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La Mand rago ra

del 'León Felipe'

El sueño de la razón produce monstruos

Año XI ~ Nº 1 (Octubre 2010 - Enero 2011) [#96]

http://centros5.pntic.mec.es/ies.leon.felipe2/mandrago/index.html ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ lamandragora@gmail.com ~~~~~~~~~~~~~~~~ Revista de información, debate y creatividad ~~~~~~~~~~~~~

I. E. S.

León Felipe

– Benavente

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La Mandragora

sumario:

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Vamosallá

A ñ o X I ~ N º 1 ~ O c t u b r e , 2 010 - E n e r o , 2 011 [ # 9 6 ]

1 ~ PORTADA

Para Noelia Glez., por Julia Mielgo Sánchez (4º de ESO)

2, 3 ~ EDITORIAL, NOTICIA

Vamosallá, por Salustiano Fdez. / Entrega de los Premios Lobos de Oro 2009

4-6 ~ CREACIÓN LITERARIA

El espejo que no refleja, por Ángel Mª Villa Fuertes

7-9 ~ CREACIÓN LITERARIA

Un ángel armado, por Cecilia Rozada Raneros

10-13 ~ LIBROS, DEBATE, DRAGONES, POESÍA

+Libros = +Libres / La educación a debate, por Salustiano Fdez. Viejo / Dragones, por Santiago Huerga y Noelia González / Viva siempre la poesía de Diego Jesús Jiménez, por Tomás-Néstor Martínez Álvarez

14-15 ~ FILOSOFÍA

Los filósofos y sus vidas: Bertrand Russell, por Inmaculada Morillo Blanco

16-17 ~ LITERATURA Y FÚTBOL, DIBUJOS

El monito, por Roberto Fontanarrosa / Dibujos, por Nerea Álvarez Justel y Lorena Huerga

18-21 ~ ASTRONOMÍA Y RECUERDOS

Tercera Lección de Astronomía, por Enrique Escudero Martínez

22-25 ~ RELATOS, HISTORIA DEL 'LEÓN FELIPE'

Relatos breves y Manifiesto Literario, por José Mª Huerga Carracedo / Él, por Diego Gutiérrez Ferrero / Historia del 'León Felipe', por Juan Jesús Delgado Morán

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uelven estas hojas a tus ojos y ya son once cursos dando que leer. Decía un amigo de esos que siempre pronuncian la frase apropiada, que quien mucho lee, mucho viaja y mucho siente. Pues sentaos a sentir mucho, muchachos, tanto como queráis leer, que vamosallá. Son tiempos de crisis, tiempos de economía, que es la ciencia de la escasez, de mucha sed, de sed ya lo que debéis sin esperar a mañana: buenos estudiantes y, sobre todo, buena gente. En fin, son tiempos difíciles. Por eso durante este curso saldrán sólo dos números de La Mandrágora y, si es posible, entre uno y otro, algún suplemento en blanco y negro hecho con la fotocopiadora del Centro, como hacíamos en

el alfa de esta revista, esperando que no sea a la vez su omega. Son tiempos duros.

Empezamos este #96, primer número del curso 2010-11, con un recuerdo dedicado a los mandrágoros del curso pasado. Algunos ya volaron del instituto, pero otros siguen haciendo nido aquí. En la foto que hay debajo de estas líneas, arrimados al Quijote, vemos a Ángel Mª Villa, Fernando Cid, Adrián Peláez, Marcos García, Marcos Miguélez, Antonio García, Santiago Huerga, Flor, Cristina Alonso, Tomasa Abella, Noelia González, Lidia Taranilla, y varios amigos más. Y faltan, siempre faltan, muchos otros, como Julia Mielgo, Beatriz Rabanales, Nerea Álvarez, Iván García, Pablo Mielgo, etc, etc. Salud a todos ellos, que vamosallá.- S.F.

26-29 ~ CREACIÓN PLÁSTICA Y LITERARIA

New Life, por Acuario / Dibujo, por Lidia Taranilla / Recuerdos del Instituto, por Soraya Pedrero San Miguel / Luz Sombría, por Diego Gutiérrez y Sabela García, con ilustraciones de Marela García

30-33 ~ POESÍA, ENTREVISTA, HUMOR, DIBUJO

Poesías, por Olga Ryabukha y Tomasa Abella / Dibujo, por Noelia González / Entrevista a Mini, profesora de Educación Física del IES 'León Felipe' / Fotos del Grupo de Teatro del 'León Felipe' / Humor

34-37 ~ DIBUJOS, HISTORIA

Dibujos, por Nerea Álvarez Justel y Víctor Martínez Parra / Jovellanos, el patriota, por Ángel Mª Villa Fuertes

38-41 ~ FAMOSEO, DIBUJO, RELATO, PREMIO NOBEL

Mónica Naranjo, por Mercedes Viforcos y Beatriz Rabanales / Érase una vez... el amor, por Marcos García Celestino / Mario Vargas Llosa (Premio Nobel de Literatura 2010)

42-45 ~ CERTAMEN DE TEATRO 'CIUDAD DE BENAVENTE'

Entrevistas a los grupos participantes en el XIV Certamen de Teatro 'Ciudad de Benavente COLABORA:

46-47 ~ DIBUJOS, CANCIÓN

Dibujos, por Esaú Fdez. Galende / Canción, por Flor (Rumanía) / Dibujo, por Nerea Álvarez

48 ~ CONTRAPORTADA

Recibiendo el sol, por Julia Mielgo / El-del-fin

AYUNTAMIENTO DE BENAVENTE

REVISTA LA MANDRÁGORA DEL «LEÓN FELIPE»

DIRECCIÓN: Salustiano Fernández MAQUETACIÓN:

Salustiano Fernández, Diego Gutiérrez y Adrián Peláez

I. E. S.

León Felipe

– Benavente

REDACCIÓN/COLABORADORES: Tomasa Abella, Nerea Álvarez, Fernando Cid, Alejandro Conde, Patricia Coomonte, Enrique Escudero, Flor, Esaú Fdez. Galende, Antonio García Alcántara, Marcos García Celestino, Iván García Vega, Raquel Gómez Barrio, Noelia González Olmos, José Mª Huerga Carracedo, Lorena Huerga, Diego Gutiérrez Ferrero, Santiago Huerga Bartolomé, Henar Junquera, Miriam López Santos, Sarai Llamas, Tomás-Néstor Martínez Álvarez, Víctor Martínez Parra, Pilar Mielgo, Julia Mielgo, Pablo Mielgo Alonso, Marcos Miguélez, Alejandro Méndez Núñez, Inmaculada Morillo Blanco, Luis Carlos Nuevo, Soraya Pedrero, Adrián Peláez, José Mª Prieto, Beatriz Rabanales, Cecilia Rozada Raneros, Olga Ryabukha, Lidia Taranilla, Jorge Carlos Velasco, Juan Ramón Vélez, Mercedes Viforcos, Ángel Mª Villa,...

PREMIO LOBO DE ORO 2009 EDITA: I.E.S. León Felipe

- Av. Federico Silva, 46 49600 BENAVENTE (Zamora) - Tfno: 980 63 03 64

IMPRIME: Gráficas CUBICHI - Benavente Depósito Legal: ZA - nº 97 - Año 2007 ISSN: 1888-1777 lamandragora@gmail.com

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Las opiniones publicadas en La Mandrágora son exclusivamente de sus respectivos autores

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Mandrágoros del curso 2009-10


PREMIOS LOBO 2009

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A ñ o X I ~ N º 1 ~ O c t u b r e , 2 010 - E n e r o , 2 011 [ # 9 6 ]

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León Felipe – Benavente

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EL ESPEJO QUE NO REFLEJA por Ángel Mª Villa Fuertes (2º de Bachto.)

“Lo que es, lo ve como en un sueño. Lo que ya no es, se vuelve para él realidad”.

Fausto

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n relato olvidado por unos y por otros es este. Por los protagonistas, por los testigos e, incluso, por mí mismo. Hasta hace pocos días. Una historia alejada de las luces apagadas que parecen presidir este mundo, donde el dinero, la fama, la apariencia y las tradiciones se presentan como la base de todo y de todos. Una sociedad complaciente y distante esa, donde no se atisbaba la menor autocrítica ni por su Historia ni por su presente.

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sos bienes, la situación había cambiado pocas décadas antes. Poco tenía. Sus abuelos y sus padres estaban muertos. Su madre seguía en la casa del pueblo; aquel lugar frío y desapacible en el que había transcurrido su infancia y en el que ahora se depositaban sus olvidados recuerdos. ¿Los amigos? Desperdigados por la geografía de eso que llamaban país. Hacía tiempo que no tenía contacto con ellos. Había llovido mucho, quizás demasiado. Su infancia había t ra n s c u r r i d o en un pequeño pueblo de aquel Estado pintoresco, formado por viejas casas y por un par de tiendas que abastecían a la población. Todos se conocían, sabían qué minoría dictaba y qué mayoría debía acatar y, entre paseo y paseo, conversaban afablemente, bien durante aquellas cálidas tardes de

Parecía como si la tinta de aquel bolígrafo nunca se acabase.

En una vieja alcoba del centro de la ciudad, vivía Basilio Buendía. Por aquel entonces rebasaba los cincuenta inviernos. Su apariencia física era lo de menos, ya que nunca consiguió ni perdió nada gracias a ella, así que cada uno se puede hacer su propia imagen de él. Descendiente de una familia que siglos atrás había poseído numero-

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Primer Premio de Prosa en la categoría de Bachillerato XXXIV Concurso Literario 'León Felipe' (Curso 2009-10)

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verano, bien a la salida de la misa a la que asistía en tropel el pueblo. Recelaban los unos de los otros, del marido, de la novia del hijo o de las personas que entraban y salían de las moradas de sus vecinos. En ese momento sólo se relacionaba con los compañeros de la oficina del quinto piso de aquella majestuosa torre cuya construcción había finalizado el mes que llegó él a ese lugar. Esclavo del salario, cada mañana se dirigía a aquel edificio en el que nadie recaía en su presencia. Su trabajo finalizaba a media tarde. Tras recorrer en coche las avenidas que le llevaban a su lóbrego refugio, empujaba la puerta rota desde hacía tiempo y se introducía en éste, cansado y sin ánimos. Habituado ya al odio que le desgarraba por dentro día y noche hacia ese empleo que él no había elegido, pero que era lo único que le permitía obtener el dinero con el que pagar su derecho a una vivienda, bien digna, bien

acorde con su vida. Hastiado de la realidad, tanto de la interior como de la exterior, tomaba un par de bebidas que dejaba en el frigorífico todas las mañanas y se dirigía a su frío estudio. Un lugar lleno de viejos libros que había ido trayendo gradualmente desde su pueblo y algunos otros que adquiría de vez en cuando al entrar en la librería de un hombre que peinaba canas, malhumorado, lacónico, con un ojo de cristal y que poseía una vasta selección de obras clásicas en una gran estantería de roble y de polvo situada tras el mostrador en el que se podía ver una calculadora y un bolígrafo sobre un papel amarillo; parecía como si la tinta de aquel bolígrafo nunca se acabase. Escritos de todas las épocas se apilaban en la estancia de Basilio, desde una edición de La epopeya de Gilgamesh, pasando por El rey Lear hasta llegar a la época dieciochesca y a los contrastes decimonónicos. De las decenas de volúmenes


pesar de estar cansado, para no romper la tradición, decidió leer media hora antes de acostarse.

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Al día siguiente, al llegar, vio otra vez un sobre. Lo abrió y descubrió que era la respuesta a la suya. Con decisión, respondió. Así transcurrieron muchas semanas. Las líneas que se escribían versaban sobre múltiples temas, como la sociedad, la música, escritores, cuadros, economía, avatares, etc. Siempre temas del pasado. El humor de Basilio fue mejorando a cada día que pasaba, llegándose a convertir en un cándido. Sin duda, ese amigo que había encontrado debía ser obra de la Providencia de la que le habían hablado en el colegio religioso al que, décadas atrás, sus padres, como otros muchos, habían tenido que encomendar su -no– educación; era el único centro que quedaba en la zona. Los maestros que habían impartido clase a su madre, fueron saliendo del pueblo en el transcurrir de aquellos días azules y solea-

dos en los que ella se hizo mayor. Por lo demás, seguía con su ritmo habitual y casi tenía finalizado el libro que había comenzado a escribir cuando aún vivía en el campo. Lo tituló Caminata, término que usaban mucho los jornaleros de su región cuando iban y venían del trabajo hacia la plaza de su pueblo, donde tomaban el aperitivo día tras día, y a los que veía pasar tras su ventana durante aquellas tardes muertas en las que intentaba aprobar las asignaturas que, durante el curso, había ido dejando para el verano. Nunca fue agradable ir al colegio. De carácter introvertido y sin aptitudes, poco tiempo tardaron en decirle que no conseguiría nada. Era un maldito. En el aula y en casa siempre se divertía manipulando lo primero que tenía a su alcance; más de una vez se cortó y la sangre bañó sus apuntes o los libros que ni su tío ni otras personas que se preocuparon por su formación le permitían leer. Muchas horas fueron pasando y pasando, anunciadas por el tañer de las campanas de la orgullosa y pequeña iglesia a la que había asistido domingo tras domingo hasta que alcanzó la mayoría de edad.

El humor de Basilio fue mejorando a cada día que pasaba, llegándose a convertir en un cándido.

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Pero, una mañana, no encontró la respuesta. Su respuesta. Le llamó la atención y decidió esperar un tiempo. Pasadas cuarenta y ocho horas, coló por el bajo de la puerta de la alcoba vecina una suya. Los días y las noches pasaron sin novedad. Su estado empeoró. Enfermó

León Felipe

La soledad dominaba el reino de Basilio. Amanecer tras amanecer. Día tras día. Hora tras hora. Madrugada tras madrugada. Segundo tras segundo.

Todo cambió aquella remota madrugada de finales de octubre en la que descubrió una carta en el suelo, cerca de la puerta. Unas letras perfectas daban forma a su nombre. Supuso que la habría dejado la casera por la mañana. Aquella mujer que, cada mes, el mismo día y a la misma hora subía hacia él y le reclamaba el dinero adeudado. Se sentó y leyó las líneas trazadas con lapicero que en ella aparecían. Para su sorpresa, la persona que había escrito eso hablaba de él, de su vida, de sus libros y de sus horarios con una exactitud llamativa. Al final, se indicaba que, para continuar la charla, debía introducir su respuesta bajo la puerta del piso de enfrente. Creía, empero, que no vivía nadie ahí, pues en ningún momento había oído ni el abrir y cerrar de la puerta ni ningún ruido que procediera de ese lugar. Conjeturó que, quizás, fuese una broma obra de unos chicos que se aburrían. Pero no; para evitar eso ya existían las redes sociales. Decidió responder. Finalmente, tras varias hojas en sucio que había ido dejando en su mesa, concluyó la carta y la fue a depositar donde se indicaba. El reloj marcaba las 2:30. A

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allí reunidos y cuyo número a cada mes aumentaba, sólo una docena le merecían ser tomados en consideración. Hacía tiempo que había dejado de adquirir libros sobre un personaje determinado; al terminarlos siempre sacaba la misma conclusión: no sabía si acababa de leer una biografía o una hagiografía. Debajo del somier se encontraban discos de música clásica de Dvorack, Korsakov y Chopin, que le acompañaban durante la tarde y la noche. No poseía ni ordenador ni televisión. Sólo la información vertida tanto por periódicos como por un viejo aparato de radio le ponía en contacto con los voceros que desde sus altares conducían al rebaño; a la gente que, al contrario que a él, consideraban normales. Por las tardes, desde las 20:00 hasta que el reloj marcaba las 3:00, se recorría las páginas de los volúmenes que conformaban su colección. Era todo lo que tenía, deseaba y daba sentido a su existencia; al igual que otros prefería querer la nada a no querer. La luz grande le deslumbraba y la pequeña le velaba, a veces, incómodo por la vieja silla de madera que le había acompañado desde que era joven. Siempre acompañado de aquel vaso de vodka. Ese líquido del Leteo. Este amigo que le hacía olvidar. ¿Olvidar qué? ¿Dejar a un lado sus recuerdos? ¿Acaso a la Galatea o a la Ligeia que nunca había conocido? Eso era una quimera. En ese momento nada malo le sucedía. Ni le sucedería nada bueno.

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y, semanas más tarde, empezó a dar puñetazos a las paredes, movido por la fuerza del Leviatán, tras haber recordado las conversaciones que había mantenido hasta hacía bien poco con su interlocutor. Apenas conseguía conciliar el sueño dos horas. De regreso a su casa, se tumbaba en su viejo catre y, ahí, permanecía, acurrucado, sin hacer ni pensar nada. Sabía que volvería a encontrarse con él. Aquello no podía acabar de repente.

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Taciturno, regresaba del trabajo aquella mañana. Las calles, el metro y los autobuses estaban abarrotados a esa hora. De repente, sintió un empujón que lo desestabilizó. Irritado, acto seguido, devolvió el golpe a la persona que circulaba a su vera. Ésta cayó contra el suelo. Un golpe seco. Asustado, se dirigió hasta donde ese hombre estaba tendido. Esa gente de saludo versallesco continuaba pasando de largo, mientras una mujer que se dirigía, junto a su marido y su perro, a que le curaran la rabia, dejaba caer la ceniza de su cigarro a los pies del bulto tendido en la calzada. Tras esquivarles, llegó a él y pudo contemplar su rostro. Una cara octogenaria y con cicatrices que sólo él podía ver. Vestía un traje gris, una camisa blanca y una corbata roja. Del bolsillo derecho de la americana asomaban unas ortigas. Pero, algo, llamó la atención de Basilio. De su cuello colgaba una piedrecita triangular azul. Recordó que I. E. S.

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su antiguo correspondiente de grafito le había hablado de ese objeto, herencia familiar cuyo origen se perdía en las ramas de su árbol genealógico. Apresuradamente, registró la cartera de aquel desgraciado. Lo que se presentó ante sus ojos le despertó de su sueño. En ese lugar se hallaba su propio DNI. Un grito misio escapó de lo más profundo de su ser. Conmocionado, huyó a su casa. Sudando. Fría y apresuradamente. Nadie recayó en el hombre que intentaba escapar de sí mismo. Al llegar al portal, preguntó a la portera quién habitaba en la alcoba situada frente a la suya. Aquélla, de nombre Matilde, era una mujer de voz suave y pelo blanco, que acostumbraba a usar bastón. Solía estar sentada en una pequeña mesa camilla que se situaba en la entrada del bloque de pisos; encima de la mesa un libro de hojas desgastadas, un jarrón con trece rosas y, a sus pies, un perro

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viejo que nunca se separaba de su ama. Ésta le respondió que, desde hacía lustros, nadie había arrendado aquel lugar. Basilio, subiendo los escalones de tres en tres, entró en su lúgubre estancia. Una vez allí apiló absolutamente todos los folios, notas y composiciones que había realizado durante tantos años. Cuando no vio ninguno más esparcido por la habitación, los prendió fuego. Y allí, de hinojos, como aquél ante el cuerpo de su madre y esposa, ante la improvisada hoguera, su vista se nubló, empañada en lágrimas. El humo sorprendió a un niño que vivía en un apartamento cercano. Éste avisó a su madre, que, sin perder tiempo, llamó a los bomberos. Pasado un rato, llegaron al último piso. Empujaron la puerta y encontraron a aquel miserable que observaba el crepitar del fuego. Sin demora, se lo llevaron de ese lugar, sorprendidos por la nula resistencia que opuso. A par-

Conmocionado, huyó a su casa. Sudando. Fría y apresuradamente.

tir de ese momento, su rastro se evaporó de la faz de una tierra en la que nunca estuvo. Hace poco pude volver a esa lóbrega estancia. La puerta y la ventana por donde se escapó el humo permanecían abiertas. Tan sólo quedaba el catre. Lo registré y descubrí una vieja antología de Lovecraft y unas anotaciones sobre el Kalevala entre el somier y el colchón. No quedaba nada más, así que regresé a la calle tras bajar los escalones por los que había subido aquella tarde tras hablar con la portera, ya fallecida. Y es que no son lazos de amistad ni de curiosidad los que me han animado a escribir esto. Tampoco debería pensar el lector que yo soy el hombre al que creyó asesinar. No. Simplemente rescaté esta historia de la laguna Estigia en la que desde hace mucho convirtieron mi mente. Desde que vi esas paredes blancas que llevaban a la más completa oscuridad. He de de confesar, eso sí, mi admiración por la obra del de Providence. Especialmente por su relato El Alquimista. Se asemeja a la realidad. A esa fuerza que me hace estar ahora aquí sentado, con la persiana bajada, con una vela que, al igual que mi demente cordura, minuto a minuto, se consume y con una vieja pistola al alcance de mi mano cargada con una bala. Llegado el caso, no harían falta más. Ésta es mi realidad. ¿La causa? Sencilla y anunciada. Sí, en efecto, al igual que Le Sorcier, soy el protagonista de lo narrado. ¡Yo soy Basilio Buendía! 


UN ÁNGEL ARMADO

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por Cecilia Rozada Raneros (2º de ESO)

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español, se estaba esforzando por conseguir un poco de atención. Yo me suelo dedicar a estudiar otras asignaturas en dicha hora, ya que mi español es mucho mejor que el del profesor. Tres, dos, uno y… ¡diiiiing! ―No es por ofenderte, Cadenas, ¡pero el español es un asco! –me dice Brad mientras me ayuda a recoger mis cosas. ―No es culpa del español que te pases la clase mirando a Lizzy Parker –le contesto mientras le lanzo una mirada asesina. ―¡No exageres! Sólo porque Lizzy sea la chica más guapa, sexy y lista del mundo, no significa que me guste –me contesta mientras hace un esfuerzo por

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Me llamo Dulce, aunque mis escasos amigos de Tejas me llaman Cadenas.

nos gusta que nos encasillen, pero es irónico, ya que al no querer ser encasillados, lo han hecho. Aunque si quisiéramos podríamos estar en el grupo más deseado por los adolescentes, el

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de los guays. Nuestros físicos son perfectos. Somos deportistas, nos hablamos con cualquier persona, todo el mundo nos respeta, los profesores están orgullosos de nuestras notas y, en general, somos juerguistas. Al llegar a casa (o mejor dicho mansión, dado al tamaño de mi

hogar desde hace cuatro años), mis padres ya me tienen preparados los nombres, direcciones, acompañantes y las armas de que dispongo y que debo utilizar, además del tiempo que tengo entre una víctima y otra. ―¡Hola cielo! –me saluda Hannah al entrar por la puerta. ―¡Hola mamá! –le devuelvo el saludo-. ¿Quiénes me tocan? ―Hoy te tocan el Dr. Harris, Tom White y Bob Leto –me contesta Alan. ―Vaya –digo extrañada. ―¿Qué ocurre? –me preguntan mis padres postizos. ―Que son muy pocos, normalmente me tocan como mínimo seis –les explico. ―Pensamos que te gustaría pasar un fin de semana normal, así que hoy te ocupas de esos tres peces gordos y tendrás todo el fin de semana libre –me cuentan, emocionados, aunque no encuentro el motivo. ―¿En serio? -no me lo puedo creer. Mis padres, los que me pagan cien mil dólares, por matar gente en los fines de semana de mi adolescencia, me dan permiso para poder disfrutar de una libertad que no conozco. Vale, esto es muy raro. ―Claro cariño –me responden entusiasmados–. Corre a llamar a tus amigos y haced planes absurdos, que por vuestra seguridad, es mejor que no nos contéis. ―Mmmmm… claro. –Y entonces subo a toda prisa a mi habitación para no darles tiempo a cambiar de idea, mientras, marco el número de teléfono de Jenny, ya que Brad tiene entrenamiento (es el quarterback del equipo de football del instituto). ―¿Jenny? ¡Adivina qué! ―Ni idea –me contesta y noto curiosidad en sus palabras. ―¡Tengo el fin de semana libre a partir de esta noche! –chillo al móvil. ―¿Te has librado de la visita a tu abuela? –en realidad no ten-

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levantarse del incómodo pupitre. ―¿Lista? ¡Por favor! –digo mientras nos apresuramos a salir del centro–. Si cuando el profesor le preguntó qué significaba la palabra jarrón en español, ella respondió: alfombra. ―¡Está bien! –admite al fin mientras entra en mi flamante Audi TT (las ventajas de ser una francotiradora exclusiva, son que cobras cien mil dólares por cliente)–. Tal vez no tenga muchas luces, pero es preciosa. ―Lo que tú digas –le digo poniendo los ojos en blanco a la vez que arranco el motor del coche.

