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l 12 de octubre de 1963, Felipe Sapag asumía su primer mandato como gobernador de Neuquén. El discurso que dio al asumir al frente del gobierno neuquino se encuentra en las reseñas de la Legislatura de la Provincia del Neuquén y de Gualberto C. Méndez (Organización Inicial del Sistema de Salud de la Provincia del Neuquén-medicina. uncoma.edu.ar). Se destaca así, como parte de sus palabras ante la Legislatura, que “en forma sintética vengo a vuestra honorabilidad a exponer una serie de factores negativos que impiden o dificultan el progreso provincial (…). Neuquén vive una triste realidad de miseria, ignorancia, enfermedad y hambre por las siguientes circunstancias: por la falta de trabajo remunerado, protegido y digno; por la abrumadora deficiencia alimenticia de los pobladores cordilleranos, en cantidad y calidad; por la carencia casi absoluta de protección sanitaria en la zona rural y por la desorganización de los centros asistenciales urbanos; por la magnitud de las enfermedades; el hambre y el frío hacen estragos en la población rural. Neuquén tiene uno de los más altos porcentajes del país de mortalidad infantil y tuberculosis; por la educación que en la zona rural es una ficción (…) ”. Agrega el documento de Méndez que “lo antes expuesto refleja claramente la voluntad y la indicación política que diera a sus funcionarios a fin de resolver los problemas de salud que afectaban a los habitantes de la Provincia del Neuquén”. “Para hacer realidad la atención de la salud de las personas la organización del sistema de servicios de salud se sustentó, por un lado, en una fuerte decisión política, un alto contenido de conocimientos técnicos en los niveles decisorios de conducción central del sistema de salud; y por el otro, equipos con adecuada capacitación para la resolución de los problemas que afectan la salud de las personas”, señala la mencionada información. De interés En agosto último, los diputados provinciales de Neuquén presentaron el proyecto a través

R e s e ña

Un 12 de octubre Felipe Sapag asumió en 1963 su primer mandato al frente del gobierno de Neuquén. Uno de los temas de mayor interés por entonces fue, entre otros, la situación sanitaria provincial.

del que se solicita declarar de interés del Poder Legislativo el Cincuentenario del Sistema Público de Salud de la Provincia del Neuquén. Entre los fundamentos de la iniciativa, la misma expresó que “el presente proyecto tiene por objeto declarar de interés el Cincuentenario del Sistema Público de Salud de la Provincia del Neuquén. En el año 1963, el gobierno de Don Felipe Sapag concibió la atención de la salud de la población neuquina como una prioridad, para lo que definió la misión de resguardarla. Más allá de todo pensamiento o ideología, Don Felipe dejó sentadas las bases de una mística de servicio, basado en la gratuidad, la universalidad y la equidad. El Gobierno de la Provincia del Neuquén, consciente de las severas falencias de la provincia en materia sanitaria, convocó en 1970 a los doctores Elsa Moreno y Néstor Perrone para organizar el sector público de salud. En esa época, la situación se caracterizaba principalmente por una alta mortalidad general e infantil, elevada incidencia de enfermedades inmunoprevenibles respiratorias y diarreicas, elevado número de muertes sin atención médica o mal definida, escasa infraestructura de servicios y recursos. En la actualidad, el Sistema de Salud de nuestra provincia es reconocido a nivel nacional e internacional por ser pionero en la concepción de origen, por su calidad en los servicios y por haber conseguido resultados de excelencia a lo largo de sus 50 años de existencia”. “Para dar respuesta a los cambios que se producen según nuevas necesidades de una población en constante aumento, nuestro Sistema de Salud se está actualizando permanentemente, brindando cada vez más y mejores servicios; con equipos de última generación, con un proceso de excelencia en la conectividad, con una planificación intersectorial y dinámica que permite acompañar estos cambios”, sostiene el proyecto presentado por los diputados Luis Sapag, Eduardo Enríquez, José Russo, Raúl Carnaghi, Silvia De Otaño, Claudio Domínguez, Néstor Fuentes, Edgardo Della Gaspera, Diario Mattio y Graciela Muñiz Saavedra.


