad; si no hubiera sido por los inconvenientes y malestares ocasionados por los abusos de los hacendados, pues en algunas ocasiones estos les quitaban las tierras a los colonos casi al tiempo de recoger sus cosechas o a punto de iniciar los periodos de siembra. Estos acontecimientos, calificados como injustos y abusivos por los arrendatarios de las tierras, motivaron a todos los habitantes del puesto a la búsqueda de un remedio favorable a tan incómoda situación. Transcurría el año de 1691.

3 JIMÉNEZ Pelayo, Águeda, Haciendas y comunidades indígenas en el sur del estado de Zacatecas. Sociedad y economía colonial, 1600-1820, México, INAH, 1989, p. 45-46. 4 BM - 02204, MATUTE, Juan I., Noticia geográfica, estadística y administrativa del partido de Juchipila, formada por Juan I. Matute, Guadalajara, s. E., 1885, p. 4, 5, 58; y en RODRÍGUEZ, Zenaido, Compendio de geografía del estado de Zacatecas, México, s. E., 1946, p. 133. 5 BM - 02204, MATUTE, Juan I., loc. cit., p. 5. RODRÍGUEZ, Zenaido, loc. cit., p. 133. Aún prevalece una laguna de conocimientos respecto al origen preciso de cada uno de ellos. 6 En 1688, el dueño de la hacienda de San Juan de Dios de los Fustes (El Salto) solicitó licencia a la mitra episcopal de Guadalajara para que se pudiera decir misa en un templo recién construido a sus expensas en el casco de esta hacienda y, hace referencia a la capilla existente en Santa Cruz, en la cual se realizaban oficios religiosos y misas con alguna frecuencia. AHVN - Serie Asuntos religiosos, exp. s/n., año: 1688, f. 1.

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Cronista: Manuel González Ramírez

Para lograrlo, debieron consultar a una persona que tuviera conocimientos o al menos nociones de este tipo de asuntos jurídicos, quien les aconsejó presentar un documento a la Real Audiencia de Guadalajara, máxima autoridad del Reino de Nueva Galicia, para que le expusieran la problemática y asimismo solicitaran licencia para fundar legalmente un poblado, pues de llevarse a efecto, tendrían tierras de ejidos que trabajarían sin necesidad de rendirle cuentas a nadie y sin correr el riesgo de ser despojados de ellas. Una vez organizados y después de haber tomado la decisión de dar marcha a ese trámite tan lleno de esperanzas, redactaron y firmaron de común acuerdo el documento. Como era difícil trasladarse todos a Guadalajara, sede de la Real Audiencia, nombraron como representante para las gestiones a uno ellos, responsabilidad que asumió Juan Leonardo de Villoslada, quien compareció ante las autoridades correspondientes, por sí y en nombre del capitán Pedro Gallardo Flores y otros diecinueve españoles, jefes de familia: José de Soto Almeida, Fernando de Arellano, José García, Pedro de Soto, Pedro de Olague, Pedro de Soto (hijo), Juan Ruiz, Diego Márquez de los Olivos, Juan Ortiz de León, Diego Muñoz, Juan Camacho, Juan de la Torre, Hipólito de Estrada, José de Alba, Francisco Gutiérrez, José de la Torre, Nicolás Ramírez, Salvador de Ávila y doña Catalina Ramiro. “...todos vecinos que dijo eran del valle de Santa Cruz, en la jurisdicción de Juchipila, y por petición que presentaron y que en consideración de hallarse él y sus partes sin tierras bastantes y los más sin ellas absolutamente en qué poder fabricar casas para su vivienda y para criar ganados y hacer sementeras de las semillas necesarias para el sustento común y atendiendo también que la

Desde los primeros años de vida de la nueva villa, San Judas fue adoptado como su patrono.

Para lograrlo,

debieron consultar a una persona que tuviera conocimientos de asuntos jurídicos, quien les aconsejó presentar un documento a la Real Audiencia de Guadalajara, máxima autoridad del Reino de Nueva Galicia, para que solicitaran licencia para fundar legalmente un poblado. necesidad de verse sin tierras propias, les habían obligado a solicitarlas y tenerlas en arrendamiento y en otras formas de que habían experimentado y experimentaban cada día

las incomodidades de que los dueños de ellas se las quitaban al mejor tiempo, causándoles los referidos daños, atrasos y graves perjuicios que se dejaban entender; habían determinado Fundación de Ciudades en México | 213


villanueva / Zacatecas

de común acuerdo y consentimiento fundar un lugar en que pudiesen edificar casas propias y tierras para pastar sus ganados, hacer sus siembras y tener más aprovechamiento para sustentar sus personas y la de su mujer e hijos y familia, y que poniendo en ejecución sus deseos y justa intención, le otorgaron [a Juan Leonardo de Villoslada] el poder aprobado que con debida solemnidad presentó [ante su señoría la Real Audiencia de Guadalajara]...” 7 En sus argumentos también planteaban que la fundación de la nueva población traería consigo algunos beneficios, de distinta índole: a Dios, por el aumento que tendría su culto divino en los templos que en dicho lugar se fabricarían, los santos sacrificios de las misas que se celebrarían, oraciones y otras buenas obras que en él se hiciesen; a Su Majestad, por el crecimiento de sus reales derechos “y la defensa de que serviría la nueva población contra los indios bárbaros enemigos que habitaban en las sierras del Nayari que venían a confinar con dicha jurisdicción de Juchipila; y a la causa pública, en el mayor comercio que tendría con los géneros y especies que sus vecinos criasen...” 8 El escrito lo recibió el doctor don Alonso de Ceballos Villagutierre,9 gobernador del Reino de la Nueva Galicia y presidente de la Real Audiencia de Guadalajara, de manos de uno de sus subalternos. Al enterarse del contenido llamó su atención el nombre que pretendían ponerle los fundadores al nuevo poblado: Villagutierre del Águila. Estaba integrado con su apellido materno y con el de don Pedro de Salazar y Águila,

Desde San Cruz se vislumbra la antigua Villa de Villagutierre del Águila, actual ciudad de Villanueva.

Recreación de la antigua Villa de Villagutierre del Águila del siglo XVIII.

alcalde mayor de Juchipila. Era obvio el recurso utilizado por los habitantes de Santa Cruz para llamar la atención y alimentar el ego de los dos funcionarios, para tratar de lograr su propósito con el mayor de los éxitos. Ceballos, al ver la factibilidad de acceder a la solicitud porque las leyes reales señalaban que para fundar un lugar, al menos debía de haber diez vecinos unidos con esa pretensión, decidió dar marcha a los trámites necesarios. En primer término, ordenó al capitán don Pedro de Salazar y Águila, alcalde mayor de Juchipila, y al bachiller don Domingo de Aldas, cura beneficiado del partido de Jalpa, cada cual por su lado y tomando en cuenta los asuntos particulares de su competencia, acudieran al puesto de Santa Cruz para entrevistarse con sus habitantes y verificaran el contenido de la solicitud de fundación. Para dar cumplimiento a la encomienda, cada uno procedió conforme a sus atribuciones y al término de su comisión enviaron un informe de los resultados, los cuales favorecían a los solicitantes. Al recibir Ceballos los referidos informes los turnó al oidor fiscal de la Audiencia, quien insertó en los autos un extracto de una real cédula que habla de mercedes de tierras, contenida en la ley sexta, libro cuarto, título quinto, expedida por el Rey en El Pardo, el primero de noviembre de 1591, para consignar en el expediente de trámite todos los privilegios y prerrogativas que les tocaban gozar a los pobladores de nuevas ciudades, villas y lugares; pero también se insertaron los requisitos para los fundadores: “...si la disposición de la tierra diere lugar para poblar alguna villa de

