Page 1

PLAN DIRECTOR DE LAS ACTUACIONES SOBRE EL MONUMENTO MEGALÍTICO DE DOMBATE Y SU ENTORNO


ÍNDICE 1.− INTRODUCCIÓN. 2.− LA EXCAVACIÓN ARQUEOLÓGICA. 2.1.− INTRODUCCIÓN. 2.2.− CAMPAÑA DE 1987. 2.3.− CAMPAÑA DE 1988. 2.4.− CAMPAÑA DE 1989. 2.5.− VALORACIÓN DE LOS RESULTADOS. 2.5.1.− ASPECTOS ARQUITECTÓNICOS. 2.5.2.− REPRESENTACIONES ANTROPOMORFAS. 2.5.3.− ARTE PARIETAL. 2.5.4.− ESTRATIGRAFÍA Y SECUENCIA DE MATERIALES. 2.5.5.− DATACIONES C−14 Y CRONOLOGÍA. 2.5.6.− RELACIONES EXTERIORES Y AUTOCTONISMO 3.− EL ESTADO ACTUAL DE CONSERVACIÓN DEL MONUMENTO. 3.1.− LA SITUACIÓN LEGAL. CRONOLOGÍA INTERVENCIONES. 3.2.− ESTUDIOS VARIOS SOBRE PINTURAS Y OTROS ELEMENTOS. 3.3.− ESTADO ACTUAL: LAS PINTURAS 3.4.− ESTADO ACTUAL: OTROS ELEMENTOS ARQUEOLÓGICOS. 3.5.− ESTADO ACTUAL: ELEMENTOS AJENOS: CIERRE, ETC. 4.− EL PROYECTO PARA LA CONSERVACIÓN DEL MONUMENTO. 4.1.− INTRODUCCIÓN. OBJETIVOS. 4.2.− LA COMPRA DE TERRENOS, EL PLAN PARCIAL. 4.3.− LA EXCAVACIÓN ARQUEOLÓGICA. 4.4.− LAS INTERVENCIONES DIRECTAS: + LAS PINTURAS + CÁMARA Y CORREDOR. LOS ORTOSTATOS. + EL TÚMULO. + EL DOLMEN PEQUEÑO. + EL AREA DE ENTRADA. 4.5.− LAS INTERVENCIONES INDIRECTAS: + LA CUBIERTA. + LOS DRENAJES. + LOS CAMINOS. 4.6.− EL ENTORNO: + EL CENTRO DE INTERPRETACIÓN. + EL CIERRE. + EL ESPACIO INTERMEDIO. + EL ESPACIO EXTERIOR. 5.− PROPUESTAS DE MUSEALIZACIÓN, EXPLOTACIÓN Y GESTIÓN.


5.1.− PROYECTO DE MUSEALIZACIÓN 5.2.− PROYECTO DE GESTIÓN 6.− PROPUESTAS PARA LA PUESTA EN MARCHA DEL PLAN DIRECTOR. 7.− PROGRAMA Y PRESUPUESTO DE EJECUCIÓN DE LOS PROYECTOS DE CONSERVACIÓN Y MUSEALIZACIÓN DEL DOLMEN DE DOMBATE. 7.1. PROPUESTA Y FASES DE EJECUCIÓN 7.2. CONDICIONES, PLAZOS Y PRESUPUESTOS. 7.3. PRESUPUESTOS


1. INTRODUCCIÓN


1.− INTRODUCCIÓN. El Monumento Megalítico de Dombate, propiedad de la Excma. Diputación Provincial de La Coruña, se halla al lado del núcleo de población de Dombate, en la parroquia de San Juan de Borneiro del Municipio de Cabana. Se trata sin duda del megalito gallego que goza de mayor conocimiento público y popularidad, a la que no es ajena el conocido poema de Pondal que lleva por título el nombre del monumento.

Ostentó la categoría de Monumento Histórico−Artístico Provincial, hoy transformado en Bien de Interés Cultural por virtud de la Ley 16/85 del Patrimonio Histórico Español, por lo que le son de aplicación todas las medidas protectoras establecidas en dicho instrumento jurídico, entre otras la obligación de proceder a un Plan Especial de Protección u otro instrumento de planeamiento que cumpla los requisitos de la ley. En la literatura científica fue dado a conocer por Murguía a principios de siglo, manifestando también su interés por el monumento en esos años el hispanista irlandés Spencer Dogson. El primer estudio detallado del monumento fue hecho por Parga Pondal y Pérez Bustamante. No pasó el dolmen desapercibido para Florentino L. Cuevillas, si bien los mejores estudios hasta los años recientes se debieron a los alemanes Georg y Vera Leisner, que llevaron a cabo el primer levantamiento planimétrico fiable, y a la irlandesa Elisabeth Shee Twohig, que estudió los grabados existentes en las losas de la cámara. Entre los años 1987 y 1989 se llevaron a cabo excavaciones arqueológicas que pusieron de manifiesto una estructura ortostática compleja, compuesta por cámara y corredor, con pinturas en sus losas que se añaden a los grabados ya


conocidos. La masa tumular, parcialmente cubierta por una coraza pétrea y abierta en su frente en un "dromos" que conduce a la puerta del corredor, ocultaba los restos de un monumento anterior, éste de cámara simple abierta en embudo hacia su túmulo, siendo el primer caso en el que se ha constatado esta superposición de monumentos, con evolución de lo simple y menor a lo complejo y mayor en el mismo emplazamiento. El análisis, posterior a la excavación, de la panoplia de objetos exhumados ha permitido su secuenciación por primera vez en un megalito de Galicia, de forma que se puede proponer un esquema de la evolución del monumento a lo largo del tiempo. Esta secuenciación es coherente con los resultados de los análisis de Carbono 14 (realizados por el Dr. D. Fernán Alonso en el Instituto de Química Física Rocasolano, del C.S.I.C., en Madrid, y con técnica AMS −Espectrometría de Masas de Aceleración− en la Universidad de Utrecht), que vinieron a confirmar la corrección del trabajo realizado y permitieron situar en cronologías absolutas, que han sido calibradas con arreglo a los últimos aportes de la investigación dendrocronológica (programa informático CALIB del Laboratorio de Isótopos del Cuaternario de la Universidad de Washington de 1993), al menos cuatro momentos bien definidos de la vida del monumento, que van desde su construcción (hacia el año 3.600 cal AC.) hasta su cierre definitivo (hacia el 2.500 cal AC), documentándose también utilizaciones posteriores (campaniformes y de la Edad del Bronce) que revelan en cualquier caso un cambio de ritual. Asimismo se han documentado interesantes elementos en relación con los sistemas de entrada a los megalitos y su evolución temporal, así como la contextualización cronológica y microespacial de los elementos antropomorfos de bulto redondo que en la literatura arqueológica vienen siendo llamados ídolos, de los que en Dombate aparecieron veinte, diecisiete de ellos in situ. Por su parte, el estudio de los grabados y pinturas ha permitido no sólo establecer importantes precisiones sobre la técnica de realización, componentes y cronología, sino también proponer nuevas reformulaciones en el establecimiento de grupos de arte megalítica en el ámbito peninsular. Todos estos elementos convierten a Dombate en un monumento de primera línea, presentando en conjunto el mejor grado de conocimiento y conservación de los megalitos gallegos, por lo que la actuación de consolidación, difusión y aprovechamiento social y cultural se convierte en inexcusable, máxime cuando los máximos representantes de la institución provincial han hecho público en su momento el compromiso de abordar las tareas citadas. En un pasado reciente la Diputación Provincial concretó su interés dotando al monumento de un cierre bajo de piedra y una entrada con pretensiones de monumentalidad. Ahora bien, el actual conocimiento del monumento permite verificar que el trazado del muro no es completamente correcto, al pasar por el medio del túmulo; por otra parte, la complejidad de los elementos y estructuras actualmente al aire disminuyen la efectividad del cierre, aun a pesar de haber sido reforzado con el levantamiento de una valla metálica (tipo cancha de tenis) que delimita parte del monumento pero no impide la entrada de


elementos vandálicos, alguno de los cuales ha ocasionado en épocas recientes daños ciertamente irrecuperables. La experiencia acumulada tras los años transcurridos desde el final de la última excavación, en los que la visita al monumento estuvo vedada al público y recubierto con una estructura provisional, inevitable por razones de conservación pero inconveniente en su actual configuración, ha puesto de manifiesto el interés social del monumento, tanto en lo que se refiere a las continuas exigencias de que se proceda a la consolidación y puesta a punto definitiva por parte del cada vez mayor número de visitantes, como en la evidente trascendencia que en los medios de comunicación han tenido todas y cada una de las intervenciones que en este tiempo se han realizado en el monumento, por pequeñas que éstas fuesen. La actuación conjunta de todos estos factores han incrementado, si cabe, el grado de popularidad y conocimiento público del monumento, pudiendo asegurarse que una intervención adecuada, tanto en el orden de la conservación de todos los elementos significativos, algunos de gran delicadeza, como en el de la creación de las instalaciones e infraestructuras de todo tipo que permitan la visita pública que posibilite, sin deterioro patrimonial, una comprensión cabal del monumento y su significación histórica, tiene garantizado el éxito popular e incluso un grado de rentabilidad económica más que aceptable. La puesta a punto del complejo de Dombate para su disfrute público es, por lo tanto, una necesidad ineludible y una obligación que viene de muy diversos componentes: el legal (B.I.C.), el científico, el histórico, el estético, el monumental, el cultural y, en suma, el del propio sentimiento popular de identificación con el monumento, convertido en símbolo de Galicia por la propia dinámica de los hechos. Por todo ello resulta necesario y urgente documentar convenientemente el estado actual del monumento y las actuaciones que sobre él se han realizado, así como definir las medidas oportunas de conservación, consolidación y puesta en uso que deben ser aplicadas en el mismo. Consciente de esta situación, la Excma. Diputación Provincial de La Coruña ha propuesto la redacción del Plan Director que ahora se presenta, que a la vez que sintetiza el conocimiento que actualmente se tiene acerca del monumento, permite orientar los oportunos proyectos de ejecución, que han de ser aprobados por la Administración competente en materia de Patrimonio Histórico, en la actualidad la Xunta de Galicia. Dada la delicadeza del objeto a tratar, las prescripciones del Plan han sido orientadas a potenciar todos los aspectos positivos del monumento, mostrando el máximo de información de la que éste es portador, todo ello presidido por una finalidad didáctica y de goce cultural tan sólo mediatizada por el necesario condicionamiento de las intervenciones a la conservación de los elementos más delicados del yacimiento, que debe ser objeto de un absoluto respeto.


2.− LA EXCAVACIÓN ARQUEOLÓGICA.


2.1.− LA EXCAVACION ARQUEOLOGICA. INTRODUCCION: Cuando en el año de 1987 solicitamos de la Excma. Diputación Provincial de La Coruña la autorización para realizar una campaña de excavación en el monumento de su propiedad, nuestro pensamiento era totalmente ajeno a la evolución de las cosas que ha llevado hasta la elaboración de este Plan Director, promovido por esa institución pública y que ha contado con la colaboración de muchos y muy prestigiosos profesionales. Nuestro planteamiento era entonces mucho más modesto. De hecho, pensamos la actuación arqueológica en un solo monumento concreto, al que después podrían añadirse otros, como la única posible para una persona que en esos momentos no se hallaba vinculada a una institución estable, capaz de garantizar la pervivencia de un proyecto de mayor envergadura económica y temporal, como los grandes estudios globales de la evolución histórica de una zona geográfica concreta, en aquellos momentos en boga y cuyos resultados todavía desconocemos. La elección de Dombate, para nosotros enmarcada en un estudio de los monumentos megalíticos de corredor que tenía la finalidad de establecer una serie de postulados cronoculturales que permitiesen caracterizar uno de los fenómenos −quizá el mejor definido− de los que configuran el complejo megalitismo del NW, venía dada, entre todos los dólmenes de corredor por los que se podía haber comenzado, por una serie de argumentos. Entre otros estaba lo que considerábamos una obligación para el mundo de investigadores en arqueología de dar respuesta a la pregunta que planteaban los numerosos visitantes del dolmen: Y aquí, ¿qué hay?. Todos se mostraban asombrados al decirles que el monumento, probablemente el más emblemático de Galicia, no había sido excavado. Cuando se pregunta hay que dar respuesta: estamos para eso. Aunque dé miedo. Y claro que da miedo. La misma razón que nos llevaba aexcavar Dombate, el alto grado de su conocimiento popular, hacía que cualquier fallo − más que cualquier acierto− fuese a tener, con total seguridad, una difusión en los medios profesionales que no hacía apetecible el panorama. Lo que nos tranquilizaba era la suposición de todos nuestros colegas y compartida por nosotros de que el alto grado de conocimiento popular del monumento habría conllevado un igualmente alto número de sucesivas violaciones, de tal forma que poco sería lo que de intacto se podría encontrar en los niveles arqueológicos del yacimiento, previsiblemente removidos en su totalidad. Un colega llegó a preguntarse si íbamos a Dombate a buscar los coprolitos de Pondal. Pero si los niveles arqueológicos estaban previsiblemente revueltos, ¿para qué gastar fondos públicos en excavar? En primer lugar, para dar respuesta. Se debía, entendíamos, saber lo que ocurría bajo la hierba de Dombate, aunque lo que ocurriese fuera que no había nada legible. Se debía tener la seguridad. Y, en segundo lugar, por el propio monumento en su especificidad


arquitectónica. La envergadura de Dombate lo hacía merecedor de un estudio completo, aunque sólo −¿sólo?− fuese para saber el tamaño de las losas, la composición interna del túmulo, la estructura del corredor que se adivinaba la existencia o no de coraza pétrea sobre la masa tumular, el sistema de colocación y calzado de los ortostatos, etc. Por último, había un factor más que hacía de Dombate un monumento elegible para ser excavado: su pertenencia a la Diputación coruñesa. Esta circunstancia le proporcionaba una garantía de que, una vez excavado, el monumento no iba a caer en el abandono y posterior destrucción, como tantas veces ha ocurrido con yacimientos arqueológicos de propiedad particular o comunal. En una ocasión en la que comentaba estas cuestiones y el desánimo que a veces me producían con el profesor Carro Otero, amigo y auxilio de arqueólogos por encima de cualquier otra posible diferencia, éste me aleccionó: "Amigo mío, mi experiencia me enseña que cuando a un yacimiento se le mima, el yacimiento responde". Y Dombate respondió, vaya si respondió. Más que respuesta largó un discurso, un discurso lleno de elementos a analizar, a estudiar, a comparar, a sintetizar. Estructuras arquitectónicas, materiales, evidencias estratigráficas, áreas de entrada, superposición de monumentos, grabados, pinturas. Sobre todo pinturas. Desde el principio las pinturas fueron una alegría y un quebradero de cabeza, hasta el punto de que han monopolizado prácticamente todas las intervenciones, algunas de ellas de cierta envergadura, habidas en Dombate tras su excavación. Todas ellas financiadas, en fiel cumplimiento de los compromisos extraoficialmente adquiridos, por la Diputación de La Coruña; la Xunta de Galicia, a través de la Consellería de Cultura, había previamente subvencionado la mayor parte de los gastos de excavación. Si la envergadura y complejidad de Dombate −que por supuesto había sido violado repetidas veces pero que a a pesar de ello (si a un yacimiento se le mima...) conservaba ciertos leves indicios estratigráficos asociables a materiales− hizo consumir tres campañas en lugar de la una o como mucho dos que ingenuamente predecíamos, el fuerte problema de la conservación de las pinturas nos hizo renunciar a la excavación sucesiva de otros monumentos de corredor. No era admisible, desde nuestra óptica, comenzar la excavación de otro yacimiento que quizá tuviese también pinturas en tanto no estuviese resuelta la conservación de las aparecidas en Dombate. Y eso no era fácil. Desde el principio quedó claro que no había solución fácil, que las recetas no estaban creadas. En cuanto aparecieron las primeras pinturas se convocó una reunión de expertos de la que se habla más adelante, en la parte expositiva más oficial que sigue a esta introducción. Quedó claro allí que, salvo un tratamiento de urgencia −más bien de emergencia− para las zonas que habían aparecido ya muy desprendidas con riesgo inminente de destrucción (omnipresente Paraloid B−76 al 5% en tolueno), por lo demás había que


investigar, y a fondo, si se quería hacer algo en serio. Pero quedó claro también que había personas dispuestas a ayudar, a involucrarse con un problema que sintieron que a todos afectaba aunque no fuesen responsables de su nacimiento. Y hubo muchas personas, tantas que no citaré a ninguna. Pero que conste que hubo apoyos de políticos que visitaron la excavación y que luego de una u otra forma echaron una mano cuando fue necesario; apoyos de técnicos funcionarios de la Diputación que han sido, en algún caso, los auténticos promotores de este Plan Director, sirviendo siempre de apoyo solidario y en ocasiones de suave exigencia; apoyos de colegas arqueólogos con los que siempre hemos podido contar; apoyos de compañeros restauradores−conservadores siempre dispuestos a acudir ante la primera llamada. Muchas fueron las personas que se entusiasmaron con Dombate. Pero permítaseme citar con cierta extensión la última, por las excepcionales circunstancias que la rodean. Y cuento: hace apenas un mes, excavando en la Torre de Hércules, se acercaron dos jovencitas (supongo que poco más de veinte años) que solicitaron visitar el monumento. −Está cerrado. −Estais excavando, ¿no?. −Sí. −¿Podríais explicarnos un poco la excavación?. −¿Y ese interés? ¿Sois arqueólogas, o estudiantes de arqueología?. − Exactamente no, yo acabo de terminar Antropología. −Entonces sois coleguillas antropólogas, pasad. Aunque suene cursi, juro que traían luz en los ojos, y en la sonrisa el reflejo de haberse bebido con avidez todo lo bueno que pueda haber en el mundo, en nuestro mundo. Eran catalanas, en viaje por Galicia, y habían estado o intentado estar en todo cuanto lugar de interés existía cerca de su ruta. Contaron brevemente, y sólo hablaron de lo bueno. Lo malo lo habían olvidado o, más probablemente, ni se habían enterado. Lo estaban pasando como nadie mientras intentaban comprendernos como pueblo. Pocas veces he visto más respeto. Hablamos de la excavación, y les ofrecimos subir a la Torre. Bajaron entusiasmadas, extasiadas, con esa mirada que nos recuerda que alguna vez también fuimos jóvenes. Se iban a Camariñas, a comprar encajes, con la esperanza de ver trabajar a alguna palilleira, y de ahí querían dar la vuelta para dormir en Lugo. Nos preguntaron por puntos de interés en la ruta: −¡Hombre, Dombate! Un dolmen magnífico en el que algo hemos tenido que ver. −Sí, lo hemos visto en la guía. ¿Se puede visitar?. −No, está cerrado, pero... vosotras sí, que sois coleguillas antropólogas y personas entusiastas. Pedís la llave en Baio, tened cuidado con los aparatos de medida y dejad todo bien cerrado. Allá se fueron, y no debía haber habido nada más. Dos días después leímos en la prensa el accidente sufrido en Lugo por dos jovencitas catalanas, con el mismo coche, la misma descripción y los mismos nombres: Ana y Elisabeth. Ana murió en el acto. No tuvimos noticia de si habían llegado a visitar Dombate. Ayer, por sorpresa, me llamó Elisabeth. Me contó, desde sus muletas: habían estado en Baio; tanto Teresa como Esteban las habían tratado fenomenal y


este último las había acompañado al dolmen y les había explicado los trabajos de investigación microclimática. Firmaron en la libreta de control en la que se registra el nombre y número de visitantes (escaso, pues se requiere autorización previa) y el tiempo de duración de la visita, a fin de contrastar con los datos de los termohigrógrafos y estudiar el impacto ambiental de la presencia humana: "Dos coleguillas antropólogas, tal día, de tal a tal hora". Fue estupendo, me dijo Elisabeth. Ana se emocionó tanto que decidió que definitivamente se doctoraría en arqueología. Y las pinturas, qué increibles las pinturas. Ana comentó que era una lástima que el monumento no se restaurase, y que si ella tuviese dinero gustosamente lo donaría a la institución responsable para que lo arreglase. Y se fueron, impactadas por el dolmen, a comprar sus puntillas a Camariñas. Elisabeth me siguió contando, el accidente y sus detalles, su dolor moral, sus dificultades para volver a trabajar. Elisabeth estudió relaciones públicas y trabaja en un banco, la coleguilla antropóloga era Ana. Los odiosos trámites con la policía y el juzgado. El futuro juicio, y la previsible indemnización que le corresponderá por los daños −no pequeños− por ella recibidos. Y Elisabeth me dijo que no quería el dinero de la indemnización, porque ese dinero venía de la muerte de su amiga; que lo que mejor que podrá hacer con él es algo que le hubiese gustado a Ana, y que lo último que Ana dijo antes de irse fue que le gustaría dar su dinero para restaurar Dombate. Porque Ana se había enamorado de Dombate. Y que quería dar el dinero de su indemnización para restaurar Dombate, para que en algún sitio del dolmen restaurado figurase el nombre de Ana como recuerdo de su amor por Dombate, y que a dónde tenía que dirigirse para hacerlo. Contesté como pude que ya hablaríamos más adelante, que hay que dar tiempo al tiempo, que su gesto era de una gran nobleza, pero que a Ana también le habría gustado que lo emplease en su vida, en esa casita que quiere hacerse; que en Dombate ya hay instituciones fuertes implicadas, que ya hablaremos más adelante. Le dije todas esas cosas que uno dice cuando se encuentra de repente con la muerte fuera de lugar, cuando no hay nada que decir. Y Elisabeth me dijo que todo eso estaba muy bien, que ya lo sabía, que tenía razón, pero que ella era muy terca; que el dinero le venía de la pérdida de Ana y era para restaurar Dombate, porque Ana quería que se restaurase Dombate, y que con quién tenía que hablar. No resistí más el escalofrío y la remití a la Diputación. Me gustaría ver la cara quese les pone al recibir la llamada. No he tenido el valor de mirarme al espejo para ver la que se me puso a mí. Ya sé que me tomo una libertad tal vez exagerada al escribir esto en un Plan Director. Pero es demasiado fuerte para llevarlo dentro sin contarlo, y creo que


es digno de conocerse, aunque sólo sea para que se sepa que existen personas de tal categoría. Y muchas más existen capaces de entusiasmarse con estas cosas de la arqueología, y esas personas bien merecen que se les restaure un dolmen. Por nuestra parte, son muchas, demasiadas desde una óptica sensata, las horas que hemos dedicado gratuitamente a Dombate sin pedir nada a cambio. Hoy pedimos este pago: dos páginas en un Plan Director. Con eso nos damos por sobradamente satisfechos. Por el gesto de Elisabeth, en memoria de Ana, y en honor de las dos. Por dos personas con las que apenas estuvimos diez minutos pero que nos han regalado un hermoso escalofrío lleno de esperanza en la bondad humana que deseamos que nos dure mucho tiempo. Paso, pues, a un plano más oficial. La exposición de la excavación arqueológica responde al esquema que propuso la Diputación en la convocatoria para el Plan Director: breves memorias individualizadas por campañas, y valoración conjunta de los resultados. En la presentación de las memorias por campañas se ha respetado, resumiéndola, la redacción dada en su momento en los informes preliminares. Lo que sí es plenamente acual es la valoración de resultados, desglosada en aspectos arquitectónicos, grabado y pintura, ídolos, secuencia de materiales y estratigrafía, y estudios cronológicos. Aunque todavía quedan algunos aspectos por elaborar, así como nuevas excavaciones al compás de las obras de consolidación, creemos que los aspectos fundamentales del monumento han sido ya desvelados. También han sido abordados los necesarios trabajos de investigación que han permitido llegar a establecer una diagnosis de los factores que afectan al monumento y un tratamiento para su conservación. Lo que queda ahora es, una vez discutido y aprobado el Plan Director, que las instituciones responsables se compromentan a su ejecución en breve plazo, y que se proceda. Aunque sólo sea para que Ana y Elisabeth no nos tengan que dar su dinero, y para que Elisabeth pueda hacerse su casa, de lo que espero que podamos convencerla. Pero tengo claro que eso sólo podrá ser con Dombate restaurado y el deseo de Ana convenientemente reivindicado y satisfecho.

La Coruña, 23 de Junio de 1994.


2.2.− CAMPAÑA DE 1987. La campaña de 1987 incluyó, además de la primera aproximación a la excavación del monumento, la prospección de la zona próxima a Dombate (cuenca del río Grande al Norte de Baio, fundamentalmente la llanada de Borneiro) en busca de otros monumentos megalíticos inéditos hasta el momento. Los trabajos tuvieron lugar durante las tres últimas semanas del mes de septiembre de 1987, y fueron subvencionados con 850.000 pesetas por la Consellería de Cultura de la Xunta de Galicia. Fueron cubiertos los objetivos propuestos en el proyecto de intervención, incluso a pesar de que un fuerte temporal azotó el monumento durante los tres últimos días de la campaña, impidiendo los trabajos de campo en un momento crucial del cierre de la misma El equipo técnico tuvo la siguiente composición: Director: . J.M. BELLO DIEGUEZ Arqueólogos presentes durante toda la campaña: . M.J. ARROJO IGLESIAS . A. BONILLA . M.L. PEREZ RODRIGUEZ . R. VALDES BLANCO−RAJOY . X.L. VAZQUEZ GOMEZ Arqueólogos presentes en parte de la campaña: . F. DE LA FUENTE ANDRES . I. GABRIEL SOTO Asimismo participaron en los trabajos de campo ocho estudiantes de la licenciatura de Geografía e Historia, y cuatro peones de las localidades de Dombate y Borneiro. LA PROSPECCION La zona prospectada con mayor intensidad se limitó en esta campaña al triángulo que tiene como base el río Grande entre Vaodecais al W y Allo al E, y por vértice superior el Castelo de Lourido. Con los lados del triángulo dados por las líneas de cumbres, la superficie delimitada coincide con la llanada de Borneiro. En esta área, que abarca aproximadamente unos veinte kilómetros cuadrados, se realizó una prospección intensiva, peinando el territorio a pie en equipos de dos personas. Especial dedicación al trabajo prospector tuvieron los entonces estudiantes de la especialidad de Prehistoria Jacobo Vaquero y Manuel Lestón, a los que se debe la mayor parte de los datos obtenidos. A pesar del método sistemático empleado, el hecho de que una buena parte de las


extensiones recorridas estén repoblados de pinos con sotobosque de maleza densa hace posible que algún monumento de escaso relieve haya podido pasar desapercibido. Fuera de la zona delimitada fueron también prospectadas algunas otras áreas (sobre todo la zona de A Piolla, en la que fueron inventariadas siete mámoas hasta ahora inéditas), y se recogieron datos referentes a otras muchas zonas próximas. En este aspecto es de destacar y agradecer la gran ayuda prestada por D. Evaristo Domínguez, arqueólogo y profesor de E.G.B. en el Colegio de Zas, profundo conocedor de la arqueología de ese Ayuntamiento, quien puso a nuestra disposición todos los datos por él investigados. Como resultado de la prospección se inventarió un total de catorce monumentos hasta ahora desconocidos en la literatura arqueológica, que pueden ser distribuidos en los siguientes grupos: 1.− Grupo de Dombate. Formado por dos monumentos, el de Dombate y el de A Gándara, citados ambos por Pérez Bustamante y Parga Pondal1. El monumento de A Gándara está hoy casi completamente destruido, pero los escasos restos existentes permiten identificarlo como tal. 2.− Grupo de Fornelos. Formado por cinco mámoas inéditas. 3.− Grupo de Aplazadoiro−Gundar. Integrado por cinco monumentos seguros yuno dudoso, todos ellos inéditos. Son de destacar una mámoa que presenta en superficie restos visibles de grandes losas y, sobre todo, A FORNELLA DOS MOUROS, megalito de planta rectangular paralelizable con la Casota de Berdoias, monumento que constituía hasta ahora un unicum en el mundo megalítico gallego (el paralelo claro más próximo era el Anta do Castelejo, en el distrito portugués de Aveiro). Ambos monumentos, distantes entre sí quince kilómetros, presentan, además de la planta rectangular y ciertas características comunes en la forma de los ortostatos, la circunstancia peculiar de estar emplazados en ladera, dominando el valle situado al Este, y próximos a las tierras de cultivo. Asimismo, carecen de mámoa o, cuando menos, de vestigios perceptibles de ésta. Se apartan pues, tanto en su estructura arquitectónica como en las características de su emplazamiento, de los paradigmas habituales del megalitismo del Noroeste. 4.− Grupo de A Cacharoza. Formado por tres mámoas. Hay referencias de dosmás, hoy en día destruidas. 5.− Grupo de Allo, integrado por una única mámoa de gran tamaño. En una primera aproximación, los resultados de la prospección son coherentes con las hipótesis que se pretendían verificar, en los siguientes aspectos: 1.− Geología: Parece verificarse la escasa entidad de las distancias requeridas para el transporte de las losas de los megalitos. Aunque no está hecho un análisis petrológico de las piedras y de sus posibles canteras, las opiniones recogidas entre los paisanos con conocimiento práctico del oficio de canteiro coinciden en que las distancias entre canteras y monumentos no debieron exceder de los seiscientos metros, excepto en el caso de Dombate en el que podría aproximarse a un kilómetro. En consecuencia, el rango de distancias es el esperable, tanto para las mámoas de modestas dimensiones


como para el monumento de Dombate, coincidiendo la mayor envergadura de éste con la mayor distancia de transporte y, en consecuencia, con un mayor gasto energético quizás indicador de un mayor grado de cohesión social en la sociedad constructora del monumento. 2.− Edafología: La totalidad de las mámoas se encuentran claramente vinculadas a suelos de capacidad agrológica de grados 2 y 3 de la escala del Ministerio de Agricultura4, correspondientes a suelos de capacidad alta y media respectivamente. Los casos más sobresalientes por la envergadura monumental de la mámoa o de la cámara se ubican en medio de tierras de tipo 2, sumamente aptas para el cultivo. En consecuencia, se refuerza la hipótesis de la posibilidad de una base económica agrícola para los constructores de megalitos, cuando menos de tala y roza itinerante, y quizá más desarrollada para los casos de megalitos de mayor importancia monumental. 3.− Vías de comunicación: A la espera de establecer un mapa de los caminos antiguos de la zona, van surgiendo datos que reafirman la vinculación de los megalitos con los caminos tradicionales (Dombate, p.e., está al lado de un camino real) o, cuando menos, con las que parecen ser vías naturales de penetración en el territorio. 4.− Polimorfismo y jerarquización: Aunque sea prematuro establecer conclusiones en este aspecto, parecen ir apareciendo datos que posibilitarían, de confirmarse en los resultados de futuras prospecciones y excavaciones, la elaboración de un modelo territorial en esta comarca basado en grandes megalitos separados entre sí distancias de 5 a 7 kilómetros, posibles centros de articulación social. Otros megalitos, más dispersos y próximos entre sí y de menor tamaño y envergadura monumental, podrían ser indicadores, bien de grupos menores integrados en el superior y coetáneos a él, bien de periodos cronológicamente anteriores y con una menor cohesión social. Monumentos como la cista de A Insua o la Fornella dos Mouros podrían ser reflejo de una disgregación social acaecida en el Bronce Inicial, con la ruptura del equilibrio conseguido en época megalítica. LA EXCAVACION DEL MONUMENTO DE DOMBATE A) PLANTEAMIENTO DE LA EXCAVACION Previamente a la excavación se realizaron las tareas de levantamiento topográfico del túmulo de Dombate. En los trabajos de campo contamos con la colaboración de los arqueólogos D. Félix de la Fuente y D. Juan Naveiro López. Posteriormente, en el gabinete restituimos la planta del lugar con curvas de nivel cada 10 cm. El dibujo resultante nos habla de un túmulo aproximadamente circular, afectado a su derecha (empleamos las direcciones conforme las contempla un espectador que mira hacia la entrada del monumento desde el exterior del mismo) por una fosa más o menos circular, y cortado a su izquierda por un muro construido por la Excma. Diputación Provincial de La Coruña con ánimo de proteger el monumento. Se trata de un ejemplo paradigmático de cómo la buena voluntad de una institución pública puede verse truncada y transformada en una acción degradante, fundamentalmente por emplear criterios exclusivamente estéticos y arquitectónicos a la hora de intervenir en


un yacimiento arqueológico, sin tener en cuenta la problemática que el yacimiento plantea, que es fundamentalmente (por no decir exclusivamente) arqueológica. Tomemos el ejemplo para convencernos de que toda actuación sobre un yacimiento arqueológico debe ser dirigida por arqueólogos, sin merma alguna de los méritos y aportaciones de otros profesionales que puedan en su caso trabajar conjuntamente con ellos. Dado que, por otro lado, la losa de cabecera presentaba un alto grado de inclinación hacia el interior de la cámara, lo que hacía peligrosa la retirada de las tierras que la sostienen tanto por dentro como por fuera de ella, decidimos prescindir de la excavación del corte radial del túmulo en esta campaña. La realización de tal zanja por la parte izquierda era desaconsejable por estar cortado el túmulo por el muro del que ya hemos hablado impidiendo la observación de un corte completo; por la derecha se vería afectada por la fosa también citada, y producida según informaciones verbales para extracción de piedra en el momento de pavimentar la carretera que pasa al lado delmonumento; finalmente, su realización en la zona de la cabecera podría poner en peligro la estabilidad del monumento.

En consecuencia, planteamos la excavación del túmulo por sectores, abordando en esta primera campaña un sector de 90° que abarcase toda la zona de la entrada al monumento. Este sector fue subdividido en cuadrículas genéricas de 3 m. de lado, dejando entre ellas testigos de 50 cm. Cada cuadrícula fue identificada por una combinación letra−número, correspondientes cada uno de ellos al eje de coordenadas general. A lo largo de la excavación fueron eliminados algunos de los testigos, que entorpecían o imposibilitaban los trabajos y no aportaban dato alguno de interés. Es de remarcar la dificultad planteada en algunas zonas por la existencia de pinos sobre el túmulo, lo que forzó a dejar algunas áreas sin excavar. En todos los casos los pinos actuales o los que existieron en el pasado (detectados por las huellas dejadas por sus raíces) removieron considerablemente las estructuras y los materiales a los que afectaron.


B) ESTRUCTURAS La excavación dejó al descubierto un corredor de cuatro metros de largo compuesto por tres tramos de ortostatos, imbricados y decrecientes en altura y tamaño hacia el exterior, bien conservado en la zona izquierda y parcialmente removido por violaciones en la zona derecha próxima a la entrada. Esta se encontró tapiada por una losa vertical, cegada a su vez por un amontonamiento de piedras. El corredor estaba cubierto parcialmente, en la parte derecha, por una de sus losas de cubierta, que fue necesario mover para poder excavar bajo ella sin peligro de derrumbe para el excavador. La remoción de la losa se hizo en sentido horizontal, arrastrándola mediante un cable del que tiraba el cabrestante de un tractor anclado en un grueso pino de las proximidades del monumento. Como más abajo se verá, el corredor no fue excavado en su totalidad, en cuanto a la profundidad, al tomar la decisión de parar la excavación en esa zona en el momento en que fueron advertidas las pinturas existentes sobre alguna de sus losas. Tampoco pudo ser concluida la excavación en la zona del amontonamiento de piedras que parece cegar la entrada al corredor, pues la aparición de cerámicas aparentemente fragmentadas in situ obligó a la ralentización de los trabajos. Así pues, la articulación entre el corredor y la masa tumular queda pendiente para futuras campañas.


Tan sólo en un sondeo abierto en la cuadrícula C5 se llegó a las proximidades del remate inferior de la losa, apareciendo un calzo de ésta. La altura de la losa afectada por el sondeo es de 170 cm., dando una altura total próxima a los 330 cm. para la cámara del monumento, lo que le confiere, junto con el corredor de cuatro metros, una más que notable monumentalidad. La parte exterior del túmulo estaba delimitada por una estructura de piedras de pequeño tamaño (entre 15 y 30 cm. en general) encajadas entre sí cubriendo una superficie que parece corresponder a la figura geométrica llamada corona circular. No parece procedente hablar de coraza, pues no se cubre la totalidad de la masa tumular, sino tan sólo la parte exterior de la misma. No se trata tampoco del bastante habitual anillo peristalítico, estructura de una hilada de piedras de regular tamaño que delimita el túmulo por su exterior, y que no fue encontrado en este caso. Hablaremos pues de corona peristalítica, por tratarse de una corona circular, lítica, y que rodea el túmulo por su zona exterior. La corona peristalítica se interrumpe frente a la entrada del corredor, configurando una zona sin estructuras líticas aparentes y ocupada en parte por material cerámico aparentemente fragmentado in situ y atribuible en principio (vide infra) a momentos tardíos del megalitismo e incluso a momentos posteriores a ese fenómeno. Esta área, que en principio sugiere la existencia de una especie de atrio o zona de ofrendas, se ve muy negativamente afectada por las raíces de árboles a las que ya se hizo referencia, y no fue tampoco excavada en su totalidad, haciéndose necesarias nuevas campañas antes de aventurar ninguna conclusión o interpretación definitivas.