3 C iud ad

d e

N e u q u é n

Números en salud pública De acuerdo con el Ministerio de Salud, en la ciudad de Neuquén el funcionamiento de los establecimientos de salud, que 231.780 personas conforman la población estimada en la capital provincial. 6.000.000 fueron las atenciones directas a la población el año pasado. 565.000 fueron las consultas médicas en 2012. 1.850.500 prestaciones de enfermería hubo durante 2012. 3.021 fueron los partos -en centros de salud pública de la ciudad de Neuquén- durante el año pasado. 165.213 fueron las vacunas que se aplicaron en 2012. 10.849 cirugías realizadas el año pasado. 18.936 pacientes internados en 2012. 3.286 trabajadores de salud en el año 2013. 570 médicos. 856 enfermeros.

incluye a los hospitales Castro Rendón, Heller, Bouquet Roldán y 19 centros de salud, demanda un presupuesto de 2

millones de pesos por día. A continuación, algunas cifras del Sistema Público de Salud en la capital neuquina:


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Llegamos recién casados el 3 de diciembre de 1955 y el 8 de diciembre pusimos la placa. Beatriz Peláez, mi esposa, fue la primera pediatra. Ahí mismo tenía mi consultorio, en Independencia 114, que también era mi casa. Alquilamos una casita al Dr. Kohon y no nos cobró por tres meses”, así lo expresa, en dichos del médico Víctor Peláez, uno de los trayectos de la historia sanitaria de la provincia, en la recopilación que realizó el equipo de comunicación del Ministerio de Salud. Agrega la información, acerca de Peláez, que “en el año 1955 vinimos a Neuquén Romero, Abraham, Chevallier y nosotros. Teníamos patente de médicos, lo cual era una desgracia, porque sabían siempre dónde estábamos y nos iban a buscar. Teníamos la número 11. En el año 56 viene Roberto Vitale también. Rafael es de fines de 1948, luego Claudio Robiglio y Héctor Bensimón. Después viene una invasión con Aldo Robiglio, Parodi, el Jhonny Castro, Eugenio Pereyra, Aráoz, un traumatólogo Jáuregui, ya éramos muchos”. En 1963, Felipe Sapag ganó las elecciones provinciales de Neuquén. En el acto de toma de posesión del cargo ante la Honorable Legislatura de la Provincia del Neuquén, el 12 de octubre de 1963, Sapag expone un panorama desolador para los habitantes de la provincia. Osvaldo Pellín, uno de los referentes de los comienzos del plan de salud neuquino, recordó: “Lo que hace (Felipe) Sapag es una semblanza económica y social de la provincia, de una crudeza y una apretada síntesis realmente fundacional de los cambios que después se avecinan. Hace un diagnóstico muy certero de lo que está pasando. Florencio Escardó decía que la situación de salud primero es una decisión política, pero después es una organización técnica. En ese momento el aporte que fueron recibiendo consistió en esta camada de gente que comenzó a llegar a la provincia contratada por Nación, pero acá ya se hacían las designaciones con dedicación exclusiva y después la transferencia de los servicios nacionales a la administración provincial alrededor de 1968-1969”.

Las condiciones políticas de la década del 60

Neuquén, para fines de los años 50, era todavía era un territorio nacional, olvidado al igual que toda la Patagonia. Un territorio incomunicado, desértico y escasamente poblado, que mostraba evidentes síntomas de atraso respecto del conjunto del país: miseria, ignorancia, enfermedad y hambre; sin caminos, ni puentes, ni escuelas, ni centros de salud modernos. En 1957 se produjo un hecho fundamental en la historia de la provincia

del Neuquén: se concretó su provincialización con el dictado de su Constitución Provincial. En 1958 se realizaron las primeras elecciones para gobernador y diputados provinciales, lo que dio inicio a una era de autonomía. No obstante, las mayorías populares de la provincia estaban afuera del proceso institucional, debido a la proscripción del peronismo. Una confluencia de ex intendentes del Territorio, entre ellos los hermanos Sapag, junto a dirigentes de los gremios ferroviario y petrolero y líderes peronistas de la capital provincial pasaron de la resistencia a los proyectos. Así, el 4 de junio de 1961, nació el Movimiento Popular Neuquino. El 7 de julio de 1963, se realizan nuevamente elecciones para gobernador, intendentes y diputados provinciales. El 12 de octubre de ese año, Felipe Sapag asume como gobernador de Neuquén por primera vez.

