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PLATERO Y YO (Adaptación: Miguel Iranzo Martín)

(PLATERO) (Entran Juan Ramón Jiménez y Platero) JUAN RAMÓN.- Platero es pequeño, peludo, suave, tan blando por fuera, que parece de algodón, que no tiene huesos. Sólo sus ojos azabache son duros como dos escarabajos de cristal negro. Lo suelto y se va al prado, y acaricia con su hocico las florecillas rosas, celestes y gualdas. Cuando lo llamo “¿Platero?” viene a mí con un trotecillo alegre. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscatel y los higos morados. Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña pero fuerte y seco por dentro, como de piedra.

(JUEGOS AL ANOCHECER) NIÑOS.- (Uno dice que no ve, otro se hace el cojo), juegan. NIÑO 1.- Mi pare tié un reló e plata NIÑO 2.- Y er mío, un cabayo NIÑO 3.- Y er mío, una ejcopeta NIÑAS.- (Juegan al corro) Cantan: Yo soy la viudita del conde Laurel que quiero casarme y no sé con quién. Si quieres casarte y no sabes quién, escoge a tu gusto que aquí tienes cien. Escojo a esta niña por ser la más bella, la dulce doncella de mayo y abril. Yo soy la viudita del conde Laurel que quiero casarme y no se con quién.


(Todos los niños se paran delante de Juan Ramón y Platero)

(LAS BREVAS) NIÑA 1.- ¿A dónde vais? JUAN RAMÓN.- A la Rica, ya tiene que haber brevas maduras. Vamos Platero… NIÑO 1.- ¡A ver quién llega antes! NIÑA 2.- ¡Eh! Eso es trampa, trampa. (Enfadada coge una breva y le da a Juan Ramón en la frente con ella) (Todos tiran brevas unos a otros) (Tras la batalla, los niños se tiran al suelo cansados)

(LA PÚA) (Los niños se levantan y salen) (Juan Ramón y Platero andan. Platero cojea) JUAN RAMÓN.- Pero, hombre. ¿Qué te pasa? (Juan Ramón se agacha y saca una púa larga y verde del casco del burro) Ven, Platero, te lavaré la herida con el agua del río.

(PRIMAVERA) (Aparece cientos de mariposas que vuelan por todas partes. Todos los niños, tanto los actores como el público hacen volar sus mariposas de colores) JUAN RAMÓN.- ¡Mira, Platero, mariposas de cien colores juegan por todas partes. El campo es un hervidero de vida sana y nueva! ¡Es la niña chica!

(LA NIÑA CHICA) (La niña chica entra desde la puerta de entrada a la biblioteca) JUAN RAMÓN.- ¡Mira. Platero, quién viene por ahí! Es la niña chica. NIÑA CHICA.- (Mientras avanza) ¡Platero! ¡Platerillo! (Lo acaricia, le coge las orejas y le dice) ¡Platero! ¡Platerón! (Se echa sobre su lomo) ¡Platerillo! ¡Qué te quiero Platerete! ¡Platerucho!

(EL CANARIO VUELA) (Salen los niños con una jaula. La niña chica se va con ellos. El canario verde se escapa. Todos corren, saltan, tocan palmas. El canario revolotea, se para aquí y allí. Al final vuelve a la jaula)


NIÑO 3.- ¡El canario se ha muerto! JUAN RAMÓN.- Es verdad que el pobre estaba ya muy viejo… El invierno último lo pasó silencioso, con la cabeza escondida en el plumón. Y esta primavera, quiso cantar, pero su voz era quebradiza y asmática. NIÑO 2.- ¡Puej no l´a faltao ná, ni comida, ni agua. JUAN RAMÓN.- No. No le ha faltado de nada. Se ha muerto porque sí. Platero, ¿habrá un paraíso de los pájaros? Oye, a la noche, los niños, tú y yo bajaremos el pájaro muerto al jardín. Y lo enterraremos en la tierra del rosal grande. (Los niños salen silenciosos)

(TARDE DE OCTUBRE) JUAN RAMÓN.- ¡Qué aburrimiento, Platero! ¿Qué hacemos mientras los niños están en el colegio? Todo parece vacío. Si tú fueras al colegio aprenderías el abecedario, a escribir palotes, las tablas de multiplicar, sabrías tanto como el médico, y el cura.

(LA MIGA) (En el otro extremo) MAESTRA.- A ver, la tabla del dos. El que se equivoque se queda sin recreo. (Los niños, sentados en sus pupitres, cantan la tabla) NIÑOS.- Dos por cero es cero, dos por una es dos, dos por dos, cuatro, dos por tres, seis, dos por cuatro, ocho, dos por cinco, diez. JUAN RAMÓN.- Con cuatro años y ¡eres tan grandote! En qué sillita te ibas a sentar tú, en qué mesa ibas a escribir. NIÑOS.- Dos por seis, doce dos por siete, catorce. (El niño 2 dice quince) MAESTRA.- (Dando un golpe en la mesa con la regla). ¡Catorce, Manolo, catorce! ¡Vamos, otra vez, todos! NIÑOS.- Dos por siete, catorce, dos por ocho, dieciséis. JUAN RAMÓN.- Además, Platero, la maestra seguro que te castigaba dos horas de rodilla en un rincón. No, Platero, no, tú aquí conmigo. Yo te enseñaré las flores y las estrellas. Y así no te


pondrán orejas de burro. NIÑOS.- Dos por nueve, dieciocho y dos por diez, veinte. MAESTRA.- Bien, id guardando y fuera. asientos). Despacio, gamberros.

(Todos los niños se levantan rápidamente de sus

(Los niños se desprenden de sus baberos y salen al encuentro de Juan Ramón y Platero)

(LA CORONA DE PEREGIL) JUAN RAMÓN.- ¡Ya están aquí! NIÑO 1.- ¿Una carrera? NIÑO 2.- ¡A ver quién llega antes! JUAN RAMÓN.- El premio será un libro con dibujos. NIÑO 3.- ¡A ver quién llega antes a las violetas! (Los niños intentan salir) JUAN RAMÓN.- ¡Eh! ¡Eh! ¡Eh! Platero también corre. Bien puestos. A la de una… A la de dos… Y a la de… tres. (Salen todos corriendo con gran alboroto. Platero se queda con Juan Ramón) (Cuando los niños entran por la otra puerta protestan) NIÑO 1.- ¡Eso no vale, es trampa! NIÑA 1.- ¡No vale! NIÑO 2.- ¡Tramposo! NIÑA 2.- Eso no vale, no, no y no. JUAN RAMÓN.- ¡Ha ganado Platero! Pero como Platero no sabe leer, el libro será para el primero de vosotros. Pero a platero le vamos a dar otro premio. (Le confeccionan una corona de perejil y se la colocan en la cabeza) TODOS.- ¡Campeón, campeón, oe, oe, oe!


Platero y yo. Adaptacion de Miguel Iranzo