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La recesión mundial ya afecta las exportaciones ecuatorianas

atraso de $6,2 millones.

En comparación, ese mismo gasto llegó a los $65 millones en enero de 2022 y a $309 millones en enero de 2021.

A contramano de la tendencia histórica ecuatoriana, la administración de Lasso, a pesar de jugarse una importante carta política con la consulta popular y tener elecciones seccionales a puerta, no buscó congraciarse con el electorado a través de meter plata extra en la economía y aliviar los efectos de la cuesta de enero en el bolsillo.

En otras palabras, el actual Gobierno no encontró en la lógica del Estado candidato que mueve toda su maquinaria para generar artificialmente una sensación de bienestar para sacar más votos.

dencia al alza (pero sin igualar las cifras de 2019), pasando de $422 millones a $458 millones.

“Empezamos otra vez. Lo recibido en el presupuesto del Estado por impuestos, en enero 2023, no logró igualar 2022. El que mejor responde es recaudación de impuesto a la renta y arranca bien, pero hubo mejores”, explicó Fausto Ortiz, exministro de Economía.

En este contexto, la primera preocupación, de acuerdo con Johanna Moreno, economista y docente, es si luego de un periodo de ventas récord la economía ecuatoriana está encaminada a una etapa de desaceleración, sin haber podido aumentar significativamente los niveles de empleo.

“El aparato productivo genera $500 por habitante, cuando necesitamos al menos el doble para que la calidad de vida mejore. Estamos todavía lejos de una recuperación completa porque llevamos a cues- ta una crisis económica desde finales de 2014. La pregunta es si los buenos números de 2022 fueron solo una excepción y esa incertidumbre aleja las nuevas contrataciones en las empresas”, dijo.

En octubre de 2022, LA HORA publicó una nota en la que se detallan recomendaciones para que empresas y personas minimicen el impacto de una desaceleración económica.

Inversión pública

A pesar de los anuncios gubernamentales sobre que 2023 sería el año de cosechar todo lo aprendido sobre cómo ejecutar la inversión pública, el inicio ha sido desalentador.

Mientras en los gobiernos locales se aceleró el gasto de cara a las elecciones , la baja ejecución volvió a ser la tónica en el Gobierno Central.

Así, a enero de 2023, el gasto de capital e inversión pública sumó $15 millones, con un nivel de

A finales de 2022, sin embargo, sí hubo una mayor ejecución presupuestaria, la cual llegó al 87% en el caso de la inversión pública. El Gobierno entregó varias obras como hospitales e incluso la nueva terminal aérea en Manta.

Pero, ante la desaceleración económica de 2023, el exministro de Economía, Fausto Ortiz, ha expresado que se debe hacer un mayor esfuerzo para acelerar las obras y profundizar su impacto en la economía.

Es decir, se debe gastar más, pero evitar que se descontrole el déficit fiscal. Esto representaría un alivio y reduciría los estragos de menor actividad.

El problema central no es solo de recursos, sino también de pesadas estructuras burocráticas y de aprobación de proyectos que se arrastran desde hace 15 años.

Además, como ha analizado LA HORA en notas relacionadas con la baja inversión en el sector petrolero, el enemigo interno (mandos medios e infiltración de la corrupción) hace que todo sea más lento e ineficiente de lo que se desearía. (JS)

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