Huellas de Tinta Febrero 2019

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A quiet place Por Laura El mes pasdo reseñé Bird box. Buscando mate- evitarlos, vivir en profundo silencio. rial para la reseña, me encontré con un comenta- Y así sobrevive la familia que protagoniza la hisrio acerca de ésta película. Me inspiró curiosidad toria: una pareja joven con sus dos hijos, en una porque en la comparación, Bird box quedaba mal zona rural. Las casas vecinas se ven a lo lejos. parada, así que ahí fui a buscarla para poder comLa única perspectiva a la vista es ésa: sobrevivir pararlas personalmente. sin esperanza, aislados y en permanente silencio. El resultado fue una grata sorpresa. A quiet place, una producción que me pasó desapercibida en 2018, Pero ésto no siempre es posible, y la simple salida me gustó mucho más que Bird box y reconocí que, a buscar lo que se pueda encontrar en un superefectivamente, se encuadran en el mismo género. mercado abandonado, en el pueblo más cercano, entre terror y suspenso. Sin embargo, A quiet place puede transformarse en una peligrosísima incursión. logra llegar más al espectador. Las criaturas, sobre cuyo origen nada se dice, es- Senderos predeterminados, códigos luminosos y tán al acecho. Totalmente ciegas y sin otras formas un andar siempre sigiloso. La actitud de las presas, de percibir a sus presas (nosotros...) lo hacen gra- a éso se reducen sus movimientos. El film logra un cias a un sentido del oído extremadamante sensi- ambiente opresivo y hay momentos de miedo real, ble. La única manera de sobrevivir es no alertarlos, sin acudir en exceso a viejos clichés del género de

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