Hamburgo, Bremen y Prusia habian establecido contactos diplomaticos con Buenos Aires hacia la decada de 1840. Posteriormente se instalo una representación alemana permanente y comunicación regular medíante vapores con la capital argentina. Del mismo modo el intercambio economico entre ambos países fue creciendo hasta convertirse Argentina en el segundo socio comercial no europeo de Alemania luego de los Estados Unidos. Las inversiones germanas en el país tambien eran considerables, siendo el mejor ejemplo la Compañía Alemana Transatlantica de Electricidad (CATE) prestadora del servicio electrico en la ciudad de Buenos Aires. En consecuencia junto con las compañías e inversiones tambien existia un empresariado aleman residente en Argentina. A pesar de algunos migrantes previos, el primer gran contingente de alemanes en Argentina data de la decada de 1870. Tras las leyes represivas de Bismarck de 1878 un grupo de militantes socialistas arribo a Buenos Aires, fundando luego la Asociación Vörwarts, institución que organizo en 1890 el primer acto del Día del Trabajador en Argentina. Tiempo despues, socialistas alemanes se unieron al joven Partido Socialista Argentino. Creciendo año tras año, para 1895 vivian el país mas de 17.000 inmigrantes alemanes; hacia 1937 el numero era de 42.600 aproximadamente. Otros tantos germano-parlantes llegaban al país desde el sur de Rusia y Ucrania. Ademas si se contabiliza a sus hijos y nietos nacidos en el país, la comunidad tenia mas de 200.000 miembros hacia medíados de la decada de 1930. Los alemanes en Argentina establecieron numerosas instituciónes educativas y medios de prensa a lo largo del país. Hacia 1930 el sistema educativo aleman contaba con 200 escuelas y 13.000 alumnos. Al igual que en otras colectividades, el objetivo central de estas instituciones era preservar la lengua y cultura alemana entre los hijos de inmigrantes. Dentro del abanico politico junto con la tradición progresista y socialista de la comunidad existian tambien agrupaciones nacionalistas de derecha como Tannenberbund (1924), Asociación Negro-Blanco-Rojo (1922-1923) y Stahlhelm (1924). Vale decir que estas fuerzas eran principalmente conservadoras y anti-marxistas. En pocas palabras, los alemanes en Argentina eran una comunidad por demas activa y organizada pero compleja y con divisiones internas. Es en este contexto donde se funda en 1931 la rama argentina del Partido nacionalsocialista aleman. Tiempo antes, el 6 de septiembre de 1930 sucedio en Buenos Aires el primer golpe de estado a un gobierno democratico de la historia argentina. El General del Ejercito José Felix Uriburu, inspirado en el fascismo italiano, derroco al presidente Hipolito Yrigoyen. Poco tiempo despues y ante la falta de apoyo de la elite politica tradicional Uriburu fue obligado a convocar nuevamente a elecciones al año siguiente. Durante esta decada se restauraron las fuerzas politicas conservadoras y tradicionales de antaño sostenidos por una democracia fraudulenta signada por una fuerte corrupción. Es decir, la clase dirigente argentina buscaba restaurar el orden de fines del siglo XIX y principios del XX. En este sentido, si bien se percibe un proceso de derechización en la politica argentina de los años ’30, por el contrario esto no significo un crecimiento significativo de movimientos fascistas. En pocas palabras, durante la decada de 1930 el grueso de la clase dirigente argentina defendía el regimen de democracia fraudulenta y conservadora pero dentro de la ficción republicana. 98
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