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Nivel secundario

Cruzar fronteras, construir encuentros

Subsidios para


lema 2018 introducción

Cruzar fronteras, construir encuentros “¿Fronteras? Yo nunca he visto una. Pero he oído que existen en la mente de algunas personas.” Esta cita de Thor Heyderdahl encabeza una de las reflexiones lasallanas que nos ofrece el Hermano Superior General y su Consejo para tomar conciencia del llamado personal y comunitario que nos hace Dios y la calidad de nuestras respuestas. “Ir más allá de nuestras fronteras nos exige reconocer la presencia de Dios en el otro, y presentar la novedad esencial, la “buena nueva” de Cristo resucitado, válida para toda condición humana, sin distinción de pueblos, ni de tiempos. El mundo que tenemos exige discernimiento. Ser lasallistas más allá de las fronteras en un mundo globalizado, anunciar la buena nueva hoy, en una demografía cambiante, implica reflexión, diálogo y discernimiento.” El Hno. Superior General Robert Schieler por el año 2016 decía a los Hermanos Visitadores: “Para transfigurar y ser transformado, primero hay que conocer a personas que son diferentes, no a nuestros familiares, amigos y vecinos que son como nosotros.” Esto implica cruzar fronteras y experimentar la vida en las periferias. El paso a nuevos entornos, ya sea dentro de nuestros propios Distritos y Comunidades o más allá, puede proporcionar el impulso para la más fundamental transformación a la que San Juan Bautista de La Salle nos exhorta: “Es necesario que el cambio que debe operarse en nosotros se verifique en lo interior, y que seamos plenamente transformados por la luz, por la plenitud de la gracia y por la posesión del Espíritu de Dios” (Med. 152.2). Como Distrito en respuesta al llamado de Dios de ir más allá de las fronteras, juntos caminaremos bajo el lema que nos convoca este año: “Cruzar fronteras, construir encuentros”. Es una invitación a reflexionar sobre las fronteras que construimos a

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nivel personal, comunitario, ideológico, etc.; superando las raíces de prejuicios instaladas en nuestros pensamientos, en las personas y/o comunidades para así construir encuentros que transforman la vida, generando un mundo más humano y fraterno. El lema “Cruzar fronteras, construir encuentros” nos propone este año el método del discernimiento, en sintonía con los criterios que sobre él el Papa Francisco presenta en la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium y el próximo Sínodo de los Obispos a realizarse este año 2018 sobre el tema “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”, cuyo documento preparatorio nos dice lo siguiente: “Existe un discernimiento de los signos de los tiempos, que apunta a reconocer la presencia y la acción del Espíritu en la historia; un discernimiento moral, que distingue lo que es bueno de lo que es malo; un discernimiento espiritual, que tiene como objetivo reconocer la tentación para rechazarla y, en su lugar, seguir el camino de la plenitud de vida. Los tres verbos con los que esto se describe en la Evangelii Gaudium Nº 51 son: “reconocer, interpretar y elegir”. El Espíritu habla y actúa a través de los acontecimientos de la vida de cada uno, el propósito del discernimiento es descubrir cómo transformarlas, a la luz de la fe, en pasos hacia la plenitud del encuentro con el otro y la alegría a la que todos estamos llamados.

Estos dinamismos del espíritu serán inspiración para nuestro caminar distrital: reconocer, interpretar, decidir (elegir), transformar. Aquí tenemos una palabra nueva, transformar, la incluimos porque nuestra vida diaria está regida por encuentros ya sean cotidianos, programados, casuales; y éstos tienen en sí la potencialidad para transformar. Jesús, a lo largo de la vida y tras su Resurrección, se encuentra con diversas personas a las que comunica su fe, su amor, su perdón, su esperanza, les devuelve la dignidad. De nosotros depende la dimensión y el valor que le damos a cada uno de nuestros encuentros. Sólo el encuentro con Jesús nos dará la gracia de ser como Él portadores de esperanza para transformar nuestra vida personal, nuestras comunidades, nuestros ambientes. Reconocer El reconocimiento se refiere, en primer lugar, a los efectos que los acontecimientos de mi vida, las personas que encuentro, las palabras que escucho o que leo producen en mi interioridad: una variedad de «pensamientos, deseos, sentimientos, emociones» (Amoris laetitia, 143). La fase del reconocimiento sitúa en el centro la capacidad de escuchar y la afectividad de la persona. Reconocer mis limitaciones humanas, las de mi familia, mis compañeros, mis alumnos, etc. Interpretar No basta reconocer lo que se ha experimentado: hay que “interpretarlo”, o, en otras palabras, comprender a qué el Espíritu está llamando a través de lo que suscita en cada uno. Esta fase de interpretación es muy delicada: se requiere paciencia, vigilancia y también un cierto aprendizaje.

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Para interpretar es necesario confrontarse honestamente, a la luz de la Palabra de Dios, también con las exigencias morales de la vida cristiana y de los signos de los tiempos, siempre tratando de ponerlas en la situación concreta que se está viviendo ya sea a nivel personal, comunitario, áulico, etc.


Decidir Una vez reconocido e interpretado el mundo de los deseos y de las pasiones, el acto de decidir se convierte en ejercicio de auténtica libertad humana y de responsabilidad personal, siempre claramente situadas y por lo tanto limitadas. La elección está llamada a traducirse en acción, a tomar cuerpo, a iniciar un camino hacia el prójimo, aceptando el riesgo de confrontarse con la realidad que había puesto en movimiento deseos y emociones. Otros movimientos interiores nacerán en esta fase: reconocerlos e interpretarlos permitirá confirmar la bondad de la decisión tomada o aconsejará revisarla. El camino de la vida impone decidir, porque no se puede permanecer indefinidamente en la indeterminación. Pero es necesario dotarse de los instrumentos para reconocer la llamada del Señor a la alegría del amor y elegir responder a ella. Transformar Los pasajes evangélicos que narran el encuentro de Jesús con las personas de su tiempo resaltan algunos elementos que nos ayudan a reconocer que un verdadero encuentro con el Señor transforma la vida, hay una nueva concepción en la persona sobre su realidad, y una alegría renovada en su manera de continuar el camino. Cuando Dios transforma nuestra vida es para que vivamos con alegría y generemos un impacto en otras personas. Al ser transformados en nuestros encuentros con Dios podemos transformar nuestros encuentros con los demás. En el material que preparamos encontrarán subsidios para los distintos niveles: Inicial, Primario, Secundario y Adultos. Pensamos un recorrido sencillo pero de profunda reflexión y compartir comunitario, que favorezcan la reflexión de la mañana, con celebraciones y material de lectura orante. Acompañamos cada nivel con diversos recursos que procuramos los ayuden a propiciar una mediación significativa y comunitaria.

1. Somos ciudadanos del mundo. Hno. Paulo Petry, fsc – Consejo para la RELAL – Hno. Castañeda Casas, fsc – Sec. Regional de Misión. 2. Documento Preparatorio para la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos 2018.

