Consagración del hogar DIVINO NIÑO JESÚS que bendices y proteges las casas donde está expuesta y es honrada tu Sagrada Imagen. Te elegimos hoy y para siempre por señor y dueño de nuestra casa, y te pedimos que te dignes demostrar en ella tu poderoso auxilio, preservándola de la enfermedad, del fuego, del rayo, de las inundaciones, de los terremotos, de los ladrones, de las discordias y de los peligros de la guerra. Bendice y protege a las personas que aquí habitan, y concédeles la paz, una gran fe, verdadero amor a Dios y al prójimo, paciencia en las penas, esperanza en la vida eterna, y facilidades de trabajo, empleo y estudio, y la gracia de evitar los malos ejemplos, el odio, el pecado, la condenación eterna y todas las demás desgracias y accidentes. Amén.
• Oración por la famila Niño Jesús, Tú viviste en la familia de Nazaret, modelo ideal de la familia cristiana; haz de cada hogar un santuario en donde se aprecie y se respete la vida abierta a la fe, a la esperanza, a la alegría, a la reconciliación y a la paz. Abre nuestros hogares a la oración, a la aceptación de la palabra de Dios, al testimonio de vida cristiana, al compromiso para construir una sociedad justa. Danos a todos ricos y pobres, el pan de cada día, una casa digna para llevar vida verdaderamente humana. Que nuestras familias sean “hogares” de encuentro cariñoso. Te lo pedimos por los méritos de tu infancia. Amén.
• Oración del enfermo Oh querido y dulce Niño Jesús, vengo a tu presencia agobiado por el sufrimiento que ocasiona mi enfermedad y movido por la más grande confianza para implorar tu ayuda divina. Sé que cuando estabas en este mundo te compadecías de la muchedumbre que sufría, sobre todo de aquellos que eran atormentados por el dolor. Por el infinito amor que tenías, los curabas de sus males y tus milagros fueron la demostración palpable de tu amor y misericordia. Por ello, oh Divino Niño, te pido humildemente que me concedas la fortaleza necesaria para soportar el dolor, el alivio y consuelo en los momentos más difíciles y sobre todo la gracia muy especial de recuperar mi salud, si conviene para el bien de mi alma. Con ella podré alabarte, darte gracias y adorarte durante toda mi vida. Amén.
La Hora Los RIos
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Oración por la paz de Quevedo y del país Señor Jesucristo: Haz que seamos instrumentos de tu paz; que donde haya odio, sembremos amor; donde haya ofensas, perdón; donde haya discordias, construyamos la paz. Oh Divino Maestro: Tú nos enseñaste que quienes trabajan por la paz, son llamados hijos de Dios. Que con constancia establezcamos la justicia y la verdad como fundamento de la paz, firme y duradera. Señor; Tú concedes la paz como un don y como una tarea que tenemos que realizar con tu ayuda; concédenos la gracia de acoger tu paz, ayúdanos a tener actitudes de paz, que nuestras palabras sean de paz, que realicemos obras de paz y que construyamos la paz que nuestra ciudad de Quevedo, la patria y nosotros necesitamos. Amén. Mi buen niño Jesús en tí confío Postrado ante tus pies, humildemente, Vengo a pedirte dulce Jesús mío, Poderte repetir constantemente: Mi buen Niño Jesús, en ti confío. Si la confianza es prueba de ternura, Ésta prueba de amor darte yo ansío, Aun cuando esté sumido en amargura. Mi buen Niño Jesús, en ti confío. En las horas más tristes de mi vida, cuando todos me dejen, ¡Oh Dios mío!, Y el alma esté por penas combatida, mi buen Niño Jesús, en ti confío.
2347-CG
DOMINGO 19 de agosto de 2012