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Domingo 6 de abril Año 2014

economía

Una apuesta ingeniosa Las provincias productoras de hidrocarburos estudian distintas variables para poder incrementar sus ingresos. Para algunas, la quita de subsidios al gas permitiría cobrar más a través de un mecanismo indirecto. Neuquén ya está percibiendo en sus regalías el precio pleno del plan Gas del año pasado, de u$s 7,50. Páginas 2 y 3 22

comercio exterior

perspectiva 2014

Hablemos de economía

Una fuerte caída del intercambio con Brasil

La calma del dólar podría esfumarse

Reapareció la restricción externa

Si bien en marzo hubo un superávit de u$s 35 millones, bajó 17% el intercambio comercial con el país vecino en el primer trimestre por las restricciones. 22 Páginas 4 y 5

Se espera un fuerte ingreso de divisas por la liquidación de cereales a partir de este mes, pero en agosto podrían comenzar nuevas presiones. 22 Páginas 6 y 7

Aunque en la última década Argentina logró evitar el clásico ciclo de "stop and go" que caracterizó a la economía, debe enfrentar nuevos desafíos. 22 Página 8


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Economía

Cambios en el mercado energético

Juego de ingenio para intentar cobrar más regalías Las provincias productoras de hidrocarburos estudian distintas variables para poder incrementar sus ingresos. Según algunas de ellas, la quita de subsidios al gas permitiría cobrar más a través de un mecanismo indirecto.

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as provincias productoras de hidrocarburos analizan algunas alternativas para poder incrementar sus ingresos por regalías, de la mano de algunos cambios que se han producido en el mercado energético en general y en los precios del gas en boca de pozo en particular. Consultado por E&E acerca de si la quita de subsidios al gas implicará una mejora de precios, Guillermo Coco, ministro de Energía de Neuquén, explicó que “aunque la quita de subsidios al gas no implique una suba en el precio en boca de pozo nosotros arreglamos con las compañías que si ellas cobran ese dinero lo retribuyan a la provincia como si fuera un canon extraordinario”. Esto es aplicado a las petroleras encuadradas bajo el Plan Gas, que venden desde el año pasado el fluido a u$s 7,50 el millón de BTU para los proyectos que incrementen la producción por encima de la actual. Todavía la mayor parte de la producción en Neuquén sigue pagando regalías a u$s 2,20, sobre todo en materia de recursos convencionales. Coco también reveló que el Gobierno neuquino ya firmó “con todas las petroleras menos una con la que se está negociando y que ya entregó dinero en adelanto”. Mientras el gobierno nacional termina de definir la letra chica de la resolución que reglamentará el retiro de entre un 20% y un 80% de los subsidios que reciben las tarifas de gas -tal como se anunció el mes pasado-, los gobernadores de provincias petroleras empezaron a tejer una jugada para elevar sus ingresos impositivos atados a la producción del fluido. En algunas provincias productoras especulan con que la quita de las subvenciones del Estado a las boletas residenciales de gas incrementará la facturación de los productores del hidrocarburos. En base a esa lectura, apuntan a aumentar lo percibido en concepto de regalías gasíferas, que equivalen de un 12 al 15% de los ingresos de las petroleras por la venta del hidrocarburo. En rigor, los gobernadores interpretan que el retiro de los subsidios terminaría provocando una mejora del precio del gas en boca de pozo que cobran las empresas.

El ministro de Planificación, Julio de Vido; el ministro de Economia, Axel Kicillof, y el gobernador de Neuquén, Jorge Sapag. De todas formas, en el sector de hidrocarburos todos entienden que “será clave ver el detalle de la normativa que prepara el Gobierno. Es que la mayor parte de los aportes estatales dirigidos a mantener bajas las tarifas de gas se destinan a cubrir el costo del gas importado, hasta seis veces más

caro que el cobran los productores locales. En 2013, Enarsa recibió u$s 5.384 millones para solventar la compra de gas desde Bolivia y del LNG que llega por barco. Si el Ejecutivo decide canalizar el dinero extra que pagarán a partir de ahora los usuarios residenciales para reducir esa cuenta, las compañías

petroleras no mejorarán sus ingresos. Se tratará, en ese caso, de un ajuste para podar el déficit fiscal del Tesoro.

