Pie de foto
Rescato un artículo que publique en Surfer Rule a comienzos de siglo en una sección que la revista tituló Héroes o Villanos, como la famosa canción de Brian Wilson. La firmaba con el seudónimo de Michel Patrick. Para ello usé la historia de Nat, el Stoked de Drew y mi colección de revistas pero sobre todo las Surfer de 1967 que me prestó Jesús Fiochi de donde tomé alguna imagen como ilustración, con mucho apuro mío y de Fernando Muñoz pero es que había que hablar de Greenough y el gran momento de que fue protagonista. Entonces tenía una web con su teléfono. Yo no llamé pero me dijeron que se ponía. En 2007 el diario Gara me publicó un reportaje sobre el comienzo de un certamen de cine de surf en Donostia, el Surf Film Festibal. Así comenzaba
DONOSTIAKO SURFILM FESTIBAL 11, 12 Y 13 de Septiembre Aquarium de Donostia Por Joserra de la Mar
Los próximos días 11, 12 y 13 de Septiembre se celebra en el Auditorium del Aquarium donostiarra el Donostiako Surfilm Surf Festibal, una iniciativa de Loreak Mendian. Los fundadores de la marca donostiarra de ropa y complementos guardan desde su origen una vinculación especial con el mundo del surf y este año lo demuestran al brindarnos la posibilidad de que veamos ocho películas de surf en pantalla grande. El Festibal nos ofrecerá un ramillete de producciones cinematográficas de épocas diferentes, para ser más exactos, desde 1964 hasta la fecha, y ello con la declarada intención de construir un puente entre pasado presente y futuro de una cultura, la que emana del surf, el deporte que llegó a USA desde la playa de Waikiki a comienzos de siglo XX para luego extenderse por todos los rincones. Tal y como afirman los organizadores, las películas han sido elegidas por la calidad estética o argumental, no solamente por la espectacularidad de las olas o de las maniobras efectuadas por los deportistas, lo que es de agradecer pues parece que no cabe imaginarse una secuencia de surf sin olas grandes o llamativas cabriolas de competición. Por eso esperamos con interés el inicio de las sesiones el jueves a las 20’30 para asistir a la proyección de Cristal Voyager, un producto radical de 1972 acerca de los experimentos en las olas de un genio de Santa Barbara llamado George Greenough que sentó las bases de una revolución tanto del deporte del surf como del arte de su filmación. La película tiene de fondo la música de Pink Floyd lo que nos da idea del contexto en el que surgió.
SURFER RULE- HÉROES Y VILLANOS GEORGE GREENOUGH MONTECITO - BYRON BAY Por M. Patrick A Greenough le debemos el desarrollo de la quilla moderna, las primeras fotografías de tubos, y el germen de la revolución de las tablas pequeñas. Vale. Pero algo todavía más importante. Tom Blake, el gran pionero de los años 20, fue el primero en basar en el surf todo un modo de entender la vida. Era la de Blake una mentalidad que no resultaría ajena a la de los surfistas de los años sesenta. Greenough, sin otra pretensión que la de estar a gusto consigo mismo, encontró en torno a las olas un estilo de vida que caló muy hondo entre los que supieron de él allá por los últimos años sesenta y primeros setenta. Nació en 1941 en Santa Barbara, California. Era descendiente del escultor Horatio Greenough. Su padre, Hamilton, heredó una inmensa fortuna. La madre, Helen, había sido "criada" de la familia. George creció en una mansión en Montecito. Desde joven le achacaban que era un poco excéntrico, se negaba a usar zapatos...y de hecho, ya de adulto, dicen que sólo se los ha puesto un par de veces. Tuvo un serio problema de salud, por lo que tuvo que ser operado a corazón abierto. Tras este percance se convirtió en un dotado nadador y a mitad de los cincuenta empezó a hacer surf y a disfrutar de las olas del mítico Holllister Ranch, pues los dueños eran amigos de su familia. Pero nunca se aficionó del todo a lo de ir de pie por la ola. Las tablas de surf le parecían demasiado bulto y las aglomeraciones le agobiaban. De modo que dejó de ponerse de pie sobre la tabla en 1961 y decidió meterse en lugares apartados. En el 62 se hace una tabla de 7,8 x 22, pero no la usó mucho. Con el ejemplo de Bob Cooper, Skip Frye y Bob Mc Tavish construyó poco más tarde un paipo más convencional , más parecido al que luego llevó a Australia. Cuenta Nat Young que Greenough llegó por primera vez a Australia en 1964, una vez que su temporada de pesca en Santa Barbara había terminado. Su equipaje estaba compuesto de una extraña tabla en forma de cuchara para hacer surf, una colchoneta hinchable, numerosas quillas y un saco de dormir lleno de equipo de fotografía, aparejo de pesca y un par de vaqueros y una camiseta. Compró un coche viejo en donde dormía y con el que podía ir a hacer surf y a pescar. Su tabla tenía la cola flexible y la quilla era también flexible, lo que le proporcionaba una aceleración inusual, en la opinión de Nat. Aunque iba para quince días George se quedó meses. En 1965 añadió un bottom cóncavo y creó su rompedor paipo, un kneeboard que fue bautizado como Velo. Por primera vez Velo presentaba la característica forma de cuchara que ha sido la marca de la casa de Greenough. Basada en un concepto de maniobra que Greenough llamaba "neutral handling," la tabla estaba diseñada para doblarse en la misma dirección en que lo hacían sus quillas. Se notaba también la influencia del genial shaper californiano Bob Simmons. Estaba diseñado de modo que la flotación se la proporcionaba tan sólo un canal de foam (la mitad de la tabla era fibra de vidrio únicamente). La tabla apenas flotaba por sí sola. Velo pesaría sólo 2 kilos y llevaba una quilla de unos treinta centímetros, mucho más larga que lo habitual entonces. Ancha y gorda por la base la