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los sublemas

para

Cruzar fronteras, construir encuentros

reconocer

Febrero / Marzo / Abril

En Febrero nos reencontramos como educadores para soñar juntos un nuevo año. Tejemos, entre diálogos y mates, los sentidos que queremos compartir con nuestros chicos en esta nueva etapa. Es tiempo de planificar, realizar acuerdos y proyectar experiencias educativas que nos transformen, nos reposicionen y nos abran al Dios de la vida que habla en los seres humanos de hoy y se revela en ellos. Es tiempo para mirar el mundo juntos y soñar otro mundo posible en la escuela tejiendo diversos sentidos que se pondrán en juego con los chicos durante el año. Y así, entre preparativos, llega Marzo y la vida de la escuela comienza a andar. Y nos reencontramos con nuestro grupo de niños o nos encontramos con un grupo nuevo y vamos compartiendo las expectativas que el nuevo año y la nueva etapa nos deparan… y así, reencontrándonos, el año empieza a rodar y este sublema nos invita embarcarnos en la aventura de reconocer(nos). Reconocer es, ante todo, prestar atención, profundizar, examinar, distinguir, identificar… ¿Qué supone entonces esta aventura para nosotros? Ayudados por el Papa Francisco los Obispos entendemos que reconocer(nos) supone… Tomar conciencia de los efectos que provocan en mi interioridad los acontecimientos de mi vida, las personas con las que me encuentro, las palabras que escucho o leo y la dirección hacia la cual me empujan esa diversidad de emociones, deseos y sentimientos. (Cf. Documento preparatorio para el Sínodo de los Obispos 2018, Nº 2, página 9 http://jovenes.accioncatolica.org.ar/wp-content/ uploads/2017/06/ Documento-Preparatorio-para-el-Sinodo-de-Jovenes-2018.pdf ) Reconocer al otro, buscar su bien, ampliar mi mirada para descubrir un bien mayor que nos beneficia a todos, alentar la comunión que sana, promueve y afianza las relaciones interpersonales en medio de un mundo posmoderno y globalizado que privilegia un estilo de vida con vínculos débiles e inestables entre las personas Cf. EG 9.67.235· Aprender a encontrarse con los demás valorándolos y aceptándolos como compañeros de camino descubriendo a Jesús en los rostros de los demás, en su voz, en sus reclamos, en sus luchas, optando siempre por la justicia y la fraternidad y reconociendo el valor inviolable de toda vida humana Cf. EG 91.213· Promover un auténtico testimonio de comunión fraterna que sea anuncio atractivo y resplandeciente de la Buena Noticia donde todos puedan admirar cómo nos cuidamos, cómo nos sostenemos, cómo nos acompañamos y cómo nos damos aliento mutuamente. EG 99

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Vivir la mística de acercarnos a los demás y de buscar su bien con la certeza de que cada/toda persona es digna de nuestra entrega. Los demás amplían nuestro interior para recibir los más hermosos regalos del Señor porque encontrarnos con otro ser humano en el amor nos capacita para descubrir algo nuevo de Dios. EG 272. 274


para

Cruzar fronteras, construir encuentros

interpretar

Nuestra escuela es un ensayo cotidiano de reconocer(nos), un laboratorio donde día a día ponemos en juego la alteridad, el lugar del otro (y de lo Otro), la empatía. Nos reconocemos a nosotros mismos y nos reconoce(mos) en el otro para tomar conciencia de nuestros límites y saltar esas barreras que nos permiten descubrir al otro y enriquecernos con su presencia. Cruzar fronteras, construir encuentros y re-conocer(nos) es el desafío.

Mayo /Junio/ Julio

No es novedad decir que la realidad social se vuelve cada vez más compleja. De hecho, no podemos hablar sencillamente de realidad, sino que deberíamos hablar de realidades. Suceden cosas en el mundo actual que nos obligan a pensar que no existe una única realidad, sino que existen tantas como personas en él. Francisco nos dice que “la humanidad vive en este momento un giro histórico, que podemos ver en los adelantos que se producen en diversos campos. Son de alabar los avances que contribuyen al bienestar de la gente, como, por ejemplo, en el ámbito de la salud, la educación y la comunicación. Sin embargo, no podemos olvidar que la mayoría de los hombres y mujeres de nuestro tiempo vive precariamente el día a día, con consecuencias funestas”. Entonces, ¿cuál es la realidad? ¿La vida de aquellos beneficiados por los aclamados avances de la humanidad? ¿O la de aquellos, que sobre sus vidas y sus miserias se apoyan el capitalismo y la globalización para lograr dicho progreso? Ambas, y también todas las distintas realidades que hay entre ellas. La pregunta quizás sería ¿qué realidades conocemos nosotros?, o ¿a cuáles le ponemos atención? Como cristianos, y lasallanos, estamos invitados a no poner nuestra mirada en cualquier realidad, ni a hacerlo inocentemente. Como lo hizo Jesús, como lo hizo San Juan Bautista, entendemos que la forma de acercarnos a estas realidades es teniendo un discernimiento desde el lugar del pobre. ¿Significa que debemos tener una mirada más atenta sobre los pobres? Significa mucho más que eso. “Todo punto de vista consiste en ver las cosas desde un determinado punto. Pues bien, ¿cuál es hoy el punto desde donde podemos tener una visión más exacta de la realidad? Para América Latina, dicho punto lo constituye actualmente el "lugar de los pobres". Y por "lugar de los pobres" entendemos la causa de los pobres, su existencia sacrificada, su lucha, sus intereses referidos a la vida, al trabajo, a la dignidad y al placer. Los pobres constituyen las grandes mayorías, y las cuestiones que ellos suscitan afectan a todos los hombres; por eso nadie puede permanecer indiferente ante el grito del oprimido que pide pan y liberación. Asumir el lugar del pobre constituye el primer gesto de solidaridad. Asumir el lugar del pobre supone un esfuerzo por ver la realidad desde su óptica. Y entonces queda perfectamente claro que la realidad debe ser transformada, porque es demasiado injusta para la mayoría de los hombres, a los que empobrece y margina.” Si queremos ser capaces de interpretar nuestro mundo desde una perspectiva cristiana y lasallana, debemos mirar los hechos desde las realidades más empobrecidas; posicionarnos en este lugar, sin hablar de esas realidades como si nos fueran ajenas.