Precio pleno Existe, sin embargo, otra posibilidad que ilusiona a las provincias productoras de hidrocarburos. Si

bien la principal porción de los subsidios gasíferos se la lleva la importación del fluido, el Estado también subvenciona a las petroleras que inyectan más gas en el sistema a través del Plan Gas. La iniciativa autoriza el pago de hasta u$s 7,50 por millón de BTU (tres veces más que la media del mercado) para las compañías que mantengan o eleven su producción. Las operadoras beneficiadas -YPF, Total, Wintershall y Pan American Energy (PAE), entre las principales- reciben ese dinero en forma de subsidio. Se estima que este año el Tesoro destinará u$s 1.200 millones para, en definitiva, mejorar el precio del gas que cobran los productores. Si el Gobierno opta por recortar ese ítem, que en la práctica implicaría que parte de lo recaudado por las nuevas boletas de gas sea recaudado por las empresas, las provincias aspiran a cobrar regalías sobre ese diferencial. “Es lo que nos corresponde como titulares del recurso hidrocarburífero. Si la quita de subsidios replica en un aumento de la renta petrolera, lo lógico es que las provincias incrementen sus regalías”, explicó a "El Inversor" online un gobernador de la Ofephi, la organización que nuclea a las provincias petroleras. De todas formas, el ministro de Energía de Neuquén, Guillermo Coco, dijo que “aún no sabemos porque no está especificada la implementación del recorte a los subsidios”. . Pero el antecedente de Neuquén va en esa dirección. Como comentó Coco, desde principios de año, la provincia cobra regalías sobre los subsidios que reciben las productoras encuadradas en el Plan Gas. En rigor, la gobernación de Jorge Sapag llegó a un acuerdo privado con YPF y Total (está en vías de cerrar con PAE), por el cual la provincia se queda con un 12% del monto facturado por las empresas beneficiadas por el programa de incentivo a la producción del fluido. De todas formas, Ezequiel Cufré, ministro de Hidrocarburos de Chubut, aclaró a E&E que “no existe una intención en el marco de la Ofephi de elevar las regalías del 12% que fija la Ley Federal de


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Hidrocarburos”. Este es un punto central que preocupa a la industria para las gigantescas inversiones de largo plazo que requerirá el desarrollo de la formación Vaca Muerta que este año prevé inversiones por casi u$s 6.000 millones con YPF a la cabeza. En la provincia vecina, la ley provincial de hidrocarburos les permite percibir entre tres y cuatro puntos adicionales que firmaron por las extensiones de las concesiones. Entre ellas están YPF, Tecpetrol y Panamerican Energy, que opera Cerro Dragón, el mayor yacimiento en producción del país. “Pan American con Cerro Dragón tuvo una prórroga con tres puntos adicionales, pero se denominan ingresos netos; es decir, son tres puntos más luego de aplicar los impuestos. No son tres puntos de ingresos de regalías”, precisó Cufré. Participación de las regalías Históricamente, las regalías hidrocarburíferas llegaron a representar más del 60% de los ingresos del presupuesto neuquino. Sin embar-

u$s 7,5 Es el precio del millón de BTU en el plan Gas pero para los proyectos que incrementen su producción por encima de los niveles que ya están operando las empresas petroleras.

go, debido a la abrupta caída de la producción han llegado a caer incluso por primera por debajo de la recaudación propia (constitutita por Ingresos Brutos, Patentes e Inmobiliario). De todas formas, las crecientes inversiones de YPF, G&P y las petroleras privadas ya anticipan una fuerte recuperación en las regalías en el mediano plazo. El tema es que la mayor parte de la producción de gas se rige a valores de u$s 2,20 el millón de BTU mientras que los proyectos no convencionales sí gozan del precio del Plan Gas a u$s 7,50. Por este motivo, en el presupuesto presentado a la Legislatura en octubre del año pasado, la administración de Jorge Sapag por primera vez en años prevé que se detendrá la caída de la producción petrolera. Según el proyecto de ley, se espera un incremento de las regalías “fruto de que se detiene la declinación en los volúmenes de producción y comienza a crecer moderadamente”. Se proyecta que los ingresos por ese concepto crezcan un 25% el año próximo y alcancen los $3.620 millones. Además, se prevé que aumentarán los precios en boca de pozo, con lo cual la Provincia cobrará la Renta Extraordinaria que se acordó durante la renegociación de los contratos petroleros de la Ley 2.615, es decir un 1% de regalías. La suba de las regalías prevista obedecerá a la mejora de la cotización del barril de petróleo y al incremento de la producción del shale oil de Vaca Muerta. A su vez, según estima el Gobierno, el panorama gasífero también tendrá una mejora, ya que se detendría la declinación de la producción, aunque no hay indi-