Brad y yo siempre vamos juntos al instituto ya que somos vecinos. Él es mi mejor amigo, siempre salimos durante la semana a hacer skate, ciclismo o, a veces, nos vamos de excursión a Dallas con Jenny y Joe, nuestros dos amigos. Nosotros cuatro somos los “Intermedios”, nos llaman así porque no somos ni frikis ni fracasados (gracias al hecho de que estamos “buenísimos” según algunas fuentes) y también porque rechazamos estar en el grupo de los populares y guays (ya que pasamos de las sociedades establecidas en los institutos). No

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unque parezca extraño, me da igual que sea viernes. Para todos los adolescentes es una oportunidad de escapar del instituto. Yo, en cambio, soy la excepción. Soy morena, de ojos castaños, tengo diecisiete años y soy una asesina a sueldo. Antes de embarcarme en la historia de cómo he acabado disparando a millonarios en el cogote, desde el sexto piso del edificio de enfrente de su oficina, quiero explicar por qué no me emociona la idea de que sea el último día lectivo de la semana. El hecho de que llegue el fin de semana, significa que me voy a pasar dos días enteros matando a ricachones cuarentones a quienes no les dio la gana cumplir promesas que ahora están rotas y olvidadas. Tampoco significa que sea la reina del instituto. Cuando llegué hace cuatro años al condado de Rockwall, todo el mundo se imaginaba la típica española: acento andaluz, bailarina de flamenco y familia de toreros. Pero al descubrir que no era así, se decepcionaron y me olvidaron. Soy de un pueblo de Castilla y León, por tanto, no tengo acento andaluz, lo único que sé bailar es “La Macarena” y soy una antitaurina. Me llamo Dulce, aunque mis escasos amigos de Tejas me llaman «Cadenas»; esto se debe a que mi mochila de Lois está llena de ellas. El motivo por el cual soy una asesina a sueldo, se debe a que Alan y Hannah, mis padres-jefes, mataron a mis padres biológicos cuando yo sólo tenía dos años. A los seis años de edad, se dieron cuenta de que yo tenía un talento natural para esto de matar, así que el regalo de cumpleaños de mi primera década de vida, fue un “lote de francotirador”. Decidieron que cuando cumpliera los trece años y estuviera totalmente entrenada y preparada, regresarían a Tejas, pero con una nueva adquisición a su empresa, yo. Volvamos al presente. El señor Smith, mi profesor de

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go abuela, lo que pasa es que no puedo revelar mi identidad a nadie, así que, mis padres-jefes se ocupan de mis coartadas−. ¡Es genial! Quedamos mañana a las cuatro en casa de Joe. Ahora mismo le llamo, así que haz lo que tengas que hacer que yo me ocupo del resto. ―Gracias, te debo una –le vuelvo a chillar al teléfono. A las 5,30 ya estaba de camino a Dallas, en un pequeño parque del centro de la ciudad estaba Bob Leto, él tenía que ir a recoger a su hija Sushi de siete años. No me da grima dejar a una niña pequeña sin su padre, sin su única razón para ir al colegio por las mañanas y tomarse el jarabe para la gripe, que sabe a perros, como una niña buena. Mis escrúpulos quedaron atrás hace mucho tiempo, cuando me enteré de que tipos como el padre de la joven Sushi Leto, son violadores, asesinos y cosas mucho peores que las anteriores. No puedo llegar con un rifle a un parque infantil, así que llevo una discreta pistola con un silenciador en mi bolso. ―¡Hola! ¿Esperas a alguien? –me pregunta un chico (debo admitir que es el tío más guapo del mundo)– porque me gustaría hacerte compañía mientras tanto. ―La verdad es que sí –le contesto–. Si quieres puedes sentarte –le digo con un aire indiferente, mientras indico con un movimiento de cabeza el asiento libre. ―¿Estás esperando a tu novio? ―¡Qué va! ―¿No tienes novio? ―No. ―¿Por qué no? ―No tengo tiempo para preocuparme de nada que no sea mi pellejo. ―Ya decía yo que tú no podías ser de esas chicas –me sonríe. ―¿De qué chicas? ―De las que sólo se preocupan por tacones, maquillaje y uñas postizas. ―Siento decepcionarte, pero estoy enamorada de las deportivas, odio tener la cara pegajosa de rimel y pintalabios, y me muerdo las uñas. −No quería seguir confesando manías de la infancia, así que empecé a buscar mi iPod en el bolso−. ―¿Qué escuchas? –me pregunta después de un minuto. ―A “El Canto del Loco” –le con-

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testo, mientras me quito los auriculares porque no me queda batería–. Es un grupo español, seguramente no lo conozcas. ―Te equivocas –le miro enarcando una ceja–. El cantante es Dani Martín, ¿verdad? ―¡Sí! –exclamo asombrada. ―¿Te he sorprendido? ―Creía que eras de la clase de chicos que sólo conocen los grupos nacionales. ―Entonces ambos somos como la gente piensa. ―Somos estrellas apartadas, la clase de estrellas que la gente piensa que al no estar junto a las demás en una constelación cercana, forman una nueva constelación más espectacular. ―Pero en realidad nos apartamos de las demás constelaciones porque no nos gusta que nos…

debido a nuestra proximidad. ―¿Tan importante como lo eres tú para mí? Lo dudo mucho, pero no quiero que te metas en líos por mi culpa, así que… contesta angelito -me susurra, y en ese instante siento que me derrito por dentro. ―¿Sí? –digo entrecortada. ―Dulce, se suspende la operación –me dice Alan–. Bob Leto está en el hospital, ha sufrido un accidente de coche, no le quedan muchas horas. ―¡Ah!, de acuerdo –hago un esfuerzo para que mi voz suene seria-. ¿Significa que he de volver a casa? ―Por supuesto –me replica con voz serena. ―Me tengo que ir –le digo a Jared, ahora sólo nos separa medio centímetro. ―¿No te puedes quedar? –me

―Encasillen –termino su frase-. ¡Vaya!, eres algo más que físico. ¿Dónde has estado toda mi vida? ―En alguna parte de la vía láctea –me vuelve a sonreír–, soy Jared, por cierto. ―Yo, Cadenas –no puedo evitar devolverle la sonrisa. ―¿No es un nombre extraño para una dama? Pareces demasiado buena para llamarte así. ―Ten cuidado, que muerdo. ―Correré el riesgo. Justo cuando nuestros labios estaban separados por una distancia de tres centímetros, mi móvil suena. ―Será mejor que lo coja, puede ser importante –digo con un hilo de voz. Mi corazón late a cien por hora y me cuesta respirar

pregunta con los ojos llenos de esperanza. ―No –le contesto a mi pesar−, pero dame tu número y ya te llamaré. ―Pero no nos veremos nunca, me voy de Dallas, me mudo a Rockwall. ―¡Genial! –Jared me mira sin entender mi reacción–. Es que verás, yo vivo allí. ―Entonces, te veré el lunes en clase. ―Hasta entonces –le susurro al oído y me marcho. Durante el viaje de vuelta, no pude dejar de pensar en él. En unos minutos, mi mundo se ha convertido en una explosión de sentimientos y emociones. Cuando llegué a casa eran las ocho de la tarde, había tardado

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Mis escrúpulos quedaron atrás hace mucho tiempo.

mucho en el viaje de vuelta a causa del tráfico. Al día siguiente, no tenía ni idea de qué ponerme. ―¿Me pongo una falda? –le pregunto a mi querido labrador de cinco años llamado Peluche. ―Grrrr –me contesta el perro amarillo. ―Tienes razón. ¿Mejor un chándal? ―Grrrr –una vez más mi perro me sorprende por su agudeza con la moda, cosa que yo no acabo de explicarme. ―De acuerdo, entonces unos vaqueros, con… ¿la camiseta negra de tirantes? ―Guauf –Peluche por fin me da su aprobación para vestirme lanzándome una mirada que tenía toda la pinta de decir: No entiendo cómo no puedes entender de moda teniendo unos padres que te compran las últimas tendencias sin que tengas que pedirlas. Cuando llegué a casa de Joe, Jenny, Brad y él estaban sentados en el porche con unas Coca Colas. A veces me sorprendo del radar que Jenny posee para detectar cuándo he tenido contacto con chicos realmente atractivos, porque en el momento en que me vio aparecer, se levantó corriendo de las escaleras para dirigirse a toda prisa hacia mí. Al acercarse, su coleta pelirroja se agitaba de izquierda a derecha, sus ojos reflejaban un brillo especial que ella suele tener al emocionarse y en su rostro se reflejaba una sonrisa pícara. ―Nombre, color de ojos y cabello, número de teléfono y correo electrónico. ¡Ahora! -me grita eufórica. ―Jared, azules, castaño y el resto no me lo ha dado -le contesto rápidamente. ―¡¿Estás loca o qué?! ¿Cómo le has dejado pasar? Cuando pones esa cara de niña de cinco años con una piruleta, significa que te ha tocado la fibra sensible, y además, ahora que te veo de cerca, parece que Cupido te ha lanzado una flecha y te ha llegado hasta el riñón –me replica ella con cara de desaprobación. ―Jenny, tranquila –la intento calmar–, no le he pedido el número de teléfono porque se viene a vivir aquí. ―¿Aquí? ¿A Rockwall? –me pregunta con los ojos como platos. ―¡Sí! ―¡Chicos! –se da la vuelta arrastrándome en dirección a Brad y


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Allí estaba Jared saliendo de un Aston Martin DB9, más guapo que el último viernes.

– Benavente

*** Es extraño cómo pasa el tiempo. Parece que fue ayer cuando conocí a Jared y hoy cumplimos cinco meses juntos. Él y mis padres se llevan de fábula; han empezado a hacerse bromas estilo yerno y suegros, algo que no sé por qué me inquieta mucho. Mis padres me permitieron contar mi secreto a Jared. Él no se asustó ni nada por el estilo (lo que me estuvo preocupando durante semanas), sólo se interesó por mí. Mi vida es perfecta. Nunca he ido mejor en los estudios, me han aceptado en las mejores universidades del país, mis padres no me hacen muchos encargos para que pueda pasar más tiempo con mi novio, y, por si fuera poco, soy feliz. He logrado cumplir la promesa que me hice al irme de España, ser absolutamente feliz (en realidad eran dos promesas, una, la que acabo de nombrar, y la otra, conseguir un autógrafo de Jay-Z, pero todo a su debido tiempo). Aquella tarde, cuando volví a casa después del instituto, mis padres me estaban esperando con rostros fríos y distantes. ―Dulce, siéntate –me ordenaron. ―Por favor, no me llaméis así. ―¿Qué sabes de los padres de Jared? ―No mucho. Su padre se está muriendo. ―Cariño, sus padres son traficantes de uranio, se lo venden a los iraquíes. Nos hemos enterado hoy. ―¿Tengo que matar a sus padres? –susurré, no me llegaba el aire a los pulmones. ―No. ―Entonces, ¿qué pasa? ―Debes matar a Jared. ―¡¿Qué?! ―Él es el heredero, le dirán todo lo que necesite para seguir con el negocio familiar, por eso tendrás que… ―¡NO! ―Dulce, si no lo haces tú, nos encargaremos personalmente.

―Está bien. No voy a asesinar a Jared, ni por asomo. Tengo la intención de pedirle, o más bien suplicarle, que nos fuguemos juntos. Por eso, le he citado en la azotea de un rascacielos. Le encantan los lugares altos para contemplar las estrellas. Pero cuando llegué allí arriba con el rifle en la mano, él no se inmutó. ―¿Qué ocurre, angelito? ―Mis padres me han encargado matarte por lo de los tuyos. ―Al menos, algo es bueno, lo harás tú. ―No, no lo haré. ―Pero… ―Schsss –le dije. Entre nosotros había una distancia de dos metros–. Vámonos, vámonos juntos. ―Te quiero –me dijo con la sonrisa que me derrite. ―Y yo a ti. Y entonces, justo cuando daba mi tercer paso hacia él, le vi caer de espaldas con una bala incrustada entre los ojos. Chillé, intenté seguir avanzando pero las piernas me fallaron y caí al suelo. No lloré. Tenía demasiado odio en la sesera para llorar. Instintivamente, cogí la pequeña pistola que siempre llevo en el tobillo, y me giré apuntando hacia el monstruo que había disparado. Pero no pude hacerlo. No pude matar a la persona que se había cargado a mi amor, porque esa persona, era mi madre. ―¿Qué has hecho? –le pregunté entre sollozos, ahora sí podía permitirme llorar. ―Lo que tú no ibas a hacer –me dijo muy calmada, parecía mentira lo que acababa de suceder–. Dulce, cuando te mandamos algo lo debes cumplir y punto. ―Te he dicho que no me llames así. Y entonces, con las últimas fuerzas que me quedaban, llevé la pistola a mi sien y apreté el gatillo. 

León Felipe

Allí estaba Jared saliendo de un Aston Martin DB9, más guapo que el último viernes, recorriendo con la mirada el aparcamiento. En el momento que me vio, sonrió y se acercó hacia donde estábamos con la boca abierta (yo por verle a él y Brad por ver su coche). Todas las chicas del instituto tenían la vista fija en el chico del que yo estoy ya locamente enamorada. Pero no me importa, sólo me importa el hecho de que vamos a estar juntos todos los días… ―Hola angelito –me dijo con voz de caramelo.

tad de la calle (nunca se ha podido resistir a los hombres guapos) y Joe tuvo que cogerla en brazos y llevarla a su casa.

I. E. S.

Joe-. ¡Ya tenemos cuñado! ―Nos invitarás a la boda ¿no? – pregunta Brad con una sonrisa. ―¡Me pido ser el padrino! -me susurra Joe dándome un abrazo. Nos pasamos toda la tarde hablando de Jared, Jenny decía que más le valía regalarme rosas, Joe planeaba cómo acribillarle de preguntas tipo: ¿vas a tener una relación seria con Cadenas, o simplemente va a ser un rollo pasajero?, y Brad estaba pensando cómo matar a Jared si se le ocurría dañar mis sentimientos. El fin de semana pasó muy rápido, menos mal, porque el lunes vería a Jared en clase… Se me aceleró el corazón cuando Brad y yo llegábamos al aparcamiento del instituto. ―¿Te puedes relajar un poco? –me decía Brad con un intento de que yo dejara de hiperventilar. ―Eso procuro –le mentí. ―Pues hazlo mejor –me susurró al oído. ―No creo que pueda porque sólo pensar en que… ¡Oh, Dios mío!

―Hola estrella –le dije con una sonrisa cegadora. ―Tengo la primera, tercera y quinta hora contigo –me iba contando mientras caminábamos por el pasillo. ―Así tendremos más tiempo para estar juntos –contesté muy feliz. -―Es increíble que podamos estarlo. ―¿Sabes? Apenas nos conocemos pero es como… ―Si nos conociéramos de toda la vida. ―Sí –no pude evitar sonreír–, ¿por qué siempre nos acabamos las frases? ―Una especie de intuición, supongo. ―¿Qué te parece si quedamos esta tarde con mis amigos? ―¿Quiénes? ¿El tío que babeaba por mi coche? ―Sí, ése y otros dos. ―Tres contra uno, menuda competición. ―¡Eh! Que no soy un trofeo. Además, son dos tíos y una tía. ―Ya sé que no eres un trofeo, pero debo admitir que sentí un agujero en el pecho cuando te vi agarrada del brazo de ese chico… ―¿Brad? No te preocupes, sólo es mi mejor amigo y está colado por la chica más tonta y pija de Estados Unidos, así que… ―Me puedo tranquilizar. ―Cierra el pico y vete a tu coche, monada –en realidad no quería que se marchase, porque en cualquier momento podría lanzarme a sus brazos y no soltarme jamás. ―Uyyy, la gatita se está volviendo fiera… -dice en voz baja. ―Lo digo en serio, no me obligues a patearte ese bonito culo que tienes. ―¿Bonito? Tienes que mejorar tus amenazas. Seguramente puse cara de pocos amigos porque se calló y se metió en el coche. Por la tarde, Jared vino a buscarme a casa. Dijo que preguntó en el instituto dónde vivía. Cuando se lo presenté a mis amigos, hubo un momento de tensión, porque Jenny se desmayó en mi-

CREACIÓN LITERARIA

La Mandragora

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I. E. S.

León Felipe

– Benavente

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Colabora:

+ LIBROS = + LIBRES

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LA NOVEDAD

EL DE AQUÍ

Autor:

Autor:

Título:

Título:

LUIS ARTIGUE La noche del eclipse tú

(VIII Premio de Poesía Fray Luis de León)

EZEQUÍAS BLANCO Una ceja de asombro Huerga & Fierro Editores, Madrid, mayo 2010

«

Yo sé que la vida es una mujer / desnuda cuya desnudez se oculta / tras siete velos insinuantes... / Y que la edad tiene los pantalones / repletos de bolsillos.

Visor, Barcelona, 2010

E

l escritor leonés Luis Artigue

¡Aún quedan por nacer muchas auroras! / ¡Aún quedan por nacer muchos instantes / para brillar con piel de dioses!

saca un nuevo libro titulado "La

noche del eclipse tú", con la editorial Visor. El libro está dedicado a su futuro

Yo haré caer uno a uno tus velos / porque sé cómo llenar los bolsillos de este día / porque soy dueño de las siete llaves / que abren las siete cerraduras / tras las que escondes tus tesoros / mejores y maduros... // Yo te trataré con la paciencia que demandas».

bebé adoptivo, Lorca Artigue Ballesteros, que vendrá de Vietnam, y en él, la poesía "da cuenta de esa orgía de significados que es la vida". La revelación, al contemplar en el cielo las hibridaciones de la luz, de que su bebé adoptivo podría estar naciendo ahora desata la arrebatada imaginación del yo poético. El poeta J.M. Caballero-Bonald ha dicho de este libro: "Apoyado en un audaz despliegue metafórico, y un elegante fraseo, estos poemas conforman un libro conmovedor, muy original y muy maduro". •

Luis Artigue

Ezequías Blanco

EL CLÁSICO

Autor:

Título:

Título: Cofradías gremiales de Benavente

Cuadernos (2000-2009)

Calambur, Madrid, 2009 (PREMIO NACIONAL DE POESÍA 2010)

I. E. S.

León Felipe

– Benavente

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osé María Millares, poeta canario fallecido en septiembre de 2009, ha sido distinguido este año 2010 con el Premio Nacional de Poesía a título póstumo por su libro Cuadernos (20002009). Una vez más, y no será la última, los premios y los reconocimientos llegan algo tarde. Se antoja premonitorio lo que el mismo Millares escribió en Del taller del poeta: "A veces pienso que escribo para una generación que aún no ha nacido, y para otros que todavía tendrán que aprender a leer poesía". Debajo / de la piedra hay un reloj / y agujas que caminan y el rodar del agua bajo tierra / y encima de esa nube el tiempo / y tras del pájaro que vuela / otra piedra lanzada tras el reloj que escapa / y tras de todos esa sombra / que huye y el silencio y más allá de su luz / ese animal sin ojos / que aún / nos llama.

Poesía sonámbula, vertical, en vuelo contra el tiempo. •

I. E. S.

León Felipe

– Benavente

DE AQUÍ MISMO

Autor:

JOSÉ MARÍA MILLARES SALL

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Ezequías Blanco (1952) nació en Paladinos del Valle (Zamora), pequeño pueblo situado a unos diez kilómetros de Benavente. Con este que reseñamos, lleva publicados 8 libros de poemas y 7 de prosa (novela, ensayo y relatos). Y desde 1989 dirige la revista de creación ilustrada «Cuadernos del Matemático» editada por el I.E.S. Matemático Puig Adam de Getafe (Madrid), instituto del que es profesor de Lengua y Literatura. •

JUAN ANTONIO VEGA CASADO

Edita: Ayuntamiento de Benavente, 2010

E

ditado por el Ayuntamiento de Benavente este libro inaugura la

colección "Archivos Benaventanos".

JUAN ANTONIO VEGA CASADO, nació en Junquera de Tera en 1931, aunque pronto vino a residir a Benavente. Ha estado siempre ligado a la investigación histórica y al periodismo. Colaboró muy activamente en varios periódicos de la comarca de Benavente hoy ya desaparecidos. También ha escrito artículos para la revista 'Brigecio' del Centro de Estudios Benaventanos y para 'La Mandrágora del León Felipe': ver Suplemento #6 de 'La Mandrágora' de junio de 2005 con motivo del IV Centenario del Quijote, y ver 'La Mandrágora' #84 de octubre-noviembre de 2007, artículo escrito al hilo de las investigaciones que Juan Antonio Vega estaba realizando para el libro que aquí reseñamos sobre las cofradías gremiales o sociedades de ayuda mutua en Benavente. • J. Antonio Vega Casado


La Mandragora

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por

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dimiento propio a todos los aspectos de la vida; y compararon a los que no lo hacen, dejándose dirigir por otros, con niños que usan andaderas para caminar, siendo culpables de esa “minoría de edad” ―de la voluntad, más que de la inteligencia―. «¡Esfuérzate en saber!», fue el lema de los ilustrados. Sin embargo, todo el "florido pensil" de conceptos que adorna la balconada de la actual legislación educativa tiende a asegurar el éxito escolar con independencia del esfuerzo personal, desvinculando de facto la práctica docente del ideal ilustrado, el cual ha ido haciendo mutis por el foro empujado por: -la atmósfera de general relajación ante el trabajo diario, mezclada a la falta de respeto entre los propios alumnos y con respecto al profesorado, algo que vemos especialmente en los primeros cursos de la ESO, no porque sean más vagos o menos respetuosos, sino porque lo manifiestan más abiertamente dada su todavía natural espontaneidad preadolescente, lo que los convierte en un espejo privilegiado donde podemos ver reflejada con nitidez la actitud de la sociedad ante el hecho educativo y ante el trabajo en general; -el permanente lidiar con los “listillos” (inteligentes sin voluntad de trabajo a los que siempre ha bastado para aprobar un pequeñísimo −para su capacidad− esfuerzo en el tramo final del curso); -los pícaros que incumplen normas y tareas porque saben lo muy poco que puede hacerse contra ellos, dada la selva de garantías norma-

debate

(profesor de Filosofía)

tivas en la que pueden emboscarse, cuando no delincuentes que disfrutan con la destrucción sin sentido de las cosas; -unos padres que justifican el desmán, el absentismo o la indolencia del hijo a la hora de cumplir con sus obligaciones con tal de conseguir el aprobado o evitar el castigo, o que simplemente se desentienden del tema; -unos profesores muy desmotivados y con mala prensa, a veces ganada a pulso; -una inspección menos técnica que política, para la cual el cliente siempre tiene la razón, abducida por la 'papelería', y que ha llegado a tomar el rábano educativo por las muchas hojas de papel burocrático que ha de resolver, en parte por obligación derivada de la maraña legal y en parte por comodidad; -unos políticos (categoría en la que evidentemente hay que incluir a los directores de los Centros, pues éstos también han de hacer "campaña" electoral, y además en dos direcciones, hacia arriba y hacia abajo) que juegan siempre al "a ver quién da más" (exigiendo menos) ―y la educación no ha sido una excepción sino todo lo contrario, pues en ella sin apenas esfuerzo inversor el político puede prometer mucho, el futuro de un país incluso, dado que los resultados son a tan largo plazo y tan incuantificables que no tendrá que rendir cuentas a nadie, y así ha venido siendo, hasta el punto de que ninguno de los partidos con responsabilidad de gobierno ha

llegado a comprometer una ley de financiación que acompañase a las ambiciosas, complejas y ya incontables reformas y reformillas educativas llevadas a cabo con más papel del BOE que papel del BCE―; -en fin, unos institutos transformados en espacios donde los alumnos esperan un título como se espera que tras el invierno llegue la primavera, sin apenas esfuerzo, título que la sociedad prácticamente garantiza por ley a todos, hagan lo que hagan, como garantiza a todos una igual asistencia sanitaria haga lo que haga cada uno por cuidar de su propia salud… Resumiendo: hemos convertido en cotidiana una forma de educación que podríamos llamar "post-ilustrada", la cual, por un lado, se postra ante el fetiche de la inteligencia como don natural, es decir, adora el golpe de suerte que la naturaleza otorga azarosamente a algunos (lo que en otros ámbitos distintos del educativo llamaríamos “cultura del pelotazo”, muy arraigada en nuestro imaginario social) y, por otro lado, se ve arrastrada por la vorágine de un mal entendido derecho a la educación como derecho inalienable a un título. Los dos factores la han llevado a desconectarse de la tarea de formar el carácter o, lo que es lo mismo, de formar la voluntad en el cumplimiento responsable del trabajo diario, bien, como acabo de decir, para inclinarse arrobada románticamente ante el "genio" que brillante como estrella fugaz ilumina por un momento el folio en blanco del examen, o bien para abandonar toda esperanza de educar en alguna forma de cultura del esfuerzo a quienes todo, se les ha asegurado, ha de resultarles fácil de alcanzar.