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ajenas. No es un desafío menor, teniendo en cuenta que estamos inmersos en una cultura que promueve el individualismo, y cuya mirada sesgada hace que no nos sintamos identificados con estas realidades, sino que por el contrario, las creamos ajenas, distantes, y hasta peligrosas. “Hay hombres ciegos, que no pueden ver; hay también hombres cegados, que no quieren ver las cosas como son, sino como ellos las juzgan; y hay hombres cegadores, que pretenden que los demás no vean la realidad como es, sino como ellos quieren que sea.” Las palabras de Monseñor Angelelli, pronunciadas hace ya más de 40 años, vuelven a nuestros oídos con el mismo mensaje: es necesario abrir los ojos. Y esa mirada, nuestra mirada, debe ser la de la Fe, como propuso La Salle hace más de 300 años. En la medida en que no seamos capaces de correr el velo que se nos pone día a día desde los discursos sociales y los medios de comunicación; que no tengamos la valentía de mirar a través de nuestros propios ojos, y no por los anteojos de la televisión; en la medida en que no sea el Evangelio el criterio para comprender la realidad, y no los intereses de algunos pocos, que quieren hacer creer son los de todos, no podremos realmente interpretar lo que le pasa a los niños, a los jóvenes y a sus familias, con quienes compartimos la misión día a día. Históricamente Dios nos habla desde la vida de los pueblos, y particularmente desde los empobrecidos. No es, no ha sido, y tampoco será tarea fácil sostener una espiritualidad de ojos abiertos, sin duda. Interpretar la realidad desde los ojos del Dios de la Vida, desde la mirada de Cristo, nos traerá angustias, frustraciones, enojos, enfrentamientos. Pero no debemos olvidar su Palabra, que frente a los contratiempos que puedan presentarse, con claridad, convicción y firmeza nos sigue y seguirá diciendo: “¡Felices, en cambio, los ojos de ustedes, porque ven; felices sus oídos, porque oyen.” (Mt 13, 16) 2013, FRANCISCO, Papa, Evangeli Gaudium, pág 44-45, párrafo 52. (Boff 1986, 9) Texto extraído de la Homilía de la misa radial de Monseñor Angelelli, 9 de marzo de 1975

para

Cruzar fronteras, construir encuentros

decidir

Agosto/Septiembre/Octubre

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El lema de este este año nos invita a salir de nuestras “zonas de confort” y cruzar fronteras. Fronteras que pueden ser de distancia, culturales, ideológicas, sociales, afectivas, etc. Muchas veces ir acercándonos a éstas fronteras es ir en busca de lo desconocido, pero a la vez esperanzador. También los lasallanos nos proponemos para este 2018 construir encuentros. Frente a la cultura del individualismo, queremos caminar hacia encuentros que generen vida, encuentros sinceros, distintos, transformadores. Encontrarme con otros supone una actitud de búsqueda generosa de apertura a los demás.


Ahora bien, comprometernos a caminar en esta clave de cruzar fronteras y construir encuentros siempre supone DECISIONES. Decisiones que tienen que ver con buscar el bien y distinguirlo del mal en este mundo, decisiones de distinguir entre lo menos bueno y lo bueno, entre lo más bueno y lo óptimo, a partir de indicios que nos vienen dados por la misma realidad y que no pueden ser simplemente elegidos arbitrariamente por el capricho o el gusto de cada momento... todo esto parece que es algo esencial, constitutivo, del ser humano como ser orientado a actuar con libertad y responsabilidad en relación con nosotros mismos, con los demás y con Dios. Vivir actuando humana y responsablemente es vivir decidiendo de una u otra forma. Lo hacemos todos los días. Decidir con libertad es el motor de nuestra recorrido vital. El documento preparatorio de la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos propuesto por el Papa Francisco para este año cuyo tema será “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional” nos da alguna pista con respecto al discernimiento y las “decisiones”: “Tomar decisiones y orientar las propias acciones en situaciones de incertidumbre y frente a impulsos internos contradictorios es el ámbito del ejercicio del discernimiento. Se trata de un término clásico de la tradición de la Iglesia, que se aplica a una pluralidad de situaciones. En efecto, existe un discernimiento de los signos de los tiempos, que apunta a reconocer la presencia y la accion del Espiritu en la historia”. “El Espíritu habla y actúa a través de los acontecimientos de la vida de cada uno, pero los eventos en sí mismos son mudos o ambiguos, ya que se pueden dar diferentes interpretaciones. Iluminar el significado en lo concerniente a una decisión requiere un camino de discernimiento. Los tres verbos con los que esto se describe en la Evangelii Gaudium, 51 – reconocer, interpretar y elegir – pueden ayudarnos a delinear un itinerario adecuado tanto para los individuos como para los grupos y las comunidades, sabiendo que en la práctica los límites entre las diferentes fases no son nunca tan claros.” “Una vez reconocido e interpretado el mundo de los deseos y de las pasiones, el acto de decidir se convierte en ejercicio de auténtica libertad humana y de responsabilidad personal, siempre claramente situadas y por lo tanto limitadas. Promover elecciones verdaderamente libres y responsables, despojandose de toda connivencia con legados de otros tiempos, sigue siendo el objetivo de toda pastoral…” “La decisión debe ser sometida a la prueba de los hechos en vista de su confirmación. La elección no puede quedar aprisionada en una interioridad que corre el riesgo de mantenerse virtual o poco realista – se trata de un peligro acentuado en la cultura contemporánea –, sino que está llamada a traducirse en acción, a tomar cuerpo, a iniciar un camino, aceptando el riesgo de confrontarse con la realidad que había puesto en movimiento deseos y emociones. Otros movimientos interiores nacerán en esta fase: reconocerlos e interpretarlos permitirá confirmar la bondad de la decisión tomada o aconsejará revisarla. Por esto es importante “salir”, incluso del miedo de equivocarse que, como hemos visto, puede llegar a ser paralizante.” En el año 2005 un periodista y escritor polaco llamado Ryszard Kapuscinski, en un artículo publicado en el diario La Nación titulado “El encuentro con el otro”, planteaba lo siguiente:

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“Desde siempre, el encuentro con el Otro ha sido una experiencia universal y fundamental para nuestra especie. Según dicen los arqueólogos, los primeros grupos humanos eran pequeñas familias o tribus de treinta a cincuenta individuos. De haber sido más numerosas, su nomadismo habría perdido rapidez y eficiencia. De haber sido más reducidas, la autodefensa eficaz y la lucha por la supervivencia les habrían resultado más difíciles. He aquí, pues, a nuestra pequeña familia o tribu vagando en busca de alimento. De pronto, se topa con otra familia o tribu y descubre que hay otras personas en el mundo. ¡Qué paso significativo en la historia mundial! ¡Qué descubrimiento trascendental! Hasta entonces, los miembros de estos grupos primordiales, que deambulaban en compañía de treinta o cincuenta parientes, habían podido vivir en el convencimiento de que conocían a toda la población mundial. Resultó que no era así: ¡también habitaban el mundo otros seres similares a ellos, otras personas! Pero ¿cómo actuar frente a semejante revelación? ¿Qué hacer? ¿Qué decisión tomar? ¿Debían arremeter contra esas otras personas? ¿Mostrarse indiferentes y seguir su camino? ¿O, más bien, tratar de llegar a conocerlas y comprenderlas?...”

para

Cruzar fronteras, construir encuentros

transformar

Al toparse con el Otro, la gente tuvo, pues, tres alternativas: hacer la guerra, construir un muro a su alrededor o entablar un diálogo. Es nuestra DECISIÓN discernir con total libertad para ir en busca de un mundo mas justo e igualitario para todos.