"aunque la quita de subsidios al gas no implique una suba en el precio en boca de pozo nosotros arreglamos con las compañías que si ellas cobran ese dinero lo retribuyan a la provincia como si fuera un canon extraordinario", guillermo coco

cios de una suba sustancial en los precios. Las cifras presentadas en octubre se vieron sustancialmente mejoradas ya que se habían calculado con un dólar oficial a casi $ 6 que saltó a $ 8 en enero pasado. Si bien la Provincia deberá hacer frente a los mayores gastos en la masa salarial por los incrementos otorgados a las fuerzas de seguridad de casi el 100% y a los trabajadores de la salud del 35% prevé que gracias a la devaluación mantendrá el déficit fiscal en $ 800 millones, casi al mismo nivel del ejercicio 2013. Claro que ahora los ingresos totales subirán hasta casi $ 18.000 y los gastos hasta $ 19.000 millones.

El consumo sigue en baja

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as ventas de comercios minoristas cayeron 2% en marzo pasado respecto del mismo mes de 2013. De esta forma, el sector comercial atraviesa una situación parecida a la de 2009, cuando el país intentaba sortear los cimbronazos de la crisis financiera global. Marzo se convirtió así en el tercer mes consecutivo en que las ventas se desplomaron ante una demanda que muestra algunos síntomas de debilitamiento, y que a la vez se mantiene a la espera de que los precios de algunos productos se acomoden, o retornen las facilidades de financiamiento. Así lo indicó hoy la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) en un comunicado en el que precisa que todos los rubros que componen la canasta de bienes y servicios relevados tuvieron caídas interanuales, lideradas por los electrodomésticos e inmuebles.

Según la CAME, la caída en la demanda preocupa a los empresarios del sector minorista porque, a diferencia de lo que sucedió en otros meses, la población ya no se refugia en otros activos (dólar, acciones y bonos), y pareciera que se trata de un recorte en el consumo donde quedan de manifiesto los problemas de ingresos que están enfrentando las familias. Los rubros que lanzaron promociones y ofrecieron descuentos significativos en determinados productos tuvieron mejor recepción en el público y mostraron menores tasas de caída: eso se observó sobre todo en perfumerías, marroquinerías, textiles y comercios destinados a la venta de alimentos y bebidas. Con el comportamiento de marzo, las ventas acumulan una caída promedio interanual del 5,8 por ciento en el primer trimestre del año, según el relevamiento realizado por la Confederación en 837 comercios del país.


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Perspectiva económica tras la devaluación

Cayó 17% el intercambio come con Brasil en el primer trimest Si bien en marzo hubo un superávit de u$s 35 millones, la cifra se da en un contexto de desaceleración del comercio por el freno de las ventas al exterior desde que se implementaron las nuevas medidas económicas.

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n marzo pasado se produjo una contracción de las exportaciones y las importaciones desde y hacia Brasil, lo que permitió que la Argentina registrara un superávit de u$s 35 millones. El último saldo favorable para Argentina en el comercio con el país vecino se había logrado hace casi exactamente un año, en marzo de 2013 según un estudio realizado por la consultora Abeceb. Pero el tema es que el superávit se logra en un contexto de fuerte caída del comercio bilateral durante los primeros tres meses del año del 17%. De todas formas, al analizar todo el trimestre se registró un déficit en el intercambio comercial con Brasil de casi u$s 262 millones. Es que en el presente año cambió el escenario para el comercio exterior argentino debido a la devaluación del dólar oficial de enero pasado y sobre todo el freno oficial a las importaciones, ya sin Guillermo Moreno en la Secretaría de Comercio Interior. Ahora la responsabilidad durante el primer trimestre fue de las autoridades del BCRA, que frenaron los embarques ante la escasez de dólares. Los analistas económicos entienden que esta situación del comercio exterior experimentada durante los primeros tres meses del año se irá corrigiendo en los períodos sucesivos y a medida que se empiecen liquidar los dólares de la soja, precisamente a partir de este trimestre. Pero lo concreto es que en marzo pasado, el comercio bilateral cayó nada menos que un 16% con relación a igual período en 2013. Este comportamiento se debió a una disminución tanto de las exportaciones como de las importaciones. Por el lado de las ventas externas se observó que los envíos se contrajeron un 16% según los datos de Abeceb. Desde la consultora advirtieron que “se trata de la tercera caída consecutiva del año, las exportaciones registran una contracción