León Felipe

– Benavente

– Benavente

I. E. S.

León Felipe

El filósofo español José Antonio Marina publicó no hace mucho un libro con el significativo título de El misterio de la voluntad perdida en el que mostraba cómo el concepto de la "voluntad" está completamente missing de la actual bibliografía psicopedagógica. Una muestra más de que la educación hoy día ha renunciado a formar el carácter personal y, por extensión, el colectivo. Tal vez porque carece de carácter alguno. Y ya se sabe que éste está muy estrechamente ligado al destino, como la causa al efecto. •

I. E. S.

ice la gente que la educación consiste simplemente en aprobar ―asignaturas o cursos― y que la nota depende en último término del cociente intelectual de cada uno. Si la 'cosa' fuera así de fácil, bastaría con que el departamento de orientación hiciera a todos los alumnos un test de inteligencia y ya sabríamos la nota que habría que darles sin necesidad de exámenes, trabajos, lecturas y otras zarandajas de ésas a las que los profesores somos muy aficionados. Pero resulta que educarse y aprobar depende, sobre todo, y es justo que debiera ser así, del esfuerzo personal diario que uno pone en las tareas que ha de realizar. Por ello, vemos a menudo cómo alumnos naturalmente inteligentes obtienen peores resultados que otros menos dotados pero más trabajadores. Es el triunfo lento pero seguro del trabajo. Como también vemos inteligencias desaprovechadas, al menos para el estudio, por falta de esfuerzo continuado. Lo ideal sería que, por un lado, la capacidad del entendimiento y, por otro, la voluntad de trabajo, se dieran juntas, pero en esto como en tantas otras cosas la naturaleza no ha sido pródiga. Y aunque fuera cierto lo que dice Descartes, que el "buen sentido" o razón es la cosa mejor repartida del mundo (afirmación que sólo muestra el optimismo del filósofo francés con respecto a la capacidad racional de los seres humanos, pero que no demuestra nada más), no ocurre lo mismo creo yo con el tesón aplicado a las tareas escolares. Hay quienes son robles en el empeño y otros muy al contrario junquillos verdes que se doblan y ceden ante cualquier vientecillo contrario o incluso antes de que llegue a soplar viento alguno. Y es precisamente la formación de la voluntad, mediante la cristalizacion de hábitos de trabajo y estudio, uno de los deberes sociales básicos del hacer docente. Si lo olvidamos, olvidamos un hecho fundamental: que la educación no abarca sólo la transmisión de contenidos, algo que hoy día los alumnos pueden obtener por muchas, rápidas, atractivas y completísimas vías alejadas del aula, sino la formación del carácter personal y, por extensión, colectivo, clave de bóveda del destino comunitario. He ahí el reto que los ilustrados le propusieron al sistema educativo: la formación de hombres y mujeres libres y a la vez responsables, y ello gracias a la decidida, diaria y trabajosa aplicación del enten-

Salustiano Fdez. Viejo

DEBATE

LA EDUCACIÓN

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La Mandragora

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El Dragón del Apocalipsis Como encarnación del mal absoluto surgido de los mas recónditos confines del infierno. El Draco Magnus anuncia el Apocalipsis de San Juan con su aliento de fuego. Escoltado por hordas de demonios, este monstruoso dragón rojo como el fuego amenaza con devorar a Jesús recién nacido. Tan solo un enviado de Dios, el arcángel guerrero San Miguel, secundado por sus ángeles, podrá poner en fuga al monstruo y a sus legiones infernales. Este enfrentamiento mítico es también el origen de la leyenda del monte Saint-

El arcángel san Miguel Arcángel guerrero, líder de la milicia de los ángeles, el nombre de San Miguel proviene del hebreo y significa "semejante a Dios". Como encarnación del bien, combate el mal y el pecado, y somete a aquellos que se rebelan contra Dios. Su culto es uno de los mas antiguos de la cristiandad: surgido entre el pueblo copto en el siglo IV, se extendió después por Occidente gracias al Imperio Bizantino. Considerado el protector de la Iglesia, se le representa a menudo vistiendo una armadura, llevando lanza o espada y escudo, siempre con alas. Durante la Edad Media aparece pesando las almas de los muertos, como el dios egipcio Osiris, ya que se le cree capaz de salvar a las almas del infierno. Se dice que Juana de Arco habría oído su voz.

I. E. S.

León Felipe

– Benavente

Michel, situado en la Baja Normandía (Francia).

Cazadores de Dragones Texto de Santiago Huerga Bartolomé (2º de ESO) Dibujo de Noelia González Olmos (2º de ESO)

DRAGONES

Draco Magnus

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Integrantes de la Coral del 'León Felipe' en León (Junio-2010) I. E. S.

León Felipe

– Benavente

Miguel Ángel, La Sibila (1509)

Montse, Sandra y Saray en el vestíbulo del 'León Felipe' (Junio-2010)


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(1942-2009)

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DIEGO JESÚS JIMÉNEZ

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(Bajorrelieve, IX)

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La ciudad (1965), poemario que trae la renovación formal a la poesía española y se adelanta en el

(Profesor de Lengua y Literatura y uno de los fundadores de «La Mandrágora del León Felipe». El 2 de julio de 2010 leyó en la Universidad de León la primera Tesis Doctoral hecha en una Universidad española sobre el poeta Diego Jesús Jiménez.)

… / y a los que por entre las flores y las enredaderas del jardín / sufren la caridad, que en oración sigan postrados, rueguen / una mejor cosecha para el año siguiente; díceles que el señor / pierde más oro que todos ellos juntos / cuando, contra su voluntad, nieva o graniza, / o el sol arrasa el trigo sobre el campo.

Tri

Ámbitos de entonces (1963) recoge las “punzadas del tiempo”, los latidos y emociones propias y ajenas de tantas infancias. Con la mirada hacia un tiempo que no quiere ser arrastrado al olvido la memoria despliega su actividad para que un recuerdo, ético y civil, alimente la palabra.

TOMÁS-NÉSTOR MARTÍNEZ ÁLVAREZ de

La valija (1963), como esa botella arrojada al mar del tiempo con cartas y mensajes, va con destino a una orilla cualquiera en la que espera hallar cómplices.

Bajorrelieve (1990), Premio Hispanoamericano de Poesía “Juan Ramón Jiménez”, es la reafirmación de una metapoética y de una conciencia crítica con el hoy y con la Historia, con las creencias que han bendecido la injusticia y han acallado las voces de los desheredados a los que se pide como conducta vital “resignación y compostura”.

La poesía de Diego Jesús Jiménez sobrevivirá al paso del tiempo concreto porque en ella están el Tiempo, el hombre como herencia, la Historia como sucesión y recuento de historias, la mirada crítica que desvela el sometimiento ante el Poder y las creencias. Poesía profundamente ética, de estética deslumbrante. •

jo

Indagación en el misterio del origen, explicación de la presencia, intuición del Génesis.

De entre las cosas veo / sólo su débil realidad, la escasa / gracia con que nos mienten. Y así / sin luz, siempre en sombras, ¡en sueños!, nuestra vida, ¿qué puede / ser nuestra vigilancia / sino dolor?

lO

Y puso con cuidado azul al firmamento / Tiñamos –dijo- de rojo las estrellas / Y al niño pongámosle color de cuna, donde duerme. / Descansó una palabra y repitió: / El verde dejémoslo a los árboles.

Fiesta en la oscuridad (1976), Premio de Poesía de la “Bienal de Zamora” (1975) muestra acaso al Diego Jesús Jiménez más irracional, buscando respuestas imposibles.

Diego Jesús Jiménez, además de pintor –aquí habría que recordar un memorable encuentro con el también pintor Antonio López–, fue animador de los cursos “Leer y entender la poesía” que cada verano siguen convirtiendo Priego en el epicentro de la poesía en lengua castellana. Dirigió revistas como Diálogo de la Lengua, la colección Alfar de Poesía, las páginas de cultura de Mundo Obrero; creó Ibercómic, editorial dedicada a la recuperación del cómic. Su obra ha sido traducida a numerosos idiomas, recientemente al búlgaro. Su presencia en universidades de medio mundo fue reclamada para conocer mejor la obra creativa.

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Con apenas 17 años escribe el deslumbrante poemario Grito con carne y lluvia, con el que “ya tenemos poeta”, como diría Eduardo de la Rica.

En Coro de ánimas, Premio Nacional de Literatura 1968, al poeta acuden aquellas ‘ánimas’ que acompañan la infancia y la adolescencia; adquieren corporeidad en este poemario. La muerte y las pérdidas desatan la angustia en un yo poético abrumado por la cotidianeidad.

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Priego, en Cuenca, donde el poeta vivió la infancia, aunque hubiera nacido tangencialmente en Madrid, ciudad a la que regresará en 1961. Tras estudiar en Barcelona -donde coincidirá con un joven José Agustín Goytisolo-, después de haber militado en las categorías inferiores del Fútbol Club Barcelona vuelve a Cuenca para finalizar el bachillerato. Esta ciudad señalará el inicio de su itinerario creativo, poético.

tiempo a la marca comercial de los novísimos, recibe el premio Adonais. Ante la imposibilidad sentida de detener el tiempo, el poeta trata de reconstruir y asentar su origen, fijar la raíz frente al deterioro y el olvido. Antonio Gamoneda escribía en el nº 8 de Claraboya: Es uno de esos libros que “cabalgan sobre las posibilidades mágicas del lenguaje y, también, sobre su naturaleza moral”.

Itinerario para náufragos (1996), Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma, Premio Nacional de la Crítica, Premio Nacional de Literatura en la sección de Poesía, premio éste que recibe el poeta por segunda vez, descansa en una cosmovisión ya asentada; en palabras de Antonio Colinas: “Estamos ante uno de esos libros más significativos de los últimos años, y no precisamente porque esta obra vaya a favor de lo que hoy es moda o actualidad en nuestro panorama poético”. Libro imprescindible para quien busque la poesía verdadera y cierta. En sólo dos años el libro conoció cuatro ediciones.

De

Ahí donde termina / la alta Alcarria, empieza el pino, hacen cuesta / las viñas, nacen sin esperanza / los centenos; ahí, / donde se oye sobre la piel el canto / de los grajos, está mi pueblo. / Lugar donde la noche se hace / desfiladero, sombra, / cañada… (Coro de ánimas)

VIVA SIEMPRE LA POESÍA DE DIEGO JESÚS JIMÉNEZ

POESÍA

Cada septiembre, a mediados, recordaremos la presencia ausente del poeta de Priego, su pueblo; regresó para quedarse. Aquel día eran las fiestas locales, 14 de septiembre.

ANUNCIO AMOR Yo anuncio amor. Anuncio mis pecados a los hombres y lanzo los cometas desde mi casa herida. Grito, derrotada mi sed y mi penumbra, que en las moscas se posa un fondo de amargura

León Felipe – Benavente

Anuncio los cestos de costura de la tierra y apunto el perfume de las hojas de mis manos. Digo, que las golondrinas parece que vuelan más que nunca; que por esa avenida de la noche, hay un perro y un ángel que observan los faroles.

I. E. S.

que los barcos navegan por la tierra sin permiso, que ese artesano, invade mi cuarto de profetas; que ese anciano, parece tener una lágrima en sus ojos; que ahí, apoyada en la esquina de la vida, existe una muchacha con las piernas de madre.

Yo anuncio amor, porque escucho los rezos del insecto cada día. El poeta dos veces Premio Nacional de Poesía y pintor Diego Jesús Jiménez (derecha) habla a los alumnos del 'León Felipe'. Abril-2006 (Foto: Salustiano)

(De La Valija) I. E. S.

León Felipe

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La Mandragora por

Inmaculada Morillo Blanco (profesora de Filosofía)

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a el mundo se deben a que «Gran parte de las dificultades por las que atravies inteligentes llenos de dudas» los ignorantes están completamente seguros y los (Bertrand Russell)

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ertrand Arthur William Russell nació en 1872. Su madre y su hermana murieron cuando él tenía dos años y su padre más o menos un año y medio después. No es de extrañar pues que fuera educado por sus abuelos paternos. Su abuelo, que había sido por dos veces Primer Ministro, era un señor mayor que murió cuando Russell tenía seis años. Su abuela, mucho más joven, fue quien lo educó. Russell recuerda que deseaba que sus padres estuviesen vivos y cuando con seis años el pequeño Bertie (nombre familiar de nuestro autor) se lo decía a su abuela la contestación de ésta era que tenía suerte de que hubieran muerto. Era pues normal que desde muy pronto Russell “sintiese vagamente un oscuro misterio”, pues casi nunca se hablaba de sus padres. Tendría que esperar hasta lo veintiún años para descubrir que habían sido ardientes reformistas sociales, dispuestos a llevar a la práctica aquello en que creían. El recuerdo que Russell tiene de su abuelo le influyó notablemente. Pero no más

que el de su abuela quien, al menos entre los vivos, fue la persona más importante para él durante toda su infancia. Cuando tenía doce años su abuela le regaló una Biblia, que él conservó, y en la hoja de guarda le anotó sus textos favoritos, entre ellos: “No seguirás a la multitud para hacer el mal” y “Sé fuerte y animoso; no temas ni desfallezcas, pues el Señor tu Dios está contigo allí donde vayas”. Estos textos, dice Russell, influyeron profundamente en su vida y seguían teniendo un significado para él incluso después de dejar de creer en Dios. Pero la abuela de Russell tenía rasgos que a él le dificultaban las cosas, pues vivía una vida austera, particularmente estricta en todo lo que afectase a la moralidad. En su opinión, su abuela sentía antipatía por la lógica. Ni tampoco estaba al servicio de todas las emociones. En la medida en que él podía darse cuenta, ella no entendía lo que era estar enamorado y el sexo era un tema tabú.

Russell consideraba su infancia, especialmente en los primeros años, como feliz en su conjunto. Pero a medida que se acercaba la adolescencia, su soledad se iba haciendo agobiante. Las limitaciones intelectuales y la moralidad puritana de su abuela se hicieron muy Bertrand Russell, por Norman Rockwell, 1967 molestas,

León Felipe

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hasta el punto de que Russell testimonia que su adolescencia fue un periodo muy solitario y desgraciado. En sus propias palabras: “me veía obligado a mantener un impenetrable secreto ante las personas que me rodeaban. Mis intereses estaban divididos entre el sexo, la religión y las matemáticas. Encuentro desagradable el recuerdo de mi preocupación sexual durante la adolescencia”. Es de destacar el interés de Russell por las matemáticas. No en vano es uno de los lógicos y matemáticos más importantes del siglo XX. Fue su hermano mayor quien le introdujo a la edad de once años en el estudio de Euclides, hecho éste que resultó uno de los acontecimientos más importantes de su vida. Tal es así que durante su desgraciada adolescencia los persistentes interrogantes sobre los fundamentos de las matemáticas le disuadieron de suicidarse, idea que le rondaba con frecuencia. Tiempo después Russell obtuvo una beca y marchó a Cambridge donde por fin podía decir lo que pensaba y llevar a cabo su mayor deseo, “encontrar razones para suponer verdaderas las matemáticas”. Sin embargo, la búsqueda de tales razones no excluía el amor. Russell se enamoró de una muchacha cuáquera, Alays Smith. Cuando le dijo a su familia que le había propuesto matrimonio, alegaron que ella debía ser una cazadora de fortunas y para intentar disuadirlo de tal idea se le informó explícitamente de algo que el propio Russell ya había sospechado: que un tío y una

tía suya habían sido víctimas de la locura y que su padre había padecido epilepsia. Y como Alays también tenía un tío “bastante raro” se le hizo saber “la mejor opinión médica” según la cual, dadas las circunstancias, la pareja debía renunciar a tener hijos. Pero, pese a todo esto, Russell se casó con Alays. Él tenía entonces veintidós años. Sus problemas emocionales desaparecieron y entró en lo que luego consideró que había sido el período intelectualmente más fructífero de su vida. Leyó mucho sobre matemáticas, filosofía e historia. Y tomó la decisión de que, si demostraba ser capaz de ello, dedicaría su vida a la filosofía. Pero pronto empezarían de nuevo los problemas. El primero es que se dio súbitamente cuenta de que había dejado de estar enamorado de su esposa. Esta etapa coincide con el período más intenso de redacción de la que será una de sus obras principales Principia Mathematica. Redactar las nuevas teorías era una tarea prolongada, y de diez a doce horas diarias, durante ocho meses al año, durante tres años, trabajó en el manuscrito. La tensión de la desdicha personal combinada con el del prolongado esfuerzo intelectual le llevó de nuevo a pensar en el suicido. Veía pasar los trenes y se preguntaba bajo cuál de ellos se lanzaría; pero la esperanza de terminar los Principia le mantenía vivo. Una vez más, según la propia explicación de Russell, las matemáticas habían derrotado la muerte. Pero ¿qué le atormentaba tanto a nuestro autor? En


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FILOSOFÍA

a la filosofía de Karl Marx: “una, que era confuso, y la otra, que su pensamiento estaba casi enteramente inspirado en el odio”. El desdén de Russell por el comunismo iba derecho a sus fuentes, ya que había conocido a Lenin durante una visita a Moscú en 1920 y había vuelto decepcionado. Su juicio fue tan severo como el del más duro político occidental cuando describía el estado soviético como un “asilo de lunáticos homicidas donde los celadores son los peores”. Durante la Segunda Guerra Mundial, que personalmente apoyó, se preguntaba si el enemigo de Inglaterra, Hitler, era realmente peor que su aliado Stalin. Portada de la 1ª edición (1910) de los Principia Mathematica y una de sus páginas.

La vida de Russell era tal que, aunque siempre estaba ayudando a sus hijos y mostrándoles que a su modo les amaba, normalmente les era extraño, pues permanecieron siempre separados.

No fue sólo su postura antibélica la que le acarreó dificultades con la clase dirigente británica. Al menos tuvo otros dos posicionamientos en contra de los valores tradicionales. Uno fue su agnosticismo público. Russell criticó no sólo ciertas religiones, sino la religión en general. Era una persona que creía por encima de todo en la supremacía de la razón y consideraba que la teología conducía a la humanidad en direcciones contradictorias e infortunadas. Otros dos aspectos de su vida merecen mencionarse. Uno fue su permanente disgusto por el sistema político comunista. En un tiempo en el que muchos intelectuales aplaudieron el ascenso del comunismo como la salvación de la humanidad, Russell nadó contra corriente, algo más que habitual en él. Sobre unas bases puramente intelectuales, dio dos sucintas razones para oponerse

Es así como una vida larga puede ayudar a un final feliz. Esto nos muestra la anotación de Russell de 1967 en un poema donde dice que buscaba la paz y encontró todo lo demás, el éxtasis, la angustia, la locura, la soledad y el dolor solitario; pero, ahora, según le escribe a la esposa con la que se casó a los ochenta años, al conocerla ha encontrado el éxtasis y la paz y ya conoce el descanso. Mucho tiempo le había costado a Russell, ochenta años enteros, encontrar la intimidad en que apoyarse, algo que desde su infancia se le había negado y en cuya procura su filosofía no había sido lo suficientemente efectiva. Probablemente su último año, cuando estaba demasiado débil para andar más de unos metros desde la puerta de su casa, fue el más feliz de su agitada e intensa vida. • [Si queréis obtener más información podéis consultar el libro de Ben-Ami Scharfstein: Los Filósofos y sus vidas. Para una historia psicológica de la Filosofía, Cátedra, Madrid, 1996]

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Las relaciones nunca fueron tranquilas y los problemas y dificultades nunca fueron pocas. Un capítulo a destacar lo protagoniza la Primera Guerra Mundial. Russell, al igual que muchos de los intelectuales británicos, observó cómo una generación entera de jóvenes fue barrida en la carnicería bélica. Repentinamente su interés por las matemáticas pareció esfumarse y llegó a confesar que, frente a la guerra, “el trabajo que he realizado es muy pequeño e irrelevante para este mundo en el que nos encontramos viviendo”. Comienza así su activismo antibélico que le llevó a ser detenido en 1916 y despedido de Cambridge con pérdida de su pasaporte. Esto último le costó perder un puesto

en Harvard que andaba esperando. Pero nada de esto silenció sus denuncias de un esfuerzo de guerra que cada día era más trágico, por lo que resultaba inevitable que sobreviniera un conflicto posterior que estaba latente. Esto ocurrió en 1918, cuando Russell fue detenido de nuevo y llevado a la prisión de Brixton, en la que permaneció seis meses.

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En una frase suprimida de su Autobiografía, Russell mismo sostenía que no estaba en su naturaleza “quedar físicamente atado a ninguna mujer por más de siete u ocho años”. No obstante, las dificultades matrimoniales de Rus-

sell parecen relacionadas con sus fantasías respecto a su madre, lo cual no tiene nada de sorprendente pues nunca había conocido el amor materno y como un amigo íntimo escribe de él: “Russell como marido, Russell en la esfera doméstica, era sencillamente imposible. Excesivamente virtuoso e increíblemente tiránico”.

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el prólogo al primer volumen de su autobiografía, publicado a los ochenta y siete años, habla de las tres simples pero exageradamente fuertes pasiones que gobernaron su vida: “el anhelo de amor, la búsqueda del conocimiento y la insoportable pena por los sufrimientos de la humanidad”. De lo primero da fe el hecho de que Russell se casara cuatro veces, tuviera al menos dos amoríos prolongados y serios, y varios otros asuntos más breves y encuentros sexuales efímeros. Es cuanto menos curioso resaltar cómo se separó de la que fuera madre de sus hijos, Dora Black, a la que abandonó por una jovencita. Él y Dora creían en el amor libre, y cuando él fue volviéndose impotente con ella, le animó a que tuviese un hijo con otro, mientras que él se dedicaría a sus propios asuntos. Para demostrar lo libres que estaban de los celos organizaron una reunión de vacaciones a la que asistieron acompañados de sus amantes y de los hijos de los dos padres. Pero finalmente Russell los abandonó a todos.

El otro rasgo sorprendente de Russell fueron sus dotes como escritor. Es de destacar que escribiera sobre temas muy diversos, desde filosóficos, pasando por tratados críticos e incluso livianos relatos populares. Su talento para la escritura fue reconocido cuando nuestro filósofo recibió el Premio Nobel de Literatura en 1950.

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LITERATURA Y FÚTBOL

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ROBERTO FONTANARROSA

podado El Negro, fue un humorista gráfico y escritor nacido en Rosario (Argentina) en 1944. Murió en 2007. Alguna vez escribió: "De mí se dirá posiblemente que soy un escritor cómico, a lo sumo. Y será cierto. No me interesa demasiado la definición que se haga de mí. No aspiro al Nobel de Literatura. Yo me doy por muy bien pagado cuando alguien se me acerca y me dice: me cagué de risa con tu libro". Aquí reproducimos uno de sus relatos, cuyo protagonista indiscutible es la pasión argentina por el fútbol, que dejó reflejada con maestría porteña en muchos de sus textos.

EL MONITO

L

I. E. S.

León Felipe

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lore Monito, llore. Usted puede. A usted se le permite que no es vergüenza llorar cuando las lágrimas tienen la pureza recóndita de aquello que llega desde el corazón que no quiere aflojar ante terceros. Tal vez, pibe, tal vez Monito, son las mismas lágrimas que, años atrás, no tantos quizás, usted tuvo que enjugar con el revés de la mano sucia de tierra en el fondo de la casita del patio con geranios y malvones de barrio Arroyito. Tal vez son las mismas lágrimas vertidas por la rabia, la impotencia, la vergüenza, ante el coscorrón justiciero de su viejita laburante cuando usted no llegaba a la hora establecida para tomar la leche.

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¿Cómo iba a entender su madre, Monito, aquel cariño entrañable por la pelota de fútbol, que lo mantenía lejos de la casa, demorado, en ese romance infantil con la de cuero, en los yuyales sabios del campito que no sabía de redes ni de cal, tras de la vía? ¿Cómo podía entender su viejo, pibe, su viejo, don Telmo, el genovés terco de canzonetta y nostalgia, su noviazgo purrete con la de gajos y ese lenguaje dulcemente nuestro de los túneles, la pisada, el chanfle, los taquitos y la rabona? Porque no era, no, una piba quinceañera, rubia y pizpireta, de ojos celestes como los de la pulpera de Santa Lucía, lo que a usted le impedía volver en el horario, a gritos reclamado por su madre. No era, no, Monito, el despertar púber del primer amor enredado en los últimos giros de un trompo o en la galleta enojosa del hilo de un barrilete, el que lo hacía terI. E. S.

