FEBRERO-MARZO 2022
JUSTINA AGEITOS
Así en París como en Buenos Aires
Nº 35 $980 INTERIOR $40
L’EDITO Es ahora
“El momento es siempre correcto para hacer lo que es correcto”. Martin Luther King Jr. ¿Algo para agregar a la frase? Nada, diría. Pasó enero y con él se evaporó la sensación de vacaciones. Retomamos agenda y se enciende la luz roja de los pendientes pendientes,, esos que no dejan dormir de noche, que rondan las planillas Excel, que aguijonean la boca del estómago. Cosas que nos gustaría hacer pero que no nos animamos animamos,, el contexto no ayuda, nos da miedo de saltar y de que abajo no exista la superficie mullida mullida.. Todo no se puede y sumando saberes comunes agregamos agregamos:: es lo que hay. En nuestro doctorado en imprevistos aprendimos que nada es seguro y si algo nos hace el nudo en la garganta mejor gritarlo fuerte y que salga, rebote, se haga eco eco.. Cambiar las cosas es posible y no es grandilocuente. No depende de una banca ni de un cargo rimbombante rimbombante.. Es la ecuación de crecer crecer,, confiar, abrir la caja de herramientas y revisar el manual. Dejar de pasar la pelota al campo contrario, apuntar al arco e intentar el gol. En la edición que tienen en sus manos consignamos testimonios de personas que supieron levantar la voz y que hicieron de su dolor una red luminosa para contener a otras que aún están paralizadas por el exceso de realidad realidad.. Hermosas personas que en su necesidad de justicia, visibilización, reconocimiento cumplen con los pasos de hacer de la desdicha la sustancia para una vida digna. Acciones con esperanza y valentía, ¡a por ellas vamos vamos!! ANA TORREJON
24
L’INVITATION
28
Excursión
BOTANICA El respeto y la admiración por la naturaleza fue el motor que llevó a dos amigas a crear una galería de arte. Lección de estética y compromiso con el planeta. Por ANDREA LAZARO Fotos GERMAN ROMANI Brota Bio Art Galerie es un espacio de arte físico y virtual. Nuclea a artistas que expresan tanto una admiración profunda por la belleza de la naturaleza como preocupación por las consecuencias del cambio climático. También es producto de la voluntad de Patricia Miani y Patricia González, que en tiempos de aislamiento social encontraron la oportunidad de concretar su intención de hacer algo juntas. Originalmente, Brota fue una Residencia Internacional de Artistas con base en Buenos Aires fundada por Miani. “Viví cuatro años en Francia, donde participé en exhibiciones en el Grand Palais y en la Embajada Argentina en ese país, entre otras. En 2017 creé una residencia a una hora de París convencida de que el intercambio cultural que se genera en ese tipo de programas es único. Volví a la Argentina con ganas de continuar con la experiencia. Empezamos por convocar a creadores de todo el mundo bajo el concepto del cuidado del planeta y la biodiversidad. El primero en presentarse fue el francés Didier Rousseau Navarre, que donó su trabajo al Jardín Botánico de la Ciudad”, menciona la artista premiada en la XI Bienal de Florencia, Italia, por su instalación “Stellaria”. Cuando comenzaron a cerrarse los aeropuertos en respuesta a las medidas de cuidado que impuso la pandemia, la residencia debió suspender sus actividades. “Fue entonces que decidimos crear la galería online con la idea de darle lugar a quienes se sienten interpelados por nuestra propuesta. Tuvimos buena repercusión en el público. Nuestro tema es contemporáneo y las obras son muy originales. En noviembre del 2021 quisimos dar un paso más y organizamos nuestra primera exhibición presencial. No fue sencillo concretar la participación internacional, pero gracias al apoyo de la Embajada de Canadá pudimos contar con las pinturas de la canadiense Elizabeth Greisman,” agrega Miani. El ámbito físico en el que se emplaza la galería reviste las características de las mansiones que a principios del siglo XX dotaron de aires aristocráticos a las inmediaciones de la Plaza San Martín: habitaciones amplias, componentes nobles y ventanas altas por las que entra la luz del sol. “Este petit hotel fue la cuna de la música electrónica en Argentina. Aquí funcionó el mítico club Oval desde el que se organizaron las primeras raves y festivales. Su precursor, Horacio Acerbo –que además es mi exmarido y padre de mi hija–- nos lo ofreció como familia”, relata Patricia González, historiadora de arte y artista. “Con Pato (Miani) nos conocimos en París y enseguida nos identificamos por nuestro amor y respeto por la naturaleza. Tratamos de ser consecuentes con eso hasta en la restauración de la casona y el uso de la energía. Creemos en la