En los primeros tres meses del año las exportaciones a Brasil cayeron 21%. acumulada del 21% alcanzando los u$s 3.291 millones. El tema no es menor ya que Brasil es el principal socio comercial de la Argentina en el Mercosur y un destino clave para las exportaciones. Las importaciones, por su parte, también disminuyeron 15% acumulando una caída del 13% en lo que va del año. En Abeceb indicaron que “este comportamiento puede asociarse al endurecimiento de la polí-

tica comercial argentina durante el primer trimestre del año. La escasez del mercado de divisas obligó a las autoridades a limitar aún más las compras externas, en particular en sectores estructuralmente deficitarios, como el segmento automotriz. Este rubro en particular representa el 49% del comercio bilateral”. De todas formas, un dato a tener en cuenta es que, más allá del superávit comercial obtenido en marzo,

el resultado de comercio arrojó un superávit de u$s 35 millones, un monto 47% inferior a los registros de igual mes en 2013. Además, en el primer trimestre se registró un déficit de u$s 262 millones, mientras que durante los primeros tres meses del pasado año hubo un superávit del u$s 82 millones.

Expos e impos En el tercer mes de 2014, Argenti-

na registró valores de exportación a Brasil por u$s 1.218 millones, evidenciando una contracción de los envíos hacia el vecino país del -16,8% con respecto al mismo mes de 2013. Los menores envíos se explicaron por el comportamiento de las exportaciones de gas, trigo, ajos, automóviles, autopartes, productos de perfumería, peras frescas y medicamentos entre otros. De esta manera, Argentina se ubicó en el tercer lugar como proveedor de Brasil, detrás de Estados Unidos (u$s 2.941 millones), China (u$s 2.766 millones) y antes de Alemania (u$s 1.185 millones). Las exportaciones argentinas a Brasil representaron 7% del total importado por el mencionado país durante el mes de marzo de 2014. Este valor indica una pérdida de participación del 0,69 pp. Por su parte, las compras de bienes de origen brasileño alcanzaron un total de u$s 1.183 millones en marzo, mostrando así una caída de 15,3% con relación con marzo de 2013. Al igual que el mes anterior, se trata de un valor de importación notablemente bajo si se compara con los promedios mensuales de los años anteriores. Tal caída se debe principalmente a las menores adquisiciones de semifacturados de hierro o acero, chasis, maquinaria agrícola, minerales de hierro, tractores, motores de vehículos, neumáticos, autopartes, automóviles, laminados planos, bombas y compresores. Además, Argentina fue durante el mes de marzo de 2014 el tercer comprador de bienes originarios de Brasil, ubicándose por debajo de China y Estados Unidos. En orden de importancia, el ranking de principales compradores fue: 1º China (u$s 4.457 millones), 2º Estados Unidos (u$s 1.188 millones) y 3º Argentina (u$s 1.183 millones). Las compras argentinas representaron, por su parte, el 6,7% de las ventas externas de Brasil, 0,52 pp por debajo de los registros del igual mes en 2013. Como consecuencia de los flujos de comercio registrados entre nuestro país y el principal socio del Mercosur, la Balanza Comercial del tercer mes de 2014 arrojó como resultado un superávit de u$s 35 millones para Argentina. Esta cifra indica una contracción del 47% con relación al resultado de marzo de 2013. Para este año, la mayoría de los


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ercial tre analistas proyectaba antes de la devaluación en exportaciones totales de la Argentina, que rondarían los u$s 85.000 y un saldo de la balanza comercial de u$s 8000 millones. Entre los principales factores que respaldaban estas proyecciones estaba la buena cosecha de soja y también precios por encima de los u$s 500 la tonelada. Claro que con el cambio de escenario habrá que ver si estos pronósticos se cumplen.