León Felipe

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minar los deberes de la escuela a las corridas y escapar luego, gorrión ansioso, pájaro encendido, hacia la complicidad abierta de la calle, el griterío alborozado de los pibes y el llamado seductor de un taconeo. No Monito, lo suyo era más simple, como son simples las cosas que nacen del corazón y eluden las frías especulaciones de la mente. No. Lo suyo era tan sólo la caricia tierna de la capellada de su botín zurdo en la pelota, el toque, la volea, la suela que aprieta el fútbol indócil y lo convence, lo persuade, lo amaestra. Lo suyo era el amague, el pique corto, el freno seco, y el pecho amigo para que allí se durmiera la bella amada cuando caía desde el cielo como un globo cansado de volar sin rumbo cierto. ¡Mire qué fácil, pibe, que era aquello! De la misma forma en que el amor, el puro amor, se presenta, florece y crece como una flor nocturna, como un clavel del aire brotado en la luminosidad escasa de un pasillo, así creció en usted el sortilegio. Nadie le enseñó, como no se enseña el dolor ni la paciencia, ni se sabe de dónde surge el gusto por silbar o el de hablar bajo. Usted ya lo traía impreso, se lo digo, quizás desde el fondo de la historia de ese barrio que ha visto nacer a tantos ídolos y guarda en el aire la vibración, el eco, el reverbero de mil goles gritados en la tarde, atronando el cemento, quebrando la quieta y asombrada calma de su río. O lo aprendió como se aprenden estas cosas, mirando a los demás, tratando de atrapar con ojos asombrados el misterio metafísico del chanfle, la secreta ley físi-

ca que hace que el balón vaya hacia allá y dé una vuelta. Por eso, por todo eso, pibe, no se inquiete si lo ven aflojar y su mirada se empaña como el cristal de una ventana cuando recibe el tamborileo sonoro de la lluvia. No. Llore Monito, llore. Usted puede. A usted se le permite. Así lo soñó usted tal vez, un día, allá, aferrado a la almohada confidente de su cama, en la casita del patio con geranios y malvones, alguna de esas noches de verano cuando el calor aprieta y el sueño viene: Ya está el mago de varita presta. Ya está el ilusionista sutil que hace creer en cosas que no existen y miente que en el dorso de su mano se ocultan pañuelos, palomas y barajas. Está en el medio de la cancha y su eterna enamorada, la pelota, parece que se ha ido y está inmóvil, simula emprender vuelo y no se aleja, o bien hace creer que se le escapa pero vuelve bajo la presión apenas ruda de la suela. Ahora el estadio enmudece, el mago muestra el juego. El Monito arranca y empieza el toque, el pelotazo sabio, el amague que argumenta una cosa y dice otra. De la zurda precisa del insider brotan conejos, luces multicolores, toques lujosos, las dos cortas sabidas y una larga, la cabeza alta, el ojo inquieto. El público se deleita. Ya la metió de nuevo bajo el pie, la mostró, “ahí la tenés, es tuya” ha dicho, pero no está más, la sacó, la puso en otro lado, la cambió de lugar, la amarreteó de nuevo. Allá está el compañero, el wing derecho, no lo ha visto, pero gira y le pone el pelotazo desde cuarenta metros, en el pecho. Sólo faltan los clarines, los clarines, las fanfarrias, el galope incesante de los corceles blancos girando en torno de la cancha y las ecuyères de pie sobre sus ancas. Así lo soñó usted, tal vez, un día,


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DIBUJOS

Monito. Ya el espectáculo termina y, a pesar de la magia del insider, a pesar de sus moñas y regates, pibe, a pesar de las cuatro pelotas de gol que usted puso en los pies del centrofoward, el partido se agosta en la chatura aburrida del empate. Pero faltaba, nomás, la carcajada. El cierre magistral, la pincelada justa que el artista deposita por fin sobre la tela e ilumina el azul, aviva grises y ruboriza la macilencia de los sepias. Faltaba nomás, la carcajada. Ese balón que llega de atrás, como un balazo. El pecho receptor del entreala tan afecto a refrenar, mullido, el rebote previsto de la bola. Ya empieza la danza, el giro sobre un pie para enfrentar el arco y el resbalar mansamente de la globa del pecho a la rodilla y de allí al suelo. Allí, en la temible ferocidad del área, allí, donde la puerta de las dieciocho se convierte en muralla pertrechada, donde hay piernas, codos, tapones alevosos y guadaña, allí la puso en el piso el entreala. Allí, en esa media luna, en lo que algunos llaman la empanada, allí donde uno se olvida de la novia, del primer amor, de lo aprendido en la escuela, de la Vieja, “vení conmigo” le dijo el Monito a su amiga del alma. Y se metió en el área con pelota dominada. No sé si hubo un caño o fueron cuatro. Quebró la cintura, pisó el cuero, pareció en un momento que pateaba, se le vinieron dos, se cerró el cuatro pero el Monito la llevaba atada. Tal vez ya no me acuerdo, decime vos si miento, pero quedó frente al arquero y la puso en un rincón, de cachetada. No el cachetazo mordaz, el del reproche, sino el empujón cordial, el que te aprueba, la palmada que se le da a un pibe y se le dice “cruzá que yo te miro”. La pelota entró pidiendo permiso y ni tocó la red de puro cauta. Luego, el pibe se fue hasta su tribuna y adentro de su puño apretó el gol, lo abrió de golpe y fue otra vez paloma y carcajada.

Hecho por Nerea Álvarez Justel (3º de ESO)

I. E. S.

León Felipe – Benavente

Llore Monito. Así lo soñó usted tal vez un día, en la casa de malvones y geranios del barrio Arroyito. Y se quedó en sueño nomás, no se dio nunca. —¡Tan bueno que parecía de purrete! Nunca llegó a jugar ni en la tercera. Y en el equipo que se arma en la oficina a veces lo ponen un rato y otras, nada. Está gordo, pibe, algo pelado. Y me han dicho que ni va a la cancha.  Hecho por Lorena Huerga (1º de Bachto.)

I. E. S.

León Felipe

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ASTRONOMÍA Y RECUERDOS

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3ª LECCIÓN

por

ENRIQUE ESCUDERO MARTÍNEZ

DE

Maestro de E. Pri-

ASTRONOMÍA D

icen que no hay dos sin tres, y esto fue lo que nos pasó a nosotros con las salidas nocturnas del Padre Litos. Había hecho una promesa desde aquel collado reseco, aquella noche del mes de octubre del curso pasado y, debido a toda nuestra actividad de los primeros días de curso, se había quedado un poco relegado el tema. Como estas salidas eran tan esporádicas y estábamos más pendientes del estudio y del juego, apenas te quedaba tiempo para pensar en el tema, aunque de vez en cuando te llegaban a la mente aquellas noches tan fascinantes.

Abandonamos el juego y rápidamente nos encaminamos a la clase. Allí estaba esperando. Entramos en orden y nos fuimos sentando en nuestros pupitres. Una vez que nos sentamos, se colocó a un lado de la pizarra. Se oían a lo lejos las voces entrecortadas de algunos chicos que jugaban lejos.

Había pasado el día de Todos los Santos y un día Francisco Zurera, aquel chico natural de Guadix, al terminar la clase de Matemáticas, le insinuó a nuestro maestro:

El tiempo se había quedado despejado, soplaba el viento del norte levantando enormes polvaredas sobre las paredes y arrancando las últimas hojas de los olmos.

- Padre, en este mes que ya empieza el frío, parece que el cielo está más brillante que en otras ocasiones. Da la impresión que las estrellas se ven mejor. Se aprecia con más nitidez su parpadeo.

-Cuatro objetos son los que vamos a observar. Como ya os dije cosas muy precisas. Observaremos en primer lugar a Saturno, el planeta de los anillos, ya que al poco rato de estar allí, se ocultará. En segundo lugar, la Luna en su cuarto creciente, que también estará cerca del horizonte y es el mejor momento para su observación. Después veremos a Júpiter y a sus cuatro satélites mayores. Y a continuación la galaxia de Andrómeda.

A lo que contestó el fraile: -Así es. Es la mejor época para observarlo, porque la humedad atmosférica, debido al frío, se condensa a ras del suelo. Y no creáis que tengo en olvido la próxima salida, que la efectuaremos el día menos pensado. Nos queda una salida muy interesante y distinta de las otras.

I. E. S.

León Felipe

– Benavente

-Padre –le preguntó el de Loja, aquel chico desgarbado con un bozo incipiente–, ¿saldremos a ver cosas nuevas?

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En ese momento dieron la señal del cambio de clase. El Padre Litos contestó: -No va a ser una salida para ver constelaciones. Esta salida va a ser más técnica. Nos limitaremos a ver muy pocas cosas pero muy puntuales. Como la clase ya se ha terminado y tengo que ir a otros cursos, el sábado después de comer nos reuniremos aquí mismo y os daré una charla sobre la observación, como hemos hecho en otras ocasiones. Nos dejó un poco intranquilos con aquellas palabras de “salida técnica y puntual.” Aquel día estábamos jugando en el campo grande de fútbol, cuando alguien nos voceó desde la piscina diciéndonos que nos esperaba en el aula el P. Litos.

I. E. S.

León Felipe

– Benavente

Empezó a hablar: -Parece que tenemos un tiempo muy estable después de las últimas lluvias. La atmósfera está limpia y, por lo tanto, saldremos quizá uno de estos días.

Quedamos un poco mudos por este nuevo acontecimiento y enseguida preguntó el de Sahagún de Campos: -¿La observación va a ser con los prismáticos? -No. Esta vez vamos a usar algo fuera de lo normal. Vamos a llevar un pequeño telescopio. También llevaremos unos prismáticos de 7x50 y, mientras unos miran por el telescopio, otros que aprovechen para mirar con los prismáticos cosas interesantes como las Pléyades, las nebulosas de Orión, la Vía Láctea, etc. Quedamos de piedra al oír la palabra telescopio. Nuestra clase guardaba un silencio que se podía oír. ¿Cómo sería el telescopio? ¿Sería un instrumento de complicados mecanismos? Él siguió comentando: -Existe en la biblioteca de este Colegio un telescopio que no hace mucho tiempo fue adquirido en una óptica de Barcelona. Está

maria y ESO en el C. P. “Los Salados” y en el I.E.S. “León Felipe” de Benavente.

deseando que le quitemos el polvo y lo vamos a hacer en la primera noche que tengamos ocasión. -¿Es muy grande? –preguntó el de Torrejón de Ardoz. -No es muy grande ni tampoco muy pesado. Lo vamos a llevar en dos piezas: el tubo reflector y el soporte. Es un reflector, esto es, un telescopio formado por espejos, del tipo Newton, con un ocular situado encima del tubo. El soporte es azimutal, que carece de palancas y también de engranajes. Este mecanismo le permite desplazarse hacia arriba y hacia abajo, hacia uno y otro lado. Tiene una abertura de 120 mm. Y además, para explicaros bien todo esto, lo mejor es tenerlo delante. Sin dar más explicaciones, mandó salir con él a Buenaventura Montblanc y a Vicente Brime y al poco rato venían cargados con las dos piezas y unos cuantos objetivos y oculares. Lo montó y nos fue dando todas las explicaciones. Encima de la tarima aquel aparato parecía venir de otro mundo. Nadie se figuraba un instrumento así: tubo corto color beige claro, un pequeño ocular encima del tubo grande, un pequeño catalejo encima del tubo, para enfocar, una horquilla para la sujeción del tubo y un trípode sencillo. -Dentro de este tubo hay dos espejos: uno al final del tubo y otro a la entrada que es parabólico. Con esto se logra un gran aumento y bastante poder de resolución. Una vez que dio este tipo de explicaciones, poco a poco nos fuimos juntando en torno a nuestro maestro y al telescopio. Era un instrumento de apariencia sencillo. Al fin y al cabo sólo había un tubo no muy largo y un soporte. Una vez que lo observamos de cerca, nos mandó sentar y continuó las explicaciones. -En primer lugar os voy a hablar de la Luna. Ya sabéis que es el satélite natural de la Tierra y a la vez el objeto más cercano. Ya os dije que está a un segundo-luz de distancia aproximadamente. Y que la Luna miente siempre. ¿Os acordáis? Hubo una pequeña pausa y alguien preguntó:


-¿Por qué no la vemos todos los días? -Si tuviera luz propia sí que la veríamos todos los días, pero le pasa lo mismo que a todos los planetas, refleja los rayos solares como un espejo. Cuando en su órbita está delante del Sol no podemos verla porque hacia nosotros está la cara no iluminada; entonces es Luna Nueva. Una semana después se separa lo suficiente del Sol para mostrarnos iluminada la mitad de su hemisferio visible; entonces se produce el Cuarto Creciente. Cuando se coloca tras la Tierra otra semana más tarde la Luna la veremos entera y entra así en su fase de Luna Llena. A la siguiente semana va dejando de verse poco a poco, produciéndose el Cuarto Menguante para dejarse de ver en la siguiente y completar así al cabo de un mes, una lunación completa. En ese momento mandó cerrar todas las contraventanas quedando la clase a oscuras. No sabíamos lo que quería hacer. Puso una mesa encima de la suya y en ella colocó el flexo encendido. Cogió una pelota forrada con papel blanco que tenía colocada en el extremo de un lapicero, la levantó por encima de su cabeza y nos dijo: -El flexo representa al Sol, la pelota representa la Luna y yo soy un habitante de la Tierra. Y así nos fue explicando las fases lunares. En alto tenía la pelota y mientras él giraba vimos cómo se iba iluminando poco a poco. -Cuando coloque la pelota delante del flexo, es de suponer que no la veo porque no puedo apreciar la cara iluminada, momento que está en Luna Nueva. Voy girando en sentido contrario a las agujas del reloj hasta que me pongo de espaldas al flexo; ahora es Luna Llena. Sigo girando hasta que me vuelvo a poner frente al flexo. Y así, varios de nosotros, fuimos cogiendo la

pelota en alto dando una vuelta completa sobre nosotros mismos. No hizo falta más para comprender las fases lunares. Después siguió la lección: -La Luna se revoluciona sobre su eje en 28 días aproximadamente, el mismo tiempo que necesita para completar una órbita alrededor de la Tierra; por eso siempre vemos la misma cara. Las llanuras bajas y oscuras de la Luna se llaman mares porque los primeros observadores imaginaron que eran grandes extensiones de agua. Ahora sabemos que allí no hay ni agua ni aire y esas zonas oscuras son llanuras polvorientas. Y dieron nombres a los mares: Océano Proceloso, Mar de las Lluvias, Mar de la Tranquilidad, Mar de la Serenidad… Las zonas más claras son zonas accidentadas, representadas por cadenas montañosas, cráteres, enormes cantidades de lava… Las montañas de la Luna reciben sus nombres de los de la Tierra: Alpes, Apeninos, Cárpatos… Los cráteres que tanto abundan reciben nombres de filósofos y científicos: Baylli, Clavius, Copérnico, Tycho, Aristóteles, Arquímedes, Eratóstenes, Platón… En esto Daniel Caballero preguntó: -¿Cuál ha sido la causa de los cráteres de la Luna? -Parece ser que han sido debidos a impactos de meteoritos y asteroides. También hubo volcanes en la Luna. Hace muchos millones de años cesaron la emisiones volcánicas dejando a la Luna fría y muerta. También en la Luna se observan surcos, quizá provocados por fallas. -¿Llegará el hombre a pisar la Luna algún día? -Pienso que antes de 10 años el hombre habrá pisado la Luna. Y ahora os hablaré un poco de Saturno, otro de los objetos que

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veremos. Aunque lo vamos a ver muy pequeño, sí que veremos sus anillos. Para mí es el más hermoso de los planetas. Es un planeta gaseoso formado por hidrógeno y helio. Los anillos no son sólidos, sino que en realidad están formados por enjambres de partículas que giran alrededor de Saturno. Las partículas tienen tamaños desde diminutas motas de polvo hasta del tamaño de una casa e incluso más. Se le conocen al menos 17 lunas además de Titán. La mayor de todas es Titán que merece ser considerada como un planeta. Rota Saturno en 10,5 h. y su traslación dura 29 años. Cuentan que a Galileo le pareció un planeta extraño cuando lo observó con aquel catalejo rudimentario, porque no lo vio redondo, llegando a decir que tenía orejas. -Y ahora os voy a hablar del mayor de los planetas, de Júpiter. Lo que vamos a ver de Júpiter no es su superficie sólida, sino capas gaseosas que albergan un accidente impresionante, como si fuera una gran tormenta, conocida como La Gran Mancha Roja. Este gran fenómeno lo vamos a ver perfectamente con nuestro telescopio. Mercurio, Venus, La Tierra y Marte se les llama los planetas terrestres, en cambio el resto de los planetas Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón, son de naturaleza gaseosa porque seguramente están rodeados de capas enormes de gases albergando en su interior un pequeño núcleo sólido. Lo más impresionante que vamos a ver de este planeta son cuatro de sus 12 satélites. Fueron descubiertos por Galileo en 1610. Se llaman: Ío, Europa, Ganímedes y Calisto. Una vez que dio esta explicación los fue dibujando en la pizarra y nos dijo: -Seguramente no veremos los cuatro. ¿Sabéis por qué? A todos se nos vino la respuesta a la mente.

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Representación gráfica del eclipse lunar total habido en la noche del 8 al 9 de noviembre de 2003, hecha por los entonces alumnos del Taller de Astronomía que dirigía la profesora Mercedes Martín.

>> Y continuó: -Personas con vista excepcional declaran haber visto a simple vista los satélites de Galileo. Yo esto no me lo creo. Sí os digo que con unos buenos prismáticos sobre un trípode, también se pueden ver. El Telescopio que usó Galileo era bastante rudimentario y él fue el primero que los vio y quedó impresionado y convencido que la Tierra también gira alrededor del Sol. “Y sin embargo se mueve”, musitó después de jurar ante el tribunal que la Tierra estaba quieta. Júpiter es enorme. Harían falta 11 Tierras para igualar la anchura de Júpiter en su ecuador. El período de rotación es mucho más rápido que el de la Tierra, ya que da una vuelta sobre su propio eje en menos de 10 h., y el período de traslación dura casi 12 años. Como vais a ver tiene un brillo impresionante, distinguiéndose perfectamente en el cielo. Brilla más que ninguna otra estrella exceptuando a Sirio y también algo menos que Venus. El brillo le viene dado, aparte de por su gran tamaño, porque sus nubes reflejan mucha luz. La clase permanecía en silencio mientras él nos iba dando todas aquellas explicaciones.

I. E. S.

León Felipe

– Benavente

-De la galaxia de Andrómeda poco os puedo contar ya. Es como una banda nubosa, aunque tiene forma espiral, a 2,2 millones de años-luz. A esta galaxia la conocen los astrónomos como M31. Es el objeto más lejano del Universo que se puede ver a simple vista. También está acompañada por otras dos galaxias más pequeñas equivalentes a nuestras Nubes de Magallanes.

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Entre preguntas y respuestas, que no cesaban, tocó la campanilla para ir al refectorio. Salieron con él los mismos alumnos que habían traído el telescopio y por el mismo camino se lo llevaron. La clase teórica había terminado. Solamente quedaba la más emocionante: la clase práctica. Mirando al cielo con aquel aparato, que todos pensábamos que era propio solamente de astrónomos, pasaríamos una noche feliz.

al altozano que ya conocíamos. Desde él se empezaban a ver las luces de la ciudad. Una ancha banda oscura quedó fija sobre el naciente, mientras por el poniente siguió durante un buen rato, una claridad casi perenne En el cielo aparecieron también las primeras estrellas. La más brillante apareció cerca del horizonte; nos dijo que era Capella en la constelación de Auriga. La luna en forma de D estaba no muy alta con un hermoso brillo plateado. Por el ocaso, y en alineación casi recta estaban con ella, los otros dos astros de nuestra observación: Júpiter y Saturno. Colocamos el trípode en una parte perfectamente llana, con sumo cuidado colocó el tubo sobre el trípode, lo sujetó con la horquilla, lo orientó hacia el Sur y allí habló durante un momento de todo lo que nos ofrecía la noche. Cuando el cielo estuvo solamente iluminado por la luz de la casi media Luna, dirigió el tubo hacia Saturno. A eso de las 20h., empezó la observación. Uno tras otro fuimos mirando al más hermoso de los planetas. Cada poco miraba él y volvía a orientar el telescopio porque la imagen se nos escapaba del campo visual. Se veía muy pequeño, como nos había dicho, pero tanto él como sus anillos se veían con una claridad extraordinaria. El planeta iba bajando lentamente buscando la línea del horizonte. Comentábamos unos con otros, después que lo habíamos visto, la belleza de Saturno perdido en las

i n mensidades del firmamento.

*** Y llegó el día 5 del mes de noviembre del año en curso 1962. Salimos del Colegio una vez que el Sol se ocultó, y con muy poca luz llegamos I. E. S.

León Felipe

– Benavente

A

las

20:30h.

enfocó el telescopio hacia la Luna y empezamos a mirar por el mismo orden. Nos decía: -La imagen que vamos a ver es invertida. Esto quiere decir que lo que vemos hacia arriba está abajo y lo que vemos a la derecha está en realidad a la izquierda. Esto lo podéis apreciar mirando a continuación con vuestros propios ojos. Fijaos bien en las tres zonas más oscuras que están unidas: una es el Mar de la Serenidad, la del centro es el Mar de la Tranquilidad y la tercera el Mar de la Fecundidad. Hay otra llanura circular que está aislada: es el Mar de las Crisis. Este mar que está cerca del N y al lado del arco lunar se distingue, como los demás, a simple vista y es inconfundible. Entre el Mar de la Serenidad y el Mar de la Tranquilidad está el cráter Plinius, que tiene en el centro otro más pequeño. También hay otros dignos de admiración. No tengáis prisa en mirar. Hacedlo con calma apreciando todos los detalles de nuestro satélite. Mirad bien todos los mares, todos los impactos, todos los accidentes que, aunque se ven pequeños, tienen que ser enormes. Moved con delicadeza el tubo porque tanto la Tierra como la Luna se mueven y en muy corto espacio de tiempo se nos va de nuestro campo visual. No perdáis detalle de la línea que separa la zona oscura de la iluminada llamada terminador. En esa parte la visión de los cráteres es espectacular. Íbamos mirando hacia la Luna tranquilamente uno detrás de otro y tengo que decir que al mastuerzo de Gregorio “Tacuñío” la Luna se le escapó y no la encontraba, teniendo que recurrir al Padre Litos hasta dos veces. Todos estábamos deseando mirar por aquel ocular. Fue un auténtico lujo. Pensábamos ver una Luna enorme, pero no fue así. Parecía de tamaño normal, pero con una claridad absoluta. Era impresionante ver el accidentado suelo de nuestro satélite y el terrible bombardeo a que estuvo sometida durante miles y miles de años. Los cráteres de la zona terminador fueron los que más me impresionaron de todos los accidentes de la Luna.


¡Cuántos recuerdos cada vez que miro la Luna y contemplo sus zonas claras y oscuras! Mientras unos miraban por el telescopio, otros nos íbamos pasando los prismáticos para observar las Pléyades, que ya no eran siete sino muchísimas más; la nebulosa de Orión semejando una nube pendiendo de su cinturón y algún racimo abierto. Mirábamos con tranquilidad comentando en voz baja nuestra visión. Y el Padre Litos siempre pendiente de unos y otros. Terminada la observación de la Luna nos dijo:

Multiplicad por dos 100.000 millones de estrellas y la cifra es abismal. ¿Sabéis a qué me refiero?

avanzaban las horas, nuestras manos y orejas se resentían. Otra lección práctica había terminado. Ojalá no fuera la última.

Buenaventura no se lo pensó dos veces y le contestó:

-Y ahora tenemos que marchar –nos dijo.

-A la galaxia de Andrómeda. -Muy bien –contestó–. Voy a colocar el telescopio casi vertical porque si os fijáis en el gran cuadrado de Pegaso la tenemos situada casi en el cenit. Contad tres estrellas hacia abajo empezando por la del cuadrado

-Ahora vamos a dirigir el objetivo hacia el más grande de los planetas. Aquel objeto más brillante, que no parpadea, situado a la izquierda de la Luna.

