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Boletín: «ESTE» – edición abril 2026

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Abril 2026

Franqueo a pagar Correo Uruguayo cuenta n°728

ESTE periódico valdense

Iglesias Evangélicas Valdenses del Este Uruguayo

Redactor responsable: Oscar Geymonat, Iglesia Valdense en Montevideo - 8 de Octubre 3039 - 24879406 / 098644838 - secretaria.ievm@vera.com.uy | Impreso en Tintas del Yi

Donde está tu tesoro, está tu corazón

Porque el amor al dinero es la raíz de todos los males, hay quienes, por codicia, se han desviado de la fe y se han causado terribles sufrimientos.

Timoteo 6:10

“Es un lujo de la pobreza” decía don Joaquín Álvarez antes de dedicarse con cuerpo y alma a una siesta en el catre que lo esperaba a la sombra del sauce llorón.

Tuvieron que pasar décadas para que yo comprobara que de pobre no tenía nada. No sé si él llegó a saber que era inmensamente rico. Seguramente no le hubiese interesado entrar en disquisiciones, así estaba bien. Vivía su lujo con gratitud y sin queja.

Su patrimonio era un tordillo gordo y manso que conocía de memoria las casas del pueblo y un carro lechero con el que parecían una unidad indisoluble.

Despachaba la leche que compraba en unos tambos chicos de los alrededores y se pagaba a sí mismo con el dinero que le dejaba en la olla una clientela con más ganas de dormir otro rato que ver si al litro le faltaba alguna gota. No la despachaba el tordillo porque no tenía el pulgar antepuesto, pero estoy seguro que conocía la rutina de memoria.

Para él, el almuerzo era un derecho humano. Aseguraría que nunca supo que se contaba entre privilegiados. Pero aquella siesta era su lujo.

Muchas veces pienso que hoy don Joaquín sería

mucho más rico que en aquel entonces. En un mundo enloquecido por el dinero no nos asombra saber de alguien que ha acumulado tanto poder y tanta riqueza que no puede dormir toda la noche en la misma cama, que tiene autos de alta gama figurando como ajenos y escondidos en un sótano para ostentarlos sólo ante sí mismo. No tiene derecho a confiar en nadie y le es necesario incluso renovar cada tanto, muerte mediante, su vigilancia personal porque no puede darse el lujo de que alguien conozca tan de cerca su vida ni que la amistad vaya más allá de la conveniencia. El final de la carrera muchas veces es previsible, pero igual se corre. Es de una estulticia demencial, pero el riesgo es que

Está abierto en estos meses en las iglesias el registro para el ingreso de miembros electores

deje de escandalizarnos, como si de últimas también en parte nos convenciéramos de que el dinero merece ese sacrificio. El lujo que esconde la vergüenza de una pobreza millonaria.

Estoy convencido de que la riqueza y el poder ejercen sobre el ser humano un dominio diabólico. No llego a entender el secreto de sus artimañas, pero me rindo ante las evidencias. Su rasgo definitorio es el engaño.

“Todo esto será tuyo”, le susurra Satanás al oído a Jesús en el desierto mientras mira desde lo alto “todos los países del mundo”. “Yo te daré todo este poder y la grandeza de estos países. Porque yo lo he recibido, y se lo daré al que quiera dárselo”. Hay una condición: “si te arrodillas y me adoras, todo será tuyo”.

Miente, pero convence. El todo, de golpe se vuelve nada. Don Joaquín lo tenía clarísimo y el apóstol Pablo se sentía en la necesidad de que aquel joven Timoteo también lo supiera.

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Restablecer la dignidad y los nombres, un antídoto contra la indiferencia

Siria, Líbano, Irán: una serie de situaciones concretas para comprender cómo viven hombres y mujeres en el atormentado Oriente Medio y cómo la solidaridad resiste, a pesar de todo.

«Compartimos momentos sencillos: una mesa puesta, conversaciones que se prolongaban, historias de iglesias, personas y proyectos creados para apoyar a quienes viven en las situaciones más vulnerables de Oriente Medio».

Así escribe el pastor bautista Nicola Laricchio, quien, con su esposa, acogieron brevemente a una miembro libanesa de la Federación Bautista Europea. «Como suele ocurrir cuando uno recibe a alguien en casa, en pocos días se crea una familiaridad, compuesta por gestos cotidianos y palabras naturales intercambiadas». De repente, esa misma persona «que sólo unos días antes estaba sentada a nuestra mesa ahora se encuentra viviendo bajo las bombas en Beirut». En la devastada capital del Líbano, esta mujer trabaja para Merath, una ONG cristiana libanesa que colabora con 50 iglesias y organizaciones religiosas locales en la implementación de proyectos de ayuda y desarrollo para personas y familias vulnerables en Siria, Líbano e Irak. Ahora, todos somos vulnerables en cierta medida.

Otras historias

Maryam K., iraní, vive en Italia desde hace once años. Vino a estudiar y a construir una vida más libre y segura. Sus amigos y familiares siguen allí, bajo los bombardeos occidentales. «Intento mantenerme en contacto con ellos siempre que puedo, aunque no es fácil», le contó a nuestra compañera Marta D’Auria. «Muchos viven con miedo e incertidumbre. La situación económica es muy difícil y la represión política dificulta la vida diaria». La constante angustia por quienes se quedaron atrás, una angustia capaz de paralizar el cuerpo y la mente.

Y otra vez … «Nos despertamos en

la noche con el sonido de los bombardeos. Ya había tensión. El día anterior, las embajadas habían comunicado que se debía evitar todo viaje, especialmente a los suburbios del sur de Beirut, un bastión de Hezbolá».

Silvia Turati lleva casi diez años viviendo en la capital libanesa. Es la coordinadora local de los Corredores Humanitarios de la Federación de Iglesias Protestantes de Italia, la primera en ponerse en marcha en el proyecto que ha puesto a salvo a más de siete mil personas en Italia desde 2016. «Han pasado tantas cosas en estos años», nos cuenta, «tantos cambios: la grave crisis económica de 2018-19, las protestas internas, luego la COVID-19, que exacerbó la situación económica, después la devastadora explosión en el puerto y, a partir de octubre de 2023, el conflicto con Israel. La fase actual parece ser la más dramática».

Así aprendes adónde ir y adónde no ir, aprendes a prestar mucha atención a las comunicaciones oficiales y a las de redes informales de amigos y conocidos locales. Aprendes a mantener las ventanas abiertas para intentar mitigar la posible onda expansiva de una explosión. Aprendes a no usar el ascensor. Aprendes que cuando llega una orden de evacuación a una calle o barrio, debes marcharte en un máximo de 45 minutos, entonces empezarán a caer las bombas. En resumen, aprendes muchas cosas de las que preferirías no tener que aprender.

«Creo que el objetivo es exasperar a la población», comenta Turati. «Hace unos días, a las 14:30, llegó una orden de evacuación para toda

la zona sur de Beirut, sin instrucciones más precisas. Fue el pánico. Medio millón de personas salió a las calles, en medio de colas de kilómetros y el terror de no saber dónde tendría lugar el ataque israelí. El modesto bombardeo no se produjo hasta las 21:30, siete horas después de que se diera la alarma. Un pánico deliberado, que se repite con creciente frecuencia y cuyo objetivo es agotarnos». Las bombas caen no solo en los suburbios del sur, considerados un bastión de Hezbolá, sino también en zonas consideradas seguras. Cientos de miles de personas se encuentran desplazadas entre la capital y el sur del país, en la frontera con Israel. «Hay una gran inseguridad habitacional debido a la gran cantidad de personas que se desplazan y al aumento desorbitado de los alquileres. Quienes más sufren son los más pobres y los trabajadores inmigrantes extranjeros, en su mayoría de África y Oriente Medio, que no tienen dónde refugiarse».

Aquí está en la puerta y llama

Entre quienes responden a la enorme necesidad de refugio se encuentra el Seminario Teológico Bautista Árabe. Ubicado en los

suburbios orientales de Beirut, el seminario alberga a aproximadamente 180 personas, una cuarta parte de las cuales son niños. «Aunque el ruido de los drones se intensifica en nuestros cielos y el humo de los bombardeos se eleva sobre Beirut, seguimos vislumbrando el amor de Cristo en acción: un amor que transforma, suaviza y une», afirman en una actualización sobre el impacto de la guerra publicada en su sitio web.

«Como Federación, llevamos en Líbano desde 2016, tanto con los Corredores Humanitarios como con el proyecto sanitario Medical Hope, financiado en gran medida por los fondos Otto per mille de las iglesias valdenses, metodistas y bautistas», recuerda Marta Bernardini, coordinadora de Mediterranean Hope (MH), el proyecto de acogida de la Federación de Iglesias Evangélicas de Italia. «La emergencia humanitaria es ahora mayor que nunca. Hay muchísimas personas desplazadas y se han evacuado vastas zonas». En este contexto, algunos trabajadores locales de MH siguen presentes sobre el terreno tras haberse visto obligados a evacuar a zonas más seguras en los últimos días, pero nunca han dejado de traba-

jar. «Intentamos comprender las necesidades básicas que deben atenderse», continúa Bernardini. «Necesitamos artículos de primera necesidad: alimentos, productos de higiene, medicamentos. Como iglesias, estamos haciendo nuestra parte y, afortunadamente, hay muchas asociaciones locales que están interviniendo; también estamos intentando colaborar con ellas».

Mientras tanto, los Corredores Humanitarios permanecen ininterrumpidos: «Esto es crucial. En un momento como la actual, que se refleja en una crisis de los modelos de acogida», concluye Bernardini, «seguimos demostrando que es posible una forma diferente de concebir la migración, con dignidad y seguridad. Nuestro testimonio también debe servir a este propósito».

«Hay algo profundamente desconcertante cuando la guerra deja de ser una noticia lejana y toma el rostro de alguien que conoces», comentó el pastor Laricchio, pensando en su amigo. Éste es uno de los puntos clave: estamos abrumados por noticias de catástrofes que son noticias de números: números de muertos, números de heridos, números de desplazados. La alienación colectiva ya no es un riesgo, una vaga reacción de la mente que, para sobrevivir, se niega a ver: la alienación colectiva está entre nosotros, en todas partes. Ha habido, y sigue habiendo, muertes en el Mediterráneo. Ahora están las muertes de las decenas de guerras que se libran, unilateralmente o no, casi en todas partes. Devolver la dignidad a cada persona, devolverles nombres e historias, es el único antídoto contra la indiferencia. Las numerosas organizaciones, cristianas y de otra índole, que a pesar de todo operan en esas y muchas otras zonas de desastre alrededor del mundo son, a su vez, un testimonio de que una narrativa diferente, basada en la aceptación y la caridad, sigue siendo posible. Semillas de esperanza.

Publicado en Riforma newsletter 18 de marzo de 2026

Que lo que fue opinión, sea reflexión

Pablo Prieto García

"De modo que de mi discurso no esperen nada que sea más subversivo que el propio hecho de no pretender darles la solución" J. Lacan

Hace unos días escuché una conversación. Alguien consultaba sobre un plan de acción frente al posible pedido de ayuda de una persona. Se le contestó que no habría que adelantar respuestas instrumentalizadas, a historias que ignoramos. Esas respuestas pueden volver al otro funcional a eso que instrumentalizamos.

¿La respuesta es defensiva? ¿impide un ejercicio de encuentro con ese otro? Tal vez sí, pero cuando uno tiene un plan de acción armado puede decir que actuó correctamente y evitar que se cuestione su proceder si algo malo sucede.

Victoria de la eficiencia sobre la ética

Preferimos la ‘humanidad’ en abstracto para no tener que enfrentarnos al ‘prójimo’ en su singularidad traumática. El protocolo es el modo en que el sistema nos permite ayudar al otro sin tener que encontrarnos con él (Zizek, 2005).

El plan de acción marca la distancia con el otro sujeto, prioriza la disposición institucional/organizacional, da las coordenadas del acuerdo que guía el encuentro, suprime lo incierto y la responsabilidad frente a la excepcionalidad.

La cultura organizacional en la atención humana es uno de los grandes soportes de dicha perspectiva. El programa de atención del buró organizacional resulta un “eficiente” administrador del malestar frente a lo incierto del encuentro humano. El otro sujeto se vuelve un objeto de interpretación y acción, evita que su experiencia interpele y habilite lo distinto.

“El discurso de la organización no busca la verdad del sujeto, sino su utilidad y su docilidad. Al transformar el conflicto social en un ‘archivo administrativo’ o un ‘diagnóstico técnico’, la organización anula la resistencia y convierte la lucha por la justicia en una simple demanda de atención asistencial.”

(Foucault, 1975).

Más de lo mismo

La persona pasiva receptora de asistencia sólo debe esperar la atención del técnico. En él encuentra un oferente de paliativos, no un aliado de cuestionamiento y cambio de las condiciones de fondo que la llevan a necesitar ayuda. El técnico de la cultura organizacional no es un agente de ruptura del sentido naturalizado de las desigualdades que arrojan a las personas a lugares de sufrimiento, sino, su defensor. En el Discurso Universitario, el técnico controla un lenguaje ajeno a la persona, pero que habla por ella. La palabra de la persona es capturada y traducida en informes y diagnósticos.

Donde antes hubo un potencial subversivo, el técnico logra colocar un sujeto pasivo frente a un saber que hable y resuelva por él. Con paliativos, calma el malestar sin tocar la estructura que lo produce. Las categorías “revolución” y “cuestionamiento”, no aparecen. El sujeto pasivo escucha: “proceso”, “gestión”, “resiliencia”.

¿Qué se juega?

Revolución y cuestionamiento no son términos que se integren al mapeo cognitivo de la persona receptora de la asistencia técnica organizacional. Los conceptos juegan su papel en el campo institucional en el que se mueven los técnicos. “Revolución”, “cuestionamiento”, pasan a ser recursos del discurso organizacional en el reclamo al Estado u otro financista. Su valor ya no es el de la ruptura con lo establecido; es parte de la retórica en la solicitud de dinero. El técnico organizacional “milita” por dinero. De la lucha por el cambio social, se pasa a la lucha por la adquisición de fondos para la gestión del malestar de las personas. Quienes padecen el malestar no participan de las negociaciones.

¿Qué hace la organización?

Organiza el malestar de la persona asistida y de sus técnicos especializados. Los primeros no ingresan en el lugar de agente activo en la

construcción de su propia historia; los segundos encuentran un “Otro lugar” en la organización, en el que se deposita el sentimiento de estar haciendo algo, de ser crítico, un lugar que le evita la angustia Real de no estar haciendo nada para cambiar la realidad.

La organización da un soporte imaginario en el que el técnico se auto percibe militante de la lucha social en su administración burocrática de la ayuda a las personas. El ideal del militante social es el imaginario que oculta lo Real de su militancia por preservar las estructuras que producen las vulneraciones a las que presenta su asistencia. La estructura opera para que las ideas de cambio y ruptura real puedan ser catalogadas de “idealistas” o “poco serias”.

“El verdadero acto heroico en nuestro tiempo no es el de obedecer las normas sociales o políticas, sino el de atreverse a decir ‘no’. Es un acto de violencia simbólica que rompe con el consenso ideológico que nos tranquiliza y nos hace cómplices. El héroe contemporáneo es el que se atreve a ser ‘anti-héroe’, el que se niega a participar en el juego” (Zizek, 2008).

A pesar del intrincado laberinto burocrático de las organizaciones, persisten las desigualdades, el hambre, el miedo.

¿Es hora de ceder la palabra? Hace 850 años, Valdo cedió sus bienes y marchó, otorgando la palabra a los más vulnerables. El movimiento de los pobres de Lyon es el hito fundante de una cultura de la autonomía, del ceder la palabra al otro semejante, de horizontalizar los canales del pensamiento y hacer que allí donde fue opinión, sea reflexión. Otorgar la palabra al otro para que su conocimiento sea potencial de transformación de la verdad es algo que hoy, 850 años después, sigue pendiente.

ESTE abril en Montevideo

Cultos:

En el templo: domingos, hora 11.

En Maldonado: viernes 17, hora 19.

En Libertad: domingo 19, hora 15.

Consistorio:

Miércoles 15, hora 18.

Coro:

Ensayos los martes, a las 17.30.

Liga Femenina: Jueves, hora 15.

Estudios bíblicos:

Comenzamos con estos encuentros mensuales el miércoles 22 en el templo, a la hora 18.

Jóvenes:

Participan en el campamento nacional de jóvenes en Palmares de la Coronilla en Semana Santa.

FeActiva

Newsletter de la Coordinadora de la Actividad Juvenil

Una comunicación mensual, digital y abierta, que puede ser solicitada al correo electrónico movimientojuvenilvaldense@ iglesia-valdense.org

Secretaría

ESTE Periódico Valdense Abril 2026

Semana Santa

• 29 de marzo, hora 11: Domingo de Ramos.

• Jueves 2, hora 18: Ivitación de la Iglesia luterana en su templo, Celebración del Pesaj.

• Viernes 3, hora 11: Liturgia de Viernes Santo.

• Domingo 5: Culto de Pascua de Resurrección con Santa Cena. Participará el coro de la comunidad.

Ascensor en el bloque parroquial

En la edición de marzo publicamos un extenso informe sobre la marcha de este proyecto. Hoy podemos agregar que se ha optado por la empresa constructora Baldomir y Sálles para la realización de los trabajos de colocación. La decisión se tomó después de haber estudiado detenidamente tres proyectos con análisis rubro a rubro.

Se está ahora a la espera de los permisos municipales y el propósito es comenzar inmediatamente. La duración de la obra está estimada por la empresa en cuatro meses.

La campaña de aportes económicos continúa. Gracias a Dios hay respuestas comprometidas que mucho agradecemos. Es una obra de gran porte para nuestra comunidad pero estimamos muy valiosa pensando fundamentalmente en personas para quienes hoy el acceso al edificio es imposible. Visto de esta manera, es un compromiso de apertura y amor al prójimo.

Atención: Fernando Moreira, lunes y viernes de 14 a 18. Teléfono 2487 9406 | Celular 098 604 153 Correo electrónico: secretaria.ievm@vera.com.uy

Cuentas bancarias de la iglesia en BROU Caja de ahorro en pesos: 001575169 – 00001 Caja de ahorro en dólares: 001575169 – 00002 Ofrendas por débito automático: llamar a secretaría

Facebook: Iglesia Evangélica Valdense de Montevideo Comisión local de comunicaciones: comunicaciones.ievm@gmail.com

ESTE abril por el este

ESTE abril en Alférez-Lascano y

• Campamento Nacional de Jóvenes en Palmares de la Coronilla, viernes 3 al domingo 5.

• Visita pastoral, desde el viernes 10 al domingo 12.

• Estudio bíblico en el salón Amanecer, viernes 10, hora 19.

• Escuela bíblica, sábado 11, hora 15.

este

• Culto en el templo, domingo 12, hora 10.

• Está prevista una visita a La Paloma en la tarde del domingo a confirmar, lo mismo que otras actividades que serán anunciadas localmente por el Consistorio.

ESTE en Florida

en Florida

Fue el viernes 20 de marzo. Nuestras visitas tienen básicamente dos motivos. Por un lado el trabajo con la Intendencia en la búsqueda de realzar el monumento que recuerda la presencia valdense en la zona en 1857. Para esto siempre contamos con el acompañamiento del profesor Guillermo Montaño, director del Museo Histórico, que agradecemos especialmente. Por otro, el encuentro como pequeña comunidad de fe en la casa de Erina Pons que mucho agradecemos también por supuesto.

Pudimos hacer las dos.

En la mañana nos recibió el economista José Luis Curbelo, Secretario General de la Intendencia de Florida con quien conversamos sobre

el plan para el monumento. El departamento de arquitectura habla de su traslado hacia la esquina en la que convergen dos caminos, lo que “lo reconvierte en un elemento físico destacable y reconocible, un nuevo punto de referencia para la zona”. “Se propone el juego volumétrico entre el elemento vertical (monolito), una plataforma a construir (vereda de hormigón) y un elemento más apaisado (murete bajo), dará origen a un conjunto conmemorativo sobrio y contundente. Se dotará de un acondicionamiento lumínico que realce.”

De tarde tuvimos ese encuentro comunitario, vida compartida, lectura bíblica, reflexión, testimonio de la fe que estamos llamados a proclamar.

Sábado 18 de abril

Las iglesias y los centros de servicio han recibido la convocatoria para la primera asamblea del año en el templo de Montevideo el sábado 18 a partir de las 9.30 de la mañana.

Escuela de Ministerios Comunitarios

Segundo encuentro presencial

Entre el viernes 13 y el domingo 15 de marzo, en Gualeguaychú, se realizó el segundo taller presencial de la Escuela de Ministerios Comunitarios. El primero había sido en Ramos Mejía provincia de Buenos Aires, los días 12 y 13 de julio del año pasado.

La Escuela de Ministerios Comunitarios es una propuesta de la Red Ecuménica de Educación Teológica (REET) dirigida a la capacitación de miembros laicos de las iglesias, busca brindarles herramientas y formación para el desempeño de aquellas áreas de trabajo a las que se sienten llamados en la misión de la iglesia. Comenzó el año pasado (ver ESTE periódico valdense mayo 2025).

Desde la iglesia valdense en Montevideo participó Mauricio Malletti quien viene realizando los cursos desde el inicio. Semanalmente entre abril y noviembre tienen clases a través de plataformas de comunicación. Están planificados algunos encuentros presenciales, el próximo será en setiembre u octubre.

Él nos cuenta que “el viernes en la tardecita en el templo de Iglesia Evangélica del Río de la Plata, comenzó el encuentro con un devocional dirigido por el pastor local Joel Nagel, del cual participaron, además de los integrantes

del taller, autoridades de las iglesias que integran esta instancia ecuménica que es la REET. “Concurrimos más de 40 alumnos de diferentes denominaciones desde Argentina, Paraguay, Uruguay”, dice Mauricio, “y la participación valdense es muy importante en cuanto a número y representatividad de las distintas zonas geográficas en que está presente”.

“Así, con una mezcla de actividades recreativas, reflexivas, musicales, se repasaron contenidos de primer tramo y comenzamos el segundo de la caminata.”

Si aquel primer tramo estuvo centrado en la observación, en lo que se dio en llamar el momento de “ver”, este segundo lo estuvo en el análisis, en lo que en este método se conoce como “juzgar”, así que el trabajo bíblico teológico fue fundamental y en la dirección participó el pastor valdense Darío Barolín, nos brindó una clase.

El tercer tramo de la caminata será el de “actuar”. Implicará la elaboración de un proyecto comunitario y su desarrollo, pero en esto es válida aquella puntualización de Eclesiastés, todo cuanto ocurre bajo el sol tiene su tiempo.

Además de los contenidos teóricos, Mauricio destacó que “todo transcurrió en un encuentro fraterno y ecuménico, se compartieron vivencias de cada persona y comunidad”. Sin duda éste es un aspecto fundamental también en este camino de formación.

¿Resistir a la barbarie?

Ciclo: jueves 7, 14, 21 y 28 de mayo de 18 a 20

Proponemos un espacio de diálogo y reflexión para encontrar modos de pensar (y en definitiva de vivir), que puedan generar redes para no inacabar el mundo, al decir de Marina Garcés (2015).

Entendemos que el mundo se encuentra en un momento álgido tanto a nivel de los modos dominantes de vida humanas como del estado de aquello no humano debido a las consecuencias de una civilización que se ha pensado en el centro como ama y señora del resto de la existencia.

¿Nos es posible desde nuestra posición de habitantes de este lugar de la tierra generar otros modos de pensar, de estar? ¿hay espacio para la reflexión, el diálogo, la conversación? ¿podemos no pensar desde nuestro centro humanidad como único axioma civilizatorio? ¿podemos resistir creativamente manteniendo nuestra alegría por vivir?

Éstas y otras interrogantes que surjan de la conversación son las que deseamos pensar tomando como referencia el libro del biólogo uruguayo Mauricio Lima – Austeridad o barbarie. Desafíos de vivir en un mundo exhausto (2025, Montevideo: Estuario).

Desde su sencilla presentación, el libro logra sensibilizarnos e invitarnos a reflexionar sobre los desafíos que como civilización estamos atravesando.

A partir de su lectura nos surgió el deseo de propiciar un espacio de conversación y reflexión al cual nos sintamos convocadas y convocados desde nuestra singularidad, y poner en palabras las sensaciones e inquietudes que nos provoca el mundo y el tiempo en que vivimos, así como hacer un ejercicio colectivo de imaginación para pensar otros futuros posibles.

Creemos que los espacios horizontales ofrecen las condiciones para explayar potencias creativas que de otro modo quedan confinadas a los espacios privados o canceladas por las lógicas dominantes que nos van atravesando e inhabilitando.

Invitamos a quienes se sientan convocadas y convocados a pensar en torno a cuestiones tales como las citadas, a un ciclo los jueves de mayo 2026 de 19 a 21 en las instalaciones de la Iglesia Evangélica Valdense en Montevideo.

No se requiere ningún tipo de formación en especial; solo deseos de encontrarnos para poder pensar juntas y juntos.

La invitación es abierta y sin costo para quienes participen.

Es bueno saber cuántas personas estarían disputas a participar. Para anotarse o plantear preguntas dejamos estos teléfonos: 098 699 401 o 09644838.

Coordinan:

Janett Tourn e Isabel González, Profesoras de Filosofía (IPA)

El valor de esa memoria de fe

Si he redactado estas memorias, es para que ustedes, mis hijos, sepan las angustias que pasan los padres para alimentar, instruir y guiar a sus hijos en el temor de Dios. Acuérdense que Job en todo tiempo no perdió la paciencia, yo tampoco, a pesar de todas nuestras aflicciones Dios nos bendijo y nos fortaleció.

Esto escribió Santiago Guigou en 1856 al pie de su diario de vida.

Había llegado a Montevideo desde Génova después de 93 días de viaje en un velero junto a su esposa Magdalena Beux. Tenía 45 años, ella 37 y entre ambos 8 hijos que viajaron también.

“La situación era crítica en los valles valdenses. Muchas familias pasaban hambre. Era necesario emigrar, América era una posibilidad y casi por casualidad el rumbo se dirigió hacia un pequeño país al otro lado del océano sobre un río ancho como mar, el Río de la Plata.

Uruguay se estaba formando como nación después de las cruentas lu-

ESTE anticipa

chas por su independencia. Montevideo era un puerto que cumplía una doble función, depositaba emigrantes que traían su fuerza de trabajo para poblar llanuras onduladas y era el pezón de succión por donde pasaban riquezas que iban a alimentar las exhaustas economías de los países europeos.

Dios nos trajo hasta aquí -escribirá a sus familiares- mostrando una vez más que ha sido misericordioso con nosotros.

Como había prestado dinero a otros compañeros de viaje, al llegar solo tenían cinco francos en el bolsillo. Contará con amargura: mis compañeros no pudieron cumplir su promesa y devolverme

el dinero al llegar a América. Muchos perdieron su conciencia cruzando el océano.

Afortunadamente consigue trabajo, porque tienen que quedarse 16 días en Montevideo antes de seguir a sus compañeros de viaje. Como han traído pólvora tienen comida. Van a cazar nutrias al arroyo Miguelete y venden agua en la Plaza Independencia. Pueden luego conseguir otro empleo en una chacra y allí viven tres meses alimentando a la familia con perdices que pueden cazar en los campos.”

Las experiencias de migraciones son tantas como migrantes hay. Siempre es una experiencia dura, en eso se parecen, la posibilidad de la esperanza hace la diferencia y no es poca.

Se dice que hay quienes van hacia un lugar y hay quienes se van de un lugar. ¿Cuánto esa presencia

El entusiasmo y la paciencia

No sólo es la mezcla de sentimientos con el que esperamos la aparición, muy próxima, de un nuevo libro del profesor Gerardo Garay Montaner, es su título: El entusiasmo y la paciencia, la “época heroica” del magisterio valdense está en proceso de edición.

En 2024 (ver ESTE periódico valdense, mayo 2024) publicó Jean Daniel Revel y el mundo cultural de la inmigración valdense. La educación es un común denominador de ambos, su carácter primordial para la vida de toda comunidad y la pasión de su autor que así lo manifiesta.

“Hay una pregunta que me persiguió durante los años que duró esta investigación: ¿cómo hace una comunidad para no desaparecer? Los valdenses llevan más de ocho siglos respondiendo esa pregunta. No lo lograron con ejércitos ni con dinero. Lo lograron, en buena medida, enseñando a leer.

Este libro tiene también una historia personal. Llegué a Colonia

Valdense en 2015, con una mudanza a cuestas —la décima, para ser exacto— y una tesis sobre anarquistas que no me dejaba tiempo para nada más. La comunidad nos abrió las puertas con esa hospitalidad sin aspavientos que la caracteriza. Con el tiempo entendí que vivir entre valdenses es recibir una deuda. El entusiasmo y la paciencia es, entre otras cosas, el intento de saldarla.

El libro reconstruye las primeras cuatro décadas de la colonia en Uruguay —entre 1858 y 1900— a través de una pregunta específica: ¿cómo se transmite una identidad cuando se ha cruzado el océano casi con lo puesto? La respuesta que encontré en archivos, diarios personales, actas de consistorio y cartas, es tan compleja como la vida misma.

Aquí no hay trasplante exitoso ni gesta sin fisuras. Hay colonos que discuten durante años dónde poner la escuela. Hay maestros que cobran con sacos de trigo y dejan el oficio cansados de esperar el salario. Hay un vecino, Jean Da-

niel Revel, que monta en su propia casa una biblioteca con sistema de préstamos domiciliarios, convencido de que la identidad de una comunidad se sostiene también en lo que circula de mano en mano. Un maestro le dice a su alumno, al final de un ciclo: “dígale a su papá que creo conveniente que el año próximo lo mande al liceo, porque yo le enseñé todo lo que podía enseñarle”. En esa frase cabe, creo, todo un programa educativo —y también todo un modo de entender la vida en comunidad.

Lo que me sorprendió no fue la épica —que la hay— sino la humanidad descarnada que guardan estos documentos. La cultura escrita no llegó a esta comunidad como una herencia intacta: se construyó entre tropiezos, generosidad, mezquindad y una obstinada convicción de que educar era, simplemente, una cuestión de supervivencia.

de Dios en la historia y en la vida personal influye para que sea una cosa u otra?

Seguro que es una pregunta que estará respondiéndose siempre.

Nota redactada en base a apuntes del ciclo “Los valdenses en el Río de la Plata” coordinado por Carlos Delmonte en la Iglesia Valdense en Montevideo en la década de 1990.

Disponible para la venta en la Iglesia de Montevideo

Un importante aporte a la historia de la educación en Uruguay y a la historia valdense en particular. El país va definiendo su identidad con la incorporación de población migrante que llega buscando un futuro, pero con un riquísimo bagaje de cultura, trabajo, fe religiosa forjado en el pasado que trae consigo.

Clavero White, Carolina La fabricación política del hogar. Economía doméstica en el Uruguay del novecientos Montevideo, 2026, 168 pp

Solidaridad en la cocina

En el restaurante Kreuzberger Himmel de Berlín, casi todos son refugiados, desde el aprendiz de lavaplatos hasta el director general. Vienen principalmente de Irak, Siria y Afganistán, y llegan a Alemania para intentar construir una nueva vida lejos de la muerte y el terror.

Los partidos de extrema derecha alemanes repiten la misma cantinela: no hay lugar para los extranjeros, sino que deberían trabajar para las numerosas personas sin hogar con pasaporte alemán, 55.000 solo en la capital, según el último censo. El restaurante en cuestión responde a estas consignas con hechos: son precisamente estos refugiados quienes han encontrado aquí una segunda oportunidad, cocinando para los

Apreciado Jorge:

mendigos de la ciudad. Un modelo de integración que se convierte así en un ejemplo político, combinando solidaridad, colaboración e incluso espíritu emprendedor.

Porque el restaurante no es solo una iniciativa filantrópica; es un negocio que recibe clientes a diario y proporciona un salario digno a sus trabajadores. Desde sus inicios, también comenzó a preparar comidas para personas necesitadas. La idea surgió de Andreas Tölke, un ex periodista que, a partir de la crisis migratoria de 2015, acogió a muchas personas en tránsito y luego pensó en cómo ayudarlas.

«Recibimos ayuda, ahora podemos devolverla», afirma Bakri Kamurghi.

Metido en este presente sin más remedio, veo la opción de mirar el pasado como oportunidad de aprender algo para el futuro. ¿Sabremos?

En esa búsqueda fui a dar con una antología de artículos periodísticos de Umberto Eco de principios del siglo XXI. Para la paz no veía un panorama promisorio.

De la “paleoguerra” a las “neoguerras” hay mil variantes y una misma necedad. Leo sus artículos sobre Irak, Kosovo, Afganistán y tengo la sensación de estar escuchando variaciones sobre un mismo tema. Admite que ha tenido que redefinir varias veces el concepto de la guerra aunque en esencia sigue “siendo más o menos el mismo (independientemente de las armas utilizadas) desde los tiempos de los griegos hasta ayer.”

Con una desazón que no derrota a la esperanza pero le hace sombra, titula la antología: “A paso de cangrejo”. Así es como le parece que camina la historia en este milenio. Los avances científicos y los progresos democráticos que auguraban un espléndido futuro, se han convertido en conflictos e insatisfacciones. Y en una de sus reflexiones agrega: “a paso de cangrejo rengo”.

De aquello del “corsi e ricorsi” en que groseramente se resume la filosofía de la historia enunciada por Giabattista Vico en el siglo XVIII tú sabes y yo conozco sólo el titular.

Mi esperanza está en la locura de la fe por la cual podemos volver a nacer. ¿Tiene otro terreno para crecer?

Un abrazo

Oscar Geymonat

Este hombre de 46 años era abogado en Alepo, Siria. Llegó a Alemania como refugiado en 2015 y comenzó a trabajar en Kreuzberger Himmel en 2018. Hoy es el director general de la empresa, mientras que Tölke recibió la Cruz del Mérito del presidente federal Frank-Walter Steinmeier en 2021 por su compromiso. 400 comidas al mes son como abrazos, gestos de cariño para las muchas personas que viven al margen de la sociedad, incluso en nuestras ciudades, y a quienes hemos aprendido a ignorar sistemáticamente.

Claudio Geymonat Publicado en Riforma newsletter 13 de marzo de 2026

No financiar la guerra contra Irán

Es el llamado de iglesias cristianas de los Estados Unidos.

Estimado Oscar:

El mundo tal como se ve hoy no promete nada que abrigue demasiada esperanza, es verdad. Los más destacados filósofos de la historia del siglo XX, Spengler, Jaspers, Cassirer, han vuelto a destacar los ciclos de avance y retroceso (corsi e ricorsi) de que habló el gran Giambattista Vico. Leyendo a Toynbee, por ejemplo, se puede pensar que la etapa que vive hoy Occidente se corresponde con la de una civilización en descomposición: minorías violentas entronizadas en el poder, mayorías controladas mediante imposición subliminal, fuerzas extranjeras terciando en el corazón de las naciones, horror ya no entre soldados sino entre civiles inocentes.

Pero, sostiene Toynbee, la fuerza con que se imponen unas sociedades a otras por vía política y militar, incluso grandes civilizaciones, choca con la otra fuerza, la de las culturas mayoritarias. Quiere decir que a la larga permanecen en pie los sentimientos y las creencias, aunque sean sometidas a las más duras pruebas. Que no se puede eliminar lo que bulle dentro por espacio de siglos y milenios, y que hay otros caminos para dar con la paz del alma.

Cualquiera de las amenazas actuales que parecen anunciar un futuro mundial bajo el yugo de alguna de las potencias en pugna, o anunciar el final de los finales, son débiles y hasta improbables. La cultura es más fuerte que la política, el espíritu más poderoso que las armas, el intelecto más agudo que las pasiones y la ambición.

Con un abrazo

Jorge Liberati

Lo manifiestan en una carta enviada al Congreso en la que exhortan a oponerse a una ley de adjudicación de recursos suplementarios para la defensa, que podría otorgar otros 50 mil millones de dólares o más para la guerra contra Irán. Entre quienes firman este pedido se encuentran la Alianza bautista, la Iglesia de los hermanos, la Comunidad de Cristo, la Iglesia Unida de Cristo, la Iglesia Metodista Unida y la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos. Con esta última tiene una relación muy estrecha la Iglesia Valdense y de hecho las comunidades valdenses en los Estados Unidos forman parte de ella. Los argumentos esgrimidos son tan obvios como necesarios y fundamentados en una teología de base bíblica que las llevan a decir que “como organizaciones religiosas, estamos llamadas a ser constructoras de paz y no podemos apoyar una guerra de agresión ilegal y desconsiderada”.

“Los primeros informes indican que más de 1200 iraníes fueron ya asesinados, entre ellos 170 niños muertos en el bombardeo a una escuela el primer día de la guerra”. Obviamente estos números aumentan día a día y las vidas que menos cuestan son siempre las de los más débiles. Ha sido así en toda guerra desde el principio de los tiempos. Y quizás desde antes.

A este crimen contra la humanidad se suma un desastre ecológico del que poco se habla y seguramente lo que pensemos quede corto. El pueblo iraní, oprimido por un régimen absolutamente represivo, es el primero en pagar los costos de una guerra que no está pensada para otorgarle la posibilidad de una vida libre. Los caminos son totalmente otros.

No tengo calculadora capaz que contener todos los ceros que llevan los costos por día de una guerra de estas características. Aún las leyes que las declaran y las rigen son pisoteadas. La retórica es de una soberbia hasta ridícula. Nunca la guerra es camino para la paz. “Bienaventurados los pacificadores, serán llamados hijos de Dios”.

Cartas sobre la mesa

Allí está, en ese pedazo de torta Oscar Geymonat

La venida del Reino de Dios no es algo que todo el mundo pueda ver. No se va a decir: aquí está o allí está porque ya está entre ustedes . Lucas 17: 20b-21

No soy futbolero, pero lo recuerdo por imposible. En 1993, eliminatorias para el mundial de Estados Unidos, la selección de fútbol de Colombia le ganó en Buenos Aires cinco a cero a la mucho más poderosa de Argentina. Fue un hito. La historia no siguió ese rumbo; pero ésa es otra historia.

Lo memorable me lo contó en estos días el pastor metodista colombiano Jairo Roa.

Los enfrentamientos entre la guerrilla y el ejército nacional en Colombia sumaban a las estadísticas varios muertos todos los días. Al acercarse el partido, hubo insólitas instancias de acuerdo en perdidos pueblitos rurales. Negociadores de ambos bandos lograron un alto al fuego y acordaron dónde verían el partido. Los aparatos de televisión eran escasos, había en algunos lugares públicos, pequeñas tiendas o casetas comunales. El encuentro de los enemigos sería inevitable. No habría guerra ese día. El armisticio se cumplió con el valor de la palabra dada.

Miraron el partido, aplaudieron y se abrazaron sin distinción de causa en cada gol. A medida que lo imposible se volvía real, se pagaron mutuamente las copas, se emborracharon por mayoría absoluta, cantaron, bailaron y se dieron la mano sin importarles la facha. Por esa tarde se olvidó que cada uno es cada cual.

Jairo seguía entusiasmado hablándome de Michel Foucault, su pasión, y el concepto de la heteroto-

pía; esos espacios reales y físicos en los que quedan suspendidas, o invertidas, las reglas de la sociedad.

Pensé en la descripción de Joan Manuel Serrat de la Fiesta de San Juan, en la versión más genuina del carnaval. En la víspera de Navidad de 1914 se produjo en la Frontera de Francia y Bélgica “la tregua de Navidad” en la Primera Guerra Mundial. Los relatos hablan de saludos entre soldados enemigos, algún tabaco compartido o una barra de chocolate recibida de sus familias. Se dice que hubo cantos navideños que desafiaron las fronteras de los idiomas. Apareció una pelota de fútbol. Ocurrió lo que no podía ocurrir. Se le llamó Tierra de Nadie. Era la tierra que pisaban todos los días. Me dio por pensar que en esa heterotopía anida la esperanza y me vino a la memoria la respuesta de Jesús a quienes le preguntaban por la venida del Reino de Dios: “está entre ustedes”.

Nuestra hija nos cuenta que en Tel Aviv hay gente que pasea su perro en la calle, niños que juegan, cafés que se llenan, una señora que comparte con los vecinos en el refugio antiaéreo la torta que tuvo que sacar del horno porque sonó la alarma de ataque. Es necesario vivir. Van a almorzar con los abuelos, no viven lejos y esperan que no pase nada en el camino. Calcula cuánto le va a durar la yerba que llevó en su última venida y que tendrá que llevar más en la próxima. Al despedirse nos recuerda que “basta al día su propio afán” y de su cosecha agrega “si no, te enloquecés”.

Loami nos escribe desde La Habana. Es el primer encuentro con su familia en dos años. En la iglesia, cantan, se ríen, su mamá levanta un cartel en el que está escrito un texto de la carta del apóstol Pablo a los Filipenses: “regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: regocijaos.” Y me dice todavía: “con énfasis en siempre”. No puedo menos que agradecer semejante testimonio.

La utopía es por definición el lugar que no es. Sirve de inspiración, de horizonte, puede ser la estrella que guía al navegante, pero es inalcanzable. La heterotopía es ese lugar que pisamos pero se vuelve otro porque lo vivimos de otra manera, el que está aquí, entre nosotros.

La retórica de la guerra, con patética, altisonante y ridícula soberbia, trata de esconder su eterno fracaso como si el sol se tapara con un dedo. Demenciales discursos que se piensan novedosos repitiendo las mismas falsedades, fabrican muertos e inventan héroes. Es necesario pensar fuera de su lógica tramposa e inconducente.

Una señora que reparte su torta a medio hacer entre los vecinos es nada frente a un submarino que hunde buques de guerra, derriba aviones y mata a cientos en segundos. Él repetirá, cada vez más fuerte, su ejercicio de muerte. No sabe hacer otra cosa. El pedazo de torta puede cambiar la historia, crear ese “otro lugar”, ser muestra

de lo que está entre nosotros, hacer de la tierra de nadie, la tierra de todos.

Tomado del semanario Noticias el 7 de marzo de 2025

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