Noviembre /Diciembre

Ya hemos recorrido juntos gran parte del camino que el Señor trazó este año para nosotros, dónde experimentamos la presencia de Dios cercano a nuestra realidad familiar, comunitaria, educativa. Su gracia fue animando nuestro andar por momentos inciertos, de desilusiones, soledad, pero en ellos fuimos fortalecidos, San Pablo dirá: “Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad”. En este sublema queremos proponerles que cada uno sienta y perciba en su realidad, que es Dios el que toma la iniciativa de venir a nuestro encuentro, de provocarlo, de producirlo, no para quedarse a un lado, sino al contrario, para acercarse a nuestra realidad y transformarla, y a la vez al ser transformados por Él nos invita a ir al encuentro de nuestros hermanos para darles a conocer su amor y compartir juntos el camino de fe. El encuentro entre Dios y el hombre, en la persona de Jesucristo, se realiza en lo cotidiano, en las vivencias compartidas con los demás, interpretando los acontecimientos que se nos presentan. En la Biblia encontramos muchos pasajes bíblicos donde Jesús provocó encuentros, durante su vida pública y después de la Resurrección. Sin duda su cercanía creaba comunión, pertenencia, encuentro, mediados por miradas profundas, diálogos sinceros creando así la cultura del encuentro. Jesús anuncia un acontecimiento que pide ser escuchado y atendido pues lo puede transformar todo. Él lo está ya experimentando e invita a todos a compartir su experiencia: Dios está tratando de introducirse en la historia humana.

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En torno a Jesús hay muchas personas que de corazón buscan a Dios; pero la realidad es sobre todo, que es Dios quien se preocupa por nosotros, reconoce nuestra historia


de vida, nuestros rostros, cada uno somos una historia de amor particular. En cada uno de los encuentros que tuvo Jesús con la realidad de cada persona: escuchaba, miraba, atendía con amor y paciencia, llamaba a seguirlo, sanaba, curaba, les devolvía la dignidad acercándose, generando así en cada uno de ellos una vida nueva, renovada y transformada. Podemos pensar en el texto donde Jesús se encuentra con María Magdalena, Jesús la llama por su nombre: "¡María!". Los Evangelios nos muestran la felicidad de María: la Resurrección de Jesús no es una alegría suministrada con cuentagotas, sino una cascada que arrolla toda la vida. El Papa Francisco al comentar este evangelio decía: “la existencia cristiana no está entretejida con felicidad suave, sino con ondas que arrollan todo. Nuestra vida, tantas veces cargada de esas mismas experiencias de soledad, de vacío y de dolor, se ve transformada por la presencia de Dios, que mucho antes de que nosotros lo busquemos, sale a nuestro encuentro, nos llama por nuestro nombre. María Magdalena al sentirse interpelada personalmente, experimenta dentro de sí una felicidad tan profunda que cambiará su existencia y que está destinada también a transformar la existencia de todo hombre y mujer. El encuentro con Jesús transforma, no deja indiferente a nadie. Cuando alguien conoce de verdad a Jesús y se abre a su mensaje, su vida cambia, y para siempre.” Esa la invitación, que a partir de nuestra experiencia de encuentro con Jesús y ser transformados por Él, vivir y comunicar su mensaje, sintiéndonos invitados a transformar otras realidades por medio de la fe.

la ilustración

J.A. Pagola, La alternativa de Jesús, (inédito) Loyola 2005.

1. La ilustración se compone de varios elementos dispuestos sobre azul, uno de los colores institucionales. Como en otros años se representa los planos de lo terreno y lo celestial, el “arriba” y “abajo”, esta vez, con la esfera del sol y de la Tierra. En el centro, jugando como la línea (frontera) que los separa, tres hojas del tipo de las “de higuera”, en tres tonos diferentes. La tipografía elegida es muy sencilla, fina, que invita a pensar en líneas, pasos, espacios por los que atravesar. 2. Mientras pensaba en cómo poder expresar el lema, intentando que fuera mas allá de la idea de la línea traspasada, recordé el texto de Zaqueo (Lucas 19, 1-10). Algunos elementos que encontré en él para trabajar la ilustración: Zaqueo cruza varias “fronteras” para llegar a Jesús: en principio y claramente, la frontera que le representa su propio físico, es bajo y entonces, sube a un árbol (higuera/sicómoro, según las versiones); la otra frontera que traspasa tiene que ver con su rol social, Zaqueo es

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recaudador de impuesto, una labor que lo convertía en pecador, sin embargo, vence el posible rechazo y se encarama en busca de la mirada y la amistad de Jesús; una tercera frontera es la de lo religioso, Zaqueo que podía ser creyente encuentra una propuesta diferente, vital que le permite convertirse, encuentra en Jesús la renovación de su fe. Seguramente hay otras “fronteras” traspuestas en el texto para cada quien, estas tres son las que están representadas con las tres hojas de higuera. Los tres tonos de las mismas sugieren que todo momento es oportuno para romper fronteras y salir al encuentro de Dios, de lxs otrxs o de nosotrxs mismxs. 3. La cuestión del plano de “arriba y abajo” también aparece en el texto elegido. Algunas ideas que me parecieron interesantes: en ese texto se altera la imagen común de la humanidad dirigiéndose a la divinidad “desde abajo hacia arriba”, aquí es Jesús quien mira a lo alto para encontrar al hombre, lo humano; por otro lado, se encuentran porque ambos lo desean… la feliz coincidencia de salir al encuentro de quien ya salió a nuestro encuentro. Ese es un concepto que me interesa recordar cuando nos vemos agobiados por las obligaciones de normas, contenidos teóricos u obligaciones con que se ha llenado la sencilla invitación de Jesús de construir el Reino. El plano superior está representado por el sol brillante, signo de renovación y renacimiento en la cosmovisión de los pueblos pre-colombinos. (1) En el plano inferior, la Tierra, como geografía concreta donde juega el creyente su ser cristiano (otrx Cristo).

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(1) En un texto leído hace muchísimos años atribuído al Inca Atahualpa: “Nosotros no hemos asesinado a nuestro Dios como ustedes. Lo amamos. Él es el sol y con él amanecemos y renacemos cada mañana.”

Lasallanos sin fronteras Letra y música: Jorge Méndez

Reconocer Un discernimiento de los signos de los tiempos. Su palabra en nuestra historia, su señal para seguir. Dios de nuestra plenitud de vida, nuestra estrella, nuestra guía, nuestra forma de vivir. Interpretar Vínculos que brotan de este hallazgo de profundidad y el paso con que Dios nos acompaña al caminar. Voz que resplandece desde adentro. Este canto es otro intento de su luminosidad. Y en realidad, yo nunca he visto una. Sólo he escuchado que existen en la mente. Cruzar fronteras, construir encuentros.(1)

Decidir Un deslumbramiento del amor se vuelve encuentro con lo que se vislumbraba por aquí y por allá. Misteriosamente ese proceso nos convierte en más de aquello que soñamos abrazar. Transformar Haz de luminosidad fraterna quebrando la lógica de la desigualdad. Inclusión que engendra nuevos horizontes.(2) Nuestra estrella lasallana brilla más.