Desenroscó el aro que sujetaba el tubo, lo colocó en su maletín correspondiente y dio las otras piezas a otros tantos alumnos diciéndoles que tuviesen cuidado y precaución ya que se trataba de piezas muy delicadas. Abandonamos el lugar cuando empezaba a ascender en el cielo el imponente Orión con su cachiporra. La Luna caminaba hacia el ocaso y Saturno también nos quería dejar. La bajada del cerro la hicimos con linternas como las otras veces y pronto encontramos el camino de vuelta que apenas se vislumbraba con la raquítica luz de la Luna. A la 22:35h. Saturno se ocultó definitivamente cuando ya llevábamos desandado parte del camino. La Luna y Júpiter se dirigían irremediablemente hacia el ocaso. Ya estábamos cerca del Colegio cuando Juan Quintana, el de Loja, le preguntó:

Al poco rato estábamos mirando por el ocular. Fue el astro más espectacular que vimos: Júpiter con sus cuatro lunas y su Gran Mancha Roja. Estaban situadas formando una recta, quedando tres hacia un lado y una hacia el otro. Nos decía que era una suerte poder ver las cuatro, porque muchas veces, alguna quedaba eclipsada por el planeta.

-Nos queda por hacer la última observación. Para mí algo impresionante, algo que se escapa a mi imaginación. Me estoy refiriendo a un objeto que según dicen los astrónomos es el doble de grande que nuestra Galaxia.

-Admiro la grandiosidad del Universo, admiro a “los pocos sabios que en el mundo han sido”, a Galileo y a los grandes compositores musicales. No habrá cosa en el mundo más agradable a los oídos que escuchar la 9ª sinfonía de Beethoven o la 40 de Mozart o la Inacabada de Schubert o la Italiana de Mendelssohn o la Patética de Chaikovski. Algún día os llevaré a clase un tocadiscos y quedaréis cautivados por esa música. Es algo grandioso. de Pegaso. Contad otras tres perpendiculares y llegamos a la rodilla de Andrómeda. Ahí está la célebre galaxia de Andrómeda. Estuvo unos minutos colocando el aparato hasta que lo situó en el lugar adecuado. Puso un nuevo ocular que según él era de menos aumentos para que pudiésemos verla entera. Nos fuimos acercando uno por uno para ver por primera vez una galaxia perfectamente. La describimos como una banda brumosa y alargada que casi se salía de nuestro campo visual. Fue la última observación que realizamos. La noche se puso fría como corresponde a este mes de noviembre, y a medida que

Se hizo un silencio entre nosotros y a buen paso avanzábamos hacia el Colegio. No había pasado mucho rato cuando hicimos la entrada por aquella pequeña puerta lateral. Nos despedimos del maestro y marchamos hacia nuestro dormitorio.

Noche pura de noviembre con aquel cielo sereno. Lecciones del Padre Litos de las que siempre me acuerdo.

– Benavente

La visión de este planeta fue impresionante; la que más nos gustó y en la que invertimos más tiempo. Cada cual al observarlo sentía la misma admiración y el mismo estupor. ¡Un objeto tan grande y, sin embargo, tan pequeño visto por nuestro telescopio!

-A lo que el fraile le contestó:

León Felipe

Vimos también las franjas que adornan el ecuador de este planeta.

-Padre, ¿qué es lo que más admira de este mundo?

I. E. S.

-Si mirásemos en otra ocasión a esta misma hora, seguramente estos cuatro satélites estarían colocados en distinta posición. Galileo cada día que observaba los iba dibujando, hasta que quedó convencido que giraban alrededor de Júpiter como gira la Luna alrededor de la Tierra y la Tierra alrededor del Sol.

ASTRONOMÍA Y RECUERDOS

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RELATOS

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“La Cultura del desdén”

por José María HUERGA CARRACEDO (ex-alumno del 'León Felipe') Iba a escribir un relato. Me apetece escribir. Pero creo que a ti te da igual leerlo o no leerlo. Como otras tantas cosas. ¿O no hay muchas cosas que te dan lo mismo? ¿No intentas convencerte de que suspender no es importante? Cuando te acuestas, ¿no pretendes olvidar a esa tía que no te hace caso? Hay muchas cosas que te dan igual. Y yo no voy a cambiar eso. Tu futuro, tu pasado, tus decisiones… quieres creerte que todo eso te da igual. Pero no lo es. Y lo sabes. Tu vida no te puede dar igual. Así que ahórrate el desdén y preocúpate por tu último pequeño gran problema.

Picó

“Mía nunca”

por José María HUERGA CARRACEDO (ex-alumno del 'León Felipe') Yo te llevaré un ventilador. Se lo prometí y pienso hacerlo. Aunque para llegar tenga que dejarme las manos y arriesgarme a quedarme con la barriga mirando al sol como una tortuga sin poderme levantar. Hace demasiado calor y creo que un poco de aire podrá ayudarle a pasar el resto del verano burlando a la muerte. Mi abuelo burla la muerte como la peluquera me burla a mí. Es demasiada mujer para mí. Sólo soy un nieto de un héroe de la Guerra. Además, en silla de ruedas y enamorado como un idiota. Nunca se hará realidad. Mía nunca.

“MANIFIESTO LITERARIO”

por José María HUERGA CARRACEDO (ex-alumno del 'León Felipe')

Mi lenguaje pretende ser sencillo y cercano. Mis historias se van haciendo más complejas con el paso de los años y supongo que esa tendencia seguirá siendo siempre así. Si mientras lees alguna de mis historias ves lo que sucede en tu cabeza

Cualquier artista busca manifestar sus ideas, sus impresiones y sus creencias. Escribir me ayuda a explicarme el mundo a mí mismo y a los de-

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León Felipe

– Benavente

más, al poco público que de momento he tenido. Aunque mi futuro profesional en esto de las letras es más que dudoso siempre seré un escritor. Y como cualquier escritor, yo tengo mis intenciones artísticas y mis aspiraciones. Con mis modestas letras busco crear imágenes. No aspiro a milagros de

y te lo crees, me doy por satisfecho. Si no consigo eso, lo siento. EN ESO ES EN LO QUE CREO. ESO ES LO QUE ESCRIBO A MÍ SÍ ME GUSTA. ¿Y A TI?

estilo ni a juegos verbales. Me conformo con ser un pobre contador de historias. Historias repletas de lenguaje de la calle y contadas de forma simple. Historias que podrían pasar en cualquier ciudad, en cualquier esquina. De momento me conformo con eso. También escribo como terapia, como válvula de escape. Pero eso es más que nada por necesidad. Y esa necesidad es precisamente lo que me convierte en escritor. Sin eso simplemente sería un cualquiera. Puede que nunca publique una novela pero siempre seré un escritor. Un escritor que no cree en las historias con demasiada ficción, un guionista al que no le gustan los efectos especiales, un amante de las tramas sencillas y cercanas. Creo en las historias. Sin palabras complejas, sin demasiadas cosas raras. Cosas fáciles de entender y fáciles de seguir. Algo que pueda leer cualquiera y entenderlo.

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– Benavente

José María Huerga Carracedo firma ejemplares de su primer libro La cara por lavar en la feria del libro de Benavente. Agosto de 2007. Foto: Salustiano


É

l comenzó a crear. Creó un sitio interminable, en el que Él podía hacer lo que quería:

Él

por

Diego Gutiérrez Ferrero (1º Bchto.)

ra. Se observaron a sí mismo, haciendo grandes progresos y consiguiendo aumentar su esperanza de vida.

Fue a un lugar apartado y empezó a crear. Creó un paisaje para sus futuras marionetas. Después lo necesario para que pudieran vivir. Cuando pensó que estaba todo preparado para ellas, las creó. Trabajó en todos sus detalles, cuidando de que no tuvieran fallos. Creó marionetas que se movían por el aire, otras por el agua, otras por la tierra. Tenían necesidades y ellos las satisfacían, todo parecía normal.

Pero algo fallaba. Muchos de esos animales perdían tiempo orando a seres superiores, intentando imitar a esos

León Felipe

– Benavente

– Benavente

I. E. S.

León Felipe

seres, creando ellos también. La creencia se empezó a imponer por encima de otras, produciendo luchas que Él nunca quiso. Pero, poco a poco, se regularon las creencias. Creer algo en lo que otra persona no, ya no era un problema. “Bueno” pensó “si se mantiene así, no estará mal del todo…” Miró a sus marionetas de cerca. Parecían cómodos, en el trono de la creación, pero… ¿y esas personas que morían de hambre? Los animales sabían que existían, pero no hacían nada por ellas. Hacerlo significaría sacrificar su comodidad. Él se indignó. ¿Cómo era posible que actuasen así? No paró ahí la cosa. Los animales destruían también el medio en el que vivían. Creaban armas para luchar entre ellos mismos que dañaban además su creación. Tras una guerra que devastó a casi la mitad de su creación, Él tomó una triste y difícil decisión: empezaría todo de nuevo. -------Se alejó del lugar recóndito del que no se había separado desde el principio de la creación de las marionetas. Empezó a comprimir todo lo que había creado hasta hacerlo minúsculo. Entonces, debido a esa compresión, hubo una explosión. Todo volvió a nacer. Él fue sin rumbo hasta un planeta desierto. Comenzó a crear de nuevo. Como antes, creó el paisaje en el que vivirían y luego a los seres. Todo iba perfecto esta vez. Nada iría mal, sería el mundo ideal… Él se relajó, y no se dio cuenta de que, muy por debajo de él, una marioneta, en medio de una tormenta, vio cómo un árbol ardía. Tocó el fuego, y éste le quemó. Intrigado, llevó a su cueva una de las ramas… ●

I. E. S.

Para Él, el tiempo pasaba muy rápidamente, nada que ver con la visión del tiempo de las marionetas, por eso tardó en darse cuenta de lo que pasaba: una marioneta había conseguido que en su lugar de residencia hubiera luz y calor. Había descubierto el fuego. Entonces todo cambió. Un tipo de animales empezó a desarrollarse en un camino que ningún otro animal había seguido: en la inteligencia. Utilizaron la llama descubierta para sus propios fines, utilizaban a otros animales y su entorno para sobrevivir. Pronto se alzaron por encima de la creación. Él, intrigado por el rumbo que llevaban las cosas, empezó a mirar su mundo más detenidamente. Las marionetas se repartieron por todos los lugares en los que podían vivir que, gracias a su inteligencia, eran la mayoría, excepto los que tenían climas más extremos. Empezaron a instruirse. Observaban el cielo, preguntándose qué pasaba fue-

CREACIÓN LITERARIA

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HISTORIA DEL 'LEÓN FELIPE'

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HISTORIA DEL

Por medio de Eva Cordero, alumna de éste instituto y familiar mía, he tenido conocimiento de la existencia de esta revista, y he podido acceder a ella a través de la Web. Me parece muy buena revista, y me ha interesado especialmente la sección “Historia del León Felipe”, porque me refresca la memoria de aquellos años de los que guardo muy buenos recuerdos.

– Benavente

Yo fui alumno del “Instituto Técnico de Enseñanza Media”, como se llamaba en sus inicios, entre 1967 y 1973. Una vez concluido el Bachillerato me trasladé a Barcelona para estudiar Arquitectura y por aquí continúo hasta la fecha.

I. E. S.

León Felipe

Estas fotos de 1969 recogen diversos momentos de la entrega del Premio Nacional de Dibujo al alumno Juan Jesús Delgado Morán. En la que hay justo sobre estas líneas podemos ver al alumno recibiendo el premio de manos del representante de la empresa de rotuladores Universal, también al profesor de dibujo D. Alfonso Bartolomé (segundo por la derecha), a la entonces directora del Instituto, Dª Carmen Campa (3ª por la derecha), y a la orgullosa madre del alumno (4ª por la derecha). En la parte de arriba de esta página y de la siguiente tenéis la convocatoria del "Extraordinario Concurso Escolar de Dibujo" y la publicación del resultado del mismo, respectivamente. Asimismo, podemos ver un boceto previo del dibujo ganador.   

(Desde aquí queremos dar las gracias a Juan Jesús Delgado por la amabilidad con la que nos ha hecho llegar esta información y a la alumna Eva Cordero por su colaboración en hacerlo posible.)

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HISTORIA DEL 'LEÓN FELIPE'

L 'LEÓN FELIPE'

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A principios de 1969, cuando estudiaba 3º de bachillerato, participé con un dibujo en un concurso de dibujo escolar que convocó la empresa de rotuladores UNIVERSAL a nivel de todo el Estado, con la ilusión de conseguir una bicicleta o al menos un balón, con el resultado de que me dieron el primer premio entre 20.000 participantes, superando ampliamente mis expectativas. Os adjunto la información que conservo del concurso, así como 4 fotos de la entrega del premio en el Instituto en octubre de 1969 y un boceto previo del dibujo. El original se encuentra en la central de la empresa en Torino (Italia). Atentamente:

Juan Jesús Delgado Morán. Arquitecto

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CREACIÓN PLÁSTICA Y LITERARIA

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NEW LIFE!

C

orre el humo por encima de su cabeza y, cual fantasma colándose por cerradura, penetra en su interior desde el techo hasta la nariz, hasta los pulmones… y altera por completo su estado de ánimo. En su torso, donde aún quedan restos de lo que un día fue un músculo ardiente resuena el eco de dos palabras: libertad, amor. Relajado por naturaleza, inquieto artificialmente se ha olvidado de unos ojos y unos gestos que fueron totalmente mentira… dudosos al menos. Pero con el pelo cayéndole sobre las cejas y aquellas manos entrelazadas con las suyas en la memoria le resulta más fácil revivir esas caricias y así curar los estigmas de la desilusión. Se abre la puerta y vuelve la luz. Unas deportivas verdes ocultan parte de lo que fue una

R

O EL RETROVIS

vez su plena confianza en las personas, que quedó a los pies de quien no supo apreciar a alguien así. Las piernas, la cintura, el ombligo… Unos párpados luchando para ocultar el sentimiento de soledad voluntaria por no haber aceptado antiguos sentimientos -fuesen reales o no-... No había duda, estaba ahí. Alguien recuerda, se ríe… y sonríe. ¿Certeza o ilusión? No hay nada cierto, sólo el momento… y en muchos las verdades fueron mal contadas. Se acerca como siempre tratando de hacer temblar el suelo, le acaricia la cara y, con más arrugas de las que recordaba, dice: “¡Lo conseguí!… ya te quiero!” …¿acaso esperaba respuesta? ●

ACUARIO

Dibujo hecho por Lidia Taranilla Vega (2º de ESO)

o t u it t s In l e d s o d r e Recu Por:

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– Benavente

S

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uena el despertador, miras la hora con los ojos pegados por las legañas y piensas “cinco minutos mas…”. Después de remolonear en la cama durante un rato te levantas, te preparas y comienzas el trayecto hacia el instituto con más o menos ganas, dependiendo de lo que te espere ese día. Por el camino te vas despertando, ya sea por el frío del invierno o por las conversaciones con los amigos, y dependiendo del mes en el que estás puede que mientras te diriges a tu destino haya amanecido o aún sea de noche. Y entonces lo oyes, ese timbre que a veces se te mete en el oído como el pitido de un coche justo al lado, indicándote que comienza un día más, en el que en mayor o menor medida, va a marcar parte de tu vida. Los pasillos llenos de gente andando, gente quieta, gente repasando exámenes, gente pirándose clases… gente… Luego están esas clases en las que pasas toda la mañana, ya sea cogiendo apuntes, pasando notas al compañero de al lado, mirando por la ventana, echando alguI. E. S.

León Felipe

– Benavente

na cabezadita, Cuántas y porqué no, cosas he deatendiendo a jado atrás y las explicacioque ahora renes del profecuerdo… Me sor. puedo pasar Y qué decir horas contando de la cafetería anécdotas que que en los rehe vivido en el creos se llena y instituto y aún hay que hacer así me olvidacolas que llegan ría de alguna hasta el pasillo seguro. Dicen para coger un que los mejobocadillo o unas res años son gominolas, y los que se paSoraya Pedrero San Miguel (año 2004) que entre clase san en el insy clase se hace tituto, y cuanla visita rápida para comprar una ta razón tienen. Pasamos toda la regaliz o unos chicles. adolescencia ahí, compartiéndola Y la biblioteca… que en época prácticamente con la misma gende exámenes se llena, aunque la te, madurando todos juntos… mayoría de las veces no es para Es donde hacemos los amigos estudiar, sino para intercambiar que luego estarán ahí siempre, o ideas y hacer apuestas de lo que quizá no. Amigos de pupitre, amiva a entrar en el examen que tiegos de clase, amigos de fiesta, nes en la siguiente hora. amigos que son más que amigos, Pero no dejemos atrás conser- y amigos que al año siguiente puejería, donde las colas para fotode que ya no se acuerden de ti. copiar apuntes muchas veces nos El pasar por delante del instihacen perder un recreo entero… tuto y recordar que tras esas pa-

Soraya Pedrero San Miguel redes he reído, charlado, discutido, cantado, actuado, dibujado, estudiado… me hace pensar en que nadie me va a devolver eso, pero que tampoco me lo pueden quitar. He tenido momentos buenos y momentos malos, pero sinceramente, no cambiaría ninguno, porque gracias a todo eso, ahora soy como soy, con mis virtudes y mis muchos defectos, pero yo, al fin y al cabo. Aún alguna vez, cuando suena el despertador por la mañana, por unos instantes tengo la vaga sensación de que me espera un día más en el instituto, pero cuando se pasa el efecto del adormilamiento vuelvo a la realidad. Sé que tenía ganas de dejar todo eso atrás, de vivir algo nuevo en un lugar nuevo, pero no puedo evitar a veces echar de menos esto. Es mucho lo que he dejado atrás, pero es más lo que me espera al frente, y siempre tendré el consuelo de que podré recordar los mejores momentos charlando con esos amigos con los que viví mis mejores momentos… ●


LUZ SOMBRÍA

CREACIÓN PLÁSTICA Y LITERARIA

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Texto de: Diego Gutiérrez Ferrero (1º Bachto) y Sabela García (1º Bachto.) Ilustraciones de: Marela García

(4º de ESO)

(Web: luzsombria.webcindario.com)

Taeko, protagonista masculino de Luz Sombría

Resumen: Taeko es un adolescente al que su vida le parece aburrida. Por su color de pelo plateado, no tiene apenas amigos. Airi es gótica, y se ríen de ella. Un día, estando los dos juntos, pasa algo que cambiará la vida de ambos para siempre: un hombre llamado Ryl secuestra a Taeko, llevándolo lejos de Airi, a otra realidad. Airi consigue agarrarse a Taeko en el último momento, pero ¿qué pasará? I Monotonía Poco a poco el muchacho despierta, dejando que su mente volviera del mundo de los sueños, dejando que su cabeza se aclare, dejando que los recuerdos vuelvan a él, mientras los recuerdos soñados se van alejando poco a poco. Mientras se despeja, siente cómo la debilidad del sueño se apodera del joven.

Se puso la mochila a los hombros y cerró la casa al salir con llave. Empezó a caminar por las calles que conocía ya de memoria, pensando en la clase que estaba empezando ahora. Era de Lengua, y tocaba repaso del análisis de oraciones.

Volvió a su habitación y cogió la mochila de clase mientras se calzaba. Miró su reloj, dándose cuenta de que tenía cinco minutos para llegar a su colegio en la otra punta de la ciudad. Con mucha calma, sacó su teléfono móvil, desenredó los cables de sus auriculares y los colocó en sus oídos, mientras em-

"

Pero lo que más fuera de lugar parecía haber en él eran sus ojos, los cuales eran de un gris metálico nunca visto.

“Repaso”, dijo para sí. Todo era un gran repaso. Los profesores decían lo mismo una y otra vez, intentando que a sus alumnos se les afianzaran las ideas, mientras ellos, “nosotros” se corrigió, olvidamos lo que nos enseñan a las primeras de cambio. “Pero no nos pueden culpar, al fin y al cabo, la mitad de lo que nos dan, no sirve para nada en el futuro”. Sin apenas darse cuenta y con estos pensamientos en mente, se vio delante de la puerta de su clase, llamando a la puerta, la cual abrió su profesor de Lengua. -Taeko –le dijo-, bienvenido, pero no puedes estar en clase con los cascos puestos.

– Benavente

El chico se dirigió al baño, mirando la imagen que le devolvía el espejo, la imagen de un chico de apenas tres lustros de edad con el cabello ya canoso. Esto se debía a una poliosis extraña que le afectaba. Pero lo que más fuera de lugar parecía haber en él eran sus ojos, los cuales eran

Mientras intentaba despertarse, desayunó una taza de leche con galletas, sin ganas. “Todos los días igual”, pensó mientras fregaba la taza.

León Felipe

Terminó de levantarse, mientras se quitaba su pijama y se ponía unos vaqueros y una camiseta.

pezaba a sonar su lista de reproducción.

I. E. S.

Casi sin fuerzas para hacerlo, se incorpora, pulsando el botón de la luz de su reloj de pulsera. En poco tendría que estar en su pupitre, medio dormido y soportando gente que no quería estar allí.

de un gris metálico nunca visto.

-Aún no estoy en clase –dijo recogiéndolos en el bolsillo-. Puedo entrar ¿no?

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León Felipe

– Benavente

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CREACIÓN PLÁSTICA Y LITERARIA

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Y, sin esperar respuesta, entró en la clase y se sentó en su sitio mientras sacaba el libro. El profesor cerró la puerta sin hacer caso del comentario de Taeko y continuó explicando.

maestro.

-Como decíamos, las palabras componen frases, a las cuales sólo podremos llamar oración si tienen al menos un verbo… -las palabras del profesor empezaron a apagarse en la mente del joven, mientras se sustituían por las suyas propias.

-Amo… amo… por favor… quiero… quiero pedirle una cosa –dijo con la garganta ronca.

“¿Por qué hay que aprender todo esto? Vale, nos ayudará como personas, pero, cuando muramos, los estudios, los recuerdos, y todo lo demás se irá con nosotros. Para no volver”

-Amo… máteme.

-Amo –gimió. -Me has servido, amigo.

-Puedes pedirme lo que quieras, después de tu lealtad.

Taeko miró la historia, evaluándola. Pensó

El chico se fijó en la pizarra. “El gato azul de la muchacha se puso en la pantalla”.

Las clases siguieron muy lentamente, dejando que Taeko se aburriera demasiado. Aprovechó que su mesa estaba lejos de la pizarra para escribir una mini historia en su cuaderno:

– Benavente

León Felipe I. E. S.

Le costaba pensar cada vez más, su corazón parecía latir por obligación, muy lentamente, caminaba arrastrándose y sin darse cuenta apenas de lo que hacía. De repente oyó un ruido, apenas un susurro para él, pero que en realidad habría sido un estruendo. El hombre se dispuso a luchar contra el nuevo enemigo, pero se sorprendió al reconocer de forma muy borrosa a su

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I. E. S.

León Felipe

– Benavente

Una vez más, sacó los auriculares y el móvil, mientras todo el mundo a su alrededor se movía. Pensó en las clases que le quedaban. Una de ellas era Ética, y era en la única en la que de verdad necesitaba pensar.

Animado por la idea de un debate en clase de Ética, subió hacia el aula, intentando esquivar a todos los estudiantes que llegaban a clase desanimados, intentando armar algo de jaleo antes de entrar en clase y ser controlados por los profesores.

-Gato –dijo volviendo a perder el interés por la clase.

También recordó que era inmortal, lo cual favoreció que pudiera luchar sin armas contra los que querían interrumpir el sueño de su amo, pero hacía que estuviese muerto en vida, que sufriera como nunca.

De pronto sonó la campana. El muchacho metió el material en la mochila, guardando la hoja de su historia en la última página de un cuaderno. Dejó la mochila en el suelo y salió al patio, donde le esperaba el recreo.

Pocos minutos después, sonó el timbre de nuevo, mientras los alumnos intentaban aprovechar los últimos segundos del recreo.

-¿Núcleo del sujeto, Taeko? −dijo la voz del profesor, señalando la pizarra.

El hombre, despojado de sus recuerdos, de su forma de ser y hasta de su propia carne, paseaba por el castillo, rozando con su mano mutilada la pared. Sólo sabía que tenía un deber que cumplir, uno que le había encomendado su maestro: el de guardar su reposo. Sólo podía acordarse de eso, pues había puesto todo su empeño para que no se borrara de su vieja mente.

que podría hacer continuaciones de esa historia hasta completar muchas páginas, pero dudó que en clase pudiera hacerlo.

Llegó el primero de su curso a la clase. Parecía que, siendo el último curso de la educación obligatoria, los alumnos se desmadraban como nunca, aprovechando que los profesores tenían que aguantarles por ser una educación obligatoria. Él no se sentía tampoco como alumno modelo, pues evitaba estudiar después de clase y durante las mismas estaba absorto en sus pensamientos, Airi, protagonista femenina de Luz Sombría pero veía inútil pasarse un año no haciendo nada para repetir curso y volver a lo mismo. Si odiaba algo, era la monotonía, y había demasiada en su vida.

