Valles Occidentales, Laciana, Babia, Omaña. Cuadernos de arquitectura. José Luis García Grinda

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Proyecto propuesto por los técnicos de urbanismo del Servicio de Asistencia a Municipios de la Diputación de León .

© De esta edición: Instituto Leonés de Cultura. Diputación de León. © Del texto, dibujos y fotografías: José Luis García Grinda. ISSN: 1887-5211 D.L.: LE-1673-2008 Imprime: Gráficas Celarayn, S.A. Polígono Industrial de León.


Índice: Presentación....................................................................... ........ ............................. 5 l. El territorio de Valles Occidentales ........................................................................ 7 2. Los tipos básicos arquitectónicos ....................................................................... 11 3. Materiales, sistemas y elementos constructivos ................................................... 29 3.1. Fábricas de muros y forjados ..................................................................... 33 3.2. Formación de huecos, portones, puertas, ventanas y balcones .................... 41 3.3. Corredores, galerías y pórticos .................................................................. 61 3.4. Hornos, horneras y escaleras exteriores ..................................................... 70 3.5. Cubiertas, chimeneas, tejadillos y aleros ..................................................... 78 3.6. Carpinterías y cerrajerías: portones, puertas, balcones, ventanas ................. 89 3. 7. Hórreos, pozos, cierres y suelos de corrales ............................................ 108 4. El hoy de la arquitectura popular. Nueva arquitectura y rehabilitación ................... 121 5. Recomendaciones en la rehabilitación ............................................................... 123 5.1. Criterios generales ........................ ........... ...................................... ......... 123 5.2. Muros, forjados y cubiertas ...................................................................... 126 5.3. El espacio interior .................... ................................................................ 128 5.4. El exterior ............................................................................................... 133 6. Recomendaciones sobre obras de nueva planta ................................................. 139


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Presentación La Diputación de León publica el segundo Cuaderno de Arquitectura, dedicado en esta ocasión a las tierras de Laciana, Babia y Omaña, los denominados Valles Occidentales de nuestra provincia. Una atractiva y útil obra del arquitecto José Luis García Grinda, autor también del primer Cuaderno de Arquitectura que dedicamos a La Cabrera y del singular libro que promovimos sobre la Arquitectura Popular Leonesa. Un estudioso de la materia que nos brinda un trabajo de divulgación, pero también de análisis, basado en una tarea de campo y de contacto directo con el objeto arquitectónico. Una investigación previa y necesaria para posteriormente planificar las tareas de recuperación y rehabilitación de esta arquitectura popular. Y es que en este libro se recogen los tipos básicos arquitectónicos de las áreas territoriales estudiadas, así como los materiales, sistemas y elementos constructivos utilizados. Además, se presentan ejemplos de la nueva arquitectura popular y de las rehabilitaciones sobre ella realizadas . En definitiva, a partir de este momento contamos con un documento base sobre el que plantear futuras intervenciones. Frente a la arquitectura urbana, en cada territorio o comarca, donde las condiciones geográficas y el medio físico son determinantes en la tipología de sus viviendas, se repiten desde fechas remotas las formas y tradiciones constructivas. Sólo las modas y costumbres de cada generación o las influencias de las distintas eras artísticas impiden que las casas tengan una permanencia absoluta en el medio rural. El clima, la tierra y los materiales que han de servir para fabricarla, así como el hombre en sociedad y sus necesidades económicas, determinan la arquitectura de cada lugar. La construcción surge del propio territorio y se convierte en una de las señas de identidad de un colectivo, de una sociedad . Cada área geográfica se manifiesta en su arquitectura, define su organización social, sus ideas y valores culturales. Desde el conocimiento de nuestro pasado arquitectónico, gracias a trabajos como el que nos ofrece García Grinda, podremos definir el futuro de la construcción popular en el medio rural a través de planes directores o programas de intervención. Proyectos destinados a sacar del olvido y poner en valor la arquitectura rural, contribuyendo así al desarrollo de nuestros pueblos y a la mejora de la calidad de vida de los leoneses.

ISABEL CARRASCO LORENZO Presidenta de la Diputación de León


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EL TERRITORIO DE LOS VALLES OCCIDENTALES

Puerto de Leitariegos

El territorio leonés de los Valles Occidentales se emplaza en el borde noroccidental de la provincia de León, formando parte de la llamada Montaña Occidental. Mientras su límite · norte es una línea continua montañosa que lo separa de Asturias, su borde oeste permite su continuidad hacia el Bierzo a través de los valles de Valdeprado y del Sil. Al oeste, el río Luna corta las estribaciones

de los Altos de La Cañada y la Sierra de los Grajos, en límite con las Tierras de Luna, abriéndose a través del meridional valle de las Omañas hacia las Tierras de León. En el sur, las estribaciones montañosas de la Sierra de Vizbueno lo separan del Bierzo y de la Cepeda, disminuyendo en altitud hacia su extremo sureste. 7


EL TERRITORIO DE LOS VALLES OCCIDENTALES Territorio de montaña caracterizado por su relieve accidentado, emplazado en la confluencia de las estribaciones meridionales de la cordillera Cantábrica y las sierras septentrionales de los Montes de León. Su superficie de 1.233 km 2 supone el 8 por ciento provincial, alcanzando distintas cumbres los 2.000 m, como las de Pico Nevadín (2.082), Alto de La Cañada (2.154) o Pico de Tambarón (2.102) al sur, o Peña Orníz (2.175), Peña Ubiña (2.417) o Picos Altos (2.187) al

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norte, situándose la casi totalidad del territorio entre los 1.200 a 1.800 m de altitud. Se crea, entre estas montañas, un claro arco con la doble vertiente de los ríos Sil y Luna, articulándose los espacios del Alto Sil y Laciana en el primero, mientras Babia acoge el nacimiento de ambos ríos, volcándose hacia el naciente. Al sur, el valle de Omaña se abre hacia el este, poniéndose en contacto con las plataformas de la Meseta, al ser su río triibutario del Órbigo.


EL TERRITORIO DE LOS VALLES OCCIDENTALES El territorio presenta una geología variada, con afloraciones carboníferas, dominada por la penetración, desde el noroeste hasta el borde meridional terciario, de materiales donde se alternan pizarras arcillosas y areniscas pizarrosas, apareciendo por el este franjas de materiales calizos y dolomíticos, seguidos de pizarras, areniscas y cuarcitas. La vegetación autóctona se ve limitada por la extensión de prados y pastizales, que llegan a ser casi el 90 por ciento de su territorio, con significativos bosques de robles y rodales de castaños y pino de repúblación, suponiendo el espacio arbolado el 1O por ciento de su superficie. Dotado de un clima de montaña, con un invierno largo y frío y un verano breve y suave, aumentando las temperaturas en los fondos de los valles y en el Alto Sil y Omaña por su situación más protegida. Las precipitaciones son importantes, con una media anual de 1.400 mm en su mitad norte, siendo la nieve un elemento frecuente : La economía rural está basada en la ganadería, especialmente la bovina, donde no falta la ganadería trashumante, siendo limitadísimo el espacio agrícola, el 1,5 por ciento del suelo, concentrándose particularmente en Omaña, donde llega al 50 por ciento de su superficie, cultivos de subsistencia con pequeñas parcelas donde más de la mitad no superan las 5 hectáreas. Significativa ha sido la actividad minera del carbón, especialmente concentrada en Laciana, en la más importante cuenca ·hullera provincial, h0y sometida a una grave crisis. 1

Su densidad poblacional, marcada por la inmigración, en torno a 15 habitantes por kilómetro cuadrado, es inferior a la media de la provincia de León, con un núcleo como Villablino, donde se concentra más de un tercio de su población, contrastando con el conjunto de di ~ inutos núcleos del territorio, cuya media no supera el centenar de habitantes. Particularmente Omaña, en el municipio de Riello, la red de los mismos es más densa, disminuyendo en tamaño, con una media de 20 habitantes por núcleo. Se asientan en los fondos de valle y zonas de relieves suaves y mejores orientaciones. Sus estructuras urbanísticas generan con frecuencia pequeñas. agrupaciones semi dispersas a manera de distintos barrios, donde en su zona central suelen disponer de un espacio público de carácter más urbano a manera de plaza, donde puede asentarse algún equipamiento público. No faltan, en algunos lugares de Laciana, como Villablino, Villaseca de Laciana, Orallo o San Miguel de Laciana, la presencia de barrios y crecimientos urbanos del primer tercio del siglo XX relacionados con la actividad importante de la minería del carbón, hoy en clara decadencia. Contrasta esta nueva presencia pobladora, junto con el impacto paisajístico de las explotaciones mineras, con los asentamientos y refugios temporales de las brañas, vinculados a la actividad tradicional ganadera de las zonas altas de sus valles de montaña. 9


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EL TERRITORIO DE LOS VALLES OCCIDENTALES Omaña Alto Sil

Municipios:

Municipio:

Las Omañas (Las Omañas, Mataluenga, Pedregal, San Martín de la Falamosa, Santiago del Molinillo), Murias de Paredes (Barrio de la Puente, Fasgar, Lazado, Los Bayos, Motrondo, Murias de Paredes, Posada de Omaña, Rodicol, Sabugo , Senra, Torrecilla, Vegapujín, Villabandín, Vivero). Riello (Aguasmestas, Andarraso ,. Ariego de Abajo, Ariego de Arriba , Arienza, Bonella, Campo de la Lomba, Castro de la Lomba, Ceide, Cirujales, Cornombre, Curueña, El Castillo, Garueña, Guisatecha, Inicio, La Omañuela, La Urz, La Velilla , Manzaneda de Omaña, Marzán, Omañón, Orrios, Oterico, Pandorado, Riello, Robledo de Omaña, Rosales, Salce, Santibáñez de Arienza, Santibáñez de la Lomba, Socil, Sosas del Cumbral, Trascastro de Luna, Valbueno, Vegarienza , Villadepán, Villar de Omaña, Villarín de Riello, Villaverde de Omaña). Soto y Amío (Babia, Camposalinas, Canales, Carrizales, Garaño, lrián, Lago, La Magdalena, Quintanilla, Soto y Amío, Villaceid, Villayuste). Vald1:!samario (La Garandilla, La Parte, La Utrera, La Velilla, Murias de Ponjos, Paladín, Ponjos, Radical, Valdesamario, Villabandín, Villanueva).

Palacios del Sil (Carbón del Sil, Cuevas del Sil, Matalavilla, Mataotero, Palacios del Sil, Salentinos, Salientes, Susañe del Sil, Tejedo del Sil, Valdeprado, Valseco, Villa rino del Sil). Lacia na Municipio: Villablino (Caboalles de Abajo, Caboalles de Arriba, Carrasconte, El Villar de Santiago, Llamas de Laciana, Lumajo, Orallo, Rabanal de Abajo , Rabanal de Arriba, Rioscuro, Robles de Laciana, Sosas de Laciana, Villablino , Villager de Laciana, Villaseca de Laciana). Babia Municipios: Cabrillanes (Cabrillanes, Huergas de Babia, La Cueta, Lago de Babia, La Riera, Las Murias, Mena, Meroy, Peñalba de Cilleros, Piedrafita de Babia, Quejo, Quintanilla de Babia, San Félix de Arce, Torre de Babia, Vega de Viejos). San Emiliano (Candemuela, Cospedal, Genestosa, La Majúa, Pinos, Ríolago, Robledo de Babia, San Emiliano, Torrebarrio, Torrestío, Truébano , Villafeliz de Babia, Villargusán, Villasecino).

Torrebarrio de Babia


LOS TIPOS BÁSICOS ARQUITECTÓNICOS

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la presencia de las casas de paja o lteito en distintas variedades, hoy muy modificadas, que han tenido una notable presencia hasta hace pocos años en este territorio. La presencia de hórreos en variedades de tipo asturiano, algunos con techo vegetal, y las brañas, organizaciones espaciales vinculadas al pas1

toreo de montaña, tanto e~ ~ ante como trashumante, y la presencia puntual de los vaqueiros de alzada, con cabañas y refugios, reflE~jan el carácter de montaña norteño de este espacio geográfico 1. Casa de Andrés Clavo. Robledo de Omaña. Planta, alzado y sección.

El territorio de los Valles Occidentales está caracterizado, en su arquitectura popular, por .la presencia de tipos arquitectónicos básicos del área cultural cantábrica, ofreciendo identidades específicas en sus áreas subcomarcales. En ellas tiene continuidad la casa de corredor en distintas variedades, relacionadas con las del vecino Bierzo, con otros modelos organizados con galerías sobre pórticos, articulados en un corral abierto que puede llegar a cerrarse, marcándose en el territorio la línea de separación de las cubiertas de losa y teja cerámica. Además, se puede reseñar

La presencia de viviendas de cubierta de paja ha tenido una gran importancia en este territorio, destacando el modelo de casa semicircular de Laciana y Babia que Medina Bravo 2 describió en el primer tercio del siglo XX. El modelo repetidamente citado, reflejado en una conocida maqueta del Museo de los Pirineos, corresponde a una simplificación regularizadora de ejemplares documenta-

1 Un análisis detallado de los tipos arquitectónicos de los Valles Occidentales puede verse en el capitulo dedicado a la Montaña Occidental en el libro de José ~ui s García Grinda "Arquitectura Popular Leonesa". Diputación Provincial de León, 1991 , Tomo 1, págs. 81-11 4, así como en el capitulo "La arquitectura popular de Siete Valles: Alto Sil, Babia, Omaña, Luna, Altos Torio, Bernesga y Cepeda" de la Guia del Patrimonio Cultural de las comarcas Siete Valles, Asociación Cuatro Valles, Diputación de León y Junta de Castilla y León, 2001, págs. 101-124. 2 Modesto

Medina Bravo "Tierra Leonesa" 1927. R. Tierras de león, nº 30-1, junio, 1978, pág. 74.

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LOS TIPOS BÁSICOS ARQUITECTÓNICOS

La Omañuela .

Castro de la Lomba.

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Casa de Fernández Piñero. Villager de Laciana. Planta, alzado y sección

dos en nuestro trabajo de campo, convirtiendo plantas en forma de U o en L, con esquinazos redondeados, en este modelo de planta perfecta semicircular, reseñados en Caboalles de Arriba, Robles de Laciana y Sosas de Laciana. Lo más característico es la organización de la casa en

dos alturas ofrecida hacia un corral abierto, a donde se muestra un pórtico rehundido soportando un cuerpo cerrado ligero que puede convertirse en galería o solana. Además, el edificio dispone de testeros resaltados escalonados, rematando la cubierta a dos aguas, completando el conjunto del edificio el hórreo de tipo asturiano dispuesto en el borde del corral, también con cubierta vegetal. Hemos documentado en los años 80 del siglo XX 3 la presencia de ejemplares con planta en U con una sola altura, como en Robles de Laciana, que se extiende a Omaña, hallando soluciones de dos alturas en forma de L, aunque normalmente se desarrolla en un solo nivel, solución extendida al conjunto del territorio. Hoy -todavía se pueden hallar ejemplares con grandes curvaturas en su planta en U, dotados de uralita en su cubierta, como en Ríoscuro, cercano al idealizado modelo clásico. Las modalidades en dos alturas incorporaban el corredor, galería o cuerpo cerrado, correspondiente al cuerpo de la vivienda y orientado al corral, apoyándose a veces en un pó[j:ico de postes de madera o columnas pétreas, adquiriendo una anchura significativa que permite la creación de un espacio protegido. Como modelo más sencillo, el edificio se desarrolla en una sola altura, con la planta rectangular, pudiendo doblarse ligeramente en L, al añadirse alguna edificación auxiliar, cuyo testero nos puede mostrar el pajar abierto e incluso resaltado en forma escalonada, con las guindastras o grindallas, como la casa dibujada en Villager de Laciana, acompañada por el hórreo cubierto de paja, aunque hoy ha visto sustituida la casa su cubierta de paja por losa. La variedad de las viviendas es muy amplia, hallando ejemplos de corredor o galería como soluciones evoluti-

3 José Luis García Grinda "Arquitectura Popular Leonesa" Ob. cit., Tomo 1, págs. 82-85 y "La arquitectura de techo vegetal en la cornisa cantábrica y la meseta norte"' R. El Pajar. Cuaderno de Etnografía Canaria, Arquitectura Popular en el medio rural: Las Casas Pajizas, n' 14, 2003, págs. 80-93.

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LOS TIPOS BÁSICOS ARQUITECTÓNICOS ¡~-

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vas hacia los modelos desarrollados con techos de losa y teja. Así, se han reseñado casas elementales, que pueden relacionarse con las cabañas temporales pastoriles y particularmente con las casas de los vaqueiros de alzada, que podemos ejemplificar en la casa dibujada de Robledo de Omaña. Dispone de un cuerpo principal de vivienda en planta rectangular, con ;4·

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dos espacios internos: la cocina. que incluye el horno

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en su interior con bóveda de adobes, y el cuarto des-

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tinado a estancia y dormitor.io, incorporando la panera creada con tablas. Al dtro lado de un corral cercado se dispone el cuerpo rectangular de la corte-pajar. Los modelos más habituales de casas de

teito o teitu tienen

planta continua o articulada, bien compuesta por dos bloques: la vivienda y el pajar-corte, pudiendo añadirse un cobertizo o alpendre abierto, o en distintos cuerpos que se apoyan en los límites del corral, contando con un portalón cubierto. En ellos no es raro que se asome el volumen del horno al exterior, con techo propio de losa o teja. 1

Ejemplos como la casa dibujada de Peñalba de Cilleros

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eran más infrecuentes, al separarse del cuerpo principal de dos alturas otros edificios destinados a cuadras, pajar, almacenes e incluso el hórreo. Otros modelos característicos en Omaña se articulan en un corral cerrado por edificación, organizando el bloque de la casa en el interior, dotado de corredor con patín, como en el ejemplo de Manzaneda de Omaña, donde el acceso se realiza por un portón incorporado en un cuerpo amplio que sirve de cobertizo a la carreta. La gran densidad de este tipo de edificaciones con cubierta vegetal, que fueron localizadas casi en todos los lugares de Omaña y en gran parte del resto del territorio, hoy, como mucho, se conserva en algunas de sus techumbres bajo uralita,

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siendo este material el indicativo de su pervivencia

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actual, conjuntamente con la presencia de los testeros

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escalonados, además de multitud de ejemplares arruinados y abandonados. Otro modelo que puede reseñarse

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es el que emplea bordes semicirculares en plantas rec-

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Casa de la Fuente. Manzaneda de Omaña. Plantas baja y primera, sección y alzado - sección.

tangulares, a modo de transición con los modelos de las casas de paja redondeadas, denominadas en el ámbito galaico como pallozas. Se puede reseñar un ejemplar de esta variedad que ha sido retechado recientemente en Robles de Laciana, pudiendo añadirse ejemplares con cubierta de uralita o losa en lugares como Llamas de Laciana o Matalavilla. 13


LOS TIPOS BÁSICOS ARQUITECTÓNICOS

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Casa de paja. Peñalba de Cilleros. Plantas baja y primera.

En las casas con cubierta de losa o teja encontramos variedades, con cierta frecuencia, vinculadas a los modelos anteriores, que nos indican su relación con las desaparecidas casas de paja o simplemente fruto de su transformación: como la forma redondeada o semicircular de los extremos, la fuerte inclinación de algunas cubiertas, donde la losa se apoya en la antigua forma de las estructuras de madera, la pervivencia de resaltos escalonados en algunas cubiertas, separando distintos cuerpos de edificación, o la presencia de líneas de losas voladas y empotradas en muros medianeros, que actuaban 14

de remate de los encuentros con cubiertas vegetales, o ejemplares que se desarrollan en planta baja o en modelos desarrollados en dos niveles con patín o escalera exterior, donde los corredores no están presentes, relacionados o incluidos en modelos de casas vaqueiras, o donde están ya presentes los corredores o galerías cerradas, relacionadas con modalidades evolucionadas de casas de losa y teja. Estas distintas variedades de casas tienen una concreta distribución territorial, reforzando las características esp~cífia de las desaparecidas casas de paja . Así, los bordes y extremos circulares están presentes particularmente en el Alto Sil y Laciana, manteniéndose la forma redondeada en esquinazos en gran parte de Omaña, a manera de continuidad de la casa redondeada del Bierzo, mientras esta disposición desaparece en Babia. En algunos casos el mero redondeo de sus esquinazos parece responder más a la dificultad de realizar esquinas con una cierta trabazón, debido a la limitada entidad del material pétreo empleado, a fin de evitar la vulnerabilidad de dicho punto frente a los empujes de la cubierta. Así, materiales como pizarras y esquistos casan con dichas soluciones, que cambian con la presencia de los materiales calizos, al facilitar la formación de piezas de sillería y sillarejo, disposiciones que incluso se extienden, en ocasiones, a la forma · redondeada de hornos mostrados al exterior de la casa, dotándose de esquinazos. Los ejemplares de casas vinculadas a los vaqueiros se localizan en lugares conocidos. de antiguos asentamientos vaqueiros en Babia, como Torrestío o La Cueta. Presentan ejemplares compactos de limitado tamaño, con planta rectangular, dotados de una escalera pétrea exterior o patín que permite acceso al nivel superior, destinado al espacio habitable, mientras el inferior se destina a cuadra. En ocasiones se organiza


LOS TIPOS BÁSICOS ARQUITECTÓNICOS

Candemuela.

Meroy.

La Cueta.

Quintanilla de Babia.

en dos bloques diferenciados de cuadra-pajar y vivienda, marcados por el tratamiento exterior de sus huecos. O se añade a la casa un bloque de una sola altura destinado a cuadras, que en ocasiones se dobla para conformar el espacio abierto del corral, pudiendo elevarse en altura con el pajar superior. Lago.

Villafeliz.

Otros ejemplos de casas compactas, en forma de bloques rectangulares, que pueden acompañarse o no de un espacio libre de corral cercado, los hallamos distribuidos por todo el conjunto del territorio en modelos diferenciales, donde no están presentes los corredores o galerías. Se dotan habitualmente de fábricas pétreas relativamente cuidadas, con empleo de sillería e incluso de huecos recercados en sillería y rejerías de hierro forjado que nos reflejan relaciones con arquitecturas de los siglos XVII, XVIII y XIX, como encontramos en Caboa'lles de Abajo, Candemuela.• Orallo, Palacios del Sil, Villager de Laciana o Villarino del Sil, adquiriendo gran importancia los alféizares moldurados de algunas ventanas, las peanas de sillería molduradas de algunos balcones verticales integrados en sus fachadas pétreas, que pueden alcanzar las tres alturas al adaptarse a la pendiente de los lugares . En ellas se pueden incorporan balcones verticales tipo isabelino, en ejemplos evolucionados que se repiten en muchos lugares.

Susañe del Sil.

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LOS TIPOS BÁSICOS ARQUITECTÓNICOS

Villabandín.

Vegarienza .

Rioscuro.

Barrio de la Puente.

Sin embargo, uno de los modelos básicos del territorio es la casa con corredor o galería dotada de dos alturas, con cubierta de losa, habiendo desaparecido o habiendo sido transformados los modelos de casa de paja con dos alturas documentados con anterioridad. Este modelo se organiza normalmente como un bloque compacto dispuesto o no con parcela libre, articulado en ocasiones en torno al espacio de corral, 16

donde se puede ofrecer el corredor o hacia la calle. Este último espacio se constituye a modo de corral anejo abierto y dotado de cerca, que puede llegar a constituir, en ejemplos de Omaña, en un espacio completamente cerrado por la edificación auxiliar. Se destina el nivel superior a las habitaciones y cocina, dejando la planta inferior para las cuadras, pudiendo complementarse con otro cuerpo continuo destinado a cuadras y pajar en dos alturas. En ocasiones, la adaptación al fuerte nivel de los asentamientos, hace que dispongan gran parte de su organización en un solo nivel, el superior, dotándolo de mayor desarrollo que el inferior, creando accesos directamente desde el suelo a dicho nivel superior, a través de pequeñas escaleras pétreas. La galería o corredor se constituye como un elemento fundamental de la casa, además de cumplir la función de colector solar, pudiendo servir de cuarto para dormir, ampliando el reducido programa de la casa.


LOS TIPOS BÁSICOS ARQUITECTÓNICOS

Susañe del Sil.

Posada de Omaña.

Villafeliz.

El corredor más habitual se organiza vinculado a la escalera exterior o patín, sirviendo de acceso, normalmente agregado en paralelo al lado largo de la planta rectangular y orientado a la solana, estando cobijado bajo uno de los faldones de la cubierta de la casa, aunque

Susañe del Sil.

el condicionamiento del solar puede hacer que su disposición no siga dicha regla. En esta disposición puede doblarse para facilita'r

ta rectangular. Junto a estas variedades aparecen, ocasionalmente, corredores

la conexión con la escalera, aprovechando la posible menor altura,

convertidos en cuerpos volados cerrados,· dispuestos tanto hacia el exterior,

incluso alternado disposición cerrada y abierta. Menos habitual es su presencia como un cuerpo independiente, separándose del

como orientados hacia los corrales.

volumen externo de la escalera exterior, también normalmente

Estos ejemplares pueden ser producto

dispuesto hacia la solana, incluso puede doblarse para recorrer

de ·. modificaciones de los corredores, al.

más de una fachada, formando una unidad continua que abraza al volumen pétreo de la casa. Otras soluciones se disponen como un

cerrarse estos con fábricas ligeras, o bien en formaciones de origen, donde

agregado al volumen de la casa, contando con cubierta protectora

aparecen revestidas al exterior con revo-

propia, bien al situarse en un testero o incluso en un lateral de plan-

cos, habitualmente encalados o pintados 17


LOS T POS BÁSICOS ARQUITECTÓNICOS de blanco. Variaciones más primitivas son aquellas en que el cuerpo de corredor se convierte en un espacio mínimo y, a veces, completamente ·cerrado con tabla, conectado con la escalera exterior, actuando casi como un mero descansillo cubierto de aquella, relacionandose con la evolución de las casas de vaqueiros. Variedades evolucionadas de principios del siglo XX incorporan galerías y miradores volados de madera, tanto en fachadas exteriores, muy habitualmente en composiciones simétricas, ocupando estos últimos el

Quintanilla de Babia.

centro de la fachada, bien en disposiciones ofrecidas al corral en organizaciones de carácter más complejo, donde no falta la escalera exterior y los pórticos completando su organización dispuesta hacia el corral. .El corredor volado habitualmente se constituye con el vuelo de las vigas del forjado interior correspondiente, pudiéndose ayudar en su significativo vuelo de tornapuntas que refuerzan individualmente las vigas, apreciándose en ocasiones que dicha solución es un refuerzo realizado posteriormente, para contrarrestar la deformación de aquellas. En las variedades donde el corredor o galería aparece conectada a la escalera

Torrebarrio.

exterior, no es infrecuente que se ayude de la fábrica pétrea de esta última, donde se sustenta la viga de formac ión del suelo del corredor e incluso el poste de esquina de sujeción de la cubierta que le protege. Otras soluciones se constituyen creando pórticos al exterior, apoyando los corredores, galerías y cuerpos cerrados en postes de madera, pilastras de mampostería o columnas de piedra, normalmente vinculados a funciones suplementarias de protección del espacio público o a organizaciones propias protectoras de la casa. Las soluciones de corredores al corral, con cierta frecuen-

Meroy.

cia, se ayudan de apoyos intermedios, que facilitan la creación de pórticos y espacios de protección, siendo comunes en Omaña, en correspondencia con el cuerpo de la casa y vinculados a la escalera exterior o patín . El propio corredor puede constituirse en las anteriores variedades como un elemento de protección del portón de la cuadra o almacén, al disponerse bajo él . La mayoría de los corredores exteriores, o los ofrecidos a espacios de corral o espacio libre privado abierto, nos muestran un carácter muy cerrado, dado por el cerramiento del entablado continuo de madera vertical , en el cual muy 18

Robles de Laciana.


LOS TIPOS BÁSICOS ARQUITECTÓNICOS frecuentemente sólo se dejan unas pequeñas aperturas, a modo de ventanas, que se cierran también con tabla, mostrando un cuerpo de madera continua que le dota de un carácter muy cerrado. Tampoco faltan aquellos corredores abiertos, con petos calados, o incluso empleando redondos metálicos en su constitución, aunque lo más frecuente son los balaustres torneados de madera. Los ofrecidos a los corrales se muestran normalmente más abiertos, desapareciendo los cierres completos con tabla, debido a la protección

Villanueva de Omaña.

que obtienen de dicha disposición interna.

cuerpos laterales cerrados o continuarse con dichos bloques cerrados, correspondiendo habitualmente estos últimos a usos

La solución más extendida en este territorio es la del cuerpo cerrado o galería apoyado

complementarios agropecuarios, que pueden anexionarse con cobertizos aislados cubiertos de retama o paja.

en un pórtico, ofrecido al corral, en disposición continua lineal o doblándose en forma de Lo U para conformar dicho espacio libre. El cuerpo cerrado se establece con fachad.a ligera, constituida por una fábrica mixta de entramado de madera y relleno diverso, habitualmente revocada y frecuentemente pintada en blanco. Dichas fábricas emplean

Menos habitual es la ayuda de pies derechos de madera, de carácter más o menos tosco, pudiendo acompañarse de otros soportes pétreos toscos, o del apoyo con pie derecho en la propia escalera de acceso, si existe aquella, como sujeción del tramo de cubierta que la protege. Como\_,soluciones alternativas, en ejemplares más antiguos y de mayor calidad, aparecen columnas en orden toscano, indicándonos las influencias de

tanto entablillado o encestados como tratamientos ligeros o rellenos de piedra menuda

otras arquitecturas sobre estos modelos tradicionales.

con densos entramados. En ellas se abren

tirse en elementos de fábrica, en forma de toscos pilastrones de mampostería, que permiten poder configurar un pórtico,

huecos de tamaños diversos que pueden ampliarse horizontalmente hasta constituir

El

apoyo vertical del corredor o galería cerrada puede conver-

en ocasiones convertido en un amplio espacio de protección

ventanales, en ejemplares evolucionados

donde se acoge el carro, además de otras utilidades de alma-

a caballo entre los siglos XIX y XX. Esta

cén y trabajo. O incluso llegar a configurarse como un generoso pasadizo sobre el espacio público de la calle, donde el uso

solución es dominante en Laciana y Babia, vinculándose con el prototipo de la casa de

privado se combina con la utilidad pública. O simplemente ser

paja en arco ya reseñada. Las soluciones

un refuerzo estructural, permitiendo configurar una pequeña

más habituales emplean columnas mono-

protección, que puede llegar a cerrarse con un muro bajo, creando un espacio delimitado abierto propio de la casa.

líticas de piedra de sección ochavada o cuadrada con esquinas ligeramente achaflanadas, con capiteles simples cuadrados moldurados apoyados en basas también pétreas. Las variedades pueden incorporar la escalera de acceso exterior o patín

Una parte de estas soluciones, como las anteriores de corre.dores, galerías y miradores acristalados incorporados o no a cuerpos cerrados porticados del siglo XX, nos suministra ejemplos de cómo la nueva arquitectura puede desarrollar y

conectada al cuerpo cerrado, haciendo las

evolucionar conviviendo adecuadamente con los ejemplares

veces de corredor, o alojar esta última bajo

más primitivos de arquitectura poula~. Hallamos en tal sentido ejemplos de casonas, a caballo entre el siglo XIX y XX, que

su cuerpo, si existe una anchura suficiente, integrándola en ella. El cuerpo cerrado y pórtico pueden centrarse en el cuerpo principal de planta rectangular, doblándose con

organizan galerías acristaladas, con elementos de lenguaje modernos siguiendo las organizaciones tradicionales, como ejemplos en Ríoscuro o San Miguel de Laciana. 19


LOS TIPOS BÁSICOS ARQUITECTÓNICOS Desde luego, se pueden destacar, dentro del conjunto de arquitectura residencial, las grandes cason as rurales semipalaciales de carácter nobiliario que salpican el territorio, frecuentemente dotadas de organizaciones complejas, donde no faltan las galerías o corredores hacia el espacio libre o corral, incluso incorporando el hórreo, como las de Sierra Pambley en Villablino o Torrebarrio. Aparecen en ellas, en cuerpo diferenciado o edificio propio, las capillas religiosas en ejemplos de Orallo, Riolago, Villablino.

Torrebarrio o Villasecino; o las que mantienen o incorporan los cuerpos elevados o torres, tanto en referencia de su poder civil , como asemejándose a modelos clásicos , en ejemplos de Canales, La Vega de los Viejos, Murias de Paredes, Riello, Ríolago , San MigJe1 de Laciana o Villasecino; o las soluciones de casonas blasonadas, dotadas de portada en arco de medio punto en programas de variada dimensión. Así, las casonas de Curueña,, Riolago o Vegarienza estan dotadas de ufi programa, mientras que las de Atienza, Folloso, Lazado, La Urz, Riello, Salce o Villarino del Sil son de menor entidad.

Rioscuro .

Hay variedad de modelos compactos que emplean organizaciones de balcones de tipo isabelino, frecuentemente dotados de peanas pétreas voladas, en ejemplares a caballo de los siglos XIX y XX, constituyendo ejemplares de imagen urbana con disposiciones ordenadas y simétricas de sus fachadas , y que esten presentes habitualmente en los lugares mas importantes de este territorio: Villablino, Palacios del Sil, Caboalles de Abajo, Cabrillanes, Villaseca de Laciana, San Emiliano, San Miguel de Laciana, La Torrebarrio.

Magdalena, etc. Dichos modelos pueden alcanzar con facilidad las tres alturas, donde junto a los balcones verticales se disponen grandes portones y algún mirador o galería, incorporando materiales nuevos, como el hierro en carpinterías, o el ladrillo en form ación de huecos y parte de su fábrica exterior. Otros modelos, como las viviendas unifamiliares aisladas, tipo chalet, a partir de principios del siglo XX, nos ofrecen dentro de lenguajes de época, modernos y eclécticos, soluciones de corredores , galerías y miradores vinculados o relacionados con variedades tradicionales, teniendo una cierta presencia en distintos lugares de este territorio.

Salce.