Industria automotriz Parte de la caída de las compras

de las terminales automotrices se debió a un combo de factores que incluyeron, además de la devaluación, el impuesto del 35% fijado por el Gobierno a los autos de alta gama para intentar detener la sangría de dólares y a los aumentos de precios en las unidades del mercado interno. Esto desaceleró las ventas de 0 KM que el año pasado habían experimentado un fuerte crecimiento y la producción anduvo cerca de las 700.000 unidades. Para este año, en cambio, se espera una caída en la fabricación de automotores del 20% por los cambios introducidos.


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Proyecciones para la cotización del dólar

La calma cambiaria aún no está asegurada Si bien a partir de este mes se espera un fuerte ingreso de divisas por la liquidación de cereales con buenos precios y rindes, desde agosto podrían volver las presiones sobre el dólar oficial.

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i bien las medidas adoptadas recientemente generaron un alivio en el mercado de cambios que podría sostenerse algunos meses de la mano de la liquidación de la cosecha, en el segundo semestre el panorama luce más complicado, dado que la demanda de dólares será mayor. Además, en el contexto actual de dominancia fiscal de la política económica, las presiones sobre el mercado cambiario podrían incluso aumentar en los próximos meses, dado que los dólares del agro obligarán a una mayor emisión. Entre las principales medidas económicas del Gobierno se anotaron la devaluación del dólar oficial de enero pasado, la suba de las tasas de interés a través del retiro de pesos del mercado, el freno a las importaciones (ver informe de las páginas 4 y 5), y otras, como la exigencia a los bancos de que aumenten sus encajes de los depósitos en moneda extranjera. Estas medidas hicieron que el blue, que había llegado a perforar los $13, cierre en $10 y el oficial en $8. Y, lo que es más importante, se frenó la fuerte caída de reservas de los últimos años, lo que obligó a la administración de Cristina Fernández a poner la restricción a la

compra de dólares en 2011. El drenaje de reservas, que en 2013 había mantenido un promedio mensual de u$s 1.000 millones y que en enero de este año tuvo un pico de u$s 2.800 millones, bajó a u$s 185 millones en febrero y a u$s 75 millones en marzo. Si bien el segundo trimestre del año luce como el más tranquilo por la fuerte liquidación de divisas que se espera que hagan las cerealeras, el problema se proyecta hacia el segundo semestre. Es que los vencimientos de deuda, aunque no se pague el cupón PBI, treparán a u$s 3.600 millones, mientras que las importacio-

Entre enero y junio deberían liquidarse unos u$s 11.000 millones, según las proyecciones de las consultoras, que además prevén para este año una cosecha total de 84,5 millones de toneladas y exportaciones totales del sector de soja, maíz y trigo por u$s 31.000 millones.

nes de combustibles alcanzarán los u$s 6.000 millones y el turismo requerirá de unos u$s 2.000 millones. Para la consultora Abeceb, todo este combo le pone un piso de u$s 11.000 millones, una cifra nada despreciable en el actual contexto de escasez de divisas. El otro factor que jugará un rol decisivo este año es el aporte de los dólares del agro. Según Abeceb, “las presiones sobre las cerealeras y los buenos precios de los granos trajeron alivio al mercado cambiario en febrero, cuando se logró el ingreso de cerca de u$s 2.000 millones. El interrogante es qué pasara en los próximos meses. El ingreso de dólares debería ser elevado de la mano de una excelente cosecha de soja, y de los buenos precios de los cereales por encima de los u$s 500 la tonelada. Sin embargo, la incertidumbre cambiaria podría conducir nuevamente a los exportadores a retener parte de la misma”. En el caso de la soja -el principal cereal de exportación-, sus precios se han visto incrementados por las malas condiciones climáticas en otros países de Sudamérica y menores previsiones de cosechas; y las del trigo y el maíz, por el conflicto entre Ucrania y Rusia a partir de la anexión de

La suba de tasas de interés impulsada por el BCRA acompañó a la devaluación. Crimea. Se trata de una región clave para el abastecimiento. Para Abeceb, la liquidación de divisas por parte de las cerealeras debería ser elevada debido a la buena cosecha lograda y los altos precios. Sin embargo, “la incertidumbre cambiaria podría hacer que los exportadores decidan retener parte de la misma”, como ha venido ocurriendo en los últimos años. Entre enero y junio deberían liquidarse unos u$s 11.000 millones, según las proyecciones de la consultora, que además prevé para este año una cosecha total de 84,5 millones de toneladas y exportaciones totales del sector de soja, maíz y trigo por u$s 31.000 millones.