"

Las clases siguieron muy lentamente, dejando que Taeko se aburriera demasiado. Aprovechó que su mesa estaba lejos de la pizarra para escribir una mini historia en su cuaderno.

“Daría lo que fuera por un poco de… acción”, pensó mientras se sentaba en su apartado pupitre. Los alumnos iban llegando a cuentagotas, mientras el profesor de Ética se acercaba por el pasillo, llamando la atención a los que gritaban o corrían enloquecidos. -Abrid el libro por la página 53 –dijo cerrando la puerta. Mientras los estudiantes se sentaban poco a poco y sacaban los libros con toda la lentitud posible, Taeko leía el título de


la página que les había dicho el profesor: "La pena de muerte". Meditó sobre ello un rato: “¿Merecía alguien la muerte por haber hecho el mal a otras personas?” Decidió que dependía, muy en parte, de la intensidad con la que esa persona hería a otras, pues no era lo mismo poner la zancadilla que poner una bomba. “Pero, por otra parte, toda vida es sagrada, y matar a un asesino no evita que el verdugo sea un asesino también”. -Entonces, ¿qué pensáis sobre la pena de muerte? –preguntó el profesor. Taeko alzó su mano.

"

Si odiaba algo, era la monotonía, y había demasiada en su vida.

gótico y ausente, era una de las chicas más listas del colegio y bastante conocida entre los alumnos. Muchas chicas querían ser sus amigas y muchos chicos le enviaban cartas de amor y regalos por San Valentín, aunque ella los ignoraba a todos completamente; sus ojos sólo podían ver a una persona.

y tampoco contribuía que fueran ambos fueran tímidos.

Una vez llegó a la clase, todos alzaron su mirada para ver qué/quién la interrumpía.

Terminó el bocadillo y dejó el papel que lo recubría en una de las entradas del parque. Mirando para ver si encontraba a Airi, se sentó, feliz de poder ver a su amiga tras una larga mañana.

-¿Sí? -La verdad, creo que no debería estar permitida –argumentó–, pues matar a un asesino nos pone a su nivel, y hacerlo con crímenes menores sería absurdo. Un compañero levantó la mano: -Pero es una forma eficaz de evitar que muera más gente inocente, pues están diez, quince años en la cárcel, salen, y vuelven a matar. -Existe la rehabilitación –se defendió Taeko–, no siempre van a volver a matar, y matarlos es negarles una segunda oportunidad. Tras muchas opiniones, enfados, respuestas lógicas y otras no tanto, sonó la campana, mientras el joven se desesperaba. “¿Cómo podía pasar tan rápido el tiempo de la clase de Ética y el del resto de las clases tan lento?” Sumiéndose en sus pensamientos de nuevo, dejó que pasaran otras dos horas extremadamente aburridas. Tras el último sonido de la campana del día, echó la mochila a sus hombros y salió, dejando pasar antes la tromba de gente que deseaba salir, tras varias horas encerrados.

-Lo sé, lo sé, tuve que ir al médico... −se sentó en su sitio, mostrando un pequeño justificante perfectamente falsificado. -Entonces Fernando VII abolió la ley sálica... −continuó el profesor ignorándola completamente.

El sol del amanecer bañaba una pequeña urbanización de casas lujosas, haciendo que la gente comenzase con su vida diaria: sacaban al jardín a sus mascotas, cogían el coche para ir al trabajo... Por una de las aceras una chica de pelo negro largo y piel blanca, corría tranquilamente con sus auriculares mientras escuchaba música. Le gustaba correr con música para poder relajarse, desconectar con el mundo; aunque la gente la tomara un poco por loca por ser gótica. Un pequeño yorkshire ladró con furia a la chica, que clavó sus ojos azul hielo en aquel bichejo con enfado. Después de eso, se dirigió corriendo en dirección a su casa. Al llegar entró rápidamente en su habitación: era un cuarto bastante grande, lleno de posters de grupos góticos de música. Encima de las mantas negras de la cama había algunos peluches de esqueletos de animales bastante lindos, en las estanterías había libros de vampiros, hombres lobo, magia, lobos... Todo ese tipo de literatura le encantaba.

Airi bostezó y se recostó en la silla: no le gustaba la historia, aunque más bien era el profesor el que no le gustaba, pues era aburrido y su voz molesta y chillona. Unas risillas llamaron la atención de la joven. Sus compañeras de clase volvían a reírse de ella, como siempre, Airi ya estaba cansada. -Como no os calléis -susurró Airi-, iré a vuestra casa de noche y os arrancaré las tripas mientras me como vuestro corazón -sonrío dulcemente, viendo los rostros asustados de sus compañeras. Las tres horas pasaron rápidamente, a excepción de la hora de química, que fue mortal. Cuando sonó la campana de final de clases, salió corriendo en dirección al parque donde había quedado con Taeko, no quería llegar tarde, ni siquiera se paró a comer. Adoraba quedar con él, se sentía cómoda en su presencia y podía relajarse completamente. Taeko no la juzgaba. El parque era uno de los sitios favoritos de la joven, donde se podía quedar a leer con tranquilidad sin que la molestaran, o hablar de cosas importantes sin temor a que nadie más escuchase. Cuando llegó al parque ya estaba allí Taeko, esperándola como siempre, ¿cómo conseguía llegar siempre antes que ella?

-Que pocas ganar de ir -suspiró mientras caminaba saliendo de su urbanización.

-Cállate... −dice para sí.

El colegio no se hallaba tan lejos de su casa, así que solamente llegó tres horas tarde. Las primeras clases no le gustaban. En el colegio era una chica bastante conocida, aunque tuviera un aspecto

"Llegó antes... espero que no tuviera que esperar mucho", pensó mientras caminaba hacia el banco donde estaba el joven, escuchando los quejidos de su estómago.

Sonríe al llegar cerca de su amigo, alza su mano y le saluda.

– Benavente

Se peinó tranquilamente su flequillo recto y su larga melena, camina hasta el armario y lo abre, enseñando un arsenal de ropa gótica, faldas, vestidos, corsés... Eligió un vestido corto hasta las rodillas, de color negro y cuadros rojos, y cogió su bandolera de esqueletos, encaminándose al instituto.

León Felipe

Sonriendo, Taeko cogió el bocadillo y comenzó a devorarlo mientras se dirigía con rapidez al parque. Airi era una chica que siempre vestía de negro, lo cual, como le dijo varias veces en sus encuentros, le traía problemas a la hora de hacer amigos, a pesar de que era guapa, al menos desde el punto de vista de Taeko. Siempre se habían llevado bien, y nunca le importó que fuera gótica, como a ella nunca le importó su color de pelo. Aún con todo, no habían acabado por intimar demasiado, pues no se conocían desde hacía mucho,

-Llegas tarde Airi −dijo el profesor escribiendo en la pizarra un árbol genealógico.

I. E. S.

Pasó por casa y vio que su madre le había preparado un bocadillo, pues había asimilado ya la manía de su hijo de no comer hasta después de ver a Airi, y decidió preparar algo para comer antes de que fuera a verla, por el camino.

CREACIÓN PLÁSTICA Y LITERARIA

La Mandragora

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-¡Taeko! (continuará)

I. E. S.

León Felipe

– Benavente

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Primer Premio de Poesía en la categoría de E.S.O. XXXIV Concurso Literario 'León Felipe' (Curso 2009-10)

POESÍA

Epílogo dE un caminantE por adrián peláez (3º

Me

de

ESO)

hallo en la nada y el todo, oscuridad,

suspendido en un finísimo hilo de luz una marioneta humana en pesadilla, cual inexpresivo y luctuoso baúl desvaneciéndome en esta oscuridad

He

llegado al fin de mi vida, mi ocaso,

he llegado a mi puesta de sol marchita

ahora observo con los ojos el pasado, una corona de oscura princesita.

Evanescente,

como pluma de fuego,

en envoltura de aire sin oxígeno

me desvanezco,

¡oh!

mi alma ya sin dueño

en este crepúsculo de luz marchita

en este oscuro mar de horizonte eterno.

A

lo lejos un ocaso estrellado,

al pasado una mirada de desprecio

a mis pies un lago negro reflejando, hay luz, incluso en la mas aciaga oscuridad; siempre hay oscuridad, incluso en la mas ciega luz”

I. E. S.

León Felipe

– Benavente

“Siempre

una persona sin alma, ya silencio.

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I. E. S.

León Felipe

– Benavente


a í s oe

+p

Luna de agosto Lejos del hogar de mi infancia Recuerdos que quedan a distancia Meses de verano en los que sueño Con volver a mi patria. El tren se aleja de la estación Mientras mi mirada Intenta sostener una lágrima Y mi boca calla un adiós. Sólo la luna de agosto Sabe cómo me siento En este único momento Cuando mi vida va a cambiar Porque me voy a marchar. Porque a veces el destino Cambia de sentido Y todo lo que somos y queremos Lo dejamos porque debemos. Y mi solo consuelo En este mágico momento Es la luna de agosto Que me trae tantos recuerdos, Recuerdos inolvidables De mi bonita infancia Por muy lejos que me vaya Sin importar la distancia.

OLGA RYABUKHA (1º Bachillerato)

La Mandragora

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Beatus ille

Ubi sunt

Frustrada en un intento equivocado de aprender de lo vivo Es el despertar de tiempos mejores en un lugar tecnológico y poblado ¿dónde están los auténticos señores? me voy del infernal ruido. ¿qué fue del maravilloso mundo de Adiós familia, hasta nunca tecnología. antaño? Adiós amigos, hasta nunca algarabía. ¿quién dijo que el presente es peor Hola grandiosa naturaleza que el pasado? de tan admirable belleza. ¿qué fue de los reyes que gobernaEs la vida que me espera: ban en sueños? rodeada de soledad Los políticos de un gobierno será mi única amiga ¿quiénes son ellos? la tranquilidad, ¿dónde está nuestra infancia? algo que no se conoce ¿qué estará haciendo ahora? en una ciudad. ¿qué fue de la sociedad justa El sol y la luna y sin drogas? me alumbran de noche y de día ¿qué fue de las personas que daban y las estrellas uso a la razón? serán mis guías. ya quedan pocas de ellas Mi cama será la tierra o eso creo yo el cielo será mi techo ¿dónde estarán los corazones? el susurro de los árboles ¿en el pecho o en otras dimensiones? me dictará mil secretos ¿qué fue de las personas y el agua del riachuelo con su intento de llegar a la Luna? será para mí el espejo. ¿serán acaso preguntas sin respuesta No necesito nada más o respuestas sin pregunta alguna? sólo quiero pararme y pensar. ¡Cuánto tiempo he perdido OLGA RYABUKHA (1º Bachillerato) tratando de encontrar mi camino! En un sitio donde el dinero se hace necesario para el sustento. En un sitio donde la incomprensión todo lo llena de dolor. Pero la naturaleza no es tal, es mucho mejor, ya oigo a los pájaros cantar al albor. ¿Quién sabe lo que es el tiempo? Ya estoy decidida: A veces las cosas pasan lentas empezaré otra vida Y otras tan rápido pasan… más buena y tranquila TIC-TAC TIC-TAC más bella y más sola.

OLGA RYABUKHA (1º Bachto.)

Quiero que mi tiempo pase rápido Pero luego pienso en mis años desaprovechados Y entonces quiero detenerlo TIC-TAC TIC-TAC

TIC-TAC TIC-TAC

TIC-TAC TIC-TAC

TIC-TAC TIC-TAC

TOMASA ABELLA

– Benavente

Ojalá pudiéramos avanzar Y también retroceder Nuestro reloj de primavera Sin que se rompiera Y que todo volviera a ser.

León Felipe

Mi reloj es de porcelana Y de vez en cuando se resquebraja

I. E. S.

Ironías de la vida, paradojas Del destino. Mi tiempo sigue Pasando. Unas oportunidades llegan Y otras se van marchando

(ex-alumna del 'León Felipe' y hoy estudiante en el Centro de Educación de Adultos de Benavente )

Estación de tren cercana a Moscú.- Foto hecha por Olga Ryabukha (1º de Bachillerato) I. E. S.

León Felipe

– Benavente

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ENTREVISTA

La Mandragora

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ENTREVISTA A

MINI

(Profesora de educación física del I.E.S. «león felipe») 1.- ¿Cuál era su asignatura favorita y cuál le daba más problemas cuando iba a nuestro curso aproximadamente?

9.- ¿Se estudiaba más antes o ahora? Los estudios de antes tenían un alto nivel de contenido y exigencia, sólo existían asignaturas troncales y obligatorias, lo cual conllevaba una mayor preparación. Además, nunca hubo en mi época evaluaciones o exámenes parciales como actualmente tenéis los jóvenes, sino un examen final de cada asignatura, pudiendo en el mismo día realizar dos exámenes de distintas materias.

Mi asignatura favorita siempre fueron las Matemáticas, y en general las Ciencias: Física, Química y Biología, por su practicismo. Por el contrario, la que más problemas me acarreaba y menos me agradaba con diferencia era el Latín.

2.- ¿Qué juegos o actividades realizaba a nuestra edad? Seguramente los jóvenes de hoy desconozcáis por completo algunos de los juegos y actividades de mi época, pero es muy probable que la gente de mi quinta sí los haya practicado y se hayan divertido con ellos al igual que yo. Además, debo decir que a diferencia de los juegos actuales, los de antes fomentaban más la amistad, el compañerismo y el trato con los demás, dado que requerían la colaboración de un buen grupo de niños/as. Algunos de aquellos juegos eran: las canicas, la rueda, la vigarza, los cartones, la rana, el brilé, el sereno, la gandusmia, las tabas, el “pico-zorro-zaina-tijereta-ojo de buey”, entre otros.

3.- ¿Por qué decidió ser profesora? Debo decir que en realidad nunca tuve clara mi profesión, pero el paso de los años y el gusto por el deporte hicieron que me decantara por el mundo de la enseñanza deportiva, con el que a día de hoy sigo disfrutando y obteniendo gratos momentos.

4.- ¿Qué le hubiera gustado realmente tener de profesión? Aparte de la mía, como es lógico, me hubiera gustado haber estudiado Medicina con la especialidad deportiva.

I. E. S.

León Felipe

– Benavente

5.- ¿Cuál es su deporte favorito?

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En general todos los deportes me apasionan, cada uno de ellos tiene sus particularidades. Pero si tuviera que destacar uno sobre el resto, diría la gimnasia rítmica, por la belleza de sus movimientos y la elegancia de la puesta en escena.

6.- ¿Algún programa o serie de televisión que recomiende? Como profesora de Educación Física que soy, es obvio que todos los deportes y programas relacionados con ellos me gustan, pero también algunos documentales y reportajes merecen la pena, como aquellos relacionados con la historia que nos precede, los relativos a la flora y fauna, y los dedicados a países o ciudades, entre otros. También debo deciros que me gusta ver de vez en cuando programas de actualidad, algunos de ellos “si dejan verse y oírse”; otros no,

I. E. S.

León Felipe

– Benavente

10.- ¿Le gusta el Teatro? ¿Hay alguna obra que quiera ver?

del mismo modo que debates de política.

7.- ¿Le gusta leer? ¿Cuál es su libro preferido? La lectura ha sido una de mis grandes aficiones, aunque a día de hoy no la practico todo lo que me gustaría por falta de tiempo. Respecto al libro favorito, depende del momento, la ocasión y estado de ánimo, como todo en esta vida. Me gusta leer poesía de Bécquer, me he empapado de la sabiduría y buen hacer del gran escritor Jorge Bucay, he leído muchos libros suyos, el cual os recomiendo, porque aparte de ser un excelente profesional de la Psicología, entiende y comprende a jóvenes y adultos, todos sus libros tienen muchísimo fondo y encanto. Otro de mis libros favoritos ha sido: Los Pilares de la Tierra.

8.- Según hemos estudiado en Biología, hay drogas malignas y drogas buenas; una buena es el deporte, y mala son el alcohol y el tabaco. ¿Cómo aconsejaría a los alumnos del Instituto y a los jóvenes en general para que potenciaran las buenas y dejaran las malas? Como es lógico, el deporte no sólo ayuda a mantener un físico en forma y saludable, sino también la mente, y ello es de absoluta importancia, porque si uno se siente bien por fuera y por dentro, él mismo estará convencido de mantenerse en esa situación y por ello será lo suficientemente inteligente como para alejarse de todo aquello que le pueda perjudicar o sea nocivo para su salud a corto o largo plazo. Como consejo a los jóvenes les diría que las drogas no sólo les destruyen a ellos sino también a sus familias y a quienes de verdad les quieren, y por tanto es preferible no entrar jamás en ese mundo o laberinto sin salida para evitar las nefastas consecuencias que éstas conllevan.

Por supuesto que me gusta el teatro, y siempre que puedo viajo a Valladolid a ver a mi familia y de paso aprovecho para ver alguna

obra. Durante estos años son muchas las obras de teatro que allí y en otros lugares he visto. Actualmente me gustaría ir a ver algún musical.

11.- Si pudiera cambiar dos cosas en el mundo. ¿Cuáles serían? El hambre y la guerra, son obvios los motivos.

12.- Una anécdota o consejo de profesión para animar a hacer deporte a los alumnos: El deporte es muy saludable y no sólo, como dije antes, para mantener en forma vuestro cuerpo, sino también vuestra mente. El deporte además levanta la moral cuando se atraviesa por los malos momentos, es en definitiva la mejor droga contra los “bajones” porque practicándolo a diario os veréis bien por fuera y os sentiréis excelentes por dentro.

13.- ¿Hay algún lugar que le gustaría visitar? Sí, cómo no, me encantaría viajar a Venecia, tengo muchas ganas de recorrer sus calles y navegar en Góndolas por toda la ciudad. También visitar palacios venecianos, teatros y en definitiva conocer su encanto y cultura.

14.- ¿Qué tipo de música le gusta escuchar? Al igual que con los libros, depende del momento y del estado de ánimo, así para relajarme escucho música clásica y para el resto de ocasiones música alegre de pachanguero, pop, latina y, cómo no, aquellos artistas que conocí en mi juventud y con los que disfruté tantos buenos momentos. Entrevista hecha por:

Marcos García Celestino (4º de E.S.O) Julia Mielgo Sánchez (4º de E.S.O) Patricia Coomonte Gangoso (4º de E.S.O.)


HUMOR, TEATRO, DIBUJO

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EL GRUPO DE TEATRO DEL 'LEÓN FELIPE'

Curso 2009-10

En el mes de mayo de 2010, el grupo de teatro del "León Felipe", dirigido por Intercazia, representó en el Teatro 'Reina Sofía' de Benavente la obra «¡Te pillé, Caperucita!». Una entretenida comedia en la que personajes de varios cuentos clásicos (El Gato con Botas, La Cenicienta, uno de los Tres Cerditos, etc.) se encuentran en el bosque con Caperucita y el Lobo. Todos ellos cambian radicalmente el papel que representaban en el cuento original produciéndose situaciones muy, muy divertidas. 

HUMOR SE ESCRIBE CON HACHE

(Fotos: Salustiano)

I. E. S.

León Felipe – Benavente

Hecho por Noelia González Olmo (2º de ESO) I. E. S.

León Felipe

– Benavente

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La Mandragora DIBUJOS

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I. E. S.

León Felipe

– Benavente

Hechos por Nerea Álvarez Justel (3º de ESO)

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I. E. S.

León Felipe

– Benavente


La Mandragora

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DIBUJOS I. E. S.

León Felipe – Benavente Hecho por Víctor Martínez Parra (ex-alumno)

I. E. S.

León Felipe

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JOVELLANOS, EL PATRIOTA

HISTORIA

La Mandragora

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(En memoria del historiador Manuel Fernández Álvarez)

Autor:

gran Voltaire, Montesquieu, Rousseau, Diderot, D’Alembert, Newton, Goethe, Bentley, Wolf, Hume, Berkeley, Kant, Condillac, etc, jalonaron ese tiempo y recogieron lo derivado de la semilla sembrada tiempo atrás por Galileo, Copérnico y Descartes, enfrentándose a supersticiones, privilegios, etc. Muchos de ellos fueron, como era de esperar, perseguidos, refugiándose parte de ellos en Inglaterra o en los Países Bajos. Sus estudios, como decíamos, iban orientados a una utilidad social –quid verum, quid sit utile- que mejorase la situación de la sociedad, aunque, no nos engañemos, aún quedaba mucho camino por recorrer hasta llegar a lo esgrimido por Marx.

por

Ángel Villa Fuertes

(2º Bachto.)

Fernández Álvarez, Manuel Título: Jovellanos, el patriota Páginas: 300 Editorial: Espasa

Manuel Fernández Álvarez

En este ambiente de cambio y de luces vino al mundo Jovellanos en 1744; dos años después lo hizo Goya. Aquel país regido toascinante, davía por Felipe V no esplendoropodía ser indiferente so y paradigmático Llevó a cabo el humanitaa lo que se respiraba se nos presenta aún en la vecina Francia hoy en muchos as- rismo ilustrado al promover ni, como es obvio, en pectos el s. XVIII. cuestiones políticas Una Europa que, tribunales con garantías, la ni, pese a los sempitras enterrar al Rey revisión de penas y la supreternos esfuerzos fuSol en 1716, daba ribundos de muchos, paso a una época sión de la tortura. en el campo inteleciluminada por la Ratual. Academias Reazón, intentado dejar les, Sociedades de atrás ese periodo más o menos oscuro Amigos y tertulias empezaron a cobrar que había sido el Barroco, marcado por forma junto a otras medidas como los las continuas pugnas que asolaron las Decretos de Nueva Planta, los Pactos tierras centroeuropeas y las arcas del de Familia, el catastro de Ensenada, la otrora orgulloso e invencible imperio expulsión de los jesuitas –compañía de los Austrias. Prohombres como el catalogada en Francia como inadmisi“Si el pueblo es instruido, su libertad puede ganar siempre; perder, nunca." JOVELLANOS

I. E. S.

León Felipe

– Benavente

F

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I. E. S.

"

León Felipe

– Benavente

ble por naturaleza en cualquier Estado civilizado–, y el Regalismo. Jovellanos pertenecía a la baja nobleza asturiana. Estudió en Gijón, en Ávila y en la ciudad que vio nacer a Cervantes. Todo indicaba que, como hijo no primogénito, su futuro sería formar parte de la Iglesia. Su fatum, empero, fue otro, puesto que se trasladó a Sevilla en calidad de magistrado, conociendo allí a Olavide. Llevó a cabo el humanitarismo ilustrado al promover tribunales con garantías, la revisión de penas y la supresión de la tortura; no olvidemos, llegados a este punto, su obra El delincuente honrado. Más adelante fue llamado para ocupar el cargo de alcalde de Casa y Corte en Madrid durante el gobierno de Carlos III (1754-1788), ingresando en la Sociedad Matritense, en la Real Academia de Historia, en la de Bellas Artes de S. Fernando, en la Española y en la Junta de Comercio; como vemos una


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León Felipe

– Benavente

– Benavente

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la Ciudad de Salamanca, el Premio de Ciencias Sociales de Castilla y León, el Ortega y Gasset y el Premio Nacional de Historia. A lo largo de las páginas que conforman este libro nos ofrece un vivo retrato de la atmósfera que le rodeó tanto a nivel peninsular como europeo, mediante las continuas referencias a lo que acaecía, especialmente en Francia, contraponiéndolo con lo que se desarrollaba en la corrompida corte española. Al iniciar el escrito nos muestra su intención: ver a Jovellanos por dentro y no convertido en una estatua. Para llegar a esto se basa en una detallada descripción de los lugares y plazas más significativas -tales como Gijón, Sevilla, Madrid y Salamanca-, y de la psicología de los personajes que desfilaron por el tiempo dieciochesco, verbigracia Godoy. Recurre al presente

León Felipe

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Casa natal de Jovellanos (Gijón)

histórico, a continuas interrogaciones -retóricas o no-, citas textuales de las cartas y del Diario y lo divide en cuatro partes. Como hemos visto, en aquella Europa a la que maravillaban Händel, Bach, Mozart y Beethoven, se fraguó un movimiento intelectual que intentó transformar el viejo continente y que fue cuna para las grandes revoluciones que se avecinaban. Y la figura -aparte del genio y del pincel goyescos- más representativa en la Península puede afirmarse que fue la del personaje que nos ha ocupado. Consideró siempre que la ignorancia y el abandono eran las causas del retraso secular del país; reformar la educación, abandonar las supersticiones, abolir los festejos taurinos y el poder opresor ejercido contra el pueblo fue esgrimido por él en sus continuos viajes y reuniones con personajes como Meléndez Valdés. Su personalidad, empero, no es la de un revolucionario, un Mirabeau asturiano, pues su educación había sido puramente aristocrática, aunque ello no le fue óbice para apoyar el modelo inglés, la Constitución francesa de 1791 y la existencia de una república cuando el pueblo así lo decidiere. Un ilustrado que no soportó el estado que sufría la sociedad de a pie ni a lo que llegó la corte de Carlos IV. Un gran hombre, en suma, de los que a muchos resultan incómodos y ante el cual el autor de esta obra no pudo sino preguntarse: ¿Cómo podría conseguirlo de un régimen despótico, en manos de una reina intrigante y de un valido sin principios, apoyado por una cúpula inquisitorial que apuesta por el inmovilismo? ¿Se comprende ahora que Jovellanos acabase perseguido por la reacción más rabiosa de la España que no quería ser ilustrada? ●

I. E. S.

Todo cambió tras la muerte del monarca al cual escribió su Elogio. Poco más de un año distaba de la toma de la Bastilla y el temor, unido a la ineptitud −a sus hechos nos remitimos− de Carlos IV, propició las persecuciones de los ilustrados. Fue entonces cuando Cabarrús fue encarcelado; muchos se borraron de la escena, excepto Jovellanos, que luchó por la libertad de su amigo. Como “premio” fue desterrado a Asturias. En esas verdes tierras fundó el Instituto Asturiano (1793) entrando por ello en conflicto con diversos individuos de la época representados por el obispo de Lugo, que le instó a casarse y meterse en su casa, a lo que el patricio asturiano respondió que el primer [segundo] consejo viene a tiempo, porque no vivo de diezmos y cobro mi sueldo por vales. Godoy planeó enviarle a Rusia, mas le nombró secretario de Gracia y Justicia −¡Desdichado de mí! se lamentó−. Pasados ocho meses, tras lograr la rehabilitación de Cabarrús, fue enviado sin proceso de nuevo al exilio a Valldemossa y, acto seguido, al castillo de Bellver, donde redactó su Memoria sobre educación pública; tiempo atrás había escrito el Informe sobre la Ley Agraria y Memoria para el arreglo de la policía de los espectáculos públicos y sobre su origen en España. El motín de Aranjuez propició su liberación y, después de rechazar unirse a los Bonaparte y a figuras como Moratín, formó parte de la Junta Suprema. Regresó a su querido Gijón, teniendo que retirarse a la montaña en 1811, cuando murió como resultado de su delicada salud.