De todas formas, lo excavado hasta ahora reveló estructuras


de fuerte complejidad y envergadura monumental. El que para Cuevillas era un monumento de cámara simple contiene en realidad una cámara de más de tres metros de alto, perfectamente conservada, y un corredor de cuatro metros de largo y un metro setenta cm. de alto en alguno de sus puntos, presentando un grado de conservación más que aceptable. La masa tumular parece estar formada por tierra limpia, y en su zona exterior está cubierta por una corona peristalítica, bien construida y en general bien conservada, que se interrumpe a la altura de la entrada del corredor dando lugar a una posible zona de ofrendas. Si a todo estoañadimos la presencia de importantes elementos de arte parietal, tanto en grabado (ya conocido) como en pintura (vide infra), concluiremos necesariamente que el interés de Dombate, cuando menos desde una óptica patrimonial pero sin descartar en absoluto el punto de vista científico, es en este momento crucial para el patrimonio arqueológico gallego Y, en otro orden de cosas, debemos señalar que los elementos constructivos presentan una ordenación hasta ahora inédita en el megalitismo del noroeste. Una vez más la excavación de un nuevo monumento representa la aparición de un monumento nuevo. Este hecho no puede menos que reafirmarnos en la convicción de la escasez de nuestros conocimientos sobre los aspectos arquitectónicos del megalitismo gallego, y de la necesidad de proceder a nuevas excavaciones previas a la formulación de nuevas síntesis en este aspecto. El polimorfismo de los monumentos megalíticos del noroeste, ni tan siquiera intuido hace dos décadas, es hoy en día un fenómeno sobradamente comprobado. C) ESTRATIGRAFIA La secuencia estratigráfica, excepto en el interior del corredor (donde fueron delimitados varios niveles separados entre sí por capas de tierra apisonada, correspondientes sin duda a diferentes violaciones con posterior relleno de tierra y compactación de la misma por efecto de las pisadas, y conteniendo todos ellos materiales mezclados de diferentes épocas), es muy sencilla: 1.− Superficial, capa compacta de tierra gris. Espesor de cinco cm. Correspondiente al suelo superficial actual. 2.− Nivel de 20 a 30 cm. de espesor, de tierra marrón oscura, esponjosa, con abundantes raíces, algunas podridas y sustituidas por una tierra negra muy suelta. Horizonte A del suelo actual. Materiales mezclados de diferentes épocas, con cerámicas a mano y a torno, con colores entre el gris y el rojo. 3.− Nivel de tierra marrón−amarilla, compacta. Parece corresponder a la masa tumular.En la zona correspondiente a la corona peristalítica aparece debajo de las piedras. Los materiales contenidos en este nivel corresponden todos ellos a momentos prehistóricos, coherentes con utilizaciones primarias o secundarias del monumento no posteriores a la Edad del Bronce. En ningún punto se llegó al final de este nivel 3, por lo que no podemos aventurar más acerca de la estratificación interna de la masa tumular, que en principio se revela compuesta de tierra, a la que se añade la corona peristalítica ya citada. D) MATERIALES


En el momento de redactar este informe preliminar fue catalogada la casi totalidad de los materiales recogidos en la presente campaña, y su relación figura acompañando a este informe. Están en curso los estudios de detalle de los diversos materiales, y sus resultados serán vertidos en la memoria de la excavación. De momento tan sólo podemos ofrecer una panorámica general, con una atención algo mayor a aquellos materiales que por su singularidad parezcan merecedores de ella. A meros efectos de exposición preliminar podemos diferenciar los materiales líticos de los cerámicos. No apareció ningún tipo de material metálico. a) MATERIAL LITICO. Se recogieron numerosos prismas y fragmentos de prisma de cristal de roca y cuarzo, así como fragmentos de ambos materiales que pueden presentar señales de lascado. Todos ellos están pendientes de estudio y clasificación. Además de estos, señalamos los siguientes materiales : Punta de flecha en cuarzo, de forma general triangular y base casi recta, con una ligera convexidad curva. Hacha tipo I de Fábregas2. Hoja de sílex de sección trapezoidal. Los materiales líticos aparecidos son habituales en los contextos megalíticos del NW. En todo caso, se puede subrayar el más que probable origen exótico de la materia prima de la lámina, revelador de la existencia de mecanismos de intercambio y/o distribución de materiales a distancias considerables. Un informe preliminar no es el lugar adecuado para un debate teórico. Con todo, conste el desacuerdo del autor, basado tanto en consideraciones tecnológicas como en argumentos estadísticos, con la hipótesis de que la aparición de láminas talladas en sílex representaría la manifestación de un alto grado de arcaísmo de las sociedades megalíticas gallegas. b) MATERIAL CERAMICO. Entre el abundante material cerámico, que constituye la casi totalidad del inventario adjunto, cabe resaltar los siguientes elementos: Fragmentos de un recipiente de forma general presumiblemente convexa simple, cerrada, media y con borde en baquetón. Desgrasantes de tamaño medio y fino. Cocción reductora, discontinua e irregular. Presenta decoración en el hombro, con técnica de impresión empleando un punzón de punta roma,


articulándose en metopas constituidas por líneas de puntos, horizontales y paralelas. Lo adscribimos en principio a un horizonte calcolítico precampaniforme, paralelizándolo con una vasija de A Parxubeira y con algunos elementos de O Regueiriño. Fragmentos de un recipiente de perfil cóncavo−convexo, de cocción oxidante, levemente discontinua y regular, con desgrasantes de tamaño fino. Presenta decoración impresa con matriz de púas de sección rectangular, articulada en bandas horizontales de varias líneas impresas. Se trata de un recipiente del tipo Campaniforme Internacional, variedad lineal, adscribible al momento inicial de la evolución de la cerámica campaniforme, datable en consecuencia a finales del III milenio b.C. Un fragmento correspondiente a un borde que presenta una decoración impresa con matriz de púas de sección rectangular, articulada en una línea paralela al borde y, bajo ella, decoración de reticulado en losanges. Pertenece a un recipiente campaniforme, con decoración en retícula. Probablemente, misma cronología que el caso anterior. Fragmentos que permiten la reconstrucción arqueológica de un recipiente de perfil compuesto cóncavo−convexo bajo. Desgrasante fino, y cocción oxidante discontinua regular, observándose paredes con sección en sandwich. Sin decoración. Su forma permite considerarlo como una cazuela campaniforme sin decoración, adscribible a un momento posterior al campaniforme decorado; estaríamos pues en un momento del calcolítico final o incluso del bronce inicial. Aparecido fragmentado in situ cerca de la entrada del corredor.


Fragmentos que permiten la reconstrucción arqueológica de un recipiente carenado, con perfil cóncavo cerrado en su parte superior y convexo simple en la parte bajo la carena. La cocción es oxidante, continua y considerablemente regular, con desgrasantes muy finos, y con un acabado pulido muy cuidado presentando engobe. La factura es indudablemente manual, y las fracturas ocurrieron en muchos casos a lo largo de los churros del urdido en chaflán. Presenta una decoración impresa realizada con un instrumento hueco, y articulada en una banda horizontal bajo el borde, otra banda horizontal de impresiones recubriendo la carena, y varias bandas verticales uniendo una y otra a lo largo de todo el cuerpo superior del vaso. La adscripción cronológica y cultural es más complicada que en los casos anteriores por ausencia de paralelos claros. Así, mientras acabados de buena factura e incluso las carenas fuertes son conocidos en el calcolítico precampaniforme (p.e. O Regueiriño, v. supra), la sintaxis decorativa articulada en un esquema fundamentalmente vertical no parece propia de ese mundo. A pesar de esto, y de un modo provisional, proponemos la adscripción de la pieza al mundo del calcolítico o del bronce inicial, sin que quepan de momento mayores precisiones. Los restantes fragmentos, muy numerosos y aún estudiados tan sólo superficialmente, ofrecen numerosas variantes. Así, hay fragmentos a mano, de tonalidades pardas, que parecen coherentes con la época megalítica; otros a mano, de tonalidad gris oscuro, presentan un borde con desplazamiento lateral y una decoración de impresión digital que quizá correspondan a una etapa inicial de la cultura castrexa; otros, grises a torno, en ocasiones con bordes desplazados lateralmente de sección triangular y con cuellos estrechos, parecen corresponder a tradiciones cerámicas bajomedievales que perduran durante toda la edad moderna; finalmente, aparecen también cerámicas vidriadas de aspecto casi actual. Se debe destacar, según fue ya citado al hablar de la estratigrafía, que la totalidad de los fragmentos a torno fue encontrada en zonas revueltas por violaciones (interior del corredor o parte derecha del túmulo próxima a la cámara) o en el nivel 2 de tierra vegetal superficial. La totalidad de los fragmentos encontrados en el interior del nivel 3 (masa tumular) o incluso en la superficie de éste corresponde a cerámicas de factura manual coherentes con las utilizaciones primarias o secundarias del monumento en épocas prehistóricas.


E) ARTE La existencia de arte parietal grabado en el interior de las losas de la cámara de Dombate fue conocida desde el momento de la publicación del monumento. Pero el primero y hasta ahora único estudio riguroso acerca de ellos fue realizado por M.C. García Martínez y E. Shee Twohig e incluido posteriormente en la tesis doctoral de esta última. El estudio nocturno de los grabados con luz rasante permitió comprobar la inexactitud de algunos de los dibujos ofrecidos por los autores citados, observándose ausencias de trazos que en un caso llevan a ignorar la existencia de una plasmación más del enigmático motivo (el "objeto") que se repite en las losas del monumento. Pero fue la excavación del corredor la que deparó la sorpresa de la existencia de pinturas en sus losas. Las pinturas aparecen sobre todo en las dos losas inmediatas a la entrada de la cámara, pero también en el borde de la losa izquierda (siempre nos referimos al monumento tal como se ve desde el exterior mirando a la entrada) de la cámara incluida en el sondeo de la cuadrícula C5. Este dato hace sospechar la existencia de pinturas en el interior de la cámara lo que, junto con el hecho de que los grabados conocidos continúan con seguridad bajo el nivel del suelo actual, señala la conveniencia de proceder en futuras campañas al vaciado total de la cámara, obviado en la campaña actual por las razones expuestas en el proyecto presentado con la solicitud de permiso de excavación. Centrándonos en las losas del corredor inmediatas a la cámara, se observa que las pinturas de la losa de la izquierda presentan un grado de conservación inferior a las de la losa de la derecha, apareciendo más desvaídas y difuminadas. Esta característica es debida probablemente al hecho de que la losa de la derecha estaba protegida de la lluvia por la cubierta del corredor que en ella se apoyaba, lo que impidió un lavado directo de efecto lixivante por parte de las filtraciones del agua. Con todo, se pueden apreciar una línea de zigzag en negro y un ondulado en rojo, además de manchas de color rojo que parecen indicar una decoración que reproduce los esquemas de la losa sita frente a ella. En la parte descubierta de la losa de la derecha la decoración permanece en mejor estado de conservación. Presenta, sobre un fondo blanco−ocre de imprimación, dos líneas verticales paralelas que enmarcan un zigzag, situadas en el borde izquierdo de la losa. Bajo ellas, una banda ancha de color rojo recorre horizontalmente la superficie de la piedra, convirtiéndose en una línea ondulada en las proximidades del borde derecho. La parte superior de esta banda roja está flanqueada por dos líneas de puntos que alternan los colores negro y rojo. De la franja salen, hacia abajo, otras bandas verticales y oblicuas


que se introducen en la tierra aún no excavada, también bordeadas por cenefas de puntos rojos y negros. Los motivos de zigzag y ondulados son muy frecuentes en el arte megalítica; su sintaxis parece responder a un esquema similar al existente en el vecino dolmen de Pedra Cuberta. Ante la evidencia del riesgo de destrucción de los restos de pinturas se optó, una vez fotografiados y realizado el calco sobre plástico transparente, por rellenar de tierra el corredor, situando un plástico cerca de la superficie a fin de que, haciendo efecto de paraguas, evitase el lavado directo de las losa por el agua de lluvia, sin impedir la humidificación natural de las pinturas por efecto de filtración y capilaridad.


2.3.− CAMPAÑA DE 1988.

La campaña de 1988 fue levada a cabo entre los días 15 de agosto y 18 de septiembre de ese año, contando con una subvención de la Dirección Xeral do Patrimonio Histórico e Documental de la Consellería de Cultura e Deportes por un total de 1.000.000 pts. que cubrieron parcialmente los gastos de la campaña. Los trabajos, que comprendieron la excavación parcial del monumento, cumplieron con creces el plan previsto. Equipo técnico: Director: . J.M. BELLO DIEGUEZ Arqueólogos presentes durante toda la campaña: . R. VALDES BLANCO−RAJOY . M. LESTON GOMEZ Arqueólogos presentes en parte de la campaña: . F. DE LA FUENTE ANDRES . A. ROMERO MASIA Arquitecto: . F. CEBRIAN DEL MORAL Asimismo participaron en los trabajos de campo un total de ocho estudiantes de la licenciatura de Geografía y Historia de las Universidades de Santiago, Valladolid y Autónoma de Madrid, la mayor parte cur− sando la especialidad de Prehistoria y Arqueología, y seis obreros de las locali− dades de Dombate y Borneiro. A) PLANTEAMIENTO DE LA EXCAVACIÓN El corredor fue excavado en su totalidad, apareciendo en su fondo restos de un posible pavimento, compuesto por capas de arena blanca y caolín, correspondiente a los momentos primitivos del monumento, así como la diferenciación de un nivel, tal vez subdividible en dos subniveles, con materiales coherentes con su utilización sepulcral. Fue excavada también la estructura de cierre de la puerta del corredor, desmontando capa a capa, con dibujo y fotografía, el amontonamiento de


piedras que comenzaba a verse en la campaña anterior. Los resultados parecen verificar la hipótesis de que se trata del cierre definitivo del monumento en unmomento tardío, después de su última utilización. Bajo el amontonamiento de piedras aparece una zona con restos de carbones y cenizas, posibles restos de una hoguera anterior al cierre definitivo del monumento. Se debe señalar la existencia de restos de pinturas en todos los ortostatos del corredor, con diversos grados de conservación, correspondiéndose los mejores con los paneles puestos al descubierto en la campaña del año anterior. B) ESTRUCTURAS . Cámara: su interior fue dividido en cuatro sectores, de los que tres fueroncompletamente excavados, observándose los mismos restos de posible pavimento y niveles que en el corredor. En el centro de la cámara se observa el negativo de un hueco de forma aproxima damente circular correspondiente, a juzgar por el material hallado, a restos de una violación que traspasó el nivel de xabre. Al igual que en el corredor, se debe señalar la existencia de restos de pinturas en la totalidad de los ortostatos. Un dato de interés es el tamaño, en vertical, del ortostato de la cabecera, que medido en el sondeo realizado en su parte exterior alcanza 4,64 metros. . Túmulo: la estructura del túmulo tan sólo pudo ser verificada en el sector 2, correspondiente a la parte posterior de la cámara. Los datos obtenidos permiten aventurar una composición térrea, de color oscuro entre marrón y negro, para la masa tumular. Esta masa térrea aparece cubierta por una coraza pétrea, que en el sector 2 tan sólo se conserva en las zonas adyacentes a la losa de cabecera y en el remate exterior de la estructura tumular.


La coraza, muy desigualmente conservada en las diferentes partes del monumento, parece responder a una misma concepción estructural: el remate exterior del túmulo viene marcado por una hilada de losas planas de tamaño considerable, entre medio y un metro de largo, depositadas horizontalmente en el suelo. Hacia el interior del túmulo, sobre la masa tumular y apoyadas en aquéllas, aparecen losas más pequeñas, hincadas oblicuamente e imbricadas entre sí, formando el cuerpo de la coraza. Por no haber profundizado en las zonas en las que la coraza aparece mejor conservada, señaladamente en el sector 1, no disponemos de datos que puedan dilucidar si la capa pétrea es única o bien se superponen diversas capas; por la misma razón ignoramos si pueden existir estructuras intratumulares como anillos pétreos, estructuras de contrafuerte, etc., en la base de la masa tumular, se bien el hecho de no haberse detectado en la zanja radial excavada en el sector 2 parece abogar por su inexistencia. La planta del límite exterior del túmulo quedó nítidamente delimitada en los sectores 1, 2 y 3. La figura obtenida es marcadamente irregular, alejada de la hipotética planta circular o elipsoidal prevista, tendiendo a una forma acorazonada. Esta forma atípica plantea problemas, no estando capacitados en este momento para resolver si fue adoptada voluntariamente desde un comienzo o si procede de adiciones sucesivas, quizá de estructuras adosadas, como parecen sugerir ciertos rasgos estructurales del sector 3. . Area de la entrada: la estructura pétrea de la coraza se interrumpe en el centrodel sector 1, dando lugar a una zona de pasillo que enlaza el exterior del túmulo con la puerta del corredor. La parte derecha de este pasillo (siempre mirando desde el exterior hacia la cámara) aparece muy deteriorada, tanto por las remociones provocadas por las raíces de los árboles como por haberse producido en esa zona, según todos los indicios, una intervención de saqueo del corredor. La parte izquierda, por el contrario, presenta un estado mucho más aceptable, aún a pesar de las remociones de los árboles y de las faenas agrícolas, y permite observar cómo la coraza exterior se curva hacia adentro y llega hasta la puerta del corredor, al tiempo que desciende en altura hasta ponerse al nivel del pasillo de entrada.


En este pasillo aparece una sucesión de elementos que lo convierte en una estructura de cierta complejidad. Desde el exterior hacia el interior observamos: en la zona en la que el límite exterior de la coraza se

interrumpe,incurvándose, para dar lugar al pasillo, aparece una hilera de veinte "idolitos", de los que diecisiete estaban in situ, marcando el umbral de la entrada al monumento (LAM. XII.2). Inmediatamente detrás de los idolitos se observa una zona de enlosado de lajas planas de regular tamaño, seguido hacia el interior de Un pavimento compuesto de piedra menuda bien apisonada y compactada, de entre cinco y diez centímetros de espesor, que va desde el enlosado de la entrada del túmulo hasta la puerta del corredor. C) ESTRATIGRAFÍA . De la cámara y corredor: en la zona superior del interior de la cámara y delcorredor fueron delimitadas varias camadas separadas entre sí por capas de tierra apiso nada, conservadas tan sólo parcialmente, correspondientes sin duda a diferentes violaciones y remociones con posterior relleno de tierra y compactación de la misma por efecto de las pisadas, y conteniendo todas ellas materiales mezclados de diferentes épocas. Este conjunto de camadas configuran un nivel cronológicamente posterior a la utilización funeraria del monumento, y al que denominamos como "nivel moderno". Se detectan a continuación, en profundidad, restos de un posible enlosado de piedras planas de regular tamaño, parcialmente removidas, y que en la cámara se encontraban


amontonadas en una esquina. En las hipótesis que actualmente barajamos, pendientes aún de revisión y comprobación, este enlosado puede corresponder al momento de última utilización ritual del monumento. Inmediatamente debajo parece delimitarse un nivel con cerámicas y materiales coherentes con los momentos en los que el monumento estaba aún vivo. Este nivel, al que provisionalmente denominamos "nivel antiguo", viene delimitado más por la distribución de materiales −la totalidad de fragmentos de cerámica a torno aparecieron por encima del nivel de enlosado, excepto los encontrados en el hueco de violación del centro de la cámara del que ya hemos hablado− que por una diferenciación evidente en color o textura de la tierra que llenaba cámara y corredor, si bien ciertas diferencias sutiles en estos parámetros resultan coherentes con la interpretación propuesta. Tan sólo como hipótesis de trabajo para futuras campañas, a verificar con la excavación del sector que falta en el interior de la cámara, se propone una posible subdivisión de este nivel "antiguo" en dos subniveles, conteniendo el superior cerámicas campaniformes y decoradas con impresión de canutillo, y caracterizado el inferior por la aparición de cerámicas lisas, hachas y azuelas, geométricos y puntas de flecha de base convexa. . Masa tumular: en el informe preliminar de la campaña 1987 distinguíamos en el túmulo un nivel 1 superficial, un nivel 2 de tierra marrón oscura con materiales mezclados, y un nivel 3 de tierra marrón−amarilla compacta, que interpretábamos como la masa tumular. Una vez concluida la campaña de 1988 debemos hacer una rectificación a lo señalado el pasado año: el llamado nivel 3 no se corresponde con la masa tumular, sino con una acumulación de tierras posterior. La confusión viene dada por interpretar como piedras de coraza lo que eran piedras removidas, que ocultaban la estructura de piedras imbricadas, descubierta este año y en consecuencia no visible el año pasado. Con todo, la existencia en ese nivel de colmatación de materiales de época "antigua" hace pensar en la posibilidad de que la deposición de la tierra se produjese durante la vida del monumento, de modo que la coraza pétrea no sería plenamente visible más que durante el comienzo de ésta. Bajo la coraza, un NIVEL 4 de tierra oscura, entre marrón y negro, sería el principal componente de la masa tumular. D) MATERIALES En el momento de redactar este informe preliminar fue catalogada la casi totalidad de los materiales recogidos en la presente campaña, y su relación


figura acompañando a este informe. Están en curso los estudios de detalle de los diversos materiales, y sus resultados serán vertidos en la memoria de la excavación. De momento tan sólo podemos ofrecer una panorámica general, con una atención algo mayor a aquellos materiales que por su singularidad parezcan merecedores de ella. A meros efectos de exposición preliminar podemos diferenciar los materiales líticos de los cerámicos. No apareció ningún tipo de material metálico. a) MATERIAL LITICO. Se recogieron algunos prismas y fragmentos de prisma de cristal de roca y cuarzo, así como fragmentos de ambos materiales que pueden presentar señales de lascado. Todos ellos están pendientes de estudio y clasificación. Además de éstos, señalamos los siguientes materiales: Catorce puntas o fragmentos de puntas de flecha, de diferentes materiales, formas y técnicas de fabricación . 

Una hoja de sílex de gran tamaño y fragmentos de otras tres. 

Cinco geométricos materiales. 

de

diferentes

Dos azuelas, dos hachas y fragmentos de una tercera. 

Cinco cuentas de collar toneliformes, con perforación bitroncocónica, de un material carbonoso similar al azabache. 



Veinte "idolitos", de diversos materiales y facturas. Sin ánimo de exhaustividad, podemos distinguir los ídolos graníticos que presentan rasgos antropomorfos o incipientemente cruciformes de los ídolos realizados en cantos rodados, que tan sólo presentanescotaduras laterales o no aparecen trabajados en absoluto.


Dos fragmentos de durmientes de molinos manuales, aparecidos uno de ellos en el amontonamiento de piedras que cegaba la puerta del corredor, y el otro entre las piedras removidas de la parte superior de la coraza en el sector 1. 

b) MATERIAL CERAMICO. Entre el abundante material cerámico, que constituye la casi totalidad del inventario adjunto, aparecieron nuevos fragmentos de las piezas ya conocidas en la campaña anterior, de modo que la reconstrucción de éstas avanzó notablemente en algunos casos. Tanto si se trata de materiales ya conocidos como si son materiales nuevos, resaltamos los siguientes elementos: Nuevos fragmentos de un recipiente de forma general presumiblemente convexa simple, cerrada, media y con borde en baquetón, ya conocido de la campaña anterior. Desgrasantes de tamaño medio y fino. Cocción reductora, discontinua y irregular. Presenta decoración en el hombro, con técnica de impresión empleando un punzón de punta roma, articulándose en metopas constituidas por líneas de puntos, horizontales y paralelas. Lo adscribimos en principio a un horizonte calcolítico precampaniforme, paralelizándolo con una vasija de A Parxubeira y con algunos elementos de O Regueiriño. 

Fragmentos de diversos recipientes de perfil cóncavo− convexo, que presentan decoración impresa con matriz de púas de sección rectangular, articulada en bandas horizontales de con diversos motivos decorativos. Se trata de recipientes del tipo Campaniforme Internacional, de diversas variedades, datables en consecuencia a finales del III milenio b.C. 



Nuevos fragmentos que completan la reconstrucción arqueológica de un recipiente de perfil compuesto cóncavo−convexo bajo, ya conocido de la campaña anterior. Desgrasante fino, y cocción oxidante discontinua regular, observándose paredes con sección en sandwich.


Sin decoración. su forma permite considerarlo como una cazuela campaniforme sin decoración, adscribible a un momento posterior al campaniforme decorado; estaríamos pues en un momento del calcolítico final o mismo del bronce inicial. 

Nuevos fragmentos que completan la reconstrucción arqueológica de un recipiente carenado, con perfil cóncavo cerrado en su parte superior y perfil convexo simple en la parte bajo la carena, ya conocido de la campaña anterior. La cocción es oxidante, continua y considerablemente regular, con desgrasantes muy finos, y con un acabado pulido muy cuidado presentando engobe. La factura es indudablemente manual, y las fracturas ocurrieron en muchos casos a lo largo de los churros del urdido en chaflán. Presenta una decoración impresa realizada con un instrumento hueco, y articulada en una banda horizontal bajo el borde, otra banda horizontal de impresiones recubriendo la carena, y varias bandas verticales uniendo una y otra a lo largo de todo el cuerpo superior del vaso. La adscripción cronológica y cultural es más complicada que en los casos anteriores por ausencia de paralelos claros, pero su asociación a campaniformes en el mismo nivel del corredor y del pasillo exterior refuerza su adscripción, ya sugerida en el informe preliminar de la campaña de 1987, a momentos calcolíticos o, como mucho, del bronce inicial.

Los restantes fragmentos, muy numerosos y aún estudiados tan sólo superficialmente, ofrecen numerosas variantes. Así, hay fragmentos a mano, de tonalidades pardas, que parecen coherentes con la época megalítica; otros a mano, de tonalidad gris oscuro, presentan un borde con desplazamiento lateral y una decoración de impresión digital, para los que sugerimos en el informe de 1987 su adscripción a momentos iniciales de la cultura castrexa, adscripción que, revisada con los nuevos fragmentos del mismo recipiente, rechazamos para incluiros con los siguientes en las cerámicas de tradición medieval; otros, grises a torno, en ocasiones con bordes desplazados lateralmente de sección triangular y con cuellos estrechos, parecen corresponder a tradiciones cerámicas medievales que perduran durante toda la edad moderna; finalmente, aparecen también cerámicas vidriadas de aspecto casi actual. Se debe destacar, conforme fue ya citado al hablar de la estratigrafía, que la totalidad de los fragmentos a torno fue encontrada en zonas revueltas por violaciones en el interior de la cámara y del corredor, mientras que la totalidad


de los fragmentos encontrados en el interior del nivel "antiguo" de la cámara y corredor corresponde a cerámicas de factura manual coherentes coas utilizaciones primarias o secundarias del monumento en épocas prehistóricas. E) ARTE La existencia de restos pictóricos en algunas losas del corredor fue completada esta campaña con la verificación de la existencia de pinturas en la totalidad de las losas que componen la estructura funeraria del monumento de Dombate, tanto de la cámara como del corredor. Se debe resaltar el positivo resultado del sistema de conservación de las pinturas adoptado al final de la campaña de 1987, por lo que fue repetido al final de la presente campaña. Una pequeña prueba realizada con película de diapositivas sensible al infrarrojo proporcionó resultados positivos, permitiendo observar detalles y motivos que pasaban desapercibidos tanto con la observación directa de las pinturas como con la fotografía con materiales normales. Durante el tercer fin de semana de excavación se celebró un seminario restringido, financiado por la Excma. Diputación Provincial de La Coruña, propietaria del monumento, al que asistieron las siguientes personas: 













CARMEN DEL VALLE MARIA SANZ CARMELO FERNANDEZ IGNACI MILLET FELIX DE LA FUENTE FERNANDO CEBRIAN JOSE MARIA BELLO

En el transcurso del seminario fueron abordados todos los problemas relacionados con la futura conservación de las pinturas, así como los derivados del proceso de consolidación del monumento en general. Las conclusiones, de enorme interés, serán expuestas razonadamente en el proyecto de consolidación que se presentará a aprobaciónen su momento, actualmente en trámite de elaboración. Asimismo fueron realizadas nuevas fotografías nocturnas y con luz rasante de los grabados del interior de la cámara .


2.4.− CAMPAÑA DE 1989.

La campaña de 1989 se planteó como una continuación de las anteriores, teniendo como principales objetivos despejar las incógnitas que se habían presentado durante la campaña del año anterior en cuanto a la estructura de la coraza, así como concluir la excavación de la cámara de la que se había dejado un cuadrante a modo de testigo para comprobación de la estratigrafía observada. La financiación de los trabajos corrió a cargo de la Consellería de Cultura (Xunta de Galicia) y de la Excma. Diputación Provincial de La Coruña. El equipo técnico, dirigido por J.M. BELLO DIEGUEZ, contó con los arqueólogos D. M. LESTON GOMEZ, Dª B. DE LA VILLA CABRERA, D. VICTOR BARBI y D. FERNANDO CARRERA RAMIREZ, y con el arquitecto D. F. CEBRIAN DEL MORAL. Participaron también en los trabajos alumnos de la Universidad de Santiago y obreros de la parroquia de Borneiro. A) EL INTERIOR DE LA CAMARA: La excavación del sector de la cámara que se había dejado como testigo reveló la corrección de las observaciones realizadas durante la campaña anterior. Bajo una primera y espesa capa de escombros en que aparecían entremezclados materiales de diversas épocas se encontraba un nivel, aparentemente intocado desde épocas prehistóricas salvo en el centro de la cámara, que contenía masas de caolín, varias puntas de flecha y fragmentos de cerámica


fabricada manualmente. Bajo este nivel apareció lo que parece ser un pavimento preparado, compuesto por una capa de tierra fina, oscura y grasa, teñida en su superficie con caolín pulverizado, lo que le confería un aspecto blanquecino . Sobre esta capa, que se dejó sin excavar y que suponemos correspondiente al primer suelo de utilización del monumento, aparecieron unas finas láminas de carbón que esperamos poder someter a análisis de C14, si bien su pequeña masa puede impedir su análisis mediante métodos "convencionales" y exigir la aplicación de la más compleja técnica AMS.

B) LA ESTRUCTURA DE LA MASA TUMULAR: El monumento de Dombate, a raíz de la segunda campaña de excavación, se reveló integrado, en su estructura megalítica, por una cámara poligonal prolongada por un corredor de tres tramos; la planta del túmulo que los envolvía no era circular ni elíptica, sino que presentaba un contorno irregular, de forma más o menos acorazonada. Este hecho, unido a otros detalles −la existencia de un punto de discontinuidad en el perímetro tumular y la aparición en el túmulo de una piedra de regular tamaño, sólidamente hincada, a todas luces diferente de las que componían la coraza−, nos llevó a investigar estas particularidades durante la tercera campaña de excavación. A este fin se abrió una zanja radial en el sector 3, transversal al eje principal del monumento, de tres metros de ancho. Posteriormente, y dejando testigos intermedios, se amplió la excavación de la masa tumular, desde el monumento hasta la aparición de las piedras de la coraza en la zona periférica, hasta enlazar la superficie excavada con la zanja abierta en el sector 2 en la campaña anterior. El resultado fue la aparición, en el costado derecho del monumento y bajo su masa tumular, de los restos de un monumento anterior, que tan sólo conservaba restos de un soporte de una cámara megalítica cuya forma fue posible determinar gracias a los negativos de implantación de sus losas, resultando ser alargada, abierta y compuesta de nueve ortostatos reforzados con un ligero "contrafuerte". Frente a la abertura de entrada la coraza se invaginaba dando lugar a un plano


inclinado cubierto de lajas que permitía el acceso a la cámara a modo de embudo. Se conservaban también, nítidamente, las lajas horizontales que delimitaban el perímetro exterior de su túmulo, así como algunas piedras de la coraza, particularmente visibles en la sección del testigo. En la planta general del monumento al final de la excavación, se puede determinar con claridad la superficie ocupada por la mámoa inicial, que aparece parcialmente recubierta en su periferia por una gruesa capa de xabre procedente de los huecos abiertos para implantar las losas del monumento posterior. La excavación de los restos del monumento primitivo se reveló parca en hallazgos; tan sólo apareció, en la base del interior de la pequeña cámara, una cuenta toneliforme alargada de piedra de color verde, aparentemente una roca básica similar a las utilizadas para la confección de útiles pulimentados, tratándose tal vez de una onfacita (componente piroxénico de las eclogitas) según apreciación visual del geólogo D. Moisés Iglesias Ponce de León. A pesar de la no aparición de resto carbonoso alguno, se recogió una bolsada de tierra oscura procedente de la base del interior del monumento antiguo por si su composición fuese susceptible de ser analizada mediante C14. A fin de profundizar en el estudio de la composición de la masa tumular se abrieron sendas catas a ambos lados del corredor por su parte exterior, en la zona en que se une con la cámara. La masa tumular se reveló compuesta exclusivamente por tierra oscura con escasas piedras de tamaño grava, al igual que lo observado en el sector 2 en la campaña del año anterior. En la base de las catas apareció la masa de xabre correspondiente a los agujeros de implantación de las losas del corredor. Fuera de esta masa y a la misma cota se recogieron carbones que serán analizados por C14. Se excavó también una zanja en la masa de xabre aparecida en la zanja radial trasera abierta en la campaña anterior, a fin de obtener una sección de la masa tumular y el correspondiente suelo antiguo enterrado bajo el xabre.


C) LAS PINTURAS: Durante la campaña se vació por completo el relleno de la cámara y el corredor, lo que puso al descubierto la totalidad de pinturas que cubrían la totalidad de las losas de la estructura ortostática, y que presentaban un muy desigual estado de conservación. A fin de documentar las pinturas se procedió a retirar la abundante tierra que impedía la visión completa de la superficie pictórica. Dado el carácter extremadamente delicado de esta última fase de la excavación los trabajos de retirada de la tierra fueron realizados por personal experto de la empresa TOMOS S.C., contratada a tal efecto por la Excma. Diputación Provincial de La Coruña. El extremo estado de algunas zonas de la pintura, singularmente en alguno de los bordes de las superficies pintadas, que amenazaban con un inmediato desprendimiento, obligó a una ligera intervención de urgencia, realizada exclusivamente en esas zonas, consistente en aplicación de acetato de polivinilo y paraloid, tras solicitar consejo a los restauradores D. Fernando Carrera y D. Carmelo Fernández. Una vez finalizada la excavación de las superficies pintadas se procedió al registro gráfico de las mismas, mediante fotografía, realizada por el fotógrafo D. José Vázquez Caruncho, y calco, llevado a cabo por TOMOS S.C. Ambos trabajos fueron financiados por la Excma. Diputación Provincial de La Coruña. Con posterioridad, y a expensas de la Excma. Diputación Provincial de La Coruña, la totalidad del monumento fue cubierta por una estructura provisional de cubrición a fin de proteger cámara y túmulo de la acción erosiva del agua de lluvia.


2.5.− VALORACION DE LOS RESULTADOS.

2.5.1.− LOS ASPECTOS ARQUITECTONICOS. Hace ya algunos años, nuestro colega y amigo Vítor Oliveira Jorge, al presentar una síntesis del estado de cosas sobre la investigación del fenómeno megalítico en el N de Portugal, señalaba: "Como todos os balanços, também este terá de certo vida efémera, pois se destina a ser mais ou menos rapidamente superado pelo movimento incessante da pesquisa; o que será um bom sinal, pois o progresso da investigaçao pré−histórica baseia−se, obviamente, nesta retroacçâo permanente entre a teoria e a práctica, entre a "ordem" que pomos nos dados agora ao nosso dispor, e a "desordem" que nuevos elementos virâo introduzir" En el seno de ese proceso dialéctico entre teoría y práctica, entre orden y desorden, intentaremos aportar algunas evidencias proporcionadas por una actividad de carácter práctico (las tres campañas de excavación llevadas a cabo desde 1987 en el monumento megalítico de Dombate), que, creemos, pueden actuar por su novedad como elementos introductores de un positivo desorden en las construcciones teóricas que se habían venido haciendo acerca del fenómeno megalítico en Galicia durante la pasada década y que presentaban un cierto carácter esclerotizado y repetitivo, si bien los últimos balances se hacían ya eco de nuevos planteamientos que anunciaban una quiebra de ese permanente "orden megalítico". Dicha quiebra se percibe ahora con toda nitidez, pues los elementos que presentamos no son los únicos novedosos que han venido apareciendo como resultado de las excavaciones de los últimos tiempos en el mundo megalítico y calcolítico en general: antes al contrario, se puede apreciar cómo cada excavación proporcionaba nuevos elementos hasta entonces impensados o sorprendentes combinaciones de elementos previamente conocidos, de tal forma que comienza a existir un nuevo corpus de datos, en buena medida inéditos, que denuncian la caducidad de los viejos esquemas tradicionales y reclaman la formulación de nuevas síntesis que, por otra parte, en estos momentos se nos antoja prematuro intentar. Dejando al margen ahora las descripciones del proceso de excavación expuestos en los informes preliminares así como de las estratigrafías y los materiales que serán más adelante analizados, nos centraremos en ciertos aspectos que nos parece pueden actuar como puntos incitadores de reflexión: la superposición de monumentos, las estructuras de acceso, y otros aspectos arquitectónicos. A) LA SUPERPOSICION DE MONUMENTOS. Según ya ha sido señalado en el Informe Preliminar de la campaña de 1989, bajo el túmulo del monumento visible aparecieron los restos de un megalito de menor tamaño y complejidad, cronológicamente anterior, consistentes en una


de las losas de la cámara, fragmentada, y el negativo de las restantes, así como abundantes restos de la coraza, cuyo perímetro se conservaba íntegro. Se trata de un monumento de cámara simple alargada y abierta, compuesta por nueve ortostatos, orientada al ESE, con dimensiones de 240x190 cm. La mámoa, de planta circular de 10,5 m. de diámetro, estaba cubierta en gran parte por una coraza de una sola capa de piedras no excesivamente imbricadas, cuya sección se conserva bien en uno de los testigos. Como único ajuar se recuperó una cuenta toneliforme alargada de una piedra verde con vetas blanco−amarillentas; el material, según una apreciación meramente visual, podría tratarse de onfacita. Señalemos antes de nada que este caso de superposición de monumentos en un mismo emplazamiento representa el primer ejemplo documentado en Galicia de un proceso de monumentalización, empleando los términos acuñados por V.O. Jorge, frente a la necropolización habitual en el noroeste, así como que la sucesión cronológica es coherentecon los resultados obtenidos en la Serra da Aboboreira, reforzando la idea de una evolución de lo simple y menor hacia lo complejo y mayor en lo arquitectónico, tal vez paralela a un proceso de mayor articulación social. Los datos obtenidos nos permiten aventurar el proceso de construcción del complejo monumento de Dombate: en un primer momento se edificó un monumento de cámara simple, alargada y abierta, cuya visión desde el exterior sólo permitiría contemplar, sobre el túmulo, la losa de cubierta y el hueco o embudo de acceso a la cámara. Con posterioridad, al lado de este monumento se abrieron unas zanjas, y el xabre extraído se extendió cubriendo parcialmente la coraza del monumento preexistente. En la zanja abierta se introdujo la losa de cabecera, que se afianzó rellenando los huecos con tierra y piedras a modo de calzos. A partir de aquí, y apoyándose en la losa de cabecera, fueron colocados otros dos ortostatos sobre los que se fueron apoyando nuevas losas, imbricadas sucesivamente hasta la finalización de la estructura ortostática. Desconocemos los procedimientos de colocación de las cubiertas de la cámara y corredor, así como si la cubrición se realizó antes o después de la acumulación de la masa tumular y su correspondiente coraza. En cualquier caso, el resultado final es que, una vez acabado este proceso, el túmulo ahora construido parece haber recubierto por completo al antiguo monumento, englobándolo en la nueva masa tumular, si bien subsistió, en la irregularidad de la planta, el recuerdo de su primitiva existencia. Con el único argumento de la coincidencia de dimensiones y plenamente conscientes del riesgo de la propuesta, sugerimos la hipótesis de que las tres cubiertas del corredor del segundo monumento hayan sido tomadas de la cámara del primero, correspondiéndose con dos de los ortostatos y su losa de cubierta. En la investigación de los últimos años es recurrente la pregunta acerca de si el polimorfismo existente en ciertas concentraciones tumulares responde a un fenómeno de sucesión cronológica correlativa, a la presencia de diferentes


tradiciones culturales, o al deseo de destacar, por razones de preeminencia social, religiosa u otras, a determinados monumentos sobre sus compañeros contemporáneos. En Dombate tenemos un caso evidente de sucesión cronológica de dos monumentos sobre el mismo emplazamiento, siendo el primero, simple y menor, absorbido y sustituido por el segundo, complejo y mayor. Cabe preguntarse, además, si esta absorción sustitutiva de la sacralidad funeraria no puede haberse dado también con respecto a los otros monumentos menores del entorno, viniendo a representar así el segundo monumento de Dombate, y quizá otros monumentos de corredor de características similares, un fenómeno de centralización de un amplio territorio en lo sacral, paralelo a un proceso de intensificación de la producción en lo económico y de una progresiva articulación de sus poblaciones en sociedades más amplias y más complejas. La cantidad de mano de obra requerida para la edificación de los grandes monumentos, la distribución de éstos, al menos en la áreas próximas a Dombate, separados entre sí por distancias de entre cinco y siete kilómetros con existencia demámoas de tamaño menor en los espacios intermedios, así como el hecho de que los grandes monumentos parezcan ser más exigentes que las pequeñas mámoas en cuanto a la potencialidad agrícola general de las zonas sobre las que se implantan, son aspectos que resultan coherentes con la hipótesis formulada. B) LAS ESTRUCTURAS DE ACCESO. Una ausencia habitual en los estudios acerca del megalitismo gallego era la de las referencias a la forma de entrada a los monumentos, cuyas cámaras y corredores aparecían en medio de la mámoa sin conexión estructural alguna con el exterior, lo que era una evidente contradicción dado el carácter de espacio sepulcral colectivo que se postulaba indiferenciadamente para toda manifestación tumular. Los dos monumentos de Dombate presentan soluciones diferentes para este problema: a) En el monumento primitivo parece accederse a la cámara mediante un pozo o embudo situado frente a la abertura de entrada del pequeño megalito; al menos esto es lo que sugiere la inexistencia de ruptura de la coraza en la zona frontal, así como la aparición de un amontonamiento de piedras acumulado en la entrada a la cámara sobre un plano inclinado de fuerte pendiente. 



b) En el monumento reciente la solución es más compleja, dándose una invaginación en planta de la masa tumular que forma un pasillo o dromos entre lapuerta del corredor y el exterior del túmulo, con los siguientes elementos desde la periferia hacia el interior: 1. Una hilera de diecisiete idolitos in situ y tres más fuera de suposición original, formando el umbral de la estructura de acceso al monumento.