Complejo exportador Danto Sica, titular de la consultora, explicó en su último informe que “el problema es la creciente dependencia que tiene el complejo exportador de los commodities alimenticios, en especial la soja. La constante pérdida de competitividad de la producción local por la elevada inflación, los problemas productivos internos en diversos sectores (como la carne y el trigo), y en algunos casos una demanda externa debilitada (alimentos elaborados y bienes industriales), redujeron las fuentes de divisas disponibles. Así, actualmente un 60% de las exportaciones proviene del sector agroalimentario, y nada menos que un 30% proviene del complejo sojero”. Para el ex secretario de Industria “en este contexto, el año se presenta complicado. Es que, por un lado, tanto los buenos rindes como los elevados precios favorecerían la li-

quidación de la cosecha, dado que la actual campaña de soja estaría entre los 52/53 millones de toneladas –resultando cercana al récord de 55 millones alcanzado en 2010-, mientras que la cotización de la oleaginosa ha mejorado en los pasados meses hasta ubicarse por encima de los u$s 500 por tonelada”. Sin embargo, y como sucedió en 2013, las expectativas de que el peso vuelva a debilitarse en los próximos meses actuarían en sentido contrario, llevando nuevamente a los productores a retener parte de la cosecha a la espera de una mejor cotización del dólar oficial. Para Sica, “hay que tener en cuenta que tras la importante depreciación de la moneda local impulsada en enero, la elevada inflación observada en la primera parte del año ya erosionó gran parte de su efecto sobre la competitividad, lo que ha vuelto a alimentar las expectativas de devaluación. Este será, sin dudas, el principal desafío al que se enfrentarán las autoridades este año en su objetivo de asegurarse un buen caudal de dólares de la soja”. Pero la acumulación de obligaciones hacia mediados de año junto con las dificultades de las exportaciones para ganar mercado implicará que difícilmente los dólares de la soja sean suficientes para salvar el año. Luego de agosto las restricciones de divisas seguirán presentes, por lo que no es razonable esperar un escenario de menor presión restrictiva. La soja puede aliviar pero no resolver, y menos aún en un contexto de creciente deterioro de la balanza energética, pérdida de los dólares del biodiésel y menor peso de los cereales.


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l MonedasINDICADORES

l Gas 4,47 u$s / Mbtu

q

u$s 1.301

DÓLAR compra / venta

$7,96 / $ 8,01

=

PESO CHILENO compra / venta

$555 / $556

EURO compra / venta

q

onza de oro cotización internacional

$10,80 / $11,30

Nota: los valores indicados corresponden a los cierres de las cotizaciones del viernes 04/04/2014.

