
7 minute read
Eleane Herrera - Páginas
from 02-12-2021
Viviana Rivero “La mujer que hace algo indebido en Siria, la desaparece su familia”
“Uno se preguntaría ¿por qué no se enojan, sublevan, huyen? Pues porque no pueden”, añade la escritora. En su reciente novela Una luz fuerte y brillante narra el sistema de vida —“tan distinto del nuestro”— de la gente en Siria
Advertisement
Escritora argentina
Eleane Herrera Montejano
Carolina.herrera.montejano@gmail.com
Se comenta que la mujer que hace algo indebido en países como Siria puede ser eliminada por hombres de su familia. Al investigar y conversar con migrantes exiliados, así como con el presidente del Centro Islámico, la escritora argentina Viviana Rivero les preguntó si esto realmente sucede así: “ellos explican que no es que esté permitido, es un flagelo, así como nuestra sociedad tiene los feminicidios. Si la mujer hizo algo que avergonzó el apellido, los hombres de la familia, generalmente los hermanos, la desaparecen y nadie pregunta dónde está. No preguntan los vecinos, ni el resto de la familia. Desapareció porque cuando la mujer ensucia el apellido eso va a traer problemas, no sólo para los hombres, que pueden perder el trabajo, sino para las otras mujeres que no van a poder conseguir marido. Entonces son eliminadas, las mujeres en esta época son eliminadas porque escaparon del marido que la maltrataba, o porque se embarazaron y no debían”.
En conversación con Crónica, la finalista del Premio Planeta y licenciada en derecho, elabora que la situación de estas mujeres no es fácil de comprender desde la perspectiva Occidental, pues tienen una educación sentimental y cultural completamente diferente, y ninguna independencia económica. “Uno se preguntaría ¿por qué no se enojan, sublevan, huyen? Pues porque no pueden. La mujer que se escapa pierde a sus hijos, marido, padres, posición económica y contención emocional. No tiene una vida, si va a escaparse es rápido o la pueden matar”. Agrega que se lanzó a hacer una ardua investigación sobre la vida en Siria para conocer a fondo la religión musulmana, entender que creen ellos y qué sienten. “Hice una gran investigación para ponerlo de manera real. Entender la guerra es entender por qué pelean: son grandes potencias peleando la tierra que es muy rica por petróleo, que ellos dicen es una bendición y maldición”.
“Necesitaba entender a las mujeres, porque no todo lo sienten como nosotros, desde chicas las educan de una forma. ¿Qué clase de dolor siente una esposa cuando entra otra esposa a la casa? No es una infidelidad, sino que se acaba la esperanza de ser única en la vida del hombre. Siempre se sueña con eso, pero casi nunca se da”, ahonda.
Viviana Rivero es conocida por abordar temas como la defensa de los derechos de la mujer, migración y la relación entre humanidad y naturaleza, al tiempo que recurre a la reflexión sobre el amor, el desafío y la mujer como sujeto que debe asumir responsabilidades y decisiones por sí misma. Expresa que como mujer de este siglo siente “mucha responsabilidad porque hay muchas mujeres que no tienen voz. Las que sí tenemos, somos la voz de esas mujeres cuando no las dejan hablar”.
Multifacética
Crecimiento profesional
Nació en la ciudad de Córdoba (Argentina). Se licenció en Derecho por la Universidad Nacional de esa ciudad. Ha trabajado como asesora legal de empresas y como abogada, y ha puesto en marcha numerosos grupos de autoliderazgo para crecimiento y desarrollo de la mujer. Además, ha sido productora y directora de programas televisivos.
Anteriormente, platicó con Crónica sobre El alma de las flores, novela finalista del Premio Planeta 2019. “El mundo de los humanos y el mundo verde está más comunicado de lo que creemos” comentó en aquella ocasión.
Es autora de novelas como Secreto bien guardado (2010), Y ellos se fueron (2011) y Lo que no se dice (2012); así como las más recientes El alma de las flores (2019) y Una luz fuerte y brillante (2021).