Antecedente histórico del sistema de salud neuquino

En el acto de toma de posesión del cargo ante la Honorable Legislatura de la Provincia del Neuquén, el 12 de octubre de 1963, Felipe Sapag expone un diagnóstico desolador, pero al mismo tiempo traza los lineamientos políticos para la incipiente vida institucional. Resulta, además, un hito fundacional para lo que sería el sistema público de salud neuquino, reconocido actualmente en diversas partes del mundo. Hay una anécdota que relata el Dr. Víctor Peláez que evidencia la situación de aquellos años y las decisiones que el Gobierno tomó en aquel contexto. Corría el año 1963 y Felipe Sapag expropió los terrenos del barrio Bouquet Roldán, uno de los asentamientos poblacionales más antiguos de la ciudad de Neuquén, donde vivían cientos de familias en condiciones muy precarias. Allí construyó el primer programa de viviendas. “Una de las cosas más duras y fuertes que pasé siendo director del Centro Materno Infantil donde mi esposa era Jefa de Pediatría, en el mes de noviembre, debe haber sido en el año 60 ó 61. Un 10 de noviembre, teníamos 23 casos de diarrea en el Bouquet Roldán, que era uno de los barrios marginales más poblado. Las casitas tenían la letrina y a ocho metros un pozo de donde sacaban agua con la napa a cuarenta o cincuenta centímetros”, relata Peláez. “Nos mandaron dos pediatras de Buenos Aires. Uno era Patricio Garraham el hijo de Juan Garraham. Se nos murieron 23 chicos. Ahí en el barrio Bouquet Roldán, los chicos caían con unas infecciones imposibles. En ese momento, Felipe (Sapag) puso una canilla en cada esquina; después una en cada casa y después donde correspondía. Con una canilla en cada esquina se acabaron las

muertes. Es decir, la medicina no pasa únicamente por los hospitales, la educación sanitaria es muy importante”, recuerda Peláez, uno de los primeros médicos de la provincia de Neuquén. En 1960 existían en Neuquén 20.785 viviendas y solo 5.584 tenían instalada cañerías internas. Solo 7.385 casa poseían baños con descarga de agua en toda la Provincia. Las condiciones y la calidad de vida de la población neuquina -como por ejemplo su atraso en relación con el estado sanitario- eran particularmente graves y solo superadas por la provincia de Jujuy en el período 1944-1965.

El desafío de construir una provincia

El docente de la UNCo Joaquín Perren, en su libro "Las migraciones internas en la Argentina Moderna. Una mirada desde la Patagonia: Neuquén 19601991", aborda el estudio de la población argentina en “tránsito”. Si bien hacia 1950 Perren detectó “un cambio en el patrón de asentamiento de la población urbana”, fue a partir de 1960 que una coyuntura económica determinada comenzó a incidir de manera notable en el futuro del departamento Confluencia: la apuesta gubernamental por el desarrollo de la hidroelectricidad, la profundización de la explotación petrolera y posteriormente, la del gas. Colateralmente, el perfil económico que adoptaba Neuquén provocó la expansión también explosiva de la construcción y de la prestación de servicios. En 1963, cuando asume Felipe Sapag, se comienzan a definir las ideas desarrollistas de la época, y se empiezan a perfilar opciones de desarrollo para hacerle frente a la situación de abandono y precariedad de Neuquén. Por entonces, el concepto de planificación de la acción pública era nuevo, concebido como un instrumento de progreso y de creación de una nueva sociedad. Así nace el organismo que cumpliría esa función técnico-social, con el nombre de Consejo de Planificación y Acción para el Desarrollo (Copade), cuyos fundadores fueron el Ing. Pedro Salvatori, el Dr. Gregorio Moreno y el Ing. Silvio Tosello. Las necesidades eran básicas y se pensaban las soluciones en forma sistémica. Todos los acontecimientos y problemas se relacionaban, para mejorar las condiciones de vida de las personas y sus localidades era imprescindible planificar.

