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Investigación La Mujer en Centros Penitenciarios Españoles

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ÍNDICE

0.- Introducción 1.- Descripción del entorno penitenciario para la mujer. 2.- Programas para las mujeres en el marco de la inserción laboral en régimen cerrado. 3.- Análisis de experiencias del 3er sector en la inserción laboral en régimen abierto para mujeres. 4.- Implicación del sector empresarial. 5.- Perspectiva familiar respecto a la inserción sociolaboral. 6.- Conclusiones.

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0. INTRODUCCIÓN

La información que se muestra en el presente informe, nos presenta una perspectiva lo más fiel posible sobre la situación de la mujer en centros penitenciarios españoles, así como de los programas de reeducación y reinserción laboral que se llevan a cabo para la mujer privada de libertad en el Sistema Penitenciario Español (SPE). Por tanto, el alcance del documento es tratar de ofrecer información contextualizada en el ámbito de los programas de reeducación y reinserción sociolaboral con mujeres en los centros penitenciarios españoles, tanto de carácter mixto como en los exclusivos para mujeres.

Realizando una revisión de las estadísticas penitenciarias, donde se ofrecen datos de carácter sociodemográfico, se viene a demostrar que el número de mujeres en cárceles españolas (del 7,61% en datos de septiembre de 2013) es significativamente menor que el de hombres (del 92,39%). Este dato, que se ha venido repitiendo históricamente, ha supuesto un trato desigual hacia las mujeres y una consecuente discriminación en la atención directa a las necesidades de las reclusas, no diseñándose programas específicos que atiendan su idiosincrasia, intereses y necesidades específicas (Yagüe, 2007). Para garantizar el rigor metodológico de la información recogida, así como el abordaje integral de todos los aspectos de especial relevancia en esta temática, el equipo de investigación que ha diseñado este informe, ha abordado su contenido obedeciendo a los apartados siguientes:

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Descripción de los centros penitenciarios en cuanto a infraestructura y servicios que ofrecen a las reclusas, destacando los servicios propios para mujeres, así como la descripción del entorno penitenciario. En este apartado se hace mención a las características, organización, y disposición, de las estructuras arquitectónicas de los centros penitenciarios españoles en cuanto a los espacios reservados para la mujer, tanto en aquellos en los que su población es exclusivamente mujer, como en los centros mixtos. Además se ofrece un análisis

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comparado de diferentes centros, a través de su dotación y los servicios que ofrecen, destacando aquellos medios relacionados con la reeducación y reinserción diseñados por la Institución Penitenciaria para conseguir la incorporación laboral en el mercado de trabajo de las personas con penas privativas de libertad: actividades de formación profesional para el empleo, adquisición de experiencia laboral en talleres productivos penitenciarios, orientación laboral y acompañamiento para la inserción laboral, así como apoyo para el autoempleo.

-

Programas y políticas penitenciarias llevadas a cabo en el medio penitenciario que persiguen la reinserción y reeducación de la mujer a través de acciones coordinadas entre la propia administración y el tercer sector, especialmente implicado en los proyectos de inserción sociolaboral con mujeres privadas de libertad (tanto en centros mixtos como exclusivos de mujeres). Con la puesta en marcha del Programa de Acciones para la Igualdad entre Mujeres y Hombres en el Ámbito Penitenciario (PAIHMAP), con 122 acciones, en respuesta a los principios, recomendaciones, acuerdos e instancias emanadas de la normativa europea e internacional (SGIP, 2008), empiezan a diseñarse actuaciones diferenciadas para mujeres, identificando su propia idiosincrasia y necesidades, a la vez que ofrecen una perspectiva de género en los programas puestos en marcha. Los programas descritos, han sido seleccionados por su relevancia en lo que refiere a la temática propia de este informe, y haciendo alusión a aquellos que se desarrollan tanto en régimen cerrado como abierto, y siendo este último donde tienen un especial protagonismo las entidades colaboradoras en su papel como ejecutoras de los programas de reeducación y reinserción de personas privadas de libertad y en libertad condicional. Se incide en este apartado del trabajo en aquellos programas en los que la Asociación Arrabal AID (responsable de este informe), ha coordinado y llevado a cabo desde hace varios años (haciendo énfasis especial en los programas SAL, Emprender el Vuelo, 13 Rosas y Reincorpora de la Caixa).

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-

Análisis de experiencias destacadas del tercer sector en la integración laboral de mujeres privadas de libertad en régimen penitenciario abierto, elaborado a través de la selección, seguimiento y análisis de la información obtenida por el equipo de investigación que ha elaborado este informe, y que ha consistido en contactar con una muestra significativa de diferentes entidades que desarrollan una importante labor en este sector. La recogida de información se ha registrado en fichas de buenas prácticas en base a los criterios para la identificación y validación de Buenas Prácticas establecidos por el Centro de Iniciativas para la Reinserción (CIRES) del Departamento de Justicia de la Generalitat de Catalunya, y que contempla como rasgos a tener en cuenta en este sentido:

la innovación,

transferibilidad, factibilidad, impacto

positivo,

planificación y liderazgo social sólido, responsabilidades definidas, sistema de evaluación, implicación y peer-recognition, es decir “ la existencia de reconocimiento y valoración hacia una experiencia garantiza su calidad, y la pluralidad de los agentes que expresen el valor de una iniciativa garantiza la objetividad de la buena práctica identificada como tal”. Para lograr una información significativa y relevante, se han seleccionado experiencias que están directamente relacionadas con la reinserción laboral de mujeres, así como aquellas acciones más vinculadas con la orientación y la formación, teniendo como referencia los criterios de elegibilidad definidos por el CIRES y que hemos descrito más arriba.

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Implicación del sector empresarial, a toda la información aportada, se suma un factor clave determinante en la inserción laboral de las mujeres, que no es otro que el compromiso del sector empresarial en los diferentes programas de reinserción. El compromiso de las empresas y su aceptación de este tipo de perfiles, supone la puesta en valor de todo el trabajo desarrollado en los citados programas, así como el retorno de los esfuerzos realizados por profesionales y personas beneficiarias.

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-

Perspectiva familiar respecto a la inserción sociolaboral, que a través de la realización de entrevistas semiestructuradas a familiares de mujeres que han participado en algún programa de reinserción, recoge desde un punto de vista diferente de los resultados de la participación de las mujeres en los programas, con la finalidad de detectar el alcance en el proceso de reinserción sociolaboral de las participantes.

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1. DESCRIPCIÓN DEL ENTORNO PENITENCIARIO PARA LA MUJER.

En España existen 68 Centros Penitenciarios (CP, en adelante) de los cuales, cuatro son de mujeres únicamente (Alcalá de Gudaira, Madrid I, Ávila y Barcelona), el resto son CP mixtos, en los que cohabitan mujeres y hombres.

