Skip to main content

L'Officiel Argentina May 2021

Page 1

MAYO 2021

LOLI MOLINA TAMARA TENENBAUM por Germán Romani

BELEN CHAVANNE AIXA CAMPOS DOLORES FONZI PILAR GAMBOA CANDE PELLIZA

TAMU

MCPHERSON Las razones del abrazo

Nº 30 $390 INTERIOR $20

SISTERHOOD


L’EDITO Las razones del abrazo En el año 2018 la RAE incorporó el término sororidad. La definición habla de amistad, afecto y solidaridad entre las mujeres, especialmente en la lucha por su empoderamiento. La hermandad con perspectiva de género. En esa frecuencia, el abrazo es la acción simbólica de unión de partes en búsqueda de un latir acompasado. La académica mexicana Marcela Lagarde define a la sororidad, cuya versión en inglés es sisterhood, como: “Una forma cómplice de actuar entre mujeres para que nos aliemos, trabajemos juntas, empujemos las agendas y los movimientos”. El “es con todas” implica reconocer diferencias pero ser conscientes de que lo más importante son las similitudes. Un fascinante puzzle que a partir de piezas sueltas diseña nuevas perspectivas. Hermanas por elección, amigas, cómplices, compañeras, aliadas, espejos para mirar y mirarnos buceando en las turbulencias de los tiempos. En la edición del mes de mayo de L’Officiel Argentina recorremos vínculos, recopilamos fragmentos en primera persona y nos emocionamos. ANA TORREJON 14


MUESTRA

EN LA VEREDA del sol Ansel Adams dijo alguna vez que en cada imagen siempre hay dos personas: el fotógrafo y el espectador. En el caso de las fotos de Vivian Maier, la experiencia que plantea el gran artista estadounidense está signada por el encantamiento de un hallazgo. Nadie recordaría a Vivian Maier de no ser por el historiador John Maloof, que en 2007 compró en una casa de remates un archivo fotográfico, como parte de una indagación en curso sobre el noroeste de Chicago. Si bien las imágenes que contenía no respondían exactamente a lo que estaba buscando, le despertaron el suficiente interés como para revelar varios negativos y compartirlos en Internet. Al ver la admiración que despertaban –y alertado por un crítico especializado– comenzó una búsqueda que lo llevó a identificar a la autora y a enterarse casi simultáneamente de que había muerto unos pocos días antes. Vivian Maier (1926–2009) nació en Nueva York y pasó gran parte de su juventud en Francia. Durante 40 años trabajó como niñera, principalmente en Chicago. En el transcurso de cinco décadas tomó fotografías de manera incesante –la mayoría de escenas de la calle y en blanco y negro– sin mostrárselas a nadie. Maloof reconstruyó su archivo: entre impresiones, negativos y rollos de película sin revelar cuenta con más de 150 000 piezas; un volumen absolutamente desproporcionado para su época, más tratándose de alguien que no se dedicaba de forma profesional a la fotografía.

La nueva exhibición itinerante, Vivian Maier: The Color Work, es una selección del último período, cuando la fotógrafa reemplazó su Rolleiflex por una cámara de 35 milímetros con la que produjo aproximadamente 40 000 diapositivas Ektachrome, un tipo de película color que Kodak lanzó en los años 40. Este cuerpo de obra dio lugar a un catálogo bajo el mismo nombre que reúne unas 150 imágenes recopiladas por Colin Westerbeck, excurador de fotografía en el Instituto de Arte de Chicago, y la Galería Howard Greenberg. En el prólogo, Joel Meyerowitz, un maestro de la fotografía en color, describe así sus primeras impresiones: “Había tiernos retratos y exquisitos momentos de acción congelada; también paisajes urbanos y niños jugando; había pequeños detalles y gestos bellamente capturados y enmarcados, así como fotografías de los viejos, los pobres y las almas perdidas de Chicago y Nueva York. Sobre todo, había una inteligencia feroz que se abría paso a lo largo del trabajo a color”. No importa cuánto hemos ido conociendo de la fotógrafa en estos años, la información no logró acallar el misterio que la rodea. Cada nueva oportunidad de vernos frente a frente con sus fotografías nos encontrará intentando responder a las preguntas originales ¿Quién fue en verdad esta mujer? ¿Por qué no le mostró a nadie su trabajo? ¿Cómo hubiese vivido la fama repentina? n Vivian Maier: The Color Work se exhibe en FOLA® Fototeca Latinoamericana.

Por ANDREA LAZARO 16

Foto: Archivo Vivian Maier – Cortesía de Maloof Collection y Howard Greenberg Gallery, Nueva York.