20


LOS TIPOS BÁSICOS ARQUITECTÓNICOS Internamente la casa, en las modalidades desarrolladas en dos niveles, dispone en el nivel superior la cocina, como pieza básica, acompañada de la despensa aneja o no a ella, y el cuarto o los cuartos, en función de la complejidad y posibilidades de la casa, separados. Los programas a menudo se reducen a la cocina y al cuarto, complementándose con alguna alcoba o espacio de estancia establecidos en el corredor o galería cerrada, normalmente ofrecido al corral, junto con cuartos de almacén, donde es habitual que se incorpore el arca o los

San Emiliano.

trojes del grano. Tampoco es extraño que las casas tengan superposiciones sobre propiedades vecinas, fruto de la división y herencia, creando superposiciones de espacios y muy frecuentemente servidumbres de vistas o acceso en los corrales o espacios vecinos. En su organización se puede distinguir, con su disposición formal diferenciada en altura o tratamiento de fachada, el bloque principal de la casa, respecto al bloque de las cuadras y pajar. La cocina incluye el //ar bajo, que se dota de enlosado, contando con los escanos establecidos a su alrededor. Se puede coronar o no con una

La Magdalena.

campana que arranca desde la cubierta, constituida por una estructura de piezas de madera, en forma tronco piramidal, que se reviste con mortero al interior y con losa en su recorrido sobre la cubierta; aunque la solución más empleada es la de un ventanuco o ventano de salida de humos, en forma de pequeño buhardillón abierto en la cubierta. En Babia la chimenea se puede configurar también en fábrica pétrea, apareciendo en volúmenes troncopiramidales pétreos sobre la cubierta, solución que hallamos también en Laciana. El horno se sitúa vinculado a la cocina, que puede mostrar su volumen

Riello.

redondeado o cúbico al exterior, constituyéndose en un elemento que caracteriza por su presencia exterior a la arquitectura de este territorio. Se organiza habitualmente como un volumen cerrado de fábrica que arranca desde el terreno, señalándose por su forma redondeada o prismática, siendo esta forma última más frecuente en Babia. Su boca se ofrece habitualmente al espacio de la cocina, que también puede incorporar la coladera,

integrada

en el alféizar de la ventana y dispuesta en forma de pieza monolítica pétrea, mostrando al exterior su desagüe volado.

Villasecino.

21


LOS TIPOS BÁSICOS ARQUITECTÓNICOS -1

-

En el nivel inferior de la casa se disponen parte de las cuadras. Se distinguen las cuadras del ganado mayor y menor, que también se separan en forma de cuerpo diferenciado de la vivienda, dotándose de una planta superior destinada a pajar, separándose de la casa el ganado menor cuando es abundante, como en Omaña, en cuerpos diferenciados. Además, dispone del almacén y espacio para el carro, integrados en el cuerpo de la casa o separados de ella, en forma de alpendre o cuerpo independiente vinculado al acceso. En ocasiones, como ocurre con cierta frecuencia en Omaña, el propio bloque de la casa se desagrega, diferenciándose algún cobertizo adosado a aquél, o el cuerpo de las propias cuadras y pajar o del almacén, dotado de menor altura, o incluso conservando la antigua cubierta de paja. En ellos el cuerpo de la casa, de mayor altura y presencia, ofrece su corredor y fachada principal al corral. Tampoco es infrecuente que, además del papel del corredor y pórtico sustentante, se incorpore algún pór-

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Casa con hórreo. Piedrafita de Babia .

tico protector añadido al cuerpo de acce?o, que incluso puede ayudar para articular el bloque de la casa con<Jos otros auxiliares. Casa con hórreo. Cuevas del Sil.

La casa se ve acompañada por el hórreo en un significativo número de ejemplares, situados en las áreas norteñas del Alto Sil, Laciana y Babia, mientras está ausente en Omaña. Se concentra en distintos lugares que, por su irregular distribución, _parece confirmar su mayor presencia en el conjunto del territorio en tiempos pretéritos. El modelo más habitual es el ·de tipo asturiano, con distintas variedades derivadas, como las paneras, conservando en algunos ejemplares sus cubiertas de paja. Se emplazan, conformando el equipamiento de la casa, en su propia unidad parcelaria en el espacio libre anejo de corral o antojana abierto, contribuyendo en ocasiones a conformarlo y limitarlo, al apoyarse en su tapia. Un elemento característico que acompaña a la casa en Omaña, como complemento a las fuentes públicas, es el pozo, normalmente dispuesto junto a ella, aislado o adosado, incluso fuera de su propio espacio parcelario. Se protege normalmente con una pequeña cubierta de teja o losas a uno o dos aguas, apoyada en muros de fábrica continuando el pretil, con planta cuadrada, semicircular o circular, que deja un hueco para permitir sacar el agua, que habitualmente se pro-

22

Casa con hórreo. Caboalles de Abajo.

tege con una carpintería de madera. Estos muros se levantan de fábrica pétrea o de ladrillo, donde puede incorporarse una losa vertical como cierre delantero. Normalmente, se acompañan de pilas de lavado y de bebedero para los animales y pueden alternarse con modelos de mayor dimensión para uso público. Complementando la imagen de la arquitectura popular de parte del territorio, y desagregados de la casa, están presentes otras construccion es


LOS TIPOS BÁSICOS ARQUITECTÓNICOS auxiliares. Por un lado, las destinadas a la guarda del ganado y del cebo, especialmente en forma de pajar, asentadas en las poblaciones que reciben el nombre significativo de palleiros. Tienen una cierta importancia respecto a la propia identidad de la arquitectura de territorios como el de Omaña, al utilizar en una gran mayoría cubierta de paja de centeno, hoy oculta o sustituida por cubiertas de fibrocemento ondulado, que estuvo presente, como hemos señalado anteriormente, en muchas de las casas de estos ámbitos. Se organizan frecuen-

Casa con pozo. Curueña.

temente en agrupaciones, donde no faltan tanto organizaciones de tipo lineal, dispuestas en bordes de los núcleos, como integrando espacios libres de corral. Disponen de plantas rectangulares que pueden doblarse para crear formas en L o U, creando en ocasiones agrupaciones especializadas, aunque tampoco faltan ejemplares aislados. Sus cubiertas se disponen a dos aguas, alcanzando una destacada pendiente y altura, para permitir y posibilitar un mayor almacenamiento, bajo su forma inclinada, del cebo, abriéndose en ellas huecos o baqueros, mientras en el nivel inferior se alberga la

Pajares, Villanueva de Omaña.

carreta y la cuadra. Se emplean testeros abiertos en su parte superior, que permiten el acceso a la paja, y los grandes portones, así como mGros re saltados escalonados, usados tanto a modo de muros cortafuegos, como haciendo el remate de las cubiertas vegetales en sus testeros. Tampoco falta algún ejemplar que dispone el baquero sobre la línea del alero, creando un ligero lomo en la cubierta, para adaptar la forma del buhardillón al faldón de aquella. Aunque la mayor concentración de estos edificios se produce en los núcleos de Omaña, tampoco faltan en lugares del Alto Sil. En el resto del territorio su presencia tiene menor entidad, desapareciendo las cubiertas vegetales en ellos.

Cabañas de brañas . Puerto de Cerredo

La arquitectura segregada de la casa que mejor rep resenta a la actividad ganadera tradicional de este territorio es la organización del . espacio bra ñiego, aprovechando los pastizales de verano Y altura de sus montañas. En las diversas brañas dependientes de los distintos lugares se organizan pequeñas agrupaciones de cabañas, dispuestas con corrales y espacios de praderías dotados de

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Cabaña de la Cuesta de Queijo. Brañas de Sosas de Laciana. Planta.

23


LOS TIPOS BÁSICOS ARQUITECTÓNICOS

ALZADO - S ECC ION

Cabaña de la Cuesta de Queijo. Brañas de Sosas de Laciana.

cercas, llegando a constituir pequeños barrios especializados, como el ejemplo de la Braña de Susañé, donde sus edificaciones están siendo transformadas en alojamientos residenciales de temporada. Las cabañas de braña presentan normalmente modelos de planta compacta rectangular de limitado tamaño, junto a otros que se doblan creando forma de L, incorporando en ocasiones pórticos protectores en¡ dicha unidad, ofrecidos hacia el espacio cercado propio que hace las veces de corral. Estos volúmenes ofrecen cubiertas a dos aguas, de losa, y no es ré;lro hallar testeros resaltados, señal de la presencia anterior de cubiertas vegetales, que hoy se limitan a ejemplares aislados, como en las Brañas de Lumajo. En su interior se dispone la propia cabaña del pastor, junto a las propias cuadras, que pueden diferenciarse de aquella, como en el ejemplo dibujado de la Cuesta de Queijo, en las

Palomar. Canales .

Brañas de Sosas de Laciana, dotada de menor altura y volumen, que incorpora un pequeño hogar. En el Puerto

dispone una línea de huecos, ayudados por una

del Cerredo nos ofrecen soluciones de mayor entidad

imposta de losas voladas, para permitir la entrada

y complejidad, incluso organizadas en planta en U, con

y salida de las aves a su interior, donde se disponen los nidales en la cara interior del muro exterior.

pórticos rehundidos, como protector para las carretas empleadas para el transporte del cebo.

Otros elementos que encontramos, ocasionalmente, Ocasionalmente, aparecen desagregados de la casa algunos palomares, presentes en lugares de Omaña,

en este territorio son los colmenares con sus característicos cercados de protección,

como en Canales, Bonella y Villaceid, precisamente en

aprovechando

la zona más agraria y meridional de este territorio . Se asientan en los bordes de las poblaciones, dotándose de

vegetales espontáneas de sus montes bajos, adoptando plantas habitualmente oblongas, aunque

de sus

especies

planta circular y tejado cónico, en el segundo caso, o a

tampoco faltan soluciones rectangulares con

una agua en los otros dos, cuyos muros de mampostería pueden estar revocados o bien vistos. El tejado a una

formas redondeadas. En su interior se disponen unos muros de fábrica en disposición paralela a

agua, orientado a la solana, se protege por el resalto del muro en su parte elevada, que permite crear una

la pendiente del lugar, que permite asentar las

superficie protegida para las aves. Bajo el alero se

24

la floración

colmenas separándolas del terreno. Singularmente, podemos reseñar alguna solución a la que se dota


LOS TIPOS BÁSICOS ARQUITECTÓNICOS

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Molino. San Félix de Arce. Planta, alzado y sección.

Molino. Ariego de Abajo.

Colmenar. Valseco.

de un tejadillo protector a una agua, apoyado Jn postes de madera, o la incorporación de una línea volada de losas, como en Valseco, a manera de imposta corrida, coronando el muro de cierre, a fin de dificultar el acceso de animales salvajes a su interior. Sus colmenas tradicionales están

Molino. Huergas.

realizadas en troncos vaciados protegidos por una losa, que están siendo sustituidas por las colmenas en forma de caja cúbica metálica o de madera. La presencia de estas arquitecturas como pajares-cuadras, cabañas de braña, colmenares o palomares, nos habla de

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la importancia relativa de las distintas actividades productivas tradicionales; particularmente, en este caso, ·su especialización ganadera, reflejo de las diferentes condiciones. y posibilidades geográficas del territorio comarcal.

Fuente-lavadero. La Riera. Planta, alzado y sección.

Otras arquitecturas populares significativas presentes son

pueden mostrarnos los resaltos de los muros en testero, como el de Ariego de Abajo. Utilizan

los abundantes molinos hidráulicos, tanto de tipo comunal como vinculados a propietarios privados de pequeña dimensión, con rodezno horizontal y normalmente de una sola piedra y planta rectangular de una altura, que incluso

con alguna frecuencia el vuelo en el testero de la cubierta a dos aguas como protección del acceso en distintos ejemplos También hallamos

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LOS TIPOS BÁSICOS ARQUITECTÓNICOS

Azud . El Castillo.

Fuente. San Miguel de Laciana.

algunos de mayor dimensión donde puede incorporarse pequeña maquinaria para el cernido de la harina, como en el ejemplo de San Félix de Arce, dotado de un pórtico protector delantero; con dos piedras como en Ríolago o Huergas; con tres piedras como en un ejemplar de Arienza, o convertidos en fábrica de luz como en Rioscuro. Acompañan a este conjunto molinar un buen número de azudes o presas, tanto de gravedad realizadas en muros de piedra de gran grosor, como de tipo más ligero con madera, losas, tierra y material diverso suelto, que debe ser revisado cada cierto tiempo. De ellas surgen un buen número de caces que abastecen a los molinos y, ademas, sirven de regueras

Fuente. Valseco.

a los espacios de pradería y huertas o herrenes. El equipamiento colectivo de los lugares se completa con ejemplos de arquitecturas del común, donde las fuentes cuentan con distintos ejemplares elementales, como las conformadas a modo de arca de agua, protegidas con una bóveda de cañón de sillería; es el caso de las de Bonella y San Miguel de Laciana; o con bóveda protectora, realizada en lajas pétreas, como las de Villarín de Riello o Rosales. En el amplio conjunto de fuentes encañadas que dotan de servicio de agua a las poblaciones, destaca un modelo, que se repite con pequeñas variaciones, al dotarse de un pilón circular o redondeado con forma elíptica, en lugares como Caboalles de Ariba y de Abajo, Lazado, Motrondo, Rabanal de Arriba, Ríolago, Ríoscuro, Salientes, Valseco o Villager de Laciana. En este último lugar la fuente se adosa a la ermita de San Lorenzo, junto a un herradero, componiendo un singular conjunto comunitario. No es infrecuente que los lavaderos vinculados a las fuentes se presenten cubiertos, como protección en este espacio de montaña, en lugares como Lumajo, Matalavilla, Robles de Laciana, Salientes, San Miguel de Laciana,

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Fuente-lavadero. Lumajo. Planta, alzado y sección

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LOS TIPOS BÁSICOS ARQUITECTÓNICOS

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ALZADO PRINCIPAL

Fuente-lavadero y fragua. Mataotero. Planta, alzado y sección .

Torrebarrio o Torrestío. Alternativos a las fuentes aparecen los pozos, particularmente en Omaña, tanto incorporados al programa de la casa como de tipo comunal, estando cerrados con muros de fábrica y cubierta de losa y teja. Son también abundantes las fraguas como equipamiento comunal, destacando el ejemplar dibujado de Cuevas del Sil, al vincularse a una fuente y lavadero incorporados en un pórtico lateral. Son acompañadas por los potros o herraderos, que pueden también albergarse bajo un pequeño techado adjunto, aunque normalmente se presentan notablemente destruidos o reformados. La arquitectura religiosa ofrece soluciones a lo largo de buena parte de sus iglesias, ermitas y santuarios que se pueden calificar de tradicionales, a pesar de sus diferentes épocas constructivas, caracterizadas por sus sencillos tratamientos decorativos. Emplean la espadaña a los pies de la nave, rematada sencillamente con formas codificadas como medievales, clásicas y barrocas, juntamente con el pórtico adosado lateralmente a la nave, dotado de pies derech_os, pilastras o columnas de apoyo sustentando la cubierta vista de madera. Una solución que hallamos en algunos lugares, particularmente en Omaña, es el remate de las espadañas con losas escalonadas, del mismo modo que hemos reseñado en algunos tipos arquitectónicos de casas; remate que puede emplearse en capillas o cuerpos de sacristía

Espadaña de la Iglesia. Omañón.

Ermita de San Roque. Barrio Quejo. La Cueta. Planta y alzado.

Ermita de San Lorenzo, Fuente y Potro. Villager de Laciana. Planta y alzado

segregados de la nave de la iglesia. Encontramos un buen número de pequeñas y sencillas ermitas, compuestas en un volurnen único, que se reconocen por su limitada espadaña y en ocasiones organizan una amplia apertura delantera en arco para proteger la entrada, dotadas de un cierre en forma de celosía de madera, que frecuentemente ha sido cerrado posteriormente con fábrica. Otras, simplemente muestran una protección delantera, constituida por la cubierta apoyada en los muros laterales, donde se abre una celosía de madera, que permite la función de humilladero. · Con cierta frecuencia se delimitan los espacios agrarios más productivos y praderías con cercas de piedra en seco, pudiéndose localizar soluciones singulares de tapias o de remates superiores de las mismas compuestas en albardas pétreas a base de losas o piezas pétreas irregulares de mayor tamaño. Incluso hallamos soluciones de fábricas de pequeñas losas colocadas a sardinel, como en Omañón. Tampoco faltan los cierres vegetales o sebes, compuestos por una mezcla de seto vivo y piezas irregulares de madera hincadas en el 27


LOS TIPOS BÁSICOS ARQUITECTÓNICOS

Reguera. Arienza.

Detalle de cierre. Cuevas del Sil

especiales tallados en ellas, ayudados con tacos, pasadores o cuñas que permiten la fijación y sujeción de aquellos elementos de cierre móviles. Las abundantes regueras Cerca. Omañón.

son otra constante en este territorio, tanto conectadas a las pequeñas presas o azudes, adoptando soluciones elementales con piedra suelta, ayudada con tapines y ramajes, o con tabla sujeta con estacas, como en conexión de manantiales, facilitando el abundante riego de las praderas, que con frecuencia se hacen pasar bajo las cercas y vallados pétreos, en soluciones de interés presentes a lo largo de los espacios de pradería en este territorio de montaña.

Cerca vegetal. La Urz.

terreno, incluso con troncos dispuestos sobre horcones. Las soluciones de cancillas o cierres de madera, que clausuran los accesos a los espacios de praderías, muestran soluciones realizadas en troncos horizontales móviles, apoyados en postes de madera, dotados de rebajes especiales donde se entregan, e incluso piezas pétreas especiales, dotadas de huecos 28


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Fábrica de calizas rosadas y moradas y cuarcitas. Sosas de Laciana.

Fábrica de cuarcitas y retacado de pizarra. Valdesamario.

La arquitectura popular del territorio de los Valles Occidentales, como la gran mayoría de los ejemplares de este tipo de arquitectura en el resto del territorio español, emplea en su construcción los materiales que tiene a mano, suministrados por el propio territorio, adaptados a sus propias características físicas y a la experiencia de su empleo a lo largo del tiempo. Así, materiales como la piedra, la madera o incluso la tierra, junto con el empleo de otros materiales vegetales específicos como la paja, se constituyen en los protagonistas de la arquitectura popular local. Estos materiales básicos: piedra, madera y tierra, se convierten en los elementos fundamentales que ligan y vinculan la arquitectura popular con cada territorio concreto, en una utilización donde se prima la racionalidad del aprovechamiento de los recursos locales, en un entendimiento que hoy podíamos calificar de ecológico o de sostenible, que ha estado determinado por la propia producción artesanal de su construcción. En su empleo se aprecia, dentro de las tecnologías constructivas limitadas que se han utilizado, una jerarquía donde se prima el uso de materiales más duraderos y de mayor coste en su elaboración en los edificios más importantes simbólicamente, mientras se emplean otros, de menor coste en su producción y normalmente .menor durabilidad, en arquitecturas de menor importancia simbólica. Esta utilización jerarquizada relacionada con la importancia simbólica y social de cada arquitectura, auténtico axioma 1

Fábrica de caliza gris. Orallo.

Fábrica de caliza rojiza. La Majúa.

Cubierta de losas de pizarra. Murias de Paredes.

aplicable a la arquitectura popular, se refleja con toda claridad en la comarca en los edificios de sus iglesias parroquiales o sus casonas palaciales, que se pueden enfrentar, por ejemplo, con los pajares o las cabañas de brañas, como arquitecturas en diferente escalón simbólico. Esta distinción y utilización jerarquizada de los materiales se puede apreciar en la calidad de sus fábricas de piedra, donde en las primeras hallamos buenas soluciones de sillería tomada con mortero de cal, mientras en las segundas la mampostería irregular tomada con barro o incluso colocada en seco es lo habitual. También se aprecia en este territorio una clara evolución en el empleo de algunos materiales, particularmente centrado en las cubiertas, donde la paja, que era antaño un material de gran importancia, hoy está limitada a algunos ejemplares aislados, siendo sustituida por la losa. Este último material ha sustituido en los últimos años en buena medida a la teja cerámica curva que se extendía en la par~e oriental de este territorio, que a su vez, había sustituido a la paja con anterioridad, pudiendo hallar soluciones de teja en antiguos edificios no renovados. La total coincidencia entre los propios materiales suministrados por el propio territorio, como piedra y tierra, con las propias caraderísticas geológicas del mismo, aunque matizada por los cambios anteriormente reseñados, hace que los mapas geológicos reflejen plenamente la cambiante geología que se ofrece en su utilización tradicional, con

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MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

hueco. Salientes.

Madera y piedra en fachada y suelo. Caboalles de Arriba.

Fábrica de cuarcitas y esquistos y adobes . Paladín.

Fábrica de cuarcitas y pizarras. Susañe del Sil.

Mampostería de caliza y cuarcitas con rejuntado de cal y arena. Riolago.

Fábricas superpuestas de cuarcitas y esquistos pizarrosos. Trascastro de Luna.

Fábrica de pizarra y caliza marmórea en

los materiales pizarrosos como protagonistas de la zona occidental, mientras las calizas los sustituyen en la zona oriental del territorio. La madera empleada aparece también claramente identificada con las propias posibilidades del medio, con abundantes manchas boscosas de arbolado autóctono, aún cuando la vegetación maderable es susceptible de cambios significativos, determinándose la coincidencia plena entre las manchas autóctonas de arbolado y la madera empleada, donde el roble es la especie dominante.

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Madera y piedra en estructuras interiores. Barrio de la Puente.

En este territorio ia piedra es el material dominador de la imagen exterior de la arquitectura, empleada en la formación de muros, donde lo habitual es el uso en fábricas de mampostería, con incorporación de piezas de sillería o sillarejo en formación de esquinazos y huecos menores, tanto en edificios residenciales como otras arquitecturas auxiliares. Hay que reseñar también la utilización de fábricas de sillarejo


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Madera, barro y cal en cerramiento. Valseco.

Cubierta de paja y retama. Rabanal de Arriba .

y sillería en edificios residenciales en Babia, posibilitadas por el material pétreo calizo empleado. La principal característica de las fábricas pétreas es su diversidad, sustentadas en la complejidad pétrea de la geología local, donde en una misma fábrica se mezclan materiales y tamaños diferentes, no siendo raro que se incorporen piezas con formas distintas, como en la formación de huecos, que contrasten en tamaño y color con el resto. El material pétreo dominante en Babia es la piedra caliza, empleada tanto en forma de mampostería irregular, concertada, pasando por sillarejo y sillería tallada, en colores que van desde el gris claro, al rojizo casi morado y rosado veteado de blanco, incorporando otros materiales secundarios como los esquistos rojizos en fábricas de Cabrillanes o las cuarcitas en Huergas o La Majúa. Mientras en Alto Sil, Laciana y Omaña a las pizarras y esquistos como materiales básicos

Cubiertas de pizarra y teja. Torrebarrio.

se añaden las cuarcitas, en fábricas de mampostería tanto en forma de lajas irregulares, como de piezas de canto rodado o más cúbicas ligeramente talladas, con coloraciones variadas donde frecuentemente se produce una mezcla en la propia fábrica, en tamaño y color. Este último va desde los grises oscuros cercanos al negro, con tonos rojizos y morados, los grises suaves o casi azulados, los rojizos con aportaciones blanquecinas. A estos materiales se añaden la arenisca . ( . y la caliza, muy frecuentemente para conformar huecos y esquinazos, aunque en Laciana pueden formar la totalidad d~ algunas fábricas, con colores que van desde lds grises más habituales de las calizas a los morados y rojizos de las areniscas, apareciendo· las calizas marmóreas blanquecinas, particularmente en formación de huecos en lugares del Alto Sil y Omaña, junto a las de color rosado en Sosas de. Laciana, en la búsqueda de juegos cromáticos en sus fábricas exteriores. Esta presencia variada de -los materiales pétreos se produce tanto en cada núcleo como en cada ejemplar arquitectónico, con espacios territoriales como Omaña, donde la mayor presencia de pizarras y esquistos aparece en su zona occidental, con cabecera en Murias de Paredes, alcanzando colores cercanos al negro en lugares como Motrondo, Villanueva de Omaña, Campo la Lomba o Rosales, o ferruginosos en Canales, mientras en Valdesamario las cuarcitas y la arenisca se mezclan con aquellos en fábricas diferenciales en sus colores rojizos y tierras. La piedra además se utiliza, en forma de losas de pizarra de color gris, en la formación de las cubiertas en el Alto Sil, Laciana y gran parte de Babia y Omaña, marcándose una línea norte sur que parte los municipios de San Emiliano y de Riello, donde la teja era la dominante, aunque hoy está siendo sustituida por aquella. Lugares occidentales donde todavía se hallaba teja hace veinte años eran La Riera o Marzán. También se emplean las losas en el forrado de chimeneas y buhardillones dispuestos sobre las cubiertas, así como en solados interiores correspondientes a los hogares de las cocinas y 31


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONS RUCTIVOS constitución de cerramientos ligeros interiores. Desde luego en los encestados se emplean otras especies

espacios importantes de las casas en contacto con el terreno. Los solados de piedra irregular de los espacios de corral delanteros o laterales son otra constante, destacando la calidad de la piedra caliza

de ramas más flexibles, como el avellano o veg~tals

el sauce. Gran trascendencia tuvo el empleo de la paja

de lugares de Babia, soluciones que convierten en

de centeno, en forma de haces, en la constitución de

losas calizas en solados de zaguanes y espacios

cubiertas vegetales de edificios tanto de vivienda como

significativos de algunos edificios residenciales

auxiliares, hoy reducida a edificaciones aisladas, como algunos hórreos, y distintos restos esparcidos por todo

singulares, completándose con solados de canto rodado o piezas menores en otros ejemplares más

el territorio. En los espacios de brañas se emplearon

comunes. Las fábricas pétreas vistas se extienden

también la paja y el matorral tipo escoba en cubiertas

a buena parte de las chimeneas, incluso en forma

de cabañas, hoy prácticamente desaparecidas.

de sillería en lugares de Babia, soluciones pétreas que se extienden a la formación de columnas y pilastras de pórticos y escaleras exteriores, des-

La tierra se emplea en la constitución de las fábricas pétreas, como mortero de asiento, sola o mezclada

tacando las piezas unitarias de escalones y colum-

con mortero de cal, dotando a veces de cierta

nas, particularmente en estas Líltimas en soluciones

coloración especial a las fábricas pétreas, como el

de Babia y Laciana. Tampoco faltan los rellenos de

color rojizo de algunos lugares de Omaña como La

piedra menuda en fábricas mixtas de entramado,

Utrera o Paladín. También se emplea en fábricas de

correspondientes a cuerpos cerrados o galerías sobre pórticos, que pueden presentarsl vistas.

adobes, utilizada raramente al exterior en remates de algunas edificaciones o cierres de galerías, como en ejemplos de Paladín, o incluso aisladamente de

La madera es el segundo material básico eíñ pleado

tapiales, así como en el revestimiento de algunos

en forma de troncos escuadrados o incluso

encestados, y más abundantemente son usadas en la

ligeramente desbastados, ein la formación de

conformación de tabiquerías interiores, ayudadas con

estructuras de forjados y cubiertas, utilizadas tanto

entramados de madera. La tierra como aglomerante se

en piezas mayores como menores; tambien como postes de apoyo internos y externos, entramados

rejuntados y revestimientos, que no son infrecuentes

complementa con la cal o el yeso en la formación de

de madera en cerramientos, y hasta piezas menores

con coloraciones en tonos tostados o tierras .

escuadradas en escaleras, galerías y corredores.

Otro aglomerante de cierta importancia es la cal,

En forma de tabla se utiliza en creación de cierres

aprovechando la abundancia de materiales calizos y la leña local, utilizada en forma de mortero para

de corredores y galerías, como para la formación de los entrevigados de los forjados y en algunos enlatados de las cubiertas de losa. Desde luego

recibir fábricas pétreas y en la creación de revocos exteriores.

este material sirve para la creación de carpinterías exteriores e interiores y la constitución de petos de escaleras y corredores, así como en la formación

Además de la teja curva ya reseñada, otro material

de los cuerpos de los hórreos y de cancillas

fundamentalmente a partir de comienzos del siglo XX y vinculado al desarrollo minero local, que se va

y cierres de acceso de espacios cercados de praderías y huertas. La más empleada es el roble,

a mezclar con los ladrillos de producción industrial,

castaño, particularmente en el Alto Sil, el haya y

particularmente en la formación de huecos insertos en fachadas pétreas, así como en los cierres de los

diverso arbolado de ribera local.

pozos en Omaña. Otros materiales tradicionales tienen

aunque tampoco faltan otras especies como el

32

cerámico utilizado es el ladrillo de tejar, empleado

un empleo relativamente secundario como el hierro en la constitución de herrajes de carpinterías y rejerías ,

Otros elementos vegetales utilizados son los entablillados de _madera y los enramados

en forma de soluciones forjadas, o los tratamientos

y encestados en distintos cierres exteriores de galerías y testeros de pajares, así como la

carpinterías de madera.

protectores y pintura de color al aceite de linaza sobre


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS 3.1. FÁBRICAS DE MUROS Y FORJADOS

ellos fábricas de entramado de madera con relleno diverso, normalmente revestido con revoco .

El sistema estructural que domina en la arquitectura de los Valles Occidentales es el de muros verticales de carga, realizados en fábricas pétreas, que

Los muros de carga presentan cimentaciones someras del propio material pétreo, pudiendo incorporar como

constituyen a su vez las fachadas de sus edificacio-

basamento la roca natural del propio lugar, conveniente-

nes, formándose muy habitualmente crujías únicas, aunque tampoco faltan en las casonas rurales

mente adaptada y trabajada en cada caso. Las fábricas se constituyen en dos hojas tomadas con mortero de

crujías que se duplican, sobre las que se sustentan

barro, al que con cierta frecuencia puede añadirse la cal

los forjados constituidos por viguería de madera. A ellas hay que sumar la crujía de las galerías o

especialmente en construcciones de Babia, con espesores mínimos de 50 cm, alcanzando espesores medios

cuerpos cerrados asomados al corral, sustentados

en sus fábricas exteriores de 70 cm. También hallamos

en soportes verticales, donde es muy frecuente el

fábricas pétreas realizadas a hueso en cabañas de bra-

empleo de pilastras o columnas pétreas y sobre

ñas, tapias y cierres de espacios agropecuarios.

Esquinazo de bloques y sillarejo de caliza. Salentinos.

Esquinazo de sillería caliza resaltada . Caboalles de Abajo.

Esquinazo con llaves: Valseco.

Esquinazo con sillares de caliza veteada . . La Majúa.

Esquinazo de sillarejo de arenisca y pizarra. Villayuste.

Esquinazo con sillares almohadillados. La Vega de los Viejos.

33


IVIATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS --!-------------------------------------------------------------=============

Esquinazo con lajas de esquistos pizarrosos y cantos de cuarcita. Riello.

Fábrica de mampuesto y sillarejo calizo. Salce.

Fábrica de esquistos Ycuarcitas contrastada con la caliza del hueco. Susañe del Sil.

Extremo redondeado. Rabanal de Arriba.

Reloj de sol pétreo. Caboalles de Abajo.

Las fábricas pétreas más habituales están realizadas en mampostería concertada, con texturas cambiantes, en función del propio carácter de las piezas pétreas, donde aparecen ligeramente trabajadas las piezas para permitir un mejor ajuste exterior, aunque tampoco es raro ver empleadas directamente piezas sin tallar, como las cuarcitas en forma de grandes cantos rodados irregulares. Las piezas de sillería habitualmente incorporadas en creación de huecos y esquinas aparecen talladas, disponiéndose normalmente enrasadas con el resto de la fábrica, Fábricas de mampostería de pizarra, esquistos y cuarcitas. Carbón del Sil.

34

aunque tampoco faltan soluciones donde se talla


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS un recercado en las piezas de sillería, ligeramente resa ltado, que permite dejarlo visto mientras el resto de la fábrica será revestida de revoco. Solución última que es más frecuente en ejemplares más cercanos a modelos urbanos, particularmente realizada a partir de finales del siglo XIX y principios del XX. Las fábricas exteriores pétreas habitualmente se presentan vistas y solamente aparecen revestimientos en ejemplares construidos a partir de finales del siglo XIX en los núcleos más urbanos, siendo habituales los realizados sobre los cuerpos cerrados sobre pórticos, empleando algunos rejuntados que llegan a tapar parcialmente las fábricas, estando determinado su aspecto por la irregularidad en tamaños, textura y color del material pétreo empleado. Junto a las . fábricas de mampostería también se emplean fábricas de sillarejo e incluso sillería en ejemplares de Babia, donde la piedra caliza permite un mejor tallado, siendo notables algunas fábricas de caliza rosada de lugares como Ríolago, Huergas

Fábrica de sillería caliza bicolor. Candemuela.

o Torrebarrio, no siendo infrecuente en ejemplares de arquitectura ecléctica de comienzos del siglo XX el uso de sillares almohadillados en esquinazos o impostas voladas en piezas pétreas. Desde luego se denota en numerosas ocasiones la diferencia del trabajo de las piezas pétreas, incluso e_n los propios bloques de una misma casa, donde en los edificios auxiliares agropecuarios el tallado, el tamaño o regularización de las piezas es claramente menor que en el cuerpo principal. La utilización de piezas en forma de lajas de esquistos pizarrosos, en Alto Sil, Laciana y zona occidental de Omaña, hace que en ocasiones se

Fábricas de sillería y sillarejo, de caliza rosada. Riolago .

redondeen los esquinazos de la edificación o incluso adopten fo rmas redondeadas algunos testeros,

ejemplos, como al usar piezas de caliza blanca o

que se pueden relacionar con la palloza. Así los

rosada en fábricas de esquistos y cuarcitas oscuras

esquinazos son objeto de atención especial para

en Alto Sil, Laciana y Omaña, o de arenisca rojiza en algunos lugares de Omaña. En Babia los juegos

crear adecuadas uniones, con empleo de piezas de mayor tamaño, en forma de sillería o sillarejo, que

se realizan con los distintos colores de las calizas,

pueden contrastar en su material, textura y color

empleando la rosada en formación de huecos sobre

con el resto del material pétreo de fábrica, e incluso pueden incorporarse piezas especiales

el fondo gris, o los contrastes de la caliza blanquecina con la rojiza o rosada. Tampoco faltan los con-

de cuarcitas de mayor dimensión o tamaño,

trastes de texturas, frecuentes en las fábricas de

pudiendo dejar llaves voladas. Los contrastes,

esquistos con cuarcitas y areniscas. Desde luego la mayor atención se ofrece en la formación de

además, se emplean claramente en distintos

35


MIATERIALES, SISTEMAS Y EILEMENTOS ONSTRUCTIVOS --------------------------------------------------------------&::::=====-

Achaflanado de esquina. Carbón del Sil.

Esquina redondeada en fábrica de sillería. Huergas.