PRECIO henry hub

q

10,78 u$s / Mbtu

PRECIO IMPORTACIÓN BOLIVIA

=

=

REAL compra / venta

$2,23 / $2,24

l Petróleo 100,29 u$s / bbl

PRECIO DEL BARRIL CRUDO WTI

Participa de cuatro proyectos de parques

Ingeniería Cima busca expandirse en la región en energía eólica

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a empresa de servicios petroleros Ingeniería Cima también busca avanzar fuerte en los proyectos de energía eólica. La firma neuquina, que cuenta con 600 empleados, realizó un encuentro el viernes en el Hotel Comahue con la intención de dar a conocer los proyectos en marcha y ver cómo va el negocio. Es que Neuquén es una de las provincias más avanzadas respecto del desarrollo de parques eólicos y existe un programa que busca incentivarlos a través de la Agencia de Desarrollo y Promoción de Inversiones (ADI-NQN) con 14 áreas definidas con inversiones potenciales por u$s 2.000 millones. Christian Cerne, gerente de Desarrollo de Negocios de la empresa, explicó a E&E que “Ingeniería Cima participa en cuatro proyectos de energía eólica: dos junto al fabricante de molinos eólicos Vespas (se trata de Parque Auquinco y Zapala III), ambos con un parque generador previsto de 50 mw”. El Parque Auquinco se encuentra cerca del volcán Tromen, entre Chos Malal y Buta Ranquil. Cerne también reveló que, por otro lado, Ingeniería Cima compró hace un par de años nada menos que el 20% de Invap Ingeniería, una firma creada inicialmente por la empresa estatal rionegrina. Invap Ingeniería desarrolla, entre otros, proyectos eólicos, como el de Parque Cerro Policía de 100 MW en la provincia vecina. Invap Ingeniería también desarrolla proyectos de baja potencia -de hasta 4,5 megas- para poder proveer energía a pequeñas comunidades o viviendas rurales. Y, por otro lado, Ingeniería Cima estudia la factibilidad de un proyecto junto a la firma Wpd en la zona de El Chañar (denominado Chañar Norte II) y otro con la empresa germana Abowind. Cerne aclaró también que el Zapala III está bajo los programas de ADI, mientras que el Auquinco es un programa del Genren. “En Zapala se hicieron los estudios y estamos a la espera del marco regulatorio”, explicó Cere. El gerente de Ingeniería CIMA también indicó que “la reunión fue para compartir conocimientos. Poca gente sabe de estos

proyectos en curso que se están llevando adelante”. A la convocatoria fueron las principales empresas que están en el negocio, pero también muchas de servicios petroleros que aún no lo están”. El ejecutivo de Ingeniería Cima también explicó que “si bien buena parte del equipamiento es ex-

tranjero, todo el montaje de los parques es con mano de obra y 'know how' local”. Cerne también comentó que, si bien Argentina tiene un gran potencial para el desarrollo de energías renovables, el sector atraviesa un momento de incertidumbre por una gran cantidad de variables.

Generador de 4,5 kw de Invap Ingeniería utilizado por Ingeniería Cima.

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Hablemos de economía

REAPARECIÓ UN VIEJO FANTASMA,

LA RESTRICCIÓN EXTERNA Aunque en la última década Argentina logró evitar el clásico ciclo de "stop and go" que caracterizó a la economía en el último medio siglo, y que terminaba con fuertes caídas del producto y del salario real, debe enfrentar nuevos desafíos para lograr un proceso industrial que no condicione el crecimiento. Por Humberto Zambón

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n los países de industrialización tardía -es decir, en aquellos que comenzaron a industrializarse en el siglo XX, cuando ya estaba afianzado mundialmente el capitalismo industrial- el crecimiento económico depende de las importaciones de maquinarias y otros insumos, mientras que la producción, por razones competitivas, se destinaba fundamentalmente al mercado interno. Como la forma legítima de pagar las importaciones es mediante las exportaciones (la otra es con endeudamiento o ingreso de capitales pero, como luego hay que pagar intereses y dividendos y devolver al capital, eso compromete las posibilidades futuras de seguir importando), el crecimiento de las exportaciones limita al incremento de las importaciones y, por lo tanto, al crecimiento económico. Este tema, muy estudiado en la teoría económica, dio lugar a la llamada Ley de Thielwall: “a largo plazo, la tasa de crecimiento de la economía está limitada por la tasa de crecimiento de las exportaciones”. Es la llamada “restricción externa”: una tasa de crecimiento del sector industrial requiere un aumento de las importaciones (maquinarias, productos intermedios y materias primas, además del hecho de que el aumento del ingreso disponible por la población trae aparejadas nuevas necesidades que, al menos en parte, son satisfechas con productos importados). Si las exportaciones no crecen a una tasa suficiente como para generar las divisas necesarias para pagar esas importaciones, se produce una crisis en el sector externo: devaluación de la moneda local, aumento de precios internos y disminución de la actividad económica para

Corea logró escapar a la restricción externa gracias al fuerte crecimiento de las exportaciones de su industria. acomodarse a la nueva situación. En la Argentina ha venido ocurriendo desde 1952; hasta los años ’80 se la conoció como el modelo del “stop and go” (pare y arranque). Las exportaciones, fundamentalmente productos primarios o industriales agropecuarios, crecían a una tasa muy baja; el resto de la economía crecía (aumento de producto y disminución de la desocupación), hasta que funcionaba la restricción externa y había crisis de la balanza de pagos. Se salía con devaluación, suba de precios y recesión (caída de la producción y ocupación), con lo que disminuían las importaciones, generando otra vez un saldo externo favorable que permitía un nuevo crecimiento hasta la próxima crisis, consecuencia de la misma limitación. Los países asiáticos, como Corea, Taiwán, e inclusive la China contemporánea, evitaron la restricción externa mediante la exportación industrial, sobre la base de precios competitivos, debido a la intervención de un Estado fuerte y costos productivos muy bajos, especialmente los salarios en referencia con el estándar internacional.