SOCIEDAD
Visibilizar EL DAÑO
Desde el Observatorio Lucía Pérez recolectan información para prevenir la violencia patriarcal. “Sin datos datos,, estamos a ciegas. Sin políticas, estamos condenadas”. Un par de ojos negros se ajustan en el borde de la pantalla y te miran. Tres cifras que se actualizan como el cronómetro de una bomba. Eso es lo que encontramos al entrar al sitio de Observatorio Lucía Pérez, el primer padrón autogestionado y público de violencia patriarcal creado en la Argentina. Llevado adelante por la cooperativa Mu La Vaca, el Observatorio le rinde homenaje a la adolescente de 16 años cuyo brutal femicidio conmovió a todo el país, especialmente después de que la justicia absolviera a los culpables en un fallo paradigmático por la manera en que expuso la falta de perspectiva de género. El Observatorio se propone como una herramienta para “desobedecer ese destino”: ese en el que nos siguen matando, mientras el Estado mira para otro lado y los perpetradores quedan impunes. A pesar de que el avance del feminismo trae cada vez más herramientas institucionales para luchar contra la violencia patriarcal, los femicidios y sus efectos en la sociedad siguen quedando mayormente indocumentados. Desde el Observatorio dicen: “Sin datos, estamos a ciegas. Sin políticas, estamos condenadas”. Elaborar a diario esta cartografía de violencias está pensado como un primer paso para prevenirlas. La diversidad de fuentes es clave a la hora de reunir datos: se emplean noticias aparecidas en medios de comunicación, fallos de las fiscalías y fuentes directas. Según cuenta Anabella Arrascaeta, una de las integrantes del Observatorio, las familias de las víctimas son el norte del proyecto: no solo proporcionan su propia experiencia para guiar la recolección de información, sino que además traen la pers-
pectiva de haber vivido esas injusticias en carne propia. Gracias al aporte de los familiares, empezamos a llevar un recuento de los femicidios territoriales, de los niños que quedan huérfanos y de los travesticidios. “Los familiares tienen claridad para ver la máquina que reproduce las violencias”, dice Anabella. El Observatorio además lleva un registro de funcionarios denunciados por violencia de género: un gráfico aterrador que señala cientos de responsables entre el Poder Ejecutivo, Judicial, Legislativo y las Fuerzas de Seguridad. Algunos han cometido los mismos crímenes atroces que tendrían que estar juzgando. Otro padrón alarmante es el de “tentativas de femicidio”, que en los primeros veintidós días del 2022 ya acumulaba dieciocho casos reportados; los perpetradores son en su mayoría parejas o exparejas de las sobrevivientes. Una columna titulada “Cómo” desglosa las peores pesadillas de las mujeres: “quemada”, “estrangulada”, “la golpeó, encerró y asfixió. La salvó su hija de 5 años”. Los distintos padrones, exhaustivos y dolorosos, brindan una mirada panorámica de las múltiples violencias a las que se enfrentan a diario las mujeres y las disidencias. Un mapa para reflexionar pero sobre todo para hacer, para exigir, para movernos. El Observatorio realiza una labor esforzada y necesaria, pone a disposición gráficos, informes, una biblioteca con recursos para argumentaciones judiciales, académicas, culturales y sociales. Cada dato que se sube a la plataforma es una manera de decir “basta”, es otra razón para seguir exigiendo nuestros derechos: los ojos de Lucía nos miran. n
Por MARINA DO PICO 34
35
REVELACIONES Se inicia la cuenta regresiva de uno de los espectáculos internacionales más convocantes convocantes.. Una mirada a los artistas que prometen enriquecer la séptima edición del Lollapalooza Argentina. Por CATA GRELONI PIERRI
Dillom
Con la gran avanzada internacional liderada por artistas como las popstars Miley Cyrus y Doja Cat, el rapero A$AP Rocky y bandas como The Strokes y Foo Fighters, el Lollapalooza Argentina arranca con su séptima edición. El festival que se realizará en el Hipódromo de Palermo del 18 al 20 de marzo también cobra relevancia –luego de los dos años de pausa por la covid– entre bandas y artistas locales que estrenarán material en vivo. Al recorrer los nombres de la grilla se siente el efecto
38
de la Ley 27539 de Cupo Femenino, que establece un mínimo de 30 % de solistas, agrupaciones de mujeres o bandas mixtas. Artistas globales como Marina, Phoebe Bridgers, Kehlani y Ashnikko brillarán en el escenario al igual que las locales Nicki Nicole, Wiranda Johansen, Simona y Chiara Parravicini, entre muchas otras. Desde L´Officiel exploramos la grilla de cada día para dar nuestras recomendaciones.