Achaflanado de esquina. Torrebarrio.

los principales huecos, tanto los de acceso,

cqr.respondie_ ntes a usos de almacenes, pajares o cuadras,

corno ventanas y balcones, donde se tiende

llegando en ellos a utilizarse como huecos de ventilación

a emplear piezas de sillería de gl neroso tamaño, cuando ello es posible.

auxiliares. Las fachadas pétreas están dominadas por su carácter

En

ocasiones

hallarnos

soluciones

que

achaflanan las esquinas, sobre todo en piezas de sillarejo y sillería, empleadas en pasos

cerrado, presentando testeros o fachadas orientadas al norte y noroeste completamente ciegas, siendo normalmente las traseras, donde los huecos son mínimos. Las fachadas

est1rechos para evitar los daños por el paso

principales orientadas a solana y naciente se dotan de un

de los carros, alcanzando una altura que

número mayor de huecos, alcanzando una mayor vibración.

sobrepasa los dos metros, siendo normal que la

Contrastan con dichos tratamientos los corredores, galerías

dimensión del chaflán se sitúe en dimensiones

o cuerpos cerrados que, a su vez, aparecen también relativamente cerrados, aunque la combinación de huecos y

superiores a los veinte centímetros. En un buen número de casos las soluciones, al tener una generosa dimensión el chaflán, emplean un remate superior constituido por piezas

aperturas es más abierta, y donde la madera o los revocos y encalados de estos últimos resaltan de las fábricas

talladas en forma cóncava, como podemos

pétreas. Otros elementos que aparecen diferenciados son los volúmenes de los hornos, que muestran sus formas

ver en Torrebarrio o Carbón del Sil. Se puede

redondeadas o cúbicas

reseñar alguna solución singular, redondeando el E~squinazo en muros de sillería su zona baja, a fin de evitar daños en el mismo, como en Huergas. No es raro encontrar en algunas fachadas los huecos de los mechinales o piezas pétreas voladas, en forma de lajas particularmente en fábricas de mampostería, correspondientes al apoyo del andamiaje de madera que se utilizó

al exterior, así como algunas

escaleras exteriores realizadas en piedra, que se conforman como elementos añadidos a las fábricas de sus fachadas exteriores o al corral. No es infrecuente el remate del testero resaltando el muro respecto de la cubierta, rematado con losas escalonadas, solución que se ve empleada junto a cubiertas de paja, losa o teja. La disposición de los huecos en las fachadas no se establece con disposiciones dotadas de organizaciones compositivas ordenadas, salvo en ejemplos realizados desde finales del siglo XIX, donde la ordenación

para construir dichas fábricas, especialmente en

simétrica y modular va a ser el sistema de ordenación empleado y que domina una parte significativa de los núcleos

testeros , fachadas laterales o tramos y edificios

de mayor entidad del territorio.


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

•-

~

.

-

i

.

Detalle de revoco con dibujo raspado. Carrizal.

Revoco de cal con dibujo. Quintanilla .

Recercado de hueco y rejuntado en mortero de cal. Rosales.

Revoco encalado en recercado de huecos. Susañe del Sil.

Testero escalonado. La Cueta.

Revoco encalado con picos. Robledo de Omaña.

No es rara la presencia de revestimientos o rejuntados amplios sobre las fábricas de mampostería, cuyos colores normalmente se obtienen de las características de la arena o tierra utilizada en el mortero, muy habitualmente de cal, con colores ligeramente tostados o dorados, preservando los recercados y esquinazos de sillería. También aparecen soluciones, datadas a partir de finales del siglo XIX, con Revoco con recercado en huecos e imposta y simulación de sillares en borde medianero. La Parte, Valdesamario .

tratamientos de plantas superiores donde se dotan de recercados de huecos, señalamiento de impostas, cornisas y esquinazos, a base de bandas en color blanco o ligeramente resaltadas. Una solución que se reseña en algunos lugares de Omaña, como Camposalinas, Carrizal, Quintanilla, Santovenia o Villaceid, es la utilización de dibujos realizados con incisiones y rayados sobre el mortero fresco, en tratamientos continuos o creando pequeños dibujos repetitivos abstractos. Otros revocos del siglo XX aparecen dotados de color en grises, dorados, salmón, incluso en azules y naranjas intensos, no faltando decoraciones en volumen de tipo ecléctico en estuco, en

Revoco sobre fábrica de piedra. Torrebarrio.

ejemplares de arquitectura asentados normalmente en los núcleos de mayor entidad. 37


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Entablillado con relleno de piedra y mortero. Villager de Laciana.

38

Enlistonado con relleno de elementos vegetales y barro y cierre interiot de tabla. Villarino del Sil.

Entramado con relleno de piedra caliza. Candemuela.

Enramado con relleno de piedra caliza. El Villar de Santiago.

Enramado con relleno de piedra y mortero de cal. El Villar de Santiago.

Además de las fábricas pétreas se usan sistemas constructivos ligeros en cerramiento de cuerpos cerrados y galerías, tanto correspondientes a los cuerpos de vivienda sobre pórticos, como a otros cuerpos auxiliares destinados a pajar. En los primeros se emplea el entramado de madera, con rellenos diversos, que van desde piedra menuda, adobes, entablillados y enramados con rellenos de ramajes, piedra menuda y barro, siempre protegidos por un revoco dotado de dos capas. Los entramados de madera se componen normalmente de postes verticales sobre los que se clavan y sujetan los enlistonados o enramados dispuestos horizontalmente en la cara exterior e interior de los postes, que pueden ayudarse de elementos horizontales para su mejor armado, contando con rellenos

diversos entre los elementos vegetales horizontales, desde pequeño material pétreo, material vegetal diverso o mortero de barro, revistiéndose de mortero de barro en sus caras, exterior e interior, que se protege habitualmente al exterior con una capa fina de revoco de cal. Otra solución específica se localiza en Babia y algún lugar de Laciana, al emplear relleno de piedra menuda entre postes de madera colocados a escasa distancia, pudiendo localizar el uso de piezas de madera en zigzag entre los postes para facilitar la sujeción del material pétreo. Más aislado es la localización de encestados en dichos rellenos de entramado, que hallamos dispuestos en disposición incluso con directriz vertical, dotados de relleno y revoco de barro. O los rellenos de adobe en algún lugar de Omaña como Riello. En los pajares los encestados se emplean sin relleno como sistema de cierre que permite la aireación, alternados con la tabla irregular, así como el resto de cierres reseñados, no faltando incluso el ladrillo revocado.


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Entramado con relleno de piedra caliza, Meroy.

Cierre de encestado en testero. Sosas de Laciana.

Encestado con revestimiento de barro. San Miguel de Laciana.

Junto a los revestimientos de barro de estos cierres ligeros, que en numerosas ocasiones se presentan desprendidos, se emplean revestimientos de mortero pintados de blanco en soluciones que se pueden datar a partir de finales del siglo XIX, que ocultan por completo el sistema de entramado de apoyo. El uso reciente de estos revestimientos, que se extiende a una buena parte de las fábricas pétreas revocadas, hace que se incorpore también en su composición el mortero de cemento tipo Pórtland junto con el mortero tradicional de cal, que muestra su color gris en contraste con el blanqueado restante de la fábrica cuando se pierde parcialmente la pintura aplicada sobre él. Los forjados se constituyen con vigas escuadradas, levemente escuadradas o simplemente en forma de tronco ligeramente desbastado en parte de las piezas de mayor dimensión y entidad, revelando la tosquedad que presenta en algunos ejemplares esta arquitectura. Su trabajo de escuadrado se realiza a fin de facilitar el buen asiento del entablado de madera que hace a la vez de solado, normalmente

Forjado de corredor y dintel con cruces de protección. Villanueva de Omaña.

empleando troncos y tabla de roble. Se sustentan directamente las vigas sobre las fábricas pétreas, complementando con carreras de madera para apoyo de las viguetas de algunos forjados. No es raro encontrar ejemplares que emplean piezas de viguería duplicando los dinteles de huecos o incluso se establezcan pegadas al exterior del muro para apoyo de las vigas de galerías, cuerpos volados y cobertizos. 39


MIATERIALES, SISTEMAS Y EILEMENTOS CONSTRUCTIVOS ...,____________________ ¡;mz=

=

=~-

Detalle de pilar y zapata de galería. San Emiliano.

La formación de los forjados de corredores y galerías se constituyen en función de su luz, bien constituidos por el propio vuelo de

Detalle de corredor. Valdeprado.

las vigas del forjado interior, reforzado con

Pilastra pétrea monolítica de galería. Villaseca de Laciana.

otras piezas suplementarias y tornapuntas, o bien en el caso de galerías por su mayor dimensión con un forjado propio exterior,

regulares, además de rematarse con zapatas de madera molduradas de trabajo notable, pudiendo encontrar incluso soluciones en forma

apoyado en un pórtico, constituido en

de horcón en cuerpos auxiliares. Habitualmente estos pies derechos

columnas, pilastras, pilastrones o pies

se escuadran, achaflanándose en sus esquinas, pudiendo dejar una

derechos de madera. En alguna ocasión

parte superior que conserva sus vértices, y aisladamente se hallan

este forjado independiente se ayuda de

en forma de rollizo o tronco ligeramente desbastado.

una viga externa, como suplemento del apoyo normal -en el muro de fachada,

Las cabezas de las vigas voladas de corredores y galerías se rematan

sujeta con piezas de madera o de piedra

normalmente en un tosco corte vertical o inclinado, o como mucho en

que vuelan de la fábrica.

pico, a cuarto de bocel, o con una forma de moldura simple apenas (

marcada. Es frecuente que en su vuelo se ayuden de tornapuntas columnas

aplicados sobre cada pieza, constituidos por piezas de madera en

ochavadas monolíticas realizadas en piedra caliza como asiento de las galerías

forma de rollizos desbastados, tanto como elemento que refuerza el diseño estructural inicial, como a consecuencia de la necesidad de

o cuerpos cerrados así como pórticos

refuerzo de las mismas, por la importancia del vuelo establecido. Se

presentes en Babia y Laciana y algunos

localizan a veces suplementos y refuerzos en forma de ménsulas que duplican las piezas de viguería, como en La Vega de los Viejos.

Características

son

las

lugares del occidente de Omaña, dotadas de capiteles o zapatas pétreas de notable anchura para facilitar el apoyo de la gruesa viguería empleada. En ocasiones podemos hallar columnas pétreas de orden toscano en algunos ejemplares de casonas históricas que cumplen dicho papel. Se emplean también gruesas

creto en la unión de las piezas de madera, frecuentemente se realicen rebajes en las piezas mayores que permiten el mejor asentamiento y unión con las piezas menores. Estas soluciones se encuentran frecuentemente en las cabezas de las vigas voladas de forjados, para alojar a la viga de borde de los mismos e impedir su movimiento.

pilastras en fábrica de mampostería y sillarejo, pudiendo usar una pieza pétrea

Otros pequeños detalles se incorporan a dicha viga de borde, como

superior volada de mayor dimensión, a manera de capitel de reparto como apoyo

galerías acristaladas o incluso se dotan de piezas decoradas como

de la viguería. Mientras, los pies derechos de madera empleados en los cuerpos de pórticos cuentan con basas pétreas constituidas por piezas más o menos 40

Cabe señalar que en la realización de estos forjados externos, en con-

una tabla protectora en continuidad de las carpinterías de algunas los rombos de la singular casa de San Emiliano. Desde luego podemos reseñar otros tipos de apoyo en soluciones de principios del siglo XX, como pilastras de ladrillo visto o pilares de fundición, en ejemplos de arquitectura ecléctica de distintos lugares del territorio, como en San Emiliano o Ceide.


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Portones. Inicio.

Atado de dintel. Camposalinas.

Cruz en dintel de portón. El Villar de Santiago.

Cruz en dintel de portón . Inicio. 1

3.2. FORMACIÓN DE HUECOS. PORTONES, PUERTAS, VENTANAS Y BALCONES La formación de los huecos al exterior presenta tratamientos diferenciados, estando influidos por el carácter del material pétreo empleado para ello en cada distinta subcomarca de este territorio. Así, mientras que la mayoría de las jambas de huecos de acceso normalmente se realizan en piedra, pudiendo emplear incluso piezas de sillería o sillarejo con similares utilizaciones a las de los esquinazos, los dinteles adquieren diferenciaciones en función del tamaño y del tipo de piedra empleada en el área. Así, habitualmente en Omaña y en menor medida e'n Alto Sil y Laciana los huecos de portones carretales integrados en las fachadas utilizan vigas de madera para conformar dichos dinteles, tratamiento que se puede ampliar a otros huecos de acceso, balcones y ventanas. Incluso no es raro que dicho dintel se complete con dos jambas de madera laterales como cerco estructural, particularmente en Alto Sil y Omaña, colocado normalmente a haces exteriores de la fábrica, donde habitualmente el elemento superior vuela lateralmente empotrándose lateralmente en la fábrica pétrea, teniendo un canto

superior a la sección de las jambas e incluso llegar a suplementarse ocasionalmente con otra pieza superior de madera como refuerzo. También el cerco, a veces, puede desplazarse hacia el interior de la fábrica, formando entonces las jambas con la propia fábrica, donde se pueden emplear algunas piezas de mayor tamaño, incluso de sillarejo o sillería en su constitución. Dichas jambas de madera habitualmente .se apoyan en piezas pétreas a fin de evitar su contacto directo con la humedad del suelo, sirviendo además de base para el quicio del portón. No es raro que se utilicen lajas pétreas horizontales voladas o piezas de madera entestadas en la fábrica, sujetando las jambas de madera, solución que se puede 41


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Atado de jamba. Bonella .

Atado de jamba. Posada _de Omaña.

Atado de jamba. Villanueva de Omaña.

)

42

Jamba de portón. Barrio de la Puente.

Jamba de portón. Susañe del Sil.

Portón . Canales.

Portón. Candemuela.

Portón. Cirujales.

Portón. Salientes.


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Dintel de descarga. Robledo de Babia.

Dintel en arco rebajado. Torrebarrio.

Talla en dintel de portón. El Villar de Santiago.

Inscripciones en dinteles. Rabanal de Abajo.

extender en alguna solución al dintel, para evitar el movimiento exterior del cerco. Esta disposición de

Babia, empleando las piezas de sillería cabezas molduradas. Habitualmente cuando se emplean

atado se emplea también en otros huecos menores,

piezas de sillería o de sillarejo en las jambas, se suele utilizar una pieza de mayor dimensión en su zona inferior, que puede casi llegar a constituir la totalidad de su altura a excepción de una pieza superior menor que facilita el apoyo del dintel, no eliminando la forma irregular interna que posibilita la unión con el resto de la fábrica del muro. En ejemplares de finales del XIX se puede producir el tallado de un recercado en las propias piezas de las jambas y dintel, dejando el resto de la pieza ligeramente rehundida, en previsión de ser cubierta por el futuro revoco, solución que se extiende a huecos de balcón y ventanas.

como puertas y ventanas, con cercos de íl(adera enrasados al exterior de la fábrica de fachada, e incluso la podemos encontrar para fijar jambas de piedra, particularmente de piezas de sillería insertas en fábricas de mampostería menuda. En Laciana y en Babia las soluciones con cerco completo de madera son minoritarias, siendo excepcionales en este último territorio. Las jambas pétreas, en aquellas soluciones con dintel de madera, suelen emplear piezas de sjllería y sillarejo, tanto de esquistos pizarrosos como de caliza blanca o rosada y arenisca rojiza y morada, cuyo color y textura se puede diferenciar del resto' de la fábrica. En algunos ejemplares de jambas de piedra vemos el sistema de lajas de sujeción de las mismas empleado en las jambas de madera, particularmente en Alto Sil y Omaña, y en menor medida en Laciana. Hallamos alguna solución en forma mensular volada rematando las jambas para cortar la luz del dintel de madera, en Omaña y Laciana, solución que se amplía a más ejemplares con dinteles pétreos en Laciana y

No faltan tampoco dinteles pétreos en los huecos de portones en Omaña y_Alto Sil, realizados en sardinel de lajas o más raramente adintelados y en pieza monolítica de esquisto o de caliza, o adovelados en distintas casonas históricas como la de los Flórez en Curueña, donde también hallamos un portón en arco de medio punto adovelado realizado en sillería, solución extendida a un buen número de casonas y casas singulares

43


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Portón con arco de descarga. Villager de Laciana.

Portón. Robles de Laciana.

Portón . Carbón del Sil.

Portón . Robledo de Babia .

Portón. Villablino.

Portón. San Emiliano.

Portón. Mena.

Portón. Montrondo.

históricas en el conjunto del territorio. También en Omaña, Alto Sil y Laciana hallamos algún arco realizado en lajas de esquistos, tanto de medio punto como rebajado, solución que se extiende

a las propias jambas, empleando alguna menor de

a otros huecos de acceso. Dichas soluciones en piezas monolíticas de esquisto se pueden extender 44

ajuste para el dintel que puede actuar ligeramente volada como ménsula. Otras soluciones que podemos reseñar emplean arcos rebajados adovelados, realizados en esquistos en Alto


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Portón en arco con alfiz. Socil.

Portón. Torrebarrio.

Portón. Piedrafita de Babia.

Portón. Riolago.

Portón. Rioscuro.

Portón. Villayuste.

Portón. Salientes.

Sil, Omaña y Laciana, y en piezas de mayor dimensión en caliza en Laciana y Babia, donde también hallamos algún arco carpanel adovelado. En estos territorios, donde dominan las grandes soluciones adinteladas pétreas, no es raro hallar alguna solución de dintel recto, compuesto con dovelas o dotado de una pieza de

clave que lo corta, pudiendo encontrar soluciones con doble dintel o arco de descarga, o adquiriendo el dintel un perfil alomado irregular, · evitando una mayor presión de las cargas en su centro. Particularmente en Babia se reseñan algunos arcos con perfil exterior moldurado, empleados 45


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTI OS

Portón y puerta geminados. Orallo.

Portón y puerta geminados. Susañe del Sil.

Portón y puerta geminados. Piedrafita de Babia.

Portón y puerta geminados. Orallo.

Portón y puerta geminados. Robles de Laciana .

en casonas o casas de cierta entidad, para reforzar la importancia del acceso. No es raro que en estas soluciones de sillería el tratamiento del hueco del portón se corresponda verticalmente con algún hueco significativo superior, ventana o balcón, que presenta un tratamiento acorde, donde no falta la disposición de paños de sillería colocados para facilitar la descarga del dintel del portón. Cabe también reseñar la utilización del ladrillo visto en la formación de huecos de portón, en soluciones del Portón y puerta geminados. Sosas de Laciana.

primer tercio del siglo XX, en algunos lugares de Omaña, tanto en jambas completándose con un dintel

46


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS de madera, como en alguna solución aislada con arco rebajado en fábrica a sardinel, extendiéndose su uso a las puertas normales de acceso, ya sea en dinteles y jambas o en el conjunto del hueco, pudiendo emplear jambas en redientes a modo de llaves para lograr una mejor unión con el resto de la fábrica pétrea.

Al mismo tiempo en puertas de menor tamaño, tanto en planta baja, como de acceso en planta superior a través de la escalera o corredor, hallamos habitualmente soluciones con jambas pétreas y dinteles pétreos monolíticos, tanto realizados en esquistos como caliza o arenisca. Destacan algunas soluciones con grandes piezas

No falta en los dinteles de portones la incorporación

pétreas de esquistos irregulares que contrastan

de algún elemento protector como una cruz labrada

con la textura más menuda de la fábrica pétrea de fachada, con empleo de lajas voladas para

en la madera o el fechado de la edificación, tanto grabado en el dintel de madera, como tallado en el de piedra. La dovela central suele ser un lugar

sujeción de las piezas del hueco. También se

común para incorporar dichos temas e incluso algún

localizan soluciones en arco adovelado compuesto por grandes lajas esquistosas, particularmente

motivo decorativo, como la roseta o el blasón familiar,

en Alto Sil y Omaña, en forma de arco de medio

aunque este se suele independizar de aquel, al alcanzar mayor tamaño, disponiéndose sobre él, si

punto e incluso ligeramente apuntado, así como

hay sitio en el desarrollo vertical de la fachada, o en un lateral del mismo.

soluciones en dintel en fábrica de sardinel de lajas. Menos frecuente es su disposición en arco adovelado de medio punto, destacando algunos

Los portones con cierta frecuencia se integran en

recercados resaltados de piedra labrada, tanto moldurados, como de sección lisa y con detalles

el muro de cierre del espacio libre de corral anejo,

de almohadillado, sobro todo en soluciones de

particularmente protegiéndose con tejaroces o en cuerpos menores auxiliares de acceso, en las distintas

principios del siglo XX.

soluciones reseñadas. En los casos con dintel de

En Omaña y Alto Sil y, más aisladamente, en Babia

madera se usa como apoyo de la estructura del tejaroz

y Laciana, una parte de las soluciones exteriores,

ampliando su sección, duplicándose en su interior con otra u otras vigas. A su vez, la siguiente pieza, si

de modo especial en puertas correspondientes a

existe, cumple además la función dé quicio superior para el propio portón.

-usos auxiliares, utilizan la solución del dintel de madera acompañado o no por jambas del mismo material que hacen de cerco estructural, tanto colocados a haces exteriores, como ligeramente

Una solución característica que adoptan los portones, presente en todas las subcomarcas pero con mayor

remetidos de la fábrica de mampostería de la fachada que conforma las jamb·as, en disposiciones

presencia en algunos lugares de Babia y Laciana, es

similares a las de los portones. Tampoco faltan

acompañarse de la puerta de acceso peatonal, tanto

en ejemplos de la primera mitad del siglo XX, con jambas y dintel en ladrillo visto, realizado

integrados en cuerpo menor o bajo un tejaroz en acceso al corral, o incorporados en la fachada principal. En esta disposición la formación de los dos huecos puede ser completamente independiente, incluso pueden adoptar soluciones distintas: portón en arco adovelado de medio punto o rebajado y puerta en dintel monolítico

este último en fábrica en sardinel que puede arquearse ligeramente Ocasionalmente estos huecos en situación expuesta se protegen con pequeños tejadillos, que en la solución más sencilla están constituidos por una línea de losas

pétreo, portón con dintel de madera y puerta en dintel

voladas empotradas en la propia fábrica pétrea,

pétreo o incluso ambos con soluciones semejantes:

justamente por encima del dintel de madera.

con dinteles pétreos monolíticos o con cerco completo de madera. En algunas ocasiones tienen la jamba

Normalmente todos estos huecos menores o puertas de acceso presentan una pieza pétrea,

común pétrea, monolítica o no, e incluso de madera,

ligeramente elevada respecto al acceso, que constituye el umbral y que sirve de apoyo a los

realizada esta en una pieza de mayor dimensión, como en Susañe del Sil.

47


MIATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS ..............................................................................=-======

Puerta. Barrio de la Puente.

Puerta. Salientes .

Puerta. La Grandilla.

Puerta. Robles de Laciana .

Puerta con almohadillado . Cospedal.

Puerta. Riello.

>

Puerta. Villarino del Sil.

48

Puerta. Salentinos.

Puerta. Caboalles de Arriba.

· r;


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Dintel de puerta y hueco superior. Murias de Paredes.

Puerta y coladera. Salientes.

Puerta. Orallo.

Puerta con hueco superior. Rioscuro.

Puerta recercada. Cabrillanes .

Puerta recercada. Riolago.

Puerta recercada. Truebano de Babia.

Puerta. Susañe del Sil.

Puerta y balcón recercados. La Magdalena.

Puerta y balcón. Trascastro de Luna.

Puerta y ventana. Valseco.

49


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Ventanuco y coladera . Cospedal.

Ventanuco. Torre de Babia.

Ventanuco. Cirujales.

Ventanuco. Inicio.

Ventanuco. San Miguel de Laciana.

Ventanuco. Murias de Paredes.

Ventanuco. Susañe del Sil.

Ventanuco. Posada de Omaña.

Ventanuco. Valseco.

cercos de madera y a las jambas pétreas, que puede suplementarse con unas piezas pétreas para apoyo de las jambas de madera. Singularmente, el propio hueco puede complementarse con un hueco menor superior acristalado, superpuesto al dintel, empleando similar solución de cerco de madera o de piedra. 50

Los huecos menores en planta baja, realizados para la ventilación de espacios auxiliares, pueden muy habitualmente realizarse en sus jambas, dintel y alféizar con piezas monolíticas de piedra, incluso en esquistos, lajas pizarrosas o cantos rodados, dado su limitado tamaño, tanto en sillería o sillarejo,


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS como mampostería seleccionada, adoptando formas verticales a modo de troneras, o tambien rec-

líticas, con forma abocinada y que pueden presentar en los primeros la forma

. ~e

una concha.

tangulares a modo de ventanucos, u horizontales en forma casi de buzones, que pueden conformarse con piezas de alféizar o dintel que incorporan la jamba. Dichos huecos no presentan carpinterías,

Las ventanas se abren, especialmente en el nivel superior, en correspondencia con los espacios habitables de vivienda, teniendo un tamaño limitado, incluso cercano

o si lo hacen son de un modelo elemental de tipo

a los

entablado. En los huecos verticales cabe señalar la disposición abocinada, creada al emplear una

constitución sobre todo piezas de sillería, siendo habitual

pieza pétrea delgada, convenientemente girada, o el achaflanado de sus bordes, empleado también en huecos horizontales. No es raro que las piezas pétreas sean de distinto material y color, creando incluso contrastes de textura y color con el resto de la fábrica pétrea. En ocasiones aparecen pequeños huecos, con carpintería e incluso rejería, correspon-

9uxiliares de planta baja, empleando en su

que jambás, alféizar y dintel sean monolíticos, disponiendo de jambas con más piezas cuando aquellas alcanzan cierto desarrollo vertical, normalmente en soluciones más modernas. No es raro que hallemos, en las piezas pétreas de mayor desarrollo superficial y grosor limitado, similares sujeciones con piezas pétreas voladas que en los cercos de madera. Sin embargo, tampoco faltan

dientes a espacios vivideros, como el ejemplo de

soluciones con jambas en fábrica de mampostería, con dinteles en sardinel o monolíticos, incluso en huecos de

Cospedal, donde bajo su gran pieza de alféizar se

cierta dimensión. Los ejemplares más antiguos y notables

destaca el vértice del desagüe de la coladera.

incorporan, con cierta frecuencia, alféizares dotados de molduración, acompañados por decoraciones en

Se emplean también las soluciones realizadas

bajorrelieve extendidas bajo el mismo, solución moldurada

completamente en madera a modo de cerco estructural, especialmente abundantes en Omaña y

que puede llegJr a recercar ocasionalmente la totalidad

Alto Sil y desapareciendo prácticamente en Babia,

reborde de revoco dotado o pintado en color blanco,

del hueco. El r ~ cerado

se puede crear también con un

correspondientes tanto a pequeños huecos como a

reforzando al hueco. El alféizar puede alcanzar una cierta

huecos verticales, de carácter más amplio dotados ya de carpinterías. Se disponen siempre de manera

dimensión vertical dotándose de forma trapezoidal,

enrasada a la cara exterior de la fachada, contando

constituido por una losa vertical, apoyándose en otras

a veces con las piezas de lajas de sujeción del

piezas inferiores de reparto, que llegan a enlazarse con el hueco inferior si existe. Esta opción puede encontrarse

cerco, pudiendo integrar alguna pieza en cuadra-

en soluciones acompañadas de piezas de sillería que

dillo vertical de madera como reja protectora, o de rejería metálica, si el hueco es algo generoso.

unen el conjunto vertical de los huecos inferiores, en contraste con el resto de la fábrica de mampostería,

En ocasiones se acompañan de una pieza pétrea

que puede llegar a incluir el blasón pétreo familiar. En el

suplementaria bajo el alféizar, en correspondencia

dintel puede aparecer algún detalle decorativo, la fecha de construcción , así como alguna cruz protectora, e

con la formación interior del hueco, o con algún refuerzo de madera superior. También cabe rese-

incluso rematarse con un guardapolvos pétreo volado

ñar los huecos menores correspondientes a los

que se realiza, tanto en soluciones molduradas, como en

espacios auxiliares de pajar, que con frecuencia emplean esta disposición enrasada, complen ~

piezas toscas pétreas. Ocasionalmente, en ejemplos de

tándose con un alféizar pétreo bajo el cerco. Otras

casonas destacadas, se incorpora un hueco superior a la propia ventana, formado con piezas pétreas y dotado de

soluciones singulares, normalmente correspondien-

carpintería fija . No es raro, como ocurre en la formación

tes a casonas y casas notables anteriores al siglo XIX, que pueden incorporarse son los óculos, bien

de puertas y portones, la utilización de piedra diferente a

en pieza monolítica abocinada, bien constituido por

la de la propia fachada, en la búsqueda de mejores piezas a ser talladas, incluso en claro contraste eón aquella,

dos, así como huecos en arco de medio o incluso

como por ejemplo piezas de caliza blanca marmórea

carpanel, en similares disposiciones pétreas mono-

sobre esquistos obscuros.

51


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCT VOS

Ventanuco. Castro de la Lomba.

Ventanuco. La Urz.

Ventana de pajar. Riello.

Ventana y coladera. Sosas del Cumbral.

Ventana de pajar. Posada de OmaĂąa.

Ventana. Vegarienza.

Ventana. Murias de Paredes.

Ventana . Murias de Paredes.


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Ventana. Cuevas del Sil.

Ventana. Quintanilla de Babia.

Ventana. Sabugo.

Ventana. Salce.

Ventana. Orallo.

Ventana. Mena.

Ventana. Susañe del Sil.

Ventana y óculo. Ceide.

53


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Ventana y coladera. Bonella.

Ventana . Posada de OmaĂąa.

Ventana. Salientes.

Ventana. Salientes.

Ventana y ventanuco. Robles de Laciana.

Ventana. Villapujin.

Ventana recercada. Torrebarrio.

54

Ventana y escudo. Rabanal de Abajo .


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Ventanas recercadas. San Miguel de Laciana.

Ventanuco. SusaĂąe del Sil

Ventana con guardapolvo. Sosas de Laciana.

Ventana con recercado. Sosas de Laciana.

Ventana recercada. Villasecino.

Ventana recercada y ventanuco. Las Murias.

Ventana recercada y ventanucos. Villafeliz.

Ventana, ventanuco, escudo y guardapolvo. Folloso.

55


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS ------------=====================================================:

Ventanuco. Caboalles de Abajo.

Ventana con recercado. Senra.

También se localizan ventanas constituidas

aprovechando el espacio del derrame interior del hueco, o

con el cerco completo de madera, enrasado

emplazadas junto al hueco de la ventana en un hueco interior

con la línea exterior de fachada, tanto en las fábricas pétreas en Omaña y Alto Sil y en menor

realizado ex profeso para ello.

medida en Laciana, como en cerramientos

Los balcones de proporción vertical se constituyen en

ligeros de galerías en el conjunto del territorio,

soluciones parejas a las de las ventanas, no siendo tan

localizándose incluso algún ejemplar con el

abundantes como aquellas, localizándose en los ejemplares

dintel de madera curvado. En las primeras, corno ocurre en similares huecos de acceso

más evolucionados a partir de modelos del siglo XVIII. Así, hallamos ejemplares con cercos completos de madera

de planta baja, pueden emplearse lajas

estructural enrasados exteriormente con la fachada, tanto

~ étreas

en fábricas pétreas, particularmente en Omaña, como en

horizontales voladas entestadas en la fábrica, sujetando las jambas de madera, para evitar el

fábricas ligeras de galerías en el conjunto del territorio.

movimiento exterior del cerco, con un sistema

Estas modalidades en la fábrica pétrea normalmente se disponen con peana enrasada, aunque tampoco falta alguna

simétrico que puede complementarse con una horizontal volada sobre el propio dintel

solución con peana ligera volada, constituida por una losa

de madera como elemento protector del hueco

o entablado apoyado en dos vigas voladas, como en un

y su carpintería, solución que incluso puede

ejemplo de Riello. Cuando se revocan las fábricas pétreas, el cerco puede quedar ligeramente rehundido, para lo que

pie

~ za

hallarse en ventanas con piezas de sillería. Otra solución presente en aquellos territorios

se puede añadir una pieza de remate de madera o se

es la utilización de dinteles rectos o en arco

redondea ligeramente el revoco acometiendo directamente

rebajado realizados en lajas de esquistos

al cerco de madera.

pizarrosos; asimismo, existe la solución en arco rebajado en piezas monolíticas de piedra, que también hallamos en pequeñas ventanas repartidas por el conjunto del territorio.

jambas en mampostería vista, en ejemplos de Omaña y Alto Sil, normalmente con dinteles de madera junto con alguno en lajas colocadas a sardinel, en dintel recto o

Un elemento que aparece bajo el alféizar de algunas ventanas o acompañándolas en un

enrasados con la línea de fachada, pudiéndose dotar de

lateral, en correspondencia con el espacio de la cocina, es el desagüe de la coladera, cons-

un recercado de revoco blanco. Se pueden conformar como huecos superiores de pajares, que también se

tituida por una pieza volada en pico acanalada que permite verter el agua de la pieza interior

hallan en ejemplos con piezas de sillería en su formación,

pé1trea , donde se realiza la colada. Esta pieza pétrea monolítica está tallada en forma redondeada, a modo de recipiente, disponiéndose y 56

Las soluciones formadas en fábrica pétrea, lo son en )

en ligero arco rebajado, constituyéndose habitualmente

desapareciendo los petos protectores de los balcones propios de espacios vivideros. A ellos se suman los ejemplos en fábrica revocada, donde es habitual que se recerquen con un tratamiento ligeramente resaltado en color


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Balcón de pajar. Genestosa.

Balcón . La Velilla. Riello.

distinto o, a veces, simplemente como resultado de la pintura, con dinteles planos que en ocasiones se curvan ligeramente. Podemos reseñar algún ejemplar con peana volada, realizada en tabla apoyada en el vuelo de dos vigas de madera, o conformada por una ligera peana en madera moldurada sujeta también al ligero vuelo de vigas, o compuesta por una ligera losa volada tallada, que puede estar apoyada en ménsulas pétreas o modillones de fábrica; de estos últimos existen ejemplos de la primera mitad del siglo XX localizados en Omaña. Ejemplar de balcón de madera, como el de Rioscuro, con un importante vuelo compuesto por vigas de madera y unido, con pies derechos de madera, al cuerpo superior cerrado volado que le protege, es una solución singular que puede relacionarse en su constitución con los corredores o galerías de madera que más adelante se analizan.

Balcón en galería. Caboalles de Arriba.

Balcón en galería. Villarino del Sil.

Balcón . Rioscuro.

Balcón. Matalavilla.