tabla se estrechaba y se ahuecaba hacia la punta. El canto de fibra daba al artilugio una velocidad endemoniada en los giros. Pero si aquella tabla era rara como ella sola qué pensaréis si os digo que Greenough terminó por preferir como herramienta para coger olas una colchoneta hinchable, con la que, sin embargo, cogía más velocidad que nadie. Cuando Nat Young y compañía se dirigen a California al campeonato del Mundo de 1966 con sus revolucionarias tablas nadie les tomó muy en serio, pero George era un buen amigo y les invitó a su casa. El de Santa Barbara tenía mucho que ver con los diseños de esas tablas, con sus cascos cóncavos y su delgadez. Sin embargo, fuera de Santa Barbara, en California nadie le conocía todavía. Los locales le consideraban un kneerider loco, un paipero chiflado que hacía surf casi siempre solo y desaparecía durante días en un bote que se había contruido él mismo. Hasta que se generalizaran los nuevos diseños los californianos no le apreciarían como sí habían hecho los australianos. En 1968 las tablas pequeñas habían arrasado con los tablones y George era un héroe de la cultura del surf . Los curiosos andaban detrás de su coche pero Greenough escapaba a los picos más escondidos o se marchaba en su peculiar embarcación. Durante los siguientes 30 años Greenough anduvo detrás del invierno, como nos cuenta Drew Kampion, alternando Montecito y Byron Bay, California y Australia, para así poder disfrutar, sin apenas gente, de las marejadas del invierno. Desde el 98 vive en New South Wales, Australia con mil proyectos en la cabeza, entre otros el de hacer películas sobre delfines.La otra aportación de nuestro protagonista a la cultura del surf se centra en el campo de la fotografía de surf, igual que Tom Blake. En Australia , con una Nikonos preparada para el agua, Greenough disparó sus seminales instantáneas de Russell Hughes desde dentro del tubo, que abrieron un nuevo territorio en la fotografía del surf. Alentado por la buena acogida de sus fotos comenzó a fabricar una carcasa para su cámara de 35mm . En los ultimos 60 y primeros setenta , estas carcasas de Greenough tuvieron gran demanda entre las nacientes estrellas de las fotografía de surf y muchos siguen fabricándolas al estilo de Greenough.
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La otra aportación de nuestro protagonista a la cultura del surf se centra en el campo de la fotografía de surf, igual que Tom Blake. En Australia , con una Nikonos preparada para el agua, Greenough disparó sus seminales instantáneas de Russell Hughes desde dentro del tubo, que abrieron un nuevo territorio en la fotografía del surf. Alentado por la buena acogida de sus fotos comenzó a fabricar una carcasa para su cámara de 35mm . En los ultimos 60 y primeros setenta , estas carcasas de Greenough tuvieron gran demanda entre las nacientes estrellas de las fotografía de surf y muchos siguen fabricándolas al estilo de Greenough. La otra aportación de nuestro protagonista a la cultura del surf se centra en el campo de la fotografía de surf, igual que Tom Blake. En Australia , con una Nikonos preparada para el agua, Greenough disparó sus seminales instantáneas de Russell Hughes desde dentro del tubo, que abrieron un nuevo territorio en la fotografía del surf. Alentado por la buena acogida de sus fotos comenzó a fabricar una carcasa para su cámara de 35mm . En los ultimos 60 y primeros setenta , estas carcasas de Greenough tuvieron gran demanda entre las nacientes estrellas de las fotografía de surf y muchos siguen fabricándolas al estilo de Greenough.
Basándose en la película Hot Generation, de Paul Witzig's (1967) , Greenough empezó a experimentar con imágenes en movimiento , sacando película desde una perspectiva tomada de dentro del tubo, con una cámara de 16 mm modificada que colocaba en su espalda o en la punta de su famosa "cuchara". También creó un aparejo con batería y luces y filmó de noche en Rincon y otros spots. The Innermost Limits of Pure Fun (1970), la película resultante, reflejaba la fascinacion de Greenough con el curvarse de la ola. ¿Sabes cómo se pagó la película? Trabajó cuatro años como pescador profesional. Ganaba quinientos dólares a la semana cogiendo langostas y centollos desde Point Concepcion a Point Arguello y también en el Hollister Ranch. Así financió Innermost Limits. Gracias a su fama recibió un peculiar encargo de John Millius. En ejecución del mismo nuestro héroe de hoy realizó algunas tomas en la película el Gran Miércoles, de John Millius, pero esto no le cambió la vida, "yo no era el protagonista", diría.