Radiografía sanitaria de 1960

La expectativa de vida al nacer en 1960 se reducía a 47 años, mientras que en 1970 alcanzaba los 57,4 años. Los años 60 son cruciales para detectar el momento de inflexión de los índices de morbimortalidad. Si bien solo a partir de 1970 es posible registrar verdaderos y sostenidos progresos en las condiciones sanitarias de la población, es necesario

A l g u n o s

Sistema de salud: 1963-2013 Hace 50 años la provincia comenzaba a sentar las bases de lo que sería el Plan de Salud en Neuquén. señalar los efectos acumulativos y de la lenta maduración que corresponden a la década del 60; por ello no podría comprenderse la evolución posterior sin comprender esta etapa anterior de sedimentación asistencial y sanitaria. En 1960 nacieron vivas en la Provincia de Neuquén 4300 criaturas y antes de cumplir un año fallecieron 507. Durante esta década el “subdesarrollo” provincial se evidenciaba tanto respecto de la necesidad de modificar patrones culturales para erradicar la hidatidosis mediante normas difíciles de implementar como la cocción de alimentos que la población destinaba a sus animales o los obstáculos culturales que impedían sacrificarlos. En el caso del coqueluche, la epidemia de 1965 es particularmente grave y otro tanto ocurre con el sarampión en 1968. Tan solo la poliomielitis había logrado una amplia cobertura en la década de 1960. En algunos años la programación para la vacunación antisarampionosa no alcanza, por ausencia de vacunas, a cubrir mínimas expectativas; en 1971 apenas con el 16%.

Tuberculosis

En la década del 60 la tasa de mortalidad por tuberculosis en la provincia de Neuquén duplicaba a la de todo el país. Las muertes por tuberculosis representaban el 3,2% del total y la mayor incidencia se registraba en el grupo de 15 a 24 años. Sin embargo, la mayor preocupación de las autoridades sanitarias no se dirigía hacia la mortalidad sino a la morbilidad por la tuberculosis. El índice de infección alcanzaba entre 1961 a 1963 al 34,33%. “El hecho real de no poder logrado aún descenso de los indicadores de tuberculosis no lo referimos a un déficit de programación o administración del programa de control, sino a una limitación de las acciones a las localidades urbanas y agregado a ello, el aporte migratorio descontrolado en nuestras ciudades que

ha impedido una cobertura eficaz de acciones terapéuticas. Hemos podido curar a aquel tuberculoso que ha querido, pero la deserción en la continuación del tratamiento es el mejor índice de nuestra eficacia epidemiológica”, expresan los doctores Zabert, Kurchan y Pellín en la investigación Momento actual de la Tuberculosis en la Provincia de Neuquén del año 1969.

Hidatidosis

Otro problema endémico de aquella época era la hidatidosis transmitida por el perro y el ganado. La enfermedad predominaba entre la población masculina y particularmente en el grupo de 30 a 34 años. La prevalencia hidatídica se ubicaba en la zona cordillerana de Loncopué y Las Lajas, mientras que entre los grupos humanos más afectados sobresalía la población originaria del departamento Huiliches y la Comunidad Namuncurá.

La mortalidad infantil

La población infantil estaba expuesta a diversas epidemias: sarampión, coqueluche, infecciones perinatales, enfermedades infecciosas y parasitarias del sistema respiratorio. Los síntomas y estados de mortalidad mal definidos alcanzaban en 1960 al 99%. Para 1970 Felipe Sapag convocó a los doctores Elsa Moreno y Néstor Perrone con el fin de elaborar el Plan de Salud que llevó a Neuquén a ser pionera en este sentido.