UNA LUZ
En su reciente publicación Una luz fuerte y brillante (2021, Planeta), Viviana Rivero plasma toda la investigación, entrevistas, conversaciones y lecturas que
Alejandra López
realizó para abordar el sistema de vida – “tan distinto del nuestro”- de la gente en Siria. Esta novela cuenta dos historias perpendiculares: la primera trata de un fotógrafo que va a cubrir la guerra y queda atrapado en aquellas tierras de nadie con una chica universitaria. Ambos han sido criados muy distintos y ahora lo único que tienen es el uno al otro, o la muerte.
La otra historia comienza en los años 60, esplendor de la guerra en Siria, cuando era un país muy rico con gente que vivía muchos lujos. Narra las etapas de vida de una mujer que eventualmente podrá hacer algo para ayudar al fotógrafo y la chica, o decidir no hacerlo.
“Conocí a una pareja de jóvenes uni-
versitarios con un niñito, que venían huyendo de la guerra de Siria. Conversar con ellos era muy interesante, todo lo que contaban sobre cómo habían huido y vivido la guerra porque no es lo que nosotros pensamos a partir de la tele, tiene otro sistema: hay ciudades que viven normal y otras están sitiadas sin agua y alimentos, han sido tomadas por un bando u otro y en una viven en paz mientras que en otras no. Me pareció tan interesante y distinto que quise ponerlo en un libro”, relata Rivero sobre el origen de este libro.
Explica que con la historia de encierro del fotógrafo quiso incursionar en cómo la humanidad se encuentra encerrada en el mundo para aprender a convivir en la naturaleza y la tierra.
“Yo soy una convencida de que muchas veces somos empujados para alguna parte que nos va a llevar algo bueno, pero los humanos somos tan estresados, distraídos y vivimos de manera tan mala que no sentimos esto. De pronto el camino se bifurca y no sabemos qué decisión tomar. Si estuviéramos más abiertos a lo que nos habla, al universo, dios, o lo que cada uno cree, nos equivocaríamos menos”, considera la escritora.
Agrega que los seres humanos estamos más guiados e iluminados de lo que nos damos cuenta. Al escribir, busca que el lector pueda darse cuenta de eso.
Creo que cuando uno lee un libro va a las raíces, lo más profundo, señala Viviana Rivero.
¿Por qué la guerra como temática en tus exploraciones literarias? Me gusta escribir de la guerra porque creo que la gente vive cada día como si fuera el último. La gente que sabe que puede estar en sus últimos días vive de otra manera. Escribir sobre esto me permite ir hacia los límites de las personas y personajes.
¿De qué manera apuntar a las historias de mujeres en otras partes del mundo puede aportar a la reflexión de nuestra propia situación? Creo que cuando uno lee un libro va a las raíces, lo más profundo, y empieza a cuestionar qué está bien o mal y por qué hago las cosas así. Como mujer me pregunto si quizás estoy educando mal a mi hijo porque los que cometen feminicidios tienen madres y ¿qué enseñaron? ¿Cómo era ese hogar? ¿Había un padre? ¿Qué estamos haciendo mal si nosotras criamos? Cuando escuchaba a la gente que me contaba estas cosas yo iba a mis cimientos. Te hace ir a tus raíces como mujer y preguntarte que voy a hacer con esto. Algo tengo que cambiar.
¿Podrías hacer un comentario sobre estos temas que hemos hablado, desde la perspectiva legal? Mientras todo sean palabras y movilizaciones, que salimos a la calle las mujeres, todo bueno… pero mientras eso no se traduzca a leyes no estamos protegidas. La mujer en esta primera etapa ha puesto los reflectores: nos quejamos y por primera vez nos damos cuenta de la cantidad de feminicidios que permanecían ocultos, o que a nuestras abuelas las golpeaban y no se decía nada. Ahora nos escuchan, tratamos de educar distinto, pero las leyes tienen que reflejar eso y el primer paso lo tiene que dar occidente, porque vemos en el oriente que la mujer está más desprotegida. Ellas el primer paso lo darán con la independencia económica, el trabajo. Tienen eso pendiente y nosotras la legalidad que involucra desde una ley de protección si ha sido agredida una mujer, hasta que haya lugares donde pueda ir .