Las soluciones de huecos de balcón conformadas en piezas de sillería, emplean normalmente peanas pétreas voladas ajustadas al ancho del hueco, en soluciones que van desde modelos de tradición clásica, datados en los siglos XVII y XVIII, con potentes piezas de perfil moldurado, algunas de carácter monolítico, que muy habitualmente emplean un guardapolvos pétreo también moldurado, colocado en la línea de la cornisa. Excepcionalmente, se incorpora un hueco superior integrado en la propia formación del balcón, como en el ejemplo de Villasecino. Ejemplares que 57


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Balcón. Murias de Paredes.

Balcón recercado. Corbón del Sil.

con soluciones de menor dimensión siguen realizándose en los siglos siguientes, pasando por otros donde la peana pétrea es más delgada, apoyada en ménsulas de piedra, encontrando algunos balcones que alcanzan cierto desarrollo lineal, y otros donde la peana es más sencilla y limitada en su vuelo, dotada de un perfil plano o escasamente moldurado. Incluso pueden llegar a unirse con el hueco inferior, uniendo la peana al dintel de este último, actuando como su guardapolvo. En estas soluciones suelen presentar también tejadillos de protección, a veces constituidos por el mayor vuelo de los canes del alero, de la cornisa pétrea o por un sencillo guardapolvo de losas voladas. Tampoco faltan ejemplos en piezas de sillería con peanas enrasadas con la fábrica, normalmente con petos metálicos, y algunos de madera en tabla recortada o balaustres.

58

Balcón volado. Folloso.

Balcón. Robledo de Omaña.

Puerta y balcón volado. Riello.

Balcón. Murias de Paredes.

Ocasionalmente, hallamos algunos ejemplares con peanas metálicas, tanto de hierro forjado en ejemplares antiguos, como de pletinas industriales en ejemplares derivados de modelos isabelinos, propios de la transición de los siglos XIX al XX. Normalmente, en las soluciones de sillería, los dinteles son planos y monolíticos, no faltando modelos del último tercio del siglo XIX, con el dintel en arco muy rebajado, solución esta que también hallamos en ejemplares enrasados a línea de fachada. Otros modelos del primer tercio del XX, que hallamos en Alto Sil y Omaña, como ocurría también en sus ventanas y puertas, emplean ladrillo en la formación de sus jambas, a veces con redientes, mientras su dintel suele estar


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Balcón volado recercado. lrian.

Balcón volado. Quintanilla de Babia.

Balcón. Ariego de Abajo.

Balcón volado . Curueña.

Balcón volado. Huergas.

Balcón volado. Villasecino.

Balcón y ventana. Sosas de Laciana.

Balcón volado. Torrebarrio.

Balcón volado. Canales

59


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Balcón volado. Salientes.

Balcón volado. La Majúa.

Balcón volado. Rioscuro.

realizado en sardinel, tanto plano como ligeramente curvado.

Ventanal. Torre de Babia.

voladas. Cabe señalar que se abren también ventanales de cierto tamaño en fachadas pétreas, similares a las galerías voladas, utilizando jambas pétreas y dinteles

En las fábricas ligeras de galerías reseñadas los huecos se abren con cercos de madera, de menor entidad a los reseñados en las fábricas pétreas, sujetos a la base del entramado, incluso sus balcones o grandes ventanales se conforman con piezas verticales que se integran en

60

de madera, con ladrillo o con formas pétreas y de madera no visibles en fábricas revocadas. También hallamos incorporados huecos practicables en los cierres de tabla de corredores o galerías, incluso en alguna ocasión acristalados, estando constituidos por

el entramado, haciéndose presentes al exterior de forma

la propia carpintería del mismo, sujeta con travesaños

vista, no ocultándose por el revoco que protege el resto de la fábrica ciega, sin que en ningún caso presenten penas

al entramado de base de su cierre.


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Susañe del Sil.

Villarino del Sil.

Cierre de galería. Tejedo del Sil.

Cierre de galería. Torrebarrio .

Cierre lateral de corredor con losas. Susañe del Sil.

La Velilla.

3.3. CORREDORES , GALERÍAS Y PÓRTICOS

ofrecido hacia el corral, como disposiciones básicas a las que se añaden otras modalidades intermedias.

Al analizar los tipos arquitectónicos se ha hecho un Primer repaso a las disposiciones básicas de los corredore s y las galerías con respecto a su papel en la organ ización de gran parte de las de la casa de los Val les Occidentales, determinando su imagen. En las distintas soluciones que se van repasar, cabe diferenciar por un lado el corredor volado, de ca racter · abi erto o cerrado con tabla, respecto a la

La solución de corredor más sencilla es aquella que se constituye paralelamente a la fachada larga de su planta rectangular, evitando la orientación septentrional, constituido por el vuelo de las vigas del forjado y protegido por el faldón correspondiente de la cubierta, formando pa rte de modalidades que constituyen uno de los tipos

galería o cuerpo cerrado de mayor anchura, que se

más comunes en todo el ámbito norteño peninsular. En esta disposición puede alcanzar el desarrollo completo

ªPoya en pórticos, en la mayoría de los ejemplos

de aquella, quedarse en un limitado cuerpo menor que 61


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Matalavilla.

Matalavilla.

Posada de Omaña.

Salentinos.

Posada de Omaña.

62

Salentinos.


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Valseco.

Matalavilla.

Corbón del Sil.

1

contrasta con el material pétreo o incluso doblarse,

La Cueta.

Las Murias.

alcanzando más de una fachada, como en Susañe del Sil, constituyéndose siempre en un elemento añadido al volumen de la fábrica pétrea, que suele proteger el portón o puerta de acceso muy habitualmente. Sin embargo, podemos reseñar algunas soluciones donde el lateral se proteg~ por la prolongación del muro pétreo lateral o incluso se cierra por los dos, englobándole en la edificación, como en ejemplos de Salentinos, donde se crea bajo él un espacio protegido para la carreta y trab~jos al aire libre. Estas soluciones de corredor volado están presentes en todo el territorio y de manera más abundante en Alto Sil y Omaña. Desde luego, en estas primeras variedades, el corredor, muy frecuentemente, puede disponerse cerrándose completamente con entablado, di!;)puesto verticalmente, incluso en sus dos laterales, conformándose como un cuerpo ciego VQlado_ , donde puede solamente abrirse algún hueco constituido por el mismo entablado, manteniendo su carácter cerrado, o incorporar alguna ventana dotada de carpintería acristalada. Este corredor cerrado de 63


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Piedrafita de Babia.

64

Lumajo.

La Vega de los Viejos.

tabla puede disponer de un hueco central abierto o desplazado a un lateral, bien dejando el peto cerrado de tabla vertical, o bien dotándole de un peto de tabla recortada, en modelos parejos a los vistos en La Cabrera leonesa.

hallamos algunos ejemplares aislados donde el corre-

Otras soluciones alternan partes cerradas completamente con tabla, o con fábrica ligera de entramado revocado, con otras dotadas de peto compuesto por tabla vertical continua o recortada, cuadradillos o balaustres torneados de madera. También hallamos ejemplares con verdadero corredor abierto con peto, donde puede incluso cerrarse uno o los dos laterales con tabla vertical, empleando distintas soluciones en la constitución del peto, siendo más frecuente en esta variedad la tabla recortada, con algún ejemplo de petos metálico en redondos y pletinas. Tampoco faltan ejemplares donde el corredor se muestra añadido en testeros o laterales, estando dotado de tejado propio, desde pequeños desarrollos a otros de mayor magnitud, cqmo un singular ejemplo de Susañe del Sil, donde se-constituye como un bloque que supera y vuela más allá del desarrollo de la fachada. Excepcionalmente,

Una parte menor de los corredores se convierten en cuerpos volados cerrados, cuyas fachadas se conforman en fábrica de entramado con relleno diverso, normalmente revocada, cerramientos cuyas composiciones ya hemos visto en los cerramientos de muros, no faltando entablillados, enramados y encestados con rellenos diversos. En ellos se abren huecos normalmente dotados de carpinterías acristaladas, que llegan a tener cierto desarrollo, pudiendo convertirse en galerías completamente acristaladas en ejemplares levantados a principios del siglo XX, donde no faltan ,incluso carpinterías metálicas del primer tercio de dicho siglo.

dor se ha protegido, tanto en laterales, como en parte de algún frente, con lajas de pizarra, sujeta con clavos sobre el entramado y tabla de madera, como en Susañe del Sil o Caboalles de Arriba.

A las soluciones anteriores hay q'ue añadir la modalidad de corredor que incorpora la escalera exterior pétrea, mucho más abundante en este territorio que las anteriores soluciones, actuando como cuerpo de acceso de los espacios de habitación. Se dispone en soluciones que


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS se ofrecen, tanto al espacio público, como al corral o espacio libre propio, normalmente organizadas en paralelo a la fachada de mayor desarrollo, aunque tampoco faltan disposiciones en lateral, testero o doblándose a más de una fachada. Cabe indicar que las mayores diferencias se aprecian en la propia organización de la escalera exterior, que específicamente se trata junto con los hornos en el epígrafe siguiente, siendo la más frecuente aquélla dispuesta en continuidad Detalle de pórtico. Lazado.

Pilastra de galería. La Majúa.

con el corredor y pegada en su desarrollo a la fachada. La escalera al constituirse en una fábrica maciza pétrea habitualmente sirve de apoyo a la estructura del corredor, pudiendo aquel albergar una parte de la misma, protegiéndola con su cierre, particularmente cuando este se dota de una fábrica de entramado revestida. Las organizaciones básicas de cierre del corredor con escalera exterior presentan similares tratamientos a los

Soporte de galería. Cueva s del Sil.

Soporte pétreo de galería. Valbueno.

vistos en la modalidad de corredor sin escalera, siendo relativamente abundantes aquellos cerrados completamente con tabla, en una . parte del mismo, que se sitúa en el lado opuesto de la escalera, en correspondencia con la creación de espacios cerrados habitables. Aunque no son muy abundantes los corredores a lo largo de más de una fachada, su presencia hace necesario el uso de viguería no perteneciente al forjado, al menos en uno de los lados, que habitualmente se apoyan en tornapuntas, usando también la escalera exterior y algún apoyo complementario por-

Pilastra de galería. Rioscuro.

.Pilastra de galería . San Emiliano .

ticada. Las soluciones en dos nive65


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS les corresponden a ejemplares evolucionados, levantados a comienzos del siglo XX, en forma de galerías o miradores acristalados, que podemos encontrar en lugares como La Vega de los Viejos, San Emiliano o Villaseca de Laciana. Las galerías acristaladas se producen tanto en fachadas completas, en forma de bloques acristalados añadidos, como en tramos de las mismas y esquinazos, a menudo apoyadas en soportes, bien de madera o también metálicos de fund ición, empleando en ocasiones un peto ciego inferior de carpintería o fábrica, o estableciendo sus carpinterías acristaladas en toda la altura de la fach ada . A ellos se suman algunas soluciones de pequeño desarrollo a modo de miradores, en ejemplares evolucionados desde finales del siglo XIX, dispuestos tanto volados como apoyados en soportes, con cierta frecuencia en variedades de fundición. Esas variedades de galerías y miradores pueden llegar a disponerse en acabados de carpintería y estructura Pila stra de galería. Piedrafita de Babia .

metálica, como podemos ver en Soto y Amío o San Emiliano. Se completan estas disposiciones con ventanales abiertos , a modo de galerías, enrasados con la línea de fachada, particularmente establecidos en cuerpos superiores dotados de cerramientos ligeros, disposiciones que son relativamente frecuentes en Laciana y Babia, aunque tampoco faltan en el resto del territorio, e incluso podemos reseñar ejempl os que se doblan formando esquinazos de las edificaciones, conservan do el volumen prismático de las mismas. La presencia de pórticos inferiores de apoyo de corredores o galerías, tanto en forma de columnas o pilastras pétreas, como de pies derechos de madera o incluso metálicos, posibilita la ampliació n del corredor o la disposición de la galería. Los ejemplos donde ell o adquiere una mayor claridad, fundamentalmente en los ejemplare s que los ofrecen al corral, permiten convertir su parte baja en un

Pórtico al corral. Torrebarrio.

espacio protegido, tanto de trabajo como estancia, donde puede albergarse la carreta y la leña y aperos, y donde puede colgars e la ropa para secar. Este espacio además puede ayudar a la propia protección del acceso, al albergar la escalera de acceso superior, que se puede acabar cerrando total o parcialmente con muros o con cuerpos laterales, dotándose frecuentemente de pavimentación que continúa la del propio corral o patio delantero. Al exterior también puede incorporar dichos muros laterales, pudiéndose entender como una mera creación de un espacio de protección bajo el que se dispone el acceso de la casa, especialmente el portón carretal , permitiendo actividades al aire libre cubiertas. Los pórticos se constituyen como apoyo de las galerías o corredores que se muestran al corral, empleando, particularmente en Babia Y en parte en Laciana, columnas pétreas como soporte, con un fuste monolítico de sección cuadrada, achaflanada en sus esquinas para

Pilastra de galería . Villager de Laciana.

66

conformarse en ochavada, que se remata en sección cuadrada en sus extremos. Los fustes pueden tener proporción diversa, desde ejem-


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Fresquera en corredor. Matalavilla.

Zapata de galería. Vegarienza.

Repisa en corredor. Salientes .

Pórtico rehundido. Peñalba de Ciñeras.

plos esbeltos a otros más gruesos, pudiendo con carácter excepcional

cuerpo auxiliar delantero de dos

encontrar alguno con forma ligeramente tronco piramidal, acercándose al

alturas, dando acceso al corral.

éntasis de las columnas, como en Rioscuro. Esta pieza se completa con un capitel y una basa también pétreos de sección cuadrada, dotándose de molduración o con forma a bisel el primero y de forma tronco piramidal

está protegido por el vuelo de la

la segunda . En ocasiones el capitel desaparece, pudiendo sustituirse por

cubierta, empleando elementos

una zapata pétrea moldurada, aunque en otras ocasiones la viga de made-

verticales de apoyo, en el caso de los corredores en forma

ra apoya directamente sobre aquella, hallando esta solución en algunos lugares de Omaña y Alto Sil, como en ejemplos de Murias de Paredes, Villanueva de Omaña o Palacios del Sil. Por el contrario, las soluciones

El corredor o galería además

de pies derechos de madera

más frecuentes en estos dos últimos territorios ,son los pies derechos de

escuadrados, para soportar una viga de apoyo donde se sustentan

madera de sección cuadrada, que se achaflana en las esquinas, dotados

los pares del faldón de la cubierta,

de una basa pétrea y una zapata de madera, habitualmente moldurada, junto con pilastras pétreas realizadas en mampostería o mampuestos

con fábrica se

mientras en las galerías cerradas empl~a

un sistema

pétreos, coronándose con una pieza pétrea monolítica que hace de asien-

de entramado de madera, que

to de la viga del pórtico. Ocasionalmente, hallamos postes de madera en

a veces queda oculto con el revestimiento, aunque los pies

forma de rollizo, como en un ejemplo de Lazado, en forma de horcón, o en toscos soportes monolíticos pétreos sin tallar como en Valbueno. También es posible hallar estas soluciones en Laciana y Babia, incluso en forma de pilastra monolítica prismática pétrea, realizadas en piezas de mampuesto, sillarejo e incluso sillería suelta.

derechos principales aparecen vistos habitualmente. El faldón es siempre más amplió que el propio corredor, por lo que la viga de borde vuela respecto al

En ocasiones la galería se constituye apoyándose en un cuerpo inferior de fábrica pétrea, al que se enrasa, reduciendo el espacio inferior cubierto que frecuentemente protege el acceso a estancias auxiliares de planta baja, soluciones que hallamos en lugares de Babia y Laciana. Una variedad no infrecuente es la creación de un pórtico central rehundido, entre dos cuerpos laterales ciegos, manteniendo el cuerpo central superior en forma de galería cerrada en entramado de madera. También es posible hallar ejemplos de pórticos rehundidos en cuerpos completos pétreos, dotándolos de un arco rebajado de remate, como en Piedrafita de Babia, pudiendo adquirir el carácter de pasadizo cuando se abre en un

corredor y sus postes de apoyo. Los postes sirven además de sujeción a la barandilla del peto, parte fundamental, constituida por una pieza escuadrada de madera, que permite además la sujeción de los cierres de tabla vertical o el entestado de las piezas de tablazón recortada. Cuando aparecen los postes vistos se 67


MATERIA. S, IS MAS LEMENTOS CONST CTIVO

Peto de corredor. Posada de Omaña.

Peto de corredor. Villanueva de Omaña.

Entablado con tapajuntas. Vegarienza.

achaflanan ligeramente sus cuatro esquinas, dejando sus vivos en su parte superior a modo de capitel, acompañándose normalmente de una zapata trabajada que facilita el apoyo de la viga superior, en piezas de madera escuadrada simplemente dotadas de bordes inclinados o con tratamientos moldurados, pudiendo llegar a tener dos piezas superpuestas. Los corredores se muestran tanto cerrados con tabla vertical continua en su práctica totalidad, especialmente presentes en Alto Sil y Omaña, incorporando pequeñas zonas centrales abiertas con petos de tabla recortada, como estan abiertos completamente en su frente, con petos donde se emplea sobre todo tabla recortada con dibujos de diversa factura. No es extraño que incorporen externamente, en su cerramiento continuo, pequeños cajones de madera como fresqueras, así como alguna repisa

68

compuesta por una tabla apoyada en dos cartelas de tabla recortada. En

Peto de corredor. Barrio de la Puente.

sus laterales se pueden cerrar con tabla vertical continua, o limitarse a la altura del peto en piezas de tabla continua o recortada. Singularmente,

irregular,

debido

al

tamaño

encontramos algunos cerramientos continuos en tabla horizontal, bien en

desigual de las tablas, aunque

frentes o en laterales, como en Torrebarrio . Tampoco falta en los petos el

tampoco falta algún ejemplo con

empleo de cuadradillos y balaustres torneados de madera o piezas metálicas como redondos o pletinas. En los casos de las galerías cerradas, el

la tabla dividida a la altura del peto. Excepcionalmente podemos

paño superior acristalado se completa con el cierre de tabla del peto o

reseñar el empleo de tapajuntas

con fábrica revocada del mismo, solución empleada en el conjunto de las galerías parcialmente acristaladas.

exteriores verticales, compuestas por listones de madera, como en Vegarienza, solución que también

El entablado vertical continuo se dispone muy habitualmente ocultando

hallamos empleada en petos en

la viga inferior de apoyo del corredor, a manera de guardamellata, con un recorte irregular que se puede adaptar a las vigas de apoyo. Solución

Valdeprado y en las paredes de

que vemos usada en remate de zonas inferiores de galerías y miradores

algunos hórreos, como sistema para garantizar una mayor

acristalados, en ejemplos relativamente sencillos compuestos por piezas de

estanqueidad de los cerramientos

tabla horizontal o vertical. El entablado suele estar constituido por piezas enterizas en toda su altura, presentando una disposición relativamente

expuestos de tabla .


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Peto de corredor. Posada de Omaña .

Refuerzo de viga en vuelo. La Vega de los Viejos.

Vuelo de corredor. Posada de Omaña.

Las vigas no muestran trata-mientas especiales en su

Vuelo de corredor. Salientes.

propios postes de esquina. Otros corredores nos

cabeza, salvo toscos cortes normalmente a bisel que

muestran soluciones más elementales, con tablas

adelgazan su extremo o a cuarto de bocel, empleando

recortadas de disposición más sencilla, bien en

con cierta frecuencia tornapuntas de madera para

el centro del corredor, bien en su total desarrollo,

ayudar o reforzar su vuelo. Con cierta frecuencia l_as vigas voladas presentan un cajeado para alojar la viga

desapareciendo los trabajos más elaborados en el resto de las piezas, como podemos ver en Posada

superior de borde, sistema que vemos empleado en

de Omaña o Barrio de la Puente. En ellos se puede

los pares del faldón protector de la cubierta sobre la viga de apoyo, a fin de evitar su movimiento, no siendo infrecuente que hallemos estas soluciones de cajeados a media madera en otros encuentros de viguería para lograr unas mejores uniones de sus piezas.

apreciar los tipos de trabajo a que se someten las tablas, bien compuestos en piezas aisladas, al modo de balaustres, dotando de recortes laterales a las piezas de tabla, bien se combinan con las vecinas al crear composiciones geminadas jugando con las ondulaciones, trabajando la pieza tanto en

Se pueden hallar algunas soluciones de corredores,

su forma externa, como creando huecos interiores

donde el trabajo de su carpintería tiene una cierta importancia como principal motivo expresivo. Un

en ella.

ejem plo de pequeño balcón protegido bajo el vuelo

Aunque la madera de los corredores más antiguos

de un cuerpo cerrado, ya reseñado en Rioscuro, emplea un peto calado conformado por tabla

no presentaba tratamiento, sin embargo se localiza en un buen número de ejemplares la presencia

rec ortada en forma de ondas que crea un dibujo ondulado, acompañado de un tapajuntas inferior de

de pintura al óleo, como tratamiento protector,

carácter amplio, o guardamellata, rematado inferior

en distintos colores: azules, rojos, marrones y verdes, hallando algunos ejemplos que la conservan

Y superiormente con piezas molduradas, al que se

casi por completo, en soluciones que parecen

dota de un dibujo en rombos compuesto por tablillas apl ica das exteriormente, que se refuerzan en el centro

extenderse en los ejemplares del siglo XX, como ocurre en la mayoría de las soluciones de gal·erías,

con una roseta decorativa. Su pasamanos se dota

donde se añaden otros colores como los grises

de perfil moldurado, trabajo que se extiende a los

azulados y los ocres.

69


MATERIALE , SIS EMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Horno. Villager de Laciana.

Horno. Valdesamario.

Horno. La Urz.

3.4. HORNOS, HORNERAS Y ESCALERAS EXTERIORES

Horno. Arienza

Horno. La Majúa.

disposición su cubierta puede formarse como continuidad del

Los hornos se muestran al exterior como una pieza significativa de una parte de los ejemplares de la arquitectura residencial de este territorio,

faldón de la edificación, o también dotarse con cubierta propia

aunque, como hemos señalado al hablar de algunos tipos arquitectónicos

dispuesta a un agua, tanto en

residenciales, también pueden albergarse en su interior sin dar señales

losa como de teja. El enlace de la cubierta del horno con la fachada

externas de su presencia. Se organizan de tres formas básicas, siendo la dominante su conformación como un volumen propio cilíndrico o ligeramente tronco cónico que arranca del terreno, añadido al volumen principal de la casa y construido en fábrica pétrea de mampostería, en el que pueden

de losas pétreas empotradas en aquella, que funciona como

emplearse también piezas de sillarejo. Se dispone en esta forma, bien

tapajuntas y vierteaguas, evitando

en la fachada trasera, bien en el testero e incluso en un esquinazo de la edificación, huyendo del espacio porticada que se ofrece al corral o patio

la penetración de la lluvia en

delantero. No es raro que aproveche en su construcción la mayor altura del

70

suele protegerse con una línea

su encuentro. Hallamos algún ejemplar singular con cubierta

terreno natural, dado el fuerte desnivel que presentan con cierta frecuencia

cónica

los asentamientos, para evitar un mayor volumen de edificación. En esta

Valdesamario. En una parte de los

de

teja,

como

en


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Horno. Campo de la Lomba.

Horno. Torrebarrio.

Horno. Lago de Babia.

Horno. Cuevas del Sil.

Horno. Orallo.

Hornos. Susañe del Sil.

Horno. Villafeliz.

71


MATERIALES, SISTEIV AS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Hornera. Torre de Babia.

Hornera. Huergas.

ejemplares se aprecia que se conforman como añadidos a·1as fábricas iniciales o al menos no muestran enlaces claros con las fábricas de las fachadas, siendo mínimas las llaves de enlace de ambas fábricas y señalándose casi por completo su volumen al exterior. La segunda forma básica se establece como un volumen resaltado prismático, con disposiciones similares a las vistas en la modalidad anterior. Esta solución la hallamos en Babia y en algunos lugares de Omaña, Horno volado y coladera. Susañe del Sil.

utilizando piezas de sillarejo o incluso de sillería en la formación de sus esquinazos. Se cubren con el mismo faldón de la cubierta al que está adosado, tanto de losa, como de teja cerámica curva. El horno también se puede encontrar en algunas ocasiones dispuesto en una pequeña edificación u hornera, que se desagrega del bloque principal de la casa, adoptando normalmente planta rectangular y cubierta a· dos aguas. La presencia del horno se marca al exterior por la aparición de una chimenea en esta pequeña edificación, aunque también ·puede mostrar el volumen del

Bocas de horno. Villablino.

horno marcado al exterior con su forma redondeada. No es raro que dicha edificación ayude a conformar el corral de la casa, emplazándose en su límite, encontrando esta edificación en algunos lugares del territorio como Candemuela, Carbón del Sil, Huergas, Robledo de Babia, Senra, Tejedo del Sil o Torrebarrio. Excepcionales son las soluciones de hornos volados en las fachadas, que podemos localizar en forma de ejemplares aislados, como el de Susañe del Sil. Se muestra al exterior una parte de su forma redondeada, cuya fábrica de esquistos pizarrosos revocada se

Hornera. Senra .

apoya en unas losas voladas, cubriéndose con una limitada cubierta de losas a un agua.

72


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Escalera y galería. San Miguel de Laciana.

Las escaleras exteriores son otro de los elementos que caracteriza la arquitectura de gran parte de

Escaleras. Susañe del Sil.

Los hornos se construyen en fábrica pétrea vista, donde existen diferencias significativas en sus fábricas, debido a los distintos materiales que la geología local suministra, cubriéndose con bóveda de media naranja, oculta al exterior, realizada tanto en piezas de piedra de· esquistos, si existen, como de adobes o incluso de piezas cerámicas de ladrillo o restos de teja. La boca de los hornos se puede conformar con piezas de sillería, que se completan con una visera pétrea volada sobre ellos, a fin de evitar que las chispas del enrojado del horno puedan quemar el forjado o la cubierta superior, como podemos ver en los hornos geminados de la casona de Sierra Pambley en Villablino, aunque también pueden disponerse con una cámara inferior, como en la casa dibujada de Piedrafita de Babia, pudiéndose acompañar de una chimenea que se ofrece al exterior.

este territorio, particularmente las vinculadas a los corredores o galerías, aunque tampoco faltan las dispuestas por separado, siempre relacionadas con el acceso a la planta superior de la casa. Normalmente estas últimas se organizan como un elemento agregado al volumen de la edificación, instaladas en las zonas más elevadas del terreno, para evitar un desarrollo excesivo de las mismas y permitir el acceso más directo al nivel de los espacios vívideros de la casa, aún cuando tampoco faltan las dispuestas en los cuerpos auxiliares. Normalmente las escaleras no vinculadas a corredores se constituyen como un volumen construido de fábrica en un solo tramo, en paralelo a la fachada ,

73


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

74

Escalera y corredor. Susañe del Sil.

Escalera y pórtico.Truebano de Babia.

Escalera. Candemuela.

Escalera. Barrio de la Puente.

Escalera. Barrio de la Puente.

Escalera bajo el corredor. Salentinos.

Escalera. Palacios del Sil.

Escalera. Piedrafita de Babia.

Escalera. Salentinos.


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS ;- _

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Escalera doble. Robles de Laciana .

Escalera con hueco. Lago de Babia.

a fin de evitar una menor ocupación del espacio público, con menor o mayor desarrollo, donde se crea un descansillo final que facilita el acceso a la puerta correspondiente. Tampoco faltan algunas variedades ortogonales a la fachada, tanto en

Como en el resto de las escaleras pétreas, las piezas de los escalones pueden ser monolíticas, particularmente las que emplean losas pizarrosas o esquistosas, mientras las que utilizan pie.zas de piedra

soluciones integradas en el espacio del corral, dejando despejada la facha da, como en el espacio público con un menor desarrollo. Cabe re señar algunas soluciones especiales, como un ejemplar de Robles de Laciana, establecido en un retranq ueo de la edificación, contando con un primer tramo ortogonal a la fachada, que se desdobla a ambos lados en dos escaleras de madera que dan acceso a dos casas vecinas, todo ello protegido bajo el potente vuelo de la cubierta. Otra solución que hallamos tanto en escaleras aisladas, como en arranques de algunas escaleras vinculadas a corred ores, es una solución dispuesta en semicírculo, ampliando la accesi bilidad de la misma, que encontram os particularmente en lugares de Babia y Omaña.

caliza suelen dividir sus piezas, particularmente las de mayor ancho, aunque tampoco faltan ejem blos donde son monolíticos, siendo su espesor mayor, permitiendo alcanzar la totalidad de la altura de la tabica de cada peldaño. Con cierta frecuencia dichas piezas tienen mayor tamaño que la fábrica que sirve de base, particularmente en aquellas que tiene un mayor desarrollo, volando una parte de ellas, que se va ampliando al llegar al acceso. No es extraño en aquellas, donde establece su desarrollo pegad_o a la fachada, que se protejan con un tejado, formado como continuidad del vuelo del correspondiente faldón de la cubierta, como vemos en Valseco, con vigas voladas empotradas en la fachada. La solución más habitual de las escaleras vinculadas al corredor es la que se establece en su continuidad, en un solo tramo como un añadido en uno de los laterales del mismo, apoyada en la fachada, apareciendo una puerta en dicho lateral. En esta disposición, se constituye como un gran bloque pétreo ciego que, para evitar un mayor volumen, puede organizar el borde vertical de apoyo con piezas pétreas sucesivame.nte voladas, aunque en los ejemplos de menor desarrollo se evita dejando el paño vertical. En dicho bloque pétreo se puede abrir algún hueco para guarda de pequeños útiles, solución que también hallamos en escaleras de cierto desarrollo en disposición ortogonal a la fachada. La escalera puede estar protegida bajo el mismo faldón de la cubierta, para lo que se emplea algún soporte, creado con un pie de madera, normalmente escuadrado, donde se apoya la viga de sujeción de los pares del faldón, con o sin zapata, ayudándose de él para disponer en ocasiones un pasamanos y un peto exterior

75


MAT RIAL S, SIST MAS Y ELEMENTOS CONS RUCTIVOS

Escalera . San Miguel de Laciana.

Escalera bajo el corredor. Cabrillanes .

de madera. Tampoco faltan soluciones donde la cubierta se apoya en el resalto del muro lateral, com o un sistema protector, o donde se prolonga la viga de borde del fa ldón ayudada a veces por un tornapunta en su vuelo, sin que falten ejemplares sin protección . Al tener normalmente mayor desarrollo esta s esca leras vinculadas al corredor o galería, debido a la mayor altura a salvar, pueden organizarse en dos tramo s con un descansillo en diversas soluciones. La prime ra con un primer tramo ortogonal a la fachada, mientras el segundo se pega en paralelo a la misma, integrando lo s dos bajo el propio cuerpo protector de la cubierta, siendo el primer tramo pétreo que puede arrancar fuera de la protección, mientras el segundo se conforma en madera, como podemos ver en ejemplares en Arienza, Palacios del Sil

Escalera . Su sañe del Sil.

76

o Salentinos, En esta última disposición encontram os soluciones donde el primer tramo queda en un lateral no protegido, como en Susañe del Sil, mientras el segundo, realizado parcialmente en piedra y en madera, se protege bajo el faldón de la cubierta que también protege el corredor. Otra solución es la disposición de dos tra mos en paralelo, con ejemplares singulares, como en San Miguel de Laciana, donde los dos tramos son de igual dim ensión


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS y de construcción pétrea. Otros se componen con un tramo pétreo amplio sobre el que se apoya, en un descansillo o al final de su desarrollo y en sentido contrario, otro tramo de madera, posibilitando la duplicación del acceso, con dos tramos de corredor a distinto nivel, como en Barrio de la Puente o Villapujín, estando en ambos casos protegidos bajo el faldón de la cubierta. Otra variedad es la ubicación de la escalera bajo el propio corredor, generando un hueco en él para crear el acceso, siendo habitualmente de madera, aunque arranquen de unos primeros peldaños pétreos que sir-

Escalera bajo el corredor. Carbón del Sil.

ven de basa y permiten aislar la ma dera del suelo. Esta solución se complementa con alguna de las variedades reseñadas de dos tramos, al superponer sobre el tramo de escalera pétrea un tramo de escalera de madera de menor anchura, produciendo también un corte o agujero en el corredor correspondiente, siendo esta operación, muy habitualmente, producto de la división de la antigua propiedad. Los tramos de madera se organizan con zancas de madera, en piezas

Escalera. Villapujín.

escuadradas o rollizos desbastados, entestando los tablones de las pisas en dichas piezas estructurales y apoyando las tabicas en ellas. Las

piezas de barandilla o celosía de madera en factura elemental que

zancas normalmente suelen ser dos unidades, pero en algún ejemplar de

presentar también en su desarrollo barandillas y petos de protección, unificándose al del propio corredor .o galería, aunque habitualmente no

notable amplitud se pueden duplicar,

disponen de petos específicos, estando normalmente protegi~ _ as por el mismo tejado, para lo que se establece al menos un pie derecho de apoyo del tejado y barandilla . Dicho pie puede apoyarse en una basa

como en Carbón del Sil. También Pueden aparecer dichas soluciones Para conectar corredores a diferente altura, teniendo incluso menor dimensión

que

aquellos.

Dichos

tramos se protegen lateralmente con cierres continuos de tabla o con

impiden las caídas por dichos huecos. Las escaleras pétreas pueden

pétrea independiente o, más frecuentemente, en la propia fábrica de la escalera . En las soluciones de galería se puede_cerrar lateralmente con una fábrica ligera revocada, continuando el tratamiento de la propia galería, aunque se pueden encontrar soluciones con petos pétreos ciegos , de limitado espesor, como en San Miguel de Laciana. 77


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Tabla con clavos de madera para sujeción de losas de cubierta. Valdeprado.