Manuel Fernández Álvarez (1921-2010) fue miembro de la Real Academia de la Historia y maestro emérito de la Universidad de Salamanca y del Colegio Libre de Eméritos. Se dedicó durante varias décadas al estudio de la Edad Moderna -especialmente del S.XVI-, siendo autor de obras como Felipe II y su tiempo, Cervantes visto por un historiador, La sociedad española en el Siglo de Oro y Carlos V, el césar y el hombre, entre otras. Todo esto le valió la entrega de galardones como la Medalla de Oro de

HISTORIA

carrera fulgurante ante la que él anotó: La posteridad no me juzgará por mis títulos, sino por mis obras.

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La Mandragora

MÓNICA NARANJO A ñ o X I ~ N º 1 ~ O c t u b r e , 2 010 - E n e r o , 2 011 [ # 9 6 ]

Mónica Naranjo Carrasco más conocida como Mónica Naranjo, es una cantante, compositora y productora española de música pop. Nació el 23 de Mayo de 1974 en Figueras, una ciudad de la provincia de Gerona (Cataluña, España). Ha vendido más de 8 millones de discos por el mundo a lo largo de toda su carrera musical. Nombre Real: Mónica Naranjo Carrasco. Nacimiento: 23 de Mayo de 1974 (36 años), Figueras, España. Ocupación: cantante, compositora y actriz. Alias: La pantera de Figueras. Género: pop Instrumento: voz

Voz

Mónica Naranjo posee una gran potencia de voz y un insólito registro vocal que alcanza en la mayoría de casos en voz completa (voz de pecho) consiguiendo las notas de pecho más altas que se puedan lograr. Su tesitura va desde una contralto dramática hasta la soprano lírica spinto. Posee además un timbre de voz muy metálico y dramático.

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León Felipe

– Benavente

Mónica Naranjo (1994) En 1994 se lanzó su álbum de debut, “Mónica Naranjo” de la mano de Cristóbal Sansano y otros colaboradores como José Manuel Navarro, Juan Vinader y Cheni Navarro, pero pasó inadvertido en España. Ante tal situación, Mónica decidió viajar a México para

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I. E. S.

León Felipe

– Benavente

probar suerte allí. El 28 de Agosto de 1994, Mónica Naranjo hace su debut televisivo en el programa 'Siempre en Domingo'; semanas antes ya se había escuchado en las estaciones de radio nacionales su primer sencillo El amor coloca. La segunda aparición de Mónica Naranjo, se realizó en un directo en el programa 'En vivo' interpretando 3 temas, los cuales gustaron mucho por ser interpretados en directo, se notaba el nerviosismo de Mónica Naranjo, después de este programa empezó a ser más conocida en México y ya eran más frecuentes sus apariciones en programas, espectáculos musicales y noticias. Fue tanto el éxito en México que ofreció sus dos primeros conciertos en el centro nocturno de espectáculos El Premier el 24 de Noviembre y el 25 de Noviembre de 1995. Este último fue grabado y retransmitido por el canal de video Telehit en diciembre del mismo año. Adagio (2009)

El 1 de diciembre de 2009 se publicó Adagio, en el teatro de la ciudad de México, el CD y DVD se grabaron allí. El Tour "Adagio" acabará en su ciudad natal Barcelona, los arreglos de este CD están realizados por Pepe Herrero director de la orquesta. El disco está bajo la producción ejecutiva y artística de Óscar Tarruella que a la vez es su mánager.

Discografía: o o o o o o o o o o

1. Mónica Naranjo (1994) 2. Palabra de mujer (1997) 3. Minage (2000) 4. Chicas malas (2001) 5. Bad girls (2003) 6. colección privada (2005) 7. Tarántula (2008) 8. Stage (2009) 9. Adagio (2009) 10. nuevo disco (último trimestre de 2011)

TEXTO: Mercedes Viforcos García

(Colegio S. Vicente de Paúl)

Beatriz Rabanales DIBUJO: (4º de ESO - IES León Felipe)


por

É

MARCOS GARCÍA CELESTINO (3º de ESO)

rase una vez una chica llamada Ana Arametz, que vivía en la ciudad de Tasamitsu, una ciudad con mar en el país de Zakatán. Le gustaba vivir su mundo, imaginarse historias, resolver misterios y todo tipo de aventuras, pero tenía un único problema, cada lugar donde iba la gente la calificaba de “rara”, y no le dirigían la palabra y se reían de sus cadenas, de sus zapatillas, de su forma de vestir, de su forma de hablar y de todo…

ANA: Voy a llamar a la Policía, devuélveme el bolso ya. LADRÓN: ¿Te van a hacer caso a ti? Vete con el diablo; a una chica tan rara y extraña como tú no le haría caso ni la policía, vete al diablo.

Un día decidió hacer lo que más le gustaba en el mundo: cantar. Nunca se había atrevido a hacerlo a lo grande, pero su tía (con quien vivía desde pequeña, debido a que no tenía padres), al ver su talento, decidió llevarla al concurso de canto “Canta y Triunfa”, donde cantó con la voz más mágica, clara, tranquila y hermosa que la de los llamados famosos, pero no la pasaron de fase, porque le dijeron que no les gustaba su forma de vestir y de hablar.

ANA: Muchas gracias. Te agradezco lo que has hecho por mí, la gente es muy mala, y no me saben valorar. ¡¡Pero qué cosas cuento, si apenas te conozco!! Me llamo Ana ¿Y tú?

Ana desde entonces perdió la ilusión y se propuso abandonar sus metas y dejarlo todo. Sus largos paseos en soledad por la playa oyendo la felicidad de los niños, la alegría de los enamorados, o la admiración dirigida a los famosos la decaían, sintiéndose inferior e insignificante, además recordaba aquel día en el que la contestación fue “Cámbiate enterita y aprovecharemos tu voz. ¿Ves tu ropa? Nadie quiere a gente así”. -------------

(Ana intenta agarrar el bolso, pero el ladrón la golpea, y ella se cae al suelo). De repente, un joven se acerca al ladrón, lo tira al suelo, le quita el bolso, levanta a la chica de forma muy romántica y se ponen a pasear:

Norman Rockwell

Juan nunca llegó a tener verdaderos amigos, en unos lugares era el “Superhéroe”, y en otros simplemente le tenían miedo.

ANA: Soy de aquí, de Zaramitsu, me encanta dar un paseo, tocar las rocas del final de la playa, y pedir un deseo.

El Padre de Juan (Joitsu) decidió llevar a su hijo de vacaciones a la ciudad de Zaramitsu, aunque en realidad tenía planes de inscribirle en un nuevo colegio para que Juan cambiara su comportamiento, sin que su hijo supiera sobre ello. -----------

JOVEN: ¿Qué deseo es el que pides?

En el tradicional paseo por la playa de Ana, mientras caminaba, tuvo una escena desagradable: un ladrón agresivo le cogió sin más su bolso, dando un “espectáculo”:

JOVEN: No soy de aquí, no creo que vuelva nunca más, Ana, lo mejor es que nos olvidemos de esto, no tenemos lo esencial, tiempo.

ANA: ¡¡Devuélveme mi bolso!! LADRÓN: Cállate niña, o te demostraré de lo que soy capaz.

Ana y el joven juegan con sus miradas, y terminan en un profundo y bello beso. Al finalizar el día se les ve agarrados de la mano. Pero lo triste de la historia es su final:

ANA: Llevo mucho tiempo buscando a la persona adecuada, la persona que me complemente, la persona que

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León Felipe

peleas y broncas que tenía con la gente, mas en el fondo era un chico bueno y sensible que sólo pensaba en hacer el bien a los demás. Quejas tenía todos los días y su cansado padre le solía hacer la consabida pregunta: “¿Por qué ha sido hoy?” Él contestaba excusándose: “Tres chavales estaban tirándole del rabo a un gato y otro miraba cuánto tiempo aguantaba la respiración hasta casi ahogarse”. El Padre negaba con la cabeza queriendo decir que no se repitiera, pero ya tendría otras excusas los próximos días como: “Le quitaron el dinero a un niño pequeño y yo les golpeé en los estómagos a unos chavales y se lo devolvieron”, o “Estaban pegando a unos inmigrantes, y yo pasé por ahí, y entonces les golpeé a los agresores para que aprendieran la lección”.

JOVEN: (Evitando contestar la pregunta) A mí me pasa lo mismo, siempre pretendo ayudar a la gente que me necesita, pero lo que ocurre es que siempre acabo teniendo problemas. ¿De dónde eres?

I. E. S.

Juan Loirantz, un chico de Zumatea (país de Zukatán), era un chico que odiaba las injusticias y amaba el deporte, se trasladaba cada poco debido a

CREACIÓN LITERARIA

La Mandragora

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me haga sentir que soy alguien, que pueda hacer que el amor sea mucho más grande que el mar, una persona que me escuche, alguien que me respete, sepa ver mis errores y mis... JOVEN: (De repente interrumpe a Ana y la besa) Seguro que la encontrarás.Por cierto, mi nombre es Juan. ANA: No quiero olvidarte, Juan. JOVEN: Hagamos una promesa, si nos volvemos a ver alguna vez, estaremos unidos para siempre, toma este colgante que es muy importante para mí, como muestra de amor eterno. ANA: Pues toma tú esta pulsera, me la dio mi abuela cuando era niña, y guárdala para siempre. No te olvides de mí, pase lo que pase. Tras un abrazo y un beso largo final, Ana marcha corriendo a su casa, y recordó aquellos románticos instantes día tras día hasta finalizar el Verano. ----------Acabó el Verano, y poco antes de comenzar un nuevo curso, Ana, había compuesto montones de canciones. Juan se había convertido en un “alumno modelo”, más agradable y nada violento. ------------

Gran Aplauso). -Luna Bentz Erest (No se oye nada). -Ana Arametz Asuka (Algún abucheo). -Matías Bont Orgon (Aplauso normal). -Isabella Colubre Pobetis (Todos se levantan). -Juan Loirantz Chasino (Pocos aplauden). -Estrella Cisunt Alpae (Aplauso Normal). -Lorenzo Tosum Iste (Aplauso Normal). DIRECTOR: Bien, ahora todos vayan de uno en uno saludando a sus compañeros. (Se oyen Aplausos) Hubo un cruce de miradas entre dos personas que parecían conocerse, se miraron apasionadas, pero el Verano había terminado, y con el Verano todo había acabado. -----------POEMA DE ANA (29-6-2010). DÍA MÁGICO: Cuando pensé que era toda frágil, Cuando creí que mi vida no

Aunque sepa que te vas de mi lado. ------DIARIO DE ANA (1-9-2010): Un día me pareció ver a Juan de lejos; estoy todas las tardes esperando en la playa algo que no va a volver, algo que dudo si es un sueño. Estoy harta de esperar, mas tengo ya una meta, volver a amar y olvidar algunas promesas. Mi nuevo vecino Matías, me da mucho cariño, no sé si llegaré a amarle, todo esto es un castigo, me dejaré llevar por lo que surja, puede que todo no esté perdido. ------CANCIÓN COMPUESTA POR ANA (6-9-2010) EL DÍA EN QUE AMOR VOLVIÓ: Amores de sueño, amores de cuento, Son días de “Te Quiero” Son cosas inútiles, sin fundamento, Quiero ser más realista, Ser por fin protagonista, Hacer valer lo que tengo, Aficiones y sueños, Son cosas que anhelo.

Sigues apareciendo, Yo solo estoy sufriendo, Quiero que tú me ames, Pero es imposible, Me estoy confundiendo, Quiero alejarme de esto, Quiero olvidarme del resto, Ansío mi felicidad, Pero lo único, es verdad, Es que acabo desierto. ESTRIBILLO: Deja ya de aparecer, Alguien ya me sabe ver, Sabe comprender que es el amor, Si tú te quieres marchar, Vete ya, no sigas más No quiero verte (pero te quiero). ------Tras un primer día de Escuela en Tasamitsu, Ana se siente en el momento más confuso de su vida. Fue capaz de volver a amar a su vecino, novio actual y compañero de clase, Matías Bont, era feliz, pero como de la nada, su hechizo de Verano regresó, sin poder explicarse cómo. Ana se siente confusa, no quiere hacer preguntas, sólo permanecer feliz y que no se estropeen las cosas.

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León Felipe

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Comenzando el primer día en la escuela, el Director llama uno a uno a los alumnos de cada curso en el salón de actos. DIRECTOR: Bien, comenzamos un nuevo curso, un curso muy especial, el último para muchos de vosotros; me alegra saber que después de ver a algunos de ustedes durante varios años en este aula, os vais a hacer personas de futuro en pocos días. Os pido que estudiéis y, sobre todo, que hagáis lo que hagáis, seáis felices. (Se oyen aplausos). DIRECTOR: Empiezo leyendo la lista de 2º A, a medida que se les va nombrando colóquense en el escenario y cuando terminemos la lista acompañen a su tutora a la clase correspondiente: -Pedro Foilte Itzis (Se oye un

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León Felipe

– Benavente

valía nada, Tú me enseñaste amor, Me enseñaste una bella palabra, Un tierno sentimiento, con besos y abrazos me dabas, Pensaré eternamente en ello, Hasta que mi felicidad esté acabada. Me enamoro por fin de una persona Que me demuestra lo que valgo, Más sólo digo: ¿Qué he hecho y qué hago? Dejar escapar a esa persona En un día, de un trago, Escapando mis sonrisas Deseando pronto un halago Te esperaré siempre, amado mío,

ESTRIBILLO: Deja ya de aparecer, Alguien ya me sabe ver, Sabe comprender que es el amor, Si tú te quieres marchar, Vete ya, no sigas más No quiero verte

Juan no ha olvidado a Ana, supo que volvería a verla, y que no habían sido unas simples vacaciones como su padre le dijo. Mas se sintió confuso cuando se acercó a hablar con Ana, y ésta se marchó corriendo.

Amor no correspondido, No es más que amor perdido, Por que le doy tantas vueltas, Tantos lloros y penas, son venas ya muertas, Quiero un mundo de cariño, En el que todos son niños, Quiero jugar a ratos, Reírme con tantos, Ansiar cumplir años.

Estuvo toda esa tarde y toda esa noche, dando paseos por la playa, sólo oía el ruido mágico de las olas, que para él nunca sonaron tan vivas, desde que su corazón se abrió como si nada, pero Ana no llega ¿Se habrá olvidado de él? ¿Qué harías si te pasara a ti?

(continuará)


MARIO VARGAS LLOSA

GRANDES ESCRITORRES

La Mandragora

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PREMIO NOBEL DE LITERATURA 2010

El

hombre era alto y tan flaco que parecía siempre de perfil. Su piel era oscura, sus huesos prominentes y sus ojos ardían con fuego perpetuo. Calzaba sandalias de pastor y la túnica morada que le caía sobre el cuerpo recordaba el hábito de esos misioneros que, de cuando en cuando, visitaban los pueblos del sertón bautizando muchedumbres de niños y casando a las parejas amancebadas. Era imposible saber su edad, su procedencia, su historia, pero algo había en su facha tranquila, en sus costumbres frugales, en su imperturbable seriedad que, aun antes de que diera consejos, atraía a las gentes.

Sólo después de pedir perdón al Buen Jesús por el estado en que tenían su casa, aceptaba comer y beber algo, apenas una muestra de lo que los vecinos se afanaban en ofrecerle aun en años de escasez. Consentía en dormir bajo techo, en alguna de las viviendas que los sertaneros ponían a su disposición, pero rara vez se le vio reposar en la hamaca, el camastro o colchón de quien le ofrecía posada. Se tumbaba en el suelo, sin manta alguna, y, apoyando en su brazo la cabeza de hirvientes cabellos color azabache, dormía unas horas. Siempre tan pocas que era el último en acostarse y cuando los vaqueros y los pastores más madrugadores salían al campo ya lo veían, trabajando en restañar los muros y los tejados de la iglesia.

En 1900 se apagarían las luces y lloverían estrellas. Pero, antes, ocurrirían hechos extraordinarios. Un silencio seguía a su voz, en el que se oía crepitar las fogatas y el bordoneo de los insectos que las llamas devoraban, mientras los lugareños, conteniendo la respiración, esforzaban de antemano la memoria para recordar el futuro. En 1896 un millar de rebaños correrían de la

Había, pues, que prepararse. Había que restaurar la iglesia y el cementerio, la más importante construcción después de la casa del Señor, pues era antesala del cielo o del infierno, y había que destinar el tiempo restante a lo esencial: el alma. ¿Acaso partirían el hombre o la mujer allá con sayas, vestidos, sombreros de fieltro, zapatos de cordón y todos esos lujos de lana y de seda que no vistió nunca el Buen Jesús? Eran consejos prácticos, sencillos. Cuando el hombre partía, se hablaba de él; que era santo, que había hecho milagros, que había visto la zarza ardiente en el desierto, igual que Moisés, y que una voz le había revelado el nombre impronunciable de Dios. Y se comentaban sus consejos. Y así, antes de que terminara el Imperio y después de comenzada la República, los lugareños de Tucano, Soure, Amparo y Pombal, fueron escuchándolos; y, mes a mes, año a año, fueron resucitando de sus ruinas las iglesias de Bom Conselho, de Geremoabo, de Massacará y de Inhambupe; y, según sus enseñanzas, surgieron tapias y hornacinas en los cementerios de Monte Santo, de Entre Ríos, de Abadía y de Barracão, y la muerte fue celebrada con dignos entierros en Itapicurú, Cumbe, Nataba, Mocambo. Mes a mes, año a año, se fueron poblando de consejos las noches de Alagoinhas, Uauá, Jacobina, Itabaiana, Campos, Itabahianinha, Gerú, Riachão, Lagallo, Simão Dias. A todos parecían buenos consejos y por eso, al principio en uno y luego en otro y al final en todos los pueblos del Norte, al hombre que los daba, aunque su nombre era Antonio Vicente y su apellido Mendes Maciel, comenzaron a llamarlo el Consejero.

– Benavente

Hablaba de cosas sencillas e importantes, sin mirar a nadie en especial de la gente que lo rodeaba, o, más bien, mirando, con sus ojos incandescentes, a través del corro de viejos, mujeres, hombres y niños, algo o alguien

Los vaqueros y los peones del interior lo escuchaban en silencio, intrigados, atemorizados, conmovidos, y así lo escuchaban los esclavos y los libertos de los ingenios del litoral y las mujeres y los padres y los hijos de unos y de otras. Alguna vez alguien -pero rara vez porque su seriedad, su voz cavernosa o su sabiduría los intimidaba- lo interrumpía para despejar una duda. ¿Terminaría el siglo? ¿Llegaría el mundo a 1900? Él contestaba sin mirar, con una seguridad tranquila y, a menudo, con enigmas.

playa hacia el sertón y el mar se volvería sertón y el sertón mar. En 1897 el desierto se cubriría de pasto, pastores y rebaños se mezclarían y a partir de entonces habría un solo rebaño y un solo pastor. En 1898 aumentarían los sombreros y disminuirían las cabezas y en 1899 los ríos se tornarían rojos y un planeta nuevo cruzaría el espacio.

León Felipe

Daba sus consejos al atardecer, cuando los hombres habían vuelto del campo y las mujeres habían acabado los quehaceres domésticos y las criaturas estaban ya durmiendo. Los daba en esos descampados desarbolados y pedregosos que hay en todos los pueblos del sertón, en el crucero de sus calles principales y que se hubieran podido llamar plazas si hubieran tenido bancas, glorietas, jardines o conservaran los que alguna vez tuvieron y fueron destruyendo las sequías, las plagas, la desidia. Los daba a esa hora en que el cielo del Norte del Brasil, antes de oscurecerse y estrellarse, llamea entre coposas nubes blancas, grises o azuladas y hay como un vasto fuego de artificio allá en lo alto, sobre la inmensidad del mundo. Los daba a esa hora en que se prenden las fogatas para espantar a los insectos y preparar la comida, cuando disminuye el vaho sofocante y se levanta una brisa que pone a las gentes de mejor ánimo para soportar la enfermedad, el hambre y los padecimientos de la vida.

que sólo él podía ver. Cosas que se entendían porque eran oscuramente sabidas desde tiempos inmemoriales y que uno aprendía con la leche que mamaba. Cosas actuales, tangibles, cotidianas, inevitables, como el fin del mundo y el juicio final, que podían ocurrir tal vez antes de lo que tardase el poblado en poner derecha la capilla alicaída. ¿Qué ocurriría cuando el Buen Jesús contemplara el desamparo en que habían dejado su casa? ¿Qué diría del proceder de esos pastores que, en vez de ayudar al pobre, le vaciaban los bolsillos cobrándole por los servicios de la religión? ¿Se podían vender las palabras de Dios, no debían darse de gracias? ¿Qué excusa darían al Padre aquellos padres que, pese al voto de castidad, fornicaban? ¿Podían inventarle mentiras, acaso, a quien leía los pensamientos como lee el rastreador en la tierra el paso del jaguar? Cosas prácticas, cotidianas, familiares, como la muerte, que conduce a la felicidad si se entra en ella con el alma limpia, como a una fiesta. ¿Eran los hombres animales? Si no lo eran, debían cruzar esa puerta engalanados con su mejor traje, en señal de reverencia a Aquél a quien iban a encontrar. Les hablaba del cielo y también del infierno, la morada del Perro, empedrada de brasas y crótalos, y de cómo el Demonio podía manifestarse en innovaciones de semblante inofensivo.

I. E. S.

Aparecía de improviso, al principio solo, siempre a pie, cubierto por el polvo del camino, cada cierto número de semanas, de meses. Su larga silueta se recortaba en la luz crepuscular o naciente, mientras cruzaba la única calle del poblado, a grandes trancos, con una especie de urgencia. Avanzaba resueltamente entre cabras que campanilleaban, entre perros y niños que le abrían paso y lo miraban con curiosidad, sin responder a los saludos de las mujeres que ya lo conocían y le hacían venias y se apresuraban a traerle jarras de leche de cabra y platos de farinha y fríjol. Pero él no comía ni bebía antes de llegar hasta la iglesia del pueblo y comprobar, una vez más, una y cien veces, que estaba rota, despintada, con sus torres truncas y sus paredes agujereadas y sus suelos levantados y sus altares roídos por los gusanos. Se le entristecía la cara con un dolor de retirante al que la sequía ha matado hijos y animales y privado de bienes y debe abandonar su casa, los huesos de sus muertos, para huir, huir sin saber adónde. A veces lloraba y en el llanto el fuego negro de sus ojos recrudecía con destellos terribles. Inmediatamente se ponía a rezar. Pero no como rezan los demás hombres o las mujeres: él se tendía de bruces en la tierra o las piedras o las lozas desportilladas, frente a donde estaba o había estado o debería estar el altar, y allí oraba, a veces en silencio, a veces en voz alta, una, dos horas, observado con respeto y admiración por los vecinos. Rezaba el Credo, el Padre Nuestro y los avemarías consabidos, y también otros rezos que nadie había escuchado antes pero que, a lo largo de los días, de los me-

ses, de los años, las gentes irían memorizando. ¿Dónde está el párroco?, le oían preguntar, ¿por qué no hay aquí un pastor para el rebaño? Pues, que en las aldeas no hubiera un sacerdote lo apenaba tanto como la ruina de las moradas del Señor.