Debido a la particularidad mixta de los CP españoles, las infraestructuras se gestionan teniendo en cuenta no sólo que la mayoría del espacio del centro no podrá ser compartido por ambos sexos, sino que el número de hombres que cumplen una medida privada de libertad viene siendo históricamente mayor al número de mujeres

(1)

. Este

motivo resulta suficiente para que encontremos un importante número de elementos discriminatorios a la mujer tal y como denuncia el Informe Especial del Defensor del Pueblo Andaluz de Octubre de 2006, “Mujeres Privadas de Libertad en Centros Penitenciarios de Andalucía”, o en Informe Especial de la Defensoría del Pueblo del País Vasco en torno a la “Situación de las Cárceles en el País Vasco”, 1996, o datos obtenidos desde la página web del Sindicato del Cuerpo de Prisiones (ACAIP https://www.acaip.es/).

Entre los elementos más discriminatorios que se dan y repiten en la mayoría de los CP mixtos de la región, encontramos que en algunos casos, las celdas para mujeres son espacios muy reducidos, sin intimidad para el aseo, compartidas por hasta 5 o 6 reclusas. Comparativamente con el género masculino existen un menor número de espacios destinados a la mujer para desarrollar actividades que propicien su reeducación y reinserción en la sociedad (escuelas, talleres ocupacionales, etc.), incluso a menudo estos espacios pueden estar inactivos por falta de iniciativas por parte de la administración pública o entidades del tercer sector, o bien porque las mujeres no puedan acceder según la organización del espacio del CP. En los informes previamente mencionados encontramos denuncias sobre la escasa inversión en mantenimiento y reformas de los centros penitenciarios, instalaciones pobremente dotadas como los gimnasios, o las aulas de la escuela. A veces no hay cocina propia en el módulo de

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mujeres, y la comida se desplaza desde la zona destinada a los hombres. En ocasiones, como puede ser el CP El Acebuche en Almería, existe un único espacio compartido para todos los componentes del equipo técnico multidisciplinar, situación que dificulta el trabajo de las/os profesionales. A menudo las mujeres se encuentran en el mismo módulo sin estar diferenciadas por grado penitenciario, escenario que genera problemas de comportamiento, convivencia, etc. En el CP Madrid V la enfermería no tiene espacio para partos, y la odontología y oftalmología, diferencian su atención basándose en si los pacientes tienen o no dinero. En algunos CP se denuncia la falta de intimidad en la unidad de madres, en otros la inexistencia de espacios para que las madres convivan con sus hija/os, por lo que estas tienen que ser desplazadas a otros centros lejos de su domicilio habitual. El acceso a talleres de empleo remunerados se reduce en el caso de las mujeres. En el CP de Áraba encontramos que aunque disponen de un taller de ordenadores, no disponen de acceso a internet, carencia que merma la calidad de la prestación de servicio para la búsqueda de empleo.

Los elementos descritos previamente atienden a los más discriminatorios en los CP mixtos del país, si bien también existen otros, como pueda ser el CP de Sevilla, o CP de A Lama en Galicia, en los que los espacios para las mujeres están debidamente equipados y gestionados (3).

Los indicadores de discriminación derivan, tal y como apunta Consuelo Val de (2)

Cid (2012), del fuerte incremento de la población femenina en los últimos veinte años en los CP, y se ponen de manifiesto desde el conocimiento de las condiciones en las que se desenvuelve la vida de las reclusas en las prisiones españolas, condiciones que difieren sustancialmente de las que experimentan sus compañeros varones, si bien redime el número de indicadores de discriminación en el momento de la incipiente implantación de políticas de igualdad en el ámbito penitenciario desde el año 2008.

Cuestiones básicas como las condiciones de vida, el trabajo remunerado, la formación profesional, la educación, la asistencia sanitaria, la comunicación, e incluso la preparación para el reingreso en la sociedad, han sido planificadas considerando a sus

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compañeros y hasta que no se instauran los planes de igualdad no se empiezan a desglosar las estadísticas penitenciarias en estas materias por género, detalle que permite profundizar en las diferencias y similitudes existentes por sexo, así como apunta Consuelo del Val Cid (2012) el punto de partida del escenario de desigualdad en las prisiones españolas se debe al desconocimiento de la situación de las mismas y supone la desatención de las necesidades de las mujeres encarceladas.

_____________ (1)

Según las estadísticas de Octubre de 2013, publicadas en la página web oficial de Instituciones Penitenciarias (http://www.institucionpenitenciaria.es), encontramos un 92,4% de población masculina en los CP, frente al 7,6% de población femenina.

(2)

“Condenadas a la desigualdad”, Consuelo del Val Cid y Antonio Viedma Rojas, Ed. Icaria, Barcelona, 2012.

(3)

Para ampliar información sobre las infraestructuras penitenciarias consultar Anexo 1.

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2. PROGRAMAS PARA LAS MUJERES EN EL MARCO DE LA INSERCIÓN LABORAL EN RÉGIMEN PENITENCIARIO CERRADO

Este epígrafe aborda los programas que, en materia de inserción laboral, que se llevan a cabo desde las instituciones penitenciarias. Para mostrar estos programas hemos querido diferenciar entre los dos principales regímenes de vida que se establecen en prisión: régimen cerrado y abierto, puesto que al ser el primero más restrictivo que el segundo, implica que las actividades que las personas privadas de libertad pueden desarrollar en materia de inserción laboral sean cualitativamente diferentes.

En el régimen cerrado, desde la página web oficial de Instituciones Penitenciarias, encontraremos los programas específicos de intervención para la reeducación y reinserción

social

para

las

personas

en

prisión

(http://www.institucionpenitenciaria.es/web/portal/Reeducacion/ProgramasEspecificos/. De cuantos se describen en esta sección, no todos se ejecutan en todos los CP del territorio español, sino que se concretan y adecuan a cada centro, adaptándolo a las características específicas de cada uno de ellos (disponibilidad de espacios, recursos humanos y materiales, etc.).

De

un

total

de

16

programas,

ninguno

se

denomina

específicamente

“Inserción/Orientación Laboral”, aunque se aborda esta materia en alguna de las áreas de intervención de 5 de ellos (internos con discapacidad, drogodependientes, enfermos mentales, jóvenes, y programa de módulos terapéuticos). En cuanto a la mujer se refiere, 2 programas del total van dirigidos exclusivamente a mujeres (Madres, Mujeres), y los 14 restantes, se harán efectivos en los diferentes módulos de mujeres o CP de mujeres, dependiendo de los recursos disponibles y las características del centro en cuestión. Los programas que aquí tratamos se pueden consultar con más detalle en el Anexo 2 de este informe.