3.5. CUBIERTAS, CHIMENEAS, TEJADILLOS Y ALEROS Existen tres tipos de cubiertas ya reseñadas al hablar de los tipos básicos arquitectónicos: de losa, de teja y de paja. Las de paja,

Esteo de apoyo de cercha, en cubierta de paja. Lago

antaño abundantes, limitan su empleo a edificios residenciales y auxiliares sin uso, presentando un lamentable estado de conservación, salvo algunos hórreos 'j alguna casa donde ha sido objeto de reconstrucción, como en Robledo de Laciana y Murias de Paredes, siendo relativamente frecuente que estén caídas o incluso hayan sido sustituidas por cubiertas de fibrocemento. Su estructura emplea cerchas compuestas por piezas de madera toscamente escuadradas o en rollizos, donde el tirante normalmente sirve de apoyo sobre el muro y las carreras correspondientes. Las formas

Estructura de cubierta. Barrio de la Puente.

superiores se apoyan en los tirantes mediante un cajeado, uniéndose a media madera en el vértice, conformándose este nítidamente, al ser pasantes las formas para facilitar el apoyo del potente rollizo que forma la cumbrera. Una solución especial emplea una pieza

Las cubiertas de paja más elementales se disponen siempre a dos aguas,

menor horizontal unida a media madera a las dos formas en su

ayudándose de los testeros de fábric a para apoyar la viga de cumbrera y

vértice, para facilitar el apoyo de la viga de cumbrera, como vemos

las vigas tercias, aunque no es raro

en Villadepán. Sobre la cumbrera y las carreras del muro se apoyan rollizos, en la dirección de la pendiente, que sustentan a piezas

generar un tercer faldón con ayuda de rollizos apoyados en una cercha. En

menores en paralelo a la cumbrera, también en forma de pequeños rollizos, casi ramas, que sirven de sustentación a los haces de

algunos edificios o cuerpos auxiliares

paja. Ocasionalmente y cuando las luces a salvar son amplias, se emplean vigas tercias, sustentadas en las cerchas, como apoyo intermedio. Las uniones de las piezas menores de madera así como los haces se realizan con paja trenzada, a modo de cuerdas de

pueden presentar un vuelo en el testero, protegiendo el boquera del pajar. Se organizan con vigas o cerchas de borde que facilitan el vuelo de las piezas menores.

atado, empleando ocasionalmente topes compuestos por piezas de madera embutidas en los rollizos principales. Aparecen, como en la mayoría de las cubiertas vegetales norteñas, algún apoyo de las cerchas, independiente del muro y dispuesto en sus caras

18

Elemento

característico

en

esta

arquitectura vegetal es el empleo

interiores, en forma de poste de madera que habitualmente tiene la

de testeros escalonados rematados con losas, guindastras o grindallas,

forma de horcón.

sistema de remate protector que vemos


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Cobertizo. Barrio de la Puente .

Cubiertas de paja cónica. Robles de Laciana.

como muro rtafuego en agrupaciones de s edificaciones, rematándos e en vértice con una losa horizontal ondeada sujeta con una piedra cal en forma de pináculo. Una lución simplificada es el rem ate 1 testero resa ltado de for ma que estas

Alero de losa y guindastra en cubierta de paja. Matalavilla.

79


MATERIALES, SISTEMAS Y E EMENTOS CONSTRUCTI OS

Cubierta de Losa. Piedrafita de Babia.

Detalle de cumbrera en estructura de cubierta de paja. Villadepán .

Cubierta de paja a dos aguas. Lago.

se escalonen, como podemos ver en distintos lugares del territorio, tanto en pizarra, como en caliza, solución que se mantiene en las cubiertas de losa y teja. Los aleros se constituyen con losas voladas, dispuestas horizontalmente, sobre la línea de la fachada, sirviendo de apoyo a los haces de paja que vuelan ligeramente sobre ellas. También se emplea el vuelo de los canes e incluso alguna viga para facilitar la creación del alero que, dada la fuerte pendiente de los faldones, no necesita ser excesivamente amplio. La cumbrera se reforzaba

Cobertizo. Torre de Babia.

normalmente con fragmentos de tapines dispuestos sobre su vértice, solución que hallamos empleada en cubierta de uralita que sustituyen a aquellas, ayudándose de losas y piedras, así como de ramas, para evitar que el viento levante los haces.

80

en proceso de sustitución progresiva las cubiertas de teja, incluso en lugares relativamente bien conservados como Riolago, donde las cubiertas de pizarra de factura industrial han venido a sustituir en los últimos años a aquellas. Las cubiertas de losa se conforman muy habitualmente a dos aguas, aunque tampoco faltan las

Las cubiertas dominantes en el territorio son las de losa, que han sustituido, tanto a las de paja, como en gran parte a las de teja. Hay que indicar que en

soluciones a tres y cuatro aguas, creando limahoyas a manera de superficie alabeada. La estructura se

el centro de Babia y Omaña se marcaba una línea clara, en la presencia de dichas cubiertas, estando

conforma con cerchas simples compuestas por las dos formas y el tirante, siguiendo la organización de


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Remate de cumbrera. Bonella.

Piedras en cumbrera y alero. Candemuela .

y Omaña, encontrar cubiertas mixtas de teja y losa, empleando esta última como el remate inferior del faldón o cubierta, que puede llegar a ser la mitad de aquella o simplemente limitarse al remate de borde y creación del alero de la misma. Cubierta s de teja y losa. Peñalba de Cilleros.

Las cubiertas de teja cerámica curva se hacen

las cubiertas vegetales. Normalmente, se emplean

presentes en el oriente de Babia Y.9maña, conservadas en edificios de casas no transformadas y edificación y

vigas tercias paralelas a la cumbrera, que sirven

cuerpos auxiliares,

de apoyo a los pares, tanto en piezas escuadradas como en rollizos desbastados levemente. Sobre

con cumbreras rématadas con teja, no siendo raro que se empleen piezas de piedra en coronación, bordes

adoptando formas a dos aguas,

ellos se puede asentar un enlatado de tablazón

y aleros, para evitar que el viento mueva las piezas

continuo, aunque también se puede asentar sobre entablados discontinuos, · particularmente presentes

cerámicas, que apenas se toman con barro. Como

en Omaña, empleando pelladas aisladas de barro

en el territorio , hace que en algunos ejemplos de casas

para facilitar el asiento de las mismas. No obstante, la solución más frecuente para sujetar las piezas de

las cubiertas de teja alternen con las de losa, quedando reducido el empleo de las primeras a los cuerpos

hemos comentado , la desaparición de estas cubiertas

losa es el empleo de clavos de madera, de sección

auxiliares. Cabe señalar que tampoco es extraño

redonda u cuadrada, embutidos en el entablado de

hallar ejemplos con faldones de cubiertas con teja y

la madera, para lo cual se agujerean las losas. Estas losas suelen ser de mayor dimensión en bordes

losa, empleadas de tal modo que la teja normalmente remata el faldón, dejando la losa a la parte inferior

de la cubierta: cumbrera, alero y límites laterales, empleando normalmente las soluciones solapadas

borde de cumbrera con ollas cerámicas, como en el

para la creación de las limas, ayudadas por rejuntados

ejemplo de Bonella, actuando también como elemento

de mortero de cal. Desde luego, la cumbrera es el

de protección simbólica del edificio. Otros remates empleados en bordes de testeros y aleros, son

punto donde hallamos distintas soluciones, siendo la más frecuente y elaborada la compuesta por piezas ·

del mismo. En ocasiones encontramos remates de

piezas de losas voladas, protegiendo las fábricas,

superpuestas convenientemente machihembradas,

superponiéndose a las piezas propias del alero.

para evitar su movimiento, además de piezas superpuestas de losas tomadas con mortero y

Los aleros de las cubiertas de losa, frecuentemente se

sujetas con piedra, o en soluciones más recientes con teja. En ocasiones vemos rematado el borde

realizan con el vuelo de las losas del faldón de cubierta, utilizando piezas de mayor tamaño, pudiendo utilizar

de la cumbrera con una piedra en forma puntiaguda

incluso losas de caliza de mayor grueso para rematar

colocada sobre una pequeña losa. Cabe indicar que no es infrecuente, en las zonas centrales de Babia

dichas cubiertas en lugares de Babia. Los testeros, tanto en fachada principal, como lateral, pueden ver ampliado el 81


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUC IVOS

Alero con viga volada y canes. Torre de Babia.

Alero de canes. Cuevas del Sil.

Alero de losa caliza . Bonella.

Alero de pizarra. Salce.

Alero de vigas y canes. P¡alacios del Sil.

Encestado en testero. Sabugo.

Entablado abierto en testero. Villanueva de Omaña.

Entablado en testero. Villayuste.

Losa de caliza y pizarra. San Félix de Arce.

Voladizo sobre testero. Torrebarrio.

Alero con canes en cubiertas de paja. La Urz.

vuelo protector de los faldones con las cabezas de las vigas tercias, donde se apoyan unas vigas de borde y el correspondiente entablado. Esta solución reforzada con una cercha se emplea también en los testeros abiertos de pajares, que se pueden cerrar parcialmente con un encestado o entablado, facilitando su aireación. El alero se puede ampliar, muy particularmente en fachadas o sobre huecos a proteger, con canes de madera, bien en continuidad de los pares de la cubierta, bien en posición horizontal dotados del correspondiente entablado. Canes y pares vistos pueden presentar las cabezas trabajadas de modo sencillo como un mero corte inclinado, o dotarse de una cabeza moldurada, llegando a modelos formalmente acabados, fundamentalmente fechados en el primer tercio del siglo XX. Esta

• 1

82

-Alero con viga volado en testero de cubierta de paja. La Urz.


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Tejaroz. Villaseca de Laciana.

Tejaroz. El Castro.

disposición se puede reforzar al apoyarse los canes sobre una viga de borde, sustentada sobre ménsulas de madera volada, empotradas en la fábrica. Los aleros de las cubiertas de teja, además del empleo de bocatejas, se organizan bien con canes escuadrados, bien con piezas pétreas talladas de perfil plano, muy especialmente presentes en Babia. Esta última solución se emplea en cubiertas nuevas de losa, junto con soluciones de losas de carácter más irregular, que hallamos particularmente en Omaña, donde tampoco faltan las primeras, como en un ejemplo de Bonella. Soluciones de testeros abiertas, similares a los de losa, hallamos también en estas cubiertas de teja. Completan el papel protector la presencia de tejadillos añadidos a las facha- . das sobre accesos y escaleras exteriores, teniendo especial desarrollo los que se est ablecen sobre los accesos de los cuerpos auxiliares de pajares y almacenes. ·se constituyen habitualmente a un agua en continuidad del faldón de cubierta, apoyados en el vuelo de vigas horizontales empotradas en los muros, a veces con ayuda de tornapuntas, sosteniendo una viga paralela sobre la que se asientan los pares, muy habitualmente cajeados en ella para lograr una mejor unión. En ocasiones, el vuelo corresponde con el testero, como vemos en la disposición volada sobre el pajar de El Villar de Santiago. También encontramos numerosas soluciones en forma de cobertizos abiertos, apoyados sobre muros y pórticos, completando el papel de los pórticos que sirven de apoyo a las galerías y corredores, articulando y cerrando el corral, dedicados a guarda de la carreta, aperos, paja·r y almacén general, además de.permitir la creación de espacios cubiertos para la carga y descarga Y el trabajo al aire libre. Destaca una soluCión de Barrio de la Puente, donde una gran pilastra sirve de apoyo final y remate de un tejado a dos aguas. Las Soluciones más simples se establecen como meros protectores de ventanas YPuertas de acceso, con el vuelo de unas vigas o canes de madera, normalmente escuadradas y con cabeza moldurada, tanto dispuestas en continuidad del faldón de la cubierta, como añadidas a la propia fachada, en este último caso correspondiente a puertas de acceso.

Tejaroz. Palacios del Sil.

Tejadillo. Valseco.

83


MATERIALES, SISTE AS Y ELEME TOS CONSTRU TI OS

Tejadillo. Villanueva de Omaña.

Tejadillo. Salce.

Tejadillo. Radical.

Tejadillo. Valseco.

También aparecen abundantes tejaroces para protección de los portones carretales, dando acceso al patio o corral, constituidos a dos aguas, creados con pequeñas cerchas o vigas voladas que sirven de apoyo a los pares, que en ocasiones pueden reforzarse con tornapuntas, apoyadas en vigas sustentadas en los muros laterales de fábrica o en los dinteles y jambas de madera de la propia formación del hueco. Dicha estructura de madera sustenta además las propias carpinterías del portón, estableciendo los quicios o cercos, pudiendo duplicarse junto a la puerta peatonal. También cabe reseñar la protección de los portones integrados en el cuerpo de fachada mediante tejadillos constituidos prolongando el alero correspondiente, con piezas de canes de madera volados. Singular es la constitución de un tejadillo bajo apoyado en muros laterales de fábrica pétrea vista, adosados al paño de la fachada, en un ejemTejadillo. El Villar de Santiago.

84

plar de Salce.


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Chimenea y buhardillón. Palacios del Sil.

Chimenea. Matalavilla.

Chimenea y buhardillón . Sosas de Laciana.

Chimeneas. El Villar de Santiago.

Las chimeneas se constituyen_en el principal elemento que sobresale de las cubiertas de losa y teja, dando cuenta de la existencia de campanas inferiores sobre los hogares de las cocinas. Tienen forma ligeramente tronco piramidal, aunque tampoco faltan las de forma prismática, en dos soluc iones diferenciales. Por un lado, aquellas creadas con una estructura de madera y entablado forrado con losas, características de los territorios con cubiertas con

Chimenea. Rosales.

losas, que adoptan soluciones distintas, desde piezas casi enterizas, a piezas menudas a modo de escamados,

es raro que se emplee una pieza pequeña de

tanto de tipo redondeado, como con piezas rectangulares o rom boidales. Las piezas enterizas incluso se dotan de un borde con ondas, con soluciones que alternan,

a base

de bandas, piezas distintas, como en Carbón del Sil. Se remata n con una caperuza dispuesta a cuatro, dos o un agua, adoptando en este último caso forma cuadrada o redondea da, conformada también con losas, enterizas o

losa recortada, dispuesta en horizontal y unida a un vástago de madera vertical, en correspondencia con e.1vértice de las cuatro aguas. Ejemplar singular por su notable tamaño, es el de Tejedo del Sil, correspondiente a una hornera, al sobreponer su volumen tronco piramidal sobre el espacio de su cocina. Otros

en Pieza s, pudiendo coronarse con una pieza pétrea, para evitar el movimiento de las mismas. Esta pieza de remate,

ejemplares incorporan figuras caladas como

especialmente en forma de canto, está presente en todas las soluciones compuestas por una losa, mientras que no

Palacios del Sil.

respiraderos, como la del zorro tras el ave en 85


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Chimenea de hornera. Tejedo del Sil.

Chimenea. El Villar de Santiago.

Chimenea. Carbón del Sil.

Chimenea. Sosas del Cumbral.

Chimenea. Villablino.

Chimenea. Salientes.

Otras chimeneas se conforman en fábrica pétrea, presentes sobre todo en Babia, en dos modalidades, adoptando ambas formas prismáticas o ligeramente tronco piramidales. Por un lado, las chimeneas de gran volumen, correspondientes normalmente a casas importantes, construidas en fábricas vistas de cierto espesor en mampostería y sillarejo, desde esquistos pizarrosos a piedra caliza, se coronan con tejadillos a dos o cuatro aguas, con teja o pizarra, dejando bajo ellos los huecos de salida de los humos. Solución singular encontramos en un ejemplar de Piedrafita de Babia, coronado su vol_umen tronco piramidal con una cornisa, rematado por un pináculo donde se abren huecos semicirculares de salida de humos.

Chimenea. Rabanal de Abajo.

86

La segunda modalidad corresponde a tipos construidos en fábricas delgadas de escasa sección, normalmente delgadas piezas de piedra caliza, con algunas variedades. Una más antigua, realizada en delgadas piezas de piedra de toba o lajas de caliza, que por su fácil corte permite adaptar fácilmente sus piezas a la forma prismática, coronándose con


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Chimenea. Riolago .

Chimenea. Piedrafita de Babia.

Chimenea. Villafeliz.

Chimenea. Villafeliz.

Chimenea. San Miguel de Laciana .

Chimenea. Caboalles de Arriba.

Chimenea. Villabandín.

Chimeneas. Orallo.

Chimenea. Posada de Omaña.

87


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Buhardillón de pajar. Huergas.

Buhardillón de pajar. Valseco.

Buhardillón. Meroy.

Buhardillón . Palacios del Sil.

Buhardillón . Senra.

Ventano de salida de humos. Torrebarrio.

alguna protección menor con teja, que permite controlar la salida de humos. La segunda corresponde a ejemplares levantados a partir de comienzos del siglo XX, también realizada en fábricas delgadas de piezas de sillarejo o sillería, talladas con un rayado característico y que pueden coronarse con una pequeña imposta, que generan una forma muy esbelta ligeramente tronco piramidal. Otras alternan distintos tipos de piedra caliza, en fábrica menuda, con algún remate con losas apoyado en ladrillos o piezas pétreas, y fábricas de esquistos pizarrosos manteniendo las reseñadas formas, estando presentes todas estas chimeneas en distintos lugares de Babia, Laciana y, en menor medida, Omaña.

88

I

Buhardillón de palomar. Corbón del Sil.

Buhardillón. Susañe del Sil.

Ventano de salida de humos. Marzán.

Además de las chimeneas, se localizan pequeños respiraderos horizontales, que permiten la ventilación e iluminación interior, pudiendo ser sustitutivos de ellas o acompañarlas, respondiendo tam.bién a la salida de humos del vecino horno. Forman unos pequeños laterales verticales, que también se cubren con losas, mientas que se remata con una cubierta a un agua de similares características que el faldón sobre el que se asienta ; o también a dos aguas, al emplear losas de menor dimensión. También aparecen ejemplares de buhardillones de mayor tamaño, que se dotan en su frente de carpinterías, tanto en soluciones dotadas de pequeña altura e incluso cubiertas a un agua, en transición con los anteriores, como de mayor dimensión y altura, cubriéndose con tejadillo a dos o tres aguas y con carpinterías que pueden acristalarse. Destacan algunas soluciones donde se marca un importante vuelo en su frente para proteger dichos huecos. Se sitúan habitualmente sobre la superficie de los faldones de cubierta, hallándose también soluciones enrasadas con la fachada, correspondientes a huecos o baqueros del pajar, aprovechando el nivel existente, para facilitar el almacenamiento de la paja. Como los anteriores se recubren de losas tanto en sus paredes verticales como cubierta, dotándose de carpintería en su frente, incluso protegido con losas, actuando de tapajuntas de la madera, empleando similares variaciones, ya vistas en las chimeneas, en las formas y tamaños de las losas del recubrimiento de su estructura de madera.


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Ante portón. San Emiliano.

Portón. Arienza.

3.6. CARPINTERÍAS Y CERRAJERÍAS: PORTONES, PUERTAS, VENTANAS Y BALCONES 1

Portón . Villasecino .

Portón religioso. Valdeprado.·

Los portones carretales se disponen normalmente organizados en dos hojas similares y enterizas, aún cuando no faltan ejemplos donde se incorpora una puerta peatonal en una de sus hojas. Raro es el ejemplar 1 de una sola gran hoja, donde en su centro se abre una hoja peatonal, acompañado de una división con grandes casetones planos de distintos tamaños, en Villayuste, o de tablones superpuestos moldurados con grandes clavos vistos trabajados en la casona blasonada de los Flórez en Curueña. Las carpinterías presentan distintas modalidades, desde la más simple de tipo entablado, con las tablas verticales enrasadas en una pieza continua, con tamaños de ancho, tanto regular como irregular. Una buena parte de ellas presenta piezas superpuestas al bastidor, con bordes redondeados o incluso moldurados, tanto alternando con piezas menores enrasadas con el bastidor, como dejando pequeñas ca lles intermedias. Incluso encontramos piezas que se dotan de un rebaje intermedio para alojar los clavos, generando una división formal de la pieza, como vemos en· Ríoscuro. Otras soluciones disponen de partes superiores con sencillos casetones lisos, cuadrados o rectangulares, dividiendo el portón con bastidores horizontales vistos, dejando la parte inferior con entablado regular, combinados con ventanucos incorporados en el portón; incluso encontramos algunos ejemplares donde la disposición de casetones se extiende al conjunto de las hojas, con proporciones diversas, donde se pueden alternar en bandas, casetones de proporción vertical con casetones horizontales . Las abundantes soluciones que emplean casetones más marcados en su volumen, incluso con entrecalles 89


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Portón . Barrio de la Puente.

Portón. Carrizal.

1

Portón. Caboalles de Arriba.

1 11

:1

Portón. Canales.

Portón . La Cuesta.

90

Portón. La Utrera.


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS biseladas, corresponden a ejemplos elaborados a partir de finales del siglo XIX y particularmente la primera mitad del siglo XX, pudiendo en algún caso alcanzar al conjunto de las hojas. En ocasiones, pueden aparecer ventanucos abiertos en dichas hojas, tanto en forma cuadrada o rectangular, como dotados de arco de medio punto, con una carpintería de tabla enrasada al

Portón. Vegarienza.

Portón. Rioscuro.

Portón . Riolago.

Portón. Salientes.

Portón y balcón pintados. El Castillo.

Portón. El Villar de Santiago.

91


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONST UCT VOS

Cuarterones de puerta. Candemuela.

Puerta con cancilla. Matalavilla.

Detalle de puerta. Huergas.

Puerta con antepuerta. Curueña.

resto, protegida o no con una moldura o tapajuntas exterior. Soluciones singulares organizan casetones con dibujos elípticos o con ondas, en Barrio de la Puente, o triangulares o trapezoidales, para adaptarlos a la forma en arco del portón, como en Riolago en una solución de principios del siglo XX, donde su parte inferior se dispone entablada. O las soluciones de entablado radial en correspondencia con el arco de medio punto, en otra solución del mismo lugar. Disposición que se repite con casetones radiales en otro ejemplo recuperado de Villager de Laciana. Esta solución singular corresponde a modelos de los siglos XVII y XVIII, donde no es infrecuente encontrar casetones o entablados tallados dotados de formas triangulares o con dibujos en aspa, como en la casona blasonada de Villasecino. Encontramos alguna solución aislada con un fijo horizontal, en portones de altura importante, como en Pino. No es extraño hallar algunos ejemplos con hojas desiguales, pensadas para jerarquizar la apertura peatonal de una de ellas, influidos por el tamaño del portón, como en algunos ejemplos de Palacios del Sil, Rabanal de Arriba, San Miguel de Laciana, Sosas de Laciana, Villager de Laciana. Cabe indicar la presencia de notables portones de época en acceso de los edificios religiosos, con casetones tallados e incluso con grandes plafones dotados de bajorrelieves, como los empleados para ajustarse al arco de medio punto en el ejemplo de Valdeprado.

Puerta de corredor. Carbón del Sil.

92

Puerta de corredor. Villager de Laciana.

Es habitual la utilización de clavos de forja con cabeza redonda de


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Puerta . Folloso.

Puerta. La Omañuela.

Puerta. Salientes.

Puerta. Babia.

Puerta. San Emiliano .

Puerta. Murias de Paredes.

cierto tamaño, que adquieren presencia en las carpinterías entabladas de los portones, señalando su disposición regular la existencia del bastidor posterior. Estos elementos junto con algunos simples tiradores, normalmente constituidos por argollas, sencillos bocallaves de chapa recortada y algún llamador aislado en hierro forjado, con temáticas formales zoomórficas, constituyen los detalles más significativos de estos ejemplares al exterior. Los portones normalmente emplean el sistema de gozne creado al redondear los bordes superior e inferior de los ejes exteriores del marco, estableciendo el quicio en el dintel superior de madera y en el propio suelo si es pétreo o en alguna pieza especial pétrea incorporada al hueco. El resto de las puertas de acceso no carretales normalmente se organiza en una sola hoja, aunque tampoco faltan algunos ejemplos con dos hojas, Puerta en corredor. Murias de Ponjos.

tanto iguales como desiguales. Las soluciones más sencillas consisten en puertas ciegas y entabladas, con tablones lisos verticales de una 93


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

94

Puerta. Riello.

Puerta . Riello.

Puerta. Robledo de Omaña.

Puerta. La Urz.

Puerta. La Vega de los Viejos.

Puerta. Villaceid.

Puerta. Socil.

Puerta. Sosas de Laciana.

Puerta. Senra.


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Puerta. Susañe del Sil.

Puerta. Villanueva de Omaña.

sola pieza, en anchos irregulares,

Las puertas entabladas pueden presentar soluciones vistas ya en los

normalmente empleadas en huecos

portones, dejando resaltados algunos tablones con bordes trabaja-

de acceso a espacios auxiliares, aunque tampoco faltan en acceso a

dos, mientras otras tablas lisas quedan enrasadas con el bastidor;

viviendas modestas. Normalmente, se presentan en hojas unitarias, aunque encontramos

algunos

Puerta. Torrebarrio.

incluso podemos hallar soluciones que tallan las tablas con divisiones horizontales, en correspondencia con la presencia de clavos vistos .

ejemplos

Una buena parte de las soluciones de acceso correspondientes al

dotados de una parte fija superior,

espacio vividero presenta variedades de puerta con casetones, de

particularmente en ejemplares de

escaso volumen, con divisiones distintas, donde en los modelos desde comienzos de siglo se alternan habitualmente casetones rectangulares

la primera mitad del siglo XX, tanto en soluciones acristaladas, como

en posiciones verticales y horizontales. Otros ejemplares singulares,

dotadas de rejería. Otras soluciones relativamente comunes, incorporan

como en Robledo de Omaña, incorporan una cruz central tallada en bajorrelieve, acompañada de casetones cuadrados y rectangulares en

un amplio ventanuco superior, que

disposición simétrica, abriéndose la puerta en un cerco más amplio, que

puede llegar a dividir horizontalmente la puerta en dos, lo que permite

presenta una parte superior ciega con casetones. También hallamos

la iluminación y ventilación interior.

soluciones similares a las de los portones con entablado y casetones tallados en forma triangular o con bordes redondeados, bien como

Dicho ventanuco se presenta en

en un ejemplo de Candemuela del siglo XVII; con casetones tallados

soluciones lisas o encasetonadas,

en triángulo en una tabla en una banda central vertical, en Senra o

en forma unitaria o dividida en va rias piezas, pudiendo presentar

Sosas de Laciana; o con casetones trapezoidales ajustados al arco

una protección en forma de reja constituida por piezas de madera. Más raro es partir la carpintería entablada en dos mitades, en

de medio punto, en Huergas. Otro modelo, de Susañe del Sil, dispone en simetría central sus casetones, en una solución no frecuente. Las soluciones más habituales dividen en tres bandas la puerta, con partes horizontales unitarias y verticales en tres o dos unidades.

correspondencia normalmente con

Las anteriores soluciones con ventanuco superior se ·completan con

un espacio de cuadra o almacén, au nque la primera variedad puede

algún singular ejemplar dotado de apertura superior, compuesta por

ta mbién corresponder en alguna

permitiendo la ventilación del espacio auxiliar interior. No es raro, en

oca sión a un espacio vividero.

alguna de las puertas, encontrar antepuertas o cancillas delanteras, compuestas por tablas o palos en piezas irregulares, para permitir

piezas fijas de madera, a manera de enrejado, como en ·salientes,

95


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Pestillo. Posada de Omaña .

Picaporte. Cacabillo.

Picaporte . Robles de Laciana.

Picaporte. Sosas de Laciana .

Cerrojo. Bonella.

Tirador de madera. Villapujín .

dejar abierto la carpintería trasera e impedir que los animales se escapen, al corresponderse a espacios destinados a cuadras, o en una solución entablada ciega, como en Curueña, precisamente con el uso

Destacan algunos ejemplos de llamadores trabajados en hierro forjado correspondiente s a puertas o portones de casonas, donde aparecen trabajos moldurados y de influencia faunística, con temas como el caballo, la serpiente o el gallo. Son habituales las bocallaves acompañadas de tiradore s

contrario, impedir el acceso desde el exterior a los animales al dejar la puerta de la vivienda abierta. 96

Picaporte, bocallaves y tirador. Villaseca de Laciana.


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Tirador. Marzán.

Tirador. Torre de Babia.

Picaporte. Villablino.

Tirador. Villarino del Sil.

Tirador y clavos. Posada de Omaña.

con pulsador exterior del pestillo, con trabajos sencillos en hierro forjado. Aun que las soluciones más sencillas de tiradores son, normalmente, anillas forjadas redondas, que aprovechan Piezas de factura semi industrial como enganc he con la placa metálica sujeta a la carpintería. ampoco es raro hallar algún radar o tranca de madera, on sencillos modelos. comunes

de hierro, con factura artesanal en forja, colocados en ocasiones en la cara exterior. Desde luego, las carpinterías de comienzos del siglo XX

otras área s de montaña cinas, inclus o en forma de

s Y manillas talladas, aunque

cer · roJos so n habitualmente

incorporan llamadores, tiradores y bocallaves con detalles de época, en los que.no faltan los modernistas y eclécticos, realizados en latón y hierro fundido . Tampoco faltan los clavos vistos en algunos ejemplos, como en los portones, en las puertas entabladas con sus generosas cabezas redondas de hierro forjado. Los balcones completan las aperturas de huecos presentes, tanto en las fábricas pétreas, como en las ligeras de las galerías, pudiendo calificarse parte de ellos como incorporaciones modernas, al integrar en sus carpinterías ya una zona significativa acristalada. Dotados de proporción vertical, las soluciones más tradicionales generalmente se presentan .enrasadas en la fachada, con petos constituidos fundamentalmente en piezas de madera, particularmente en tabla recortada, así como b.arrotes o balaustres torneados, sujetos al cerco de madera o a la

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MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTI OS

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Balcón en galería. Las Murias.

Balcón en galería. Matalavilla.

Balcón en galería. Orallo.

Balcón en galería. Sosas de Laciana.

Balcón en galería. San Emiliano .

Balcón en galería. Torre de Babia.

Balcón en galería. Villaseca de Laciana.


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Balcón. Cirujales.

Balcón . Rodicol.

Balcón. Salce.

Balcón. Salentinos.

fábrica lateral, hallando algún ejemplo mixto con un remate superior de pequeños balaustres sobre el cuerpo principal de tabla recortada. También hallamos algún ejemplar volado, relacionado con los corredores de madera, apoyado en vigas voladas de madera y con peto de tabla recortada, como hemos reseñado en Ríoscuro . Otros balcones enrasados disponen de petos en hierro, tanto en barrotes verticales trabajados' en hierro forjado con lentejas o lisos de tipo mecanizado, como los fabricados con pletinas, creando dibujos con volutas, en temas isabelinos de mayor o menor densidad decorativa, donde se incorporan ocasionalmente ba rrotes con lentejas decorativas de hierro fundido . Destacan en todos ellos los trabajos realizados en tabla recortada, a menudo realizados con formas perforadas que permiten la combinación con la pieza vecina, ampl iándose con una pieza de zócalo, incluso con un remate superior con balaustres, o combinando cuadradillos de madera , con zócalo y remate en ondas, como en Las Murias. En estos balcones

99


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEME · TOS CONSTRUCTIVOS

Balcón en galería. Sosas de Laciana.

Balcón, Vegarienza.

Balcón. La Magdalena.

Balcón. Mena.

Balcón. Piedrafita de Babia .

Balcón. Caboalles de Abajo.

enrasados se pueden reseñar algunos ejemplos que no disponen de peto 11

protector

Balcón. Cospedal.

100

Otros balcones se disponen en forma volada, dotados de peanas pétreas monolíticas, frecuentemente molduradas, constituyendo los petos con rejería de pletinas, cuadradillos o redondos de hierro forjado , o pletinas industriales en ejemplares fechados desde principios del siglo XX, con motivos decorativos eclécticos, de tipo isabelino, destacando algunos ejemplares por la densidad de su trabajo, como en Piedrafita de Babia, modernista con hierro fundido, como en Caboalles de Arriba , donde incluso se emplea un peto con perfil abombado realizado con cuadradillos, de factura industrial, con remate salomónico; o con piezas de hierro fundido en Mena, donde como es relativamente frecuente se acompaña de la protección de un tejadillo. Menos frecuente es el empleo de rejerías de hierro forjado con balaustres trabajados, dotados de lentejones y formas con éntasis de tipo barroco, soluciones que se


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS extienden a algunos balcones con peana volada de ejemplares singulares, correspondientes a casonas del territorio . Singular es la utilización de peanas, voladas ligeramente, realizadas en madera maciza moldurada, acompañando el tapajuntas exterior moldurado en un ejemplar en La Magdalena. Las carpinterías de balcones se dividen en dos hojas practicables y generalmente emplean un a parte superior acristalada, dividida con elementos de carpintería, y una inferior ciega, dotada de cuarterones. En algún caso esta superficie acristalada se limita a pequeños huecos superiores, como en Cospedal. Estas so luciones las encontramos también en huecos correspondientes al espacio de pajar, donde no es raro que las carpinterías sean completamente cieg as, no diferenciando dichos huecos en forma de balcón con el resto, salvo por la inexistencia de peto protector. Se abren las carpinterías hacia el interior, aunque en los ejemplos creados en el cierre entablado de corredores o galerías suelen abrir hacia el exterior, disponiendo de un peto de madera en su parte interior, pudiendo encontrar algún ejemplo, como en San Emiliano donde se aprec ia que tiene más importancia la carpintería interi or o contraventana, completamente ciega, queda ndo entre ambas el peto, constituido por ba laustres torneados de madera. En estos balcones de galerías, la carpintería al disponerse enrasada con la delgada fachada, no es raro que emplee tapajuntas de madera, que en ocasiones se dota de remates de orejas, como en el ejemplo anterior. Cabe indicar que en una parte de los balcones, esta carpintería acristalada se comple menta con unas contraventanas interiores de casetones, ajustadas a la misma en el mismo cerco, que posibilitan su oscurecimiento. Hay soluciones infrecuentes, como señalar el uso de · carpinte rías de una sola hoja, en huecos estrechos, como el ejemplo de Vegarienza, destacando los casetones de notable talla, con un ventanuco supe rior, recordando soluciones de puertas Peatona les de acceso. Precisamente, en algunos cuerpos y espacios auxiliares, los huecos en fo rma de balcón, por su proporción vertical, como ocurre con las que adquieren -forma de ventana ,

pueden emplear carpinterías ciegas entabladas, de una hoja, incluso con hueco practicable superior, que permite la iluminación interior sin necesidad de abrir completamente la carpintería. Los ventanucos de pequeño tamaño normalmente no emplean carpintería y si lo hacen es de tipo entablado ciego, incorporando carpinterías acristaladas en los casos de renovación, en los que en algunos casos aumenta el tamaño, incorporan protecciones a base de sencillas rejas realizadas con redondos o cuadradillos de hierro forjado, o incluso piezas de madera entestados en sus cercos. Desde luego, las ventanas destinados a espacios auxiliares, aumentan el tamaño y densidad de estas protecciones, habitualmente sujetas a los cercos de madera, siendo más habituales las carpinterías ciegas entabladas, en una o dos hojas, abriendo tanto hacia el exterior como al interior. Las ventanas son de tamaño limitado, contribuyendo al carácter cera ~ o de las fábricas pétreas, teniendo proporción cuadrada o ligeramente vertical, contando frecuentemente con dos hojas practicables, aunque también debido a los pequeños tamaños hallamos ejemplares con una hoja. En ellas se conservan soluciones de carpinterías sin cristal, dotadas de hojas con cuarterones· sencillos, e incluso una de sus hojas puede tener un ventanuco dotado de apertura, como en un ejemplo curioso de carpintería corredera en Cirujales, donde se dota de cerco exterior a la fábrica . Otro ejemplar, de Palacios del Sil, emplea una carpintería ciega con unos casetones superiores dotados de un singular tratamiento en aspa. En alguna ocasión hallamos carpinterías provistas de un cuerpo superior acristalado, como en Meroy, con una celosía de madera. Las ventanas enteramente acristaladas, normalmente dividen el cristal en dos o tres partes con delgadas piezas de madera horizontales. En ocasiones se dotan de contraventanas exteriores entabladas Q encasetonadas, que abren hacia el exterior, divididas en dos hojas, para lo que se establece un rebaje exterior en sus jambas, dintel y alféizar pétreos, como en Orallo, o se añade su cerco al exterior del hueco pétreo, como vemos en Robledo de Omaña, superpuesta a una singular carpintería ciega interior, con casetones octogonales.