The Color Work reúne imágenes tomadas por Vivian Maier, la fotógrafa amateur que prefería el blanco y negro, y que nunca supo de la trascendencia de su obra.


Música al

CORAZON En el cine la conocemos por su nombre, Sasha Spielberg, Spielberg, hija del reconocido director. Bajo el pseudónimo de Buzzy Lee, esta californiana sacó su primer disco íntimo, Spoiled Love, Love, de la mano de Nicolas Jaar. Un encuentro a distancia con una cantante brillante brillante.. Es una noche fría y me conecto a Zoom para entablar un encuentro entre París y Los Angeles. Entonces Sasha Spielberg aparece en la pantalla. La sonrisa le ilumina el rostro sin maquillar, enmarcado por el cabello, castaño y ondulado. Detrás, las ventanas dejan entrever el sol y de pronto su cálida bienvenida reduce como de inmediato la distancia que nos separa. “En 2020 pasé por momentos muy difíciles: la ruptura de una relación y la muerte de mi abuelo”, dice para romper el hielo y sigue: “Pero también pude tomarme tiempo para cocinar, para leer, para ver muchas películas que nunca había visto, para caminar, meditar, pintar con acuarelas... Entendí que la soledad no me molestaba. Fue una lección muy importante”. Y no fue la única. El año pasado además Sasha celebró su cumpleaños número 30, un día que pasó “principalmente respondiendo los mensajes”, explica, pero que marcó el comienzo de otra década esperanzadora. Ya conocida en el cine tras haber participado en algunas de las películas de su padre, esta joven estadounidense también hizo música con su hermano Theo (en el dúo indie-folk Wardell) y con su amigo Nicolas Jaar (en su proyecto Just Friends). Pero hay más. A finales de enero lanzó su primer álbum en solitario bajo el nombre Buzzy Lee. “Spielberg ya estaba tomado”, asegura y ríe. Después cuenta que originalmente había considerado lanzar un EP de forma anónima, pero que se dio cuenta de que era imposible si pensaba hacer conciertos con la cara descubierta. “Solo quiero que la gente descubra mi música sin preconceptos, antes de leer este apellido del que a veces prefiero huir”. No es difícil de comprender este deseo de armar un camino propio y hacerse de un nombre dentro de una familia así de prestigiosa. De sus padres, el cineasta Steven Spielberg y la actriz Kate Capshaw, Sasha heredó la pasión por la música. Por el lado paterno, The Beatles y mucha música de películas; por el materno, artistas como Lucinda Williams, Ani DiFranco y todos aquellos que en los años 90 se presentaban en el festival 24

Lilith Fair. “Por mi parte, a los 12, después de una fase pop, comencé a tocar la guitarra. En ese momento me enamoré de Led Zeppelin y del rock “. Alejado de sus obsesiones de la adolescencia, el álbum Spoiled Love tiene tonos de una belleza vertiginosa, relajante, minimalista e íntima. Trae a la memoria los arreglos de Lykke Li, la voz de Zooey Deschanel en la banda She & Him y la claridad de Joni Mitchell. Detrás de su sintetizador, ella compone sus canciones en un tono directo. “Me gustan los primeros borradores. Mis letras están hechas de frases sencillas, muy similares a los textos que escribo en mi diario. Creo que cuanto más ásperas y claras son las palabras, más resuenan y expresan el fondo de mis pensamientos”. Todas las canciones fueron creadas junto con el artista Nicolas Jaar, un amigo cercano con quien Sasha, o mejor dicho Buzzy, trabajó por años. Se conocieron durante su primer año en la Universidad de Brown. Tenían 18 años y se conectaron porque ambos eran fanáticos del grupo inglés Portishead. En Spoiled Love consiguen sonidos delicados, donde la protagonista es la voz de Sasha en dos pistas superpuestas, al estilo de John Lennon. “Nico aporta mucho. Sabe cómo hacer que una canción respire con pequeñas pinceladas. Es capaz de convertirse en guía, en animador cuando lo necesito, en mi entrenador. En resumen, ¡es increíble!”, cuenta pantalla de por medio. Si bien la música es su forma de expresión favorita, Sasha también entiende la moda como un canal para afirmar su personalidad. “Lo que visto dice mucho de mí, especialmente cuando me presento en vivo. Son muchos los estilos que me inspiran, como los años 40 o el look western. Hubo momentos en los que solo me vestía con la ropa de mis novios y me encantaba esa sensación. Admiro la apariencia sobre el escenario de muchos artistas masculinos: David Bowie, Prince... Sus mezclas entre lo masculino y lo femenino me fascinan”. Lo mismo podría decirse de su disco, que con un esplendor nunca ostentoso cautiva de principio a fin. n

Traducción: Dolores Caviglia.