El sentir general de todos los agentes sociales que tienen relación con el ámbito penitenciario (equipo multidisciplinar de la junta de tratamiento, jueces, fiscales,

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abogados, organizaciones no gubernamentales, etc.), es que la reinserción social de las personas se hace efectiva a través del trabajo. Así, se considera importante tratar aspectos que supongan la inserción laboral de las personas de prisión.

El objetivo de reinserción laboral pretende alcanzarse de dos formas: a través de la mejora del perfil curricular educativo, y a través de la orientación laboral.

El total de los programas que encontramos dentro de los CP conllevan acciones formativas de carácter informal con la finalidad de que las personas adquieran habilidades que les ayuden a superar su particular situación de exclusión social. Con respecto a estas acciones formativas en el ámbito de la educación no formal, le damos especial importancia en este informe al programa “Programa de Acciones para la Igualdad entre Mujeres y Hombres en el ámbito penitenciario”, ya que son las mujeres las destinatarias directas. Este programa se viene implementando en los CP a partir del año 2009 con acciones encaminadas a superar los factores de especial vulnerabilidad que han influido en la inmersión de las mujeres en la actividad delictiva, erradicar los factores de discriminación basados en el género dentro de la prisión, entre otras acciones. En cuanto a acciones formativas regladas o formales, tenemos conocimiento que en la gran mayoría de los módulos de cada centro está disponible una escuela en la que las/os internas/os tienen acceso a la alfabetización, educación básica hasta la obtención de la titulación oficial de Enseñanza Secundaria Obligatoria. Otros estudios superiores pueden realizarse a través de la modalidad de libre acceso. Y por añadido, también tenemos constancia sobre la realización de cursos de Formación Profesional para el Empleo, así como trabajos remunerados a través de empresas externas, o trabajos a cargo de la Institución Penitenciaria, actividad que beneficia itinerario de inserción de las personas privadas de libertad.

El objetivo de reinserción laboral se persigue trabajando de forma integral aspectos deficitarios de la persona que supongan la adquisición de una completa autonomía e inserción social. Es por este motivo, que desde los programas que se ponen en marcha en las instituciones penitenciarias estatales se trabaja el área de la inserción laboral

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con las personas con necesidades educativas especiales a través de programas ocupacionales; en la intervención con personas drogodependientes se desarrolla un programa de reinserción social que tiene como objetivos la adquisición de herramientas que ayuden a mejorar el desenvolvimiento personal, familiar, social y laboral, para poder afrontar con éxito el tratamiento en libertad y su normalización e integración en la sociedad; para las/os enfermas/os mentales entre las actuaciones terapéuticas destacan la recuperación de las capacidades personales, el aumento de su autonomía personal, su calidad de vida y su adaptación al entorno evitando así el deterioro psicosocial, y facilitan la adquisición y desarrollo por el enfermo de habilidades, recursos y aprendizajes que ayuden a su desenvolvimiento personal, familiar, social y laboral; en el programa de intervención con jóvenes se les aproxima al área laboral a través de una acción educativa intensa de formación integral, entre las que se tiene en consideración su preparación para la búsqueda de empleo; por último los módulos terapéuticos también siguen la línea de desarrollo de una acción educativa integral de la persona, considerando de manera fundamental áreas dirigidas hacia la orientación sociolaboral.

Todos los programas se ejecutan por un equipo multidisciplinar, con formación específica, integrado por: psicóloga/o, pedagoga/o, jurista, trabajador/a social, educador/a, monitor/a ocupacional y funcionaria/o de vigilancia; además se cuenta con la coparticipación de diversas áreas penitenciarias, y diferentes instituciones responsables en la atención a los diferentes colectivos a los que se pretender dar cobertura a sus necesidades, dependientes de las administraciones central, autonómica y local, así como de las organizaciones no gubernamentales.

A través de nuestros informantes claves: principalmente la Subdirección General de

Relaciones

Institucionales

y

Coordinación

Territorial

de

Instituciones

Penitenciarias(4), la Subdirección General de Tratamiento y Gestión Penitenciaria, el Centro de Inserción Social “Evaristo Martín Nieto”, el contacto personalizado con entidades sin ánimo de lucro que tienen como destinatarios a personas privadas de libertad, así como desde la experiencia que Arrabal AID tiene en el ámbito penitenciario, hemos recogido un total de 7 programas dirigidos a la incorporación

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laboral de las personas reclusas en régimen cerrado(5).

Estos programas comparten el objetivo de: -

Adelantar el inicio del proceso de inserción de la persona presa, de manera que esta salga en libertad, orientada y con un conocimiento real del mercado laboral al que pretende acceder.

-

Preparar a la persona presa para la salida en libertad.

-

Acercamiento al mercado laboral

En cuanto a los servicios, comparten: -

Información y orientación laboral.

Actividades comunes que realizan: -

Realización de Currículum Vitae.

-

Recursos para la búsqueda de empleo.

-

Talleres para la información.

-

Actividades para facilitar el trabajo.

Servicios diferenciados por entidad: -

Intermediación con empresas.

-

Información y orientación sobre servicios comunitarios.

-

Itinerarios personalizados de inserción.

-

Búsqueda de empleo a través de internet.

-

Acompañamiento laboral.

-

Etc.

Encontramos diferentes fuentes de financiación en los programas, en algunos casos están financiados por el Fondo Social Europeo (FSE) u otras administraciones estatales, provinciales o locales, en otros como el “Taller de Formación para la inserción sociolaboral de mujeres reclusas” del Programa de Reinserción de Mujeres, se financia por la propia entidad. Esta iniciativa, aunque comparte el objetivo general de todos los

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programas en cuanto a la inserción sociolaboral de las personas, se marca unos objetivos específicos que merecen ser destacados en este informe por su particularidad. El programa comienza con una formación ocupacional para las mujeres del CP de Villena (Alicante), en la elaboración de textiles y complementos. Ponen en marcha un sistema de producción y comercialización con material reciclado, estableciendo acuerdos con empresas que les donan excedentes para elaborar los productos, y facilitan una salida laboral a través de la concesión de microcréditos para formar su propia empresa, o talleres formativos en los que se aborda el mercado laboral del sector. Otro de los programas de inserción sociolaboral que se realiza en el CP Alhaurín de la Torre (Málaga) y que merece especial mención por su innovación en las áreas que en torno al empleo aborda, es el programa Emprender el Vuelo, cuya entidad gestora es Arrabal AID. Este programa forma y orienta en el autoempleo a las personas reclusas prestando servicios de promoción de iniciativas empresariales, creando mecanismos de información, motivación, orientación, asesoramiento y acompañamiento, adaptados y flexibles para el colectivo. Además

nuestra

entidad

como

gestora

del

programa

de

Servicio

de

Acompañamiento Laboral (SAL), que posteriormente abordaremos con más detalle en este informe, de forma voluntaria ofrece una sesión semanal de orientación laboral en el Módulo de Respeto, en la Unidad Terapéutica Educativa, y en el Módulo de Mujeres. Por añadido, conocemos la existencia de un programa de Orientación Laboral en los CP que al menos en el CP de Alhaurín de la Torre (Málaga), se ha llevado a cabo en el año 2013.

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Anexo: Programas solo mujeres IIPP.pdf. Archivo de la Base de Datos de la Subdirección General de Relaciones Institucionales y Coordinación Territorial de Instituciones Penitenciarias que detalla los programas de intervención por unidad penitenciaria realizados en colaboración con entidades del 3er sector en los años: 2012, 2013.

(5)

Los programas se describen de forma más detallada en el Anexo 3 de este informe.

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3. ANÁLISIS DE EXPERIENCIAS DEL TERCER SECTOR EN LA INSERCIÓN LABORAL DE MUJERES EN RÉGIMEN ABIERTO

Los programas que en este apartado analizamos los hemos recogido desde los informantes clave que ya detallábamos en el apartado anterior de este informe, sumado a la consulta de algunas fuentes bibliográficas, teniendo siempre presente la finalidad de este informe, que atiende a la recogida de recursos disponibles en materia de inserción laboral para la mujer en el entorno penitenciario español.

Del total de los programas recogidos algo menos del 50% (22 de un total de 50 programas), tienen como objetivo la inserción sociolaboral, se desarrollan en régimen abierto penitenciario (art. 100.2, 3er grado, 3er grado telemático, libertad condicional condicionada y libertad condicional) y van dirigidos a mujeres, o sin estar dirigidos exclusivamente a mujeres, pueden participar y de hecho participan en ellos.

De los 22 que se desarrollan en materia de inserción laboral, 10 van dirigidos exclusivamente a mujeres. 4 de estos 10 programas, son pisos de acogida. A menudo estos pisos son parte del programa de la institución penitenciaria denominado Unidades Dependientes

(5)

, y tienen por objetivo común dar respuesta a las necesidades de la

mujeres reclusas que carecen de soporte familiar, o red social de apoyo, para salir en sus permisos, ya que si no existe un/a tutor/a de acogida para estas salidas no se les autoriza la misma.

Los programas recogidos, que versan como piso de acogida para las mujeres reclusas o exreclusas, se distribuyen en el territorio español de la siguiente forma:

Vitoria (País Vasco) en colaboración con el CP Nanclares de Oca, iniciativa puesta en marcha por la asociación ADAPT y como particularidad ofrecen un servicio de ropero a través del cual se recoge ropa donada para facilitársela a las personas participantes, además de ofrecer un servicio de inserción/orientación

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laboral; formación, a través la firma de convenios de subvenciones con las administraciones autonómicas; formación transversal en habilidades sociales durante la convivencia en el hogar; en algunos casos intermedian con el grupo primario de la persona para favorecer su reinserción en el mismo.

En Albacete (Castilla La Mancha), ACOPE, Asociación de Colaboradores con las Mujeres Presas, tiene dos casas de acogida diferenciadas según el grado penitenciario de las personas, una dirigida a personas de segundo grado, y otra para las que están en tercero o en libertad condicional. ACOPE además lleva a cabo un proyecto de intervención socioeducativo denominado “Taller Verde”, a través del cual se apoya las necesidades de formación y capacitación tanto personales como laborales, ambas necesarias para la incorporación y mantenimiento del empleo.

En Ávila (Castilla y León), la asociación Diocesana, en colaboración con el CP de Brieva, también gestiona un piso tutelado para mujeres.

Por último, en Madrid, la Fundación Prolibertas con la “Casa Miguel Ferrer”, programa financiado por el Ayuntamiento de Madrid, Consejería de Familia y Asuntos sociales, Dirección General de Integración de Inmigrantes, y por el Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad. Tratar de matelializar el objetivo de favorecer la autonomía y normalización de vida de las mujeres reclusas y exreclusas, a través de actividades como talleres de cocina, informática, habilidades sociales, español, intervención infantil, talleres de: servicios de la comunidad, inserción laboral, ocio y tiempo libre, actividades culturales, etc.

De los 6 programas restantes dirigidos exclusivamente a mujeres en régimen abierto, dos de ellos son llevados a cabo por el Colectivo CEPA en la región de Cádiz. El programa de atención y animación sociocultural a mujeres reclusas y jóvenes reclusos en el CP Puerto III, y el programa Uníos dirigido a mujeres exreclusas, en coordinación con los Servicios Sociales de la comunidad y el Centro de Inserción Social (CIS). Este último además de un servicio individualizado de orientación e inserción

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laboral, realiza el acompañamiento en la puesta en libertad, la dotación de prendas de ropa, asesoramiento jurídico, e información sobre los recursos existentes en materia de la mujer, por último, un servicio de intermediación laboral, y búsqueda de ofertas de trabajo. También en la región de Cádiz, encontramos el programa Integración social y familiar de mujeres reclusas, llevado a cabo por la Fundación Márgenes y Vínculos. Este programa tiene por objetivo favorecer el proceso de integración y normalización familiar del colectivo. Trabajan con ellas para potenciar la comunicación de las mujeres con sus familias, especialmente con sus hijos/as, también le dan servicio de orientación y asesoramiento en la búsqueda activa de empleo, a través de talleres de formación en competencias laborales. El programa Onna Adoratrices lo lleva a cabo el Centro Juvenil Santa María Micaela, en el CP de mujeres de Alcala de Gudaira (Sevilla), con el objetivo de crear un espacio por y para la mujer reclusa, donde se trabaje habilidades y herramientas, necesarias para lograr un desarrollo personal que mejore su reinserción laboral y social. Arrabal AID ejecuta, subvencionado por el Instituto Andaluz de la Mujer, y en colaboración con el CIS de Málaga el programa 13 Rosas, proyecto de intervención social y laboral que persigue el empoderamiento de las mujeres reclusas o ex reclusas, para la mejora de su calidad de vida, con el fin de que ellas mismas sean las protagonistas de su proceso de cambio de inserción social y laboral. El objetivo principal del proyecto es la inserción laboral de las mujeres, considerando puestos de trabajo estables, y atendiendo a las peculiaridades de las participantes en el programa. Para atender a este objetivo se realiza la difusión del programa, tutorización individual de los procesos, formación y prácticas en una capacitación profesional que les permita acceder y mantener un puesto de trabajo, además de un servicio individualizado de orientación y acompañamiento laboral. Las personas que participan en el programa reciben una beca de transporte necesaria para acudir a la formación y prácticas. Por último, en la publicación “La inserción puesta en práctica. Experiencias destacadas para la inserción sociolaboral de personas reclusas y exreclusas de los participantes de la Red Temática Nacional del Fondo Social Europeo”, que edita la Unidad Administradora del Fondo Social Europeo, Ministerio de Trabajo e Inmigración,

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con la colaboración del CIRE (Centre d’Iniciatives per a la Reinserció), el Departamento de Justicia, y la Generalitat de Catalunya, en el año 2011, encontramos el último de los programas destinado a favorecer la inserción sociolaboral de las mujeres reclusas: Itinerarios de inserción laboral, gestionado por la Fundación Gizakia, en colaboración con el CP Nanclares de Oca. La Fundación, consciente de que las mujeres soportan mayores situaciones de precariedad que los hombres, en cuanto al ejercicio de los derechos sociales básicos como son el trabajo o la formación, gestionan este programa con el objetivo general de favorecer la inserción sociolaboral de las mujeres en situación de exclusión social, acercándolas al mundo laboral.

Los 12 programas que restan se dan en régimen abierto para hombres y mujeres. El programa Coaching de la asociación Eslabón en Madrid, en colaboración con los CIS: Victoria Kent, Melchor Rodríguez y Josefina Aldecoa, financiado por la Convocatoria de Subvenciones de interés general con cargo al Impuesto de Renta de las Personas Físicas, con un presupuesto de 7000€, persigue el objetivo de la inserción laboral de las personas usuarias, tratando aspectos para la preparación para la libertad, a través de la ejecución de actividades que se centran en la difusión del programa, la selección de los participantes y la impartición de sesiones de coaching. El programa Punto de Partida de la asociación APES en Ourense (Galicia), comparte el objetivo del desarrollo de itinerarios de inserción sociolaboral de las personas reclusas y exreclusas en colaboración con el CP de Pereiro de Aguiar. Con su labor pretenden sumar medios para la reinserción efectiva de las personas penadas, ya que los recursos actuales son, a menudo, insuficientes, ya que, tal y cómo nos remite la asociación, “la cárcel no es el lugar idóneo para rehabilitar a las personas (…)” (6). Punto de Partida basa su intervención en cuatro pilares: motivación, establecimiento de metas, cambio y acompañamiento, a través de una intervención en dos partes: individual y grupal. La atención individual parte del conocimiento de la persona beneficiaria, desde donde se evaluarán sus necesidades concretas, pudiendo ser derivada a otras entidades o recursos comunitarios. La intervención grupal se hace en forma de talleres, que consideran fundamentales para el programa y dividen en: establecimiento de metas y objetivos, desmitificación de la figura del delincuente,

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entrenamiento de habilidades sociales, orientación sociolaboral. APES plantea un trabajo flexible y adaptado al medio en el que lo desenvuelven, trabajando de forma coordinada, basado en la confianza mutua, con el equipo de tratamiento de la institución penitenciaria que lleve a cada participante para poder realizar una labor más precisa, y que genere más efecto positivo en la persona. En cuanto a la gestión del programa de empleo sigue una metodología propia del programa Incorpora, o Reincorpora de la Obra Social de “la Caixa”. El programa Reincorpora de la Obra Social de “la Caixa”, es un programa que, dentro del Programa Incorpora de la Obra Social de “la Caixa”, se dirige a personas que se encuentran en la etapa final de su condena, en régimen abierto o libertad condicional. Este programa será de las pocas iniciativas con financiación privada que encontremos en el territorio español. Reincorpora tiene como objetivo la realización de itinerarios personalizados de inserción sociolaboral desarrollados en tres etapas: formación profesional para el empleo, aprendizaje y servicios, y orientación laboral. El itinerario personal de cada persona es apoyado por prospección de ofertas de empleo relacionadas con el objetivo profesional elegido de cada persona, hasta la plena integración en el puesto de trabajo. El programa SAL, previamente mencionado en este informe, viene impulsado por el Organismo Autónomo de Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo, con el fin de conseguir la reinserción de las personas privadas de libertad se desarrollan Programas de Formación y Orientación Laboral, a través del Programa Operativo “Lucha contra la discriminación”, del Marco Comunitario de Apoyo 2007-2013, cofinanciado por el Fondo Social Europeo (FSE) y Organismo Autónomo de Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo. Cada bienio el Organismo Autónomo de Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo emplaza una convocatoria para la ejecución del programa de acompañamiento para la inserción laboral de personas privadas de libertad, y en libertad condicional, con ámbito nacional. El objetivo del programa es proporcionar apoyo individualizado a las personas privadas de libertad que inician su etapa de semilibertad o libertad condicional, y facilitar su inserción laboral, a través de las acciones como la orientación laboral, procuración de herramientas para la búsqueda activa de empleo, concienciación al tejido empresarial sobre la contratación

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de este colectivo, acompañamiento de las personas en el proceso de inserción social realizando un seguimiento en la incorporación al empleo, inserción laboral, etc. El resto de programas se puede consultar en la publicación previamente mencionada, “La inserción puesta en práctica. Experiencias destacadas para la inserción sociolaboral de personas reclusas y exreclusas de los participantes de la Red Temática Nacional del Fondo Social Europeo”, que edita la Unidad Administradora del Fondo Social Europeo, Ministerio de Trabajo e Inmigración, con la colaboración del CIRE (Centre d’Iniciatives per a la Reinserció), el Departamento de Justicia, y la Generalitat de Catalunya, en el año 2011, y el lector puede tener más detalle de los programas comentados en el anexo 4 de este documento.

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Anexo 2. Anexo 4. Programa Punto de Partida

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4. IMPLICACIÓN DEL SECTOR EMPRESARIAL

Según los datos recogidos para la elaboración de este informe, se pone de manifiesto que la única entidad privada que diseña y ejecuta programas de la inserción laboral para mujeres reclusas o exreclusas, es la Obra Social “la Caixa”, y la entidad sin ánimo de lucro Programa de Reinserción de Mujeres que financia el programa “Taller de Formación para la inserción sociolaboral de mujeres reclusas” por cuenta propia.

En la revisión de una publicación realizada por la Comisión Laboral del Consejo Social Penitenciario en 2011, en el análisis de entrevistas directas a empresas, se pone de manifiesto que debido a la crisis económica y el alto porcentaje de desempleo, las empresas cuentan con un elevado número de candidatos para sus ofertas, esto determina que se exija un perfil más cualificado, al que no responden la mayoría de las personas de nuestro colectivo. A esta exigencia se le suman otros inconvenientes que las mujeres privadas de libertad tienen como la dificultad de movilidad por la situación de los CP, trámites burocráticos, así como limitaciones horarias. Los prejuicios se superan si el trabajo de la persona es eficiente, tal y como reconocen distintas empresas que cuentan en sus plantillas con personas exreclusas. Pero, las ayudas a las empresas por la contratación de personas privadas de libertad son insuficientes. Sin embargo, desde hace unos años, la adopción del incipiente concepto de Responsabilidad Social Corporativa en el ideario de un número cada vez mayor de empresas, incluye la asunción de la gestión de la diversidad, además de dar oportunidades a aquellos colectivos con especiales dificultades de acceso al empleo. También ayuda al tejido empresarial en la incorporación al empleo de estas personas, ver un respaldo por un equipo de profesionales que realice el seguimiento de incorporación a la empresa, incentivos económicos que la beneficien, así como la motivación de los trabajadores que a ella se incorporen.

Desde la experiencia de Arrabal AID, basándonos en los datos de la ejecución del programa SAL 2010-2011, se constata la evidencia ya señalada sobre el nivel de formación que se está exigiendo para con la/os trabajadora/es. Un alto porcentaje de las

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ofertas de empleo demandan perfiles cualificados, con estudios mínimos de Formación Profesional de Grado Superior, acompañados de un alto nivel de de idiomas, circunstancias que no concurren en la mayoría de nuestras usuarias, ni de mucha/os demandantes de empleo, ya que la formación y los idiomas se ven a menudo relegados a un segundo plano. El equipo técnico del programa SAL contacta con el tejido empresarial de la zona de Málaga vinculadas al sector de transporte, paquetería, mensajería, energías, construcción, mantenimiento e instalaciones, servicios vinculados a la atención de tercera

edad,

limpieza,

distribuidoras,

macro-distribuidoras

y

mayoristas,

administración, comercio, hostelería y electricidad-electrónica, pero encuentran un importante número de empresas cerradas, o en pleno proceso de cierre, embargo, o suspensión de pagos. De los contactos efectivos con empresas, el argumento más común encontrado, fue la paulatina falta de carga de trabajo que están viviendo sus entidades en los últimos años, y el temor generalizado respecto a la posibilidad real de cobro, y las dificultades para el mismo, la falta de liquidez, y escasa fluidez del dinero en metálico. Este discurso empresarial es unánime, ya sea un/a empresaria/o individual, una pyme o una gran empresa. Además, sienten cierto recelo a invertir tanto a nivel económico como en capital humano, limitándose cada vez más a mantener un ajuste de los servicios que prestan. Una característica particular de esta zona territorial son las empresas de carácter familiar, lo que implica que la incorporación de un tercero ajeno a al núcleo familiar sea muy improbable.

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5. PERSPECTIVA SOCIOLABORAL.

FAMILIAR

RESPECTO

A

LA

INSERCIÓN

En los anteriores puntos de este documento se realiza un estudio descriptivo sobre los programas existentes para las mujeres infractoras, las empresas participantes y los objetivos perseguidos, pero no se evalúan de forma exhaustiva los resultados una vez acabado el programa, tan necesario para conocer la efectividad del mismo. Para aportar una visión original y objetiva del alcance de los programas, hemos llevado a cabo un breve análisis de la perspectiva de los familiares o personas cercanas a las participantes del programa, y así arrojar un poco de luz desde un nuevo punto de vista.

Para ello hemos empleado una evaluación de resultados, que si bien es

semejante a la evaluación de impacto, tiene algunas matizaciones, ya que esta última mide las modificaciones inmediatas que un programa introduce en la población destinataria del mismo (percibidas por los familiares), mientras que la de impacto analiza los efectos acumulados del programa en otras poblaciones en el medio y largo plazo (Ver Anexo 5). Esta evaluación se construye a través de la realización de entrevistas semiestrucutradas (Anexo 5) a familiares, o personas cercanas, a las beneficiarias de algunos de los últimos programas de reinserción, previamente abordados en este informe (Programa SAL, Reincorpora, 13 Rosas y Emprender el Vuelo), en los que Arrabal tiene una participación directa. Precisamente en este caso, al tratarse de una perspectiva (de la persona cercana) que en pocas ocasiones se incluye, nos permite tener una mayor libertad, para que durante el proceso de la entrevista, podamos identificar cuáles son los aspectos más importantes y sobre los que hay más información. El motivo por el que elegimos este tipo de entrevista es porque nos permite, determinando de antemano la información relevante que se quiere conseguir, hacer preguntas abiertas dando oportunidad a recibir más matices en las respuestas.

La entrevista se estructura en dos grandes bloques: 1. Desarrollo de Habilidades Sociales 2. Inserción laboral

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El primer bloque a su vez se divide entre aquellas habilidades sociales que se consideran indispensables adquirir para conseguir y conservar un puesto de trabajo, como son: el autoconocimiento, la comunicación, la responsabilidad, etc., y entre aquellas que, aunque siendo muy importantes, tienen un carácter más relacionado con el desarrollo integral de la persona, habilidades que también tienen relevancia en el desarrollo de los programas. En cuanto al segundo bloque, la inserción laboral, se evalúan tanto la adquisición de herramientas para la consecución y mantenimiento del puesto de trabajo como son: los métodos de búsqueda de empleo, realización de currículum, alfabetización digital, etc., como la consecución de un puesto de trabajo. Una vez realizadas las entrevistas, realizamos una escala para establecer valores cuantitativos a las respuestas obtenidas. Tras su codificación con un software de análisis estadístico “Statgraphics Centurion”, concluimos en el siguiente

análisis de

resultados:

Realizamos una regresión múltiple entre los distintos factores en que hemos estructurado la entrevista para detectar cuál de ellos ha sido más influyente a la hora de encontrar trabajo o bien de mantener una actitud de búsqueda activa de trabajo. Comenzaremos relacionando los datos pertenecientes

a las variables

independientes ‘Habilidades sociales: personales’ a la variable dependiente ‘Trabajo’. En segundo lugar relacionamos los datos pertenecientes a las variables independientes ‘Habilidades sociales: ligadas al empleo’ a la variable dependiente ‘Trabajo’. En último lugar relacionamos los datos pertenecientes a las variables independientes ‘Inserción laboral’ a la variable dependiente ‘Trabajo’. Al relacionar la variable dependiente ‘Trabajo’ con las variables independientes ‘Inserción laboral: herramientas’, no nos es posible realizar la regresión múltiple entre ambas variables, dada la escasez de datos y la homogeneidad de éstos. Es necesario resaltar que esta homogeneidad de datos se dirige en una dirección positiva, pues dentro de la escala ‘No/No necesita= 0; Si, un poco=1; si, bastante=2’ la mayoría de los sujetos han puntuado ‘2’ (Sí, bastante), concluyendo que aquellas variables que más le interesan mejorar al programa (aquéllas referidas a la inserción laboral), son aquéllas

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que han dado las puntuaciones más altas. Sin embargo en lo que a las ‘Habilidades sociales personales/ligadas al empleo’ respecta, las respuestas han resultado ser más heterogéneas, no guardando una relación estrechamente directa entre la realización del programa y la mejora de ellas. De las personas entrevistadas, la mayoría han coincidido en lo que respecta a ‘Habilidades sociales: personales’, pues la media de respuesta ha sido 1 (si, un poco). Casi todos los familiares han notado un cambio positivo en estas variables, si bien no notable. En el apartado ‘Habilidades sociales ligadas al empleo’ aquí la variabilidad de respuesta es mayor, habiendo puntuado la variable ‘autoconocimiento’ más alto, pues la mayoría consideraba que la participación en el programa le había ayudado en gran medida a conocerse mejor y a conocer qué tipo de empleo querían desenvolver. Respecto a ‘Comunicación’ la mayoría habían mejorado ‘un poco’, habiendo identificado sólo un familiar, que ahora era mucho más comunicativa (2= si, bastante). En el apartado ‘Responsabilidad’ todos los familiares excepto un caso (1=si, un poco) consideraba que ahora eran bastante más responsables (2=si, bastante). Como conclusión, obtenemos que a pesar de que la muestra sobre la que hemos desarrollado la investigación no comprende un número muy elevado de personas, la variabilidad de las respuestas no ha resultado alta, dirigiéndose en una misma línea: el programa les ha ayudado a mejorar las habilidades sociales personales y ligadas al empleo, y en lo que respecta a el apartado ‘inserción laboral: herramientas’, se han dado grandes mejoras, pues 5 sujetos de 7 han puntuado el máximo en una mayor autonomía tras realizar el programa (2 de ellos habían mejorado un poco); todos los sujetos sabían ahora realizar su currículum y buscar empleo (esto último sólo uno no había mejorado mucho). Todos habían participado en la búsqueda de empleo y en otras actividades relacionadas (excepto uno que había participado sólo ‘un poco’). En lo que a las entrevistas se refiere, hay que recalcar que no todos habían tenido la oportunidad de presentarse a una entrevista, si bien esto se debe a factores externos (no han encontrado), pues sí habían buscado activamente. Igualmente no podemos responsabilizar al programa por los sujetos que no han encontrado trabajo, dada la situación económica del país y en general de Europa, en la que los niveles de desempleo rozan cifras máximas. Podemos afirmar que aquéllas mujeres que no encontraron

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trabajo, están buscando trabajo activamente, lo que ya en sí es un resultado positivo, pues a pesar de no haberlo encontrado aún, están esforzándose por encontrarlo. A pesar de que hemos establecido categorías de respuesta, la entrevista realizada era ‘semi-estructurada’ y por tanto los datos obtenidos han sido más ricos que si hubiese sido un cuestionario cerrado. Teniendo mayor libertad, hemos dado la opción de proponer mejoras y quejas del programa, de cara a mejorar los programas para el futuro, de entre las cuales encontramos las siguientes:  ‘Cómo aspectos a mejorar añadiría herramientas útiles para la adecuación de la persona a su vida diaria, ya que la vida en prisión difiere mucho del día a día de las personas de a pie, y volver a la rutina es algo en lo que se debe trabajar más. Más herramientas para la adquisición de autonomía’ (Entrevista nº 2)  ‘Como mejora del programa la entrevistada apunta que podrían dar una beca de más cantidad de dinero a las personas que viven fuera de la provincia ya que no cubre el gasto de transporte’ (Entrevista nº3)  ‘Como mejora del programa el entrevistado apunta que las prácticas se deberían enfocar únicamente en grandes empresas que procuren la contratación de las persona (Entrevistanº4)

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6. CONCLUSIONES: LECCIONES APRENDIDAS Y PROPUESTAS DE MEJORA. Teniendo en cuenta todas las fuentes consultadas acerca de la inserción sociolaboral de mujeres en centros penitenciarios españoles, podemos destacar por una lado, cuáles serían las lecciones aprendidas desde el punto de vista del análisis realizado en cuanto a proyectos y programas que persiguen este objetivo

y por otro lado,

planteamos aquellos avances y propuestas de mejora que surgen desde la experiencia de Arrabal AID, como gestora de programas de esta naturaleza.

En cuanto a lecciones aprendidas extraídas de los programas analizados, destacamos:

-

Las estadísticas en cuanto al número de mujeres en centros penitenciarios, como ya indicamos en la introducción de este informe, desvelan una diferencia cuantitativa con respecto al número de hombres internos, lo que a su vez supone una diferencia también de carácter cuantitativo en cuanto a los programas desarrollados por la Institución Penitenciara específicamente para mujeres reclusas.

-

En la descripción de los programas encontramos información sobre qué se hace, pero no sobre cómo se lleva a cabo. Quizás sería necesario conocer el procedimiento sobre cómo se llevan a cabo todas las experiencias recogidas, los indicadores de seguimiento así como los resultados e impacto obtenidos, para tener una idea más fehaciente sobre la realidad.

-

A pesar de que se han incrementado los programas y el número de ediciones que se llevan a cabo en nuestro país, es necesario mejorar la calidad de los mismos, así como la inversión realizada en cada uno de ellos.

-

El diseño de los procesos formativos no parte de la detección de necesidades socioeducativas o motivación de las personas beneficiarias en formarse en un

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oficio o sector determinado, sino de otros factores como pueden ser el hecho mismo de estar ocupados en el centro penitenciario por el tiempo que dure la formación.

-

Cuando las personas se encuentran en situación penitenciaria de tercer grado son muchas de ellas las que encuentran dificultades para incorporarse al empleo. Entre estas dificultades encontramos:  Para que las salidas sean autorizadas por la autoridad penitenciaria correspondiente, las personas tienen que entregar el contrato de trabajo, y la resolución de alta del contrato en la seguridad social. Si la persona no puede, o no quiere, ser franca/o con el/la contratante, y la copia del contrato y alta en la seguridad social no llega de forma inmediata, las personas en tercer grado pierden el empleo.  En ocasiones, debido al procedimiento administrativo vigente, no se puede atender una inmediatez o urgencia de incorporación al trabajo, puesto que gestionar los permisos de salida lleva un tiempo, lo que supone retrasos en la incorporación al empleo, teniendo como consecuencia la pérdida del empleo.  En Málaga, por ejemplo, donde abunda el trabajo en el sector de la hostelería, los permisos de salida para tercer grado se dan hasta las 23h, dicha limitación supone que tampoco pueda atenderse el horario normal de la mayoría de puestos de trabajo en este sector.  El mercado laboral actual ofrece varios puestos de trabajo con condiciones asociadas al contrato mercantil, lo que tampoco justifica la salida del centro para atender al puesto, según lo dispuesto en los procedimientos de concesión de permisos en este tipo de régimen penitenciario.  En ocasiones los profesionales encargados de hacer efectiva la salida de las internas, ante algunas circunstancias, sucesos de emergencia, o imprevistos, retienen a todas las personas hasta que lo solucionan, sin

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tener en cuenta a aquellas que tienen que cumplir con un horario de trabajo. Este hecho supone que no acudan con puntualidad al puesto de trabajo, y puedan ocasionarles la consecuente pérdida del mismo.  También existen otras restricciones para atender a ciertos puestos de trabajo, como por ejemplo en el sector transporte, donde a menudo es necesario salir de la provincia y/o comunidad autónoma. Si bien, se les da la posibilidad de gestionarlo a través de la solicitud de control telemático, a menudo la urgencia de atender al puesto de trabajo, supone la pérdida del mismo porque se solapa con el tiempo de solicitud de trámite administrativo, o bien no se les concede el control telemático por la tipología de delito, sin tener en cuenta otros factores que también están relacionados con la reinserción de la persona.  Nos consta que hay controles telemáticos innovadores que no necesitan de la instalación de un teléfono fijo en el domicilio que no se aplican en todo el territorio español. Control que facilitaría en algunos casos la inserción laboral de las personas, puesto que muchas no pueden pagar la cuota del teléfono, o en sus residencias habituales encuentran otras dificultades para instalarlo.

-

La implicación o compromiso del sector empresarial es baja debido a la falta de concienciación y el desconocimiento generalizado de este tipo de perfiles y sus potencialidades y posibilidades para insertarse laboralmente. Existen programas específicos de servicio de acompañamiento laboral para el colectivo, al participar en estos programas el beneficiaria/o se ve en la obligación de entregar la documentación de su incorporación al empleo con doble destinatario, tanto a la entidad colaboradora como a las instituciones penitenciarias, hecho que dificulta la participación, ya que lo ven como una medida más de control, y no como un apoyo a la inserción.

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-

El equipo técnico multidisciplinar de las instituciones tiene mucho en cuenta la tipología del delito y no la motivación, la implicación y trayectoria de su proceso de inserción.

Arrabal AID posee una amplia experiencia en el diseño, ejecución y evaluación de programas de inserción sociolaboral con personas reclusas de ambos sexos, lo que supone un importante bagaje en este tipo de programas. Partiendo de dicha experiencias, realizamos una serie de propuestas que puedan suponer la implementación de mejoras en este tipo de programas. A continuación reflejamos algunas de ellas:

-

En la actualidad, existe una oferta formativa de cursos de Formación Profesional para el Empleo para personas en régimen cerrado y otras iniciativas formativas como el programa “IN&OUT” de la “Obra Social a Caixa”. La participación de las internas en los cursos viene motivada por la inactividad que caracteriza a la vida en prisión, pero no por un interés real. Esta desmotivación supone que en la mayoría de los casos no se aproveche esta formación, y puede suponer el abandono del proceso formativo, no superar el periodo de prácticas, y por lo tanto no acceder al empleo, o no mantener el puesto de trabajo, no haciéndose efectiva, a ojos de las instituciones, su reinserción en la sociedad. Habría por tanto que trabajar en las motivaciones de las mujeres que participan en estos programas, reforzando las oportunidades reales de empleabilidad de los cursos realizados.

-

Si se incrementa la dotación económica para ampliar los recursos humanos que trabajan en los programas que atienden a personas privadas de libertad, se podría ampliar la calidad de los mismos, a nivel de: la realización de los acompañamientos en los periodos de prácticas en empresas, ya que se sabe del éxito en la reinserción a través de la calidad de este seguimiento; esta situación

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es extensible al itinerario de inserción individualizado, así como a las campañas de sensibilización.

-

Identificación de nuevos yacimientos de empleo y cualificación de las personas para poder acceder y mantener los nuevos puestos de trabajo identificados en el mercado laboral.

-

Proliferación de campañas de sensibilización en el sector empresarial.

-

Mejora de aplicativos de los diferentes programas con el objetivo de realizar un seguimiento más exhaustivo de los programas a través de indicadores de seguimiento que nos sirvan, no solo para el análisis de los datos sino también para obtener el impacto de las actuaciones y programas realizados.

-

Si se incrementan las bonificaciones dirigidos a las empresas para la contratación de este colectivo en concreto, se podría incentivar la contratación de un número mayor de mujeres reclusas o exreclusas.

-

Desde las entrevistas realizadas a familiares de las participantes en programas en los que Arrabal AID tiene una participación directa, se recogen como mejoras:  Un aumento en la dotación económica que reciben las beneficiarias en concepto de ‘beca’ por participar en los programas, ya que el gasto que deben emplear en trasladarse desde su domicilio, o desde el CP de referencia, a la asociación es insuficiente, sobre todo para las que su municipio de residencia es distinto del de la sede de la asociación.  Un incremento de horas de dedicación en la adquisición de herramientas para el aumento de la autonomía de las participantes.  Una ampliación de recursos de apoyo psicológico, ya que muchas de las participantes arrastran problemas de índole psicológico que tienen su origen en el seno familiar y social, y para superar estos problemas, y no continuar con un estilo de vida perjudicial para ellas, se necesita una

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profunda intervención psicológica que cambie estructuras cognitivas a la hora de enfrentarse a las dificultades para superarlas.

Aunque los avances realizados en el desarrollo de programas de reeducación y reinserción laboral con perspectiva de género en España son importantes, en palabras de Añaños (2012) “[…] a pesar de las mejoras y de los avances en el sistema penitenciario, realmente no tenemos resultados concluyentes o explicaciones sobre las acciones y medidas tomadas” lo que comporta una futura propuesta de mejora para administraciones y entidades colaboradoras en este tipo de programas.

Con la triangulación de todos los recursos puestos a disposición para la elaboración de este informe, logramos obtener una visión contextualizada de la situación actual de las mujeres en centros penitenciarios españoles, así como de las actuaciones llevadas a cabo con el fin de conseguir su reinserción en el ámbito social y laboral y que ha sido abordada de manera integral en las páginas de este informe.

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Informe reclusas en Centros Penitenciarios españoles  
Informe reclusas en Centros Penitenciarios españoles  
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