(Comienzo del Capítulo 1 de La Guerra del Fin del Mundo, novela de Mario Vargas Llosa publicada en 1981)

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TEATRO

XIV CERTAMEN DE TEATRO "CIUDAD DE BENAVENTE" SÁBADO, Día 2 de OCTUBRE 2010

LA CELESTINA

CARTAS AMARILLAS

Grupo de Teatro: LAS NUEVE MENOS CUARTO TEATRO de Corrales de Buelna (Cantabria)

Grupo de Teatro: LAGA LERNA de Villaquilambre (León)

de Fernando de Rojas

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¿Qué proyectos tenéis con vistas al futuro? Muchos… Ahora queremos montar "Perlimplín con con doña Belisa en su jardín", de Federico García Lorca. ¿Drama o comedia? Manejamos las dos, es difícil llegar al público tanto con el drama como hacer reír con la comedia. Nos sentimos cómodos en los dos, pasando de "Fuente Ovejuna" hasta "El Sueño de una Noche de Verano".

– Benavente

¿Cuánto habéis tardado en montar esta obra? "La Celestina" ha sido terrible. Han sido dos años, con un montaje terrible. El último invierno ha sido intenso, en una nave con unas temperaturas por debajo de los 0 grados, sobre un andamio… Ha sido un proyecto muy ambicioso realizado con grandes dificultades de infraestructuras ¿Qué ha sido lo más difícil? La labor de la directora para hacernos creer que podíamos hacerlo. ¿Teatro de época o actual? No nos cerramos a ningún tipo, pero tenemos tendencia a hacer teatro clásico, ya que nuestro grupo nos lo permite. También nos gusta darle un aire moderno a los clásicos.

I. E. S.

León Felipe

PEPA Y BERTA Y LOS QUE SE CUELAN POR LA PUERTA Grupo de Teatro: LA MACANA TEATRO de Carmona (Sevilla)

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¿Qué edad tiene el grupo? El grupo nació de la recreación de las guerras cántabras en los Corrales de Buelna, hace unos tres años y medio, estrenando la obra de "Fuente Ovejuna".

León Felipe

SÁBADO, Día 9 de OCTUBRE 2010

de La Macana Teatro

ández, au

¿Cuántos miembros tiene el grupo? Entre 17 y 20 personas, dependiendo del montaje. Yo creo que hay pocos grupos que muevan tanta gente.

I. E. S.

de Félix Fernández López

Félix Fern

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DOMINGO, Día 3 de OCTUBRE 2010

– Benavente

¿Cuántos miembros tiene el grupo? Unos treinta y cuatro, incluyendo sastras, gente que estudia fuera, gente que se ha ido pero a veces vuelve… ¿Cuándo empezó el grupo? Empezó en el 2002, con una idea principal: que todos los que pertenecieran a él fueran aficionados sin formación teatral, y que se formaran en el grupo. ¿Drama o comedia? Nos gusta todo. Hemos hecho mucha comedia clásica española. También tenemos una obra seria titulada “Ecos de la pasión”, con un tratamiento distinto de la Pasión de Cristo, donde los elementos simbólicos son importantes. ¿Próximos proyectos? Pues se está ensayando ahora un montaje que trata de una persona que va perdiendo el amor a sus padres, a su ciudad, a su país y finalmente a sí mismo... ¿Tiempo de preparación de "Cartas amarillas"? Tardé mucho en escribirla, ya que hubo que modificarla varias veces, y se tardó tres meses en ensayarla. ¿Qué fue lo que os resultó más difícil de preparar? Que los actores se metieran en los personajes, que dejaran de ser ellos mismos y asumieran el papel del personaje ingenuo cuando empieza la obra y cuando acaba son títeres dominados por la mentira. ¿De dónde salió la idea de esta obra? Uno de los miembros del grupo dijo que sólo actuaría si la obra si titulaba "Cartas amarillas", como una canción de Nino Bravo que a él le gustaba. Todo empezó como una broma, pero poco a poco los integrantes del grupo empezaron a preguntar por el proyecto y tocó escribir el guión. ¿Otras obras escritas? He escrito doce obras, entre las cuales hay una trilogía sobre el Quijote que estará terminada en el próximo aniversario del Quijote, con la última parte, de la que me siento especialmente orgulloso. ¿Qué te parece el teatro de Benavente? Magnífico. Me enamoré de él al verlo en una foto, pero hoy en vivo, con su herradura italiana, me cautivó. Un teatro muy buen cuidado. Un teatro que tiene algo...

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¿Cuántos miembros forman el grupo? Somos 18 componentes. ¿Cuánto tiempo tiene el grupo? El grupo nació en el 1993, llevamos 17 años. Desde hace 10 años somos asociación cultural. ¿Póximos proyectos? Estamos leyendo obras para crear la nueva comedia, lo único que tenemos claro es que se desarrolle en un bar. ¿Drama o comedia? Comedia, ya que creo que es un género muy difícil, pero también es más agradecido hacer que el público se lo pase bien. ¿Tiempo de preparación de esta obra? 10 meses, ensayando los viernes por la tarde 5 ó 6 horas ¿Teatro de época o actual? Actual, ya que nos gusta recuperar lo que se hacía en los años 80 y 90, obras con un lenguaje actual. ¿Ha sido difícil preparar la obra? Ensayar con tantos actores es muy complicado; quisimos hacer una obra coral para que participaran muchos miembros del grupo. Conseguir que saliera adelante el proyecto ha requerido de mucha “disciplina”, pues ha habido mucho trabajo. ¿Cómo se os ocurrió la obra, pues tenemos entendido que la habéis hecho vosotros? Leímos muchos guiones y de varios sacamos la idea principal, y con lo que nos gustó de dos o tres obras hicimos un guión nuevo, siendo una obra nuestra y original, no queríamos tener problemas de derechos autor y esas cosas.


La Mandragora

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ENTREVISTAS REALIZADAS POR: Beatriz Rabanales, Marcos García Celestino, Mercedes Viforcos, Tomasa Abella, Olga Ryabukha y Alex Conde FOTOS: interbenavente.es y Salustiano Fernández

DOMINGO, Día 10 de OCTUBRE 2010

YA VAN 30

SÁBADO, Día 16 de OCTUBRE 2010

EL TIEMPO Y LOS CONWAY

de Jordi Silva

TEATRO

organizado por: DOMINGO, Día 17 de OCTUBRE 2010

LA VILLANA DE GETAFE de Lope de Vega

de J. B. Priestley

Grupo de Teatro: TEATRO ESTUDIO SAN SEBASTIÁN de San Sebastián (Guipúzcoa)

Grupo de Teatro: MELPÓMENE TEATRO de Móstoles (Madrid)

Grupo de Teatro: AULA DE LA UNIVERSIDAD CARLOS III DE MADRID de Leganés (Madrid) ante de

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¿Cuántos miembros forman el grupo? Somos 7 componentes.

¿Cuántos miembros forman el grupo? Somos en torno a 15 personas.

¿Cuánto tiempo tiene el grupo? El grupo nace hace siete años de un taller de teatro que hacíamos y nos picó el gusanillo de hacer cosas propias.

¿Cuándo empezó el grupo? Éramos un grupo de jóvenes que estábamos distribuidos en varios grupos de teatro de la ciudad de San Sebastián. Decidimos juntarnos de cuatro compañías diferentes unas 14 ó 15 personas. Fue en 1960. Ensayábamos en los bajos de una parroquia. Posteriormente, en 1984 nos constituimos en asociación cultural y realizamos la obra “Las criadas” de Genet.

¿Qué proyectos tenéis con vistas al futuro? Estamos echando a rodar una versión de “El sueño de una noche de verano” con el título “El sueño de una noche de los ochenta” y para noviembre estrenaremos un cabaret musical sobre el "caso Malaya". ¿Drama o comedia? Las dos cosas nos gustan. Con ambas disfrutamos y aprendemos mucho. ¿Cuánto tiempo os ha llevado preparar esta obra? Empezamos en enero del 2008 y la estrenamos en junio del mismo año. Aunque siempre está en constantes reformas. ¿Teatro actual o de época? Nos gusta más el teatro actual. Hay que apostar por el teatro español contemporáneo. ¿Lo más difícil de preparar en esta obra? Lo más difícil ha sido conseguir mantener el ritmo adecuado que exige la comedia.

¿Drama o comedia? Depende de cada momento. Esta obra es una comedia dramática. Hemos hecho teatro del absurdo, comedia, drama,… no tenemos preferencia. ¿Tiempo de preparación de esta obra? Bastante tiempo. Antes de ensayar las obras hemos realizado un estudio de la situación histórica y posteriormente les digo a los actores que no se aprendan la obra, que la improvisen. Hemos tardado casi un año en ponerla en escena. ¿Qué os ha parecido el teatro y el público de Benavente? Hace un par de años nos invitaron al certamen de Ibi, Alicante, y allí nos hablaron muy bien de vuestro certamen. No suele ser fácil que te elijan para entrar en los certámenes, pero aquí estamos. El teatro nos ha encantado, lo mismo que el público y eso que la obra dura dos horas.

En esta obra somos 11, pero hay más miembros que están presentes en montajes antiguos que aún tenemos en repertorio. ¿Cuánto tiempo de vida tiene el grupo?

Tiene 10 años. Empezó como un grupito de teatro, reunido en un aula con Domingo Ortega, que es el director, y poco a poco ha crecido. Ahora somos un grupo estable y recibimos muchas ayudas económicas de la Universidad, hacemos certámenes para secundaria, un certamen en la sierra… ¿Drama o comedia?

Es más agradecida la comedia pero el drama te pone a prueba a la hora de interpretarlo. ¿Próximos proyectos?

La función que tenemos que estrenar en junio creemos que va a ser de Lorca. ¿Tiempo de preparación de esta obra?

Desde enero a junio, con exámenes por medio. Unos tres meses con dos o tres días a la semana. ¿Qué ha sido lo más difícil de preparar en esta obra?

Al principio costó mucho el verso, que es complicado. Muchos no lo habían hecho nunca y mantener el ritmo del verso es difícil, pero luego cuando coges el tono es como una canción. ¿Qué tal han sido los ensayos?

Muy bien, aunque son complicados porque todos estudian, pero nos lo pasamos muy bien. ¿Qué os ha parecido el teatro y el público de Benavente?

El público ha sido maravilloso, muy acogedor. Ha estado alerta a lo que pasaba. El teatro es muy bonito.

León Felipe – Benavente

¿Qué te parece el público y el teatro de Benavente? Magnífico. Estamos muy agradecidos con Benavente. El estar en este teatro y llenarlo hasta arriba es una satisfacción.

¿Próximos proyectos? Tenemos el proyecto de hacer en los bajos del Teatro 'Victoria Eugenia' de San Sebastián unas obras breves para 100 personas, tituladas “Té con…”, donde el público tomaría un té con pastas mientras ven las obras. Estamos preparando un "Té con... Tennessee Williams". Posteriormente queremos hacer obras a la carta, entregando un "menú" a los espectadores y que ellos elijan lo que quieren ver.

¿Cuántos miembros forman el grupo?

I. E. S.

¿Cómo surge la idea de representar esta obra? Yo la vi hecha por una compañía profesional y me gustó. Se la presenté a los compañeros y nos pusimos a ello.

dirección

I. E. S.

León Felipe

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TEATRO

XIV CERTAMEN DE TEATRO "CIUDAD DE BENAVENTE" SÁBADO, Día 23 de OCTUBRE 2010

DESTINATARIO DESCONOCIDO

DOMINGO, Día 24 de OCTUBRE 2010

ATRA BILIS de Lara Ripoll

de K. Taylor (Adaptación de Vicente Cuadrado)

Grupo de Teatro: LA GARNACHA TEATRO de Logroño (La Rioja) , actor y diVicente Cuadrado rrero, actor, rector, Juan L. He al, actriz y Mª José Pascu

¿Cuántos miembros forman el grupo?

Somos 6 actores y 3 actrices y dos técnicos. Y otras tres personas que están fuera de Logroño y siguen colaborando. ¿Cuándo empezó el grupo?

En 1983, hace 27 años, en un instituto; nosotros tres y el técnico llevamos juntos todo ese tiempo. Empezamos ensayando en un instituto y seguimos en ese instituto. ¿Por qué una obra sobre el nazismo?

Hemos hecho de todo, teatro clásico, contemporáneo, comedia, drama... llevamos 32 montajes. Leí este texto y me encantó, por lo que decidí realizar la puesta en escena. Creo que es una situación que conmueve a la gente. ¿Próximos proyectos?

Estamos preparando una versión de Macbeth de Shakespeare, realizando los 39 personajes entre ocho personas y que estrenaremos dentro de dos meses, en diciembre. ¿Drama o comedia?

Nos da igual, hemos hecho de todo. ¿Habéis tenido miedo de olvidaros de algo en esos monólogos-carta tan largos?

No. Hemos tenido miedo a que la gente se perdiera un poco al principio.

Sí, porque habla de un hecho real. Hicimos también “El cuarto de Verónica” que es terror puro, pero no dejaba de ser ficción. ¿Qué os ha parecido el teatro y el público de Benavente?

Fenomenal, y la organización en este certamen es muy buena. La gente se implica mucho. Nos han tratado muy bien y llevamos viniendo 5 años con éste.

I. E. S.

León Felipe

– Benavente

¿Clasificaríais esta obra como la más dramática que habéis hecho?

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I. E. S.

León Felipe

– Benavente

SÁBADO, Día 30 de OCTUBRE 2010

EL REINO DE LEÓN, ESTÁ OCUPADO de Intercazia

Grupo de Teatro: LAS BERNARDAS de Valladolid Estela ValSusana Cocero, la Fuente y verde, Concha de rices Alba Gómez, act

¿Cuántos miembros forman el grupo? Somos siete personas, seis chicas y un chico. ¿Cuándo empezó el grupo? En el 2003, no nos conocíamos de nada, en clase de interpretación nos juntamos para realizar una escena de "La Casa de Bernarda Alba", de García Lorca, y nos propusimos realizar toda la obra. El nombre nos lo puso la profesora de interpretación, que nos decía "A ver, bernardas". ¿Próximos proyectos? No lo tenemos claro. Hemos realizado una obra infantil, una tragedia griega, Las Troyanas, esta comedia dramática… No sabemos el futuro. ¿Comedia o tragedia? En la comedia te lo pasas muy bien, pero te exige mucho físicamente. La tragedia exige más carácter. Son cosas diferentes y nos gustan ambas. ¿Cuánto habéis tardado en montar esta obra? Cuatro meses, pero no de continuo.

¿Qué ha sido lo más difícil de preparar en esta obra? Encontrar el ritmo adecuado, que los personajes tuvieran un físico y una voz que se reconocieran entre ellas. Hemos trabajado mucho la voz. ¿Qué os ha parecido el teatro y el público de Benavente? Nos ha encantado el público, muy acogedor. Al entrar por la zona de carga el teatro nos ha sorprendido.

Grupo de Teatro: INTERCAZIA de Benavente (Zamora) a de Clausura, Escenario de la Gal Ángel Llamas hecho por José

GALA DE CLAUSURA Y ENTREGA DE PREMIOS


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iudad “C o r t a e ne de T

m a t r Ce

de Benavente” La Mandragora

A ñ o X I ~ N º 1 ~ O c t u b r e , 2 010 - E n e r o , 2 011 [ # 9 6 ]

por

Salustiano Fdez. Viejo

(espectador)

E

l teatro siempre ha sido un espejo ―espejito mágico― donde la sociedad se ha mirado a veces complacida, a veces con fruncido ceño, pero siempre con interés renovado. En el espejo del estupendo Certamen de Teatro "Ciudad de Benavente" hemos visto reflejada una sociedad muy preocupada por el "tiempo", mejor dicho, por el paso del tiempo, especialmente por el carácter destructivo de su paso, por las arrugas que deja. Y hoy la arruga ya no es bella. Hoy el tiempo se siente pasar como decadencia y, al fin, muerte, no como fuente de renovación y futuro prometedor. Cartas amarillas (un reencuentro desengañado de viejos amigos al cabo de muchos años con motivo del funeral de uno de ellos), Ya van 30 (...años cumplidos por el protagonista, en crisis precisamente por llegar a esa edad en que la vida se descolocalocamente), la misma Celestina (testamento y burla del tiempo de los amores nobles y caballerescos, sustituido ya por otro tiempo de amores más prosaicos), Destinatario desconocido (un excelente y durísimo texto que nos muestra mediante sucesivas cartas cruzadas entre dos amigos cómo un pequeño lapso temporal, apenas 15 meses, en ciertas circunstancias puede destruir una viejísima y bien asentada amistad), AtraBilis (una obra depresiva sobre el tiempo final, escatológico en el sentido griego del término, que comienza y termina con una oración cuyos dos últimos versos rezan así: "Cuando menos te lo esperes, / tu vida se acabará"), y muy singularmente el drama El Tiempo y los Conway del británico J. B. Prestley (una desoladora obra ambientada en la Inglaterra de entreguerras que expone con crudeza cómo al cabo de los años el implacable Cronos barre sin misericordia los ideales más altos y roe hasta el mismo hueso cualquier proyecto de futuro por muy sólido que parezca), todas ellas han sido expresión, cada una a su modo, del sentir de una época arrugada, la nuestra, que vive el tiempo como deslizándose sin esperanza alguna hacia un triste y desengañado final. Y tal vez por ello Intercazia las eligió, sépalo o no: porque conectan con la sensibilidad de un presente al que reflejan con multiplicidad de irisaciones. Es verdad que ha habido excepciones (muy pocas): la hilarante comedia de situación Pepa, Berta y los que se cuelan por la puerta o la comicidad extraordinaria, desbordada hasta la misma entrada del teatro 'Reina Sofía', de La Villana de Getafe. Excepciones que son muy lógicas, porque ¿quién es el valiente capaz de escuchar a toda hora el memento mori?

H

– Benavente

– Benavente

León Felipe

León Felipe

I. E. S.

I. E. S.

oy el pesimismo es tan profundo que "el paso del tiempo" se siente sólo como desengaño y acabóse; y de ello ni siquiera se libra la exitosa marca zp, paradigma del optimismo, la marca de la sonrisa permanente que, despojada del favorable contexto económico que la aupó al poder, ahora parece la mueca burlonamente cruel del jóker. La actual hipersensibilidad al polen desintegrador del paso del tiempo sitúa a nuestra época en relación con otra también desbordada por el mismo padecimiento alérgico: el Barroco, que caviló hasta la extenuación sobre ello con una exuberancia artística inigualable. El arte barroco puede ser considerado como la forma en que un periodo histórico en aguda decadencia trató de "salvarse" del transcurso del tiempo «que ya no está regido por el ciclo anual con su recurrencia de siembra, cosecha y barbecho, sino por el curso inexorable de toda vida camino de la muerte»; y lo hizo mimetizándose con él: volutas, retorcimientos, arabescos, trazos artificiosos, el falso esplendor de los estofados (me recuerda Alex), la profusión ornamental, la fantasía sin freno en la que las formas tienden a desdibujarse multiplicándose, el feísmo inquietante... son material imitación de lo que aquel periodo histórico (notre semblable, notre frère) sintió como caprichoso, corrosivo y dionisíaco discurrir temporal; en fin, como un proceso incesante de descomposición. Ahora bien, para los hombres del Barroco el arte aún tenía un sentido trascendente: era su forma de salvación ligada estrechamente a la religiosa. Para nosotros, por el contrario, gentes del siglo XXI, el arte sólo es una simple charada (como en la citada obra de Prestley lo es la vida social de la elegante y victoriosa burguesía inglesa de entreguerras), un intrascendente y vano juego que practicamos por la sencilla razón de que no hay esperanza alguna de poder hacer algo más duradero o salvador frente al disolvente temporal. Tal como se ha ido reflejando en el azogue del XIV Certamen de Teatro "Ciudad de Benavente", nuestra sociedad vive un tiempo profundamente desesperanzado. Así lo han dejado traslucir, si no todas, casi todas las obras representadas. Y será tarea nuestra encontrar/construir en el núcleo mismo de la desesperación y del desengaño la única, débil, casi irreconocible y mínima esperanza que hoy nos cabe. Estemos atentos... a los próximos certámenes. Gracias, como siempre, le sean dadas a Intercazia. •

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La Mandragora DIBUJOS Y JUEGO

A ñ o X I ~ N º 1 ~ O c t u b r e , 2 010 - E n e r o , 2 011 [ # 9 6 ]

Dibujos hechos por Esaú Fdez. Galende (4º de ESO)

BUSCA RESPUESTAS EN LA MANDRÁGORA

– Benavente

3) ¿Quién mata a Jared, el amor de "Cadenas", la protagonista del relato "Un ángel armado"?

I. E. S.

1) ¿En qué fechas se celebraron las Jornadas de Prensa y Educación en las que otorgaron el Lobo de Oro a La Mandrágora del León Felipe?

León Felipe

Aquí tienes una serie de preguntas que podrás contestar leyendo este número de La Mandrágora. Escribe las respuestas junto con tu nombre en una hoja, deposítala en el buzón de la Biblioteca y, si son todas correctas, participarás en un sorteo. Habrá premio. ¡Buena caza!

2) ¿Cómo se llama el autor ficticio del relato "El espejo que no refleja", cuyo autor real es el alumno Ángel Mª Villa?

8) El ser humano le ha puesto nombre a las montañas y los cráteres de la Luna; incluso le ha dado nombre a lo que él llama "mares de la Luna", que en realidad son grandes llanuras. Di el nombre de tres de esos "mares de la Luna". 9) ¿Cómo se llama la galaxia que es el doble de grande que la nuestra?

4) ¿En qué instituto da clase el escritor y poeta Ezequías Blanco, y de qué da clase?

10) ¿Qué curso estudiaba el alumno del instituto Juan Jesús Delgado Morán cuando ganó el premio nacional de dibujo en 1969?

5) ¿A quién está dedicado el libro La noche del eclipse tú del poeta leonés Luis Artigue? 6) El poeta Diego Jesús Jiménez dice: "Yo anuncio amor, / porque escucho...", ¿qué es lo que escucha el poeta?

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7) En el primer volumen de su autobiografía, publicado a los 87 años de edad, el filósofo Bertrand Russell afirma haber sentido en la vida tres fuertes pasiones, ¿cuáles son?

I. E. S.

León Felipe

– Benavente

En el próximo número veremos aquí la foto del ganador, si lo hay. En éste, un cuadro de Paul Klee.

11) ¿Dónde redactó Jovellanos su escrito «Memoria sobre educación pública»?


ía) Flor (Ruman

Hecho por Nerea Álvarez (3º de ESO)

por

CANCIÓN Y DIBUJO

CANCIÓN

La Mandragora

A ñ o X I ~ N º 1 ~ O c t u b r e , 2 010 - E n e r o , 2 011 [ # 9 6 ]

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León Felipe – Benavente

I. E. S.

León Felipe

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La Mandragora

A ñ o X I ~ N º 1 ~ O c t u b r e , 2 010 - E n e r o , 2 011 [ # 9 6 ]

Hecho por Julia Mielgo Sánchez (4º ESO)

Siempre la claridad viene del cielo; / es un don: no se halla entre las cosas / sino muy por encima, y las ocupa / haciendo de ello vida y labor propias. / ... / Oh, claridad sedienta de una forma, de una materia para deslumbrarla / quemándose a sí misma al cumplir su obra. / Como yo, como todo lo que espera. / ... / Y, sin embargo, —esto es un don—, mi boca / espera, y mi alma espera, y tú me esperas, / ebria persecución, claridad sola / mortal como el abrazo de las hoces, / pero abrazo hasta el fin que nunca afloja. (Claudio Rodríguez, Don de la ebriedad) El-del-fin

I. E. S.

León Felipe

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LA MANDRAGORA Nº 1 - AÑO 11 #96