AIPG - Sección histórica, Autos para la fundación de Villanueva, Libro de gobierno de la Real Audiencia de Guadalajara, vol. 7, año: 1691, f. 744v-745. Loc. cit. 9 El doctor en teología Alonso de Ceballos Villagutierre ocupó los cargos de gobernador del Reino y presidente de la Real Audiencia de Nueva Galicia desde principios de 1679 hasta finales de 1701. LÓPEZ, Juan, Guadalajara y sus mandatarios, de 1532 a 1986, col. Historia, No. 29, Guadalajara, UNED, 1988, p. 136-142. 7

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Cronista: Manuel González Ramírez

españoles, su consejo de alcaldes ordinarios y regidores, y hubiere persona que tome asiento para poblarla, se haga la capitulación en estas calidades que dentro que del término que le fuere señalado por lo menos tenga treinta vecinos y cada uno de ellos una casa, diez vacas de vientre, cuatro bueyes o dos bueyes y dos novillos, una yegua de vientre, una puerca de vientre, veinte ovejas de vientre de Castilla, y seis gallinas y un gallo...” 10 En cuanto a la extensión de tierras que les correspondían a los pobladores de una nueva villa era de cuatro leguas en cuadro, pero con la condicionante de estar ubicadas a una distancia mínima de cinco leguas de cualquier ciudad, villa o lugar de españoles previamente establecidos, siempre y cuando no se perjudicaran intereses de ningún pueblo de indios ni de cualquier particular. Respecto de los requisitos y prerrogativas de orden religioso, la real cédula otorgaba a los fundadores el privilegio de nombrar a un clérigo encargado de administrar los sacramentos. La primera vez ellos lo elegían y en la posteridad serían designados por las autoridades del Real Patronazgo; además debían proveer al templo de todos los ornamentos y cosas necesarias para el culto divino. Y finalmente, como en todo contrato que comienza, estaban obligados a pagar una fianza para garantizar el cumplimiento de todos los requisitos anteriores dentro de un plazo determinado; si no daban el debido cumplimiento a ese compromiso, perderían todo lo que hubieran edificado, labrado o granjeado, además de pagar una sanción de mil pesos de oro. Una vez vista la factibilidad de fundación, el doctor don Alonso Ceballos Villagutierre, a nombre de la 10

Real Audiencia de la Nueva Galicia, concedió la licencia respectiva el 30 de octubre de 1691 y de esta manera concluyó el trámite que benefició a ese grupo de pobladores. Después, la Real Audiencia dispuso se continuara con el señalamiento de las colindancias y la medición de las tierras, pues todas las tierras de la región pertenecían a las distintas haciendas. Además, la ley determinaba que el nuevo poblado tendría que estar ubicado por lo menos a cuatro leguas de distancia de cualesquier otro asentamiento de españoles, por lo tanto,

Una vez

era imposible la permanencia en Santa Cruz debido a la estrecha cercanía que guardaba con la hacienda de La Quemada. Buscaron entonces un lugar cercano a Santa Cruz, un punto intermedio entre las haciendas de La Quemada, La Encarnación y El Salto. El sitio elegido para el establecimiento de la nueva villa fue El Arenal, conocido con este nombre por la abundancia de arena que había en la ribera poniente del río de las Palomas, el mismo que pasaba por Santa Cruz. Después de haber determinado el lugar, definieron un punto preciso

vista la factibilidad de fundación, el doctor don Alonso Ceballos Villagutierre, a nombre de la Real Audiencia de la Nueva Galicia, concedió la licencia respectiva el 30 de octubre de 1691 y de esta manera concluyó el trámite que benefició a ese grupo de pobladores.

Valle y antiguo puesto de San Cruz. Aún existen vestigios de las casas de los fundadores.

AIPG - Sección histórica, Autos para la fundación de Villanueva, Libro de gobierno de la Real Audiencia de Guadalajara, vol. 7, año: 1691, f. 745-746. Fundación de Ciudades en México | 215


villanueva / Zacatecas

La Plaza Principal de Villanueva y el templo parroquial de San Judas Tadeo (1908).

Desde

que llegaron los fundadores de la nueva villa dieron muestras de su religiosidad: oían misa con cierta frecuencia y se esmeraban por cumplir con casi todos los sacramentos.

para de allí partir a la medición de las cuatro leguas en cuadro de ejidos. En ese preciso sitio, centro geográfico del ejido, se levantaría el primer templo dedicado a san Judas Tadeo y, en torno a éste, las casas de los pobladores. Sin embargo, no fue tan fácil la asignación de las tierras. Hubo necesidad de pagar ciertos derechos al propietario de La Quemada porque era a la única hacienda que afectaba la delimitación del ejido.

Al concluir con ese asunto las autoridades del reino comisionaron al alcalde mayor de Juchipila, don Pedro de Salazar y Águila, para dar posesión de las tierras a los fundadores. El acto solemne de posesión y de fundación de la villa de Villagutierre del Águila tuvo lugar el 4 de febrero de 1692, en lo que sería la plaza real. Don Pedro de Salazar, a nombre de la Real Audiencia de Nueva Galicia y del Rey Carlos II de España dio posesión a los nuevos

pobladores. El protocolo acostumbrado para este tipo de ceremonias comenzaba cuando la autoridad cogía de la mano a los fundadores de la villa y los paseaba por la plaza o el sitio diciéndoles en altas e inteligibles voces que les daba las tierras civil, real y corporalmente; por su parte, ellos contestaban que las tomaban y, en señal de posesión verdadera tiraban piedras y cortaban hierbas.11 Inmediatamente después de este acto solemne y feliz, los pobladores construyeron sus casas y un templo, los primeros cimientos de una villa que poco a poco fue creciendo en población y alcanzando su consolidación durante el siglo XVIII. Surgía una nueva villa. La “villa nueva”. Así la llamaban los propios y extraños para evitarse pronunciar el nombre completo y por haber sido la última villa en fundarse en la comarca.12 Pero también nacía y crecería una devoción: a san Judas Tadeo, el patrono y protector de todas las generaciones villanovenses. Desde que llegaron los fundadores de la nueva villa dieron muestras de su religiosidad: oían misa con cierta frecuencia y se esmeraban por cumplir con casi todos los sacramentos. Asimismo, improvisaron una pequeña capilla donde se llevaban a cabo algunos oficios propios del culto católico, entre ellos, prácticas devotas a la Santa Cruz y más tarde a su futuro santo patrono: san Judas Tadeo.13 Este santo sería adoptado formalmente como patrono de la villa en la primera década del siglo XVIII, casi a la par de la erección de la parroquia (ca. 1709) y ocuparía un lugar especial en la devoción de sus habitantes, junto a la patrona especial de la villa: la Virgen de Guadalupe, jurada como tal mediante

AHEZ - Fondo: Tierras y aguas, exp. s/n., años: 1689-1697. BPEJ - ARA - C - 20 - 10 - 277, f. 15. Año de 1703. 13 Aún permanecen en pie los muros y cimientos de las primeras casas y de la primera capilla en el sitio de Santa Cruz, ubicado entre la actual ciudad de Villanueva y La Quemada. 11

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Cronista: Manuel González Ramírez

Virgen de Guadalupe, patrona de Villanueva.

un acto solemne realizado en el segundo tercio de ese mismo siglo.