L’INSTANT CHITA
Francisca (Panchi, Panchita o Chita) Gil cantó toda su vida pero empezó a tomárselo más en serio a su regreso de Londres, cuando vio que la escena local florecía. Se hizo un lugar a pura tracción a singles que van desde el nu jazz y el neo soul, como “Algo más” y “Bring Me Down”, hasta el R&B “Mentira”. También con colaboraciones: “I Rili Don’t Care” con Ca7riel y “Dándote” con Cazzu y Lara 91K. La artista porteña de 25 años y voz suave y sensual editó Encanto en 2019, su primer EP donde se mezclan las influencias de Ella Fitzgerald, Amy Winehouse, Jorja Smith, entre otras mujeres poderosas. Bajo la dirección
con su costado más vulnerable. Su primer EP Glitter (2018) es potente y devastador; aborda su sexualidad, conflictos de autoestima, tribulaciones con las drogas. En la canción “I Laugh When I’m With Friends But Sad When I’m Alone” recita, con voz hosca e hipnótica: “Esnifando mierda a los catorce/ se torna difícil vivir en un lugar donde lo saludable es inalcanzable/ pero las drogas no más lejos que tu auto o cuarto”. Shake llegó
musical de Lito Vitale, el año pasado le rindió tributo a Gilda a 25 años de su muerte, con una reversión de “Corazón valiente”. Al concluir el aislamiento llenó su primer show en solitario en el CCKonex. De allí al Hipódromo de San Isidro será un gran salto en escala de audiencia para demostrar todo su potencial.
070 SHAKE
La artista no binaria de 24 años y ascendencia dominicana lleva en su nombre artístico el código postal del lugar donde creció: las calles agitadas de Nueva Jersey. Danielle Balbuena es un ángel de la oscuridad que sobresale en el mundo del rap. Llegó a la música a través de la poesía, su gran pasatiempo para conectar
hasta los oídos de Kanye West en una prueba de sonido y el rapero incluyó de inmediato ese enfoque oscuro y depresivo en su sello GOOD Music, además de colaboraciones en las canciones “Ghost Town” y “Violent Crimes” de su álbum Ye (2018), y otras con Kid Cudi, Pusha T (“Santería”) y DJ Khaled. En su álbum debut Modus Vivendi (2020), lanzado justo antes del aislamiento social, 070 revela sus batallas autodestructivas y la angustia de
EN CAMINO
Buenos Aires la espera con propuestas de cine, series y publicidades. Annasofía viene desde Montevideo en busca de todo lo que ama. Annasofía Facello era una niña inquieta a la que le gustaba todo lo relacionado con el arte. Bailaba, armaba sus obras de teatro, escribía cuentos y grababa canciones en cassettes que esperaba que algún día su padre llevase a una discográfica. Hoy, a los 35 años, su universo es casi el mismo: actúa en películas, series y cortometrajes, conduce programas de televisión, escribe y canta en su tiempo libre. “Siento que crecí y evolucioné, pero sigo conectada con mi infancia en todo lo que hago”. Sigue viviendo en el barrio de Pocitos, en Montevideo, aunque planea mudarse a Buenos Aires para abordar varios proyectos que la esperan. Cuando terminó el colegio, buscó una carrera afín a sus intereses y se decidió por la licenciatura en Comunicación Social. “Cuando me recibí, fui a hacer una pasantía a la OEA en Washington DC. Después volví a Uruguay y se me ocurrió ir más por el lado del entretenimiento que por el periodismo”. Comenzó a trabajar en televisión como pasante en el área de producción y llegó a conducir distintos ciclos. Tuvo 11 años de trabajo ininterrumpido hasta que en el 2020 decidió darle lugar a la actuación. “Ya no pude ignorar mi deseo de dedicarme a eso de manera profesional; es lo que más me apasiona”. Hace años que viene creciendo como actriz. Estudió en Montevideo, Nueva York, Bali y Madrid. “Si no estoy actuando, estoy yendo a un curso; es bueno estar en movimiento”. Ha participado en distintas producciones