101


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Baquero de pajar. Lago de Omaña.

Ventana corredera. Cirujales.

Ventana con contraventana interior. Riello.

102

Ventana con contraventana exterior. Orallo.

Ventana de guillotina. La Vega de los Viejos.

Ventana en galería. San Emiliano.

Hallamos con cierta frecuencia ejemplos donde la carpintería se sitúa al exterior, empleando el mismo sistema de rebaje del hueco, que permite un encaje ajustado, abriéndose hacia el exterior, como en Candemuela, o ajustada al correspondiente cerco de madera enrasado en la fábrica, solución típicamente cantábrica, provista generalmente de una contraventana interior ciega. En ocasiones el cerco de la carpintería resalta ligeramente de la propia fachada, empleando casi siempre fallebas para permitir tener abierta y fija la carpintería, sin que sea golpeada por el viento, lo que


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Ventana. Candemuela.

Ventana. Meroy.

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Ventana. Palacios del Sil. __ . , .

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Ventana. Paladín.

Ve ntana enrejada. Las Murias.

Ventana. Robledo de Omaña.

Ventana enrejada. Riello.

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Ventana con enrejado interior. San Miguel de Laciana.

facilita la aireación del espacio interior, en este ámbito territorial donde existe una notable humedad ambiental. Solución que hallamos dispuesta en las ventanas abiertas en las delgadas fábricas de las galerías, como en San Emiliano, donde el cerco se dota de formas con orejas en sus cuatro esquinas, pudiendo protegerse coo un tapajuntas exterior. Esta solución de carpintería exterior la vemos empleada 103


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Ventana enrejada. Santibañez de Arienza.

Ventana en galería. Matalavilla.

nadas, rematadas por una decoración superpuesta de madera en forma ligeramente arqueada y dotadas de ventanas de guillotina, solución más propia de corredores y galerías .

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Ventana enrejada. Rioscuro.

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Ventana enrejada. Salentinos.

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en carpinterías ciegas entabladas de algunos espacios auxiliares, como en La1 Omañuela, con dos hojas, o dispuesta en los característicos testeros de pajares en una sola hoja. IRara es la ·solución de una ventana de limitada dimensión, en La Vega de los Viejos, compuesta por dos carpinterías gemi104

Estos huecos pueden incorporar rejas de hierro forjado, en soluciones sencillas, dado a la dimensión limitada de. los huecos, aun cuando un buen número de ellos no las tienen. La mayoría de las rejas se constituyen con redondos o cuadradillos verticales embutidos en las caras interiores del hueco o cerco, que, en los ejemplares de mayor dimensión, pueden llegar a machihembrarse con otros tantos horizontales, y a colocarse entre la carpintería acristalada exterior y la contraventana interior. En algunas ocasiones, se disponen embutidos en la cara exterior del cerco, doblándose y volando ligeramente sobre el ras exterior del mismo, en soluciones de una a tres piezas de cuadradillos verticales y horizontales machihembrados entre sí. Singularmente localizamos huecos dotados de rejería forjada o roblonada de generosa dimensión, como en ejemplos de Rioscuro, en una solución con motivos eclécticos de finales del XIX, o en un curioso ejemplo del XVIII en Las Murias, con rejería forjada en rombo complementada con volutas. En los corredores cerrados con tabla, habitualmente presentes en Alto Sil y Omaña, pueden aparecer también huecos tradicionales de ventana, dotados de una carpintería ciega entablada que continúa el cerramiento, abriéndose en general hacia el exterior aunque no faltan ejemplos hacia el interior que van provistas de un tapajuntas exterior perimetral al hueco, que puede convertirse en ventana acristalada o incluso balcón, en soluciones similares a las vistas en el resto.


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Ventanal. Villager de Laciana.

Galería. Salientes.

Galería. San Emiliano.

Galería. Corbón del Sil.

Galería. Torrestío.

Galería. Robles de Laciana.

Galería doble. Villaseca de Laciana.

105


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEM NTOS CONSTRUCTIVOS

Galería. Quintanilla de Babia.

Galería. Caboalles de abajo .

Galería. Caboalles de Abajo.

Galería. Caboalles de Abajo.

Aunque los corredores cerrados de tabla, así como en los ejemplares más puramente tradicionales, la madera de las carpinterías suele estar vista, se nota en ocasiones que han sido tratadas con aceite de linaza, presentando en algunos casos pintura al óleo aplicada también al cerco estructural de madera, en similares colores a los vistos en aquellos: azules, grises, verdes, rojos, marrones etc. Tratamiento de pintura que se extiende a una parte de los ejemplares construidos a partir del último tercio del siglo XIX. Aparecen carpinterías de mayor entidad en la creación de galerías, en forma de ventanales corridos o limitados a parte del desarrollo de aquellas. Estas soluciones se emplean, como hemos visto, también en otras fábricas, siendo construidos a partir de finales del siglo XIX. En dichos ejemplares se utilizan, tanto las carpinterías de guillotina, como las batientes, creando un mayor paño acristalado, con tratamientos modulados. Se componen normalmente de una parte inferior fija, con un zócalo inferior de madera, dotado de casetones sencillos, conformando una parte superior fija acristalada, ambas zonas separadas por un larguero horizontal de la carpintería móvil, de mayor dimensión y frecuentemente provisto de molduración. La parte i,nferior también puede estar ciega 106

Galería . Carbón del Sil.

parcial o completamente, con fábrica revocada y pintada, complementada con carpintería. En algunos ejemplares, los maineles de estas carpinterías pueden organizarse y decorarse como pilastras, rematándose superiormente con una molduración superior a modo de friso, e incluso puede adoptar una forma ligeramente redondeada sobre los huecos, o conformarse en arco los mismos. Las decoraciones con que se rematan, tanto superiormente, como en los maineles y en el remate inferior, se incorporan muy habitualmente como añadidos tallados a la propia carpintería


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Mirador. Quintanilla de Babia.

Mirador. Carbón del Sil.

Mirador tipo "bow window". Caboalles de Arriba.

Mirador. Villager de Laciana.

de base, aunque en algunos ejemplares puede formar parte de la propia carpintería. Como hemos indicado, estas carpinterías se incorporan bien como un frente entero, bien en un esquinazo de la edíficación, bien en su centro o incluso en ventanas aisladas o pareadas de carácter vertical.

su vuelo. Todas estas carpinterías de galerías suelen estar pintadas al óleo, en colores verdes, grises, tostados y marrones rojizos.

Aparece como una variación una ventana poligonal volada de madera, como reflejo del bow window inglés, en algunas edificaciones de Laciana de finales del siglo XIX y principios del XX. Se dispone tanto aislada como acompañada de ventanales laterales, estando cubierta por un pequeño tejadillo de pizarra, ayudándose de pequeñas ménsulas en

Por último, cabe también señalar la presencia, en ejemplos de principios del siglo XX, de la utilización de carpinterías metálicas en constitución de galerías, como en un ejemplo de Soto y Amío y miradores acristalados, que alcanzan en ejemplares de San Emiliano y Villasecino las dos alturas, empleando zócalos ciegos de chapa, aportando decoraciones de fundición. Todos estos modelos de cerramiento establecen una continuidad temática en la que no está excluida la modernidad. 107


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS 3.7. HÓRREOS, POZOS, CIERRES Y SUELOS DE CORRALES Destaca en el territorio de los Valles Occidentales la presencia de ciertas piezas arquitectónicas que forman parte del programa de la casa y que, por su especial importancia, hemos querido incluir y dedicarles un breve análisis, al ser objeto habitual de rehabilitación junto a aquella. Nos referimos a los hórreos, presentes en Alto Sil, Laciana y Babia; a los pozos que tiene especial importancia en Omaña; y por último, a los cierres de cercas de la propia casa, dada la entidad de los corrales o espacios libres a ella incorporados, así como al tratamiento de los suelos de los mismos. Los hórreos existentes en el territorio son de tipo asturiano, con planta cuadrada, apoyos en cuatro pies o pego/los y cubierta a cuatro aguas, de losa, paja o teja; hay ejemplares con la cubierta vegetal en Caboalles de Arriba, Lumajo, Rabanal de Arriba, Sosas de Laciana y Villager de Laciana, *ndo todas ellas de paja de centeno, aunque en el de Rabanal de Arriba también se usa la escoba en su formación. La teja se centra en la mitad oriental de Babia, en lugares como Torrebarrio y Torrestío. Se pueden señalar como variaciones algunos ejemplares singulares, como el de planta trapezoidal de Villager de Laciana, provisto de tres pego/los en los lados más largos, o con cubierta a tres aguas en Robles de Laciana, o los de dos aguas en Robles de Laciana y Lago de Babia. A ellos cabe sumar los hórreos de planta rectangular, también incluidos en la denominación de panera, donde aumentan el número de pego/los a tres en los lados más largos, conservando la cubierta a cuatro aguas en vértice, en lugares como Caboalles de Arriba, Palacios del Sil; incluso con una pequeña cumbrera horizontal, como en Caboalles de Abajo, Piedrafita de Babia, Torrebarrio y Torrestio; conformándose con corredores, en un lado, como en Torrestío, en dos; corno en Palacios del Sil, en los cuatro; en forma de las clásicas paneras, como en Caboalles de Abajo, Lumajo, Torrestío y Villarino del Sil. En estas últimas, el ejemplo de Lumajo se cierra completamente con tabla , cierre parcial que se compagina con el balcón de balaustres en Caboalles de 108

Hórreo con cubierta de retama. Rabanal de Arriba .

Hórreo con cubierta de paja. Caboalles de Arriba.

Hórreo con cubierta de losa a tres aguas. Robles de Laciana.

Hórreo. con cubierta de losa a dos aguas. Robles de Laciana.


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Hórreo con cubierta de teja. Torrestío.

Hórreos con cubierta de losa. Rabanal de Arriba.

Hórreo de planta trapezoidal. Villager de Laciana.

Hórreo de planta rectangular. Caboalles de Abajo.

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Hórreo, Calle Real. Orallo. Planta, alzado y sección. T Ol::i:RE D E B A B IA. !C:A8RI L L ANES)

Abajo, mientras el de Villarino del Sil se singulariza por servir de coronación a una edificación de dos alturas, cerrando parte de los petos de los corredores con tabla dispuesta verticalmente.

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Hórreo. Torre de Babia. Plantas, alzado y sección.

Singularmente podemos reseñar un hórreo de

generoso vuelo, abriéndose en el testero un hueco de palomar establecido en el bajo cubierta, que recuerde

fábrica pétrea en Lago de Babia, perteneciente a

modelos navarros y gallegos evolucionados.

una casona blasonada, con cubierta a dos aguas, cuerpo inferior cerrado de piedra destinado a

Los pego/los o pies se pueden realizar en fábrica de

almacén, separado del cuerpo del granero por una imposta continua pétrea tallada, dotada de

mampostería con forma troncocónica ligeramente abombada, en ejemplos de Caboalles de Arriba, 109


ATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Paneras. Torrestío.

_. Hórreo de fábrica . Lago de Babia.

Panera . Lumajo.

Panera. Villarino del Sil.

Cuevas del Sil, El Villar de Santiago, Orallo, Rabanal de Arriba, Sosas de Laciana, Susañe del Sil y Villager de Laciana; En piezas pétreas monolíticas no talladas, a veces de gran altura, como en Robles ·de Laciana, o de tamaños menores, en ejemplos de Lumajo, Rioscuro o Villaseca de Laciana, en piezas talladas en forma cilíndrica ligeramente abombada, como en Palacios del Sil; o en forma tronco piramidal, de proporciones esbeltas o de pequeño tamaño, que puede biselar sus esquinas, dejándolas vivas en remates inferior y superior, presente en muchos ejemplos de Laciana o 110

Babia. También se realizan en piezas de madera de pequeña altura, localizados en lugares del Alto Sil como Palacios del Sil, bien en forma de rol lizo ligeramente tallado, bien en forma escuadrada, adelgazando según ascienden e incluso creando esquinas achaflanadas. En algún ejemplo de panera los pegollos desaparecen, como en Villarino del Sil, apoyándose directamente las vigas con su amplio vuelo sobre el muro, dotado de una línea de losas voladas, que hacen de rueda. Las ruedas o muelas adoptan más habitualmente forma redonda, tanto en finas losas, como en piezas más gruesas de caliza labrada, aunque tampoco faltan piezas cuadradas de este último material, como en Torrebarrio y Torrestío, empleando un taco para apoyo de las vigas trabes. Las ruedas labra.das con forma redonda, pueden mostrar un perfil ligeramente abombado, para evitar su rotura al apoyar puntualmente las trabes sobre ellas, encontrándose esta solución en ejemplos de Babia y Laciana. Las trabes suelen presentar una cabeza cortada verticalm.ente, aunque en ocasiones se dispone a cuarto de bocel, como en de Abajo, Caboalles de Arriba, Lumajo, Laciana y Torrestío, pudiéndose duplicar como en Palacios del Sil y Torrestío. Sin

Caboalles Sosas de en altura, embargo,


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Atado en colondra. Susañe del Sil.

Baranda de panera . Caboalles de Abajo .

Colondra de esquina maciza. Torrestío.

Pie de hórreo. Torrestío.

Pie de hórreo. Torrestío.

Pie de hórreo. Robles de Laciana.

Pie de hórreo. Piedrafita de Babia.

Pie de hórreo. Caboalles de Abajo.

Pie de hórreo. Palacios del Sil.

111


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Fresquera de hórreo. Rioscuro.

Pie de hórreo. Palacios del Sil.

Colondra con entrecalles. Lumajo.

112

Fresquera de hórreo. Piedrafita de Babia.

Colondra con tapajuntas. Torrestío .

Fresquera de hórreo. Lumajo.

Puerta de hórreo. Orallo.

Puerta de hórreo. Torrebarrio.

Roseta en colondra. Caboalles de Arriba.


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Alero de hórreo. Torrestío.

Alero de hórreo. Piedrafita de Babia.

Alero de hórreo. Villager de Laciana.

Escalera de hórreo. Orallo .

es más frecuente que las cabezas de las vigas superiores o liños se abocelen, con una ligera molduración, incluso redondeando dicha cabeza moldurada, como en Torrestío.

Alero de hórreo. Rabanal de Arriba.

cuerpos de madera dotados de celosía, protegidas bajo el alero de la cubierta .

En el cuerpo del granero las calandras, piezas de cierre en tabla vertical,

Las soleras se pueden realizar,

pueden disponer de una pieza menor intermedia machihembrada, en ejemplos de Caboalles de Abajo, Caboallles de Arriba, El Villar de Santiago,

tanto

Lum ajo, Rabanal de Arriba, Robles de Laciana, Sosas de Laciana, Villager

tablas más delgadas, apoyadas en vigas intermedias . Pareja

de Laciana y Torrrestío, o dotarse de tapajuntas, como en Villager d~ Lac iana. También aparecen calandras con decoraciones en bajorrelieve, en

en

tablones

gruesos

apoyados en las trabes, como en

solución se emplea en cubiertas,

forma de rosetas, que pueden convertirse al perforarse en ventilaciones,

conformando

perforaciones que pueden adquirir formas circulares, en ángulo o aspa,

forma de tablones gruesos que

com o en Torrestío. Tallas que se repiten habitualmente en las puertas de acceso, con creación de casetones tallados en forma triangular o

se machihembran incluso a las piezas de las limas, constituidas

romb oidal, duplicándose a veces la puerta de acceso, correspondiendo a

.por viguetas de madera que,

dos propietarios. Una solución que no es raro encontrar, como en Llamas de Laciana, Lumajo, Torrebarrio, Torrestío o Villablino, es el empleo de

a menudo, se dota de cabeza ligeramente trabajada, o bien se

sus

pares

en

una calandra de esquina maciza , tallada a tal fin, como pieza de refuerzo

conforman con viguetas sobre

estructural. Más singular es encontrar tirantes exteriores, compuestos Por piezas de madera y dispuestos en ángulo, en cada fachada, desde

las que se apoya el enlatado de tabla de madera . Las viguetas se

los liños a las trabes, como en Susañe del Sil, solución más propia de los

disponen ortogonalmente a los

hórreos leoneses orientales. Se añaden con cierta frecuencia, al exterior del cuerpo del granero, pequeñas fresqueras, en forma de cajones o

paños de las calandras; solución que cambia en las cubiertas de 113


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Escalera de hórreo. Torrestío.

Solera de hórreo. Torrestío.

Solera de hórreo. Piedrafita de Babia.

paja, al disponerse radialmente, pudiendo emplear vigas de borde para el apoyo de aquellas sostenidas por tornapuntas, que también se emplean como refuerzo de las mismas. Se coronan las cubiertas de losas con una losa rematada con un pináculo pétreo, que se talla en ocasiones de forma especial, como en Lumajo. No es rara la utilización de clavos o espigas de madera,

Pie y escalera de hórreo. Lago de Babia.

normales en la sujeción de las losas de las cubiertas,

superpuestas, ayudándose de un tablón colgado de

junto con las uniones machihembradas de suelos y paredes, y a media madera en viguería. Es normal que los hórreos se eleven del suelo, tanto

las trabes, con alguna cartela o angular de madera, o sujeto o apoyado en las trabes o en las muelas, para acceder a su interior. Las cubiertas de losas emplean las mismas soluciones vistas en el resto

aprovechando la altura de los pegollos, como al

de la edificación, mientras las de teja emplean

apoyarse en muros, a fin de crear un espacio protegido donde se albergaba la carreta, la leña o servía de

también parecida coronación en pináculo del pico de la cubierta, junto una doble línea de cobijas en las

almacén, pudiendo acoger una pequeña edificación

limatesas, que está desapareciendo en las últimas

provista incluso de cubierta, como vemos en distintos

rehabilitaciones o reparaciones de cubierta.

lugares. Se ha utilizado este edificación como espacio habitacional temporal en el ejemplo dibujado de Orallo. La escalera de acceso se suele realizar en fábrica

Un elemento característico, de parte de las casas

pétrea, maciza y en forma exenta, dotada de escalones

de Omaña, son los pozos, emplazados tanto en el interior · de sus espacios libres cercados, como

monolíticos, ajustado su tamaño a la altura a salvar, que en ocasiones son simplemente unas piezas pétreas

mostrándose hacia el espacio libre público, situados en las inmediaciones de la casa. Se conforman


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Pozo. Ariego de Abajo.

Pozo. La Urz.

Pozo. Socil.

Pozo. Soto y Amío.

Pozo. Villablino.

Interior de pozo. Ariego de Abajo.

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Detalle de pozo. Socil.

Polea de pozo. Socil

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Pozo. Villayu ste. Planta, alzados y sección.

protegidos siempre por una cubierta, a dos o un

de Ariego de Abajo, con planta en media elipse, al crear

agua, apoyada en muros pétreos vistos que albergan

bajo su cubierta un espacio que aloja la pila de .lavar,

Y se adaptan al hueco del pozo. Adoptan, en las soluciones habituales, plantas con forma exterior

carpintería calada. Singularmente hallamos también

cua drada o redonda, presentando una apertura, donde se dispone en su parte baja una fábrica delgada, casi siempre por una losa vertical, dejando

un asiento y la propia boca del pozo protegida por una pozos en otras s.ubcomarcas del territorio, como en Villablino, protegidos con cubierta de losa a dos aguas, perteneciente a la casona de Sierra Pambley.

el hueco superior abierto o protegido por una carpintería ciega o calada de madera. Se pueden, en ocasiones, adosar a la propia casa o a edificaciones auxiliares, acompañándose de pilas de lavar y bebedero para los animales, frecuentemente tallados en piezas monolíticas de piedra. Singular es un pozo

Particular importancia adquieren en este territorio las tapias y cierres de los importantes espacios libres de la propia casa, al constituirse con cierta frecuencia en el lugar del acceso principal de la misma. Los cierres de corrales y espacios anejos a la casa se realizan con tapias 115


MATER ALES, ISTE AS Y ELEMENTOS CONS RUC IVOS

Acceso y tapia de corral. Meroy.

Tapia de corral. Trascastro de Luna.

Tapia de corral. Canales.

Cancilla de corral. Tejedo del Sil.

Acceso a corral. Torrestío.

Tapia de corral. El Castro .

o cercas de piedra, con mucha

teja. Esta solución protectora la hallamos, en otros lugares orientales de

frecuencia tomadas las fábricas

Omaña, sobre fábricas completamente pétreas. Las tapias más habituales se realizan en fábrica de mampostería, pudiendo incorporar piezas de sillería o

con mortero de cal, aunque

Tapia de corral. La Omañuela.

tampoco faltan las realizadas en

sillarejo en formación de huecos de acceso o esquinazos, rematándose con

seco, teniendo alturas diversas que a veces escasamente superan

cierta frecuencia con albardillas pétreas, que van desde losas horizontales,

el

una losa volada que hace de vierteaguas, como en Meroy, o incluso con tapines y ramajes, como vemos en La Omañuela, o con teja dispuesta a

metro.

Excepcionalmente

hallamos fábricas realizadas con barro, tanto en adobes, como en tapial, en lugares como Canales, rematadas con albardillada de

albardilla en forma de lomo o remate puntiagudo en fábrica pétrea, sobre

dos aguas, en soluciones como hemos indicado del oriente de Omaña. En ocasiones; se buscan piezas con una forma que permita un remate alomado, eligiendo por ejemplo grandes cantos rodados, como en Trascastro


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

Solado de corral. Lago de Babia.

Solado de corral. Piedrafita de Babia.

Solado de corral. Torrebarrio.

Solado de corral. Quintanilla de Babia.

de Luna. Los accesos se realizan con piezas pétreas, que pueden ser

ligeramente volada , constituida por losas horizontalmente dispuestas, y pequeños cubos de refuerzo.

Solado de corral. Villager de Laciana .

rematadas con pináculos, pudiendo estar abiertos o cerrados con amplias

Gran importancia tienen los tratamientos de los suelos de corrales

cancillas de madera, permitiendo el paso de animales y carros, que han

o espacios libres anejos a la casa, especialmente en Babia, aunque tampoco faltan en ejemplos de Laciana y, en menor medida, de Omaña,

venido a ser sustituidas por cancelas

al formar parte del propio acceso principal de la misma. Se dotan de

en soluciones metálicas, para lo que se crean jambas de apoyo en fábrica,

solados de losas irregulares, frecuentemente en piedra caliza en Babia

que se elevan para procurar una mejor

y pizarras en Omaña y Laciana, acompañadas de piezas menores e incluso de grandes cantos rodados, que a menudo se dividen con

sujeción. Tampoco faltan en ocasiones

bandas de piezas más regulares, marcando cambios de pendiente o

los pasos peatonales, cerrados con

líneas de desagüe. No es raro encontrar marcado, a manera de atarjea,

puertas entabladas, que se suelen proteger con algún sencillo tejaroz.

el propio desagüe, provisto de una sección en U en el correspondiente

A ellos pueden incorporarse pilastras

pavimento pétreo. En algunos casos se crean tratamientos de losas

en las soluciones realizadas desde

regulares, dispuestas en bandas marcando el acceso a la propia casa, como en Quintanilla de Babia, con grandes losas de caliza rectanguls ~ diferen.ciadas del resto del solado .más irregular, lo que facilita el paso

finales del siglo XIX o principios del

peatonal y de vehículos, como la carreta. O se combinan el solado

XX. Incluso encontramos soluciones de cierre correspondientes a grandes

pétreo, enlazado con los accesos y la escalera o patín, con tratamiento somero del propio terreno natural, que puede tener carácter rocoso,

casonas, que se conforman a modo

o simplemente en tierra apisonada. Esta diferenciación puede también

de defensas militares, como en el ejemplo de una casona en Ríolago,

definirse en los ámbitos de acceso de la casa y los edificios auxiliares, dotando de piezas de tratamiento más regular al primero, adquiriendo

que ofrece de almenados decorativos

una notable calidad este espacio libre de la casa.

con motivos decorativos eclécticos,

sobre una línea de albardilla pétrea 117


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEM NTOS CONSTRUCTIVOS

Alacena. Valdeprado.

Arranque interior de horno. Sabugo .

3.8. TRATAMIENTOS INTERIORES La arquitectura popular de los Valles Occidentales emplea en el interior de los espacios auxiliares de pajares, cuadras .y almacenes parecidos tratamientos en fábricas que los que presentan al exterior. Así pues, es habitual que se dejen las fábricas pétreas vistas y los techos sean la propia viguería y entablado intermedio correspondientes a la cara inferior de las cubiertas, siendo los suelos de planta baja el propio terreno regularizado, sobre todo si es pétreo, con frecuencia dotados de enlosados que presentan características parejas a las de los espacios libres anejos y corrales descritos. Los espac ios de vivienda presentan tratamientos interiores relativamente sencillos, ateniéndose a las propias posibilidades de los ·materiales empleados en su configuración, limitadas por la propia economía de subsistencia que dio lugar a esta arquitectura. Así se revisten las paredes de fábric a pétrea y los tabiques de fábrica de entramado y adobes con revoco de mortero de barro , y en los ejemplares de mayor calidad y más 118

recientes con cal, rematados con el enlucido de yeso, con tratamiento final de pintura al temple en los espacios más cuidados como las alcobas o salas. Los tabiques de tabla de madera, empleados a veces en la división interior, se tratan con aceite de linaza o se pintan al óleo, normalmente con colores marrones y ocres oscuros. Los suelos de plantas superiores los constituye el entablado del forjado, dejando su madera al natural, que se trata en los ejemplares más recientes con aceite o barniz. Aparece el enlosado en la creación del hogar bajo de la cocina, o llar, superpuesto sobre el propio entablado del forjado, y en los ejemplares desde comienzos del siglo XX, en ocasiones, la cocina está construída con baldosas hidráulicas prensadas, solución que puede ampliarse a otros espacios; las escaleras interiores son de madera, con zancas de vigas y peldaños de tabla, aunque no es raro que la escalera principal sea completamente de piedra, conectando los espacios vivideros


MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS mientras en otros espacios superiores son la propia cara inferior del enlatado de los faldones de cubierta. El horno aparece incorporado con frecuencia al interior del espacio de la cocina, acompañado de la artesa o masera mostrando su boca hacia él, frecuentemente con una protección superior constituida por una losa horizontal, a fin de evitar que las posibles chispas del enrojado puedan generar incendios. Junto a la cocina puede disponerse la pila de la coladera, incorporada muy habitualmente en el alféizar de la ventana de este espacio, asomándose su desagüe al exterior de la fachada . No es raro en los ejemplares más modestos encontrar soluciones dentro del propio espacio de la cocina donde parte de sus paredes están sin revocar, abundantemente, incorporando alacenas, en forma de rehundido que se forra y cierra con tabla de madera. La cocina es el espacio principal de la casa, y en ella puede aparecer Coladera. Orallo.

la campana troncocónica con piezas de madera. Se conforman los faldones de la campana con tabiques revocados con mortero, protección que también suele ocultar las piezas de madera de la estructura para evitar los incendios. Cuando la campana no existe se dispone un ventano, en forma de pequeño buhardillón, como salida de humos, abierto en el faldón de la cubierta. Acompañan al hogar los muebles propios como el escaño, las sillas y mesas, así como la masera y el arca donde se guarda la harina o el grano, junto con las reseñadas alacenas, muy habitualmente integradas en los muros. La cocina tradicional se puede acompañar de la llamada cocina económica, realizada en fundición, para la que se construye la correspondiente chimenea , manteniendo a la vez las antiguas soluciones tradicionales de salida de humos. Las carpinterías de paso interior suelen disponerse en soluciones parejas a las entabladas y encasetonadas ya vistas al exterior, aunque no es raro encontrar en las viviendas de mayor antigüedad soluciones de calidad de puertas con casetones labrados de gran volumen, donde no faltan las soluciones de dibujos en rombo y aspa, aunque lo habitual

Puerta interior. Torrestío.

es alternar modelos de casetones cuadrados y rectangulares, dotados de tiradores o manillas de hierro forjado.

con el patio-corral. Los techos de estos espacios de habitación son normalmente los propios entablados y forjados de madera vistos, si existen, cerrándose, en ocasiones,

En los espacios de cuadra aparecen los pesebres, normalmente fabricados en madera sobre una · base pétrea, mientras podemos reseñar bebederos realizados en piezas monolíticas pétreas talladas. En dichos espacios se establecen divisiones de tablas dispuestas

para protegerse mejor, de la forma

horizontalmente, apoyadas en postes verticales de madera, a fin

de la cubierta, incorporando falsos techos realizados con tablillas -

de crear distintos espacios separadores de especies y

pintadas o barnizadas, o con cañizo

sus muros, sin emplear revocos o enlucidos.

crías .

Habitualmente dichos espacios dejan vistas las fábricas de piedra de

y escayola, apoyados en los tirantes de las cerchas de las cubiertas, 119


· L HOY DE LA ARQUITECTU A POPULAR. NUEVA ARQUITECTURA Y REHABILITACIÓN. arquitectura popular, con volúmenes, formas y materiales no integrados en los asentamientos populares, incluso con ejemplares de cierta calidad constructiva. A ello se une la fuerte transformación que están sufriendo los ejemplares conservados de arquitectuAbandono y destrucción de la arquitectura de cubierta vegetal. Socil.

Nueva vivienda de temporada: la invasión de los contenedores metálicos. Ceide .

Rehabilitación destructora: cabaña de braña convertida en refugio de recreo. Braña de Susañe.

La situación que hoy presenta la arquitectura popular de los Valles Occidentales, a comienzos del siglo XXI, se puede resumir en dos tendencias contradictorias de carácter negativo, a las que se suma otra tercera que mantiene una doble y contradictoria faz. Si comparamos el estado general de esta arquitectura con la situación que tenía hace veinte años, cuando visitamos y documentamos esta a~quitecr, puede calificarse como inserta en un proceso de fortísima transformación, donde se produce de un lado el abandono de una parte de sus ejemplares, lo que ha generado su ruina y degradación masiva por falta de uso y mantenimiento. Y por otro lado, existe una completa rotura de la nueva arquitectura que se viene construyendo en los últimos años, situación que se ha extendido tanto a las principales poblaciones, como a otras menores. En ellas se están utilizando modelos de vivienda unifamiliar aislada o en bloque, tipos distintos de los empleados en la

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ra popular, con un número significativo de rehabilitaciones y transformaciones inadecuadas. Particular trascendencia ha tenido la práctica desaparición de las cubiertas vegetales, que eran un elemento característico de parte de este territorio, donde Omaña conservaba un amplio número de ejemplares de esta naturaleza, con distintos tipos característicos. Si hoy se conservan los edificios de cubierta vegetal, estos han visto modificar sus cubiertas, o como mucho han visto colocarse encima de sus restos cubiertas de fibrocemento o chapa, que al menos protegen la antigua estructura de madera. La práctica desaparición de las cubiertas de teja, ha sido otra de las modificaciones sustantivas, siendo sustituidas por las de pizarra de factura industrial en la mitad occidental del territorio, incluso en núcleos como Riolago, que presentan una relativa conservación en el global de su arquitectura. Otras transformaciones significativas, sumadas al abandono, las han sufrido importantes arquitecturas auxiliares y complementarias, como las cabañas de brañas, perdiendo sus techos de paja o matorral, que están siendo reconvertidas en lugares de estancia temporal recreativa, modificando su aspecto e incluso dotándolas de instalaciones. Los hórreos, arquitectura con consideración y protección patrimonial, están siendo objeto de notables transformaciones, sobre todo modificando los materiales tradicionales de sus cubiertas, como teja mixta o pizarra de corte de tipo industrial con limas de tejas, y tambien cerrando con muros, habitualmente revocados y con carpinterías metálicas en la parte inferior, ocultando los pegollos o pies. Se puede indicar que la arquitectura de este territorio ofrece ejemplares, construidos desde finales del siglo XIX hasta la mitad del XX, que incorporando novedades arquitectónicas e incluso formas vinculadas con los distintos movimientos arquitectónicos, ofrecen una transición y vinculación con los modelos populares anteriores, sin que exista


EL HOY DE LA ARQUITECTURA POPULAR. NUEVA ARQUITECTURA Y REHABILITACIÓN.

Tipos edificatorios inadecuados. Palacios del Sil.

Tipos edificatorios, formas y materiales inadecuados. Susañe del Sil.