Conclusión

A falta de fuentes informativas y ante el cuestionamiento de sus orígenes, las últimas generaciones de villanovenses han mezclado la realidad con el mito. Pero ahora que hemos tenido la fortuna de encontrar los documentos originales de la fundación de esta antigua villa, estos nos aportan una mayor claridad en torno a las circunstancias y escenarios en los que nació este asentamiento novohispano. En estos momentos, para desilusión de muchos, todo parece indicar que el nacimiento de este poblado no se debió a una serie de milagrosas apariciones de san Judas Tadeo, ya que ni siquiera se ha encontrado en archivo alguno, al menos un testimonio o mención de las apariciones referidas. No obstante, se ha realizado una exploración retrospectiva, hasta el siglo XVI, buscando evidencias de la devoción a este santo en la región; no se encontró, pero sí las más tempranas muestras de religiosidad en el actual territorio del municipio de Villanueva. Estas las encontramos donde se erigió el primer asentamiento español: Tayahua, primera de muchas haciendas de campo que

Fachada del templo parroquial en 1921.

Luego,

a mediados del siglo XVII, en las proximidades de la hacienda de La Quemada, arriba un grupo de agricultores españoles, donde consiguen tierras en arrendamiento para lograr el sustento de sus familias. proliferaron en esta región. Luego, a mediados del siglo XVII, en las proximidades de la hacienda de La Quemada, arriba un grupo de agricultores españoles, donde consiguen tierras en arrendamiento para lograr el sustento de sus familias. Al poco tiempo y después de experimentar una serie de problemas con el propietario de la hacienda, toman la decisión de solicitar tierras de ejidos a la Corona y el permiso respectivo para fundar una villa. Sus peticiones les fueron concedidas y comenzaron a construir sus casas y una pequeña iglesia que dedicarían al culto del único patrono que desde entonces tendría Villanueva a lo largo de su historia: san Judas Tadeo. La sociedad villanovense se organizó para crear la cofradía del santo patrono, además de otras cofradías

de indispensable presencia y acción, entre ellas, la del Santísimo Sacramento y la de las Ánimas del Purgatorio. Corporaciones que mantuvieron vivas las devociones al Creador, al patrono y a las ánimas de sus difuntos. Unos años más tarde se instauró la devoción a la Virgen de Guadalupe, patrona de la villa, actual ciudad de Villanueva. • SIGLAS UTILIZADAS: AHEZ.- Archivo Histórico del Estado de Zacatecas. AIPG.- Archivo de Instrumentos Públicos de Guadalajara. BM .- Biblioteca de México, México, D.F. BPEJ - ARA.- Biblioteca Pública del Estado de Jalisco. Archivo de la Real Audiencia.

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villanueva / Zacatecas

Bibliografía 1. PRIMARIAS 1.1. ARCHIVOS 1.1.1. Archivo del Arzobispado de Guadalajara Serie: Parroquia de Villanueva, siglo XVIII. 1.1.2. Archivo General de la Nación Ramo Inquisición, siglos XVI y XVII. 1.1.3. Archivo Histórico del Estado de Zacatecas Colección: Arturo Romo Gutiérrez. Series: Folletos. Libros. Colección: Gómez Gordoa. Colección: Mapas e ilustraciones. Fondo: Tierras y aguas, años 1688-1698. 1.1.4. Archivo Histórico del Instituto Nacional de Antropología e Historia M., J. de J., Apuntes históricos de la fundación de Villanueva y de las ruinas de La Quemada, en Zacatecas, MS, primera serie, leg. 25, no. 46, 51 folios. 1.1.5. Archivo Histórico de Villanueva Serie: Asuntos eclesiásticos, siglos XVII - XX. 1.1.6. Archivo de Instrumentos Públicos de Guadalajara Sección histórica. Ramos: Libros de gobierno de la Real Audiencia de Guadalajara. Tierras. 1.1.7. Archivo Parroquial de Villanueva Secciones: Administrativa: Cofradías. Libros de gobierno. Sacramental: Autos matrimoniales. Bautismos. Confirmaciones. Defunciones. Matrimonios. 1.2. BIBLIOTECAS (FONDOS ESPECIALES) 1.2.1. Biblioteca del Tecnológico de Monterrey Campus Zacatecas AMADOR, Elías, Nombres indígenas todavía en uso en el estado de Zacatecas, Guadalupe, Zac., Tipografía del Hospicio de Niños, 1897. 1.2.2. Biblioteca Elías Amador 1.2.3. Biblioteca México Fondo Reservado MATUTE, Juan I., Noticia geográfica, estadística y administrativa del partido de Juchipila, formada por Juan I. Matute, Guadalajara, s. E., 1885. 1.2.4. Biblioteca Nacional (México) ESPARZA, Marcos de, Informe presentado al Gobierno Supremo del Estado de Zacatecas por el C. Marcos de Esparza, a consecuencia de la visita que practicó en los partidos de Villanueva y Juchipila, Zacatecas, Imprenta del Gobierno a cargo de Pedro Piña, 1830. LOSA, Francisco, Vida del siervo de Dios Gregorio López, a que se añaden los escritos del Apocalipsis y Tesoro de medicina, del mismo siervo de Dios Gregorio López, que antes andaban separados de su vida, Madrid, Imprenta de Juan de Ariztia, 1727.

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1.2.5. Biblioteca Pública del Estado de Jalisco Fondo Reservado Archivo de la Real Audiencia - Ramo Civil. 1.2.6. Biblioteca particular de Bernardo del Hoyo Calzada BERGIER, Diccionario de Teología, 4 vol., París, Librería de Garnier Hermanos, 1887. CROISSET, Juan, Año cristiano o ejercicios devotos para todos los días del año. Adicionado con las vidas de los santos y festividades más notables que celebra la Iglesia Católica y particularmente la de España y el Martirologio Romano y las Dominicas, t. 4, Madrid, Imprenta de Gaspar y Roig, Editores, 1853. - Año cristiano o ejercicios devotos para todos los días del año. Contiene la explicación del misterio o la vida del santo de cada día, algunas reflexiones sobre la epístola y meditación sobre el evangelio de la misa y algunos ejercicios prácticos de devoción o propósito para toda clase de personas, t. 9, México, Tip. y Lit. de la Biblioteca de Jurisprudencia, 1887. 1.3. OBRAS DE ARTE 1.3.1. Arquitectura Capilla de Santa Anita, siglo XIX, sita en la calle Santa Anita, Villanueva, Zac. Ermita y cimientos de la choza de Gregorio López, siglo XVI, ubicados a un kilómetro al norte de la comunidad de La Encarnación, Villanueva, Zac. Ruinas de Santa Cruz, siglo XVII, sito a tres kilómetros al norte de la ciudad de Villanueva. Templo de la Merced, siglo XVIII, calle Reforma, Villanueva, Zac. Templo parroquial de San Judas Tadeo, siglo XVIII, plaza principal de Villanueva, Zac. 1.3.2. Esculturas San Judas Tadeo, principios del siglo XVII (1607-1614), piedra tallada, escultura sita en el remate de la fachada de la Basílica de San Pedro, Roma. San Judas Tadeo, mediados del siglo XVIII, cantera tallada, tercer cuerpo de la fachada principal de la catedral basílica de Zacatecas. San Judas Tadeo, segunda mitad del siglo XVIII, talla completa en madera con alabarda de plata, tamaño natural. Altar mayor del templo parroquial, Villanueva, Zac. San Judas Tadeo, siglo XVIII, cantera tallada, sita en el remate de la fachada principal del templo parroquial, Villanueva, Zac. San Judas Tadeo, siglo XVIII, cantera tallada con alabarda de metal, sita en el muro poniente de la torre del templo parroquial, Villanueva, Zac. San Judas Tadeo, siglo XIX, pasta, bautisterio del templo parroquial, Villanueva, Zac. 2. SECUNDARIAS 2.1. BIBLIOGRÁFICAS 2.1.1. Diccionarios y enciclopedias GARCÍA-PELAYO y Gross, Ramón, Pequeño Larousse en color, España, Larousse, 1993. - “Religiones” en Enciclopedia metódica Larousse en color, t. 3, México, Ediciones Larousse, 1988, p. 1016-1048. MUSACCHIO, Humberto, “Virgen de Gua-