Por NOEMIE LECOQ


L’NEWS

25


ENTRE

líneas

Vanessa Rosales acaba de sacar su segundo libro, Mujer incómoda. incómoda. Textuales sobre el proceso creativo de esta escritora y crítica cultural con gran trayectoria en el campo de la moda. Por CELESTE NASIMBERA

Si espiamos la intimidad que nos habilita Instagram podemos observar en la cuenta @vanessarosales fragmentos de su biblioteca, imágenes de mujeres icónicas –la mayoría en blanco y negro– acumuladas en las paredes, hasta incluso localizar una antigua máquina de escribir. No solo se trata de una mujer que escribe, sino que es de aquellas que utilizan la lectura para encontrar reflexión y estilo. Formada en Ciencias Sociales con especializaciones en la Universidad Di Tella (Argentina) como en la Parsons School of Design (Estados Unidos), la colombiana Vanessa Rosales ha realizado colaboraciones en publicaciones destacadas tales como Vogue, BoF y Vestoj. Esta escritora y crítica cultural es además columnista de El Espectador y creadora de la serie de podcast Mujer vestida. A través de la pantalla conectamos Buenos Aires con Bogotá para conversar en las semanas previas al lanzamiento de su nuevo libro. ¿Cuál es tu definición del periodismo de moda? Estuve recuperando algunos de los motivos fundacionales por los cuales hice periodismo de moda; es un campo que está entre la

L’OFFICIEL:

VANESSA ROSALES:

crítica cultural, la teoría de la moda y la historia de las mujeres. Creo que ahora ya me distancié un poco de ese lugar que intersecciona a la cultura, a la teoría de la moda y a la historia de las mujeres en clave feminista. También me gustó tener la oportunidad de realizar una pasantía en La Nación y ver mi nombre en un medio impreso, tenía esa ilusión. A la distancia ¿cuál fue la experiencia del primer libro? En ese momento yo estaba más dedicada a la escritura en medios y mi intención era convertirme en una ensayista como muchas de mis referentes. Pero fue lo que resultó en ese momento. Por eso el segundo libro es muy distinto. Llevó muchos años. L’O:

VG:

¿Cómo fue escribir Mujer incómoda? Ha sido una gran lección alrededor de la temporalidad de la escritura, de cómo contrasta con esas dinámicas mediáticas de las cuales fui parte. Empecé con cuadernillos, yo escribo a mano. Además, venía leyendo ensayos personales y observando cómo distintas mujeres estaban utilizando ese género. Empezar con mi experiencia personal para volver sobre temas que siempre me han preocupado. Me volqué al estudio de lo construido como femenino y encontré un lema alrededor de la incomodidad: ser una mujer incómoda, estar incómoda, todo lo relativo a la libertad, empecé a escribir reaccionando. Este segundo libro es también una articulación de mí híbrido: me formé en Ciencias Sociales con mucha inquietud, me formé en un periodismo vieja guardia y luego tengo la posibilidad de ejercer el periodismo de moda en Colombia y en un campo consolidado hace treinta años como son las fashion studies. Realmente siento que va a ser mi primer libro. n

L’O: VG:

Mujer incómoda está en formato físico y digital (Lumen, Random House).

34


L’AUTEUR

35


VIVIR la experiencia Jazmín Digital Point es una nueva propuesta que reúne la experiencia física, la digital y la de redes sociales. “La idea de la Tienda Digital surgió hace dos años. Empezamos a transitar el camino para emprender el proyecto cuando la cuarentena y el incremento que notamos de demanda por parte de nuestras clientas nos impulsó a materializarlo”, explica María Waissman, coordinadora general de imagen de la compañía. En la nueva propuesta conviven distintos formatos. En la tienda física de Palermo está el perchero con la colección y personal shoppers asesoran sobre las características de las prendas y cómo combinarlas. También hay una pantalla táctil donde se puede realizar la compra online, que luego llegará a domicilio. El sitio web, por su parte, cuenta con distintos servicios: se puede hacer una cita por videollamada para recibir asesoramiento personalizado. “Una clienta se quería comprar un pantalón, pero dudaba si le iba a quedar muy largo. Hizo una cita online y una de las personal shoppers que tenía una figura similar se lo probó y no fue necesario ir hasta el local, lo resolvió en una consulta virtual de diez minutos”. Este nuevo espacio permite agilizar el servicio y contestar las dudas de las clientas al instante, pero también cuenta con otros beneficios. Gracias a la asistencia en vivo de Peggy, el personaje robótico que lleva adelante la plataforma web, se puede conocer todo el universo de la marca. Una nueva opción aparece en el menú: “Regala Jazmín”, con asistencia para comprar regalos que luego se envían a la persona agasajada en una caja con mensaje. “Contamos con gente con mucha visión de futuro. Estamos siempre mirando para adelante: cómo mejorar los procesos, el abastecimiento, la tecnología y la calidad de nuestras prendas –señala María–. Si bien la pandemia aceleró el crecimiento de la compra online, teníamos un e-commerce muy robustecido y este proyecto ya estaba encaminado. El nuevo contexto nos mostró que estábamos yendo por buen camino”. n jazminchebar.com.ar