Rehabilitación destructora: hórreo con cubierta de teja de cemento y cierre para garaje. Lumajo.

los chapados de piedra o cerámicos, las carpinterías metálicas, de aluminio o de PVC, los revestimientos industriales, incluso dotados de colores chillones poco idóneos, los canalones y bajantes de PVC 9 ..Oe aluminio, las barandillas y petos de balcones y corredores en soluciones metálicas de carácter prefabricado industrial, de diseño poco acertado, tanto en madera, plástico o metal. Aparecen incluso modelos de bajísima calidad, como contenedores metálicos convertidos en viviendas unifamiliares q modelos metálicos prefabricadqs, en lugares como en Torrestío, que llegan a constituir impactos paisajísticos significativos negativos, contrastando con la calidad ambiental de los parajes naturales y espacios rurales donde se asientan.

una rotura formal con aquellos. Galerías, miradores y ventanales acristalados son elementos que se añadirán a las antiguas galerías y corredores, con nuevas carpinterías como las de guillotina e incluso

Sin embargo, se aprecian también algunas actuaciones privadas de carácter rehabilitador en las que se presta atención a las formas y materiales populares, junto a algunas impulsadas por actuaciones con apoyo y financiación pública, como las nuevas edificaciones de Caboalles de Arriba, o las actuaciones de recuperación sobre algunos hórreos, como el de Torrestío, financiado por el programa PRODER. Pero, en esta última, las piezas de madera, particularmente las trabes y los liños han sido sustituidas por nuevas piezas, en formato regular

las de tipo metálico. Por el contrario, esparcidos por todo el territorio, hallamos ejemplos de tipos arquitectónicos inadecuados en forma de bloque ·o viviendas unifamiliares, con volúmenes y materiales inapropiados. Emplean cerramientos como el ladrillo visto, los bloques de hormigón vistos, las .cubiertas de teja negra o roja de hormigón, onduladas metálicas o de fibrocemento, los chapados de piedra, metálicos o de fibrocemento, los cuerpos volados sobre forjados de hormigón y cerrados con fábricas inadecuadas, como el ladrillo visto,

cortado por sierra mecánica, sin tener en cuenta el carácter de las piezas originales. Este ejemplo permite señalar la importancia en el caso de actuaciones sobre piezas o partes singulares arquitectónicas realizadas en madera, donde se debe prestar atención a la distinta disposición e irregularidad de las piezas y a la verdadera ordenación y a la posible recuperación y restauración de las mismas. Así con cierta ·frecuencia, piezas de vigas, soportes, petos que se incorporan no mantienen la forma y tratamiento concreto de los modelos tradicionales, al tender a usarse simplemente

Arquitectura del siglo XX, en desarrollo de soluciones tradicionales. Soto y Amío.

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121


EL HOY DE LA A QUITECTURA POPULAR. NUEVA ARQUI ECTURA Y REH BILITACIÓN.

Hórreo rehabilitado. Torrestío.

Nueva edificación en prefabricado metálico, la destrucción del paisaje. Torrestío.

Rehabilitaciones destructoras de corredore s, galerías y escaleras. Susañe del Sil.

Nueva arquitectura del centro de interpretación, con formas y materiales integrados. Caboalles de Arriba .

piezas escuadradas sin más, marcadas por el corte mecánico de la sierra, apareciendo igualmente barnices brillantes totalmente inadecuado.

patrimonio, tiene que generar ejemplos de rehabilitación de calidad y ajustados, que hoy por hoy deberían cumplir las rehabilitaciones que se reali-

Otras rehabilitaciones destruyen o transforman los elementos básicos de su arquitectura, como sus corredores o galerías, o simplemente emplean rejuntados de cemento que modifican el color y textura de las fábricas originales pétreas. Lo mismo sucede con la incorporación de nuevos huecos con carpinterías y formas inapropiadas a la fábrica donde se integran. La utilización de cubiertas con _formas y materiales disonantes con las locales, como la pizarra de tipo industrial, cuyo menor tamaño y textura modifican las cubiertas tradicionales de losa, con cumbreras y limas rematados con teja u otros materiales, tratamiento que se extiende a veces a cubrir las medianeras y chimeneas. Otro tema que se repite es añadir carpinterías metálicas de escasa calidad, particularmente en cancillas y puertas y portones de acceso, además de escaleras exteriores, así como cerramientos y tapias en materiales no idoneos, . bloques de hormigón visto u otras fábr:ic'!s con revocos inadecuados. Aunque el hecho de que exista un número no despreciable de rehabilitaciones recientes nos indica un cambio de tendencia, que si se quiere que no contribuya también a la destrucción de este 122

cen en el territorio con ayudas públicas. En ellas se están realizando fundamentalmente operaciones de reparación y rehabilitación de algún hórreo, así como algún nuevo equipamiento, como el centro de interpretación de Caboalles de Arriba. Lo mismo se está haciendo en operaciones privadas, de cierta calidad, como el hotel de Pandorado, en particular en las unidades de apartamentos o viviendas de alquiler. En nuestra opinión deberían efectuarse las acciones de recuperación, más en el marco de operaciones piloto de rehabilitación integral, el caso de Torrestío pudiera ser un ejemplo, donde se hiciera partícipe a la propia población, atendiendo a todos los aspectos del habitat rural, actuando no solamente en arquitecturas auxiliares o complementarias o fachadas, incorporando actuaciones sobre el equipamiento y el espacio público. Estas debieran ser tremendamente cuidadosas, a fin de realizar actuaciones adecuadas, que pudieran servir por su carácter ejemplificador, como modelo para el resto de la iniciativa privada e incluso pública de cómo ha de hacerse la rehabilitación en el futuro.


RECOMENDACIONES EN LA REHABILITACIÓN.

Casa rehabilitada. Candemuela.

Rehabilitación con Camposalinas.

rejuntado

exce sivo

de

la

fábrica

pétrea.

5.1. CRITERIOS GENERALES La rehabilitación se entiende como la acción destinada a poner en uso la arquitectura existente, incorporando a su organización anterior los requerimientos actuales, manteniendo la identidad de dicha arquitectura, reflejada fundamentalmente en su aspecto externo. Ello implica una transformación inevitable de la misma, pues las rehabilitaciones destructoras organizaciones trad icionales tienen que incorporar servicios y prestaciones que anteriormente no atendían, como las modernas instalaciones de electricidad, agua o saneamiento, o los espacios de baños, aseos o cocinas modernas. La rehabilitación de la arquitectura popular implica, por tanto, destruir o modificar ciertas partes de la misma, para que pueda pervivir en su entidad básica en el futuro. Esta operación evolutiva la ha venido realizando a lo largo del tiempo, hasta la segunda mitad del siglo XX, la arquitectura popular en este territorio, como hemos podido ver reflejado en los distintos tipos arquitectónicos que hoy perviven, incorporando y transformando elementos tanto exteriores como interiores. Hay por tanto que diferenciar la rehabilitación de la restauración, que

Rehabilitación destructora. La Omañuela .

Rehabilitación destructora, con materiales inadecuados: carpinterías de aluminio, tejadillo de chapa, revoco de cemento, escalones con plaquetas cerámicas, canalón y bajante de pvc. Matalavilla.

también puede aplicarse a ejemplos destacados de arquitectura popular, destinada a conservar aquellos en su estado original e incluso a restaurar las partes o elementos destacados desaparecidos o dañados, como pueden ser, por ejemplo, los hórreos o los corredores y galerías . Esta operación tendrá que combinarse e incluirse con cierta frecuencia en las propias rehabilitaciones, aplicada en las partes o elementos más significativos y de interés de la arquitectura popular a rehabilitar. Casa rehabilitada . La Majúa.

123


RECOMENDACIONES EN LA REHABILITACIÓN. como constructores. Mientras es frecuente que los técnicos tengan experiencia en obras de rehabilitación urbana, más raro es que la tengan sobre arquitectura popular, y menos en la arquitectura de la comarca, aunque comienzan a existir rehabilitaciones más o menos idoneas. En tal sentido, se recomienda, como alternativa al experto conocedor de la arquitectura comaréal, la búsqueda de alguien que tenga entusiasmo por rehabilitar este tipo de arquitectura, pues su limitada experiencia la puede y debe suplir con el estudio pormenorizado de la arquitectura objeto de rehabilitación, junto a una vigilancia y seguimiento detallado de la obra, además de un aprendizaje en paralelo apoyado en publicaciones especializadas, que hoy no son infrecuentes. Normalmente, los constructores locales, si existen, no están habituados a realizar este tipo de obras, prefiriendo demoler el edificio a rehabilitar por pura comodidad en la ejecución de la obra. Al constructor Casa rehabilitada. Matalavilla.

Desde luego; cualquier obra de rehabilitación ha de tener en cuenta previamente las posibilidades del edificio sobre el que se actúa, en cuanto a su capacidad y tipo, a fin de determinar si el programa al que va a servir es adecuado a las propias características del mismo, tanto en dimensiones como en su morfología interna y externa. La mayor o menor adecuación del edificio puede suponer la menor o mayor transformación del mismo, con la posible pérdida de valor e identidad de la arquitectura sobre la que se actúa, o incluso plantear la necesidad de una ampliación del mismo, si aquél tiene una dimensión escasa en relación al programa de necesidades futuras. Es, pues, importante realizar una primera evaluación sobre el alcance de la actuación a realizar y la mayor o menor adecuación del edificio y, por tanto, de los mayores o menores costes económicos y de transformación a que se verá sometido el edificio concreto, y por tanto, si resulta o no adecuado el doble objetivo de conservar y reutilizar dicha arquitectura. En la obra de rehabilitación es básico dejarse aconsejar por especialistas con experiencia en dicho campo, tanto técnicos 124

habitual, no preparado, le resulta más fácil construir una nueva edificación en vez de rehabilitarla, empleando los materiales y sistemas constructivos industriales al uso, mientras que la rehabilitación exige un manejo básico de los materiales y sistemas constructivos tradicionales, que normalmente se desconoce. Ello supone que tampoco se realiza una adecuada evaluación económica de su ejecución, con los correspondientes desajustes y elevaciones no justificadas de los presupuestos, aún cuando empiezan a existir algunas experiencias tanto de iniciativa privada y pública, indicándonos _un claro cambio de tendencia. La obra de rehabilitación exige un constructor cuidadoso. Habra que comprobar en obras anteriormente realizadas por él su ejecución concreta, situadas bien en este territorio o bien en arquitecturas de similares características constructivas. Exige también la intervencion de técnicos que, además


RECOMENDACIONES EN LA REHABILITACIÓN.

Rehabilitación de cubierta de paja. Murias de Paredes.

Rehabilitación, con chapado inadecuado de piedra. Murias de Parede s.

de redactar un buen proyecto, atiendan y dirijan en

de viguetas y vigas, así como los elementos

detalle y cuidadosamente la ejecución de las obras. Es

estructurales y elementos horizontales de la

fundamental un sistemático control en la dirección de

cubierta: vigas, cerchas, tirantes, pares, etc. La deficiencia de estos elementos puede localizarse por

obra de rehabilitación y, en tal sentido, son básicos la exigencia y previsión de los técnicos al respecto, pues con frecuencia habrá que ir tomando decisiones en

el fallo de los mismos, reflejado en fisuras, grietas, deformaciones y desniveles. La lectura de estos

el transcurso de los trabajos en marcha, al aparecer

defectos puede deberse, en ocasiones, no sólo a

imprevistos o defectos ocultos, además de la vigilancia de la buena ejecución de los trabajos.

mala conservación de los elementos, sino a falta de dimensiones o mal comportamiento de los mismos, lo que habrá que determinarse adecuadamente para

El mayor o menor coste económico de la obra vendrá

evitar sorpresas en la obra. Y seguidamente debe

especialmente determinado, además de la magnitud y calidad de los materiales a incorporar o rehabilitar,

realizarse la revisión de los elementos de acabados, en cubiertas, chimeneas, suelos, revestimientos,

por el estado de conservación previo del edificio y,

techos, carpinterías, cerrajerías, además de las

por tanto, de la magnitud de las actuaciones, y en

correspondientes instalaciones básicas de agua,

tal sentido, por cuáles son las partes y elementos

saneamiento y electricidad.

adecuados y conservables, incluyendo los que necesitan ser restaurados o reparados, y cuáles otros tienen

Desde luego, habrá que tener en cuenta, en el tipo

que ser sustituidos o simplemente eliminados por

de intervención rehabilitadora, el propio carácter

obsolescencia o inadecuación. A fin de poder realizar

e interés arquitectónico del edificio, así como de

un proyecto y presupuesto lo más preciso y ajustado

sus distintas partes y elementos, concretando

posible, es conveniente realizar una revisión exhaustiva

cuáles deben ser conservados completamente en su estado de disposición original. No debe

del edificio objeto de rehabilitación, juntamente con un levantamiento de planimetría detallada. De tal

olvidarse que algunos tipos, elementos y soluciones

modo que se realice un análisis concreto del estado

arquitectónicas comarcales descritas adquieren

de conservación y características pormenorizadas de _la arquitectura en cuestión, en todas sus distintas

un tratamiento claramente singular y, como tal, deben ser objeto de conservación co·mo elementos

partes y elementos. Es habitualmente imprescindible

singulares patrimoniales. La conservación y, en

en tal sentido, realizar calas o descubrir elementos constructivos ocultos, a fin de verificar su morfología y

su caso, actuación restauradora concreta debe incluirse en parte de los contenidos del proyecto

situación de conservación concreta.

y obras de rehabilitación a realizar. Cabe señalar

La revisión previa debe comenzar Pº! los elementos estructurales verticales: · muros de carga, pilastras, columnas, pies derechos, entramados, escaleras, así como su cimentación, y forjados, en sus piezas

además la entrada en vigor y su aplicación del nuevo Código Técnico de la edificación, incluyendo la rehabilitación, lo cual plantea también problemas en cuanto a la propia interpretación y aplicación concreta de la misma, que en todo caso, es 125


RECOMENDACIONES EN LA REHABILITACIÓN. sobredimensionado, tanto en su resistencia com o en sus condiciones de aislamiento térmico y acústico, aún cuando es recomendable incorporar una lámina de vapor en la cara interior de los espacios

vivideros.

Sin

embargo,

cuando

aparecen los cerramientos de fachada ligeros en galerías y algunos cuerpos cerrados volados, en correspondencia con espacios habitables interiores, dotados de un espesor delgado menor de 20 cm , tienen que ser suplementados y dotados de alguna solución de aislamiento térmico para adquirir un mejor aislamiento interior. Debe prestarse atención a los abombamientos y pérdidas de verticalidad de las fábricas, pues a menudo reflejan inadecuados empujes de forjados o cubiertas, así como mala unión entre las dos hojas de la fábrica pétrea . Si se ofrecen fisuras en dichas fábricas, deben retacarse con mortero, además de estudiarlas, comprobando sus movimientos Galería con chapado inadecuado. Matalavilla.

con testigos, a fin de verificar su consolidación y posibles causas, y la necesidad de realizar refuerzos o atados. Las viguerías de madera de los forjados del techo de planta baja son las de mayor dimensión, aún cuando puedan presentar afecciones por humedad en las partes voladas, correspondientes a la formación de corredores o galerías. Estos pueden presentar en ocasiones ciertas irregularidades en su horizontalidad, debido al carácter irregular de sus secciones, normalmente toscamente

Rehabilitación, con revoco de color excesivo, marcando zonas intervenidas. Murias de Paredes.

escuadradas, aspecto que ha de tenerse en cuenta cuando se sustituyan piezas aisladamente de los

responsabilidad del técnico redactor del proyecto,

mismos. Especial atención habrá de tenerse a los pies derechos y viguerías exteriores, así como a

por lo que será de mutuo interés para promotor y

su tratamiento de tallado específico, que habrá de

técnico identificar aquellos aspectos que puedan ser

conservarse al constituir parte de la imagen exterior

incompatibles o interpretables entre los elementos

de esta arquitectura, integrados muy habitualmente

característicos de la arquitectura tradicional, que se quieren conservar e integrar en la rehabilitación.

en sus corredores y galerías. Especial importancia tienen las escaleras exteriores y las columnas o pilastras pétreas de apoyo de las galerías, así

126

5.2. MUROS, FORJADOS Y CUBIERTAS

como los solados pétreos de corrales y espacios libres, complementando dicha imagen de interés

Los muros de carga y fachada pétreos habituales

arquitectónico, Se recomienda conservar aquellas

son de dimensión superior a 50 cm de anchura, disponiendo de un espesor sufic iente, normalmente

piezas originales que puedan ser recuperadas, a fin de servir de testigos de las nuevas, conservando los


RECOMENDACIONES EN LA REHABILITACIÓN. detalles de las piezas dañadas, secciones, perfiles, etc., para que sirvan de muestra al carpintero que

su recuperación, sería recomendable la protección de aquellas cubiertas vegetales parcialmente hundidas

las va a sustituir.

con cubiertas onduladas superpuestas, como solución temporal. La existencia además de ejemplos de cerchas

Las cubiertas de losa ofrecen unas morfologías relativamente diversas en sus piezas estructurales

con uniones especiales de las formas y los testeros resaltados empleados en dichas cubiertas, debiera

de madera, en función de la época de construcción

también generar su protección y futura rehabilitación.

y calidad del edificio, debiendo conservar esta

La experiencia de rehabilitación, restauración o reconstrucción de dichas cubiertas vegetales, hace

estructura de madera como parte fundamental integrante de esta arquitectura. Las piezas de madera embutidas en los muros y en la coronación de cubierta deberán revisarse, pues

necesario el concurso de los antiguos teitadores que pudieran todavía vivir en el territorio, para colaborar con sus conocimientos concretos en las tareas

no es infrecuente que estos elementos presenten pudriciones en la parte insertada en el muro.

recuperadoras de las cubiertas vegetales, incluso con

Asimismo deberán revisarse las señales de

junto con el armado de. sus respectivas cubiertas de madera, a posibles instrumentos for.mativos, como

antiguos xilófagos, normalmente provocados por la existencia de humedad en algún momento en la zona afectada. Son especialmente graves, por la necesidad de atacar la colonia, los ataques de termitas, que puede estar relativamente alejada de los puntos de agresión. Si hay que sustituir piezas de madera de la cubierta o del enlatado, desmontar las losas o tejas con cuidado para ser reutilizadas con

posterioridad,

siendo

convenientemente

ordenadas, recolocándose las piezas de mayor tamaño para los remates laterales y del alero, así

la posibilidad de incorporar la actividad de techadores,

pudieran ser las escuelas taller, aprovechando posibles financiaciones públicas. Es frecuente que en el techado de · 1as cubiertas se cometa el error de colocar una escasa cantidad de haces de paja, que hace que cuando se asientan los haces colocados, sean 1 completamente insuficientes. No es imprescindible que los faldones de las cubiertas aparezcan vistos en el espacio interior vividero, sino que se pueden dotar de falsos techos, aumentando la calidad del propio aislamiento que ofrecen las cubiertas vegetales.

como las piezas de losas machihembradas de cumbrera si existen. Antes de la colocación de las piezas de madera de la cubierta recuperadas o

Las cimentaciones normalmente no suelen presentar problemas en la arquitectura popular comarcal, al

nuevas deben tratarse con productos anti humedad y xilófagos, bien aplicados con brocha o pistola o

ayudarse con cierta frecuencia de asientos rocosos,

mejor por inmersión en el producto.

especialmente si se detectan fisuras desde su base, o cedimientos puntuales en la misma, así como los

Se recomienda la recuperación urgente de las cubiertas de paja, correspondientes tanto a

aunque deban revisarse para comprobar su situación,

posibles apoyos puntuales de pilastras y columnas pétreas directamente asentadas sobre el propio terreno.

casas, como edificios auxiliares, para lo que será imprescindible realizar una decidida acción pública, que permita recuperar su técnica constructiva, a través de algunas operaciones· pilotos seleccionadas, que continúen los limitados ejemplos rehabilitados. Será preciso para ello la

Una revisión ajustada de las deficiencias observadas en los elementos estructurales, puede mostrar datos significativos sobre los problemas básicos que puede presentar aquella arquitectura, aunque, como hemos señalado, los movimientos y aparición

previsión del correspondiente cultivo del centeno

de fisuras pueden deberse a la compactación o mal

a fin de poder disponer de material suficiente en su reposición. Desde luego, para evitar la

funcionamiento de más de una parte o elemento del edificio. Un buen y sistemático mapeado de los

pérdida definitiva de las estructuras de madera

daños sobre la correspondiente planimetría debe

conservadas de estas cubiertas, con organización

ser un instrumento de inmejorable ayuda, junto con una detallada planimetría que haya sido objeto de

diferenciada de las de losa, mientras no se extienda

127


RECOMENDACIONES EN LA REHABILITACIÓN. un adecuado levantamiento planimétrico. Esta tarea aparece como previa y necesaria para la redacción del correspondiente · proyecto de rehabil~cón,

siendo buena señal que el propio

arquitecto redactor del proyecto la realice, pues le permitirá conocer mejor el edificio. Además , el arquitecto deberá chequear cuáles son los aspectos constructivos concretos que deben comprobarse y mejorarse a la luz de la aplicación del Código Técnico de la edificación, comprobando por ejemplo la resistencia de CASA DE E LU C/ B ill ECt-iA.

las piezas existentes de vigas de madera

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DEL Sil) LEO\I

susceptibles de ser reutilizadas en forjados o estructuras de cubierta.

5.3. EL ESPACIO INTERIOR En el aprovechamiento del espacio interior y al disponer los nuevos usos, en especial las habitaciones y zonas de estancia , téngase en cuenta la importancia de la orientación de las mismas . Una adecuada orientación nos ayudará en la búsqueda de unas mejoras condiciones

ALZA D O

Casa de Elu . C/ Biliecha, Matalavilla. Planta baja y alzado.

de habitabilidad e iluminación, además de significativos ahorros térmicos. En la latitud y clima del territorio las mejores orientaciones para

Habrá que atender además al propio interés específico de

estancias habituales son el mediodía y en menor medida el naciente y seguidamente el poniente,

los espacios internos preexistentes, determinando cuáles aspectos de su organización son significativos. En tal

mientras la septentrional no es aconsejable . La

sentido la cocina junto con el horno puede ser un espacio

orientación sur permite en el invierno que los

que disponga de una organización o elementos fijos de

rayos del sol penetren profundamente en las estancias, al ser relativamente horizontales,

interés, que merezcan ser conservados. Sus alacenas,

mientras que en la estación de calor, el verano,

campana, la coladera, con frecuencia incorporada en el alféizar de algún hueco, y mobiliario tradicionales son

son muy verticales. Al contrario, la orientación

elementos que se recomienda sean conservados, así como

septentrional no tendrá el sol en invierno

hornos o almacenes anejos, al ser el lugar simbólicamente

y apenas en verano, siendo los rayos muy

más importante de la casa. Estos elementos pueden combinarse con otros modernos, sin que tengan que ser

horizontales. Esta orientación junto con el noroeste son las más propensas a ser afectadas por los temporales y el agua.

necesariamente eliminados o transformados radicalmente. Desde luego la antigua chimenea con su campana y el resto de los elementos anejos pueden aportar una imagen

La anterior distribución de la casa, si se trata del edificio a rehabilitar, nos dará una indicación basada en una experiencia prolongada, que no

La incorporación de baños y aseos es habitualmente una

de su organización , que puede ser aprovecha-

de las actuaciones a realizar en la rehabilitación, recomendándose su agrupación tanto vertical como horizontal, si

ble en la rehabilitac ión que se va a realizar.

es funcionalmente posible, junto con otros lugares que

debe ser desdeñada, así como en el conjunto

128

atractiva, además de servir como elemento calefactor.


RECOMENDACIONES EN LA REHABILITACIÓN. de humedades importantes se puede atacar con un sistema de drenaje para atajar las posibles aguas subterráneas, conectado a la red de saneamiento, y dispuesto de forma adosada a las fábricas que presentan las humedades . Si la penetración es intensa, debido al reseñado desnivel , deberá preverse un drenaje exterior, si es posible, o una evacuación interior que puede ocultarse con la creación de un cámara, duplicando el muro, a la que habrá que dotar de respiraderos para facilitar la aireación. P L ANTA PRIMERA

Aprovéchese la disposición de nuevos suelos en las plantas bajas, si se quieren convertir en espacios habitables los habituales espacios auxiliares, para dotar de aislamiento térmico debajo de la solera de asiento del .nuevo solado. Puede ocurrir que la altura libre interior del bajo sea limitada, precisando rebajar o excavar el terreno natural, apareciendo el problema de las humedades. En tal sentido, se debe aislar el mismo con una lámina plástica, además de crear una cámara bufa o hueca perimetral., incorp.orada en el suelo, con agujeros que permitan la

SECCION

ventilación y transpiración del arranque del muro; Casa de Elu. C/ Biliecha, Matalavilla. Planta primera y sección.

complementado este sistema con una serie de pequeña perforaciones del muro a ras del suelo

puedan disponer de puntos húmedos, como la cocina, a

para obtener una mejor superficie de ventilación

fin de evitar el excesivo desarrollo de las redes de agua y

del propio muro, así como la combinación con

saneamiento, tanto por el ahorro que ello supone en rozas y excavaciones y la propia instalación, como para evitar y

otros métodos especializados, no tradicionales, que por su elevado coste y efectividad habrá

controlar los daños por humedad que sus fallos y escapes pueden tener en los forjados de madera.

que consultarlo con especialistas. El sistema

Un problema que existe en muchas construcciones antiguas es la posible presencia de humedades en las partes bajas

internacional más radical es cortar el muro a ras del suelo, con una máquina especial que permite disponer una barrera impermeable horizontal, operación que es realizable con edificios

de los muros de planta baja, que se pueden extender a los

de altura limitada, para evitar movimientos

suelos. Son humedades de capilaridad, absorbiendo los

estructurales . Si la humedad es limitada una

muros la humedad del terreno, aunque el carácter pétreo de las fábricas comarcales lo minimizan, pero la utilización de

remedio.

buena y controlada ventilación es el mejor

semisótanos, aprovechando el desnivel del asentamiento, puede facilitar la penetración del agua desde la zona más

Si están revestidos los muros bajos habrá

elevada. Si la humedad es muy intensa hay que pensar en que pueden existir penetraciones, procedentes de

que evitar los morteros de cemento pues al

corrientes subterráneas e incluso superficiales de agua, o

tener un carácter no transpirable har'á que la humedad se eleve internamente por la fábrica ;

incluso en algún momento puede proceder de pérdidas de las redes públicas de agua y saneamiento. La presencia

además, nos dará sales a las fábricas de piedra, siempre dañinas para ellas. Empléense mejor 129


RECOMENDACIONES EN LA REHABILITACIÓN.

SECC I ÓN T QAN5VE RSAL

Casa de Manuel Martínez. Piedrafita de Babia. Alzado y Sección.

C ... SA (X ""'4.N""l • . U~T(l ............. l> 1IDJl.AJ'1TA00l6.'ll!A(CA8""l"'IU.jl[O"<

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Casa de Manuel Martínez. Piedrafita de Babia. Planta baja y primera.

Si están deformados los forjados, contando con una flecha significativa o sus piezas no tienen una sección suficiente para la distancia a salvar,

morteros de cal grasa apagada y arena, dotados de

consulte si es factible introducir una viga de apoyo

hidrofugantes; al que al ser transpirables y facilitar la aireación de las fábricas recubiertas se puede añadir

intermedia, evitando su sustitución. Un problema

una parte de cemento para mejorar la resistencia.

que puede surgir es que los vuelos correspondientes a los corredores presenten alguna pieza dañada

En el mismo sentido, no deben taparse con zócalos

o vencida, que se puede reforzar empleando los

no transpirables las zonas bajas húmedas, pues se

sistemas tradicionales, bien con tornapuntas de

evitará su transpiración, elevando la humedad por

apoyo en la pieza

encima de los mismos. Si no existe humedad aparente

un apoyo paralelo al muro con pilastras o pies derechos. Otras opciones para reparar piezas

en el interior, una forma de dar mayor durabilidad y flexibilidad al revestimiento es realizarlo con una

correspondiente, bien creando

danadas son la sustitución de la pieza por otra

mezcla de yeso y cal, en proporción 3 a 1, mejorando

pegada en paralelo y atada a ella para posibilitar

al revestimiento de yeso habitual. Tampoco es mala

el vuelo, bien reforzando la pieza con perfiles

opción el dejar vistas las fábricas pétreas al interior,

metálicos atornillados o cosidos a los lados de la nueva, bien constituyendo con otra pieza de madera

disposición normal en los espacios auxiliares, que pueden ser rejuntadas en su cara interior con cuidado

convenientemente adherida, tratada con espigas

para evitar que se ensucien con el mortero, debiendo

de fibra de vidrio y' resina epoxídica, o bien con un

limpiarse y retirarse el mortero sobrante nada más sea

injerto de dicha resina si no afecta en mucha longitud a la pieza, no necesitando ser desmontado el

aplicado.

correspondiente forjado, sujeto con el consiguiente Deben conservarse los forjados y entablados de

130

madera, al ser los característicos de esta arquitectura,

apeo. Estas tres últimas opciones tienen el problema de que si se realizan en un forjado visto tienen que

pudiendo sustituirse las piezas aisladas defectuosas.

ejecutarse con mucho esmero, tratando , tallando o


RECOMENDACIONES EN LA REHABILITACIÓN. con sistemas mixtos de madera, metálicos y de resinas,

entonando las partes o elementos nuevos a fin que no desdigan del resto del forjado. Desde luego, en

como a los que hemos hecho puntualmente referencia

las reposiciones parciales o puntuales de piezas de

con anterioridad. La madera es el material básico en la

madera estructurales es recomendable emplear el

rehabilitación en las estructuras horizontales de forjados y cubiertas, siendo claramente competitiva a nivel de

mismo tipo de madera, así como tamaños y formas similares a las que se sustituyen a fin de no alterar

costo económico con otros materiales, aportando al

la imagen de esta arquitectura.

dejarse vista un valor añadido a los espacios internos

Deben tratarse todas las piezas de madera con

rehabilitados, pues genera ambientes cálidos.

productos antibactericidas e insecticidas, bien aplicándolos a brocha, si están colocados en su lugar,

Los forjados de madera tradicionales, cuyos entrevigados

bien por inmersión en el producto correspondiente durante diez minutos. Este último método es mejor para lograr una mayor penetración en la madera. A tal fin se puede preparar un recipiente o pila, larga y estrecha para emplear menos producto en el baño.

están compuestos por un entablado simple, se pueden mejorar en sus condiciones acústicas, doblándolos con otro entablado con colocación ortogonal al existente, introduciendo entre ambos la consiguiente capa de aislamiento térmico-acústico, si quiere evitar

Si existen ataques de xilófagos debe determinarse

la transmisión de sonido a través de la tabla del

el tipo y si están activos. Si lo están debe aplicarse

forjado. Si son espacios de la misma vivienda un buen

un tratamiento específico acorde a cada tipo.Se advierte sobre la peligrosidad de algunos insectos

entablado machihembrado, de generoso grueso, es una solución sencilla y económica para un relleno

como las termitas, cuyos nidos o colonias pueden

del forjado de madera. Otra solución, si se quiere

estar bastante alejados del lugar del ataque.

insonorizar el forjado, es añadir sobre el entablado una lámina de plástico anti-impacto y sobre ella asentar una 1

Procure no eliminar maderas que tengan tratamientos

capa de compresión de mortero aligerado con arlita

decorativos o de talla, pues serán elementos originales

sobre la que se apoye el solado definitivo. Si el solado

de interés, no repetibles en su trabajo. Si se emplean

es de piezas de castaño de buena calidad , y se quiere

maderas procedentes de derribos, que normalmente estarán más estabilizadas, compruebe ataques de

duplicar o aumentar la insonorización del forjado, se recomienda que sea levantado con cuidado para

xilófagos y aplíqueles el tratamiento correspondiente

emplearlo como acabado final del mismo.

o el puramente preventivo, revisando y retirando los posibles clavos para evitar accidentes. La madera empleada en la arquitectura popular puede tener

Los solados para rehabilitación en el nivel inferior pueden variar, desde los cerámicos tipo gres, plaquetas de

una relativa antigüedad, al ser de material que era normalmente aprovechado de las edificaciones

ca, pueden adecuarse a la arquitectura y emplearse en

anteriores. En algunos ejemplares la madera puede presentar restos de pintura al óleo de color, como

estancias superiores de tipo húmedo, a los solados de piedra, en enlosados de pizarra, esquisto y caliza regu-

tratamiento protector exterior, si se cambian esas

lar o irregular, utilizados en el territorio. Los ·suelos de

piezas al estar en mal estado, tómese como muestra una de ellas para poder ser usada como testigo de

madera, el propio entablado del forjado, entarimados,

su posible acabado.

para las estancias .habitables.

El roble es la madera habitualmente usada aquí .

Se encuentran, en ejemplares de principios del siglo

en las piezas de estructura, junto al castaño, y otras variedades de arbolado de ribera de menor

XX, suelos de baldosas hidráulicas de colores con dibujos diversos, cuya ejecución es de gran calidad.

calidad. Antes de proceder al derribo o desmontaje de las estructuras de madera, consulte siempre a un técnico experto, pues existen métodos de

Se recomienda su preservación por su durabilidad. Incluso hoy en día se han vuelto a fabricar y están de

recuperación y refuerzo de las piezas de madera

barro o terracota, y aunque no habituales en la comar-

parqués,. etc., pueden ser una adecuada alternativa

nuevo en el mercado a un alto precio. Normalmente, lo que falla en dichos solados es el mortero o la base de 131


RECOMENDACIONES EN LA REHABILITACIÓN. solados exteriores nuevos, los sistemas de división de paños y pendientes habituales en este territorio, con líneas de losas semi regulares separadoras. Si no existe o se tiene necesidad de levantar el suelo de la planta baja, aprovéchese para dotarlo de un aislante térmico bajo él. Si no existe la posible solera o asiento, o también hay que levantarla, aproveche para colocar bajo ella una lámina plástica que evite las humedades; pudiendose rebajar algo más para introducir una capa de grava o encachado bajo ella. Además, puede pensarse en alojar, aprovechando el vaciado, un suelo radiante como sistema calefactor alojado bajo el mismo.