dalupe” en Gran diccionario enciclopédico de México visual, t. 2, México, Andrés León (ed.), 1993, p. 784. POSADAS Segura, Marcos Leonel, “Religiones” en Gran enciclopedia educativa, t. 8, Colombia, Programa educativo visual-Carvajal, S.A., 1994, p. 396-436. REVILLA, Federico, Diccionario de iconografía, Madrid, Ediciones Cátedra, 1990. Vocabulario arquitectónico ilustrado, México, Secretaría del Patrimonio Nacional, 1976. 2.1.2. Folletos Catálogo de bienes inmuebles del patrimonio cultural. Glosario de términos, México, Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología, s. f. FLORES de Lemus, Isabel, Fiestas de los santos, Sevilla, Apostolado Mariano, s. f. GONZÁLEZ Ramírez, Manuel, Villanueva, 300 años. 1692-1992, Guadalajara, Gobierno del Estado de Zacatecas, 1992. Novena y oraciones a san Judas Tadeo, México, Parroquia de San Judas Tadeo - Talleres Litotipográficos de la Imprenta Muñoz, s. f. Vida de san Judas Tadeo, apóstol, México, Parroquia de San Judas Tadeo - Talleres Litotipográficos de la Imprenta Muñoz, 1977. 2.1.3. Libros ALVEAR Acevedo, Introducción a la historia del arte, México, Editorial Jus, 1969. ATTWATER, D., Dictionary of the saints, Londres, s. E., 1958. BAZARTE Martínez, Alicia, Las cofradías de españoles en la ciudad de México (15261869), México, UAM, 1989. Biblioteca Sanctorum, Roma, Instituto Giovanni XXIII - Citta Nuova Editrice, 1965. BROWN, Peter, The cult of the saints. Its rise and function in Latin Christianity, Chicago, The University of Chicago Press, 1981. CERVANTES Aguilar, Rafael, Fray Simón del Hierro 1700-1775 y el norte de México, México, UNAM, 1985. CLUTE, John W., Vidas de los santos de Butler, 3a. ed. revisada por Thurston S. J., Herbert y Donald Attwater, trad. Wifredo Guinea S. J., México, John W. Cutle, S. A., 1964. DÁVILA Garibi, J. Ignacio, Apuntes para la historia de la Iglesia en Guadalajara, t. 2 y 3, México, Editorial Cultura, 1963. DE LA VORAGINE, Jacob, La leyenda dorada, 2a. ed., Madrid, Alianza Editorial, 1984. DELEHAYE, H., Les légendes hagiographiques, Bruselas, s. E., 1955. DOUNY, P., Simon et Jude, aptres, París Bruselas, s. E., 1947. El Nuevo Testamento de Nuestro Señor Jesucristo, publicado con divisiones lógicas y notas por el P. Carmelo Ballester Nieto, C. M., Barcelona, Librería - Casa Editorial Rafael Casulleras, 1929. ENGLEBERT, Omer, La flor de los santos, México, Imprenta Ideal, 1985. FERRANDO Roig, Juan, Iconografía de los santos, Barcelona, Ed. Omega, 1950. GAUME, J., Catecismo de perseverancia o exposición histórica, dogmática, moral, litúrgica, apologética, filosófica y social de la

religión, desde el principio del mundo hasta nuestros días, t. 4, Guadalajara, Imprenta y librería de Dionisio Rodríguez, 1875. HALLAM, Elizabeth, Saint, New York, Simon & Schuter, 1994. HANMAN, A., Le gesta dei martiri, Milán, s. E., 1953. HERNÁNDEZ F., Felipe, San Judas Tadeo, México, Ediciones Paulinas, 1996. JIMÉNEZ Pelayo, Águeda, Haciendas y comunidades indígenas en el sur de Zacatecas. Sociedad y economía colonial, 1600-1820, México, INAH, 1989. LÓPEZ, Juan, Guadalajara y sus mandatarios, de 1532 a 1986, col. Historia, No. 29, Guadalajara, UNED, 1988. MARTÍNEZ Réding, Fernando (coord.), Historia de Jalisco, tomo I. Desde los tiempos prehistóricos hasta fines del siglo XVII, México, Gobierno del Estado de Jalisco - Unidad Editorial, 1980. MENÉNDEZ Valdés, José, Noticias corográficas de la intendencia de Guadalajara, adquiridas por el señor José Menéndez Valdés, en la visita que practicó en los años de [17] 91 y [17] 92, estudio preliminar de Ramón Ma. Serrera, México, Unidad editorial del gobierno del estado de Jalisco, 1980. NAVAL Ayerve, Francisco, Curso breve de arqueología y bellas artes, Madrid, Editorial del Corazón de María, 1926, p. 327. NUTINI, Hugo G., Todos santos in rural Tlaxcala a syncretic, expresive ando symbolic analysis of the culto of the dead, New Jersey, Princeton University Press, 1938. PARDO, Andrés, El culto a los santos, Madrid, Secretariado Nacional de Liturgia, 1983. PAULA Morell, Francisco de, S. J., Elos Sanctorum de la familia cristiana, Buenos Aires, Librería Editorial Santa Catalina, 1949. PEREA, Francisco J., El mundo de Juan Diego, México, Ed. Diana, 1988. REYES, Aurelio de los, Los caminos de la plata, México, Universidad Iberoamericana, 1991. ROMERO Torres, Jesús, Iconografía colonial, México, SEP - INAH - Museo Nacional, 1940. RUIZ Bueno, D., Actas de los mártires, Madrid, La Editorial Católica, S. A., 1962. SANDOVAL, Annette, El directorio de los santos. Guía para reconocer a los santos patronos, México, Aguilar, 1997. SCHNEIDER, Luis Mario, Cristos, Santos y Vírgenes: Milagros y devociones que abren las puertas del cielo desde los santuarios mexicanos, México, Editorial Planeta Mexicana, 1995. SULLIVAN, Thelma D., Compendio de la gramática náhuatl, México, UNAM, 1992. TOPETE del Valle, Alejandro, “Los señalados méritos de Juan de Tolosa” en Zacatecas. Anuario histórico, Zacatecas, Centro de Investigaciones Históricas de la U.A.Z., 1978. VALLE - ARIZPE, Artemio de, Gregorio López, hijo de Felipe II, México, Compañía General de Ediciones, S. A., 1957. VILARIÑO Ugarte, Remigio, S. J., Puntos de catecismo, Bilbao, Administración de El Mensajero del Corazón de Jesús, 1943.


Zacatlán de las Manzanas Puebla

CRONISTA: Felipe Guzmán Hernández

zacatlán de las manzanas

Papantla

Tulancingo

HIDALGO

ESTADO DE MÉXICO

Huauchinango Coatepec

ZACATLÁN DE LAS MANZANAS

Pánuco Teziutlán

Apan

TLAXCALA

Texcoco

Huamantla

Cholula

Atlixco

VERACRUZ

Puebla Zongolica

MORELOS Tehuacán

GUERRERO OAXACA


Zacatlán de las Manzanas / Puebla

Z

acatlán de las Manzanas, ciudad legendaria de la sierra norte de Puebla, cuna de hombres ilustres, sede del gobierno estatal durante la invasión norteamericana, polo de desarrollo de la fruticultura desde el siglo XVI y remanso de tranquilidad para el visitante que busca reencontrarse con la naturaleza.

