YODORA,
80 años en el corazón de los colombianos
P
ocas marcas están unidas de manera tan profunda al bienestar de los colombianos como Yodora. Desde 1938, hace ya ochenta años, su línea de desodorantes forma parte de los artículos que nuestras familias utilizan en sus baños y tocadores para garantizar “efectiva protección a toda hora”. De esa época datan las primeras evidencias de la venta de la crema clásica Yodora, en presentaciones pote y tubo, con la promesa siempre cumplida de eliminar el mal olor del sudor. El producto, uno de los más queridos y recordados en Colombia, se ofrecía entonces en bazares y farmacias. Los avisos publicitarios de aquellos años hacen énfasis en su gran absorción y suavidad, y por ello afirman que “puede aplicarse en el cutis más sensitivo, aun después de afeitarse”. Además, se ofrece para hombres y mujeres, con la ventaja de que “no mancha ni daña las telas”. 1950
A partir de la mitad del siglo pasado, gracias a su gran capacidad protectora y su textura suave, Yodora se convirtió en un producto apreciado por personas de las más diversas ocupaciones, desde deportistas hasta obreros, desde empleados de oficina hasta madres de familia, quienes encontraron que su crema clásica podía ser utilizada de muchas maneras. Se estima que en aquellos años empezó a popularizarse en Colombia la frase “la mano de Dios en un tubito” para referirse a Yodora, dada su eficacia en múltiples usos.
1950
El reconocimiento del producto se extendió masivamente por tradición y recomendación familiar, ya que pasaba de padres a hijos, hasta convertirse en una marca querida por la inmensa mayoría de los colombianos en todas las regiones, al punto de que su nombre está integrado a nuestra cultura. HISTORIA PUBLICITARIA DE MARCAS QUERIDAS Y VALORADAS POR LOS COLOMBIANOS
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