audiovisuales internacionales que se filmaron en Uruguay. Entre sus últimos trabajos se encuentran los cortometrajes Made in China, que cuenta una historia en tiempos de pandemia y confinamiento, y Fashion Avenue, que filmó en Estados Unidos con dirección de Guillermo Madeiro, a partir de textos propios. Sobre este último trabajo dice: “Trata el tema de la imagen, la sociedad de consumo y las redes sociales”. En el 2022, con fondos que recibieron del Instituto del Cine y el Audiovisual Uruguayo, rodarán la película. La moda es una industria con la que siempre trabaja. Ha sido embajadora de firmas de lujo como Chanel e Yves Saint Laurent. “Hace muchos años que trabajo no solo con marcas internacionales sino también con locales. Para mí la estética es importante, le presto mucha atención; es una forma de comunicar”. En el 2021, condujo la edición uruguaya de Bake Off, la competencia televisiva de pasteleros amateurs. Aunque había decidido alejarse de la televisión, cuando le llegó la propuesta, decidió aceptarla. “Me parece un lindo formato. Es muy ameno y para toda la familia”. El 2022 arrancó con nuevas metas en nuestro país para participar en cine, series y campañas publicitarias. Aunque es multifacética, tiene muy en claro hacia dónde quiere ir: “Mi prioridad es la actuación”. n @annasofiafacello
Por FEDERICO FERRARI SANCHEZ 44
Foto: Karin Topolanski. Estilismo: Pit Revett. Maquillaje y peinado: Canedo. Vestuario: Pastiche Jeans y Tavo García.
L’ACTRICE
45
HADA
de Haedo En el último tramo de 2021 lanzó Aullido Aullido,, su octavo disco. Con más de 20 años de trayectoria, Florencia Ruiz sigue su camino sin plegarse a las tendencias musicales dominantes. La independencia artística es uno de sus grandes tesoros. Hay más. Por FERNANDO GARCIA Foto ALEJANDRA LOPEZ
La canosa, sí. Por la melena que oculta por completo su rostro de 43 años en la tapa de Aullido, uno de los mejores discos que se grabó en Argentina en 2021 (sino el mejor), pero editado por un sello suizo. La canosa, sí. Acá, ahora, en un café que es como la nada en la esquina de Río de Janeiro y Bartolomé Mitre, donde Florencia Ruiz pide –como pedía Moris en 1969– que la escuchen entre el ruido. Porque de veras que hay que esforzarse para entenderse en esta intoxicación acústica y también es lo que pide su música (ser escuchada entre el ruido) que parece más bien alimentarse de los silencios de la ciudad. Sí, pero no. Tal el síntoma con Florencia Ruiz, siempre solista, siempre su nombre: una muchacha y una guitarra pero no tocada en plan cantautora sino como una compositora de guitarra erudita capaz de llegar a la canción por los caminos menos esperados. Entonces, sí pero no, una chica de Haedo formada en el conservatorio pero con la idea desde los 12 años de escribir canciones. Pero ni pop ni popular, se podría arriesgar que su raíz (no la del pelo, así de blanca desde la secundaria casi) es spinetteana por etérea o que su modelo más acabado es el de una Joni Mitchel capaz de intermediar entre el folk y el jazz 56
L’EMOTION
57
60
CAPITANA del
amor
PROPIO
Se hizo conocida mostrando en las redes cómo disfruta de la ropa. Hoy Agus Cabaleiro tiene miles de seguidores, el activismo gordo como bandera, un libro sobre los condicionamientos condicionamientos que sufre un cuerpo no hegemónico y una prédica prédica:: “No nos callamos más”.
Fotos GERMAN ROMANI Estilismo DELFINA TULLI
Vestido de algodón fundido, TRAMANDO. Aro y anillo de bronce, LIMIDO. Sandalias, MISHKA.
90
BUENOS
AIRES
affaire
Fina estirpe y voluntad de acero. Justina Ageitos sabe lo que quiere. A dos años de su debut en las pasarelas internacionales se habla de su allure allure..
Fotos IVAN RESNIK Estilismo SILVANA GROSSO
Total look, CHANEL Crucero 2021/22.
