Contexto
Colegio Santa Luisa, Bogotá.
“He ahí un hermoso secreto para soñar y hacer de nuestra vida una hermosa aventura. Nadie puede pelear la vida aisladamente. […] Se necesita una comunidad que nos sostenga, que nos ayude y en la que nos ayudemos unos a otros a mirar hacia delante. ¡Qué importante es soñar juntos! […] Solos se corre el riesgo de tener espejismos, en los que ves lo que no hay; los sueños se construyen juntos. Soñemos como una única humanidad, como caminantes de la misma carne humana, como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos, cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz, todos hermanos (Francisco, Fratelli Tutti, 8).
Junto a los procesos regionales, que deben seguir fortaleciéndose, es importante construir juntos un proyecto apostólico provincial que tenga capacidad de convocatoria y seducción... alineado con las Preferencias Apostólicas Universales y con el Proyecto Apostólico Común (PAC.2), de la CPAL. Si no construimos un proyecto apostólico provincial que nos aglutine y que fortalezca la pertenencia latinoamericana y global, podemos generar dinámicas disociadoras y el impacto de nuestra acción apostólica se verá debilitado.
Santuario San Pedro Claver, Cartagena.
Cuerpo apostólico
Espiritualidad encarnada y apostólica
Nos sentimos llamados a ser compañeros/as en la misión cultivando un cuerpo apostólico plural, en el que participamos laicos/as y jesuitas y en el que vivimos una vocación personal y comunitaria que nos llena de alegría. Soñamos con:
Trabajar en la promoción vocacional ayudando a descubrir la propia vocación dentro del cuerpo, para desplegarla y enriquecer a los demás con la diversidad de carismas.
Inmersión Ignaciana 2024, Pasto.
Cuatro opciones fundamentales Con las preferencias apostólicas universales como horizonte de la misión universal y el PAC.2 como horizonte de la misión de los jesuitas en América Latina y el Caribe, hemos discernido cuatro opciones fundamentales que, en una perspectiva dinámica, entendemos como pasos para llevar adelante nuestra misión en Colombia.
Reconocemos que nuestra espiritualidad es la fuente de nuestra identidad, el medio para la conversión personal y comunitaria y lo que mejor podemos aportar al mundo y a la Iglesia hoy. Soñamos con:
Ofrecer la experiencia de los Ejercicios Espirituales para renovar en cada uno de nosotros, el conocimiento interno del Señor, que por nosotros se ha hecho hombre, para más amarlo y seguirlo.
Construir la unión de los ánimos para cultivar vínculos de encuentro, fraternidad y solidaridad, haciendo posible una vida comunitaria sencilla, austera y hospitalaria.
Estos pasos se concretan como un movimiento vital de inhalación y exhalación, sintiendo que el Espíritu del Señor es el que nos alimenta y nos llama a salir en misión.
Practicar el discernimiento cotidiano para buscar y hallar la voluntad de Dios en nuestras decisiones personales, comunitarias y apostólicas.
Fortalecer la formación para la colaboración, ofreciendo a todos los miembros del cuerpo formación en profundidad teológica y espiritual, y en el discernimiento personal y comunitario. Inmersión Ignaciana 2024, Pasto.
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Transformar nuestras estructuras de gobierno y de trabajo en colaboración, de acuerdo con la invitación de la Iglesia, para que nuestra acción educativa, pastoral y social, sea cada día más evangélica. Claveriada 2022, Bucaramanga.