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Esencia y Conciencia JULIETA JURADO


Me encantaría contar una historia, una de esencia, de verdad pura. A veces es difícil concentrarse en un solo tema cuando se quiere decir tanto y sin embargo puede ser tan sencillo cuando se habla con el alma. Es por esto que quiero empezar por el principio, el corazón... el del amor, el que vive, late, juega, el mismo que a veces sueña y de soñar tanto con frecuencia se entristece porque se decepciona. Busquémosle entonces en la ciudad, y en ella en el sitio donde el corazón late, donde juega y claro, también se expresa, canta y se libera, aunque a veces casi , casi... llora, vamos al parque, de cualquier ciudad, eso no importa. Que mágico lugar aquel donde siempre encontramos los corazones más curiosos, los sonrientes y los no tanto, los amables y los no tanto, donde encontramos también a los mas sinceros, los corazones de niño.


A veces te busco, en el sitio en el que te pinté en mis recuerdos. Pero de tanto buscar y penar te olvido y entre la bulla de esta burbuja de ciudad vibra una canción que me susurra al oído. Para hablar con sinceridad no se esperarte y me entrego a la magia de un dulce beso, juguetón y colorido.


Ay mi patria bella! ¿Qué has hecho con los niños del campo que a veces los encuentro tan solitos? Tengo miedo de que venga el lobo y se los lleve consigo. No estés triste contestó el viento, en la lluvia yo les llevo un chorrito de agua que se funde con el arroyo, en los días de verano les regalo maticas de café, bananos y caña dulce para cuando llegue la cosecha, endulzar sus cuerpecitos. Mañana cuando salga el sol lleno de luz y vida, les pondré en un susurro melodías de amor y esperanza para llenar su corazoncito. Déjalos que canten, déjalos que gocen, que jueguen y aprendan en mis libros, que yo pondré sustentento en las manos de sus amados papitos, ya verás, ya lo verás dijo La Patria... yo no los olvido.


En tus ojos hay canciones, hay bailes, hay que brotan como si los hubiese impulsado el

poemas, corazĂłn.

Quiero a mis hijos confiados y serenos, danzando al compĂĄs de mi mĂşsica patria, yo los alimento, yo los cobijo, yo los quiero, no te me los lleves al extranjero.


MUCHAS GRACIAS JULIETA JURADO


Esencia y conciencia