para el club de cazadores y el club de los pescadores.5 El embargo también se convirtió en una arma psicológica muy efectiva. El Departamento del Estado creía que el embargo al material militar para Guatemala y los suministros de armas a los estados vecinos crearía en el futuro en Guatemala y su ejército un clima anti-comunista.6 Esta táctica tenía un cierto éxito y los oficiales del ejército guatemalteco estaban frustrados. En marzo 1953 el attaché militar estadounidense el coronel Aloysius McCormick conversó con el jefe del ejército Carlos Díaz quien estuvo un poco borracho y le preguntó porque el ejército guatemalteco no podía obtener el material militar y destacó el efecto negativo que el embargo tenía a la moral del ejército guatemalteco.7 Pero los Estados Unidos continuaron con el embargo hasta los últimos días del gobierno de Arbenz y así todavía en junio de 1954 los oficiales del ejército guatemalteco preguntaron a sus homólogos estadounidenses por las armas.8 Gracias el embargo de los Estados Unidos buscaron los guatemaltecos otros mercados donde comprar las armas. Uno de ellos fue Latinoamérica. El problema del mercado latinoamericano era que los estados dependían al material militar de los Estados Unidos, entonces no tenían en la mayoría sus propias armas. Así lo único que podían vender a otros estados era una poca cantidad de su material desechado. Los guatemaltecos no tuvieron éxito con sus peticiones a Cuba o Argentina y decidieron pedir armas en otro estado latinoamericano grande, su Gran Vecino del Norte, México. Los mexicanos comprobaron que podían vender las armas a Guatemala durante el embargo. Cuando el gobierno de Arévalo pidió 100 fusiles-ametralladoras para el uso de la policía, México les vendió.9 Durante el gobierno de Arbenz la situación empeoró. El ministro de relaciones exteriores guatemalteco Raúl Osegueda escribió en mayo 1952 una carta al embajador mexicano en Guatemala una nota, donde pidió el Gobierno guatemalteco el material militar. Tengo la honra de referirme a la atenta nota de Vuestra Excelencia, número 6916, de fecha 12 de mayo anterior, por la que tuvo a bien comunicarse el propósito del Honorable Gobierno de Guatemala de adquirir cierta cantidad de granadas y cartuchos para uso del Ejército Nacional, y su deseo de obtener, por conducto de esta Embajada, la autorización de la Secretaría de la Defensa Nacional de México, para la venta del material especificado en lista que se adjuntó.10
Aunque nos falta la lista mencionada, probablemente se trató de material militar parecido a la lista que ganó en noviembre 1952 la CIA desde Hugo Frank Olvera, un asociado de coronel Amadeo Chinchilla Orellano, attaché militar de la Embajada 5 6
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SCHLEZINGER, KINZER, op. cit., p. 148. J. F. Dulles to Wilson, 9. 4. 1953, d. n. 716.5 MSP/4-953, en FRUS, 1952–1954. Volume IV: the American republics, p. 145. Versión digitalizada disponible desde el sistema University of Wisconsin Digital Collections: http://uwdc.library.wisc.edu/collections/FRUS. KIRKLAND, op. cit., p. 64. HOLDEN, op. cit., p. 140. ZORILLA, Relaciones, p. 798. AHGE-SRE, exp. III-1484-4, Primo Villa Michel a Raúl Osegueda, 17. 7. 1953, d. n. 583 53.
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guatemalteca en Ciudad de México. Se trató de una lista de varios cartuchos para el ejército guatemalteco y la policía.11 Los guatemaltecos también pidieron probablemente material parecido a la lista que en noviembre de 1953 presentó Fortuny a los checoslovacos.12 Entonces era una petición por cartuchos y granadas, como estaba mencionado en el despacho. Interesante es, que los guatemaltecos no pidieron armas. Lamentablemente los guatemaltecos pidieron por el material en un mal tiempo. En México se celebraban nuevas elecciones presidenciales y el presidente comitente Miguel Alemán no quería hacer tantas decisiónes en sus últimos meses. Los presidentes mexicanos eran en la exportación de armas personas muy importantes, porque se necesitaba su acuerdo y firma a toda la exportación de material militar desde México.13 El nuevo presidente Ruiz Cortines quien llegó al poder en diciembre de 1952 no se dio mucha prisa con la petición de los guatemaltecos. Así el 17 de julio de 1953 informó el embajador mexicano en Guatemala Primo Villa Michel al ministro de Relaciones Exteriores guatemalteco Raúl Osegueda que la petición guatemalteca estaba discutida: “Obsequiando los deseos de Vuestra Excelencia, oportunamente hice de conocimiento de las autoridades correspondientes de mi Gobierno el contenido de su apreciable nota que está actualmente en tramitación, y me será altamente satisfactorio poner en su conocimiento el resultado de esta gestión.”14 Al final los mexicanos llegaron con una oferta, pero según las palabras de José Manuel Fortuny se trató de una cantidad insignificante y por un precio astronómico.15 Entonces el Gobierno mexicano no vendió a Guatemala ni un fusil ni un cartucho, como lo confirmó también el presidente Ruiz Cortines en su entrevista con el embajador norteamericano White.16 Los mexicanos no solo no vendieron a Guatemala su material militar sino tampoco permitieron la compra clandestina en su territorio en noviembre de 1953.17 Otras posibilidades donde comprar armas entonces presentaban los países europeos. El problema fue que los Estados Unidos tenían gran influencia sobre los países de la Europa no comunista gracias la Organización del Tratado Atlántico Norte 11
