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La derrota en la consulta rompe la mesa chica de Lasso
Luego del fracaso en el referéndum se produjeron los cambios en Carondelet. Henry Cucalón, exsocialcristiano, es el nuevo Ministro de Gobierno, quien reemplaza a Francisco Jiménez. También salieron el consejero Aparicio Caicedo y el secretario de la Administración, Iván Correa. Los tres fueron los políticos más cercanos a Lasso. En menos de dos años han salido 29 colaboradores.



Nueva disputa por ‘inaugurar bien’ el Metro

Desde la gestión de Santiago Guarderas se insiste en que el Metro operará en marzo. Sin embargo, el alcalde electo, Pabel Muñoz, señala que este sistema de transporte funcionará en mayo.
Hay más de una opción para financiar un negocio
Milica
El ‘No’ que sorprendió al Gobierno

El ‘No’ que resultó ganador en la consulta popular no nos toma por sorpresa. Las consultas populares propuestas por los gobiernos están íntimamente relacionadas al nivel de aprobación de estos –y de antemano se sabía que la aprobación de este Gobierno era extremadamente baja. A pesar de una campaña con atractivos argumentos sobre la necesidad de la aprobación de la consulta para combatir el crimen organizado, era muy probable que el rechazo a la actual gestión se impusiera en la consulta, y así pasó.
No solo el rechazo se impuso en la consulta, sino también el apoyo al partido de la Revolución Ciudadana, que ganó, entre otras cosas, las alcaldías de las ciudades más pobladas del país: Quito y Guayaquil; y las prefecturas de sus respectivas provincias. Con una derrota por partida doble, se configuró el peor escenario para la administración actual.
Sin embargo, el único que parece haber estado verdaderamente sorprendido es el Gobierno, que evidenció no tener una hoja de ruta clara para enfrentar una eventual derrota. No había plan, tal vez porque estaban muy seguros de su victoria (lo que una vez más recuerda las usuales críticas sobre que se gobierna desde una burbuja). Pero, en todo caso, los resultados y la falta de una respuesta apropiada y contundente del oficialismo frente a ellos han profundizado aún más la crisis de gobernabilidad. El costo político de la consulta ha sido enorme, y parece que el Gobierno no pudo preverlo. Sus propuestas fueron denegadas por el país. El ‘gran acuerdo nacional’ fue rechazado por todos los partidos políticos. El ‘encuentro’ quedó para el nombre de un caso de corrupción. Los asesores más cercanos al Presidente renuncian uno tras otro. La consulta terminó siendo una mala decisión política que está dejando al Gobierno cada vez más solo.
Carta A La Direcci N
La CCE y sus funciones
La prioridad de la Casa de la Cultura Ecuatoriana debe ser apoyar, promover, preservar y fortalecer el arte y la cultura en todas sus formas. Desgraciadamente estos propósitos no se cumplen en su totalidad pues esta noble institución se encuentra vinculada con activi-
Directora Nacional Gabriela Vivanco Salvador
Editor General: Jean Cano
Redacción: editorgeneral@lahora.com.ec
Choque con la Justicia en hora incierta
El Gobierno eligió un pésimo momento para iniciar su ofensiva contra aquellos jueces que percibe como cómplices del crimen organizado. Es inevitable que la ciudadanía perciba en ello un intento desesperado del régimen de distraer a la opinión pública tras el rechazo que sufrió en la consulta. Igualmente, el cambio de autoridad en el Consejo de la Judicatura y el proceso de renovación en marcha significaban una buena oportunidad para que el Ejecutivo inaugure una especie de ‘tregua’, en aras de mejorar la situación de la Justicia.
En un clima de hostilidad, el Presidente y su equipo atizaron la pugna de poderes con las recientes denuncias. Cabe esperar reacciones acordes de parte de los jueces, especialmente en un momento en que la crisis que atraviesa el Ejecutivo invita a sus opositores a especular y probar suerte.
Sin embargo, la falta de tino del Gobierno no invalida sus motivos. Ante la actual crisis de seguridad, resultaría pernicioso que la ciudadanía crea que la raíz de la inseguridad yace únicamente en la Policía Nacional, el Ministerio de Gobierno o diferentes instituciones al mando del Ejecutivo, cuando la Justicia es un factor determinante.
La ciudadanía debe conocer las escandalosas arbitrariedades en las que incurren muchos jueces porque sin apoyo popular, cualquier reforma profunda será inviable.
Será necesario esperar a que pase la agitación de la campaña y, luego, con un apropiado esfuerzo de comunicación, permitir que la ciudadanía comprenda verdaderamente lo que pasa en los juzgados.
El retorno del inca
Eltriunfo electoral de Pachakutik es un nuevo paso hacia el proyecto ideológico de los nativos originarios del Abya Yala, que lo vienen estructurando desde hace 60 años atrás y plantea interrogantes para los países andinos del continente.
Es importante estar claros sobre hipótesis de revancha una vez que se consolide su proyecto a nivel regional, porque sus élites preparadas tienen planes muy claros una vez en el poder. Dentro de esa dirigencia hay quienes no perdonan la tragedia que generó la conquista y mantienen su tradición oral, como su visión emocional, cargada de venganza que puede poner en conflicto a la parte ‘mestiza de la sociedad’, que eventualmente podría convertirse en víctima.