No obstante las transformaciones que ha sufrido con la modernidad, Zacatlán sigue conservando su sabor añejo de provincia serrana, y sus habitantes tienen el indoblegable propósito de que permanezca así por siempre, apacible y acogedora para propios y extraños. Estimados anfitriones de este trascendental evento*, del baúl de mis tesoros les ofrezco una décima que encontré especialmente para ustedes, de la fértil imaginación de un poeta anónimo que le canta a “La Provincia Mexicana” y que se firma sólo con el seudónimo de “El caballero sentimental”, quien nos dice: ¡Territorio milenario!.. ¡Cuna de Quintana Roo, En donde, a su vez, nació Su esposa Leona Vicario!... ¡En tu interminable santuario Luces faros a granel Y tu isla de Cozumel -rival de la de MujeresEs un lugar de placeres Y de ruinas un vergel! Sea pues este mi saludo y mejor deseo para quienes nos reciben en su tierra. Cuando la Luna duerme –como dice la frase indígena –, Zacatlán, dice un poeta: la coqueta se baña en un mar de plateadas neblinas, sobresaltada por el temor de caer a los profundos abismos de más de 400 metros que limitan sus orillas y luego amanece sobre caídas de agua que se pierden en los precipicios, mientras el Sol dora

Frontispicio del templo conventual franciscano consagrado el 21 de noviembre de 1564, y que junto con otras edificaciones dio origen a la ciudad de Zacatlán.

los miles de manzanos y ciruelos en flor. Entonces cobra vida su pueblo y resaltan en la luz las torres esbeltas de sus templos, sus techumbres de teja y se rompe el trazo recto de sus calles donde caminan presurosos mujeres y hombres que son de trabajo. Sirvan estas palabras como un boceto del terruño poblano al que voy a referirme. Explica don Vicente Paul de Andrade, canónigo de la Basílica de Guadalupe de México, en su estudio leído en la Sociedad de Geografía y Estadística. En la sesión del 15 de Julio de 1909, después publicada en 1910: “Zacatlán, que pertenece al estado de Puebla, está situada 25 leguas al norte de esta capital…” En 1571, vino a la Nueva España el Lic. Ovando como visitador y pidió una relación a las principales poblaciones acerca de su origen, producciones, habitantes, etc. para dar cuenta al Rey. Conservo una inédita, escrita diez años después, que dice: “No se sabe cuándo se fundó por los chichimecas que poblaron

* Encuentro de Cronistas. Cancún 2015 (20-22 de abril). 220 | Fundación de Ciudades en México

unas grandes sabanas que llamaron Zacatlán, por el mucho pasto o zacate que hay.” Sin embargo, otro cronista poblano, Veitia, afirma en su Historia Antigua de México: “Los toltecas determinaron seguir su marcha movidos de las persuasiones del sabio Hueman y caminaron diez y ocho días, hasta llegar a la tierra de Zacatlán de la que hacen descubridor a Chalcatzin, el otro de los señores que los gobernaban. Determinaron hacer alto allí, y al poco tiempo le nació un hijo al que puso por nombre Zacapatzin, por haber dado antes a la población el nombre de Zacatlán.” Fray Juan de Torquemada, el apasionado historiador franciscano escribió en su obra Monarquia Indiana en el capítulo XVIII, Libro III, que los totonacas “...pararon en el puesto donde ahora es Teotihuacán, y afirman haber hecho ellos aquellos dos templos que se dedicaron al Sol y a la Luna, que son de grandísima altura. Estuvieron allí por algún tiempo, y después o no contentos del lugar o con ganas de pasarse a otros, se fueron a Atenamític que es donde ahora es el pueblo de Zacatlán”. Debo reconocer que la arqueología que se conserva en un pequeño museo en la actual ciudad y algunos vestigios de la zona son totonacas. El mismo Torquemada informa en el capítulo XXXVII, Libro I, De los hijos que el emperador Nopaltzin tuvo: “...Luego que Nopaltzin heredó el imperio chichimeca, se pasó de la ciudad de Texcoco, donde vivía y era rey, a la imperial de Tenayuca donde su padre


Cronista: Felipe Guzmán Hernández

Plaza en el Centro Histórico de Zacatlán de las Manzanas.

Xólotl asistía y murió…” “…por ser costumbre de dar señoríos a los herederos…” “A Quauhtequiua hizo señor de la provincia de Zacatlán, que era una de las mayores y mas poderosas de aquellos tiempos.” Estas referencias sobre el poblamiento prehispánico me parecen interesantes como antecedentes de la fundación de la ciudad actual, ya que el sitio geográfico es el mismo pero con una distancia aproximada de dos kilómetros. En la etapa prehispánica el sitio llamado Atenamitic hoy se denomina San Pedro Atmatla.

El doctor en Astronomía Jesús Galindo Trejo, bisnieto del historiador zacateco Miguel Galindo y Galindo, en un artículo publicado en la revista México Desconocido de noviembre de 1993, escribe: “Algunos cronistas afirman que Cortés pasó por Zacatlán camino a Tlaxcala. No se sabe si esto es verdad, pero lo que sí es cierto es que hacia 1520, un soldado de Cortés, Hernán López de Ávila, tomó posesión, al parecer pacíficamente de Zacatlán. Poco tiempo después fue dado el pueblo en encomienda a Antonio de Carvajal, quien en la conquista de Tenochtitlán apoyó a Cortés.”

Mas adelante dice: “Este Zacatlán primitivo se fundó entre 1524 y1539 en San Pedro Atmatla, donde los frailes franciscanos construyeron un pequeño convento y una iglesia sencilla de una sola nave, con las piedras de las pirámides que ahí había. Pero antes de 1545, a causa de una epidemia de viruela y de un incendio, el poblado tuvo que ser abandonado y reedificado dos kilómetros al norte donde está hoy la ciudad de Zacatlán de las Manzanas, título que tiene su origen en 1714 o tal vez desde el siglo XVI... En 1555, los franciscanos recibieron la autorización Fundación de Ciudades en México | 221


Zacatlán de las Manzanas / Puebla

para construir un nuevo convento que, según una lápida tallada en una de las torres de su iglesia, se empezó en 1562 y se terminó en 1567”. La fundación de esta población fue con el propósito de congregar a la gran cantidad de familias indígenas que habitaban dispersas, por eso, inicialmente Zacatlán era un “pueblo de indios” de habla náhuatl y totonaca, gobernados por un cacique. El convento es de la vocación de San Pedro y San Pablo, el templo es de tipo basilical y es digno de mención que en Puebla sólo se construyeron tres de este tipo y en la actualidad sólo el de Zacatlán está conservado casi en su totalidad. Fue bendecido por el obispo de Tlaxcala, don Hernando de Villagómez, el 21 de noviembre de 1564. En 2014 se cumplieron los 450 años de su consagración. Durante los siglos XVII y XVIII, el mestizaje de la población se incrementó, la población creció y se convirtió en una alcaldía mayor con cabildo de indios. La guerra de Independencia llegó a Zacatlán el 30 de agosto de 1811, cuando Francisco Osorno se levantó en armas contra el gobierno realista, con una fuerza de 400 hombres de caballería, y tomó a esta ciudad como su centro de operaciones. A este lugar llegaron insurgentes importantes, como Ignacio López Rayón, Carlos María de Bustamante, Mariano Aldama, Vicente Beristain y Souza, José Luis Rodríguez Alconedo, Sabino Crespo, Nicolás Bravo. Durante mas de seis años Zacatlán fue un baluarte de la lucha por la independendencia y la libertad. Al finalizar la lucha, la población de Zacatlán se caracterizó por apoyar los principios liberales. Cuando en 1847 se dio la invasión norteamericana, Zacatlán aportó su batallón de la Guardia Nacional para defender a Puebla, y 222 | Fundación de Ciudades en México

ZACATLÁN como “Puerto Manzanero”, vista nocturna del poniente al oriente.

La fundación

de esta población fue con el propósito de congregar a la gran cantidad de familias indígenas que habitaban dispersas, por eso, inicialmente Zacatlán era un “pueblo de indios” de habla náhuatl y totonaca, gobernados por un cacique.