Las bases del Plan de Salud de 1970

Para 1970, el Sistema de Salud presentaba los mismos problemas que en el resto de las provincias: por un lado, el desarrollo del subsector público y, por otro, el correspondiente a las obras sociales. Por este motivo es que Felipe Sapag convocó a los doctores Elsa Moreno y Néstor Perrone para elaborar el Plan de Salud que llevó a Neuquén no solo a ser pionera en el mismo sino también ejemplo para otros países. En esa época la situación se caracterizaba principalmente por una alta mortalidad general e infantil, elevada incidencia de enfermedades inmunoprevenibles respiratorias y diarreicas, elevado


7 t e s t i mo nios número de muertes sin atención médica o mal definidas, escasa infraestructura de servicios y recursos. El Plan de Salud neuquino nació en la década del 70 para responder a la política de descentralización provincial, planificación y regionalización de todo el país. El 22% de los nacimientos ocurría en la Provincia de Neuquén sin atención médica y con medios muy precarios de asistencia. Estos partos ocurrían sin mínimas condiciones de asepsia y con un elevado grado de exposición a las infecciones. Cuando se promulgó la ley que consolidaba el sistema de obras sociales, desde el Ministerio de Salud de la Nación se impulsó la política de desarrollo sanitario en el interior. El Instituto de Planificación y Organización por Regiones creó las delegaciones sanitarias. Es así que los doctores Néstor Perrone y Elsa Moreno legaron a la provincia enviados a la Delegación Sanitaria Nacional del Comahue. Las ideas que se implementaron tuvieron antecedente en otros países y adecuados a la realidad local; la realidad era que tenía bajo indicador de salud y un crecimiento poblacional importante que dificultaba los diagnósticos y la planificación de políticas públicas acordes con las necesidades”. En 1970, el joven Perrone, convocado por Felipe Sapag, asume la Dirección de Salud de la Provincia del Neuquén (más tarde Subsecretaría de Salud) dependiente del Ministerio de Bienestar Social durante la gestión del Ministro Alberto Del Vas. Perrone diseña y pone en ejecución el "modelo Neuquén”. La médica Elsa Moreno arriba en 1970 Neuquén. Aquí fue convocada para organizar el sistema de salud; cuando llegó, la tasa de mortalidad infantil en Neuquén era de 110 por mil nacidos vivos. Con su gestión, una década más tarde, la cifra se reducía a la mitad. El Estado empezó a encargarse de la salud de la población más allá de los hospitales: “Agentes sanitarios salieron a recorrer la provincia y ello permitió el control de las embarazadas, la institucionalización de los partos y la detección precoz de las enfermedades infantiles”, explica Moreno. Los dos años en que Néstor Perro-

ne estuvo al frente de la secretaría, la tasa de mortalidad infantil bajó de 107 por 1.000 nacidos vivos en el año 1970 a 74,3 por mil en 1972.

Organización del Plan de Salud de Neuquén

El Plan de Salud provincial se ponía en funcionamiento desde la Subsecretaría de Salud, de la que Elsa Moreno era directora general y Néstor Perrone, subsecretario. El organismo tenía a su cargo todos los establecimientos dependientes del nivel central, y la normativa se brindaba a las jefaturas de zona y desde allí a las direcciones de los establecimientos. En 1972, apareció una interesante alternativa: la posibilidad de contar con asistencia de docentes asesores en el hospital Castro Rendón, mediante un convenio con las cuatro cátedras básicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, las dictadas por los profesores José Raúl Vázquez, Roberto Gotta, Juan Sánchez Zinni y José Emilio Burucúa. Dichos docentes comenzaron a ser asesores de calidad para la formación en el servicio de todo el cuerpo profesional de los hospitales de la provincia. Los docentes acudían a la provincia una vez por mes, y a su vez desde aquí viajaban residentes a trabajar en los servicios a su cargo durante unos meses. El intercambio permanente hizo que la calidad de la atención creciera, se equiparan hospitales y se mejorara la capacitación de enfermería. Los resultados se vieron en los indicadores: bajaron los de mortalidad infantil y de mortalidad en general. “En los primeros tiempos se redujo de 108 por mil en 1970 a 71 por mil en 1971 mediante el solo trámite de la vacunación antisarampionosa aplicándola con amplias coberturas”, explicó Pellín. Al ser nombrado Del Vas ministro de Bienestar Social, Osvaldo Pellín ejerció como director de Atención Médica, cuya dependencia funcionaba en la ex Legislatura, donde se programaba y supervisaba en terreno. A comienzos del golpe militar del 24 de marzo de 1976,