(1) Sobre un texto de Thor Heyderdahl (2) Sobre una frase de Patricio Bolton.


nivelsecundario los sublemas

para

Cruzar fronteras, construir encuentros

reconocer

Actividad de trabajo 1

Febrero / Marzo / Abril

Para encontrarnos, debemos reconocernos

Luego, se invita a los participantes a ubicarse en una ronda, de manera que todos puedan verse las caras. El mediador o referente del grupo, comenzará lanzando la pelota a alguno de los participantes, quien tomará una cartulina y expresará en voz alta:

Como punto de partida para esta actividad, creemos que es necesario recuperar aquellos elementos que nos habilitan y permiten el encuentro.

SOY... TENGO… AÑOS Y… (aquí comenzará leyendo la cartulina, para luego completar la frase).

Comenzaremos entonces, con una primera dinámica.

Una vez terminado su turno, lanzará la pelota a otro participante, continuando así con la ronda.

Materiales necesarios:

1 pelota de tenis o pelota pequeña. Rectángulos de cartulina con las siguientes frases (u otras que consideren convenientes, teniendo al menos una por participante): UN SUEÑO ... ALGO QUE ME ASUSTA ... LO QUE MÁS ME GUSTA ... LO QUE ME DIVIERTE ... NO ME BANCO … PARA MI ES INJUSTO QUE … PARA MI EL AMOR … QUISIERA PODER … ME ENTRISTECE … DISFRUTO MUCHO DE … PARA MI LA AMISTAD ...

Una vez hecho esto les proponemos mirar las viñetas del dibujante Liniers y, luego, en binas, compartir algunas palabras que surjan a partir de su observación. Les sugerimos algunas preguntas que pueden guiar la reflexión:

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¿Cuáles son los desafíos que aparecen ante nuevos “encuentros”? ¿Qué debo dejar de lado para poder “reconocer” a los demás? ¿Qué aspectos de mí me gustaría que los demás pudieran encontrar, reconocer? Celebración Para celebrar este primer trayecto de trabajo, donde los hemos invitado a reconocerse como miembros de una Comunidad, les proponemos comenzar escuchando la canción “Fruto nuevo de tu cielo” de Metanoia. Una vez compartida la canción, entraremos en clima para escuchar la palabra de Dios, relatada en el Evangelio de Mateo (Mt 7, 15-18). Tengan cuidado de los falsos profetas, que se presentan cubiertos con pieles de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los reconocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? Así, todo árbol bueno produce frutos buenos y todo árbol malo produce frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo, producir frutos buenos.

Porque queremos reconocernos como Comunidad, en base a los frutos que cada uno de nosotros puede aportar al conjunto, los invitamos a formar una ronda en torno a la figura de un árbol. Allí, cada uno recibirá un fruto con el nombre de alguno de sus compañeros. Los frutos irán circulando por la ronda, y allí cada uno deberá colocar alguna virtud/atributo de aquella persona cuyo nombre aparece en el fruto. Con el signo ya realizado, los invitamos a cerrar la oración realizando una profesión de fe. Aquellos que lo deseen, podrán expresar en voz alta:

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“Me comprometo Padre Bueno, y con todos ustedes, a ofrecer… para que nuestra comunidad pueda dar muchos frutos buenos”.

Fruto nuevo de tu cielo Metanoia

Sopla Señor te lo pido, quédate esta noche en mi alma Pues solo tu amor y abrigo, me dará consuelo y calma. Sopla Señor sopla fuerte, envolveme con tu brisa Y en tu Espíritu renovame, hazme libre en tu sonrisa. A pesar de mis caídas, hazme fiel a tus promesas. Sopla Señor en mi vida, y arrancame esta tristeza. Sopla, sopla Señor tu grandeza, sopla Hazme fiel en mi pobreza, sopla. Sopla Señor en mi oído, sopla fuerte arranca el miedo Pues sin Ti me hallo perdida, sin tu luz me encuentro ciega. Sopla Señor y hazte viento, y bautízame en tu nombre Llámame a servir Maestro, hazme fiel entre los hombres. Toma mi vida en tus manos, mis sueños mi amor, mi todo Mi cansancio, mis pecado y moldéame a tu modo. Sopla, y bautízame en tu brisa, sopla renovame en tu sonrisa, sopla. Sopla Señor tu caricia, y sobre mis sentimientos Que sea el Ángel de Tú Misa, quien obre en todo momento. Sopla Señor y hazte canto, pon tu palabra en mis manos En ellas tu providencia y bendice a mis hermanos. Quiero ser de tu árbol rama, fruto nuevo de tu cielo Que madura en tu palabra, como un ave en pleno vuelo. Sopla, sopla, sopla Señor, sopla Sopla, sopla, sopla Señor, sopla Sopla, sopla, sopla Señor, sopla Sopla, sopla, sopla Señor, sopla


interpretar

Proponemos mirar las siguientes imágenes y que cada uno vaya anotando que es lo que ve:

para

Cruzar fronteras, construir encuentros

Actividad de trabajo 1

Mayo /Junio/ Julio

Para reflexionar: ¿Qué vio cada uno? ¿Por qué vemos cosas distintas? ¿Por qué en algunos casos nos cuesta tanto poder ver la otra interpretación de la imagen? ¿Qué es lo que hace que cada uno de nosotros vea diferentes cosas? La interpretación nos posiciona en un lugar. Un lugar que está determinado por el espacio y por el tiempo. El espacio relacionado con el contexto social en el cual estamos ubicados. Cuál es la cultura, las costumbres, las creencias que nos rodean y en las cuales fuimos formados. El tiempo está más relacionado a la situación histórica en la cual nacemos. Hace más referencia a la evolución y al cambio.

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Además de este lugar desde donde nos paramos y que comienza a determinar nuestra subjetividad, encontramos que dentro de lugares de espacio y tiempo similares hay puntos de vistas muy distintos. Y esto está determinado por la historia personal. Por la parte que nos llega de la historia, por cómo nos llega, por quienes la cuentan, por las decisiones que vayamos tomando. Y es aquí donde los caminos se bifurcan. Podemos hablar de interpretación en distintos ámbitos de la vida. Podemos hablar desde la psicología y la interpretación que se hace de una situación. Podemos situarnos desde el arte, como de una misma obra podemos interpretar distintos mensajes. Podemos también contrastar la mirada interpretativa contra la mirada representativa de las ciencias naturales, quienes desde la realidad arman un marco conceptual. La interpretación realizaría un camino contrario a este donde el armado de la realidad queda en un segundo paso. Para trabajar todo esto les proponemos que –por grupo– puedan pensar una afirmación de la realidad social o cultural actual. Una vez pensada, los invitamos a que puedan hacer un “rol playing” de esta situación, en donde se puedan ver otras interpretaciones de lo que podemos escuchar cotidianamente. No nos olvidemos que lo central de esta presentación radica no en mostrar otro punto de vista, sino en animarnos a pensar algo nuevo y distinto a lo que podemos ver a simple vista. Lo importante no es mostrar dos puntos de vista opuestos, sino mostrar alguna otra interpretación además de la ya dada. No debemos perder el foco que para suscitar nuevas interpretaciones debemos generar conocimiento objetivo que habilite el pensamiento. Ejemplo: Terapia familiar donde uno de los miembros de la familia cuenta al terapeuta un sueño que tuvo y que interpreta él de ese sueño. A continuación, algún otro miembro de la familia da su interpretación y se genera una discordia. Para lo que el terapeuta anima a ambos a generar empatía y poder mirar las cosas de otra manera para que, finalmente uno de los miembros de la familia proponga otra interpretación. Actividad de trabajo 2

