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VENECIA>OPERACIÓN RESCATE
ENPORTADA
TERCER MILENIO #415 MARTES 02.MAY.2006 HERALDO DE ARAGON
VENECIA SE EDIFICÓ SOBRE UN TERRENO QUE SE HUNDE Y, PARA COLMO, CADA AÑO AUMENTA LA FRECUENCIA DE LAS INUNDACIONES ASOCIADAS A LAS MAREAS. UN COSTOSO PLAN DE DIQUES MÓVILES QUE YA SE ESTÁN INSTALANDO (Y SE PREVÉ FINALIZAR EN 2014) SE PROPONE PLANTAR CARA A LAS CONTINUAS MAREAS ALTAS, PERO TAMBIÉN HAY OTRO PROYECTO QUE SUGIERE LEVANTAR LA CIUDAD 30 CENTÍMETROS MÁS RESPECTO A SU NIVEL ACTUAL MEDIANTE EL BOMBEO DE AGUA DE MAR EN EL SUBSUELO. TEXTO MERCEDES IÑIGUEZ Y JUAN PEDRO CHUET MISSÉ
La inestabilidad geológica del terreno donde se asienta la ciudad y las inundaciones a consecuencia de las mareas amenazan Venecia. AP VENECIA SE HUNDE Esa elegante decadencia de sus palacios, el colorido de sus góndolas y el encanto misterioso de sus puentes y callejuelas de laberinto podrían desaparecer. El panorama no deja dudas: Venecia se hunde y las aguas crecen año a año. Los habitantes de La Serenissima sufren el fenómeno de las inundaciones con una frecuencia cada vez mayor: por ejemplo, en 2000, las “aguas altas” se repitieron en 80 ocasiones, y con cotas que superaron los 120 centímetros. Pero los venecianos temen que vuelva una crecida como la de noviembre de 1966, cuando una gran marejada de más de dos metros sumergió completamente la ciudad y su litoral marítimo. Hay dos causas principales. Una es la inestabilidad geológica de Venecia, que está construida sobre 180 islotes atravesados por más de 150 canales. Debido a la compresión del suelo y al movimiento de las placas tectónicas se produce un hundimiento continuo y, según los registros, desde 1893 el suelo descendió 23 centímetros respecto al nivel del mar.
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Además, el Adriático es un mar casi cerrado, y con las mareas se llena como si fuera una bañera, sin posibilidad de evacuar las aguas en un océano abierto. El nivel del agua se va incrementando a lo largo de cientos de kilómetros hasta llegar al límite. Venecia, situada en uno de los extremos de este mar, recibe las aguas que desbordan esta “tina natural”. Fue necesaria la crecida de 1966 para que se diera el primer paso para resolver el problema. El Juez de las Aguas, un órgano del Ministerio de Fomento italiano, encargó al Consorcio de Venecia Nueva la defensa y salvaguardia de la ciudad; y tras 30 años de estudios y experimentos, se lanzó el proyecto MOSE (Módulo Experimental Electromecánico). “El plan ha sido evaluado ampliamente y hemos llegado a la conclusión de que era la única opción que se podía realizar”, explica el ingeniero Alberto Scotti, proyectista del MOSE. UNA OBRA FARAÓNICA El MOSE consiste en la colocación de una serie de 78 diques móviles en las
tres entradas del puerto de Venecia: Lido, Malamocco y Chioggia. Los diques están formados por una serie de mamparas colocadas en los canales de abertura que, cuando estén inactivas, descansarán bajo las aguas a 11 y 15 metros de profundidad. Pero cuando llegue el agua alta y la marea sea superior a los 110 centímetros, se les inyectará aire comprimido que vaciará el contenido de agua de las compuertas. A medida que el agua sea expulsada, las mamparas subirán hasta emerger con una inclinación de 45º y bloquearán el acceso de la marea hasta un máximo de 2 metros. Estas “puertas a la laguna” no serán rígidas, sino que se moverán al vaivén de las olas; y para cuando la marea baje después de cuatro horas y media, las compuertas se llenarán de nuevo de agua, irán desapareciendo de la vista y se hundirán hasta tocar el lecho marítimo. Esta obra costará 5.000 millones de euros, sufragados por el Estado italiano, y ha sido uno de los tres grandes proyectos de infraestructuras (junto al puente sobre el estrecho de Messina, en-
tre Calabria y Sicilia; y el tren de alta velocidad en el Valle de Susa, cerca de Turín) aprobados por el Gobierno de Silvio Berlusconi. CRÍTICAS ECOLOGISTAS La primera piedra del MOSE se colocó en 2005, y fue el peldaño inicial de un camino todavía plagado de polémicas. La crítica más contundente señala que el proyecto dañará el delicado ecosistema lacustre. Paolo Perlasca, responsable del WWF (World Wildlife Foundation, Fundación para la Vida Salvaje) para la región de Venecia y el Alto Adriático sostiene que “no ha habido una evaluación adecuada del impacto medioambiental. Se están comprometiendo oasis protegidos como los de Alberoni y Caroman Pellestina donde ya hay canteras. Y en el futuro, las migraciones de aves más importantes en la zona podrían desaparecer”. Desde el Consorcio de Venecia Nueva, el ingeniero Alberto Scotti defiende los estudios realizados sobre el tema y afirma que “el ecosistema apenas se dará cuenta de las pequeñas interferencias
que supondrá cerrar cuatr al año y durante cuatro h laguna”. Sin embargo, la Europea ha abierto un p miento de infracción al porque se le acusa de “m manera permanente el r hidráulico de la laguna”. Un punto clave es sabe tas veces será necesario s compuertas. El escenario timista indica que, en cien nivel del Adriático podría der 30 cm. Pero si se cu más pesimista, que sosti las mareas podrían crece un metro, habría que el compuertas en más ocasi es así, serían necesarios más ciclos de mareas p taurar el equilibrio ecol que el mar pueda rea-liza tural recambio de agua y e que quedan aisladas en la Varios críticos al proy concentran en la “Asamb manente del NoMOSE agrupación de ciudadano en 1988, antes de que la o se aprobada y, como dice bre, con la intención de el proyecto. Para uno de