Pellín debió dejar el hospital. Posteriormente, regresó y en 1978 lo designaron jefe del Servicio de Pediatría. En esos tiempos, organizó con otros colegas una Escuela Domiciliaria en el hospital Castro Rendón, tendiente a alfabetizar a todo el personal que no contaba con estudios primarios para, de ese modo, alentarlo a que inicien los estudios secundarios. Fueron compañeros entre otros, Horacio Lores, Antonio García, Omar de Zavaleta, Enrique Zabert, Coco Mantilaro, Francisco Violante, José Russo, Alejandro Vargas, Fausto Pelayes, Norberto Kurchan, Fernando Bulgarelli, Mario y Liliana Bertoni, Mario Ever Morán, Elizabeth Cristensen, Matilde Monteverde, Carlota Sarli de Vecchio, Dina Tomio, Teresa Godoy y Susana Brunetta.

Lineamientos fundacionales del Sistema de Salud de Neuquén

Como se ha descripto, algunos de los elementos que caracterizaban la situación de salud provincial fueron los siguientes: alta natalidad, alta mortalidad general e infantil, alta incidencia de enfermedades inmunoprevenibles, respiratorias y diarreicas, elevado número de muertes sin atención médica y por causas mal definidas, existencia de endemias con elevada incidencia y prevalencia (hidatidosis, tuberculosis), escasez de servicios de salud (inexistencia en muchas áreas del interior), escasez de personal de salud, con elevados porcentajes de personal empírico en enfermería (82% de empíricas en 1970), alto número de partos domiciliarios, sin atención médica y sin control durante el embarazo, carencia de normas de atención, supervisión y evaluación, falta de integración de los efectores entre

sí y con el nivel central, atención únicamente en la demanda espontánea, con acciones de recuperación y casi sin actividades de promoción y prevención y muy escasa participación del sector de salud en el saneamiento básico del medio ambiente.

Políticas

El escenario sanitario de la época definió las pautas políticas para la atención sanitaria bajo los siguientes principios: decisión política de asignar a la salud el carácter de prioridad fundamental y apoyarla con los recursos necesarios; incorporación de la salud a los planes de desarrollo del gobierno provincial; organización sectorial basada en el reordenamiento del nivel central, la zonificación y la integración de todos los efectores oficiales, con aplicación del principio de normatización central y descentralización ejecutiva; extensión de cobertura de atención médica primaria a toda la población; incorporación de los conceptos de la moderna administración de salud (programación, evaluación y determinación de prioridades, administración racional de recursos, etc.) en todos los estratos del sector. Entre los principios más destacados que orientaron las acciones en torno a la organización del sistema de salud neuquino, se pueden mencionar: la regionalización, los sistemas de complejidad creciente, la descentralización, la normatización y capacitación del recurso humano; las residencias médicas, la profesionalización de enfermería y la formación de los agentes sanitarios. En 1970, se formuló una programación de actividades cuyos lineamientos conservan aún plena vigencia y se organizó un sistema de servicios, iniciando un proceso cuya dinámica se ha mantenido, merced a su ratificación por lo sucesivos