VISTA panorámica de la ciudad de Zacatlán, desde el libramiento.

ante la imposibilidad de una resistencia eficaz, el gobierno del estado se trasladó por tres meses a Zacatlán. Fue entonces cuando se le concedió el título de ciudad, en la Ley No. 100 de fecha 11 de diciembre de 1847. Hace ya 168 años. Durante la intervención francesa, la Guardia Nacional de Zacatlán tomó

parte en varias batallas contra los imperialistas que invadieron su territorio y se asentaron en la ciudad. En la gloriosa batalla del 5 de mayo de 1862, en la ciudad de Puebla, dos valientes zacatecos ciudadanos patriotas, tuvieron una destacada actuación, los hermanos Ramón y Vicente Márquez Galindo, reconocidos por el general Ignacio Zaragoza. También en el sitio de Querétaro, que dio fin al Segundo Imperio, la Guardia Nacional de Zacatlán estuvo presente. En la década de 1870 la ciudad se transformó, pues fue construido su hermoso Palacio Municipal, su plaza de armas y dos alegres fuentes que le dan armonía. La amistad de los hermanos Márquez Galindo con Porfirio Díaz permitió a esta ciudad una época de progreso,


Cronista: Felipe Guzmán Hernández

sobre todo en el ámbito educativo, ya que al crearse la Escuela Normal de Puebla, hoy Benemérito Instituto Normal “Juan Crisóstomo Bonilla”, muchos zacatecos se formaron como maestros y con su noble labor le dieron a Zacatlán el sobrenombre de “La Atenas de la Sierra Norte de Puebla”. Al estallar la revolución y caer el gobierno porfirista, Zacatlán fue escenario del enfrentamiento entre los diversos contrincantes. Varios ciudadanos zacatecos destacaron en esta lucha, como don Daniel Cabrera, Fígaro, fundador y editor del periódico El hijo del ahuizote, contrario a Porfirio Díaz, y el Lic. Luis Cabrera Lobato, su sobrino, quien apoyó a Madero y a Carranza y es considerado como ideólogo del Constitucionalismo. Por otra parte en 1919, se crea la empresa relojera “Centenario”, que ha producido desde entonces varios centenares de relojes monumentales, a lo largo y ancho de México y en algunos países de América. Verdadero orgullo de la industria metal mecánica cuyo mejor ejemplo es el reloj floral que se encuentra en la Plaza Central de la ciudad, cuya sonoridad alegra todo el año a la población con diversas melodías. En el Museo del Tiempo de la misma empresa el visitante disfruta de la historia de los relojes y de varios autómatas que se mueven al ritmo de la música de distintos estados de la República Mexicana. En la década de los 40 del pasado siglo, Zacatlán vive una nueva era de cambios y progreso: en 1941 se inicia la Feria de la Manzana, que en este año llega a su edición No. 75 y tiene ya una duración de dos semanas con una afluencia de miles de visitantes nacionales y extranjeros. Esta feria se celebra en agosto por ser la época de la cosecha de manzana, y comprende de manera obligada el día 15 de agosto, día de la Asunción de María. Termina

CASCADA de San Pedro Atmatla, donde se fundó la poblacion prehispánica de Zacatlán desde el siglo vii dC. Fue abandonado este sitio cuando se fundó la actual ciudad de Zacatlán, como una congregación en la segunda mitad del siglo xvi.

con un hermoso y divertido desfile de 40 carros alegóricos que obsequian manzanas a los visitantes. Hoy Zacatlán se encuentra también de fiesta, porque desde el día viernes 24 de abril inician las actividades de celebración de la declaratoria de Pueblo Mágico que le otorgó la Secretaría de Turismo Federal, el 25 de abril de 2011. En 2012 recibió el galardón como “Mejor Pueblo Mágico” de los más de 80 que hay en el país. Todo México y otros países han conocido nuestra bella ciudad porque la telenovela La sombra del pasado se grabó en sus calles y edificios. Quiero terminar mi presentación con el fragmento de un bello poema escrito hace mas de 50 años, por un ilustre profesor mío, que ya no vive, pero cuya alma sigue vibrando en estos versos:

Palacio Municipal de Zacatlán, Puebla. Data del siglo XIX.

En la década

de 1870 la ciudad se transformó, pues fue construido su hermoso Palacio Municipal, su plaza de armas y dos alegres fuentes que le dan armonía. Fundación de Ciudades en México | 223


Zacatlán de las Manzanas / Puebla

Mi tierra es campanario de luz, donde flamea La verdad y la dicha, el amor y la idea, Las metas que nos llevan a rutas del ideal. Por ellas va mi tierra con fe noble y entera Pues a su dulce virgen de la Asunción venera La que es de mi manzana, la reina celestial.

Peregrino, si quieres, te invito yo a mi tierra: Sentirás la grandeza de mi adorada sierra, Probarás mi manzana, comerás de mi pan. ¿Quieres un paraíso?....yo tengo uno divino: Yo te daré mi sidra, mis ciruelas, mi vino….. Porque no hay otra tierra como mi Zacatlán. •

Reloj Floral Musical en la Plaza Central de Zacatlán de las Manzanas.

Bibliografía CABRERA Oropeza, Jenaro, Zacatlán, el imperio de Pomona. Edición patrocinada por el H. Ayuntamiento de Zacatlán, 1999-2002. Edit. Segura. Puebla, Pue. 1999. CANDANEDO, Baudelio, Zacatlán, ensayo histórico. Ediciones del Centro de Estudios Históricos de Puebla. 15 de Julio de 1979. Puebla ,Pue. FERNÁNDEZ de Echeverría y Veytia, José Mariano, Historia antígua de México. Editorial del Valle de México. México,D.F. Junio del 2000. GALINDO Trejo, Jesús, Zacatlán entre manzanas y tradición. Artículo en la revista México Desconocido No. 201 de noviembre de 1993. GALINDO y Galindo, Miguel, La gran década nacional, 1857-1867. Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana y Gobierno del Estado de Puebla. 1987. GARCÍA Martínez, Bernardo, Los pueblos de la Sierra, el poder y el espacio entre los indios del norte de Puebla, hasta 1700. El Colegio de México. Primera reimpresión. 2005. México, D.F. EL CABALLERO SENTIMENTAL. Poema en décimas a todos los estados de la República Mexicana titulado “La provincia mexicana”, mecanografía inédita. Años 50 del siglo XX. MARTÍNEZ del Sobral y Campa, Margarita, Los conventos franciscanos de Puebla y el número de Oro. Editado y publicado por el Gobierno del Estado de Puebla. Años 80 del siglo XX. PAUL DE Andrade, Vicente, Zacatlán de las Manzanas, estudio histórico. Sociedad mexicana de Geografía y Estadística. México. 1910. TORQUEMADA, Fray Juan de, Monarquía Indiana. Volumen I. Instituto de Investigaciones históricas. UNAM. México, 1975. 224 | Fundación de Ciudades en México


Fundación

Ciudades de

en México

Los Cronistas

Miguel A. García Orgaz / Apan, Hidalgo n Cronista de Apan desde 1999. Fue corresponsal para diversas agencias informativas y creador de revistas de difusión turística y cultural como Zacatlán ayer y hoy (2000) y Apan ayer y hoy (2006). Funcionario público en dos ocasiones, ocupó las carteras de Turismo y Comunicación Social en su natal Apan. Ha participado en la Televisión Estatal y TV Azteca, con reportajes sobre la charrería, el maguey, arte religioso, etc. Es autor, entre otros textos, del ensayo José Francisco Osorno, El tigre de los llanos.