Por FEDERICO FERRARI SANCHEZ 36

Fotos: derechos reservados.

Jazmín Chebar lanza un nuevo concepto para la marca: más servicios en diferentes formatos. formatos. ¿De qué se trata?


L’INNOVATION

37


Paula

Mariángeles AGUIRRE Son hermanas, viven a 11 955 kilómetros de distancia y juntas crearon una marca de ropa con desechos desechos,, remanentes e influencias punk. Se consigue tanto en Córdoba como en Berlín. Por FEDERICO FERRARI SANCHEZ

Therapy Recycle & Exorcise es una firma de suprareciclaje textil que llevan adelante dos hermanas cordobesas: Mariángeles Aguirre, que vive en Berlín, y Paula Aguirre, en Córdoba capital. Crean piezas únicas a partir de prendas de segunda mano y remanentes de fábrica. Sus influencias provienen de contraculturas urbanas y estilos de vida no convencionales. “Nos inspiran los accesorios del fetichismo, como arneses y cadenas, y las técnicas y colores de ese universo”, dicen. Su modelo de trabajo se alinea también con el movimiento punk en cuanto a “salirse del sistema y generar uno propio. Eso es lo que hacemos: cuestionamos lo establecido y creamos todo nosotras mismas”, agregan. La marca nació en 2012, ocho años después de que Mariángeles se mudase a Berlín. “Tuve una crisis de identidad y empecé a preguntarme para qué me había ido. Me dio ganas de agarrar una ti50

jera, una máquina de coser y unos trapos. Fue una terapia creativa”. Comenzó a vender sus creaciones en mercados de segunda mano y al año le propuso a su hermana unirse al proyecto abriendo una sede en Córdoba. “Nos planteamos no tratarla como si fuera una marca de feria americana, sino como una de moda: íbamos a tener etiquetas, campañas y buenas fotos”. En 2016 y 2017 fueron convocadas para participar en la Berlin Alternative Fashion Week. “Nos dio ritmo para poder hacer dos colecciones al año”, cuenta Paula. A eso le siguió el llamado de la Helsinki Fashion Week en 2019. “Fue genial porque es una plataforma que no solo destaca lo alternativo sino también lo sustentable”. Las colecciones no son temporales, sino temáticas. En su premisa de “cuestionar lo establecido”, entran desde el sistema de producción y consumo de indumentaria hasta la heteronor-


L’INSPIRATION

51


Los

de

nuevos días

KENZO

Felipe Oliveira Baptista, director artístico, artístico, volvió a las raíces de la marca con líneas arquitectónicas y piezas inclusivas inclusivas,, que juegan con libertad en estampados vibrantes. Se cuenta que, a principios de los años 60, cuando Kenzo Takada abandonó su Japón natal y llegó a París tras seis meses de viaje, lo primero que hizo fue bailar toda la noche. Era un momento de posibilidades infinitas para el joven diseñador. Aunque no hablaba francés, manejaba un lenguaje aún más universal: el del color. Así, combinó su sensibilidad poética con el rigor de los cortes occidentales, articulando el dialecto y el vocabulario de las flores. Fue un periodo de esplendor. Hoy, los tiempos son más pragmáticos, y la llegada del diseñador portugués Felipe Oliveira Baptista (45) ha sido muy valorada. Designado director artístico de la colección de hom-

bre y mujer de Kenzo por LVMH en 2019, se lo considera uno de los diseñadores que siempre marca tendencia. Su primera colección, inspirada en viajes, demostró su maestría en la morfología de las prendas –el lado técnico del diseño que tanto ama–, mientras que su lado easy to wear y alegre se transmitió en los estampados. La casa de moda trajo de vuelta los archivos de Kenzo, conservados por el coleccionista Olivier Châtenet, y Baptista es quien explora y revive la herencia de la marca, centrándose particularmente en el legado de los 70. Armó su segunda colección, presentada en septiembre, durante el primer confina

Por LAURE AMBROISE Fotos NOEL MANALILI Estilismo KENZIA BENGEL DE VAULX 58


L’DESIGNER

59


ROCCO

& roll

En cuatro años grabó tres discos discos.. El primero cuando todavía estaba en el colegio. colegio. Su fórmula: vocación clara, escuchar sus sueños y hacer que se cumplan.