Proponemos que cada alumno pueda realizar un dibujo que forme parte de algún momento de una historia que también debe inventar. Una vez finalizado ese paso, deberán entregar todos los dibujos –sin sus nombres– para que luego de a uno y sin ver, los que lo desean pasen a retirar un dibujo y contar qué interpretan del dibujo que les tocó, imaginar y narrar la historia donde se ubica ese momento. Finalmente, el autor del dibujo contará si es así o no. En caso que no lo sea relatará qué historia había pensado. Para pensar y reflexionar: En general, ¿Podían fácilmente interpretar a qué momento hacía referencia el dibujo? ¿Por qué motivos podemos conocer o desconocer a qué momento se refiere?

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¿Qué nos hace falta para poder completar la historia correctamente?


A continuación, leemos entre todos, un fragmento sobre los momentos más difíciles de los primeros pasos que tuvo que dar San Juan Bautista De La Salle en la creación de la obra educativa. Los invitamos a una puesta en común y un discernimiento sobre las situaciones que tuvo que enfrentar, qué personas aparecen en esos momentos, y qué puntos de vistas se hacen presente desde los involucrados directa e indirectamente en cada uno de los conflictos. Celebración Primer momento: Nos ponemos en clima de reflexión.

Nos ubicamos en ronda, pero mirando hacia afuera. Empezamos a traer y recordar todo lo trabajado hasta el momento. Luego compartimos y escuchamos la canción “Fronteras” de Silvio Rodríguez (el texto lo encontrarán en la página siguiente).

Fronteras

Segundo momento: los invitamos a que en una hoja que tengan delante de ellos y que forme una ronda más grande de la que ellos forman, escriban aquellas cosas que los detienen y no los posibilita a abrirse a escuchar cosas nuevas, a no encontrarnos con el otro, con el desconocido, a enfrentar los miedos que nos detienen en el lugar que estoy.

Tercer momento: leemos Mt 4, 1 – 11 Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. Después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, sintió hambre. Y el tentador, acercándose, le dijo: «Si tú eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes». Jesús le respondió: «Está escrito: "El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios"». Luego el demonio llevó a Jesús a la Ciudad santa y lo puso en la parte más alta del Templo, diciéndole: «Si tú eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: "Dios dará órdenes a sus ángeles, y ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra"». Jesús le respondió: «También está escrito: "No tentarás al Señor, tu Dios"». El demonio lo llevó luego a una montaña muy alta; desde allí le hizo ver todos los reinos del mundo con todo su esplendor, y le dijo: «Te daré todo esto, si te postras para adorarme». Jesús le respondió: «Retírate, Satanás, porque está escrito: "Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto"». Entonces el demonio lo dejó, y unos ángeles se acercaron para servirlo.

Jesús tuvo la posibilidad de abandonar todos sus ideales para llevar una vida más tranquila o realizar su tarea en un plano más oculto y alejado de la sociedad. Las tentaciones son signos de una conciencia de supervivencia que quería resguardar la vida de Jesús. A pesar de esto, Jesús atraviesa estas tentaciones, las hace a un lado para poder enfrentarse a todo lo que tenía por delante. Este camino podía ser un camino con altibajos, momentos buenos y de felicidad, como momentos de tristeza y enojo, pero iba a ser su camino, el camino que él había decidido tomar y eso era lo que más importaba. Pero este camino no se dirigió hacia las regiones o los pueblos más importantes de Judea o Jerusalén. Jesús se fue a Galilea a predicar su mensaje con los más pobres, con los más necesitados,

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Fronteras Silvio Rodríguez No cuento más que fronteras hacia cualquier dirección. Mi estrella fue de tercera, no mi sol. Mi cuerpo choca con leyes para cambiar de lugar. Mi sueño, rey entre reyes, echa a andar. Cuento larga lista de todavías, Marginado de un mundo que hago y no vivo. Cada confín es un agravio a mi sudor, mi verso, mi sangre. Fronteras de tierra, fronteras de mares, fronteras de arena, fronteras de aire. Fronteras de sexo, fronteras raciales, fronteras de sueños y de realidades. Fronteras notorias, fronteras quemantes, fronteras famosas, fronteras de hambre. Fronteras de oprobio, fronteras legales, fronteras de odio, fronteras infames. Mi país es pobre, mi piel mejunje, mi gobierno proscrito, mis huestes utópicas. Soy candidato al inventario de la omisión, por no ser globable.

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Fronteras que rigen Los sumos lugares, fronteras tangibles y siempre intocables. Lo mismo perpetuas que provisionales, me envuelven fronteras por todas mis partes.

con los que nadie hubiese elegido dar el mensaje, es por eso que el paso que da Jesús a la hora de enfrentar sus tentaciones es tan importante, porque ese paso que nos ayuda a cruzar fronteras, a cruzar nuestros propios umbrales lo dirige hacia donde el interpreto que más necesidades existían, con los pobres y los excluidos. Cuarto momento: como signo final invitamos a los chicos a cambiar todos de lugar y poder escribir, debajo de cada una de las limitaciones escritas previamente, una propuesta para poder superar y caminar sobre eso que nos limita. Una vez terminado este momento invitamos a los chicos a repasar qué escribieron otros sobre mis límites y finalmente nos despedimos caminando y superando estos límites, pasando por arriba de ellos como signo de caminar hacia nuevos encuentros, encuentros que como Jesús deseamos que se dirijan hacia los más necesitados.


para

Cruzar fronteras, construir encuentros

decidir

Actividad de trabajo 1

1) Reconociendo las tensiones. En un primer momento de trabajo para este tiempo, los invitamos a sumergirnos en la idea de las tensiones que nos atraviesan permanentemente. En diversos momentos de nuestras vidas pueden ser más sencillos de notar que en otros pero, casi cotidianamente, nos encontramos ante situaciones que nos tensionan y demandan de nosotros una opción, un posicionamiento concreto y determinado. De esta forma, podemos decir que las tensiones son aquellas situaciones ante las cuales sentimos que dos posturas nos “tironean” en direcciones opuestas pero con igual fuerza. Para empezar a reconocerlas, los invitamos a escuchar la canción “Que no me pierda” de Diego Torres.