José Manuel Alcocer Bernés / Campeche, Campeche n Historiador mexicano oriundo de San Francisco de Campeche (1952). Realizó sus estudios profesionales en la UNAM en la licenciatura en Historia, obteniendo Mención Honorífica. Posteriormente estudió en la Universidad Autónoma de Campeche la especialidad en la Enseñanza de la Historia y una maestría en Educación Superior en el área de acentuación en Historia. Tiene un doctorado en Historia por la UNAM. Desde 1994 ocupa el cargo de Cronista de la Ciudad en el Ayuntamiento de Campeche.

Fernando Martí / Cancún, Quintana Roo n Originario de la Ciudad de México, se estableció en Cancún en 1990, y en 1992 fue designado Cronista de la Ciudad. Durante las últimas dos décadas ha combinado sus actividades como cronista con el ejercicio profesional del periodismo, a través de diversos medios de comunicación. Es autor, entre otros libros, de Cancún, fantasía de banqueros (1985), Cancún, el paraíso inventado (1993) y 60 horas con Wilma (2006). En 2003 promovió la creación del Foro Nacional de Turismo y Medios de Comunicación (desde 2006, Foro Nacional de Turismo), un esfuerzo por consolidar a nivel nacional la imagen del turismo.

Tomás Arnábar Gunam / Champotón, Campeche n Originario de Champotón, Campeche (1944). Desde 1961 ha sido colaborador literario y de investigación histórica en diversas publicaciones. En 1988 fue nombrado cronista vitalicio de la ciudad de Champotón. Fue catedrático, presidente municipal de Champotón (1974-1976), director-fundador de la Casa de la Cultura y socio activo de la Academia de Historia de la Sociedad de Geografía y Estadística (2011). Ha recibido numerosos reconocimientos, y es autor de libros como ¡Toma tu Champotón! Picardía Porteña (1997), La Evangelización franciscana en Campeche (2001) y Champotón: biografía de un pueblo (2008). Fundación de Ciudades en México | 225


semblanzas / Cronistas

Fernán Pavía Farrera / Chiapas y Guatemala n Originario de Tuxtla Gutiérrez (1920), es Médico Cirujano por la Escuela de Medicina de la UNAM. Fue médico residente en hospitales de Tuxtla Gutiérrez durante 30 años. Primer citólogo de la Campaña Nacional Contra el Cáncer, SSA (19491953). Desde 1985 ha publicado 49 libros históricos, científicos y literarios. Ha recibido innumerables distinciones, entre ellas la de Miembro Honorario del Colegio Estatal y Colegio Nacional de Cirugía; pergamino Bernal Díaz del Castillo, Asociación Estatal de Cronistas de Chiapas y el pergamino Fernando Castañón Gamboa, Sociedad de Geografía de Chiapas.

Martha Ortega Cantabrana / Chiconcuac, Estado de México n Nació en Chiconcuac, México en 1943. Es descendiente de don Basilio Cantabrana, liberal juarista, fundador de Chiconcuac (octubre 17, 1868) . En 1970 se integra como catedrática de Historia Universal y de México a la Escuela Preparatoria No. 7 Ezequiel A. Chávez, institución en la que permaneció 36 años. De 1972 a 74 forma parte de la planta de profesores de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM. En 1977 recibe su nombramiento de cronista municipal de Chiconcuac, convirtiéndose en la primera mujer cronista del país.

Rubén Beltrán Acosta / Chihuahua, Chihuahua n Cronista de la ciudad de Chihuahua y director del Archivo Histórico Municipal; ex presidente de la Sociedad Chihuahuense de Estudios Históricos y de la Coordinación de Vocalías de la ANACCIM. Entre sus libros están La liga de comunidades agrarias del estado de Chihuahua; El movimiento sindical del magisterio; La conjura insurgente en la villa de Chihuahua y Chihuahua en la excelencia del poema. Es autor de monumentos escultóricos, trofeos y medallas conmemorativas. Su nombre está escrito en la Rotonda de los Maestros Ilustres de Chihuahua.

Carolina Infante Pacheco / Ciudad Madero, Tamaulipas n Es licenciada en Ciencias de la Comunicación y en Psicopedagogía, y tiene una maestría en Ciencias Administrativas. Fue nombrada Cronista de Ciudad Madero, Tamaulipas en 2002 (primera mujer cronista de Tamaulipas). En 2010 fue nombrada Cronista Vitalicia. Es catedrática en el IEST (Universidad Anáhuac) y en el Instituto de Gastronomía CUALTI de Tampico. Fue acreedora del Premio PACMYC 2005 en Tamaulipas, la Presea Cantabrana como mejor cronista de México (2012) y la certificación como MMS en Turismo en Reuniones, Congresos y Convenciones (2013).

Velio Vivas Valdés / Cozumel, Quintana Roo n Maestro de historia por la Normal Superior de Yucatán, es Cronista de Cozumel desde 1978. Miembro fundador de la Asociación Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas, la cual presidió en el periodo 1998-1999. Autor de numerosos artículos periodísticos sobre la historia y la cultura regional. Ha publicado también los libros Isla de Cozumel, Monografía Turística, en seis idiomas; Forjadores. Semblanzas de cozumeleños distinguidos; Gonzalo Guerrero, apuntes para una biografía; Huracán Wilma. Su azote sobre Cozumel y Travesías por la historia de Cozumel. 226 | Fundación de Ciudades en México


Valentín López González Aranda / Cuernavaca, Morelos n Originario de Cuernavaca, Morelos, Valentín López González Aranda es licenciado en Administración de Empresas por la UAEM, maestro en Administración del ITESM y diplomado en Historia de México y Morelos. Desde 2008 es colaborador del periódico Diario de Morelos, en la columna colectiva “Ayer y hoy Morelos” y “La tinta del cronista”. Actualmente es integrante del Seminario de Cultura Mexicana, del Grupo Identidad Morelos y de la Asociación Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas, y fundador del Consejo de Cronistas de Cuernavaca.

Raúl Roberto Reyes-Ramírez / Huamantla, Tlaxcala n Nació en Huamantla en 1975. Es licenciado en Negocios Internacionales por la Universidad Autónoma de Tlaxcala, con estudios en la Montpellier Business School, Grande École en Francia. Ingresó a la administración pública en 2003, como coordinador de Crónica y Estadística Municipal; fue jefe del departamento de Educación y coordinador de Relaciones Públicas y Medios en el gobierno municipal de Huamantla. Fue cronista municipal de Huamantla (2003-2009), socio fundador y secretario del Consejo de Cronistas de Tlaxcala (desde 2008) y Cronista Vitalicio por la Asociación Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas.

Fidel Villanueva Madrid / Isla Mujeres, Quintana Roo n Nació en Chetumal, Quintana Roo y es vecino de Isla Mujeres desde hace 36 años. En 1994 fue nombrado Cronista Vitalicio y desde 1997 es miembro de la Asociación de Cronistas de México. Fue presidente municipal de la isla (1996-99) y actualmente es síndico municipal (2013-16). Entre sus libros están Isla Mujeres a través del tiempo y Cerca de un Manantial. Posee un acervo documental al servicio de la comunidad integrado por una biblioteca con más de 3 mil libros y revistas, fototeca, mapoteca, hemeroteca y más de 300 testimonios orales de isleños y quintanarroenses ya desaparecidos.

Miguel F. Vera Lima / Izamal, Yucatán n Médico (UDY, 1980). Nació en Izamal, Yucatán en 1954. Cronista de la ciudad de Izamal desde abril de 1977. Socio fundador de la Asociación Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas, A.C. en Mérida, Yucatán en 1977. Articulista del Diario de Yucatán desde 1976. Es autor de los siguientes libros: Izamal. Ciudad de las tres Culturas (1989); Ricardo López Méndez. El Vate (1990); Leyendas Izamaleñas (1990); Renán Irigoyen Rosado. Cronista Vitalicio de Mérida (1995); Poemas a Izamal (1995); Otras leyendas de Izamal (2002) y Juan Pablo II en Izamal (2002).

