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La educación estética …Nuestro estilo de vida, que ya no conoce lo bello, sino lo funcional, que ya no conoce lo auténtico porque se conforma con lo verosímil, que ya no sabe reconocer las huellas de lo sagrado porque todo lo ha profanado, ni tampoco las huellas del dolor, que oculta en los sótanos de lo eliminado; nuestro estilo de vida que coloca la alegría en el ruido, el amor en el sexo, la mirada en la diversión; nuestro estilo de vida se ahoga en la razón hecha de cálculo, mercado, cambio, intereses y seguros para conservar el tesoro que se está secando: la vida sin belleza” Humberto Galimberti

“Aunque es difícil definir con claridad qué se entiende por dimensión estética,… creo que se trata de una actitud cotidiana, una relación empática y sensible con el entorno, un hilo que conecta y ata las cosas entre sí, un aire que lleva a preferir un gesto a otro, a seleccionar un objeto, a elegir un color, un pensamiento; elecciones en las que se percibe armonía, cuidado, placer para la mente y para los sentidos. La dimensión estética presupone una mirada que descubre, que admira y se emociona. Es lo contrario de la indiferencia, de la negligencia y del conformismo. Si se supone este amplio enfoque, en las actuales instituciones escolares, es fácil imaginar todo el poder de subversión que estas actitudes pueden crear respecto a la situación escolar más usual. (…) ¿Por qué, entonces, estas actitudes negativas ante la presencia de la estética en la escuela? ¿Acaso es porque el enfoque libre, la irreverencia típica de quien se ocupa de la estética presenta un potencial componente subversivo respecto a una educación tradicional, basa en paradigmas fijos, conformistas e inmutables, tanto por lo que concierne a la educación, como al tipo de escuela o a la idea de niño?” Vea Vecchi La experiencia estética es capaz de disfrutar de la belleza de lo cotidiano tanto como de lo extraordinario. La estética del conocer y de la comunicación nos empuja a mejorar nuestros mapas cognitivos, la presentación de nuestros descubrimientos. La estética anula las distancias entre la obra artística y el intérprete de dicha obra. La estética tiene la facultad de revelar, de crear significados. El goce estético de lo lúdico huye del aburrimiento. La estética se mueve en las aguas de la trasgresión. Esta es su ética. Nuestro concepto de estética necesita que se rompan las barreras de lo obvio, de los


conceptos manidos y habituales, de las rutinas establecidas, del destino anticipado. Tomado de Alfredo Hoyuelos “La estética en el pensamiento y la obra pedagógica de Loris Malaguzzi”

Nuestro proyecto ReCrea de reutilización creativa de desechos adopta esta dimensión estética en su desarrollo, seguro del potencial transformador de los proyectos que no renuncian a la dimensión lúdica y creativa del ser humano. Igual que convence un cuento, igual que cautiva la música, creemos que los objetos creados con material reciclado pueden cuestionar el actual sistema de los objetos. Carmen García Velasco

La ética de la estética  

¿Acaso es porque el enfoque libre, la irreverencia típica de quien se ocupa de la estética presenta un potencial componente subversivo respe...

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