Rehabilitación, con corredor inadecuado. Posada de Omaña.

asiento, por lo que se levantan, pudiendo recuperarse la práctica totalidad de las piezas, Si faltan piezas, siempre se pueden combinar incorporando líneas de borde o bandas separadoras, (solución que era muy frecuente en estos suelos), incluso con otro tipo de material moderno que se combine con su color. Si existieran suelos de piedra, en forma de enlosados en el nivel inferior, acceso o en el hogar de la cocina, se debería proceder a su conservación, dado que son los de carácter más duradero y antiguo. Y si hay que proceder a su levantado, compruébese su disposición original pues las piezas de forma irregular han sido ajustadas cuidadosamente, para facilitar la posterior reposición, si su estado de conservación las hace recuperables. Ello es claramente recomendable al emplear normalmente piezas de notable entidad, pudiéndose combinar con nuevos materiales adecuados en el resto de la estancia. Consérvense los solados pétreos de corrales y espacios libres que puedan estar presentes en su arquitectura. Si fuera necesario introducir redes de instalaciones y levantar en parte dichos solados, reutilícese el material pétreo levantado, empleando para los tramos nuevos o 132

En tal sentido ya hemos indicado la necesidad de aislar los muros de fachada delgados, de menos de 30 cm, como los entramados de madera de galerías o cuerpos volados usados o abiertos a estancias interiores, colocando aislamiento térmico, que si se realiza por su cara interior, puede dotarse de tabique interior, si existiera espacio, o sino se deberían utilizar paneles rígidos que permitan ser enyesados y pintados, o un empanelado de tablero de madera, convenientemente hidrofugado en su cara oculta, pintado o en su color natural. También se debe aprovechar para colocar aislamiento térmico en la cubierta, bien si se levantan las losas o tejas, sobre el propio faldón de cubierta, o bien por debajo si ello no se produce, especialmente si se quiere convertir en espacio utilizable el bajo cubierta . En este último caso se puede adaptar al faldón entre las vigas o sobre el falso techo si existe. Recuérdese que una solución no infrecuente es el empleo de un falso techo de lamas de madera que puede precisamente ocultar aquél. Esta dotación general de aislamiento térmico mejorará el confort interno del edificio evitando pérdidas y trasmisiones caloríficas, con el consiguiente ahorro energético, proporcionando mayor calor en invierno y frescor en verano. Aunque las pendientes de las cubiertas de losa y teja alcanzan una inclinación suficiente, es aconsejable en las de teja suplementarias con una capa impermeable, bien una aplicación de caucho sobre el propio enlatado, bien en otra solución distinta con lámina ondulada, con las adecuados solapes y sellados en los encuentros de


RECOMENDACIONES EN LA REHABILITACIÓN. cumbreras, limas, muros, chimeneas, buhardillones, etc.

partes nuevas incorporadas, lo que permite disimular las piezas a ser restauradas, aunque hoy la pasta de madera y los injertos puedén realizarse con enorme precisión, si la carpintería tiene la madera

Al introducir las nuevas instalaciones, si no se quieren realizar rozas

vista también pueden estar pintadas. Evítense en la madera vista los

en muros y tabiquería, éstas se

oscurecimiento protectores que presentan aquellos. Existen productos

pueden

específicos para lograr la entonación de la nueva madera, y para restaurar la antigua. También se recomienda mantener los herrajes

colocar

en

superficie

usando para ello canalizaciones en

barnices brillantes, manteniendo los tratamientos de coloración y

forma de regletas que las integren

de colgar y de cierre originales, en coordinación con la carpintería. Si

y oculten, disponiéndose en las partes bajas de los muros a modo

estos no cierran bien, por alabeo de alguna de sus piezas, consulte con el carpintero, pues el ajuste del cerco o un nuevo cerco, junto al

de zócalos, donde se disimulan y

repaso de las hojas o la sustitución de parte de la propia estructura de

adaptan, obligando, no obstante, a una adecuada planificación de las

ellas recuperando los casetones o el entablado, pueden corregir ese

mismas para minimizar su presencia.

defecto. Se recomienda conservar aquellos elementos y mobiliario fijo y móvil significativo del edificio, tanto de carácter modesto y popular,

En este sentido, es necesario prever

como los históricos, pues son parte de las señas de identidad de su

adecuadamente los puntos de luz

organización interior, destacando en la casa los anaqueles, alacenas,

en los techos correspondientes a entrevigados de madera de forjados,

mesas, escaños, arcas, coladeras, etc., incorporándolos finalmente al utillaje de la casa rehabilitada.

a fin de evitar perforaciones inútiles, aprovechando los rellenos intermedios

Se recomienda estudiar la incorporación de sistemas de calefacción

para permitir el alojamiento de las

que puedan utilizar la biomasa, al ser abundante la leña de limpieza en las superficies de bosque de este territorio. Existen calderas mixtas

canalizaciones eléctricas. En el caso de entrevigados de un solo tablero

que permiten utilizar distintos combustibles, lo que junto a la mejora

será preciso instalarlas en canaletas

del asilamiento térmico de las casas rehabilitadas contribuirá a un

o tubos protectores vistos, siendo

mejor acondicionamiento de las mismas. Otro sistema que puede

todavía más necesario su preciso replanteo para permitir un adecuado

incorporarse son las nuevas chimeneas de fundición con sistemas de recuperación de calor e incluso calderines de agua, conectados a sen-

desarrollo que salve las viguerías.

cillas redes de calefacción. Todo ello junto con la posible integración de sistemas solares complementarios.

Recuperar las carpinterías interiores antiguas y originales del edificio, particularmente

los

5.4. EL EXTERIOR

ejemplares

anteriores a la segunda mitad del siglo XIX, que aunque con reducidos

La imagen dominante de la arquitectura local viene determinada

tratamientos, limitados a veces a

frecuentemente revocadas con pórticos, escaleras exteriores y sus

por sus fábricas pétreas vistas, corredores de madera, galerías

simples casetones o entablados

diferentes cubiertas de paja, losa y teja, y en tal sentido la preservación

ligeramente tallados, suelen ser de

de sus disposiciones tradicionales es esencial en las rehabilitaciones

factura generosa. Especial atención

a realizar. Así, debe prestarse atención a la conservación de los

a los cercos que a menudo en su generoso tamaño tienen papeles

diferentes tipos de fábric.as pétreas, tanto en sus despieces como su material, desde las de mampostería de esquistos pizarrosos a las

estructurales o de rigidizador de los

de mampuestos e incluso sillarejo y parte de sillería de piedra caliza,

tabiques o muros interiores. Hay que tener en cuenta que si necesitan

donde se puede jugar con las coloraciones contrastadas, como las rojizas frente a las grisáceas, donde los morteros usados van desde

reparación

ser tratados

los de barro a los de cal ligeramente tostados, e incluso en ocasiones

con tintes y ceras para entonar las

la cara exterior apenas tiene mortero visto, al ajustar con sumo

pueden

133


RECOMENDACIONES EN LA REHABILITACIÓN. inclinados en los faldones de las cubiertas, como medio menos agresivo hacia la imagen de esta arquitectura. En todo caso, las fábricas deben tratarse más como paños amplios verticales, que pueden integrar partes cerradas con carpinterías de madera, teniendo la referencia de los ventanales locales, más emplear huecos aislados, con proporción horizontal, incluidos en un paño de fábrica.

Transformación del color y textura de las fábricas por inadecuados rejuntados de mortero de cemento. Rabanal de Arriba.

cuidado las piezas pétreas. Esta recomendación se relaciona con los frecuentes rejuntados de las fábricas en morteros de cemento, que modifican su coloración general, o algunos excesos en los rejuntados en morteros coloreados. Si fuera preciso efectuar rejuntados o retacados de fábricas vistas, se debería realizar en mortero de cal rehundido de la fábrica exterior, de tal modo-que pueda rematarse el relleno final con un mortero de cal adecuadamente coloreado o de barro, como en lugares de Omaña {Carrizal, Paladín o Valdesamario) con barro rojizo que tinta las fábricas pétreas, según las diferentes variedades locales. Es esencial la conservación de elementos singulares de fábrica pétrea como escaleras, pilastras, columnas y hornos, así como algunas formaciones de huecos, que pueden necesitar el repaso de algunas partes o piezas, particularmente recibiendo los primeros escalones, que pueden estar sueltos; empléese para ello mortero de cal grasa, sin manchar las fábricas. Frecuentemente, estas escaleras no tienen protección en forma de peto, si es necesario incorporar alguno jugando con los modelos tradicionales y, en su caso, del corredor al que pueda estar vinculado, pudiendo incorporarse en el caso de galerías cerradas soluciones contemporáneas de diseño sencillo, donde junto a la madera se pueden añadir perfiles metálicos pintados. Presérvese el aspecto cerrado de las fábricas pétreas, pues es un modo de resistir frente al duro clima exterior. Si se quiere dotar de más iluminación a las estancias interiores, se puede aprovechar para incorporar nuevos huecos detrás de los corredores y galerías, pudiendo abrir más estas últimas, fabricando carpinterías acristaladas inspiradas en las soluciones locales, o incluir en ocasiones ventanales 134

Si hay que rehacer fábricas pétreas por su mal estado, reutilícese el material original convenientemente ordenado, preservando las piezas de mayor tamaño en las partes bajas y formación de esquinazos y utilizando las partes vistas de sus piezas. Recordar que puede haber piezas o paramentos de sillería, teniendo gran importancia las piezas especiales de dinteles, alféizares y jambas en formación de huecos, y preservando la disposición de estas piezas. Si se necesita más material pétreo obténgase de ruinas locales o incluso de escombreras, y si es nueva factura dótese de tratamiento de tallado, arañado o abujardado ligero, que haga cambiar las caras casi pulidas, producidas por el corte industrial. Si se trata de ejemplares que incorporan revocos, presentes tanto en galerías como en otras fábricas, con distintos modelos que pueden presentar despieces y coloraciones contrastadas, se recomienda conservarlos en su disposición original como elementos significativos. En su recuperación lo más recomendable es la incorporación del color, si lo tiene, en la capa del propio revoco añadiendo al mortero el pigmento correspondiente, aun cuando en algunos se pinta directamente, sobre todo en el caso de los rejuntados coloreados. En la actualidad se pueden conseguir y utilizar los colores tradicionales, existiendo pigmentos minerales de nueva factura de coloración similar, para ser mezclados en la última capa del revoco. Este revoco se deberá


RECOMENDACIONES EN LA REHABILITACIÓN. realizar con cal grasa apagada, que si se apaga por uno mismo hay que tenerla en agua un mínimo de cuatro meses para que tenga un mejor funcionamiento, aunque las nuevas cales apagadas sobrepasan los seis meses de estancia en agua. Hoy se vende ya cal apagada e incluso mortero preparado de cal apagada grasa para ser usado de modo inmediato, que puede ser empleado en acabados finales. También existen en el mercado revocos monocapa especializados, incluso preparados con el color incorporado, aunque las gamas disponibles son limitadas. No debe emplearse en ningún caso el revoco en mortero de cemento, pues no dejará transpirar adecuadamente

Casa rehabilitada. Riolago.

tonos tostados, que se recomienda se conservación, al ser muestras ya excepcionales en nuestro territorio, y que han sido modificadas por aquella solución.

las fábricas, además puede expulsar y levantarla, si se emplea como

Recuperar las soluciones de corredores y galerías, restaurando las

base, la capa de revoco de cal final, aportando sales que pueden

piezas dañadas o sustituyéndolas si no es posible recuperarlas. Sea cuidadoso en el último sentido pues hay tendencia a cambiar los

dejar señales de manchas e incluso

cie rres de tabla , así como la aparición de carpinterías de aluminio y

romper la cara exterior al cristalizar,

PVC. Prestar atención a las piezas especiales de madera recortada , labrada o torneada, debiendo restaurar con el mismo trabajo y for-

especialmente

si

existieran

humedades en el paramento. Ello además se agravará en los muros con entramado de madera, pues provocarán la pudrición de la madera, y además, al ser rígido, tenderá a fisurarse con los movimientos de la madera. Para evitar las roturas

mas las piezas desaparecidas o dañadas, reponiendo las carpinterías acristaladas de madera. Hemos comentado los posibles modos de recuperación y rehabilitación de las piezas de forjado, que se pueden extender a los soportes, vigas y canes de la cubierta superior que le protegen. En los entablados continuos, prestar atención a la dimensión diferencial de las tablas y a su modo específico de ajuste con las cabezas de las vigas de sujeción, pues las sustituciones,

del revoco de cal en contacto con elementos de madera se emplearán mallas o vendas de fibra de vidrio,

en alguna rehabilitación , emplean piezas del mismo ancho cortadas industrialmente en sierra, perdiendo la vibración diferencial de los

para lograr una mejor unión con

Restaurar las pilastras monolíticas pétreas que soportan las galerías,

ellos y la continuidad de la capa del revoco. En los casos de las galerías revocadas y pintadas ganeralmente

si presentan roturas, pudiéndolas coser con espigas de fibra de vidrio y resinas.

en blanco se recomienda la aplicación de revoco con cal, incorporando una

Se recomienda recuperar el conjunto exterior de elementos y piezas de madera de corredores, galerías y escaleras junto con las propias carpinterías de portones, ventanas y balcones, así como los escasos cierres de los corrales en cancillas de madera. Aunque en las más tradicionales lo más frecuente es que no tengan tratamiento alguno, no es

arena de caolín , que le dotará de un color blanco, evitando la pintura. Sin embargo, hay que recordar que se conservan revocos tradicionales en algunas soluciones de galerías, en

anchos y largos irregulares originales, producto del trabajo manual.

raro encontrar carpinterías que presentan tratamiento de pintura al óleo o restos del mismo, extendido a algunos corredores. Se debe conservar 135


RECOMENDACIONES EN LA REHABILITACIÓN. óleo ligeramente diluidas, en colores verdes, marrones y rojizos.

Casa de paja, la cubierta de fibrocemento como sistema protector inadecuado. Valdesamario.

Préstese atención también a los antiguos herrajes, sobre todo los de puertas y portones, conservándose igual y reponiendo aquellas piezas, como los clavos vistos en modelos similares a los que resten en la propia carpintería, aplicándoles tratamiento anti oxidación a fin de que se conserven . Atención a las cerraduras y tiradores de madera, que por su carácter especial deberían siempre conservarse y restaurarse. Si faltase el llamador o tirador utilícense modelos coordinados con el resto de los herrajes, empleando sencillas soluciones de hierro forjado extraídas de los modelos locales si utilizan este material. En caso de que fuera necesario instalar nuevas carpinterías serán éstas de madera, con formas y organizaciones similares a las antiguas. Tómense en este sentido como referencia los tipos de puertas,

Rehabilitación con materiales inadecuados en galería, carpinterías y estructura. Riolago.

estos diferentes tratamientos o restos de los mismos, como signo de la propia evolución de los mismos. Pueden en tal sentido ser objeto de renovaciones puntuales o parciales de sus partes dañadas sin necesidad de que se diferencien las maderas nuevas y antiguas, así como emplear resinas especiales de madera para reposición o rellenar fendas o pequeños desperfectos. En todo caso, en la reparación de estas piezas de madera deben tratarse, una vez limpias de la pintura antigua, con protectores contra xilófagos y humedad. Debe procurarse que con estos tratamientos no se oscurezca excesivamente la madera o se dote de barniz brillante, aunque desde luego la opción de la pintura al óleo es un tratamiento relativamente extendido en el territorio . Existen en tal sentido distintos protectores con tintes que pueden matizar el color de la propia madera igualando la nueva incorporada. Un tratamiento que puede interesar emplear es el tintado diluido en aceites y disolventes que permite dotar de color matizado a la madera, procedimiento empleado para crear efectos de pintura antigua, ayudando a entonar e integrar las reparaciones o sustituciones. Tampoco debemos olvidar el empleo de pinturas al 136

portones y balcones tradicionales descritos anteriormente en la comarca. En el caso de las ventanas se recomienda que se aumente su sección para poder incorporar un doble vidrio con cámara, además de una junta de goma que garantice su mejor estanqueidad; ya existen modelos preparados en este sentido. Como protectores de los huecos acristalados se pueden emplear contraventanas ciegas interiores de madera, parejas a las tradicionales; no deben usarse las persianas exteriores, al cambiar la imagen de los huecos tradicionales. Las rejerías se incorporan a veces al cerramiento del hueco o en los cercos de madera de las ventanas, en soluciones que deben conservarse y restaurarse en su caso, complementando lá imagen del hueco, dotándose de tratamiento antioxidante, evitando las pinturas con brillo, pudiendo tener simplemente una aplicación al óleo sin tinte. Similares soluciones deben adoptarse con los petos


RECOMENDACIONES EN LA REHABILITACIÓN. de carpintería o cerrajería de balcones. En tal sentido, deben eliminarse los óxidos existentes y son tratados posteriormente con productos antioxidantes, pintándose con colores oscuros mate, desechándose todos aquellos con brillo. La pintura de limaduras, usada en la metalistería moderna, permite por su espesor regularizar posibles reparaciones o irregularidades, aun cuando tiene la pega de acumular fácilmente, por su carácter rugoso, la suciedad ambiental. Desde luego, si se incorporan nuevas rejas, empléense diseños parejos a los modelos tradicionales ya descritos con anterioridad, con cuadradillos o redondos machihembrados, colocados en el interior de la formación pétrea del hueco, bien unidos a los cercos de las carpinterías, enrasados o ligeramente volados, de los cuales se elaboran modernamente soluciones parecidas, debiendo tratarse y pintarse del mismo modo que las antiguas.

Abandono y destrucción de la arquitectura de cubierta vegetal. Villager de Laciana.

Conservar y restaurar las cornisas talladas en piedra, además de mantener, en su caso respectivo, los tratamientos de las cabezas de los canes del alero, así como los guardamellatas de madera que los ocultan a veces, siguiendo las indicaciones que se han dado para el resto de las carpinterías de madera. Si no tiene alero o es preciso hacerlo de nuevo, la solución más sencilla, en el caso de cubiertas de losa, es realizarlo con el propio vuelo de grandes piezas de losas, y con una mayor dimensión el empleo de canes escuadrados con cabezas molduradas; en las cubiertas de teja, los canes volados escuadrados y las soluciones de bocateja volada, son las más elementales, juntamente con las cornisas talladas en piedra, siguiendo en todos los casos los modelos tradicionales mostrados y analizados en este territorio. En la rehabilitación de las cubiertas, recuperar las piezas originales de las losas, si hay que levantar las mismas, pudiendo incorporar

Corredor con peto de chapa. Susañe del Sil.

el enlatado continuo de entablado, si no existiese, que será protegido con una aplicación impermeable, como una pintura al caucho, que permita asentar adecuadamente las losas con un mortero bastardo. En las de teja empléese teja curva árabe, similar en color y tamaño a las tradicionales, a fin de no modificar el color y despiece de las cubiertas. Si son escasas las tejas antiguas se puede utilizar la combinación de tejas nuevas, en las canales, y tejas antiguas tradicionales en las cobijas como sistema intermedio, coordinando los posibles diferentes tamaños. Se recomienda la impermeabilización de estas cubiertas de teja de modo similar a las de losa; también se puede emplear una lámina impermeable ondulada, prestando especial atención a los encuentros con muros, limas, chimeneas y cumbreras, donde se deberán cuidar especialmente los solapes, sellando bien estos con las diferentes fábricas. Utilícense tornillos y clavos de acero galvanizado en la unión del entablado de cubierta para evitar su oxidación. Como hemos comentado, deben preservarse las soluciones estructurales de madera de las cubiertas, pues son lógicas 137


RECOMENDACIONES EN LA REHABILITACIÓN. y ligeras, adaptadas a la formación de las cubiertas de losas y tejas, sustituyendo aquellas piezas que puedan estar dañadas, especialme·nte de los pares. También se debe prestar atención a las chimeneas y buhardillones tradicionales, conservándolos y

Evítense los canalones y bajantes de PVC, al ser un material que se degrada con la luz solar y difícilmente reciclable; tampoco los de aluminio. Pueden emplearse elementos tradicionales en cinc, cobre, chapa de acero pintada, procurando siempre que sean del mismo material

procediendo a su restauración, manteniendo los revestimientos de losas o los revocos, que utilizan en su caso, además de sus respectivas cubiertas de losa o teja. Si hay que realizar nuevas chimeneas deben emplearse soluciones similares que utilicen los tipos usados comarcalmente, bien en chapados y coronaciones con piezas de losas de pizarra, colocándose para su sujeción ganchos de acero galvanizado, o bien en soluciones de fábricas vistas pétreas, en su caso, no empleando las habituales soluciones en tubo metálico o en fábrica revocada. Evítese el uso en las cubiertas de pizarra de tipo industrial cortada regularmente, no sustituyendo las antiguas cubiertas de teja que todavía se conservan, ni otras cubiertas como las de teja de _ cemento .. negras o rojas o las de fibrocemento o chapa, completamente inconvenientes, debiendo reutilizar las piezas originales de la cubierta o, si el material no es suficiente, en el caso de las de

para evitar la corrosión al crearse pares galvánicos.

losa, se puede acudir a piezas de ruinas y, en todo caso, si es material de nueva extracción que sea en forma de losas irregulares, que pueden mezclarse con las antiguas, al tener normalmente un color más brillante, a fin de lograr una textura y color más entonado con las cubiertas tradicionales. En el caso de las cubiertas de teja existe un mercado de teja vieja, que como hemos señalado, se puede combinar con teja nueva, esta última en canales. También es posible hallar en el mercado teja nueva curva árabe cerámica, con distintas coloraciones y texturas, que pude adaptarse a la tradicional, si existiera dificultad en la búsqueda de teja antigua similar. Si se procede a la impermeabilización de las cubiertas, téngase especial cuidado de sellar y realizar los solapes adecuados de las láminas impermeables con muros verticales, chimeneas, buhardillones o cualquier elemento de encuentro con el faldón, además de las limahoyas y cumbreras, pues una mala ejecución de · estas uniones suele generar problemas de humedades en esos .puntos y dañar las piezas de madera de la estructura.

La posible incorporación de paneles solares, tanto de agua caliente, como fotovoltaicos, puede resultar inconveniente en la imagen de la arquitectura tradicional, por lo que se recomienda que se estudie su posible integración en las cubiertas, si han de levantarse, o en las carpinterías o cerramientos. Hay que indicar que es posible justificar otras mejoras de ahorro energético alternativas, tal como prevé el Código Técnico de la edificación, como las instalaciones de calefacción y agua caliente por biomasa, ajustadas a las posibilidades y recursos locales, que eviten la colocación de estas instalaciones exteriores que pueden suponer impactos visuales negativos si no se integran adecuadamente en esta arquitectura. Se recomienda la rehabilitación de las cubiertas de paja, conservando y restaurando las estructuras de madera que pudieran, en su caso, conservarse. En caso contrario, empléense en la formación de los faldones haces de paja de centeno, en densidad generosa y solape suficiente, convenientemente atados y aprisionados contra los pares de la estructura con cuerdas o bilortos de paja. En tal sentido es recomendable en su colocación ayudarse de antiguos teitadores locales, a fin de garantizar una buena ejecución de la cubierta. Prestar atención a la creación de los aleros, bien con losas voladas, bien con pares de madera y vigas voladas, así como de las cumbreras, para lo que se puede ayudar de tapines, palos atados o piezas de losa superpuestas. Si es necesario instalar chimeneas háganse en fábrica pétrea local, ajustando su desarrollo vertical, a fin de que no compita excesivamente con la imagen limpia de las cubiertas vegetales, buscando su disposición en cumbrera, evitando los difíciles encuentros de los faldones de paja con ella. Recordar al respecto que la durabilidad de estas cubiertas vegetales era de unos veinticinco años. Se pueden reponer sobre los haces antiguos otros haces de paja que los refuercen, cosidos sobre su base con bilortos de paja y finos ramajes en verde, procedimiento que se denomina teitar a baguna.


RECOMENDACIONES SOBRE OBRAS DE NUEVA PLANTA. La nueva edificación, en todo caso, debe buscar su integración en el lugar específico de ubicación y de manera concreta contando con las características básicas formales de la arquitectura popular local, de las cuales hemos dado cuenta con anterioridad, así como de las del núcleo concreto de acogida, si existiera alguna especificidad local. En su ubicación se recomienda, de modo general, que se ajuste al perímetro de sus núcleos o cascos consolidados, en sus distintas agrupaciones o barrios. Este aspecto de dónde se puede construir, es decir cuál es el suelo urbano, es un tema de competencia municipal, que debería incluirse en la correspondiente figura de planeamiento municipal local. Esta recomendación de acomodarse a las estructuras urbanísticas existentes va dirigida a evitar que se ocupen suelos agrarios anejos a las poblaciones, normalmente los de mayor fertilidad; destinados a huertas o praderas en verde, mientras no se haya ajustado plenamente la capacidad de edificación de lo ya existente, todo ello en la dirección de recuperar y reutilizar el patrimonio edificado existente en los cascos

Nueva vivienda, falso tipismo, con colores y disposiciones exteriores inadecuados. Canales

Tipos arquitectónicos inadecuados: nuevas viviendas unifamiliares aisladas. La Vega de los Viejos.

correspondientes. La nueva arquitectura residencial deberá hacerse inspirándose en las formas constructivas de la arquitectura popular comarcal, sin que se produzca una mera copia, a modo de recuerdo de esta arquitectura, como falsificación folklórica. Se trata de crear una casa actual que enlace con aquellas formas y donde se reconozca su modernidad, pero una modernidad integrada y que aporte la continuación evolutiva de la arquitectura popular local. Así se pueden incorporar organizaciones

Bloque de viviendas, volumen y materiales inadecuados. Caboalles de Abajo.

simplificadas, desarrollando anteriores modelos populares, sin necesidad de que se confundan con ellos, o incluso integrando elementos de un carácter moderno que puede incluso contrastar de modo controlado con aquélla. La organización básica de la casa, en el caso de los núcleos locales, va desde la vivienda organizada en forma de agrupaciones elementales, bien en hilera, bien adosadas o integradas en pequeñas manzanas con el patio o corral anejo, importante

Nuevas viviendas, colores y materiales inadecuados. La Grandilla.


RECOMENDACIONES SOBRE OBRAS DE NUEVA PLANTA.

Nueva vivienda, con formas y materiales integrados. Lllamas de Laciana.

Nuevos alojamientos, con formas y materiales integrados. Pandorado.

pieza articuladora de su organización, o llegando, en un número significativo de casos, a disponerse aislada en su parcela, con su corral abierto orientado al mediodía, hacia donde se vuelca la casa. Se debe mantener, en todo caso, en la imagen exterior de la casa, la estructura parcelaria antigua, aún cuando se dividan o unan varias parcelas, bien dotándolas de continuidad constructiva o formal en el caso de división parcelaria, bien marcando su división en el caso de unión parcelaria, como mera señal de división en una fachada continua, bien incluso diferenciándose en distintos cuerpos o señalándose en la diferente altura del alero o cornisa, soluciones que son empleadas habitualmente en las casas tradicionales para marcar cuerpos auxiliares. Cabe señalar que la vivienda en el modelo tradicional es la casa unifamiliar, normalmente desarrollada en dos alturas, agrupándose a ella cuerpos y edificios complementarios. En ocasiones singulares, como en algunas casonas palaciales rurales, puede presentar un cierto desarrollo, donde se podía incluir en el programa espacios para los sirvientes, llegando, en algunos modelos del primer tercio del siglo XX, a presentar tres niveles verticales, fundamentalmente al aprovechar el fuerte desnivel del terreno, creando un semisótano inferior. Como contraste con estas organizaciones aparecen en algunos núcleos, generalmente los más importantes 140

Poblado minero. Orallo.

como Villablino, Villaseca de Laciana, o Palacios del Sil, edificios de viviendas de tipo colectivo, a modo de bloques de vivienda. Cabe indicar que en los modelos del primer tercio de siglo, existe una cierta continuidad formal con los modelos tradicionales, incorporando galerías, balcones verticales y buhardillones en sus cubiertas, dotados de tres alturas, respondiendo en su presencia a la importancia de la actividad minera en este territorio, llegando a crearse poblados mineros, con viviendas de programa ajustado y limitada calidad arquitectónica, como organizaciones autónomas de las propias poblaciones, como el ejemplo de Orallo. Sin embargo este tipo claramente urbano se adapta mal a las tipologías rurales, particularmente en los modelos de la segunda mitad del siglo XX, llegando a superar las cuatro alturas, con terrazas o cuerpos volados cerrados y aprovechando con ventanales o buhardillones el espacio de la cubierta, como el ejemplo de Caboalles de Abajo. A la vez, están presentes las viviendas unifamiliares, tipo chalet, y las pareadas con creación de agrupaciones de cierta entidad, como en las afueras de Villager de Laciana, con tres alturas, o incluso superando esa altura, contrastando su volumen con los modelos populares. Estas edificaciones aparecen tanto integradas en los cascos, sustituyendo anteriores edificaciones, como ocupando nuevos suelos. Aunque exista una cierta tradición del primer tercio de siglo en algunos lugares del territorio, debe evitarse la proliferación de viviendas unifamiliares aisladas, tipo chalets, así como las agrupaciones de viviendas unifamiliares en hilera o en vivienda adosada, donde se repite sistemáticamente el mismo modelo, a modo de colmena repetitiva. El primer tipo debería realmente ajusta rse a la tipología de


¡

RECOMENDACIONES SOBRE OBRAS DE NUEVA PLANTA.

Nueva vivienda con formas y materiales inadecuados. Torrestío.

Nuevas viviendas, formas, materiales y colores inadecuados. Pino.

vivienda aislada tradicional, que se articula en torno

La cubierta se formará, en función de su situación territorial, con losas de pizarra de tipo irregular,

a un espacio libre abierto orientado a mediodía, ofrecido frecuentemente al espacio público, situando normalmente el bloque de edificación en el límite de la parcela, ayudando a conformar también dicho espacio público, todo ello en función de la orientación. El segundo modelo debería disponerse del mismo modo que las agrupaciones tradicionales, en pequeñas unidades, agrupaciones o manzanas, donde la variedad parcelaria y la disposición diferenciada de cada vivienda le dotara de variedad y complejidad. Debe evitarse ese tipo suburbano anodino que está teniendo un desarrollo amplio en multitud de lugares, aunque con presencia todavía limitada en este territorio .

evitándose las de pizarra de corte industrial regular, material que se extenderá al remate de chimene as y buhardillones. La teja árabe curva será la cubierta del borde oriental del territorio, siguiendo su empleo y color tradicional. Los buhardillones utilizarán las modalidades tradicionales, tanto los elementos de carácter mínimo como los de mayor entidad dotados con cubierta a dos aguas y paredes laterales verticales, no permitiéndose los grandes buhardillones continuos que cambian completamente la pendiente del faldón. Excepcionalmente, pueden usarse las cubiertas de cobre o cinz en elementos singulares, debiendo excluirse en todo caso el fibrocemento, que tiene a menudo una presencia no deseable en la comarca. Los aleros y

En todo caso, la nueva arquitectura conservará la misma altura de la edificación de la agrupación o

cornisas dispondrán de organizaciones similares o paralelas a las tradicionales, siendo la solución más

espacio donde se inserte y, si existen diferencias,

simple la de un perfil en fábrica lisa o constituida por

ajustándola a las edificaciones a las que se adosa, o las vecinas o más próximas, debiendo acomodarse

hiladas de bocatejas voladas. Los buhardillones deberán disponerse con cubierta a dos aguas y de proporción

a la altura de las cornisas o aleros. Deberían

vertical, no permitiéndose utilizar los de proporción

prohibirse alturas superiores a tres plantas, a excepción del núcleo urbano de Villablino, donde por

horizontal y cubierta a un agua que están presentes en nuevas construcciones.

su claro carácter urbano podrían tener tratamientos en altura, y si existe el tercer nivel debe serlo en función del ajuste al relieve del terreno, no superando en los puntos más elevados las dos alturas; tampoco debería elevarse la pendiente de la cubierta para convertir el espacio superior en habitable . Si existieran medianerías vistas deberán tener similar tratamiento a las fachadas, a fin de integrar adecuadamente la arquitectura, evitando los grandes planos ciegos encalados que aparecen en estas edificaciones.

Las fachadas emplearán organizaciones compositivas parejas a las tradicionales, dominando los muros ciegos sobre los huecos, a excepción de los paños con galerías acristaladas. Los huecos aislados tendrán proporciones verticales , pudiendo emplear las solanas, balcones o galerías acristaladas, con disposiciones derivadas de las tradicionales. Se evitará en las peanas de balcones las disposiciones con grosores de forjado, empleando soluciones ligeras de cerrajería, o pudiendo incorporar miradores verticales de proporciones verticales. Desde luego también se pueden utilizar composiciones 141


RECOMENDACIONES SOBRE OBRAS DE NUEVA PLANTA. variedades pétreas locales. En las fábricas revocadas se seguirán los criterios de tratamiento y color recomendables en la rehabilitación.

Nueva vivienda con formas y materiales integrados. Trascastro de Luna.

Se emplearán preferentemente en l9s huecos de fachada carpinterías de madera, para cuya protección se recomienda que se pinte, evitando los barnizados brillantes sobre la madera natural, que si se barniza habría de dotarse de un tintado que les aporte un color natural envejecido para evitar los tratamientos excesivamente brillantes de las carpinterías nuevas barnizadas. Se evitarán las carpinterías de alumini9 anodizado y de pvc, así como aquellas otras que por sus tamaños y secciones desentonen con las tradicionales de madera. Debería prestarse atención a las puertas, evitando los modelos habituales de puertas castellanas prefabricadas, por sus escasas y limitadas secciones y molduraciones. Se recomienda emplear soluciones entabladas o encasetonadas simplificadas si no se quieren reproducir los puros modelos tradicionales. Evitar las soluciones de persianas exteriores de aluminio y pvc; se recomienda para su oscurecimiento el empleo de contraventanas interiores de madera, o en todo caso exteriores y en los balcones volados, los fraileros móviles de madera. !Empléense soluciones de rejas y cerrajerías derivados de las tradicionales a los que hemos hecho referencia en la rehabilitación, que se pueden simplificar en soluciones de perfiles, pletinas y redondos industriales .

Nueva vivienda con formas y acabados inadecuados. Villanueva de Omaña

equilibradas jugando con el contraste de zonas amplias acristaladas, pero esta utilización moderna ha de ser controlada adecuadamente para producir su buena integración con el resto de la arquitectura tradicional. Se evitará el empleo de fábricas de ladrillo visto, y los chapados cerámicos o de piedra irregular. Se podría'n emplear fábricas revocadas, de tipo pétreo en forma de mampostería vista rejuntada con piezas de sillería de refuerzo en esquinazos, zócalo, formación de huecos e incluso en paños enteros de fábrica, utilizando las

142

Otras recomendaciones son la colocación de sistemas de ahorro energético en las nuevas construcciones, obligatorios con el Código Técnico de la edificación, tanto de tipo pasivo, con los consiguientes aislamientos térmicos en fachadas, suelos y cubiertas, como activos. Se recomienda, en este segundo aspecto, la instalación de calefacción con calderas mixtas que puedan emplear combustible de biomasa, al existir abundante material vegetal autóctono procedente del monte. También pueden utilizarse sisfemas solares energéticos con carácter complementario a aquella, debiéndose integrar adecuadamente en las cubiertas, fachadas o espacios libres los paneles solares para agua caliente y calefacción, siendo estos últimos obligatorios en todas las nuevas construcciones, así como los fotovoltaicos destinados a la producción eléctrica, que lo son también para edificaciones de cierta magnitud y tipo. Cabe señalar que es recomendable en este territorio la instalación conjunta de los paneles para agua caliente y el sistema de calefacción que aproveche la biomasa local, integrándose ambos sistemas en la edificación como parte básica de sus instalaciones, debiendo prestar particular atención a la presencia formal de las mismas, en aras a conseguir una adecuada integración con el conjunto de la arquitectura tradicional del territorio.


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