Sara Montes Romero / Pachuca de Soto, Hidalgo n Nació en Pachuca de Soto, Hidalgo. Es licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Fue catedrática universitaria, y desde 1990 dirige la Biblioteca del Poder Judicial. En 2005 fue designada Cronista Vitalicia de Pachuca. Fue tesorera y es miembro activo de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados del Estado de Hidalgo y vicepresidenta del Consejo Hidalguense de la Crónica. Actualmente participa en la Revista Sociedad y Justicia; en el MUVIPA, Museo Virtual de Pachuca y escribe en el diario local El Sol de Hidalgo. Fundación de Ciudades en México | 227


semblanzas / Cronistas

Leonardo Zaleta Juárez / Poza Rica, Veracruz n Originario de Poza Rica, es licenciado en derecho (UNAM, 1971). Fue coordinador de Servicios Sociales y Culturales de Pemex (1995-1998). Ha escrito 25 libros, 10 de ellos dedicados a Poza Rica. Fue nombrado Cronista en 2001 y en 2011 presidente de Cronistas de Veracruz. Colaboró y dirigió la revista Solidaridad. Es vocal de la Asociación Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas. Sus libros Tajín: misterio y belleza (con más de 130 mil ejemplares vendidos) y La danza de los voladores, fueron traducidos al inglés y al alemán en 1999.

Rutila Mejía Gutiérrez / Raudales Malpaso, Chiapas n Originaria de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Es licenciada en Ciencias Biológicas por la Universidad Autónoma de Tlaxcala (1975). Fue directora del jardín de niños “Presa Raudales” Malpaso (1962-1964), maestra de educación primaria (1964-1990), catedrática de Biología, Química y Física (1974-1995) y subdirectora de la Escuela Secundaria del Estado en Tuxtla Gutiérrez (1995-2000). Entre sus libros están Tuxtla y sus flores (2007), Crónicas tuxtlecas (2013) y Las huellas de Jesús (2014). Es socia de la Asociación Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas y del Ateneo de Ciencias y Artes de Chiapas.

Alejandro Contla Carmona / Texcoco, Estado de México n Nació en Apan, Hidalgo, en 1945. Estudió Pedagogía y en 1972 lo comisionan a la Secundaria Ignacio Ramírez de Texcoco. Se inicia en la crónica en el periódico La Voz de Texcoco, con su columna “Texcoco en la historia y la leyenda”. Publica su primer libro en 1977, Historia y leyenda de las calles de Texcoco. Fue fundador de la Sociedad de Estudios Históricos de Texcoco (1978) y de la Academia de Historia de Texcoco (1985). Es el único cronista fundador que ha participado en los 37 congresos nacionales de la ANACCIM (1977 a 2014).

Sofía Mireles Gavito / Tonalá, Chiapas n Originaria de la Ciudad de México (1954), estudió Filosofía en la ENEP Acatlán de la UNAM. Hizo posgrado en Filosofía del Arte y Filosofía de la Ciencia en la Universidad Complutense de Madrid, España (1983). Impartió clases de filosofía, psicología y antropología (1980 al 2006). Fue fundadora de la Casa de la Cultura de Tonalá (1983) y directora de la misma hasta 1990. Ha hecho periodismo cultural y publicado, entre otros libros, Tonalá, su historia y sus costumbres, La batalla de la Raya de Tonalá 1813 y Los evangelizadores de Chiapas y el Soconusco.

Marco A. Orozco Zuarth / Tuxtla Gutiérrez, Chiapas n Considerado como el cronista mayor de Chiapas, es promotor cultural, historiador, investigador, cronista, poeta, catedrático, editor y ex funcionario público. Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública (UNAM) y maestro en Administración Pública (UNAM), ocupó varios puestos públicos. Ha publicado innumerables obras históricas, entre ellas, Síntesis de Chiapas, el libro sobre Chiapas más conocido a nivel mundial; Chiapas: Independencia y Federación y fue coordinador de la obra Tuxtla Gutiérrez y su fiesta de San Marcos, que tuvo dos ediciones en dos años, y reúne los trabajos de 14 escritores. 228 | Fundación de Ciudades en México


Carlos A. Cosgaya Medina / Valladolid, Yucatán n Egresado de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Yucatán. Cursó la maestría en Arquitectura, Historia y Conservación del Patrimonio y dos diplomados en la Universidad de Nebrija, España, y en la Universidad Anáhuac. Fue director de Desarrollo Urbano de Valladolid, director de Planeación Urbana del IMPLAN Cancún, miembro fundador del Comité de Patrimonio Cultural del municipio Benito Juárez, Quintana Roo, y catedrático de varias universidades en materia de Turismo Cultural e Historia del Arte. Es Cronista de Valladolid desde 2010 y miembro de la Asociación Nacional de Cronistas.

Oliverio Sarmiento Pacheco / Valparaíso, Zacatecas n Nacido en San Mateo, Valparaíso, Zacatecas, es doctor en Historia por la Universidad Autónoma de Zacatecas. Desde 1995 es docente de la misma universidad, y hacia finales de 2010 fue nombrado Cronista Vitalicio del municipio de Valparaíso, Zacatecas. Ha publicado varios trabajos relacionados con la estructura de la propiedad en la historia de su municipio. Entre ellos destacan San Mateo, Valparaíso: valle estancia y hacienda; El centavo que le ganó a un peso o el fin de la hacienda y Las haciendas de entre reales de minas.

Jorge Eduardo Coello Avendaño / Venustiano Carranza, Chiapas n Como servidor público desde 1991 y promotor cultural, ha dedicado su vida a difundir la historia y las tradiciones de su tierra natal. Es miembro de la Asociación de Cronistas del estado de Chiapas, de la Asociación de Cronistas de Ciudades Mexicanas y Cronista Vitalicio de Venustiano Carranza, Chiapas. Actualmente es director de Educación del municipio. Ha publicado, en colaboración con el maestro Carlos Albores, la biografía de Manuel Vleeschower Borraz, y con José Otilio Avendaño Constantino, la novela Para qué recordar.

Manuel González Ramírez / Villanueva, Zacatecas n Nació en Villanueva, Zacatecas. En 1966 realizó estudios de licenciatura y maestría en Historia en la Universidad Autónoma de Zacatecas. Fue director del Archivo Histórico del estado de Zacatecas. En la actualidad desempeña los cargos de Cronista de Villanueva y Zacatecas. Dirige la Crónica del Estado de Zacatecas. Es presidente de la Asociación de Cronistas del estado de Zacatecas y de la Asociación Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas.

Felipe Guzmán Hernández / Zacatlán de las Manzanas, Puebla n Nació en México, D.F. en 1946, pero desde 1947 radica en Zacatlán, Puebla. Cursó la licenciatura en Artes Plásticas en la Escuela Normal Superior de México y realizó estudios de Tecnología Educativa en Puebla. Hizo estudios de maestría en Ciencias de la Educación en la Universidad Anglohispanomexicana. Actualmente es catedrático de Historia de la Educación en la escuela normal oficial Lic. Benito Juárez de Zacatlán, donde lleva 44 años como docente. Los últimos cinco años los ha dedicado a la investigación de hechos históricos regionales desconocidos. Fundación de Ciudades en México | 229


Fundación

Ciudades de

en México Esta primera edición del Tomo I de Fundación de Ciudades en México se terminó de imprimir el 25 de julio de 2015 en los talleres de Operadora Regiosur, SA de CV, Av. Andrés Quintana Roo, SM 98 Mza. 66, Lote 2-02 y 2-03, Benito Juárez, Cancún, Quintana Roo, CP 77537 Se tiraron 2000 ejemplares.

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Fundación de ciudades en México Tomo 1  

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