gobiernos jurisdiccionales. La programación de actividades pone énfasis en la promoción y protección de la salud, la atención médica básica y el saneamiento del medio. Se asumió entonces la decisión política de revertir ese diagnóstico de los años 50 y 60 otorgando una prioridad fundamental a la problemática sanitaria. Se produjo un reordenamiento del nivel central, se zonificaron e integraron todos los efectores oficiales asumiendo la estrategia de Atención Primaria de la Salud como eje vertebral. Se dio especial relevancia al desarrollo de recursos humanos asumiendo el régimen de dedicación exclusiva como modo de contratación preferencial y se priorizó su formación. A 50 años de su conformación como Sistema de Salud para la provincia de Neuquén, y como repuesta política a la necesidad de la población, Néstor Perrone reflexiona acerca del binomio estadosociedad en relación a la salud pública. “Las configuraciones que adopta el sector salud son resultado del juego interactivo entre la Sociedad Civil y el Estado con la mediación del sistema político, que canaliza las expectativas y demandas de la primera, haciéndolas objeto de decisión para encontrar respuestas en los órganos de gobierno. No se trata de una estructura rígida, sino cambiante con los tiempos y los contextos históricos”, expresa uno de los hacedores del plan de salud neuquino. Fuente: Información extraída del informe “Sistema Público de Salud de Neuquén. Desde el territorio nacional a la consolidación de los servicios”Relato periodístico por los 50 años (1963-2013), eborado por el Equipo de Comunicación del Ministerio de Salud de Neuquén sobre diversos documentos y fuentes consultadas.


8 Lo s

p r im e r os

pa so s

La asistencia pública neuquina El sistema de atención de salud en la capital neuquina comenzó en una casa frente a las vías del ferrocarril.

Una vieja casona ya desaparecida, ubicada frente a las vías del ferrocarril entre Láinez y 12 de septiembre, fue el lugar donde nació la asistencia pública. Allí trabajaba junto al Dr. Castro Rendón, don Oscar Arabarco, quien fue

su maestro y su guía. En aquella instalación era muy difícil brindar una adecuada atención a los enfermos que a veces recorrían grandes distancias para aliviar su dolor. No alcanzaban las camas y se operaba bajo una sábana esterilizada para cubrirse de la tierra y los insectos que

caían del techo. La gente iba a atenderse a pie, a caballo, o en sulkis que estacionaban en la puerta del establecimiento donde eran recibidos por María Soldano, una de las primeras

enfermeras formada junto al Dr. Castro Rendón. Por ello es que se mudaron a las instalaciones del hospital, llamado hoy Castro Rendón”, así ha reflejado en sus crónicas la historiadora Vicky Chávez el inicio de la salud pública en Neuquén. En distintas recopilaciones publicadas en La Mañana de Neuquén, Chávez ha sostenido que “los registros históricos de la atención de la salud en esta provincia dependieron hasta el año 1958 del Ministerio de Asistencia Social y Salud Pública de la Nación. A mediados de los '50 existían en este territorio siete hospitales regionales ubicados en las localidades de Chos Malal, Zapala, Copahue, Junín de los Andes, Cutral Co, Centenario y Neuquén. Además, funcionaban siete salas de primeros auxilios y establecimientos privados que se encontraban en Neuquén capital, Zapala y Plaza Huincul. En Plaza Huincul funcionaban dos hospitales, de los cuales uno dependía de la empresa estatal YPF”. En aquellos años los profesionales calificados en Salud eran escasos. “Las medidas de gobierno llevadas a cabo por el primer Gobierno Constitucional fue la creación de la Dirección de Salud Pública, Asistencia y Previsión Social, dependiente del Ministerio de Asuntos Sociales de la Provincia, bajo la dirección del Dr. Roberto Chevalier;

con esta medida la salud cobraba carácter de inversión en el sentido de producir bienestar y recursos para el desarrollo”, escribió la historiadora. En esos tiempos se proyectó la implementación de programas sanitarios para actuar contra la tuberculosis, la hidatidosis y la mortalidad infantil, que se denominaron en esos años como “Operativo THIM”, que comprendía campañas de vacunación, la mejora en el tratamiento de esas enfermedades y un programa de fomento, protección y recuperación de la salud de la madre embarazada y del niño. Entre los muchos nombres de profesionales y auxiliares de la salud que construyeron lo que hoy es el sistema público de salud del Neuquén, se recuerdan los nombres de doctores como Néstor Perrone y Elsa Moreno, Armando Eduardo Novoa, Rafael Félix Vitale, Eduardo Azar, Aldo Maulú y Enrique Ildefonso Zabert, este último como responsable del Programa de Tuberculosis. Fuente: recopilaciones y publicaciones de Vicky Chávez.

Suplemento salud 2013 10 12