Agosto/Septiembre/Octubre

Que no me pierda - Diego Torres Que no me pierda en la noche Que no me duerma en el vino Que no me pierda del camino En el abrazo de la gente que tiene el corazón frío Que no me pierda en la bruma Que no me duerma en el ruido Que no me encuentre confundido En el canto del que adula y que sólo juega conmigo Que no me pierda en el aplauso indiferente De esa gente que aparenta conmigo Que no me pierda en un mundo que no entiende Que ha vendido ya su alma y sentido Que no me pierda en la tarde Que no me duerma vencido Que no me pierda en el aire cansado de respirar Que no me pierda en la sombra Que no me duerma en el brillo Que no me pierda en el cariño Del que jura y que calcula y que nunca ha sido mi amigo Que no me pierda en la duda Que no duerma rendido Que no me pierda convencido En el llanto del que miente y que ya Empeñó su destino

Que no me pierda en la noche Que no me duerma en el vino, ay no , Que no me aparte de mi destino No me dejes sin tu cariño No me dejes sólo y perdido Sin ti no encuentro el camino Sin ti me quedo solito Que no me pierda en la sombra Que no me duerma en el brillo, ay no , Que no me quede sin tu cariño Que no me pierda en la sombra Que no me duerma en el brillo, ay no Que no me pierda en el género inconsciente Que ha dejado ya su alma al olvido no no Que no me pierda en la risa complaciente Del que espera algo a cambio conmigo Que no me pierda en la noche Que no me pierda en el vino La vida vale la pena Si aprendo hacer el camino

Que no me pierda en el género inconsciente Que ha dejado ya su alma al olvido no no Que no me pierda en la risa complaciente Del que espera algo a cambio conmigo Que no me pierda en la noche Que no me pierda en el vino La vida vale la pena Si aprendo hacer el camino

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2) Los invitamos entonces a conversar y marcar juntos cuáles son las tensiones que plantea la canción, entre aquellas que el autor desea no perderse. Mis propias tensiones 3) Como decíamos al comienzo, cotidianamente estamos atravesados por tensiones. Situaciones conflictivas que nos “tironean” entre la costumbre y lo desconocido, entre la norma y la vida, el ser y el tener, etc. Frente a esto, los invitamos a reconocer cuáles son las tensiones propias en su vida y a escribir una estrofa más que continúe con la letra de la canción. 4) Por último, los invitamos a poner en común lo trabajado y pensar cuáles son los criterios que nos ayudan a superar esas tensiones. De qué forma es posible pensar soluciones y respuestas alternativas que nos permitan poner vida allí donde el conflicto parece infranqueable. Estos criterios podrán servir como anteojos, lentes con los cuales analizar la realidad para poder superar estas diferencias. Actividad de trabajo 2 1) Para comenzar el trabajo de este sublema los invitamos a mirar el corto titulado “El otro par”, basado en una historia de Mahatma Ghandi. 2) Una vez visto, los invitamos a formar parejas de trabajo en las cuales poder conversar en torno a las siguientes preguntas, a fin de poder profundizar en la historia relatada en el video:

El otro par

¿Qué “fronteras” o “límites” separaban a los dos chicos? ¿Cuáles son las distintas miradas sobre el otro que pueden darse en el transcurso del video? ¿Cuándo, y a partir de qué gestos, se produce algún tipo de “cambio de mirada”? ¿Cuáles son las decisiones que toman cada uno de los personajes de esta historia? 3) En esas mismas binas de trabajo, los invitamos a pensar en sus escuelas, en cada una de las obras en las que les toca estar, compartir sus días, aprender y formar comunidades. Indudablemente, en estos espacios deben darse situaciones similares a la presentada en el video de forma cotidiana: el encuentro entre realidades diferentes, el dolor y la tristeza, la desilusión, el esfuerzo por ayudar al otro, la solidaridad que brota del encuentro. Los invitamos, entonces, a rememorar alguna situación concreta que hayan vivido este año, donde el encuentro con otros los haya desafiado a tomar una decisión en pos de favorecerlo.

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4) Una vez elegida esa situación, les proponemos presentarla al resto de su grupo de trabajo a modo de narración, poema, viñeta de caricatura, pintura, canción o cualquier otra expresión que les permita mostrar de qué modo las miradas y las decisiones que vamos tomando en nuestra escuela tienen que ver con el modo en que otros interpelan la vida de quienes formamos la comunidad.


Todo en esta vida es un decidir Todo en esta vida es un decidir, Si me voy contigo o me quedo aquí. Romperé los muros de mi propia casa, Iré mar adentro y pescaré por ti. Hoy mi pueblo esta clamando, Pide vida, pide amor, Gritan mis hermanos Y llega hasta el cielo su voz.

Celebración Ambientación: Dispuestos en una ronda en el piso, cada uno de los participantes tendrá delante de si un trozo de cuerda de unos 30 cm de longitud. Se comienza la celebración poniéndose en presencia de Dios, y se propone escuchar la canción “Todo en esta vida”. Lectura: los invitamos a proclamar juntos Mc 3, 1-6

Todo en esta vida es un decidir, Si me voy contigo o me quedo aquí. Romperé los muros de mi propia casa, Iré mar adentro y pescaré por ti. La misión que tú me has dado Quiero hacerla realidad, Luchar por la vida, Luchar por un mundo de paz. Todo en esta vida es un decidir, Si me voy contigo o me quedo aquí. Romperé los muros de mi propia casa, Iré mar adentro y pescaré por ti.

Jesús sana a un hombre en Sábado Jesús entró nuevamente en una sinagoga, y había allí un hombre que tenía una mano paralizada. Los fariseos observaban atentamente a Jesús para ver si lo curaba en sábado, con el fin de acusarlo. Jesús dijo al hombre de la mano paralizada: «Ven y colócate aquí delante». Y les dijo: « ¿Está permitido en sábado hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?». Pero ellos callaron. Entonces, dirigiendo sobre ellos una mirada llena de indignación y apenado por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: «Extiende tu mano». El la extendió y su mano quedó curada. Los fariseos salieron y se confabularon con los herodianos para buscar la forma de acabar con él.

Signo: Invitamos a cada uno de los participantes de la ronda a tomar la soga que tiene delante y comenzar a anudar los extremos con los compañeros de al lado. Antes de anudar cada extremo invitamos a los presentes a hacer una profesión de fe a manera de compromiso, acerca de los modos en que cada uno cree puede optar, decidir para superar las tensiones, animar el encuentro con otros, formar comunidades que trasciendan fronteras y propicien los vínculos fraternos. Para esta profesión de fe, proponemos como modelo la frase: “Padre bueno, hoy me comprometo a intentar…”

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transformar

Cruzar fronteras, construir encuentros

para

Noviembre /Diciembre

Actividad Comenzamos observando la imagen de la señal de transito de “Bifurcación en Y”. Preguntamos si alguien conoce su significado y en qué momentos se utiliza. Para profundizar, completamos y explicamos su significado, teniendo en cuenta el color y todo lo que esta señal nos quiere comunicar.(1) Una vez trabajado esto pensamos que a veces nuestras vidas se encuentran con lo que esta señal nos propone. A veces en nuestra vida aparecen experiencias que nos obligan a cambiar de rumbo. Para eso los invitamos a que se pongan en pequeños grupos (no más de 4 personas) y que cada uno pueda contar en esos pequeños grupos alguna experiencia donde se hayan encontrado en esa situación en la que su vida cambió rotundamente de camino. Ya pudimos reconocer cómo una experiencia nos cambió. Ahora es momento de ver cómo se transforma la vida de otros, que en el encuentro con alguien muy especial su vida cambia rotundamente. Para esto les presentamos a los chicos las imágenes de algunas personas que han generado no solo cambios en algunos sino que, también, lo han hecho en la historia de la humanidad. Invitamos a que elijan los que quieran e investiguen sobre la historia de estos personajes y como su vida era experiencia viva de transformación para otros.