2. Una zona de enlosado de lajas planas, de las que algunas estaban muy descolocadas de su posición original, paralelizables con las estructuras de fecho de Châ de Parada 1 o Madorras. 3. Una zona de paso formada por grava apisonada, que llegaba hasta el amontonamiento de piedras que cegaba la puerta del corredor. Creemos que esta estructura de acceso, con toda su complejidad, no constituye un unicum en el megalitismo de Galicia. Antes al contrario, nos permitimos suponer que su aparición abre las puertas a una mejor comprensión de determinados elementos encontrados fuera de contexto o más débilmente contextualizados en anteriores excavaciones; nos referimos, claro está, a los ídolos de A Cova da Moura (Argalo, Noia, A Coruña), al ídolo recogido en superficie en el monumento de Axeitos (Oleiros, Ribeira, A Coruña), y a las estelas aparecidas "in situ" en una cata abierta frente al corredor durante la excavación de A Mina da Parxubeira (Eirón, Mazaricos, A Coruña). Si estas estructuras de acceso, compuestas por un "dromos" que prolonga el corredor megalítico hasta el límite de la masa tumular, donde una hilera de ídolos lo separa del mundo exterior, caracterizan, como creemos, un momento bien definido correspondiente al de máximo desarrollo de la idea megalítica en el territorio gallego, no sería extraño encontrarlas en su día en monumentos no excavados o actualmente en curso de excavación, como A Arca do Barbanza, Casarota do Fusiño, Pedra da Arca, Pedra Cuberta, Casa dos Mouros, Cabaleiros o Forno dos Mouros, para limitarnos a algunos ejemplos de la provincia de A Coruña. Las futuras excavaciones dictaminarán si la hipótesis que ahora se formula es o no acertada. En cualquier caso, Dombate, o los sucesivos Dombates, nos ofrece dos formas diferentes y novedosas de acceso a la estructura megalítica dispuestas diacrónicamente, siendo la más antigua la más simple, consistente como ya se ha visto en una mera invaginación de la masa tumular y la coraza a modo de pozo o embudo, y presentando la más reciente la compleja configuración que acabamos de ver. Estos dos ejemplos amplían considerablemente nuestro conocimiento de este aspecto arquitectónico −el acceso a la estructura megalítica desde el exterior− para el que hasta el presente tan sólo contábamos en Galicia con un caso bien documentado, procedente de la excavación que Fábregas y de la Fuente habían dirigido al alimón en Campiños−6 (Rianxo, A Coruña), si bien algunos autores, como Criado para Casota do Páramo, Bouza−Carro−García para Abelleira o los autores del informe sobre Campiños−4, habían postulado la existencia de prolongaciones del corredor mediante muretes de mampostería, basándose en evidencias que, por el momento, nos parecen poco concluyentes. La estructura de la entrada de Campiños−6 viene a ser una solución intermedia entre las dos de Dombate, pues el acceso al megalito se realiza allí


a través de un "pasillo intratumular" que desde la puerta del corredor se abre paso por la masa del túmulo pero sin llegar al límite exterior de éste, correspondiéndose esta posición intermedia con la sucesión cronológica de los tres monumentos que, en principio, parece lícito suponer. Esta correspondencia resulta ciertamente tentadora, y a punto estaríamos de proponer la posible existencia de una evolución de las estructuras de acceso paralelizable con la de los propios monumentos (de forma que a los de cámara simple correspondiesen entradas en embudo, y a los ejemplares "clásicos" de cámara de siete ortostatos y corredor desarrollado las estructuras de dromos con límite exterior de idolillos, existiendo formas intermedias entreambos polos con estructuras megalíticas y corredores intratumulares en desarrollo, caso de Campiños 6), si no fuese porque la tendencia de la moda arqueológica para este invierno, dominada por la ola teórica idealista procedente de los diseñadores del mundo angloparlante, probablemente nos arrojaría a las profundas mazmorras reservadas a los positivistas, materialistas, marxistas y otros malditos si cometiésemos el imperdonable pecado de pronunciar la palabra evolución. C) OTROS ASPECTOS ARQUITECTONICOS. Existen otros aspectos de tipo arquitectónico que conviene señalar por su peculiaridad. Comenzando por la gran monumentalidad de Dombate, oculta hasta ahora bajo la tierra, así como el gran tamaño de sus losas. A modo de ejemplo, recordemos que el ortostato de cabecera mide en altura la nada desdeñable cifra de cuatro metros y sesenta y cuatro centímetros, si bien un metro y medio de ellos no se aprovecha para el espacio utilizable, que viene a tener en el interior de la cámara una altura aproximada de tres metros, sino que se aloja en una profunda zanja de cimentación, sin duda para dotar de una mayor estabilidad a la estructura megalítica. Este es otro aspecto novedoso, pues en los casos hasta ahora conocidos "para fijar las losas en su posición se recurre en ocasiones a excavar en el suelo orificios de poca profundidad donde éstas son introducidas", sin que hubiese constancia de la existenciade las profundas zanjas que vemos en Dombate y que afectan tanto a los ortostatos de la cámara como a los del corredor, que sobresalen del suelo original entre 1,50 y 1,70 metros, y tienen una parte hincada de entre 70 y 80 centímetros. No es éste el caso del Dombate primitivo, en el que las losas se asentaban en huecos de escasa profundidad, entre 15 y 30 cm., respondiendo así al caso hasta ahora habitual, al igual que responde la presencia de un ligero contrafuerte que, por el contrario, no existe en el monumento posterior, lo que puede configurar a su vez un rasgo de relativa peculiaridad. Aunque su análisis formal detallado se aborde más abajo, debemos recordar aquí la existencia, en los ortostatos del Dombate reciente, de grabados y pinturas, aunque sólo sea para explicitar nuestra suposición de que estas manifestaciones artísticas forman parte estructural de ese momento de pleno desarrollo de la idea megalítica cuya existencia anteshemos postulado, al igual que la forman las hileras de idolillos, como ya ha sido dicho. Esta hipótesis


puede verse reforzada por la reiterada aparición de estas manifestaciones artísticas, formando al menos en ocasiones composiciones de conjunto, en monumentos de corredor (Châ de Parada, Barrosa, Mámoa do Rei, Casa dos Mouros, Pedra Cuberta, Forno dos Mouros, Santa Cruz, etc.), así como por su cronología, que en Dombate aparece claramente vinculada estratigráficamente a los primeros momentos de utilización del megalito reciente. Concluyendo, proponemos como hipótesis que el Dombate reciente puede significarun ejemplo paradigmático del momento de máximo desarrollo de la idea megalítica en Galicia, con una estructura ortostática de grandes losas sólidamente hincadas en el suelo que presentan decoración pictórica y grabada, compuesta por una cámara de siete ortostatos y un corredor que se prolonga en un dromos hasta el límite de la masa tumular, donde existe una separación simbólica del mundo exterior mediante una hilera de idolillos. Creemos que Dombate reciente no es, en absoluto, un monumento único ni atípico, y planteamos la posibilidad de que nuevas excavaciones revelen la existencia de monumentos similares. El "atipismo" de Dombate puede venir dado, más bien, por la ausencia hasta ahora de excavaciones en los grandes monumentos gallegos, así como por el peso cuantitativo de las pequeñas mámoas frente al número, necesariamente menor, de aquéllos. Pero también hay menos catedrales que parroquiales rurales, y a nadie se le ocurre tacharlas de atípicas. La aparición de los grandes monumentos puede enmarcarse, a modo de hipótesis, en un proceso de progresiva articulación de las sociedades y de intensificación de la producción. De ser así, el estudio de estos monumentos y de las zonas de mayor concentración de ellos quizá pueda proporcionar elementos que permitan observar fenómenos de desarrollo comarcal desigual, dotando de mayor contenido histórico a la comarcalización que Fábregas ve al estudiar los ajuares líticos de los megalitos gallegos. Puestos a soñar, quizá se pueda llegar a hablar de la existencia de un "centro" en aquellas zonas en las que, por su mayor potencialidad económica así como por su ubicación en lugares nodales de las relaciones e intercambios de objetos, ideas y quizá personas, el fenómeno megalítico y la articulación social, política y económica que lo posibilita alcanzan un desarrollo mayor y más perdurable, cuando menos hasta el momento del campaniforme, y de una "periferia" constituida por aquellas comarcas más aisladas y/o más pobres, en las que el fenómeno megalítico y las sociedades mismas no alcanzan altos grados de desarrollo, pero que quizá tomen el protagonismo en épocas finales del megalitismo o tras la crisis y descomposición de la "sociedad megalítica" promoviendo fenómenos de "barbarización" de los que el Horizonte Rechaba podría ser un ejemplo.


2.5.2.− LAS REPRESENTACIONES ANTROPOMORFAS. Ya hemos visto que en la compleja estructura de acceso al monumento reciente de Dombate aparecieron veinte representaciones escultóricas, alguna de las cuales presentan rasgos antropomorfos, y a las que hemos denominado idolillos siguiendo el uso habitual de esta palabra en la literatura arqueológica. Entre ellos podemos encontrar las siguientes variantes, según la clasificación propuesta por R. FABREGAS: Cantos rodados simples, sin actuación humana visible (grupo I de Fábregas, 7 casos), de formas ovoidales, elípticas o subtriangulares. 

Cantos rodados con escotaduras bilaterales, simétricas, situadas en el tercio superior de la pieza en número de una en cada lado (tipo IIb, 2 casos), de dos (tipo IIc, 4 casos), o de más (tipo IId, 2 casos). Cabe señalar por su peculiaridad una pieza que presenta dos bandas piqueteadas que por una cara se cruzan y por la otra discurren paralelas. 

Idolos tipo "betilo" (grupo IV, 1 caso). 



Idolos en granito, antropomorfos (tipo IIIb, 4 casos), de los cuales uno presenta resonancias formales meridionales y mediterráneas. Al referirse a estos elementos, mientras Rodríguez Casal apunta al área atlántica recordando las estelas que aparecen, verticales y exentas, en las cámaras de algunos megalitos bretones de alta época, Fábregas tiende a vincularlos con el mundo calcolítico del SE peninsular, en el que aparecen piezas que aunque con concepciones globales diferentes presentan también dos líneas incisas que desde los lados convergen hacia el centro de la pieza, al igual que en algunos tipos gallegos que no se encuentran en Dombate, como los de Axeitos o Parxubeira.

La vinculación al mundo del Sur y del Mediterráneo, fundalmentalmente


referido al área de Los Millares, al menos si situamos allí el origen de una tendencia que posteriormente se reinterpreta en el Noroeste, nos obliga a postular para nuestro ídolos una cronología situada en la segunda mitad del III milenio y, sobre todo, en el tercer tercio, tal como sugiere Fábregas. Sin embargo, los datos de Galicia parecen remitirnosa fechas anteriores: la datación de Campiños 6, con un posible ídolo, sugiere un límite final hacia el 4300 BP (±65), y Dombate, como luego veremos, vuelve a incidir en las mismas fechas, por cuanto el monumento parece cerrarse definitivamente hacia esos momentos, aunque con pervivencias y reutilizaciones posteriores que supondrían, en cualquier caso, un cambio de ritual. Así pues, la vida de nuestros ídolos parece terminar hacia el comienzo del tercer tercio del tercer milenio, momento en que, según lo dicho, debería comenzar. Ante esta discrepancia entre el análisis arqueológico y los datos estratigráficos y radiocarbónicos, cabe considerar al menos tres posibilidades: a) nuestras dataciones o interpretaciones estratigráficas son erróneas; b) debe revisarse la cronología del Sur peninsular; o c) el fenómeno no es directamente dependiente del calcolítico meridional. Dejando a las futuras investigaciones la constatación de la primera posibilidad, en estos momentos quizá un combinado de las dos últimas no estuviese de más: algunos autores sugieren la necesidad de considerar para el calcolítico sudpeninsular una antigüedad mayor de la que tradicionalmente se le suponía, y al propio tiempo puede ser interesante estudiar más a fondo las posibles conexiones con el mundo atlántico que nuestros ídolos pueden aportar. En este sentido, Fábregas cita ya el ejemplo de Knowth, con la presencia de cantos rodados situados en hilera al final del corredor, y cronología de mediados del III milenio. Por nuestra parte, tímidamente apuntamos el parecido formal de algunos de nuestros ídolos con el motivo llamado "ídolo en escudo", plasmado en grabados o en ortostatos en el megalitismo bretón, tanto en lo referente a la forma general triangular del objeto cuanto a la existencia de las dos escotaduras en el tercio superior, recurrente en las figuraciones bretonas, sin que esta sugerencia signifique en absoluto la negación de la posible inspiración mediterránea de ciertas piezas ni la afirmación de relaciones atlánticas directas a mediados del tercer milenio. Con menor timidez nos parece posible referirnos a la existencia cuando menos desde comienzos del III milenio de numerosos ídolos−placa en el Sur y Oeste peninsular, que presentan muy a menudo líneas o bandas oblicuas que


convergen hacia el centro de la pieza, u otros motivos como las bandas cruzadas que también se encuentran en los ídolos de Dombate. Sin negar la posibilidad de reinterpretaciones locales de fenómenos foráneos más antiguos, es posible también que estemos ante la presencia de elementos propios de un fondo simbólico neolítico, común a amplias áreas geográficas y a culturas diferentes, hoy por hoy de difícil definición.


2.5.3.− EL ARTE PARIETAL. En las páginas anteriores hemos citado ya la existencia, en los ortostatos del Dombate reciente, de grabados y pinturas, explicitando nuestra suposición de que estas manifestaciones artísticas, que pueden haber tenido un comienzo temprano, forman parte estructural de ese momento de pleno desarrollo de la idea megalítica en Galicia cuya existencia antes hemos postulado, al igual que la forman las hileras de idolillos, como ya ha sido dicho. La decoración pictórica de Dombate, desconocida hasta ahora, se suma a los grabados ya conocidos previamente y que han sido objeto de reestudio con la aparición de nuevos trazos y motivos. Señalemos ya que la superficie que marcaba el suelo actual de la cámara (antes de la excavación) funciona como delimitadora, en vertical, de las zonas grabadas y pintadas en los ortostatos: ningún resto de pintura ha sido posible detectar en las partes no enterradas, y ningún surco de grabado aparece en las áreas hasta ahora bajotierra, de modo que, lamentablemente, no disponemos de ningún contacto ni superposiciónde ambas técnicas que nos ofrezca evidencia directa de su sucesión cronológica. En lo que se refiere al grabado, existente tan sólo en la cámara, a los motivoslevantados en su día por SHEE y GARCIA MARTINEZ debemos añadir nuevas líneas que los completan, dando lugar a nuevas apariciones del denominado "The Thing", "O Obxecto" o "La Cosa", representado ahora una vez en cada uno de los ortostatos C1, C5 y C3 (oculta esta última por la gran inclinación de la losa de cabecera, C4), las tres en disposición vertical; la composición más compleja se da en el ortostato C6 con cinco representaciones de "La Cosa" (dos en vertical y tres en horizontal, una de las cuales parcialmente cubierta por la losa C5 y en superposición con una de las representaciones verticales) a las que se suman una serie de ondulados y quizá al menos un círculo. Un total, pues, de ocho representaciones de la enigmática figura, frente a las tres puestas de


manifiesto en los anteriores estudios. Cabe también citar la existencia en el ortostato C2 de dos cavidades circulares, que fueron interpretadas como artificiales por Bustamante y Parga Pondal. No nos parece claro ese carácter artificial, por lo que dejamos el asunto como dudoso. La pintura está presente en la totalidad de las losas de cámara y corredor, si bienen alguna de ellas tan sólo en forma de pequeñas trazas. Lo conservado ofrece una compleja composición de conjunto, articulada en al menos dos registros horizontales que se definen por una banda roja festoneada de puntos rojos y negros que recorre cámara y corredor, lo que se asemeja vivamente a la composición de Pedra Cuberta, y que cuando menos en un punto del corredor próximo a la entrada se transforma en un ondulado horizontal más estrecho. El registro superior, cuyos escasos restos se conservan parcialmente tan sólo en algunas losas del corredor, presenta restos de zig−zags negros inscritos en dos rectas paralelas también en negro. La disposición de estos zig− zags, tanto en vertical como en horizontal pero siempre en los extremos de las losas, parece indicar que servían como delimitadores del registro superior a modo de marco. El registro inferior, separado del anterior como ya ha sido dicho poruna gruesa banda roja horizontal, viene caracterizado por nuevas bandas rojas que bajan, en sentido vertical y oblicuo, a partir del cuerpo de la horizontal, bordeados de puntos rojos y negros al igual que en ésta, y en algunos casos en fila doble. En el corredor, en ocasiones discurren, en el espacio interno del panel, zig−zags negros y ondulados rojos paralelos a las bandas rojas oblicuas. En la cámara el registro superior se ha perdido, pero el inferior presenta, bajo la banda horizontal roja, una compleja retícula definida por líneas anchas rojas, procedentes de aquélla y festoneadas de puntos rojos y negros alternos, que se entrecruzan creando espacios celulares cuadrangulares, romboidales y poligonales, terminando hacia abajo en ocasiones en triángulos. En la losa de cabecera puede apreciarse una compartimentación en horizontal diferenciada por líneas verticales de las que se conserva una y trazas de otras dos. Toda la pintura en rojo y negro fue realizada sobre una previa capa de imprimación blanca que alcanza en ocasiones espesores considerables. La aparición en el suelo de la cámara y corredor, durante la excavación, de masas de arcilla blanca, en algún caso con una cara lisa que presentaba trazos rojos y negros, permite sugerir la posibilidad de que originalmente estuviesen cubiertos también los intersticios de las uniones de los ortostatos, de forma que el interior del monumento presentase una capa homogénea de enlucido blanco posteriormente pintado con rojo y negro. Dejando a un lado por motivos que


parecen obvios cualquier intento de descifrar el significado de las manifestaciones artísticas de Dombate, y manteniéndonos voluntariamente en una esfera de clasificación taxonómica, resulta obligado referirnos a los estudios de la Dra. ELISABETH SHEE TWOHIG, pues sus aportaciones, singularmente su libro The megalithic art of Western Europe publicado en 1981, siguen siendo el principal marco global de referencia para el arte megalítico occidental y, concretamente, para el caso gallego. Al estudiar el arte megalítica de la Península Ibérica, E. Shee Twohig establece dos grupos de manifestaciones, diferenciados por los motivos plasmados y por las técnicas y estilos empleados. Según Shee, tan sólo el primero de los grupos (al que llama grupo de Viseu, integrado por las manifestaciones artísticas existentes en los numerosos e importantes megalitos de corredor del área próxima a la ciudad lusitana) presenta una coherencia interna suficiente como para identificarlo claramente como un grupo diferenciado. El segundo grupo (en el que engloba el arte parietal de los monumentos de corredor situados al norte del Duero, pero también el de los monumentos de falsa cúpula, así como el de ciertos menhires y de algunas piedras sueltas de procedencia incierta, extendiéndose geográficamente por toda la actual Galicia, N. de Portugal, Asturias, Burgos, Extremadura, Andalucía Occidental y Alentejo) se define por exclusión en relación con el grupo de Viseu; se trata, pues, de un grupo misceláneo en el que se engloban todas las manifestaciones de arte megalítica de la Península excluyendo la reducida área de Viseu y el curso medio del Vouga (SHEE TWOHIG 1981:22). El grupo de Viseu es definido por Shee Twohig atendiendo a las siguientescaracterísticas: a) En cuanto a la técnica, hay un claro predominio de la pintura sobre elgrabado. b) Los motivos representados principalmente los siguientes: 

son, según la

autora irlandesa,

Figuras humanas, representadas con diferentes estilos, desde el seminaturalismo al esquematismo.


Esqueuomorfo de piel (The "skin" skeuomorph), figura que sugiere la silueta de una piel de animal extendida o colgada. 

Columnas de triángulos o VVV. 

Bordes en dientes de sierra, pintados vertical y en ocasiones simétricamente en los extremos de las losas, enmarcando un motivo central. 

Serpentiformes verticales, que incluyen los zig−zags; según Shee, no son protagonistas de la composición, sino que en general acompañan en paralelo a los bordes en dientes de sierra, enmarcando un motivo central. 



Otros motivos, de carácter minoritario, son según Shee los animales (en Orca dos Juncais), y una serie de tipos que tan sólo existen las pinturas de Antelas dentro del Grupo de Viseu: líneas radiales, retículas complejas, anillos truncados y terminados en rectas, peine, creciente y presuntos ídolos.

c) En cuanto al estilo, Shee no explicita características particulares delgrupo de Viseu, aunque manifiesta su similaridad básica en todo el grupo (SHEE TWOHIG, 1981:35). Así pues, el grupo de Viseu de Shee queda definido, tras el análisis de la autora, por los aspectos de técnica, motivos y espacio geográfico, a los que añade en la síntesis los de estilo y similitud arquitectónica de los monumentos soporte de las manifestaciones artísticas. El segundo grupo de carácter misceláneo, en el que se engloban indiferenciadamente nuestros megalitos gallegos, viene caracterizado por: a) En cuanto a técnica, por la casi exclusiva presencia del grabado, aunque existen algunos pocos megalitos con pinturas.


b) Los motivos son: Serpentiformes verticales, oblicuos y horizontales (incluyen los zig− zags), ahora con carácter de protagonismo (no de acompañamiento como en el grupo de Viseu). 

Motivos radiales (líneas que irradian desde un pequeño círculo). 

Círculos (simples o dobles). 

Motivos en U (simples o complejos). 

El "Objeto" (The Thing), que ya hemos visto. 



Otros: ganchos, cruces, cuchillos, cazoletas y líneas.

c) En cuanto al estilo, Shee Twohig señala: "Los motivos fueron situados al azar sobre la piedra, sin que se haya hecho ningún intento de cubrición total como ocurre a veces en el grupo de Viseu. La única excepción a esta regla es el yacimiento pintado de Pedra Cuberta" (SHEE TWOHIG, 1981:35). Como consecuencia lógica de su definición por exclusión, las características propuestas por Shee para este segundo grupo son mucho más difusas que las del primero. Con todo, de la exposición de Shee se desprenden una serie de rasgos que, por oposición, diferencian ambos grupos:

CLASIFICACION DE E. SHEE:


GRUPO DE VISEU

GRUPO MISCELANEO

Espacio:

Area de Viseu.

Resto de la Península.

Monumentos:

De corredor.

Cámara simple, corredor, falsa cúpula, menhires.

Técnica:

Pintura.

Grabado.

Motivos:

Figuras humanas. Esqueuomorfo de piel. Columnas de triángulos o VVV. Borde en diente de sierra. Serpentiformes verticales. Animales. Otros.

Serpentiformes verticales, oblicuos u horizontales. Líneas radiales. Círculos. Motivos en U. La Cosa. Otros.

Estilo:

Tendencia a llenar el espacio disponible. Organización de las figuras.

Motivos sueltos con espacios vacíos. Desorganización; motivos colocados al azar.

Según las características propuestas por Shee para la diferenciación de sus dos grupos, el monumento de Dombate debería pertenecer tanto al grupo 2 (por su situación geográfica y sus grabados) como al grupo 1 (por sus pinturas). Esta ubicación contradictoria viene a unirse, denunciando la fragilidad de la clasificación de Shee, no sólo a los megalitos con pinturas de reciente descubrimiento, sino a los que ya eran conocidos antes y que ponían de manifiesto que la realidad no coincidía, cuando menos en ciertos casos, con el esquema propuesto por Shee, debilitando la coherencia de los grupos planteados. Ciñéndonos a los monumentos que figuran en la obra de Shee, encontramos, por una parte, en determinadas manifestaciones artísticas del grupo de Viseu ciertos rasgos que responden a las características empleadas para definir el grupo 2 y, a la inversa, monumentos del grupo 2 con rasgos propios del Grupo de Viseu. Los principales motivos de contradicción se concentran en unos pocos monumentos. Entre los del Grupo de Viseu con rasgos del Grupo Misceláneo cabe resaltar los monumentos de Châo Redondo y Carapito 1; entre los del grupo 2 concaracterísticas del de Viseu destacan los de Vilarinho da Castanheira, Padrâo, Pedra Cuberta y Santa Cruz. Sin embargo, las anomalías desaparecen sin más que cambiar de grupo los monumentos citados, pues


nada se opone, salvo la localización geográfica, a la integración en el grupo 2 de los monumentos de Châo Redondo y Carapito, y en el Grupo de Viseu de los de Vilarinho da Castanheira, Padrâo, Pedra Cuberta y Santa Cruz. Ahora bien, el cambio de grupo dista de ser inocente, pues la supresión de las contradicciones traerá consigo la ruptura de los grupos tal como habían sido propuestos por Shee, dando paso a nuevas formulaciones. Las contradicciones de la clasificación de Shee parecen provenir de la propia definición, que es más un punto de partida que un resultado del análisis, del grupo de Viseu como un conjunto de manifestaciones artísticas exclusivas de un área geográfica restringida, sugerida por el impactante grado de concentración de monumentos pintados en torno a la ciudad. Creemos que Shee no concedió la suficiente importancia a los ejemplos de Pedra Cuberta y Santa Cruz, que responden tan canónicamente a las características del grupo de Viseu que deben ser incluidos necesariamente dentro del grupo, al igual que los de Padrâo y Vilarinho da Castanheira cuya inclusión presenta, por su proximidad geográfica, mucha menor dificultad. Claro está que, haciendo esto, el grupo de Viseu deja de ser de Viseu para convertirse en un grupo mucho más amplio, lusitano−galaico−astur o, más sencillamente, grupo noroccidental de pintura megalítica, que ya había sido apuntado por BLAS CORTINA en 1979: "... el dolmen de la Santa Cruz con su decoración pictórica queda enmarcado en una corriente muy concreta del megalitismo del Noroeste de la Península Ibérica. El área en la que se inscriben los dólmenes pintados corresponde fundamentalmente al tercio Norte del territorio portugués, con algunas manifestaciones en Galicia (Dombate y Pedra Cuberta en La Coruña). El límite oriental queda todavía establecido por el dolmen de Cangas de Onís sobre la cuenca del río Sella, valle que −por otro lado− determina, hasta el momento, el final hacia el Este de los dólmenes con cámara poligonal propios del resto del territorio astur" (BLAS CORTINA 1979:751). La aparente ausencia de monumentos pintados entre el Duero y Pedra Cuberta y entre ésta y Santa Cruz, principal motivo para negar la existencia del grupo que proponemos, resulta también falsa, sobre todo a la luz de la investigación de la última década. No sólo había y hay abundantes monumentos que actualmente conservan trazas de pintura −pero que debieron estar más ampliamente pintados en su momento− en esas zonas teóricamente vacías (Penausen I, Cedeira, Espiñaredo 11, Codesás, Lixó, Cha de Parada 1, Cha de Parada 3, Aliviada, Afife...), sino que recientemente han sido descubiertas nuevas pinturas, de las que ya hemos hablado, cuyo apreciable grado de conservación permite observar evidentes composiciones de conjunto propias del "grupo de Viseu" de Shee, en dos puntos intermedios entre Pedra Cuberta y Santa Cruz: Forno dos Mouros y Dombate. Hay todavía una grieta más en el "grupo de Viseu" propuesto por Shee que, paradójicamente, va a permitir seguir manteniendo la peculiaridad de los monumentos del área de Viseu dentro de la corriente pictórica del grupo


noroccidental de arte megalítico. Nos referimos a la coexistencia en el área de dos estilos de pintura marcadamente diferenciados sino abiertamente opuestos: la figuración humana y animal, incluso con escenas, que adquiere su máxima expresión en Orca dos Juncais, y la contundente geometrización del espacio pictórico de, por ejemplo, Pedralta, Pedra Cuberta o Dombate. Mientras las pinturas geométricas aparecen en toda el área del grupo noroccidental, las pinturas figurativas (en las que englobamos los antropomorfos, los animales y los esqueuomorfos de piel) se restringen a la zona de Viseu y sus proximidades, donde también encontramos ejemplos (Padrâo, Antelas) en los que coexisten en el mismo monumento ambas tendencias, con antropomorfos incluidos en el seno de composiciones geométricas. Así pues, es posible mantener la peculiaridad, dentro del grupo ahora definido como de todo el noroeste de la Península, de la zona de Viseu; pero más bien como receptora de corrientes o estilos artísticos propios de otras áreas o de otro tipo de fenómenos, singularmente en lo que se refiere a las representaciones figurativas, diferentes de los temas y estilos generales en el mundo pictórico del grupo megalítico noroccidental. Una vez aquí, nos encontramos con que hemos transformado el "grupo de Viseu" en un "grupo noroccidental", lo que está bien para la pintura; pero para el grabado, nos queda un grupo que cubre ahora la totalidad de la Península, lo que es tanto como decir que no tenemos grupo alguno. Y no teníamos antes mucho más pues, recordémoslo, el grupo 2 de Shee se había definido como misceláneo y por simple oposición al de Viseu, que era considerado por Shee como el único merecedor de la categoría de grupo. Sin embargo creemos que algo se puede discriminar, viendo cómo funciona para el grabado el área geográficamente delimitada para la pintura (desde el Mondego hasta el Vouga), comprobando el comportamiento dentro y fuera de ella de los motivos previamente señalados por Shee, e incluyendo ya los nuevos grabados conocidos desde 1981, fundamentalmente los de Roza das Modias en Villalba− Lugo (RAMIL, VAZQUEZ y VIDAL 1976), Mámoa da Braña en Silleda− Pontevedra para Galicia (CARBALLO y VAZQUEZ, 1984) y O Marco do Camballón en Oirós−Viladecruces−Pontevedra (excavado por Sierra Rodríguez y todavía inédito). Los resultados, como veremos, ofrecen la coherencia suficiente como para postular un grupo noroccidental de arte megalítica, con manifestaciones diferenciadas de las de otros grupos peninsulares tanto en pintura como ahora en grabado. Dentro del área del grupo noroccidental, al estudiar los motivos grabados encontramos heliomorfos en ocho casos, círculos en seis, ondulados y/o zig−zags en 19 casos seguros y 2 posibles. El motivo llamado "el Objeto", "la Cosa" o The Thing aparece nítidamente en cuatro casos y posible en otros dos. Signos en U existen en dosy quizá tres casos; por último, debemos señalar las figuras antropomorfas, presentes encuatro casos. Pero, además, podemos distinguir también ciertas combinaciones de elementos y disposiciones de éstos en las losas que aparecen repetidamente: asociación de la Cosa con ondulados en 2 o quizá 3 casos; heliomorfos con ondulados en 3−4 casos; círculos con ondulados en 3 casos; y ondulados paralelos cubriendo toda la losa o una buena parte de ella, con cierto sentido de la composición, dispuestos en horizontal, en vertical o combinando ambas


direcciones en 5−6 casos.

CARACTERISTICA Motivos: 21

Composiciones:

Nº MONUMENTOS

Ondulados/zig−zags Heliomorfos Círculos La Cosa Antropomorfos Signos en U Ondulados cubrientes Heliomorfos−ondulados Círculos−ondulados La Cosa−ondulados

19− 8 6 4−6 4 2−3 5−6 3−4 3 2−3

Esto nos permite considerar como propia del grabado del grupo noroccidental de arte megalítico la presencia de ondulados y/o zig−zags, que adquiere mayor carácter discriminante si aparecen paralelos cubriendo la totalidad de la losa con un afán compositivo; asimismo la presencia de heliomorfos y círculos, sobre todo si se combinan con ondulados, así como la presencia del motivo llamado "La Cosa", de mayor poder diferenciador dado su carácter complejo. En menor medida resultan característicos los signos en U y los antropomorfos. Fuera del área del grupo noroccidental el panorama es bien distinto, y las manifestaciones artísticas se diferencian nítidamente de las que acabamos de ver, no sólo en los motivos (presentes y ausentes) y sus asociaciones, sino también en estilo e incluso en el tipo de monumento sobre el que se ejecuta el arte parietal, por lo que parece conveniente considerarlas propias de otros grupos. Es de destacar la presencia de serpentiformes y soliformes en el Sur de Portugal, pero casi exclusivamente en la decoración de menhires; a pesar de estos escasos elementos comunes, la ausencia de otros motivos típicamente noroccidentales así como la presencia de otros desconocidos en el NW y, sobre todo, la lejanía geográfica y el hecho de que esta decoración aparezca sobre menhires hacen recomendable no adscribir estos casos al grupo que hemos propuesto, sin que esto signifique negar la posible existencia de un fondo simbólico común. De esta forma, el área definida para la pintura resulta también de fuerte poder discriminante para el grabado de los monumentos megalíticos. Grabado y pintura comparten en el noroeste un mismo espacio geográfico y, en ocasiones, el mismo monumento. Son manifestaciones, distintas aunque relacionadas, de un grupo de arte megalítica noroccidental, cuyos límites fijamos actualmente entre el Sella y el Mondego, y que se diferencia nítidamente del arte megalítica de otras áreas en ambos tipos de manifestación. Así pues, parece oportuno considerar la existencia del postulado grupo de arte megalítica noroccidental, caracterizado por: 

en cuanto al grabado, por la presencia en monumentos de cámara simple y de corredor, realizado por piqueteado, con motivos de


ondulados, heliomorfos, círculos y "la Cosa", con tendencia a la organización compositiva en la losa cuando menos en lo que a los ondulados se refiere, existiendo también otros temas, hasta hoy menos representados, como antropomorfos, cazoletas y motivos en U. 

en cuanto a la pintura, por su presencia predominante en monumentos de corredor (sin excluir algunos de posible cámara simple), realizada con pigmentos rojos y negros en muchas ocasiones aplicados sobre una base caolínica blanca u ocre, y con tendencia a articularse en complejas composiciones que decoran la losa en su totalidad, pudiéndose distinguir dos tendencias o tradiciones: una general, que abarca toda el área definida, caracterizada por la fuerte geometrización, con motivos basados en el ondulado, el zig−zag y la retícula, que se articulan en paneles organizados y, en ocasiones, en composiciones complejas que abarcan la totalidad del monumento. 



otra más restringida, centrada en el área de Viseu, entremezclada en ocasiones con la tendencia anterior, en la que aparecen motivos figurativos (antropomorfos, animales, esqueuomorfos de piel) y composiciones relacionadas con las manifestaciones artísticas hasta ahora consideradas propias de los abrigos.

Volviendo al Dombate reciente y entrando en los problemas cronológicos, la presencia de una representación de "La Cosa" (The Thing) en la losa C3 tapada por la C4 (cabecera) había sido puesta ya de manifiesto por SHEE y GARCIA MARTINEZ. Antes de nuestra excavación, y partiendo de la hipótesis de que los ortostatos no debían estar muy hincados en relación al suelo natural, el alto grado de inclinación de la losa de cabecera nos había hecho suponer que ésta no estaba hoy en su posición original, sino que se había vencido como consecuencia de los sucesivos saqueos del interior de la cámara a lo largo de la historia, por lo que el ocultamiento del grabado no nos parecía un dato demasiado significativo. Tras la segunda campaña, en la que procedimos a la excavación de la cámara no sin antes apuntalar convenientemente los soportes para evitar el previsible desmoronamiento de la estructura ortostática al retirar la tierra acumulada en el interior, se comprobó la existencia de las profundas zanjas de implantación a las que antes hemos hecho referencia, así como el escaso grado de compactación del relleno de la cámara, que difícilmente podía ejercer fuerza de contención alguna. Así pues, no parece ahora excesivo suponer que las losas, incluida la de cabecera, se encuentran en una posición muy similar a la del momento de construcción del segundo monumento. Por otra parte, el vencimiento de la losa de cabecera habría podido ocultar el grabado de la losa C3; pero la aparición de otros dos grabados en la C6, parcialmente cubiertos por la losa C5 en la que no se aprecia vencimiento alguno, no puede responder a la anterior explicación. Cabe suponer en consecuencia que los grabados, o al menos algunos de ellos,


fueron ejecutados antes de la erección de los ortostatos de la cámara, sin que esto nos permita lanzarnos sin más a postular posibles reutilizaciones (aunque no nos repugne tal hipótesis, máxime tras las investigaciones de L’HELGOUACH y LE ROUX en Table des Marchands y Gavrinis en Bretaña), pues el grabado de las losas podría haber sido realizado durante el propioproceso de construcción del monumento, quizá con un carácter propiciatorio y una finalidad diferente a su contemplación por los vivos. De todas formas, lo que sí parece quedar claro en nuestro caso es la mayor antigüedad cronológica de los grabados frente a las pinturas, sea cual sea el lapso de tiempo transcurrido entre ambas manifestaciones. Esta constatación es coherente con los ya conocidos ejemplos de Espiñaredo y Casa dos Mouros, en los que habían sido detectados restos pictóricos en el interior de los surcos necesariamente preexistentes, y no contradice la antigüedad que cabe suponer a los orígenes del grabado, considerado como fenómeno general del megalitismo noroccidental, a partir de las dataciones de Carapito 1. Las dataciones de C14, que más adelante analizaremos, pueden permitirnos precisar algo más la cronología de las manifestaciones artísticas de Dombate.


2.5.4.− ESTRATIGRAFIA Y SECUENCIA DE MATERIALES. En el monumento primitivo el escaso material recogido y la ausencia total de elementos estratigráficos no permite constatar más que un único momento de utilización, seguido de una violación (o destrucción voluntaria) que hace desaparecer la mayor parte de los ortostatos de la cámara. No es este el caso del monumento reciente, en el que la abundancia de materiales resultó considerable en contraste con la parquedad de evidencias estratigráficas, escasas y fragmentarias aunque significativas. El análisis de la distribución espacial de los materiales ofrece interesantes observaciones, por lo que nos detendremos en él, fundamentalmente en el área de mayor concentración, que coincide con los espacios de la cámara, el corredor y el dromos. Para ello emplearemos una representación esquematizada de la sección de estas estructuras (fig. 4), incluyendo la superficie que consideramos el primer suelo de utilización del monumento (definido por una superficie horizontal de tierra negra manchada de caolín bajo la que aparecen bolsadas de arena limpia), la sección de la losa que actúa como puerta del corredor, el amontonamiento de piedras que se apoya en ella, la sección de la hilera de idolillos y los tres idolillos descolocados de su posición original, ampliando la escala en el eje Y a fin de permitir observar las cotas altimétricas con mayor precisión. Sobre este esquema superpondremos la proyección, sobre un plano vertical que corta al monumento por su mitad en sentido longitudinal, de las piezas aparecidas en cámara, corredor y dromos. Comenzaremos por los materiales recientes a partir de época medieval (fig. 5), a los que llamaremos genéricamente modernos. Sus cotas inferiores nos delimitan un área, que abarca la casi totalidad de la cámara, en la que se mezclan materiales modernos y prehistóricos, como resultado de un buen número de violaciones. A pesar de que en algunas zonas de esa área se mantienen pequeños espacios no contaminados, prescindiremos de ellos en este análisis general considerándola removida en su totalidad. Dentro de las zonas no afectadas por materiales modernos, un espacio claramente delimitado nos lo ofrece el ocupado por los fragmentos entremezclados de dos recipientes cerámicos bien definidos (fig. 6). Uno de ellos, para el que no hemos encontrado claros paralelos entre los materiales gallegos si bien presenta ciertas analogías de forma, pasta y acabado con las mejores piezas de O Regueiriño, es una pieza grande, de perfil cóncavo− convexo carenado, de fondo redondeado y cuerpo cerrado, decorado en su mitad superior mediante impresiones de un instrumento circular formando bandas horizontales en el cuello y en la carena, y bandas verticales entre éstas dejando paños vacíos de decoración. El otro, de perfil convexo simple y borde en baquetón, aparece decorado en el hombro por una ancha banda horizontal formada por hileras paralelas de impresiones de puntos; para él habíamos supuesto una cronología precampaniforme basándonos en sus analogías con piezas del megalito de A Parxubeira y el yacimiento al aire libre de O Regueiriño, siendo ésta la adscripción cronológica que puede suponerse para el espacio en que aparecen los restos de ambos recipientes.