91
EL
ESCRITOR QUE CANTABA rancheras
A siete años de la muerte de Pedro Lemebel, Lemebel, su figura y su obra inspiran a toda una generación que lo observa como un ícono cercano y pop, comprometido y consecuente. 108
El apellido Lemebel no existe en los árboles genealógicos de Chile. No se asocia con historia milenaria alguna. Es una total invención que solo tuvo tres representantes en este mundo, todos muertos: Olga, su hija Violeta y su nieto Pedro. El descendiente famoso de este breve linaje solía contar que su abuela había creado ese apellido cuando escapó de casa y fue madre soltera. Se podría haber agotado en su hija Violeta Lemebel, casada con el panadero Pedro Mardones, pero el último representante de la generación quiso que sus libros, sus performances y su vida entera fueran conocidos bajo la identidad de un conjuro fraguado en forma de léxico. El nombre del escritor nace entonces de la porfía, el desacato y la independencia. El autor de La esquina es mi corazón (1995), que tenía buenos recuerdos de su padre, dijo en alguna oportunidad que firmar como Pedro Mardones se hubiera prestado a confusiones con este y que, además, deseaba honrar la creatividad y tozudez de sus antecesoras. La tradición literaria chilena está más o menos definida por el uso del seudónimo y el origen de clase. No es de extrañar que –en un país donde la cuna, los apellidos y las relaciones lo son todo– los Premios Nobel de Literatura locales Gabriela Mistral y Pablo Neruda, ambos de origen humilde, se hayan llamado en realidad Lucila Godoy y Neftalí Reyes. En este sentido, Pedro Lemebel es un brillante miembro de aquella sociedad de poetas muertos en eterna resurrección. Fallecido en enero de 2015, cuando solo tenía 62 años, el escritor, cronista y artista plástico se encuentra actualmente pasando por una de sus múltiples resurrecciones. La tierra elegida es el globalizado paraíso del streaming, donde se estrenaron en América Latina la película Tengo miedo torero, basada en su obra más famosa, y el documental Lemebel. Los dos están en Amazon Prime Video. La primera es una adaptación de su obra más conocida; el segundo, un documental muy libre y original de Joanna Reposi Garibaldi, premiado en el Festival de Berlín. En Tengo miedo torero, el actor Alfredo Castro, el más conocido e internacional de los histriones chilenos, es la Loca del Frente, un travesti de amores arrebatados con algunas características del propio Lemebel. En Lemebel, vemos al artista a través de una mirada que privilegia sus performances iniciales y luego su precipitado final, condicionado por un cáncer de laringe que le extirpó la inconfundible voz con que leía sus crónicas y hería al pacato establishment de su país.
Foto: Claudia Román.
PROVOCACION EN EL BARRIO CHILENO
Pedro Lemebel publicó nueve obras en su vida. De todas ellas, apenas una fue una novela: Tengo miedo torero, su narración más conocida. El resto se repartió entre crónicas, viñetas, retablos de vida y retratos de personajes que caminan por los bordes (no le gustaba la palabra marginal) y que son discriminados, humillados y ofendidos por su sexualidad, por su clase, por sus rasgos físicos o por decir lo que piensan. Como él. Dueño de un estilo arrollador y barroco, donde los adjetivos y sustantivos se cruzan y mezclan para crear una prosa poética inclasificable, Lemebel confiaba en la forma y el estilo de la misma manera en que otros solo creen en el contenido y el discurso. Era cercano al Partido Comunista chileno por razones
familiares y muy amigo de su fallecida líder Gladys Marín, pero probablemente estaba a años luz de la moral viril y machista de los jerarcas de la organización. En el documental de Joanna Reposi, se escucha hablar a su hermano mayor Jorge Mardones, quien recuerda a Pedro y su precoz interés por la fotografía, y por posar frente a cámara. Cuenta que solía defenderlo de los bravucones y matones del barrio en la comuna San Miguel, sector de clase media baja de Santiago. Lo molestaban por su homosexualidad. Con el paso del tiempo no sería necesario que nadie lo defendiera. Más bien había que escudar a los que osaban interpelar su garbo y decisión. Siempre amó los tacos altos y fueron su marca de moda cuando hacía sus primeras performances en el dúo Las Yeguas del Apocalipsis con Francisco Casas. Escandalizaron al Chile santurrón e hipócrita de fines de la dictadura e inicios de la democracia, entre 1987 y 1993. La película Tengo miedo torero se ambienta un poco antes de ese período, concretamente en 1986, cuando Augusto Pinochet es blanco de un atentado frustrado. La historia contrapone el coraje de Carlos, un joven revolucionario de clase alta, a la inextinguible capacidad de amar de la Loca del Frente, pobre y sin demasiada conciencia política que lo recibe en su casa. Rodrigo Sepúlveda, director de la película, simpatiza probablemente con el travesti, cuya valentía en el corazón está a la altura de cualquier arrojo guerrillero. “Fue sobre todo un provocador. 109