Crisis devaluatorias En nuestro país la restricción generó crisis devaluatorias, que ocurrieron en 1952 (segundo gobierno de Perón), 1958 (Frondizi), 1962

(Guido) y 1975, con el famoso Rodrigazo. A partir de 1976, con el triunfo del neoliberalismo, se dejaron de lado las ideas industrialistas y desarrollistas, pero apareció otro factor: el endeudamiento externo. Para combatir la inflación se ancló el tipo de cambio mediante “la tablita” de Martínez de Hoz o la convertibilidad de Cavallo-Menem continuada por De la Rúa, de forma tal que convenía importar los productos y no producirlos (además de viajar y comprar propiedades en el exterior), lo que se pagaba con endeudamiento; los mismos vencimientos de la deuda se refinanciaban haciendo que la deuda creciera como una bola de nieve; en 1981 se produjo la crisis externa por razones financieras, con devaluación e inflación, que fue uno de los factores que determinaron el fin de la dictadura en 1983; una crisis similar, pero agravada, se dio en el año 2001. En medio de estas dos crisis estuvo el gobierno de Alfonsín, agobiado por el peso de la deuda que dejó la dictadura (que fue común a toda América Latina, la llamada “década perdida” por las enormes transferencias generadas por la deuda y por su crecimiento económico nulo) y por modestos intentos de industrialización que terminaron en el gran crisis de 1989 y que reunía ambos factores de la

limitación externa: los productivos y los financieros. La crisis del 2001 fue tan profunda en la caída del ingreso y en desocupación que en el año 2002 las importaciones se redujeron al 35% de las exportaciones. Esa brecha, en el futuro inmediato, se tradujo en un aumento de las reservas monetarias del país, lo que permitió independizarse del FMI (pagando la deuda), renegociar la deuda externa y venir cumpliendo normal y regularmente con los compromisos asumidos con esa reestructuración, con lo que de hecho se está próximo de superar al factor financiero de la restricción externa. A partir de 2003 el producto creció a altas tasas (un promedio del 6,9% anual) acompañado de un aumento de las exportaciones del 12% anual y las importaciones del 22,5%. Esto fue achicando el superávit del comercio exterior. Aparecieron otros factores que afectan a la situación. (1) En el año 2008, a raíz del conflicto con el agro, determinados sectores y la prensa generaron diversos rumores de crisis inminente, lo que dio lugar a la fuga de capitales al exterior o a la conversión en dólares de los ahorros por unos 23 mil millones de dólares, cosa que se repitió en 2011 con motivo de las elecciones (unos 22 mil millones de dólares); por esa razón se debieron tomar

medidas de restricción y control de divisas para el ahorro o los viajes y compras al exterior. (2) Como resultado de la privatización de YPF hubo una explotación irracional y falta de inversiones en petróleo y gas, lo que llevó a que el país pasara en el año 2011 de exportador a importador de recursos energéticos (en el año 2013 este concepto arrojó un saldo negativo de intercambio internacional de 6.163 millones de dólares). (3) En el año 2012 la “Mesa de Enlace” anunció la no exportación de granos para forzar un cambio en la política para el sector; lo cierto es que, con una cosecha 15% superior a la del año anterior, la exportación de este sector durante 2013 disminuyó 4.000 millones respecto del año anterior, por lo que se calcula que hay productos guardados -sin exportar- por un valor aproximado a los 8.000 millones de dólares. La cosecha de este año también ha sido muy buena. Como consecuencia de esta suma de factores, más el pago regular que se hizo por la deuda externa renegociada, las reservas internacionales del país en el último año cayeron unos 12 mil millones de dólares. Reaparece en el horizonte el fantasma de la restricción externa, lo que explica las medidas políticas gubernamentales adoptadas. Es que, para seguir creciendo, es preciso evitarla.

Suplemanto economia 2014 04 06