Este espacio se extiende por el corredor y el dromos. En éste ocupa un nivel de tierra amarillenta y compacta, nítidamente diferenciable del superior y el inferior, ambos de tierra más oscura y más blanda. En el corredor los materiales aparecen en un nivel de tierra oscura, que en algunas áreas aparece intercalado entre dos zonas de tierra compactada que sugieren pisos de utilización, estando el superior parcialmente recubierto por losas planas. Estos niveles compactos presentan dos soluciones de continuidad, a la altura de la mitad del corredor y en el encuentro de éste con la cámara, que se corresponden con las zonas en que desaparecen las cerámicas que caracterizan el espacio que estudiamos, dando la impresión de violaciones; la dispersión de las cerámicas hacia arriba y abajo en los bordes de estas zonas refuerzan esta impresión. Si bien en la unión cámara−corredor la violación puede ser moderna, en la del medio del corredor no aparece material moderno alguno, por lo que puede sospecharse una violación pre o protohistórica. Si superponemos ahora los fragmentos de cerámica campaniforme (fig. 7), se puede observar cómo éstos ocupan el espacio en el que habíamos supuesto una violación antigua, posibilitando la formulación de la hipótesis de una violación de época campaniforme. Los materiales líticos, que hemos agrupado para esta somera exposición, ocupan también espacios bien definidos (fig. 8), observándose dos concentraciones en el área que estudiamos: una en el extremo del corredor, con dos hachas−azuelas pulimentadas y un fragmento medial de lámina de sílex, y otra en la unión corredor−cámara y en el comienzo de ésta, con geométricos, puntas de flecha, cuentas de azabache, láminas de sílex y un prisma de cristal de roca, teniendo en cuenta tan sólo las zonas que habíamos considerado no violadas. Debe ser destacado que una parte de los materiales de la segunda concentración, consistentes en geométricos, cuentas de azabache y una lámina de sílex, aparecen a cotas iguales e inferiores a la superficie interpretada como suelo primitivo, mientras que las puntas de flecha y las hachas del extremo del corredor se ubican por encima del suelo y por debajo del nivel de cerámicas decoradas precampaniformes. Esto permite sugerir que las cuentas de azabache y los geométricos, o al menos parte de ellos, pueden haber sido depositados en el momento o incluso antes de la preparación de la superficie que consideramos como suelo de primera utilización, tratándose quizá de un ajuar fundacional procedente de la cámara primitiva. En cualquier caso, los geométricos, cuentas y una gran hoja de sílex de 18 cm. de largo encontrada intacta, aparecen a mayores profundidades que la cerámica y las puntas de flecha, reforzando las hipótesis tradicionales acerca de su mayor antigüedad. La superposición por último de los fragmentos de cerámicas de factura manual sin evidencias de utilización de torno (fig. 9), pendientes todavía de un estudio en profundidad, permite constatar su presencia en las zonas consideradas no violadas, acompañando tanto a los campaniformes como a los materiales líticos, con excepción de los aparecidos en el posible nivel subyacente al primitivo suelo de utilización. Se trata de fragmentos muy pequeños de cerámicas de cocción deficiente, con abundancia de desgrasantes gruesos y


sin decoración, sin que de momento podamos ofrecer más precisiones. Resumiendo lo anterior, podemos proponer la siguiente secuencia de utilización del monumento de Dombate reciente: a) Tan sólo como hipótesis, se puede sugerir la primera deposición de geométricos, cuentas de azabache y láminas de sílex, tal vez como ajuar fundacional procedente del monumento primitivo. b) Un primer período de utilización del monumento vendría dado por los ajuares compuestos por cerámica sin decoración, puntas de flecha y hachas− azuelas. c) Un segundo momento, caracterizado por cerámicas decoradas mediante impresiones puntilladas, presentes fundamentalmente en el corredor y/o en el dromos, vendría seguido de una preparación del área del dromos mediante la extensión por ésta de una capa de tierra amarilla, y por la colocación de un pavimento de lajas en el interior del espacio sepulcral, tras lo que se procedería al cierre del monumento. d) La presencia del campaniforme puede tipificarse como una intrusión que no sigue las pautas rituales anteriores, tanto por su introducción en la cámara sin proceder a la apertura de la puerta de entrada, como por aparecer en huecos de pequeña extensión en la superficie preexistente, probablemente después de retirar parcialmente el enlosado. e) No se han detectado huellas de presencia castrexa, romana ni altomedieval. f) Por último, existen intrusiones y violaciones desde la plena edad media hasta los momentos actuales.


2.5.5.− DATACIONES CARBONO 14 Y CRONOLOGíA. En el monumento antiguo no se detectó ninguna muestra claramente susceptible de ser medida. En el monumento reciente, por el contrario, se recogieron abundantes muestras, de las cuales un número significativo ha sido procesado en el Instituto Rocasolano del CSIC. Los resultados se expresan en la tabla: Nº

GRUPO

CUADR.

Z MAX.

Z MIN.

Nº LABORAT.

BP

±

aC

5

B

D4

336

336

CSIC−891

4910

60

2960

7

id.

id.

334

334

id.

id.

id.

id.

8

id.

id.

336

336

id.

id.

id.

id.

9

id.

id.

336

336

id.

id.

id.

id.

6

B

D4

338

338

CSIC−890

4930

70

2980

10

C

C3

268

273

CSIC−892

4230

70

2280

11

id.

id.

271

271

id.

id.

id.

id.

13

id.

id.

276

276

id.

id.

id.

id.

14

id.

id.

264

264

id.

id.

id.

id.

15

id.

id.

276

276

id.

id.

id.

id.

16

D

C2

329

329

CSIC−939

4410

25

2460

17

D

C2

320

330

CSIC−962

4020

30

2070

18

D

C2

335

335

CSIC−940

4450

25

2500

19

D

C2

360

360

CSIC−941

4430

25

2480

20

D

C2

315

315

CSIC−1066

4090

60

2140

21

D

C2

345

345

CSIC−942

4480

25

2530

21’

D

C2

345

345

CSIC−893

4450

70

2500

22

D

C2

325

325

CSIC−963

4380

35

2430

23

E

E2

326

332

CSIC−948

4200

30

2250

24

E

F2

335

335

CSIC−964

4470

30

2520


En el momento del envío de las muestras al laboratorio, éstas fueron clasificadas en grupos que se definieron de la siguiente forma: "Grupo B.− Está compuesto por cinco muestras, muy próximas entre sí en cotas absolutas y en situación estratigráfica, por lo que en nuestra opinión pueden ser unidas para el análisis sin riesgo de error. Proceden de una zona en el fondo de la masa tumular, próxima al corredor y a la capa de xabre que procedente probablemente de la excavación de las fosas de implantación de las losas cubre el paleosuelo, en una cota correspondiente a la superficie de éste. Podrían datar, quizá, el momento de construcción del monumento, sin que pueda ser excluida su correspondencia con un momento anterior. Grupo C.− Integrado por seis muestras correspondientes al sedimento que cubre el pasillo de entrada, en una zona que subyace al amontonamiento de piedras que ciega la puerta del corredor. El área en que aparecen carbones se presenta bien delimitada, sugiriendo la existencia de un fuego en un momento inmediatamente anterior al último cierre de la puerta del monumento; de ser así, el análisis nos dataría el momento de última utilización del mismo. Grupo D.− Compuesto por siete muestras, todas ellas procedentes de una zona con abundantes carbones, próxima a la entrada del túmulo y exterior a éste, a considerable profundidad, ya en el paleosuelo, con cotas muy variables. Pueden corresponder al momento de construcción del túmulo o a momentos anteriores a ella. Por la considerable diferencia de cotas se recomienda la realización de análisis independientes en el caso de resultar posible. Grupo E.− Compuesto por dos muestras procedentes del exterior del túmulo, próximas a éste, en una profundidad correspondiente a la superficie del paleosuelo." La calibración de las dataciones, para la cual se empleó el Radiocarbon Calibration Program del Quaternary Isotope Lab de la Universidad de Washington, revisión 3.0 (1993), con curva de 20 años (Stuiver, M. & Reimer, P.J., 1993, Radiocarbon, 35, p. 215−230), ofrece los sigientes resultados: Nº

Nº LABORAT.

Cal. BC 1 sigma

Cal. BC 2 sigma

Máxima probabilidad a 2 sigma

6

CSIC 890

3782−3647

3934−3870 3814−3627 3563−3543

3820−3620 (.86)

5s

CSIC 891

3766−3644

3892−3889 3796−3627 3563−3543

3800−3620 (.93)


10s

CSIC 892

2906−2862 2812−2740 2726−2696

2924−2610

2930−2590 (.99)

16

CSIC 939

3083−3062 3042−3016 2994−2926

3097−2920

3047−2923 (.81)

18

CSIC 940

3258−3245 3100−3037

3301−3235 3177−3165 3109−3024 2981−2928

3305−3232 (.26), 3118−3020 (.58)

19

CSIC 941

3094−3051 3049−3029 2973−2934

3264−3242 3103−3011 3007−2924

3102−3014 (.59), 3000−2925 (.36)

21

CSIC−942

3302−3234 3178−3164 3110−3092 3053−3048

3333−3151 3146−3071 3069−3038

3332−3212 (.53), 3141−3074 (.23)

CSIC 893

3309−3226 3186−3158 3127−3014 2999−2925

3353−2911

3330−2920 (1.00)

22

CSIC 963

3035−2918

3093−3053 3048−2910

3045−2912 (.91)

23

CSIC 948

2879−2865 2809−2751 2723−2699

2886−2885 2819−2662 2634−2628

2819−2664 (.83)

24

CSIC 964

3298−3236 3174−3167 3108−3082 3061−3042

3333−3152 3145−3031 2971−2947

3333−3152 (.58), 3145−3031 (.40)

17

CSIC 962

2573−2512 2508−2470

2587−2463

2584−2464 (1.00)

20

CSIC 1066

2859−2815 2693−2562 2524−2500

2875−2793 2785−2793

2780−2470 (.80)

21’

Atendiendo a los grupos en que habían sido distribuidas las muestras tenemos lo siguiente: Grupo B (Muestras nº 5s. −CSIC 891− y 6 − CSIC 890− ): La muestra 5s. (5 y siguientes) ha sido obtenida uniendo las muestras 5, 7, 8 y 9; la muestra 6 pudo ser analizada en solitario por su mayor tamaño. Todas ellas


proceden de la parte superior del suelo enterrado bajo el área central del túmulo del Dombate reciente (LAM. XV.1), en la cuadrícula D4, siendo sus cotas (entre −334 y −338) correspondientes a la de la capa de xabre que, procedente de los agujeros de implantación de las losas del corredor, fue extendida al lado de éste. Las dos dataciones resultan significativamente semejantes a .95; su media ponderada de 4918±46 BP, a la que llamaremos Bloque 1, ofrece tras su calibración a 2 sigma el intervalo 3789−3637 cal BC en años de calendario (fig. 10). Esta datación nos proporciona un terminus post quem para la construcción del Dombate reciente, pero nada nos garantiza que se corresponda con el momento de su edificación, pudiéndose también suponer su vinculación con la construcción o utilización del Dombate primitivo. Es verdad que puede argumentarse que, en el caso de esta última posibilidad, debería existir sobre las muestras una acumulación de tierra, procedente de la sedimentación habida desde el momento de su formación hasta el de la construcción del Dombate reciente; sin embargo es posible también que el proceso de ésta conllevase la retirada de la capa superficial de tierra previamente a la construcción del dolmen. Así pues, tan sólo tenemos la certeza (con dos sigma) de la edificación del Dombate reciente con posterioridad al periodo 3789−3637 cal BC. Grupo C: Las cinco muestras que integraban este grupo hubieron de ser unidas para su proceso debido a su pequeño tamaño; a la muestra resultante le llamamos 10s. (10 y siguientes). Todas ellas procedían de una mancha bien definida situada en la parte superior del nivel de tierra amarilla compacta que rellena el dromos (fig. 11, C), y que contenía un buen número de fragmentos muy esparcidos de dos recipientes cerámicos decorados a los que hemos supuesto una cronología precampaniforme. La mancha de carbones estaba parcialmente cubierta por el amontonamiento de piedras que se adosa a la losa de cierre del corredor. La datación (CSIC 892), en consecuencia, nos puede proporcionar un terminus post quem para el momento de cierre definitivo del corredor conforme al rito habitual, y un terminus ante quem para la deposición de la masa de tierra amarilla y por lo tanto tambiénpara la datación de los recipientes que contenía. Ahora bien, la amplia dispersión de los fragmentos cerámicos unido a su escaso grado de erosión, parece indicar que la deposición del nivel de tierra amarilla fue realizado voluntaria y artificialmente, no siendo resultado de una sedimentación natural, en medio de un proceso de preparación del monumento para nuevas utilizaciones que incluiría, además de este relleno del dromos, la posible construcción de un enlosado de piedras planas en cámara y corredor, y, quizá, el depósito sobre la pared izquierda del dromos de un recipiente cóncavo−convexo carenado liso aparecido in situ sobre el nivel de tierra amarilla, fuera del área que hemos analizado. La datación (fig. 12) indica por tanto que la preparación del dromos, el posible


enlosado de la cámara y el cierre definitivo del monumento habrían tenido lugar en un momento entre el 2924 y el 2610 cal BC (con dos sigma). La fabricación y depósito de los recipientes decorados debió haber tenido lugar antes de esta fecha, lo que resulta coherente con el carácter precampaniforme que habíamos supuesto a las cerámicas. Grupo D: Compuesto en principio por 7 muestras (nº 16 a 22) suministra 8 dataciones, pues el buen tamaño de la nº 21 permitió dividirla en dos, obteniéndose así la nº 21A, cuya datación resultó plenamente coherente con la 21 (fig. 11, D). Los resultados aparecen diferenciados en dos grupos, obteniéndose unas dataciones homogéneas (en torno al 2500 aC sin calibrar) para seis de las muestras (nº 16 −CSIC 939−, 18 −CSIC 940−, 19 −CSIC 941−, 21 −CSIC 942−, 21’ −CSIC 893− y 22 −CSIC 963−), y dataciones considerablemente más recientes para las otras dos (nº 17 −CSIC 962− y 20 −CSIC 1066−). La aplicación de pruebas de consistencia confirmó con una confianza de .95 la homogeneidad interna de los grupos, así como la significativa diferencia entre ellos con el mismo grado de confianza, por lo que resulta pertinente realizar la calibración de sus medias ponderadas (fig. 13). La del primero de los grupos (Bloque 2) es de 4435±13 BP; su calibración obtiene los intervalos a dos sigma 3254−3248, 3098−3027 y 2978−2929 cal BC, con mayor probabilidad para el 3098−3029 (.82). El segundo grupo (Bloque 3) tiene como media ponderada 4035±28 BP, proporcionando la calibración el intervalo 2613−2467 cal BC, con una mayor probabilidad en 2589−2469 (.97). Las diferencias entre las dataciones de ambos bloques, obtenidas a partir de muestras procedentes del área próxima a la hilera de idolillos, pueden ser explicadas teniendo en cuenta las cotas en las que las muestras estaban situadas. Así, podemos observar cómo las dataciones más antiguas (Bloque 2) provienen de muestras situadas en niveles profundos, todos ellos másabajo de la mitad del idolillo vertical del gráfico (fig. 14). Por el contrario, las muestras que proporcionan dataciones recientes (Bloque 3) estaban a mayor altura, en la mitad superior delidolillo vertical, vinculándose a las cotas en que se sitúan los idolillos descolocados (fig. 15). Cabe interpretar que la datación más antigua se corresponde con la preparación del área de idolillos y con las primeras utilizaciones de ésta, mientras que la datación reciente tendría que ver con la violación que remueve los tres idolillos descolocados, quizá por las gentes que depositan los vasos campaniformes. La cota inferior de estos tres idolillos podría estarnos dando en este caso el nivel del suelo en el momento de la violación, de hacia −325, lo que indicaría a su vez que los idolillos debieron haber estado visibles en el umbral del monumento al menos durante buena parte de la vida de éste. Grupo E: Las dos muestras que componían este grupo provienen de zonas diferentes y han dado también dataciones diferentes (fig. 16), por lo que conviene su análisis independiente.


La primera de ellas, nº 23 −CSIC 948− , estaba situada en la cuadrícula E2, en un lateral de la entrada en la periferia del túmulo (fig. 17). En la misma zona y a las mismas cotas existía un hacha pulimentada y un fragmento de cerámica a mano indiferenciada, y a cotas ligeramente superiores aparecieron fragmentos cerámicos de los dos recipientes precampaniformes decorados asociados con las muestras del grupo C. La datación convencional de esta muestra, 4200±30, resulta significativamente semejante (.95) a la de dicho grupo (4230±70), al que la vinculan también los materiales asociados. También resultan coherentes con lo visto hasta ahora las cotas a las que aparece la muestra nº 23 (entre −326 y −332 cm.), ocupando un espacio intermedio entre las cotas profundas de las muestras más antiguas del grupo D (Bloque 2, para el que hemos supuesto su correspondencia con la preparación del área de idolillos) y las más altas de las muestras que ofrecieron dataciones más recientes (Bloque 3, interpretable como una violación tal vez campaniforme), lo que permite suponer que la periferia del túmulo en la zona de la entrada se configuraba como una plataforma más o menos horizontal. La otra muestra del grupo, nº 24 −CSIC 964−, proviene de una zona más alejada de la entrada (fig. 18), en la cuadrícula F2, y de cotas más profundas (−335). La datación obtenida, 4470±30 aC, se corresponde, al igual que la cota, con las muestras más antiguas del grupo D (Bloque 2) con el que resulta significativamente semejante a .95, lo que refuerza las anteriores interpretaciones. Así pues, las correspondencias existentes entre las cotas de las muestras, los materiales asociados a ellas y las dataciones obtenidas permiten agruparlas para la obtención de nuevas medias ponderadas que proporcionen mayores precisiones, ofreciéndonos su calibración las dataciones de cuatro momentos de la vida del monumento: Momento 1: (Fig. 19). Equivalente al Bloque 1, compuesto por las dos muestras del grupo B. Su media ponderada, ya vista, es de 4918±46 BP (2968 aC), obteniéndose tras la calibración el intervalo 3789−3637 cal BC en años de calendario. 

Momento 2: (Fig. 20). Lo configuran las muestras antiguas y profundas del grupo D (Bloque 2) y una del grupo E (nº 24). Su media ponderada es de 4439±12 BP (2489 aC), con intervalos de calibración a dos sigma de 3257− 3246, 3100−3030 y 2973−2947 cal BC, presentando una mayor probabilidad el 3100−3030 (.91). 

Momento 3: (Fig. 21). Integrado por las muestras del grupo C y por una del grupo E (nº 23). Su media ponderada es de 4205±29 BP (2255 aC), y la calibración proporciona los intervalos 2887−2857, 2817−2691 y 2684 − 2665 cal BC, con una mayor probabilidad para el 2817−2691 (.78). 



Momento 4: (Fig. 22). Se compone de las dos muestras más recientes y de cota más alta del grupo D (Bloque 3). La media ponderada es de 4035±28 BP (2085 aC), dando la calibración el intervalo 2613−2468 cal BC, con


mayor probabilidad para el período 2589−2469 (.97). La situación estratigráfica de las muestras que configuran el Momento 1 no permite una adscripción clara a ninguno de los momentos de la vida de los monumentos que nos había desvelado el estudio de materiales. En el estado actual del conocimiento del megalitismo gallego, y teniendo en cuenta las últimas síntesis, parece prudente suponer que la datación de la primera mitad del cuarto milenio (principios del tercero, sin calibrar) se corresponde con la construcción o la utilización del monumento antiguo. Sin embargo no debemos olvidar la existencia de dataciones similares e incluso más antiguas en megalitos beirenses (Carapito 1, Castenairos, Seijas) con un notable grado de desarrollo, así como otra procedente del megalito de Châ de Parada 1, más próximo que aquéllos y con mayores analogías (como la presencia del motivo de "La Cosa"), y que no presenta evidencias de su coexistencia en el mismo locus con un monumento anterior, apareciendo por el contrario asociado a otros monumentos alguno de los cuales ha proporcionado cronologías bien antiguas. Y si bien es cierto que en este último caso la muestra proviene, como en Dombate, de un suelo enterrado con toda la incertidumbre que esto conlleva, no lo es menos que esta coincidencia de dataciones en el paso del IV al III milenio (sin calibrar) en monumentos muy desarrollados, puede estar hablándonos de la posibilidad de la construcción de los mismos en Galicia y N de Portugal en esos momentos, anteriores a la cronología que hoy por hoy se les supone, homologando cronológicamente nuestra zona con las vecinas de las Beiras y la Meseta Norte. No son más que indicios, pero consideramos que su recurrencia debe alertarnos para futuras investigaciones. Para el Momento 2 ya hemos explicitado nuestra interpretación, vinculándolo a la preparación del área de los idolillos y a sus primeras utilizaciones. Su cronología de finales del IV milenio (mediados del tercero sin calibrar) puede parecer excesivamente alta a la luz de los análisis morfotipológicos realizados hasta ahora para los idolillos gallegos. Sin embargo, creemos que una lectura de los mismos tomando como principal o exclusiva referencia el mundo millarense puede resultar un tanto reducida, mientras existen otros fenómenos que presentan también ciertas analogías con los idolillos gallegos, fundamentalmente con aquéllos (grupo 2 de Fábregas) caracterizados por la existencia de escotaduras o líneas convergentes en el tercio superior de la pieza, tanto en el mundo peninsular (abundantes placas decoradas "alentejanas" presentan elementos similares) como extrapeninsular atlántico (además del ejemplo de Knowth citado por Fábregas, es recurrente la aparición de dos escotaduras en las representaciones del ídolo en escudo de los megalitos bretones), todos ellos de mayor antigüedad que la que hasta ahora se le supone a Los Millares. Por ello consideramos que la cronología absoluta que Dombate ofrece para los idolillos resulta aceptable y coherente con un mundo en que cada vez más parece evidenciarse la existencia de un fondo simbólico común a amplias zonas geográficas en tiempos plenamente neolíticos. El Momento 3 corresponde, como ya se ha visto, a la extensión sobre la superficie deldromos de la capa de tierra amarilla que contiene restos de los recipientes precampaniformes, a la posible colocación de un enlosado en el


interior de la estructura megalítica, y al cierre definitivo del monumento mediante una losa vertical a modo de puerta a la que se adosa un amontonamiento de piedras. Simplemente debemos resaltar que la datación para se asemejaestadísticamente a la obtenida para el momento de cierre del monumento de Campiños 6, pudiendo tratarse de una reiteración significativa. Por último, el Momento 4 parece corresponderse con una violación del monumento,en la que se desplazan de su lugar primitivo tres de los idolillos, que aparecen horizontales y en una disposición que sugiere su colocación en un amontonamiento de tierra. Sólo a modo de hipótesis, pues no hay material asociado a esta remoción, puede apuntarse la correspondencia de esta violación con la que las gentes que depositan los vasos campaniformes parecen haber efectuado en el interior del recinto sepulcral. Cierto es que lo dicho hasta aquí queda todavía en el campo de las hipótesis que deben ser verificadas en posteriores investigaciones, debido al escaso número de dataciones existentes hasta ahora para megalitos de Galicia. Pero no lo es menos que este número se ve notablemente incrementado con las que ahora presentamos, que tienen además la peculiaridad de ser ordenables en una secuencia coherente (fig. 23) y relacionable con las evidencias obtenidas en la excavación del monumento. Si esta secuencia es cierta además de coherente tan sólo andando el tiempo llegará a saberse.


2.5.7.− ADDENDA SOBRE CRONOLOGIA C14 A LA LUZ DE LAS DATACIONES POR TECNICA AMS. Las anteriores reflexiones estaban basadas en los análisis realizados por el Dr. D. Fernán Alonso, del Instituto de Química Física "Rocasolano" (CSIC, Madrid), a partir de un total de trece muestras de carbón. La homogeneidad de situaciones estratigráficas y la coherencia estadística de los resultados permitió agrupar los resultados en cuatro "momentos", definidos cronológicamente por las medias ponderadas de sus correspondientes dataciones: MOMENTO I II III IV

DATACIONES MEDIA PONDER. CSIC 890 y 891 4918±46 BP CSIC 893, 939, 940, 941, 4439±12 BP 942, 963 y 964. CSIC 892 y 948 4205±29 BP CSIC 962 y 1066 4035±28 BP

CALIBR. A 2 SIGMA 3789−3637 cal BC 3100−3030 cal BC 2817−2691 cal BC 2589−2469 cal BC

PROBABILIDAD (1) (.91) (.78) (.97)

Con posterioridad a la redacción del anterior apartado llegaron los resultados de las muestras enviadas a la Universidad de Utrecht para su proceso mediante la técnica AMS. Las nuevas dataciones permiten definir la correspondencia del Momento I con la construcción del monumento reciente, al tiempo que refuerzan la coherencia de los grupos y "momentos" que se habían diferenciado. DATACIONES POR TECNICA AMS: DATACIONES UtC−3203 UtC−3200 UtC−3202 UtC−3201

EDAD C 14 4950±70 BP 4780±60 BP 4430±50 BP 3950±60 BP

CALIBRACION A 2 SIGMA 3826−3632 cal BC 3668−3494 cal BC 3134−2916 cal BC 2588−2275 cal BC

PROBABILIDAD 0.82 0.78 0.74 0.98

Para el momento I (muestras procedentes de la superficie del suelo antiguo enterrado bajo el túmulo) en principio no estaba clara su correspondencia con la construcción del monumento reciente, proporcionándonos en todo caso un terminus post quem para la construcción de éste. Sin embargo, los resultados de los nuevos análisis efectuados a partir de muestras de la cámara y corredor, despejan las dudas, por cuanto las dataciones del momento I resultan absolutamente coherentes con la procedente de una fina lámina de carbón situada, en el interior de la cámara, inmediatamente sobre el suelo de utilización primitiva del monumento (UtC 3203). Puede considerarse, por lo tanto, que la construcción de la cámara del Dombate reciente tuvo lugar entre el 3900 y el 3600 cal AC, en números redondos. Tiene también interés el hecho de que la nueva datación UtC 3200, que proviene de una muestra obtenida sobre el suelo del corredor, sea ligeramente más reciente aunque estadísticamente consistente con las del momento I. El momento II se refiere a la preparación y primeras utilizaciones del área de entrada al monumento, con su hilera de ídolos; parece responder a un momento de modificación del ritual, que dejó también huellas en el interior de la cámara (UtC 3202).


El momento III proporciona un terminus post quem para el cierre último de la puerta del corredor, tras la deposición de las cerámicas precampaniformes del nivel 3. El momento IV, por último, puede asociarse a violaciones del monumento, quizá por parte de los primeros campaniformes, que habrían sido los autores de la primera invasión del monumento dejando también huellas de carbón en el interior de la cámara (UtC 3201).


2.5.6.− RELACIONES EXTERIORES Y AUTOCTONISMO EN DOMBATE. En Dombate aparecen ciertos elementos que sugieren la existencia de contactos con otros grupos humanos más o menos lejanos, pero que en cualquier caso trascienden el ámbito meramente local. Unos hacen referencia a relaciones comerciales, sin que podamos establecer el grado de habitualidad de éstas; otros parecen sugerir la inmersión de Dombate en un amplio mundo que comparte similares conceptos simbólico−religiosos. Los elementos a los que nos referimos pueden rastrearse en las materias primas de los utensilios líticos, en las pinturas y grabados, y en los ídolos aparecidos en la entrada del Dombate reciente. 1.− Las materias primas. Entre los utensilios líticos exhumados en los monumentos de Dombate podemos diferenciar los tallados (hojas, geométricos y puntas de flecha) de los pulimentados (hachas, azuelas y cuentas). Consideramos aparte los elementos de carácter simbólico (ídolos), con diferentes técnicas que van desde la nula intervención (simples cantos rodados) hasta la talla de lajas graníticas al hilo de la roca dotando a las figuras de una clara antropomorfización, hallándose en medio los cantos rodados a los que se ha dado un cierto carácter simbólico mediante la formación de escotaduras o bandas mediante piqueteado o abrasión. SÍLEX ESQUISTO SILÍCEO SÍLICE COLOIDAL CUARZO ONFACITA AZABACHE GRAUVACA ANFIBOLITA

HOJAS 4 − − − − − − −

FLECHAS 6 1 8 6 − − − −

GEOMÉTRICOS 5 − 1 − − − − −

CUENTAS − − − − 1 4 − −

HACHAS/AZUELAS − − − − − − 4 2

Atendiendo a los materiales empleados en los utensilios tallados, las hojas están realizadas exclusivamente en sílex. Para los geométricos, todos ellos trapecios, se emplea el sílex y un material de estructura porfiroide constituido por un cemento formado a partir de una sílice coloidal y que presenta en su interior gránulos de sílex; su fractura concoidea permite una talla canónica dando utensilios típicos desde una óptica formal. Las puntas de flecha, además de los materiales anteriores (sílex y pórfido de sílice coloidadl), aparecen también en esquisto silíceo y en cuarzo cristalino blanco. Este último material, el cuarzo, habitual por otra parte en las puntas de flecha del megalitismo noroccidental, es de gran abundancia en Galicia y su origen puede ser por lo tanto local. Más extraño es el cemento silíceo, si bien hay referencias todavía inéditas de su aparición en algún otro yacimiento gallego. De posible origen hidrotermal,


no es descartable su procedencia de lugares próximos, pero siempre de momento en el terreno de las hipótesis. No es éste el caso del sílex, pues si bien existen yacimientos de este mineral en el territorio gallego, ninguno de los hasta ahora conocidos presenta nódulos del tamaño y homogeneidad requeridos para la extracción de hojas como las de Dombate, una de las cuales alcanza los 18 cm. de longitud, debiéndose pensar en consecuencia en su procedencia exótica, de la Meseta o de zonas todavía más alejadas. Debe ser tenida en cuenta la similitud existente en los materiales líticos tallados, no sólo en cuanto a la materia prima sino también en lo que se refiere a los aspectos formales, entre el megalitismo gallego y el del norte de Portugal e incluso de las Beiras, en donde también aparecen puntas de flecha en cuarzo, sílex y cemento silíceo porfiroide. Este hecho, merecedor de un detallado análisis todavía por hacer, puede permitir considerar como hipótesis, por una parte, la existencia de contactos comerciales habituales entre las comunidades de las áreas citadas; por otro, el empleo por parte de estas comunidades de áreas comunes de obtención de materias primas. Las cuentas se fabrican en dos materias diferentes. La primera de éstas, posiblemente onfacita, es relativamente rara en Galicia; su origen más probable está en los afloramientos de eclogitas de la zona del macizo de la Capelada hacia el cabo Ortegal, en el norte de la provincia de La Coruña. Las restantes cuentas son de azabache, material inexistente en Galicia pero de relativa abundancia en la vecina Asturias, de donde pueden proceder las cuentas de Dombate en el caso de no provenir de Portugal, en donde se señalan también algunos yacimientos de azabache. Los utensilios pulimentados de corte simple (hachas y una azuela, se fabrican a su vez en dos materias primas, anfibolita, de gran abundancia en Galicia con filones en zonas próximas a Dombate, por lo que su origen puede ser local, y grauvacas, cuyo posible origen más próximo debe ser buscado en la banda de areniscas que recorre de norte a sur los límites de las provincias de La Coruña y Lugo, desde la Estaca de Bares hasta la cubeta de As Pontes de García Rodríguez. Así pues, las materias primas de los utensilios líticos de Dombate nos hablan de intercambios de materiales con zonas de muy desigual distancia, con posible origen local del cuarzo, anfibolitas y quizá el esquisto silíceo y el conglomerado de sílice coloidal; distancias de alrededor de cien kilómetros para grauvacas y onfacita Resaltemos el hecho de que los materiales cronológicamente más antiguos están manufacturados en materias primas que proceden de los puntos más distantes que hemos considerado: cuenta de onfacita (único ajuar del monumento antiguo), geométricos y hojas de sílex y cuentas de azabache (integrantes de las capas más profundas del monumento reciente). Así pues, parece que los sistemas de adquisición de materias primas procedentes de


considerables distancias están constituidos ya en el momento de la construcción del monumento reciente, sin que podamos saber por el momento si este establecimiento de relaciones se produce al compás de la implantación del fenómeno megalítico o durante las primeras fases del desarrollo de dicho fenómeno. En cualquier caso, consideramos como hipótesis la existencia de una red de relaciones comerciales, no necesariamente directas ni de flujo permanente, entre las poblaciones de Asturias, Galicia, Norte de Portugal y Beiras en un momento temprano del desarrollo del fenómeno megalítico en estas regiones. Hablamos de red de relaciones y no de contactos esporádicos por el hecho de que otros aspectos de los que en seguida hablaremos parecen remitirnos a la existencia de un fenómeno de adaptación intercultural entre las comunidades del área considerada, en el sentido que proponía R. VALDÉS: "La situación de contacto puede describirse como un proceso de realimentación (...) Cada grupo se incorpora los bienes culturales, las soluciones e innovaciones que recibe de los otros, y de ese modo se asimila a ellos y se identifica con ellos, pero al mismo tiempo se configura y se organiza cada vez más en función de sus contactos con los otros, se especializa para el cambio (por supuesto, no hay que pensar ese cambio como sólo de productos) y en ese sentido potencia sus diferencias con los otros (...) El resultado (...) es el cuarteamiento, el desgarramiento del mundo de los agricultores en una multitud plural de focos inconexos, sensiblemente desiguales y distantes entre sí. En el interior de cada uno de esos focos se desarrolla con más o menos fuerza un proceso local de adaptación intercultural (...)" (VALDÉS 1975:161−162). La existencia de este entramado de relaciones resulta coherente también con la vinculación entre los emplazamientos de mámoas y las vías de tránsito por el territorio, un asunto ya de antiguo señalado por Maciñeira y Cuevillas entre otros, retomado en época reciente por BELLO, CRIADO y VÁZQUEZ (1987) en relación con los caminos reales, y sobre el que ha profundizado con posterioridad VAQUERO LASTRES (1990) ampliando esa vinculación a las zonas deprimidas, en las que los monumentos se asocian también a los lugares de paso más significativos, añadiendo los vaos y portos a los collados, dorsales de estribación, cruces y cordales. En el último ejercicio de reflexión sobre este asunto, CRIADO, FÁBREGAS y VAQUERO (1992) se plantean el problema a escala regional, observando cómo las principales concentraciones tumulares se sitúan también en las principales vías de desplazamiento, tanto cordales como collados. Los autores observan que esta constatación "anima a relacionar mámoas y túmulos con una geografía de la movilidad, del desplazamiento,que no sólo se daría a escala local y pequeña, sino también comarcal y más amplia" (Ibid: 37). 2.− Las manifestaciones artísticas parietales. Al tratar del arte parietal hemos visto como los grabados y pintuas de Dombate, asimilables a otros ejemplos del Asturias, Galicia, norte de Portugal y Beiras, permiten proponer la existencia de un grupo de arte megalítica noroccidental, ya sugerido en su día por BLAS CORTINA (1979), que amplía el


área reservada para el Grupo de Viseu por E. SHEE (1981) y que, al menos de momento, presenta características diferentes de las de otras áreas peninsulares, pudiendo definirse: en cuanto al grabado, por su presencia en monumentos de cámara simple y de corredor, realizado por piqueteado, con motivos de ondulados, heliomorfos, círculos y La Cosa (The Thing), con tendencia a la organización compositiva en la losa cuando menos en lo quea los ondulados se refiere, existiendo también otros temas, hasta hoy menos representados, como antropomorfos, cazoletas y motivos en U. 



en cuanto a la pintura, por su presencia predominante en monumentos de corredor (sin excluir algunos de posible cámara simple), realizada con pigmentos rojos y negros en muchas ocasiones aplicados sobre una base caolínica blanca u ocre, y con tendencia a articularse en complejas composiciones que decoran la losa en su totalidad, pudiéndose distinguir dos tendencias o tradiciones: 



una general, que abarca toda el área geográfica definida, caracterizada por la fuerte geometrización, con motivos basados en el ondulado, el zig−zag y la retícula, que se articulan en paneles organizados y, en ocasiones, en composiciones complejas que abarcan la totalidad del monumento. otra más restringida, centrada en el área de Viseu, entremezclada en ocasiones con la tendencia anterior, en la que aparecen motivos figurativos (antropomorfos, animales, esqueuomorfos de piel) y composiciones relacionadas con lasmanifestaciones artísticas hasta ahora consideradas propias de los abrigos (BELTRÁN MARTÍNEZ 1984:26; BLAS CORTINA 1979:756).

Este grupo de arte megalítica que abarca Asturias, Galicia, Norte de Portugal y las Beiras pone de manifiesto la existencia de una comunidad de concepciones simbólico− religiosas en esa amplia zona, para la que antes hemos supuesto una red de intercambios comerciales, y que presenta además otros rasgos comunes como la presencia de mámoas y la ausencia de placas decoradas de tipo alentejano (KALB 1987:101), por citar algún elemento más que incide en la caracterización de esa zona como un área unitaria, foco del proceso de adaptación intercultural al que antes nos hemos referido. Pero los procesos de dialéctica intercultural son ambivalentes, y al propio tiempo que crean una unidad general refuerzan también las características particulares autóctonas: "Por la vía de lo que se ha llamado adaptación cultural complementaria (cada grupo complementa a los otros) se llega a una intensificación de la especialización, a una acentuación de la propia diversidad cultural de partida, a una diversificación cultural acrecentada. Pero es una diversificación aparente, que encubre una unidad real: lo que ocurre es que los grupos han dejado de ser culturalmente autónomos y esa interdependencia de sus diversidades, y del crecimiento de sus diversidades, es la manifestación de base de una unidad de más alto nivel" (R. VALDÉS 1975:161−162). Si el estudio de las manifestaciones de arte parietal ponía de manifiesto la aparición


de un mundo común en lo simbólico, quizá los aspectos más particulares y autóctonos rastreables a partir de los materiales de Dombate puedan ser observados en los ídolos. 3.− Los ídolos. Ya hemos comentado la aparición en la entrada del monumento reciente de una hilera de veinte ídolos bien contextualizados que viene a unirse a los ya conocidos previamente procedentes de A Cova da Moura (Argalo, Noia, La Coruña) y de A Mina da Parxubeira (San Fiz de Eirón, Mazaricos, La Coruña) (FÁBREGAS VALCARCE 1992; RODRÍGUEZ CASAL 1989). A pesar de que comienzan a ser conocidos algunos ejemplares de posible significación similar procedentes del norte de Portugal, y de la existencia en Asturias de un posible ídolo del dolmen de El Baradal en Tineo (BLAS CORTINA 1983:71), los ídolos de Galicia están dotados de unos rasgos sumamente característicos que permiten la definición de unos tipos bien delimitados, sobre todo el II (tipo Argalo, cantos con escotaduras o incisiones convergentes en el tercio superior de la pieza) y el III (antropomorfos, con sus variantes Parxubeira y Dombate) de Fábregas, y que hasta el momento limitan su aparición al territorio gallego. Con todo no debemos olvidar que el conocimiento de estos ídolos gallegos es relativamente reciente (CUEVILLAS (1959) llamaba la atención, por el contrario, acerca de la ausencia de elementos idoliformes en Galicia) y generado al compás del interés arqueológico por las estructuras tumulares y las áreas de entrada a los monumentos, habitualmente olvidadas en las excavaciones anteriores; debemos pues estar atentos a los resultados de los estudios que se llevan a cabo en monumentos complejos del Norte de Portugal, las Beiras y Asturias. Pero aun así, lo cierto es que de momento los ídolos gallegos no parecen extenderse por los territorios vecinos. Puede tratarse, por lo tanto, de un fenómeno de diferenciación de carácter comarcal dentro del mundo antes considerado, quizá desarrollado en un momento avanzado pero aún no tardío, a partir de elementos anteriores más simples, como permite sugerir la reiterada presencia de cantos rodados en el interior de monumentos de cámara simple y cronologías antiguas tanto en Galicia como en el Norte de Portugal. Determinar los modelos o influencias foráneas que han podido actuar en ese desarrollo resulta más complicado y difícilmente se puede pretender ahora una respuesta definitiva. Así, mientras Fábregas apunta hacia unas relaciones con el mundo calcolítico meridional durante el último tercio del III milenio, que también serían responsables de la aparición de vasos con decoración simbólica como los de Buriz, uno de los cuales presenta un motivo de oculados, por nuestra parte sugerimos el posible contacto, a través de las Beiras, con el mundo de las placas decoradas alentejanas, en las que se encuentran esquemas formales claramente antropomorfos, bandas convergentes en la parte superior de las piezas y decoraciones de oculados, durante la primera mitad del III milenio a.C. en cronología convencional. Las dataciones obtenidas para el área de ídolos de Dombate, en la que una serie


de dataciones estadísticamente consistentes permiten hallar una media ponderada 4439±12 BP (2489 aC), resultan coherentes con esta última hipótesis. Por todo ello, no parece imprudente considerar la existencia de mentalidades y mundos simbólicos comunes en el área de las Beiras, Norte de Portugal, Galicia y Asturias, y fenómenos de especialización local dentro de ese mundo, ambos como posible resultado deun proceso de adaptación intercultural cuya huella material en el registro arqueológico vendría dada por la existencia de materias primas foráneas y manifestaciones plásticas características, en un momento muy temprano teniendo en cuenta los marcos cronológicos que hasta ahora se venían considerando para el megalitismo gallego.


