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Cucurucho

Su vestimenta es señal de penitencia y arrepentimiento y tienen la misión de escoltar la procesión durante todo su recorrido simulando el camino del Vía Crucis hasta el calvario. Los cucuruchos son gente penitente, que – vestidos de lila y cubiertos sus rostros – acompañan en la procesión a la imagen de Jesús del Gran Poder, quienes al participar en el recorrido de dolor del Hijo de Dios, desean expiar sus pecados. El traje utilizado por los cucuruchos en Quito tiene una larga trayectoria. Su origen se remonta a los primeros trajes de peregrinos utilizados en Europa, hacia el siglo IX, cuando recorrían los lugares sagrados del centro europeo y, sobre todo, a partir del siglo XI, cuando visitaban los lugares santos en Medio Oriente. Esta indumentaria estaba ligada a la utilizada en conventos.


Luego fue el traje de peregrino establecido por la orden franciscana, a partir del siglo XII. Estos ropajes tuvieron amplísima difusión en toda Europa. En España se volvieron comunes, sobre todo en las peregrinaciones a Santiago en Compostela. La vestimenta de cucurucho en Quito fue traída en el siglo XVI. La primera noticia de los trajes de penitentes es la mención que se hizo en la procesión de Jesús del Cristo Nazareno 1596, hoy conocida como procesión de Jesús del Gran Poder, cuya devoción nació hace 45 años. Los hombres van vestidos con una túnica morada, que les cubre todo su cuerpo y un bonete alto, al estilo de un cono para cubrir sus rostros, al típico estilo de un penitente. Las mujeres conocidas como verónicas llevan un traje negro. La vestimenta se la usa únicamente en la procesión penitencial del Viernes Santo, conmemoración del luto de la muerte de Jesús y recorre GRAN PARTE DEL SUR DE QUITO.


Cucurucho