Madre Teresa de Calcuta Martin Luther King Mahatma Gandhi Margarita Barrientos Malala Yousafzai San Juan Bautista De La Salle Les dejamos algunas preguntas que pueden guiar la investigación, sabiendo que pueden sumar otras: ¿Cuál es o fue su accionar principal? ¿Hacia quien va directamente dirigido? ¿En qué contexto realizaron toda su tarea? ¿Qué fronteras, que los separaban de otras personas, se animaron a cruzar? ¿Cómo lograron transformar la realidad?

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¿Cuáles eran los ideales principales de esa persona?


Celebración Ambientación Para la celebración los invitamos a ubicarnos en ronda. En el centro vamos a encontrar imágenes de los personajes que estuvimos trabajando mientras realizaban la tarea a la que se abocaron toda su vida. También encontraremos algunas palabras que caracterizan a cada uno. También en el centro encontraremos la Palabra de Dios, abierta. Finalmente podemos adornar el lugar con velas y/o música para crear un ambiente relajado de celebración. Primer momento Retomamos todo lo trabajado hasta el momento, repasando cada una de las actividades por las que fuimos transitando en este camino del año y que nos llevaron a donde hoy estamos parados. Hoy estamos parados en un punto del camino por el recorrido que fuimos haciendo. Segundo momento Los vamos a invitar a escuchar una canción de Jorge Drexler (la encuentran en la página siguiente), que nos llama a tener conciencia de cada uno de nuestros actos ya que estos son el primer paso de un cambio mayor. Decíamos anteriormente que “hoy estamos parados en un punto del camino”, es ahora tarea nuestra decidir qué acciones concretas tomar para generar cambios, para poder tomar otro rumbo y transformar la vida. Tercer momento La palabra de Dios nos iluminará el camino para mostrarnos que el encuentro con Jesús también transformaba a las personas y el camino ya no era el mismo para quienes se cruzaban con él. Para eso les dejamos algunas opciones de lecturas que podrán elegir acorde al proceso que fue transitando el curso: Lc 24, 13 – 25 (Discípulos de Emaús) Lc 18, 35 – 43 (Jesús sana a un ciego)

Jn 8, 1 – 11 (Mujer adúltera) Hch 9, 1 – 19 (Conversión de Pablo)

Cualquiera de las lecturas, entre otras enseñanzas, nos deja claro que el encuentro con Jesús cambia la vida, cambia de dirección la vida, ya no va a ser la misma. El encuentro con las costumbres y las maneras de vivir que tenía Jesús cambian a las personas. Estamos seguros que tenemos que tomar decisiones claras y concretas para transformar la vida, pero con la mirada que nos ofrece Jesús sabemos que esas acciones o decisiones tienen que estar dirigidas al más necesitado, concretamente, al pobre. Porque debemos cruzar fronteras para construir encuentros transformadores es que tenemos que

1. Bifurcación en Y: Es una señal de prevención, por eso la vemos de color amarillo. Tiene la función de prevenir al peatón o conductor de situaciones peligrosas o no. En este caso la observamos en los momentos donde calles o rutas sufren un cambio de dirección o la apertura hacia una nueva ruta o camino.

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comprometernos a un cambio verdadero. Por eso los invitamos a pensar entre todos alguna acción concreta que puedan realizar en las últimas semanas del año escolar donde la experiencia transformadora que ustedes realicen sea el primer paso para una gran transformación que se va a ir contagiando de persona en persona y así nos ayudara a cruzar infinitas fronteras.

Todo se Transforma - Jorge Drexler Tu beso se hizo calor, luego el calor, movimiento, luego gota de sudor que se hizo vapor, luego viento que en un rincón de La Rioja movió el aspa de un molino mientras se pisaba el vino que bebió tu boca roja.

El vino que pagué yo, con aquel euro italiano que había estado en un vagón antes de estar en mi mano, y antes de eso en Torino, y antes de Torino, en Prato, donde hicieron mi zapato sobre el que caería el vino.

Tu boca roja en la mía, la copa que gira en mi mano, y mientras el vino caía supe que de algún lejano rincón de otra galaxia, el amor que me darías, transformado, volvería un día a darte las gracias.

Zapato que en unas horas buscaré bajo tu cama con las luces de la aurora, junto a tus sandalias planas que compraste aquella vez en Salvador de Bahía, donde a otro diste el amor que hoy yo te devolvería.

Cada uno da lo que recibe y luego recibe lo que da, nada es más simple, no hay otra norma: nada se pierde, todo se transforma.

Cada uno da lo que recibe y luego recibe lo que da, nada es más simple, no hay otra norma: nada se pierde, todo se transforma.


mis ideas


Equipo coordinador Santiago Caballero, Fernando Fontanellaz, Lucas Leal, Martina Nadal.

Colaboradores Nivel Inicial y 1er Ciclo Nivel Primario: Mónica Analía Vélez - Melina del Mar Feito - Florencia Guatti - Victoria Nieto - Candelaria Martinez - Gabriela Lazarte - Hno. Fabián Maragliano 2do Ciclo Nivel Primario: Maria Lucila Salar - Maria Eva Angeli - Carolina Vicentini - Maria Alejandra Espel Nivel Secundario: Matías Frontuto y Cristian Moschen Lectura Orante: Gisela Romero Oración de la Mañana: Adrián Di Gregorio

Cruzar fronteras, construir encuentros Nivel Secundario © Grupo Editorial Parmenia © Stella Viamonte 1984 – C1056ABD Ciudad de Buenos Aires – Argentina Tel: (011) 4374-0346 y rotativas Fax: (011) 4374-8719 E-mail: editorial@parmenia.com.ar www.parmenia.com.ar Publicación de uso interno Directora General: María Gabriela Spalla Fuentes Subdirectora de Ediciones: María Gabriela Flores Diseño y maqueta: Marisa Paulón Queda expresamente prohibida, sin la autorización escrita de los titulares del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción parcial o total de la obra por cualquier medio o procedimiento, comprendiendo la reprografía y el tratamiento informático.


Cruzar Fronteras, construir encuentros: Subsidio Nivel Secundario  
Cruzar Fronteras, construir encuentros: Subsidio Nivel Secundario  
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