3.− EL ESTADO ACTUAL DE CONSERVACIÓN DEL MONUMENTO.


3.1.− LA SITUACIÓN LEGAL Y URBANÍSTICA. CRONOLOGÍA DE LAS INTERVENCIONES 3.1.1. SITUACIÓN LEGAL La Diputación Provincial de A Coruña compra, por acuerdo plenario del 19 de Abril de 1.975, tres fincas con una superficie total de 715 m2, por una cantidad de 124.500,−pts. En las fincas denominadas "Fornella" situadas en el lugar de Dombate, Parroquia de Borneiro, del término municipal de Cabana de Bergantiños se emplaza el Dolmen de Dombate. El Dolmen fue declarado Bien de Interés Cultural (entonces Monumento Histórico−Artístico) de carácter provincial en fecha 11 de Marzo del 1978, por decreto 728/78 y publicado en el B.O.E. el día 11 de Abril de 1.978. 3.1.2. SITUACIÓN URBANÍSTICA El Ayuntamiento de Cabana de Bergantiños dispone, desde el 24 de Diciembre de 1.999 fecha de publicación en el B.O.P., de un Plan General Municipal de Ordenación. En dicho Plan, las parcelas de la Diputación están clasificadas como suelo rústico de protección de patrimonio y se encuentran dentro un ámbito donde está previsto la redacción del Plan Especial de Protección de Dombate. El Dolmen figura en el catálogo de bienes culturales con grado de protección I. 3.1.3. CRONOLOGÍA DE LAS INTERVENCIONES Para conocer de manera precisa el estado actual del monumento es necesario un repaso, por somero que sea, a las intervenciones recientes realizadas en el Dolmen de Dombate. De manera esquemáticas las citamos: Compra del Dolmen: Año 1.975. En el año 1.982 la Diputación Provincial encarga al arquitecto D. Carlos Fernández Gago, la realización de un proyecto de cierre, y señalización de finca y Dolmen de Dombate. El proyecto prevé la ejecución de un cierre, en la finca de la Diputación, con un muro de mampostería de 40 cm. de altura y del mismo ancho sobre una cimentación de hormigón en masa, el espacio cerrado es de forma trapezoidal y uno de los muros por ignorarse en aquel momento su existencia, pasa por encima del túmulo. Las obras se ejecutaron entre 1.982 y 1.984 con un presupuesto de 1.521.221,−pts.


Año 1.987 − (Septiembre−Octubre). 1ª campaña de excavación: excavación parcial del corredor, localización de las primeras pinturas. Excavación de la coraza. Año 1.988 − (Agosto−Septiembre). Excavación total del corredor y 3/4 de la cámara. Siguen trabajos en el túmulo. Se excava área de entrada. Al final, y por recomendación de expertos, se cubre la totalidad de las pinturas con tierra negra de la excavación (cribada). − Arrriostramiento interior de los ortostatos de la cámara del Dolmen con estructura de tablones de madera para asegurar la excavación de la misma, realizado por el Servicio de Arquitectura de la Diputación. − Seminario sobre conservación de las pinturas del Dolmen. Año 1.989 − (Septiembre). Excavación total y definitiva de la cámara. Excavación en el túmulo: localización de pequeño dolmen anexo. − (Octubre). Primera intervención de conservación en las pinturas de la cámara. Se dejan al descubierto. − Cierre con malla metálica colocada sobre el muro de mampostería del recinto del Dolmen realizado por la empresa Manuel Lavandeira, con un presupuesto de 664.737,−pts. Año 1.991 Se realiza una cubierta provisional del túmulo para proteger las pinturas. La cubierta abarca 450 m2 y está formada por pilares de hormigón y tubo de acero en una malla aproximada de 6’5 x 6’5 m. y una cubierta de plástico protegido por mallas de sombreo sobre cables de acero tensado. Lo ejecutó la empresa Bonsai Flora con un presupuesto de 2.016.000,−pts. Año 1.992 − (Julio). Segunda intervención de conservación en las pinturas del dolmen de Dombate: el corredor (reexcavación del mismo). Quedan, como estaban las de la cámara, al descubierto. Realizado por la empresa TOMOS, presupuesto: 929.600,−pts. − (Septiembre). Realización de registro fotográfico exhaustivo de las pinturas, por José Vázquez Caruncho, con un presupuesto de 92.000,−pts. − (Octubre). Realización de calcos de las pinturas. Limpieza del entorno y colocación de protección del acceso a cámara y corredor con cierre de madera, ejecutado por la empresa TOMOS, con un presupuesto de 345.000,− pts. − Realización de estructura de protección de madera en cámara y corredor. Ejecutado por la empresa TOMOS, con un presupuesto de 248.400,−pts.


Año 1.993 − Compra de cuatro fincas en el entorno del Dolmen, con una superficie total de 2.921 m2 y una inversión de 1.028.466,−pts. Año 1.998 − (Diciembre) Aprobación por la Diputación del Proyecto de Nuevo cierre del recinto del Dolmen y arreglo de la cubierta existente, redactado por el Arquitecto Provincial, por un importe de 11.823.910,−pts.. Este proyecto va acompañado por un proyecto de control arqueológico de estas obras redactado por los arqueólogos Miguel San Claudio y Fidel Méndez Fernández, con un presupuesto de 525.000,−pts. Estos proyectos no fueron aprobados por la Dirección Xeral de Patrimonio de la Consellería de Cultura de la Xunta de Galicia. Año 1.999 − Compra de 3 nuevas fincas en el entorno del Dolmen, con una superficie total de 4.095 m2 y una inversión de 3.833.315,−pts.


3.2.− ESTUDIOS REALIZADOS1. Como consecuencia de la necesidad de proponer actuaciones que favorezcan la adecuada preservación de los diversos elementos que componen el Dolmen, hemos propuesto la realización de una importante serie de estudios. A partir de ellos, se han podido precisar con más exactitud los procesos de alteración y las posibles actuaciones para combatirlos. Como elemento cuya conservación resulta más comprometida, han sido las pinturas lo que ha concentrado mayor número de estudios. Al tiempo, se han realizado otros cuyo único objetivo es la mejora del conocimiento de algunos aspectos históricos y culturales relacionados con el Dolmen. En consecuencia, se planteó un proceso de estudio cuyos objetivos eran: Un conocimiento preciso, mediante la realización de una serie de investigaciones previas, de los elementos constituyentes de la pintura y de su sensibilidad a los diversos agentes de alteración. 

Un conocimiento preciso, proponiendo la realización de estudios in situ, de los diferentes agentes de alteración que influyen en la conservación a largo plazo de las pinturas. 

Como consecuencia de lo anterior, proponer actuaciones concretas que garantizasen la preservación de las pinturas. Estas actuaciones deberían respetar el carácter original de las mismas. 



Proposición de hipótesis sobre la técnica de ejecución de las pinturas y otras interpretaciones arqueológicas.

3.2.1. Estudios sobre el material constructivo (roca ortostatos) El estudio aquí incluido forma parte de uno más amplio sobre el estado de conservación de rocas graníticas en monumentos (STEP−CT90−0110 y 0101) (Vicente et al., 1996). Aunque, como decimos, ya existía en el momento del diseño y ejecución de este proyecto de investigación, lo hemos incluido por el interés que posee para el conocimiento de los materiales constructivos del dolmen. Asimismo, hace referencia a otros elementos de interés (composición de pigmentos, estabilidad de pinturas). Resta aclarar, eso sí, que el informe ha sido puesto al día por los autores y que se han añadido nuevos análisis (contenido de elementos del grupo Tierras Raras). 1. Objetivos

1

Para la ampliación de las observaciones aquí descritas, véase el Anexo: Estudios realizados. En los comentarios siguientes hay numerosas reflexiones de los autores de los mismos obtenidas de provechosas conversaciones. Quisiéramos agradecer la paciencia y generosidad demostrada.


Los objetivos de este estudio eran variados. Por un lado se pretendió identificar la litología y propiedades de la piedra. En segundo término, el estudio de estas propiedades (mecánicas, hídricas) permitirían cuantificar su influencia en la conservación, tanto de las pinturas (ascensión capilar, etc.) como de la propia estructura arquitectónica (estabilidad del monumento). Se intentaba asimismo identificar el lugar (cantera) de extracción de la piedra y, por último, definir su estado de conservación. 2. Muestreo Aparte de la inspección visual de los ortostatos del Dolmen, se tomaron dos tipos de muestras para su estudio en laboratorio: 



Una piedra de coraza, de la misma naturaleza de las de los ortostatos. Diversos fragmentos provenientes de afloramientos cercanos que, por cercanía y aspecto, podrían haber sido la cantera de la que se extrajo la piedra para la construcción del Dolmen. 3. Investigadores

El equipo de investigadores está compuesto por: Benita Silva Hermo, Dra. en Química. Teresa Rivas Brea, Lic. en Biología. Beatriz Prieto Lamas, Lic. en Biología. Todas pertenecientes al Departamento de Edafología y Química Agrícola de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Santiago. 4. Métodos Los métodos empleados fueron: + Observación bajo microscopio para comparación de muestras e identificación de la roca. + Difracción de Rayos X, para el análisis mineralógico. + Análisis Químico de elementos mayoritarios y elementos traza. + Activación de neutrones para contenido de Tierrras Raras. + Estudio de propiedades físicas según Método ICR−CNC (1982) + Estudio de resistencia según Norma UNE 88−101. + Difracción de Rayos X, Fluorescencia rayos X y Microsonda para análisis de componentes de la pintura. 5. Discusión de resultados Los resultados del análisis indican que se trata de un ortoneis glandular, extraido con toda probabilidad de un afloramiento rocoso cercano al Dolmen (Pedras Bastas), dados los resultados de los análisis de Tierras Raras. Dicha roca se encuentra en un aceptable estado, sin requerir tratamiento activo de


conservación. La roca, aunque porosa y permeable, presenta un bajo coeficiente de absorción capilar, lo que resulta favorable para la conservación de las pinturas. Asimismo, las propiedades mecánicas son bastante bajas, pero la técnica constructiva las erigió en la posición más favorable, por lo que la estructura arquitectónica no presenta riesgos de derrumbe. Se reconoce, no obstante, que estos aspectos (estabilidad) requieren de estudios más profundos. Se hacen breves referencias a la colonización biológica. Por último, los estudios que se realizaron sobre el material pictórico identifican la base como caolín, el rojo como una arcilla muy rica en óxidos de hierro y el negro como carbono (carbón vegetal o negro de humo). 3.2.2. Estudios sobre el aglutinante 1. Objetivos Los objetivos de este estudio pretendían tanto en la propia identificación del aglutinante como, conociendo éste, la definición de sus propiedades y el establecimiento en consecuencia de su potencial influencia en la durabilidad de la pintura. 2. Muestreo Las muestras fueron tomadas de pequeñas escamas caídas durante las fases de excavación y consolidación. En un segundo momento se utilizaron asimismo muestras de las gruesas pellas de caolín pintadas que, suponemos, provienen de las juntas entre ortostatos. En un momento final, se tomó muestra de lo que los excavadores habían identificado como pavimento (igualmente de caolín) o preparación de éste. 3. Investigadores Se realizaron tres análisis, realizados por dos investigadores distintos: + Análisis 1 y 2: Enrique Parra Crego., Dr. en CC. Químicas. Arte Isla, S.L., Madrid. + Análisis 3: Fernando Dorrego, Dr. en Química Orgánica. CSIC, Instituto Eduardo Torroja, Madrid.

4. Métodos El método seguido, a partir de muestras tanto del revoco como de la pintura, fue combinar varias técnicas: − Preparación y observación bajo microscopio. − Espectrografía infrarroja. − Cromatografía de gases.


− Cromatografía líquida. 5. Discusión de resultados Los resultados fueron, inicialmente, contradictorios. En el primero pareció identificarse albúmina (que se relaciona con sangre de bovino), pero también se identifican restos de los productos empleados durante los tratamientos de conservación. Esa posible contaminación invalida los resultados y nos lleva a repetir los análisis. Se debe aclarar que se partió de la hipótesis de que el aglutinante debería ser de origen proteínico (albúmina de huevo, sangre, caseína de leche o colágeno), por ser éstos los habitualmente citados en la literatura como aglutinantes de pintura prehistórica, y concretamente megalítica (Leisner, 1934). El segundo análisis, mucho más exhaustivo, tampoco conduce a identificaciones concluyentes. Al no encontrar ahora cantidades suficientes de aminoácidos se invalida definitivamente la hipótesis de que se tratara de un aglutinante protéico. Se identifican, sin embargo, niveles anormalmente altos de ácidos grasos, que son explicados como productos del biodeterioro. Se sugiere que pudiera no existir aglutinante orgánico, y que la cohesividad de las pintura podría sustentarse únicamente en las propiedades de la arcilla que se usó en la elaboración de las mismas. Finalmente, convencidos de la existencia de ese aglutinante, se propuso un tercer análisis. En éste, se concluye que la grasa identificada corresponde a una grasa animal intencionalmente añadida. En un grado mayor de detalle, y utilizando los datos de la cromatografía de gases, el Dr. Dorrego afirma que "la grasa utilizada es muy probablemente una mantequilla de vaca, dados los valores encontrados para los ácidos mirístico y palmitoléico, característicos de esta grasa". Posteriormente, la presencia en buena cantidad de ese aglutinante se confirmó posteriormente en otras muestras: pintura roja (M−4), pellas provenientes de juntas (M−1) e incluso lo que puede ser calificado como pavimento (M−2). Las descripciones de estas muestras se encuentran en el informe de Dña. Pilar de Luxán, y los espectros IR. obtenidos son la Fig. 4 del análisis 3 de aglutinante, redactado por D. Fernando Dorrego. Aparte de implicaciones culturales que posteriormente comentaremos, la introducción de este aglutinante mejora las propiedades de revoco y pintura. Al tratarse de un aceite no secante, no es un aglutinante en sentido estricto (no se produce “película resistente”), ni se produce una combinación química entre grasa y caolín, más bien se trata de una mezcla física de los dos productos compartiendo las propiedades de ambos. Esta relación mejora las propiedades cohesivas propias del caolín, la trabajabilidad de la masa y la adhesividad al sustrato. En el caso de los pigmentos, sí se comporta como un ligante (poseen menor proporción de minerales arcillosos), pero no endurece como otros agentes ligantes, se podría definir como un “temple a la mantequilla”


Con respecto a la mejora de las propiedades de durabilidad, sin duda se produce un incremento de la resistencia a la disolución y una menor sensibilidad a los cambios de humedad. Además, el aglutinante es en sí mismo un producto muy estable que, a lo sumo, experimenta una cierta oxidación y polimerización: enranciado. Apenas sufre hidrólisis, excepto a altas temperaturas (+ 70º C) y altos pH (+ 10). Por último, aporta un cierto carácter hidrofugante a la masa y no favorece el desarrollo de hongos ni de algas.

3.2.3. Estudios sobre composición y propiedades del revoco caolinífero 1. Objetivos Los objetivos de este estudio eran tanto conocer la composición del revoco de caolín como, sobre todo, conocer la técnica de preparación y sus propiedades, único medio de entender los actuales procesos de alteración antiguos, actuales y futuros. En efecto, la caracterización del revoco blanquecino sobre el que se pinta en rojo y negro tiene una importancia muy relevante dado el conocido cambio dimensional de las arcillas ante cambios de humedad. Debido a este interés, se realizaron dos niveles de estudio. En uno se pretendía definir con precisión la composición y granulometría del revoco. En el otro, se estudian las propiedades relacionadas con la circulación hídrica (porosimetría, capilaridad, granulometría). 2. Muestreo Las muestras empleadas fueron tanto del Dolmen como de una mina de caolín cercana al yacimiento (Caolines de Vimianzo, S.A.). De entre las primeras, se estudiaron muestras provenientes de diferentes situaciones: + Muestras de pintura sobre ortostatos (escamas caídas). + Muestras de las pellas provenientes de las juntas entre ortostatos. + Muestras del posible pavimento. 3. Investigadores Los diversos estudios fueron realizados por los siguientes investigadores: + Composición y caracterización de los estucos del Dolmen de Dombate: Mª Pilar de Luxán, Dra. en CC. Químicas. CSIC, Instituto “Eduardo Torroja”, Madrid.


+ Propiedades de los estucos del Dolmen de Dombate: J.Mª García de Miguel, Dr. Ingeniero de Minas y Lázaro Sánchez Castillo, Ing. Técnico de Minas.

Cátedra de Petrología de la E.T.S.I.Minas, Madrid. 4. Métodos Las técnicas de análisis fueron muy variadas, según el objetivo de estudio que se precisaba : Composición: microscopía., difracción rayos X, espectroscopía infrarroja y SEM/EDX. Porosimetría: Porosimetría de mercurio. Granulometría: técnicas de tamizado, interferometría láser y difracción rayos láser. Propiedades hidráulicas (capilaridad, evaporación): ensayos estándar. 







5. Discusión de resultados Se demuestra que la composición del revoco es, aparte del aglutinante, exclusivamente caolín. En las muestras de mayor espesor se observa unas cierta estratificación, por lo que puede suponerse que han sido sometidas a presión durante la aplicación. En todo caso, se aprecia una marcada homogeneidad textural y un tamaño general de la partícula inferior a 100 micras. Se comparan asimismo estos resultados con los obtenidos de la muestra del caolín de mina. La composición es muy semejante, apreciándose una mayor cantidad de cuarzo, feldespato y micas. El análisis granulométrico de ambas muestras exhibe una neta diferenciación entre ellas. La primera (dolmen) muestra una exclusividad de partículas inferiores a 100 micras. En la segunda, por el contrario, dominan las partículas gruesas, superiores a dicha medida. La distribución granulométrica de la fracción fina (menos de 100 micras) es, sin embargo, muy semejante. Ese hecho lleva a pensar que, de utilizarse un caolín semejante al de Vimianzo, los autores de la pintura de Dombate debieron someter al caolín a un tratamiento previo de tamizado para eliminar las partículas gruesas. Eso explicaría la mayor presencia, en el caolín de mina, de cuarzo, feldespato y mica, precisamente los minerales no meteorizados. Por último, se demuestra de nuevo el origen ferroso del pigmento rojo. Por lo que respecta al estudio de propiedades hídricas, se han establecido las siguientes ideas:





El revoco posee una alta porosidad. El revoco posee un alto coeficiente de absorción capilar, reflejado en una rápida e intensa absorción de agua. Sin embargo, el proceso de




desorción es mucho más lento. Eso implica que, en un clima húmedo como el gallego, el caolín esta permanentemente saturado de agua. El análisis granulométrico coincide con el realizado en el estudio anterior.

Por otro lado, en este estudio la muestra se presenta muy friable, por lo que se considera que el material es muy sensible a la cristalización de sales y/o de agua (helada). Asimismo, se recomienda la no utilización de tratamientos de conservación en medio acuoso dada la facilidad de desmoronamiento en ese medio (no se pudo realizar un ensayo de absorción libre de agua). Este dato, si bien interesante para señalar las condiciones de conservación requeridas, debe ser tomado con cierta cautela por los siguientes motivos: 1 La muestra empleada en este ensayo proviene de la junta entre dos ortostatos, en su parte baja. Se trata de un nivel de pavimento en el que, si bien se ha demostrado la existencia de aglutinante, no tiene porque ser en la misma proporción ni homogeneidad que en las zonas pintadas. Puede tratarse, por tanto, de un problema interno a la muestra. 2 La muestra se envía años después de su exhumación y completamente seca, situación que no se presenta en las pinturas de Dombate, que se mantienen permanentemente húmedas. 3 En todo caso, el dato viene a señalar los riesgos de una severa desecación. En efecto, a los riesgos de contracción que se dan durante la deshidratación, se une el efecto cohesivo que aporta el agua a una arcilla. Su eliminación, y dado el carácter del aglutinante, supondría sin duda una práctica disgregación de la pintura.

3.2.4. Ensayos sobre la respuesta del revoco a los cambios climáticos 1. Objetivos Establecidas, en los estudios anteriores, algunas de las propiedades del revoco de caolín; y establecidas, en el estudio microclimático, las condiciones de conservación de las pinturas, se propuso relacionar ambos parámetros de manera que se pudiera definir la respuesta del elemento citado a las cambiantes condiciones climáticas del dolmen. La solución a este interrogante proporcionaría interesantes ideas respecto a las medidas de conservación a proponer. Para la consecución de lo anterior, se propuso profundizar en el estudio de las propiedades del revoco y someterlo a ensayos de humectación−desecación, controlando esos procesos y los subsiguientes de retracción. Dados los objetivos y métodos del estudio, y a pesar que no se trata de un suelo, ha sido denominado estudio geotécnico. 2. Muestreo Dada la imposibilidad, ética y material, de realizar los ensayos con revocos


auténticos, se empleó caolín de la mina proveniente de las cercanías del dolmen (Caolines de Vimianzo, S.A.). 3. Investigadores El equipo de investigación estuvo formado por: + Antonio Lloret Morancho, Dr. Ingeniero de Caminos. + Josep Suriol Castellví, Ing. Técnico Obras Públicas. Dpto. Ingeniería del Terreno, E. T. S. I. Caminos, Canales y Puertos, U. Politécnica de Cataluña. 4. Métodos Todos los estudios han sido ensayos de laboratorio normalizados. 5. Discusión de resultados Mediante los ensayos, que relacionan humedad, succión y deformación volumétrica, hemos podido demostrar que durante el secado se produce un importante cambio de volumen (retracción) que favorece el agrietamiento del revoco (si ese cambio es superior al 15%). Este proceso es más importante partiendo de la muestra saturada de agua y en la primera fase de secado (hasta un 28% de contenido de humedad), lo que abarca el intervalo de 100− 93% de humedad relativa. Por tanto, no aparecería agrietamieto si la humedad relativa variase por debajo de esos parámetros. Pero además, la intensidad de la retracción depende del agua inicial que posee el revoco. Y así, existe la posibilidad de que el agrietamiento se originase ya en la fase de elaboración de la pintura (si el agua utilizada en el amasado es mucha). Las condiciones de humedad más negativas (variación entre 100−93%) se dan en Dombate repetidamente, por lo que se puede asegurar que actualmente existe una situación de riesgo que debe ser corregida. De todas formas, los propios autores reconocen el extremo cuidado con que deben extrapolarse los datos, dada la enorme cantidad de factores que intervienen en el proceso y la diferencia de las condiciones ensayadas y las reales (revoco sin cribar, sin aglutinante, muy ancho, etc.) 3.2.5. Estudio de los pigmentos. 1. Objetivos Como en los casos anteriores, los objetivos de este estudio eran varios, tanto conocer la composición como las propiedades (estabilidad) de los pigmentos identificados.


2. Muestreo Para la identificación se utilizaron pequeñas muestras de pintura (rojo y negro). En el caso de un pigmento negro existente en el corredor, y en que queremos ver una tonalidad (gris−azulada) diferente, se envió una muestra que nunca fue analizada. Recientemente se ha repetido el muestreo, estando a la espera del resultado de los análisis. 3. Investigadores El estudio fue realizado en paralelo por varios equipos, siendo coincidentes los resultados. + José V. Navarro Gascón, Geólogo. Arte Isla, S.L., Madrid. + Benita Silva Hermo, Dra. en CC. Químicas. Dpto. Edafología y Química Agrícola. Fac. de Farmacia, Universidad de Santiago de Compostela. + Mª. Pilar de Luxán, Dra. en CC. Químicas. CSIC. Instituto “Eduardo Torroja”. Madrid. 4. Métodos Los análisis se han realizado por Difracción de Rayos X, complementados en algún caso con Microsonda electrónica.y Fluorescencia de rayos X. 5. Discusión de resultados Los resultados aportados por Benita Silva y Pilar de Luxán aparecen en los respectivos informes de estudios más complejos realizados por ámbas (Estudio material constructivo, caracterización de estucos). Los resultados son perfectamente coherentes con los materiales habitualmente empleados en pintura prehistórica: los rojos son tierras (arcillas caoliníticas) muy ricas en óxidos de hierro (hematites, siderita). El negro es exclusivamente carbono, que hemos interpretado como carbón vegetal. Los pigmentos identificados son muy estables a la alteración química, fotoquímica y/o biológica. 3.2.6. Estudio microclimático. 1. Objetivos El estudio microclimático tenía objetivos paralelos. Por un lado, nos permitiría conocer los actuales parámetros climáticos en el Dolmen y su influencia en la conservación de los elementos más sensibles (pinturas, etc.). Queríamos


estimar, además, los riesgos de condensación de agua. Además, el conocimiento de las condiciones actuales aporta datos al estudio hidrogeológico y permitirá estimar los cambios climáticos producidos como consecuencia de las actuaciones de conservación. 2. Investigadores + Benita Silva Hermo, Dra. en Química. + Beatriz Prieto Lamas, Lic. en Biología. + Teresa Rivas Brea, Lic. en Biología. Dpto. Edafología y Química Agrícola. Facultad de Farmacia, U. de Santiago. + Colaborador (toma medidas in situ): Manuel Esteban Lema Pérez, Maestro. C.P. Zás, A Coruña. 3. Métodos El estudio se llevó a cabo durante algo más de un ciclo anual completo (Mayo− 93 a Octubre−94), colocando tres termohigrógrafos, uno en el interior del Dolmen, otro en el exterior pero bajo la cubierta provisional y el último al aire libre (pero protegido de la lluvia). A ésto se añadieron datos pluviométricos y de temperatura de una estación cercana (Vimianzo). Con periodicidad menor se midió la humedad y temperatura de los ortostatos del Dolmen. Finalmente, durante un breve período, se instalaron termopares que registraron la temperatura en numerosos puntos dentro de la cámara. 4. Discusión de resultados Hemos definido de esta manera el ecosistema de conservación actual, así como los consecuentes factores potenciales de alteración. En la cámara, el clima es más atemperado y estable que en el resto, mientras que bajo la cubierta se observa un cierto “efecto invernadero”. En la cámara la humedad relativa es alta y bastante estable (80−100%), aunque se dan mínimas muy secas. La temperatura es asimismo estable pero bastante baja (invierno: 10− 5º, verano: 15−10, 20−15º C) y los saltos entre máximas y mínimas son sensiblemente inferiores que en las otras estaciones de medida. Esas mediciones demuestran, como dijimos anteriormente, que las variaciones de humedad alcanzan los ciclos agresivos para el caolín (93−100%). El estudio de las condiciones de las losas (humedad y temperatura) permitió confirmar la variación de estos parámetros en paralelo al cambio climático en el exterior. Ese cambio es, sin embargo, más atenuado por efecto del suelo con el que están en contacto, que ralentiza el proceso. La toma de medida de la temperatura de las piedras nos permite saber, además, que en la superficie de la pintura se alcanza con frecuencia el punto de rocío, lo que explica la casi permanente condensación de agua sobre la pintura. La medición precisa de temperaturas en el interior de la cámara durante unos


días del invierno de 1993/94 permitió confirmar la estabilidad de las temperaturas en ese espacio, respondiendo con suavidad a los cambios térmicos del exterior. No obstante, las zonas más cercanas al corredor, más abiertas, responden más rápidamente a estos cambios. Con independencia del efecto producido sobre el revoco de caolín, las condiciones climáticas son aceptables, sobre todo por su relativa estabilidad. No obstante, se reconoce la existencia de condiciones para el biodeterioro, algo matizadas por la escasez de luz y las bajas temperaturas. 3.2.7. Estudio del biodeterioro y control del color 1. Objetivos Establecido en estudios anteriores el riesgo potencial de biodeterioro, se propuso la cuantificación de la colonización actual y de la posible evolución futura. Un objetivo paralelo a lo anterior sería cifrar los parámetros climáticos para lograr su total erradicación. Además, y con carácter preventivo, se propuso la realización de medidas de colorimetría en las pinturas del Dolmen. Estas medidas servirán en un futuro para el control de posibles alteraciones, ya sea de origen biológico, ya por otras razones (fotoxidación, etc.). 2. Muestreo Se tomaron muestras de organismos visibles que se desarrollaban sobre la superficie de los ortostatos. Asimismo se tomaron muestras de roca y del revoco de caolín para hacer un recuento de micoorganismos colonizadores sobre las pinturas. 3. Investigadores + Benita Silva Hermo, Dra. en Química + Teresa Rivas Brea, Lic. en Biología. + Beatriz Prieto Lamas, Lic. en Biología. Dpto. Edafología y Química Agrícola. Facultad de Farmacia, Universidad de Santiago. 4. Métodos Identificación de organismos visibles mediante esteromicroscopio (60 x) y microscopio óptico de luz reflejada. Las muestras de roca y caolín fueron molidas e introducidas en medios de cultivo específico a fin de efectuar el recuento de microorganismos. El estudio colorimétrico fue realizado con un Colorímetro sobre 51 puntos. 5. Discusión de resultados


Se identifican dos especies de líquenes que no suponen riesgo al no estar instalados sobre pintura. Incluso se sugiere que su colonización se produjo con anterioridad a la excavación del monumento. Los microorganismos detectados son abundantes, especialmente hongos. Se propone una tarea de desinfección y, sobre todo, el control de los parámetros climáticos (baja humedad, temperatura y luz). 3.2.8. Estudio de hidrogeología local 1. Objetivos Incluso con anterioridad a la realización del estudio microclimático, la intensa humedad presente en el interior del dolmen, así como las propiedades del caolín (capilaridad, etc.) nos llevó a proponer un estudio que intentase definir las características físicas (geotécnicas) e hídricas (acuífero) del sustrato, y conocer en consecuencia si este sustrato tenía influencia en la permanente humectación que, incluso en época seca, muestran las pinturas de Dombate. Todo lo anterior permitiría evaluar la influencia potencial de los flujos de agua subterránea en la conservación de la pintura. 2. Investigadores + Jesús Carrera Ramírez. Dr. Ingeniero de Caminos. Dpto. Ingeniería del Terreno, E.T.S.I.Caminos, Univ. Polit. Catal., Barcelona. + Antonio Paz, Dr. en CC. Biológica. Facultad de Ciencias, Universidad de A Coruña. + Santiago Crabiffosse, Lic. en CC. Geológicas. + Colaboradores: Manuel Esteban Lema Pérez, Maestro.C.P.Zas, A Coruña. Fernando Carrera Ramírez, Arqueólogo.Tomos, S.C., Vigo. 3. Métodos Se procedió a realizar dos sondeos de 6 mts. de profundidad en el perímetro del yacimiento, que sirvieron para el estudio de la litología, granulometría y contenido de humedad de las muestras extraidas. Además, estos sondeos sirvieron para medir la evolución del nivel freático durante un período superior a un año. En un momento final se realizaron en ellos ensayos de inyección instantánea de agua. En la superficie del túmulo se instalaron dos tensiómetros para medir la succión del mismo.


4. Discusión de resultados Las conclusiones del estudio geotécnico indican que el terreno es estable y adecuado para cimentaciones. El control del nivel freático muestra que, en las condiciones actuales, puede alcanzar el nivel de las pinturas y producir inundaciones (lo que de hecho fue constatado). De todo ello se concluye la necesidad de drenaje del yacimiento y de la construcción de un pozo que sirva para controlar (bombeo) el nivel freático. Por último, en el estado actual del yacimiento el agua de lluvia (sin intervención del citado nivel freático) puede asimismo inundar el monumento, por lo que sería recomendable la erección de una cubierta. Por último, la humedad del suelo debe tener influencia en la humectación casi permanente de las pinturas (capilaridad) como en el microclima (humedad absoluta). 3.2.9. Análisis de sales 1. Objetivos Aunque se trataba de un estudio menor, convenía contrastar la falta de riesgo potencial de cristalización de sales solubles. Ese proceso, dadas las propiedades del revoco y las características microclimáticas, podría tener una influencia muy negativa. 2. Muestreo. Se tomaron muestras de agua, en los sondeos realizados para el estudio de hidrogeología. Asimismo se tomaron muestras de tierra, tanto de la cámara como del túmulo. 3. Investigadores El estudio fue realizado por el Laboratorio Agrario de la Consellería de Agricultura de la Xunta de Galicia. 4. Discusión de resultados. Como era de esperar, el análisis de sales –tanto de muestras de agua como de tierra− mostró resultados muy bajos (conductividad), por lo que se puede considerar que en los procesos de desecación no debemos esperar cristalización de sales. No obstante, se reconoce que se trata de un estudio en el que conviene profundizar (más muestras, en diferentes situaciones climáticas), para garantizar la ausencia absoluta de este riesgo.


3.2.10. Estudio de estabilidad estructural Se ha realizado un estudio de estabilidad de la estructura arquitectónica, que garantiza la ausencia de riesgos de derrumbe de la misma. 3.2.11. Estudio de luminotecnia Asimismo, se ha realizadao un estudio de luminotecnia que establece las condiciones de iluminación requeridas sin sobrepasar los parámetros más adelante descritos. Este estudio, puramente teórico, deberá complementarse con posterioridad cuando se ejecuten las tareas de conservación/exhibición que contempla el proyecto. 3.2.12. Estudios radiocarbónicos. Se han realizado numerosas dataciones radiocarbónicas que han facilitado las interpretaciónes históricas expresadas anteriormente 3.2.13. Conclusiones del estudio: hipótesis históricas y culturales Los resultados de los análisis realizados sirvieron, como veremos, para proponer medidas de conservación más o menos razonables. Pero, al tiempo, hemos podido proponer algunas hipótesis razonables sobre aspectos culturales relacionados directa e indirectamente con esta pintura. Y particularmente, se ha aclarado notablemente el sistema de preparación, pudiéndose describir este proceso con un grado poco habitual para una pintura prehistórica (Bello y Carrera, 1997). Hipótesis sobre la técnica de realización El origen de los diversos elementos componentes de la pintura, conocido a través de los diversos análisis realizados, es el siguiente: • • • • •

El blanco que sirve de capa de preparación y de fondo de color es caolín, muy presente por lo demás en la zona. El color rojo es una arcilla muy rica en óxidos de hierro (hematites, siderita y otros). El color negro parece ser carbón vegetal. Un segundo color negro, en apariencia no carbonoso, no ha sido analizado por el momento. El aglutinante es una grasa, probablemente mantequilla de vaca. Como veremos, los mayores interrogantes se presentan en cuanto a la cantidad y forma de aplicación del aglutinante empleado.

Para la caracterización de las propiedades del caolín hubo que utilizar, lógicamente, muestras no arqueológicas, por lo que se recurrió a muestras de canteras cercanas (Caolines de Vimianzo, S.A.). Ese caolín de mina es, según el testimonio del técnico que nos atendió, idéntico a los que se extraían en las cercanas minas de Laxe, actualmente sin explotación y distantes del Dolmen


no más de 2 km en línea recta. De hecho, todo el caolín de la zona presenta unas características mineralógicas y granulométricas semejantes a los caolines estudiados por nosotros (Galán, 1975). Por tanto, con independencia del punto concreto de explotación, y dada la cantidad de partículas gruesas del caolín en bruto, parece claro que debió haber un trabajo previo de selección hasta llegar a un tamaño de partícula inferior a 100 micras, que es el tamaño dominante en los revocos de Dombate. Según eso, y aceptando la hipótesis de que se parte de un caolín semejante al de Vimianzo, debería existir un trabajo previo de tamizado, que desecharía entre un 60−70% del material extraído en la mina. Con eso se seleccionaría un material más fino que a continuación puede ser amasado con mayor facilidad. Aunque no se puede rechazar, la posibilidad de que exista asimismo un trabajo de trituración queda reducida al comparar la composición mineralógica del caolín de Dombate y el de Vimianzo. En este último hay mayor cantidad de cuarzo, feldespato y micas, precisamente las partículas más gruesas. Posiblemente se trataría de un trabajo complementario al de tamizado. Las tareas anteriormente descritas deberían realizarse en seco y se obtendría un polvo blanco que a continuación era amasado para conseguir una masa homogénea y plástica. Ese amasado con agua debería ser el momento aprovechado para introducir el aglutinante. La característica inmiscibilidad del aglutinante (grasa) con el agua hace del amasado un trabajo fundamental, pues de otra manera no se lograría una homogénea dispersión de la grasa en la masa general. La cantidad de aglutinante añadido nos es desconocida, pero la claridad e intensidad de los espectros I.R. obtenidos hacen pensar en proporciones entre el 1 al 3%. Con la introducción de la grasa se obtiene una mejora en la manejabilidad en la argamasa y, en consecuencia, una mayor facilidad de aplicación de la misma a la superficie vertical e irregular de los ortostatos. En paralelo, los pigmentos deberían haber sido molidos y/o tamizados con objeto de obtener asimismo un polvo fino. Como en el caso del revoco, a continuación deben ser amasados y aglutinados. No hemos podido demostrar que en el amasado de los pigmentos haya una mayor proporción de aglutinante, que no haya adición de agua o que incluso se aplicase la grasa licuada (en caliente). Son todas ellas hipótesis de trabajo razonables pero difícilmente demostrables. La masa de caolín amasado y aglutinado se va aplicando a la superficie pétrea, regularizando ésta. De hecho se observa un evidente incremento en el espesor de la capa en las piedras de grano más grueso o más irregulares, en un evidente objetivo de crear un revoco uniforme y al tiempo un fondo homogéneo (blanco) para las pinturas que van a ser aplicadas a continuación. Como ya se ha dicho, la aplicación del revoco no se limita a las superficies de las losas, sino que alcanza asimismo las juntas entre ellas. De hecho, las


muestras más gruesas (algunas pintadas) que identificamos como fragmentos de estas juntas no se diferencian (textura, aglutinante) de aquellas provenientes de la superficie de los ortostatos. En general, como ya se ha dicho, en las muestras de argamasa se aprecia un aspecto estratificado, lo que ha sido explicado como la aplicación de un trabajo de presión sobre la misma. En las zonas más gruesas (revoco) no debe rechazarse la aplicación sucesiva de varias capas, seguida de un trabajo de presión. Desconocemos el instrumento con que se aplicó el revoco, pero por las marcas superficiales observables, por el tipo de argamasa y por las condiciones de aplicación sugerimos un instrumento tipo espátula. Falta decir que una vez terminada la aplicación del revoco existió un trabajo general de alisado. No es posible conocer el orden de ejecución de las pinturas ni si fueron hechas todas al mismo tiempo (cámara−corredor). En todo caso, la técnica de ejecución es la misma en todos los casos. Finalmente, como dijimos, se ha identificado en el pavimento de caolín del interior del Dolmen la presencia del mismo aglutinante del revoco. A falta de un estudio granulométrico, es posible pensar que en la ejecución de este elemento se utilizó una técnica de trabajo similar a la del revoco de las pinturas. Sobre esta preparación se van aplicando los colores. En el caso del rojo, ocres y gris−azulado, se trataría de la mezcla previa pigmento−aglutinante antes descrita y la aplicación se haría, por el grado de detalle de algunos motivos, con mucha probabilidad a pincel. Respecto al color negro, que siempre aparece como puntos contorneando líneas rojas, pensamos que se trata de la impresión directa sobre la argamasa de un pequeño elemento vegetal quemado. En efecto, en los puntos negros se aprecia siempre una cierta deformación de la argamasa producto de la presión ejercida por un elemento cuando ésta estaba fresca. En apoyo a esta hipótesis está el aspecto del propio pigmento negro, en el que de visu se observa una textura más gruesa; la pérdida generalizada de este pigmento (muy pulverulento), cuya explicación habría que buscarla en la ausencia de aglutinante y, finalmente, la comparación con los puntos rojos con los que se alterna, de aspecto y grado de conservación muy diferente. Ese aspecto de los puntos negros, y la íntima unión que se aprecia bajo binocular entre revoco y pintura (roja, etc.) nos hace pensar que la aplicación de pigmentos se realizaría sobre la argamasa fresca y, por tanto, la aplicación de revoco y de pintura serían trabajos consecutivos. Finalmente, y aunque no es un hecho frecuente, en algunas zonas se observa superposición de capas pintadas, que pueden ser interpretadas como modificaciones intencionales de los motivos pintados o como tareas de mantenimiento de época. Todo lo anterior nos dispone ante una pintura cuya ejecución exige, ya no sólo de un equipamiento (tamices) complejo sino con materiales (mantequilla de vaca) cuya existencia implica un notable desarrollo cultural. Nos alejamos,


pues, de las técnicas simples como las descritas para la pintura paleolítica, con la lectura que se quiera hacer de ello. Por encima de todo, esa complejidad, esa falta de improvisación, se puede leer como parte de un plan complejo que incluye la erección del monumento, los grabados previos, y cada uno de los elementos que finalmente configuran el dolmen. No existe, por tanto, sólo la simbología contenida en los motivos pintados, sino que ésta se amplía a la totalidad del proceso de configuración de la tumba. Otras implicaciones culturales. De entre todos los resultados obtenidos, resulta especialmente llamativo el resultado del análisis del aglutinante (mantequilla de vaca). Aún tomándolo con cautela, el dato retrotrae a la primera mitad del IV Milenio cal BC la existencia ya no sólo de ganadería sino de aprovechamiento secundario de los productos aportados por ese ganado. En efecto, en el contexto de los estudios sobre el neolítico en el Noroeste peninsular este dato resulta muy relevante. La práctica ausencia de datos carpológicos en el registro arqueológico gallego nos ha llevado a referirnos a yacimientos mas o menos lejanos (Portugal, Meseta, Cantábrico) para seguir la evolución del proceso de adopción de las economías productoras de alimentos (Fábregas et al., 1997). Y si bien los inicios de la agricultura pueden ser rastreados a través de la palinología, no ocurre lo mismo en el caso de la ganadería. Así, el primer yacimiento en Galicia con restos óseos de mamíferos domesticados es Pala da Vella (Ourense), con una cronología ya de la 2ª mitad del IV Milenio cal BC (Fábregas et al., 1997, 476). Por tanto, aceptando la datación sugerida por Bello (1997, 36), el dato “constituiría la más antigua evidencia –si bien indirecta− de ganadería en el Noroeste” (Fábregas et al, 1997, 479). A esto hay que añadir que se trata de ganado bovino, cuando las opiniones actuales apuntan a que son los ovicápridos las primeras especies introducidas en el Noroeste (Fábregas et al., 1997, 479). Al mismo tiempo, no se trata ya de domesticación sino incluso del aprovechamiento de productos secundarios, y en la importante cantidad empleada en Dombate, lo que supone una auténtica revelación cronológica. Se impone la necesidad de replantear algunas ideas hace tiempo establecidas para el neolítico gallego, sobre todo en lo referido a su carácter retardatario y periférico (Bello y Carrera, 1997, 824). Tampoco debe olvidarse la puerta que se abre a interpretaciones todavía más arriesgadas, como las relacionadas con los siempre debatidos aspectos de la inversión de trabajo empleado en la erección de los megalitos. Los trabajos referidos a estos aspectos, muy detallados para el caso de Galicia (Bello et al., 1984), siempre han partido de la hipótesis de que era trabajo humano. La constatación de una domesticación (bovina) supuestamente tan avanzada permite establecer hipótesis sobre el empleo de tracción animal para esos trabajos. Por último, y en relación directa con lo anterior, los estudios realizados sobre la roca soporte han podido determinar su procedencia de una cantera cercana,


de manera que sería fácil establecer una hipótesis sobre la totalidad del proceso constructivo, lo que todavía no se ha hecho. Todas estas ideas, sin pretender aportar conclusiones definitivas, abren la puerta a nuevas interpretaciones de importantes aspectos del neolítico galaico, que deberán ser refrendadas con nuevos datos arqueológicos.

3.3.− ESTADO ACTUAL: LAS PINTURAS Los motivos pintados son, en todos los casos, bandas rojas sobre fondo blanco formando esquemas geométricos irregulares. En su mayoría, las bandas rojas están contorneadas, a ambos lados, por líneas de puntos rojos y negros en alternancia. En el corredor, sobre un esquema semejante aparecen nuevos motivos: zig−zags (ocres) y, sobre todo, una banda contorneando las piedras realizada con otro pigmento (gris azulado). Por los pequeños restos encontrados a alturas considerables, las pinturas parecen haber cubierto toda la superficie de los ortostatos (hecho perfectamente constatado en las piedras del corredor). El nivel actualmente conservado coincide básicamente con las zonas cubiertas con sedimentos y excavadas a partir de 1987. Asimismo, puede afirmarse que los espacios entre ortostatos estaban asimismo rellenos con argamasa y pintados, como demuestran los gruesos fragmentos de caolín pintado descubiertos durante la excavación. Este esquema vale tanto para la cámara como para el corredor, quedando el interrogante de si las piezas en posición horizontal (cara inferior de las piedras de cubierta de cámara y corredor) estaban asimismo pintadas o, cuando menos, enlucidas. 3.3.1.− Intervenciones realizadas. La importancia del descubrimiento y su deplorable estado de conservación llevaron al director de las excavaciones, D. J. M. Bello Diéguez, a convocar una reunión de expertos para analizar los mejores métodos de conservación de las pinturas (Septiembre 1988). Las conclusiones de esta reunión aconsejaron una cubrición con tierra de las pinturas, a la espera de la elaboración de un proyecto definitivo de restauración. Sin embargo, en la campaña de 1989 habían de desarrollarse excavaciones en la cámara (quedaba un área por excavar) y, por tanto, debían ser redescubiertas las pinturas. Dado el grave estado de conservación observado tras esta excavación (muy desprendidas) y la consecuente imposibilidad de recubrirlas de nuevo con tierra, se elaboró un proyecto de urgencia para la inmediata consolidación de la capa pictórica. El trabajo a desarrollar en esta primera fase (Octubre 1989) contemplaba la limpieza y consolidación de las pinturas de la cámara. Se trataba de una actuación de urgencia que impidiera la desaparición de éstas, que en ese momento corrían grave peligro. La restauración de las pinturas del corredor quedó pendiente a la instalación


de una cubierta provisional. Instalada ésta y resueltos considerables problemas administrativos, se procedió al tratamiento de dicha zona en Julio de 1992. La financiación de estos trabajos ha corrido siempre por cuenta de la Excma. Diputación Provincial de A Coruña, propietaria del yacimiento. El trabajo ha sido realizado por la empresa TOMOS. EL ESTADO DE CONSERVACION AL INICIO. Por desgracia, nuestra primera observación de las pinturas del Dolmen de Dombate se produjo en la tercera campaña de excavación (verano 1989), por lo que desconocemos el estado de conservación en el momento de ser exhumadas por vez primera en 1987, y si hubo cambios significativos desde ese momento hasta cada una de las intervenciones de conservación (1989 la cámara y 1992 en el corredor). En ambos momentos, al descubrir la pintura, se aprecia un grado de alteración muy avanzado. Este se puede resumir en las siguientes formas de alteración visibles: 1.− Pérdida generalizada de pinturas. Como hemos dicho, la pintura se conserva hasta el nivel de sedimentos previo a la excavación, habiéndose perdido desde ese nivel hacia arriba. Esa pérdida se debe a las agresivas condiciones de conservación al aire libre (ciclos desecación−humectación, etc.) que las pinturas han debido soportar. Desde ese nivel hacia abajo, la superficie conservada de pintura en cada una de las piedras es diferente, siendo difícil el establecimiento de patrones comunes en la extensión y distribución de las lagunas que faciliten la identificación de factores de alteración. En algunas piedras se observan discontinuidades en sentido horizontal que parecen ilustrar fases diferentes de relleno/sedimentación. De hecho, en general las partes mejor conservadas son las zonas inferiores, las primeras en ser cubiertas por sedimentos. Otras lagunas tienen que ver con procesos de difícil identificación y cuantificación (zonas de escorrentía, antropógenas, concentración de humedad, pérdidas de época, etc.). Finalmente, algunas pérdidas tienen su origen en la diferente técnica de ejecución de algunas áreas y su consecuente comportamiento diferencial. Es este el caso, con toda probabilidad, de las juntas entre ortostatos, que se han perdido en su totalidad (zonas de preferente penetración de agua, mayor espesor del revoco y probable menor cantidad de aglutinante). Un ejemplo distinto se encuentra en la losa C−7 de la cámara, que debido al diferente grano (más fino) de la piedra y el consecuente menor agarre de la preparación exhibe un grado de pérdida de pintura mayor de lo habitual. 2. Capa cubriente y continua de tierras, en general muy adherida a la pintura por estar completamente saturada de humedad. En efecto, el sedimento que cubre las piedras es una tierra oscura muy fina, cuya eliminación no presenta problemas cuando está seca. El alto nivel de humedad en el interior del dolmen hace que la tierra no sea tan disgregable, adhiriéndose a la pintura y a la piedra. Si se combina este factor con otros, como la separación del soporte, la limpieza total de las tierras se transforma en


un problema harto complejo. 3. Pulverulencia de pigmentos (rojo o negro) o del caolín. Como consecuencia de este estado, la limpieza de estas áreas entraña siempre una mayor dificultad. En todo caso, conviene decir que no es un problema generalizado a toda la pintura y en cuyo origen se encuentran causas que no nos atrevemos a definir con exactitud. De hecho, las características del aglutinante que describiremos más adelante (grasa) hacen difícil pensar en una hidrólisis del mismo. Asimismo, los estudios realizados no dan gran relevancia a un posible biodeterioro. Por tanto, sólo nos queda considerar las causas que tengan que ver con la propia técnica de realización de la pintura (cantidad de aglutinante variable según zonas). Asimismo, la frecuente pulverulencia del pigmento negro (puntos) tiene que ver con la propia técnica de aplicación, quedando insuficientemente aglutinado en relación con los otros. En cualquier caso, el análisis de aglutinantes no puede establecer si ha habido una reducción (degradación) de la relación original entre aglutinante/pintura. Para comprender definitivamente las razones del estado de la pintura hay que considerar la casi permanente humectación a que ha estado sometida. Son ilustrativos los estudios microclimático e hidrogeológico, en los que se confirma la permanentemente alta humedad en el interior del Dolmen, el periódico ascenso del nivel freático e incluso la ocasional inundación de la cámara. Ese hecho y las observaciones realizadas en el estudio del caolín parecen confirmar esa permanente humectación. Es posible incluso que el agua haya ejercido o ejerza de agente cohesivo, de forma que una completa desecación de las pinturas aumentaría su pulverulencia. 4. Agrietamiento generalizado de la pintura. Este agrietamiento (contracción), está relacionado con el uso de un material arcilloso (caolín) para la realización de la pintura. Como se sabe, todos estos materiales expanden o contraen ligeramente en función de la cantidad de agua absorbida. Aunque el aglutinante reduce el problema, es posible que durante la fase original de secado se haya producido un agrietamiento de la capa de caolín. Por tanto, esta alteración puede provenir incluso del momento de realización y, lo que es más importante, puede haberse reactivado como consecuencia de los procesos de excavación (en época estival), al ser expuesta a condiciones de mayor sequedad. Los estudios presentados sobre el caolín no hacen sino confirmar estas ideas El estudio geotécnico concluye provisionalmente que estos fenómenos de contracción por desecación se producen en intervalos de humedades altas. Este dato explica por sí mismo las pérdidas acaecidas en la pintura, además de mantenerse activo el problema. Este fenómeno que estamos describiendo se interrelaciona con el que veremos a continuación (separación del soporte), de manera que tienen un origen común y progresan en paralelo. En algunas zonas del corredor observamos la superposición de capas de pintura, situación que relacionamos con tareas de mantenimiento o "repinte" dada la intrínseca inestabilidad de la propia técnica pictórica. 5. Separación entre la pintura y las piedras que ejercen de soporte.


Críticamente relacionado con el agrietamiento antes citado y cuyo último proceso es la separación del soporte y el desprendimiento de la pintura. Las causas de esta alteración creemos que son de tipo medioambiental, aunque otras razones puedan colaborar más o menos activamente: degradación del aglutinante, efectos mecánicos producidos por raicillas y otros elementos vegetales, lavados (agua de infiltración, etc). Aunque no se pueda cuantificar, consideramos probable un aumento de la separación como consecuencia de una cierta deshidratación producida tras la excavación. Esta alteración se encuentra muy desarrollada y presente en todas las piedras de cámara y corredor, siendo en el momento de la excavación el factor de riesgo más importante para una correcta conservación de las pinturas. La anterior referencia a tareas de mantenimiento de la pintura (repintes de época) apoya la idea de una cierta tendencia de la pintura a desprenderse. TRATAMIENTOS URGENTES DE CONSERVACIÓN. Como consecuencia del estado antes descrito, y dada la situación de alto riesgo que presentaban las pinturas, se decidió ejecutar un tratamiento urgente de conservación que impidiera la progresión de estas alteraciones. Más tarde, en el año 1992, se procedió a completar estos tratamientos en las zonas (corredor) que aún permanecían cubiertas de tierra. El plan de trabajo, ejecutado inmediatamente después de la campaña de excavación de 1987, contemplaba tres fases: 1. Limpieza. La limpieza de tierras y suciedad adherida a la pintura es el primer trabajo a realizar. Siempre se ha recurrido a sistemas mecánicos, y preferentemente en seco. Los instrumentos empleados varían según el estado de conservación de la pintura y de la adherencia de la suciedad a la misma. Podemos citar los punzones de madera, brochas, pinceles, cepillos, bisturí y lápiz de fibra de vidrio. Se ha procurado que el efecto abrasivo fuese por impacto y no por frotación (incide con menor intensidad sobre las pinturas). Se limpia, asimismo, la piedra (desde la altura en que se inició la excavación), y siempre de arriba a abajo. Para la limpieza de la piedra hemos utilizado cepillos y pinceles muy duros, aunque, por efecto de la humedad, no se ha verificado una eliminación total de las tierras. No obstante, y en general, la limpieza no presentaba problemas. En áreas muy alteradas, previo a la eliminación de la suciedad, debíamos tomar precauciones: . Zonas con pigmento pulverulento, fijación previa de éste con un copolímero acrílico (Paralloid B−72) al 5% en Tolueno.


. Zonas muy amplias con escamación (separación del soporte), sentado previo de las escamas por inyección de Acetato de Polivinilo en emulsión acuosa (Mowilith DMC−2) al 10%. Un segundo problema era la humedad excesiva que presentaban algunas áreas. En esas zonas la hidratación de la tierra favorece su adhesión a la piedra e impide su total eliminación. Para actuar contra ese problema, intentamos una desecación parcial de esas zonas con aire caliente. La desecación conseguida es muy parcial y temporal, aunque favorecía un ligero avance en la limpieza. Dados, no obstante, los riesgos que este sistema comporta para la pintura, optamos por la vía húmeda, empapando esas áreas con alcohol o acetona. Se conseguía, por un lado, la disolución y arrastre de la tierra, y al tiempo una desecación temporal que permitía la fijación de pigmentos. Sin embargo, ninguno de los sistemas de limpieza puede considerarse definitivo para el tratamiento de las áreas más delicadas. En estas zonas, y dado que un tratamiento fuerte era incompatible con la fragilidad de las pinturas, hemos seguido el criterio de primar la consolidación sobre la limpieza. 2. Fijación. Una vez limpia toda la capa pictórica, se procedió a la fijación. Se busca eliminar pulverulencia superficial y crear una capa consolidada que favorezca el sentado del color. Se ha utilizado un copolímero acrílico (Paralloid B−72), disuelto al 5% (Tolueno) y 10% (Xileno), según el estado de conservación de la pintura. Las aplicaciones han sido siempre a pincel y sobre la superficie pictórica, sin afectar a la piedra, ni entre piedra y pintura. En ocasiones, y dada la elevada porosidad de la pintura, era necesaria la aplicación de varias capas de fijativo. En las zonas con un grado de humedad especialmente acusado, se hizo una desecación previa. 3. Adhesión. La elección del método de readhesión entre piedra y pintura ("sentado del color") fue complicada. En un primer momento, se pensó en la utilización de Paralloid (idem que la fijación), que fue desechado por las siguientes razones: . Dada la gran porosidad de la preparación y la baja proporción de resina (5% ó 10%), la capacidad de adhesión resultaba muy baja. Las escamas de pintura saltaban con la aplicación del más mínimo esfuerzo mecánico. El aumento de la concentración hubiera ido en perjuicio de la penetrabilidad. . Al usarse los mismos productos para la fijación y la consolidación, se creaba una situación de idéntica reversibildad de ambos procesos, lo que en ciertos casos resultaría peligroso. Desechado el Paralloid, elegimos el Acetato de Polivinilo (PVA) por su alta capacidad adhesiva y por su difícil disolución con los disolventes del Paralloid. Al estar emulsionado en agua, permitía una mayor compatibilidad con la humedad tan frecuente en la mayoría de las piedras. Las pruebas de resistencia han resultado completamente satisfactorias. El proceso de sentado del color era el siguiente:


− Limpieza de los bordes de la escama. − Aplicación (inyección) de alcohol etílico en el interior de la escama, con dos finalidades: limpieza de la escama y mejora en la penetración del PVA. − Aplicación (inyección) de PVA (10% en agua) en el interior de la escama. − Sentado de la escama por presión con papel siliconado. − Eliminación de excesos con papel absorbente empapado en alcohol. En la intervención del año 1992 (corredor) hemos hecho ligeras modificaciones sobre este proceso de sentado. Por un lado, hemos sustituído el PVA por una emulsión acrílica (PRIMAL AC−33) al considerar que había una mejora en los resultados finales del sentado (menor sensibilidad al agua). Asimismo, en ocasiones hemos añadido cloruro de benzalconio (1% en agua) al agua de disolución del Primal. Este producto es un potente tensoactivo y mejora la capacidad de penetración del adhesivo. 3.3.2. Valoracion de las intervenciones y estado actual de conservacion. Las dos intervenciones realizadas en Dombate fueron planteadas como tratamientos de urgencia para salvar las pinturas de la desaparición. Por tanto, siempre se ha tratado de ejecutar tratamientos de urgencia y poco agresivos, desde un criterio general de respeto absoluto por la obra. Esa consideración contemplaba la posibilidad de realizar ulteriores tratamientos una vez que se llevaran a cabo los necesarios estudios y planes de conservación. En todo caso, se ha superado el estado de inestabilidad en que se mantenían sin modificar irreversiblemente el carácter original de la pintura. Desde entonces hasta hoy la evolución es buena, mostrando un grado de adherencia al soporte y una coherencia aceptables. Conviene aclarar que entre la primera intervención (1989) y la colocación de la cubierta provisional (1991) ha transcurrido un tiempo considerable en el que parte de las pinturas de la cámara han estado expuestas en mayor o menor grado a las inclemencias metereológicas. De hecho, por la cara interna de una de las piedras (C−6) corría el agua pluvial. Esto ha provocado, especialmente en la pintura de dicha piedra, el parcial lavado del producto (PVA)2 que habíamos utilizado para readherir la pintura desprendida y, en paralelo, el desarrollo de una importante colonización de algas. En el año 1992 hemos repetido este proceso de readhesión en la cámara, a fin de reparar las faltas producidas durante este período de exposición.

2

Las emulsiones de PVA, una vez que secan permanecen poco solubles al agua. En nuestro caso, tenemos la convicción de que parte del PVA aplicado en 1989 no llegó a secar nunca (agua de infiltración) y por eso fue posible su lavado.


Las actuaciones que se hicieron para proteger el yacimiento, tanto la cubierta como el cierre de la cámara han supuesto la modificación de las condiciones microclimáticas del interior de la estructura de Dombate, siendo positivo en algunos aspectos y negativo en otros. La existencia de una cubierta impide el acceso directo de agua pluvial, y esto relativamente, como hemos visto por el estudio de hidrogeología, pero aumenta la temperatura del espacio que está bajo ella. Al mismo tiempo, la existencia de una estructura protectora de madera impide el paso de personas y de luz, pero asimismo reduce la capacidad de renovación de aire (ventilación). La consideración de todos los datos anteriores y los resultados de los estudios previamente expuestos, nos permiten listar los actuales agentes de alteración y su influencia potencial en la conservación de la pintura. Como dato más importante nos interesa resaltar la elevada humedad existente en el interior de la cámara. Las razones para lo anterior son muy variadas. Por un lado existe un fuerte aporte de agua pluvial como consecuencia de la ausencia de drenaje de la cubierta (vierte aguas hacia el interior del Dolmen). La cercanía del nivel freático bajo el Dolmen puede llegar a provocar inundaciones y al menos facilita la ascensión de agua por capilaridad. Si a esto añadimos las características climatológicas del emplazamiento (clima atlántico), explican esa alta humedad citada. Por último, y aunque en el interior del Dolmen la humedad absoluta varía poco, la interacción de otros factores climatológicos (temperatura) produce constantes variaciones en la humedad relativa. La consecuencia directa de lo anterior es la verificación permanente de procesos de condensación de agua sobre la pintura. Es interesante ahora relacionar estos datos con las propiedades del revoco. Por un lado, se ha dicho que el revoco tiene facilidad para absorber agua por capilaridad y que la desorción es un proceso más lento. De hecho, en las partes inferiores, donde se verifica con mayor facilidad un proceso de ascensión capilar e incluso de condensación de agua, y por tanto se secan menos, los fenómenos de agrietamiento son considerablemente menores. En esas zonas se puede aventurar una práctica permanente saturación de agua. Las razones de lo anterior se explican por la sensibilidad del caolín a los procesos de humectación−desecación3, que pueden producir retracciones con la subsiguiente caída del revoco de caolín. El ámbito en el que se producen los cambios volumétricos más acusados ha quedado provisionalmente establecido en las altas humedades (93−100%), precisamente los rangos de variación de la H.R. más frecuentes en la cámara. En compensación, al haber habido un trabajo mecánico (presión) durante la aplicación del revoco se produce una cierta compactación y orientación de las partículas de caolín. Además, no ha sido demostrada la facilidad del caolín para disgregarse (disolverse) cuando está saturado de agua en las pinturas del Dolmen. Este 3

Y eso a pesar de que la caolinita es el mineral arcillosos que experimenta menos contracción al secar: 3−10% frente a 12−23% de la montmorillonita (tras un secado a 105º C.) (Goffer,, 1980).


proceso sólo ha ocurrido en una muestra completamente seca. De hecho, al menos en la experiencia del autor, no se aprecia fenómeno alguno de disgregación o arenización, tan sólo la local pulverulencia de pigmentos. No obstante, y a pesar de que los productos aplicados durante la restauración reducen el peligro, debe considerarse como riesgo potencial un proceso de este tipo. Tampoco se considera como riesgo la posibilidad de disgregación del caolín por efecto de la cristalización de sales y/o de hielo en sus poros. Afortunadamente, el análisis de sales realizado sobre muestras de agua y tierra del entorno del Dolmen exhiben cantidades inapreciables. La función protectora del aglutinante debe ser ahora citada. La introducción de este elemento ha supuesto una mejora de las propiedades cohesivas de la argamasa de caolín y la masa de pigmento. Su empleo aumenta la resistencia de los materiales a la disolución y mejora la respuesta a los cambios dimensionales del caolín. Asimismo, aporta un cierto efecto hidrorrepelente. Todas estas propiedades deben haber mejorado como consecuencia del proceso de restauración. A esos efectos conviene añadir que estas grasas son productos razonablemente estables que no sufren hidrólisis, a lo sumo una cierta oxidación y polimerización (lo que tradicionalmente se conoce como enranciado). De hecho, existe aún mucha grasa en Dombate y ésa es la razon de que la hayamos detectado con tanta intensidad. Por último, y esto tiene que ver con procesos de biodeterioro, se trata de productos alguicidas y poco favorables para el desarrollo de hongos. No obstante lo anterior, este aglutinante se muestra incapaz de frenar las antes descritas alteraciones por cambio climático (H.R.). En las condiciones microclimáticas descritas influye sin duda la situación actual de la cámara del Dolmen, poco ventilada y con escaso acceso de luz. Eso favorece la estabilidad climática, pero también el biodeterioro. En efecto, esas condiciones favorecen, como se ha demostrado, el desarrollo de procesos de biodeterioro (hongos fundamentalmente) que, sin ser dramáticos, deben ser considerados como un problema a resolver. Las fuentes nutrientes son variadas, y debemos incluir los propios productos utilizados en los tratamientos de conservación (polímeros sintéticos). Los pigmentos utilizados (óxidos de hierro, carbón vegetal), ambos muy estables a la luz, explican que no se pueda hablar de alteraciones cromáticas. Por el contrario, su función como nutriente de microorganismos no puede ser rechazada. Los resultados de los estudios permiten entender las razones del estado de conservación de las pinturas. En efecto, la forma de alteración más generalizada es el agrietamiento de la pintura que se ve acompañado de una separación de la piedra soporte como respuesta a fenómenos de contracción− expansión del caolín, a su vez dependientes de los ciclos de desecación− humectación. En resumen, la situación actual del yacimiento y las características


compositivas de las pinturas favorecen el progreso de la alteraci贸n. Existe, por tanto, una situaci贸n de riesgo que debe ser modificada.


3.4.−ESTADO ACTUAL: OTROS ELEMENTOS ARQUEOLÓGICOS. 3.4.1. Los ortostatos. Sobre la caracterización del tipo de roca y su estado de conservación, se incluye un exhaustivo informe (ver ESTUDIOS) realizado por miembros del Dpto. de Edafología y Química Agrícola de la Fac. de Farmacia (U. Santiago), al que nos remitimos. + Intervenciones realizadas. La única intervención realizada sobre la piedra del Dolmen ha sido una intervención de tipo estructural consistente en la instalación de un apeo en la parte superior del interior de la cámara, como medida de precaución ante posibles desplazamientos durante la fase de excavación. + Estado actual de conservación. Para una exacta definición del estado de conservación de los materiales pétreos conviene hacer el estudio desde un doble punto de vista. Desde la perspectiva de material constructivo y su durabilidad, ya se ha dicho que el estado de conservación es aceptable y no urge una intervención inmediata. Como material que conforma un espacio arquitectónico, tampoco parece presentar mayores problemas de estabilidad, por lo que no se propone intervención alguna en este sentido. Señalar el riesgo de alteración antrópica que actualmente existe, y que ha supuesto la aparición de unos grabados (año 1992) en la piedra C6. Todos los intentos que se han realizado para impedir el libre acceso a la cámara han sido inútiles a la larga. Suponemos que las actuaciones más adelante propuestas acabarán finalmente con este problema. Por último, resta añadir algunos comentarios en lo que respecta al apartado de colonización biológica. La modificación microclimática que ha sufrido el Dolmen desde la excavación influye sobre las piedras, al igual que influía sobre las pinturas. De hecho, parece haberse ampliado la colonización de algas existente en la cara interior de las piedras, especialmente en la piedra C6. Por otro lado, los datos obtenidos en el estudio de biodeterioro no parecen alertar sobre peligros inminentes. 3.4.2. La coraza y el tumulo. En torno a la estructura arquitectónica central (ortostatos), se construye un túmulo circular de tierra. Y sobre ese túmulo, seguramente para protegerlo de la erosión, se coloca una coraza compuesta por piedras de pequeño tamaño. A título de hipótesis, y por los datos aportados por la excavación, creemos que la altura del túmulo sobrepasaba apenas la del corredor. La composición y


granulometría de la tierra empleada para la construcción del túmulo es muy homogénea en todo él, considerando probable un trabajo previo de selección o tamizado. Respecto a la coraza, es imposible conocer la posible extensión de la misma, aunque por los datos de la excavación parece improbable que alcanzara la totalidad de la superficie tumular, siendo probable una disposición anular. En este apartado hay que incluir, finalmente, los perfiles creados artificialmente por la excavación arqueológica como parte de su metodología. Actualmente pueden tener una indudable importancia como elemento didáctico. Existen dos tipos: por un lado, los perfiles que llegan desde la capa vegetal hasta la coraza (sección de la capa de sedimentación creada tras el abandono del yacimiento); por otro están los que seccionan asimismo el túmulo y que, por supuesto, tienen un mayor interés científico. En todos los casos se trata de perfiles de tierra cuya durabilidad es muy comprometida. + Intervenciones realizadas. Es el momento de recordar que con anterioridad al inicio de la excavación, el Dolmen de Dombate estaba cubierto por un bosquete de pinos. Aunque fueron cortados, la destrucción originada por las raíces ya estaba hecha y una buena parte de los tocones permanecen en el sitio. Durante la fase de excavación, y para facilitar un exhaustivo conocimiento del yacimiento, han sido realizadas numerosas catas en el túmulo, destruyéndolo en diferentes puntos. Igualmente, para la construcción de la cubierta temporal de protección fue necesaria la construcción de numerosos pilares de hormigón, algunos de los cuales han sido colocados en el área del túmulo. Aunque se buscó situar el mínimo posible y en el emplazamiento menos agresivo, ha habido que perforar en diversos puntos. + El estado de conservación. Ambos elementos han sufrido diversos procesos de alteración relacionados con la propia debilidad del sistema constructivo. En la actualidad, la degradación de túmulo y coraza es considerable. Las diversas actuaciones y el paso de visitantes ha producido una intensa modificación de su aspecto original. El túmulo, y sobre todo los perfiles de excavacion practicados en él han sido sometidos a un fuerte proceso de erosión producido fundamentalmente por el paso de personas. La acción de fenómenos atmosféricos ha sido importante en los primeros momentos tras la excavación (hasta la colocación de la cubierta, y ocasionalmente reactivado); también se ha producido un intenso brote de vegetación. Con respecto a la coraza, y aunque desde la misma finalización de la excavación fue protegida con láminas plásticas (que redujeron la acción de agentes atmosféricos), no ha podido evitarse la acción destructora de las visitas, que produce una importante remoción de piedras. Además, el microclima creado


bajo los plásticos ha generado una fuerte colonización de hongos e incluso de penetración de raíces de plantas superiores (zarzas) bajo ellos. En fecha reciente, han sido (1992) sustituidas las láminas plásticas colocadas en 1989 por otras nuevas, y se ha realizado una limpieza de la vegetación. De cualquier forma, hasta que se desarrolle el Plan de conservación no se producirá una definitiva estabilización de ambos elementos. 3.4.3. Otros elementos inestables. En este grupo incluímos una serie de elementos muy heterogéneos que iremos viendo independientemente. El área de entrada del Dolmen es un área importante para la comprensión del significado y funcionamiento del monumento. Por su complejidad (muros, pavimentos, idolillos, coraza) y mal estado de conservación (original), la conservación de todos los elementos originales presenta ciertas dificultades. Los pavimentos interiores han sido levantados parcialmente durante la excavación, por lo que es necesaria su reconstrucción. Estaban realizados con tierra de diversas procedencias posteriormente apisonada (ver Informe de excavación). La cámara dolménica de pequeño tamaño que se encuentra embutida en el túmulo del Dolmen de Dombate (ver Informe de excavación) se encuentra muy alterada, pero posee un enorme interés al presentar a pequeña escala parte de los elementos constructivos que caracterizan al dolmen grande. + Intervenciones realizadas. El área de entrada fue excavada en su totalidad, extrayéndose todos los elementos muebles que, sin embargo, forman parte inseparable del conjunto (idolillos, cerámicas, etc.). Tras la finalización de la excavación fue vuelta a cubrir (lámina plástica y sedimento). Los pavimentos de cámara y corredor han sido casi totalmente extraídos como consecuencia del proceso de excavación. El Dolmen pequeño fue excavado en su totalidad y desde entonces se ha mantenido protegido con una lámina plástica. + Estado actual de conservación. El estado de conservación de los elementos citados no ha sufrido demasiadas modificaciones desde su excavación. Hay que anotar que dichos elementos presentaban originalmente un estado de conservación defectuoso. La cámara dolménica (dolmen pequeño) está muy arrasada (ortostatos y coraza) y el área de entrada presentaba derrumbes. Estos deterioros pueden considerarse contemporáneos a la época de uso/abandono del Dolmen. Las únicas alteraciones recientes han sido en la zona del dolmen pequeño, del mismo tipo


que las ya citadas para el tĂşmulo y la coraza del dolmen grande.


3.5 ESTADO ACTUAL: ELEMENTOS CUBIERTA PROVISIONAL, ETC.

AJENOS,

CIERRE,

3.5.1. CIERRE La puerta y el cierre metálico colocado sobre el muro de mampostería de piedra para evitar las entradas incontroladas de personas ha servido solo de forma parcial para dicha función, pues ha sido sobrepasado bien por su parte superior con el consiguiente destensado y deformación de la malla que lo forma, bien por la zona de contacto entre el muro de piedra y la malla metálica, con levantamiento de esta última rompiendo la sujeción de mortero de cemento que lo unía al muro en varios lugares, o con la realización de boquetes rompiendo los alambres. + Estado actual de conservación: El muro de mampostería se encuentra en buen estado. La malla metálica a pesar de haberse repuesto sus deterioros repetidas veces, se encuentra en mal estado. 3.5.2. CUBIERTA PROVISIONAL Esta cubierta destinada a evitar la caída directa de agua sobre el monumento está formada por una estructura de pilares mixtos (hormigón y tubos metálicos) y cables de acero tensados, para soportar una cubierta de plástico protegido por una doble malla de sombreo. Los fuertes vientos que soplan en el lugar durante los temporales han producido serios desperfectos tales como rotura de cables, desplazamiento de los plásticos y doblado de pilares. + Estado de conservación: A pesar de haberse reparado en varias ocasiones, en la actualidad se encuentra en mal estado cumpliendo mal la labor para la que fue proyectada. Esta cubierta que fue pensada para cumplir su función durante 2 ó 3 años, llevando más de 8 instalada. 3.5.3. ESTRUCTURA DE CUBRICIÓN DEL CORREDOR Y CIERRE DE LA CÁMARA Esta estructura, que fue realizada en el año 1992 por la empresa TOMOS para evitar por un lado la entrada de luz que pudiera dañar las pinturas y por otro para evitar la entrada de personas a la cámara y el corredor de forma no controlada, ha cumplido bien su función. + Estado de conservación: bueno.


4.− EL PROYECTO DE CONSERVACIÓN.


4.1.− PLANTEAMIENTOS Y OBJETIVOS Cuando se encargó la redacción del Plan de Actuación de Dombate, había una idea de partida básica: la necesidad de la conservación al aire libre y pública exposición del yacimiento. Creemos que esa necesidad es unánimemente compartida y, no obstante, ha quedado suficientemente justificada en la introducción general. Así pues, decidida la exposición, el objetivo primordial de este Plan era la definición de los tipos e intensidades de las actuaciones a desarrollar. Para el logro de esa tarea era primordial organizar y en muchos casos mejorar el conocimiento que poseíamos sobre el Dolmen y sus diversos elementos constitutivos. A nadie se le escapa que a la hora de proyectar actuaciones en Dombate el elemento crítico, en tanto que más sensible, son las pinturas que el Dolmen posee en el interior de cámara y corredor. Consecuentemente, algunas de las propuestas más impactantes en el yacimiento (p.e. cubierta artificial o no) estaban condicionadas por este elemento. Así pues, el profundo conocimiento de las pinturas ha absorbido un buen número de los estudios realizados, que no han hecho sino confirmar la necesidad de una activa protección de dicho elemento. Con las exigencias de conservación de las pinturas y otros elementos sensibles como epicentro se estableció un intenso debate crítico entre los miembros del equipo de redacción en cuanto al caracter final de las interven− ciones. Por un lado se planteaba un tipo de actuación que devolviera al Dolmen un aspecto semejante al que poseía antes de la excavación. Según esta visión, se proponía una actuación "blanda" que recompusiera en lo posible la original relación monumento−entorno. La otra visión, mucho mas "agresiva", contemplaba el aprovechamiento intensivo de los importantes y variados elementos arqueológicos que constituyen Dombate para crear una exposición museológicamente densa. Esta alternativa suponía una modificación de la relación monumento−entorno, así como importantes actuaciones en aquel. En honor a la verdad, se debe decir que en un principio nos sentíamos inclinados a la primera alternativa, la menos impactante, en un afán conservacionista siempre defendido en la musealización de yacimientos arqueológicos. Como se habrá intuido, fueron los estudios sobre las pinturas los que modificaron nuestra impresión inicial. Los requerimientos de conservación del elemento citado exigen de la existencia de una cubierta permanente que impida el acceso de auga pluvial sobre las mismas. Esa fue la decisión crítica, a partir de la cual fluyó con naturalidad el resto de las propuestas definiendo finalmente un Plan de Actuación de caracter intenso pero asimismo rico en ambiciones. Esas ambiciones u objetivos, que están presentes en toda intervención profunda


en un yacimiento arqueológico son: PROTECCION. Cualquier intervención en Dombate debe garantizar la adecuada preservación de los restos arqueológicos del mismo. Como hemos citado, esta preocupación ha sido el núcleo de la toma de decisiones. La construcción de una cubierta sobre el Dolmen permitirá una mejor protección no sólo de las pinturas sino de muchos otros elementos inestables. COMPRENSION. El tipo de actuación permitirá una exposición de elementos habitualmente no visibles (piedra de cabecera, dolmen pequeño, perfiles) que facilitarán una perfecta comprensión del yacimiento. Como se verá, las propuestas más relevantes lo son en este sentido, por lo que el concepto "museo al aire libre" cobra en este caso pleno sentido. CONOCIMIENTO. Aunque los estudios en Dombate están muy avanzados, ni está terminado ni renunciamos a su mejora al hilo de las actuaciones. Como parte del Plan, además, se contempla la difusión de este conocimimento. ESTETICA. Habiendo aceptado la modificación de la relación entorno−paisaje, se ha intentado que este efecto sea lo menos agresivo posible (pantallas vegetales, etc) y potenciar al tiempo la estética de los elementos artificiales introducidos. ENTRETENIMIENTO. La actuación propone la creación de un espacio no exclusivo de conocimiento sino asimismo de disfrute y esparcimiento. ECONOMIA. La intensidad de las actuaciones exigen la disponibilidad de unos recursos económicos asimismo considerables. Ese efecto deberá paliarse con los ingresos producidos por las visitas y los efectos beneficiosos que pueda tener sobre un entorno más o menos cercano. Estamos seguros de que las propuestas planteadas para Dombate serán motivo de una siempre saludable crítica. Sólo nos quedaría apuntar que así como es excepcional el yacimiento son igualmente excepcionales las propuestas; que no se trata de un grado de actuación que haya que exportar a todos los monumentos megalíticos de Galicia y que las decisiones han sido tomadas después de un profundo proceso de reflexión.


4.2. LA COMPRA TERRENOS. PROTECCIÓN.

EL

PLAN

ESPECIAL

DE

4.2.1. LA COMPRA DE TERRENOS En fases sucesivas y desde la compra inicial en el año 1.975 de tres fincas que totalizaban 715 m2, se han ido comprando las fincas del entorno hasta completar la situación actual. En el año 1.993 se compraron cuatro fincas más, todas ellas colindantes con la inicial con una superficie total de 2.921 m2. Finalmente, en el año 1.999 se compraron tres nuevas fincas, dos de ellas colindantes con las anteriores y con una superficie de 2.414 m2 y una tercera próxima a estas pero al otro lado de la carretera con 1.681 m2 de superficie. El total de la superficie de suelo propiedad de la Diputación en el entorno del Dolmen es de 8.000 m2 según medición real. 4.2.2. EL PLAN ESPECIAL DE PROTECCIÓN Como un elemento urbanístico necesario para la protección del entorno del Dolmen se ha redactado un Plan Especial de Protección. Este plan deberá ser adaptado al recientemente aprobado Plan General Municipal de Ordenación publicado en el B.O.P. el día 24 de Diciembre de 1.999.

4.3. LA EXCAVACIÓN ARQUEOLÓGICA Si bien los trabajos de excavación ya realizados en el monumento de Dombate han dado unos resultados científicos que pueden considerarse suficientes y que en todo caso han superado con mucho las expectativas existentes en el momento de iniciar el proceso, las excavaciones de Dombate no han terminado todavía, sino que fueron interrumpidas al dar la prioridad a las tareas de conservación del yacimiento, aguardando para realizar nuevas campañas al compás del desarrollo de aquéllas. Así, parece prudente aprovechar los trabajos de consolidación para intentar acrecentar los conocimientos sobre el yacimiento. Hay diversas zonas que en principio parecen merecer una mayor investigación. El área de la entrada fue excavada en general hasta la cota inferior de los ídolos; sin embargo, las muestras carbonosas procedentes de un sondeo revelan actividad humana a una cota de 20 cm. más abajo, lo que hace pertinente continuar la excavación en dicha área a la busca de otras evidencias. Asimismo en la zona de entrada, se hace preciso estudiar la coraza y su forma de construcción, pues algunos indicios señalan la posibilidad de diferentes fases. En los puntos de unión entre la cámara y el corredor puede ser interesante excavar la masa tumular hasta el nivel de la capa de xabre procedente de los agujeros de implantación de las losas, para ver si se trata de una única capa o de dos capas distintas, lo que


nos podría hablar de momentos constructivos diferentes para la cámara y el corredor. Toda el área exterior adyacente al monumento, que fue dejada voluntariamente para ser excavada en coordinación con los trabajos de restauración, y que puede aportar luz acerca de las formas rituales de utlización del monumento. Por otra parte, el acabado final del monumento consolidado recomienda para su mejor contemplación la retirada de los testigos dejados en las campañas anteriores que ya han cumplido su misión. A pesar de que se trata de zonas que hasta ahora han presentado en general materiales revueltos de diferentes épocas como resultado de procesos postdeposicionales, en una zona es previsible la presencia de fragmentos campaniformes aparentemente no excesivamente alejados de su ubicación original. Por ello consideramos conveniente proceder a la excavación sistemática de los testigos. Por último, la necesaria realización de movimientos de tierras en las obras de consolidación exige de forma perentoria la intensiva vigilancia arqueológica, el previo estudio mediante sondeos, o la excavación propiamente dicha, según se afecte a zonas en las que la existencia de vestigios arqueológicos no ha sido comprobada o al propio monumento. En cualquier caso, cualquier movimiento de tierras será objeto de vigilancia arqueológica, y la presencia de cualquier tipo de vestigio susceptible de ser investigado con metodología arqueológica redundará en la inmediata transformación de la vigilancia en excavación arqueológica, con la ampliación de garantías que tal transformación conlleva. Se procederá a excavar arqueológicamente en las siguientes áreas: 1.− Testigos de las anteriores campañas de excavación. 2.− Zonas bajo las losas que se colocarán como cubiertas del corredor (retirada de tierra hasta el nivel de la coraza). 3.− Puntos de unión exterior entre cámara y corredor (sondeo hasta la capa de xabre). 4.− Area de entrada: zona de ídolos, arranque de coraza y exterior del ortostato R6 previa a la implantación del puntal metálico. 5.− Prolongación del perímetro tumular en los terrenos recientemente adquiridos (hasta el nivel de coraza). 6.− Corona circular adyacente al túmulo, en el ancho que se vea afectada por la implantación de los soportes de la cubierta, el camino periférico y la zanja de drenaje. 7.− Cualquier otra área que pueda ser afectada en el interior del perímetro tumular, o del exterior en que puedan aparecer vestigios arqueológicos. Se realizarán sondeos arqueológicos previos en las siguientes áreas:


1.− A lo largo de la línea de implantación del nuevo cierre. 2.− A lo largo del recorrido de caminos y canalizaciones. 3.− En la superficie afectada por el edificio de acceso. Se procederá a vigilancia arqueológica en las siguientes áreas: 1.− Modificación del pasillo posterior que da al exterior de la losa de cabecera. 2.− Rebajado del terreno perimetral al túmulo. 3.− Zanjas de drenaje exterior (carretera) y pozo. 4.− Puntos de anclaje de pasarela. 5.− Movimientos de tierra en edificio de acceso, modificable según resultados del sondeo. 6.− Cualquier otro movimiento de tierras no previsto. PLANO A−3: EXCAVACIONES


4.4.− INTERVENCIONES DIRECTAS EN EL MONUMENTO 4.4.1. La conservación de las pinturas Para la adecuada conservación de las pinturas (propiedades de coherencia y adhesividad) debemos considerar como esenciales las actuaciones que tiendan a la preservación de los tres elementos que básicamente la componen: a) El revoco de caolín, cuya estabilidad depende de una cierta estabilidad climática. b) El aglutinante y, sobre todo, los adhesivos sintéticos, cuya conservación se relaciona con la existencia de procesos de descomposición química o bioquímica. c) Los pigmentos, en parte dependientes de lo anterior (biodeterioro) y de procesos de alteración química particulares (fotooxidación). Como ya queda dicho, permanecen activos algunos procesos que pueden producir alteraciones en los elementos anteriormente citados. Debe quedar claro, en todo caso, que siempre se trata de procesos relacionados con agentes climáticos y que el control del microclima interior elimina la mayoría de los riesgos. Esos agentes naturales que consideramos agresivos son: 1. Un excesivo acceso de agua, que se refleja en una casi permanente saturación de agua de las pinturas. 2. Otros factores climáticos que acompañan al anterior (humedad relativa, temperatura, etc.), y que favorecen variaciones en el contenido de humedad, alteración biológica, etc. 3. La variabilidad de las condiciones citadas, consecuencia de los cambios climáticos exteriores y de las diversas intervenciones antrópicas en el Dolmen son en sí mismas negativas. Cada fase de aclimatación debe considerarse traumática. En consecuencia, la conservación de la pintura pasa por la erradicación de los factores agresivos y la introducción de unos nuevos y adecuados parámetros climáticos. Eso supone el control de la humedad, temperatura, luz, ventilación y, en consecuencia, los agentes de biodeterioro en el interior del Dolmen. Si bien parece sencilla la eliminación de los factores agresivos, resulta más difícil el establecimiento de unas condiciones "ideales" definitivas. Para la consecución de los objetivos anteriormente citados, deben proponerse actuaciones en los siguientes sentidos: 1. Una intervención en el entorno del monumento, en el intento de reducir el acceso de agua capilar o, en su caso, de infiltración (descenso del nivel freático, drenajes, cubierta). 2. Una intervención en el microclima del interior del monumento para la creación de unas condiciones climáticas razonables.


3. Finalmente, y en un segundo grado de importancia, una intervención directa sobre las pinturas que repare los daños causados desde la primera intervención hasta ahora, y que sea compatible con los parámetros de conservación que se hayan definido anteriormente. Las primeras actuaciones, descritas en otros capítulos, proponen el cierre de la estructura dolménica (recolocando en su lugar las tapas del corredor y cerrando las aberturas entre ortostatos más grandes). A continuación, se propone la edificación de una cubierta sobre el monumento (dolmen y túmulo), que evite la penetración de agua pluvial en el mismo. En paralelo, habrá de realizarse un drenaje perimetral a toda la cubierta que impida la penetración del agua recogida por ella hacia el interior del Dolmen. El objetivo paralelo de este drenaje, así como la realización de un pozo de bombeo de agua, es la bajada y regulación del nivel freático a los niveles recomendados, eliminando las aguas que supongan excedente. Y aunque las intervenciones anteriores provocarán sin duda cambios en el microclima interior de la cámara y corredor, se proponen sólo en segundo lugar una serie de tareas en ese interior, con el objetivo específico de crear un microclima de conservación estable y adecuado a las exigencias de conservación de la pintura. Como hemos dejado entrever, la definión precisa de esas condiciones supone una difícil tarea. En efecto, la consideración de todos los factores y elementos que intervienen en la preservación de las pinturas murales del Dolmen de Dombate es una tarea tan compleja que impide la formulación de propuestas definitivas. No obstante, estamos en disposición de establecer unas líneas básicas de actuación. Para ello, propondremos una condiciones climáticas "ideales" a las que teóricamente debemos tender. A continuación discutiremos las dificultades de aplicación directa de dichas condiciones al caso de Dombate para plantear, en consecuencia, los trabajos de investigación necesarios para la precisa definición de dichas condiciones. Los parámetros climáticos que se describen a continuación se han establecido tanto a partir de recomendaciones internacionales (Berducou, 1990), (Guichen, 1984), (Kühn, 1986), (Thomson, 1986), (Stolow, 1987) de carácter general como considerando la especificidad del objeto de estudio. Las condiciones que se proponen deben considerarse ideales, sin que esto signifique que deban aplicarse linealmente al caso que nos ocupa: •

HUMEDAD RELATIVA: Los márgenes de seguridad para evitar el desarrollo de microorganismos están en un máximo del 65 al 70%. Paralelamente, se ha definido provisionalmente el 90% como límite máximo para evitar fenómenos de contracción. El límite mínimo para evitar desecaciones excesivas no se ha definido, aunque no recomendamos humedades inferiores al 55%. Además, las oscila− ciones diarias no deben ser bruscas, sin exceder el 2−3% (hasta el 5% ocasionalmente, y nunca por encima del rango de variación anual). Y aunque las recomendaciones proponen rangos en torno al 65% como los más adecuados, este nivel nos parece excesivo dados


los riesgos potenciales de desecación y consecuente disgregación. En consecuencia, y asumiendo los riesgos de biodeterioro (regulable por la temperatura), proponemos como recomendable una humedad relativa entre 80 y 90%. •

TEMPERATURA: Los rangos de temperatura recomendados varían entre 15 a 20º C., aunque niveles inferiores son favorables (reducción de reacciones químicas, inhibición de reacciones metabólicas, etc.). Estas condiciones no parecen difíciles de alcanzar en Dombate, al menos en las condiciones actuales. En todo caso, es importante no superar un límite máximo de oscilación diaria (± 2º C.), dada su directa relación con el mantenimiento de una Humedad Relativa estable.

ILUMINACION: Habrá que reducir en lo posible la exposición a la radiación no visible (Infrarrojos y Ultravioletas). En el caso de los Infrarrojos, de manera que no influyan en la elevación de la temperatura en el interior de la cámara. El límite máximo aceptado para la radiación ultravioleta se cifra en 75 micro w./lumen. Por lo que respecta a la parte visible del espectro, no debería superarse una iluminación superior a los 200 lux, o un límite anual de 650 klux/horas.

OTROS FACTORES. Para evitar condensaciones es recomendable la constante renovación del aire del interior de la estructura ortostática. En el caso de instalar sistemas de ventilación artificiales, no superar una velocidad de 0,3 m/s, pues puede resultar perjudicial. Finalmente, es recomendable la instalación de filtros para reducir la penetración de partículas sólidas en el interior del espacio. Dichos filtros deben retener un 95% de las partículas de 1 mm o mayores y un 50% de las de 0,5 mm a 1 mm.

Las condiciones de iluminación y ventilación parecen adecuadas y pueden ser alcanzadas sin mayor dificultad. El caso de la temperatura tampoco presenta excesivos problemas al ser un elemento de fácil control y existir en Dombate unos niveles y saltos térmicos muy cercanos a los ideales. En todo caso, los márgenes de temperatura estarán pendientes de los rangos de humedad definitivamente aceptados, sobre todo para evitar el hoy habitual proceso de condensación de agua sobre las pinturas (punto de rocío). Por último, el elemento crítico a considerar es el grado de humedad a conseguir en el interior del Dolmen. Como decíamos, el nivel del 65% o menos de humedad relativa nos parece, a priori, excesivamente bajo. Al mismo tiempo, se ha demostrado que un nivel excesivamente alto (90−100%) puede favorecer fenómenos de contracción−expansión y biodeterioro. Parece por tanto que el parámetro en torno al cual giran todas las propuestas es el grado de humedad a mantener en el interior del Dolmen. Si bien hemos sugerido una humedad entre el 80 y 90%, proponemos la profundización en los estudios como único medio de garantizar una mayor precisión en este dato.


Los estudios que se proponen son: •

Estudios más profundos de las formas de biodeterioro susceptibles de desarrollarse sobre las pinturas en diferentes condiciones ambientales. Estudio preciso de sus efectos degradantes (cambios de color, etc.) y control de su evolución durante las variadas fases de trabajo. Estudios complementarios sobre el revoco de caolín (cuantificación de contracción−expansion por cambio de humedad). Se propone una profundización en los estudios geotécnicos, intentando reproducir con mayor precisión el revoco original, así como las condiciones que se verifican en Dombate. El objetivo de este estudio será definir con mayor precisión los rangos de humedad que provocan contracción. Diseño de modelos que permitan el control del clima (H.R.) en el interior de la cámara mediante la regulación del nivel freático (drenaje y pozo).

ESTUDIO GEOTÉCNICO (II) SOBRE EL REVOCO CAOLINÍFERO DEL DOLMEN DE DOMBATE.

MODELO PARA EL CONTROL CLIMÁTICO EN EL DOLMEN DE DOMBATE

Fases de trabajo:

El objetivo general de esta investigación es intentar desarrollar un modelo que permita predecir la modificación del clima (H.R.) inducida por las variaciones del nivel freático. O al revés, si es posible controlar la humedad en el interior de la estructura ortostática mediante la regulación del nivel freático.

a) Reproducción del revoco. − Criba del caolín a granulometrías inferiores a 100 micras. − Adición de 3% (en peso) aglutinante (mantequilla) − Aplicación en capas finas (1−2 mm) sobre soporte seme− jante al original (muestra de piedra). b) Pruebas con el revoco. − Repetición de los estudios sobre el revoco anterior. − Estudio de resistencia a una desecación forzada. Pérdida de propiedades mecánicas en H.R. bajas. c) Pruebas de restauración. − Adhesión de capas despredidas con una emulsión acuosa de polímero acrílico. − Consolidación de pulverulencias con disolución de polímero acrílico. − Repetición de las pruebas (humectación− desecación).

Se proponen dos fases de trabajo. Fase A) Con las estructuras de protección (cubierta, etc.) y las condiciones climáticas actuales, proponer un modelo que relacione descenso del nivel freático con modificación de H.A. y H.R. Para ello se utilizarían los estudios existentes. Fase B) Ejecutadas las obras de Conservación en Dombate (cubiertas, drenaje, pozo), y realizada una nueva fase de control microclimático (1 año), aplicación del modelo anterior a la nueva situación, de manera que se pueda ejercer algún control sobre el clima interior mediante la regulación del nivel freático en el pozo.

Fases de trabajo A pesar de las dificultades reconocidas con anterioridad, en nuestra opinión pueden y deben iniciarse las actuaciones. En adelante, e insistiendo en la exigencia de un replanteamiento en el momento que finalicen los nuevos estudios, se proponen la siguientes fases de actuación en el interior del Dolmen:


1. En primer lugar, se habrán realizado las actuaciones ya citadas sobre cubiertas y drenajes, que habrán reducido la cantidad de agua que accede al Dolmen. 2. En segundo lugar, se cerrarán las aberturas mayores existentes en la estructura ortostática, de manera que ésta quede protegida. Asimismo, y dado que se impedirá el acceso de los visitantes al interior del Dolmen, es necesario crear alguna zona por la que puedan observarse las pinturas. Para ello se colocarán dos ventanas adaptadas a sendas aberturas, ambas con filtros U.V. y cierta capacidad de reflexión de la luz (tanto I.R. como visible). Es más, una de ellas estará habitualmente cerrada con una cortina negra (Plano A−8). Finalmente, será necesaria la instalación de un sistema de iluminación artificial que facilite la observación de las pinturas desde el exterior. 3. Realizada la totalidad de las anteriores intervenciones (externas e internas), se procederá al estudio del microclima creado como consecuencia de dichas obras, a fin de valorar su acercamiento o alejamiento de las condiciones de conservación idóneas. Para dicho estudio será necesaria la instalación de una estación de control climático (humedad, luz y temperatura y ventilación). Asimismo serán necesarias medidas periódicas de iluminación (luxómetro), radiación ultravioleta (ultravímetro) y de posibles cambios de color (colorí− metro). Este estudio alcanzará un período no inferior a una año, y a él se añadirán las conclusiones de las investigaciones anteriormente propuestas, de las que deberá concluirse una recomendación definitiva de los parámetros de conservación ideales (H.R.). De la comparación de ambos estudios (microclima real−microclima ideal) se concluirá la necesidad o no de regular el clima y, en todo caso, del modo de regulación. 4. En el caso que se considere necesario el control absoluto del clima, se intentará inicialmente mediante el control del nivel freático (propuesta de estudio). De no ser posible, se propone el cierre de todas las aberturas entre las piedras con argamasa, excepto sendas de entrada y salida de aire. A continuación, un termostato y un humidistato regularán la puesta en funcionamiento de los aparatos que se consideren necesarios y que a grandes rasgos pueden ser: + Un sistema de humidificación/deshumidificación. + Un sistema de calefacción/refrigeración. + Un sistema de ventilación con filtros purificadores. 5. Finalmente, tras todas las intervenciones climáticas, habrán de realizarse tratamientos directos sobre las pinturas, tanto una simple tarea de revisión de los tratamientos como la reparación de los probables deterioros producidos desde la 1ª fase de restauración hasta ese momento. Dichos trabajos se centrarán en: + Revisión de los tratamientos aplicados en función de las nuevas


condiciones. + Posible aplicación de tratamientos de consolidación más intensos. + Revisión de la limpieza y desinfección. Para terminar, deben plantearse unas tareas de mantenimiento y control de las pinturas que hemos propuesto como un trabajo ajeno al mantenimiento general del yacimiento dada la especificidad del mismo. Así, debe considerarse la necesidad de contar con una periódica inspección del estado de conservación de las pinturas y de las instalaciones de medición y control climático. Especialmente intensas durante los primeros años, estas inspecciones podrán irse distanciando o incluso eliminando conforme se estabilizan las condiciones de conservación de las pinturas. Estas tareas incluyen, por supuesto, las fases ya citadas de estudio y control microclimático, pero deben prolongarse más allá, de manera que quede asegurada la preservación de un elemento cultural tan valioso a la par que sensible. Sólo cuando se considere que estas condiciones están definitivamente garantizadas se realizará un documento donde se recojan todas las tareas de mantenimiento requeridas por las pinturas que, sólo entonces, pasarán a la responsabilidad de los equipos de mantenimiento del yacimiento.

4.4.2.− La cámara y el corredor. Los ortostatos. No se consideran urgentes intervenciones directas sobre los ortostatos, ni siquiera la limpieza (algas, tierra) de los mismos. Respecto a intervenciones estructurales, ya ha quedado clara la falta de necesidad de las mismas. En todo caso, por prevención y aprovechando la estructura metálica de la ventana de vidrio, se realizará un arriostramiento de las principales ortostatos de la cámara. Asimismo, esta estructura servirá de soporte para otras instalaciones (iluminación, etc.). Como se recomienda en el estudio de biodeterioro, se propone una desinfección de todas las piedras con carácter preventivo y curativo. Tanto este tratamiento, así como posibles limpiezas se realizán al final, tras la finalización de los tratamientos sobre la pintura. La propuesta general de tratamiento del espacio definido como cámara y corredor busca un relativo aislamiento del exterior. Como siempre, el condicionante esencial en esta toma de decisiones es la protección de la pintura mural. Esta protección se entiende de dos maneras, por un lado un cierto aislamiento de este ambiente interior para crear un microclima de conservación adecuado y, por otro, se considera la necesidad de impedir un contacto directo entre pintura y visitantes. En el corredor se propone la recolocación de las piedras que lo cubrían (Plano A−9). Dichos ortostatos, aunque movilizados por violaciones, parecen encajar coherentemente con la superficie a cubrir, de manera que se reconstruya una


arquitectura hoy incompleta sin incurrir en recreaciones gratuitas. El Ortostato R1 del corredor, incompleto y algo inclinado, deberá ser previamente erguido y apuntalado. El apoyo de la piedra de cubierta sobre éste ortostato se garantizará con un pilar metálico colocado preferiblemente en el exterior. Asimismo, se apeará éste ortostato sobre el opuesto (L1) mediante una pieza de madera. Para evitar penetración de luz y suciedad, se rellenarán aquellas juntas entre los ortostatos especialmente grandes. Este relleno se realizará con piedras y argamasa, intentando asemejarse a los materiales originales. Se propone un mortero basado en el caolín de los alrededores, aunque coloreado y levemente aglomerado. No se propone, en todo caso, un sellado total de la estancia. Este cierre incluirá el del corredor, recolocando y estabilizando la piedra que, desplazada, todavía se conserva in situ. En la cámara, no se propone el sellado de las aberturas de la misma, a no ser que se considere necesario en momentos posteriores. El hueco mayor, delimitado por el corredor, la tapa del dolmen y los ortostatos extremos (C1 y C7), quedará cerrado con una ventana de vidrio que deberá tener una cortina opaca (negra) para impedir el paso de luz y la visión excepto cuando se considere necesario (visitas especializadas) (Plano A−8). Al ser la única entrada al interior del Dolmen, deberá ser practicable e instalarse una escalera de acceso. Existe otra pequeña abertura (entre C3 y C4) que también será cerrada con el mismo sistema de ventana de vidrio, más pequeña y adaptada al hueco. Esta ventana será por la cual la mayoría de los visitantes podrán observar las pinturas (acceso desde la pasarela). Finalmente, y para mejorar la observación exterior de pinturas y grabados, es necesaria la instalación de un sistema de iluminación con un sistema dotado de temporizador de accionamiento exterior y lamparas adecuadas a los requerimientos de conservación de la pintura (no I.R. ni U.V., no gran intensidad luminosa: ver estudio de luminotecnia). Previendo la instalación inmediata de luz y de una estación microclimática, y la posible instalación futura de aparatos de control climático, deberá quedar instalada una caja eléctrica en el interior del dolmen. Al tiempo se puede prever una salida de agua (tubería) desde el corredor hacia afuera, de manera que la posible instalación de algún aparato de control climático (deshumidificador, etc.), no se vea frenada por ausencia de preinstalaciones. Los pavimentos de esta zona serán repuestos con arena lavada de río. 4.4.3.− El tumulo Como tarea general se propone la recuperación del volumen original del túmulo en el mayor tanto por ciento posible. En el área Norte del mismo se dejará seccionado para dejar a la vista una buena parte de elementos que se consideran de interés: dolmen pequeño, piedra de cabecera, perfiles de interés, etc.


Para la consecución de todo lo anterior, será necesaria la eliminación de elementos ajenos al monumento: capa vegetal, testigos de excavación, etc. Asimismo, serán eliminados todos los elementos constructivos ajenos al yacimiento e instalados desde el momento de la excavación (pilares cubierta, cierres, etc.). En paralelo, y sobre la zona en la que se ha excavado el túmulo, se procederá a su relleno con el mismo sedimento que fue extraído . Finalmente, en la zona donde no existe coraza, se aplicará superficialmente un material inerte (gravilla) que recree, sin reproducir, la coraza perdida. En la zona W (trasera) se realizarán las siguientes obras (Planos A−5 y A−6): − Conservación a la vista de ciertos perfiles de excavación. En estos casos se procederá a un reavivado de los perfiles y a continuación una consolidación química de los mismos por aspersión/inyección. − La parte superior de los perfiles del túmulo irá rematada por una chapa plegada de acero galvanizado pintada. Esta chapa sirve tanto para proteger estas partes (más alteradas) del perfil como ejercer de contención a la capa de gravilla que cubre el túmulo. − Conservación a la vista de ciertos niveles horizontales de excavación (nivel de xabre que documenta el proceso constructivo). Se procederá de la misma manera que en el caso anterior (consolidación química). − Creación de un pasillo de acceso a la parte posterior del Dolmen que permita la observación de la piedra de cabecera, la más monumental. Aunque sólo parciamente, dicho pasillo está creado, por lo que habrá que terminar la excavación y pavimentarlo convenientemente (hormigón coloreado). − Los perfiles creados entre estos niveles y la rampa que desciende hasta la parte posterior del ortostato de cabecera, serán protegida por una pieza (chapa acero) que abarca todo su alzado, hasta el pavimento de la rampa. − Para permitir a los visitantes una mayor aproximación a la cámara y poder ver el interior de la misma, se realizará una pasarela metálica sobreelevada que permitirá la circulación de personas sin entrar en contacto con la masa tumular. La pasarela se soporta por parejas de pilares tubulares formando pórticos y separadas entre sí un máximo de tres metros. Sobre ellos se apoyan dos IPC de 160 que sirven de soporte al suelo de tramex de acero galvanizado y a una barandilla ligera de acero inoxidable. La pasarela tiene, en planta, forma de U, accediéndose a ella desde la parte trasera del túmulo para aproximarse a la cámara donde se crea un ensanchamiento, regresando de nuevo a la parte posterior del túmulo. El ancho libre de la pasarela será inferior a un metro, salvo en el ensanchamiento antes mencionado. Conectado con esta zona, se realizará un camino circundante a todo el túmulo a su vez delimitado con una barandilla que impida el acceso al monumento. 4.4.4. El dolmen pequeño.


Las propuestas para esta estructura arqueológica pretenden su recuperación como espacio de exhibición. Para ello se proponen las siguientes actuaciones (Plano A−7): − Reexcavación y limpieza de toda la zona. Eliminación de los testigos de excavación todavía existentes. − Relleno de los espacios excavados para devolver al túmulo su volumen original. − Las áreas rellenas serán cubiertas superficialmente con un material inerte (gravilla) de color ligeramente distinto al utilizado en el Dolmen grande. Este material pretende recrear la coraza original perdida. − La cámara será reconstruida siguiendo las siguientes fases: . Creación de un espacio en torno a la camara, con estacas y planchas de madera, que sirva de elemento de contención de las tierras de relleno del túmulo. . Aplicación de un geotextil cubierto con arena lavada de río, de manera que las intervenciones posteriores no interfieran en los niveles arqueológicos, especialmente las zanjas de cimentación de los ortostatos originales. . Reconstrucción de los ortostatos faltantes con plancha de poliuretano expandido, tallado y pintado. Estas reproducciones irán ancladas a la estructura anteriormente descrita. . Reconstrucción de la piedra de cubierta en poliuretano expandido, que por su ligereza podrá ser removida cuando interese. − El área de entrada a la cámara, que aunque degradada se conserva, será restaurada. En principio no se propone aplicación de morteros de reparación, sino una simple recolocación a seco de las piedras originales de la zona. 4.4.4. El area de entrada. Se realizarán las siguientes intervenciones: − Consolidación del área de entrada, reponiendo piedras en las zonas en las que su ausencia implica riesgos de derrumbamiento. Se harán las reconstrucciones estrictamente necesarias para garantizar su estabilidad. Las piedras añadidas serán colocadas a seco. − Reconstrucción pavimento de entrada, por simple aplicación de una capa de arena de río lavada. − Colocación de reproducciones de los idolillos aparecidos en su disposición original. − La posible colocación de otras piezas halladas en esta zona (cerámicas,


etc) quedar谩 a expensas de las propuestas formuladas en el proyecto de musealizaci贸n.


4.5. LAS INTERVENCIONES INDIRECTAS 4.5.1. LA CUBIERTA Como ya se ha dicho con anterioridad, para poder conservar las pinturas y mostrar de forma didáctica a los visitantes determinados elementos que permitan comprender de forma global el monumento, se precisa plantear la cubrición del mismo. Para ello se proyecta una cubierta formada por un casquete esférico de 35 m. de diámetro que permitirá cubrir la totalidad del túmulo y el camino que lo circunvala, lo que supone cubrir una superficie de casi 1000 m2 (Plano A−10) El material de cubrición será translucido y estará formado por una membrana textil de un compuesto de poliester revestido de P.V.C. por ambas caras y cubierto por una película de teflón que facilite el autolimpiado por acción de la lluvia. La estructura estará formada por ocho pilares cilíndricos de hormigón y sobre ellos se apoyaran cuatro arcos de celosía de acero tubular, arriostradas por tubos a modo de paralelos concéntricos. Deberá estar calculada para soportar fuerzas de viento superiores a 150 Km/h. El perímetro de esta edificación estará totalmente abierto para permitir la visión completa del monumento durante el proceso de aproximación al mismo. Para conseguir la ruptura visual de esta gran cubierta se plantarán árboles (robles americanos) en todo su entorno de manera que se cause el menor impacto en el paisaje.

4.5.2. LOS DRENAJES Para recoger toda el agua que caiga sobe la cúpula se realizará un drenaje circular con un diámetro superior al de la cubierta a una profundidad mínima de 1,5 m. y con una pendiente del 1,5 %. Se realizará con un tubo poroso de 0,3 m de diámetro cubierto sucesivamente con grava, garbancillo, arena gruesas y arena fina. Desde la base del tubo y en un plano inclinado se colocará una lámina plástica protegida por un geotextil que entrará 2 metros en la zona cubierta, para desalojar el agua que penetre por la abertura perimetral. Las aguas serán conducidas por un colector de 0’4 m. de diámetro hasta el exterior de la finca. En un punto intermedio se ejecutará un pozo tradicional que permita, con un sistema de flotadores y bombas, regular el nivel freatico del terreno y desalojar el agua sobrante al colector antes citado a través de


una arqueta. El colector, una vez traspasado el muro de cierre, discurrirá paralelo a la carretera hasta alcanzar la cota de salida en el extremo este de la finca de la Diputación. Para facilitar la limpieza tanto del drenaje como del colector se realizarán arquetas practicables cada 15 metros lineales. 4.5.3. LOS CAMINOS En el recinto actualmente existente, el acceso al dolmen se realiza por la parte posterior del mismo, pero la actual dimensión de la parcela propiedad de la Diputación permite replantear los caminos de acceso al monumento, de manera que se pueda recuperar el acceso primitivo frente al dromos y al corredor, con dirección SE−NO y realizar al llegar al túmulo un itinerario circular rodeándolo. El camino partirá del futuro edificio destinado a centro de interpretación en el extremo este de la finca, discurriendo a través de un bosque de pinos y enfocando después el acceso al dolmen. La anchura será de 2’2 m. y estará ejecutado en zahorra artificial para producir un impacto más blando en el paisaje.


4.6. EL ENTORNO Las actuaciones sobe el espacio restringido del monumento deben ser completadas con la intervención sobre su entorno, a fin de conseguir potenciar al máximo los valores estéticos, históricos, didácticos y patrimoniales de Dombate. Para ello la Diputación Provincial procedió a ampliar su propiedad disponiendo en la actualidad de dos fincas, una donde se encuentra el Dolmen y su entorno inmediato, con una superficie de más de 6.400 m2 y otra al otro lado de la carretera de 1.681 m2. La primera de ellas es de forma irregular, limitando al norte con la carretera de acceso al núcleo de Dombate, al este y al sur por una senda peatonal que conduce a este núcleo y al suroeste por una finca particular destinada a labradío. Teniendo en cuenta el alto grado de urbanización del entorno, donde existe una vivienda con sus edificaciones accesorias a menos de 25 m. del monumento, y que en un circulo de 200 m. de radio existen 8 viviendas más, casi todas de reciente construcción y una nave−almacén de gran volumen, a lo que hay que añadir los cierres de bloque de hormigón, tendidos aéreos de luz y teléfonos, etc., no se puede concebir una idílica integración del monumento en el paisaje, por lo que se propone la creación de un espacio cerrado que lo aísle visualmente de su entorno degradado. El cierre tendrá una doble función, por un lado, de protección contra intrusiones indeseadas y por otro para cerrar el horizonte visual. 4.6.1. EL CENTRO DE INTERPRETACIÓN En el extremo oeste de la parcela grande, a más de 60 m. de distancia del Dolmen y en el punto más bajo de la parcela, a dos metros por debajo del nivel original de acceso al túmulo, se proyecta un edificio cuya función será la de recepción y control de los visitantes y de centro de interpretación para la mejor comprensión del monumento (Plano A−1). Se accede al edificio desde la carretera a través de un área pavimentada en piedra granítica de forma semicircular, desde la cual, bajando una escalinata de cinco escalones se llega a un porche de entrada con cubierta acristalada y planta trapezoidal que quiebra el edificio en dos bloques asimétricos, a la derecha el que sirve de recepción y control y a la izquierda el centro de interpretación. El primero de ellos, con planta cuadrada, dispone de un espacio principal donde se realiza la recepción y control de visitantes y la venta de entradas y publicaciones, y cuenta a su vez con los aseos de público y un almacén−cuarto técnico. La superficie total de este bloque es de 64 m2.


El segundo, de planta rectangular y 125 m2 de superficie es diáfano, y sirve como centro de interpretación y en él se ofrecerán los elementos que permitan una total comprensión del monumento y su significado, completándose con la información sobre otros puntos de interés de la zona (Capilla do Carmen de Briño, Batanes de Mosquetín, Castro de Borneiro, otros monumentos megalíticos cercanos: Pedra Cuberta, Pedra Moura, Casa dos Mouros, Arca de Piosa, Fornela de Aplazadoiro, etc.). Para ello se instalaran paneles explicativos, maquetas, vitrinas con material procedentes de las excavaciones o sus replicas, monitores de televisión para visualizar las pinturas, del interior de la cámara y corredor, con control remoto, o videos explicativos pregrabados. La dotación informativa final será diseñada con posterioridad (Proyecto de Musealización). Los dos bloques tienen cubiertas planas e iluminación cenital a través de lucernarias piramidales, los muros serán de perpiaños de piedra y las puertas de vidrio templado. 4.6.2. EL CIERRE Para cumplir la doble misión de evitar la intrusión y de servir como barrera visual se realizará un cierre con una base de piedra de mampostería, o de lajas similares a las de los cierres tradicionales del entorno, y una parte superior metálica con altura suficiente para evitar traspasarlo. Adosado a este cierre por la parte interior se colocará un seto vegetal formado por tejos plantados cada metro que podrán ser recortados a la altura más pertinente. En la parte posterior del edificio del centro de interpretación y dando al camino existente en el exterior se proyecta una puerta de doble hoja que permita el paso de vehículos para el mantenimiento de las instalaciones y jardinería. 4.6.3. EL ESPACIO INTERMEDIO En el perímetro del túmulo se colocará una valla de 1 m. de alto formada por tubos metálicos para impedir el acceso de personas. En el itinerario se colocará paneles explicativos del monumento, papeleras y bancos que permitan el descanso de las personas mayores. En el interior del recinto cerrado, e inmediato al edificio del centro de interpretación se plantea realizar un área de juegos infantiles que permita distraer a los más pequeños y evitar de esta manera forzarlos a una visita que no les interese. Los juegos serán simples, unos columpios, unos juegos de muelles y un conjunto, consistente en un pequeño dolmen con su túmulo y desde su parte superior bajaría un tobogán. Los elementos para su construcción serán pilares y vigas de madera y paneles pintados con llamativos colores imitando los motivos de las pinturas del dolmen.


En cuanto al ajardinamiento de este espacio y aparte de las especies ya citadas para el entorno de la cúpula de cubierta y el cierre, se mantendrá y ampliara el bosque de pinos actual y se plantará hierba de tipo trébol por su fácil mantenimiento.

4.6.4. EL ESPACIO EXTERIOR En la finca situada al otro lado de la carretera se realizará un aparcamiento para 3 autobuses y 11 coches y un vial que permita el giro de los vehículos. En el espacio sobrante se proyecta una pequeña zona de descanso y ocio donde se colocarán mesas, bancos, fuentes, juegos infantiles y arbolado de tipo caducifolio que permita el soleamiento en el invierno y sombra en el verano.


5. PROPUESTAS DE MUSEALIZACION, EXPLOTACIÓN Y GESTIÓN.


Como quedó expuesto en los objetivos del capítulo anterior, las propuestas descritas estaban orientadas tanto a la mera conservación del monumento como a la creación de sistemas y dotaciones para su adecuada exhibición y comprensión (Centro de Interpretación, etc.). Para el definitivo diseño de los aspectos meramente expositivos quedan, sin embargo, numerosos detalles por concretar (carteles, dotaciones, etc.). Su no inclusión en este Plan se debe tanto a su especificidad y volumen (que sobrepasa las capacidades de este equipo) como a la imposibilidad real de llevarlo a cabo. En efecto el estado del conocimiento sobre el yacimiento, aunque muy amplio, no es completo. La finalización de las tareas de excavación alcanzará ese objetivo, a partir del cual se podrá definir qué contenidos son más interesantes para su difusión. Asimismo, la decisión en cuanto al sistema final de explotación−gestión condicionará algunos aspectos tales como la gestión de visitas, etc., que en consecuencia no pueden ser más que esbozadas. Por todo lo anterior, en adelante se proponen algunas líneas de actuación que deberían servir para la redacción de un Pliego de Prescripciones Técnicas en el que se basará la contratación de un Proyecto de Musealización, Explotación y Gestión del Dolmen de Dombate. El equipo que redacte este proyecto deberá tener un marcado carácter multidisciplinar debido a la variedad de tareas que se propone asumirá. En este sentido, se considera necesaria la presencia de: museólogos, diseñadores, arqueólogos, abogados, economistas, pedagogos, etc. La consecución de un ampio equipo de trabajo se considerará, asimismo, un valor positivo.


5.1.EL PROYECTO DE MUSEALIZACIÓN 5.1.1. Criterios de musealización. Deberá redactarse un documento en el que se exprese el planteamiento expositivo y didáctico general a todo el monumento. Este planteamiento, implícitamente contenido en el Plan que se presenta, deberá condicionar todas las propuestas museográficas que a continuación deben hacerse. Un esbozo del proyecto museológico que se presente, y su plasmación en uno museográfico, será un crítico condicionante de la fase de subasta del Proyecto. 5.1.2. Logotipo. Se propone un logotipo identificativo del Dolmen de Dombate (ver anexo). Aceptando éste u otro logotipo (cuyo diseño no se pagará, sólo su adaptación a las piezas creativas), deberá ser compatible con los diseños de la Imagen Corporativa de la Diputación de A Coruña y adaptarse a cada una de las piezas desarrolladas en otras fases del Proyecto de Musealización (carteles, publicaciones, etc.). 5.1.3. Publicaciones. Se proponen los siguientes tipos de publicaciones: + Breves (folleto−tríptico) de entrega con el (posible) pago de entrada al yacimiento, donde se explique brevemente cada uno de los elementos relevantes del mismo, apoyándose en las dotaciones informativas presentes en el mismo (carteles, etc.). Podrá proponerse otro tríptico de contenido meramente turístico (plano de accesos, horarios y sistemas de visita, ect.) para entregar en oficinas turísticas. + Guía del yacimiento: documento más amplio (menos visual y más texto) que incluye informaciones más amplias sobre el yacimiento, para aquellos que deseen una aproximación más profunda. Podrá incluir, si se desea, informaciones sobre el patrimonio cultural del entorno (Castro de Borneiro, etc.). + Guía especializada. Se trata de una publicación técnica sobre las informaciones arqueológicas del yacimiento, un resumen razonado de las investigaciones realizadas. Su comprador potencial será, obviamente, un público especializado y su venta ya no será exclusiva en el yacimiento sino en librerías técnicas. Su presentación en formato CD podrá justificarse por criterios económicos. + Cuaderno de campo−ficha didáctica. Se propondrá la redacción y publicación de aquellos elementos didácticos que se consideren relevantes para facilitar la


máxima comprensión del monumento por parte del público infantil. La ficha será complementaria a una serie de actividades programadas a realizar por este tipo de público en su visita al yacimiento. + Publicaciones electrónicas. Ya sea uno de los tipos anteriores, ya sea con cualesquiera otro contenido, se podrá proponer la edición de CDs. El presupuesto de las publicaciones incluirá la redacción de textos por los técnicos adecuados, el diseño, maquetación y edición. La realización de estas publicaciones sólo se podrá hacer cuando el conocimiento del yacimiento (fin excavaciones) y el diseño del sistema de gestión lo permitan. 5.1.4. Soportes informativos. Carteles. Contando con la infraestructura informativa creada con las publicaciones y las dotaciones del Centro de Interpretación, deberá alcanzarse una perfecta comprensión del monumento mediante la creación de una completa infraestructura de señalización. Se consideran los siguientes tipos de carteles: + Aquellos que forman parte de las dotaciones del Centro de Interpretación. + Los instalados sobre el Monumento (bajo la cubierta), limitados a lo estrictamente necesario. + Los instalados en la zona intermedia entre los dos elementos anteriores, en los que existe una amplia zona expositiva por el momento no utilizada. En la señalización se considerarán los siguientes aspectos: + Deberá utilizarse el logotipo elegido y el escudo de la Diputación de A Coruña. + Deberá considerarse el tipo de visita en la redacción de unos textos más o menos especializados, que en todo caso serán supervisados por los arqueólogos que han trabajado en el yacimiento. + Se considerará positiva la introducción del mínimo necesario. Finalmente, habrá que diseñar una propuesta de señalización exterior para un correcto acceso al Dolmen desde todas las posibles rutas de carretera. 5.1.5. Dotación del Centro de Interpretación. La dotación del Centro de Interpretación es un elemento esencial de este Proyecto, muy dependiente del proyecto museográfico elegido. Se contemplan, en todo caso, las siguientes propuestas−tipo:


− Una "tradicional", en el sentido de crear una exposición estable, con dotación de carteles y exposición de objetos (o reproducciones). − Una exposición "virtual", basada en la proyección de imágenes, sin más dotaciones que alguna recreación de alguno de los elementos del monumento. − Una de carácter esencialmente didáctico enfocada al público escolar (Aula didáctica) En cualquiera de las alternativas deberá aparecer una buena exhibición de las pinturas del Dolmen. 5.1.6. Reproducciones. Merchandising. De nuevo, este aspecto queda muy condicionado a otros aspectos de la musealización y del Plan de Gestión. Se recoge en este epígrafe el interés de crear una línea de producciones cuya venta pueda revertir en la autofinanciación de la explotación del monumento. La propuesta de productos es muy amplia: vídeos, discos compactos, postales, reproducciones de objetos, adhesivos, diapositivas, posters, etc., a lo que deberán añadirse las ya citadas publicaciones.

5.1.7. Régimen de visitas y circulaciones. La correcta valoración de los variados aspectos contenidos en el Proyecto de Musealización y Gestión del Dolmen de Dombate depende en gran medida del correcto dimensionamiento del volumen de visitantes, y en paralelo, de los circuitos establecidos para la visita y los sistemas de gestión de ésta. Los diversos aspectos que de cara al proyecto deben considerarse son: A− TIPO DE VISITANTES Se contemplan dos tipos básicos de visitas: libres y concertadas. La variedad de intereses, posibilidades horarias, etc., deben ser datos que orienten la toma de decisiones en cuanto a la gestión de las mismas. Visitas libres, son esencialmente grupos reducidos, desde uno a varios elementos, en los que no hay posibilidad de establecer unidad de criterio en cuanto al nivel cultural, interés de la visita, tiempo empleado en la misma, etc. En efecto, en este grupo se incluyen desde aficionados hasta personas que no conocen la arqueología: grupos familiares de vacaciones, etc. Es importante considerar el hecho de que aunque este tipo de visita está presente todo el año, se concentra especialmente en épocas vacacionales (especialmente estivales) y, a lo sumo, fines de semana. Visitas concertadas, son grupos amplios, de intereses variados (escolares,


tercera edad, viajes turísticos, etc.) pero homogéneos. La importancia de estos grupos (turismo cultural, educación patrimonial, etc.) es cada día más relevante y supone una gran ventaja por cuanto facilita la gestión de las visitas. Por ejemplo, las visitas escolares se concentran en épocas turísticas bajas y en días lectivos. B.− HORARIOS Y EPOCAS DE VISITA. A partir de lo anterior, habrá que proponer varios tipos de épocas y horarios de visita, por ejemplo: 1.− Para visitas libres: Fines de semana de temporada baja (Octubre a Mayo) en horario de mañana y todos los días en horario completo en temporada alta (Junio a Septiembre). 2.− Para visitas concertadas: Todos los días excepto fin de semana y festivos en temporada baja (Octubre a Mayo) en horario de mañana. Las visitas deben concertarse telefónicamente y, salvo excepciones (grupos profesionales, etc.), ceñirse a estas épocas y horarios. C.− GESTION DE LAS VISITAS. CIRCULACIONES. Las dotaciones expositivas en Dombate se dividen en tres: El Centro de Interpretación El Dolmen El área intermedia, de paso obligado entre las anteriores. Cada una posee valores claramente diferenciados que deben ser aprovechados a la hora de diseñar las circulaciones de visita. Aunque los valores del centro de interpretación deben ser definidos, su contenido debe ser, al igual que el Dolmen, esencialmente informativo. Entre ellos se encuentra un área boscosa que, aunque puede contemplar la dotación de ciertos paneles informativos, tiene un carácter esencialmente lúdico: reproducción de un Dolmen para juegos infantiles, bancos, etc. Esto facilita la división de la visita en dos fases claramente diferenciadas. En todo caso, habrá que considerar ahora cómo se desarrollan las visitas, el tiempo empleado en el recorrido, el personal necesario, etc: 1.− Para visitas libres. No se propone ningún tipo de control y/o guía obligatorio para este tipo. El acompañamiento guiado o el control vendrá condicionado por la disponibilidad de personal, que puede tener otras atribuciones (mantenimiento, etc.). Incluso puede proponerse que, en épocas de alta afluencia, se forme un grupo de visitantes para una visita guiada, de manera que se pueda establecer un mayor control. El tiempo de visita debería ser libre, excepto en épocas de alta afluencia, en las que se limitaría al máximo permitido para las visitas concertadas.


2.− Para visitas concertadas. En tanto que la visita está programada, se propone recibir al grupo y ofecerle una visita guiada. El número recomendado de cada grupo de visitantes está entre 15 y 20, por lo que de proponerse más (1 autocar, etc.), podría considerarse la división del grupo en dos, alternandose cada uno entre Centro de Interpretación y Dolmen. El tiempo de visita es imposible de proponer. Su cálculo aproximado es una tarea relevante puesto que permitirá calcular el número máximo de visitas concertadas cada día (8 si es de 30 minutos, 4 si es de 1 hora). Podrán proponerse dotaciones especiales para grupos de estudiantes. Con el mismo objetivo que la ficha didáctica, podrán habilitarse dotaciones especiales (area lúdica) para mejorar el aprovechamiento didáctico de las instalaciones para los grupos de escolares que, sin duda, visitarán en gran número Dombate. Finalmente, debe asumirse como necesario el cobro de una entrada para acceder al Dolmen. Sin entrar en consideraciones más profundas, creemos que el pago de una entrada produce un efecto positivo si, como contrapartida, el visitante encuentra unas dotaciones perfectamente conservadas. Para el cálculo del precio de entrada deben considerarse las siguientes ideas: − El precio dependerá del sistema de explotación que definitivamente se elija. − Deberá considerarse varios precios por edades. − Los grupos concertados deberían tener un precio inferior. D.− PERSONAL. Deberá considerarse el personal necesario para la gestión de las visitas, no sólo el número sino también el perfil del mismo, así como las variadas tareas que le estarán encomendadas (mantenimiento, etc.).


5.2. PLAN DE EXPLOTACIÓN Y GESTIÓN Al tiempo que se proponen las dotaciones museográficas, resulta interesante proponer sistemas y recomendaciones para la explotación futura del monumento. Aunque en este momento se esté pensando en la cesión de la explotación a una empresa privada, serán precisamente las ideas aportadas en este proyecto las que faciliten la toma de decisiones en cuanto al sistema finalmente elegido. El Plan de Gestión deberá considerar los siguientes aspectos: 5.2.1. Plan de mantenimiento. El efecto de un yacimiento con escaso o nulo mantenimiento es muy negativo, languideciendo su poder de atracción y respeto, e incluso favoreciendo actitudes negativas hacia el Patrimonio arqueológico. El correcto mantenimiento del yacimiento se contempla, por tanto, como una necesidad imprescindible para el éxito del mismo como recurso cultural. Se propone que como parte del Plan de Gestión se aborde un preciso Plan de Mantenimiento. Para facilitar la tarea, conforme se avance en la ejecución del Proyecto de Conservación se exigirá la redacción por parte de los técnicos especialistas de unas normas de mantenimiento específicas para cada tipo de intervención (trabajos de conservación, jardinería, cubiertas, etc.). En función de la intensidad de uso (régimen de visitas), será necesario plantear distintas intensidades de trabajo a lo largo del año. Asimismo, algunos trabajos tendrán un carácter periódico, frente a otros que serán ocasionales. Con objeto de reducir los gastos se intentará que, en lo posible, el personal de mantenimiento y el que atiende a las visitas coincida. Los tipos de trabajo que se consideran son: 1.−Limpieza. La limpieza del yacimiento es el primer trabajo a considerar por razones de frecuencia. Aparte de una batida general por toda el área, será necesario el vaciado periódico de las papeleras y la limpieza del edificio de recepción. La cantidad de trabajo está directamente relacionada con el grado de uso del yacimiento, por lo que deberán ajustarse los ritmos de trabajo a las épocas de uso. 2.− Mantenimiento de la vegetación. Toda la vegetación implantada en el área del yacimiento debe ser estrictamente cuidada, tanto las especies arbóreas como el cuidado de la


cubierta vegetal que se implante (césped, etc.). La empresa que ejecute los trabajos de jardinería deberá sugerir un plan anual de mantenimiento (podas, cortas, riegos, abonados), que en función de su complejidad será realizado por el personal de mantenimiento del Dolmen y/o por una empresa especializada. 3. Mantenimiento y reparación de elementos artificiales e instalaciones. Se exigirá, ya sea al proveedor o al instalador, la presentación del correspondiente documento de garantía, así como de normas básicas de mantenimiento de los elementos artificiales, sean del Proyecto de Conservación como del de Musealización (cubierta, vallas, carteles, etc.). En todo caso, es de esperar que estos trabajos no sean frecuentes, incluso considerando el riesgo de acciones vandálicas. Los trabajos a realizar se limitarán a sustituciones o reparaciones ocasionales que se efectuarán inmediatamente después a la aparición de las mismas, por parte del personal del yacimiento o especializado según el caso. No obstante, la experiencia en Dombate nos recuerda la necesidad de incluir, en el presupuesto anual de explotación del yacimiento, una partida para reparaciones de estos elementos. 4. Mantenimiento y reparación de estructuras consolidadas. El mantenimiento de las estructuras arqueológicas consolidadas se considera innecesario. Más bien debe pensarse en tareas de reparación ocasional al hilo de posibles degradaciones o agresiones puntuales, de las que podrá hacerse cargo el personal que trabaje en el Dolmen. En todo caso, se insiste en la necesidad de que los técnicos encargados de estos trabajos entreguen, a fin de obra, un documento detallado de sistemas de mantenimiento e incluso reparación. 5.− Mantenimiento y control de las pinturas. Debe considerarse la necesidad de contar con una periódica inspección del estado de conservación de las pinturas y de las instalaciones de medición y control climático. Especialmente intensas durante los primeros años, estas inspecciones podrán irse distanciando o incluso eliminando conforme se estabilizan las condiciones de conservación de las pinturas. La primera fase de esta tarea (hasta cuatro años), la más importante, ha quedado incluída en el Proyecto de Conservación. Tras ese período deberá redactarse un Plan específico de mantenimiento de las pinturas y revisar entonces la necesidad o no de mantener los cuidados y las visitas técnicas. 5.2.2. Plan de financiación. El Plan de financiación buscará el equilibrio entre ingresos y gastos,


estableciendo los parámetros en los que esa relación se mantiene estable. Para ello, considerará: . Volumen y distribución de las visitas. . Grado de aceptación de los recursos expositivos, fomento de los recursos más exitosos. . Valoración económica de gastos: explotación y mantenimiento. . Ingresos generados por venta de entradas y otros. . Personal necesario. Gastos de personal. En función de lo anterior, se diseñarán las propuestas anteriormente citadas (gestión de las visitas, precio de la entrada, precio de publicaciones, carteles, etc.). 5.2.3. Plan de promoción y márketing Como un aspecto lateral de lo anterior, se propondrán cuantas actuaciones se consideren relevantes para potenciar la visita al monumento. Asimismo, creemos relevante la interrelación de Dombate con el entorno cercano, de manera que la actuación revierta positivamente sobre ese entorno. En este sentido, la potenciación de otros recursos turísticos (culturales, gastronómicos, ocio, etc.) será un elemento de mutuo provecho. La forma y/o organismo que definitivamente se escoja para la explotación condicionará la plasmación de estos aspectos que, en todo caso, deben aparecer esbozados en el Proyecto de Gestión. Como simples ideas se recomiendan estas actuaciones: − Distribución en oficinas turísticas del ya citado (ver: Publicaciones) tríptico informativo de Dombate, donde aparezcan informaciones de prácticas de interés para el visitante potencial: Plano de accesos, horarios y épocas de apertura, teléfonos para concertar visitas, precios, etc. − Relacionado con lo anterior, sería interesante la introducción de Dombate en otras guías y folletos turísticos ya editados o por editar. − Sería recomendable la existencia de un documento de promoción que abarque otros elementos turísticos de la zona, ya sea a nivel municipal o comarcal (otros municipios del entorno): Castro de Borneiro, Ermita de O Briño, Batanes de Mosquetín, Torres do Allo, Castillo de Vimianzo, etc: toda esa documentación debería aparecer en un gran plano. − Aunque hasta ahora no ha sido citado, el cercano Castro de Borneiro es un elemento muy relevante a potenciar. Desde Dombate se sugiere la utilización del Centro de Interpretación como punto en el que se haga alguna referencia a dicho castro, relacionando ambas visitas. Sin atrevernos a sugerir tarea alguna de mantenimiento, musealización o promoción, parece clara la necesidad efectuar alguna actuación en el mismo. − En la línea de lo anterior, el patrimonio arqueológico, podría ser interesante la ejecución de algunas actuaciones en los monumentos megalíticos del entorno, muy numerosos. Con simples tareas de


limpieza y señalización podría crearse un nuevo recurso turístico: "la ruta de los dólmenes". − De considerarse alguna de las dos ideas precedentes, podría utilizarse Dombate como centro de información y dinamización de esos recursos. − La promoción para los grupos concertados parece sencilla a través de las Administraciones involucradas: Inserso (grupos de tercera edad) o Consellería de Educación (grupos de escolares).

5.2.4. Plan de explotación Por último, y con los datos aportados por los trabajos anteriores, debería ser posible proponer un detallado sistema de explotación. Aunque esa propuesta no se da por cerrada, en principio se plantea la forma de concesión de la explotación a una empresa privada. En este Plan figurará no sólo el modo de gestión de la explotación sino incluso una ficha resumen del sistema financiero, de gestión de visitas y de mantenimiento.


6.− PROPUESTAS PARA LA PUESTA EN MARCHA DEL PLAN DIRECTOR


En tanto que propietaria, la Diputación de La Coruña debe ser el organismo encargado de todas las decisiones que afectan al Plan de Actuaciones en el Dolmen de Dombate. Hemos querido, sin embargo, aportar algunas sugerencias en cuanto a la gestión del mismo. El desarrollo del Plan aquí expuesto tiene cuatro fases: A. APROBACIÓN Y FINANCIACIÓN. Tras su presentación, las Administraciones implicadas en la conservación de Dombate (Diputación de La Coruña, Dirección Xeral do Patrimonio) deberán aprobar el contenido del Plan o, en su caso, sugerir las modificaciones que estimen pertinentes y que serán introducidas en el Plan. No obstante, se considera que los objetivos, criterios y líneas generales de trabajo deben ser respetadas. Con respecto a la financiación, consideramos que antes de iniciar cualquier intervención debe estar garantizada la financiación total de los trabajos. Al decir total queremos decir que debería contarse con garantías efectivas de que dichos recursos van a estar a disposición en paralelo al desarrollo de las actuaciones. De no ser así, no creemos recomendable el inicio de los trabajos. Debe señalarse, al hablar de financiación, que dado el elevado importe de las actuaciones propuestas, sería recomendable diversificar las fuentes de financiación, sin que recaiga toda la inversión sobre una Administración. En este sentido, la búsqueda de una financiación compartida (CEE, Diputación Provincial, Xunta de Galicia, empresa privada, etc.) debe considerarse un objetivo primordial para la buena marcha del Plan. B. PROYECTOS Y EJECUCIÓN. Asegurada la disposición de los recursos económicos, debe sugerirse un sistema de gestión y gasto de los mismos en la fase de ejecución de los trabajos. Para coordinar y consensuar todas las decisiones a este respecto, y siempre respetando el Plan aprobado, creemos necesaria la existencia de un Grupo de Gestión del Plan, una especie de equipo directivo que podría estar formado por el mismo equipo redactor, al que podría añadirse un asesor legal de la Diputación, o de cualquiera de las entidades que participen en la financiación. Las responsabilidades de este equipo serían: 

Garantizar el adecuado cumplimiento del Plan de Actuación, introduciendo, si es necesario, las pertinentes modificaciones a que haya lugar.










Distribuir cronológicamente los trabajos a realizar de acuerdo con las fases de trabajo previstas, o modificándolas si es necesario. Sugerir los criterios para la adjudicación de los trabajos a las empresas correspondientes. Controlar la calidad de dichos trabajos. Controlar el gasto de acuerdo con los presupuestos y recursos financieros existentes.

En tanto que la generalidad de los trabajos propuestos están definidos en la fase de proyecto básico, las primeras acciones a acometer son la presentación de proyectos de ejecución y/o la adjudicación de esos trabajos a las empresas correspondientes. Como parte de esta fase se incluye la redacción del Proyecto de Musealización, Explotación y Gestión del Dolmen de Dombate, que asimismo deberá ejecutarse en fases posteriores. Conviene recordar ahora la permanente vinculación del Museo Arqueológico e Histórico de La Coruña en todas las fases de los trabajos realizados en Dombate, ya fuera como organismo que ofreció el aval científico a las excavaciones, ya como depositario de los materiales exhumados en el yacimiento, ya mediante la cesión de técnicos siempre que resultó conveniente. El anterior director del Museo, D. Felipe Senén López, prestó siempre el apoyo personal a Dombate, y su actual director, además, ha dirigido las excavaciones y forma parte del equipo redactor del presente Plan. Asimismo, la Escola Superior de Conservación e Restauración de Bens Culturais de Galicia, a través de uno de sus profesores, ha participado activamente en la redacción del Plan. Todo esto se cita ante la evidente posibilidad de aprovechar ambas instituciones como posibles organismos colaboradores, mediante los oportunos convenios o fórmula jurídica que corresponda, ya sea como asesores, ya con participación activa en la ejecución de los trabajos. C. EXPLOTACIÓN Y MANTENIMIENTO. Al finalizar la fase de ejecución, las intervenciones en el Dolmen de Dombate, incluyendo aquellas de mínimo detalle (carteles, publicaciones, etc.), estarán finalizadas y, por tanto, preparado el monumento para su plena explotación como recurso cultural. Incluso se habrá propuesto un sistema preciso para la óptima explotación y mantenimiento (Proyecto de explotación). Las decisiones en cuanto al sistema final de explotación quedarán a expensas de la opinión del Organismo propietario, la Diputación de La Coruña. Cualesquiera que sea este sistema, es de suponer que los recursos generados por la explotación serán suficientes para el mantenimiento. En caso contrario, o incluso en el caso de garantizar una rentabilidad económica, existen dos posibilidades de explotación que deberan ser consideradas ahora. Por un lado, que la gestión del yacimiento corra a cargo de un Organismo público (Diputación, Concello). En este caso serían estas Administraciones las encargadas de conseguir y gestionar los recursos necesarios para la correcta


explotación y, sobre todo, ejecutar los trabajos de mantenimiento requeridos. Incluso podría proponerse un período de prueba gestionado por la Diputación. La otra alternativa pasa por la concesión (temporal) de la explotación a una empresa privada, que buscaría el sistema de explotación idóneo para la rentabilización económica del monumento. En este caso, para la subasta de esta explotación, se utilizarían los datos del Plan de Gestión redactado con anterioridad.


PROPUESTA PARA LA PUESTA EN MARCHA DEL PLAN DIRECTOR

EXCMA. DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE A CORUÑA

APROBACIÓN

XUNTA

OTROS ?

FINANCIACIÓN

PROYECTOS (Y ADJUDICACIÓN)

EJECUCIÓN

GRUPO DE GESTIÓN DEL PLAN

EXPLOTACIÓN CONTROL PINTURAS

MANTENIMIENTO


7. PROGRAMA Y PRESUPUESTO DE EJECUCIÓN DE LOS PROYECTOS DE CONSERVACIÓN Y MUSEALIZACIÓN DEL DOLMEN DE DOMBATE.


7.1. PROPUESTA Y FASES DE EJECUCIÓN La ordenación lógica de las diversas fases de trabajo debe garantizar la permanente protección del yacimiento. No se han propuesto campañas ni cronologías concretas dado el desconocimiento en cuanto a la continuidad de la financiación, aunque hemos propuesto una ejecución continuada en 15 meses, lo que consideramos ideal. No obstante, la ordenación en 6 fases de trabajo permitiría su ejecución diferentes campañas anuales separadas. No es aceptable, sin embargo, la ejecución incompleta del Plan o la modificación del orden de trabajo. Ello pondría en peligro la conservación del monumento. Aunque se propone como la fase 0, ya se ha efectuado la compra de los terrenos afectados por el Plan serán propiedad de la Diputación de La Coruña.

FASES DE TRABAJO: FASE 0 Compra de terrenos (ejecutada)

FASE 1 Redacción de proyectos de ejecución y adjudicación de los mismos Redacción Proyecto Musealización, explotación y gestión

FASE 2 Excavación exterior R1, dromos y corredor Recolocación ortostatos. Sellado cámara. Ventanas. Estación climática. Canalizac. Retirada escombrera antigua Reparación cubierta FASE 3 Sondeos y control arqueológico en perímetro de cierre y Centro de Recepción Excavación área exterior del monumento. Eliminación cierre viejo y construcción nuevo Construcción Centro de Recepción FASE 4


Cubierta nueva y eliminación antigua Zanja drenaje perimetral Pozo regulador y canalizaciones Adjudicación ejecución de Proyecto Musealización FASE 5 Excavaciones en túmulo y monumento, incluso pozos de zapatas de la pasarela. Reconstrucción túmulo y cámara pequeña Consolidación y formación perfiles, formación de rampa. Instalación de pasarela Instalaciones eléctricas Caminos: exteriores, circunvalación y barandillas Musealización FASE 6 Intalación de estación de control climático. Tratamientos de la pintura. Urbanización, mobiliario urbano, juegos infantiles, alumbrado, jardinería. Musealización


PROPUESTA IDEAL DE FASES Y CRONOGRAMA RELATIVO DE EJECUCIÓN FAS MES EXCAVACIÓN

INTERVENCIONES DIRECTAS

INTERVENCIONES ENTORNO INDIRECTAS

PROYECTO Y ADJUDICACIÓN

PROYECTO Y ADJUDICACIÓN

PROYECTO Y ADJUDICACIÓN

3

R1, DROMOS Y CORREDOR

PIEDRAS CORREDOR SELLADO ESTAC. CLIMÁTICA

RETIRADA TIERRAS. REPARACIÓN CUBIERTA ACTUAL

4

SONDEO/CONTROL PERÍMETRO CIERRE Y EDIFICIO DE RECEPCIÓN

5

AREA EXTERIOR DEL TÚMULO

1 1

2 2

3

6 7 4

8

ELIMINACIÓN CIERRE VIEJO. CIERRE NUEVO. COLECTOR EXTERIOR

EDIFICIO DE RECEPCIÓN

ELIMINACIÓN CUBIERTA Y CUBIERTA NUEVA

ZANJA DRENAJE. CANALIZAC .

9 10 5

TÚMULO

ATRIO RAMPA PERFILES TÚMULO

11

CAMINOS BARANDILLAS PASARELAS

12 13 6

14 15

PROYECTO Y ADJUDICACIÓN

INSTALACIÓN CONTROL CLIMA EN CÁMARA REVISIÓN TRATAMIENTOS PINTURA

ELECTRICIDAD CAMINOS URBANIZACIÓN MOBILIARIO JUEGOS JARDINERÍA ALUMBRADO

MUSEALIZACIÓN

PROYECTO DE MUSEALIZACIÓN Y EXPLOTACIÓN

ADJUDICACIÓN MUSEALIZACIÓN − DOTAC. EDIF. − CARTELES − PUBLICACION − INSTALACIONES EN CÁMARA


7.2. CONDICIONES, PLAZOS Y PRESUPUESTOS DE LOS PROYECTOS NECESARIOS PARA LA EJECUCION DE LOS TRABAJOS DE CONSERVACIÓN Y MUSEALIZACIÓN Pretendemos aquí hacer un resumen de cada uno de los proyectos de ejecución, sus presupuestos y tipos de empresa requerida, señalando asimismo la fase de trabajo en la que participa. Los proyectos que a continuación se citan están agrupados según el tipo de trabajo expuesto en el capítulo 4 (El proyecto de conservación) y 5 (Proyecto de musealización): 1. LA EXCAVACIÓN ARQUEOLÓGICA. 2. LAS INTERVENCIONES DIRECTAS: + LAS PINTURAS + CÁMARA Y CORREDOR. LOS ORTOSTATOS. + EL TÚMULO. + EL DOLMEN PEQUEÑO. + EL AREA DE ENTRADA. 3. LAS INTERVENCIONES INDIRECTAS: + LA CUBIERTA. + LOS DRENAJES. + LOS CAMINOS. 4. EL ENTORNO: + EL CENTRO DE INTERPRETACIÓN. + EL CIERRE. + EL ESPACIO INTERMEDIO. + EL ESPACIO EXTERIOR. 5. PROYECTO DE MUSEALIZACIÓN


PROYECTO: Excavaciones arqueológicas en el Dolmen de Dombate. PLAZO TOTAL DE EJECUCIÓN: 5 meses









TRABAJOS A REALIZAR: Sondeos y control de remociones de tierra (cierre, Centro recepción) Excavación en área de zonas exteriores al túmulo Excavaciones varias en el túmulo y dolmen. Redacción de las memorias técnicas de los trabajos. FASES DE TRABAJO: TRABAJO

Sondeos y control Excavaciones en túmulo y dolmen Excavaciones en área exterior túmulo PRESUPUESTO TOTAL:

FASE

PLAZO (meses)

PRESUPUESTO PARCIAL

3 2y5

1 2

1.500.000 3.000.000

3

2

8.000.000 12.500.000

EQUIPO HUMANO: 1 Arqueólogo director 1 Arqueólogo ayudante 2 Técnicos (dibujantes) 10 peones PERFIL EMPRESA: Empresa de arqueología, preferentemente con experiencia en excavación de megalitos.


PROYECTO: Intervenciones de conservación en el Dolmen de Dombate PLAZO TOTAL DE EJECUCIÓN: 6 meses TRABAJOS A REALIZAR: Reposición piedras del corredor. Sellado de cámara y corredor. Instalación conducciones eléctricas en corredor. Instalación estación de control climático. Reproducción idolillos. Consolidación de atrio y colocación idolillos. Consolidación perfiles. Consolidación/reconstrucción dolmen pequeño. Ejecución perfiles artificiales. Pavimentos interiores y exteriores. Estudio climático. Control técnico pintura e instalación de sistema control climático Tratamientos finales de limpieza y consolidación de la pintura. Memoria de los trabajos y recomendaciones de mantenimiento. 



























FASES DE TRABAJO: TRABAJO

FASE

PLAZO (meses)

Colocación piedras corredor

520.000

Sellado espacios cámara/corredor. 2 Instalacio. Instalación estación estudio climático

1

627.900 910.000

Consolidación atrio Reproducción idolillos Consolidación perfiles

3

460.000 813.800

Consolidación dolmen pequeño

992.000

PRESUPUESTO TOTAL: EQUIPO HUMANO:



5

450.000 380.000

Limpieza y consolidación pintura



357.500

Ejecución perfiles artificiales Pavimentos interiores y exteriores Control técnico pintura Instalación sistema control climático



PRESUPUESTO PARCIAL

1 Restaurador de arqueología, director. 2 Restauradores auxiliares. 3 Ayudantes

TODAS 6

+ 12 1

650.000 1.625.000

1

1.750.000 9.536.200


PERFIL EMPRESA: Empresa de conservaci贸n, preferentemente especializada en arqueolog铆a.


PROYECTO: Obras e instalaciones varias en el Dolmen de Dombate.





































PLAZO TOTAL DE EJECUCIÓN: 15 MESES TRABAJOS A REALIZAR: Retirada escombrera antigua Reparación cubierta provisional Instalación ventanas en aberturas cámara Eliminación cierre viejo y ejecución del nuevo Centro de recepción Eliminación cubierta vieja y erección de la nueva Drenaje perimetral a cubierta Pozo, canalizaciones y colectores. Instalaciones eléctricas Caminos exteriores Camino y barandilla en torno a monumento Pasarela sobre el túmulo Recuperación perfiles túmulo con áridos Urbanización Mobiliario urbano Juegos Jardinería Alumbrado FASES DE TRABAJO: TRABAJO

Retirada escombrera antigua Reparación cubierta provisional

FASE

2

PLAZO (meses)

1.500.000 828.240

1

Instalación ventanas en cámara

800.000

Eliminación cierre viejo y ejecuc. Nuevo Centro de recepción

3

3 7

Eliminación cubierta vieja y erección nueva Drenaje perimetral Pozo, canalizaciones, colectores Instalaciones eléctricas Caminos exteriores

PRESUPUESTO PARCIAL

11.800.000 45.000.000 55.000.000

3

4

5

3

1.300.000 1.500.000 500.000 450.000

Camino y barandilla perimetral

2.800.000

Recuperación perfiles túmulo

1.300.000


Urbanización Mobiliario urbano Juegos

6

3

Jardinería Alumbrado PRESUPUESTO TOTAL: PERFIL EMPRESA: Empresa de construcción con clasificación G−7

5.000.000 2.500.000 4.000.000 5.500.000 2.500.000 142.278.240


PROYECTO: Musealización del Dolmen de Dombate PLAZO TOTAL DE EJECUCIÓN: 15 meses





TRABAJOS A REALIZAR: Redacción del proyecto de Musealización, explotación y gestión del Dolmen de Dombate Ejecución del proyecto de Musealización del Dolmen de Dombate FASES DE TRABAJO: TRABAJO

FASE

PLAZO (meses)

Proyecto de Musealización

1

6

3.000.000

Ejecución del Proyecto

5y6

6

25.000.000

PRESUPUESTO TOTAL:

PRESUPUESTO PARCIAL

28.000.000

EQUIPO HUMANO: En la redacción del proyecto, de marcado carácter interdisciplinar PERFIL EMPRESA: En la ejecución del proyecto, empresa con experiencia en diseño y montaje de exposiciones


7.3.− PRESUPUESTOS 7.1 EXCAVACION 1. Sondeos (15) y control arqueológico sobre perímetro de valla. Total: 1.300.000 pts. 2. Excavación arqueológica de perfiles, capa vegetal y otras zonas interiores del túmulo. Total: 2.500.000 pts. 3. Excavación arqueológica de áreas exteriores al túmulo, 400 m3 Total: 8.000.000 pts.

7.2 INTERVENCIONES DE CONSERVACIÓN + Estudio climático. Se presupuesta la compra e instalación de una estación de control microclimático compuesta por: * Central de toma de datos (Campbell CR−10). * 7 Sensores de humedad relativa. * 7 sensores de temperatura. * 2 sensores de luz. * 1 sensor de ventilación. * Programa informático para interpretacion de datos. Total.......................................910.000 pts. + Control técnico de pintura (estudio microclimático). Incluye una visitas de inspección mensual, visitas esporádicas en momentos puntuales y la redacción de informe anual. Todo realizado por técnicos especialistas en conservación preventiva, durante un período de 4 años desde la instalación de la estación anterior. TOTAL.......................................650.000 pts. + Sistema de control climático. No se puede presupuestar un sistema de control del medioambiente hasta tanto no conozcamos las conclusiones del estudio microclimático. Entretanto, se hace una estimación de algunos aparatos que podrían ser necesarios, y que podrían comprender un sistema completo de acondicionamiento de aire compuesto por:


+ Sistema de ventilación. + Control de la temperatura. + Control de humedad. Coste estimado..........................1.625.000 pts. + Tratamiento limpieza y consolidación final pintura. Se presupuesta tareas de revisión de la limpieza y consolidación de las pinturas, por un equipo de dos restauradores durante un tiempo estimado de un mes. Coste total................................1.750.000 pts. + Colocación ortostatos corredor. Se presupuesta desplazamiento y trabajo de grúa hasta el yacimiento durante un día, 4 peones y un maestro cantero. Incluye pilar de apoyo (acero galvanizado) de la piedra de cubierta sobre R1 y acodamiento (rollizo de madera) de la misma sobre la opuesta. Total......................................520.000 pts. + Cierre aberturas cámara. Se presupuesta el trabajo de 2 restauradores durante dos semanas, incluyendo sendas aberturas de ventilación (con rejillas). Coste total, incluyendo material...........627.000 pts. + Pavimentos. Se presupuesta el trabajo de dos restauradores durante 1 semana, incluyendo la reposición de todos los pavimentos del Dolmen. Coste total, incluyendo material...........380.000 pts. + Perfiles y superficies horizontales: consolidación Consolidación de perfiles a conservar de unos 33 m2 de superficie. Consolidación de superficies horizontales de unos 14 m2 Coste total................................813.000 pts. + Perfiles artificiales. Colocación de planchas de acero galvanizado plegado sobre perfiles de excavación, incluso pintado. Incluye los perfiles laterales de la rampa de acceso a piedra de cabecera, sobre unos 50 m2 de perfil.


Total..................................... 450.000 pts. + Consolidación área de entrada y atrio. Se estima un trabajo de 1 semana para dos restauradores, incluyendo material. Coste estimado............................357.500 pts. + Reproducción de idolillos del área de entrada. Moldeo y reproducción (2 series) de 20 idolillos del área de entrada en poliéster, incluyendo pintado. Total.....................................460.000 pts. + Area de entrada. Consolidación del área de entrada del dolmen pequeño. Estimación de trabajo para un restaurador de 1 semana, incluyendo materiales. Total.....................................150.000 pts. + Reconstrucción dolmen pequeño. Realización de 7 ortostatos y piedra de cubierta en plancha de poliuretano expandido de 30 cms. espesor tallado, pintado y anclado al soporte. Incluye realización de estructura perimetral para contención de tierras (8 m. lineales). Total.....................................842.000 pts.

7.3. OBRAS E INSTALACIONES VARIAS EN EL DOLMEN DE DOMBATE + Retirada de escombrera antigua. Retirada por medios manuales de todas las tierras acumuladas durante las excavaciones arqueológicas. Total… ……………… ……….1.500.000 pts. + Reparación de la cubierta provisional. Retirada del plástico existente y reposición por uno nuevo con sustitución de cables y tensores deteriorados. Total… ……………… ………..828.240 pts.


+Instalación de ventanas en la cámara. Colocación de rejillas regulables con filtros para control de la ventilación; colocación de ventana fija de aluminio anodizado en negro entre los ortostratos C3 y C4 de la cámara, con vidrio stadip 3+3+3 con lámina filtrante de rayos ultravioleta, incluso elementos de adaptación al hueco y sellado.Ventana de, acceso al interior del dolmen entre ortostratos C1 y C7 con estructura de soporte en el interior de la cámara y escalera. Sustitución del apuntalamiento interior de la cámara por otro de acero de alta resistencia con tornillos regulables para facilitar la puesta en carga. Total……………………….. 800.000 pts. + Eliminación del cierre viejo y ejecución del nuevo. Retirada de todos los elementos constructivos del cierre viejo salvo la cimentación del tramo que se superpone al túmulo y ejecución del cierre nuevo a base de: cimentación de hormigón armado; muro de mampostería o lajas de piedra colocadas verticalmente; verja metálica galvanizada y pintada, incluidas puertas de acceso. Total……………… ……….. 11.800.000 pts. + Centro de recepción. Construcción del edificio para centro de recepción e interpretación incluida la urbanización de la zona pavimentada de acceso inmediata al mismo. Total…… ……………… …… 45.000.000 pts. + Eliminación de cubierta vieja y erección de la nueva. Construcción de la nueva cubierta y eliminación de la antigua en aquellas partes que sobresalen del terreno natural del túmulo reconstruído. Total…… ……………… …… 55.000.000 pts. + Drenaje perimetral. Construcción de un drenaje perimetral al túmulo con realización de zanja y colocación de tubo poroso sobre solera de hormigón y relleno con grava garbancillo y arena, y colocación de lámina plástica, ejecución de arquetas de limpieza cada 15 m. Total… ……………… ……… 1.300.000 pts. + Pozo canalizaciones y colectores. Construcción de red de colectores para conducción de aguas pluviales y pozo tradicional con sistema de regulación de nivel freático a base de flotadores y


bombas eléctricas con arquetas para instalación de equipos y para limpieza. Total… ……………… ……… 1.500.000 pts. + Instalaciones eléctricas. Realización de conducciones enterradas en tubos de PVC y mangueras eléctricas desde el cuadro general en el edificio de recepción hasta el interior del dolmen y a la arqueta de bombas del pozo. Total…… ………………… … 500.000 pts. + Caminos exteriores. Realizados en el interior del recinto vallado y exteriores al dolmen, ejecutados en base de zahorra compactada previa apertura de caja en el terreno natural. Total…………………………. 450.000 pts. + Camino y barandilla perimetral. Pasarela. Camino perimetral al túmulo ejecutado con zahorra compactada y barandilla de protección en tubo de acero galvanizado y pintado. Pasarela metálica galvanizada con suelo de tramex superpuesta al túmulo y ejecutada con control arqueológico. Total…………………………. 2.800.000 pts. + Recuperación de perfiles del túmulo. Reconstrucción de los túmulos de los dólmenes pequeño y grande con tierras procedentes de la excavación y acabado superficial en gravilla y reconstrucción de perfiles con chapa de acero galvanizada plegada y con acabado en chapa plana soldada a la anterior en rampa de acceso a losa dorsal de la cámara. Total……… ……………… 1.300.000 pts. + Urbanización del área exterior. Realización de viales de circulación y áreas de aparcamiento de coches y autobuses con bordillos de piedra y pavimento de aglomerado asfáltico. Ejecución de cunetas atajeas, movimiento de tierras, conducciones de agua, desagües, etc. Total……………………….. 5.000.000 pts.

+ Mobiliario urbano.


Suministro y colocación de mobiliario urbano interior y exterior al recinto consistente en: mesas, bancos, fuentes, papeleras, paneles de señalización, vallas de madera en área de juegos, etc. Total……………………….. 2.500.000 pts. + Juegos. Suministro y colocación de juegos infantiles en el interior y exterior del recinto. Total………………………. 4.000.000 pts. + Jardinería. Jardinería interior y exterior del recinto con plantación de arbolado (tejos, robles americanos, pinos) y arbustos. Suministro de tierra vegetal y plantación de césped, abonado, riego y dos cortas. Total…………………….. 5.500.000 pts. + Alumbrado. Alumbrado en el interior del recinto a base de balizas luminosas en las zonas de circulación, con preinstalación de conductos eléctricos en la cubrición. Báculos de alumbrado en la zona exterior de aparcamiento y ocio. Total…… ……………… 2.500.000 pts.

7.4 MUSEALIZACION + Proyecto de Musealización, explotación y gestión. Total.......................................3.000.000 pts. + Ejecución del proyecto de musealización Total......................................25.000.000 pts.

RESUMEN DE PRESUPUESTOS TITULO

PLAZO EJECUCIÓN PRESUPUESTO TOTAL

Excavaciones arqueológicas Intervenciones conservación Obras e instalaciones varias

de

5 meses

12.500.000

6 meses

9.536.200

15 meses

142.278.240


Musealizaci贸n

15 meses TOTAL

28.000.000 192.314.440


AUTORES (por orden alfabético)

Bello Diéguez, José María Arqueólogo Director del Museo Arqueológico e Histórico Castillo de San Antón. La Coruña

Carrera Ramírez, Fernando Arqueólogo y Restaurador Profesor de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales. Pontevedra Cebrián del Moral, Fernando Arquitecto Director del Servicio de Arquitectura de la Diputación Provincial de La Coruña

Diciembre, 1999

Plan Director Dolmen Dombate (Cabana, A Coruña)  

Bello Diéguez, José María; Carrera Ramírez, Fernando; Cebrián del Moral, Fernando. 1999.

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you