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Guatemalan situation (W/Attachments) – n. 914972, Memorandum for DDCI, 14. 1. 1953, sin número, p. 3. Versión digitalizada disponible desde el sistema Freedom of Information Act de la CIA: http://www.foia.cia.gov/guatemala.asp. Véase a capítulo VII. General-operational-specific-Mexican-Guatemalan arms traffic – n. 914616, Golaher a Chief of station, Guatemala, 23. 12. 1953, d. n. [ ]–1349, pp. 1–2. Versión digitalizada disponible desde el sistema Freedom of Information Act de la CIA: http://www.foia.cia.gov/guatemala.asp. AHGE-SRE, exp. III-1484-4, Primo Villa Michel a Raúl Osegueda, 17. 7. 1953, d. n. 583 53. Archiv MZV, TO-T Guatemala 1945–1955, kr. 1, Graclík a Ministerio de Relaciones Exteriores, llegado el 24. 11. 1953, d. n. 627/53, p. 1. Memorandum for the Files, by Ambassador in Mexico White, 3. 6. 1954, d. n. Holland files, lot 57 D 295, “Mexico, 1954”, en FRUS, 1952–1954. Volume IV: the American republics, p. 1361. Versión digitalizada disponible desde el sistema University of Wisconsin Digital Collections: http://uwdc .library.wisc.edu/collections/FRUS. General-PBSUCCESS-Specific-Guatemalan procurement of arms in Mexico – n. 914627, Heagey a Chief, WHD, 21. 12. 1953, d. n. HGG-A-571. Versión digitalizada disponible desde el sistema Freedom of Information Act de la CIA: http://www.foia.cia.gov/guatemala.asp.
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(OTAN). Y los norteamericanos no veían bien los suministros del material militar a América Latina desde Europa. Así cuando Brasil compró en 1952 desde Reino Unido 70 aviones, en Washington apareció un gran alboroto y algunos funcionarios del estado y ejército pidieron que los países de OTAN primero consultaran su venta a los países latinoamericanos con los Estados Unidos.18 Ya el gobierno de Arévalo intentó comprar armas de Europa, concretamente desde Dinamarca, pero el gobierno Norteamericano intervino y no se concretó el trato.19 De la misma manera también fracasaron las peticiones del gobierno de Arbenz en obtener aviones desde Suecia y Francia y armas desde España y Suiza. Todos los estos esfuerzos bloquearon los Estados Unidos. Aparentemente los negocios más sucesivos tuvieron los guatemaltecos con Gran Bretaña e Italia. El Reino Unido presentó un socio de negocios sorprendente, porque tenía con Guatemala una disputa sobre el territorio de Belice. También desde la crisis de Belice de 1948 tenía una ley que prohibió la venta de municiones a Guatemala. Pero en mayo de 1953 los guatemaltecos solicitaron vehículos militares20 y al mismo tiempo también aviones. Las negociaciones parecían ir bien, los guatemaltecos habían pagado por los aviones.21 Lo que los guatemaltecos no sabían era que el Gobierno británico en realidad nunca había querido vender los vehículos ni aviones a Guatemala y solo usaron estos negocios para mejorar sus relaciones con Estados Unidos. Los británicos intentaron demonstrar a los norteamericanos que eran su compañero leal y esperaron que el rechazo a los guatemaltecos después causaría una cooperación norteamericana en Egipto.22 Entonces los guatemaltecos no realizaron o no tuvieron la oportunidad comprar el material militar desde el Reino Unido, aunque las negociaciones parecían ir por un buen camino. Fue así que las compras de aviones y vehículos militares del Reino Unido al final fracasaron. También la compra desde Italia parecía muy prometedora y los italianos casi vendieron a Guatemala los aviones. Al final de nuevo intervinieron los Estados Unidos y la venta no se realizó.23 Los guatemaltecos tampoco tenían suerte, porque una empresa italiana Industrial and Technical Advisory Service de Génova ofreció a Arbenz un material militar – varios aviones y metralletas desde Italia y más de cien
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Minutes of the Second Meeting of the Department of State-Department of Defense Latin American Coordinating Comitee, Held in the Department of State, 3 p.m., November 25, 1952, d. n. 720.5/112552, en FRUS, 1952–1954. Volume IV: the American republics, p. 136. Versión digitalizada disponible desde el sistema University of Wisconsin Digital Collections: http://uwdc.library.wisc.edu /collections/FRUS. ZORILLA, Relaciones, p. 798. Sharon I. MEERS, “Triángulo de las Relaciones entre Gran Bretaña, Estados Unidos y Guatemala, 1945–1954”, in: Luján Jorge MUÑOZ (ed.), Historia general de Guatemala VI, Guatemala, Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo 1997, p. 44. Národní archiv, Archiv ÚV KSČ, f. Kancelář 1. tajemníka ÚV KSČ Antonína Novotného II. část (1946) 1951–1967 (1968), zn. KSČ-UV-ANII, č. 1261/0/44, k. 99, sv. 165, Záznam, Praha 14. 11. 1953, firmado por Baramová. MEERS, op. cit., p. 45. HAGEDORN, op. cit., p. 53.
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