Los discursos y mensajes de odio que todavía flotan en relación a los resultados de los últimos comicios no aportan nada. Solo reflejan la frustración de quienes no pudieron consolidar un país decente y equitativo en lo económico y cultural, y aún viven en el nirvana frente a una cosmovisión que va llegando.
Los potenciales líderes deben crear un proyecto que ensamble la sociedad de alguna forma, puesto que es necesario proteger a los ‘nativos americanos no originarios’, que crecieron y se multiplicaron en estas tierras. De no alcanzar armonía podríamos llegar a una guerra civil; una pequeña chispa de ello acabamos de testificar en Bolivia, donde los nativos originarios confrontaron a los nativos no originarios. No entender que vivimos en un mundo diverso lleva al conflicto y así los matices de color de piel crean prejuicios de orden cultural y formas de racismo en casi todo el planeta. Hoy que el proyecto Pachakutik crece con líderes de revancha y conceptos extremos, es importante entender el escenario porque quienes no tengan posibilidades no podrán irse del país. Un ejemplo de estabilidad es la Sudáfrica que logró Mandela, que fue víctima del sistema.
dades y compromisos de carácter político que no le competen. Urge que la CCE cuente con una base de datos actualizada de todos los artistas ecuatorianos para poder incluir en su agenda el homenaje oportuno y en vida que merecen los artistas y gestores, tomando en cuenta su importante trayectoria y su valioso aporte. Además, debería convocar, organizar y desarrollar, periódicamente, concursos literarios, poéticos, exposiciones de pintura, festivales de música y danza, coros infantiles, presentación de libros y obras de arte, conversatorios, mesas redon- das y todo lo inherente a la cultura, con entradas absolutamente gratuitas para el público. Esta emblemática Institución es netamente ecuatoriana, de ahí su nombre de Casa de la Cultura Ecuatoriana y no se justifica pluralizarla y cambiar su denominación a Casa de ‘las Culturas’, en tanto la cultura es única y universal. Nuestros pueblos, por desgracia, carecen y están sedientos de estos eventos, que les permitirán ampliar sus horizontes culturales y mirar al país desde una óptica diferente.
Fabiola Carrera Alemán
Queremos pocos partidos
Necesitamos pocos partidos y que no prometan empleo a sus huestes: son 20 mil los gerentes, directores, asesores, que cuestan mil millones de dólares al año; dañan ambiente laboral; trastocan procesos que los sufridos y experimentados servidores de carrera buscan mantener y potencian discrecionalidad en contrataciones. Si de veras querían servir, estas personas debieron quedarse en instituciones a las que sin concurso de oposición llegaron. Diez por ciento de la población económicamente activa se emplea en lo público: menos que el 23% en otros países y aún se requiere miles de profesionales de la salud, profesores y policías. Una vez eliminada la libre remoción, la Asamblea debe normar para que se concurse solo por los puestos de quienes se jubilen, mientras se sueña en un modelo de gestión donde cada barrio tenga servidores públicos del gobierno central y local territorializados, cerca del lugar donde viven.
Diego Fabián Valdivieso Anda
El momento político del presidente de la República, Guillermo Lasso, es negativo. A menos de 100 días de cumplir su segundo año de gestión se enfrenta a una nueva crisis de gabinete.
En las primeras horas de este 9 de febrero de 2023, y con apenas siete minutos de diferencia, Francisco Jiménez, y Aparicio Caicedo difundieron en sus redes sociales sus cartas de dimisión a los cargos en el Ministerio de Gobierno y a la Consejería Presidencial, respectivamente.
A las 11:09 Caicedo posteó la carta en la que justificó su decisión “para permitir una renovación de energías que el Gobierno y el país ameritan”. Jiménez lo hizo a las 11:16. En el documento dirigido a Lasso le refiere que en Ecuador “hay muchas deudas pendientes” en lo social, económico y político; y le recuerda lo compleja que es la relación con la Asamblea Nacional.
Estas no fueron las únicas renuncias que enfrentó Lasso en menos de un día. A las 15:00, en una carta compartida en sus redes sociales, Fabián Pozo , secretario general jurídico, también declinó al equipo de Gobierno.
Las salidas se produjeron cuatro días después de que el Consejo Nacional Electoral divulgó, con resultados preliminares, el triunfo del ‘No’ en el referéndum constitucional.
Otro revés que sufrió su administración ocurrió 17 días antes. El 23 de enero, renunció a la Secretaría Anticorrupción , Luis Verdesoto, en medio de un escándalo de presunta corrupción en algunas empresas públicas.
Oficializó ocho cambios
En la ceremonia de renovación del gabinete de este 9 de febrero, el Presidente dijo que los cambios son “necesarios para refrescar líneas”, para ratificar su compromiso con la voluntad del pueblo, y fortalecer acciones, planes y proyectos para seguir construyendo un país mejor, y