Cantaba y tocaba la guitarra mientras un reflector colorado iluminaba su traje de flores rojas y azules. Se movía frenético de un lado al otro, como si las piernas estuvieran cargadas de su propia música. Era fin de marzo y la primera vez que se presentaba en la ciudad de Buenos Aires desde la llegada de la pandemia. Estaba sobre el escenario de la sala Pablo Picasso del centro cultural Paseo La Plaza en el lanzamiento de El Gaviota, el tercer disco en su meteórica carrera. Rocco Posca tiene 21 años y a los seis se encontró por primera vez con una guitarra. “Mi vecina tenía padres músicos y un día vi en el piso una Fender Stratocaster roja conectada a un amplificador; me acerqué despacito, la toqué y flasheé ”. De ahí en más comenzó a tomar clases y a los diez años ya formaba bandas de rock. “Se armaban y desarmaban continuamente. Siempre había alguno que no quería seguir. Hasta que dije ´basta´ y me mandé solo”. A los catorce tuvo su primer show en una muestra de arte y a los dieciséis formó un dúo con otro músico y empezaron a tocar en el under. “Eramos menores y tenía que acompañarme mi madre. Le poníamos todo: éramos dos, pero soñábamos como si fuéramos ocho”. Su primer disco llegó a los diecisiete: Niños del Universo, de la mano de Sony Music. “Había repartido mis temas por varias discográficas. Un día estaba en el colegio, me llaman de Sony y me dicen que les encantaron. Ese contrato lo tuvieron que firmar mi mamá y mi papá”, cuenta. En 2018, salió Fervor, su segundo álbum, que grabó con Gordon Raphael, productor estadounidense de músicos y bandas como The Strokes y Regina Spektor. “Me puso ‘me gusta’ en una foto en Facebook. Vi que era músico y me encantó, pero no sabía quién era. Le hablé y le propuse que hiciéramos algo juntos y me dijo que sí. Después me puse a investigar sobre él y no lo podía creer”. El nombre del material

66

surgió a partir de la etimología de la palabra, que proviene de los términos fe y hervor. “Había algo de ese fuego interno. ‘Espinas’, que fue el corte del disco, lo empecé a componer una mañana, cuando iba al estudio a grabar, y lo terminé a la noche mientras me bañaba. Fue algo que emergió, que apareció”. El Gaviota salió a la luz en marzo, pero comenzó a producirlo en octubre de 2019. “Fui muy meticuloso: pensamos muy bien cómo queríamos sonar”. Se animó a mezclar el sonido del rock con flamenco, rap, pop y tecno. “Yo tenía muchas canciones que venía componiendo, pero había algo que no me terminaba de causar ese fervor que necesito para hacer las cosas. Entonces cambié el ángulo: puse en loop una base de hip hop y empecé a tocar los temas sobre eso; después hice lo mismo con otros. Me gustó mucho más porque me divertía”. Define su nuevo material como “íntimo”. “Me deja vulnerable en un montón de aspectos. Los temas nacieron de cosas que me estaban pasando”. La canción “Vos y yo” es un ejemplo. Surgió de la vuelta con su novia y productora, Belén Asad. “Cerramos la puerta de casa, la miré y le dije ‘es un idioma diferente, que no habla mucha gente, solo vos y yo’. Todo improvisado. Así pasó con casi todos los temas”. El nombre del disco fue producto de un sueño. “Estaba en un tablao de flamenco, era tipo el 1900, y se me acercan dos señores que me dicen: ´joder, que está todo bien con la música y lo que haces, pero ya no puedes llamarte Rocco, ahora eres El Gaviota. Pensé, ¿por qué no? Sentí que me permitía explorar toda una parte más actoral y performática mía”. Si la situación por la pandemia lo permite, planea visitar algunas ciudades de Argentina y de otros países como Chile y Uruguay. En relación con el desarrollo de su carrera en tan corto tiempo, Rocco explica: “Uno no reconoce cuando crece. Me pasa eso en mi vida en general: hago y no me doy cuenta”. n

Foto:gentileza: Foto GentrilezaBelén BelénAsad. Asad.

Por FEDERICO FERRARI SANCHEZ


67


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook