Issuu on Google+

PRESENCIA HISPANA EN ESTADOS UNIDOS Y CANADÁ

z

E pluribus unum — “De muchos, uno”

REVISTA DE LA IGLESIA DEL NAZARENO EN USA-CANADA EDICIÓN ESPECIAL DE EVANGELIZACIÓN


SU PRESENCIA z CAMINABAN

MUY TRISTES, lamentándose la muerte de su Maestro. Comentaban todos los acontecimientos recientes de su país, en particular de la ciudad en que había sido ejecutado su Señor, Jerusalén. Iban en el camino hacia el cercano poblado de Emaús.

De pronto y sin que se dieran cuenta, un extraño se les unió. Les preguntó sobre qué hablaban. Los dos caminantes, embargados de profunda tristeza, le contaron con detalle todos los acontecimientos recientes. El extraño entonces les dio una lección de Biblia y teología interpretando a la luz del Antiguo Testamento todos esos acontecimientos. Al llegar a Emaús, lo invitaron a quedarse con ellos porque ya era tarde. Una vez sentados a la mesa, reconocieron a su Maestro resucitado, quien entonces desapareció. Ellos regresaron a Jerusalén a contar a los apóstoles y a otros discípulos lo que les había sucedido. LA PRESENCIA DE CRISTO elimina la tristeza, el dolor. Según testimonio de los caminantes, su corazón “ardía” cuando estaban en presencia del Maestro. LA PRESENCIA DE CRISTO nos acerca a Dios. Es el mediador “entre Dios y los hombres”, como dijera el apóstol Pablo. Por su muerte en la cruz del Calvario, en Jerusalén, obtuvo el perdón de pecados “para todo aquel que cree” en Él. LA PRESENCIA DE CRISTO ilumina nuestra mente, nos enseña grandes verdades celestiales contenidas en la Biblia, abre nuestros ojos a otra dimensión, a la espiritual. LA PRESENCIA DE CRISTO ha sido prometida por Él mismo a todos los que le siguen, en la presencia permanente del Espíritu Santo. Dijo

que no nos “dejaría huérfanos”, que nos daría “otro Consolador”. LA PRESENCIA DE CRISTO no sólo provee perdón de pecados, sino también limpieza y pureza de corazón, capacitándonos para amar a Dios con toda nuestra alma, mente y fuerzas, y a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Hoy mismo invite a Jesucristo, por la fe, a quedarse con usted, como lo hicieron los caminantes de Emaús. Le garantizamos que al hacerlo, su vida cambiará por completo, gracias a LA PRESENCIA DE CRISTO. = José Pacheco es Coordinador de Literatura Hispana de la Oficina de Ministerios Hispanos USA-CAN de nuestra iglesia, en Kansas City, Missouri

Presencia es una publicación de la Oficina de Misiones Hispanas —Iglesia del Nazareno en Estados Unidos y Canadá, 6401 The Paseo, Kansas City, MO 64131. 7Derechos reservados 2007. Roberto Hodgson, Director Nacional. José Pacheco, Coordinador de Literatura Hispana. Septiembre de 2007. Presencia is published by the Office of Hispanic Missions—Church of the Nazarene in USA-Canada. 6401 The Paseo, Kansas City, MO 64131. 8Copyright 2007. Roberto Hodgson, National Director. José Pacheco, Spanish Literature Coordinator. September 2007.


z UNA: SER ENEMIGOS DE DIOS La Biblia menciona que el hombre se reveló a la voluntad de Dios en el huerto del Edén, y que a partir de allí, toda la raza humana, por herencia, es enemiga de Dios y está destituida de su gloria. La evidencia de tu enemistad con Dios puede reflejarse de varias formas: A través del ateísmo: El ateísmo tiene dos fases, la primera es no creer que existe Dios y la segunda saber que hay Dios, pero no someterse, aunque crea en Él. De aquí el nombre “ateo”, que significa estar sin Dios. A través de la religiosidad: Muchos pueden profesar una o varias religiones, pero caen solamente en el esfuerzo propio y humano de la búsqueda de Dios. Las religiones, en su mayoría, adormecen el espíritu del hombre llevándolo a un estado de conformismo y a una vida rutinaria y estática en su relación con Dios. A través del ocultismo: El ocultismo es una versión disfrazada del satanismo. Satanás es el enemigo de Dios y de nuestras almas, por lo que Satanás intenta imitar a Dios, ofreciendo deleites, poder, éxito. DOS: SER ENEMIGO DE USTED MISMO Esta afirmación suena como locura. Sin embargo, si analiza por un momento su conducta se dará cuenta de que tenemos razón de afirmar esta verdad. He aquí algunos síntomas de este problema: Los vicios: a) Está comprobado científicamente que el alcoholismo produce una adición enfermiza y que al mismo tiempo acarrea consigo problemas físicos: cáncer, irritación cutánea, debilidad, inflamación de los nervios; problemas sicológicos: inestabilidad emocional, delirio de persecución, enfermedades que existen solo en la mente, degradación de su persona; problemas sociales: desintegración familiar, pérdida del empleo, desconfianza, irresponsabilidad y otros problemas. b) El tabaquismo produce adicción enfermiza, cáncer en diferentes partes del cuerpo, contaminación ambiental y contaminación de sus seres queridos, incluyendo a los niños que aún no nacen. c) Las drogas que producen adicción, enfermedades de todo tipo, cáncer, tuberculosis, enfermedades infecto-contagiosas, SIDA (por la forma de usar las herramientas), circulan en grandes cantidades. También tiene efectos sicológicos y sociales.

CINCO RAZONES POR LAS QUE FRACASAN LOS SERES HUMANOS ALEJADOS DE LA PRESENCIA DE DIOS La culpabilidad: Miles de personas hoy en día gastan cantidad de tiempo y energías para condenarse por lo malo que son. Guardan rencores, odios, frustración y amarguras, todo lo cual les provoca angustia, reumatismo, asma, conformismo y enfermedades que muchas veces solo existen en la mente. ¿Evidencian estas conductas enemistad contra usted mismo? TRES: SER ENEMIGO DE SU FAMILIA Abuso de los hijos: Sicológico. Este es uno de los abusos más comunes en los hogares hoy. La desaprobación y crítica constante por errores que los hijos cometen, el lenguaje despectivo y humillante cuando se quieren corregir y el ejemplo de nuestra conducta incorrecta ante las circunstancias de la vida. Físico. Bajo el pretexto de hacer de los hijos hombres y mujeres de bien, se cometen las peores atrocidades contra ellos. Se les golpea sin piedad, demostrando con esta conducta la amargura, el coraje y la frustración que nos agobia. Sexual. Éste consiste en manoseo, caricias sensuales y violación de sus propios hijos, sobrinos o parientes. Conyugal: El adulterio es un síntoma marcado de la enemistad, la insatisfacción y vacío de una mala relación conyugal. La agresión es una manifestación de la irracionalidad con que se confrontan los problemas. El divorcio es la consumación de la amargura, frustración e incapacidad de enfrentarse a la realidad como cónyuges. CUATRO: SER ENEMIGO DE SU SOCIEDAD Explotación. El hombre o mujer en su afán de conquistar fama, dinero y poder, es capaz de anular, matar y oprimir a sus semejantes. Corrupción. Una conducta corrupta, no sólo demuestra el egoísmo, sino también limita beneficios a otras víctimas. Los corruptos generalmente son gente déspota e insensibles a las necesidades de su sociedad. Un corrupto es un antisocial. Insensibilidad social. Un insensible es una persona que vive ajena a su realidad comunitaria. Vive solo para sí, su mundo es él mismo. Ve de manera egoísta la pobreza, los vicios, la delincuencia y los males sociales en general; como problemas de otros que él no tienen por qué ocuparse de ellos. 3

CINCO: SER ENEMIGO DE LA NATURALEZA Probablemente se pregunte: ¿Cómo puedo ser enemigo de la naturaleza que me da vida? Sin embargo, la enemistad del hombre con su medio ambiente se evidencia a través de: La contaminación. La tala inmoderada de los árboles. El cautiverio y matanza de animales silvestres, entre muchos otros males. Por estas cinco evidencias, debe responder al llamado de Dios. Jesucristo dice: “He aquí, estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”. (Apocalipsis 3:20, Reina Valera 1960).

Dios hace esta invitación porque el hombre en su pecado se ha separado de Él y como consecuencia ha hecho de su vida, familia y sociedad un fracaso. Si desea hoy rendir su vida a Jesús y reparar todas esas áreas rotas de su vida, abriéndole la puerta de su corazón, entonces repita esta oración: Padre bendito, en el nombre de Jesús, reconozco la necesidad de rendir mi vida a ti. De todo corazón me arrepiento de mis pecados y recibo a tu Hijo Jesús como mi Salvador personal. Acepto por fe el perdón de mis pecados y la salvación de mi vida. Gracias por amarme, perdonarme y salvarme. Amen. Leonel de León es pastor de la Primera Iglesia del Nazareno Hispana de Kansas City, Kansas


LA PRESENCIA DE CRISTO... DE NOCHE z DURANTE

TODO

SU

MINISTERIO

Jesús fue acechado por la gente; hombres y mujeres de diferentes regiones y áreas acudían a Él todos en busca de algo. En esta ocasión quien le busca es un hombre diferente. No era un hombre pobre en busca de empleo o un poco de esperanza; no estaba allí tras los panes y los peces, ya que no era un hombre hambriento; no estaba enfermo, por tanto, no andaba en busca de salud. Nicodemo no era un neófito fanático, era un maestro, un líder dentro del pueblo judío, en cuanto a los asuntos religiosos; era un adorador de Dios, hombre rico, influyente, maestro y principal entre los judíos. Tal vez fueron todas estas características las que movieron a Jesús a usarlo como un prototipo de todos los hombres, porque todos los hombres necesitan a Dios. Nicodemo ilustra lo que Jesús sabía de todos los hombres. La palabra hombre en plural (2:25; 3:1) se refiere al hombre como especie y no como individuo; o sea lo que Jesús le dijo a Nicodemo es bueno y aplicable para todos los hombres. El evangelio es “para todo aquel que en Él cree”. Todos los hombres necesitan esta verdad. Buscó la presencia de Jesús de noche. Existen muchas conjeturas sobre esa visita nocturna; algunos dicen que lo hizo por temor a la opinión ajena, en especial a sus compañeros; otros alegan que sólo deseaba una conversación tranquila, formal. ¿Por qué fue en realidad? Yo diría que por su profunda necesidad; fue a Jesús desde sus tinieblas interiores. Nicodemo descubre que a pesar de que su mente estaba llena de conocimientos, y que estaba rodeado de riquezas y de fama, y que conocía mucho de Dios, no tenía ningún tipo de relación con Él. Descubrió también que si quería relacionarse con Dios debía hacerlo a través de Jesucristo, puesto que es la propiciación Divina, el Camino y la Puerta.

Jesús va directamente al problema y le dice a Nicodemo que hay otra clase de vida, y que él puede relacionarse con Dios en aquel instante; porque solo por medio de Jesús tenemos vida eterna, vida de lo alto, esta vida viene de Dios, porque Él es la Vida; esto no se logra por esfuerzos humanos, sino por fe, ya que es una dádiva del Altísimo. Biológicamente los padres son los que engendran hijos y les trasmiten sus características, por eso solo Dios puede dar vida espiritual (Juan 1:3), es de arriba. Nicodemo como que no entendía, pero cada orden proporciona su propia clase, agua y espíritu, ley y gracia. La salvación es de arriba, es don de Dios, y los dones de Dios vienen de arriba. La fe juega un papel importantísimo en la salvación. No puede recibir nada de Dios sin creer primero que Dios es real; necesita de la fe para ser librado por ella, esa es la manera de Dios y esa forma funciona aun en el siglo veintiuno. La fe es fuerza viva, nuestra confianza esta en Él, si usted no cree, usted es una persona extraña; vivimos en un mundo de fe mal fundada: Trabajamos esperando cobrar por fe, nos metemos en deudas esperando pagar por fe, nos casamos esperando un buen matrimonio por fe, viajamos esperando llegar a nuestro destino por fe; confiamos en los amigos u otras promesas por fe. No hay mucho donde escoger. Tristemente el hombre le falló a Dios, pero Él en su infinita misericordia al verlo perdido propició en Jesucristo una puerta de escape, por tanto, lo próximo que sigue en el orden divino es el juicio. La verdad del juicio es innegable; el hombre que viole las leyes de Dios se enfrenta por ende a las consecuencias. De modo que hay otro juicio final y absoluto, juicio de condenación. Un día se nos acabará el camino y las oportunidades, habremos llegado al fin del camino donde nos espera Dios, donde tendremos que dar cuenta si es 4

que hemos ignorado su maravilloso amor. Usted puede como Nicodemo buscar a Jesús; Él le espera, su consejo es el mismo: necesita nacer de nuevo. Necesita comenzar con Él una relación diferente... “Las cosas viejas pasaron y he aquí todas son hechas nuevas en Cristo Jesús, Señor nuestro”. Reconcíliese con Dios hoy, déle un lugar en su vida; pídale por la fe que perdone sus pecados y escriba su nombre en el Libro de la Vida. =

José González es pastor de la Iglesia del Nazareno Hispana de Belvedere, Los Angeles, California


z AL LEER LAS SAGRADAS ESCRITURAS, en especial el Nuevo Testamento, notaremos que Jesucristo se presentó a sí mismo de diversas maneras. Dijo que era el camino, la verdad, la vida, la puerta, el pan de vida, el pan vivo, el buen pastor, la luz del mundo, entre otros títulos. En el cuarto capítulo del Evangelio según San Juan, leemos el encuentro casual de Jesucristo con la mujer de Samaria, y en ese momento Él se presentó como el agua de vida, el agua viva. Jesucristo es el agua viva porque sacia la sed. En el encuentro de Jesús con esta mujer de quien no se nos da el nombre, solamente la conocemos como la mujer samaritana, notamos que ella no entendió la figura de lenguaje que Jesús empleó para revelarle una parte de su misión en el mundo. Ella hablaba del agua que usted y yo conocemos, Jesús le estaba hablando del agua espiritual. Jesucristo vino a satisfacer la necesidad espiritual más profunda del ser humano. Sin Cristo, el ser humano jamás se sentirá satisfecho. Buscará satisfacción en lo material, en el dinero, en las diversiones, pero nunca encontrará la satisfacción que anhela. Hay muchos tipos de bebidas, algunas aunque son “sabrosas” también son dañinas para la salud, cuando las ingerimos nunca nos quitan la sed y siempre estamos buscando desesperadamente el agua que satisface. Jesucristo es el agua viva que sí sacia la sed del alma de todo ser humano y además de satisfactoria trae el verdadero sabor a la vida nueva que se obtiene a través de recibirlo como Señor y Salvador. Sólo el alma redimida por su sangre preciosa, sólo aquel que acepta el perdón de sus pecados por la fe, encontrará satisfacción para su sed espiritual. Jesucristo es el agua de viva porque limpia el alma. El agua no solamente nos quita la sed; además de saciar la sed, limpia, purifica. La utilidad que tiene en la limpieza es irremplazable. ¡Qué bien se siente uno después de lavarse o bañarse!

JESÚS, EL AGUA VIVA SU PRESENCIA CONTINUA El profeta Zacarías anunció que llegaría el día en que habría limpieza y purificación de todo pecado; hizo referencia directa a la venida del Mesías, de Cristo: “En aquel día se abrirá un manantial, para que en él puedan lavar sus pecados y su impureza los descendientes de David y los habitantes de Jerusalén” (Zac. 13:1, DHH). Juan el Bautista también usó la figura del agua para anunciar el ministerio de Jesucristo: “Yo, en verdad, los bautizo con agua para invitarlos a que se vuelvan a Dios; pero el que viene después de mí los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego” (Mateo 3:11, DHH).

La purificación del corazón no fue solamente para los antiguos sino que es una promesa de Dios para nosotros hoy. Solamente debemos obedecer y con dedicación consagrarnos totalmente y con sed interior estar dispuestos a que el Espíritu Santo sacie nuestro corazón necesitado. Jesucristo es el agua viva porque sustenta y da vida. No imagino un mundo sin agua, el agua es fuente de su vida. Sin ese precioso líquido no podríamos subsistir en este planeta. Es un elemento vital. Cristo es lo mismo para nuestra vida espiritual. Su presencia en nuestra vida es de vital importancia. Sin Él, estamos muertos en nuestros delitos y pecados. Él dijo: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10). Nuestra vida espiritual depende de cuán cerca estemos de Cristo. Por su parte, Él ha prometido estar con nosotros “todos los días, hasta el fin el mundo” (Mateo 28:1920). El que ha nacido de nuevo necesita el agua para subsistir. Sin Cristo no podrá llegar hasta el día de su venida.

Jesucristo no sólo nos concede el perdón de pecados, sino que también ha hecho provisión para purificar nuestro corazón de toda mancha de pecado. A esa purificación le denominamos <<entera santificación>>. El apóstol Pedro dijo: “Y Dios, que conoce los corazones, mostró que los aceptaba, pues les dio el Espíritu Santo a ellos lo mismo que a nosotros. Dios no ha hecho ninguna diferencia entre ellos y nosotros, pues también ha purificado sus corazones por medio de la fe” (Hechos 15:8-9 DHH). 5

Jesucristo es el agua viva porque produce vida eternal. En ese sentido, el que toma del agua viva jamás vuelve a tener sed. Cristo nos ofrece saciarnos siempre en su presencia, ya sea que peregrinemos en este mundo o que estemos para siempre en la eternidad. Sin embargo, es necesario velar, cuidar la vida espiritual, cultivar el fruto y los dones del Espíritu. Es necesario ser fieles hasta la muerte. Con razón el Señor hizo una invitación directa: “Si alguien tiene sed, venga a mí y beba” (Juan 10:39). =

Hugo Melvin Aldana, Jr., es pastor de la Iglesia del Nazareno Hispana Grace, de Lynwood, Los Angeles, California


LA GLORIA DE UNA CRUZ LA GLORIA DE SU PRESENCIA EL APÓSTOL PABLO dijo: “Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo” (Gálatas 6:14). ¿Gloriarnos en una cruz? Hay que examinar y no sencillamente repetir el concepto. Porque no hay nada glorioso en una cruz. La expresión quiere decir “morir en una cruz”. Era una manera de dar muerte a crim i n a l e s . Equivaldría a decir hoy “la gloria del paredón” o “de la silla eléctrica”. Pero... La cruz es gloriosa por su ocupante. Claro, hablamos de la cruz del centro. El que muere en ella es el más grande agente de cambio en la historia. En una boda en Caná de Galilea cambió el agua en vino y la vergüenza en gozo. Al ladrón Zaqueo lo cambió en un hombre generoso. Al fariseo lleno de odio que mataba a los cristianos lo cambió en el autor del himno del amor. Al ocupar la cruz del centro la hizo el centro de la historia misma. El que hizo todos esos cambios se llamó Jesucristo. La gloria de su Persona brotó, por así decirlo, en un momento atroz, y bañó la cruz, transformándola. En la epístola a los Hebreos leemos que “él es el resplandor de su gloria”, la de

Dios. La gloria de Dios es la gloria del Hijo. Al ocupar Jesús la cruz, la cambió de instrumento de oprobio en un trono de gloria. La cruz es gloriosa por lo que logró. Aclaremos. Nada de lo dicho significa que hay algo poético o romántico en esa cruz. Fue el instrumento de muerte para el Hijo de Dios.

Pero su muerte fue la expiación por la raza humana. No son sus enseñanzas por sublimes que sean lo que nos salva; ni siquiera el ejemplo perfecto de su atractiva vida. La Palabra de Dios, la Biblia, es precisa: “La sangre de Jesucristo... nos limpia de todo pecado”. Por un sesgo increíble de la historia, Jesús ocupó el lugar del criminal Barrabás, pero también el mío, y el de cada uno de los redimidos. Él murió para que nosotros viviéramos. La cruz es gloriosa porque nos transforma. ¿Qué es lo que 6

z derrite el corazón del pecador? No tanto ver a Jesús alimentando a las multitudes, o sanando a los enfermos, sino a Jesús, inocente, muriendo por él. La cruz nos atrae, nos derrite, nos persuade, y poco a poco nos transforma, pues planta en nuestros rocosos corazones el deseo de ser precisamente como el que murió en esa cruz del centro. De Él, con Él, por Él, y finalmente, como Él: esa es nuestra meta. ¡Con cuánta razón escribió el apóstol Pablo: “Jamás acontezca que yo me gloríe, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo ha sido crucificado para mí, y yo para el mundo”! Para que todo esto suceda, no basta con traer la cruz como un amuleto, en el cuello. Hay que pensar en ella, y hay que pensar en Él... ¿En qué se gloría usted? =

El Dr.Sergio Franco fue redactor de libros y Director de la Casa Nazarena de Publicaciones de Kansas City. Al presente reside en Pasadena, California.


LA IGLESIA DEL NAZARENO sus valores esenciales z

SOMOS

UNA COMUNIDAD

DE FE Cristocéntrica

unida con todos los creyentes en la proclamación del señorío de Jesucristo.

llena y transforma, dándonos el poder para amar a Dios con todo nuestro ser, y a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

reflejar la gloria de Dios al mundo.

Al abrazar la misión de Dios en el mundo, proclamamos en palabra y COMO PUEBLO CRISTIANO, hecho el evangelio de Jesucristo. Como pueblo Creemos que Dios ama a DE SANTIDAD, ABRAZAMOS consagrado a Dios, comtodos los pueblos y que a LA MISIÓN DE DIOS EN EL MUNDO. Mediante la gracia partimos el amor de Dios través de Cristo en el de Dios, en respuesta a por los perdidos y la poder del Espíritu Santo Cristo e investidos de compasión por los pobres ofrece perdón de pecapoder por el Espíritu y los quebrantados. El dos, restauración de la Santo, nuestra misión Gran Mandamiento y la relación con Dios y reconciliación de los unos cristiana nos llama a 1) la Gran Comisión nos impulsan a envolver al mundo con los otros. “Pero Dios, adoración, 2) al testimonio, 3) y al discipulado, a en evangelismo, compaque es rico en misericorsión y justicia. dia, por su gran amor por extender la misión de Dios en nuestro mundo. nosotros, nos dio vida Para este fin nos dedicacon Cristo, aun cuando La misión de la iglesia mos a invitar a los demás estábamos muertos en comienza en la adoración a creer en Cristo, a propecados. ¡Por gracia de Dios y la confesión de veer para los necesitaustedes han sido salvaJesucristo como el Señor dos, a oponernos a la dos!” (Efesios 2:5, NVI). que nos redime en gracia injusticia y estar del lado de los oprimidos, a trabaCreemos que la Biblia, la y misericordia. jar para proteger y prePalabra de Dios inspirada, Como cuerpo de Cristo servar los recursos de la es el testigo primario de nos congregamos ante creación de Dios, dando estas verdades divinas. la bienvenida a nuestra Nos dedicamos a la orto- Dios, oímos la proclamación de la Palabra, particomunión a todos aquedoxia de la fe cristiana. cipamos en los sacramen- llos que buscan al Señor. Junto con creyentes de = todo el mundo afirmamos tos, y respondemos en gratitud, obediencia y los credos históricos de la Roberto Hodgson servicio. A través de ese fe cristiana. es Director encuentro divino, el Nacional de Misiones Hispanas Espíritu Santo continuaCREEMOS QUE LA ESENCIA USA-CAN de la Iglesia del DE LA SANTIDAD de Dios es mente nos transforma a Nazareno, Kansas semejanza de Cristo de amor. El Espíritu Santo City, Missouri manera que podamos nos convence, limpia, 7


AT E N TA I N V I TA C I Ó N

z

z Nos interesa también la educación de nuestros jóvenes y la preparación de pastores y ministros, para lo cual la Iglesia del Nazareno ha fundado escuelas, universidades, seminarios y otras instituciones educativas en todos los continentes del mundo. z Nos interesa la publicación de revistas y libros, y esta que tiene en sus manos la hemos publicado para nuestros hermanos de habla hispana en Estados Unidos y Canadá.

LOS NAZARENOS somos miembros de una iglesia evangélica fundada en los albores del siglo pasado. La mayoría de los primeros miembros de la Iglesia del Nazareno querían perpetuar la doctrina y práctica de los metodistas, quienes a su vez eran seguidores de un hombre que dijo: “Donde la Biblia habla, nosotros hablamos. Donde la Biblia calla, nosotros callamos”. z A partir de principios muy modestos, la iglesia ha crecido por la bendición y dirección de Dios, y al presenta cuenta con casi dos millones de miembros en más de 150 países. z En la fe cristiana encontramos el poder para una vida de la que Dios se agrada, de acuerdo con las enseñanzas de la Biblia. Nuestra doctrina característica es la santidad de la vida cristiana, a la que también llamamos “amor perfecto”. Nos interesa el ser humano total: su alma, su mente y su cuerpo. Nos interesan los pobres y los presos, todos los que sufren. Pero nuestro mensaje es para todo ser humano.

z Si tiene alguna necesidad en la que podamos ayudarle, lo haremos con la ayuda de Dios y en el nombre de Jesucristo. Y si quiere ayudarnos a proclamar el mensaje del Salvador, le esperamos en alguno de nuestros templos. z Visítenos en la Internet en: www.nazarenosusacan.org. O personalmente en la dirección que incluimos a continuación:


Presencia